Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49 (5772 ptos) | Fichaje editorial

CARROÑEROS (NIÑEZ: 6 AÑOS)
_____________________________
La primera vez que miré cara a cara a la muerte tenía tan solo seis años: el primer día que mi padre me llevó de caza.

No entendía nada y a la vez lo entendía todo, solo que me negaba con todas mis fuerzas a aceptar la respuesta… era demasiado cruel, no tenía sentido, no era justo… y me seguí negando durante mucho tiempo pese a la evidencia.

…hasta que el TIC-TAC fue tan clamoroso y ensordecedor que se impuso sobre todo lo demás…

Ahora soy incapaz de escuchar otra cosa que no sea a la Parca tras mis pasos… salvo la música, claro… la música tiene el poder de embellecer a la mismísima muerte. Gracias a ella ya no solo me persigue su silenciosa no-presencia, también lo hacen las notas y sus diferentes tonos y tiempos, melodías sin descifrar, ritmos de ultratumba, armonías celestiales… tan misteriosos y sugestivos que rivalizan en insistencia y desasosiego con el segundero de mi angustia.

…sin duda es un privilegio haber sido bendecido con la gracia de Euterpe…

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Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 1 mes

N.A.: estos fragmentos son narrativos, en relación con el pasado de Alan.
La idea es ir poniendo en orden cronológico los momentos claves que condicionan su vida y por extensión su forma de pensar, de percibir el mundo, a los demás y a sí mismo.
-Este en concreto es de su niñez, 6 años.
-Ilustra su primer contacto con la muerte.
-La Bestia se empieza a gestar en su interior (=gato / búho).
-Está escrito en retrospectiva: a los 18 años, cuando abandona a su padre y se exilia de la sociedad por segunda vez. En la narración de los hechos recrea su forma de pensar con la edad que se corresponda en cada caso.
-Por tanto, estos fragmentos se intercalarán con los fragmentos reflexivos de "EL MAESTRO TITIRITERO".
-Escribe para tratar de comprenderse mejor a sí mismo y así no volver a perder el control (motivo por el que se exilia, para no hacer daño a los demás).
-VID CAJA 35 para ver lista de reproducción en relación con los fragmentos.


#2

Solo gracias a ella sigo con vida.

Solo gracias a ella me mantengo cuerdo... o al menos eso creo...

Pero por aquel entonces yo no conocía a las musas, únicamente conocía el dolor y el rechazo de mis "semejantes". Tan solo percibía sonidos que era incapaz de descifrar y transformar en notas musicales porque desconocía el lenguaje de las estrellas, la gramática silente de los pentagramas.

Allí en el Monte en cambio… me sentía como uno más… hasta que el Monte se convirtió en mi hogar y yo en una de sus criaturas.

Soy el único de mi especie, pero nunca me sentí solo… era mi hábitat, formaba parte de todo aquello, allí había nacido yo… allí era donde pertenecía… donde me sentía conectado con el Todo hasta sentirme insignificante y olvidarme de la mierda que los Otros me hacían tragar...

Allí era feliz... feliz de verdad... pero a la vida le dio absolutamente igual.

Y me arrancó de los brazos de la Madre Naturaleza, igual que la muerte me arrancó cruelmente del regazo de mi madre.

... idéntico dolor, idéntica rabia, idéntica impotencia, idéntica tristeza, idéntica angustia, idéntico desarraigo, idéntico genocidio...

Idénticas dudas.
Idéntico miedo.
Idéntica incomunicación.
Idéntica soledad.

Pero yo... nunca volví a ser el mismo.

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace 2 meses

Corregido!! =) gracias por la apreciación y tu comentario @IndigoDolphins_73
Lo cierto es que es una buena técnica, así estoy avanzando mucho más en la trama del presente de la novela.

Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace alrededor de 2 meses

Pero dime donde has estado cabr...? Perdon!!! Me digo todo a mi mismo. No te he leido por tiempo y demás cosas triviales pero ya me adentro en lo que haces @Gala_Sanchez_Montero 😁

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 2 meses

@Don_Diego encantada de tenerte de vuelta!! :D ya te echaba de menos ;)
Espero que disfrutes con esta historia, dice mucho del personaje.


#3

... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...
Ese día no consiguió cazar nada, ni una mísera perdiz; pero a mi eso me daba igual. Estaba muy contento porque habíamos pasado todo el día trotando juntos por el campo, poniendo y revisando trampas y aprendiendo cosas sobre los animales y las plantas, sobre el hábitat y el ecosistema en el que convivían y la mejor manera de tener todo ello en cuenta para fabricar las trampas y emboscar a las presas.

Me enseñó además muchas cosas sobre la caza… cómo desplazarme y moverme por el terreno y el espacio sin ser percibido, cómo evitar que el aire se chivase de mi posición, cómo camuflarme de los agudísimos sentidos animales de la forma más adecuada en cada caso, cómo agazaparme entre la vegetación para no engarrotarme… muy, muy en silencio y en posición ventajosa desde la que poder otear el terreno hasta que apareciera la presa…

Pero esperamos y esperamos ocultos entre matorrales, tumbados boca abajo sobre la maleza durante horas, tragando polvo y tierra como condenados, y no apareció ninguna. Y eso que estábamos tan concentrados y en estricto silencio que solo me escuchaba a mí mismo.

Empezó a caer el sol a toda velocidad y tuvimos que marcharnos a casa con las manos vacías; mi padre decía que a veces pasa y que hay aguantarse, pero a él le sentaba como una patada en los cojones... igual que a mi...

Ya de camino a casa… como siempre llegábamos tarde… decidió atrochar monte a través para llegar a tiempo; mi madre era muy quisquillosa con eso de la puntualidad, pero mi padre y yo no solíamos hacerle mucho caso y menos si estábamos en el campo… la puntualidad era superior a nuestras fuerzas, ¡nos distraíamos con una mosca!...

Prueba evidente de ello es que se cerró la noche sobre nuestras cabezas a apenas unos kilómetros de donde habíamos estado escondidos por detenernos a ver cómo se recogían las abejas en sus colmenas, cómo las águilas se retiraban a sus nidos y cómo las liebres se apresuraban para alimentarse a ojos vista aprovechando que las aves rapaces nocturnas aún estaban adormiladas.

IndigoDolphins_73
Rango9 Nivel 42
hace 2 meses

Muy buena caja. No pasa nada y en cambio al acabar de leer parece que has estado de caza con tus personajes. Emotiva, sugerente y rica. Un placer leerte @Gala_Sanchez_Montero

Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace alrededor de 2 meses

Facil de leer. 👍


#4

El camino era pedregoso, lleno de maleza y matorral bajo, muy tortuoso y agreste, pero por lo menos no estaba oscuro del todo, la luna casi-llena colgaba enorme en el cielo... o al menos así me lo pareció, era muy pequeño… iluminaba nuestros pasos lo justo para no tropezar.

Perder no nos íbamos a perder, mi padre podía volver al pueblo con los ojos cerrados desde cualquier punto del monte.

Por eso no tenía miedo y me limitaba a seguir sus pasos con agilidad y a disfrutar del paisaje nocturno. De noche el Monte cambia mucho, los animales diurnos se cobijan en sus nidos y madrigueras y los nocturnos salen del calor y la comodidad de sus hogares a vivir sus vidas.

… el Monte nunca duerme…

Las plantas respiraban relajadas bajo el amparo del sol que les da la noche, el viento silbaba con toda su fuerza, o a lo mejor es porque todo estaba más en silencio… no sé… no sonaban las estridentes chicharras, pero sí los insistentes grillos y los agoreros cuervos que sustituían el trinar de gorriones y jilgueros; y no volaban molestas moscas, pero sí luciérnagas entre los arbustos y libélulas e infinitos mosquitos y bichos alados de todo tipo sobre la superficie plateada y en calma del río. Sus aguas hendían la tierra con susurrante parsimonia salvo si había piedras en su curso y no les quedaba más remedio que brincar con alegría pese a ser tan de noche. Su superficie resplandecía fantasmagórica como un espejo capaz de reflejar al mismo tiempo la etérea luminosidad de la luna y la negrura más infinita corriente abajo entre la frondosa vegetación que abrigaba los márgenes de la rivera.

Por el suelo a mis pies también correteaban toda clase de diminutos insectos, los escarabajos cargaban o hacían girar entre sus fuertes patitas pequeños tesoros que doblaban su tamaño y entre las ramas de los árboles, a la trémula luz de la luna, las arañas se pegaban su particular festín en la despesa tereñil. Las criaturillas de la noche, toda suerte de pequeñas alimañas, sinuosas culebras, diminutos saltaojos y ratones, ranitas y sapos y nutrias… que no podía ver pero sí escuchar… poblaban la tierra, las raíces de los árboles y la rivera no muy lejos, en busca de alimento.

Las ardillas y conejos aprovecharon las últimas horas del día para refugiarse en todo tipo de oquedades naturales o escarbadas que conformaban galerías de túneles, vecinos de los de las hormigas (había hormigueros y colmenas repartidos por doquier). Los zorros, mofetas, liebres, meloncillos, hurones y comadrejas eran los de mayor tamaño de todos ellos, porque los jabalíes no iban a acercarse tanto, los ciervos eran demasiado huidizos como para dejarse ver y ya lo de atisbar a los linces sería como ganar la lotería, a lo sumo algún gato montés extremadamente escurridizo, pero…

...tuve el privilegio…

De escuchar el canto del mirlo, el gruu-gruuu de la tórtola, a perdices y patos por supuesto, a zorzales y petirrojos, cernícalos, milanos, aguiluchos y gavilanes antes de que anocheciera del todo… ¡oh!... y los gritos de guerra de águilas y halcones, como indios que volaran sobre la llanura contra los invasores del Nuevo Mundo.

Las únicas aves despiertas a aquellas horas eran las rapaces, que sobrevolaban la noche en busca de sus presas o escudriñaban la oscuridad posadas en los árboles, tan quietas que costaba identificarlas… el ulular triste y misterioso del búho, el de la lechuza, mucho más escalofriante, o el del mochuelo, como un principito entre ellos… se camuflaban a la perfección gracias a su hermoso plumaje, solo el brillo de sus enormes y enigmáticos ojos entre las hojas les delataba.

IndigoDolphins_73
Rango9 Nivel 42
hace 2 meses

Un paisaje onírico visto a través de los ojos de un niño, pura fantasía!
Un par de cositas: en el primer párrafo de la caja 3 se te coló un "de"
"El monte nunca duerme", creo que no necesita puntos suspensivos ahí; has marcado las pausas con la separación entre párrafos. En cambio en el otro haría justo lo contrario: dejar los puntos y quitar los espacios.Veremos que te dicen los demás.
Y una curiosidad: tereñil?

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace 2 meses

@IndigoDolphins_73 lo que está entre puntos suspensivos son los "pensamientos" del personaje que se cuelan en la narración, al interrumpir el texto así intento evocar su forma de pensar vertiginosa y con decenas de diferentes planos abiertos a la vez que no siempre es capaz de controlar: su forma de generar ideas es muy hiperactiva por así decirlo y una cosa le lleva a otra y le evoca a otra y así..........
A veces se corresponden con la edad que tiene en la narración, otras veces son pensamientos de su yo en retrospectiva a los 18 años que "se cuelan" sin que él pueda evitarlo ;)
No encuentro el "de" al que te refieres :S

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace 2 meses

Oh! y lo de tereñil es un término inventado por él para evocar su forma de pensar cuando era niño: le solían faltar las palabras para expresarse y tiende a inventárselas xD (de ahí también su forma de pensar y de ver y describir el mundo tan metafórica y en relación con su entorno; solo de esa manera es capaz de expresar la complejidad de todo lo que percibe y piensa.
Esa "dificultad" para expresar sus pensamientos continúa en el futuro y será bastante determinante en algunas tramas. Este personaje desprecia el lenguaje verbal por este motivo, él dice que su lenguaje es la música porque al ser más metafórico tiene menos límites ;) De ahí que luego cree su propio lenguaje musical para comunicar sus ideas, porque de otra forma piensa que no sería posible.

IndigoDolphins_73
Rango9 Nivel 42
hace 2 meses

Ah, me encanta lo de inventar palabras, algunas como la tuya son superevocadoras. Tengo que probarlo, jaja.
Yo los pensamientos los escribo con comillas españolas aunque si escribo directamente en la plataforma no me deja.

"...el ecosistema en el que convivían y la mejor de manera de tener todo ello en cuenta..." Aquí está el "de".


#5

Me quedé completamente absorto, buscándolos y persiguiéndolos en la oscuridad entre las ramas, allí por donde me guiaba su ulular y su grave aleteo, intentando mirar más allá de lo que veía, como decía Rafiki, solo así podía distinguirlos por lo bien que se camuflaban... su habilidad me pareció fascinante... cada vez que identificaba uno se lo mostraba orgulloso e impaciente a mi padre susurrando elogios de profunda admiración.

Seguía entretenido persiguiendo a búhos y mochuelos... las lechuzas eran mucho más fáciles de identificar en aquella zona solo que había muy pocas... cuando me percaté de que tres buitres volaban en círculos relativamente cerca de nuestra posición, a unos cuantos metros sobre nuestras cabezas, más adelante cerca del río. Apenas se podían distinguir, a esa altura y tan de noche, pero la luna brillaba lo suficiente como para identificar su silueta e incluso iluminar su aspecto cuando transitaban por cierto punto de su particular circunferencia.

Eran enormes y sus alas gigantescas, su cuello pelado daba grima, parecían payasos disfrazados con plumas... pero sus picos y garras a contraluz sin duda eran armas peligrosísimas.

Me agarré a la mano de mi padre, impresionado.

Tenía miedo porque sus gritos, que parecían de locos, empezaron a sonar muy cerca, el eco del monte los amplificaba y fue como si de un momento a otro los tuviera encima… pero no… seguían volando en círculos mucho allá, muy atentos a algo que estaba en el justo centro de su escalofriante baile, en el suelo…

-Papá… -susurré- ¿los buitres no vuelan solo por el día?, ¿qué hacen despiertos a estas horas?, ¿por qué vuelan así?, ¿es porque tienen una presa?, ¿por qué gritan tanto?

-Y lo son… son diurnos… -musitó extrañado para sí alzando la vista hacia ellos también- Los buitres son mudos en el aire, Alan, los que gritan son los cuervos y se dice graznar… -contestó distraído, dándole vueltas al asunto; reemprendió la marcha sin dejar de mirarlos con ceño fruncido.

#6

-… ¿graznar? -musité con desagrado- la palabra suena igual de mal que sus alaridos... -eso le hizo sonreír- ¿Y por qué los buitres son mudos?, ¿están cazando o no?

-No son mudos, hijo, en realidad emiten sonidos muy extraños que ponen los pelos de punta… pero no cuando están en el aire, no sé por qué… Y no están cazando -me revolvió el pelo-, los buitres por norma general no cazan…

-…¿cómo que no cazan?, ¿entonces cómo se alimentan?

-Se alimentan de carroña, de restos de animales muertos… -me abracé a su cintura asqueado y él me rodeó con su pesado y peludo brazo para tranquilizarme, pese a que no sentía miedo, solo repulsión.

-… ¿por qué querrían hacer algo así?

-Porque son unos animales muy cobardes, hijo, igual que todos los carroñeros… y además hay que tener mucho cuidado con ellos, mucho, son muy traicioneros y voraces y…

-… ¿hay más animales que se alimentan de muertos? -interrumpí con ojos como platos sin poder creerlo.

-Los cuervos también, ¿por qué te crees que hay tantos en los cementerios? Les atrae el olor a muerte… -alcé los ojos entre repugnado e intimidado al círculo de buitres, su vuelo ya no me pareció tan hermoso; él seguía enumerando criaturas sin cesar- … y los alimoches, y las ratas, y las hienas…

-… ¿por eso en el Rey León las hienas viven en el cementerio de elefantes? -asintió con una enorme sonrisa que me tranquilizó al instante- Quiero verlo de cerca, papá…

-… ¿pero qué dices? -me revolvió el pelo risueño-, no seas tonto, no es algo agradable de ver, Alan, y menos con tu edad; tu madre me cortaría el gañote si se entera y lo sabes… -denegó con gesto rotundo, no así sus ojos que seguían pendientes de reojo de los buitres.

-… pero papá…. tengo curiosidad -gimoteé tirándole insistente de la manga-, ¡no puedo creerme que un animal sea tan cobarde que prefiera alimentarse de otro animal muerto antes que molestarse en cazar uno!, ¿cómo puede existir un ser tan miserable?, seguro que tiene alguna otra explicación… quiero verlo… venga anda, quiero verlo…

-… que no, hijo, que es muy desagradable… esos animales son muy violentos y peligrosos y más mientras se dan su macabro festín. Si los buitres no bajan es porque están los cuervos, y si vamos nosotros los espantamos, ¿comprendes? -asentí, pero le seguí tirando de la manga de igual manera con los mejores ojos de gatito mojado que supe componer.

-Solo un poquito, de lejos, nos escondemos bien como me has enseñado y prometo, prometo… no decirle ni pío a mamá, lo prometo -me besé con fervor los dedos y él sonrió cómplice revolviéndome el pelo, meditándolo seriamente…

También sentía curiosidad por el atípico comportamiento de los buitres, bien lo sabía.

#7

-Como se entere… me corta en pedacitos, ¿entiendes? -advirtió, cómplice, y asentí sonriente y entusiasmado pegando botes a su lado, colgado de su firme y brillante mirada- Solo un vistazo, de lejos, y nos vamos enseguida que es peligroso…

-…que sí, que sí… -apremié impaciente.

-… y me obedeces en todo sin piar: si te digo nos vamos, nos vamos; y si te digo que ni respires y ni pestañees, ni respiras ni pestañeas, ni lates si hace falta, ¿estamos? -asentí obediente y sudando a mares de la impaciencia- Y tienes que estar muy, muy quieto y moverte muy, muy sigilosamente, mirando por donde pisas o los espantarás…

-…¿cómo un gato?...

-… como un gato… -sonrió orgulloso apoyándose en mis hombros y arrodillándose frente a mi- y mucho mejor de lo que lo has hecho antes -advirtió dedo en alto y asentí con vehemencia, dispuestísimo a mejorar-. Además no vamos a poder hablar nada de nada, que están muy cerca, solo señas y me miras a los ojos: en todo momento -asentí obediente e impaciente-. Nos vamos a esconder bajo los matorrales y camuflar entre la maleza y la espesura como te he enseñado, así no podrán vernos los buitres desde arriba, son un poco tontos… no como los búhos… -me guiñó un ojo susurrante, tan misterioso como ellos- Los búhos son los Emperadores de la noche, no lo olvides nunca y vigila bien tus espaldas, pueden estar acechándote desde cualquier lugar… -asentí, capturado totalmente por el tono enigmático de su voz y sus palabras, ni parpadeaba-. Y si se te acerca alguna culebra mientras estamos escondidos, no te alarmes ni te muevas: no te hará nada, las que hay por aquí a estas horas no son venenosas ni hostiles, solo son… culebrillas… ¿estamos? -asentí, no me caían mal las culebras- Igual que los insectos, ahora de noche hay muchos, ignóralos, como si no existieran, ya te los quitarás de encima cuando nos vayamos que no te van a hacer nada, son solo… bichos… -desechó con gesto despectivo- a lo mejor alguno te pica, pero te saldrá solo una roncha que picará y escocerá de la ostia y ya… -sonrió revolviéndome el pelo- Y, por último, en el caso de que algo se tuerza… -advirtió, muy, muy serio, dedo en alto- ni se te ocurra salir a correr con esos bichos encima y los cuervos por ahí, salimos del atolladero reptando tranquilamente entre los matorrales y la maleza, amparados bajo las copas de los árboles, silenciosos como serpientes hasta que nos hayamos alejado lo suficiente y podamos ponernos en pie y salir por patas, ¿entendido? Así no correremos peligro -asentí, muy firme, para que comprendiera que había entendido la relevancia de su orden- No se puede piar, es muy importante, ¡ni pío! -insistió con un leve capirotazo, que me rasqué botando de impaciencia, mirando a los buitres de reojo; se acuclilló junto a mi y me abrazó la cara con las manos para que no me distrajera-; y, recuerda, hay que estar muy, muy quieto y ser muy, muy cuidadoso y silencioso al moverte y al andar -asentí entre sus enorme dedos; me soltó y me miró expectante, las manos apoyadas en las rodillas- ¿Y cómo se hace eso Alan?

-… siendo paciente y prestando suma atención a todo lo que hago y todo lo que me rodea, esté a la vista o no, esté cerca o esté lejos; y, para eso: he de mirar atentamente por donde piso y a mi alrededor; caminar muy, muy despacio y con paso suave, liviano y seguro para que me dé tiempo a observarlo todo y no hacer ruino; y mantener mis cinco sentidos alerta en todo momento como si fueran uno solo -recité y tomé aire, a memoria no me ganaba nadie.

-Así me gusta, hijo -me besó en la frente orgullosísimo y sonreí de oreja a oreja- Ahora cierra los ojos… -obedecí- y relaja y afina el resto de tus sentidos, acompasándolos aquí...

Me tocó el corazón y el diafragma, ayudándome a respirar de la forma adecuada hasta que lo conseguí… diafragma, pecho, aguanta, aguanta, exhaaaaaaaaaaaaaala lentamente relajando los hombros hacia atrás… me lo enseñó el primer día que fuimos al monte cuando me saturé por tanto estímulo a mi alrededor.

... se lo agradecí enormemente, gracias a ello y tras años y años de práctica ahora puedo descifrar el lenguaje de la Madre Naturaleza como si fuera mi lengua materna, de hecho lo es, lo fue durante mucho tiempo al menos y ahora, ahora lo sigue siendo solo que distinto, muy distinto, tan distinto...

-Así, muy bien hijo, hasta que los sonidos de tu cuerpo y de tu cabeza se conviertan en tan solo un murmullo y los de fuera se escuchen claros como el agua que corre… -cogió mis manos entre las suyas; el cadente y susurrante tono de su voz lo hacía todo mucho más fácil- Intenta localizar de dónde proviene cada estímulo que percibas y sitúate en el espacio que ocupas entre la toda la vida que te rodea… -lo hicimos juntos, dados de la mano como siempre- ¿Estás? -se las apreté.

Me acarició la cara para que abriera los ojos y me señaló con la cabeza el camino en dirección a los buitres y los cuervos.


#8

…y le seguí en silencio….

Pisando como un gato por donde él pisaba. Escuchando, observando, oliendo, sintiendo y paladeando todo estímulo a mi alrededor con sumo deleite y atención.

Olía a frescura por la transpiración de las plantas, olía a tierra y a musgo y no a polvo como durante el día, olía a flores que dormitaban, a helecho y a jara, a agua que no sonaba ya muy lejos, olía a naturaleza, a pureza y a vida…

Y escuchaba a los animalillos corretear entre la maleza a mi paso, o trepar por los troncos de los árboles y por las ramas, las hojas de las encinas y alcornoques se balanceaban apenas por su leve peso… el aire en cambio las zarandeaba como caricias al viento…

Y sentía su tacto, empezaba a hacer frío, pero no tanto como para hacerme estremecer… disfruté de la brisa como si fuera el aliento de la mismísima Madre Naturaleza que esa noche nos daba cobijo y amparo… sentía el peso de la luna mirándome en lo alto, junto a todas las estrellas… y la tierra desmenuzándose a mi paso, no así las ramas y hojas secas que esquivaba con gracilidad y soltura, como las traicioneras piedras resbalosas de musgo, no las recubiertas de liquen, esas eran firmes y seguras.

