JC_Bodoque
Rango3 Nivel 12 (144 ptos) | Cuentacuentos freelance
#1

El reloj de Thomas marcó las seis de la tarde cuando él y su compañero, el agente G, estaban llegando a la Mansión Curien. Su misión era capturar al Dr. Roy Curien, un aclamado bioquímico y genetista, responsable de la desaparición del personal científico bajo su mando, pero Thomas tenía más de una razón para estar ahí además de esa misión. Horas antes de que se les fuera asignada la misión Thomas habia recibido un mensaje de voz pregrabado al teléfono de su oficina, de su prometida, Sophie Richards. En el mensaje, ella se escuchaba aterrada, pero debido al ruido de interferencia, no se podía comprender con claridad lo que Sophie intentaba decir. Era claro que necesitaba ayuda, la forma desesperada en la que Sophie había grabado el mensaje daba a entender que se encontraba en peligro. Antes de que Sophie pudiera decir terminar de pedir ayuda, el mensaje se cortó repentinamente dejando un aire de misterio y preocupación en Thomas.

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Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 8 meses

Buen inicio, das la dosis justa para incitar al lector a continuar, yo lo voy a hacer. Bienvenido a la plataforma.


#2

Según el informe de misión que les entregaron a los agentes, el jefe de investigación de la corporación DBR, y exdirector de esta, el Dr. Roy Curien, habría utilizado especímenes humanos, vivos y muertos, para realizar experimentos bajo órdenes de una autoridad no identificada. Curien llevaba un largo tiempo desaparecido, pero recientemente se descubrió su ubicación. Al poco tiempo de la desaparición de Curien el grupo bajo su mando comenzó a desaparecer poco a poco, entre los trabajadores desaparecidos se encontraba Sophie Richards, la prometida del agente de la AMS, Thomas Rogan.

Thomas estaba más preocupado por encontrar a Sophie que por la completar la misión que le habían asignado. La única razón por la que se interesó en la misión fue para rescatar a Sophie. Ella trabajaba para DBR, en el departamento de investigación genética, desapareció junto al resto del personal de investigación de DBR hace varios meses. A pesar de sus deseos Thomas no podía hacer nada que interfiriera con la misión. G, como su compañero, lo apoyaría en su decisión, aunque la misión estuviera en peligro de fallar.

Las nubes grises que cubrían el cielo, acompañadas de truenos y relámpagos anunciaban que pronto comenzaría a llover. Las montañas nevadas en la lejanía eran apreciables. Los alrededores de la solitaria carretera eran cubiertos por árboles secos que le daban un aspecto más oscuro y siniestro. El aire soplaba cada vez con más intensidad moviendo los árboles violentamente. El mapa en la pantalla del localizador les indicaba que faltaba menos de medio kilómetro para llegar a su destino, la desolada Mansión Curien.

Un grito de auxilio interrumpió el silencio en el que había en la carretera. Thomas aceleró hasta la entrada y detuvo el auto enfrente de ella con un movimiento brusco. Al bajar del automóvil una ligera lluvia comenzó a caer mojándolos a ambos. Recargaron sus armas y procedieron a entrar al jardín para ayudar a la persona que estaba en peligro. Al llegar a un área cercana a la entrada vieron como un científico era mordido en el cuello por un desconocido que tenía el aspecto de un muerto. El científico cayó al suelo mientras gritaba por el dolor y se desangraba. Los agentes percibieron un leve olor a muerto, pero no lograron localizar de dónde provenía. El desconocido tenía la piel pálida, de una tonalidad grisácea, y llena de yagas de las que brotaba un líquido extraño. Sus ojos estaban completamente en blanco y su rostro tenía múltiples heridas. Su vestimenta estaba rasgada completamente y manchada de sangre. Al verlos el hombre empezó a acercarse a ellos caminando lentamente y de forma errática, produciendo algunos gruñidos mientras lo hacía. Thomas y G no dudaron en dispararle al ver su horrible apariencia. Dispararon a la cabeza del desconocido hasta que se terminaron toda la munición que había en sus armas. El desconocido se desplomo sobre el suelo. Los disparos lo habían dañado más de lo normal, habían atravesado completamente su cráneo destrozándolo casi por completo. Al acercársele el olor a muerto se intensifico y supieron que este hombre era el origen de ese repugnante olor que habían percibido antes. Después de comprobar que el desconocido no fuera a levantarse otra vez, se acercaron al moribundo científico.

—Otros todavía están adentro. Sálvenlos… —dijo el científico con voz débil antes de morir.

Thomas noto que en la mano del científico había una carpeta llena de papeles que debió haber tomado de algún lado. Thomas la tomo rápidamente de la mano del científico y después de guardarla en su abrigo continuo su camino junto a su compañero. En eso se acercó a ellos otro hombre con el mismo aspecto que el que había atacado al científico. Dispararon una vez más y lo derrotaron para seguir su camino y encontrar a Curien, y con suerte a Sophie.

