NeoReina
Rango13 Nivel 60 (14057 ptos) | Premio de la crítica

Ésta historia comienza mucho antes de que yo llegara al mundo, unos 60 años antes de que yo la descubriera, quizás si quiero ser más precisa debería sumarle unos doce años más.
El reloj marca las dos de la madrugada y no logro dormir pero ya he podido parar de llorar, aunque sospecho que a medida que siga escribiendo el dolor volverá a punzarme y las lagrimas inundaran mis ojos otra vez.
Mi nombre es Luisa Candas y soy profesora de historia en la primaria Pancha Hernandez, me emplearon aquí hace a penas unos 5 meses y la semana pasada me topé por casualidad con una pequeña placa olvidad y escondida por las pasturas en el patio de dicha primaria que rezaba ser una capsula de tiempo planeada para ser abierta en el 2010 - cosa que no sucedió - hasta hoy, 9 años después.

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#2

El director de la escuela sorprendido por mi descubrimiento, tomo la decisión de abrirla con la cobertura de la prensa para promocionar el establecimiento.
Dicho evento se hizo eco y toda la comunidad escolar fue acompañada por la prensa e incluso el intendente para ser parte de tan emocionante hallazgo.
El conserje de la primaria se encargo de remover la placa y cavar la tierra hasta toparse con la tan anunciada capsula, que resulto ser una caja de madera que protegía un frasco de vidrio, que éste a su vez, protegía y contenía unas 300 cartas.
Todos murmuraron y trataron de adivinar que contendría la capsula pero nadie se imagino que solo llevaría dentro solo cartas.
Muchos tuvieron una sorpresa fugaz pero la historiadora en mi veía el gran tesoro que habíamos encontrado mucho mejor que todos los presente en el acto montado en la primaria.
Con mis guantes de látex puestos realice la cuidadosa tarea de manipular un par de sobres para saciar la curiosidad del publico y mostrarlas a las cámaras.
Al revisar y leer unas tres cartas rápidamente, anuncie que se trataba de , aparentemente en su mayoría de cartas escritas por alumnos de la primaria.

#3

La noticia resonó por días en toda la localidad y yo fui momentáneamente una celebridad local por haber sido la que descubrió la capsula y por ser la encargada de tal descubrimiento.
El director me encargo personalmente revisar una por una las cartas para saber si había algún escrito de interés o solo era un simple experimento de nuestros antecesores institucionales.
Dicha labor decidí comenzarla a tan solo cuatro horas del desentierro de la capsula, la historiadora en mi no podía dejar pasar más tiempo.
Comencé por registrar todo tomando notas de voz y fotografiando el material, las cartas estaban contenidas en sobres con nombre y apellido por lo que para llevar un registro más ordenado fui uno a uno ordenando los sobre por orden alfabético en pilas por letra.
Me tomo poco más de dos horas finalizar dicha tarea y note que los nombres escritos en los sobres estaban hechos en diez estilos de letra diferentes, en mi nota de voz me atreví a deducir que podía ser la letra de docentes encargados por aula.
Mi siguiente paso fue escanear cada una de las cartas y sobres para evitar la excesiva manipulación de aquellos frágiles papeles y de ésa manera poder estudiarlos tranquilamente, ésta otra tarea me tomo casi el doble de tiempo que la clasificación inicial.
Sin prestarle atención a ningún sobre en especial, mecanice el trabajo de abrir con cuidado el sobre, quitar la carta, escanear el sobre y escanear las hojas del interior y así hasta encontrar una que tenia tres hojas, dos iguales en tamaño y una tercera más pequeña en relación a las dos primeras.
Para ése momento aun que me llamo la atención preferí priorizar el tener que finalizar con el escaneo y solo marque esos archivos para que no se me perdieran con el resto.
Al llevar ya más de seis horas de trabajo seguido y sin descanso cuando por fin termine de digitalizar todas las cartas, me tome un respiro y fui a tomarme una taza de té antes de decidir si seguir un poco más o no.
El té hizo su trabajo y me relajo, pero también me hizo notar lo cansada que estaba por tan largo día, por lo que preferí guardar todo y continuar trabajando al día siguiente.
Me coloque los guantes de latex y al ir guardando las pilas alfabéticas en una nueva caja me tope nuevamente con aquella carta con hojas diferentes, por lo que guarde todo y con la notebook debajo de mi brazo me vine a mi cuarto y la busque digitalizada.
Mis ojos no daban crédito a lo que veían y el horrible dolor me empezaba a inundar palabra a palabra.

#4

Junio 6 de 1960
Mamá, papá ¿por que no me quisieron, por que me dejaron acá?
Vuelvan por favor, ya no quiero estar acá, y no quiero escribir ésta estúpida carta.
Los extraño y todas las noches rezo al cielo para que vengan a rescatarme, hoy hace frío y me duelen las manos y dedos hinchados.
Tengo sueño y anoche no pude dormir por el dolor de los zotes en la espalda por negarme a bañarme.
No se que más escribir, la maestra nos esta apurando para guardar las cartas antes de que venga el padre Genaro, lo estamos haciendo en secreto para que nos ayuden, ella dice que contemos todo pero ya no tengo tiempo.

Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 7 meses

Bien el giro para darle vida a la historia. A esperar el siguiente.


#5

Ésa fue la primera de las cartas del horror que me transportaron en el tiempo, creí ver la cara de cada criatura escribiendo con miedo a ser descubiertos y la maestra hecha un atado de nervios inundada por el mismo miedo de ser descubierta - ¿que le abrían hecho a ella de suceder?.
Eran en total una colección de 32 cartas de niños pidiendo ayuda, pidiendo un milagro, pidiendo ser rescatados y preguntando ¿por que Dios los castigaba así?
Sin dudas el padre Genaro - quien luego descubrí era el director del lugar - junto a sus subordinados se habían encargado de infundir malos tratos y miedo a niños desamparados, solos en el mundo y que no tenían a nadie que velara por ellos.
Las desgarradoras historias de ésas 32 cartas armaban un escenario digno de una película de horror, describiendo castigos con agua helada en invierno, azotes que a veces llegaban hasta los huesos, quemaduras con cigarrillos, pinchazos con agujas, insultos e incentivos de avergonzarse unos a otros y quien sabe cuantas otras cosas más, el lugar era más un infierno que una institución educativa como la propaganda profesaba.
Ésa noche mis pesadillas se encargaron de mostrarme aquellas historias en imágenes que nunca olvidaría.

