Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 47 (5166 ptos) | Fichaje editorial

Alan llegó por fin al Barco, traspasaba la puerta principal con paso calmado, cadente y silencioso fumándose un mariachi que cantaba la Traviata, como si no llegara exactamente 33 minutos tarde. Manish salió a su encuentro enseguida a enérgicas zancadas, mosqueada y taladrándole la conciencia con su fiera mirada ambarina… no había manera de que aquella criatura fuera puntual...

La pobre de la periodista la seguía a pasitos debido a la falda de tubo roja que limitaba los movimientos de sus estilizadas piernas y a los vertiginosos tacones que ensalzaban sus diminutos pies... repiqueteaban como un pájaro carpintero contra el suelo... esa imagen se le antojó horrible.

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Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 47
hace alrededor de 1 mes

N.A.: en estas cajas iré subiendo una entrevista que hacen a Alan (con 25 años) después de debutar en la Tripulación con su Gran Show (es la primera vez que toca su música ante un público, antes de esta actuación era un completo desconocido y no mostraba su música a nadie salvo Manish y el Rojo; creía que la humanidad no la merecía).
-El concierto dura doce horas seguidas; asisten 3300 personas; retransmitido en streaming en la página web del Barco y por youtube.
-Es un show tremendamente excéntrico y ecléctico en el que juega con la apariencia y la realidad; con el que pretende cuestionar, confundir y por último aclarar la percepción (de la realidad) del público con sus ideas y su propuesta musical, desdibujando para ello previamente los límites entre el mundo ficcional, el mundo real y el mundo metafórico del lenguaje y de la música.
-Todo ello mediante la música, sus letras y la filosofía que se desprende de ellas; narrado en imágenes y en directo por su espectáculo (a su alrededor) de dimensiones mastodónticas y una puesta en escena hiperbólica: todos los miembros de la Tripulación participan en él (además de actores y bailarines extra).
-Su estilo podría definirse como: experimental "simbolismo surrealista psicodélico", en la línea de Pink Floyd, Led Zeppelin, The Doors y Muse. Las letras evocan a Baudelaire y a Cernuda y el espectáculo a Dalí, a Munch y al mundo y mitología grecolatina.
-Musicalmente integra en su estilo conceptos del rock clásico, del grunge, del heavy metal puro, el jazz, el blues, ritmos africanos, mezclas electrónicas, coros sinfónicos y de gospel y sonidos del mundo real (de tal forma que suenan como instrumentos).
-Además de aglutinar de forma innovadora tantos estilos y formas de expresión en una sola propuesta, dinamita el paradigma musical clásico en la composición instrumental y vocálica y crea su propio lenguaje musical asentado en sus propios símbolos y conceptos filosóficos.
-Ofrece a la masa su don, muestra al mundo su música, sus ideas y confiesa su historia; también sus deseos y pulsiones más arraigadas, subconscientes y vergonzantes.
-Finalmente, consagra su don y su vida a la Revolución, a su Capitán y a la Tripulación: finalizado el show es miembro de pleno derecho en el Barco y vuelve por voluntad propia a la sociedad.

Gala_Sanchez_Montero
Rango10 Nivel 47
hace alrededor de 1 mes

jajajajajaja @IndigoDolphins_73 ahora estoy gestando las letras y un amigo (musicólogo) me está ayudando a crear sus símbolos musicales y su concepto musical (vamos a pasar de medir en octavas en algunos puntos, solo te digo eso), además, me está haciendo la instrumental de la guitarra; empezaré a componer las letras cuando él termine y si queda guay me busco batería, bajista y lo que haga falta :D
No puedo escribir sobre aquello que aún no existe y ni siquiera se ha pensado, como comprenderás ;) Y no soy una experta musical, necesito "escucharlo" para poder escribir sobre ello.

IndigoDolphins_73
Rango8 Nivel 39
hace alrededor de 1 mes

Yo en esto de la música no cocino, solo como, pero me gusta la buena comida ;)


#2

Su interlocutora profesional tendría unos treinta y muchos años, de piel rosada, belleza discreta y cute, buen tipo, no muy alta y delgadita... justo como más le gustaban… con curvas suaves y delicadas, al igual que su busto, y una bonitas y estilizadas piernas, largas por el efecto engañoso de los tacones.

