Oneyros
Rango3 Nivel 11 (102 ptos) | Cuentacuentos freelance
#1
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  • #2

Sukkia Despertaba luego de la pasada oscuridad, el disco luminoso, apenas había empezado a asomar a través de la espesura selvática cuando una pequeña lanza luminosa penetro en la cueva en la que estaba dando justo en su rostro; se levanto de la piel sobre la que había dormido y la enrollo cuidadosamente, sus hermanos y hermanas no habían despertado.
Salio muy despacio intentando no hacer ruido para evitar que los demás despertasen, la tierra mojada bajo sus pies se sentía fresca al tacto.
Solo se escuchaban los sonidos de la gran madre Ymaiku: el canto de varias aves, tal vez Estorninos o Abubillas buscando pareja para que la gran madre pudiera derramar su bendición sobre ellos, o talvez solo fueran Alcedines de camino hacia el gran río de los muslos para buscar su alimento, vio pasar a lo lejos un Jabalí con sus crías y quien sabe que otras bestias mas rondaban en la espesura, pero ella era cautelosa, sabia moverse en silencio. Abandono la seguridad del suelo y empezó a subir por el robusto tronco de una higuera con muchas raíces; luego de hincarle el diente a unos de los frutos recordó.

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Oneyros
Rango3 Nivel 11
hace 3 meses

Si ya redacte la estructura de los capítulos, serán aproximadamente 10 :-D


#2

En la oscuridad anterior mientras el agua caía del cielo había habido un festín y los hermanos de Sukkia contaban historias mientras las mujeres preparaban la presa que habían traído de su caza. Siempre había admirado a los hombres de su tribu, por su fuerza y astucia, ella decía que cazaban como Leones a través de la gran llanura; los respetaba profundamente y los escuchaba con atención.