#6

Llevo varios días trabajando sobre éstas cartas, la mayoría cuentan sus actividades sin mucho detalle, otras cuentan sus datos personales y que sueñan con ser cuando sean grandes, en general son cartas guiadas y genéricas, casi dictadas por el adulto a cargo en dónde se nota que no tenían libertad de expresión, solo podían escribir lo que se les ordenaba.
Éste hecho se deja ver claramente en una clase de niños de 4° grado de primaria en dónde las cartas tienen aspecto de formulario para completar.
El colegio tiene orgullosamente un registro bien guardado de todos los niños que han pasado por el establecimiento así también como de sus empleados, por lo que después de revisar varios viejos y polvorientos libros pude dar con el nombre de las maestras a cargo de todas las aulas de ése año, muchas de ellas resultaron ser monjas.
Tome nota de todos ésos nombres y remarque el que más me interesaba - Lucía Antul - y luego con mi celular tome foto de las listas de todos los niños de cada clase de ése año.
A partir de allí mi investigación empezó a tomar más cuerpo y dirección, ya no se trataba solo de averiguar de que hablaban aquellas viejas cartas sino de averiguar quienes eran sus autores, que les sucedió y por qué, éste colegio no fue solo un colegio y la suerte quiso que yo me topara con éste secreto, quizás las suplicas de los niños viajaron en el tiempo para que alguien los escuchara y yo estoy más que dispuesta a oírlos.

#7

Hoy tuve un día horrible y frustrante, entregue a manos del director un borrador de mis descubrimientos con notas detalladas y un pedido de permiso para investigar más a fondo "el asunto" - como lo llamo él - en los archivos protegidos del colegio y la biblioteca central pero para mi desagradable sorpresa el muy cretino me negó el permiso ordenándome escribir algo más agradable para que pueda ser publicado y saciar la curiosidad del publico, escribir algo que sume a la reputación institucional y no que reste, por que como él mismo me dijo
- Hay cosas que mejor dejar olvidadas por que no le hacen bien a nadie.
¿Como me puede pedir algo así? es evidente que ya lo sabía, por eso mientras me hablaba mantenía el ceño fruncido en vez de mostrar asombro o repugnancia al menos.
Soy la nueva y no me conviene por el momento echarme al director en contra pero me niego a dejar todo hasta aquí, debo pensar con la cabeza en frío y no dejarme dominar por mis emociones ya que si pierdo éste trabajo también pierdo la oportunidad de seguir investigando.
Por desgracia como soy nueva no solo en ésta escuela sino en toda la provincia voy a tener que andar con cuidado y confiar en alguien va a ser un lujo que no se si me lo puedo permitir.
¿Y si el director lo sabe, hasta dónde sabrá y quienes más esconden los secretos de un colegio que ahogo llantos y gritos de niños inocentes?

Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 6 meses

Me gusta tu relato. Sigo pendiente de él, esperando nuevas entregas.


#8

El colegio cuenta con dos plantas, planta baja y primer piso. En la planta baja se encuentran la mayoría de las aulas para cursar junto con la biblioteca y baños agregados a la vieja estructura, mientras que en primer piso están solo 3 aulas más y las oficinas de preceptores, secretarios, maestros y del Director.
Todo el edificio es una estructura combinada de piedra y madera que por lo que a simple vista se puede notar, cada cierto tiempo recibe mantenimiento o restauración.
Cabe tener en cuenta que la mitad del primer piso esta cerrado y nadie tiene acceso a ésa ala, también encontré dos entradas por la parte posterior del edificio que llevan a espacios subterráneos, uno de ellos es usado como deposito y el otro es la sala de calderas aún en funcionamiento.
Las aulas son frías aún que estemos en verano por lo que me imagino que en invierno debe ser un autentico suplicio, los techos son altos y la iluminación deficiente cuando el sol ya no entra por los ventanales.
En los recreo salgo a caminar prestando atención a los detalles del lugar, observo a los niños jugando y entre ellos se suelen colar imágenes en blanco y negro, niños de otra época, con otras ropas y otros juegos.
Me siento caminando entre dos tiempos, pensando la forma de ayudar a éstos niños.

#9

La señora Mabel es la bibliotecaria del colegio, con su aspecto de abuela mayormente por su cabello gris atado siempre en un rodete es de los más silenciosa para caminar y solo habla de ser necesario.
Hoy me tocó dictar solo dos horas de cátedra, por lo que las restantes cuatro que me quedaban libres las aproveche para trabajar en la biblioteca, me acerque - algo dudosa - hasta el escritorio de Mabel y le pedí uno de los registro que ya había visto anteriormente y probando suerte me atreví a pedir el registro personal del aula de la maestra Lucía Antul - para el cual necesitaba permiso pero fingiría no saberlo.
Mabel anotó en su libreta mi pedido y mirándome por sobre sus anteojos me pregunto
- ¿Tienes el permiso? - y en un desastroso intento mio por disimular desconocimiento esbocé una temblorosa sonrisa y le conteste
- ¿Cual permiso? - para mi sorpresa la adorable mujer palmeo mi mano cariñosamente antes de levantarse de su silla y perderse entre los estantes llenos de libros.
Tome aquellos libros sin intentar saber el por qué de su pase libre y aún con algo de nervios me busque una mesita alejada de la simple vista dispuesta a aprovechar al máximo ésta oportunidad.
Abrí frente a mi el primer registro para que me ayudara a tapar el segundo apoyado sobre la mesa y con mi cámara en mano empece la labor de fotografiar hoja por hoja.
Sentí que me estaba tardando demasiado en terminar, quizás eran mis nervios por ser descubierta con este libro, descubierta fotografiandolo, dos infracciones que bien valdrían mi despido, por lo que respire hondo y estire un poco mis dedos para disipar el temblor de mis manos.
Seguramente ésta sería mi única oportunidad de ver éste registro y no podía darme el lujo de estropearlo todo sacando mal alguna foto, ya que yo misma sabía que no me atrevería a pedirle otra vez un libro sin permiso otorgado.
Guarde cuidadosamente mi celular - gracias tecnología - y checando tres veces que nadie más me viera cerré los libros y camine directo al escritorio de Mabel para devolverlos, cuando estaba a unos pasos note el enorme libro abierto esperándome para firmar ¿como pude olvidarlo? no hay forma que lo evite y todo puede llegar hasta acá.
Mabel me recibió los libros y me pidió amablemente firmar la enrome hoja, mi respiración se acelero, tome la lapicera y al momento de firmar mis ojos no daban crédito, de manera automática la mire desconcertada y por primera vez conocí la sonrisa de Mabel.
Solo estaba firmando por el uso del registro autorizado.