…lo sentía, olía y escuchaba todo a mi alrededor, y del olfato pasaba a mi lengua, y del oído y la piel a mis ojos…

Y de repente me sentí uno más.

...sentí que me hacía uno con la naturaleza, como Qui-Gon con la Fuerza, pero yo no había muerto, yo me sentía más vivo que nunca…

Nunca había percibido el mundo como lo estaba percibiendo en aquellos momentos, todo me parecía tan inmenso y amplificado, tan estimulante, desconcertante, misterioso y enigmático… como la primera noche que pasé solo en el monte… millares de preguntas se apelotonaron en mi cabeza y en mi lengua todas a la vez, todas al mismo tiempo, infinitas como las estrellas sobre mi cabeza, tan rápidas como la luz del rayo, todas ellas mudas de impaciencia, todas ellas sin respuesta pese a su afán…

IndigoDolphins_73
Rango9 Nivel 42
hace 2 meses

Qui-Gon Jinn!! Qué maravilla, me encantan estas referencias.
Muy bonito @Gala_Sanchez_Montero , unas descripciones muy ricas que consiguen hacerme pasear por ese bosque y acompañar tu personaje.

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace 2 meses

@IndigoDolphins_73 gracias por seguir acompañándole tú a él ;)
Este personaje es un cinéfilo desde chiquitín, utiliza no solo el mundo animal para entender mejor su día a día, también la cultura que sus padres (muy sabiamente) le ofrecen y dosifican. Esta referencia en concreto es de su Yo más adulto evidentemente.
No te vas a aburrir con él, de pequeño es muy lindo ^^


#9

Por aquel entonces yo ya sabía que los seres humanos somos tan solo un animal más, me lo explicó mi padre cuando le pregunté por el ciclo de la vida y la pirámide alimenticia del Rey león, y me contó todo aquello de los monos que no supe a qué venía hasta que terminó su relato... el caso es que...

No entendía por qué los leones eran los que lo gobernaban todo, por qué el resto de animales se arrodillaba ante ellos sin más; y me dijo que era por su aplastante poder, porque eran carnívoros y eso les colocaba en lo alto de la pirámide alimenticia, pero no solo eso…

Me dijo que eran muy poderosos y muy fuertes, corpulentos y con una gran resistencia y potencia física, pero también ágiles y rápidos si la situación lo requería; decía que eran muy viriles y territoriales, de naturaleza tranquila pero de salvaje carácter si se les importunaba, que por eso eran buenos líderes, pero que había que tener mucho cuidado y mantener bien vigiladas sus enormes fauces, plagadas de despiadados colmillos, y su zarpas gigantescas y afiladísimas que con solo rozarte podrían matarte… su increíble melena les protegía además de los golpes de sus enemigos por lo que eran casi invencibles…

Me dijo que muy pocos animales podían hacer frente a un león y salir victoriosos, y que por eso se le consideraba el Rey de la Sabana; como Reina era también la pantera, o Emperador destronado el tigre en el Libro de la Selva, por no hablar del jaguar que mata a los padres de Tarzán... el caso es que...

Ya lo sabía. Y por eso me sentí como uno más pese a tantas y tantas y tantísimas preguntas que giraban y giraban y giraban dentro de mi cabeza, sedientas de respuestas en la punta de mi lengua. Entendí por qué a mi padre le gustaba tanto pasar el tiempo libre en el campo… aquello sin duda era una experiencia que iba más allá de uno mismo, más allá de lo que uno puede controlar… estar allí… rodeados de toda aquella vida que latía y percibía tan nítidamente como si flotara por encima del monte y aun así mantuviera los pies en la tierra… estar allí, estar allí…

...era un privilegio…

Entendí en ese preciso instante que los seres humanos estamos en lo alto de la pirámide alimenticia no porque seamos los más fuertes, que no lo somos, ni tampoco los más ágiles ni los más hábiles ni los más rápidos ni los más resistentes… pero sí los más inteligentes... tanto, que podemos pensar con palabras y darnos cuenta del lugar privilegiado que ocupamos en la Naturaleza.

Barajando esas ideas como si fueran naipes estaba yo cuando, quiso la suerte o la desdicha, que nos topáramos por fin con la prueba ineludible que confirmaba mi teoría: que todos, animales y humanos, estamos hechos de la misma carne que sangra.

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 2 meses

@IndigoDolphins_73 son los bichos más privilegiados del mundo, incluso más que nosotros. Convivo con tres y doy fe de ello. Yo ya lo he decidido: si me reencarno que sea en gato doméstico por favor ;)

Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace alrededor de 2 meses

Y yo una aguila... Ah ups eso no venia al caso. Aqui lo dejo lo retomare mas adelante. Va quedandote muy bien la historia👌 nos seguimos leyendo 😁


#10

...lo primero que vi fue el olor…

Olor a nausea, olor amarillo como ácido amargo espolvoreado con infinito azúcar, duro olor a excremento… tan intenso y penetrante que asfixió mis fosas nasales… me llevé las manos a la nariz asqueado, pero fue mucho peor porque me entró por la boca y el olor sabía a rancio y a podrido y a dulce pastoso que se hace bola y te deja la boca seca y pegajosa, como los polvorones de Navidad.

Tuve que detenerme para aguantarme las arcadas y no vomitar allí mismo las tripas o volveríamos a casa al instante. Mi padre volvió sigiloso sobre sus pasos, sacó una braga de camuflaje de uno de los bolsillos de la mochila que llevaba a la espalda y me la puso para amortiguar el hedor… algo era algo…

Se subió y ajustó la que llevaba puesta hasta quedar por debajo de los ojos y continuamos nuestro pausado y cuidadoso rumbo; acuclillados a la altura de los matorrales, cada vez más y más pegados al suelo a medida que nos aproximábamos al círculo de buitres... como sombras fantasmales que acechaban sobre nuestras cabezas... de no ser por la luz de la luna me habría cagado las patas abajo por tenerlos ya tan cerca.

El estridente y escalofriante graznido de los cuervos se escuchaba a cada silencioso paso más nítido… parecían muchos, muchísimos, una auténtica bandada… pero aún no podía verlos, solo escuchar su ávido aletear, sus insistentes y roncos alaridos, si prestaba atención incluso sus picos entrechocando con ansiedad y violencia… me ajusté la braga para que el maloliente olor no me desconcentrara y miré sobre mi cabeza: ya estábamos a apenas unos metros del círculo. Los graznidos ahora ensordecedores así parecían confirmarlo, y los buitres, tan, tan de cerca… eran imponentes, aún más enormes, grimosos e intimidantes, sus alas eran inmensas, casi tan grandes como yo seguro.

Mi padre se detuvo de repente, y con un gesto y los ojos me indicó que me quedara muy quieto y sin moverme; me agazapé, silencioso, sobre la maleza entre los matorrales bajo los árboles hasta quedar completamente oculto, respirando y latiendo apenas pese a mi nerviosismo... sonrió satisfecho y orgulloso con sus ojos. Me señaló con un gesto un poco más adelante y con los ojos me dio a entender que iría a comprobar la posición, a ver si era adecuada, y que esperara tranquilo.

Lo hice.

Lo vi zambullirse y desaparecer en la oscuridad entre la vegetación, sus pasos y su respiración eran tan medidos y sigilosos que enseguida le perdí la pista y el corazón se me empezó a acelerar... como es normal... logré controlar a duras penas la respiración. Oteé preocupado el cielo entre las hojas y la multitud de ramas que me protegían, tratando de identificar a los buitres, que continuaban impasibles con su simétrico y macabro baile esperando su turno. Agudicé el oído en dirección a los cuervos para detectar el mero revuelo fuera de lugar, para tratar de atisbar los pasos de mi padre en la penumbra de regreso, pero los horripilantes graznidos los ensordecían todo, hasta el ulular de los búhos... y eso que eran los Emperadores de la noche...

Me revolví, nervioso e inquieto, mirando con atención a mi alrededor, respirando apenas, palpando la tierra desesperado con las manos para pegarme a ella, como si aquello pudiera evitar que los buitres se abalanzasen sobre mí... era como taparse con la sábana cuando se tiene una pesadilla... miré con ansiedad a mi alrededor... los minutos se me estaban haciendo eternos... pero estaba bien oculto y mi padre no tardaría en volver, así que traté de tranquilizarme a toda costa... o entonces sí que sí escucharían los latidos de mi corazón que eran como los chivatos tambores de guerra de los Uruk-hai a aquellas alturas…

Y de repente sentí algo en la pierna y por instinto quise sacudírmelo, pero me contuve o sí que sí me descubrirían y caerían en picado sobre mi con aquellos gañotes y aquel pico ganchudo por delante, ¡y también me picotearían todos aquellos cuervos!... comencé a hiperventilar, sin atreverme a mirar, pero lo sentía subiendo y subiendo por mi patornilla... apreté los dientes y los puños, respiré hondo con cuidado y eché un vistazo rápido.

...suspiré tranquilo y aliviado...

Solo era una culebrilla bebé que correteaba por mi pierna... sonreí e intenté cogerla con cuidado de no hacer ruido, pero se escapó de entre mis dedos como la arena de la playa. Su piel estaba congelada y eso me dio escalofríos, pero no miedo... así eran ellas... los insectos a mi alrededor, que comenzaban a trepar también por mi cuerpo y a picarme sin compasión la carne, sin duda contribuyeron a distraerme del todo, mi padre tenía razón... eran irritantes.

…escuché susurros de vuelta…


#11

Mi padre reapareció entre la vegetación y me hizo un gesto pausado para que me acercara con cuidado y muy, muy pegado al suelo. Lo hice y, pese a la prisa que tenía dentro, me esforcé por caminar despacio, firme y seguro, atento a todo a mi alrededor y con los cinco sentidos como uno solo. Llegué hasta él y me revolvió el pelo orgulloso, me dio la mano y caminamos acuclillados apenas unos pasos, luego me indicó que me tumbara y reptamos entre la maleza otros tantos metros más. Por el camino nos pusimos perdidos de polvo y otras muchas sustancias que no me detuve mucho a pensar, pero el olor a tierra cerca de la nariz era tan agradable que todo lo demás me dio igual.

…se detuvo…

En un pequeño saliente elevado sobre el terreno y el río, cuyas aguas se deslizaban por su estrecho cauce a apenas unos metros por debajo de nuestra posición; la localización no era muy amplia, pero estaba bien cobijada por la espesura de los árboles de la rivera y el matorral bajo y tenía apenas maleza, tan solo tierra y piedra para podernos tumbar a salvo y no por ello incómodos del todo.

Él estaba tirado panza abajo en el suelo, observando atentamente por un hueco de tamaño y forma irregular que dejaban los árboles y las ramas de los arbustos silvestres que teníamos delante. Con un gesto me indicó que reptara a su lado, advirtiéndome con otro de una piedra afilada entre ambos. Me situé junto a él y, una vez me hube acomodado adecuadamente, me señaló con los ojos hacia arriba, los buitres volaban prácticamente sobre nuestras cabezas... el ritmo de su aleteo era grave y pausado… entrelazó sus dedos con los míos y me agarró los ojos muy fuerte con los suyos señalando con la otra mano al frente a través de la oquedad en la vegetación.

Y me atreví a mirar por fin por ella: la espantosa escena acontecía en las orillas del río, la luz de la luna creciente, reflejada en su calmada superficie, contribuía a iluminar la horrible imagen que se iba dibujando ante mis ojos escapando de la penumbra cuanto más fijaba mis pupilas en ella… acostumbrándolas a la oscuridad…

Y maldita la hora en que lo hice porque esa imagen, a día de hoy, se conserva igual de nítida en mis pesadillas, como si fuera carnaza en salazón.

Me llevé las manos impresionado a la boca sin poder tan siquiera pestañear.

Nunca había visto nada tan desagradable y repugnante, ni siquiera las hormigas trasladando a trozos a un pajarillo muerto y reseco eran tan horribles.

La imagen me conmocionó.

Los cuervos, una auténtica bandada, parecían hormigas gigantescas y emplumadas, con alas y garras y picos, y que gritaban como locas, como si fueran… humanas… y, y… ¡se estaban alimentando de un muerto!... de carne muerta, de sangre y de tripas y de ojos y de lengua… de perro… no, no… por la cola apenas visible entre semejante jaleo de aleteos y ávidos ronquidos parecía un lobo… aquellas alimañas del diablo se estaban alimentando de un lobo muerto… un lobo…

...que estaban...y siguen... en peligro de extinción...

Mi impulso fue ir a espantarlos para que le dejaran en paz de una vez, pero mi padre me detuvo con fuerza por la espalda pegándome de nuevo al suelo con dureza, su mirada fue tal que me achanté y lloré de impotencia…

-Pero papá… -susurré apenas, suplicándole con la mirada y señalando la escopeta; él negó con la cabeza dejando caer sus párpados.

Juntó nuestras frentes acariciándome el pelo y se quitó la braga para que pudiera leerle los labios, su voz no llegaba ni a murmullo.

-Este es el ciclo de la vida que te expliqué, hijo: naces, creces, te reproduces, mueres y los carroñeros se alimentan de tu cadáver; luego la tierra se alimentará de tus huesos, y en ella crecerán setas y todo tipo de plantas y árboles que darán cobijo y alimento a los que se quedan…

Secó mis lágrimas con sus enormes dedos a la par que yo asentía tratando de digerir lo indigerible… visto así, no había nada que se pudiera hacer ya… resoplé, limpiándome los ojos borrosos yo solo, y volví a mirar. Mi padre no soltó mi espalda por si acaso.

Hace alrededor de 2 meses

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IndigoDolphins_73
Rango9 Nivel 42
hace alrededor de 2 meses

Y pasarás a formar parte del resto de seres. Esta es la vida eterna, también conocida como el ciclo de la vida

Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace alrededor de 1 mes

No me convencio la idea del niño de ir a espantar a los cuervos. Por lo demas muy bueno.

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 1 mes

@Don_Diego Él es así de impulsivo y empático, no se las piensa si ve que algo o alguien está sufriendo porque es como si se lo hicieran a él.


#12

Y lo que vi… fue mucho más horrible de lo que tan solo atisbé al principio, nublada mi percepción por la impresión que me había causado la imagen.

Si agudizaba la vista y el oído y el olfato estábamos tan cerca que era como estar allí mismo… y vi… vi a los cuervos como un remolino de plumífera oscuridad sobre el cadáver del pobre lobo, vi cómo sus despiadados y hambrientos picos hurgaban en las tripas abiertas por ellos con avidez, cómo extraían con hambre voraz pellizcos de músculo y vísceras, hebras de carne sanguinolenta... sus plumas apelmazadas y pegajosas por las gotas de sangre derramada, tan brillante a la luz de la luna como sus sádicos ojos.

...eran unos cabrones miserables, unos cobardes de mierda…

Se apelotonaban y revoloteaban sobre todo en la cabeza, y allí picoteaban sin ningún tipo de compasión sus ojos, su lengua y sus orejas… se alimentaban con sumo deleite en torno al ano y los testículos... lo que me pareció aún más horrible, eran unos seres despreciables…

Alcé la vista al firmamento, al mudo círculo de gañotes y plumas… ellos sin duda serían mucho más despiadados… bajé la mirada hasta el pobre lobo y comprendí que, en efecto, de él tan solo quedarían los huesos... ni siquiera eso… con aquellas atroces garras y aguileños picos seguro que podrían destrozarlos hasta llegar al tuétano y sorber el jugo como si fueran mariposas emplumadas y gigantescas provenientes del mismísimo infierno… la idea me hizo estremecer de pavor…

Y entonces, el instinto debió de agudizarme aún más el oído porque… escuché un jadeo apenas audible… orienté mi oreja izquierda hacia él, mi padre me miró preocupado y con el ceño fruncido… entonces sonó otro… ¡no me lo pude creer! no me lo pude creer... ¿quién podría creerse algo así?... seguí escuchando con atención, cerré los ojos y todo para asegurarme esta vez y… al jadeo le acompañó un efímero resuello de confirmación.

Me tensé al instante, dispuestito a saltar al foso y defender al lobo, pero mi padre me aplastó de nuevo contra el suelo hasta que mordí el polvo, literalmente… me revolví, salvaje e indómito... y él se tuvo que tirar prácticamente encima de mi para mantener la posición y que no nos descubrieran.

… el pobre lobo, qué había hecho él, ¿eh?, ¿qué había hecho él?, seguro que estaba cojo por alguna trampa de algún cazador como mi padre, tal vez incluso de algún amigo suyo, o porque le habían disparado o envenenado por comerse a las ovejas, quizás estaba enfermo y su manada le había abandonado, o quizás era demasiado viejo y no podía seguirles el paso…

El caso es que ningún ser sobre la tierra merecía una tortura así, mucho menos un animal tan hermoso, inteligente, noble y valiente… ¿cómo se podía ser tan miserable?, ¿cómo se podía tener tan poca decencia?, ¿tan poco respeto?, ¿tan poca consideración y escrúpulos?...

Hace alrededor de 2 meses

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Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 2 meses

@IndigoDolphins_73 no lo sabes tú bien ;) a esta edad es que no se las piensa, funciona por puro impulso e instinto con una mente privilegiada, lo cual no hace muy buena combinación a veces.


#13

-Pero papá, ¡está vivo!… -gimoteé impotente, él me acalló enseguida con un gesto… no podía creerlo, no podía creerlo…- tenemos que…

-…¡ssssshh!, no se puede hacer ya nada por él, Alan…

-…¡¿pero qué dices?!, nadie merece morir así… -me amordazó la boca con su enorme mano.

-… ¡ssssssssssshhhhhhhhhhhhhh! ¿Y qué quieres que haga? -ahogó su voz en apenas murmullo- ¿que espante a los cuervos?, vendrán los buitres… ¿mato a los buitres con la escopeta?, ¡también están en peligro de extinción!, me caería una bien gorda por eso… -me zarandeó para que espabilara- Te pones así porque es un lobo y los lobos te gustan y te caen bien, pero ellos… -los señaló sobre sus cabezas- también tienen derecho a vivir y a alimentarse por mucho que te desagrade su aspecto o te repugnen sus hábitos de vida. Nos vamos -negué con vehemencia tras su mano- ¡Nos vamos! Y como se te ocurra volver a abrir el pico: no vuelvo a traerte al monte, ¿me has entendido? -asentí rendido, qué iba a hacer, a eso no podía arriesgarme ni me iba a quedar allí solo, eso ni pensarlo.

Eché un último vistazo negándome a creerlo, con la esperanza de que al haberme dado la vuelta todo se hubiera quedado en una pesadilla fruto de mi volátil imaginación… agudicé el oído, reticente a quedarme de brazos cruzados, a abandonar a aquella pobre criatura a merced del dolor y la oscuridad más absolutas.

El revoltijo de plumas negras aleteaba sobre su corazón aún palpitante tras las pocas capas de músculo que lo separaban de sus hambrientos y despiadados picos… aquella imagen me pareció entonces la antesala del mismísimo infierno…

Mi cabeza no alcanzaba a imaginar que pudiera existir algo más demencial y horripilante que aquello que se negaban a contemplar mis ojos, aquello que me negaba a entender, mucho menos a creer sin más como hacía mi padre… era demasiado cruel…

Pero no escuché ni mucho menos vi ya nada, ni jadeo ni resuello alguno, y comprendí que... el anterior había sido el último… cerré los ojos y lloré en silencio por el lobo, los alcé con el ceño fruncido hacia los buitres… de nuevo hacia los cuervos, cada vez menos… mi último adiós a la pobre y desdichada criatura.

Y entonces.

Entonces mi padre me llamó la atención para que le siguiera y, al mirarme a los ojos para insistirme sin admitir réplica, me vi reflejado en ellos… rodeado de oscuridad, pues sus ojos son tan negros como los míos y solo la penumbra nos abrazaba aquella noche…me vi tan delgado, tan escuálido en realidad, tan bajito, con las manos y pies tan pequeños, los brazos y piernas como alambres y mi cara… mi cara de niña...

Los ojos se me anegaron de lágrimas sin saber por qué, de repente me empezó a faltar el aire y, antes de que pudiera hilar un pensamiento con otro, mi padre ya había abandonado la mochila y cargaba conmigo a su espalda, reptando por el suelo…

Escondí la cara avergonzado en el hueco de su cuello, llorando en silencio para no espantar a los cuervos y que los buitres no se abalanzaran a por nosotros… visto lo visto, nos devorarían igualmente…

Hace alrededor de 2 meses

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Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace alrededor de 1 mes

Ahhh. Usted disculpe Gala, se me paso por completo o cuando lo lei no capte lo que estaba escrito. Ahora entiendo al niño! Queria echar a los carroñeros porque el lobo seguia vivo. Ups que despiste el mio. 🙏. Muy buena historia.

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 1 mes

@Don_Diego una nefasta casualidad que ya le condicionará de por vida; los diálogos que vienen a continuación son fundamentales en la formación de su personalidad y su forma de pensar.
Ya entenderás más adelante su afán por defender al lobo :(
PD: no te olvides de las canciones, si las escuchas al final de cada segmentos de cajas señalados aportan información extra sobre cómo interpretar estas cajas y cómo se siente él en ese momento y ya en retrospectiva de adulto. De hecho, algunos videoclips le vienen al pelo :D (pura casualidad, pero me entusiasma, la verdad!!)


#14

Y mi padre reptó y reptó conmigo a cuestas... primates los dos como hace miles de años…

Me agarré a su cuerpo como una lapa, como si fuera el único asidero firme sobre el planeta tierra… él notaba mi angustia, que yo lo sé… por eso se daba tanta prisa, jadeaba y resollaba y se estaba desollando los brazos y las manos con la maleza y las piedras del terreno al avanzar en la oscuridad sin miramientos; no parecía importarle nada más que alejarse de la escena del crimen lo antes posible y poder hablar conmigo. Por el latido de su corazón sabía que se sentía culpable y que no me echaría la bronca por desobedecerle.

Lo que no sabía era de dónde venía la tenaza al rojo vivo que se agarraba a mi corazón ni las manos invisibles que me asfixiaban la garganta ni los gusanos que parecían revolverse en mis tripas ni la bola de hierro en mi estómago que amenazaba con hacerme vomitar por su propio peso… ni mucho menos por qué de repente me venían a la memoria todos los insultos, mofas y gracietas sin gracia alguna de mis “compañeros”, las exageradas imitaciones, los violentos empujones y arañazos, traicioneras zancadillas, arrastrones por el suelo, puñetazos a quemarropa, patadas y palizas... en clase, en el recreo, a la salida del colegio, en el barrio, en el parque...

Aquellos nauseabundos y dolorosísimos recuerdos se revolvían y picoteaban mis retinas con tantísima saña como los cuervos que dejaba a mis espaldas... como aguijones de avispas enfurecidas envenenadas por su propia virulencia… se agarraban a mis pupilas como los dedos crispados y heridos de mi padre a la tierra para seguir avanzando lo más rápido posible.