En su pequeña mano de uñas esmaltadas una libreta muy colorida sembrada de flores y con un boli en las anillas, al hombro un bolso voluminoso de marca que a saber cuánta pasta le habría costado y que abultaba más que ella, a juego con los taconazos por supuesto; blusa de lino blanca estampada, tintineantes pulseras de plata y bisutería, pendientes de cristal Swarovsky y una estrella de oro muy sencilla sobre su discreto escote en torno a su grácil cuello; maquillaje suave, labios pequeños como semillas de granada, el pelo castaño claro por la barbilla, liso y corte recto, recogido parcialmente en un moño aparentemente desaliñado en lo alto de la cabeza, en realidad cuidadosamente adecentado, al igual que los mechones huidizos sobre la frente estratégicamente colocados; tenía una cara muy pequeñita y algo angulosa, pero sus rasgos eran muy discretos y suaves, no así su boquita de piñón ni sus ojos brillantes, enormes y redondos de pajarillo avispado, de luengas y vaporosas pestañas que olían a café recién hecho.

-¿Dónde estabas?, ¿eh?, ¿cuál es la excusa esta vez? -increpó con gesto desmedido y ceño fruncido-, te dije a las nueve… ¡a las nueve!... -le hundió el dedo en el pecho chinada... y tan adorable...
-…¿y qué hora es? -dejó escapar el humo con parsimonia, quitándose los mitones de cuero.
-Las nueve y treinta y tres…
-… mira que exageras, solo me he retrasado lo que vivió Jesucristo -restó importancia con una media sonrisa de las suyas, cogiéndola de la mano y atrayéndola hacia sí para darle un beso, húmedo y juguetón... con sabor a marihuana y hachís... que la anestesió al instante.

“Me debes una buena”, le susurró lasciva con ojos de ámbar líquido al pie de sus labios, tratando de huir de ellos por diversión, no por deber; él abandonó el tacto de amapola de sus rizos para adherirla a su cuerpo rodeándola con suave firmeza por las caderas, atrapando sus labios al vuelo, besándola intenso y tan profundo como una fosa abisal para que no se le escapara.

Hace alrededor de 1 mes

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#3

Se separó reticente de él con cautivada sonrisa y le colocó y ahuecó el pelo encrespado aún entre sus brazos, sus latidos se enhebraron como siempre en uno solo; no había caído en la cuenta de peinarse, o sí, solo que tenía esa linda costumbre de revolverse el pelo que le hacía ir siempre despeluzado. Su melena brillaba tanto que parecía que estuviera ensortijada, tan negra como el pelaje de una pantera y suave pese a los enredos… tanto como su piel de terciopelo, tersa y morena, de exótica ascendencia seguro, de tonalidad tan homogénea que era una delicia ajena al paso del tiempo…

Cuando se quiso dar cuenta ya estaba enganchada a la sinuosidad y enloquecedora cadencia de sus labios y de su lengua de nuevo, aferrados sus dedos a la perfección de su piel y su rostro sin remedio… sus besos no lo eran menos…

Un “descuidado” taconeo incómodo de la periodista le recordó que no estaban solos. Se defendió de sus suaves aleteos no sin gran esfuerzo… estaba guapísimo… se alejó de ellos y se precipitó de sus labios para poder escapar de su deseo, abrazándose a su cintura y señalándole de arriba abajo con una sonrisa de oreja a oreja, pura inocencia y profesionalidad pirata.

-Rebeca, este lindo gatito es el genio musical del que todo el mundo está hablando en estos momentos, el boom mediático que está inflamando Internet, las redes sociales y los medios de comunicación, el anacoreta que ha puesto nuestra realidad y nuestras vidas patas arriba y al que intentan rebatir filósofos de todo el mundo, los que aún no se han unido a su manifiesto, claro -sonrió orgullosa, acariciando su rostro… solo suyo… él esnifaba el olor de su pelo como consuelo por no tener sus labios… no había acabado en absoluto con ellos...-. Rebeca, te presento a Sísifo -capturó su atención con el siseo de sus rizos y sus ojos de miel- Sísifo, Rebeca: la periodista mejor valorada de la sección musical del ABC en esta comunidad y una de sus responsables principales. Nos ha costado mucho que pueda atendernos -le hundió los dedos discretamente entre las costillas para que no se le olvidara y no se le ocurriera hacer de las suyas.