#10

Mañana comienza la semana de exámenes en el colegio por lo que aproveche todo el finde para recopilar la mayor cantidad de información publica posible para anexar a mi investigación.
Primero está el hecho de que en sus inicios no fue colegio - algo que me imagine antes de confirmarlo - fue construido para servir como fuerte de guerra y deposito de armas, luego como consecuencia de la misma guerra se transformo en un hospital para soldados y al llegar los momentos de paz el lugar fue abandonado por mas de 8 años hasta que la iglesia lo compro por unas cuantas monedas y le dio un nuevo uso.
Parece que fue el lugar perfecto para traer la palabra de Dios a una comunidad golpeada por los horrores de la guerra, en dónde la gente buscaba cualquier señal de ayuda para volver a levantarse.
En algún punto - no se bien como o cuando - pasaron a funcionar como orfanato, acogiendo niños huérfanos resultado de la guerra y con el tiempo también niños abandonados.
Llegaron a albergar a mas de 1500 niños según los registros oficiales, pero pudieron haber sido más y no me imagino como pudieron lograr tal hazaña dado el reducido espacio.
El orfanato se mantuvo en funcionamiento durante 30 años hasta que un misterioso incendio provoco grandes perdidas y el lugar se encontró cerrado una vez más pero por mucho menos tiempo.
Finalmente la Iglesia cedió al gobierno de turno el establecimiento ya restaurado y se convirtió en el colegio que hoy en día sigue funcionado como tal.

#11

LA SEÑO
Lucía Antul era una joven recién graduada de maestra, la primer mujer de su familia en obtener un titulo y en aquel pueblo no era muy bien visto tal hazaña, los prejuicios de los pueblerinos la dejaban en mal visto y todo el que tenia oportunidad la desalentaba de perseguir sus sueños.
Su padre se sentía decepcionado de que su única hija no estuviera casada, no le hubiera dado ya algún nieto y desperdiciara su hermoso rostro metida tras los libros, por lo que para disuadirla dejo de hablarle hasta que volviera a encaminarse en su vida.
Por otra parte su madre estaba orgullosa en secreto y le decía con mucho amor qué desde que nació ella siempre supo que su pequeña estaba destinada a grandes cosas, luego la besaba en la frente como si sellara su gran destino.
Lo que la gente desconocía de Lucia era su gran determinación y como los intentos por desanimarla eran de hecho su mayor fuente de combustible para demostrarles que estaban equivocados y que ella lo iba a conseguir.
Aquel día Lucia se levanto animada como siempre, decidida a no bajar los brazos, algo en su interior le decía que ése día era su día.
A través de una suerte de contactos logro conseguir una entrevista con el Padre Genaro, quien dirigía el orfanato y se mostró muy interesado en un futuro adecuado para la institución.

Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 6 meses

El relato progresa adecuadamente, sigue gustandome y me mantiene a la espera de conocer mas de la historia de esos niños y su maestra, lo único que te diría es que no te recrees tanto en descripciones del lugar, baja la intensidad que si mantienes con la narración.


#12

Contra todo pronostico popular, Lucia lo había conseguido y cargaba ahora con orgullo el titulo de SEÑO, por desgracia a simple vista se notaba que el lugar y sus habitantes iban a demandar un arduo trabajo.
Con el pasar de las semanas comenzó a notar extrañas cosas, la mayoría de los niños tenían los dedos hinchados y rojos, lo que les dificultaba escribir, otros tanto solían dormirse durante la clase y los más pequeños solían orinarse cuando veían acercarse al padre Genaro.
Ella misma empezó a tener problemas de sueño al imaginar las razones detrás de las marcas y heridas que los niños exhibían.
Era normal ver a las monjas y otros maestros sostener en todo momento varillas de castigo dentro y fuera del aula, con ella se abrían paso en los pasillos como si de ahuyentar moscas se tratase y cada uno de los educadores tenia la suya, incluso Lucia pero ella se rehusaba a utilizarla.
Al cumplir los tres meses trabajando en el orfanato, Lucia fue recibida oficialmente como parte del grupo de maestros y comenzó a ser invitada a pasar los ratos libres en la sala donde el resto de educadores se alejaba del ruido y tedio de tanto niños juntos, querían conocerla e integrarla.
Allí dentro era un mundo diferente y exceptuando a las monjas, Lucia resulto ser a única maestro mujer de toda la institución y éso la incomodo debido a que la convirtió en el blanco de varios avances impropios por parte de sus colegas. Para evitar tener problemas Lucia los esquivaba y concurría muy rara vez a la sala de maestros, además le era mucho más grato quedarse en su aula durante los descansos en donde casi todos los días hacia de enfermera a infinidad de niños que acudían a ella por alivio.

Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 5 meses

Malos modos los que antes se utilizaban para enseñar. Buena caja @NeoReina.


#13

El padre Genaro le genero rechazo desde el primer día que lo conoció, algo en su mirada o la forma en la que se relamía los labios, le causaba escozor inmediato.
Ese hombre regordete y de baja estatura era como un rey allí dentro y nunca dudaba en ejercer su poder cada vez que tenia oportunidad, disfrutaba el tener la ultima palabra y que todo se hiciera tal y cómo el ordenaba.
Toda su vida se había preparado para llegar a ser alguien importante, en su mente éste momento era su cúspide y no iba a dejar que nada ni nadie se lo arruinaran.
Pero el padre Genaro no siempre fue así, en su temprana infancia tuvo que soportar frío, hambre y el abandono de su madre por la pobreza, éstos eventos fueron su principal motivación para transformar el lugar en un orfanato y en su mente y corazón estaba convencido de que Dios era quien le exigía hacerse cargo de aquellos chiquillos, labor que no siempre le resultaba grata.
- ¡Recuerden, Gracias a Dios están aquí, él me ayudo a salvarlos así como él me salvo a mi! - le gustaba repetir sin cansancio al orfanato entero luego de finalizar el sermón dominical.
Pero para cuando Lucía llego al lugar, aquello ya no era una labor divina.

Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 5 meses

Hasta las buenas intenciones pueden llegar a pervertirse en malas manos.


#14

SIGUE BUSCANDO
De repente me encontré dentro del colegio pero todo se veía diferente, las puertas, las aulas, el patio y la gente. Un niño con la cara hinchada de tanto llorar me saluda tímidamente y yo aprieto mis puños porque se muy bien lo que le ha sucedido, extrañamente no reconozco mis propias manos, lucen diferentes pero no le doy importancia y sigo caminado por los pasillos hasta que me doy cuenta que todo luce como si estuviera viendo una vieja fotografía en colores sepia.
Una ruidosa campana hace correr a todos los niños hasta formarse en filas en la entrada de las aulas, saludan a sus maestros y ordenados de manera militar avanzan con cara de prisioneros uno detrás de otro hasta llegar a las escaleras en donde los pierdo de vista.
Tomo un gran cuaderno, escribo unas notas que no logro ver bien y lo cierro apurada, se lo entrego a una monja antes de salir del colegio.
Las manos me sudan a pesar de que siento frió, camino más a prisa, un tormenta se acera y el viento me empuja.
Al llegar a casa prendo las luces y desconozco mis muebles, afuera ya esta oscureciendo, me dejo el abrigo puesto, todavía siento frió.
Pongo en la cocina agua a calentar y preparo dos tazas de té, las endulzo y antes de sentarme a tomarlo me aseguro de cerrar todas las puertas y persianas de la casa, el corazón me palpita con fuerza.
Camino de vuelta a la cocina golpeo dos veces una mesita, como si fuera un código y sigo.
Sigo mirando, esperando ver a alguien hasta que me topo con un gran espejo y en el reflejo veo a otra mujer que no me aparta la mirada, toco el espejo pero no me refleja a mi, me veo pero no soy yo.
La mujer del reflejo sostiene una carta y mueve sus labios pero no la escucho - ¿que dice? - me pregunto en mis adentro y la sigo viendo mover sus labios sin apartarme la vista, una mirada punzante.
Me siento mareada y la vista se me empieza a nublar, afuera se escucha una fuerte lluvia, busco sentarme pero al darme la vuelta la imagen del espejo me toma por la muñeca y me invade el terror, un grito sin sonido me ahoga y la desesperación se apodera de mi, no logro soltarme y con más fuerzas sigo intentando gritar, tantas son las fuerzas que pongo por lograr gritar que cuando por fin lo logro mis ojos se abren en una habitación oscura - es mi habitación - y me doy cuenta que había sido una pesadilla, me quedo asustada recordándola y con dificultad me vuelvo a dormir.
Al día siguiente decidida a seguir con mi investigación abro mi laptop y quedo desconcertada al reconocer en una foto vieja del registro del colegio a la mujer del espejo y de repente logro entender lo que me decía - ¡Sigue buscando!

Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 5 meses

Muy emocionante ésta caja. Esperaremos para seguir disfrutando de tu historia @NeoReina.


#15

ANTIGÜEDADES
Mi mente nunca deja de moverse, pero mi cuerpo no la acompaña últimamente, camino con desgano y la espalda sabe pasarme factura por las tantas horas que paso frente a mi notebook, pero hoy decidí intentar despejar mi mente, relajar mi cuerpo y respirar un poco de aire fresco.
El cielo se ve atípico y el aire trae oleadas rancias a mi nariz o quizás solo sea mi cansancio, camino mirando a la nada y de vez en cuando alguna otra vidriera, hasta que una inesperada ráfaga de viento me obliga a entrar al primer local que encuentro cerca y resulta ser una casa de antigüedades.
¿Cómo es posible que nunca antes la hubiera visto? - pregunte en voz baja - y una voz de fondo me saluda dándome la bienvenida.
Un lugar mágico y lleno de historias, estaba maravillada y feliz mientras recorría muy lentamente con la vista cada objeto y pasaba mi mano por encima del aura todo lo que estaba allí.
Manteles bordados, jarrones pintados a mano, juegos de porcelana, relojes de madera, alfombras enrolladas, joyería brillante y pesada, candelabros y arañas colgantes, espejos con marcos tallados y mil cosas más que llenaban cada rincón de la tienda.
Era como una niña en una chocolatería, de haber podido hubiera comprado todo pero solo una cosa de entre todas me hechizo verdaderamente, y fue una muñeca de tela que me miraba fijamente sentada a la altura de mi cabezas al fondo de uno de los pasillos.
La muñeca era sencilla, con pelo de lana, un vestido a cuadros y dentro de los ojos tenia una bolitas negras que se movían, muy similar a los ojos que se le suelen pegar a los peluches.
- Gracias por su compra, usted acaba de ayudar al orfanato, dios se lo agradece - me dijo la mujer al entregarme la bolsa con la muñeca
- ¡¿Que?! - pregunte con una extraña sensación en mis entrañas
- Jajaja disculpe, solo repetí lo que todos te decían cuando comprabas años atrás una de éstas muñecas, usted no es de por acá ¿verdad?
- No, ¿a que se refiere con "una de éstas muñecas"?
- Son muñecas especiales, que el orfanato comenzó a vender en un ultimo intento por recaudar fondos para poder sustentarse y eran hechas por las monjas y los niños del lugar, pero por desgracia no les funciono.

Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 4 meses

Una alegría ver que retomas la historia pensé que lo habías dejado. Te sigo leyendo si continuas colgando.

NeoReina
Rango13 Nivel 60
hace alrededor de 2 meses

Oh querido @Hiarbas , te debo mil disculpas por colgar tanto con esta historia.
Se te agradece desde el corazón por seguir leyéndola.


