urien
Rango3 Nivel 12 (133 ptos) | Cuentacuentos freelance
#1

Project S.H.E.L.T.E.R.

S.H.E.L.T.E.R. 1: El Señor Oscuro

Autor: Urien

Prologo
Capitulo 1: Apocalypto
Parte 1 ……………………………………………………………………………
Parte 2 ……………………………………………………………………………

Capitulo 2: Un Reino en Aprietos
Parte 1 ……………………………………………………………………………
Parte 2 ……………………………………………………………………………
Parte 3 ……………………………………………………………………………

Capitulo 3: La niña de los pies descalzos
Parte 1 ……………………………………………………………………………
Parte 2 ……………………………………………………………………………
Parte 3 ……………………………………………………………………………
Parte 4 ……………………………………………………………………………

Nota: Todos los derechos pertenecen al autor de la novela. En caso de ser tomado por otra persona para cambiar los textos, o material para dañar al autor u otras personas deberá eliminarse. Se prohíbe vender o lucrar con este material.
Esto se aplica a los posibles siguientes volúmenes creados.

Se solicita pedir permiso para crear historias alternas. Si alguien desea tomarlo y publicarlo en alguna sitio, puede hacerlo, solo espero que al compartir en sus diferentes redes, me den los créditos correspondientes. Esto es para yo seguir adelante con la historia.

Hace 4 meses Compartir:

7

9
NOVACHEK
Rango11 Nivel 50
hace 4 meses

Lo tendré en cuenta... 😃👍

Don_Diego
Rango11 Nivel 54
hace 4 meses

Tu eres el autor? Porque la historia es muy buena hasta parece de libro. Solo pregunto pues si lo eres francamente te admiro por escribir tan bien. 😉👌

urien
Rango3 Nivel 12
hace 4 meses

Don_Diego
si, soy el autor, gracias por tus palabras :)

Sasami_Hanatsuki
Rango6 Nivel 29
hace 4 meses

Lo que dices esta muy bien, pero este espacio se supone q es para atraer a los lectores, te recomiendo poner la sinopsis aquí y en la primera caja lo q pones aquí. Solo un consejo de autor a autor.

urien
Rango3 Nivel 12
hace 4 meses

Sasami_Hanatsuki, queria hacer eso, pero el sitio no me da mas espacio, por eso esta primero :)

Sasami_Hanatsuki
Rango6 Nivel 29
hace 4 meses

Que raro, tengo entendido que solo la sinopsis tiene poco espacio (como requisito para entusiasmar, las sinopsis deben ser idealmente pequeñas, pero todas las demás entradas te permiten 9999 caracteres.


#2

PROLOGO

El mundo tranquilo y pacifico donde hace poco había existido, estaba empezando a desaparecer, la vida que hasta ahora la habían conocido, no lo reconocían mas. Silenciosamente iba alejándose la vida de sus manos, estaba cambiando el mundo drásticamente, así como en la tarde, la noche simplemente llega y se traga a la luz sin hacer ruido alguno, solo se oscurece completamente. Lo que antes era, ahora no lo es.
Esta vez era como una plaga que se había regado por todo lugar, haciendo que sea un mal definitivo para que cualquier ser viviente sobre la superficie deje de existir. Sucesos que jamás nadie había predicho con cualquier antelación, sin importar que método utilizas, o cualquier artefacto mágico conocido, sea lectura de cartas, conocimientos sobre magia, comunicación con los espíritus, conjuros de magia blanca o negra, o alguna advertencia a través de tablas escritas por alguien en la antigüedad, o cualquier señal que advertía en grabados ancestrales de un fin del mundo, en caer en un futuro.

Esto solo por mencionar algunos, ninguno de estos dio aviso los acontecimientos de los días venideros que todo ser viviente iba padecer, nadie estaba preparado sobre las calamidades que iban a caer en el mundo. Ninguna advertencia, nada, absolutamente nada.

Solo el mal cayo de pronto sobre todos, sin advertencia alguna, la sabiduría que existía, ya no servía para remediar ni siquiera un poco, y menos aun predecir las futuras catástrofes que se aproximaban, lo que ahora se vivía en muchos lugares, iba mas allá de cualquier conocimiento o entendimiento humano que existía, y esta seguía avanzando mas y mas, hasta los lugares mas recónditos del mundo.

En muchas partes cuando la desolación había llegado con fuerza para quedarse, en ese sitio desaparecía toda vida conocida, no importa que raza perteneciera, absolutamente todo desaparecía.

La destrucción y desaparición inminente de cualquier vida sobre la superficie estaba escrito, y ahora empezaba sobre estas tierras, en este momento.

#3

Capitulo 1: Apocalypto
Parte 1

Alguien caminaba en el desierto bajo los últimos rayos del sol, las huellas que dejaba atrás, hacían ver que sus pasos habían aparecido de pronto en medio de la arena.

En el día, había hecho un calor tan fuerte que cualquier persona que no haya traído algo encima que cubra su cuerpo, se hubiera quemado la piel.

En ese desierto tan majestuoso, pero también peligroso. Hacia que cualquiera que desee cruzarlo, tema por su vida, no importa cuanta experiencia hayan tenido, o las veces que la han cruzado, siempre había un caído.
Mas, si alguien que no tenga las fuerzas necesarias, quiera hacerlo, o desee atravesarlo solo para demostrar parte de su hombría.

Una pertinencia así, haría que el hombre dispuesto a hacerlo, simplemente desapareciese sin dejar rastro que alguno, o cualquier señal de que estuvo ahí.
Sin la capacidad o un guía que indique el camino correcto para llegar a su destino, siempre era peligroso. Inclusive teniendo los suplementos necesarios para la supervivencia.

Aun mas bajas eran las posibilidades de una persona salir con vida, sin tener conocimientos previos del terreno, seria desastroso si se aventurara sin los equipos necesarios o básicos. En casos así, solo haría que cualquiera sucumbiera sobre esos territorios secos y desolados.

En algún lugar de estas pequeñas, pero bellas planicies amarillas, se podía oler el sabor a muerte, que en el horizonte dejaban los cadáveres que no lograron llegar a su destino. Esto solo lo podían percibir, los viajeros más experimentados del sitio.
En algún lugar muy lejos, se secaban restos de personas que no lograron llegar a tierra verde, habían quedado ahí, olvidados y perdidos sobre la arena.

Era un sitio, en donde ni siquiera las bestias más poderosas que existían, se atrevían a entrar y hacer su hogar en esos territorios, eso más por falta de animales para su alimento, y la alta mortandad que ahí existe por falta de tierra, personas, vegetación, o cualquier vida en general.

Con tales impedimentos, hacían que las personas menos quieran vivir en esos lugares, simplemente el sitio no daba para que crezca vida alguna.


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El regreso su mirada hacia atrás, para mirar la extensa superficie de arena que quedaba a sus espaldas, vio también que esta desaparecía cada que avanzaba.

A lo lejos logro divisar montañas, e iban apareciendo por las colinas más cercanas, árboles, y toda yerba que se encontraba en un bosque o un campo cualquiera, después de caminar más hacia esa dirección, y pisar tierra firme, y confundirse por completo con esos bosques desconocidos.

El desaparecía cada que se adentraba más, cuando lo hacia, parecía que estaba buscando al corazón mismo de la selva. Perdiéndose asi en medio de la maleza y toda clase de vegetación que ahí existía.

#4

Parte 2

Varios días después, el apareció nuevamente, estaba recostado junto a unos costales de heno que estaban encima de una carreta, que se movilizaba por un camino desconocido.

Esta vez llevaba puesto una capa oscura que cubría mayor parte del cuerpo, con un pantalón negro y botas de piel de color café, también oscuras.

Después de viajar mucho, logro ver que se acercaban a una ciudad, vio que este lugar por la noche, emitiría muchas luces que se vería a lo lejos por cualquier persona, estas parpadearían haciendo saber que en ese sitio vivían personas.

Al llegar a sus puertas, sorpresivamente entro a la ciudad sin muchos papeleos.

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Empezó conociendo esta ciudad, por donde concurrían muchas personas, en ocasiones caminaba con una fruta en una mano, esto mientras se familiarizaba con estos sitios.

El miraba a todo lugar desde la parte superior de una casa, parecía que estaba buscando algo, movía su cabeza para reconocer algo, y en otras solo sus ojos lo movía de un lugar a otro.