Hace alrededor de 1 mes

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#4

Se había puesto sus mejores galas para la ocasión: unos vaqueros claros muy raídos y una talla más grande, rotos por las rodillas con medias de rejilla negra; por arriba un jersey de lana fina en tonos ocres y crema de esos suyos enormes de punto grueso, en algunas zonas ya deshecho por el roce y con mangas larguísimas y dadas de sí que ocultaban prácticamente sus manos; y encima una sudadera de cremallera y capucha gris oscura, otrora negra, aún más holgada y vieja que el jersey, e intuía múltiples camisetas por debajo de todo ello al tacto; como guida del pastel unas zapatillas de tela con agujeros por todas partes y que no había lavado desde que se las compró, eso seguro.

Incluso se había pintado los labios de azabache… tan sexys, misteriosos y confusos… de sonrisa triste pero amplia, grosor suave y esponjoso, contornos cincelados y el puente más hermoso y sugerente que se haya visto jamás… boca de hombre con labios de mujer… en clara contradicción con sus rasgos extremadamente duros y marcados, su nariz, su barbilla y su hermosa mandíbula parecían esculpidas en hielo… pura perfección de carne y hueso… al igual que sus pómulos, según la luz y la perspectiva más o menos pronunciados… a veces masculinos, a veces femeninos… no así sus cejas, muy viriles, que enmarcaban a la perfección su profunda, profundísima y enigmática mirada, el párpado inferior tiznado con kohl árabe hacía aún más rasgados sus ojos sin que por ello dejaran de ser enormes y tan centelleantes como los de un felino.

Si ya era imposible escapar de sus agujeros negros, con aquel simple aderezo lo único que podía desear y pensar quien se cruzase en su camino era tirarse de cabeza en ellos; su rostro, y sobre todo sus labios y sus ojos, imantaban de tal manera la mente, las pupilas y la atención que no daba tiempo de contemplar riesgo alguno. Antes de que su presa se diera cuenta del peligro... ya la habían atraído sin remedio posible hacia el horizonte de sucesos y sus colmillos le desgarraban la yugular para alimentarse de su sangre.

…lástima que se lo tuviera que perder, no había nada en el mundo que le excitara más que verle cazar…

-Encantada -se acercó a estrecharle la mano con una simpática y bienintencionada sonrisa que a él le irritó al instante, se le erizó el vello de la nuca al contacto con su piel… su instinto le decía que no era trigo limpio, pero trató de no prejuzgarla.
-Encantado, siento el retraso, mi chico me ha entretenido… -se disculpó para tantearla a ver si saltaba.
-… es una mujer muy ocupada que no dispone de mucho tiempo y ya se ha consumido media hora de dos que tenéis, así que… -se apresuró a intervenir Manish, lo que le indicó que desencaminado no iba, empezó a intuir por qué le debía una- ¿por qué no hacéis la entrevista en la Cubierta?, le he estado enseñando todo esto…
-… ¡nah!, qué va… -desechó con gesto apenas perceptible- prefiero hacerla en el escenario -le dio un último y fugaz beso y se encaminó en su dirección, prendiéndose de nuevo el porro con el zippo.

Hace alrededor de 1 mes

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#5

-¿En el escenario? -cuestionó la periodista; pero no detuvo su rumbo.

Se giró hacia Manish en busca de ayuda señalando su indumentaria por toda evidencia, ella se limitó a encogerse de hombros… ¿qué podía hacer al respecto?...

-Tendrás que apañártelas con él, me tengo que ir a una ponencia en nuestra Escuela Socrática y llevo algo de prisa, lo siento -se disculpó; en realidad aunque no tuviera nada que hacer tampoco se habría quedado, no era su niñera y mucho menos su madre-. Reconozco que puede parecer un poco excéntrico y algo… incisivo… tiende a la ironía también, pero es un buen tío -sonrió cómplice señalando en su dirección con sus ojos de deliciosa miel para que no creyera que la estaba echando a los perros como, de hecho, así era-. Aunque te advierto que no conviene contrariarle si quieres conseguir algo de él, es muy suyo y tiene algunas manías y ciertas obsesiones que… en fin... el caso es que estas cosas le desagradan y le hastían muchísimo, tenlo en cuenta -se interrumpió, señalándoles con gesto abarcador y encaminándose a la puerta-; detesta las entrevistas, en verdad hablar con cualquier persona que no pertenezca a la Tripulación -suspiró- ¡Pero tú eres la profesional!, seguro que ya estás acostumbrada a escollos de este tipo; aun así te deseo suerte, la vas a necesitar… -le guiñó un ojo con piadosa sonrisa y salió por la puerta sin más (por fin), dejándola allí plantada calibrando con el ceño fruncido la papeleta que le había tocado.

