Rosalia_Pombo
Rango7 Nivel 31 (1628 ptos) | Autor novel
#1

— ¿Desde cuándo?

Sabe perfectamente mi respuesta. Probablemente siempre la ha sabido. Supongo que todos necesitamos escucharlo, aunque solo sea una vez y aunque ya lo sepamos.

— Desde siempre.

Siento cómo sus comisuras se elevan detrás de mí. Y aunque estoy de espaldas a él bajo la mirada en un acto de vergüenza.

Afuera, el poco rastro de lluvia que queda, son dos gotas que hacen una carrera para ver cuál llega antes al encuentro de la otra.

— ¿Y tú?— Lo pregunto muy bajito, en apenas un susurro audible para el oído humano, porque me siento tonta al preguntar algo así, porque tengo la sensación de que no me lo merezco.

— Desde aquel día en la feria.

Su respuesta me hace girar sorprendida y enfrentarme a él. Sus ojos verdes me miran con seguridad y sin vergüenza.

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#2

Tiene las manos en los bolsillos del pantalón vaquero, como si estuviese esperando por algo pacientemente.

— Pero ese día yo...— empiezo a hablar, pero dejo las palabras en el aire.

— Pero ese día tú.

Al contrario que yo, él no deja la frase inconclusa. Sonríe justo cuando dos rayos de sol se cuelan por la ventana.

Uno va a parar a uno de sus ojos, volviéndolo gatuno y tiñendo su pelo rubio, más dorado si cabe.

El otro hace una perfecta línea recta entre sus labios y el lunar que tiene en el mentón. Un lunar que ahora mismo envidio mucho su posición.

Se muerde el labio inferior y yo, automáticamente, como si fuese un espejo, hago lo mismo.

¡Cuántas veces me he imaginado mis labios sobre los suyos!

El silencio se adueña de la habitación y de nosotros. Tan solo se escuchan nuestras respiraciones cada vez menos profundas y algún que otro pajarillo dándole una alegre bienvenida al sol.

Tras un par de segundos que me parecen eternos, hace el amago de querer decir algo pero parece pensárselo mejor y baja la mirada con un ligero rubor en sus mejillas.

Saca una mano del bolsillo y la lleva al pelo lentamente mientras me mira con la cabeza gacha.

Mis ojos hacen el camino de sus dedos cuando acarician los mechones rubios y juguetean con ellos víctimas de la timidez.

Ahora, debido a que tiene la cabeza gacha, el rayo de luz que antes corría por su mentón le marca las infinitas pecas que tiene en los pómulos. Me pasaría la vida contándolas.

IndigoDolphins_73
Rango7 Nivel 30
hace 3 meses

Oooohh, que lindo, por favor!
Es como volver a ser una chiquilla otra vez.


#3

Me sorprendo a mí misma soltando las manos de la seguridad que me proporciona el alféizar de la ventana y caminando hacia él.

Quiero contar esas pecas. Necesito contar esas pecas.

Parece sorprendido, sin embargo no se mueve ni deja de mirarme.

Cuando considero que estoy lo suficientemente cerca, llevo mi dedo índice hasta la primera y empiezo un lento y delicado camino mientras cuento mentalmente.

Cierra los ojos, como disfrutando de mi viaje y su respiración se entrecorta por momentos.

— ¿Entonces...?

Su voz suena más ronca de lo normal y su aliento golpea contra mis dedos consiguiendo que se me ericen todos los poros de la piel.

Abre los ojos y veo en ellos un brillo especial. Me piden permiso y me suplican que no seamos un sueño.

Yo ni siquiera sé si los míos transmiten nada. Estoy tan nerviosa que lo único en lo que malamente me puedo concentrar es en sus pecas, ahora de nuevo sonrosadas.

Despacito, va acercando más su rostro al mío hasta que nuestros alientos se vuelven uno.