Sentía como que hace mucho tiempo no estaba en sus territorios, aunque el nunca estuvo ahí, la forma en que miraba a todos lados, a cada rincón, hasta en donde estaba de pie, pareciera como una persona que hubiera despertado por primera vez al mundo y este mirara con sus propios ojos toda la creación existente que nunca vio, o como un hombre que había regresado de un largo viaje por todo el mundo, y ver donde antes no había nada, edificaciones que se habían alzado con el paso del tiempo.

Hacia viento, aunque ahora no era muy fuerte a cuando estuvo caminando por el desierto, recordó aquella vez sentado sobre un tronco, ver una pantalla extraña por primera vez.

Pensó en bajar de ahí y conocer más a fondo esa ciudad.

—Hare viajes por todos mis territorios, e investigare cada ser que en este lugar encuentre… ajajája.

Al decir esto en tono de broma, simplemente lo hacia sentir emocionado de estar en ese lugar, decidió moverse primero por otra parte de la ciudad para conocer mas su situación.

Cuando había caminado casi todo el día por varios sitios, la oscuridad de la noche cayo, quiso descansar en algún lado, pero escucho hablar a algunas personas, dejo que el ruido lo guíe, se acerco a una ventana para mirar, y adentro vio a muchos hombres bailar con unas mujeres, algunos estaban sentados, y en sus manos traían grandes vasos, los mismos llenos de una bebida amarilla casi oscura, ellos bebían y se reían, el se quedo afuera de la ventana mirándolos fijamente.

Quería entrar y confundirse entre las personas, deseaba beber lo que ellos tenían en sus manos, ese liquido amarillento que los hacían bailar y sonreír sin cesar.

Pero decidió no entrar, ya que alguien desconocido y ajeno a ellos, tal vez llamaría la atención y atraería problemas, además no conocía la moneda del país y tampoco podría pagar la bebida que consumiera.

—Quizás en otra ocasión.

Se alejo de ese lugar, pronto sintió mucho cansancio después de haber estado caminando largas distancias, incluso dentro de esa ciudad, después de haber hecho un sobreesfuerzo, ahora venían las consecuencias.

Decidió buscar un sitio en donde pasar la noche, se alejo varias calles de donde había visto a esas personas, luego a la entrada de una callejón encontró un par de cajas hechas de madera, tomo esas cajas y se adentro un poco mas a la oscuridad de ese lugar, luego de acomodarlas a su gusto, alzo su mano izquierda y apareció frente de el un pequeño hoyo oscuro, de donde saco una manta y alimentos, la manta puso en el suelo, el pan y la botella de leche, sobre una caja, se sentó a descansar en la oscuridad hasta que amaneciera, luego despertaría por la mañana y emprendería nuevamente su camino para conocer por ultima vez la ciudad.

Al ver los alimentos que había sacado, supo que esto no seria suficiente para satisfacer su hambre, asi que volvió a aparecer el hoyo, y esta vez saco un pedazo de carne en un plato, no lo puso sobre la caja, si no que la sostuvo con su mano, se sentó en el suelo y cubrió su cuerpo con la manta, cuando quería empezar a comer, escucho a alguien acercarse.

Vio a dos personas caminar al otro lado de la calle, ellos se detuvieron y empezaron a buscar algo en la basura, se fijo también que ambos llevaban ropas muy desgastadas y estaban cansados.

Mientras el los veía desde la oscuridad, quiso tomar la botella de leche.

Repentinamente uno de ellos se había arrodillado en el suelo, mientras el aun mirada a estas personas, movió su mano para tomar la leche que estaba sobre el cajón, pero fue su descuido por no ver directo lo que tomaba, que hizo que golpeara la botella con sus dedos y cayera al suelo, haciendo un ruido estrepitosamente.

En ese momento, instintivamente regreso su mirada donde la leche se había derramado y refunfuño para si mismo, luego se levanto y alzo su mirada hacia las personas que estaba viendo, pero esta vez se fijo a ellos con mas detalle, al verlos esta vez con mucha atención, se dio cuenta que no eran un par de borrachos de esos que caminan por las noches gritando palabrerías sin sentido a todo lugar, si no que vio a un par de niños.

Ella estaba delante del niño con la cabeza levemente hacia bajo, el hombre que la veía desde la oscuridad, se dio cuenta de su belleza, esto mientras ellos se alejaban tomados de las manos caminando para otro sitio.

Al caer la botella al suelo, esto hizo que un eco rompiera el silencio de la noche, hasta alejar el sonido emitido y desaparecer por la lejanía de las solitarias calles.

Incluso hizo que un perro ladrase desde muy lejos, hasta escuchar sus débiles sonidos de queja.

Ellos no se movían, así que el hombre que estaba oculto en la oscuridad, decidió alejarse de ese sitio. Puso el plato de carne junto al pan, tomo la manta y se fue de ese lugar, esto mientras el niño estaba viéndolo sin apartar la mirada.

La niña que estaba agachada sin verlo, estaba quieta y temblando, pronto dejo caer un par de lágrimas por sus mejillas, mientras apretaba fuertemente la mano del niño.

Don_Diego
Rango11 Nivel 54
hace 4 meses

Muy bueno 😁👍. Espero nos leeamos con frecuencia. 🙋

urien
Rango3 Nivel 12
hace 4 meses

ok, gracias por leer mi novela c:

NOVACHEK
Rango11 Nivel 50
hace 4 meses

Exelente partes... Esperare las siguientes continuaciónes

urien
Rango3 Nivel 12
hace 4 meses

NOVACHEK, gracias por leer c:


#5

Capitulo 2: Un Reino en Aprietos
Parte 1

En algunas partes del mundo, como aquí, había guerras entre reinos, los golpes mas fuertes que sufrían eran los mismos de siempre, los pueblos aledaños a estos. Cuando un reino atacaba a otro, dejaba atrás una estela de muerte y dolor en el corazón de los que sobrevivían.

Los cuerpos de las personas que morían, los enterraban en un mismo sitio, y así desaparecían lo poco de lo que quedaba de alguien de sus familias.

Las atrocidades que sucedían en muchas partes del mundo, no se podían nombrar como asesinatos, habían definido esta palabra a algo más siniestro, que por el momento, aun no se podía poner nombre a una barbarie como esta.

Cada día que pasaba, era una lucha por la supervivencia en muchas partes del mundo, ya no había tiempo para el trabajo o para cumplir un sueño que quisieran. Todo iba desapareciendo, y en particular, la hambruna avanzaba a pasos agigantados a los sitios mas alejados de cualquier ciudad, hasta llegar a los pueblos más ocultos conocidos.

Parecía que solo se detendría, hasta que absolutamente todo deje de existir, y que solo quede sobre la superficie, tierra y huesos por doquier.

Tenían que llegar a tanto para que rompieran la cadena que desde principios del mundo, de tiempos inmemorables, que nadie jamás podrá contar, ¿¡suceda!?.
Esta invisible cadena que unía a todos, que siempre estuvo conectada entre todos los seres humanos, unos con otros, siguiendo después a los animales y cualquier ser vivo restante, y ahora simplemente se disuelva en un abrir y cerrar de ojos.

Las personas con su afán de grandeza; ¿acaso amaron tanto el dinero que en el camino se perdieron?, o fue tanto su ambición que ¿dejaron a un lado a sus seres queridos por eso?... Acaso ¿la vida misma la sustituyeron por el dinero o cualquier deseo que apareció en sus corazones?.. ¿Es ahí hasta donde puede llegar la ambición del ser humano?...

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Lo único cierto es que eran tiempos de desesperación, pareciera que estos acontecimientos amargos que venían trayendo los viajeros y comerciantes uno tras otro, no desaparecerían, pensamientos de muchos eran que alguien en algún lado cometió el grave error de abrir una caja de Pandora de algún tipo, después todos estos males que contenían este supuesto cofre, habrían salido y tomaron forma de plagas, dañando a todo ser viviente sobre el mundo. Pensaban que solo estos acontecimientos venideros, hubieran salido solo de una mente enferma que hubiera imaginado lo más reprobable del ser humano, que nunca debía ser pensado y menos aun llegado a cumplirse, después este con su malicia y poder, tomo forma y logro que se reprodujera, y este lograra entrar hasta los reinos mas poderosos, y muchos de ellos autoproclamados así mismos, indestructibles e impenetrables.