...no veía nada más que dolor y sombras borrosas tras las lágrimas y me angustié aún más....

Estábamos rodeados de la más absoluta penumbra y de fondo solo escuchaba a los cuervos volar en retirada, me negué a mirar atrás para comprobar cómo los buitres descendían con pesado aleteo, en plumífera y gañotil espiral, a su macabro banquete… no quedarían ni los huesos, eso seguro.

...contra el débil nadie tiene piedad…

El lobo no sería muy listo si cayó en una trampa de los amigos de mi padre, que lumbreras precisamente no eran; o si bebió como un idiota del veneno sin que el olfato y el gusto le alertaran antes; no fue lo suficientemente ágil ni veloz para escapar de las balas de una escopeta que, encima, tenía que recargarse; ni lo suficiente fuerte para no caer enfermo; y si era viejo… lo mejor era que muriera cuanto antes en vez de ser una carga para la manada, los pondría a todos en peligro con su debilidad y tendrían que cazar por él sin que él, el pobre, pudiera aportar nada a cambio.

... para vivir así, siendo un inútil al cuidado de los otros, mejor morir comido por los cuervos...

Hace alrededor de 2 meses

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apoptosis
Rango13 Nivel 60
hace alrededor de 2 meses

Ohhh, he disfrutado mucho, Escribes muy muy bien, espeluznante enfrentarse a esa tierna edad a la realidad cruel. ¿Termina aquí ya la genealogía de la bestia?El último párrafo... los pelos de punta.

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 2 meses

@apoptosis me alegro de que te haya gustado!! =D
La vida de este personaje (muy especial, como ves) es bastante truculenta ya desde liliputiense. Es el personaje del hilo argumental de la muerte (creeeeeeeeeeema ;) y el personaje de la música (solo que a esta edad el pobre aún no tiene la suerte de conocerla, solo los sonidos de la naturaleza).
Esta historia no acaba aquí (¡anda que no queda! :)
Ahora vienen los diálogos que son la mejor parte: de pequeño cada vez que abre el pico sube el pan (para que me entiendas xD), ¡es lindísimo!

Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace 19 días

Ya vuelvo a retomar la historia 😁👍. Hey! Que malditos pueden ser lo chiqullos del demonio (experiencia propia, se me revivio) sigo leyendo.


#15

BÚHO: EMPERADOR DE LA NOCHE (NIÑEZ: 6 AÑOS)
___________________________________
Mi padre se puso por fin en pie y trotó unos cuantos metros más, hasta que sus terrosos pasos silenciaron por completo el graznido de los carroñeros. Él se movía rápido, pero mis recuerdos y mis ideas y mi angustia eran mucho más rápidas que él y comencé a jadear, de repente me faltaba tanto el aire y la bola era tan pesada que amenazaba con arrastrarme hasta el mismísimo núcleo terrestre.

Me bajó de su espalda y me sentó sobre una piedra; le fui a mirar desesperado, sin aire ya, pero sus ojos estaban a mi altura y tan cerca que… enrollé angustiado mis piernas y mis brazos en torno a su prominente barriga, tan dura como la piel de la montaña, y escondí mi cara y mis lágrimas en ella avergonzado. Pero mucho más seguro.

Él me acariciaba el pelo y se mantenía firme como una roca para mi... y yo me aferré a él como me aferro a la dureza de la piedra cuando escalo… su respiración era tan fuerte y honda como el viento en la cumbre, su piel palpitante de calor como las entrañas de la tierra y sus manos me agitaban el pelo como bocanadas de aire… crispé mis dedos en su espalda, agarrándome a su pétrea carne, mucho, muchísimo más tranquilo.

-Te dije que sería desagradable… -limpió mis lágrimas de angustia, con ellas mi cara llena de tierra y polvo.

-… no es por el lobo papá, o sí, no sé… no puedo pensar, estoy pensando muchas cosas y todo a la vez y muy deprisa y me agobio y… y… -sollocé impotente y frustrado, y él juntó nuestras frentes encerrando mi cabeza entre sus enormes y peludas manos- Me duele papá… -gemí, apretándome el corazón y el cuello, ahogado en mis propias lágrimas.

-Sssssssshhhh sssssshhhh, sssssshhhhhhhhh -abrazó mis manos con una sola de las suyas, con la otra me acariciaba la mejilla, nervioso, rodeándome con su poderoso y pesado brazo, me besaba culpable en la coronilla- Escúchame bien hijo… ¿te acuerdas de la última vez? -asentí cerrando los ojos, temblando como las hojas de los árboles a mi alrededor- Así, muy bien…

-… ¡hay imágenes papá!, hay imágenes que no me gustan… -los abrí al instante, llorando océanos.

-… escúchame, hijo, escúchame y haz lo que te digo, sabes que funciona… -me zarandeó muy serio y contenido-: cierra los ojos, escucha con atención a tu alrededor y afina el oído mientras respiras hondo… así, así… -me ayudaba a tomar y expulsar el aire con la mano en el pecho- escucha a tu alrededor con atención y agárrate al primer sonido agradable que encuentres… -a lo lejos ululó un búho.

-… ¡un búho!...

-… agárrate al búho, venga, agárrate a él, ¿estás? -asentí fervientemente-; pues vuela con él hijo, aléjate con él de esas imágenes, ve a donde él vaya, a la velocidad a la que él vuele, trata de imaginar lo que ven sus ojos de búho, el viento en el pelo y en la piel como en sus plumas… ¿lo notas? -asentí, trasportado a metros y metros de distancia sobrevolando el monte-, ¿y notas cómo todo a tus pies es insignificante?, ¿diminuto? -asentí-, es como cuando escalas, ¿o no? -volví a asentir con vehemencia- ¿y cómo te sientes cuando escalas?

-… mejor que nunca…

-…¿y ahora?, ¿cómo te sientes? -sonreí aliviado entre lágrimas.

-…mejor que antes… -me abrazó, algo aliviado pero mucho menos que yo... su corazón iba a galope tendido...

Me dejó seguir volando hasta que la bola de hierro se disipó por el ácido de mis jugos gástricos como una pastilla efervescente y la tenaza se cayó sin fuerzas ya para apretar mi corazón, que dejó de resollar en mis sienes, los gusanos murieron de indigestión en mis tripas y la mano invisible que me asfixiaba el pescuezo tuvo piedad y me soltó por fin…

Abrí los ojos agradecido, llorando pero de alivio; me separé de él, que besó y me acarició el rostro culpable, reconcomido por los remordimientos... autosentenciado y autoflagelándose… el latido a trompicones de su corazón desacompasaba el mío.

Hace alrededor de 2 meses

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Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace 19 días

La bola de hierro que era atraida al centro de la tierra, me parecio genial. Exelente. Va exelente.


#16

-¿Me vas a contar por qué te has puesto así, si no ha sido por lo del lobo?

-Es por el lobo y no es por el lobo papá, no sé decirlo… -musité impotente, pese a sus caricias de ánimo en el pelo.

-… inténtalo, hijo, que yo sé que tú puedes…

-… no sé papá, me hace daño y me siento mal conmigo…

-…¿cómo que te sientes mal contigo?, ¿el qué te hace daño, Alan? -me preguntó, muy, muy serio haciendo que le mirara; hui de sus ojos avergonzado- Alan, mírame -negué triste, evadiendo su mirada inquisitiva otra vez-, por favor mírame… -volví a negar, tozudo- Hijo… ¿por qué me apartas la cara? -musitó, alarmado.

-No me gusto papá… -murmuré entre dientes.

-… ¿cómo que no te gustas? -susurró contenido.

-Mírame… -me señalé entre mohínes rompiendo a llorar de nuevo- Soy débil, papá, como ese lobo… y a mi… a mi también me van a comer los cuervos…

-… pero hijo, no te tomes al pie de la letra lo que te digo…

-… no es eso papá, eso lo entiendo y ya -deseché nervioso-, no me gusta pero lo entiendo…

-…Alan… hijo… -me obligó a mirarle sin contemplaciones, muy serio y de repente muy cabreado- ¿Han vuelto a meterse contigo en el cole? -negué con la cabeza… nunca he sido ni seré un chivato- Alan, contéstame, por favor… ¿han vuelto a meterse contigo?... Hijo, si te han hecho daño quiero saberlo, me estás preocupando… -la voz se le quebró y me quebré yo también.

-Yo no soy ningún chivato papá, puedo ser débil, pero no un chivato… -negó contrariado con la cabeza, apretó fuerte los puños separándose de mi y se puso a caminar de un lado para otro como un animal enjaulado- Tú me dijiste que chivarse estaba mal -me defendí-, que hay que protegerse entre los amigos…

Su cuello y su mandíbula estaban tensas, muy tensas, tanto como sus puños, volvió a mi lado conteniéndose, bien lo sabía… su corazón palpitaba tan hondo, tan fuerte y tan rápido que temí que se apoderara de mis latidos…

-… hijo… no me refería en absoluto a eso, esos… niñatos… son unos cabrones hijos de las mil putas, no son tus amigos…

-… pero yo quiero que lo sean…

-… pero no lo son, Alan, y mejor que nunca tengas amigos así, ¿me oyes? Mejor estar solo que rodeado de gente de esa calaña -me zarandeó por los hombros, extremadamente serio y preocupado- ¿Y Nikolai?, ¿dónde está cuando se meten contigo?...

-…estamos en clases diferentes este año, papá, ya te lo dije… solo puede defenderme en los recreos y en la salida y a veces nos acorralan y nos zurran a los dos, a mi por débil y a él por… tener que protegerme como siempre…

-… hijo, te dije que te defendieras, que podías defenderte si se metían contigo…

-… pero yo no soy fuerte, papá… lo intenté, de verdad que lo intenté, pero fue peor… -sollocé impotente apretando mis puños de mierda- ahora la toman todavía más conmigo porque saben que no sé defenderme…

-…¿Y se puede saber por qué no me has dicho nada?

-Pues porque me da vergüenza… -musité colorado bajo la capa de tierra, polvo y lágrimas que cubría mi rostro- y porque no soy un chivato, ya te lo he dicho -repliqué, hostil.

-A ver Alan, no está mal ser un chivato si está en juego tu integridad…

-…¿y qué es eso?

-Tu bienestar físico y de aquí -me aferró por las sienes y me miró muy firme y muy serio... sus ojos eran como barrancos de oscuridad profundísimos...-. No puedes permitir que los demás te peguen y abusen de ti, hijo, pero lo que sí que no debes permitir en la puta vida es que los demás se te metan aquí dentro -me dio fuertes golpecitos para que me entrara en la mollera- Lo que piensen, lo que digan, lo que murmuren, lo que cuchicheen a tus espaldas… todo eso tiene que darte igual porque solo son gilipolleces, tú estás muy por encima de esa mierda, Alan, lo sabes de sobra -me cogió por los hombros-. No debes permitir que te afecte y mucho menos que entren en tu cabeza porque eso, hijo, eso… es lo que te hace débil, no el hecho de no saber pegar puñetazos… eso se puede aprender… pero mantener esto a salvo, Alan, siento decirte que es cosa de cada uno, en eso no puedo ayudarte como me gustaría… -suspiró frustrado acariciándome el rostro- Lo que tienes aquí dentro es lo más valioso que posees, aquí dentro está todo lo que tú eres, tu personalidad, tus gustos, tus aficiones, tus sentimientos, emociones, sueños, deseos… tu increíble inteligencia… todo está aquí dentro, hijo mío, y si permites que los demás se apoderen de ello… ya no te pertenecerá a ti, ya no lo controlarás tú si no ellos… su lengua sucia y asquerosa y sus mentirosos e hirientes pensamientos, ¿comprendes? -asentí con el ceño fruncido.

Capturado por sus palabras y el latido pesado, hondo y angustiado de su corazón, por su mirada... de negrura abisal...

Hace alrededor de 2 meses

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Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace 19 días

Gracias por el segundo video motivacional. 🙆. Magnifique!

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace 19 días

@Don_Diego Si lees el relato atendiendo a la lista de reproducción que hay en la última caja entenderás mucho mejor sus sentimientos ;)


#17

-¿Y cómo hago para que me dé igual?

-¿Siguen diciéndote que pareces una niña? -asentí avergonzado, pero él me alzó la cabeza con ceño fruncido muy serio- ¿por qué me apartas la cara a mi, que soy tu padre?

-…odio mi cara papá, si pudiera me la arrancaría con las uñas…

-… pues eres idiota, hijo, porque eres un chico guapísimo…

-…con cara de chica… -la oculté de nuevo entre las sombras.

-… casi idéntica a la de tu madre cuando tenía tu edad… -susurró y le miré pese a la vergüenza- ¿y odias la cara de mamá? -negué apenas, sus ojos brillaban en la oscuridad como estrellas-, ¿entonces por qué odias la tuya, si eres todavía más guapo?

-… porque a mi no queda bien, yo no soy una chica por mucho que lo digan los demás, ni tampoco maricón aunque…

-…¿cómo?, ¿quién te ha dicho eso?... -interrumpió, muy, muy cortante y serio, se esfumó el brillo de sus ojos y todo.

-… los de siempre, es la nueva moda… -confesé- lo busqué en mi diccionario pero no viene y me da vergüenza preguntar, ¿qué es? Ni siquiera sé lo que sig…

-… no es nada, hijo, otra mentira más… -interrumpió con tono tan tajante como tenso, el cabreo palpitaba en su cuello otra vez- mañana voy a hablar sin falta con la directora, me va a oír, ¡vamos que si me va a oír!…

-… ¿qué?, ¡no, papá! ni se te ocurra ¡ni se te ocurra!, no quiero líos que luego todo empeora, y, y… -me apresuré a denegar con espavientos que él detuvo al instante con sus poderosos puños que aprisionaron los míos como si fueran los de un bebé.

-… esta vez no va a empeorar, confía en mi… -negué con vehemencia, lágrimas de angustia nublaron mis ojos, temblaba de arriba a abajo y eso que aún ni me habían rodeado los cuervos- Mírame y escúchame bien: tú no eres maricón, ¡eso ni en broma!, ni tienes cara de chica: eres guapísimo, como tu madre, y cuando seas más mayor las niñas se van a pelear por ti, porque las beses con ese piquito de oro tan ingenioso que tienes, ¿me oyes? -me soltó los puños y me agarró con extremada firmeza por la cara- Se engancharán a tus labios como lapas, por muy de chica que parezcan, ya verás. El único problema que tienes no está en tu cuerpo ni mucho menos en tu cabeza, hijo -me limpió las lágrimas con cierta rabia-, son esos críos del demonio, unos niñatos ignorantes con mala folla que no saben hacer la o con un canuto y que no tienen ni la más mínima educación ni respeto… pero tú, tú estás muy por encima de todos ellos… -me zarandeó contenido, con el rostro crispado- Tú, Alan… puede que ahora seas el pez pequeño pero cuando seas mayor, hijo, los devorarás a todos ellos hasta no quedar títere con cabeza…

-… ¿y qué hago hasta entonces? -susurré.

Yo no quería devorar a nadie, pero era mucho mejor picotear a tener que seguir aguantando el martirio del lobo… en eso no podía estar más de acuerdo...

-Fortalecerte -indicó a golpecitos en mis sienes-; tu poder no radica en los músculos, como en el caso del león, ni tampoco en la nobleza como el lobo… y mira que eres noble, hijo, pero eres aún más inteligente… -acarició mi pelo nervioso, no entendí por qué- Alan… tu punto fuerte es la inteligencia, como los búhos…

Hace alrededor de 2 meses

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Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace 19 días

Yo quiero ser un búho!!! Jiji. Ya me quede atrapado. Sigo leyendo.

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace 19 días

Aquí empieza el gazpacho mental de mi pobre niño :( ¡a un crío tan inteligente y con la imaginación tan volátil no le puedes andar diciendo que es como un puto búho! Porque SE CONVIERTE en un puto búho :D

@Don_Diego Alan es una criatura maravillosa, ya verás, estoy segura de que no te decepcionará ;)


#18

-…¿cómo los búhos?

-Como los búhos… -susurró persiguiendo con sus dedos la forma de mis ojos y mi mandíbula- Hijo… tú eres muchísmo más listo que tus compañeros, tú podrías llegar a anticiparte a sus movimientos, incluso a saber lo que piensan si tienes paciencia y eres buen observador, como cuando vamos de caza… -asentí tratando de recomponerme por orgullo- Observa sus debilidades y sus fortalezas, sus hábitos y rutinas, observa detenidamente sus deseos más íntimos, sus apetencias, sus vicios y también sus virtudes, presta atención a su comportamiento y a su forma de pensar y de relacionarse y de moverse…

-…¿cómo si fueran presas?

-…como si fueran presas que algún día tendrás la oportunidad de cazar… -sonrió y sonreí con él, mucho más tranquilo, eso sabía cómo hacerlo: nos habíamos tirado todo el verano practicando en el campo y ahora cada fin de semana; aprendí a moverme por el monte, a rastrear animales y a poner trampas para cazarlos, cada una adecuada a cada tipo de presa, eso era la clave del éxito- La información es poder, hijo… la información es mucho más poderosa que la fuerza bruta -asentí, fascinado-, y una lengua afilada puede hacer mucho más daño que el más fuerte de los puñetazos o de las patadas…

-… y yo tengo un piquito de oro -sonreí con el pecho henchido.

-…por eso te lo estoy diciendo -me revolvió el pelo con sonrisa algo triste-. Es tu punto fuerte Alan: si los cuervos y los buitres vienen a por ti no dudes en emplear toda tu inteligencia contra ellos, no frenes tu lengua y los machacas con palabras como ellos te machacan a ti a puños a la salida del colegio -asentí convencidísimo de su plan maestro.

-¿Crees que con esa estrategia seré lo suficientemente fuerte?

-Mañana os venís Nikolai y tú, que su padre y yo os vamos a enseñar a pegar unas buenas ostias para que podáis defenderos, ¿te parece? -asentí, aún más convencido si es que era posible, y lo abracé enterrando la cara en su enorme y pétrea barriga, sintiéndome mucho más ligero.

-Gracias, papá, por no echarme la bronca…

-…¿y por qué te la iba a echar? La culpa no es tuya, hijo, es de los demás: la gente es idiota y la estupidez humana no tiene límite ni perdón -mi cabeza subió y bajó por su hondo suspiro; enredaba los dedos en mi pelo todavía nervioso- ¿Me prometes que no dejarás que los demás se adueñen de tu cabeza nunca, jamás? -hizo que le mirara, sus ojos dudaban aún más que sus dedos- El único dueño aquí dentro tienes que ser tú: solo tú, porque solo en ti mismo puedes confiar…

-… te lo prometo -me besé los dedos para tranquilizarle… ni por esas…-, pero yo confío en ti papá…

-… yo me equivoco muchas veces, hijo, ¿o no se ha visto ya? -resopló y le di un beso.

-Tú también tenías curiosidad, porque tú eres como yo… -rió a carcajada limpia, el eco elevó su risa por encima de las copas de los árboles.

-… más me gustaría a mi ser como tú, hijo… -me acarició el rostro fascinado; a saber por qué, si era horrible.

-… tú eres la persona más lista que conozco, mucho más que mis maestros del cole -rió, el eco ni siquiera había llegado a su fin-, incluso más que mamá… pensáis muy distinto… ella piensa con el corazón, no con la cabeza como haces tú.

-El caso está en que tú piensas como los dos, a la vez, y en que… Alan… eres más inteligente de lo que es normal para tu edad, en realidad... de lo que es normal a cualquier edad…

-… ¿por eso pienso tanto todo el rato y tan rápido? -asintió sonriente con ojos brillantes como el cielo por la noche-; ¿por eso me agobio cuando se me va de las manos? -volvió a asentir con cara de circunstancias.

-Es como si… tu cerebro fuera una antena parabólica que atrae y almacena en su interior toda la información posible a la vez; tus cinco sentidos captan muchísimos estímulos al mismo tiempo y cuando tratas de… organizarlos… tu cabeza te bombardea con muchas ideas muy diferentes que no sabes de dónde vienen ¿verdad? -asentí, como siempre me leía la mente, ¿yo también podría llegar a hacer eso si me esforzaba lo suficiente?- Como es mucha cantidad y proviene de sitios muy diferentes, a veces la antena se colapsa y saltan chispas y…

-…¿y eso es lo que me pasa? -interrumpí, ¡comprendiéndolo por fin!- ¿y cómo hago que no pase?

-Por eso venimos al campo y te enseño a moverte por él, a percibir todo lo que tienes alrededor, a distin… -asentí entendiéndolo todo, todo de repente.

-…entonces ¿solo tengo que hacer en el cole lo que hacemos en el campo?

-Algo así, sí… salvando las distancias, claro, no te me pongas a trepar por la fachada del colegio -rió revolviéndome el pelo y abrazándome por los hombros, me sonrojé al instante... había sido mi primera idea...- Pero sí que estaría bien que aplicases lo que yo te enseño en el monte cuando estés allí, podría servirte de ayuda… en nada se diferencia el patio del recreo del monte por la noche ¿o no? -asentí triste; él me levantó la cabeza por la barbilla buscando mis ojos con los suyos, tan negros y brillantes aquella noche- ¿Qué harás entonces cuando vengan a por ti los buitres y los cuervos Alan?

-Les picaré con mi pico como hacen ellos hasta hacerles sangre… hasta comerme su carne, sus ojos, su lengua, sus orejas y llegar hasta el tuétano si hace falta… pero yo no soy un carroñero, yo soy un búho…

Hace alrededor de 2 meses

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Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 2 meses

@IndigoDolphins_73 eso desde luego, es increíble con él en esta época... las movidas turbias vienen después (creo que ya se puede ir intuyendo por qué) :(


#19

-… un búho pequeñito aún y no muy fuerte, pero sí muy rápido, ágil, grácil y escurridizo; con un plumaje brillante, hermoso y aterciopelado; con unos ojos enormes y misteriosos capaces de observarlo todo a su alrededor; y un piquito de oro que será capaz de conquistar a las más bellas mujeres y de derrotar a los más viles niñatos -reímos juntos, yo me imaginaba como búho y se me quitaron todas las preocupaciones... porque eran los emperadores de la noche y pocas aves hay más poderosas que ellos, por no decir ninguna...- Y dentro de poco… te crecerán las garras y podrás arañarles en la cara por todo lo que te han dicho… porque es su cara la que tienes que arañar, Alan, no la tuya… tú eres perfecto tal y como eres, hijo, ¿me oyes?... Y no dejes que nadie, absolutamente nadie, ni siquiera yo o mamá, cuestione lo que eres, lo que piensas o lo que sientes…

-… pero yo no sé lo que soy, papá -susurré al instante, con miles de ideas a toda velocidad... porque era gato, eso seguro, pero ahora también era búho, ¿se podía ser dos animales tan distintos a la vez?, ¿y si por dentro era más cosas y aún no lo había descubierto?... .

-…ni tú ni nadie, hijo -sonrió triste-; hay gente que se muere sin saberlo, la cosa está en intentar averiguarlo mientras estemos vivos…

-…¿cómo se puede morir alguien sin saber quién es, ¡eso es imposible! -esta vez su sonrisa fue como ceniza de cigarrillo.