#16

IMPOTENCIA
Lucía se asqueaba cada vez más, el odio, la furia la impotencia de no saber como ayudar a tantos niños.
Todos los días se acostaba y levantaba pensando en posibles soluciones, pero ninguna le convencía, y todo parecía ir empeorando.
Emiliano - un reciente pretendiente presentado por su madre - simplemente se había marchado en la noche y jamás volvió a verlo.
El dolor de cabeza de ésa mañana era particularmente agudo y le dolían las encías de tanto apretar los dientes mientras dormía.
Camino al orfanato distraída como casi todos los días casi provoca un accidente, lo que le valió una multa en la estación de policía. Estando allí tomo coraje y se animo a preguntarle al oficial que la mantenía retenida para tomarle los datos.
- Disculpe, tengo una duda ¿como se procede si se de algún niño maltratado?
- ¿Como? disculpe señorita, no le comprendo.
- Digo, que si hay alguna forma de denuncia un niño golpeado.
- Yo le sugiero que antes de levantar una falsa denuncia, se asegure que es eso, por que generalmente son solo padres disciplinando a su pequeño monstruos.
- ¿Y si se trata de un niño de la calles?
- Tenga cuidado con esos bribones, son unos salvajes y generalmente se merecen lo que les sucede ¿donde dijo que trabaja?
- En el Orfanato impartiendo clases.
- ¡Ha! ahí tiene pruebe ingresandolo a ese lugar, nos han hecho un gran favor limpiando las calles de todos esos niños. ¿O a caso se refiere a otra cosa?
- Mmm si, bueno no estoy segura - dudo Lucia ante tanta frialdad.
- Bueno en ese caso, hable con el padre Genaro y si no lo pueden resolver, estoy seguro que el sabrá informarnos mejor la situación.
Lucía sonrió por compromiso en señal de agradecimiento aunque de nada le había servido le quedo claro que la policía no la iba a ayudar. Todos parecían ignorar el orfanato, el padre Genaro era sin duda el rey de aquel lugar.
Por primera vez desde que había comenzado a trabajar allí se encontró llegando tarde, a las corridas entro hasta su aula para encontrarla vacía y una monja que la había visto pasar le fue a su encuentro con gesto de desaprobación.
- Esos no son modales de una señorita y mucho menos de una educadora, no se olvide que usted aquí enseña sobre todo con el ejemplo.
- Por favor discúlpeme - contento a regañadientes - ¿Podría usted informarme por que mi aula esta vacía?
- Creímos que usted ya no llegaría y enviamos a todos los niños a hacerse controles a la enfermería.
- Se lo agradezco - dijo al instante y alejándose de la desagradable monja.
En vista de que nada podía hacer, se fue hasta la enfermería a chequear a los niños. Para su sorpresa se encontró con la horrible practica de quitar a la fuerza los dientes de leches flojos y no tan flojos, si alguien se lo hubiera contado no lo hubiera creído posible.

Hace alrededor de 2 meses

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#17

El día transcurrió lleno de llantos, llantos que le desgarraban el corazón de niños desdentados a la fuerza y bocas con sangre que manchaban el piso. Para sus adentros suplicaba que el día se acabara pronto y que todos pudieran irse a dormir, aun que ella no sería de las primeras ya que se había atrasado bastante con los boletines de los niños que debía entregar ese día si o si, por lo que tuvo que quedarse fuera de hora en la biblioteca.
Por fin pudo colocar el ultimo punto de tinta, se froto los ojos y masajeo un poco el cuello para liberar tensión, acomodo su bolso y ordeno los boletines alfabéticamente para dejarlos en la secretaria del padre Genaro.
El Orfanato era bastante lúgubre cuando el sol caía, seguro los niños estaban haciendo sus oraciones antes de acostarse, por lo que Lucía caminaba con el cuidado de no hacer ruido, sobre todo en los pasillos que parecían retumbarlo todo.
Lucía detuvo sus pasos en seco al escuchar un cuchicheo y pasos apurados provenientes de algún pasillo cercano, ¿algunos niños haciendo travesuras? era posible. Con cuidado siguió el eco, por que si los descubría alguien más podían ser fuertemente castigados y lo ultimo que necesitaban esas criaturas eran más golpes.
Un lento chirrido la hizo acelerar el paso, puesto que lo reconoció como una de las puertas que dan al patio externo, pero no los alcanzo y la puerta se escucho cerrarse para su sorpresa con llave. Se apuro a mirar por la ventana y alcanzo a ver dos sombras dirigirse a lo que los niños llamaban "la casa de juegos".
Camino apurada, intentando no correr, pensando en rodear por fuera el Orfanato y alcanzarlos, los malditos pasillos le resultaron demasiado largos, por suerte el guardia nocturno de la puerta todavía no llegaba, eso le daba algo de tiempo y se evitaba las excusas.
Pegada a las paredes exteriores para que no la fueran a ver desde alguna ventana, rodeo a toda prisa el lugar y sin dudarlo cruzó el patio corriendo hasta la "casa de juegos" pensando en como debería llamarles la atención para que no volvieran a hacer esa travesura nunca más.
Llego sin aire, por lo que se tomo un momento para recuperarse y en ese instante de quietud escucho un golpe seguido de un llanto, lo que la hizo reaccionar abriendo la puerta de un tirón.
La escena montada allí le resultó irreal, un niño de unos seis años en camisón, descalzo y arrodillado sobándose con una mano la mejilla roja y escupiendo sangre, frente al niño el padre Genaro sentado en una silla con sus pantalones y calzones en los tobillos reteniendo la otra mano del niño sobre su verga. Pestañeo fuerte incrédula y no pudo retener unas arcadas que le subieron desde las entrañas.
Intentando controlar el asco que la invadía, se abalanzo sobre la criatura, exigiendo que lo soltara mientra le pateaba la mano a aquel asqueroso hombre, seguidamente alzo en brazos al niño dispuesta a salir directamente hasta la estación de policía pero no alcanzo ni a salir de la casa, a unos pasos de la puerta un violento tirón de su pelo la devolvió en sus pasos, por lo que soltó al niño gritándole que huyera, que corriera lejos de ahí y así lo hizo, el pequeño corrió llorando hasta que la oscuridad de la noche lo envolvió y ella no lo pudo seguir.
Aquel hombre regordete envuelto en furia tenia bastante fuerza y le propicio una fuerte golpista, dejándola casi inconsciente. Tirada en el piso vio como ya un poco más calmado se dirigió hasta la puerta y ésta vez cerro con llave. Lo escuchaba hablar pero no podía entenderlo, no sabia si hablaba solo reflexionando o estaba amenazándola. Juntando las pocas fuerzas que le quedaban intento ponerse en pie para intentar huir ella también pero un nuevo golpe la devolvió al piso.
- ¡Despierta! - le exigía con pequeños golpes en la cara hasta verla abrir los ojos - ¡Vamos despierta maldita puta!, esto no funciona sino me miras - le dijo con bronca al oído sosteniéndola del mentón.
Lucía parpadeo despacio, por desgracia estaba consciente de a ratos y de a ratos se desvanecía.
- ¿Lo sientes? ¡despierta! Esto te mereces por meterte en donde no te llaman, no vas a salir tan fácil sin antes ser castigada como te lo mereces, a ti también hay que educarte ¡Hey! no te vas a ah ¡AH! ... ¡si! acá viene, te voy a santificar puta - le dijo escupiéndoles en la cara y eyaculando a la vez.