Contra todas las probabilidades, esto llego a suceder, unos tiempos oscuros que ahora todos vivirían en carne propia.

Era lo más parecido a lo que las imaginaciones podían interpretar como un Apocalipsis, y sin tener ninguna posibilidad de volver atrás, bajo ningún medio. Este caso seria que la literatura aun no había llegado a pensar en un escenario tan macabro y atroz.

En uno de los sitios más pobres, que habían sido golpeados con fuerza por la guerra, había luchas entre personas por los últimos alimentos encontrados en granjas ocultas, doscientas cebollas, y cinco costales de papas, era el premio para el último hombre que quedara en pie.

Este caso y muchos similares, sucedían a diario en alguna parte de este reino, en algún lado, todo en secreto y a la vista de unos pocos. A pesar de esto, ellos aun no habían tomado la decisión de matarse los unos a los otros, pero en la mente de todos que estaban ahí congregados, la idea era hacerlo si fuera necesario.

Peor fue cuando los rumores de un posible canibalismo, se aproximaba a estos lugares por la sobrevivencia, venían de algún lugar muy apartado dentro de estas tierras.

A unas pocas calles de ahí, un hombre había llegado a su pueblo. Luego de haber trabajado por casi un año en otras tierras, después de tanto tiempo, el había regresado a su casa para ver a su familia, al pisar la tierra en donde había crecido, solo veía las casas de los alrededores quemarse, y junto a ellos desaparecer los recuerdos de cuando aun eran prósperos.
Estos lugares que estaban como siempre, así como lo había visto por muchos años, sin que casi ninguna casa o calle cambiara, hoy no existía nada de lo que recordaba. Viendo que el trabajo cada vez mas escaseaba, el se había ido a trabajar a otras tierras por su familia, a su regreso, no quedaba rastro alguno, o recuerdo de cuando era niño.

Al pasar los años, fueron alzándose mas viviendas y cambiando sus calles, lo que alguna vez vio florecer con el paso del tiempo, ya no existía mas, el recuerdo de las personas caminando, viajando apresuradas en las carretas, o sentadas sobre un animal, y otras comprando por los alrededores, en pequeñas ventanas en donde estaban algunas frutas colgadas en la sombra, de los niños corriendo de un lugar a otro, siempre golpeando con sus pequeños pies un balón viejo y roto, y en otras, solo jugando mientras llenaban sus cubetas de madera en los pozos cercanos, esto para llevar agua a sus casas para la comida. Ahora estos recuerdos solo vivían en el.

A pasos rápidos avanzaba hacia su casa, mirando siempre a su alrededor lo que había sucedido, el estaba a un par de calles para llegar a su casa, cuando al acercarse vio una escena que jamás olvidara, a lo lejos su casa humeaba por el fuego que horas antes lo había consumido, después que el fuego termino de hacer su trabajo, este lo había consumido todo, después solo había quedado unas pequeñas montañas de cenizas, el corrió hacia adentro para buscar a su familia, o lo que quedaba de ella, a pesar que busco restos de una persona o varias, no encontró nada, ni sus cuerpos.

—¿¡Ellos acaso salieron del pueblo para salvarse!!? ¿¡Acaso se fueron de aquí!!? ¿¡Hacia donde fueron!?.

—¡¿Acaso morirían en otra parte!!? —seguía diciéndose.

La poca hambre que había tenido antes de pisar su pueblo, había desaparecido, pensando la idea de que su familia tal vez pudiera haber huido a otro lugar al verse en peligro, lo hacían sentir con esperanzas, ahora en su mente solo había la idea de encontrar a su familia, aunque sea el resto de sus cuerpos, si es que estos habían muerto, y después darles una digna sepultura.

Caminaba buscando por los alrededores llenos de humo, por las pequeñas casas que se habían quemado, en la mano sostenía una gruesa rama que había tomado de el suelo mientras se movilizaba, con eso empujaba los cuerpos que estaban boca abajo, virando sus cabezas hacia arriba para ver sus rostros, o solo poniéndolos de lado para ver si eran cualquiera de su familia, esto lo hacia con las personas que se parecían a sus seres queridos, esto cubierta la cabeza y nariz con un trapo, para que el humo no le hiciera daño al respirar, la mochila llena de alimentos que había venido con el desde muy lejos, aun lo llevaba en la espalda.
Escucha llorar a un hombre que estaba de rodillas a unos pasos de el, estaba agachado sosteniendo con su mano derecha, un cuerpo de una joven llena de sangre, y con su otra mano, tomaba fuertemente un cuerpo de una mujer adulta que estaba a un lado de la joven, camino mas hacia otra parte, pero no encontró nada, los cuerpos que cada paso encontraba eran de las personas que habían vivido por los lugares, este aun los reconocía, a pesar de que no los había visto en mucho tiempo.

Pronto se dio cuenta de que no era el único que buscaba a su familia, otras personas también caminaban por los alrededores buscando a sus seres queridos o a personas que habían conocido, cuando había caminado mucho, se sintió sumamente cansado, esto también por el viaje, así que se sentó para descansar.

Con su mirada puesta en el cielo, vio que todo el humo que salían de las casas incendiadas, personas, animales o cosechas de los alrededores, se alzaban hacia arriba y tapaban el sol, como unas grandes nubes negras cuando se aproxima la lluvia, pero hoy estas eran hechas de una oscuridad nefasta y de castigo.

Por el destino desconcierto de su familia, se quedo en esa posición, perdido en sus pensamientos, recordando una y otra vez, los días felices que compartió con ellos.

Esta historia, era solo uno de tantos sucesos en ser contados por los sobrevivientes de todos lados de esta ciudad.

#6

Parte 2
Ahora empezaba a escasear la comida desorbitadamente en estos lugares, primero fueron las frutas y verduras, ahora eran los granos que ponían en la comida diaria.
Este último hizo que la mayoría del pueblo se levantara en contra de los nobles, y especialmente, todo el odio del pueblo cayo sobre los hombros de la persona que tenia la corona actualmente sobre su cabeza. La Reina Regente: Elizabeth Adelaine de Asturia.

Los alimentos necesarios de cualquier mesa, se habían declinado drásticamente en sus ventas, esto hizo que los distribuidores cada vez exporten menos, después las personas que lo vendían en cualquier establecimiento, escondían los productos para si mismos, en caso de que los alimentos después no sean encontrados por ningún lado.

Y lo que antes el propio reino abastecía a todo el pueblo y más, hoy solo dependían de los vendedores que viajaban de un reino a otro trayendo productos que aquí no había. Aun cuando estos productos eran vendidos a un precio sumamente elevado por los mercaderes, mas los alimentos de primera mano.

Era peor esperar que el propio país se levante de nuevo con sus propios productos, se veía un largo y estrecho camino sin salida. Esperar hasta la próxima estación para la cosecha, seria demasiado tiempo, y sin contar las perdidas mientras tanto.
Aun utilizando magia de alto nivel para que los alimentos crezcan en unos momentos, estos se terminarían abundantemente, los alimentos y el poder empleado. Tampoco no garantizaba que tanto poder de alto nivel estuviera a la mano, para cualquier lugar y en cualquier sitio, o esperar que el precio baje de cualquier fruta, verdura o grano, no seria suficiente para abastecer al reino, menos esperar que no haya problema alguno.

Incluso la magia se terminaría tratando de arreglar las cosechas dañadas y quitando mas la tierra contaminada, después la magia faltaría para hacer madurar pronto cualquier verdura, los magos por su lado tendrían que estar tomando el lugar de otro cada cierto tiempo, hasta que sus fuerzas sean restablecidas nuevamente.

De cualquier manera, sea la formula que utilicen, el país estaba condenado. Solo tenían que esperar hasta que los alimentos desaparezcan completamente, luego cerrarían cualquier establecimiento existente, y después la desesperación haría todo con ellos.

Este se apoderaría del alma de las personas, el daño que estas sentirían, seria que esta ciudad, se hundiera en la locura como jamás antes había sucedido. Y en los pueblos cercanos, comenzaría los actos de barbarie más aberrantes jamás vistos por el hombre, así como en otros reinos, pueblos, o levantamientos existentes, más lejanos que ya se encontraban en esas situaciones.

Un mal tan grande que ya estaba sobre el mundo, era imposible compararlo con otro anteriormente sucedido, sea en épocas pasadas o aun mas antiguas.