-Tú seguro que tienes la oportunidad de descubrirlo a tiempo…

-…¿y si no lo hago qué?, ¿eh?, ¿y si no me da tiempo de descubrirlo a mi tampoco?... -insistí, más angustiado por su aplastada voz que por el come-come que comenzó a picarme dentro de la cabeza cosa mala...

Como decía mi padre: la curiosidad mató al gato, pero el gato murió sabiendo... ¿y si moría sin saber?, ¿entonces cómo podía morirse alguien tranquilo y a gusto?, ¡nadie podría descansar eternamente con semejante pica-pica!, eso seguro, más que seguro...

-… eres listo y tozudo como pocos en este mundo, seguro que lo consigues -rió, tan seguro de sí mismo como siempre de repente… no entendía nada y a decir verdad me tiré muchos años sin entenderlo…

-¿Por qué piensas que soy tan listo si soy solo un niño?

-Porque a pesar de que te imponían los buitres… tuviste la curiosidad de acercarte; te repugnó la imagen de los cuervos y aun así seguiste mirando; la terrible estampa del lobo se te clavó en el corazón y… seguiste mirando… porque necesitas saber, porque te niegas a creer que lo que has visto lo sea todo. Tú siempre quieres más… una pregunta siempre sucede a la otra y… me agotas… -sonrió rendido revolviéndose el pelo, que ya empezaba a clarear- pero me encanta que lo hagas, me encanta que me agotes, que me acorrales hasta que ya no sepa qué responder…

-¿Por qué? -rió pasando su brazo por mis hombros-, no en serio, por qué si te cansa tanto…

-… no es cansarme exactamente… -se corrigió con gesto abrumado- es que me llevas al límite, hijo… hay veces que yo tampoco tengo las respuestas, o si las tengo no sé si son las correctas o las adecuadas para ti, ¿comprendes?

Hace alrededor de 2 meses

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#20

-¿Porque hago preguntas que no puedes responder soy más listo que los demás y que tú?

-No… porque las preguntas que haces no son propias de un niño, Alan, son propias de un adulto, y eso significa que el resto de cosas más mundanas ya las entiendes…

-…¿te refieres a lo del ciclo de la vida?

-Por ejemplo…

-… pero si lo dicen en la película, ¡cualquiera puede verlo!... -gesticulé como si fuera obvio.

-… ningún niño de tu edad se fijaría en eso, Alan, los niños de tu edad se ríen con las tonterías de Rafiki y de Timón y Pumba, lloran con la muerte de Mufasa porque quieren ser como él y odian a Skar porque es el malo, ¡y solo ven animales en la pantalla, por dios! No ven… reinos, reyes ni artimañas palaciegas…

-… yo quiero ser como Simba…

-…¿ves a lo que me refiero?, ¡tú sabes lo que es bueno! -rió palmeándome orgulloso la espalda y sus carcajadas conquistaron el monte- Comprendes por qué Skar es malo, por qué las hienas son sus únicas amigas, por qué Rafiki es tan raro y siempre está por ahí solo y por qué es necesario que muera Mufasa para que la película sea interesante…

-… Mufasa muere porque si no Simba no podría madurar lo suficiente para convertirse en rey; pero yo no quiero que tú mueras para madurar ni convertirme en rey de nada -sonrió triste, abrazándome fuerte.

-… eso ya lo sé, tonto…

-… yo me quedaría para siempre con Timón y Pumba…

-… ¡eso también lo sé!... -rió a carcajada limpia.

-… ¡es que es de cajón! -reímos juntos, entre nuestra risa y el eco le estábamos dando la noche a los pobres animalitos- Aunque también me iría una temporadita con Rafiki, está como una cafetera, ¡sería divertido!, además él también piensa mucho, como yo… -y reímos aún más, despreocupados ya del todo.

-¿Y qué me dices de Skar?, ¿le perdonarías? -inquirió con suma curiosidad... si es que el pobre era como yo, pero la bronca al llegar a casa no nos la quitaba nadie... por muy curiosos y listos que fuéramos a mi madre no la rechistaba ni dios, mucho menos nosotros que al lado de dios somos unos pringaos.

-No, por supuesto que no, si alguien te matase a ti… -suspiré sin palabras y sin querer tampoco detenerme a pensarlo, bastante malo había salido el día como para encima ponerme a imaginar cosas aún más horribles que los cuervos y los buitres juntos- Pensándolo mejor creo que no lo mataría... -rumié rápidamente, negándome en redondo a contemplar la idea más detenidamente- lo desterraría al cementerio de elefantes, con las hienas y los cuervos y los buitres -sonreí orgullosísimo de mi sentencia... después de todo era el tío de Simba y perderle para siempre le dolería muchísimo aunque no fuera su padre, así por lo menos podría visitarle de vez en cuando...

-Eres noble como un lobo también, hijo, aunque seas búho y gato… -me dio un beso orgulloso en la coronilla.

-…entonces, ¿se puede ser búho y gato a la vez? -suspiré aliviado, me pareció fantástico.

Así no tendría que elegir, habría sido una elección de lo más complicada porque los dos me gustaban mucho, muchísimo... a un búho quizás aún no me parecía mucho, pero era igualito, igualito que un gato, de eso no cabía duda alguna...

-Alguna forma habrá, digo yo… -me bajó de la roca- seguro que incluso ya existe un ser mitológico con esa apariencia…

-…¿mito qué?, ¿como en las historias esas que me cuenta mamá por las noches? -pregunté a la zaga, había reanudado la marcha-; pero si ahí solo salen dioses de los antiguos, de los que gobernaban la Tierra antes de que nuestro dios viniera y mandara a Jesucristo para derrotarles y quitarles el puesto... -y empezó a reírse, como siempre- porque Jesucristo es como el anillo ese del libro de los Hobbits que estamos leyendo ahora... dios lo mandó para que uniera a todas las razas, pero lo mataron antes de que lo consiguiera porque los judíos también son como los cuervos... -él reía y reía, se tuvo que detener y todo; y yo, como siempre, sin saber por qué.

-… ¡ay hijo!, si es que eres un punto... ¡qué ocurrencias tienes, de verdad! -suspiró tratando de contenerse entre risas y carcajadas que colonizaron el monte entero- Cuando lleguemos a casa te lo explico, ¿vale?; pero venga -reemprendió la marcha sonriente, me cogí de su mano-, tenemos que volver a casa que mamá nos va a echar una bronca de cuidao…

-… yo no sé qué he dicho, en serio que yo no sé por qué os reís tanto a veces... -me defendía a mi vez- y tenemos excusa…

-… no, no la tenemos -advirtió tajante-: al cole voy a ir a hablar yo, y si se entera de esto que me has dicho querrá ir ella y no… esta vez voy yo… -ronroneó.

-…¿y qué le decimos entonces?

-La verdad, a mamá no se le miente nunca, ¿me oyes? -asentí, avergonzado, aplastado por sus ojos- Le decimos que nos hemos liado viendo los buitres, pero omitimos lo del lobo y los cuervos…

-… sí, mejor le decimos que los buitres estaban en los nidos…

-… sí, mejor…

-…¿y eso no es mentir?

-… es por el bien común, hijo: como se lo contemos, a mi me corta los cojones con tenazas al rojo vivo y a ti en pedacitos muy pequeñitos para echárselos al cocido -asentí aliviado: con solo imaginarme su enfado al volver a casa ya estaba empezando a cagarme las patas abajo- Ven, sube, que así vamos más rápido.

Me cargó a su espalda y trotó hasta casa… al parecer él también se lo estaba imaginando...

Hace alrededor de 2 meses

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IndigoDolphins_73
Rango9 Nivel 42
hace alrededor de 2 meses

Estás metiendo mucha filosofía new age en el relato no?

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 2 meses

@IndigoDolphins_73 sí, podría ir en esa línea; yo lo entiendo como una forma presocrática (dadas mis influencias clásicas) de ver el mundo trasladada a nuestra época, a la cultura milenial y a la mente de un niño de 6 años que tiene un gazpacho mental de la leche xD

Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace 19 días

pero si ahí solo salen dioses de los antiguos, de los que gobernaban la Tierra antes de que nuestro dios viniera y mandara a Jesucristo para derrotarles y quitarles el puesto. De 10! Yo tambien pienso como el niño en esos temas.

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace 19 días

@Don_Diego ya verás hasta qué punto es presocrático el colega xDDDD
Mi pequeño gran filósofo, ¿no se nota que le adoro? :D


#21

No habíamos llegado ni a las escaleras principales tras la verja de entrada, y mi madre ya había salido como una bala al umbral de la cúspide a nuestro encuentro, con una cara de mala leche que flipas.

De sus ojos se escapaban chisporrotazos como centellas que anticipaban la hecatombe dialéctica que se avecinaba, a cada peldaño más y más cerca… mi padre y yo comenzamos a sudar goterones nada más verla… solo ella sabía cómo hacer que los dos nos acabáramos tragando la soberbia y la cabezonería que nos caracterizaba, tan grandes que ella solía decir que no nos cabía por la puerta. Su estrategia era bien sencilla y siempre la misma de hecho: nos saturaba el cerebro con un bombardeo constante y frenético de estímulos verbales y dialécticos y luego nos rompía las pelotas sin compasión y muy, muy lentamente… sobre todo las de mi padre, con las de mi padre se solía tomar su tiempo...

Lo peor de todo era que, aunque supiéramos exactamente lo que iba a pasar, no podíamos evitarlo de ninguna de las maneras porque mi madre cuando se enfadaba era como una auténtica leona, y a ver quién era el guapo que le rechistaba y era capaz de escapar de la Reina de la Sabana... ¡si ellas son las que cazan, no los leones que son unos vagos!...

Lo más inteligente sin duda era mantener la boca muy, muy cerrada y las orejas muy, muy gachas si lo que querías era sobrevivir a sus afiladísimos colmillos... no abrir el pico para rechistarle era lo fundamental, lo más importante, súper crucial, lo que no se debía olvidar bajo ningún concepto, nunca jamás de los jamases, o acabarías irremediablemente con el pico roto en cuatro mil cachos entre terribles sufrimientos… que se lo dijeran a mi padre que era el único que se atrevía en todo el mundo mundial a semejante hazaña... mi madre era archiconocida por la velocidad irrefrenable de su lengua, tan escurridiza y volátil como la verdad de un político, o eso decía mi padre.

... mi madre se solía cabrear mucho muchísimo justo después, por eso solía ser su última baza a la desesperada, que se convertía en un tiro en el pie si no sabía jugarla en el momento adecuado, claro...

Mira que era bajita y enjuta, pero allí en lo alto de la escalera se nos antojó gigantesca y nosotros diminutos como guisantes bajo su colchón; incómodos e irreverentes guisantes que habían impedido conciliar el sueño a su felina majestad.

Nos esperaba tensa como un resorte con los brazos férreamente cruzados bajo sus pequeños pechos; mirada fiera y vidriosa por el sueño; ceño muy, muy fruncido al igual que sus hermosos labios igualitos a los míos; la bata de felpa rosa anudada a la cintura; el pijama de gatitos asomando por debajo; las alpargatas de estar por casa, odiaba andar descalza por sus pies planos; y el moño desaliñado, la mayoría de sus rizos se escapaban por doquier.

Todo ello indicaba que estaba deseando irse a dormir y que la bronca iba a ser monumental... de eso no cabía ni atisbo microscópico de duda...

Mi padre ya se llevó la mano al pelo, nervioso y culpable, en el primer escalón y yo no tardé mucho más, los dos teníamos ese tic, que a ella normalmente le hacía sonreír; pero claro, como decía mi padre: no estaba el horno para bollos… y yo no entendía a qué horno se refería ni a qué bollos, pero comprendía la expresión a la perfección con solo atreverme a mirar a sus terroríficos ojos... turbios como las arenas del desierto en plena tormenta...

Hace alrededor de 2 meses

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#22

Alcanzamos la cúspide y nos humillamos a sus pies con las orejas tan gachas que tocaban el suelo y los mejores ojos de gatito mojado que supimos componer… eso se lo había enseñado yo a mi padre… a veces surtía efecto porque mi madre era una loca de los gatos. Teníamos más de doce pululando por los alrededores de la casa, los alimentaba en el patio de atrás e incluso les dejaba hacer sus necesidades en los parterres de flores... decía que así de paso se abonaba la tierra... por supuesto todos tenían nombre, cuando no se lo ponía ella se lo ponía yo, tras un arduo debate, claro, porque ella siempre tenía que cuestionarlo y debatirlo todo... en eso era igualito a ella...

-¡Ay, madre mía!!, pero qué… -se llevó las manos a la cara, como el cuadro ese que le gusta tanto- No me lo puedo creer, esto es increíble… ¿pero cómo tenéis los santos cojones de…? -regruñó-, ¡¿encima?¡, ¡¿encima tenéis la jeta de presentaros así???!!! -gruñó del todo, señalándonos de arriba a abajo con infinita cólera- ¡¿Pero qué mierda os habéis creído que sois?!!!, ¿eh?, ¿qué habéis estado haciendo?!!! ¿eh? ¿y esa pinta zarrapastrosa que me lleváis????... claro como la ropa no la laváis vosotros, que ya está aquí la tonta del bote para hacerlo pues… ¡qué importa!!!!, si total, mamá se está tocando los ovarios todo el día a dos manos…-increpaba dedo en alto echa una furia, con gestos desproporcionados acorde con su cabreo, sus ojos daban miedo... miedo de verdad, nada de tonterías…
>> ¡Aaaaaaaggggggg!!! ¡joder!! -se alejó de nosotros a zarpazos sin poder soportar el hedor por más tiempo, llevaba arrugando el hocico un buen rato-, ¿pero dónde coño os habéis revolcado, por dios???, ¿con los jabalíes????, ¡hedéis a perro muerto!!!... dios mío… ¿pero dónde os habéis metido?, ¿eh?, ¿habéis visto la hora que es???, ¿eh?, ¿y estas pintas?... -bombardeaba a discreción sin descanso, saturándonos a la par… cuando hablaba tan rápido y tan fuerte y decía tantas cosas juntas los dos quedábamos anulados por completo, incapaces de hilar tan siquiera una excusa con otra.
>> ¡Por dios…!, ¡ay, madre mía! -se llevó las manos al rostro y de ahí de nuevo al mío, llenito de arañazos superficiales bajo la capa de tierra-, pero si… ¿has visto esto???, ¿eh?, ¿lo has visto?, ¡tú que vas a ver, si eres un irresponsable!!!!... -exclamó alarmada y siguió expurgarme cual mamá mona a su monito, me recordó a Kala- ¡Está lleno de picaduras y de arañazos!!!!, ¿se puede saber qué habéis estado haciendo???, ¿eh?, ¡¿por dónde has arrastrado al niño?!!!, ¿eh?, ¿eh? -le rugió hincándole su garra acusadora en su enorme, enorme pecho- ¡Eres un irresponsable!!!, ¡un puto irresponsable!!!!... ay mi niño chico...¡pero mírale!! -suspiró las manos en torno a su carita, negando con vehemencia-, si está hecho un Cristo… -susurró abrazándome y soltándome al nanosegundo arrepentida por su flaqueza.
>> Mira al crío, ¡que mires al crío te he dicho!!! -obedeció con hondo suspiro revolviéndose el pelo... otra no le quedaba...- ¿tú estás tonto?, ¿tu es que no riegas o qué?... -ronroneó...- Él vale, porque es un crío de 6 años, pero tú… ¡por dios, mírate!!!!, ¡si vas mucho peor que él!!!!!...

Le señaló despectiva con gesto grandilocuente, tratando de tomar aire, sus ojos daban pánico. Era un misterio cómo podía seguir respirando, a mi me faltaba poco para colapsarme allí mismo y ya no entendía nada de lo que decía, como si hablara en otro idioma; mi padre no se encontraba mucho mejor que yo... su lengua cercenada al rape por la velocidad intransigente de la de mi madre... con todo lo grande que era, cuando ella se cabreaba se hacía diminuto, como un guisante arrugado a sus pies...

-...¿Vosotros creéis que esto normal? -ronroneó, tras tratar de calmarse un poco con sumo esfuerzo al vernos tan agobiados-, ¿se puede saber en qué habéis estado liados hasta las… 2:29... de la madrugada para presentaros así como os presentáis?: ¡con los dos cojones muy bien puestos, sí señor!!!… ¡ole, ole!, ¡los putos peces de colores!!!!... -se aceleró de nuevo- ¿qué?, ¿vais a abrir el pico alguno de los dos o qué?, ¿eh? -gruñó- ¿Tú qué pasa? -le clavó las zarpas en la barriga, y eso que era de piedra-, ¡eres peor que el crío!!!, ¿no sabes que tiene colegio mañana?, claro que lo sabes… pero como te da igual, ¿verdad?... -se giró hacia mi- y tú… bribón... que sé que ha sido cosa tuya que le lías, ¿en qué habíamos quedado tú y yo?, ¿eh?, ¿en qué habíamos quedado?, ¡responde por dios!!, que bien que le das al pico cuando quieres...

-... nada de distraerse en el camino de vuelta… -conseguí balbucear entre dientes, cabizbajo,
incapaz de sostenerle la mirada y mucho menos el cabreo.

-... ¿y con qué os habéis distraído esta vez, cariñín?...

-...mamá no uses tanto ese retintín que sabes que me molesta… -gruñí, al borde del colapso.

Hace alrededor de 2 meses

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apoptosis
Rango13 Nivel 60
hace alrededor de 2 meses

menudo rapapolvo XD

Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace 19 días

Me imagine una violenta pelea de gatos sobre tierra seca, muy seca. Y solo uno atacaba mientras el otro solo se hacia bolita.


#23

-... ¡COMO A MI QUE FALTES A TU PALABRA!!!!! -rugió, le dieron igual las paredes de papel, en realidad ya llevaba un buen rato a grito pelado- Y TÚ… TÚ… -le apuñaló con el dedo sin descanso, al igual que con los colmillos y los ojos, tan fieros como los de una auténtica leona... Reina de la Sabana, ¿el dientes de sable de qué sería rey?, ¿del hielo?... desde luego mi padre estaba congeladísimo en aquellos momentos- ¡ERES PEOR QUE EL CRÍO!!! ¿No te lo tengo dicho?, ¿eh?, ¿que en algún momento le tienes que parar los pies?, ¡HACE CONTIGO LO QUE QUIERE!!! -clamó al cielo, para que dios la escuchara por lo menos, ya que no lo hacía él.
>> ¿Qué ha sido esta vez?, ¿eh?, ¿qué ha sido taaaaaaaaaaaaaaan interesante como para que lleguéis a estas malditas horas?: ¿una piedra con líquen que no está al norte?, ¿un portal secreto dentro de un árbol hueco que lleva a Narnia?, ¿os han secuestrado los Espíritus del Bosque?, ¿habéis sido narcotizados por la yerba de la Comarca?, ¿habéis descubierto acaso una nueva especie?, ¿podría ser extraterrestre?...

-... ¡para!!!!, ¡para, mujer!!!, para… -suplicó, desbordado- ¡Por dios santo de mi vida!… ¡eres como un puto AK47!! -resopló agobiadísimo, tratando de centrarse... yo le deseaba toda la suerte del mundo procurando no desmayarme; ella nos miraba hostil, zarpateando impaciente y tensa, dispuesta a saltar sobre su yugular al mínimo pretexto- Nos hemos liado viendo a las rapaces, el cambio de turno, ¡eso es todo!, y también a los carroñeros… ¡la ostia puta cariño!... a mi un día de estos me vuelves loco, te lo digo de verdad, ¿eh?... -resopló hondo, sus oídos y sinopsis ahogados de palabras como los míos-
>> ¿Tu ves normal esta bronca?... por dios santo de mi vida... ¡solo nos hemos distraído!, sabes que nos distraemos con una mosca, ¿qué le vamos a hacer? -se encogió de hombros inocente revolviéndome el pelo; yo aún seguía en el limbo- Y venimos así de sucios pues... pfffff -se volvió a encoger de hombros... incapaz de pensar...- ¡yo qué sé, cariño!, ¡porque en el campo te pones de mierda hasta las orejas! y era su primer día de caza, hemos estado apostados, ¿verdad? -asentí por inercia.

Implorando a mi madre clemencia con mis ojos de gatito a ver si esta vez sí que sí, no podía hacer otra cosa, bastante tenía con tratar de retomar aire mental ahora que se había detenido el fuego a discreción.

-¿Los carroñeros? -mascó la palabra que le chirriaba- Esos cazan de día... -ronroneó, suspicaz… si es que le leía las ideas como mi padre me las leía a mi… la llevábamos clara, yo también era cristalino para ella, ¡como para no! con aquellos ojos desollándome vivo- ¿Entonces por qué habéis venido tan tarde?, ¿eh?, ¿os han invitado a tomar unas pastas con té en sus niditos?...

-... los carroñeros no son buena gente mamá, luego hemos estado persiguiendo a los búhos, porque los búhos son los Emperadores de la noche ¿lo sabías? -intenté ayudarle; mi padre me abrazó los hombros agradecido… en realidad no era mentira…

-¡Anda, mira tú que bien!, ¿y hasta las 2:29 habéis estado persiguiendo búhos, hijo mío de mi alma y de mi corazón?

-Es que se esconden y se camuflan muy bien y son súper silenciosos, mamá, es muy difícil verlos y más si es de noche, es un proceso que lleva su tiempo, tú no lo entenderías…

-... ¡oh!, yo no lo entendería… -me señaló mirando a mi padre, iracunda- ¡PUES CLARO QUE NO LO ENTIENDO!!, ¿CÓMO LO VOY A ENTENDER, SI MIRAD CÓMO VENÍS!!, ¡NO SE PUEDE CONFIAR EN VOSOTROS!!, ¡NO ME PUEDO DESCUIDAR NI UN SOLO INSTANTE!!! -rugió, el ruido hacía que me diera vueltas la cabeza- Esto es increíble... ¿cuándo he parido yo gemelos?... por dios… ¡es de locos!, ¡de locos!... conmigo vais a acabar ¿eh?, ¡CONMIGO VAIS A ACABAR!!! -gesticuló enérgica- Y encima mañana tienes colegio… ¡vas a ir medio dormido, idiota!... -me dio una buena colleja que encajé estoicamente, pero que zarandeó mi cerebro desprendido por el ruido contra las paredes del cráneo.

Los que seguro que no estaban dormidos eran los vecinos, incapaces de conciliar el sueño como incapaz era yo de conciliar un pensamiento con otro, ahogadas mis sinopsis por el jaleo y la vertiginosa verborrea que ensuciaba, saturaba y colapsaba mis oídos, provocando a su agolpado paso un eco estridente e insoportable en mis tímpanos y en mi cerebro que resonaba incisivo e incansable por todas las partes de mi organismo, piel, músculo, hueso y nervio… odio el ruido, lo odio por encima de todas las cosas...

-... ¡ay juper!! -bufé ceñudo-, pero si aprobaría hasta si me quitaran un hemisferio, mamá… -gruñí, rascándome el golpe que picaba cosa mala; mi padre tuvo que ocultar una sonrisa.

-... ¡SI, ESO!, TÚ RIELE LAS GRACIAS Y LAS OCURRENCIAS, ¡LUEGO DE ADOLESCENTE LO VAS A AGUANTAR TÚ!, ¡TONTO, QUE ESTÁS TONTO!...