Ellos no sabían lo que eran estas personas, si es que se les podía seguir llamando así, pero definitivamente no están vivos, no completamente vivos. Desde que vieron a estas cosas por primera vez ellos se sorprendieron por su aspecto. Sabían que la posibilidad de encontrarse con algo similar a lo que había visto existía, pero nunca pensaron que algo como cadáveres humanos reanimados fuera posible de crear. Tal vez no solo cadáveres humanos reanimados sino formas de vida artificiales parecidas a un humano podrían estar acechándolos. Debían descubrir que ocurría ahí antes de que Curien hiciera algo aun peor de lo que había hecho.

Thomas y G continuaron su camino matando mas no muertos hasta llegar a los cimientos de una estructura destruida. Recostada frente a una vieja fuente cuadrangular, que se encontraba cerca de las ruinas de la estructura, se encontraba una silueta que Thomas reconoció al instante.

—¿¡Sophie!? —exclamó Thomas con confusión.

Thomas y su compañero comenzaron a correr para hacia a ella. Cuando iban pasando por un costado de la estructura destruida de detrás de esta salieron una especie de perros con alas en sus lomos, sin ojos y con cabezas alargadas. Se movían rápido dando saltos, pero no lo suficiente como para evitar los disparos de un arma. Eran dos al principio, pero después aparecieron otros dos por los costados de los agentes, como si fuera una emboscada. La piel de los primeros dos era de una tonalidad grisácea, y la de los otros dos era más rojiza. Los agentes los derrotaron sin mucho esfuerzo y continuaron hasta la fuente, peor justo antes de que pudieran llegar Sophie se levantó.

—¡Rogan, eres tú! —respondió Sophie mientras corría alegremente hacia él.

De pronto, un extraño ser antropomórfico apareció volando y tomó a Sophie por el torso con las garras de sus pies ante de llegar hasta Thomas, ella grito al ser levantada en el aire por la criatura. La extraña criatura era muy delgada, parecía más alta que un adulto promedio, tenía alas de murciélago en su espalda y un rostro con pequeños ojos completamente negros, enormes orejas puntiagudas y una boca con dientes filosos. Su rostro se asemejaba al de un murciélago deforme con algunos rasgos humanos y su piel era de un tono bajo de gris. Observándola más detenidamente tenía un parecido innegable con una gárgola.

—¡Nadie sale de aquí con vida! —advirtió la horrible criatura con una voz chillona y robótica antes de salir volando a gran velocidad hacia la parte trasera de la mansión.

—¡¡Sophie!! —grito Thomas con desesperación al perde. Cuando reacciono la criatura estaba demasiado lejos como para acertar un disparo.

«¡Maldición, Sophie...! ¿¡Qué demonios era esa cosa!?¿¡Qué demonios está haciendo Curien aquí!?…», pensó Thomas con furia. Él y G tenía muchas preguntas, pero no era momento para detenerse a pensar las respuestas, tenía que encontrar a Sophie antes de que Curien le hiciera algo o eso era lo que él quería hacer. Las respuestas a todas sus preguntas serian respondidas si encontraban a Curien. Thomas sabía que la misión tenía prioridad, pero solo por esta vez buscaría a Sophie primero antes de ir a atrapar a Curien.

Después de ver como se llevaban a Sophie continuaron su rumbo hasta la entrada de la mansión que se podía ver desde donde estaban. A los poco pasos, del agua de la fuente salto un ser del tamaño de un adulto que intento atacar a los agentes. Tenía un aspecto viscoso, parecía estar cubierto de algas debido la tonalidad verde de su piel, hebras verdes colgaban de todo su cuerpo. La criatura estaba encorvada haciéndola parecer un poco más pequeña de lo que realmente era. Después de derrotar al vicioso ser, los dos agentes siguieron corriendo a la entrada de la mansión mientras seguían matando más de los experimentos de Curien.

Para llegar a la entrada cruzaron un puente curvo que estaba en medio de otros dos puentes rectos. El puente terminaba a pocos metros de las escaleras que conducían a la entrada de la mansión. Mientras lo cruzaban se encontraron con una especie de gusanos más grandes de lo normal, tenían colmillos y eran de un color pálido. Estaban comiendo la carde de un cadáver que estaba totalmente descuartizado. Cuando estas cosas se percataron de la presencia de los agentes comenzaron a arrastrarse hacia ellos y comenzaron a atacarlos saltando hacia ellos desde el suelo, Thomas y G tuvieron que usar sus armas debido a que esas cosas se movían muy rápido como para pisarlos. Mataron a mas no muertos y otras criaturas que se encontraron antes de llegar a las puertas de la mansión hasta tener despejado el camino. Subieron las escaleras y finalmente llegaron a la puerta.
—¡Vamos adentro! —exclamó Thomas con determinación.

—Claro ¿Por qué no? —respondió G.

Al intentar abrir las puertas se dieron cuenta de que estaban atascadas. Sin pensarlo dos veces, Thomas disparo a la cerradura y después pateo las puertas para abrirlas. Al entrar se encontraron a dos monos con manchas de sangre sobre su pelaje que llegaron saltando desde la parte de arriba. Las criaturas saltaron a un candelabro que colgaba del techo e hicieron que se tambaleara para que después cayera causando un estruendo. Los monos atacaron a Thomas y G, pero una vez más los agentes lograron matarlos fácilmente. Se encontraron mas no muertos a los que también derrotaron para continuar la búsqueda de Sophie y de los sobrevivientes.