Al final, solo era esperar que se mataran uno al otro por no sucumbir a estos males.

#7

Parte 3
En alguna parte de esta ciudad, en donde aun había protección por los altos muros que protegían toda la ciudad y el castillo, esto en caso de algún ataque.

Un llanto agudo se escuchaba desde el interior de la cabaña, afuera a pasos rápidos algunas personas cruzaban el pequeño hogar que alguien había hecho, adentro de la cabaña lloraba un bebe no mas de un año, estaba dentro de una canasta encima de un cama, en ese sitio empezaba a llenarse de humo intempestivamente. Puesto en un rincón de ese lugar, lloraba sin parar, mientras afuera seguían escuchándose pisadas de personas desconocidas que rápidas cruzaban por los alrededores, parecían huir de algo o alguien.

Después una sombra apareció en la puerta, se acerco a la cama, tomo al bebe que estaba dentro del canasto y salio rápidamente hacia afuera. Mientras se alejaba, esta vio que la cabaña se consumía totalmente por el fuego, junto con las que estaban mas cerca.

Muy lejos de ahí, en el Castillo de la Reina, en la parte de afuera, los soldados que estaban custodiando sus puertas, sentían en sus corazones una gran culpa por no haber estado el momento en que soldados de otra nación atacaban a su ciudad, y arrebataban la vida de los ciudadanos de su pueblo y quemaban sus alrededores, mientras ellos en ese momento, asesinaban de igual forma a inocentes de la nación que los atacaba, así mismo arrasando con todo lo que había a su paso.

A su regreso, en su reino no habían quedado más que los soldados sobrantes del ataque anterior, nada suficientes para salvaguardar el Castillo con su Reina, y sumando más los soldados en otras partes de la ciudad. Si algún enemigo los atacaba en este momento, derrotarlos definitivamente seria algo imposible.

Abandonar sus puestos para contraatacar, seria un suicidio, la mayoría de ellos, cuidaban el castillo, esta vez más que otras veces, debían anteponer mas importancia a la Reina, más que al propio pueblo, era la prioridad en cualquier imperio.

Los soldados que se mantenían de pie y en posición de firmes afuera de las puertas, estaban mirando al frente sin decir ninguna palabra, ellos e igual que sus compañeros que estaban de guardias.

Los que sobrevivieron a la orden de atacar a los enemigos en otro reino, se les había ordenado apenas llegasen, quitar todos los cadáveres de la ciudad y de los pueblos.

Si encontrasen a algún soldado de otra nación con vida debían capturarlo, sacarle toda la información que pudieran y después debían matarlo, las ordenes no venían solo del Rey o Reina, si no también de los nobles que estaban cercanos a ellos, estos estaban al frente de todo, ellos aceptaban o denegaban cualquier solicitud de nueva ley que a alguien se le ocurriese, así era en la mayoría de las hegemonías.

Si un civil de cualquier raza, no cumpliese con las leyes de su país, era arrestado y puesto a la justicia competente, caso contrario el soldado que no cumpla con una orden directa, el castigo seria la muerte por traición, esto en el peor de los casos.

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A su regreso del ataque, la gran caballería sobreviviente, se acercaba al pueblo por la mañana, para cumplir con la orden, entraron sin más, bajaron de sus caballos y se pusieron a trabajar.

Entre dos personas llevaban tomando de pies y otro de las manos a una mujer, otros hacían lo mismo con hombres y niños que yacían muertos en todo lado, tiraban los cadáveres en las quebradas donde antes había sido un río, ahora estaban secos y dichos sitios estaban abandonados, los bajaban al fondo, y arrumaban a los muertos como si fueran material de una obra a construirse, debían hacerlo así, ya que tal vez el lugar no abastecería a tantos muertos como querían.

En uno de esos días de trabajo en el pueblo, los soldados habían encontrado sobrevivientes a una mujer y mas personas, así sucesivamente, los que habían podido sobrevivir, los acercaban a la ciudad y les daban de comer y curaban sus heridas, aun que la comida era poca, lo metían en sus bocas sin quejarse, luego les daban unas camas para que descansen, y se quedaran ahí hasta que retomasen fuerzas, o que cualquiera de sus heridas hayan sanado.

Pasados los días, los soldados completaron su labor y regresaron a sus puestos correspondientes

#8

Capitulo 3: La Niña de los pies descalzos
Parte 1
Unas pisadas de pronto salieron de la esquina de una calle, corrían a toda velocidad, esos pasos rápidos y agitados se dirigían hacia la dirección del castillo que estaba aun muy lejos, momentos atrás, ella había llevado puestos un par de zapatos.

Aunque su corazón latía muy rápido, no lloraba, en su desesperación por escapar, pensaba que un caballero con armadura aparecería en su ayuda, que la rescataría, la subiría a su caballo y después la llevaría a un lugar seguro.

Quien lo montara seria un hombre con armadura brillante y una gran lanza, alguien parecido aquel héroe legendario que había luchado alguna vez contra una gran maldad hace miles de años, esto para salvar la vida de las personas, esa historia que lo escucho muchas veces cuando era aun mas pequeña, cuando pensaba esto, aun corría para alejarse y ponerse a salvo.

Ella había huido de un peligro inminente, miro hacia atrás y vio que nadie la perseguía, aun así, siguió corriendo.

Cuando estaba muy lejos, sus pasos eran más lentos, pero no se detenían, fue calmándose por las sed que empezó a sentir, tenia que beber agua en algún lado, su boca estaba seca y su garganta le dolía.

“¡Si tan solo hubiera una fuente cercana por aquí! ¡Y me diera agua para un par de días!” —ella pensó.

Luego se detuvo por el cansancio, se acerco a una pared para descansar, ahí apoyada con su espalda respiro despacio, y poco a poco se tranquilizo completamente.

Su lengua la pasaba por sus labios secos una y otra vez, después se acerco a un montón de basura y metió sus delgados dedos con cuidado para buscar algo de comer, pero lo mas que buscaba no encontraba nada, ahora también sentía frío, el calor por el gran esfuerzo que había hecho al correr, empezaba a desaparecer, sus brazos desnudos lo empezaban a sentir mas que en otras partes del cuerpo, si no fuera por esa tela vieja que ella llamaba ropa, estaría completamente desnuda.

La tela gruesa y percudida por la lluvia, toda echada a perder por la suciedad, y que no le llegaba ni siquiera hasta las rodillas, esto la hacía sentir que aun era un humano, y que no perdía lo ultimo que le quedaba de su pudor.

Aparte de la comida, no había encontrado nada en la basura, alguna manta o algo parecido para protegerse del frío de la noche, tampoco podía regresar por el mismo camino para dormir donde siempre lo hacia.

Recordó que en medio de la plaza había una gran pileta y a unos pasos de ahí un bebedero publico, al pensar esto, sonrío.

Cuando lo hizo se sorprendió, hacia mucho tiempo que no sonreía, no había tenido una razón para hacerlo.

------------------------

Después escucho que alguien, de alguna parte de la oscuridad, la llamo por su nombre, se estremeció y empezó a moverse para correr nuevamente, la voz no grito, si no que solo alzo su tono para que ella lo escuchara, al escuchar por segunda vez, la hizo detener antes de correr, cuando escucho nuevamente, la voz le sonó muy familiar, asi que busco con su mirada de donde esta provenía, lo primero que hizo es regresar a mirar por donde había corrido, no vio a nadie, entonces alzo su mirada, y en la parte superior de una casa no muy alta, vio a un niño y reconoció de inmediato quien era, era su amigo de toda la vida, de su corta y desastrosa vida.

—Hola —el dijo el.

El niño que la había llamado era mas pequeño que ella, tenia alrededor de nueve años, pero el tiempo que se conocían era desde siempre, los primeros recuerdos juntos, era en un sitio donde habían mas niños, ahí jugaban todo el día. En ese sitio un hombre que tenia una barba larga y blanca los cuidaba, y junto a el, unas mujeres que siempre llevaban algo en sus cabezas que cubrían sus cabellos y parte del cuello, aunque ellas eran pocas, siempre mimaban a los niños que eran demasiados, se acordó que ahí la enseñaron a cerrar los ojos y agradecer por la comida que recibían, entre otras cosas.

— ¿¡Como subo!?.

