SilverWriter
Rango4 Nivel 17 (284 ptos) | Promesa literaria
#1

Erick un joven adulto que vive una vida monótona sin emociones, se ve envuelto en una situación descabellada en la cual se ve obligado a enfrentar a un monstruo salido del infierno, su vida da un giro de 180 grados, involucrándose con el mundo de la magia y espada, junto a Demian, un Drague que aspira a convertirse en un arcano. acompáñenlos en esta épica y mágica aventura.

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phangoria
Rango7 Nivel 34
hace alrededor de 1 año

Buen comienzo.
Espero sus aventuras.


#2

Drague Berserk
1
-tormenta-
Sentado en una butaca yacía un joven de 21 años, vestía una cazadora marrón verdosa, unos jeans negros con una camisa verde oscuro que le quedaba ajustada en el pecho, a pesar de su edad carecía de bello facial, tenía un mentón fuerte, una espalda ancha al igual que fuertes hombros, lucia como alguien más grande, pero su rostro le hacía ver más joven, usaba el pelo corto, rubio, erizado pero lucia bien en él, bebía sidra con un poco de alcohol que el mismo revolvía, no toleraba el horrible sabor de la cerveza y tenía que combinarlo con algo dulce que le ayudara a tragarlo. Había mucho ruido en dicho bar, algunos discutían sobre quien había ganado una partida de póker, otros se empujaban y arremolinaban en la mesa de billar, una señora con una cría en los brazos jaloneaba a un sujeto con chaqueta de cuero, le pedía dinero para la leche del infante y pagar otras cosas, a lo cual el sujeto le apartaba el brazo pidiendo que no le molestara y que le dejara beber a gusto.
-¿qué sucede muchacho? Estas más apagado que de costumbre, ¿de nuevo tu jefe te está pateando las pelotas? –dijo la cantinera y dueña del bar. Se llamaba Rosy, usaba el pelo corto completamente negro, se veía brilloso y grasoso, su piel era blanca llena de tatuajes, un pecho que apenas se notaba a pesar de usar camisetas de tirantes demasiado escotadas, coloco ambos codos sobre la mesa juntando las manos y posicionando su barbilla encima de estas.
-que te importe una mierda zorra. –un tronido envolvió todo el bar, todos voltearon a ver, Rosy le había puesto una bofetada al muchacho.
- te pediré algo de respeto mocoso de mierda. –coloco ambas manos en la cintura y alzo el poco pecho que tenía. –el que seas un cliente y tengas edad para beber no significa que puedas venir aquí a insultarme y no llevarte una buena zurra como el mocoso de mierda que eres.
Había quedado anonadado ante el carácter fuerte de Rosy que hasta el momento desconocía, nunca antes le habían abofeteado, solo de niño. -Si serás una… -Rosy hizo un ademan advirtiendo de otra zurra si terminaba esa oración. –Solo, estoy algo cansado, lo siento… -Rosy bajo las manos y se volvió a inclinar posando los codos en la barra.
-tranquilo muchacho, disculpa por ese bofetón. –poso una mano en su mejilla enrojecida, la mano de Rosy era cálida y pegajosa, suave y olía a grosellas. Quito la mano de su cachete y le dio una palmadita en el hombro. –se acabó el espectáculo vuelvan a lo suyo señores. –se dio media vuelta y saco una botella de extraña procedencia que solo tenía una etiqueta lechosa con el nombre de Rosysperss. Escrito con plumón permanente. –cuéntale todo a Rosy mientras te invito un trago. –saco dos vasos pequeños debajo de la barra y le sirvió un trago al muchacho, luego lleno el de ella.
El chico tomo dicha bebida y empezó a examinarla, era transparente y tenía un olor medio dulzón pero penetrante como la menta.
-no es veneno, ni orina de duende si te lo preguntas. –se llevó el vaso a los labios y de un tiro se bebió todo. El también hizo lo mismo con desconfianza, sin apartar la vista de la cantinera. Sabía dulce pero almendrado, no era delicioso, ni insípido, ni desagradable, pero era un sabor raro. A diferencia de las demás bebidas esta no se le subió rápido como el resto. Se la aparto de los labios al igual que su vista de Rosy.
-¿que se supone que es esto? –frunció el ceño.
-mi orina –se ruborizo quedando rojo como un tomate. –solo bromeo chico, es una bebida que yo misma invente para pasar el rato y no terminar con resaca, así que si tienes miedo de despertar inconsciente en alguno lugar lejano de la ciudad, no te preocupes, esto no embriagaría ni a una virgen de 12 años. Más bien a nadie sensible al alcohol. Pero vayamos directo al grano, cuéntale todo a Rosy. –sus labios negros, negros por el lipstick nuevo que había comprado, sus dientes blancos y algo chuecos la hacían ver atractiva. Lo único que le incomodaba más a él, eran sus ojos amenazantes y delineados, como los de un tigre al asecho.
Poso el vaso en la barra, agacho la mirada. –lo de siempre, problemas con la producción, falta de dinero, todo está muy caro últimamente, muy y apenas logro para la renta. He dejado la universidad al iniciar la primera semana, siento que no hago nada de provecho de mi vida y siento que solo se limitara a trabajar 8 horas diarias, venir aquí, perder el tiempo bebiendo bebidas raras…
-de calidad y buenas no lo olvides –le interrumpió.
-claro…de calidad… -había un deje desanimado en sus palabras, quería decir entre comillas la palabra calidad, pero temía a otra zurra de Rosy. –llegar a casa, bañarme, comer la primera basura que encuentre, dormir y esperar que el casero me reclame por el puto gato que se mete a mi cuarto y hace su alboroto. Despertar y volver a lo mismo.
-¿no vas al gimnasio? –arqueo una ceja. Una pregunta fuera de lugar que no desconcertó al chico.
-no me alcanza ni para la canasta básica mucho menos una inscripción a un gimnasio.
-es que te ves tan…ya sabes, fornido, tienes un buen cuerpo chico, pensé que te ejercitabas.
-¿me dejas terminar? –frunció el ceño
-disculpa.
-mi vida es aburrida, tengo 21 años y vivo de la misma forma que un vejete de mierda, solo, sin hijos y sin nadie quien le llore.
-suenas muy deprimente y negativo, pero si te sirve de consuelo, tienes a la buena Rosy como amiga, y tal vez yo sería tu esposa, y efectivamente lloraría tu tumba. –se le acerco demasiado casi pegando sus narices, Rosy le guiño el ojo y el enrojeció estrepitosamente.
-deja de jugar carajo. –se apartó rápidamente, levantándose del taburete. –¿porque no tienes banquillos? Me duele el culo de estar sentado ahí…
-sabes, eres muy joven todavía como para ponerte la soga del destino tan apretada en el cuello, tienes muchas opciones de vida todavía, puedes ahorra y buscar otro trabajo que pague mejor, incluso puedes trabajar para mí, si te interesa claro. – en ese momento Rosy lucia más joven a pesar de que le ganaba por ocho años. Ya iba para los 30 y aun así tenía una piel tersa y lisa, sin arrugas. –no pago nada mal y podrías dormir en el edificio de arriba, incluso puede que te deje visitarme a mi cuarto en las noches. –dijo con tono burlón pero seductor a la vez. ˂˂se está burlando de mí. ¿Por qué siempre hace eso?˃ ˃ pensó él. –pero hablando en serio Erick. No estás solo, y tienes una amiga que te apoya. –˂˂ ¿desde cuándo la conozco? Apenas y hace un mes que nos conocemos˃˃.- pensó.
-¿porque me ayudarías proponiéndome trabajo? –dijo con aire de indignación.
-porque me recuerdas a mí. –dichas palabras penetraron lo más profundo de Erick, era como si todo lo que tenía encima se hubiera multiplicado, se le cerraba la garganta.
-¿caridad?... paso.
-no es caridad si te pongo a fregar trastes.
-agradezco mucho tu ayuda Rosy, pero no me gustar reflejar lastima, siento que soy un marginal del que la gente se compadece por el simple hecho de verse miserable, me puedo mantener yo solo, tengo techo, comida, trabajo, baño, todo lo básico. No necesito más.
-no se puede vivir solo con lo básico Erick, muy apenas y te alcanza para eso, tú mismo lo dijiste, lo único diferente que has hecho en tu monótona vida es venir aquí y beber de lo más barato y esperar a que te inviten un trago, eres un hipócrita al decir que no quieres reflejar lastima después de interpretar tu monologo de monotonía y que no esperas caridad. Con esa cara de perro regañado y espalda encorvada, suspirando y actuando de manera indiferente hasta que alguien venga y te invite un trago, los aceptas fácilmente, pero no puedes aceptar algo de emoción en tu vida, ¿Qué quieres que piense?
-no me importa lo que pienses…
-lo que pienso es que eres un mocoso que se cree de lo más astuto, maduro e inteligente, y que al ver que se trata de caridad se le eleva el ego y el orgullo a niveles estratosféricos para no parecer un mendigo. –a pesar de lo duro de sus palabras nunca levanto la voz, su voz era clara y apaciguada.
-no compares un trago con trabajo, techo y comida. Un trago se lo invitas a alguien que ha pasado por mala racha pero sabes que puede salir de ese sucio agujero, en cambio un puto mendigo que no puede ni miar por su cuenta, le ofreces comida, baño, alojo y estudios si te sientes lo suficientemente caritativa como para cambiar una vida, y yo no soy un puto mendigo que no puede hacer nada por su cuenta, me las he apañado solo desde…-el nudo se apretujo más en su garganta, carraspeo y soltó una toz seca.
-¿desde?
Erick se quedó observando la barra, apartando el vaso de cristal que yacía en el dorso de la mano izquierda.
-no importa, gracias de todas formas. –Rosy le tomo de la mano estrujándola para evitar que se levantara y se fuera, el apretón parecía más uno delicado que se dan las parejas cuando van a tener intimidad. Pero era más de un interrogatorio forzoso.
- ¿Desde qué? Ibas a decir algo y te interrumpiste.
Erick tiro del brazo zafándose pero sin hacer escándalo y sin forcejar. –Me tengo que ir –metió la mano en su bolsillo trasero, saco su cartera y puso cinco billetes arrugados que envolvían unas moneda sobre la barra.
-Erick, ¿eres huérfano? –los ojos de Erick se abrieron demasiado, haciéndolos parecer como canicas de plomo.
-…. –se quedó en silencio, se levantó y se dio la media vuelta para dirigirse a la salida.
-si te preguntas como lo se…- dijo Rosy a lo lejos –es porque me recuerdas a mí… -volvió a repetir aquella frase. Erick salió del bar. El barullo se escuchaba desde afuera y se atenuó al cerrar la puerta. Una noche sin estrellas opacada por un mar oscuro de nubes, estaba a punto de llover.