Los dos salieron por una puerta que los condujo a un segundo canal de agua. Al igual que en el jardín frontal, había tres puentes, pero estos eran todos rectos, a los laterales de estos había columnas con gárgolas en la parte superior. Después de cruzar al otro lado entraron a un pasillo rompiendo una ventana que estaba cerca de ellos. Al final del pasillo al que habían entrado tenía una puerta al final y esta los condujo a una habitación con varias columnas que llegaban al techo. Encontraron otra puerta que los condujo a un pasillo con numerosas habitaciones. En ese momento una voz conocida se escuchó.

—Esa voz...

Entraron a la última habitación del pasillo que era atravesado por otro perpendicularmente. Ahí se encontraron el dueño de la voz.

#3

—¡Sophie! ¿Estás bien? —pregunto Rogan al verla en el suelo.

—Estaba tan asustada —respondió Sophie.

En ese momento algunos cristales en el techo se rompieron y una criatura antropomórfica cayo por el agujero que se había formado. La criatura era alta, llevaba puesta una armadura robótica que lo protegía casi por completo. Una protuberancia carnosa era visible dentro del peto por un agujero que este tenía. Era una especie de órgano que palpitaba rápidamente y emitía un ligero brillo que casi imperceptible. En su mano izquierda cargaba una especie de hacha manchada de sangre con la que golpeo a Sophie con su alabarda ensangrentada, arrojándola hacia una pared e hiriéndola gravemente. Sophie grito por el dolor para después desmayarse. Thomas y G comenzaron a disparar, pero las balas difícilmente lograban atravesar la armadura. En ese momento intentaron concentrar todos los disparos en la abertura en el peto. De pronto la criatura comenzó a vomitar un extraño liquido color verde. La criatura contraatacaba con su hacha una y otra vez girándola por encima de él y atacando con cortes laterales. Thomas y G recargaron sus armas e intentaban esquivar todos los ataques. En ese momento la criatura arrojo su arma y comenzó a arrancarse la armadura revelando que debajo había un no muerto con piel podrida color rosado con tentáculos de todos tamaños saliendo de ella. Ahora que su piel estaba expuesta sería más fácil matarlo. Continuaron disparando después de recargar una vez más sus armas. Los disparos revelaban poco a poco los huesos bajo la piel podrida. Cuando sus costillas y su cráneo quedaron expuestos la criatura se retorció y rugió fuertemente, después cayó al suelo terminado su vida.

Thomas rápidamente corrió hacia Sophie que se encontraba débil y moribunda.

—¡Sophie! —exclamo Thomas con desesperación.

—Deben detener a Curien o algo terrible sucederá... —dijo Sophie débilmente al exhalar su último aliento.
—Sophie… —dijo Thomas con un tono de tristeza.

Perdiéndola allí mismo, frente a él, busco no solo completar su misión, sino vengarse. Nadie conoce la historia del Dr. Curien.

Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 8 meses

La historia tiene buena trama, no esta mal, pero te recomendaria que no corrieras tanto con lo escrito, dale pausa se leerá mejor y revisa el texto hay algunas faltas y repeticiones que lo afean. Te sigo y asi estoy atento a la continuación @J_C_Bodoque.

JC_Bodoque
Rango3 Nivel 12
hace 8 meses

Aun esta en beta, pero tomare en cuenta tu opinión


#4

Por un largo tiempo se creyó que Curien había muerto, pero esta idea fue rápidamente descartada en 1998 cuando muchos de los científicos de DBR bajo su cargo desaparecieron en extrañas circunstancias. La AMS, sospechando de su extraño comportamiento y cometarios antes de estos eventos, comenzó a investigar estas extrañas desapariciones. En agosto de 1998 la AMS finalmente dio con el paradero de Roy Curien al localizarlo en una de las propiedades de su familia, una mansión de aproximadamente quinientos años de antigüedad en donde vivió durante su infancia.

Meses más tarde, la AMS recibió una retrasmisión desde la mansión con un mensaje perturbador: “—El proyecto del Dr. Curien está en su fase final… Si los medios de comunicación se enterasen de… ¡¿Qué que esta qué?!... —(Gruñidos extraños)— ¡Solicitamos refuerzos de inmediatos!... —(Disparos)— ¡Aquí nos están haciendo polvo!... —(Disparos)— ¡El personal de investigación se encuentra en peligro...! —(Gruñidos y gritos de dolor. Sonido de estática)”, a pesar de todo el esfuerzo que se hizo por saber que había pasado no se recibió respuesta. Ese sería el último mensaje del Equipo de Operaciones Especiales antes de perder completamente las comunicaciones con su ubicación y que no se volviera a saber nada de ellos. A las pocas horas de haberlo recibido los altos mandos de la AMS habían tomado la rápida decisión de enviar a dos de sus mejores agentes para terminar la misión. Ahora era responsabilidad de los agentes Thomas Rogan y G terminarla.