Hace alrededor de 2 meses

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Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace alrededor de 1 mes

Repelente y asqueroso el monstruo Genaro. Impactante caja.


#18

LA MUÑECA
El director se mantenía bastante atento a mi, su obvio interés era impedir que yo siguiera investigando más, ya me lo había dejado en claro pero nunca me dio una buena razón, solo me expreso sus ordenes.
La señora Mabel era otra persona que siempre me miraba con extraño interés pero yo seguía sin descifrarle la mirada, era claro que algo retenía en su lengua y a veces me daba la sensación de que esperaba a que yo se lo adivinara, como si una cinta invisible le impidiera ayudarme, quizás esa cinta era el mismo director. Su mirada era profunda y penetrante, cada vez que necesitaba de su ayuda la encontraba pendiente de mi y se notaba cierta decepción cuando le expresaba mi pedido.
Los exámenes transcurrieron como siempre y al finalizar la jornada tanto alumnos como maestros nos sentimos aliviados. Para adelantar trabajo preferí quedarme en la quietud de la biblioteca y corregir algunos exámenes - esa biblioteca me traía paz.
Salude cortésmente a la señora Mabel y me acomode en mi lugar predilecto junto a un gran ventanal que daba vista al patio frontal y se podía ver la calle a cierta distancia.
- ¿Que es eso? - pregunto Mabel sacándome de mi ensimismamiento y provocandome un pequeño susto, porque no la escuche acercarse.
- ¡Hay! ¿Que cosa? - le respondí con una mano en el pecho y cerrando los ojos.
- Eso - me dijo señalando un brasito sobresaliendo de mi bolso.
- Ah, una muñeca que compre en una tienda de antigüedades - dije mientras la sacaba para mostrársela.
- ¿Me permite? - me pidió amablemente mientras me la recibía en sus ágiles manos.
Para mi sorpresa empezó a revisarla hasta encontrar una costura debajo del vestido que con sus uñas empezó a abrir cuidadosamente y luego hurguetear en su relleno hasta encontrar lo que buscaba.
- Yo conozco estas muñecas señorita Luisa, tome - Me dijo con tristeza y me entrego la muñeca junto a un papel que había sacado de su interior y se fue rápidamente hasta su escritorio.
No podía creer lo que mis ojos veían, era un papelito enrollado, amarillento y con la tinta algo borrada pero que aun se alcanzaba a leer : "- Ayúdame por favor -"
Guarde todos mis papeles con prisa en mi bolso y con la muñeca en la mano me fui a buscar a Mabel pero por desgracia mi impulso fue cortado en seco al ver entrar en la biblioteca al director, me detuve en seco y cruce miradas con Mabel que estaba en su escritorio, en cuestión de segundo escondí instintivamente la muñeca en mi bolso y salí de allí saludándolos a ambos al pasar.

Hace alrededor de 1 mes

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#19

Pregunte en la tienda dónde había comprado la muñeca de que tiempo eran y supieron darme tan valiosa información.
La capsula no fue el único intento que hicieron por conseguir ayuda, las muñecas habían sido vendidas un año antes pero claramente ninguno de los mensajes fue descubierto o quizás fueron ignorados o destruidos, nadie los ayudo.
Se me ocurrió que tal vez podría encontrar otra muñeca y verificar su interior pero no seria tarea fácil, el hecho de que la que yo encontré sobreviviera tantos años en tan buen estado era ya de por si un milagro y ni hablar del contenido en su interior.
No podía darme el lujo de perder el papelito, por lo que tome la decisión de escanearlo y llevarlo a plastificar para conservarlo. Todavía no sabia que iba a hacer con todo aquello pero estaba segura que de algo iba a servir.
Mabel se sorprendió al verme esperándola en la puerta de su casa y frunció el ceño en señal de desaprobación.
- No debería estar acá señorita Candas - De repente ponía distancia entre nosotras dirigiéndose a mi por mi apellido.
- Por favor tenemos que hablar, usted sabe más de lo que yo creía.
- ¡No! se lo repito mejor vallase, estas no son horas... - le interrumpí fastidiada
- Si usted no me quisiera acá pidiéndole que me hable, no me hubiera mostrado lo de la muñeca, sabe muy bien que yo no puedo dejar todo este tema en el olvido ¡Ayúdeme! - le dije entregándole el papelito amarillento.
Los ojos se le llenaron de lagrimas y agotada de su postura me permitió entrar, dos gatos la recibieron frotándose entre sus piernas y ella haciéndome lugar me invito al living, al los minutos se me unió trayendo consigo una bandeja con dos tazas de té y unas galletas dulces.
- El pasado es doloroso señorita - comenzó a decirme mientras acomodaba las tazas - y sepa que si el director se entera que nos hemos reunido tanto usted como yo quedaríamos desempleadas.
- Lo se, pero sepa que ésto es algo que por alguna extraña razón no puedo simplemente olvidarlo, necesito saber que sucedió - y deje la muñeca a su alcance a modo de persuasión.

Hace alrededor de 1 mes

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Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace alrededor de 1 mes

No parece que vaya a ser facil sacar a la luz los secretos. Continua muy bien tu historia, sigo atento a ella.