Hace alrededor de 1 año

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#3

Drague Berserk
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-Ciudad, neon y travistes-

Los truenos resonaban sordamente, destellos se reflejaban de manera inconstante en los cielos. Erick emprendió su recorrido de vuelta a su apartamento, las calles estaban solitarias, el asfalto lleno de humedad al igual que las calles, destrozadas y sin arreglar, conjuntos de edificios colosales le acompañaban a las orillas. Locales, tiendas departamentales entre otros edificios parecidos a centros comerciales o a empresas, relucían una aura fantasmagórica al estar completamente a oscuras, el diluvio cayo a la novena centellada, como cascada invadió todo amenazando con inundar las callejuelas. Erick alzo el cuello de su cazadora marrón, se cerró la chaqueta y escondió sus manos en los bolsillos.
recorrió alrededor de cinco manzanas corriendo, empezó a ver locales iluminados, estaba empapado y no encontraba refugio, ningún local poseía una lona para protegerle, una prostituta que resultaba ser un travesti yacía en la acera golpeado con un cigarrillo en la mano, apagado, la cabeza ladeada y el maquillaje corrido con sangre, estaba delirando
-Sebastián…-gimió de placer. –mi dinero sebastiiiiaaaan…. –se mordió el labio, vestía una falda y top de cuero, una bufanda de peluche blancuzca con la cual se cubrió la cara, empezó a sollozar.
-otra noche en Ritswood. –susurro Erick. –paso de largo al travesti. La calle estaba muy iluminada, debido a los locales, Ritswood no era muy grande, no como otras ciudades en el norte, pero era muy aparatoso y extravagante en este lado sur de la ciudad, había un salón de acompañantes con neón rosado, era el más caro y lujoso de aquí, había más locales, de casinos, bares, restaurantes, logro divisar más travestis y una que otra mujer, al menos no podía asegurar que eran travestis.
-¿quieres pasar un buen rato? –dijo una con el ojo morado, su voz mostraba que era del género femenino. Este le ignoro y siguió recorriendo dicha calle. La lluvia había apaciguado lo suficiente como para ir a paso calmado, aunque lo acelerara, ya tenía asegurada una gripa para mañana. Todo se volvió más tenue, aún faltaban tres manzanas para llegar a su departamento. Los fantasmas acechaban en todas partes, asaltos, asesinatos, cualquiera podía sufrir de la hospitalidad de Ritswood si no se andaba con cuidado. Pero eso le daría un poco de emoción a su vida.
-seeeebastiiiaaaannn.- un gemido emergió de un callejón que yacía al otro lado de la calle, Erick giro la cabeza hacia la derecha, observando por encima del hombro dicho callejón. Era aquel travesti que había visto antes solo que sin la bufanda de peluche, se apoyaba contra la pared y gemía llamando al susodicho Sebastián. – ¡¡Sebastiaaaaaaaan!! ¡¡Ayúdameeee!! ¡¡Ayudenmeeee!! –se apretó el abdomen con ambos brazos. Empezó a sollozar, una imagen perturbadora, escalofriante, -˂˂ ¿cómo mierda llego tan rápido aquí? ˃˃- pensó Erick, al entrecerrar un poco más los ojos y enfocar más profundo hacia al callejón podía reconocer a un figura que yacía tumbada en el suelo.
-pero qué demonios… -pudo divisar un leve movimiento, la figura comenzó a arrastrarse, al prestar más atención percibió un leve gemido. Un gemido que no provenía del travesti. Si no de aquel bulto que apenas se movía.
-¡cállate! – grito el travesti, se adentró aún más al callejón y se acercó a la figura, la tomo como si de un costal pesado se tratara, al acomodarlo Erick pudo ver mejor que se trataba de un hombre, vestido con vaqueros azules, botas vaqueras y una camisa de tirantes hecha girones. -¡cállate, cállate, cállate, cállate! –empezó a arrastrar al sujeto. – ¡tú me obligaste a esto! Las dos figuras desaparecieron en la oscuridad, Erick estaba temblando, sentía un pesar enorme, ˂˂ ¿Qué debería hacer? ¿Por qué me importa? No es mi problema…pero… debo hacer algo, al menos…˃˃ pensó. Erick cruzo la calle mientras sacaba su teléfono, uno obsoleto que había sido descontinuado supuestamente hace diez años. Pero para Erick era practico, sencillo de usar y útil, solo para llamadas de emergencia, la mente de Erick se despejo, no sabía que sentir en aquel momento, valor, miedo, nerviosismo, alegría… levanto la tapa magenta del celular y marco al número de emergencias. Se adentró poco a poco al callejón esperando divisar aquellos sujetos. Pego la espalda contra la pared, noto que el callejón doblaba hacia la izquierda, se pasó rápidamente a la pared que tenía enfrente para poder mirar de reojo a lo más profundo del callejón, el celular comenzó a sonar esperando por conectarse con alguna operadora. ˂˂es lo más estúpido que he hecho…y emocionante˃˃ -la adrenalina se dispara por todo el cuerpo de Erick, empezó a sentir un miedo y una emoción de éxtasis.
-˂˂ emergencias mi nombre es Dorys, seré su asistente telefónica el día de hoy ¿en qué le puedo ayudar?˃˃
-genial una puta maquina contestadora.- dijo susurrando. –mi nombre es Erick Homstek. Estoy en el callejón de la calle Drifthourse de la 15, al sur de Ritswood, vi un sujeto travestido arrastrando un cuerpo, no se el estado del sujeto pero… -algo centello en el concreto y cegó a Erick temporalmente, alcanzo a ver unas garras que casi le desgarraban la cara que se asomaba al doblar el callejón. Su teléfono termino hecho pedazos, Erick al apartarse y evitar que le alcanzasen las garras cayó de espaldas lastimándose la cabeza, aturdida trato de reincorporarse. Pudo sentarse rápidamente, una silueta desproporcionada se asomaba al asecho, era un figura humanoide, las pupilas de Erick se dilataron para poder divisar mejor, un sudor frio lo envolvía, no gesticulaba, su cara estaba entumida, solo sentía un leve temblor en los labios, sus ojos abiertos como platos trataban de darle forma.
-Sssseeeebaaaastiiiaaaannnn… -una voz profunda, gutural, con un toque visceral rugía de la oscuridad. Se fue acercando poco a poco aquella figura humanoide, pero tenía una característica que la deformaba, un brazo alargado que llegaba hasta el suelo, del codo sobresalía una punta como si de una estaca se tratara, una manopla enorme que le hacía parecer un trinche se arrastraba. Conforme avanzaba, un sonido metálico resonaba en el callejón, aquellas garras que logro ver por centésimas de segundo, se arrastraban y rallaban el suelo de concreto. Erick no escuchaba la lluvia…no la sentía, la luna no iluminaba del todo aquel lugar, todo era oscuro y lo único que se podía observar desde las entrañas del oscuro callejón, era aquella figura.
Erick sentía que las entrañas se le revolvían, como si una solitaria estuviera paseando por todo su organismo, sentía como si la manzana de su garganta se escondiera tapándosela, no podía respirar. Estaba frio, tembloroso y entumecido. La figura se fue acercando aún más. –Sssssseeebaaaaastiiiaaaannnnnnnn ¡AAAAAAAHHHHHGGG! – después de que Erick escuchara ese grito visceral, lo continuo el sonido de algo cortando el aire, instintivamente este se hecho hacia atrás, no paso ni un milisegundo a la perspectiva de Erick cuando el aire volvió a cortarse, las zarpas cayeron pero Erick había logrado rodar hacia atrás esquivándolas, un centello ilumino levemente aquella creatura, Erick logro distinguir un poco sus características, se puso en pie con las rodillas pesadas, aun temblaba, y sentía la necesidad de vomitar. De nuevo volvió a reinar la oscuridad, escucho como las garras se desprendían del piso. El acero rosando contra el concreto hizo que un escalofrío le recorriera el cuerpo.
-¡atrás! –grito inútilmente, sabía que dicha creatura sacada del infierno o de la fantasía del horror no retrocedería, sabía que era su fin y que solo retrasaba lo inevitable. – ¡mierda! –maldijo en voz alta, la creatura rugió, se abalanzo hacia Erick con furia, el joven no podía ver pero escucho como sus pies raspaban y golpeaban el suelo húmedo. Erick salto hacia enfrente, no pudo divisar que las zarpas le habían atacado hacía del lado lateral y apuntaban a su torso para partirlo en dos desde la altura de los pulmones, partirlo de un solo zarpazo. Erick logro esquivarlo al momento de lanzarse y girar en el suelo pasando a la creatura de largo, las garras cortaron el aire. La adrenalina estaba al tope, Erick tenía totalmente la mente en blanco, ningún pensamiento que no fuera la palabra “mierda” cruzaba por su mollera. Durante todo el momento tenía el entrecejo fruncido. Se dio cuenta cuando sintió un dolor justo en medio de las cejas. La creatura estaba de espaldas mirando por encima del hombro. -˂˂sal de aquí mierda, corre, escapa y sal de aquí antes de que te mate˃˃ - pensó Erick. Se reincorporo. Se debatía, quería escapar pero parte de su subconsciente e inconsciente se lo impedía, ˂˂tengo que sacar a ese hombre de aquí… no, que se joda, está muerto… ¿pero y si no los está? No lo puedo dejar aquí…mierda, mierda, mierda…˃˃ los pensamientos de Erick le impedían actuar, cuando se dio cuenta, su cuerpo se encontraba dando tumbos, una sensación fría le recorrió el brazo izquierdo desde el hombro hasta los dedos, como si una corriente húmeda le recorriera la piel.
-¡BRRRAAAAAGGG! - la criatura se giró para dar otro zarpazo, Erick logro agacharse, las rodillas le tronaron, las garras golpearon la pared que estaba del lado derecho de Erick, volvieron a centellar, la creatura ya no tenía una forma humanoide, estaba más alargada y con una cabeza ovoide, sus ojos eran verdes azabache, resplandecían en la oscuridad, dejando una estela fosforescente que les seguían.
-˂˂es tu oportunidad… ¡huye! ˃˃ -Erick se levantó, se dio la media vuelta y corrió hacia al fondo del callejón -˂˂ ¡pendejo que estás haciendo! ˃˃ .se dijo a sí mismo, llego a topar con la pared, una figura yacía tumbada recargada contra la pared, Erick se inclinó para cogerla del brazo y ponerlo sobre su hombro ˂˂no respira dejadlo…está muerto… ¡porque putas mierdas hago esto verga! ˃˃