#5

La familia Curien había pertenecido por muchas generaciones a una antigua hermandad esotérica conocida como amanecer escarlata, una ambiciosa sociedad secreta de carácter hermético y orígenes desconocidos que por siglos había perseguido incansablemente el objetivo de encontrar la verdadera naturaleza de la vida y la muerte. La hermandad estaba dispuesta a hacer todo lo que pudiera y estuviera a su alcance para lograr su objetivo. Había logrado permanecer oculta durante mucho tiempo, ellos era prácticamente los dueños del mundo, quienes movían las piezas en el tablero de juego.

Los miembros de amanecer escarlata eran genios de gran prestigio en la comunidad científica mundial, empresarios de incalculables fortunas e influyentes personalidades que ocupaban puestos importantes en todo el mundo, todos ellos, en conjunto, harían lo que fuera necesario para conseguir su objetivo sin importarles el costo, moverían cielo, tierra y mar si era necesario, solo por estar un paso más adelante en el camino hacia su objetivo, así de grande era su ambición. Las vidas inocentes implicadas en estos oscuros intereses eran consideradas sacrificios, meros peones cuyo sacrificio, según ellos, eran necesarios para avanzar un paso más al nuevo amanecer del hombre, a su apoteosis.

Curien había conocido a muchos de sus amigos y socios dentro de amanecer escarlata, en donde todos compartían el mismo objetivo. Dentro de la sociedad todos era iguales, no había distinción de religión o raza, más que de clase social, pues todos los miembros contaban, por lo menos, con una fortuna mayor a los diez billones de dólares, un privilegio con el que solo unos pocos en el mundo contaban. Por ello el número de miembros se limitaba a menos de sesenta personas. Entre todas ellas había personalidades de las que jamás se había oído, personalidades casi espectrales que solo se podía escuchar en teorías conspirativas, sin embargo, estos eran los que más fortuna poseían y los que más interesados estaban en el objetivo.

La siniestra hermandad manipuló por muchos años a los gobiernos de muchos países para que financiaran sus investigaciones con falsas promesas de darles poder y gloria. Había movido los hilos a su antojo para que todo fuera de acuerdo con sus intereses: las guerras, las masacres y los ataques terroristas solo eran parte de su oscuro plan. Amanecer Escarlata se había filtrado hasta las raíces más profundas de los gobiernos de América y Europa, organizaciones militares y agencias de inteligencia para manipularlas desde el fondo sin causar sospecha alguna.

Después de algunos años, los miembros más adinerados de Amanecer Escarlata, aquellos cuyas fortunas era casi incontables, fundaron la corporación DBR bajo la fachada de una corporación de investigación genética y farmacéutica que desarrollaba medicamentos de alta calidad a bajo costo para que todos tuvieran acceso a ellos. En secreto, la corporación obligaba a sus científicos realizaba horribles experimentos con humanos en su retorcida búsqueda de la verdad.

Curien fue uno de los brillantes científicos que fue incluido para la realización de su plan, al principio, como CEO de la corporación, y más tarde, como su director de investigación, dirigiendo su proyecto más ambicioso, el proyecto Bio-Reactor, cediendo así su puesto anterior a un empresario millonario de apellido Goldman, que también era miembro de Amanecer Escarlata y con quien había forjado una amistad.

El proyecto Bio-Reactor seria la forma en la que Amanecer Escarlata, y específicamente Roy Curien, lograrían su objetivo. Las razones de Roy Curien para entrar al proyecto Bio-Reactor era desconocida, solo se limitaba a comentar que así podría ver más de cerca el desarrollo del proyecto y así evitar un posible fracaso.

Con el tiempo, Roy Curien fue siendo cegado por ese objetivo, que para los que no eran miembros de la hermandad, era un sueño inalcanzable, ese objetivo con el que pronto se obsesionaría y que más tarde lo volvería loco. Dentro de Amanecer Escarlata conoció a algunos amigos de su familia, los que tiempo después se volverían sus socios, él solo tendría que informar sobre cualquier avance que hiciera en su investigación, aunque el tiempo era limitado tanto para Curien como para los otros miembros, todos tenía fe en que alguien en el futuro continuaría con sus planes. El dinero no era problema, los fondos que heredó de su familia y los de los miembros de Amanecer Escarlata bastaría, el problema ahora era como empezar con la investigación más importante de su vida.

#6

En un laboratorio se encontraba un gran grupo de científicos trabajando sentados frente a varias computadoras colocadas en serie y en un panel de control multifuncional conectado a un gran contenedor cilíndrico de cristal. Grupos más pequeños, distribuidos por todo el laboratorio, trabajaba de pie con tabletas táctiles o discutiendo. En la oficina de uno de los supervisores, el Dr. Richard Western tomó de su escritorio un expediente con todas las especificaciones e instrucciones para el experimento, salió de su oficina y se dirigió al laboratorio donde se realizaría. Después de recorrer un largo pasillo llegó hasta una puerta automática que se abrió al instante. Al entrar, se dirigió a los científicos en el panel de control y les ordeno que prepararan todo para iniciar el experimento en unos minutos.