Luego de haber partido hace dos oscuridades del refugio de la gran madre en busca de comida nos dimos cuenta de que no iba a ser fácil el viaje cuando no vimos o escuchamos a ningún espíritu de la Gran Ymaiku o alguna cría que la siguiera en todo el cuello de la madre así que avanzamos a través del pecho donde no se oía ni rugido de bestia, ni cantar de ave. —Dijo Harati, un joven de cuerpo esbelto y atlético; negro como la obsidiana y orgulloso como un digno hijo de la fiera, llevaba el cabello largo y crespo cubierto de trenzas que culminaban con pequeños adornos de huesos, trozos de piedras brillantes y conchas de vivos colores; adornos que le daban una apariencia adusta y amenazadora.
— Bajamos por el vientre de la gran madre en la caída de agua e intentamos coger peces pero no había ninguno.—dijo el joven guerrero levantándose en dirección a la llama eterna, para que todos pudieran verlo bien.
—Cuando nos adentramos en los muslos de la madre, a la gran llanura, luego de que el gran disco estuviera justo encima de nosotros, encontramos el rastro de una bestia.— contó Harati con el mayor dramatismo y elocuencia del que pudo hacer uso en un relato que era acompañado por el sonido de rítmicos tambores mientras pequeñas gotas de lluvia entraban a refrescar el caluroso agasajo; las mujeres chocaban los grandes huesos de anteriores festines a modo de percusión para seguir la historia de Harati y los niños hacían sonidos agudos con piedras brillantes que habían encontrado cuando el gran disco aun estaba arriba.
—Kushim observó la huella —dijo Harati.
—Y con un solo movimiento de las manos nos mostró hacia donde había ido y que tan lejos estaba el animal.— Kushim que era alto y delgado de piel negra como la espesura de la selva cuando el disco se ocultaba; se paro de un salto cuando se oyó su nombre y hizo la mímica del movimiento que su compañero contaba mientras se agachaba lentamente con la misma gracia que hubiera tenido una pantera al acecho. La música incremento su ritmo.
—Cuando llegamos a el gran río del muslo de la madre lo vimos y supimos que lo teníamos; Kushim y yo tomamos nuestras Lanzas y detrás de altas hierbas nos escondimos —dijo subiendo el volumen y agachándose con el pecho en tierra simulando esconderse y pasando su fiera mirada por cada una de las personas que lo miraban, en el centro del gran circulo formado por sus hermanos y hermanas rodeando la llama eterna avanzo lentamente hasta que se sitúo en la roca mas alta dentro de la cueva y continuo con la historia mientras los tambores aumentaban el ritmo.
—Mi hermano y yo nos alejamos diez pasos y observamos a la bestia, ¡¡un Gazhal de Grandes cuernos alejado del grupo!!—soltó mientras tomaba su lanza que por punta tenia el Asta de una de estas bestias amarrada y adornada con huesos de festines anteriores y Conchas del gran río.
—Cuando volteé hacia Kushim para lanzar nuestras lanzas al mismo tiempo fue cuando la vi...— Silencio. El único sonido era el de los tambores que empezaban a repicar salvajemente en los pechos de la tribu, hasta el agua del cielo pareció detenerse un momento.
—¡¡Una gran Leona con garras grandes como mi cara y un pelaje dorado como el gran disco agazapada dirigiéndose lentamente hacia Kushim!!—dijo mientras Mvdesa se levanto junto a sus hermanos simulando el gesto de agazaparse como la leona y Kushim siguiendo el juego fingió distracción dándole la espalda a Mvdesa; todos en la tribu expectantes chocando los huesos a mayor velocidad cada vez, el sonido de la lluvia que azotaba afuera servia como otro instrumento musical más.
—En un instante la leona estaría encima de mi hermano y hubiera sido su fin,— Continuo Harati mientras la música empezaba a opacar su voz; pero dándose cuenta, empezó a gritar y gesticular.
—¡¡Suplique al espíritu de la gran Ymaiku que nos protegiera!! y dirigí la punta de mi lanza hacia la gran leona, ¡¡voló con la fuerza de un halcón extendiendo las garras mientras mi hermano veía sorprendido como mi lanza no iba hacia el Ghazal si no hacia el lado contrario!!, solo cuando Kushim escucho el rugido de la leona fue cuando despertó— Justo en ese momento un relámpago cayo pesadamente sobre la tierra, todos sabían que el agua del cielo era una de las bendiciones de la gran madre, que sus lagrimas le servían a todos en la selva, pero sus truenos desgarradores le quitaron el aliento a todos en la caverna; los únicos que parecieron no oírlo fueron los 3 hombres en el centro de la cueva que parecían estar más en la gran llanura que ahí; Mvdesa hizo el gesto de la leona rugiendo como si se le fuera la vida en ello.
—¡¡La leona rugió!!, pero no murió, al contrario estaba mas furiosa que nunca y se abalanzo contra Kushim. Pero ya estaba herida—contaba Harati mientras Mvdesa se abalanzaba sobre Kushim que fingió sorpresa.
—¡¡Kushim lucho con fiereza contra la leona evitando sus garras y protegiéndose con su lanza mientras que mis hermanos que ya la tenían rodeada lanzaron las suyas y yo con mi cuchillo me abalance sobre la leona con la fuerza de un Ghazal y la atravesé tantas veces como mi garra me lo permitió!!—dijo mientras brincaba encima de Mvdesa y lo quitaba encima de su hermano para forcejear ellos dos.
—El gran Disco ya estaba cerca de ocultarse cuando al fin..¡¡Le dimos muerte a la gran bestia mis hermanos y yo!!—dijo llegando al clímax de la historia y fue ese el momento en el que toda la tribu empezó a gritar bailar y moverse alrededor de Harati, Kushim y Mvdesa entonando viejas y melódicas canciones que se escucharían mucho tiempo después de que ellos ya no estuvieran, canciones sobre valientes hombres y Leones salvajes.
Sukkia Bailaba con soltura disfrutando, y moviéndose al ritmo del cuero y el marfil que traqueteaban sobre la madera y perforaban los oídos de todos ahí llegando hasta sus pechos; mientras los mas viejos comían y cuidaban que los hijos mas pequeños de la tribu no fueran atropellados por la algarabía de la fiesta.
En esa oscuridad ninguna bestia se acerco y todos comieron hasta saciarse.
Cuando todo finalizo, la gran madre dio el permiso para que los tres jóvenes tomaran la sangre de la Leona y pusieran la marca de sus manos en las paredes de la caverna, fue un honor que Harati no olvidaría nunca.

Don_Diego
Rango12 Nivel 55
hace 3 meses

^O^ Fue genial!! Una historia atrapante una vez lees un poco. Te sujiero pongas espacio entre parrafos y ademas algunas comas. Por lo demas muy bueno. Felicidades por crear tan buen ambiente e interesante entorno. Espero continuacion y que tu buena narrativa no merme.

Oneyros
Rango3 Nivel 11
hace 3 meses

gracias!!. Mi problema siempre ha sido la puntuación, me estoy obligando a aprender lo que no me han enseñado en la vida; le tengo muchas ganas a esta historia, dará para muchos capítulos :D

Oneyros
Rango3 Nivel 11
hace 3 meses

Gracias @Hiarbas , que crees que podría mejorar ademas de la puntuación? mas ambientación? menos charla mas acción? u otra cosa?