Hace alrededor de 1 año

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Don_Diego
Rango13 Nivel 62
hace alrededor de 1 año

Muy muy bueno. Me a atrapado tu historia.


#4

Drague Berserk
3
-eclosión-
˂˂no respira dejadlo…está muerto… ¡porque putas mierdas hago esto verga! ˃˃ logro levantar al sujeto que muy apenas lograba sostenerse, a pesar de que no mostraba signos de vida, lo estaba, ya que varios de sus músculos se tensaban al momento de apoyar el peso sobre Erick.
El sujeto jadeo, estaba empapado por la lluvia y la sangre. Temblaba y se movía espasmódicamente, a Erick se le dificulto el levantarlo. – deja de moverte. –carraspeo, avanzaron hacia adelante olvidándose de que aquella creatura yacía en la oscuridad esperándoles, lista para despedazarlos. Una corriente electro química recorrió por las neuronas de Erick, reaccionando casi al instante, salió disparado hacia la izquierda, el mismo se había arrojado de manera inconsciente, no se percató del sonido del viento al partirse, ni del acero desgarrando carne y hueso, ni siquiera al momento de incrustarse en el piso. Erick choco contra un faro dando se justo en los omoplatos, su cuello trono pero no se partió, un dolor intenso le recorrió todo el cuerpo. Se sentía mareado y con un vacío en el estómago, los ojos le brillaban como si fuera a romper a llorar, ˂˂moriré…˃˃ fue el único cruzo por su cabeza, apretó los labios, sus manos automáticamente se engarrotaron arañando el suelo, su respiración se agitaba más y más. Era el fin y lo sabía, no podía reincorporarse ni siquiera par a intentar huir, enfrentarle era imposible. ˂˂ -eres un idiota Erick, nunca podrás vencerle. – dijo una voz suave, nostálgica, un recuerdo surco por su cabeza, recordó un momento parecido, uno en el cual él tenía nueve años, estaba en una granja acompañado de un chico cinco años mayor que él, vestido con una camisa vaquera a cuadros, jeans y botas, solo que sin sombrero, no le podía ver el rostro, pero tenía un cabello rizado y grasoso.
-¡claro que puedo! –dijo Erick, que estaba tumbado, recargado sobre un poste de madera, sentía el lodo entre sus manos y la sangre en su frente, la adrenalina, el miedo y la necesidad de huir le recorrían por cada centímetro de su ser. Arrugo la frente y apretó los dientes, cerro sus manos tomando algo de barro, un potro salvaje estaba enfrente de él, descontrolado, salvaje, fuerte, a pesar de que midiera menos de un metro, tenía que montarlo, tenía que ganarle a pesar del miedo que sentía, ya había habido varias veces que Erick se rendía cuando el potrillo le pateo, una vez lo tumbo, le mordió el cabello, lo persiguió haciendo que diera varias vueltas cansándolo para después embestirlo, “moriré” era lo que siempre decía cuando sabía que el potrillo le iba hacer morder el lodo. Erick, encorvado, con un cardenal en la costilla, la ropa hecha jirones y sucia, el dolor en los hombros y el sabor del sudor y la sangre cayendo por su mejilla hasta sus labios, y con la rasposa y astillada cuerda que yacía en su mano. Se lanzó al ataque, el potro embravecido hizo lo mismo, al estar unos metros cerca, instintivamente, Erick tomo la cuerda con ambas manos, salto hacia al frente con los brazos abiertos, - ¡Abraza su cuello! –grito para el mismo, la cuerda rodeo el cuello de la bestia, rápidamente Erick tiro con fuerza tomándola de ambos lados para apretar, salto hacia su lomo, y se sujetó con fuerza, el caballo relincho y se alzó sobre sus patas traseras, Erick tomo el largo de la cuerda y con la esperanza de poder rodearla por las comisuras del osico, casi se cae al primer intento, pero lo logro, el potro mordió la cuerda, Erick la ato y se sujetó con fuerza ya que lo que le seguía era lo peor. A pesar de saltos, carreras e inútiles intentos de hacer que se callera, el chico no se soltó, no tardo en cansarse el pequeño caballo, había cedido, y Erick había logrado dominar a la bestia a pesar de todo las probabilidades en su contra. ˃˃
-no…debo… -jadeo trato de reincorporarse. –debo montar ese potro… o le agarrare miedo… -se logró poner de pie, se había dislocado el hombro izquierdo, yacía más abajo que el otro, un hilillo de sangre le recorría por el brazo derecho, sentía la tierra y demás piedritas incrustadas en su brazo, además de un ardor insoportable. El faro de luz comenzó a titilar, de repente una luz blanca lo baño por completo, aquella luz dejaba ver un poco más aquel entorno, lo que vio, lo dejo pasmado, horrorizado, pero en shock, necesita estar atento si quería seguir vivo, sus ojos se abrieron como platos, emitió un gemido ahogado, el escalofrió se intensifico, empezó a temblar con mayor intensidad. El sujeto yacía partido horizontalmente, desde el hombro hasta la ingle. Con todos los intestinos desparramados, la sangre cubría todo, parecía petróleo entre las sombras. ˂˂no es momento para acobardarse Erick, vamos, cálmate, enójate, deja que el miedo te domine, deja que la furia y la violencia te digan que hacer si quieres sobrevivir.˃˃
-mierda. –maldijo en voz baja, seguía temblando, pero ya no sentía aquel escalofrió, sentía miedo, claro que sí, enojo, la adrenalina. Trato de quitarse la cazadora lo más rápido que pudo, le dolió el tener que estirarse para sacársela pero lo logro hacer en menos de tres segundo, la tomo por las mangas, abrió los brazos hacia afuera extendiendo el cuero que hace poco lo abrigaba, la manga derecha estaba desgarrada y parecía que se separaría en cualquier momento. El cuero crujió, Erick se ladeo hacia la derecha como si le ganara el peso del hombro, la creatura se abalanzo una vez estaba enfrente de él, lánguida y escuálida pero letal, el chico corrió hacia ella, hizo una finta alzando la cazadora cubriéndole, la creatura lanzo una estocada, su brazo parecía un trinche, las garras se clavaron en el cuero hasta que topo contra la palma y el dorso. Erick hizo un molinete trenzando las mangas, dio un giro, sus brazos se torcieron por encima de su hombro quedando hacia atrás, su hombro dislocado trono, le dolió tanto como una patada en los huevos. Gimió con los ojos llorosos. Tiro con fuerza, un dolor punzante le recorrió por los omoplatos hasta los codos. La mano de la bestia crujió, estaba atrapada por el cuero, esta siguió empujando pero no podía romperla o desgarrarla, Erick siguió tirando con fuerza, el brazo izquierdo de la creatura estaba cerrada en un puño, tensa, como si no la pudiera mover mientras utilizaba la derecha, Erick yacía por debajo del sobaco de la bestia, sus pies bien puestos tratando de avanzar, durante todo ese momento tenía el ceño fruncido con una mueca de dolor. Concentrado solamente en seguir tirando hasta que su hombro se desprendiera de él. –˂˂ ¡ahora! ˃˃ - soltó las mangas, Erick resbalo con la sangre golpeándose contra la pared que estaba enfrente suya, la creatura al igual que el cayo hacia al frente con todo su peso y la potencia de aquel ataque, esta cayo hacia el frente, las garras se clavaron en la pared rosando con el poste, esta se golpeó la cabeza contra el antes mencionado, este no se abollo ni doblo, solo emitió un sonido hueco y vibrante metálico. - ˂˂escapa, ahora…˃˃ -se dijo en sus pensamientos. Se apoyaba contra la fría muralla de concreto, trato. A paso lento se deslizo con el hombro apoyado a la pared, emitiendo un sonido rasposo, comenzó a sentir un dolor abdominal que le hacía sacar la barriga para tratar de aliviar el dolor, sus rodillas tronaban y su vista se volvía más tenue, <> -se dijo en sus pensamientos, todo permanecía en silencio para él, todo paso al subconsciente, no percibía olores, colores sonidos, solo el frió tacto del concreto y el dolor punzante y frió que le recorría.
-glupo e grasño brachno. – una voz rasposa, profunda y macabra envolvió a todo el callejón, pasando del subconsciente a lo consiente, un gruñido gutural le acompañaba, se podía escuchar como salivaba y castañeteaban unos dientes mortíferos, Erick quería evitar el voltear, pero lo hizo instintivamente, el farol titilaba, proyectando una creatura envuelta en sombras y partes iluminadas que la hacían ver imponente y monstruosa, había cambiado su cuerpo, se veía más musculoso, media más de dos metros y medio, sus fauces decoradas por enormes dientes amarillentos, manchas de sangre seca y negra como petróleo esparcida por toda su piel rasposa como rinoceronte, la ropa que traía había caído al suelo desgarrada, no escucho cuando esta se deprendió de la creatura. Las garras clavadas se desprendieron de la pared, tirando con fuerza rompiéndola y llevándose trozos de esta incrustado entre las garras. El sonido de la piedra impactando contra el suelo le penetro profundamente en los oídos, lastimándole la cóclea. Su rostro había cambiado drásticamente pasando a ser una masa de piel hecha girones y coágulos de sangre a punto de estallar, con huecos y pus, su cráneo era alargado, parecía un lienzo en el cual hubieran pegado látex, sangre falsa y cosas repugnantes como genitales con blue waffle o la gonorrea. –Osas lastimarme humano insignificante – la creatura se voltio hacia donde yacía Erick, quedando frente a él. Erick tenía los ojos bien abiertos con la frente arrugada y labios pálidos, resecos y temblorosos. Sentía como su cuerpo se desvanecía como si se lo llevara el viento, un horror indescriptible le recorría por todo el cuerpo, su mente estaba en blanco, el monstruo se acercó a paso lento y pesado braceando con pesadez. Llego donde se encontraba Erick, solo un metro los distanciaba, menos, Erick encorvado con la mirada perdida, frente a la creatura, todo su cuerpo se aliviano pero no cayo, se mantuvo firme en su posición, contuvo la respiración, la creatura al darse cuenta del miedo que sentía Erick comenzó a reír ásperamente.
//amigos soy silver Write, el primer cap se subirá completa, pero debido al numero de caracteres la subiré por partes, espero y les guste, el capitulo en si se llama -giro de 180 grados- pero debido a esta plataforma le pondré mini títulos.