Alan ya coronaba las escaleras que salvaban el desnivel y la invitaba a subir de espaldas con gesto hastiado. Suspiró con resolución, se apartó el flequillo de la cara y se encaminó hacia él con paso decidido; le costó lo suyo subir la empinada escalera metálica con esa falda y los tacones que se colaban por los agujeros, mucho más anchos.

Él por supuesto no la ayudó, no era un caballero de ese tipo; y ella tampoco le pidió ayuda, al parecer tampoco era de esas.

Mientras culminaba su particular subida al Everest, fue entre bambalinas a por un cenicero, botellas de agua... mataría por una cerveza... chucherías y dulces para combatir la gula canábica; también conectó en el panel central las cámaras que grabarían la entrevista desde todos los ángulos posibles. Las habían instalado en torno al escenario y entre los focos para experimentar en los ensayos con el futuro montaje del vídeo del Show y para practicar la coordinación y los relevos de aquellos que controlarían las cámaras por control remoto desde el Barco, también para poder poner a prueba la solidez y rapidez de transmisión del sistema y comprobar la calidad del streaming antes del espectáculo. El curro había sido tal que decidieron dejarlas puestas para otras ocasiones que se pudieran plantear… ¿por qué no esta?...

Cuando regresó le esperaba impaciente, alisándose la falda y recolocándose la camisa por dentro justo al lado del borde del escenario, con la clara intención de sentarse allí dado que era el único sitio posible para que ella pudiera hacerlo. Él se limitó a adoptar la posición del loto en el justo centro de las tablas, dejó las botellas a un lado, mató el porro en el cenicero, abrió la pitillera metálica y extrajo otro con toda la calma, mirándola expectante mientras lo encendía.

El humo veló su oscura y penetrante mirada felina, dulce y denso como vapor de Baileys.

Se acercó nerviosa y a regañadientes, por el repiqueteo de su taconeo; se colocaba y recolocaba el pelo incómoda oteando a su alrededor en busca de un posible asiento sin hallarlo; rebuscó resignada en el bolso, ya a su altura, y extrajo una grabadora intuyendo por su actitud que tampoco iba a ofrecérselo. Él fumaba tranquilamente sin perder detalle, completamente relajado en su propio paraíso mexicano a la sombra de los nubarrones; la que tenía prisa era ella. La pobre cogía el boli, abría el cuaderno y trataba de poner, en precario equilibrio, la grabadora encima para poder escribir y que no se le cayera al suelo, todo ello encaramada a esos tacones de 5 cm, embutida en aquella incómoda falda y clavándose las pulseras o enredándolas en las anillas del cuaderno al mínimo movimiento. Y todo por no querer sentarse ni dejar la grabadora en el suelo a su merced.

-¿No sería más fácil que se sentara conmigo sobre el escenario? -inquirió con su acostumbrado tono pausado y aterciopelado y una mirada tan inocente como mordaz que la hizo sentirse aún más contrariada con la situación.
-Me resultaría un poco difícil… -se señaló con cara de circunstancias, preocupada también porque su carísima ropa se impregnara de vil humo… pobre, pobre pajarillo carpintero…
-Es muy poco práctica a la hora de vestir en el trabajo, ¿no cree?
-¿Perdona? -frunció el ceño, revelando su edad tras el maquillaje- ¡es como visto habitualmente!, ¿qué tendrá que ver? -acusó molesta con gesto contenido- Normalmente el mánager media y se queda en las entrevistas, y se organizan en un lugar cómodo, no sentados sobre las tablas de un escenario… -replicó airada- ¿No tienes por ahí una silla al menos? -señaló al telón de fondo, tenía que intentarlo.

Pero sus ojos no le conmovieron en absoluto, en realidad le daban mala espina, al igual que su lengua, por no hablar de su aburguesamiento que le desagradaba profundamente y su falta de pragmatismo que estaba restando preciados minutos de elocuencia a la entrevista.

