Jesght
Rango11 Nivel 53 (8008 ptos) | Artista reconocido
#1

Estaba cansada de fallar. De correr y correr en lo que parecía un mismo circulo. Era definitivamente la más indicada para atraparlo, la única que podía, la única…

No, debía alejar esos pensamientos. No la habían activado para pensar… ¿Para qué la habían activado, entonces? Tantas preguntas sin respuesta, tantos “no” entre todos esos ceros y unos.

Saltó, de repente, y sus procesos quedaron en blanco. Por un segundo, sintió el placer de la agilidad que tenía, como su cuerpo cortaba al viento, como un pájaro, como un avión. Pero sus pies tocaron el suelo, y la gravedad la devolvió a su misión. La había aceptado sin cuestionar, sin preguntar, sin dudas, porque para eso estaba programada. Para eso… para eso. Para sufrir por otros, para buscar lo que los humanos no pueden buscar, una herramienta, nada más que una herramienta.

Pero volvió a saltar. Durante esos valiosos segundos, volvió a ser un pájaro.

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Aventador_SVJ
Rango6 Nivel 28
hace 5 meses

Buen relato espero la siguiente cajita.
Pd: ¿Puedes enviarme el splahs art que usaste en tu relató, por favor? Es que me gustó.
😉

CYan_Etc
Rango6 Nivel 29
hace 5 meses

Me gusto tu forma de narrar y me llama muchisimo la atencion la historia! Espero la siguiente caja n.n

Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 5 meses

Muy buen inicio, no se porque no había leído aun nada tuyo. Me gusta como escribes, tratare de ponerme al día con tus textos.


#2

Le era imposible explicarse por qué corría. ¿Qué peligro era el ser capturado? Era intocable, de todos modos, un simple símbolo de poder, un tesoro que mostrar, una pieza más del tablero. No había lógica en pasar años sufriendo cuando, sin importar quién lo tomara, su vida sería como la de un emperador, aunque sin trono. No podía explicarlo, no era lógico. Quizás por eso siempre lograba seguir escapando. Al menos él tenía una elección.

#3

Analizó el terreno. Los rascacielos de vidrio tenían un universo de estrellas reflejados en las ventanas, pero no pudo apreciar su belleza. Había algo sospechoso. El reflejo en una ventana, el sonido ascendiente de un láser, incluso le pareció ver la pequeña curva de una sonrisa, algo ilógico, humano quizás, inusual en un androide como ella.

Saltó, de nuevo, el viento cortando su piel sintética, justo a tiempo para esquivar el disparo. Era él, tenía que serlo. No lo iba a dejar escapar de nuevo.