Hace alrededor de 1 año

1

2
Don_Diego
Rango13 Nivel 62
hace alrededor de 1 año

Exelente historia amigo. Estare pendiente de tus siguientes publicasiones 😁 Ahi nos leemos!!!


#5

Drague Berserk
4
-Gabardina azul-
Erick encorvado con la mirada perdida, frente a la creatura, todo su cuerpo se aliviano pero no cayo, se mantuvo firme en su posición, contuvo la respiración, la creatura al darse cuenta del miedo que sentía Erick comenzó a reír ásperamente. –por lo visto te es imposible moverte humano, me resulta satisfactorio el que te mantuvieras vivo lo suficiente como para verme eclosionar. Pero lastimosamente es lo más lejos que vas a llegar – el monstro alzo el brazo, abrió su mano y de ella salieron garras plateadas y brillosas bañadas por el reflejo de la luna y la lluvia. –conozco la importancia y terror que sientes, acabare rápido contigo.
-<< ¿Qué haces Erick?....no puedo… ¿dejaras que todo acabe así como así? ¡Reacciona! ¡Se está acercando cada vez más!.... no puedo, es mi fin, no puedo hacer nada más, contra eso…recuerda el potro… eso no es un puto potro, es un jodido demonio que no me dejara ir con vida….
-Marica de mierda aléjate de mi novia –dijo un niño obeso con tono agresivo
-¡ERICK! –la voz conocida de una niña.
-¡DEJENLA! –dijo un Erick más joven
-¡NOOOOO SUELTENME –una voz chillona y un vestido desgarrándose.
-observa maldita maricona de mierda jajajaja- Erick… ¿quieres volver a sentirte así?...no…. ¿quieres ser un impotente e inútil? ….no… ¡inútil de mierda! …. ¡nooo! … ¡la violaron en frente de ti y no pudiste hacer nada por ser débil y un dejado de mierda! ¡NOOOOOO!>>
-no…no…no…no…no… -murmuraba Erick. – no…no…no…no…no…
Las zarpas descendieron pesadamente, el monstro no hizo esfuerzo alguno, dejo que el peso de su musculoso brazo hiciera el trabajo de partir a Erick por la mitad, mintió, ese corte seria sucio y no terminaría el trabajo, dándole a Erick una muerte lenta y agonizante, no iba a ser una rápida como había prometido.
-¡NOOOOOOO!...- Erick bramo con un deje de furia. Su brazo ya había silbado en el aire como una flecha cartera, su puño impacto en la entrepierna de la criatura en la cual yacía un pene deforme y un escroto carcomido, este freno las garras y aulló de dolor junto a un sonido sordo y pulposo de la sangre y carne de la entrepierna.
-¡BASTARDO! –se llevó las manos a los genitales, Erick retiro rápidamente su puño de ahí, la creatura lanzo un revés con la izquierda, dándole a Erick entre las costillas y mandíbula, lanzándolo con fuerza, este salió volando impactando contra el extremo del callejón en “T”, Erick volvió a recuperar el control sobre su cuerpo, mientras un dolor punzante y de fatiga le recorrió por todo su ser, el aire se escapaba de su cuerpo junto con un borboteo de sangre que escupió al momento de caer sentado al suelo con la espalda apoyada a la pared.
-mierda…- dijo jadeante y con la vista casi oscurecida… -no…no me p-puedo mover…
El monstro se reincorporo y comenzó a bufar furioso, expulsaba un vapor extremadamente visible de color lechoso, se inclinó enseñado sus afilados dientes, coloco sus manos sobre el piso poniéndose en cuatro, con una pierna doblada y otra con la rodilla extendida. Se impulsó con los brazos, salió disparado a una velocidad lenta y pesada, pero Erick sabía que le iba envestir engulléndolo o atravesarlo con esas fauces. Al ver que estaba a unos pocos metros cerca con los dientes amenazando, Erick cerro los ojos esperando a que la punta del colmillo le atravesara la testa y lo despedazara por el impacto, a pesar de tener una voluntad por sobrevivir, en ese memento la realidad se volvió lo que era, una cruel, horrible e inevitable realidad.
La creatura aulló de dolor con un gemido penetrante. Erick abrió los ojos, el ser retrocedió con unos carámbanos atravesados en su hombro, abdomen y pectoral izquierdo, tenía otros que se asomaban unos quince centímetros por los brazos y el grueso muslo. El corazón de Erick empezó a bajar su ritmo, latiendo con más tranquilidad al saber que tenía otra oportunidad <> se podría decir. Trato de levantarse y escapar ante la indisposición de tal monstro. Pero todo le dolía y sentía que se quebraría al momento de doblar alguna coyuntura. La creatura miro por encima del hombro mientras mantenía sus extremidades ocupadas tratando de quitarse los carámbanos de hielo que eran de color azul eléctrico, largos y delgados. No lo logro.
-parece que he llegado un poco tarde – dijo una voz jovial al otro extremo del callejón. – pero el lado bueno es que lo hará más divertido. – una figura que yacía debajo del farol, vestido con una gabardina simple del mismo color de los carámbanos incrustados en dicha creatura. El resto de su vestimenta no se lograba distinguir entre las sombras generadas por dicha gabardina azul. Lo único que se podía distinguir era un estoque enfundado que colgaba del cinturón al lado izquierdo.
-lontico de cala…- dijo con la voz gutural jadeante el monstro. – queréis drastar schuto brachno.
-no sabía que los Simbrastos hablaran Nadsat, pero no lo aras por mucho tiempo. –el sujeto desenvaino el estoque y se colocó en posición de esgrima.
-¡TE VOY A UBIVAR! – bramo el monstro partiendo el carámbano que yacía incrustado en su hombro, se dio media vuelta y embistió a la figura con la gabardina azul, el espacio que los separaba era muy corto y en unos segundos se encontraba enfrente de el a punto de atravesarlo y estamparlo contra la pared, pero no fue así, la figura rodo hacia adelante pasando entre sus piernas, se giró y dio una tajada en forma de media luna lateral hacia sus pantorrillas, la creatura cojeo cayendo con todo su peso, impactando aquello que tenía por cara contra el piso, la figura se levantó y dio un salto hacia atrás tomando distancia, volvió a su posición de esgrima solo que ahora la mano izquierda la tenía extendida en diagonal hacia abajo con los dedos bien abiertos. La creatura entre gemidos guturales y espasmo trato de levantarse, el sujeto de la gabardina había seccionado un gran trozo de carne de la pantorrillas del monstro, dificultándole el volverse a poner de pie, mientras que la pantorrillas izquierda solo tenía un pequeño tajo de unos 5 centímetros de profundidad. –Bastardo Drague de mierda –dijo entre sollozos la creatura.
-¿ahora hablas normal? ¿Qué caso tiene mantener una jerga inútil que no te serviría contra mí?
-que…q-que te jodan… - flexiono las rodillas tratando de levantarse, la herida chisporroteo sangre haciendo que volviera a caer.
-eres patético de verdad, tantos kilómetros recorridos, tratando de escapar y librarte de tus crimines, lamentablemente el destino tiene otros planes para ti jodida alimaña. – el sujeto frunció el ceño, de la mano que tenía extendida comenzó a emerger una circunferencia brillante que empezó a girar como una cierra redonda, al empezar a tomar velocidad se formó un diagrama con runas que giraban lentamente dentro del círculo. –aunque, pensándolo bien, sería un desperdicio de energía vital, hagámoslo más divertido vamos, levántate. – el circulo giratorio se empezó a deformar esfumándose y desapareciendo por completo, mantuvo su postura de esgrima, se llevó la mano izquierda detrás de la espalda. La creatura empezó a reír dolorosamente, jadeando, con leves gemidos de dolor.
-m-maldito… tu arrogancia t-te costara caro cachorro…. No me di cuenta, pero veo que…n-no eres un Drague del todo… jejeje – se levantó sin flexionar por completo las rodillas, lo miro por encima del hombro, los carámbanos empezaron a derretirse, la herida comenzó a unirse con hilos de carne que se tensaban y tiraban de la piel hecha girones y músculos ennegrecidos, volviéndolos a unir, se reincorporo y se volvió a dar la media vuelta, lucia más grande y abominable, el sujeto de la gabardina levanto la mirada, mirando sus fauces insaciables, las piernas de la creatura se doblaron dividiéndose en tres secciones, como las piernas de un fauno, solo que más musculosas, peladas y deformes. En la mirada del sujeto había una cara impresionada por la rápida regeneración del –Simbrasto- como él le llamaba.
-¿hace cuánto tiempo llegaste aquí? –pregunto inquietado
-eso ahora no tiene importancia cachorro de Drague, lo único que debes saber es que te espera una muerte agonizante debido a tu arrogancia. –dijo el Simbrasto con actitud empoderada, con la frente en alto, o lo que se supone debía ser la frente.
- te ves muy confiado a pesar de cómo te puse de rodillas.
-eso es porque ahora –alzo la mano doblándola, dejando la mano a la altura de la cara y el codo a la altura de las costillas mostrando sus garras orgullosamente. –Estoy alcanzando más de la mitad de mi poder –se rio entre dientes.
-eso ya lo veremos – flexiono el brazo que sostenía el estoque, se abalanzo a máxima velocidad hacia el Simbrasto, apunto justo en el abdomen, el estoque silbo en el aire, por un momento Erick que yacía como espectador inmóvil y moribundo creyó que el estoque asestaría a la bestia antes de que esta reaccionara, pero al ver que la mano que ya tenía alzada, supuso que este daría un zarpazo en diagonal, lo hizo, cerró los ojos imaginando como las garras le arrancarían el brazo al sujeto del estoque, pero solo escucho el sonido del aire cortándose y silbando, el sujeto de la gabardina había girado con un agache evitando las zarpas, volvió a pasar por debajo de las piernas con el estoque firme directo a volver a cortar por encima de los talones, la creatura salto pesadamente alejándose del filo de la punta del estoque, El sujeto paso de la bestia y se levantó rápidamente, reincorporándose, el Simbrasto aterrizo al mismo tiempo que el sujeto que se reincorporaba, levantando polvo del suelo y haciendo temblar los cimientos.