Ya he perdido la cuenta y el corazón me va a mil por hora. La mano que antes estaba en su pelo, ahora me da suaves caricias y mi cara se acerca más a su contacto.

Cierro los ojos y cuando sus labios rozan los míos siento cómo mi corazón envía una cantidad extra de sangre a todas y cada una de las partes de mi cuerpo para que no pierdan cuenta de esta sensación.

Las yemas de sus manos recorren suavemente mi piel desde mi cuello explorando cada recoveco hasta rozar mis manos que ahora descansan a ambos lados de mi cadera. Hace círculos lentamente en las palmas antes de tomarme por la cintura para evitar que me aleje de él.

— Con lo que me provocas yo me conformo—susurra.

Sonríe allí donde mi cuello se junta con mi hombro y su aliento es el mejor veneno que se puede colar por la piel.

Pongo mis manos en su pecho, justo encima de su corazón y mi felicidad aumenta con la velocidad de sus latidos.

Sus ojos verdes se quedan hipnotizados en los míos y tengo la sensación de que me come solo con ellos.

— Me gustaba imaginarme que te volvía loca—me confiesa aún con la voz ronca.

Sonrío y trazo un sendero de besos desde su cuello hasta su oreja para luego susurrar en su oído:

— No hace falta mucha imaginación para eso.

Antes de que pueda decir algo más me besa de nuevo y me doy cuenta de que no puede existir en este mundo algo mejor que esto, que este momento.

#4

Se me viene a la cabeza la frase que me dijo aquella vez en la feria antes de que yo le contestase aquello que me estuvo atormentando durante mucho tiempo.

"Si algún día encontrara la forma de hacerte mía, ten seguro que te amaría como si fuera siempre ese día".

Me lo tomé a broma porque todo entre nosotros siempre eran bromas y risas. Me lo tomé a broma porque no había otra forma de la cual tomárselo. Porque él tenía novia y él era... él y yo era yo.

Aquella frase desembocó en que nos dijeran que terminaríamos juntos y luego en que yo dijese de forma rotunda y seria que eso nunca iba a pasar; no por mí falta de voluntad sino por la suya y por ese gran detalle que era que tenía novia desde hacía varios años.

Vuelve a besarme mientras mis dedos se enredan en su pelo dando pequeños tirones que provocan que pequeños gruñidos se escapen de su boca y yo pienso que la felicidad no se encuentra en el paraíso, sino que está aquí mismo. Aunque para mí, esto puede ser tranquilamente el paraíso.

Tras un beso en el cuello que me parece que dura muy poco tiempo me despierto sobresaltada.

Todo está a oscuras. Solo la luz de la luna colorea levemente la habitación y me confirma que todos mis amigos están durmiendo en sus respectivas literas.

Tardo un par de segundos en volver a la realidad. Ha sido un sueño, como no. Pero el mejor que he tenido en mi vida.

— ¿Te encuentras bien?

Giro la cabeza hacia la voz y la luz de la luna me muestra unos ojos verdes preocupados.

Asiento con la cabeza y sonrío. Él hace lo mismo también se vuelve a acomodar en la litera inferior.

— Oye — lo llamo tras un par de minutos a la vez que asomo mi cabeza en su litera.

— ¿Si?

— ¿Puedo esta noche soñar contigo?

Él sonríe y cierra los ojos.

--FIN--

IndigoDolphins_73
Rango7 Nivel 30
hace 3 meses

La historia más romántica e intensa que he leído en mucho tiempo.
Felicidades, escribes de maravilla

JairoMoya
Rango5 Nivel 23
hace alrededor de 2 meses

Tienes una narración sobresaliente, con el ritmo perfecto para crear el ambiente que buscas. Que pena que no haya más partes y que todo se quede en un sueño. Aunque a veces lo platónico es mejor que lo real.

Rosalia_Pombo
Rango7 Nivel 31
hace alrededor de 2 meses

Muchas gracias por tu crítica @JairoMoya . Me alegro mucho de que te haya gustado.