AdriSahagun_93
Rango12 Nivel 59 (13973 ptos) | Ensayista de éxito
#1

La trama gira en torno a una estudiante (Alice) que ha sufrido grandes pérdidas que han marcado su vida y han hecho que el dolor crezca dentro de ella.

La muerte de dos de sus mejores amigos, problemas de ansiedad y depresión, un amor secreto, son algunos de los sucesos que han cambiado la vida de Alice.

Pero esto no es todo, Alice aun tiene mucho que contar y es al conocer a Noah que comienza a revelar sus secretos más íntimos.

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#2

Un nuevo año comienza y yo solo puedo pensar en todo lo que he dejado atrás. Los últimos meses los he pasado envuelta en lágrimas y dolor, y yo solo trato de sonreír cada vez que me miro al espejo y cuando estoy rodeada por personas, ya que estoy cansada de responder los mismos cuestionamientos, una y otra vez.

Hay quien dice que llorar limpia el alma, pero he llegado al punto donde no puedo llorar más, simplemente no quiero derramar más lágrimas y es que parece como si perdiera toda mi energía en ellas.

Pasan los días y no puedo dejar de pensar en Maia y Dylan. No puedo dejar de escuchar el eco de sus risas, esas risas que me hacen sonreír entre lágrimas y que hacen que los extrañe cada vez más.

Ha pasado mucho tiempo desde que se fueron para no volver y aun me sigue doliendo el vacío que dejaron en mí. Aun me sigue doliendo la manera en que la vida me los arrebató.

He intentado ser fuerte, lo juro, pero entre más lo intento más me rompo.

Hoy es mi primer día de clases después de haber pasado las vacaciones en España y tengo que reconocer que una parte de mí estaba ansiosa por volver.

Sé que el estar de vuelta es enfrentarme al recuerdo de Maia y Dylan, pero sé que tengo que seguir adelante.

Cuando llegué a mi salón, esbocé una tímida sonrisa a Laurie, una de mis mejores amigas de la Universidad.

- Hola Alice, feliz año nuevo – dijo abrazándome.

- Hola Laurie, gracias e igualmente – le respondí abrazándola aun más fuerte.

- ¿Cómo te fue en España? –

- Muy bien, acabo de volver y ya quiero regresar. En Navidad la pasé con mi familia y en Año Nuevo con una amiga y con sus amigos. ¿Y tú? ¿Cómo estuvieron tus vacaciones? –

- Me alegra que hayas disfrutado tus vacaciones y bueno...pasé Navidad en casa y recibí Año Nuevo en NY, ya sabes, es una tradición de mi familia –

- No estuvieron tan mal, al parecer… -

- La pasé muy bien, pero dime… ¿cómo te has sentido? –

- Mejor, gracias por preocuparte –

- Lo hago, no hubo un solo momento en el que no pensara en ti. Sé que has pasado por momentos bastante difíciles y tal vez pienses que estoy exagerando, pero vivo con miedo a que algo malo te pase –

- No han sido fáciles los últimos meses, pero he aprendido a vivir con ello – respondí tratando de no quebrarme.

- Siempre podrás contar conmigo, Alice – dijo tomando mi mano.

- Gracias, Laurie – le respondí.

Cuando la profesora llegó, me senté en mi lugar y Laurie se fue al suyo.

Por ser el primer día de clases, el reloj parecía ir en cámara lenta, lo cual se volvió bastante abrumador.

Cuando las clases terminaron, Laurie y yo fuimos al lugar donde solíamos platicar en cada pequeño descanso que teníamos o al salir de clases.

Al llegar, me quité mi mochila y me senté.

- No sabes lo feliz que me hace estar de vuelta – dije mirando a mi alrededor.

- A mi igual, te extrañé –

- Y yo a ti –

El reflejo del sol dio directamente en mi rostro y giré mi cuello para esquivar los rayos que tanto me molestaban. Cuando lo hice, mis ojos fueron a parar a un chico que estaba con su laptop.

- ¿Qué miras? – preguntó Laurie, observando hacia la dirección en la que yo lo hacía.

- Nada – aparté mi vista de aquel chico.

- Sé que lo estabas mirando, ¿acaso te gusta? -

- No, es decir, es la primera vez que lo veo –

Después de pasar un rato platicando con Laurie, me despedí de ella.

- Nos vemos mañana – dije abrazándola.

- Hasta mañana –

Cuando llegué a la parada del transporte público, saqué de mi monedero unas cuantas monedas. Al subir al camión, le pagué al conductor. Después de hacerlo, me dirigí hasta el final y me senté allí.

El autobús se puso en marcha y aproveché para escuchar un poco de música en lo que llegaba a mi destino.

En la siguiente parada, vi a un chico que me resultaba conocido. Era el chico que había visto en la Universidad después de clases.

Caminó cabizbajo tarareando una canción que parecía estar escuchando en los auriculares que llevaba puestos y se colocó justo delante de mi asiento.

¿Recuerdas al chico que vimos?

Le escribí a Laurie.

Si, ¿qué pasa con él?

Está sentado justo delante de mí

Tal vez deberías hablarle

¿Hablas en serio? Ni siquiera me conoce

Si le hablas así sabrá quién eres

- Hola… - me incliné hacia delante y alargué mi brazo para tocar su hombro.

El giró su cabeza hacia mí y se quitó sus auriculares.

- Hola – me devolvió el saludo.