Hace alrededor de 1 año

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#6

Drague Berserk
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-ultima carta-
El sujeto retrocedió, tomo impulso y se volvió abalanzar, solo que ahora se dirigió a la pared, dio un salto y se apoyó con la misma para dar otro salto apuntando su estoque directo entre los omoplatos de la creatura, esta giro la cabeza por encima del hombro, dio una media vuelta con el brazo extendido, el sujeto se percató de que le iba atacar directamente con el antebrazo y que la punta de su estoque no asestaría antes de que su bestial brazo lo derribara, coloco su estoque escudándose con el filo hacia afuera, el antebrazo del Simbrasto asesto cortándose con el filo de la delgada espada, la fuerza con la que se impulsaba era tan brutal que El sujeto no pudo resistir el impacto, la parte sin filo se le pego al pectoral y la costilla debajo de este, la creatura dio la vuelta completa lanzando al aprendiz de Drague hacia la misma dirección que yacía Erick, el sujeto dio una voltereta hacia atrás tratando de aterrizar con los dos pies, pero al tocar el suelo este tropezó girando sobre sus omoplatos hacia atrás quedando de rodillas al frenar. El impulso con el que había sido lanzado no fue lo suficiente mente potente para estrellarlo, esto lo inquieto, ya que observo que el monstro no uso toda su fuerza, si se le hizo casi imposible frenar el golpe dado a una potencia mínima, no quería imaginar cómo sería recibir un ataque directo a toda potencia con sus zarpas, significaría la muerte definitiva. –mierda…- exclamo con un jadeo. – debo acabar rápidamente con el… o me causara más problemas. – Erick expectante trato de levantarse, doblo un poco las rodillas apoyando toda la espalda contra la pared para ponerse en pie, no lo logro, cayo azotando las posaderas contra el húmedo y frio piso, emitiendo un gemido de dolor que le recorría desde el ano hasta el hombro, por toda la vértebra. El sujeto de la gabardina azul volteo impresionado advirtiendo la presencia de Erick. -¿sigues con vida? –se quedó con la boca abierta y los ojos entrecerrados.
-dime… l-la verdad… ¿ya estoy muerto? –dijo Erick fatigado y adolorido, a pesar de que nunca se le paso la idea definitiva de estar muerto por la cabeza, fue lo único que se lo ocurrió preguntar al tipo, que al verlo de cerca, se dio cuenta que era un joven, incluso más joven que él, de ojos oscuros y penetrantes, cabello largo sujeto con una cinta, un flequillo grasoso y negro le caía por el ojo izquierdo, su cara era fina y cincelada pero con arrugas que lo hacían ver enojado. Parecía más un niño.
-deberías estarlo, y tal vez lo estés en un momento con esas heridas, pero no, no lo estás. –dijo pesadamente, se levantó apoyándose sobre sus rodillas, volvió a extender su mano. –esto podría ser raro para ti pero necesito el espacio. –aquel circulo brilloso con pentagramas y runas volvió aparecer girando alrededor de su antebrazo. - ¡Extended Spaceeee! –dio un alarido, como un grito de guerra, aquel circulo brilloso exploto como un cristal y refulgiendo un brillo intenso. Erick no pudo evitar cerrar los ojos. Al abrirlos, se percató que algo había cambiado, el callejón estaba más iluminado y espacioso, lo suficientemente amplio como para que cupieran 200 personas. –muy bien, ahora si tengo un poco más de ventaja. – lo primero que vio Erick antes que el amplio callejón fue al chico, mirándolo con más detalle observando su vestimenta. La gabardina era más delgada y ligera de lo que pensaba, sencillas, como si fuera imitación, de un color azul eléctrico y líneas que llegaban hasta la cola, tenía correas alrededor de los muslos, botas largas por debajo de la rodillas, no tenía funda, al parecer el estoque lo colgaba en el cinturón, se colocó el estoque en el cinturón como si lo enfundara, camino hacia la creatura, Erick se ladeo para poder ver a la creatura que lucía orgullosa e inmóvil, esperando a aquel chico. Se reía con benevolencia.
-¿ahora estas preparado cachorro Drague? –dijo con voz rasposa y gutural.
-cometí un error, pero es mejor que acabe rápido con esto. –en ningún momento soltó la empuñadura del estoque, se inclinó y corrió hacia la creatura llamada Sinbrasto, otra vez el circulo brilloso con runas apareció en su brazo. Estaba listo para lanzar otro hechizo.
-¡ice feng! –grito, esta vez el circulo con runas solo se rompió, no refulgió como el anterior, un portal de medio metro de diámetro apareció detrás del chico, puntas de carámbanos empezaron a asomarse del portal, comenzaron a girar y oscilar, como una ruleta, como el cargador de un revolver, saco su estoque de su cinturón, aumento la velocidad tomando impulso, salto directo hacia la creatura, la creatura lanzo un zarpazo directo al chico, los carámbanos salieron disparados, uno atravesó el antebrazo haciendo que frenara el golpe, evitando que el zarpazo le diera al chico, otros dos salieron directo al hombro y pecho, el Simbrasto hizo uso de su otro brazo lanzando golpes con sus garras, lanzo un gancho rompiendo el carámbano que iba hacia su hombro, y con un revés destrozo el otro que iba a su pecho, el chico había pasado por debajo de sus piernas, se reincorporo, la creatura giro rápidamente, con el brazo herido y aun teniendo el carámbano incrustado lanzo un ataque directo, el chico lanzo un tajo lateral recibiendo el ataque con el estoque, retrocedió, al chocar la espada y las garras centellaron. Lanzo más fintas que chocaron con las garras, cada golpe hacia retroceder al chico desequilibrándolo. Dio volteretas esquivando ataques rápidos, la batalla se empezó a alargar, el carámbano ya se había quebrado y desprendido del brazo del Simbrasto, cada golpe era letal para el chico, el no perdió la concentración, siguió lanzando fintas, defendiendo, retrocediendo y esquivando, -solo un poco más de tiempo- dijo con los dientes apretados, la creatura no le escucho, rodo por el suelo esquivando una pesada patada que levanto la tierra y agrieto el suelo, se reincorporo, lanzo un estoque con poco impulso, freno repentinamente al percatarse de que la creatura lanzo otro golpe horizontal con sus zarpas, giro hacia atrás esquivándolo a tiempo, se levantó de un salto, tomando distancia. –solo un poco más…- la creatura se inclinó y lo embistió, solo que en lugar de hacerlo con sus afiladas fauces lo hizo con los bíceps, el chico no tuvo tiempo de esquivarlo recibiendo el ataque directo, el chico sintió como el aire se escapaba de su cuerpo y como un escalofrió lo invadía, un brote de sangre salió por su boca como vómito, sus ojos se giraron tornándose blancos, salió disparado hacia donde Erick se encontraba, Erick al presenciar la batalla seguía tratando de reincorporarse para escapar, pero solo había logrado ponerse a duras penas en pie. El chico azoto contra la pared rompiéndola y haciendo saltar pedazos de concreto, el impacto hizo que Erick perdiera el equilibrio y callera de costado hacia la izquierda, impactando contra el suelo y volviendo a sentir dolor.
El chico cayo, tenía una contusión, tres costillas rotas, un brazo fracturado y las rodillas dislocadas.
-¿Qué sucede pequeño cachorro? ¿Te has rendido? –el chico escupió con un gemido de dolor, tenía toda la boca llena de sangre hasta el cuello, le costaba respirar. - <> –lo único que podía formarse con claridad eran sus pensamientos, intento extender su brazo pero este trono y un dolor intenso e inaguantable le recorrió desde el antebrazo pasando por su hombro hasta su pectoral. -<>
-agh... –Erick soltó un gemido al tratar de levantarse. El chico volteo a ver a Erick captando su atención. <>
-h-hey tu…- dijo en un susurro agonizante que apenas era audible, pero a pesar de eso Erick le escucho. Erick trato de voltear pero apenas podía verle por encima del hombro. –t-toma…mi macuto y…t-toma el….f-fras-sco…ro….ro-jo –el chico vomito sangre.
