Elayha
Rango15 Nivel 72 (30302 ptos) | Estrella de la editorial
#1

Prólogo.

Armadura

El cuento de una Fundación.

Traficante.

"Se cuenta que en mitos antiguos y olvidados, en eras anteriores al imperio humano y semi humano, existían los seres llamados dragones, y entre estos dragones existía uno que era denominado "Dracarius" el señor de la forja; el primer Slayer elemental de la era primordial.

La era de Dracarius se remontaba eones antes de la existencia de la primera vida en el mundo. Y se decía que podía crear armas bellas, así como herramientas para construir, como herramientas para proteger y destruir.

En aquella era los dragones fueron la epitome del poder sobre la tierra, enormes y grandes podían dominar el mundo y los cielos. Nada ni nadie se les oponía.

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#2

Hasta que llego Sabaoth, el engredo de la calamidad, y con sus oleadas mancho el cielo de sangre. Los dragones lo enfrentaron, pero perecieron. Y con la caída de los dragones, llego el gran cisma. Sabaoth corrompió a los dragones, los masacro, hizo que se volvieran el uno contra el otro, se crearon matanzas, masacres, devastaciones y destrucción.

Dracarius sabía que su estirpe estaba muriendo, hace que él y los suyos se dirigieron hacia el centro de la tierra, Dracarius se había percatado de que sus cuatro armas: El Arco, el escudo, la lanza, la espada y entre otras que había forjado no podían detener a Sabaoth. No importaba los héroes que invocara, eran corrompidos, calamidad los corrompía, los infectaba. Entonces siguiendo el consejo del espíritu de la Tortuga; Dracarius y sus hermanos viajaron a Temeria, la tierra debajo de la tierra, la estancia del Dragón Oscuro.

“Hermano” dijo Dracarius. “Solicito tu ayuda, el mundo muere, nuestra estirpe…”

“¿Nuestra? Hasta donde yo sé, los dragones de la superficie no son mi estirpe. Claro tenemos similitudes, pero eso no nos hace hermanos.”

Era cierto, los de la estirpe de la superficie no guardaban semejanzas con la estipe oscura de las profundidades, a quienes la noche les fascinaban.

“Sé que hemos tenido nuestras diferencias, Glaurum”. Dracarius adopto forma humana y se acercó a su oscuro hermano.” Pero la necesidad nos urge en estos momentos.”

Glaurum también adopto forma humana, y su aspecto humano era la de un hombre, con los ojos rojos como la sangre de un Slayer y el pelo blanco como la nieve de invierno, su armadura era negra como las noches más oscuras, y su rostro era la de un joven que no hubiera contemplado los amaneceres.

“¿Calamidad destruye el mundo, y a tu estirpe? Si la superficie muere, el mundo interior también muere. Apoyare a tu causa, hermano de espíritu, pero esto no nos hace amigos ni enemigos.” Glaurum sonrió, tendiéndole la mano.

Los Amarus, señores de las tormentas y los Slayer miraron con fijeza ha Dracarius, estaban esperando una señal de respuesta de su amado señor. Cuando Dracarius estrecho la mano con Glaurum, este último sonrió.

“Sabía que tarde o temprano volverías a este lugar, señor de los dragones. Hermano de sangre, pero no de alma.” Glaurum se dio la vuelta y se dirigió hacia el interior de su fortaleza, e hizo una señal al resto de los señores dragones que seguían a Dracarius.

Muchos se mostraron reticentes a seguir a Glaurum, pero otros se mostraron firmes, entre ellos estuvieron los Amarus, quienes adoptaron forma humana y se dirigieron a las estancias de Velegost, casa y bastión inmortal de Glaurum.

Entonces desde las profundidades de la tierra Glaurum, Dracarius y los reyes dragón forjaron la Armadura Geogénica.

Forjada del fuego oscuro, y las llamas. Forjada del núcleo de un planeta moribundo, forjaron el “Anatham Kinebrach”, la asesina de dioses, la ejecutora de ancestrales y en el núcleo de la armadura bullía la llama de Dracarius y Glaurum. Como signo de la unión de la luz y la oscuridad, para confrontar a una oscuridad mucho mayor.