En el laboratorio le esperaba el mismo Dr. Curien en persona, quien lo acompañaría durante la realización del experimento. Desde que Curien dejó la dirección ejecutiva se había empezado involucrar más en el proyecto, el grupo de científicos de acostumbro a su presencia en el laboratorio, pero aun cada vez que entraba causaba cierto miedo en algunos. Antes era raro verlo fuera de su oficina, pues el trabajo administrativo lo mantenía ocupado la mayor parte del día. Trabajaba en los experimentos con un grupo de asistentes, para producir datos más detallados. El proyecto también requeriría que el Dr. Curien realizara varios experimentos en un día, porque tenía que realizar los experimentos él mismo, así como analizar los datos que recopiló.

#7

El Dr. Roy Curien fue alguna vez un aclamado bioquímico y genetista conocido por ser uno de los principales impulsores del proyecto Teoría Genoma, al que hizo importantes aportes. Era un experto respetado por derecho propio, y tenía un profundo respeto por todo lo relacionado con la ciencia y la naturaleza humana. Sus logros y contribuciones al mundo de la bioquímica lo convirtieron en una personalidad muy popular y respetada dentro de las comunidades médicas y científicas. La carrera de Curien lo llevó por todo el mundo, incluso a los Estados Unidos, donde recibió muchos premios y reconocimientos. También sirvió en la Junta de Directores de la National Science Foundation. Reconocido como uno de los hombres más brillantes de los últimos años con múltiples premios, hasta su repentina desaparición antes de 1998. En una de sus últimas conferencias de prensa comentó que tendría que ausentarse por un tiempo para trabajar en un proyecto que “cambiaría al mundo”.

Su gran determinación y capacidad liderazgo lo llevaron a ganarse el respeto de sus colegas y equipo de trabajo. Gracias a sus alianzas se convirtió en director ejecutivo de DBR, puesto que más tarde dejaría ese puesto para convertirse en director de investigación, administrando el proyecto más importante de su vida, el proyecto Bio-Reactor, asignando su puesto anterior a un conocido de suyo, el dueño de un famosos grupo financiero, que también era experto en la Teoría del Genoma, y en el que confiaba plenamente.

El Bio-Reactor era su proyecto más ambicioso, la propuesta con la que se ganó la atención de los inversionistas que más tarde lo financiarían. El desarrollo del proyecto fue muy difícil y tardado, pero finalmente comenzó a desarrollarse. El propósito principal del Bio-Reactor era producir formas de vida artificial sostenibles y altamente evolucionadas con ADN sintético, que no solo contendría el genoma humano sino también la codificación genética del alma humana, es decir, un alma humana artificial. Al final, la criatura que surgiera seria inmune a la muerte.

Curien se dedicó a la investigación sobre temas relacionados al mundo del esoterismo, sobre todo a la alquimia. Conforme más investigaba, más se interesaba por esos temas y más se adentraba en terreno prohibido. Pronto, comenzó a interesarse por la reanimación de cadáveres y la creación de formas de vida artificial. Descubrió que no solo el genoma humano estaba incompleto, sino que el ser humano era originalmente inmortal, pero de alguna forma había perdido el gen que le otorgaba esa inmortalidad. Sus intentos por replicar este “gen de la inmortalidad” fracasaron, lo más cercano que creó fue un gen con algunos defectos, pero que era capaz de revivir a los muertos, aunque con ciertos inconvenientes. Si tenía éxito podría no solo crear almas humanas artificiales e implantarlas en cuerpos clonados sino reparar las que ya están dañadas sin necesidad de implantar una nueva.

A pesar de su profunda amistad con el Dr. Curien, Richard Western no podía evitar sentir cierto grado de temor hacia él. En el momento en que llegó a la habitación, inmediatamente sintió cierta inquietud por la presencia del hombre que se suponía era su mejor amigo. Cuando entró en la habitación, inmediatamente miró a aquel hombre esperándolo. Richard miró al hombre frente a él. Era un hombre de poco más de cincuenta años, alto y delgado que vestía un traje muy formal y utilizaba un bastón. Su cabello estaba peinado hacia atrás y su piel de un hermoso color blanco. Sus ojos eran heterocromáticos, azul y verde. Richard estaba familiarizado con este hombre, como lo había visto y hablado con él en distintas ocasiones durante sus estudios en la Universidad de Cuesta Verde.

Para Curien, Richard Western era un buen amigo, una de las pocas personas en las que él podía confiar sin temor a que le traicionara, sabía que su lealtad era casi inquebrantable y que, de ser posible, lo seguiría hasta el fin del mundo. Western tenía un gran respeto y admiración por la figura diplomática que representaba Roy Curien en la comunidad científica. Sin embargo, en el fondo Curien tenía el presentimiento de que esa lealtad pronto se pondría aprueba pues el mismo sabía que estaba jugando con fuerzas desconocidas que aún no comprendía del todo, y que mucho menos era capaz de controlar. Western sabía que tarde o temprano Curien perdería la cordura, pues ningún humano sería capaz de mantenerse cuerdo y lograr comprender los misterios de la vida, y mucho más, hacer lo que Curien hacia. Pronto tendría que decidir si continuar junto a él o morir al abandonarlo.