Erick pudo escuchar al chico y comprender lo que trataba de decir, en si entendió el mensaje directo, pero no entendía a qué se refería. <> - ¡mierda! –dijo jadeante Erick, se arrastró dirigiéndose hacia el chico. -¿de qué mierda hablas? – con el brazo sano soltó el estoque y saco un frasco en forma de pera, con un corcho, la sustancia lucia azulada y espesa, no se veía roja. –be…be…lo… -solo pudo decir eso. -¿Qué?...
-be…bébelo….- trato de acercarle la sustancia, no pudo mantener el peso del brazo y este descendió amenazando con romper el frasco en forma de pera, Erick lo detuvo antes de que la mano del chico llegara al suelo, envolvió su mano con ambas manos junto con el frasco.
-¿Qué se supone que es?
-si…si quieres…s-sobrevivir…bébelo… -el chico tosió expulsando más sangre. Erick soltó la mano del chico que ya no poseía el frasco, Erick contemplo la sustancia, podía notar un poco de color rojo en ella pero no lo podía asegurar debido a la poca iluminación del callejón expandido. << No lo hagas…no lo hagas…no sabes que es Erick…>>
-no puede empeorar más… -se dijo a si mismo con decepción y desesperanza.
-veo que no te has levantado pequeño cachorro, eso significa que he ganado –dijo el Simbrasto acercándose lentamente, recto, con un porte triunfante, listo para dar el golpe de gracia y despedazar a los moribundos que yacían al otro extremo.

Hace alrededor de 1 año

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#7

Drague Berserk
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-speed up-
Erick quito el corcho y se bebió de un tiron el frasco en forma de pera, tenía un sabor insípido pero metálico, era espeso y con grumos que se le hacía desagradable a Erick. Los huesos de Erick tronaron, en especial el humero y la rótula, sus clavículas también incluso el esternón, sentía las costillas adoloridas pero en un sentido satisfactorio, empezó a experimentar una temperatura extrema, sus ojos empezaron a arderle. La creatura se acercaba a cada paso, estando a pocos metros de ellos. De repente todo desapareció, Erick ya no sentía dolor ni calentura. Los huesos aun le dolían pero era un dolor pasajero. Se levantó sin dificultad.
-t…toma… -dijo el chico casi como un susurro. –el…s-sto…
-¿tu espada? – dijo Erick al notar que el chico señalaba el estoque con los ojos. <> Erick cogió el estoque.
-c-confía en…m-mi…-dijo el chico que se vio con el rostro iluminado en el momento que el pentagrama y runas aparecieron en su brazo, refulgentes, brillosas y hermosas, danzando alrededor de su muñeca. Erick se sentía rehabilitado pero temeroso, aun tenia molestias fantasmales, aunque no sentía el dolor de hace rato aún tenía el recuerdo de estas sensaciones. Se levantado, tomo el estoque con ambas manos y alzo la punta hacia el monstro que ya yacía frente de el a menos de un metro. Erick empezó a sentir un sudor frio, comenzó a temblar. << Imbécil ¿Qué estás haciendo? ¿Por qué no escapaste?...>> –fue lo único que pensó Erick al ver a tremenda monstruosidad de cerca. –a-¿ahora que hago? –dijo Erick con la voz temblorosa, si antes no estaba aterrorizado ahora lo estaba, hace unos minutos estaba luchando por su vida lleno de odio violento y agresivo, ahora era un conejo asustado, pensando en cómo sería despedazado y engullido por dicha creatura.
-c-corre… ¡corre! –Grito el chico - ¡SPEED UP! – Erick corrió hacia la derecha del monstro, Erick alcanzo una velocidad de 56 km/h. Erick derrapo con su calzado tropezando y rodando en el suelo. Soltó el estoque, el acero repiqueteo en el suelo. Erick rápidamente busco la espada, el Simbrasto giro hacia donde yacía Erick. Para después volver al chico.
-tú ya estás muerto cachorro…y los necesito a ambos para pasar inadvertido, su piel me será útil. –giro a ver Erick nuevamente. –no dejare que escapas humano. –Erick sintió pesado el abdomen, el miedo le invadía nuevamente. <>
- ¡distráelo AHG! –la sangre borboteo del chico.
-más claro no puede ser…- Erick tomo el estoque con firmeza, se movía más rápido de lo normal. –vamos Erick concéntrate –se dijo a si mismo con los dientes apretados. No parpadeaba manteniendo la mirada fija al Simbrasto. La creatura empezó a correr hacia Erick pesadamente. - <>- pensó Erick. -<>- Erick espero a que la creatura se encontrara a unos metros cerca de él, -listo. –Erick comenzó la andada, dejaba una estela verdusca como su camiseta, sus brazos se hicieron para atrás y el viento le golpeaba la cara, empezó a rodear al Simbrasto, captando su atención, comenzó a acercarse disminuyendo la circunferencia del círculo que formaba alrededor del monstro. -<>- trato de mover el estoque para hacerle un corte, pero la presión del aire se lo impedía, Erick podía ver sus lentos movimientos, el Simbrasto arrojaba zarpazos tratando de asestarle, pero Erick los esquivaba. Erick dio un salto, en el momento que estaba en el aire recupero la movilidad de los brazos, giro con el estoque extendido apuntando a ciegas, la punta afilada de la espada arranco un trozo de carne del antebrazo del Simbrasto que trataba de protegerse, Erick cayo tropezando y rodando en el suelo, no soltó el estoque esta vez, estaba de rodillas. Mirando lo fijamente, El Simbrasto miro su herida, enfurecido, soltó un bramido seguido de otro ataque con la mano derecha, Erick salto hacia atrás a una alta velocidad, esquivándolo, las garras rompieron el suelo disparando escombros a todas las direcciones, Erick se cubrió con ambos brazos protegiéndose de estos. Cayo de pie, disipo la nube de polvo que se había acumulado lanzando tajos con el estoque del chico. Una vez tuvo su visión despejada logro ver como este se acercaba corriendo a la misma velocidad que volvía a disminuirse al momento de concentrarse. <> Erick no sabía las reglas básicas del esgrima por lo que su postura era burda e inestable, sostuvo el estoque con ambas manos aunque el mango tuviera poco espacio para estas ya que era solo para una. – ¡acabare con esto rápido! – dijo con una rabia inconmensurable. Se dio media vuelta y fue hasta donde topaba el alargado callejón alterado. Llego a la fría pared, giro a la izquierda con el estoque firme levantado a la altura del pecho apuntando hacia donde se suponía que estaba el corazón. <> coloco un pie frente del otro. Se inclinó hacia adelante, emprendió la andada corriendo con todas sus fuerzas alcanzando casi los 90km/h, a pesar de la tremenda velocidad él lo vio todo en cámara lenta, durante todo el trayecto Erick no perdió de vista el objetivo, apuntando directo al corazón. Cada pazo se le hacía más importante que el anterior, empujando la suela con fuerza deseando más impulso para impactar contra el monstro, frente a él, el Simbrasto lucia inmóvil, como si no se moviera, apenas percibía un atisbo de movimiento. La furia se apodero de Erick deseando que la punta se incrustara profunda en su corazón. Un montón de recuerdos e imagines nublaban su vista, con esfuerzo las mantuvo apartadas para que no entorpecieran su puntería. - <> -fueron los ultimo pensamientos de Erick antes de salir volando hacia atrás, solo vio como una explosión aparecía detrás del monstro, el cuerpo del Simbrasto protegió a Erick pero aun así la onda expansiva de dicha explosión lo empujo con suficiente fuerza como para alejarlo unos cuantos metros. Erick sintió como se rompían sus rodillas y costillas, se disloco un brazo, termino golpeándose la cabeza aturdiéndolo. El estoque había salido disparado a otra dirección clavándose en la pared lateral izquierda. El sonido de gritos guturales retumbó en sus tímpanos, ensordeciéndolos. Erick logro divisar una figura tostada con la carne y piel derretida hecha girones que caía al suelo, inerte. La oscuridad engullo a Erick.