-... pero mujer, si el chiquillo ha aprendido más hoy de la vida que en todo el curso…

-... ¿le van a dar un título en el monte? NO… no se lo van a dar, ¿cierto?... ¿y dónde sí se lo dan, amor mío?... ¡claaaaaaaaaaro! -dio una palmada y un pisotón al suelo cabreadísima-, ¡en el colegio y el instituto!!, y mira que yo no entiendo las cosas…

Hace alrededor de 2 meses

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apoptosis
Rango13 Nivel 60
hace alrededor de 2 meses

Jajajajajjaj, Las ocurrencias de la madre son geniales. Veo que estás metiendo bastante caña escribiendo y lo haces fetén.

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 2 meses

jajajajajajajaja @apoptosis esta casa es un cuadro, ya lo verás ;) pero un cuadro feliz que contrasta con su vida posterior. Eso se puede ver en las cajas de "entrevista a Sísifo", que ya tiene 25 años y está en un punto de inflexión en su vida (eso es parte de la novela; estas cajas es prehistoria de la que tiro para flashback y recuerdos ya tu sabe ;)

Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace 19 días

Me a encantado lo de drogarse en la comarca y alguna otra cosa que ha dicho la madre, pero si estuviera casado con ella le pido el divorcio esa misma noche. Me alteran, estresan e incomodad mucho ese tipo de mujeres.


#24

-... mujer, que no es eso: ha sido una excepción, algo que ha surgido por el camino, al chiquillo le encantan los búhos, ¿qué le vamos a hacer?

-... una excepción, dice… ¡UNA EXCEPCIÓN!, ¡tendrás los santísimos cojones de decir eso y quedarte tan pancho!!!... ¡no ha sido una maldita excepción!!!, ¡deja de serlo cuando se convierte en costumbre!!!... -gesticuló, tan desacompasada como el latido a la velocidad de la luz de su corazón a aquellas alturas de la explosión.

-...ahora también soy un poco búho, mamá, lo he decidido… -confesé con el único afán desesperado de distraerla y que soltara su yugular… como volviera a emperchar a mí sí que me iba a dar algo...

-... ¿y eso qué significa, cariño?... -ronroneó... siempre tan astuta y suspicaz...

-...aún no lo sé muy bien, pero pronto lo averiguaré: yo solo sé que tengo pico y alas aunque también sea un poco gato, y papá dice que entonces es que a lo mejor soy un ser mito… ¿cómo era? -imploré ayuda, que parecía que mi distracción estaba funcionado.

-Mitológico hijo…

-...¡eso!, vaya palabrita… -bufé con desagrado- no se podrían haber inventado otra más sencilla...

-...los cuentos esos que te cuenta mamá por las noches son relatos mitológicos, Alan. Mitología viene del griego “mythos” y “logos”: “mythos” significa discurso, relato fabuloso; en oposición a “logos” que significa hablar, pensamiento, aunque también juntar, reunir… la mitología sería entonces una recopilación de relatos fabulosos que hace pensar… ¿te acordarás así? -asentí, conforme… eso tenía mucho más sentido...- Los seres mitológicos son las criaturas que aparecen en esos relatos, normalmente sirven, ayudan o se enfrentan a los dioses y semidioses porque son, muy, muy poderosos... de hecho a esos dioses también se les conoce como "dioses mitológicos". Verás, en aquella época había rapsodas como Hom...

-...¿se puede saber qué diablos está pasando aquí? -mi madre nos miraba mosqueada sin dar crédito de nuestra osadía.

-¡Ya me has liado!! -y me dio otra colleja, que me rasqué sin comerlo ni beberlo... ¡si yo no había abierto el pico!...- Nada, cariño, ¿qué va a pasar? -sonrió revolviéndose el pelo, culpable por distraerse de nuevo- Que tiene una imaginación que no sabe ya dónde meterla ¡y que está muerto de hambre!… ESTAMOS, en realidad… ¡vamos a morir de inanición, por dios!, a lo mejor ya estamos alucinando… -se coló hábilmente en casa aprovechando la confusión por el estrecho hueco entre ella y la puerta, arrastrándome con él de la mano y muy cerca de su cuerpo para que mi madre no me interceptara; ella cerró de un portazo y nos siguió a pasitos por la zaguán y el pasillo- ¡Al crío le flipan los búhos!, ¿qué iba a hacer si quería verlos a toda costa?, cuando ya nos íbamos a ir descubría otro por ahí escondido y nos teníamos que quedar... -abrió la nevera y extrajo fiambre- ¡qué le vamos a hacer!, ¡un día es un día mujer!...

-... es que no es un día, ¡es que son todos los días!!, ¡si os despistáis con una mosca! -mi padre comenzó a hacerme un bocata- ¡Anda quita!, mira que eres guarro… le vas a hacer la comida al niño con esas manos llenas de mierda que me traes…

-... lo que no mata engorda, mujer…

-... vosotros sí que me matáis a mi… -gruñó, resignada- ¡A la ducha, los dos!, ¡vamos! -instó con su regio dedo y fiera mirada... algo más aplacada, diría yo... no sabía porqué pero tampoco me iba a preocupar en averiguarlo... la paz siempre es bienvenida sea como sea y venga de donde venga...- ¡Por dios!, si es que oléis a auténtica mierda, ¿dónde os habéis estado revolcando?, ¿en estiércol?

-Para acechar hay que tirarse en el suelo, mamá…

-... era una pregunta retórica, hijo… -suspiró, sacando la lechuga de la nevera y un tomate y la mahonesa.

-...¿y qué es eso?

-¡A LA DUCHA!, ¡¡YA!

Salí escopeteado en la dirección que marcaba su regio dedo sin rechistar… aún en la ducha los seguiría escuchando si la ponía flojita con las voces que estaban pegando; mi padre vino detrás, pero no coló... ella le detuvo con fiera mirada de leona cabreada, muy, pero que muy hostil.

-¡TÚ NO!, ¡TÚ TE QUEDAS! -rugió, clavándole las zarpas a distancia- Tú te quedas, maldito truhán, que me vas a oír… -ronroneó y volvió a ella resignado y cabizbajo revolviéndose el pelo... ¿qué iba a hacer el pobre si estaba acorralado?...- ¿Se puede saber por qué oléis a muerto?, ¿eh? -la escuché susurrar contenida, extremadamente contenida.

Cerré la puerta del baño y me metí en la ducha, estaba de mierda hasta las orejas, mi madre tenía razón; pero preferí no mirarme al espejo para comprobarlo con mis propios ojos... mi reflejo en él ya entonces me desagradaba...

Hace alrededor de 2 meses

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#25

-¿Es otra pregunta retórica?

-No me toques los ovarios… amor mío… porque la tenemos -gruñó- ¿Desde cuándo sabe tu hijo la palabra carroñero?, ¿eh? -lo dicho, se escuchaba perfectamente.

-Desde que se la he enseñado hoy…

-... a cuento de qué…

-... pues de los buitres, ya le has oído: les hemos visto recogerse en sus nidos y dar de comer a las crías y el chiquillo ha preguntado si eran carnívoros y yo le he especificado que eran carroñeros, como las hienas en el Rey León…

-... vale, vale -suspiró, tratando de calmarse… sin éxito, claro… ella era mucho peor que nosotros, hasta que no conseguía la respuesta sí que no paraba, aunque se tuviera que tirar regruñendo durante horas seguidas sin parar… mi padre al final cedía por no oírla más, era una auténtica tortura, bien lo sabía yo que todos los días me caía mínimo una bronca-, ¿Y qué es eso de los búhos?, ¿eh?, ¿por qué cree ahora que es un búho?...

-... porque se ha emocionado con ellos, ¡yo que sé!, ¡es un crío!, no estoy dentro de esa cabecita tan prodigiosa que tiene…

-... tiene los ojos hinchados de llorar y la cara llena surcos, me lo traes cosío a arañazos, oliendo a muerto y con picaduras de a saber qué… me estás mintiendo como el bellaco que eres… -acusó con dureza y él seguro que sonrió culpable por el peso de la evidencia, aplastado por su mirada de leona.

La escuché resoplar, él se revolvió el pelo... siempre lo hacía cuando resoplaba de aquella manera... ella se puso a hacer los bocadillos, aún más mosqueada por cómo sonaban los platos y los cubiertos cuando los manipulaba sobre la encimera.

-.. mujer, no te enfurruñes conmigo -la intentó abrazar por detrás como le gustaba, seguro, porque sonaron manotazos- venga anda, no seas mala conmigo que tú no sabes la que llevo encima… mañana te lo cuento todo, tonta, tú confía en mi, ¿confías o no confías?

-Tiene gracia esa pregunta, después de la ristra de mentiras que me has soltado y le has hecho soltar a tu hijo…

-...¡eh, eh, eh, eh!… eso no, él no ha mentido…

-... tampoco ha contado la verdad, y eso no sale de él, que lo sé yo… ¡ya estás liando al muchacho! - suspiró tan hondo que la escuché, al igual que el botijo con el agua fresca de un porrazo en la mesa- ¿Cuántas veces te tengo que decir que no le relativices las cosas que le vuelves loco? Que él necesita ver ahora el mundo en blanco y negro, como lo ven los niños, no en escala de grises como los adultos… ¡tú y yo tenemos que proteger eso, idiota! -sonó una colleja descomunal- ¡No amargarle y dificultarle la vida con 6 putos años!, ¿lo entiendes o no?... -se revolvió el pelo culpable de nuevo más que seguro, porque algo le delató y ese tic no podía evitarlo, como tampoco podía evitarlo yo- ¿Qué pasa?, que ya la has cagao ¿no?... ¿QUÉ HAS LIADO?, ¿QUÉ LE HAS DICHO?, ¿EH?...

-... ¡nada, mujer! -cortó, muy ágil, antes de que emperchara de nuevo-, nada que le vaya a venir mal, al menos…

-... ¿con qué edad? seguro que no con la que tiene…

-... ha sido inevitable, amor…

-... no me llames así… -advirtió dedo en alto, siempre lo hacía cuando decía eso, acompañado de una mirada que era puro fuego del mismísimo infierno- o te la corto aquí mismo ¡IDIOTA!, ¡TONTO QUE ERES TONTO!!...

-... no te enfurruñes, mujer, que te salen arrugas, y ya sabes que me enciendes…

-... será tu culpa, por imbécil, y sí… te voy a encender, sí… ¡PERO DE UNA BUENA OSTIA!!!...

-... confía en mi, de verdad que era inevitable… y sabes que yo le vigilo de cerca, que le tengo controlado… -sonaron manotazos otra vez.

-...las manos quietas, ¡y más como las tienes llenas de mierda y vete tú a saber qué! Haber venido a la hora y hubieras tenido tu postre; pero como eres gilipollas, ahora también me tengo que joder yo… -... ¿de qué postre estaban hablando?... mi madre nunca tenía tiempo de hacer postres ni tartas como la madre de Nikolai.

-... vamos, mujer… con la de aventuras que hemos corrido hoy… te aseguro que cae como piedra en pozo -reía intentando besarla, ella se defendía a zarpazos-, confía en mí, tonta… sabes que lo tengo controlado… -alguno debió de conseguir porque mi madre dejó de replicar apenas unos instantes.

-... ¿seguro? Con esos ojitos que tiene y esas preguntitas tan ingeniosas que hace yo creo que es más bien al revés… -sin duda ya estaban enganchados por los labios, porque la voz de mi madre era aterciopelada, como cuando él le decía piropos- Tienes que aprender a pararle cuando tienes que pararle… no puedes contestar a todas sus preguntas ahora... se tiene que acostumbrar a esperar, a manejar y tolerar esa frustración… ¡y tú haces justo lo contrario! -colleja en lugar de beso- ¡LE CONSIENTES!!!

Se apartó de él a zancadas y dejó con violencia los platos con los bocatas sobre la mesa, luego los vasos, la quesera, la tabla de madera para cortar el embutido... todo ello a golpes y porrazos, como un elefante en una cacharrería.

Hace alrededor de 2 meses

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#26

-¿Responder a las preguntas del crío es consentirle?, ¿DESDE CUÁNDO? -intentó pararla porque le ponía nervioso y lo consiguió.

-¡Para él son como chucherías, idiota!, chucherías que en vez de picarle los dientes le pueden picar el puto cerebro, ¿lo comprendes o no?... es un niño, solo un niño… aunque por sus preguntas no lo parezca…

-... lo siento, ¿vale?, ¡es que me lía más que la pata de un romano!!! -y de nuevo manotazos- ¡Ya le has visto, mujer!, es un no parar, de verdad, a mi me vuelve loco, ¡a este paso los dos me volvéis majara!... -de repente ya no sonaban tan fuertes ni tan seguidos… ¿por qué?...

-... ¡te lías tú solito! que a ti también te hace falta poco, no eches balones fuera… -y en eso ella tenía razón, lo de "mitología" no había sido culpa mía... pero la colleja me la había llevado yo no sé muy bien por qué...

-...sabes que ese crío es mi debilidad…

-... pues tú te convertirás en la suya como no empieces a controlar lo que le dices…

-... ¡NO, NO, NO, NO, NO!! -negó en redondo con un férreo golpe sobre la encimera- ¡No me saltes ahora con Freud! Es un misógino de mierda con un palo metido por el culo, ¿y le das más crédito a él que a mi?... -emperchó ahora él indignadísimo, no entendí por qué- ¡Es una pseudociencia, por dios y por la virgen santa!... no me vengas con Edipos y Electras y mierda puta en vinagre… ¡tiene una cara de hediondo que no puede con ella!... si tu hijo quiere saber algo: su padre le responde y punto, que es el que le tiene que dar las respuestas, no un… ¡burgués reprimido y avinagrao!... -y otro golpe más colosal que el anterior, me lo imaginaba con el ceño muy, muy fruncido.

-... ese burgués reprimido y avinagrao te va a dar una patada bien fuerte en las pelotas cuando tu hijo se rebele… que lo hará… -advirtió ella, tan ronroneante que a mi me dio miedo... pero mi padre era un valiente, como yo...- Y teme ese día, amor mío, témelo… porque como sigas así no va a haber dios que le controle y lo sabes perfectamente… ¡LO SABES!... ¡así que yo no sé qué me andas contando! -despreció con cada parte de su cuerpo, su voz sonaba como un latigazo pero de seda... mi madre cuando quería podía ser muy refinada...

-... eres una melodramática, ¡anda que no exageras! -bufó mi padre impertérrito- Tú lo has dicho: es un crío, no un puto cóctel molotov… pones la tirita antes del golpe…

-... sabes que no me gusta verle sufrir… -refunfuñó como una niña pequeña... mi padre adoraba a mi madre cuando hacía esas cosas.

-... ¿y te crees que a mi sí? He hecho lo que tenía que hacer, mujer... -la calmaba a besos, enganchado sin remedio posible a ella... a veces parecía que lo hechizaba, yo no entendía cómo porque mi padre no se cansaba de decirme que la magia no existía, pero ella era un poco bruja, que lo sé yo...- A lo mejor me equivoco, pues puede ser... si alguien tiene la fórmula secreta para educar a un hijo que levante la mano... pero si no lo hubiera hecho, también me estaría equivocando así que… he escogido el mal menor, amor, solo eso...

-... ¿QUÉ?, ¿a qué te refieres con "el mal menor" y "solo eso"?, ¡DESDE CUÁNDO SE CONTEMPLA EN ESTA CASA EL "MAL MENOR"!!!! -pero aún como niña pequeña mi madre le podía sacar los colmillos en cualquier instante: así era ella, una contradicción con patas.

-... nada, me voy a la ducha que apesto a muerto, ¿no?... -se alejó a zancadas de ella, que corría a pasitos detrás, vociferándole a la misma vez que él refunfuñaba a la huida... roto el hechizo porque mi madre ya tenía lo que quería...- hay que joderse, si es que soy gilipollas, ¿aprendo? no, no aprendo, ¿qué voy a aprender si soy gilipollas?… ¿Alan has acabado ya?

-... ¡A MI NO ME DES LA ESPALDA!, ¡MÍRAME, MALDITO TRUHAN!, ¿EL MAL MENOR?, ¿EN SERIO?... ¿qué cojones significa eso?, ¿qué has hecho?, ¿qué le has dicho?... ¡QUE NO ME DES LA PUTA ESPALDA!!! -lo detuvo.

-... lo que tenía que decirle… - pero él se zafó y entró en el baño, cerrando con cerrojo tras de sí, ella aporreó la puerta a voces, preguntando a qué se refería.

-Ya la has liado del todo ¿no?, ¿qué le has dicho?, siempre te pasa igual papá, de verdad... -suspiré aún dentro de la ducha rodeado de vapor.

Me estaba sentando de lujo tras la aventura, quitarme el hedor a muerto fue como quitarme toneladas de encima... toneladas que no sabía que estaba cargando hasta que dejé de hacerlo...

-Nada, tú mantén la coartada… -susurró apenas... y eso hacía exactamente, pero no con la suya, claro.

No me convenía que supieran que los escuchaba cuando hablaban entre ellos pensando que no los percibía, decían cosas la mar de interesantes... y, a decir verdad, mi curiosidad era bastante maleducada por aquel entonces... no se le pueden pedir peras al olmo, eso desde luego, y mucho menos si el olmo apenas tiene ramas ni hojas de lo joven que es... esa era mi excusa, totalmente lógica incluso presuponiendo que los olmos pudieran dar peras...

-...algún día de estos te capa, papá…

-... lo sé, hijo, lo sé -suspiró hondo, acabando de desvestirse-; es que tu madre me pone malo cuando se enfada…

-... tú, que te la juegas mucho -recriminé-, ¿por eso te sientes mal de la tripa?

-¡Qué me voy a sentir mal de la tripa, hijo! -rió a carcajadas- Si es que es verdad que todavía eres un niño… pero no por eso te restes parte de culpa, ¿eh?, ¡has sido tú el que me ha liado como siempre!... anda, hazme un sitio… -mi madre seguía aporreando e increpándole a través de la puerta sin descanso ni aparente final.

-... pero papá… -le hice sitio y me lo quedé mirando, concretamente el lado derecho del vientre, a la altura del apéndice oculto por su enorme y pétrea barriga.

-... ¿cómo puedes ducharte con el agua tan tibia?...

-... ¿por qué te sale tanta sangre entonces?...

Hace alrededor de 2 meses

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#27

El río de sangre... porque era un auténtico río que supuraba vapor de agua con efluvios metálicos... descendía a caricias silenciosas por su bajo vientre y su pelvis, se ralentizaba a la altura de su intrincado vello púbico, inundando a su paso también su pene para acelerarse de nuevo en el interior de su muslo y gemelo abajo, deleitándose en círculos en torno al tobillo hasta desaparecer por el desagüe en sanguinolento remolino... impasible a mi pasmo... cada vez más y más rápido debido al agua que licuaba la hemoglobina hasta hacerla parecer vino tinto de pitarra del que bebía al medio día.

El origen, oculto por la prominencia de su barriga, él mismo no podía verlo porque la masa de carne de por medio se lo dificultaba; por eso no nos percatamos de la herida hasta que el agua tibia desprendió parte de la suciedad y sangre reseca y comenzó a sangrar con todas sus fuerzas... tan silente, tan escondida, tan peligrosa...

-...¿qué?, ¿dónde?... -se trataba de apartar la carne para ver la herida, apenas podía atisbarla- ¿pero qué cojones…?, ¿y esto?

Me llevé las manos a la boca impresionado.

La sangre abandonaba su cuerpo sin remedio aparente por la velocidad imparable de la caída... y la caricia inapropiada del agua... ¡a ese paso se iba a desangrar!

-Pero papá…

-... ¡chist!! -me ordenó callar con el dedo-, ¡chitón!, que tiene el oído fino como tú… no pasa nada, hijo, es solo superficial…

-... ¿pero cómo superficial si es una pedazo de raja que flipas?... -susurré contenido.

-...¿qué andáis murmurando?, ¿eh? -aporreaba mi madre al otro lado de la puerta-, ¿ajustando el testimonio?, ¡ESTA NOCHE DUERMES EN EL SÓTANO!!...

-...tranquilo, hijo, de verdad, es solo un corte de nada, he debido de hacérmelo con esa piedra afilada... -el pobre apartaba la carne como podía con tal de tener ángulo de visión, sin éxito; yo me incliné para verla mejor.

-...¿pero cómo un corte de nada?, ¡tú sal y míralo!... -salimos atropelladamente de la ducha, el agua ya me estaba quemando vivo sin tan siquiera percatarme por la impresión del tajo.

-¡shhhhhhhhh!!!… que no pasa nada, no es nada, ¡si ni siquiera me he dado cuenta!…

-... ha sido por la piedra, ha sido por mi culpa… -mis ojos iban de la caricia silenciosa y metálica de la sangre a su herida y de nuevo a la sangre rojo escarlata... como la del lobo, que quizás murió para proteger a sus cachorros, en eso no había caído...- porque... porque soy idiota, lo siento papá, yo solo quería... quería... yo solo quería... -me silenció con su zarpa.

Las lágrimas anegaron mis ojos al instante, él me revolvió el pelo despreocupado, abrazándome contra su cuerpo, procurando que no me manchara... demasiado tarde...

-... no es tu culpa, tonto, me olvidé de la piedra y ya está… -me soltó para coger el botiquín, parecía no importarle en absoluto de verdad… ¿cómo era posible que no le doliera?- No es tu culpa, hijo, y no me va a pasar nada, de verdad, ¡en peores plazas he toreao!… si tú supieras y yo te contara, madre mía… -suspiró negando con la cabeza sonriente, sacando el alcohol y las vendas.

... y la sangre seguía cayendo más y más roja, más y más lenta, y yo no podía mirar a otro sitio...

-...¿qué andáis trasteando?... ¡ALAN SAL AHORA MISMO!, ¡SAL AHORA MISMO TE DIGO!!, ¿qué te has hecho?, ¿eh?, ¿qué te pasa cariño?...

Yo no sabía lo que me pasaba, yo no entendía nada... si no le dolía era hasta ¿bonito?... el descenso silente, sinuoso y brillante de la sangre por su piel me hipnotizó, como hipnotiza el sonido de la flauta a la cobra.

¿Cómo podía ser tan bonito estar a punto de morir?

...su recorrido escarlata iluminó para mi el cuerpo de mi padre con una iridiscencia violenta y sexual que era completamente incapaz de procesar con aquella edad más allá de la innegable belleza estética de la imagen que me desconcertaba y cautivaba a partes iguales...

-Toma, sujeta esto… -pinchó la burbuja de mi abstracción poniéndome las vendas en la mano.

Estalló a mi alrededor en miles de millones de gotitas de sangre como las que se precipitaban desde su glande hasta el suelo, una a una... y yo las escuché caer a todas, todas ellas, suicidándose una tras otra...

-¡QUE SALGAS AHORA MISMO!, ¡YA!!

-... pero papá, que es una pedazo de raja que flipas, deja que mamá entre, ella siempre sabe qué hacer, ella nos ayudará… -a mi por lo menos, porque yo no entendía nada y me sentía tan cubierto de sangre como él.

-... que no, hijo, que se va a poner hecha un basilisco…

-... ¿y eso qué es?... -pregunté por inercia.