El bajo una pequeña escalera rota y vieja con mucho esfuerzo, que en un extremo estaba atada con una soga, después que ambos estuvieron en la parte superior, jalaron la escalera hacia arriba, aun estaba sorprendida por encontrarlo en esas circunstancias, le pregunto donde el había estado, y el respondió:

—Regrese hace unos días, todo este tiempo estuve en otra ciudad.

Después el contó como fue su viaje por el campo al irse de ahí, mientras ella escuchaba lo que el decía, había olvidado el hambre, el frío y la sed, todos los sentimientos amargos de hace unos minutos atrás. El niño contaba que en ese sitio había más oportunidades y que también había un mercado muy grande, decía que junto a otros chicos robaba frutas y vivían en una casa abandonada y ahí podían dormir todo lo que quieran.

Al escuchar esto, ella sintió una gran felicidad, tal vez ella también podría ir a ese lugar pensó.

—¿Porque regresaste?.

—Me estaban buscando para apresarme, así que decidí esconderme en otra ciudad, hasta que todo se tranquilice por aquí —el respondió.

De pronto ella lo interrumpió y le pregunto:

—¿Tienes algo de comer?.

Pensó que al regresar de esa ciudad, el había traído comida con el, pero el respondió que no, lo poco que tenia se había terminado, ella bajo la cabeza y después hubo un silencio, ambos tenían hambre, así que decidieron bajar a buscar algo de comer, como antes juntos lo habían hecho, cuando estuvieron abajo, escondieron la escalera con la que habían bajado, esto para su regreso.

Después ella dijo que debían ir a otro lugar a buscar comida.

—¿Por que corrías? —el pregunto repentinamente.

Ella simplemente apunto a una larga calle y dijo que debían cruzar por ahí, fue lo único que se le ocurrió para no responder su pregunta. Tomados de la mano cruzaron rápidamente ese largo callejón oscuro, ella conocía varios lugares donde antes había estado y que ahí encontrarían algo de comida, se acercaron a unos desechos para buscar y algo, esto lo hicieron una y otra vez, cruzando calles en repetidas veces, pero aun asi no encontraron nada.

Ella estaba empezando a sentirse furiosa, pero lo que sentía no lo hizo notar a su pequeño amigo, si no que al ver al niño con su rostro triste, mientras metía sus pequeñas manos en los escombros, le dijera:

—¡No es la primera vez que estamos en esta situación, saldremos de esta como otras veces!, ¿recuerdas?.

Entonces alzo su mirada hacia ella y sonrío, el pensó que tal vez esta noche no encontrarían nada, ella en su corazón rogaba que apareciera por lo menos un pedazo de pan entre tanto estiércol, por favor se decía.

Buscaron nuevamente por otros lugares, y tampoco había algo, ella estaba a punto de llorar.

—¿Tal vez alguien estuvo buscando en la basura antes que nosotros? —ella dijo en voz baja.

Se imaginaba los posibles candidatos de quienes podrían haber estado antes de ellos, de pronto la niña se arrodillo sobre las frías piedras en donde pisaba.

Esto sucedió porque estaba demasiado débil, al ver esto, el niño se acerco rápidamente para preguntar si estaba bien, con sus esperanzas perdidas ella respondió:

—Estoy bien, solo quiero descansar.

Esto lo dijo para no preocupar al niño, en ese momento ella miro rápidamente a su lado izquierdo, al otro extremo de la calle, porque algo se había movido y atrajo su atención, al hacerlo se arrepintió de haber venido a ese lugar, con asombro en su rostro, solo logro abrir apenas su boca.

Mientras el pequeño niño se había alejado para seguir buscando algo de comer.
Sintió que aunque se levantara rápidamente y tomara la mano del niño, y corrieran a toda velocidad para alejarse de ese sitio, no lo lograrían, entonces pensó:

“¡Si huyera sola tendría mas probabilidades de salir con vida! ¡Por lo menos uno de los dos!”.

Pero si lo hiciera tendría que dejar a su amigo ahí abandonado, a la merced de un peligro, y nunca más tendría que verlo.

Se preguntaba:

“¿¡Como viviría con la culpa de haber hecho algo tan horrible¡?”¡Una traición tan baja!.”

Se preguntaba que tiempo después, tal vez se borraría de su mente cualquier recuerdo de el.

De cualquier forma, esto lo hacia sentir realmente asquerosa por pensar así, un miedo que nunca había sentido antes recorrió todo su ser, se dijo en voz baja:

—¡No quiero morir! ¡¡Por favor no!!.

En ese momento de angustia y desesperación, se acordó de una historia que tiempo atrás una amiga suya había contado; dijo que vio en una ocasión, a un hombre desconocido acercarse a uno de sus amigos y después lo vieron alejarse juntos, esa había sido la ultima vez que jugaron con el.

Pasado los días, la niña que contó esto, ya no la podían encontrar por ningún lugar.

Después empezaría a correr rumores que personas desconocidas secuestraban niños por las noches, esto para venderlos como esclavos para los trabajos forzados, las niñas terminarían como damas de compañía, para alguien que quiera comprarlas, y en el peor de los casos, como juguetes, y que decidieran como acabaría su vida, esto sobre un escenario y a la vista de todos, dejando sus últimos alientos de vida para la diversión y deleite de unos pocos.

Ella agacho la cabeza y con su mirada en el suelo, se levanto lentamente para acercarse al niño, lo tomo fuertemente de la mano y empezó a caminar para alejarse de ahí, el niño la miro sorprendido por agarrarlo fuerte y repentinamente, sin decir ninguna explicación ambos empezaron a caminar con pasos lentos.

Ella siempre en frente jalándolo por la mano, firme y con la mirada al suelo, ambos empezaban la huida silenciosa.

#9

Parte 2
En ese momento se escucho que algo se rompió, y el ruido hizo que se detuvieran, alguna clase de botella se había roto y el silencio en toda la avenida se interrumpió, sin soltarse de las manos, el niño volvió su mirada de donde había venido el estrepitoso sonido, cuando lo hizo, vio que alguien estaba en la oscuridad mirándolos fijamente, se dio cuenta que los había estado observando desde hace mucho tiempo.

En ese momento el niño grito con asombro.

—¡Mira!.

Con su otra mano, el niño apunto donde antes estuvo un hombre, al escucharlo la niña saco fuerzas para ver hacia la persona que sabia que estaba ahí, cuando lo hizo, ella no vio al hombre, la niña miro a todos lados buscándolo, pero no encontró a nadie, en ese instante el niño se soltó de ella y corrió a ese lugar donde momentos antes habían visto a un hombre, después ella lo siguió.

Ambos se acercaron a esa oscuridad, la niña que ahora estaba sorprendida, vio que el callejón estaba solitario y no había nadie.

—¿¡Acaso fue un fantasma!? —ella dijo.

Después de decir estas palabras, se quedo viendo a ese largo callejón oscuro, la única luz que alumbraba todo el lugar era la luna, que hoy estaba particularmente mas radiante, y junto con una antorcha que se iba apagando lentamente.

—Se alejo rápido, debió haber sido alguien que huía de algo… ¿Tal vez? —ella dijo.

Sobre una caja había un par de panes y un pedazo grande de carne, debió de ser de aquel hombre que había visto momentos atrás, pensaba, y que luego había desaparecido.

Mientras los dos estaban parados enfrente de la comida, ella se percato que en el suelo estaba una botella rota, y dijo:

—Esto fue lo que hizo mucho ruido… esta todo derramado, no podemos hacer nada.

El niño quiso tomar la carne que estaba en frente de ellos, pero la niña lo detuvo rápidamente, tomo su mano y espero un momento, no podía creer lo que estaba viendo, acerco su mano hacia la carne y estaba caliente, luego topo el pan y sintió que también estaba caliente, su estomago pedía a gritos comer lo que estaba viendo, después pensó:

“¿Estará puesto algún tipo de veneno? ¿Si pongo esto en mi boca, después que me pasara?”.

Sentía demasiada hambre para solo alejarse y dejar la comida ahí abandonada, seria entupido pensó, en ese instante el niño tomo el pan que estaba mas cerca y se lo metió en la boca y se lo trago, la niña al ver esto se asusto y dijo:

—¿¡Porque lo hiciste!? ¡¡Escúpelo!! ¡¡Rápido!!.