#3

Cuando la armadura se dio por terminada, Dracarius invocó al héroe que portaría la armadura, pero debido a la carga de poder que llevaba la armadura los usuarios termaban muriendo. Era como si la armadura no aceptará el cuerpo del contendiente invocado.

--- No lo comprendo, la armadura debería asimilarse a contendiente, pero en lugar de hacerlo esta matándolo. ¿Acaso hicimos algo mal?

Entonces Dracarius empezó a sospechar que la energía oscura de su hermano era lo que impedía la total asimilación de la armadura. Tremendamente furioso se dirigió a Velegost para reclamar sobre la ignominia que se había cometido con su creación.

--- ¿Tu creación, hermano?--- Inquirió el dragón oscuro, su sonrisa divertida contrastaba mucho con el carácter sombrío que solía tener.--- Nuestra creación.

Dracarius no había dejado de mirar con furia a Glaurum, como si hubieran ultrajado algo muy personal en el rey Dragón.

--- ¿Que le hiciste a la armadura?

Glaurum se levantó de su trono y descendió de Trono Óseo como un noble de alta alcurnia.

--- Cuida tu tono, Rey Dragón. Estás en mi casa, en mi reyno. Me debes respeto. Quizas si me lo pides con cortesía te de la respuesta que tanto necesitas.... Hermano.

Dracarius abrió los ojos tremendamente sorprendido. Era cierto, el había entrado como una furia en el bastión de Glaurum. Había invadido la privacidad de sus estancias y había repudiado su sacrojuramento. Entonces dándose cuenta de aquello se inclinó y pidió disculpas.

#4

Glaurum sonrió, he hizo un gesto de asentimiento.

--- Ya que me lo pides con tanta cortesía. --- el príncipe oscuro se inclina junto con su hermano tomandolo por el hombro--- te daré la respuesta.

Dracarius observa la sonrisa como el hielo de su hermano y capta un atisbó de diversión en la expresión de su rostro.

--- La armadura que forjamos ciertamente contiene nuestro poder combinado. Energía positiva.--- Glaurum señala el cristal dragón del pecho de su hermano.--- Y energía negativa.

El rey oscuro desabrochó algunos botones de su saco y expuso su gema púrpura evanescente.

--- En cierto modo forjamos algo vivo y nuevo. Algo que supera los preceptos de bien y mal. Esa armadura tiene vida, conciencia y no aceptará algo de corazón puro. El ser vivo al que invoques tiene que haber sufrido en su infancia. Tiene que haber cometido atrocidades en su vida y luego sentirse mal por sus acciones, tiene que desear el camino de la redención, sobre todo tiene que ser joven. En pocas palabras, tiene que tener un lado oscuro y un lado luminoso, un equilibrio entre el bien y el mal. Tiene que ser alguien gris y neutro.

#5

Dracarius se quedó mudo ante la ignominia de lo que había acabado de escuchar. El semblante se le torcio en un gesto de puro y desnudo terror al entender la aberración que él y su hermano habían creado

-- pero... ¿Pero qué es lo que se a apoderado de tí, Glaurum?-- Inquirió Dracarius, con un rostro que denotaba a todas luces su inquietud.

Glaurum lo miro con una sonrisa que mostraba una actitud contraria a la de su hermano.

--- Nada que no halla estado ahí antes, hermano. Tu querías un arma capaz de superar los preceptos del bien y el mal, eso fue lo que hice.--- De pronto de manera socarrona se llevó las manos a la boca como si estuviera sorprendido --- No creíste que la carga fuera tan inmensa. Hay hermano, lo siento no sabía lo que habíamos forjado.

Dracarius se quedó callado, no sabía que decir. Por un solo instante sintió la sensación de ser dominado por su propia furia. Glaurum y él habían forjado una armadura que a todas luces no podía ser usada por nadie, una armadura que ofrecía un gran poder, pero exigía demasiado. Tanto, que el espíritu del dragón no se arriesgaba a usarlo en ningún ser humano existiese en otra dimensión. No sé atrevía a invocar a ningún ser vivo para que pudiera cumplir su labor como héroe de la armadura.

#6

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