Absorto y perdido sin remedio como estaba en aquel baile líquido y demencial de vida y muerte que me impedía pestañear, respirar, latir o sentir otra cosa que no fuera... angustia de pura incomprensión... se me secó la lengua, incapaz de ordenar y mucho menos procesar tantísimos estímulos sensoriales a la vez, tan intensos, tan violentos y contradictorios que en lugar de saturarme como hacían normalmente me acribillaban hasta dejarme seco.

Entendía tan poco, que ni siquiera me acudían preguntas a la mente, muda por completo... mi mente por primera vez en su corta vida se había quedado sin palabras... solo la sentía palpitar como palpitaba mi corazón en el pecho, tan fuerte que temí que me destrozara las costillas y se cayera al suelo, junto con toda aquella sangre... bebiendo de ella como si fuera la mía...

Una sed inhumana se apoderó de mi, una sed tan voraz e impetuosa que me asustó y me secó aún más la lengua... y yo no sabía qué hacer... porque aquella sed nunca antes la había sentido, no era sed de agua, no sabía de qué tenía sed... y su herida palpitaba tanto y tan roja delante de mis ojos como mi propio corazón.

-... un ejemplo de ser mitológico de esos que te decía, es capaz de matar con la mirada ¿sabes?... es muy letal y traicionera... como una serpiente gigantesca, muy, muy gorda y con muchos colmillos como los tiburones y piel tan dura como la de los dragones... otros seres mitológicos, por cierto, como los unicornios, los centauros, los faunos… a ver si te compro la peli de Hércules... ábreme las gasas, porfa, que yo tengo las manos sucias…

-... déjame a mi, anda, que con esa barriga que tienes no vas a ver nada… -rió pese a la herida.

... ¿Hércules?, ¿ese no era el de los doce trabajos?, para ser un ser mitológico era muy normal, salvo por lo de la fuerza, claro, ¿los superhéroes serían seres mitológicos también?...

Intenté distraerme, sin éxito, y sin percatarme me relamí los colmillos con mi lengua reseca... mi padre no estaba para preguntas, de algún momento a otro se desangraría por completo como el lobo… tenía que actuar rápido, a él sí que podía ayudarle todavía… pero aquella sed, aquella sed me estaba desconcentrando muchísimo.

... ¿por qué de repente se me habían quedado mudas las palabras?...

Hace alrededor de 2 meses

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Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace 19 días

Yo escribo sobre sangre, muerte, destruccion y violencia pero la parte que describes como sigue fluyendo la sangre me hizo encojer el corazon. Senti, como aqui en mexico se dice, ÑAÑARAS.

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace 19 días

Me halagas @Don_Diego !!! y me apunto la expresión ÑAÑARAS ;) ¿es una expresión coloquial?
Tengo una escena en la que seguramente me tengas que echar un cable con el mexicano y sus expresiones, quiero salvaguardarlo en un personaje, (en realidad en todos los latinos que saldrán más adelante) pero lo cierto es que se me da fatal :( ¡y eso que lo estudié para la carrera!
Ya comprobarás de aquí en adelante que lo que siente Alan por la sangre, a partir de este momento, será solo fascinación pura y dura, una fascinación que en absoluto entiende, como es lógico y normal :(

Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace 19 días

Si claro con gusto @Gala_Sanchez_Montero . Y ñañaras es: Escalofrios con miedo y repulsion. Es lo que sientes cuando vez algo de tripofobia. Un feo hormigueo.


#28

-... si tú no sabes curar heridas, hijo; deja que me lave las manos en condiciones, a ver si se me va a liar al final con la tontería…

-... bueno, pues me enseñas…

-...que no ha sido tu culpa Alan -insistió-: olvidé la piedra y punto porque soy idiota, ¡ya sabes qué memoria más mala tengo!, me olvido de las cosas constantemente… si no fuera por tu madre… -suspiró negando con la cabeza, tratando de atisbar la herida en el espejo mientras se frotaba las manos y las uñas con fuerza.

-... que no lo hago por eso, papá: estás gordo y quiero aprender ¡y a este paso te desangras como el lobo!, ¡dime qué hago! -insté angustiado; suspiró de nuevo con una sonrisa de resignación.

Qué iba a hacer el pobre, sabía perfectamente que no podía curarse él solo... eso le pasaba por beber tanta cerveza... como también sabía por qué se lo pedía, igual que lo atisbaba yo, aunque no terminara de entenderlo del todo.

... simple impulso intuitivo, de esos que salvan la vida o te la joden, depende de cómo caiga la moneda: fue la primera vez que la lancé al aire, sin ser consciente de ello, claro...

Sabía que algo iba mal, evidentemente. Y lo que fuera acechaba volando en círculos sobre mi cabeza como los buitres, a tanta distancia entre la penumbra más absoluta que era incapaz de distinguir nada por más que aguzara mi intelecto y mis sentidos... meras sombras mudas, completamente mudas y superpuestas hasta confundirse unas con otras...

Que yo me quedara sin palabras no era bueno ni normal, de hecho era muy peligroso... las palabras oxigenaban mi mente de forma similar al sueño... y que mi padre estuviera al borde de morir desangrado y no pudiera pensar absolutamente nada a derechas por aquella desconocida e impetuosa sed lo era todavía más... era antinatural...

Mi padre era fuerte y resistente como un dientes de sable, quizás incluso era un ser mitológico como yo, desde luego era tan poderoso como el mismísimo Hércules, pero… sangraba, sangraba como el lobo y necesitaba mi ayuda… por más que admirara y me cautivara su inteligencia, su fortaleza, su aguante y valentía, temía más que se muriera desangrado por aquella herida que palpitaba y palpitaba sin cesar ante todos y cada uno de mis sentidos.

El fluir silencioso y constante de la sangre me estaba poniendo ya muy nervioso, en realidad histérico; solo quería curarle lo antes posible para dejar de angustiarme tantísimo por ese río de belleza y muerte que no parecía tener fin ni tampoco sentido.

La contradicción sensorial y la incomprensión de lo que mierdas estaba ocurriendo en mi mente... la muy puta, ya desde bien chica... me desquició por completo, me hacía sentir impotente como si estuviera a merced de los cuervos; pero me mantuve fuerte porque mi padre me necesitaba, necesitaba mi ayuda.

Y a él sí que podía ayudarle.

... supongo que fue ese impulso instintivo básico de autoconservación el que lanzó por mi la moneda al el aire...

Para erradicar ese cancerígeno sentimiento de impotencia antes de que se hiciera más grande y no pudiera sostenerlo más: para cerrar la herida que me había abierto el lobo en el corazón.

... en absoluto lo razoné como es debido hasta mucho, muchísimos años más tarde, cuando toqué fondo...

Tan solo lo sentí al luchar con todas mis fuerzas por mi padre contra aquella angustia, aquella sed irrefrenable, aquellas sensaciones tan inquietantes, incisivas y contradictorias… tenía que salvarlo y eso hice, y esta vez él no me impidió bajar al foso...

El olor y sabor a metal, el tacto viscoso, el goteo incesante, el brillo cautivador del rojo escarlata más puro que había visto en toda mi vida, la lengua seca como la mojama pegada al paladar, mi materia gris completamente licuada, flotando en blanco a la intemperie entre los reducidísimos límites de mi cráneo, incapaces de dar cabida y controlar tal riada de estímulos sensoriales tan sumamente complejos… tan intensos y violentos como cautivadores y desconcertantes…

-Si es que... tu madre tiene razón y buena gana -me revolvió el pelo y me pasó el alcohol; yo aferraba ya las vendas como si no hubiera un mañana… en realidad ya no lo había…-. Empapa la gasa con esto y límpiame la herida con cuidado, primero por fuera y luego por dentro, sin miedo…

-... eso te va a doler, que yo lo sé ¿te duele mucho ahora?, ¿podrás soportarlo? -le miré preocupado, el aspecto era feísimo, lleno de tierra, pus, sangre y vete a saber cuántas bacterias.

-... ni una migaja, hijo, ni me había dado cuenta…

-... ¿pero cómo no te vas a dar cuenta?... ¡mírala! tiene un aspecto horrible... no te hagas el fuerte papá, los hombres ya no tienen que hacer eso, es lo que dice mamá...

-... estaba preocupado por ti, tonto… -me abrazó con otra sonrisa- Escucha, te dejo que me cures si me prometes una cosa antes -mi cara entre sus manos, le insté impaciente a que continuara, preocupado por la sangre que seguía su inexorable curso sinuosa y en silencio como un basilisco pierna abajo, a él no parecía importarle en absoluto… ¿sería cierto y no le dolía nada de nada?...-. Si alguna vez… la oscuridad llama a tu puerta… tú me lo contarías ¿verdad?; me lo contarías de inmediato, para poderte ayudar a luchar contra ella…

-...¿y qué promesa es esa, papá? -me revolví impaciente, el olor a metal empezaba a marearme, o tal vez era esa maldita sed que no conseguía localizar de dónde venía.

-Prométeme que… si la oscuridad llama a tu puerta: tú me avisarás enseguida, en cuanto dé el primer toque…

-...¿y cómo lo sabré?

-Lo sabrás, hijo, lo sabrás… -suspiró triste y resignado, sus ojos terriblemente culpables… ¿por qué?...

La herida se la traía al pairo, había algo que le preocupaba más, pero no sabía qué podía ser más importante que semejante herida toda sucia que se podía infectar y gangrenarse hasta llevarle a la muerte… ¡y la maldita sed me impedía centrarme para tratar de averiguarlo!, ¡mi cerebro parecía licuado!, ¡no podía pensar nada ni decir nada!, ¡¿dónde estaban las palabras?!...

No soportaba quedarme mudo, ¡lo odiaba a muerte!!!, y eso era porque mi padre se estaba muriendo ¡y yo seguía sin hacer nada de nada!!!, ¡paralizado!!!... con mis nuevos ojos de búho abiertos de par en par, como con el lobo y los cuervos… ¡necesitaba curarle ya de ya!!!, para sellar de una vez todos aquellos estímulos que no soportaba más, ¡que me iban a volver loco!!!, que tan solo sabían latir y latir en cada uno de mis sentidos a la vez y con abrumadora intensidad... ¿no entendían que todos a la vez no podían pasar?...

- ¿Cómo? -insté, agotado; se señaló la herida, en concreto la pus.

-¿Ves eso?, ¿alguna vez te has lamido una herida con pus? -asentí, sin comprender qué tenía que ver- Pues cuando la boca te sepa a ceniza y a pus… sabrás que la oscuridad está en tu puerta -asentí ceñudo y obediente, comprendiendo todavía menos; aún así era una buena pista… pero yo solo tenía sed, una sed infinita que no sabía de dónde me salía…- ¿Me lo prometes?

-Claro que sí, papá -asentí vehemente e impaciente-, sabes que yo te lo cuento siempre todo y más si necesito ayuda… ¿me dejas curarte ya??, ¡que te vas a desangrar!!!…

-...eres tan exagerado como tu madre… -rió, despreocupado- Venga anda… ¡del tirón y sin miedo!, así es como se quitan las tiritas, hijo -obedecí al nanosegundo.

Él reprimió el quejido de dolor apretando sus dientes de sable hasta el infinito... así de duro, orgulloso y fuerte era mi padre… sin duda era un ser mitológico o, mejor aún: era un superhombre, tan duro como la roca, tan poderoso como el viento y tan orgulloso como el mismísimo sol, que brilla tanto que derrite tus alas si intentas acercarte demasiado.

...solo que esta vez yo no estaba surcando los cielos, más bien al contrario: había saltado a mi primer foso sin tan siquiera ser consciente de ello, tampoco mi padre...

Y no salí lleno de tierra y polvo, como con los cuervos; en esta ocasión llegué hasta el fondo porque mi padre no me detuvo... no sabía que tenía que detener nada... y me topé de bruces a mi descenso con sangre y burda carne cuando me negué a apartar la mirada. Su palpitar me impedía incluso parpadear.

…mi subconsciente sabía perfectamente que no era potable, que no era comestible, pero mi yo consciente de entonces flotaba a la deriva sin tener ni puta idea de en qué nefasta dirección le empujaba el viento…

El viento, que enredaba sus dedos de roca y fuego en mi pelaje para distraerse del dolor.

Hace alrededor de 2 meses

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Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace 19 días

Joer! Me he clavado aqui ya un buen rato. Seguire despues leyendo. Que ha llegado mi hora de ir a dormir! Nos seguimos leyendo amiga @Gala_Sanchez_Montero 😁👍

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace 19 días

@Don_Diego a descansar!! ;)
Espero que te esté gustando la historia; en cuanto supere la depresión postvacacional y me organice un poco seguiré subiendo las siguientes cajas que... ya verás ya!! :D
No serán tan dramáticas, más bien al contrario: empieza a elucubrar y poner en práctica su plan de supervivencia darwiniana. Que el crío, además de ser filósofo, también es un poco César ;)

Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace 19 días

Jaja. Pues lo vere entonces. Nada mas tenga yo algo de tiempo.


#29

-¿Estás bien?

-No es nada, hijo -tranquilizó con una sonrisa pese a que sudaba a mares- tú sigue hasta cuando yo te diga -asentí obediente y él volvió a apretar los dientes.

Le limpié la zona con extremo cuidado y suavidad, pero aun así la piel alrededor de la herida comenzó a vibrar por el dolor y el impetuoso latido desacompasado de su corazón que amenazaba con aplastar al mío hasta sepultarme allí donde cogía aliento su respiración, tan profunda como las entrañas de la tierra...

Aquellos sonidos tan perturbadores, tan profundos, puros e intensos me estremecieron de arriba abajo y me pusieron los pelos como escarpias, dilatando mis tímpanos por puro impulso instintivo de supervivencia básica. Me aferré desesperado a ellos porque de todo lo que estaba percibiendo era lo único que podía entender: le dolía… pero no pegó un solo resoplido más alto que otro...

Y eso que el tajo era profundo, mucho más profundo de lo que parecía a simple vista, oculto por la capa de tierra y mierda y pus; no le había llegado al apéndice por la impenetrable defensa de pétrea grasa que lo protegía, que si no... tal vez no habríamos conseguido salir del Monte y los buitres se estarían alimentando de nosotros, en lugar de estar machacando los huesos del pobre lobo.

Le curaba completamente absorto en mi labor como él lo estaba en el techo y en el ritmo de su respiración para sobrellevar el dolor; en completo silencio, silencio que no existía claro. Aquellos sonidos habían sumergido por completo mis tímpanos en algo parecido al líquido amniótico, eran nutrientes de pureza sin igual para mis oídos, cuyo canal auditivo hacía las veces de cordón umbilical; eran tan desconcertantes y cautivadores que solo podía refugiarme y recrearme fascinado en ellos como cuando uno escucha música... música de verdad...

Alcé la vista agradecido, pero él ya ni se inmutaba de la herida, mucho menos se iba a percatar de sonidos tan sutilísimos y apenas perceptibles... salvo si tienes oídos de gato y búho, claro... el tajo vibraba y vibraba bajo la yema de mis dedos con la misma intensidad que latía su corazón en mis orejas, que bombeaba la sangre en mis pupilas y se adhería el metal a mi paladar.

Estaba tan concentrado en esos genuinos y extraños sonidos... tan cautivado, embelesado y absorto... que de repente todo los demás estímulos sensoriales ya no me hacían sentir tan mal; en comparación, carecían por completo de importancia… no eran tan hermosos, singulares y enigmáticos ni por asomo... ¿qué eran aquellos sonidos?, ¿por qué solo yo parecía escucharlos, cristalinos como el agua, si salían del interior de su propio cuerpo, de su piel, de su carne, de su olor?…

Fuera lo que fuera calmó esa sed terrible e inusitada que me había entrado, rehidrató mi lengua y coaguló mi materia gris y a mi me bastó, me pareció perfectísimo. Aquellos sonidos desconocidos, pese a estar a la alcance de la mano, eran tan delicados y evanescentes que no me detuve a pensarlo por temor a perderles la pista o a que de repente dejaran de sonar, que se esfumaran de la misma manera que habían llegado: sin explicación aparente, como un milagro divino...

... así lo concebí entonces, mi cabeza no dio para más dada la misteriosa y enigmática naturaleza sobrenatural de aquellos estímulos y lo exhausto que estaba a nivel físico, mental y emocional...

Me limité a sentir... que era lo que hacía de niño y era muchísimo más feliz... a sentir con todas mis fuerzas algo parecido a dios, tan vasto e inabarcable como el mismísimo universo preñado de estrellas, como estaba su interior a rebosar de aquellos sonidos extrañísimos apenas perceptibles, tan livianos, tan tenues, tan fugaces, inconstantes, imprevisibles y huidizos... ¿cómo era posible si estábamos en completo silencio?, ¿el silencio no existía entonces?, ¡cómo iba a existir si ya lo hacían antes aquellos sonidos de dentro del cuerpo!, ¿yo también los tenía dentro?, ¡claro que los tenía!, ¿cómo no los iba a tener si estaba vivito y coleando?...

... ¿yo a mi mismo podría llegar a escucharme como estaba escuchando a mi padre?...

-Papá… ¿los dientes de sable de qué son reyes?...

-... ¿y esa pregunta ahora? -la distracción le costó una mueca involuntaria- Esos existieron de verdad ¿eh? No son seres mitológicos hijo, son como los dinosaurios y los mamuts…

-... que ya, que ya… no soy tonto papá, ni como Don Quijote: distingo la realidad de la ficción, aunque a veces se me vaya la pinza un poco… es solo… curiosidad.

-Pues… no sé… -rumió solo por distraerse de alguna otra manera que no fuera concentrándose en la respiración- Supongo que del hielo, porque vivían en sitios muy, muy fríos, como los mamuts… pero eso ya fue en la Era Glacial, claro, antes vivían en llanuras con vegetación, como los tigres y los leones.

-...eso me sonaba a mi, pero no estaba seguro... pobrecillos... tengo que investigar más sobre ellos… -musité para mis adentros más que para él, concentradísimo en mi ardua y estimulante tarea: allí había tierra y hojas y piedritas y pus y sangre y carne para rato... y, egoístamente, me pareció perfecto...- porque salen en la enciclopedia ¿no?, ¿o son demasiado viejos? -consulté y él rió revolviéndome el pelo.

-... ¡cómo no van a salir!... eres un punto hijo, de verdad... ¿y ese interés repentino por los dientes de sable a qué viene, a ver?

-Me gustan los dientes de sable, son poderosos, fuertes y viejos como tú… -confesé azorado, mirándole desde abajo.

Él me besó en la coronilla y tenía más suerte que yo, porque su barba ocultaba que también se había puesto colorado… pero mis ojos de búho comenzaban a funcionar en condiciones y con ellos ya nada se me escapaba…

-... ¿me ves a mi como un dientes de sable? -rió divertido sin poder evitarlo haciéndose a la idea, mirándose en el espejo sin creérselo en absoluto, claro… con esa pedazo de barriga quién se lo iba a creer...

-Tal vez un poco sí, no tienen pico, pero sí dientes enormes… tu muerdes, no picoteas… eso es lo que haces cuando te enfadas, así que es más lógico pensar que eres un dientes de sable que, de todos los felinos, es el que tiene los dientes más grandes…

...me flipaban los grandes felinos, ¿no se ha notado ya?...

-... un razonamiento muy lógico, hijo… por eso no me gusta enfadarme... -eso lo murmuró para sí, pero mi oído de gato tampoco me fallaba nunca.

-... y además es tan fuerte y resistente como un león, solo que, claro, a ver quién es el guapo que sobrevive a una Era Glacial; seguro que se quedaron congelados por ahí a la intemperie… pobrecillos… morir de frío también tiene que ser horrible… morir siempre es horrible… y tú podrías haberte muerto por...

-... ¡que yo no me voy a morir por esto, tonto!… -me revolvió el pelo como si nada, como si no le estuviera ya hurgando y limpiando en el interior de la herida… ahí sí que palpitaba, sentía la vibración de la piel hasta en mis papilas gustativas que, misteriosamente, ya no estaban resecas…- Mira que eres exagerado, bien sacas la parte que te toca, hijo… -suspiró, cansado-; es solo un rasguño inoportuno porque mamá hasta mañana no lo puede saber. Si se entera empezará a hacer preguntas como una metralleta, terminaré diciéndole lo que ha pasado para que nos deje en paz y no me dejará ir a hablar con la directora mañana -suspiró revolviéndose el pelo.

Para mi pasmo, eso le importaba e inquietaba muchísimo más que la herida abierta y palpitante que no paraba de sangrar y sangrar cuanto más la limpiaba de mierda… ¿tanto miedo le daba mi madre?, ¿tanto la habíamos liado?, ¡en la hora que fuimos a ver a los malditos buitres!...

Hace alrededor de 2 meses

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Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace 15 días

Sale, sale y sale. Es un monton.


#30

-Sabes que te lee la mente, papá, nos va a pillar y nos va a echar al cocido -suspiré resignado, después de todo era culpa mía-; pero tú sabrás, yo ya tengo mi estrategia para la cena que lo sepas… -sonreí despreocupado, cambiando por cuarta vez de gasa… la había pensado de camino a casa, para distraerme de lo de los cuervos…

-... tú eres un bribón, ¡eso es lo que eres! -rió y la sangre fluyó a toda prisa, pero no pareció importarle; yo me apresuré a bregarla para poder seguir limpiando la superficie- Me dejas más vendío que la ostia…

-...cada uno se tiene que buscar las habichuelas como puede, ¿no dices eso siempre? Si no te hubieras arriesgado tanto ya no estaría enfadada, pero como eres tonto y la picas pues…

-... eso también es cierto… -suspiró, echando un vistazo; las gasas se amontonaban a mis pies- ¿Qué tal va eso?

-Pues va... va que no es poco, papá... si me pasas otro paquetito de gasas mejor -lo tomé ya abierto de su mano y él volvió al techo- ¿Por qué la picas si sabes que siempre pierdes? Es lo que no entiendo, de verdad que no… -rió a carcajadas, la sangre venga a salir y yo a bregarla, le miré sin comprender... ¿es que no le dolía o qué?...

-Porque nunca pierdo, tonto, solo lo parece… -me guiñó un ojo risueño… y eso tampoco lo entendí…- ¡Qué ganas tengo de que crezcas para poder hablar contigo de estas cosas! -sonrió- bueno… no sé… conociéndote, seguro que tú sales mucho peor que yo en eso… -murmuró para sí.

-... ¿en qué?, yo te puedo ganar en cualquier cosa, bien lo sabes…

-... lo sé, hijo, lo sé… -suspiró mirándome raro… tampoco lo comprendí, no estaba yo para muchas disquisiciones, aquella sed me había dado un varapalo mental terrible…- Créeme que lo sé, pero espero que en eso no; creo que pondré velitas y todo a la Virgen -…si él no creía en dios, mucho menos en la Virgen que sí que era un cuento chino…

-¿Eso?, ¿a qué te refieres?