El Dr. Western se acercó al tanque de estasis que contenía dentro lo que parecía un cuerpo humano rígido, flotando en un líquido traslucido con una ligera tonalidad azul. El enorme cilindro se posaba sobre una base metálica en la que había componentes electrónicos. Sobre el panel de control se encontraba un monitor grande que mostraba información sobre la actividad cerebral en todas las zonas del cerebro. El cilindro asimismo estaba conectado por tubos transparentes a varios contenedores de tamaño mediano que contenían dentro una sustancia negruzca que burbujeaba.

El espécimen “Tipo 27” o “Chariot”, como lo llamaron los científicos, tenía conectado miles de cables de diferentes grosores distribuidos por todo su cuerpo, pero concentrándose principalmente en su cabeza y espalda. Estos cables servirían para monitorear los signos vitales y las ondas neuronales en distintas zonas del cerebro. Le faltaba piel en algunas partes de su cuerpo y su rostro, tenía múltiples cicatrices y heridas profundas. Su altura superaba la de un hombre promedio llegando a los dos metros, teniendo también una complexión robusta. En su rostro había una máscara de respiración que le permitirían respirar fuera del ambiente aislado en el que estaba si es que el experimento funcionaba. Chariot era un cadáver que se conservó bajo el hielo ártico durante más de quinientos años, fue encontrado junto a lo que pudo ser su arma, una alabarda que aún tenía residuos de la sangre de sus víctimas.

Hace alrededor de 2 meses

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#8

El cuerpo de Chariot había sido previamente preparado para el experimento. Aunque fue difícil para ellos, los científicos lograron reconstruir con éxito gran parte del sistema nerviosos que recorría la columna vertebral. También retiraron algunos de los órganos internos dejando solo los más importantes. Los científicos le implantaron también una interfaz neuronal para suprimir los instintos violentos, que surgían como efecto secundario de la reanimación, y para controlarlo desde una estación remota. También se había reservado una muestra de material genético para clonarlo en caso de que el experimento fracasara.

Richard se acercó finalmente a Curien, que mostraba la misma mirada seria y fría de siempre, mientras se apoyaba en su bastón. Ambos estaban cerca de la misma edad, pero Curien era mayor por uno o dos años.

—¿Cómo va el avance?, Richard —preguntó Curien en un tono frio, pero amigable.

—Bastante bien, se están terminando los últimos preparativos. El experimento debe iniciarse en unos minutos —contestó Western con tranquilidad mirando su reloj de bolsillo.

—Bien. Esperemos que todo salga como está planeado, el más mínimo error retrasaría demasiado nuestro avance y no tenemos todo el tiempo del mundo —respondió Curien con voz seria.

—¿Crees que funcione? —preguntó Western, sabía que funcionaria o eso quería él.

—Tengo altas expectativas en que así será —respondió Curien con confianza.

—¿Estás seguro de esto?... Todavía hay tiempo de dar marcha atrás…

—No, Richard, en este punto ya no hay marcha atrás. Estoy seguro… —respondió Curien con determinación.

—Bien, en ese caso, ya debemos empezar... —dijo Western serio después de mirar su reloj una vez más y disponerse a dar la orden para iniciar el experimento.

La última vez que Western y Curien se habían reunido había sido hace más de un año durante uno de los muchos congresos de ciencias a los que ellos eran invitados. El congreso de ciencias que tuvo lugar en la prestigiosa Universidad de Cuesta Verde, en la que ambos habían estudiado. Durante esa reunión, Curien le propuso trabajar con él en un revolucionario proyecto que presentaría en aquel congreso. Por supuesto, conociendo a Curien, Western pensaba que sería algo realmente innovador, algo que cambiaría la forma de ver el mundo de todos para siempre. La primera vez que Western vio el proyecto pensó que era una locura, una mala broma, aunque sabía que su amigo no era mucho de hacer bromas. Era muy fantasioso, cualquiera lo pensaría. Por un momento se sintió un poco decepcionado, pero conforme Curien explicaba la función y el objetivo de la máquina en la que se centraba su proyecto comprendía cada vez más lo que Curien realmente quería hacer, su verdadero objetivo.

Después de observar a Chariot una vez más, Western sacó unos lentes de seguridad oscuros y se los colocó. Todos los científicos presentes, incluyendo al propio Curien, hicieron lo mismo y se prepararon para la primera fase del experimento. Western se dirigió a donde estaba el panel de control y les ordenó a los encargados que iniciaran el experimento.

—Inicien con la primera fase del experimento —ordenó Western en tono serio. Pocas veces Western mostraba su lado serio y frio, a diferencia de Curien, él no tenía razones para mostrar una actitud fría que fuera cuando estuviera dando órdenes. Había pocos como él en el laboratorio, sobre todo después de que se empezaron los experimentos de este tipo.

Al dar la orden los científicos comenzaron a moverse por el panel de control, presionado botones, moviendo interruptores y girando algunas perillas. Los científicos frente a los monitores se aseguraban de que no se presentara alguna inestabilidad. En eso, la espesa sustancia negra comenzó a viajar por los conductos hasta llegar a las conexiones en la piel de Chariot. Al hacer contacto con su cuerpo se empezaron a marcar venas negras en distintos lugares. Finalmente, los tanque con la sustancia se vaciaron completamente.

—¡Biorritmos normales! —dijo una científica que revisaba una pantalla.