Hace alrededor de 1 mes

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#6

-Es una de las encargadas de la sección de cultura en un periódico de tirada autonómica y nacional… -ronroneó con voz acaramelada por el hachís y la maría- ¿todos los artistas a los que entrevista son tan políticamente correctos? Creo que eso me asusta a mi más, que a usted el hecho de que le pida que se siente conmigo a mi altura -le siguió mirando con el ceño fruncido, turbada más que incómoda- Y siento si el comentario le ha molestado, no iba con mala intención. Yo visto así habitualmente… -se señaló- ¿pero cree que llevaría esta pinta sobre un escenario? No… sobre el escenario voy divino -sonrió entre el humo-; cada cosa tiene su lugar, ¿no cree?

-Es distinto, lo tuyo es un espectáculo… -replicó, el rostro algo más relajado pero aún más confusa y contrariada- en mi trabajo es necesario tener cierta presencia, de lo contrario la gente no confiaría en mi…

-… ¿eso piensa? -exhaló el humo lentamente y no dijo más.

-¿También te molesta que piense eso?

-No me molesta que lo piense y me trae sin cuidado cómo vista, tiene un gusto y un estilo exquisito, es innegable; lo que me molesta es que no pueda sentarse a charlar aquí conmigo tranquilamente porque no puede doblar las piernas debido a lo fruncida que es su falda... que le queda genial, por cierto… como tampoco podría volver a ponerse en pie usted sola con esos tacones… tiene un pie y un empeine preciosos, ¿lo sabía?... en realidad no los necesita -le sonrió a medias-. Preferiría que en lugar de estar incómoda, pudiera sentarse conmigo: eso es lo que a mi me trasmite confianza, no su… “presencia” -espantó con la mano como si se tratara de una molesta mosca.

-¿También quieres que me quite la falda? -inquirió muy molesta e irritada.

-Yo no he dicho eso…

-… lo has insinuado…

-… tampoco lo he insinuado, solo he dicho que le queda genial y eso implica llevarla puesta, y que sus pies y su empeine son muy bonitos porque sin duda lo son, ¡oh!, y que me molesta que no pueda sentarse a charlar conmigo debido a que se sentiría terriblemente incómoda -replicó gesticulando calmado con el porro en la mano.

-¿Y por qué no hacemos la entrevista en otro sitio y asunto resuelto? -se abrió de brazos, intentando retomar el control.

-Me gusta este -dejó escapar el humo en círculos; ella le miró irritada a través de los anillos deshechos; no estaba acostumbrada a que le llevaran la contraria- La Cubierta me pone nervioso, me desagrada profundamente la solemnidad de esa sala; allí no podría ser sincero con usted, pero sobre las tablas sí.

Hace alrededor de 1 mes

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#7

-¿Es lo que estás siendo?, ¿sincero?, ¿siempre eres así?, ¿o solo te gusta incomodar a las personas? -increpó implacable.

-Sí a todo… ¿ya está grabando? -señaló la grabadora y ella se limitó a seguir mirándole con el ceño fruncido intentando calibrar cómo mantener su posición; a él le pareció terriblemente divertido, le sonrió a medias señalando al fondo del escenario- Si quiere sentarse conmigo, puede coger ropa ahí dentro, tenemos un buen fondo de armario.

-¿Lo dices en serio? -incredulidad y cierto retintín molesto con regusto altivo.

-Lo digo por su comodidad… ahí de pie, con esos tacones, grabando y escribiendo a la vez… -gesticuló parsimonioso entre el humo- pero como usted quiera.

-¿Te incomoda mi apariencia… Sísifo? -preguntó al fin y se fijó en que le había dado al botón de la grabadora casi imperceptiblemente… lo dicho, no era trigo limpio...

-¿Quiere que sea sincero o que mienta para no herir sus sentimientos?

-Suelta lo que piensas, o será difícil que esto avance y no tengo mucho tiempo.

-Lo cierto es que sí… -se encogió de hombros hastiado sin mucho más remilgo- Con lo que vale ese bolso, sus tacones, su ropa y sus joyas, ¿sabe la de cosas que podríamos hacer aquí? -señaló el Barco con gesto abarcador-; la opulencia me desagrada.

-Tengo entendido que tu show fue muy… opulento también -chica lista, la mejor defensa es un buen ataque.