Él se cagaba en la virgen muy a menudo, de hecho, y no se cansaba de decir que le importaba una mierda cada vez que mis abuelos le reñían al escucharle maldecir. Lo cierto es que algo de razón sí que tenía en lo de que era un cuento chino, ¿cómo va a fecundar una paloma a una mujer? Eso no había quien se lo creyera, ¡no había ni por dónde cogerlo!... ¡si ni siquiera eran de la misma especie!... pero mi madre decía que era una metáfora y mi padre que se dejara de tonterías y se enzarzaban dialécticamente durante horas disparando a discreción palabras incomprensibles para mí, tirándose el uno al otro a la cara citas de la Biblia que me aburrían muchísimo… bastante tenía ya con los domingos en misa…

Pero en el fondo mi padre tenía la razón: por mucho que fuese una metáfora, ¡seguía sin tener sentido!, por muchas palabras y argumentos que dijera mi madre a velocidad luz para contradecirle. Mi madre tenía razón en muchas cosas, muchísimas… normalmente en todo, a decir verdad… pero en eso se equivocaba claramente y era una cabezona y no lo admitía. A mi padre le repateaba y le ponía histérico cuando hacía eso... era tan tozuda como yo... y le decía no sé qué del comunismo y de matar a dios y que si se le había olvidado, y mi madre le contraargumentaba que qué tenían que ver los cojones para comer trigo, que eso era algo cultural, un producto cultural como cualquier otro … que mi padre no entendía en absoluto, claro, y a decir verdad yo tampoco… decía que era valioso artísticamente a su manera y que no era justo que lo despreciara y demonizara por la mala sangre de mis abuelos y la horrible infancia que le hicieron pasar metido en misa y en catequesis casi todos los días.

Yo entendía a mi padre perfectamente, perfectamente, el pobre encima había tenido que ser monaguillo durante años para contentar a mi abuela; cosa que ellos me ahorraron a mi ...lo agradecí en el alma hasta el infinito y más allá… lo cierto es que lucharon férremente, incansables y hasta la saciedad, contra el empecinamiento de mi abuela. A ella le encantaba eso de mantener las tradiciones aunque fueran una soberana estupidez como esta... sobre todo si eran una soberana gilipollez... mejor no entro en el espinoso tema de los toros que más de un quebradero de cabeza me dio con ella y sobre todo con mi abuelo.

[...sí, sí que entro, ¡por qué no! pero solo la puntita...
Mi abuelo: maldito hombre que en el infierno descanse, puto cabrón hijo de las mil putas... ya a tan tierna edad le di el disgusto de su vida al negarme rotundamente a ser torero. Me negué por activa, por pasiva y por agresivo-pasiva... y eso que ni sabía lo que era todo aquello... no le quedó más remedio que aceptar que era un animalista y un ecologista de mierda al que le gustaba el verde más que un tonto un lápiz... ¡vaya que sí! ójala siguiera vivo para ver hasta qué punto... por supuesto decía que era culpa de mi madre, ¡cómo no!, ella era el mismísimo Satanás personificado para él... y estaba en lo cierto, al menos esa vez... pero yo no entendía dónde estaba el problema si, claramente, el que se equivocaba era él, que era demasiado viejo e hijo de puta para entender que esa mierda de tradición es una barbaridad... tanto en sus tiempos, como ahora o dentro de mil años... espero que no...]

-Olvídalo -me revolvió el pelo con hondo suspiro- y mejor no crezcas nunca, hijo… -me besó en la coronilla, preocupado- mejor no crezcas…

-... ¿como Peter Pan?...

-... no te lo tomes al pie de la letra, que te conozco... pero sí, justo así… ser niño está muy bien…

-... ¡es una mierda! -bufé encrespado- Pero tienes esta pedazo de herida y sé que estás cansado y que no quieres escuchar mis quejas y lamentos ahora… la verdad es que yo también estoy cansado… pero cuando quieras te las enumero una a una, si quieres hago incluso una lista, o varias, porque con una a lo mejor no me llega… -suspiré, retirando los últimos resquicios de pus de la herida abierta que olía palpitar.

-Cuando seas mayor no te acordarás de esas cosas, hijo… te acordarás de cómo intentabas asaltar las murallas del castillo, del Monte, de que eras como un monito entre los árboles y… sonreirás aunque la boca te sepa a ceniza y a pus…

-...¿te sabe a ti a ceniza y a pus ahora?...

-...gracias a ti y a tu madre ya no, hijo… -sonrió de oreja a oreja dándome un beso en la coronilla- Tú eres dulce como la miel, y la miel es un milagro exquisito, un regalo que nos ofrece desinteresadamente la Madre Naturaleza… una segunda oportunidad de… oler las flores… -lloraba en silencio y temí estar haciéndole daño, pero me tranquilizó con otro beso… tembloroso… - Es verdad que duele un poco hijo… ¿está ya limpia? -asentí recogiendo la pila de gasas sucias y librándome de ellas por fin... siempre se me hacía muy raro verle llorar, casi nunca lo hacía…- Pues voy a la ducha, luego me pones yodo y me vendas, ¿quieres? -asentí obediente y pasmado y me fui a lavar las manos.

Completamente cubiertas de su sangre, tan caliente y aún palpitante, tan viscosa y pegajosa, tan roja y brillante... él se limpiaba las lágrimas, orgulloso como siempre.

-Ya sabía yo que te dolía, papá, y que te hacías el fuerte… mira que eres tonto y cabezón, de verdad… -suspiré, el agua licuaba la hemoglobina y la hacía desaparecer de mis manos como antes hiciera de su piel… y sentí un alivio enorme… me entró un sueño infinito de repente- Voy a por ropa, anda, para la coartada.

-Ten cuidado que estará al otro lado… -advirtió, muy sabiamente, tocándose la sien.

Se me había olvidado por completo la invisible presencia de mi madre al otro lado de la puerta con lo de la herida, el río de sangre, la sed, las palabras mudas y los sentidos encrespados y peleados entre sí. Me armé de valor e intenté retomar fuerzas para espantar el sueño y la fatiga de mi mente y del tuétano, aún intacto, de mis huesos... mi padre me necesitaba...

-Deséame suerte -suspiré hondo, armándome de valor, y abrí la puerta.

Hace alrededor de 2 meses

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Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace 14 días

si él no creía en dios, mucho menos en la Virgen que sí que era un cuento chino…

-¿Eso?, ¿a qué te refieres?

Soy Catolico!!! No por voluntad propia, claro, me bautizaron y todo. Y eso de que insultes a mi Virgencita de guadalupe es intolerable. Que no vez que mi nombre es Diego, por el indio Juan Diego. Jajajaja. En serio no quisiera toparme con alguien que tenga este pensamiento. Lamentablemente... Creo que fue por eso que comente esta tonteria.


#31

En efecto, mi madre esperaba con la bata y los brazos cruzados al otro lado, intentaba con todas sus fuerzas no volver a estallar por los vecinos, pero sus ojos sanguinarios la delataban e indicaban que la bronca estaba lejos de terminarse aún… seguían dando miedo, miedo de verdad... tanto, que escuché el cerrojo a mi espalda.

-¿Se puede saber qué está pasando ahí dentro, cariñín?

-Papá se está duchando...

-...ven aquí, ¡ahora mismo!, ¡YA! -obedecí, obviamente; me expurgó de nuevo esta vez mucho más concienzudamente, sin ningún tipo de miramiento o recato- ¿Qué tienes?, ¿eh?, ¿qué te has hecho?...

-... solo arañazos y picaduras, mamá... -me rasqué, me las estaba emperrando con tanto fisgonear por mi piel.

-...¿entonces por qué suena el botiquín?...

-... me los tendré que curar ¿no? Si no las heridas se infectan, ¿no dices eso siempre?...

-…¿y desde cuándo sabes tú curar heridas?, ¡no te rasques que te dejas señal!

-¡Tampoco es tan difícil! me han hecho muchas, creo que sé de lo que hablo… -traté de espantar a la desesperada… mi horno tampoco estaba para bollos…- ¡Ya no soy un niño mamá!, ¡ay déjame! -suspiré, librándome de sus zarpas como tenazas, tenía prisa, mi padre podría desmayarse en cualquier momento por la pérdida de sangre, o peor… mejor ni pensarlo...- Los gatos nunca se caen, y si lo hacen caen de pie, ¡y los búhos vuelan! No tienes por qué preocuparte por mi… voy a por ropa para papá, anda déjame que estoy cansado -me zafé de ella de nuevo, pasillo adelante a toda prisa, toda la que me permitía el cierto disimulo que tenía que guardar para que no le saltaran las alarmas.

-Si estás taaaaaaaaaaaan cansado, ¿por qué no le llevo yo la ropa a papá y tú vas cenando?; venga ve, anda, que mañana no va a haber quien te levante de la cama…

-… que no, mamá, tampoco estoy tan, tan cansado… -en realidad estaba completamente agotado… la sobreestimulación me había dejado hecho trizas, por no hablar del día de aventuras que llevaba encima…

- Ya veo ya… -murmuró para sí e inevitablemente emperchó de nuevo... si es que no lo podía evitar ni aunque se lo propusiera...- ¡estás cansado para lo que quieres, bribón!, ¿qué está pasando ahí dentro?, ¿eh?, ¿a qué viene todo eso de los búhos ahora?, ¿esa admiración repentina se te ha generado por acción infusa?, ¿eh? por no hablar de tu impertinencia… ¿desde cuándo eres así de impertinente?...

Ametrallaba a la zaga visiblemente mosqueada, no entendía por qué ¡si los búhos eran geniales! Tenía la cabeza agotada hasta límites insospechados y si conseguía seguir despierto con la paliza que llevaba encima se debía únicamente a la urgencia de mi padre... a que me necesitaba... lo menos que quería soportar era otra riada de preguntas e increpaciones a la velocidad de la luz.

-…¡ay mamá, de verdad!, ¡eres pesadísima! -interrumpí con un bufido, buscando en el cajón de la mesilla el pijama de mi padre-, ¡ni siquiera sé lo que es impertinente ni… infusa! -gruñí con el lomo encrespado-. Los búhos son impresionantes cuando vuelan, ¡por eso me gustan!... si tanta curiosidad tienes deberías venir un día con nosotros a verlos, pero como no te gusta el campo… ¿qué culpa tenemos nosotros?, ¿eh?, ¡pues ninguna!... -me abrí de brazos en medio de la habitación… ¡ya ni me acordaba de dónde guardaba los malditos calzoncillos!...- Si te atrevieras a venir yo te los enseñaría, aunque antes te tendría que enseñar a ser silenciosa porque tú metes mucho escándalo, mamá, y así los espantas.
>> Ellos son muy, muy desconfiados y huidizos, ¡y son expertos en camuflarse! Tienen los sentidos muy finos como los míos, sus ojos lo ven absolutamente todo en kilómetros a la redonda aunque sea noche cerrada, y cuando vuelan… eso es lo mejor… lo ven todo muy, muy pequeño a sus pies, y son increíblemente listos y astutos, mamá, como yo… ¡y tienen el pico y las garras muy fuertes y afilados y son muy misteriosos y nadie sabe lo que están pensado!… ¡yo qué sé!… son muchas cosas las que me gustan de los búhos... -tomé aliento tras la ráfaga... ella era una experta que nunca, nunca perdía el aliento...

Pero aunque fuera un simple aficionado, yo también sabía hacerlo... ¿qué se creía?... gracias a que el oxígeno llegó por fin a mi cerebro me acordé de dónde guardaba la ropa interior y dirigí como una centella al primer y segundo cajón de la cómoda.

-... ¡vale, vale!, capto la indirecta hijo… dios santo de mi vida… -suspiró hondo y yo también, aliviado de haberla contenido- ¡¿Y qué significa todo eso!? -suspiró aún más fuerte agobiadísima y... gracias a dios que todavía creía en él... fuera de combate.

Pestañeaba anonadada por la riada inesperada de información, boqueando incluso para coger aire por mi que aún estaba sin aliento, rebuscando en la cómoda un calzoncillo en condiciones para mi padre... misión al parecer imposible...

-...¿en serio que no tiene ni uno solo que sea decente?, si es que son horribles... -musité cogiendo uno y luego otro a cada cual peor y más antiestético, de esos que se ponían los viejos- ¡pues vaya calzoncillos feos que tiene papá!, ¿y por aquí no se le escapa el pito? -ella rió por lo bajini, muy a su pesar y se acercó a mi posición.

Si es que yo era su debilidad y buena gana… solo yo conseguía hacerla sonreír aunque estuviera enfadada del todo... mi padre decía que de entre todas mis muchas habilidades esa era sin duda la más útil para defender el bien común: en realidad para sacarle las castañas del fuego a él cuando su estrategia de (mierda) picarla fallaba estrepitosamente y no quería dormir en el sótano.

-Anda trae… -gruñó- yo no sé qué voy a hacer contigo de verdad… -masculló para sí- toma estos mejor que están más nuevos -eran igual de feos; me giré para irme con mi humilde botín, que lo mío me había costado, pero me detuvo por el brazo… yo suspiré hasta el infinito y más allá, ¡solo quería dormir!- Alan… ¿qué significa la palabra carroñero?

-Animales que se alimentan de muertos y de los más débiles porque son despiadados y malos como demonios… -recité molido hasta los huesos- Dan grima, mamá… nunca te acerques a los buitres, tú también eres muy pequeñita como yo y podrían llevarte con ellos con esas garras tan enormes que tienen y esas alas gigantescas y esos picos ganchudos que dan un miedo que no veas… -me volvió a agarrar a la zaga para detenerme.

Traté por todos los medios posibles a mi alcance de no estallar en mil millones de pedazos allí mismo… eso sin duda nos habría delatado, pero al menos ya no habría hecho falta cortarme en pedacitos para echarme al cocido y podría dormir por fin, aunque fuera hecho caldo.

-...parece que los habéis visto de muy cerca, ¿no?

-Sabes que tengo buena vista, mamá -suspiré, eludiendo la trampa y su zarpa de nuevo, echando a correr pasillo adelante para que no me cazara-, ¡me voy que papá se va a poner como un garbanzo! -en realidad yo también estaba corriendo el riesgo y, como es lógico y normal, seguía preocupado, a lo mejor se había desmayado en la ducha por la pérdida de sangre... no debí dejarle solo...

-¡Ven aquí ahora mismo!, ¡que vengas te digo! -le hice un quiebro espectacular, y eso que estaba cansado-, ¿le pasa algo a papá?, ¿se ha hecho daño?... se ha hecho daño… ¿qué se ha hecho?, ¿eh?, ¡ven aquí! - me escurrí de nuevo entre sus manos cual pringoso pececillo fuera del agua.

-¿Cómo se va a hacer daño papá si es duro como una roca? -me persiguió con agilidad pasillo adelante como leona cazadora experta que era... pero a las leonas se les daba muy mal pescar, en la Sabana no hay apenas ríos porque hace mucho calor...

-¡Alan ven aquí!, ¡ven aquí!! -me zafé de nuevo-, ¡que vengas aquí te he dicho! -me precipité hacia la puerta del baño sin reducir la velocidad o me cazaría.

Su zarpas justito detrás, pero mi padre... siempre tan inteligente y previsor... había abierto el cerrojo al escuchar nuestras voces alejarse… lo había oído de fondo… así que la traspasé como una exhalación y pude refugiarme a tiempo, cerrando el cerrojo tras de mi, con mi botín en mano: menos los calcetines que se me habían caído al abrir la puerta con las prisas... o ellos o yo...

Mi madre tan solo pudo aporrear frustrada e impotente la madera con las zarpas y rugir y rugir sin descanso porque su presa se le había escapado de entre los dedos como la arena de la playa. Me dejé caer contra la puerta sin aliento y apenas fuerzas, ella increpaba sin descanso ni aparente fin a mi padre por mi "impertinencia"... yo solo era el aperitivo, claro… las vibraciones de los terribles porrazos y gritos atravesaban como mantequilla la materia y mi cuerpo hasta llegar a los oídos impasibles de mi padre…

Hace alrededor de 1 mes

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Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace 14 días

Genial. Estuvo muy buena la persecucion.😁


#32

-¡Lo has conseguido, sí señor!, ¡ese es mi chico! -silbó, vitoreando orgulloso.

Se aclaraba el pelo sonriente pese a que la herida seguía sangrando pierna y desagüe abajo, como un borrón difuso al otro lado de la mampara semitraslúcida y llena de vaho, el baño entero que parecía un auténtica sauna, como estar en las entrañas de una nube. A mi padre le gustaba ducharse con el agua hirviendo, decía que de lo contrario tenía la sensación de que la mierda no se le iba del cuerpo.

Yo no podía soportar semejante temperatura ni de coña, de pequeño era extremadamente sensible y susceptible a cualquier estímulo sensorial... no los controlaba yo, me controlaban ellos a mi, ¡era como una puta esponja de sensaciones!... si el estímulo era intenso yo lo percibía como si fuera el quíntuple y me hacía daño, daño físico. Por eso con aquella edad odiaba... pero odiar de verdad con todas mis fuerzas, odiar de ponerme de mala ostia, de cabrearme y llorar a mares y patalear si era necesario con tal de evitarlo... todos aquellos estímulos que por su intensa naturaleza desollaran y acuchillaran mis sentidos sin piedad.

Lo peor de todo sin duda era el ruido, la estridencia, el murmullo constante, los gritos y chillidos, los jaleos y multitudes vociferantes, los golpes y portazos y un largo etc. Pero también las cosas muy calientes o muy frías, los malos hedores, peor aún el de los productos de limpieza... de hecho mi madre tenía que ventilar cuando limpiaba... por eso odiaba también el pescado y el marisco, que no podía ni olerlos por aquel entonces cuanto menos comerlos, en realidad cualquier sabor fuerte... el dulce empalagoso, los cítricos y el vinagre no podía con ellos, ¡si no soportaba ni tan siquiera el café y detestaba el olor de la leche!... y odiaba tomar medicinas, claro, y mejor no hablo de cuando tenía que ir al dentista o al médico: el nauseabundo e intensísimo olor a clínica u hospital me hacía vomitar hasta lo que no tenía dentro...

Tardé años y años en aprender a filtrar la marabunta de agudos y acosadores estímulos que me avasallaban constantemente y tardé mucho más en adquirir la capacidad de "amortiguarlos". Me costó mi infancia y buena parte de mi adolescencia llegar a tolerar, soportar y digerir aquellos que por su intensidad o constancia superaban mi reducidísimo umbral de aguante; pero poco a poco fui ampliando ese umbral con ayuda de mi padre, que era el único que lo entendía y sabía cómo ponerle remedio... a él de chico le pasaba igual...

Con el tiempo pasé a ser como mi padre también en eso: el agua hirviendo, o la sensación de suciedad no parecía irse... solo que la suciedad que yo sentía y siento no se va con agua caliente, claro...

Con los años todo cambió.

Y, en lugar de tratar de evitar los estímulos intensos, cuando por fin pude controlarlos sin que me controlaran ellos a mi, inevitablemente los fui buscando... codicioso, cual Bestia hambrienta tras su presa... me resultaban terriblemente jugosos y novedosos. Pasaron de ser irritantes y molestísimos a ser los más estimulantes para mi, aquellos que tenían chispa y por tanto no me aburrían al cabo del tiempo. Eso tenía su cosa buena y su cosa mala: podía experimentarlos con el triple de intensidad... necesariamente tuve que bajar mi percepción dos puntos o me volvería loco... pero también corría el riesgo de hacerme adicto a ellos... y ahí ya no estaba mi adorado padre de la infancia para enseñarme a "digerirlo".

-Por los pelos, papá… casi muero hecho caldo en el intento que lo sepas… -él rió y la sangre fluyó licuada, yo trataba de recobrar el aliento y la compostura- ¿Qué tal vas?

-¡Ya estoy casi!, ¿me acercas la toalla, porfa? -se la dejé en la silla de enea al lado de la bañera.

Le miré de reojo al hacerlo… no supe muy bien por qué… su piel ya estaba libre de mierda, percutida y añeja por el sol abrasador que asolaba el Monte y sus hombros cuando estaba allí; a mi siempre me había parecido una especie de coraza impenetrable, áspera y terrosa que protegía su cuerpo duro como una roca, incluso su enorme barriga que no lo era menos… pero sangraba y sangraba frente a mis ojos y yo, de nuevo, me negué a apartar la mirada…

Hasta ese día, juro por dios… que entonces creía en él… que, simplemente, no lo creía posible, era impensable, inconcebible para mi que algo pudiera penetrar aquella coraza inquebrantable que era su piel maltratada por el soberano orgullo del sol abrasador y el sudor del trabajo duro bajo su implacable soberbia… por aquel entonces yo lo veía como una especie de superhombre con barriga enorme…

Cerró el grifo y salió, me apresuré a ir a por las vendas y el yodo para comenzar con el delicado y meticuloso proceso de nuevo; tendría que hacerlo además de tal forma que las gasas permanecieran ocultas al ojo avizor de mi madre, con la prominencia de su barriga no sería muy complicado, al menos las cervezas iban a servir para algo. Él se secaba con la toalla de espaldas… y a mi me encantaba la espalda de mi padre, porque eso sí que eran espaldas de superhombre...

-Se me han caído los calcetines por el camino… -confesé.

Y me dejé caer en la silla de puro cansancio; se dio la vuelta, anudándose la toalla a la cintura, su pito era mucho, muchísimo más grande que el mío, y eso que le hacía sombra la barriga.

-... ¿sigue hecha un basilisco o qué?...

-...sabe lo que pasa aquí dentro de sobra… -suspiré, revolviéndome el pelo- ha oído el botiquín y ha visto que yo no tengo nada, la he intentado distraer, pero… ya sabes cómo es, cuando coge un rastro no lo suelta, como Sherlock...

-... me capa… -suspiró resignado.

-...te capa… -suspiré yo- oye por cierto… -fruncí el ceño- ¿no se te sale el pito y los huevos con esos calzoncillos? -estalló en sonoras carcajadas poniéndoselos… pues no, al parecer no se le salían...- Es que son feísimos, papá, en serio, vaya gusto que tienes, ¡si son como los que se ponen los viejos!, ¡tú mírate!... estás para que te pinten un cuadro, ¿sabes?... -reí con él, que giraba sobre sí mismo orgullosísimo de sus calzoncillos.

-... a mi me gusta llevar los huevos libres, hijo, que así es como tienen que estar…

-... no estamos en la selva, papá…

-...tiene gracia que tú lo digas…

-...es que son feos con ganas, solo digo eso… ¡anda que no pringa esto! -exclamé al abrir el bote de yodo.

Lo toqué y tenía un tacto recio y olía muy intenso y su color era vomitivo, empapé el algodón pese a mi desagrado... intentando no pensar que olía a medicina y que odiaba las medicinas... le limpié los alrededores de la herida con ese potingue y luego el interior, con mucho más cuidado y con una gasa como me recomendó, para que no se le quedaran pegadas las fibras del algodón.

-... lo estamos dejando todo perdido… -suspiró revolviéndose el pelo- Ya podemos limpiar luego bien todo esto; tu madre me va a matar…

-... por lo menos no has muerto de la herida, papá… ¡y mamá no te va a matar!, luego soy yo el exagerado, como mucho duermes en el sótano por haberla picado… si es que estás tonto, siempre te pasa igual y no aprendes, así que no te quejes...

