VAHdez
Rango4 Nivel 19 (383 ptos) | Promesa literaria
#1
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  • #2

No se movió… quiso hacerlo… quiso correr…, pero no pudo. Perdería la oportunidad de recuperar los sellos después de arriesgar la vida de todos sus amigos y específicamente de ella. No los perdería por causa de los que viven en la tierra de los vivientes. El espacio que los dividía dentro aquel primitivo santuario abriéndose paso en la oscuridad, se achicó en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, se encontraba enfrente de él un masculino con estrabismo notable en su cara estirada, tan larga hasta el pináculo. Una nariz fragmentada y labios apostémicos, le volvieron nauseabundo. Cayó de culada por el susto y girándose sintió unas ganas repulsivas de vomitar, pero se crispó deteniéndose de ipso facto a causa del aliento que rozaba su nuca. Esto irritó su garganta.
— ¡Oh! Eres tú… — anunció como si se conociesen. — No sabías que llegarías tan pronto, amigo.

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#2

Dio vuelta y observó las piernas largas y encorvadas vestidas de blanco que sobresalían al lado de sus hombros. Los ochos dedos de sus pies escamosos y metálicos jugando sobre el suelo totalmente oscuro, le sorprendieron aún más. Tenía raquíticos y ulcerosos brazos que yacían entre las piernas y desprendían un olor fétido cada vez que se reventaban, aunque rápidamente se formaban de nuevo. Estiró uno de ellos hasta tocarle la clavícula, sintió el olor podrido y se precisó que no tenía pezuñas.
Se quedó pasmado ante aquella apariencia pensando que quería decir con “amigo”.
— Pues, es un privilegio conocer a que aquel que ha revivido dos veces, sin encontrar la hermosura de la muerte a través de un cuerpo descompuesto — rió a carcajada mientras la mandíbula se desprendía y bruscamente la volvía a colocar en su lugar. No tenía lengua, pero si unos dientes que le ocasionaba unos escalofríos espantosos.
Estaba aterrado y era iluso pensar que, no tendría miedo solo por haber muerto, no cambio su perspectiva, seguía siendo humano.
— Las necesito — exigió señalando aquellos símbolos incrustados en el techo.
En un instante, ese hombre movió una pupila hipertropía observándoles al tiempo que la otra penetraba en el joven muchacho.
— ¡Oh! — alargó su gran expresión. — ¿Las necesitas? Veraz, yo también necesito que hagas algo por mí. —mientras hablabas el olor repugnante seguía mareando al muchacho.
El joven pensó en quejarse del olor, pero el dedo del sujeto le empujó tan fuerte que a su espalda tropezó con algo rústico. No identificó que era por la oscuridad, tal vez era una columna y parecía de madera. Aun así, el dedo del gigante hombre lo colocó en su clavícula de nuevo, hincándose más. Él resistió un poco.
— No importa… haré lo que sea… Dame los sellos. — dudó, pero volvió a exigir.
Su resistencia no valió de mucho, dio unos pasos hacia atrás, uno de sus pies no encontró la solidez del suelo cuando él le dijo:
— Entonces, sobrevive otra vez.

Don_Diego
Rango12 Nivel 55
hace 3 meses

Oye esta genial la historia. Comentare mas una vez tu respuesta al reto sea subido a la cuenta del ChatGrupal. 😁✌