daliah62
Rango3 Nivel 10 (78 ptos) | Cuentacuentos freelance
#1

PROLOGO
“Un brindis por la mujer, dos brindis por la venganza, tres brindis por su corazón”.
Solo en mi interior tengo la sed de venganza, es una sensación de querer sacarles el corazón, de dejarlas sin un solo suspiro, ni un solo aliento, se lo merecen.
La vi ahí, suplicando por su vida, llorando y gritando sin ningún resultado, eso me llenaba de satisfacción, poco a poco la dejaba sin ganas de nada, mientras el filo del cuchillo pasaba por su pecho dejándole un corte tan profundo que les podía sacar su corazón como ella lo hizo, cuando lo hizo, sentí una sensación de placer al tener la fuente de vida de una persona, y así mismo me preguntaba ¿cómo es que una persona tan mala puede tener corazón? ¿Cómo una persona tan mala puede tener una bendición?
Me deshice del cuerpo, sentía lastima por ella y por eso, por los dos, pero aun así me destruyeron ambos y me deshice de los dos.

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#2

CAPITULO 1
Bialy :
Salí a correr como todas las mañanas, di una vuelta al parque y previamente hice mis ejercicios de estiramientos, mientras que corría al rededor del parque vi a mi entorno. Vi a niños jugando en los juegos, dos niñas estaban jugando en los columpios; y un grupo de niños hombres y mujeres jugaban al tobogán mientras que sus madres los veían constantemente para verificar que no se cayeran ni que les pasara nada. En otro lado veía una pareja sentada en el pasto conversando, la chica tenia cara de que estaba muy feliz, pero el chico lamento decir que no tenía la misma cara.
Cada vez que pasaba por ese parque veía las mismas escenas todos los días, niños jugando, madres preocupadas por ellos y adolescentes demostrando su amor, ver cada vez, una vez más lo que sucedía ya no me causaba nada, solo era una monotonía.
Termine de correr y me dirigía hacia mi casa donde estaba mi madre y mi padre esperándome para desayunar y poder a la universidad y trabajos respectivamente; mientras caminaba hacia mi casa sentí un escalofrío en mí, como si alguien estuviera detrás mío soplándome y dándome aire, sin embargo cuando me voleo, para mi sorpresa, no había nadie. Sinceramente no me asustaba que alguien me siguiera ni que me hiciera daño, a los 19 años, y con una vida como la mía, digamos que lo que pasa en el entorno no es tan malo como pensábamos que seria.
Al llegar a mi casa, encontré a mi madre, preparando el desayuno, no era extraño ver a mi madre siempre en la cocina preparando algún platillo que le gustaba mi padre o a mí, la cocina para ella era su lugar favorito cuando llega a casa; mi padre estaba sentado en la mesa, leyendo su periódico semanal, él siempre estaba atento a lo que pasaba o lo que pueda pasar más adelante.
--Hola Bialy, que bueno que ya llegaste, me alegro que hayas llegado bien, Roger; mira, la niña llego bien, sana y salva a la casa – dijo mi madre con un tono de preocupación, ella estaba tan angustiada por lo que pasaba allá afuera, era terrible y si yo fuera madre, me preocuparía igual por mi hija, por eso la entiendo.
-- Qué bueno que están en casa hija, siéntate a comer con nosotros – me dijo mi padre sin quitar los ojos del periódico pero con la misma voz de alivio que mi madre cuando me vio entrar por esa puerta.
--Si, solo di una vuelta, ya no quise dar más para no preocuparlos.
--Qué bueno hija, ahora, tomemos desayuno para que no lleguemos tarde.
Tomamos nuestro desayuno, todo estuvo tranquilo; mi madre prendió la televisión y puso las noticias de la mañana, por desgracia no eran buenas noticias.
.
Mi madre dio un grito ahogado, que significaba en ella, preocupación y tristeza por todas esas víctimas , mi padre apago al televisión muy bruscamente y al ya haber terminado su desayuno dejo su plato en la cocina y lo dejó ahí, después se despidió de mí y de mi madre, eso para cualquier persona era un gesto de ira o enojo o talvez de mala educación, pero en mi familia no es nada raro que mi padre se pare de la mesa y se valla así de la anda como lo hizo ahorita. Mi madre, al tampoco sorprenderse por la reacción de mi padre, me dijo que ya se hacía tarde.
Le di la razón y salí de la casa de una forma tratando de hacerme la fuerte a pesar de ver a mi madre con una preocupación que no se podía describir, al verme ella salir por esa puerta su cara era de una madre preocupada por si su hija regresara o no, preocupación que todas las madres tiene y sobre todo si viven en una ciudad o mundo en donde es muy peligroso hasta el poder respirar.
Cuando me dirigía caminando hacia mi universidad, ya que mi universidad estaba muy cerca de mi casa, sentí el mismo escalofrió que sentí cuando termine de correr, era como si viviera de nuevo la misma escena, solo que esta vez me iba a mi universidad y no a mi casa. Como dije no me daba miedo simplemente seguí caminado, hasta por fin llegar a mi universidad.
Al llegar a mi destino, me esperaba mi amiga Rosali, como siempre en la puerta.
--Hasta que por fin llegas Bialy, te espere como 20 minutos- me dijo con una cara de paz pero con una pizca de temor.
--Si es que me quede desayunando con mi familia viendo las noticias sobre la nueva víctima, mi padre se indignó y se fue, al hacer eso pues mi yo también me tenía que ir.
--¿No te enteraste?- me lo volvió a decir, pero esta vez ya no reflejaba paz en su cara, sino temor y sorpresa al no saber yo de lo que al parecer me tenía que haber enterado antes.
--La victima de las noticias, la víctima número 8, es Agatha Sock.
Agatha Sock. No fue mi mejor amiga, pero si la conocí el primer día de la universidad, me acuerdo que ella no tenía idea de cuál era su salón y yo le ayude. Era una chica no tímida, pero tampoco callada, era el punto neutro que todas las chicas tienen el algún momento.
--Pero todas las 8 víctimas, son de la universidad.
Era verdad las 8 víctimas, las 8 mujeres fueron de la universidad, cada vez más entiendo la preocupación de mi madre.
--Si y eso es lo que da más miedo.- me dijo ella con una voz melancólica y preocupada por su vida, yo también estaba así, pero tenía que guardar el sentimiento de temor.
--Tranquila, nada nos va a pasar- sonó la campana y no me dejo decirle nada mas- vamos a clase, se nos hará tarde.
Mientras iba de camino hacia mi salón 508 de la universidad no dejaba de pensar en Agatha y en todas las demás víctimas, y lo que es peor no dejaba de pensar en el futuro de cada una de las chicas de esta universidad, ya no podía esperar nada, ya no se sabía quién seguiría aquí mañana o quién no.