La niña tomo rápidamente el plato de carne, justo cuando el niño lo iba tomar, con mucha desesperación y con las lagrimas que empezaban a caer desde sus ojos, ella esperaba que le sucediera algo muy malo al niño, se estaba preparando para que el gritara y después se retorciera del dolor a causa de algún veneno que hubiera sido puesto en el alimento, con su mirada buscaba un poco de agua por los alrededores para dárselo de beber al niño y que vomitara lo que comió, lo hizo pero sin éxito.
Pasaron varios minutos pero no sucedía nada, la comida empezaba a enfriarse, se alegro al ver que su pequeño amigo no le sucedía nada malo, y pensó que tal vez no pusieron nada maligno en la comida, asi que ella también decidió arriesgarse comiendo lo que había, lo hizo mas por el hambre, tomo un pedazo de carne y se metió en su boca, con sus ojos cerrados pensó:

“¡Si muero, quiero que sea con la barriga llena! ¡De todas maneras moriré si no como esto!”.

Luego de poner el pedazo de carne en su boca, sintió algo maravilloso que se derretía en su boca, hacia mucho tiempo que no sentía esto, pensó que tal vez fue la ultima vez que comió así desde que vivía junto a otros niños, en ese lugar que la acogieron como a una hija, esas mismas que le dieron un hogar, a ella y a otros niños sin padre o madre como ella.

Cuando creció un poco más, se entero que donde había vivido a ese lugar lo llamaban orfanato, y las mujeres que se encargaban de darles de comer y preocuparse de sus cuidados, venían de un monasterio cercano.

Aparte del liquido de la carne que corría por toda su boca, mientras lo masticaba fuertemente con sus dientes, junto con el sabor y el aroma que este desprendía, por primera vez se sentía feliz de que este animal haya muerto, para que ella saboreara tan magnifico platillo puesto ahora en su boca, pensaba que platos asi, solo se servían en el paraíso.

—¡¡Dame!! —el niño dijo.

Ese instante despertó de sus pensamientos, y abrió sus ojos que los había cerrado levemente, partió la carne por la mitad, junto con el pan y se la dio al niño, se sentaron sobre las cajas y comieron en silencio lo que les correspondía.
Cuando habían terminado, miraron nuevamente a la oscuridad de ese callejón, ambos no creían lo que había pasado, mientras ella chupaba el dedo que había utilizado para separar la carne, le pregunto al niño que si conocía a ese hombre, respondió que no, ella tampoco lo había visto antes, pero gracias a la luz de la luna y la antorcha que aun estaba alumbrando ese momento, logro ver su rostro y vio quien era, ella con una voz tranquila y muy segura de si misma dijo.

—¡El plato hay que llevarlo con nosotros!.

Tomo el plato y empezaron a correr de regreso por el camino de donde habían venido, cuando llegaron al mismo lugar sobre la casa donde el la había hecho subir, fueron a una esquina y ambos se desmoronaron sobre unas yerbas secas de paja, luego el niño saco debajo de unas maderas, varias telas viejas que había escondido, cubrieron sus cuerpos y rostros, con dudas en sus corazones por lo que habían visto, descansaron sin mas para dormir.

Al caminar un par de días antes por una zona de venta de frutas, mientras buscaba algo en el suelo para comer, recordó escuchar a un grupo de personas que decían; que mientras dos personas viajaban hacia acá, habían visto en medio de tanta vegetación, aparecer unas murallas, o muros de un gigantesco castillo, en el mismo lugar donde días antes no había nada. Por bosques muy lejos de su reino, ahí donde solo hay árboles y maleza, en tierras abandonadas donde habitan bestias salvajes, y toda clase de peligros para cualquier viajero.
Y otros contaban que varias personas fueron testigos, en ver un Castillo o una Ciudad Flotante que se movía por los cielos hasta desaparecer por los alrededores, estos lo veían como si fuera un espejismo, o algo extraño y poco habitual.

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“¿Serán ciertas las historias que escuche? ¿Tal vez la gente esta exagerando con estos rumores?... “Solo son cuentos, la época de la magia termino”.

“¿Y que de este hombre de esta noche?.. Mmm...”.

Pensaba lo que había escuchado, y lo que vio al hombre en la oscuridad, este ultimo no eran historias, ella misma lo presencio. Imaginaba estar viéndolo otra vez en ese callejón, esta vez dirigiéndole la palabra y preguntándole por su nombre.

Mientras recordaba estos sucesos, se perdía en sus pensamientos sin que ella se de cuenta, cerraba sus ojos lentamente e iba quedándose totalmente dormida.

#10

Parte 3
Escucho voces de personas, las ruedas de las carretas que golpeaban contra la piedra, acompañados con las pisadas de los equinos cuando jalan por adelante, mientras sus amos al mismo tiempo les gritaba para que detuvieran la marcha, para después proseguir nuevamente con el camino trazado, también a personas que corrían a toda prisa haciendo un ruido seco con el talón de sus zapatos.
Todos estos sonidos se confundían al pisar en diferentes tiempos, las piedras unidas una junto a otra sobre el suelo, no estaban solas, en algunas partes de esta gran ciudad, estaban regadas sobre estas, pequeños pero varios restos secos de tamo, y en la mayor parte de las calles, paja.

El sonido de la muchedumbre que cada vez se hacia mas fuerte, esto hizo que ella vaya despertando, aunque seguía escuchando los fuertes sonidos de la parte de abajo, que no la dejaban dormir ni un poco mas, sobre ella estaba un gran cielo azul, todo despejado, que advertía que este día seria diferente a los anteriores, a lo lejos las montañas daban una bienvenida a la estrella principal que había salido una vez mas para dar brillo a todo ser viviente, inerte o cualquier clase de criatura que existiera.

Mientras estaba recostada y estiraba sus brazos, cada vez mas menos entrecerraba sus ojos, luego paso su mano sobre su rostro para disipar todo sueño, se sentó y abrió por completo sus ojos, de pronto se acordó lo que había sucedido la noche pasada, sorprendida se pregunto:

—¿¡Acaso fue un sueño!!?.

Después algo llamo su atención, era un plato, el mismo de la noche anterior que habían encontrado sobre las cajas en la oscuridad de ese callejón, y que ahora estaba a su lado, lo tomo cuidadosamente, y vio que nunca había sido utilizado, aparentemente era nuevo, no tenia ningún rasguño en los bordes, este pedazo de porcelana con unas pequeñas hojas pintadas en su cuerpo, solo lo hacían ver mas interesante, aparte de esto, también tenia un brillo especial.

Sintió como que hubiera encontrado una joya valiosa en medio de la basura, cuando lo topaba con sus pequeños dedos, algo en su corazón la hacia sentir especial, sentía algo que no había experimentado en mucho tiempo, esperanza.

Algo la hizo levantar para que se pusiera de pie, con su mirada al sol apretó el plato contra su pecho, una fuerza en su corazón le decía que en algún lugar de esta ciudad, alguien la esperaba.

Después el niño despertó y se sentó, luego de bostezar dijo:

—Regresare a la ciudad de donde salí, no quiero estar aquí… ¡Te invito a venir conmigo!... ¿Quieres venir conmigo? 

Explico también que desde que regreso, los días aquí habían sido duros, que es mejor estar allá y entre otras cosas, luego de escuchar esto la niña, lo pensó y respondió:

—Me gustaría viajar contigo, pero ahora no puedo, tengo que hacer algo importante, porque no esperas un día y si no encuentro lo que busco, nos vamos juntos… ¿Que dices?.

Ella tenía muchas dudas y deseaba respuestas, sabía que esperando en un rincón, no lo encontraría.
Su corazón le decía que simplemente no puede irse así nada más.

El estaba decidido en regresar, así que se preparo, tomo las telas que quedaban, bajo de ese lugar, alzo su cabeza y se despidió de su amiga.

—¡Espero volverte a ver, allá en la ciudad que te dije!... ¡Cuídate mucho! 

Antes de irse también le dijo; que si algún día quería vivir mejor, que tomara ciertos carruajes llenos de animales o yerbas que viajan por ese camino, apuntando con su dedo, después el niño se fue.

♦ ♦ ♦

Se puso de pie en medio de la calle, por sus lados cruzaban un par de niños que corrían a toda prisa, unas ovejas que cruzaban cerca de sus pies, caballos caminando rápidamente y una gran carreta que se adelanto por un lado, como retándola para que lo alcanzara, todos los que caminaban y corrían por su alrededor, se movían presurosos y desesperados, como hubieran recordado algo importante que olvidaron hacer.