- Me llamo Alice, ¿y tú? – dije mirándole a los ojos.

- Yo Noah –

- Encantada – sonreí – siento presentarme así sin más, pero hoy te vi en la Universidad y quería saludarte –

- Yo también te había visto – me respondió tomándome por sorpresa.

- ¿De verdad? –

- Si...en varias ocasiones –

Noah era alto, tenía ojos color miel y piel morena clara.

Hubiera querido seguir hablando con él, pero debía bajar en la siguiente parada.

- Espero que nos volvamos a encontrar, debo irme – dije poniendo mi mano sobre su hombro.

- Hasta luego, cuídate – me respondió.

En tan solo diez minutos estaba frente a la puerta de mi casa. Saqué las llaves de mi mochila y en cuanto abrí vi a mamá con una sonrisa en el rostro.

- Hola cariño, ¿cómo estuvo tu día? –

- Hola mamá, bien…aunque tengo muchas cosas en la cabeza –

- Con el paso del tiempo te sentirás mejor –

- No lo sé, cuando parece que lo estoy superando siento como me vuelve a invadir el dolor –

- ¿Has pensado en escribir un diario? –

Sabía que escribir puede llegar a ser terapéutico, pero no sé si pueda ser capaz de escribir una sola palabra sin dejar el lápiz sobre el papel para luego echarme a llorar.

- Si, pero no sé si pueda hacerlo – le respondí.

- Claro que puedes, cariño – me respondió.

En ese momento, le di un beso en la mejilla y me fui a mi recámara, ya que estaba cansada.

Al entrar, cerré la puerta de mi cuarto y saqué el celular de mi mochila. Traté de despejar mi mente escuchando un poco de música, pero no sirvió de nada.

Cuando lo dejé sobre mi cama, me levanté y caminé hacia el librero para tomar una libreta que había comprado meses antes.

No estaba segura de si eso funcionaria, pero decidí hacerle caso a mamá.

Querido diario

Es la primera vez que hago esto y espero que me haga sentir mejor.

No sé si deba presentarme, pero lo haré. Mi nombre es Alice y tengo 19 años. Vivo en Los Ángeles y bueno…no han sido nada fáciles los últimos años.

En julio de 2016 perdí a uno de mis mejores amigos y en junio del año pasado perdí a mi mejor amiga y no te voy a mentir, jamás había llorado tanto.

Cuando supe que Dylan había muerto, lo llamé en repetidas ocasiones esperando que me dijera que todo había sido una confusión, pero jamás atendió mis llamadas.

Por otra parte, aun me cuesta creer lo que pasó con Maia. Te contaría lo ocurrido, pero aun no estoy lista para hacerlo, espero que lo entiendas.

Diría que mi vida ha estado envuelta en una tragedia, pero no todo ha sido malo. Hoy regresé a clases y pude ver a Laurie, otra de mis mejores amigas. Además conocí a un chico…su nombre es Noah y parece agradable, espero conocerlo mejor con el paso del tiempo.

Me gustaría seguir hablándote sobre mí, pero tengo que ir a cenar y luego debo dormir. Así que, nos vemos luego.

Cuando cerré mi libreta, la puse debajo de mi almohada y bajé a cenar con mis padres.

Hace alrededor de 1 mes

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#3

Al día siguiente, lo primero que hice al llegar a la Universidad fue encontrarme con Noah.

- Hola Alice, buenos días - me dijo con una sonrisa.

- Hola Noah, buenos días - le respondí sin muchos ánimos.

- Oye... ¿estás bien? Desde ayer te noto triste -

- He tenido días difíciles, eso es todo - le respondí haciendo una mueca mientras soltaba un suspiro.

- ¿Pasó algo? - me preguntó.

- En los últimos años he perdido a dos de mis mejores amigos... - le respondí agachando la mirada.

- Lo siento mucho... -

- No te preocupes... - dije mirándole a los ojos.

Cuando llegué al salón, sentí unas ganas inmensas de llorar, pero sabía que no podía quebrarme delante de todos.

- ¿Estás bien? - me preguntó Laurie.

- Me encontré con Noah hace un momento y me preguntó si estoy bien -

- ¿Qué le dijiste? -

- Solo pude decirle que he tenido días difíciles, luego me preguntó que qué fue lo que pasó y le dije que en los últimos años he perdido a dos de mis mejores amigos... -

En ese momento, se acercó a mí y me abrazó sin decir una sola palabra.

- Los extraño - Le dije tratando de contener las lágrimas mientras sentía como acariciaba mi espalda.

Las primeras horas de la mañana fueron difíciles para mi, lo único que quería era irme a casa y encerrarme en mi habitación, pero nunca he sido así.

Después de clases, vi a Noah afuera del salón como si estuviera esperando a alguien.

- Hola Noah, ¿Qué haces aquí? ¿Esperas a alguien? - le pregunté.

- A ti, quería invitarte a tomar un café -

- ¿De verdad? -

- Si, sé que necesitas alguien con quien hablar -

- Gracias... -

- ¿Entonces? ¿Qué dices? -

- Que si, acepto ir a tomar un café contigo -

Antes de irnos, me despedí de Laurie.

- Nos vemos mañana -

- Avísame cuando llegues a tu casa, ¿está bien? -

- Si, está bien - le respondí.

Al irme con Noah, los nervios me comenzaron a invadir.

Hace alrededor de 1 mes

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