—¡Se está detectando actividad cerebral! —dijo otro científico.

La primera fase del experimento concluyó cuando todos los tanques con el líquido extraño quedaron vacíos.

—Primera fase, terminada —anunció un científico prestando más atención a su pantalla—… Iniciando segunda fase en 3…, 2…, 1…

Cuando un científico presiono un botón con una banda de advertencia rodeándolo, el cilindro comenzó a iluminarse en toda la gama de colores, desde el rojo hasta el violeta. Los indicadores de temperatura y otros parámetros empezaron a aumentar gradualmente. Después de unos segundos, los signos vitales empezaron a aparecer y los sensores cerebrales empezaron a detectar señales eléctricas y ondas neuronales. Minutos más tarde, las luces desaparecieron, y una vez más, se logró apreciar a Chariot, pero ahora su aspecto era completamente diferente, nadie pensaría que el cadáver que había en un principio era lo mismo que la horrorosa, mórbida, perturbadora y asquerosa abominación que yacía frente a ellos. Había perdido completamente la piel, la carne subcutánea se había vuelto de un tono entre rosado y verdoso. Su carne se había podrido completamente. En el lado izquierdo de su pecho destacaba una protuberancia carnosa de un tamaño considerable que palpitaba aceleradamente y emitía un leve brillo rojizo al igual que sus ojos. Muchos científicos no soportaron el horror de observarla durante más tiempo y vomitaron en sus lugares o simplemente tuvieron que abandonar el laboratorio. El horror de simplemente observar que esa cosa estuviera viva era simplemente indescriptible.

Curien solo observaba como Chariot se había trasformado en esa horrorosa cosa que ya no podía considerarse humana. Western pensaba que él estaría decepcionado, sin embargo, era todo lo contrario, todo había salido como él lo había previsto.

—Curien, creo que no era lo esperado, pero aún tenemos material genético para hacer clonarlo y repetir el experimento mañana…

—¿No era lo esperado? —interrumpió Curien de pronto—, no sé qué esperabas tú, pero para mí es suficiente, de hecho, fue todo un éxito —dijo Curien tranquilo.

—¿¡Eh!?, pero creí que esperabas que no hubiera deformaciones tan severas… —respondió Western bastante sorprendido. De alguna forma Curien tenía una actitud diferente y eso era lo que más le asustaba.

—El propósito del experimento era reanimar a Chariot y funciono, ¿no es así? Yo no esperaba que no hubiera efectos secundarios, era algo de esperarse. Ahora, si me disculpas, tengo otros asuntos que atender —concluyó sin más y salió del laboratorio.

Al día siguiente Curien ordenó la creación de un segundo espécimen, después del que el primer intento fue un “éxito”. Se repitió en el experimento y se obtuvo el mismo resultado. Pero debido a su horrible aspecto y su corazón expuesto, se vio obligado a crear dos armaduras para protegerlos de daños que pudieran ser causados por armas de fuego. Después de eso, mantuvo a ambos especímenes en estado de estasis.

En otra parte del complejo, ingenieros trabajaban en un par de armaduras metálicas idénticas equipadas con tanques de gas y cascos de respiración conectados a estos. La armadura a su vez conectaba con la interfaz neuronal para controlar los movimientos desde una estación remota. Sin la armadura, Chariot estaría expuesto, sin mencionar que sería incontrolable, ya que su comportamiento había resultado ser mucho más violento que los especímenes comunes. Cuando la clonación terminara las armaduras se colocarían en ambos especímenes y se realizarían simulaciones y pruebas de seguridad.

Muchos de los subordinados de Curien ni siquiera sabían que era exactamente lo que estaban haciendo, en un principio ni siquiera sabían que Curien era el que había ordenado su traslado. De un día para otro ellos habían sido trasladados a ese lugar sin que les dijeran las razones. La única orden que se les dio fue seguir haciendo su trabajo con la única diferencia de que esta vez estarían bajo mucha más presión de la que estaban acostumbrados. En su llegada fueron recibidos con un inesperado discurso de su jefe, Roy Curien. Logro convencer a la mayoría de que trabajaban para las personas, que trabajaban para volver al mundo un lugar mejor. Ellos creyeron incrédulamente en sus palabras, desconociendo la realidad que había detrás.

Curien había logrado lo que muchos en la antigüedad y en la era moderna no pudieron, pero a diferencia de ellos, Curien lo hizo ignorando las consecuencias que esto traería al mundo, ya que el mismo hecho de que algo que debería estar muerto volviera a vivir era simplemente una contradicción a la propia ley de la vida, algo que no debería existir. Pero a pesar de eso, Curien siguió adelante, ahora que había avanzado lo suficiente para él ya no había marcha atrás. Los que había intentado lo mismo que él en el pasado estaban muertos y él, como el único que lo logro y sobrevivió a ello, perdería su cordura como pago por sus acciones, ese era el pago por conocer los secretos de la vida y la muerte, un conocimiento tan incomprensible que cualquiera que viviera los suficiente terminaría igual que Curien.

Después de terminar el experimento Curien volvió a su oficina satisfecho con el resultado que había obtenido.

Fin del Capítulo 1 Tragedia.