Sintió que estaba lista para esta misión, encontrar al dueño de ese plato. Y recorrería estas calles, cuanto sea posible hasta encontrarlo, este largo camino empedrado le daba la bienvenida.

Tranquilamente, camino por medio de la calle a pasos lentos, luego sus pasos fueron un poco más rápidos, y después, corrió hasta confundirse entre las personas, cruzándolas por los lados, como estuviera participando en una carrera, la carrera de su vida.

Nadie prestaba atención lo que ella hacia, y tampoco ella sabia hacia donde se movía, con sus brazos desnudos y ambos puestos sobre sus pechos, escondían un plato de porcelana dentro de esa gruesa ropa casi oscura, manchado por el sol y todo liquido que alguna vez haya topado.

Ya no corría por escapar de alguien, no mas, ahora lo hacia buscando a la persona que le pertenecía este objeto. Lo hizo desde la calle mas transcurrida, hasta con la menos transitada, tomaba un camino tras otro, empezaba a sentirse dentro de un gran laberinto, ella no se detendría hasta devolver el plato a su dueño, en su mente había el recuerdo de quien era.

Después de haber corrido por varios lugares, se detuvo abruptamente, y empezó a caminar por todos los lugares que no había ido, luego de muchos intentos fallidos por encontrarlo, pensó que tal vez seria mejor abandonar la idea de buscar a su dueño, y mejor seria acercarse a un puesto de ventas y empeñar el plato de porcelana, o cambiarlo por un par de panes, asi tendría comida para el día de mañana, y los días en venir, tendría que resistir el hambre como siempre, sustentándose con alguna fruta casi dañada que alguien botase al suelo.

—¡NO!

—¡Debo encontrar a quien esto le pertenece!... ¿¡Donde estas!?.

Entro por un pequeño camino para salir a otra calle, por donde transitaban mas personas, no hubo nada, ella aun no perdía las esperanzas, entraba y salía de muchos callejones, lo intentaba una y otra vez.

—¡Solo esta vez, aparece por favor!.
—¿¡Ahora!?... ¿Hacia a donde voy? ¿Por donde?...

Entraba por lugares desconocidos y sombríos, caminaba por todas las calles posibles, grandes y pequeñas, por donde sea.

—¿¡Tal vez se fue!? ¿Estaría de paso?...

Mientras decía estas palabras, estaba cerca de salir a una calle principal, aunque había mirado a todas direcciones, no encontraba a quien buscaba, y decidió salir a una de las calles principales con mas personas, a unos pasos para salir, en frente cruzo un rayo, asi lo sintió.

La persona que tanto había estado buscando, paso en enfrente de ella.

#11

Parte 4
Se detuvo por un momento, con su brazo izquierdo sostenía y al mismo tiempo cubría lo que había dentro de su ropa. Con su mirada viendo a la nada se quedo muy quieta, sin decir una palabra. Quiso salir de las sombras de esa angosta calle, se decidió a salir tras de el, pero antes de acercarse a entregar lo que le pertenecía, antes vería su rostro, esto para ver que clase de persona era.

Empezó a caminar lento hacia afuera, cuando puso el primer paso, alguien la detuvo desde atrás, poniéndole una mano sobre su hombre derecho, la tomo fuertemente, la llevo hacia mas atrás, y la empujo de espaldas sobre una pared, ella vio el rostro de su agresor, pero por la conmoción no se atrevió a decir nada.


—¡Eres una niña muy bonita!.. ¿¡Puedes darte una vuelta para mí!?... ¿¡Oye, qué tienes ahí!?...

—¡No tengo nada!.

—¿¡¡Entonces porque lo ocultas!?? ¡¡Mentirosa!!.

Después de un forcejeo, el logro quitar la mano de su pecho, y empezó abrir la parte delantera de su ropa, para mirar que escondía, antes que eso sucediera, y el metiera su mano para tocarla, ella rápidamente saco el plato que llevaba escondido, al ver esto, el se llevo una gran decepción, el pensaba que tendría algo de un valor mucho mas grande.

Asi que llevado por la ira, el golpeo fuertemente el plato para que cayera al suelo y se rompiera, esto hizo, y después la golpeo con un puño cerrado en parte inferior de sus labios, por el impacto que recibió, se golpeo la cabeza en la pared que tenia detrás.

En ese momento, ella se asusto tanto, hasta el punto que no pudo respirar normalmente, lo hacia como tratando de inhalar pequeñas bocanadas de aire a la fuerza, con su rostro virado a un lado y con las lagrimas que empezaban a salir, sintió un pequeño calor intenso en la parte inferior de sus labios, ella no resistió mas, y se sentó rápidamente en el mismo sitio, apoyada sobre su espalda sobre la misma pared, agacho la cabeza hasta poner sus rodillas tapando su rostro y cubriendo con sus brazos las orejas, hasta apretar fuertemente la parte superior de su cabeza con sus manos, luego empezó a llorar fuertemente, mientras no dejaba de gritar.

♦ ♦ ♦

Varios minutos después, lentamente se iba quitando las manos de su cabeza y rostro, no estaba la persona que la golpeo junto a ella, solo vio a la salida del callejón a una mujer que la veía fijamente, como buscando algo en su rostro, y después esta se alejo rápidamente.

Mientras limpiaba sus lagrimas, se levanto y ya no quiso seguir mas con esa aventura, busco el plato roto en el suelo, y al encontrarlo a su lado, vio que este milagrosamente no se había roto, recordó que cuando su agresor lo golpeo, este no cayo al suelo directamente, si no que antes, golpeo a uno de sus pies y después rodó. Se había salvado de romperse.
Sentía un pequeño logro que había realizado ella misma sin querer.

Se decidió salir nuevamente a buscar al hombre desconocido, al salir de ese lugar, sintió que el sol esta vez la quemaba con mas fuerza, no había muchas personas como había pensado encontrar, al buscarlo, este no aparecía, le había perdido la pista, decidió correr hacia mas adelante para encontrarlo, pensó que el se había adelantado, que si no lo encontrara por ahí, saldría afuera de la ciudad, tal vez viajando a otra ciudad de otro reino, y si no, en alguna carruaje, si fuere este caso, no podría ver hacia adentro, así que lo perdería, y el desaparecería para siempre.

Mientras empezaba a caminar mas presurosamente en dirección recta de donde lo había visto movilizarse, con una mano se arreglaba el cabello, aunque este parecía no cambiar casi nada cuando lo hacia, luego se vio a si misma, y pensó que diría al verla vestida asi con esos harapos viejos sobre su cuerpo, vino esa pregunta a su mente y sintió una gran vergüenza.

Rogaba en su corazón que no hubiera tomado un caballo para movilizarse mas rápido e irse pronto de ahí.

—¿¡Por qué!?... ¿¡Ya lo tenia!?.

La desesperación por no encontrarlo, empezó a llenar nuevamente su corazón.

“Esta vez no debo llorar… ¿¡Donde estas!?”.

Nuevamente empezó a correr para buscarlo, varios pasos adelante, giro su cabeza a la izquierda y ahí estaba el, mirando fijamente a un puesto de verduras, así lo vislumbro por una parte de su rostro, justo en el momento cuando ella iba corriendo, lo encontró.

—¡Pase lo que pase, no lo perderé de nuevo!.

El no la vio, ella solo se quedo parada a varios pasos detrás de el, estaba mirándolo de pies a cabeza, el llevaba una capa oscura que cubría todo su cuerpo, y conjunta una capucha que colgada en su espalda, el largo de ese abrigo oscuro le llegaba hasta casi las rodillas, su cabello corto y oscuro, caían mas al rostro, y levemente levantados por los lados.

Cuando al fin decidió acercarse a el, alguien le grito:

—¡¡Quítate del camino niña tonta!!.

Era una mujer que iba delante de una carreta que estaba cruzando, esta llena de verduras y cubiertas con una tela, y junto a esta, dos hombres más. Supo de inmediato cual era el producto que transportaban con tal apuro y enojo, eran tomates y zanahorias, ya que estos sobresalían por los lados, mas cuando las ruedas de la carreta golpeaban presurosos las piedras del suelo, esto hacia que brinque, descubriendo un poco que había dentro. Cuando cruzaban por delante, ella logro atrapar un tomate de la parte trasera de la carreta, y rápidamente la escondió dentro de su ropa.

—¡Esta es mi venganza por haberme dicho tonta! —se dijo ella misma, con una leve sonrisa de victoria.