-...¡ay hijo! -suspiró sonriente con ojos brillantes-, qué poco sabes de la vida... -me revolvió el pelo y me besó en la coronilla- Manda huevos que hayas tenido que empezar por lo malo…

-... tranquilo, por lo menos tengo el Monte y también te tengo a ti -sonrió de nuevo, pero no supe descifrar su sonrisa-, y ahora también sé lo que tengo que hacer para sobrevivir… gracias por eso, papá... y siento que por mi culpa tengas que dormir en el sótano, y también la herida… que sé que ha sido culpa mía por mucho que digas…

-... no lo sientas, hijo, que no es tu culpa de verdad, y… créeme… -me guiñó un ojo, pícaro- tampoco es tan malo…

-... ya imagino, cualquiera pega ojo con mamá enfadada al lado…

-... no sabes hasta qué punto es eso cierto, hijo… -rió con ganas.

-Ya está, ¡listo! -palmeé con una sonrisa dejando la mierda de yodo a un lado bien lejos de mi y bien tapadito- ¿Ahora qué?

-Coge las gasas y el esparadrapo y me lo pones con cuidado, sin que roce la herida, para que no se pegue, ¡y procura que no se vea!… a lo mejor me tienen que dar puntos… -murmuró mirándose como podía en el espejo- ay que joderse, chacho… -refunfuñó.

-...¿puntos?, ¿como las tiritas que me pusieron a mi en la ceja esa vez?

-... no… creo que estos van a ser de coser… -masculló, tratando de coger ángulo para ver la herida sin éxito- hay que joderse, por una puta piedra…

Hace alrededor de 1 mes

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Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace 14 días

He trabajdo con ceramica. Azulejo para simplicar, aqui la llamamos lozeta, o es loceta, no recuerdo. El caso es que es usado para pisos y revestir baños. En fin, al caso. Una ocasión, demolimos un piso viejo, rotos todas las piezas. Pues vas a creer, algunas quedaban con bordes super afilados. Tocaba yo el filo y hacia presion con delicadeza y ya me abia abierto la piel. Segun recuerdo la obsidiana afilada puede llegar a ser mas filosa que un bisturi. Bueno yo de curioso "jugue" con ella y me hacia pequños cortes, insignificastes, absorto en el ipnotico filo impresionante, en esi mi padre coje una y la limpia con la palma, sun fijarse bien en lo que hacia... Se corto la palma de lado a lado, buena sagre fluyo fuera. Me acorde de esto por el final de la caja: Por una puta piedra.

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace 14 días

@Don_Diego tu experiencia, así escrita, adquiere mucha trascendencia, ¿no crees? Me parece una escena increíble que te da para un muy buen relato, piénsatelo porque ahí hay mucho rock and roll!!
Por una puta piedra, puede empezar un mundo entero ;)


#33

-…si es que los seres humanos somos de manteca papá; cualquier animal, hasta un bicho, podría matarnos, ¿sabes que hay una mosca del sueño?, lo dijo el otro día el maestro en clase…

-... pues si que es verdad hijo, ¿vaya mierda eh? -suspiró resignado- No valemos para nada... -pasó por alto la digresión, estaba demasiado cansado por el día que llevábamos y por la pérdida de sangre, claro.

Lo miré y comprobé preocupado el color de la cara, había perdido demasiada sangre, pero estaba tan moreno como siempre... la tonalidad de mi piel viene de su parte; su finura, suavidad aterciopelada y tersura de mi madre...

-Somos listos papá y tenemos la capacidad de hablar; cada uno tiene su superpoder, como en los comics, y así la naturaleza no se desequilibra, es mi teoría... porque la naturaleza es ante todo equilibrio, ¡eso está más claro que el agua!... por eso nosotros los seres humanos somos un problema, papá: rompemos el equilibrio y eso está mal, muy mal...

-No es mala teoría, hijo, de hecho supongo que así es -me revolvió el pelo orgulloso-, aunque es una lástima y una putada la parte que nos toca, es... -hizo una mueca de desagrado- el ser humano es así hijo, demasiado egoísta, demasiado ególatra, es nuestra condena y será nuestra tumba. Por eso te digo que tengas cuidado con esa inteligencia tuya -advirtió muy serio-, nos da demasiado poder y a menudo olvidamos que no somos invencibles... -se señaló la herida, mirándome preocupado y extremadamente cansado- Recuerda que me lo has prometido, Alan: me avisarás si la oscuridad llama a tu puerta, ¿verdad? Una promesa es una promesa, se mantiene hasta que uno muere, ¿me oyes? -asentí obediente entre sus enormes zarpas con tanta firmeza como me miraba él.

-Tranquilo papá que no soy tonto... -traté de calmar- a mi me gusta el equilibrio, yo sin equilibrio no sé vivir; y nunca jamás haría daño a la Madre Naturaleza... nunca, nunca jamás... porque ella nos cuida a ti y a mi en el Monte, como mamá cuando estamos en casa...

-... eso me consuela y me tranquiliza, hijo, pero no me refería a eso, ¡eso ya lo sé tonto! -me besó en la cara orgulloso- Me refería a ti: igual que hay equilibrio en la naturaleza y te has percatado de ello, Alan, tienes que conseguir hallarlo también dentro de ti, ¿entiendes?... si no la vida no funciona bien... -resopló tratando de encontrar las palabras... eso me mosqueó e hizo que prestara atención porque no solía ocurrirle, él siempre lo sabía todo y tenía palabras de sobra para todo y para todos...- Tienes que buscar tu propio equilibrio aquí dentro, hijo -me señaló el corazón y la cabeza- y una vez que lo consigas, que no será fácil... luchar por mantenerlo a toda costa, que es todavía más importante, y nunca, nunca jamás transgredir sus límites ni permitir tampoco que nadie lo mande al traste, ¿comprendes? -asentí circunspecto- Sea quien sea, aunque sea yo mismo o mamá o alguien que te guste mucho, mucho y te vuelva loco... tu equilibrio es tuyo y solo tuyo, hijo, ¿vale? -me zarandeó con suavidad- Eso lo tienes que defender como a tu propia vida, si no luego vienen los problemas, créeme...

-¿Y cómo se hace todo eso? -me puse en pie con resolución, pese a mi cansancio.

Ya había terminado con la herida por fin... ya podía latir y respirar y pensar y sentir tranquilo... suspiré de alivio y orgullo admirando mi obra: bien selladita, así estaba mucho, muchísimo mejor. Ya no se escapaba de ella esa riada de estímulos incomprensibles y que amenazaba con volverme loco o volarme la tapa de los sesos por la presión del mutismo, y además había logrado contener la marea de sangre por mis propios medios... sin duda fue un día de autosuperación en el que los cuervos y los buitres volaban ya muy lejos...

Pero reconozco que no había caído en lo que decía mi padre y en cuán importante era; lo había pasado por alto por completo, cuando sin duda era la causa y el motivo de mi parálisis y mi inmovilismo, de mi debilidad. Los que turbaban mi equilibrio entonces eran los Otros y los estímulos de fuera de mi cuerpo que me acosaban sin descanso y que no podía controlar, mucho menos comprender porque sencillamente no tenía la capacidad para ello... el río de sangre, la sed, los sonidos... lo peor, es que todo eso era muchísimo más agradable que escucharme a mi mismo constantemente dentro de mi cabeza.

Ya desde tan pequeño no soportaba estar a solas conmigo mismo, me daba pánico porque no entendía nada de nada, ¿qué iba a entender?... mi mente ha sido siempre muy puta, siempre por delante de mi... por eso me refugiaba en la aprobación de los demás y en los estímulos exteriores, por desconcertantes que fueran... el problema fue que, más allá de los acogedores límites de algodón de mi casa, solo hallé rechazo.

-¿Ya? -asentí sonriente con una sonrisa de oreja a oreja, él se miró en el espejo- dejamos esa charlita para mañana ¿te parece? estoy reventado de tanta aventura... -desechó, fatigado con un beso fortísimo en la coronilla- ¡Oooooooye!, pues no lo has hecho nada mal, no se nota nada de nada… -sonrió satisfecho mirándose y remirándose en el espejo sin encontrar la gasa, muy, muy bien escondida bajo su enorme barriga y por la perspectiva engañosa de su sombra, que lo mío me había costado.

-... ¡eso es por tu barriga, papa!, ¿y qué te pensabas?, ¿que me iba a dar asco o algo? -me lavaba las manos de la mierda de yodo que incluso cerrado y tras la gasa seguía apestando- ¡eres mi padre!, cómo me va a dar asco de tu sangre… -sonrió y me abrazó y me besó por todas partes y, no supe por qué, pero me puse colorado como un tomate.

-...te quiero más que a mi vida, hijo, ¿lo sabes verdad? -asentí, abrazándole con cuidado por la gasa- Estoy muy orgulloso de ti hoy, Alan… has sido muy valiente y te has comportado como todo un hombrecito -me aferró por los hombros, y me palpó la cara orgulloso-; mañana el cole será pan comido, ¿o no? -asentí con fervor y él sonrió... sus ojos emocionados...- ¡Anda tira bribón!, tira para cenar… ya limpio yo todo esto, que estás molido… -se llevó las manos al pelo por la que habíamos liado en el baño, había sangre y agua por todas partes y la ropa por ahí tirada hediendo a muerto.

Desde luego que me quería más que a su propia vida. Aquella herida sin duda me lo había demostrado, se preocupaba tanto por mi que no reparaba en su propio dolor aunque al final ya no pudiera aguantarse más… no podía ser fuerte todo el rato, aunque él se empeñara… pero por lo menos conseguía parecerlo, igual que conseguía parecer un superhombre sin serlo realmente, ¡no existen los superhéroes con barriga! Pero los demás no se enteran de nada y no le tocaban ni un solo pelo y mucho menos se atrevían a rechistarle. Todo el mundo le admiraba y respetaba … incluso yo, sobre todo yo... y los que no, ni se atrevían a mirarle.

... así era mi padre, ¿cómo no iba a ser el hombre de mi vida?...

Hace alrededor de 1 mes

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Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace 14 días

He tenido una pregunta, tonta, una que no va ni al caso... Pero. Te gustan los barrigones? Jaja . Idiota de mi, ignorame. 😝

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace 14 días

jajajajajaj @Don_Diego a mi me gustan las personas, concretamente su mente, aunque he de decir que también me pierde el carisma. La materia con los años se pudre, y ya se pudren demasiadas cosas a mi alrededor (¡la primera yo!) como para que quiera rodearme de más flores marchitas.
En resumen: me da igual el físico, soy sapiosexual ;)


#34

-…¿de verdad que no te importa? -rió a carcajadas abrazándome de nuevo.

-¿Qué me va a importar? Anda tira… y no te preocupes más por mi, tonto, ¿ves? -se abrió de brazos girando sobre sí mismo sonriente, palpándose la barriga feliz con ojos brillantes- ¡Me has dejado como nuevo!, completamente curado…

-… ¿de verdad que no te duele? -desconfié, suspicaz… después de todo era un gato.

-De verdad de la buena, hijo, anda ve… -me empujó en dirección a la puerta- que te oigo rugir las tripas desde aquí -yo estaba tan preocupado por él que ni me había percatado de que llevaba horas devorándome a mi mismo por dentro del hambre tan bestial que tenía... esa maldita sed la había ninguneado por completo...

Famélico, tras haber sellado por fin los estímulos y haberme librado de aquella sed inhumana, le di un beso en la mejilla y un abrazo fuerte y me fui a comerme el bocadillo... dándole vueltas a esos sonidos tan extraños y hermosos, tan fuera de lugar que no los comprendía en absoluto... ni siquiera sabía "pensar" en ellos...

Abrí la puerta y escuché el cerrojo a mis espaldas.

Eso me recordó a mi madre... demasiado tarde, claro... estaba justo frente a mi y yo en las nubes con la cabeza en blanco, completamente en blanco. Aquellos sonidos burbujeaban en su mutismo tan silentes y peligrosos como la lava de un volcán inactivo... Pompeya en comparación a cómo acabé yo muchos años después tras la erupción de mi Vesubio personal se queda en una simple anécdota para contar a los nietos mientras toman la merienda... pero entonces era solo un crío, ¿qué sabía yo de azufre y volcanes y ciudades sepultadas en vida bajo océanos de ceniza, ríos de lava y piedras candentes?

Yo lo único que sabía al salir por aquella puerta es que ya tenía alas.

En realidad muñones de alas que no tardarían en nacer y crecer en toda su esplendorosa soberbia hasta permitirme sobrevolar la inmundicia que me rodeaba... hasta que quedara reducida a menos que nada bajo mis zarpas... a apenas un punto casi imperceptible por la altura de mi grácil vuelo y, lo más importante: por fin podría enfrentarme a los buitres en igualdad de condiciones. Solo que a mi piquito de oro, ya entonces, sí que no le ganaba nadie, mucho menos alguien de mi edad.

...miento, una madre es una madre...

Y ella era la única que podía bucear hasta el mismísimo fondo de mi psique y mi subconsciente, la única que conocía ese tortuoso, oscuro y tenebroso camino, la única me conocía de verdad, la única que había estado ahí dentro y había logrado salir de una pieza: sabía cada cosa que pensaba, sentía, temía o dudaba... ¡hasta lo que no pensaba, sentía, temía o dudaba aún!... era la única capaz de percibir mi voz...

Después de todo me había gestado durante nueve meses en el interior de su cuerpo... para mi que mi madre conviviera conmigo entre los límites de mi cráneo era lo lógico y lo más natural del mundo... algo que ni siquiera me dio tiempo a plantearme y mucho menos a cuestionarme, como le llega el momento a cualquier niño.

Por eso cuando ella murió, yo me negué con todas mis fuerzas y razón de ser a creerlo: seguía dentro de mi cabeza... ¡como siempre desde que nací!... a salvo de cualquier cosa porque yo la protegía como me protegió ella a mi durante esos nueves meses en los que estaba completamente indefenso, incapaz tan siquiera pensar...

Pero comprendí demasiado pronto que la muerte no funcionaba de igual manera que la vida.

Que la vida sigue, pero después de la muerte no hay... nada... solo recuerdos y sensaciones y emociones como las de este día encerrados en el corazón y adheridos a la memoria con tanta avidez y desesperación que parecen incluso reales si me detengo a recordarlos con fuerza pero... son solo eso, recuerdos... recuerdos de vida que no son suficientes para poder vivir, por mucho que pueda parecerlo, recuerdos que en absoluto eran suficientes para llenar la inabarcable e insondable fosa abisal que dejó tras su muerte... ¡no viví lo suficiente junto a ella!...

Yo era gato y era búho y los animales salvajes mitológicos no viven en casa con los humanos, viven en el Monte junto al resto de bestias y van y vienen del Olimpo según les viene en gana, sin dar explicaciones a nadie... mucho menos a sus madres...

Hace alrededor de 1 mes

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Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace 14 días

Anda lo he completado. Creo que es lo mas largo que he leido hasta ahora en la plataforma. Ahora a por lo siguiente. Pero no ahora. No quiero abrumarme y perder el gusto por haberme atiborrado. Nos seguimos leyendo.

Por cierto amiga @Gala_Sanchez_Montero . Esta parte:
qué sabía yo de lava y azufre y volcanes y ciudades sepultadas en vida bajo océanos de ceniza, ríos de lava y piedras candentes?

Me a gustado mucho. Creo que te robare algunas palabras de ahi. 😜.

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace 14 días

Muchas gracias por leerme @Don_Diego !! Sabes que es un placer tenerte por aquí!! Vuelve cuando quieras ^^
Pues acabo de ver una errata ahora que me la pones, repito la palabra lava :(
Puedes tomarla si quieres, es una referencia a la hecatombe natural de Pompeya ;)


#35

LISTA DE REPRODUCCIÓN TIC-TAC (CARROÑEROS)
(subtitulada)
____________________________

-"Run like hell", Pink Floyd: reflexión introductoria; tiempo futuro (cajas: 1-2)

https://www.youtube.com/watch?v=eAe71IkfVfs

-"Sheep", Pink Floyd: sensaciones y emociones en el Monte con su padre; van en busca de los buitres por simple curiosidad (cajas: 3-10)

https://www.youtube.com/watch?v=lCH04Q_nZAE

-"Hey you", Pink Floyd: ve a los cuervos y se quiere lanzar al foso para salvar al lobo; ello hace patente su debilidad (cajas: 11-13)

https://www.youtube.com/watch?v=Den6hNLCioQ

-"Pigs", Pink Floyd: revela sus inseguridades al padre (cajas: 14-16)

https://www.youtube.com/watch?v=XqbWdoMd2H8

-"Dogs", Pink Floyd: el padre le da alas para luchar contra aquellos que le hacen daño; identifica sus potencialidades y le da permiso para usarlas (cajas: 17-18)

https://www.youtube.com/watch?v=cE44BuQ--Sk

-"Breathe", Pink Floyd: entiende la estrategia aunque le disguste por su forma de ser y de pensar (que se parece más a la de la madre); se siente amparado y justificado. Se siente seguro por fin y vuelven a casa: su padre carga con él a su espalda (cajas: 19-20)

https://www.youtube.com/watch?v=RmQP93Ch0kc

-"Mother", Pink Floyd: bronca descomunal de la madre cuando llegan a casa; madre como figura de autoridad, padre como modelo a imitar (cajas: 21-26)

https://www.youtube.com/watch?v=VqkXbD6L61Q

-"Lost of words", Pink Floyd: reacción frente a las sensaciones provocadas por la herida del padre en relación a los carroñeros, incomprensibles para él por su complejidad (cajas: 27-28)

https://www.youtube.com/watch?v=Mj7JSBKCceo

-"In the flesh", Pink Floyd: impresión y fascinación por los sonidos que escapan del cuerpo del padre (cajas: 29-32)

https://www.youtube.com/watch?v=-WRzcIvIGqA

-"The thing ice", Pink Floyd: consigue sellar la herida (y con ello los acosadores e incomprensibles estímulos sensoriales) y autosuperar sus miedos.
>> El padre, preocupado por haberle dado alas tan pequeño, le pone unos límites que él no entiende aún.
>> Escucha los sonidos por primera vez: no los comprende por el contexto violento y “oscuro” en el que se han producido, pero le cautivan.
>> Se siente preparado para buscar su propio equilibrio y luchar contra los carroñeros, auspiciado por el amparo, el afecto, el reconocimiento y el permiso paterno (cajas: 33-34)

https://www.youtube.com/watch?v=_WqJwgAMYTM

-"Colores en el viento", Pocahontas: síntesis del fragmento “los carroñeros”.
>> Síndrome de Edipo paterno negativo (admiración por el progenitor del mismo sexo; rechazo y rivalidad con el progenitor de sexo opuesto).

https://www.youtube.com/watch?v=sSQdIoUoO00

Hace alrededor de 1 mes

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Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 1 mes

@apoptosis fin del fragmento "LOS CARROÑEROS" :D
Como es el personaje de la música a cada escena de su vida le acompaña una canción de esta manera posteriormente en la adolescencia (cuando descubre la música) va "desentrañando su melodía" y adquiriendo su propio estilo musical.
Pink Floyd es uno de sus pilares existenciales y musicales por este día ;)
¡Espero que lo disfrutes!! no hay mejor compañía ni guía que la que pone la guinda a este pastel :)

Don_Diego
Rango12 Nivel 56
hace alrededor de 1 mes

Es mucho!!! Pero sé que es bueno para leer. Lo he estado posponiendo no creas que se me olvida. Mas lo leer de a poco, pues no me alcanza el tiempo para hacer de golpe o de manera rapida. En fin, te sigo leyendo. Por cierto cual es exactamente la cronologia? Bueno leere primero esta que ya inicie y lyego las otras, sin embargo saber el orden seria bueno.

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 49
hace alrededor de 1 mes

-"TIC-genealogía de la bestia-TAC": tiene 6 años en los hechos narrados. Lo escribe en retrospectiva a los 18 tras su primera bajada a los infiernos y en plena crisis existencial por ella. para tratar de reflexionar sobre lo que le ha llevado a ese punto.

-"Réquiem por el Maestro Titiritero": lo escribe a los 18 años, son las reflexiones que acompañan a los episodios de su vida narrados en "TIC-genealogía de la bestia-TAC" (en realidad son el mismo libro, pero pongo las reflexiones por un lado y los hechos por otros para poder ir avanzando en ambos).

-"Ideas universales del búho anacoreta": lo escribe con 11-12 años, cuando está en el manicomio debido a que no es capaz de "procesar" la muerte de la madre ni mucho menos superar él solo el duelo (el padre cambia tras la muerte de la madre: no cuenta con su apoyo, más bien con su rechazo). Lo hace para tratar de sistematizar su mundo metafórico y sus ideas más metafísicas (presocrático) con el objetivo de tratar de entender y averiguar "a dónde" ha ido su madre y "por qué" se ha ido dejándole solo.

-"Entrevista a Sísifo": esto forma ya parte de la novela, por eso está escrito en tercera persona. Sucede a los 25 años, cuando ya ha hecho su Gran Show y ya es famoso y reconocido nacional e internacionalmente. Su música y él bajo el pseudónimo de Sísifo se han convertido en un fenómeno de masas: como músico ha iniciado una auténtica revolución con su concepto musical que ha puesto el mundo del arte patas arriba; como persona se convierte en un misterio inalcanzable e insondable más allá de lo que él revela a través de su música, un artista maldito, tan odiado como admirado por su estilo y filosofía de vida; además se convierte en un fetiche tanto para hombres como para mujeres y sobre todo para el mundo LGTBI+ que tras su Show lo convierten con su apoyo indiscutible en referente y líder del movimiento Queer; cosa que evidentemente él aprovecha para exponer sus ideas acerca del género, la sexualidad y para cargar duramente contra la monogamia, defendiendo modelos de relaciones más acorde con la naturaleza humana como las relaciones abiertas o el poliamor (a lo largo de su vida son constantes las reflexiones y revisión personal de estos conceptos, tanto sobre su género, como sobre su la sexualidad, y el no a la monogamia; aprovecha su fama para revelar sus conclusiones al respecto, pues cree que de los deseos reprimidos y de la negación de la naturaleza animal del ser humano es de donde surgen los problemas en el individuo y por tanto en la sociedad).

-"Carta a Hades": la escribe con 23 años y se la deja en la Cubierta a Hades antes de irse al Tíbet con Manish (un viaje de meditación con el objetivo de personarse a sí mismo y así poder iniciar su relación con el Rojo: es la condición que él mismo se autoimpone para evitar hacerle daño). Se la deja para que la lea junto con el libro de "Réquiem por el Maestro Titiritero" con el objetivo de que Hades, el Capitán, empatice con él de una vez por todas y le permita entrar en la tripulación (evidentemente no se fía de él). Quiere entrar en la tripulación porque cree en Manish y se siente preparado para mostrar su don al mundo: pero ni ha perdonado a los demás ni mucho menos a sí mismo y eso le impide tocar su música a la masa porque cree que no la merecen por el daño y el rechazo que le han hecho sufrir; él tampoco cree merecer su perdón por lo que hizo en su primera bajada a los infiernos, es lo que intenta superar en el Tíbet. Es útil leerlo para entender las relaciones entre los protagonistas y, sobre todo, la rivalidad entre Alan (nihilista negativo) y Hades (nihilista positivo).

-"Cartas a Sísifo": son cartas mías, de la autora, dirigidas al personaje (nihilista negativo) es un simple experimento, que me ayuda a "crear su voz".