HEDISON_OliveBears_58
Rango5 Nivel 21 (480 ptos) | Escritor en ciernes
#1

Levantarte a las 5am, echarte un baño con agua fría,prepararte para luego salir a la calle a enfrentar un dia más. Llegas saludas al portero y a todo aquel que consigues con un feliz ¡Buen día! alguna más que otra persona es cordial y le doy un apretón de mano o un abrazo, eso suele suceder todo el tiempo. Firmo la asistencia, entonar el himno nacional y hablar de las efemérides es un poema. Te puedo decir que lo mas difícil es mantener el buen humor para irradiar a decenas de niños y tolerar a decenas de adultos que te exigen trabajo.
La mañana es lenta y la tarde mucho más, a la hora del almuerzo es alegría para los niños y para algunos maestros que comen por necesidad. Eso sí, el desgaste del docente está en la medida de su dedicación, un día demanda al otro día, los planes de hoy no son los de mañana, y las ideas vuelan al son de la mañana y la tarde, las risas, las canciones y tamboras ya suenan demasiado. Quiero ser un maestro de ciencia, de historia mas que de cosas descubiertas y hechas.
¿Si tuvieras que escoger entre ser maestro y un carpintero, cuál sería tu escogencia?

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#2

Te preguntarás cuál es lo interesante de esto? ciertamente tienes razón de preguntar, porque una escuela debería despertar el interés de todos, no solamente de los maestros quienes tienen mucho por hacer dentro y fuera. Yo invito a todo el que quiera ser maestro a tener en primer lugar ganas de servir, no por ganancia monetaria, sino buscando el mérito y la satisfacción que da el agradecimiento. Ser maestro implica tener virtudes de respeto, solidaridad y cordialidad, es por eso que no se debe desmeritar su trabajo. Quien no pueda ser dado al pueblo que no estudie para maestro, quien no ame a los niños que sea inteligente y deje ese cupo universitario para otros que si puedan. Para este tiempo hace falta muchas ganas de saber enseñar y nuestra sociedad demanda gente preparada, con sentido común y sin egoísmo.

El maestro a la hora de salir de un día de trabajo asume el rol de padre de madre de hijo y de hermano, sigue con la lucha y la brega, no se cansa de ofrecer su talento su arte. Admirable es quien soporta a un ser tan crítico como a un maestro, volviendo a mi punto de vista, suelo ser muy critico y detallista, a tal punto que cuando debo asumir una misión me gusta hacerlo bien y contar con personas ganadas, no es bueno tener que estar arreando a gente floja y atenida.
No hay nada tan desagradable que convivir con un colega que se la pase criticando pero no aporta nada a la causa, y de eso abunda en mi escuela, gente chismosa que provoca cortarle la nota no tratándola mas, pero la profesión no se presta para eso.
El carpintero construye sillones, mesas, utensilios que son de utilidad para el hombre, y a cambio recibe una paga justa. Tiene que invertir tiempo, sudor y materiales que sin ellos no elaboraría nada p, no existirían los floreros sobre mesones, no contemplaramos a la abuela en su mecedora, ni al niño en su caballito de madera, mucho menos a la pareja dormir en su cama matrimonial. Le debemos tanto a los carpinteros que no tendría espacio para incluir sus beneficios ¡ah! se me olvidaba la confortable casa de la familia y el incómodo pupitre del estudiante. Resulta absurdo tal vez relacionar a un maestro y un carpintero, que tan solo a Jesucristo se le ocurrió ser la misma cosa a la vez; debe tener sus ventajas entonces, son muchas porque llegó a ser Rey de Reyes y sentarse a la diestra del Padre. Aprovecho para elevar mis plegarias a Dios para que se acuerde que en la tierra hay maestros que quieren dignidad, buenos tratos y buenas condiciones laborales, también aprovecho a agradecerle por concederme la dicha de ser quien soy a pesar de los malos ratos que se viven siempre la justicia divina llega, tanto para los que me han hecho mal y sus aliados; gracias Dios porque a pesar de todo no has sido tan malo porque mi compasión han obtenido y un maestro no puede ser como Judas, sino como Jesús que soportó hasta lo sumo y experimentó las heridas de los clavos a pesar que por toda su vida fueron lo que un lápiz a un maestro.

#3

Entre turbulencia y descontento el maestro de hoy debe iniciar sus labores, dejando atrás alegrías, tristezas asume su papel de llegar nuevamente a la escuela con objetivos y planes que justifiquen su trabajo. Sin nada nuevo que contar más que unos cuantos billetes que no tienen ningún valor, con sus zapatos desgastados y lleno de esperanzas. Bolivar enfrentó la miserable actitud de algunos hombres malagradecidos que menospreciaron las hazañas libertarias; por esa razón hoy un maestro no debe permitir ser vencido por ese sentimiento de aquellos que desestiman el arte de amar. La voz debe ser una sola, seguir siendo eficientes amables con todos los que sean merecedores de excelso comportamiento. Vencer la apatia, la flojera, y la indecisión son los retos de todos los hombres buenos y solidarios. Tomando una palabra de Mao Setum "El maestro es al pueblo como el agua al pez" aunque en ese momento lo enfocaba a los soldados, cada maestro es un soldado de batallas, de lucha y de victorias diarias. Seguir venciendo, seguir riendo, seguir proveyendo es cultura educativa hoy sin importar lo que carecemos.