CryCatsNya_Ra
Rango4 Nivel 17 (296 ptos) | Promesa literaria
#1

Soy Esther a mis 16 años debo presentarme en la fiestas generadas por mi padre el Mafioso Bryan Carter. Débil, indefensa a todo, yo vivo mi vida con mis amigas del instituto, siempre perseguida por la seguridad de mi padre - les odio.- pero no me queda más remedio que llevarlos por los enemigos de papi.
Hoy en la fiesta, voy con un vestido largo palabra de honor negro, para esconder las curvas que tengo. Voy a tomar un trago de mi copa, noto que algo entra y se desliza por mi garganta.
Treinta minutos después me encuentro andando con uno hijo de los mejores amigos de mi padre. Rango, mide uno ochenta y poco más, sus músculos son bien formados y pulidos, de piel morena y bien bronceada.

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#2

Llegamos a mi cuarto cuando noto que estoy como dormida, veo y oigo, pero hablar y moverme no puedo. ¿Estoy drogada?. Me exa en la cama, me ata las manos y un pie. Rasga mis bragas de flores. Se pone un condon y pasa suavemente, su mano por mi sexo. Baja la cremallera del vestido, me lo saca por los pies tirando del vestido. Desabrocha el sujetador y saca mis senos del sujetador los succiona y los devora. Tras un tiempo largo sigue un reguero de besos hasta mi sexo y con la punta de su lengua juega con mi clitorix. Humedece con su saliva mis labios y introduce la lengua en mí como si con ella me follase. Luego un dedo, después oos. Los penetra y los saca suavemente, mientras con la lengua excita y calienta mis sentidos. Hasta que un pequeño fluido sale de mi interior. ¿Que a pasado? ¿Que es esta sensación? Una risa, me saca de mis pensamientos.
- Maravilloso, perfecto sabor. Sabes correrte, mi pequeña. - su voz es ronca.
Sus ojos grises azulados se están oscureciendo, como si de una tormenta de verano se tratasen.
Se coloca entre mis piernas de rodilla y levanta la pierna suelta. La coloca en su hombro y me penetra sin pensar en mi y mi dolor. Sus ojos se abren y sale de mi.
- Mierda. Mierda - murmura y gruñe entre dientes. Pero vuelve a mirarme, estoy excitada, mordiendo mi el labio. - Joder. Estas tan buena que... - muevo mis caderas pidiendo, reclamando, lo que tenía antes dentro de mi. Me penetra de una estacada. La saca y de nuevo introduce su erección dentro de mi.
Mi cuerpo empieza a reaccionar, gimo, me muevo.
-Más fuerte, Rango. Haz que nunca olvide este día. - Yo no era quien hablaba me habían drogado. Yo quería salir, huir del lugar, pero no podía ya no.
Me penetro como un lobo. Se reía y disfrutaba de mi cuerpo deborandolo a cada beso.. mordió mis pezones tiró de ellos, me giro se puso a cuatro patas. Mordió mi muslo derecho y me penetro tan fuerte k note como llego al cuello de mi útero...
- pekeña. Me corro. Me voy a co.... - un sonido ronco recorrió su garganta - joder. - Fluidos corrían perna abajo. Unas manos desataron mi cuerpo.
Me dio la vuelta. Dio un beso suave a mis labio. Antes de salir de la habitación se disculpó y me dijo - te amo.
Recorrí la habitación hasta el baño y me di una ducha para quitarme el sabor de los besos y caricias de Rango. Me frotaba con fuerza los brazos, los pechos. Pero nadie debía saber que Rango había abusado de mi debilidad para hacerme esto.
Limpie las sábanas, me introduje en mi cama, mil lágrimas derramé esa noche.
A la mañana siguiente decidí irme lejos a estudiar.
-Papi, por favor. Déjame irme a Italia a estudiar. - Negaba.
-Eres mi pequeña y no quiero que te marches. - Le supliqué, le rogué, al final conseguí que me permitiera ir a estudiar a Italia.
Preparé esa misma tarde mis maletas y me inscribí en un Centro de Formación.
Pero papi me dejo ir, pero sola estaba claro que no. Sus guardaespaldas mejor formados fueron conmigo en el viaje.

#3

Regresé a casa después de 10 años en Italia, pero mi padre Bruno prepara de una de sus famosas fiesta por mi llegada a casa.
Entro en el despacho de mi padre, está hablando.
- Pa' ¿podemos hablar? - le pregunto.
- Mi ratita, tú eres lo primero en mi lista de cosas importantes. ¿De que quieres que hablemos? - Siempre me llamaba ratona porque comía todo lo que veía por la cocina. Pero hace 6 años, fué a verme a Italia y desde ese dia me llama ratita porque me escapaba de todas sus broncas.
Sus ojos negros cada día se ven más grises, está muy enfermo pero no entiendo el porque tiene que hacer esta fiesta por mi yo no quiero fiestas.
Me siento frente a él en un sillón de terciopelo negro. Suelto mi bolso encima del escritorio y respiro ondo.
- Quiero que Natalia, mi amiga y hermana. Haga de mí durante la fiesta. - No quiero decirle que no quiero ver a Rango, decirle eso sería dar explicaciones y problemas
- Ratita. Natalia es tu guardaespaldas, nada pasara en la fiesta.
- Paaa, se que nada me pasara. Pero... - Niego con un gesto de cabeza- Nadie sabe que Natalia es mi guardaespaldas. Hará bien su papel. Sera yo y yo seré ella. Ambas nos protegeremos. - Miro a mi papi con ojos de cordero. Con veintiséis años y él me trata como si fuera su niña de catorce. - por fis papiiii. - Bueno parte es culpa mía, por seguirlo llamando papi.
Salgo del despacho feliz de que mi padre haya aceptado que Natalia se haga pasar por mi.
-Natalia. Buenas noticias. Esta noche tu eres la anfitriona y yo tu guardaespaldas. - Le digo feliz. Mientras me pongo el vestido rojo pasión.
Natalia es de mi altura, con curvas y ojos verdes. Su pelo es castaño oscuro, la verdad juntas parecemos hermanas.
La conocí en las clases de entrenamiento en Italia. Normalmente nos asignaban un compañero que se pareciera a nosotros, no del todo físicamente, pero sí que el rostro fuera similar. Una mañana me asignaron una chica rubia de ojos marrones, claro que yo teñida de rubio y con ojos verdes, poco se parecía a mí. Pero al año siguiente mi pelo era castaño, claro que esa compañera te valía para dos años y no podía ser cambiada a no ser que fuera por enfermedad o algún otro punto. Natalia y yo nos mirábamos sabíamos las dos que nosotras éramos muy similares.