Hiarbas
Rango11 Nivel 50
hace 2 meses

El relato promete, lo que plantea es interesante yo voy a seguirte y a leerlo. Si te diria que no subas tantas cajas a la vez los lectores se asustan, es mejor una cada día o dos como mucho y revisa el texto hay algún error que enturbia la lectura @daliah62.


#3

--Lo siento pero no podemos seguir- dijo ella con voz de arrepentida, pero con cara de estar deshaciéndose de algo.
--¿Porque? – respondio
--Porque estoy embarazada, Yo nunca fui como tu, es lo único que te puedo decir- se fue y me quede llorando, como lo hice con las otras 7 que me hicieron lo mismo.
Al cabo de unas horas sabía lo que tenía que hacer, creí que ya no lo volvería hacer, pero no me quedaba opción, era el destino, sabía que lo tenía que hacer, y lo iba a hacer, estaba claro, tenía que tomar mi venganza. Mi octava venganza.

#4

CAPITULO 2
Llegamos a mi salón, el salón de Rosali, estaba a tres puertas más y yo tenía que entrar al mío y ella al suyo, al entrar todo el mundo estaba hablando sobre la víctima, era como si ahora todos hubieran sido amigos de ella para estar hablando de ella. Como a todas las victimas le pusieron su altar en la habitación, Agatha no sería la excepción, su casillero, el número 504 del pabellón B sección A, estaba su foto y flores con cartas de condolencia, como si el mensaje que decían dentro de esta fuera a transmitirse hasta llegar hacia donde este Agatha en este momento.
El profesor llego, todos se callaron con los chismes, me tocaba clase de historia, a mí me gusta esa clase, me parece interesante el cómo es que después de tanto tiempo hemos evolucionado, no para bien, si no para mal, me parece que es increíble que desde hace mucho tiempo toda la gente toleraba a todos sin necesidad de juzgar, pero ahora la gente teme de respirar cerca de alguien por miedo a ser la última vez que respiren.
A pesar de que me guste esa materia, no podía de dejar de pensar me lo sucedido de hoy y los anteriores. Me preguntaba qué es lo que haya tenido que hacer una mujer, o persona para que le hicieran semejante cosa y haga o que haga la gente no merece ser tratada como lo han sido.
Recordaba la única vez que hable con Agatha, no podía dejar de pensar en ella, en como la mataron, en cómo se debió de haber sentido, en el vacío de saber que sería la última vez que verías la luz, quería llorar, como dije nadie se lo merece ni siquiera el asesino.
--Señorita, Bialy, ¿me puede responder la pregunta que hice hacia unos segundos por favor?
Me asuste, no sabía que decir, no sabía la pregunta, me puse roja de los nervios, me quede muda.
--Señorita, usted está muy desconcentrada, le pediré que se retire si no me prestara atención creo que será lo mejor.
--Pero profeso yo…- quise refutar, pero era inútil, solo me quedo irme mientras los molestosos de haya se reían y molestaban.
Salí, no me quedo de otra, pero por otro lado de mí, tenía tiempo para pensar en Agatha y en lo que le pudo haber pasado, y lo que es más importante en quien fue el asesino y porque sucedió.
Mientras estaba encerrada en mis pensamientos, en como poder atrapar al asesino sin tener una prueba, me tropecé, con una persona muy inusual y misteriosa.
--Hay lo siento, perdón ¿te lastime?.. Lo siento, soy una distraída, venia pensando en algo- dije en modo de arrepentimiento.
No me contesto, estaba con una capucha negra y con dos libros en la mano que por mi tropezase habían caído, intentaba poder ver su rostro, no podía no me dejaba, hasta que por fin lo vi. Tenía ojos azules, azul marino, como si tuviera el mar en los ojos, era sumamente hermoso e hipnotizante verlos, me quede hipnotizada, además tenía una piel de color blanco, estaba frío y su mirada me trasmitía algo raro, inusual, misterioso.
Salí de mi hipnosis y me puse a recoger libros que había en el piso y me levante y él también lo hizo.
El:
Me tropecé con alguien, estaba a punto de reclamarle y hacerle daño, pero me di cuenta que era una chica, con los ojos color marrón claro y el cabello marrón también que le caía por los hombros y hacia que la luz del sol la reflejara, era hermosa, era una chica única y los había porque la ver sus ojos, me trasmitía una paz que nunca había sentido, hasta que ella me corto esa paz cuando recogió mi libros y se levantó.
Bialy:
--Lo siento- dije arrepentida y con la mirada hacia abajo
Él se me quedo mirando mientras yo le estiraba los libros con mi mano para que él los tome. Al final el solo me los arrebato y se fue, me gire a verlo si es que volteaba o algo, pero no, solo se fue, se fue como todos.
<< Los ojos, son la ventana del alma>> y él tenía el alma más pura que había visto jamás.
Me senté en una sillas, a esperar que tocara el timbre ya que el profesor me había sacado de la clase, solo le quedaba esperar para la siguiente, mire la hora en mi celular, eran las nueve y treinta, faltaba una hora y media para que termine esa clase, entonces no se me ocurrió mejor idea de seguir pensando en lo que le puso pasar a Agatha.
Pasaban minutos y yo seguí pensando en que le pudo haber pasado, que relación tenia ella con la víctima, habrá sido ¿su amiga? ¿Su amante? ¿Una amiga que no acepto ser su novia y lo rechazo? O ¿simplemente una desconocida y el solo la escogieron al azar?, no lo sabemos.
Entonces, entre pensamientos, sonó el timbre, me sorprendí, ya había pasado la hora y media tan rápido que no me había dado cuenta, cuando deje de ver mi celular apareció Rosali.
--que impresión verte aquí tan temprano Bialy- me dijo con alegría y sorpresa.
--El profesor me saco del salón, según estaba distraída.- le respondí, aún estaba muy confundida, ¿cómo es que el tiempo había pasado tan rápido?
--Qué raro, tu ¿distraída en tu clase favorita?, me sorprendes Bialy Simons.
--Es que estaba pensando el Agatha, pensando en que sucedió, que relación tenían, porque lo hizo, que sintió ella en el momento. Pero no tengo información.
--Y porque no lo buscan en tu celular, debería de estar en la noticias de hoy, debería de ser una de las primeras en salir.
No había pensado en eso, cuando mi amiga me dio la idea, sentí una iré que me decía que ahí tenía que encontrar algo que me fuera útil.
--Amiga eres una genio, te quiero lo sabes- le dije con una sonrisa y sacando rápido mi teléfono e yendo me para la puerta para poder salir de la universidad.
--pero todavía falta casi todo un día de clase, ¿a dónde vas?—me dijo ella casi gritando.
--Faltare todo el día, cúbreme por favor.
Corrí, hasta que me canse y busque el nombre del caso y mientras que la pagina cargaba levante la mirada del celular y me di cuenta que le chico con el que me tropecé me estaba mirando. Le levante la mano e hice una semi sonrisa para saludarlo pero el solo se fue, otra vez
No le tome importancia, y volví a ver al celular y me di cuenta que la pagina ya había cargado. Y yo la comencé a leer a fin de encontrar algo que me ayudara.
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< AGATHA SOCK: OTRA VICTIMA INOCENTE.
Agatha Sock, estudiante universitaria de 19 años, fu encontrada muerta en el bosque de , como lo llaman ahora, los estudios forenses dicen que la víctima presenta signos de tortura, y que además fue amordazada tres veces distintas dejándole marcas muy graves en su piel, la causa de muerte fue un corte en el pecho con un cuchillo, y como todas las demás, le quitaron el corazón, el corazón de la joven no ha sido encontrado pero los investigadores siguen buscando, piensan de que el asesino se queda con el corazón de todas las jóvenes como si fuera un trofeo aunque otros piensan que es un tipo de venganza psicológica que causa.
La familia de la joven nos comunica que ella salió de su casa hacia la universidad, la habían visto callada y preocupada, los policías dicen que se puede tratar de un secuestro y que la víctima sabía que estaría por venir, pero no que sería tan ponto y mucho menos que terminaría con su vida.