Hace alrededor de 1 año

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#8

Drague Berserk
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-Explosion-
El chico yacía inmóvil y moribundo recargado.
-tú ya estás muerto cachorro…y los necesito a ambos para pasar inadvertido, su piel me será útil. –giro a ver Erick nuevamente
- ¡distráelo AHG! –la sangre borboteo del chico. El Simbrasto corrió hacia donde yacía Erick - <> El chico comenzó a buscar entre sus ropas, gimiendo de dolor por las heridas y lesiones causadas por la creatura. Sintió como algo se deslizaba entre sus ropajes y después el de un cristal cayendo al suelo para después rodar por este, el chico frunció el ceño al ver que lo que estaba buscando se había alejado de el. –mierda…- dijo con un gemido. –se inclinó tratando de estirarse, cada vez que un milímetro de su cuerpo se movía se contraía y sangraba invadiéndole con un dolor punzante e insoportable. – ¡AAAAAH! –pego un grito de dolor al caer al suelo con el hombro izquierdo, trato de alcanzar dicho objeto que resultaba ser un matraz con una sustancia azulada pulposa. Estiro su brazo derecho, la punta de sus dedos rozaron el matraz, sentía un ardor en la clavícula y debajo del sobaco, este trono y el dolor punzante volvió a inyectarse en el haciéndole sollozar de dolor, haciéndolo soltar unas cuantas lágrimas. -<< ¡¡unos cuantos centímetros tu puedes!!>> -solo pudo decirlo en su mente, cuando trato de gritarlo solo soltó gemidos con borbotones de sangre. Logro estirarlo lo suficiente para tomarlo, trato de sentarse rápidamente, su espalda trono haciéndole caer y dejándolo con la mejilla pegada al suelo. <> - se llevó el matraz a la boca quitando el corcho con los dientes, lo giro con los dedos haciendo que la sustancia pulposa le cubriera la mano. Dejo caer el matraz y extendió la mano con la palma bien abierta y concentrando… vio que estaba de espaldas enfrente de él, cerró los ojos, sentía un ardor en todo el cuerpo. -¡EXPLOSION! –grito.
Unas cuantas horas Erick despertó sentado con la espalda apoyada en la pared. Estaba sin camisa con las heridas con puntos y vendas en sus brazos, piernas y pecho. No podía moverse. . <> pensó. Miro a su alrededor, todo estaba oscurecido y reducido, solo la tenue luz del farol dejaba ver una silueta que yacía enfrente de él, esta levanto la cabeza y giro mirándole por encima del hombro.
-veo que has despertado.
-¿Dónde…estoy? –dijo Erick con la boca reseca.
La figura miro hacia su alrededor. -¿no es obvio?
-no…se supone que es un mal sueño…estoy ebrio, algo tenía la bebida de Rosy…me dio un mal viaje, tropecé y me golpee la cabeza… y…- la figura lo interrumpió.
-¿Rosy? Suena a nombre de prostituta –el figura soltó una risa sarcástica.
-imbécil ah… -soltó un gemido de dolor al tratar de moverse.
-no te muevas, estas muy herido, no más que yo pero se lidiar con eso. –Tenía el estoque en las piernas, lo estaba limpiando con una especie de trapo, mirando con más detalle pudo notar que no tenía camisa y también estaba vendado. –fue difícil tratarnos a los dos. En especial a mí. Por suerte el viejo me dejo algunas cosas en mi macuto.
-¿Quién eres?
-bueno, olvidaras todo en cuanto me recupere, así que… - la figura apoyo en el suelo el estoque usándolo como bastón, entre jadeos y gemidos logro ponerse de pie. – Mi nombre es Demian. Y pronto esto solo será un sueño y no me recordaras.

Hace alrededor de 1 año

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#9

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El sonido de la madera chirreando envolvía la cabeza de Erick, voces ininteligibles se escuchaban de fondo saturadas por los demás ruidos en la habitación en la que reposaba, todo empezó a tomar forma de una manera desenfocada, sus ojos se empezaron a abrir divisando un techo marrón que era iluminado por la llamas de una chimenea. Las llamas chisporroteantes envolvían el lugar acompañando al chirrido del piso y alboroto de afuera. Dos personas estaban discutiendo alado de la otra habitación de donde se encontraba Eric, todo empezó a enfocarse mejor, Erick con los músculos desgastados y magullados, con cardenales y heridas suturadas. Se encontraba envuelto en una frazada endurecida y poco cálida, tenía olor a cigarro y a humedad con toques de alcohol, no tenía almohada lo que le provocó cierta molestia al tratar de levantarse, su cuello trono y le provoco un dolor leve e incómodo que lo hizo tumbarse. Aguantaba los dolores evitando gemir, solo sonidos ahogados provenían de él, las voces que discutían se escuchaban más claras y fuertes pero aun inteligibles ya que se sobreponían unas con otras convirtiéndose en ruidos molestos que penetraban y empeoraban los dolores de cabeza de Erick.
Emitió un gemido ahogado pero aún más fuerte al tratar de levantarse de lado girando la cadera, su espalda emitió otro tronido de huesos, esto le pareció doloroso pero a la vez relajante, ya que sentía que no estiraba los huesos desde hace tiempo, sintió como su espalda se empezaba a inflamar y como le escocia desde el glúteo izquierdo hasta el omoplato derecho. No podía pensar en nada, el dolor y la incomodo molesto olor que inundaba la habitación lo tenían nublado. No presto atención a las voces, se quedó tumbado unos minutos hasta que volvió en sí, dejando su trastorno de des realización donde sentía que nada ni nadie, incluso el eran reales. Los primeros pensamientos que se le vinieron a la mente fueron que todo lo sucedió con el monstro y el sujeto de gabardina azul eran un sueño y que estaba en la casa hogar de la señora Cleo. Que se había peleado con el bastardo de Jeremy O, Mkcarther y que él le dio la paliza de su vida o que casi lo mataba hasta el punto de dejarlo en cama. Deseaba que no fuera así, por suerte no fuera así, él tenía 7 años cuando eso sucedió. Y dejo la casa hogar a los 16. –Tengo 20 ahora – se dijo así mismo. Siguió formulándose teorías de donde pudiera estar, tal vez alguien lo recogió y lo atendió, que la bebida de Rosy estaba adulterada y que lo hizo tener alucinaciones locas que le provocaron un colapso y haciendo que se desmayara en aquel callejón. se dio cuenta que solo llevaba su ropa interior puesta. También se percate de las heridas y puntos que tenía, el dolor volvió a él con más fuerza haciendo que su mente colapsara y no pudiera teorizar con claridad. Se giró tumbándose de espaldas en la cama. Haciendo más ruido de lo esperado y soltando quejidos y gritos de dolor. Las voces callaron y el sonido de pasos retumbó empeorando la jaqueca de Erick. lo siguiente que escucho fue la perilla de la puerta y el chirrido de briagas abriéndose con prontitud.

