lesvenezuela
Rango10 Nivel 48 (5590 ptos) | Fichaje editorial
#1

Tal vez fue su voz, la amabilidad con la que hablo, la noche cálida o algo que no sé, que me hizo aceptar su propuesta.

Hace 9 meses Compartir:

1

13

#2

Era un viernes por la noche, caluroso a pesar de haber llovido, de esos días en que la tarde y mañana hace un sol insoportablemente irradiante sin nubes y al final como si tratara de recompensarnos, caía una lluvia efímera pero abundante para de nuevo comenzar el calor. Como espejos oscilando por gotas de agua los charcos dejaban ver las sombras de edificios y luces de la ciudad, de manera esporádica los autos pasaban y distorsionaban las imágenes en ellos, era más de las 7:00 de la noche, me encontraba caminando con la gracia de una mujer tratando de evitar los charcos para no mojarme los pies, la calle se encontraba alumbrada tenuemente por el alumbrado público, había sido un día pesado en la universidad, iba exhausta rumbo a mi hogar, vestía un pantalón ajustado y una playera fresca ,calzaba converse azules, sin duda gracias a la lluvia me había retrasado, a lo lejos un auto se escuchaba, poco a poco su motor compacto se escuchaba mas y mas cerca, volteé un poco la cabeza hacia un costado para mirar, el auto venia en la misma dirección que yo, lentamente comenzó a detenerse y exactamente a lado de mí se detuvo, era un Honda fit gris, sus cristales negros reflejaban mi sombra obscura y poco clara por la tenue luz amarilla del alumbrado, el cristal más próximo a mi comenzó a bajar dejando ver el interior apenas visible por las pequeñas luces LED del auto-estéreo, una silueta apenas visible de una persona se proyectaba en el lado del conductor, en el auto solo había una persona. -Buenas noches, una pregunta, ¿hacia dónde se encuentra la Avenida Francisco Fajardo?-exclamo amablemente la voz de una mujer adulta. -Mmm... como a 3 cuadras, luego doblas a la derecha, manejas de frente hasta encontrar el semáforo, doblas a la derecha, cruzas el puente y esa es la avenida- conteste.

La mujer volteo hacia enfrente como si pudiera ver el camino a seguir, luego volteo a verme, volvió a voltear, tardo unos segundos y volteo a verme diciendo. -¿Hacia dónde vas? la verdad ando perdida, te molestaría si me indicas por donde, te dejo donde tú me digas, claro si vas hacia la misma dirección sino no te preocupes.

Continuará...

#3

Tal vez fue su voz, la amabilidad con la que hablo, la noche cálida o algo que no se, que me hizo aceptar su propuesta, asenté con la cabeza, estire el brazo hacia la manija de la puerta del copiloto, antes de que mis dedos tocaran su objetivo, la puerta emitió un sonido mecánico, abrí sin problemas la puerta. -Buenas noches, mi nombre es Julia, me indicas por donde, vale- dijo la mujer mientras me sentaba en el asiento del copiloto y me colocaba el cinturón de seguridad.

El auto comenzó su andar, el interior estaba obscuro, su ambiente era ligeramente templado pero confortable, las luces de alumbrado pegaban una y otra vez por nuestros cuerpos, dejándonos ver por instantes antes de que de nuevo la obscuridad nos invadiera para después esfumarse de nuevo con la siguiente luz que se proyectaba de la cintura hasta nuestras cabezas una y otra vez. Fue la primera vez que pude verla perfectamente, era una mujer con poco cabello, de una edad entre 35 y 38 años, con un cuerpo que no era nada miss, su panza daba entender lo bien que la trataba la vida, en esos instantes me entro una atracción efímera por Julia, me preguntaba que se sentía estar con una mujer madura ¿qué prácticas sexuales tendrá? un sin-número de preguntas eróticas comenzaron a suceder en mi cabeza.

El auto se había desplazado unas cuantas calles, cuando le dije que doblara a la derecha, ella maniobro con maestría, el coche obedeció y sus ruedas giraron hacia la derecha con suavidad. -¿Te molesta si hago algo incomodo? por precaución y seguridad—exclamo Julia.

No había entendido aun la pregunta cuando sus manos pasaron por mi cuerpo, como si se tratase de un cacheo policiaco pero muy light, el toqueteo cerca de mi pelvis y el modo que pasó sus manos por mis piernas esbeltas y mi pequeña cadera hizo encender algo en mi interior, un brote de excitación estaba por salir, muy amablemente me pidió que me quitara el cinturón de seguridad y me inclinara ligeramente hacia delante, la obedecí sin razón, sus manos tocaron mi cintura por la espalda y el detonante de mi excitación lo dio cuando toco parte de mi trasero y espalda baja.

Continuará...

Yuki_Rose
Rango12 Nivel 56
hace 8 meses

Me has dejada helada, por un momento pensé que era una historia de secuestro...Buen relato


#4

-Perdóname es que en estos tiempos no se debe confiar en nadie, perdóname en verdad -como si hubiera hecho una ofensa, me pedía disculpas, hasta que se percato que me encontraba excitada. -No te preocupes, por cierto me llamo Daniela - le dije, Julia a manera de respuesta alzo las manos ligeramente y me pidió que lo revisara de la misma manera, mientras ella de nuevo deslizaba su mano sobre mis piernas lampiñas y esbeltas, entonces algo surgió en mi y la comencé a tocar por las piernas y abdomen, mis manos por segundos rozaron su entrepierna, me percate en un instante que tenia el pantalón mojado, mi mirada se poso en esa parte. -¿Te gustaría tocarla? con confianza puedes hacerlo - me dijo dirigiendo su mirada hacia mí y yo le correspondí mirando a su rostro mientras mis manos tocaban esa humedad que a través de la tela del pantalón de vestir color beige se sentía muy húmedo y caliente, la expresión de su rostro cambio a un modo de éxtasis total. -Abrela si quieres, es para ti -esas palabras hicieron magia en mi interior y comencé a emitir sonidos, gemidos de deseo, me incline un poco hacia ella, mi trasero se deslizo un poco en posición contraria, bajé lentamente la bragueta, metí la mano, realicé algunos movimientos dentro y toque lo que buscaba, una vagina algo grande y húmeda. -Anda chúpala, cométela si quieres - me decía Julia mientras su cara se inundaba de placer sin perder de vista la dirección, seguía conduciendo pero ya a una velocidad baja.