#20

LA CASA DE JUEGOS
El lugar al que muchos niños le habían dicho que no les gustaba ir y solo recién ahora entendía el porqué.
El cuerpo no le respondía del todo, tirada en el piso donde la habían dejado desechada, su mente iba y venia perdiendo la conciencia cuando intentaba hacer el esfuerzo de levantarse.
La cabeza le daba vueltas y veía nublado, de a poco se fue arrastrando y desmayando de a lapsos.
Le ardía su sexo y sentía el estomago revuelto, cuando recordaba lo sucedido las arcadas se le volvían sin poder controlarlas.
Luego de varios intentos y sin saber cuantas horas habían pasado alcanzo la puerta pero naturalmente estaba cerrada con llave y la angustia la invadió, el llanto le broto descontrolado y siguió moviendo el picaporte aun que sabia que no se abriría.
¿Por que la dejo allí, cual era el plan de aquel monstruoso ser? Seguir abusandola sin dudas y estaba tan seguro del poderío que tenia en sus tierras que no dudo en dejarla allí sin reparo de ser descubierto, sólo la guardo como a un juguete y se fue a dormir.
De repente la imagen del niño huyendo le dio ánimos de recomponerse y pensar en el resto de los niños lastimados que en ese lugar retenía.
Sus piernas algo temblorosas lograron sostenerla lo suficiente como para llegar hasta una ventana y tomando un velador cerca de ella, respiro profundo y lo impacto contra el vidrio logrando romperlo y hacerse de una salida.
Aún estaba oscuro pero se alcanzaba a ver un horizonte queriendo empezar a aclararse y el miedo de ser vista por aquel hombre o algún cómplice de él le dio energía para huir con más rapidez.
Entre tropiezos y trastabilladas logro cruzar el patio, todavía le fallaba algo la vista y los mareos le jugaban en contra pero su fuerza de voluntad era de hierro.
Doblando una de las esquinas que la acercaban a la salida del Orfanato, choco contra alguien que la retuvo por los brazos al verla caer, los ojos se le llenaron de lagrimas y sus piernas se rindieron, la habían descubierto a tan solo unos pasos de la libertad.
Al levantar la vista, vio que su captor era el guardia nocturno, no lo conocía, jamas hablo con el, ni siquiera le sabía el nombre ¿que haría con ella? sintió que la alzaba y el desmayo se la llevo nuevamente.

Hace alrededor de 1 mes

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#21

ALIADA
La conversación fue breve y no quise incomodar o presionarla más de lo debido, por que aunque al principio costó llegar a ella, ahora veía ese anhelo reprimido por ayudarme.
Al salir de aquella casa encontré por primera vez en la señora Mabel una mano amiga, un aliado en mi búsqueda por saber la verdad de aquella historia que gritaba en mis entrañas por dejarse conocer.
Sus primeras revelaciones salieron acompañadas de lagrimas
- Sepa que yo fui huérfana allí - las palabras le pesaban en el alma - y hay recuerdos que se han vuelto pesadillas en mis días malos, pero de a poco fui aprendiendo a dominarles en vez de dejarme consumir por ellos. En su momento creí que el hecho de que la vida me hiciera volver a aquel horrible lugar iba a ser mi prueba final pero ahora sentada frente a usted veo que el destino me puso aquí ¡NO por mi sino por todos! - dijo sellando para sí un juramento con un sorbo largo de té - recuerdo una joven versión mía cociendo muñecas, todos debíamos ayudar lo quisiéramos o no y en ese ultimo tiempo no convenía negarse.
Carraspeaba su garganta y la enjuagaba con sorbos de té para controlar el temblor de su voz.
- Llegue a tener todas mis pequeñas manos lastimadas, ampolladas y un dedo infectado por el uso de agujas de coser, todas las muñecas eran cocidas a mano pero por nosotros, los huérfanos, ni los educadores ni las monjas hacían tal trabajo, ellos solo eran los carceleros, nuestros carceleros, carceleros de niños que no podían pedir ayuda y un buen día cociendo una muñeca encontré uno de esos papelitos y sin saber quien era el que los hacia me tome el trabajo de asegurarme que todas las muñecas que tuvieran el mensaje llegaran a salir del edificio, rogando que alguien lo leyera y viniera a sacarnos de allí - hablaba siempre intentando mirarme a los ojos pero con cada pedacito de relato que me regalaba las imágenes se le colaban para nublarle su vista.
- Señorita yo no estoy segura pero creo que es importante que se lo diga, yo tengo mis dudas, mis sospechas y quizás ayude con todo ésto - me dijo con miedo - desde que el director me informo que los archivos históricos que la biblioteca de la escuela guarda solo podían ser vistos por personal con autorización directa de él y nadie más me generó un horrible malestar. Señorita, vuelvo y le repito yo no estoy segura pero si algo eh aprendido en mis años, es a escuchar estos presentimientos que me asaltan ... creo hemm yo ... creo que debería averiguar un poco sobre el pasado de señor director pero busque bien.

Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 4 días

Cada vez se pone más emocionante y a la vez me pone más de mala leche al conocer lo que ahí dentro de vivía. Aunque tardas espero con ganas más partes de la historia.