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Termine de leerlo, pero aquí no había nada que me podía ayudar a encontrar al asesino, dice que seguían buscando pero sigue sin haber nada que me ayude, debe de haber algo más que aún no han resuelto.
Mis pensamientos fueron interrumpidos por una sombra, me asuste tano que di un grito ahogado, hasta que me di cuenta que era el chico de los ojos azules, el chico de los ojos claros.
--¿te asuste?-Me dijo, tenía una voz ronca ero delicada, una voz determinadamente masculina para mi gusto.
--No, no, es que estaba leyendo y pues me impresione verte aquí, la última vez que te vi, te fuiste.
-- ¿y que estabas leyendo?
-- pues el artículo sobre la víctima del asesino, la víctima era mi amiga, era de esta universidad, bueno todas eran de esta universidad en realidad, estoy buscando un porque.
El:
Me acerque a ella, se veía hermosa viendo su celular, me acerque y al parecer se asustó, me dijo que estaba leyendo un artículo sobre Agatha, yo leí esa noticia, no me imagine que sería su amiga, pero eso fue lo de menos, mi mente se concentraba en su mirada, en su cuerpo, un cuerpo hermosos, cabello hermoso, todo hermoso, ella era hermosa.
Bialy:
Me sorprendía que él me estuviera preguntando, él se había ido la última vez que le intente hablar y también la vez que lo salude, no aprecia tímido, si no, buena persona en realidad.