Hace alrededor de 2 meses

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JC_Bodoque
Rango3 Nivel 12
hace alrededor de 2 meses

Hice algunos cambios ya que no me gusto la primer versión de estas partes, el resto de la historia el muy parecida salvo por algunos cambios menores y algunos diálogos que agregué. En cuanto al segundo capítulo... pues apenas y tengo ideas sobre como continuar de forma que la historia se entienda, pero bueno, veré cuanto puedo avanzar y cuando tenga texto suficiente tal vez publique algo.


#9

Capitulo 2 Venganza

Tres disparos fueron suficiente para atravesar la puerta de metal deteriorado que estaba frente a ellos. De una patada esta se abrió y los dos agentes entraron para continuar con la misión de atrapar a Curien. Thomas estaba furioso, haría pagar a Curien por todo lo que había hecho, se vengaría por arrebatarle lo que más quería. La habitación a la que habían entrado parecía bastante antigua, quizás de las zonas más antiguas de la mansión. El techo se sostenía sobre seis pilares de ladrillo colocados a los extremos de la habitación. Las ventanas que tenían barrotes. Ante ellos apareció un hombre corpulento, con el mismo aspecto de muerto viviente que había de los que habían visto antes. Intento atacarlos con un barril de metal antes de que ellos le mataran de varios disparos directos. Después mataron a dos no muerto que los sorprendieron saliendo de atrás de dos de las columnas que había en la habitación. Los no muertos los atacaron por los dos costados, pero los agentes se encargaron de ellos rápidamente.

Frente a ellos había otra puerta y en el suelo había una escotilla metálica que probablemente conducía a las cloacas de la mansión. Decidieron que lo más rápido sería ir por las alcantarillas para así evitar la mayor cantidad de no muertos posibles. La cadena que la cerraba se rompió con un disparo y ellos se deslizaron por ella. Al terminar de caer llegaron a un primer nivel, al volver a la vista arriba se encontrar con dos de las criaturas verdes viscosas que se acercaban arrastrándose por uno de los conductos inclinados y a las que mataron sin mucho esfuerzo. La alcantarilla continuaba por otro conducto por el que bajaron hasta en fondo.

Ya en el fondo de la alcantarilla los sorprendieron otras dos criaturas verdes y viscosas que podían mantenerse en pie. Estas criaturas tenían piernas a diferencia de las dos anteriores que se encontraron en los conductos. Acabaron con ellas y siguieron su camino. Casi inmediatamente aparecieron dos murciélagos que los atacaron sin razón aparentes. Les dispararon si pensarlo dos veces y cuando estos cayeron al suelo notaron que estos eran ligeramente diferentes a un murciélago normal, concluyeron que se trataba de otro de los experimentos de Curien.

Justo en frente de ellos había unas escaleras que subían hasta un pasillo inclinado cubierto por un tapiz rojo. Al ser el único pasillo que había no tuvieron más opción que seguir por este. Mientras caminaba por el pasillo al otro lado de lo que parecía ser una ventana cuadrada que comunicaba con un pasillo vecino o alguna habitación oculta apareció un no muerto al que mataron para poder continuar.

Mientras continuaban su camino fueron sorprendidos por otro no muerto corpulento a la izquierda del pasillo por el que caminaba en el cruce con otro pasillo que tenía muchas ventanas cuadradas por las que se lograban filtrar los últimos rayos del sol. Aparentemente la lluvia había cesado hace un tiempo desde que llegaron. Este, al igual que el primero, los intento atacar con un barril, pero ellos le dispararon antes de hacerlo. Después, por una abertura en el techo, aparecieron otros dos no muertos. Eran pequeños y tenía una especie de cuchillas en sus manos, vestían trajes grises y sobreros del mismo color. Se movían más rápido saltando por todos lados, les conto un poco más que los no muertos normales, pero finalmente lograron matarlos. Después de encargarse de estos no muertos continuaron derecho subiendo por una rampa que continuaba cubierta por el mismo pasillo con el tapete rojo. Ya que la mansión había sido construida en la edad media era de esperarse que hubiera muchos pasadizos subterráneos por lo que se podían mover.

Al final del pasillo con la alfombra roja había otra puerta que los condujo a la cocina, sin saber la razón de esto y sin darle mucha importancia continuaron normalmente. Pasaron por una puerta más de la que salieron algunos no muertos a los que mataron si mucho esfuerzo. Poco más adelante, antes de que pudieran llegar a otra puerta, una parte de la pared fue derribada por un no muerto de piel verde y complexión robusta que cargaba una maza gigante e iba acompañado de otro no muerto corpulento.

Al salir por la puerta llegaron a un comedor grande con una mesa alargada que estaba cubierta por un mantel rojo. La ventana más grande era un hermoso vitral de índole religioso. El resto estaban cubiertas por cortinas con adornos de patrones. La iluminación estaba dada por lámparas. Sobre la mesa estaban algunos candeleros. Todos los muebles en el comedor estaban tapizados de rojo o cubiertos por manteles rojos, incluso el piso. La única cosa que contrastaba eran las cortinas que eran mas bien de un color pardo.

Hace alrededor de 2 meses

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