#22

El techo se me antojo extraño, unas maderas que cruzaban pasando por vigas que jamas había visto, las colchas eran pesadas, la cama bastante chica y sentía olor a verduras hervidas o eso quise creer y me despertó el hambre, poco a poco mi vista se fue acostumbrando hasta regular y enfocar debidamente, el cuerpo empezó a dejar el adormecimiento de lado y los dolores fueron poco a poco asaltándome de manera punzante, aparte de la cabeza el siguiente dolor más fuerte que sentía era el de mis muslos, las caderas y el entrepierna.
Las lagrimas se amontonaron en mis ojos y empezaron a rodar hasta llegar a la almohada, una tras de otra y aun que intente reprimirme un nudo se formo en mi garganta, los recuerdos, esos horribles recuerdos, la caída en cuenta del porque de mis dolores y la incertidumbre ¿en dónde estoy? ¿estoy secuestrada? ¿lo de ayer fue solo el comienzo?
Pero no me encontraba en La Casa De Juegos, no, no, éste lugar era mas humilde, la habitación era sencilla pero ordenada, ademas de la cama poseía una mesita de luz y un ropero pero nada más.
Afuera estaba de día, note que la puerta estaba entre abierta y el olor a comida se intensificó, se escuchaba a alguien caminando y moviendo cacharros despreocupado de mi.
Mi captor se sentía seguro, no reparo en cerrar ni la puerta ni las ventanas y yo no había hecho ningún intento de escaparme, que vergüenza sentía de mi misma, de mi miedo, de mi inacción.
Sin darme cuenta sentí una pequeña mano secando mis lagrimas y acto seguido una mujer enorme entrando a toda prisa para levantar y alejar a un pequeño niño que no escuche acercare hasta mi lado, toda la escena fue desconcertante y hasta creí imaginarla.
Cerré mis ojos intentando trasladarme a otra realidad pero a los segundos entró otra persona al cuarto interrumpiendo mi escape.
- Debería comer un poco para recuperar fuerzas más rápido, no es mucho pero mi esposa lo cocino con mucho amor, medio en desacuerdo pero siempre cocina con amor para nosotros - me hablo amablemente una voz que se fue acercando a mi.
Abrí los ojos para darle un rostro a esa voz y para mi sorpresa era el guardia que me había interceptado intentando escapar.
- Lo juzgue mal - fueron mis primeras palabras para él - muchas gracias - dije intentando sentarme en la cama para recibir aquel plato de comida que me ofrecía amablemente.
Bajo la luz del sol se notaba un rostro cansado pero gentil, nada más alejado al monstruo que imagine que sería cuando me encontró huyendo, ahora que lo pienso quizás no hubiera logrado salir de allí sin su ayuda.

#23

LA FOTO
El cuarto estaba oscuro y solo la luz de un pequeño velador me acompañaba. Noté que la oscuridad se debía a que era en realidad de noche, bastante tarde.
Lagrimas mojaban el papel y corrían la tinta, pero ni la noche ni el dolor evitaban que siguiera escribiendo, era lo único que importaba seguir escribiendo.
Me levante del escritorio con dificultad, mi cuerpo se sentía extraño, más grande y me costaba entenderlo ¿que sucedía? la casa estaba extraña.
Camine por el pasillo y mire el cuarto de mi estudio pero para mi extraña sorpresa no estaba, en su lugar había una cama y un niño durmiendo de costado.
Seguí caminando hasta la cocina y un llanto inconsolable empezó a apoderarse de mi, desconocí mis manos y ahí supe que yo era un simple espectador.
Escuche un fuerte viento soplar afuera, las ramas golpeaban la ventana de la sala, nuevamente me levante de la silla con dificultad y me moví con torpeza revisando que ventanas y puertas estuvieran bien cerradas.
En mi camino encontré un pañuelo perfumado, con él me seque el rostro y me acerque a limpiarme el rostro frente a un espejo y ahí volví a verla.
Estaba viendo a través de los ojos de Lucia por segunda vez y me volvió a mirar fijo repitiéndome de manera inaudible
- ¡Sigue buscando! AYÚDAME ¡sigue buscando! AYÚDAME ¡sigue bus... -
Un golpe fuerte en la puerta de la calle me despertó, interrumpiendo el interminable y repetitivo mensaje que Lucia me mandaba, esta vez lo tome de manera mas natural, esta vez no me asusto, necesitaba ayudarla.

Me levante con la cabeza revuelta y en otro mundo pensando en el extraño sueño, sabiendo que no era del todo un sueño.
Al abrir la puerta me encontré con la sorpresa de la visita de mi padre y su esposa - esa presencia me asustaba más que el sueño del que me habían despertado - y debieron leerlo en mi rostro porque mi padre se abrió paso mientras me decía:
- ¿A caso un padre no puede visitar a su hija? sino me acerco a verte yo - seguía en su monologo de reproche y lamento - no me invitas, ni me cuentas como te esta yendo.
- Hola papá, estoy bien, gracias por venir - mi tono apesadumbrado llamo la atención de Eva que me saludo y se me quedo mirando con el ceño fruncido.
Mi padre encontró rápidamente la cocina y Eva lo ayudo a ordenar el lugar para poder compartir un buen té, por lo que decidí volver a mi habitación para poder cambiarme, para volver más presentable.
Un fuerte golpe seguido de un grito de Eva, me terminaron de despabilar y a medio cambiar salí corriendo de vuelta a la cocina
- ¿Que sucede, están bien? - choque con una cara de furia y disgusto que jamás le había conocido a mi padre.
- Ya me lo sospechaba ¿a esto viniste? - Me grito sacudiéndome en la cara la foto de la señorita Lucia - ¡No me lo niegues, no me mires como sino supieras a que me refiero! aquí esta la prueba - apuntó fuertemente hacia la foto.
- No entiendo papá, ¡¿la conoces?! ¿sabes quien es? - todo se volvió más confuso y mi cabeza no resolvía el acertijo.
- Y ahora tu también la conoces, seguramente por eso viniste, por eso no me escribías ni nos invitabas a visitarte ...
- Cálmate por favor querido, te va a hacer mal a tu salud - intento intervenir Eva para calmar las aguas, pero su falta de carácter lo enfureció más.
- ¡No te metas en esto Eva, no te concierne y ella va a responderme si o si!
- ¡Papá, papá! - le grite mientras se me acercaba enfurecido - No me trates como a una niña, ¿que te sucede?¿por que conoces a la mujer de la fotografía? ¡DEJA DE GRITARME! - explote de furia frente a mi padre y eso lo desconcertó para mi alivio.
Mi padre se desplomo en una silla y comenzó a llorar - nunca lo había visto llorar - Eva intento consolarlo acariciándolo y abrazándolo, yo me quede petrificada mirándolo hasta que levanto los ojos rojos y me los clavo exigiendo explicaciones.
- No eres el único que quiere respuestas, por mi parte te diré que esa foto es de una mujer que vivió y trabajo en el colegio dónde estoy yo ahora pero que antes era un Orfanato, solo sé éso y que se llama Lucia Antul - dije mientras levantaba mis papeles del piso y los ordenaba lo mejor que pude - ahora dime tú que fue ese estallido de furia, dime que estoy segura que sabes mucho más que yo.

Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 3 días

Parece que resolveremos algo del misterio si el padre habla.