Toco el timbre del recreo, todos estaba saliendo, estaba vendo a todo el mundo salir, en especial dos chicos altos y castaños peleándose como juego, bula, y, cuando me di cuenta de que no le había preguntado su nombre, volví para preguntarle, pero él ya se había ido, como la última vez.
Le dije a Rosali que me cubriera todo el día, así que no podía entrar a clase, en vez de eso, me escape, y me fui a un café de por ahí, el café “the spoon”.
Me fui a averiguar más sobre Agatha y su muerte, a pesar de que no había encontrado nada y en todas las páginas que había buscado que eran casi todas las que tenían esa noticia, o que les interesaba la noticia, no había nada, solo indicios que era alguien cercano, que pudo haber sido un ex, que pudo hasta haber sido un familiar, o incluso una persona que no la conocía y solo la quería para saciar su deseo y después matarla, habían tantas posibilidades que ninguno me mostraba ni siquiera una mínima pista de cómo era, solo son, indicios o pistas que llevan a un lugar sin sentido alguno.

#5

“Gritaba, gritaba mucho, era hora de callar ese grito, gritaba como mi corazón gritaba que te queria, y así como callaste mi voz, yo callare la tuya”

#6

CAPITULO 3
Me quede toda la noche buscando en mi laptop información sobre Agatha, alguna pista, cualquiera me sería útil, bueno no cualquiera, pero la mínima pista estoy casi segura que sí, revise noticias, periódicos, me vi toda la noche los reportajes esperando a que saliera algo, pero nada, solo política, como si el caso de Agatha fuera solo algo comen y la muerte de todas esas chicas hayan sido por nada, sin pensar de que talvez pedían ayuda pero por esto es que están donde están.
Agarre mi teléfono, eran las dos y media de la mañana, tenía que dormir mañana tengo u examen muy importante de ciencias y no eh estudiado, bueno según lo que me dijo Rosali, había examen.
No podía dormir, podía estudiar, pero no quería, me quede pensando en Agatha, en su muerte, que había hecho, quien era ella para el asesino, o que eran las demás para el asesino, no cuadraba nada, no tenía sentido, todas eran alumnas de la misma universidad, y entre ellas no se conocían, no podía haber ningún tipo de algoritmo que me diga que tenían relación, nadie lo sabe. Y estaba el tema del chico de ojos claros, el chico con el alma más pura que había visto, no sabía su nombre, no lo podía buscar en Facebook, no tenía su número, no le podía hablar, era como un desconocido, mezclándose con la gente de su alrededor.
Me tome una pastilla para dormir, la cabeza me dolía tenía que dormir aunque sea a la fuerza, fui a mi baño y me tome mis pastillas, me lave la cara. Mientras que las pastillas hacían efecto, me quede viendo la foto de la escena del crimen que los diarios tenían en el encabezado de la página, la mire mil veces, no había nada extraño solo la imagen de ella tirada en suelo, censuraron la parte que estaba abierta por el motivo de protección, me quede viéndola, tenía que haber algo. Las pastillas comenzaban hacer efecto. Justo cuando iba a dejar el celular, me di cuenta de algo, algo extraño, algo que por alguna razón no había visto y al parecer la policía tampoco porque no decía nada de eso, estaba medio enterrado en la parte de debajo de la imagen (talvez por eso no lo encontraron): un brazalete de color morado.