Continuará...


#5

Incitada por el momento, me la saboreaba y deseaba tenerla entre mi boca, así que en el primer ataque de mi boca entro toda mi lengua, sentí su clítoris saludar mi garganta, retire mi boca lentamente, los hilos de saliva unían mi boca con su sexo mientras Julia emitía gemidos de placer. Una y otra vez comencé a comerme ese manjar, a manera de sincronización cada 5 o 6 segundos la lamia de la entrada hasta donde la bragueta lo permitía, lo demás se perdía en el interior del pantalón, en cada acto yo emitía sonidos de satisfacción que resonaban en mi boca tapada por aquella beldad que devoraba.

Julia maniobro un poco sin que estorbara lo que realizaba entre sus piernas, pronto giro y se estaciono en una calle la cual conocía porque era la zona por donde vivía. Una calle solitaria y sin transeúntes o automóviles, con alumbrado escaso, un lugar ideal para lo que acontecía.

Julia me tomo de los cachetes con las dos manos, una en cada cachete y comenzó a dirigirme con velocidad y agresividad, mis manos se sostenían del borde del asiento y de la palanca del freno de mano. Después de varios movimientos me soltó, yo me alce lentamente, mi boca escurría su humedad, su sexo se encontraba lleno de saliva, sonreí y ella me regreso la sonrisa. -Regresa a lo que estabas, por favor - como obediente ferviente, la obedecí, me volví a inclinar un poco y comencé el ataque, sin separarse de su asiento Julia comenzó a desatarse el cinturón y con movimientos torpes se bajo los pantalones y el panti hasta sus rodillas, ahora nada impedía comerme todo, los pequeños vellos que se asomaban como arbustos mostraban ver su edad, se encontraban algunos con apariencia canosa pero eso no impidió que yo siguiera mi labor al contrario me excitaba la idea de estar con esa persona madura.

Una y otra vez mi garganta era blanco de su clítoris, un liquido salado comenzó a embriagar mi boca pero continúe mi labor, me incitaba a buscar ese premio que me indicaba que ya no estaba lejos, en cada acto me la comía de un solo golpe y me deslizaba poco a poco de regreso procurando que mis labios no se separasen de cada delicioso centímetro de su sexo.

Continuará...

Yuki_Rose
Rango12 Nivel 56
hace 8 meses

🙈🙉🙈🙉🙈🙉🙈🙉


#6

Una vez que mis labios llegaban a su clítoris la lamia toda, ella con su sexo me daba ligeros golpes sobre mi rostro y lengua, para después iniciar todo de nuevo, así una y otra vez hasta que perdí la cuenta.

Entre gemidos de felicidad y placer tanto míos como de Julia, me preguntaba. -¿Quieres comérte todo mi flujo? mi sexo será para ti-

Con lo que yo entre gemidos le dije que sí, con su sexo al lado de mi boca que inmediatamente después de contestar embestí con entusiasmo, el cual entro todo en mi boca.
Pasaron algunos instantes, cuando ella me detuvo con su mano me sujeto de la frente, con la otra terminaba lo que yo había comenzado, abrí grande la boca y saque la lengua lo mas que pude, de su sexo comenzó a salir tan ansiado premio que salpico toda mi cara e hizo que cerrara los ojos, las gotas habían caído en mi rostro, el resto caía sobre mi lengua y en el interior de mi boca, Julia no contenía el placer y el éxtasis emitiendo gritos de placer, después de terminar, abrí los ojos y como autómata lamí la punta exhausta del clítoris, me trague todo el flujo que había caído en mi boca, lengua y me erguí sobre el asiento, con la ayuda de mis dedos recogía las gotas que habían caído a mi rostro para dirigirlas a mi boca donde las saboreaba y luego tragaba, Julia me veía con felicidad pero exhausta. Yo la miraba con una sonrisa, mientras con mi mano no dejaba de darle masajes a lo que antes había estado en mi boca. Comenzamos a relajarnos mire la calle a través del vidrio, bajé el vidrio para que entrara aire fresco y mientras lo hacía Julia me dijo. -Te dejo en tu casa - con lo que asenté con la cabeza, me encontraba todavía excitada, llena de emoción y satisfacción.

Continuará...

#7

Julia se acomodo los pantalones, maniobro, mientras lo hacía me pregunto a donde vivía, la fui dirigiendo entre las calles hasta que me dejo enfrente de mi casa. -Gracias - exclame mientras ella me preguntaba como regresar a la avenida donde nos habíamos encontrado, salí del auto, cerré la puerta y me incline un poco para solo recordarle las instrucciones de cómo encontrar la avenida que buscaba, parecía que todo había acabado cuando Julia, se inclino hacia donde me encontraba y me beso, luego con un simple adiós, que nos dijimos mutuamente, el auto comenzó su andar hasta perderse de vista.

Fin.