#10

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El sonido de la madera chirreando envolvía la cabeza de Erick, voces ininteligibles se escuchaban de fondo saturadas por los demás ruidos en la habitación en la que reposaba, todo empezó a tomar forma de una manera desenfocada, sus ojos se empezaron a abrir divisando un techo marrón que era iluminado por la s llamas de una chimenea. El sonido de las llamas chisporroteantes envolvían el lugar acompañando al chirrido del piso y el alboroto de afuera. Dos personas estaban discutiendo al lado de la otra habitación de donde se encontraba Erick, todo empezó a enfocarse mejor, Erick con los músculos desgastados y magullados, con cardenales y heridas suturadas. Se encontraba envuelto en una frazada endurecida y poco cálida, tenía olor a cigarro y a humedad con toques de alcohol, no tenía almohada lo que le provocó cierta molestia al tratar de levantarse, su cuello trono y le provoco un dolor leve e incómodo que lo hizo tumbarse. Aguantaba los dolores evitando gemir, solo sonidos ahogados provenían de él, las voces que discutían se escuchaban más claras y fuertes pero aun inteligibles ya que se sobreponían unas con otras convirtiéndose en ruidos molestos que penetraban y empeoraban los dolores de cabeza de Erick.

Emitió un gemido ahogado pero aún más fuerte al tratar de levantarse de lado girando la cadera, su espalda emitió otro chasquido de huesos, esto le pareció doloroso pero a la vez relajante, ya que sentía que no estiraba los huesos desde hace tiempo, sintió como su espalda se empezaba a inflamar y como le escocia desde el glúteo izquierdo hasta el omóplato derecho. No podía pensar en nada, el dolor y el incomodo molesto olor que inundaba la habitación tenían su mente nublada. No presto atención a las voces, se quedó tumbado unos minutos hasta que volvió en sí, dejando su trastorno de des-realización donde sentía que nada ni nadie, incluso el eran reales. Los primeros pensamientos que se le vinieron a la mente fueron que todo lo sucedido con de aquel el monstruo de pesadillas y el sujeto de gabardina azul eran un sueño y que estaba en la casa hogar de la señora Cleo. Que se había peleado con el bastardo de Jeremy O, Mkcarther y que él le dio la paliza de su vida o que casi lo mataba hasta el punto de dejarlo en cama. Deseaba que no fuera así, por suerte no lo fue, él tenía 7 años cuando eso sucedió. Y dejo la casa hogar a los 16. –Tengo 20 ahora – se dijo así mismo. Siguió formulándose teorías de donde pudiera estar, tal vez alguien lo recogió y lo atendió, que la bebida de Rosy estaba adulterada y que lo hizo tener alucinaciones locas que le provocaron un colapso haciendo que se desmayara en aquel callejón. se dio cuenta que solo llevaba su ropa interior puesta. También se percato de las heridas y puntos que tenía, el dolor volvió a él con más fuerza haciendo que su mente colapsara y no pudiera teorizar con claridad. Se giró tumbándose de espaldas en la cama. Haciendo más ruido de lo esperado y soltando quejidos y gritos de dolor. Las voces callaron y el sonido de pasos retumbaron, empeorando la jaqueca de Erick. lo siguiente que escucho fue la perilla de la puerta y el chirrido de bisagras abriéndose con prontitud.

-¿quieres dejar de hacer tanto ruido? –la voz jovial de un chico irritado silencio los demás sonidos. Tenía un raro acento que no lograba distinguir, se le hacía familiar.

-¿he? –dijo Erick con un gemido ahogado.

-el imbécil acaba de despertar pedazo de mierda, es evidente que se estará quejado por toda la mierda que paso, y todo porque no pudiste hacer bien tu trabajo mocoso –ahora una voz enmudecida por las paredes de madera hacia presencia, era más rasposa y osca, un tanto aguda como la de un viejo cascarrabias.

-cierra la boca anciano. Iré por los hongos de Reishi y lo mezclare con extracto de melena de león. –dijo el joven que se adentró a la habitación, esta tenia cierto estilo rustico, la mayor parte era de madera, del techo colgaban sacos de caucho con sustancias raras en forma de polvo, desprendían olores a canela con tabaco y café con otras especias. Este las aparto con el dorso de la mano y se acercó a un estante de metal fijo donde había libros y otras sustancias en frascos, a la izquierda de este yacía la chimenea de piedra que estaba apartada de todo lo inflamable, había mesas y sillas de hierro pegadas a la cama donde yacía Erick, huesos y armas colgaban de las paredes. El techo era de piedra labrada, era una combinación extraña entre madera, concreto, piedra y metal ya que también alrededor de esta había cinco columnas de acero, la habitación era ovalada y demasiado larga y amplia para que todo entrara ahí adentro. El chico del acento raro se detuvo a medio cuarto al escuchar que el de la voz vieja entro a la habitación exclamando negativas.

-¿acaso estás loco chico? Por fin consigues a un compañero y piensas en administrarle otra dosis de somníferos, ¿acaso planeas matarlo o algo por el estilo? –dijo con su voz de anciano poniendo énfasis al inicio de cada oración, Erick trato de levantar el cuello para poder ver a las dos personas que pelaban enfrente de él. Logro ver con mayor claridad a los dos tipos, logro sentarse apoyándose con el antebrazo izquierdo y haciéndose para atrás para apoyar la espalda con la cabecera de la cama la cual era curva y se adaptaba al extremo de la habitación ovalada. Vio que el anciano era de una complexión menuda pero marcada, tenía pocas arrugas, una barba negra y corta sin canas en forma de perilla, solo el cabello que lo peinaba hacia atrás era entre negro y blanco, de su frente provenían unas enormes entradas que denotaban el proceso de calvicie, sus ojos estaban desorbitados y perdidos como si estuviera bajo el efecto de sustancias toxicas, tenía la mirada triste pero sus cejas pobladas y gruesas denotaban cierto enfado a esos ojos. Estaba recargado en el marco de la puerta con el antebrazo derecho, vestía una camisa blanca arremangada blancuzca con machas marrones y amarillas, el chaleco negro que llevaba puesto estaba a su medida, tenía pantalones verdes con un cinto de cuero amarillo aceitado , sus manos que eran enormes tenían guantes sin dedos de cuero negro. Su piel era tostada y con manchas.

El chico dio media vuelta con la misma mirada de enfado hacia aquel anciano.

-¿y qué quieres que haga? –el chico manoteo señalando a Erick. - Este imbécil no me sirve, es un inútil, al menos espero contar con que sufra una sobredosis o que se quede dormido lo suficiente para que encuentre una manera de des enlazarnos y regresar lo a donde pertenece.

-pensé que estarías feliz de haber encontrado a alguien. –bajo el ante brazo solo para poner el hombro y cruzarse de brazos. Soltó lo botella antes haciendo que esta cayera y se estrellera en mil pedazos con el piso de piedra.

-¡ebrio de mierda! Mira lo que acabas de hacer… -dijo el chico desviando la atención al desastre que hizo el viejo. –ya estas grande como para hacer esas estupideces.

-Demian muchacho. –abrió los brazos alzándolos, ingreso en la habitación. –la botella no importa siempre hay de sobra por ahí, siempre y cuando me sienta sobrio.

-ese no es el punto. ¿Quién piensas que va limpiar? Porque yo no lo haré. –lo aparto cuando intento abrazarle.

Erick yacía consternado y estupefacto por la forma en la cual desviaron la conversación. Había pasado por alto al chico, pero al prestarle mayor atención, se dio cuenta que era el chico del sueño que tuvo. Solo que ahora llevaba el pelo recogido de una manera más pulcra, se veía menudo al igual que el viejo, llevaba una camisa blanca holgada y unos pantalones negros de lana. –Q-quienes son…-dijo Erick, pero debido a sus heridas, y sus dolores solo logro escucharse como un leve susurro. Los dos seguían discutiendo. Sobre quien iba a limpiar, sobre dinero, botellas, mujeres, deudas, cuartos sucios, ropa sucia, etc. Erick trataba de llamar la atención de ambos pero solo emita leves gemidos y susurros. –estos…imbéciles solo van a estar ahí discutiendo tonterías. – se dijo así mismo susurrando, trato de reincorporase despegando con un leve impulso su espalda del respaldo de la cama, se giró a la izquierda, y trato de mover sus piernas para sentarse en el borde de la cama, tomo demasiado impulso y velocidad haciendo que el peso de sus hombros le ganara, cayéndose de la cama. Azoto contra el suelo, el piso era de piedra y estaba cálida, pero era demasiado dura debido a que no estaba tapizada a diferencia del resto del suelo donde yacía el viejo y el joven, Erick pego un grito de dolor. Dos heridas se abrieron, las grapas que tensaban la piel de la cicatriz del hombro se soltaron salpicando pequeñas gotas de sangre.