Se puso al otro extremo de la calle, y desde ahí estaba mirándolo si es que el decidiera irse a otro lugar, el empezó a caminar hacia mas adelante, y a pocos metros ella lo iba siguiendo, el se acercaba pocas veces a los lugares donde la gente vendía sus productos, ya que en todos lugares estaba abarrotados de personas que a nadie dejaban acercarse con facilidad, se percato que el no pertenecía a esta ciudad.
A ella le dio un poco de vergüenza, mas por la actitud de las personas que gritaban precios exagerados y exorbitantes por cualquier yerba, verdura o grano que ellos vendían.

Al acercarse a algunas calles estrechas, el echada una mirada como buscando algo, esto hacia ya que nunca estuvo en esos sitios, y debía tener cuidado para no toparse con algún maleante.

“Nunca te visto por aquí, ¿de donde eres joven misterioso...?”

Así esta niña se detuvo una vez mas, al ver que de pronto dos mujeres se acercaron a el y le sonreían cariñosamente, luego veía que estas lo invitaban con caricias a entrar a una casa hecha rápidamente de telas, las puertas no eran nada mas que un par sabanas colgadas discretamente para no levantar sospechas, vio que este se soltaba de sus brazos con una leve sonrisa, y nuevamente proseguía su camino. En una ocasión, ella se puso a unos pasos del lado derecho, casi en frente de el, pero confundiéndose con otras personas, esto para ver su rostro y cerciorarse bien si es la persona que seguía.

Con la mirada a sus espaldas, ella se preguntaba: ¿Que clase de persona era realmente?.

Mientras caminaban ambos por medio de la calle, ya había sacaba el tomate que había robado momentos atrás, y empezaba a comer dándole unas pequeñas mordidas.

Caminaban por la misma calle, ahora casi con ninguna persona a su alrededor, el iba seguido a unos metros atrás, por una joven delgada de aproximadamente catorce años de edad, de pronto el se detuvo y se dio vuelta y le dijo a la muchacha:

—¿Porque me estas siguiendo?…
—¿Quién eres tu?...

Ella pensaba como iba dirigirle unas palabras de agradecimiento, tal vez seria como:

“Gracias por la comida de a noche” o “esto es tuyo, lo olvidaste a noche en esa calle… Nos vemos, ¡cuídate!” 

Respuestas parecidas venían a su cabeza, pero al final no se ponía de acuerdo con ningún conjunto de palabras que imaginaba, no se había puesto a pensar en acercarse a el seria tan difícil, simplemente devolverle lo que le pertenece e irse tranquilamente por donde vino, ahora supo que no seria tan fácil como lo pensó. Se acercaría y le indicaría rápidamente su plato, y en el momento que lo tomara, saldría corriendo de ahí a toda prisa, mientras ella le gritaría un…

“¡Gracias por todo!... adiós, ¡cuídate!”.
—Bien así lo haré —se decidió.

En ese momento dio una ultima mordida al tomate, agradeciendo en su corazón por el desayuno que logro obtener este día, mientras estaba levemente mirando hacia el suelo, y degustando los últimos trozos de tan maravilloso alimento, sacaba el plato detrás de su ropa, que traía junto a su pecho, luego escucho a alguien dirigirle la palabra. Regreso un paso hacia atrás, reacciono así por instinto, alzo su rostro hacia la persona que estaba siguiendo en silencio, y ahí sus miradas se encontraron.

Ella se percato de inmediato que el no parecía alguien muy amistoso, pero también se dio cuenta, que no la veía como un bicho raro por llevar puestas esas feas ropas, y menos la veía con aires de grandeza o desdén.

Su pregunta más que con tono de interrogación, era una pregunta simplemente.

Desconcierta por las palabras que acababan de preguntarle, quería mirar a otro sitio, cualquier lugar a su alrededor. Había tenido razón cuando pensó que el no pertenecía a esta ciudad.
Después que el hizo su pregunta, ella no pudo decir nada, sentía que su mundo se venia abajo, cada micro-segundo que pasaba, se acordaba de la noche anterior, después la paliza que recibió de un desconocido a unas calles de aquí, y el labio roto que la había dejado. Lo único que ahora escuchaba con mayor claridad, era su corazón palpitar rápidamente, era como un eco que retumbaba por todo su cuerpo, sin ninguna expresión en su rostro, el volvió a preguntar:

—¿Quien eres y porque me sigues?...

#12

La joven que no tenia mas de quince años, aun era una niña, esta seguía mirándolo sin responder, junto con el plato que tenia en la mano apoyado a sus pechos, mientras el se acercaba lentamente, después, ella agacho su cabeza y dijo lo primero que vino a su mente:

—¡Lo siento!.. ¡G-Gracias!.

Como un rayo fugaz, había desaparecido de su mente las palabras de como iba a dirigirle, recordó todos los hechos acontecidos hasta la noche anterior, lo que había comido en ese callejón, recuerdos de las noches anteriores e interminables que había pasado frío, los días que había pasado sed, incluso de la vez que por poco casi muere de hambre.

Para ella siempre era así, todos los días, y los días que vendrán, se dio cuenta que había vivido en un mundo de fantasías, llena de sueños estúpidos y de mentiras, pensando que un caballero con armadura dorada, algún día vendría en pos de su ayuda. Ahora sabía que aquel maravilloso hombre dorado que siempre imagino montado en un corcel blanco, perfecto en su memoria, no existe.

Todos estos recuerdos venían a su memoria, repitiéndose una y otra vez, confundiéndose entre ellos sin cesar. Era tanta la ira y tristeza que empezó a sentir por las emociones acumuladas, que sintió una fuerte punzada atravesar su corazón.
Acepto que su vida no cambiaría, y que todo este tiempo, solo había estado jugando ella sola, al ser siempre la damisela en aprietos, imaginando con el héroe que nunca existió.

Como una cascada que hubiera contenido mas agua de la que podía soportar, ella no pudo soportarlo más y se rompió.

Sus lágrimas cayeron desbordándose sobre su rostro y después estos cayeron sobre su vestido, ese pedazo de trapo roto que llamaba vestido.
Fue la primera vez que en verdad deseaba morir, si alguien sacaba su espada ese momento y cortaba su cuello, separando su cabeza de su cuerpo en un instante, tal vez no hubiera sentido nada, esto por las intensas emociones que recorrían todo su cuerpo, hasta lo mas fondo de su ser mismo.

No deseaba mas la vida, jamás la pidió, no quería existir, solo quería desaparecer.

Con su mirada en el suelo, tembló un poco, entrecerró sus ojos y todo se hizo oscuro, su mente se desvaneció. Levanto su rostro para ver al muchacho que había estado siguiendo, en ese instante su cuerpo perdió toda la fuerza de cada músculo que la sostenía, y después el vio como la pequeña y delgada niña que tenia al frente, caía hacia las frías y toscas piedras del suelo, aun con la mirada perdida puestas en el.

Era como una marioneta que había estado colgada por unos delgados hilos, y luego ver que unas manos desconocidas, cortaran las cuerdas que siempre la habían sostenido.

Fin del primer volumen.

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Mensaje del autor.
Hola amigos lectores, esta es la primera vez que nos saludamos, me llamo Urien 
Este trabajo es el primero que comparto en línea con ustedes. Nunca he escrito algo parecido antes, solo espero que parte de estas páginas o de los personajes, queden en sus corazones.

Si esta historia sigue ganando popularidad como hasta hoy, seria muy feliz.
Pienso que debo seguir escribiendo el segundo volumen, con el interés de más personas y el apoyo compartiendo esta historia en tu perfil personal, o en cualquier sitio que desees, lo agradecería en verdad <3

Espero en un futuro seguir la continuación de esta maravillosa historia.

Y con esto concluyo.
Gracias especiales a las personas que aunque hayan sido pocas, me dieron sus palabras de apoyo, esto cuando publique un pequeño extracto de mi novela en algunos sitios, agradezco de corazón por sus comentarios positivos a mi esfuerzo. Esto me hizo ver que si no fuera una historia interesante, no hubiera llegado a tanta gente.

Se que mi escritura no es perfecta, me disculpo por cualquier error que hayas encontrado.


Gracias por leer y aguantarme hasta el final.
Espero verte la próxima vez… Chao!

“Yo solo soy, un instrumento de mi mente”
-Urien