-Con el arte es diferente, el propósito de esa opulencia era este -les señaló-: que una persona como usted y como las que dirigen su periódico se interesasen por alguien como yo; si mi Show no hubiera sido opulento y grandilocuente, más bien hiperbólico -sonrió, culpable-, hoy no estaría usted aquí porque a la gente ya se le habría olvidado. Ya sabe cómo son estos tiempos -despreció arrugando el morro, fumando para distraerse de tal banal circunstancia y no darle al pico más de lo necesario-, solo perdura lo inmediato y lo que hoy es tendencia mañana ya se habrá olvidado. Es necesario impactar y marcar la diferencia más que nunca para captar la atención del público y mantenerla el suficiente tiempo como para deshomogeneizarlo; mi… opulencia… se debe únicamente a ese propósito.

-¿Quieres que la gente hable de ti?

-Quiero que hablen de mi música, como todo artista.

-¿Eso significa que nada de preguntas personales? -interpretó.

-Mi música ya es algo personal, muy personal de hecho -corrigió.

-¿Eso es un sí o un no?

-¿Qué es lo que le interesa de mi?, ¿de nosotros? -preguntó con gesto abarcador- ¿mi música?, ¿nuestro movimiento revolucionario?, ¿los proyectos sociales y educativos que desarrollamos?, ¿las propuestas artísticas que llevamos a las calles?... ¿o le interesa más mi relación poliamorosa abierta con un hombre y una mujer?, ¿mi sexualidad y los rumores que corren sobre mi?, ¿o quizás mi ideología nihilista, misántropa y antisistema?...

-… sé que has rechazado entrevistas por esas cuestiones y también que en la mayoría de las que te quedaste saliste por la puerta antes de terminar… no me interesa tu vida personal, no más allá de lo que tenga que ver con tu música.

Y lo decía en serio. Pero no por ser profesional, sino porque claramente le repelía y asqueaba, eso pudo entender por su postura tensa y su mirada firme y tajante de meridiano trasfondo huidizo.

-¡Estupendo, entonces! -palmeó las tablas con resolución, el porro casi muerto en sus labios… pobre, pobre pajarillo carpintero remilgado y aburguesado…- Estoy deseando que te sientes aquí conmigo para charlar -invitó con media sonrisa misteriosa matando la chusta como por descuido.

Ella dirigió sus ojos a regañadientes al telón de fondo y con un hondo suspiro de resignación acompañado de una graciosísima mirada acusica se encaminó hacia allá; el toc-toc de los tacones resonó por todo el Barco como una metralleta. Reapareció con sus pantalones bombachos del Tíbet puestos, descalza y sin el bolso ni las tintineantes pulseras.

Hace alrededor de 1 mes

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#8

-¿Mucho mejor a que sí? Son los que me pongo para ensayar.

-¿Son tuyos? -asintió nostálgico entre el humo por el recuerdo que le evocaban- Son muy originales, preciosos, de verdad -reconoció palpando fascinada la tela- y el tejido es muy extraño, parecía pesado, pero en realidad es muy ligero, son muy cómodos.

-Me los regalaron como despedida en el Tíbet, están tintados a mano por la dueña de la habitación que alquilamos; el patrón es un mandala personalizado ¿sabe? -aclaró.

Ella tomó asiento por fin a su lado en la posición del loto, inspeccionando con sumo interés el estampado de la tela; le ofreció una calada del nuevo porro, que denegó con gesto distraído.

- No gracias, estoy trabajando… ¿por qué fuiste al Tíbet?...

-…se supone que yo también -sonrió dándole una buena calada-. Meditación, mi chi andaba un tanto descontrolado…

-…no es lo mismo… -replicó a su nuevo ofrecimiento- ¿Un nihilista budista?... -sonrió sorprendida.

-… no soy budista, solo practico Kung Fu y meditación -corrigió-; como tantos otros en la Vieja Europa y en el Nuevo Mundo soy incapaz de desprenderme del todo de mi cultura y mi forma de ser y de pensar occidental -suspiró, dejando escapar el humo con más melancolía de la usual-... de haber nacido en oriente seguro que mi ego no sería tan descomunal, ¿no cree?, lo cierto es que le doy vueltas a eso a menudo... en fin... -desechó la digresión.
>> Y no, claro que no es lo mismo -fumó refiriéndose a su otra afirmación con cínica sonrisa y triste deleite- yo tengo que tener muchísimo cuidado con lo que digo o en seguida se me malinterpretará y demonizará, ¡si ya me llaman Anticristo!... y ni siquiera he abierto el pico todo lo que me gustaría... Usted en cambio tiene esa grabadora, no necesita ni recordar lo que digamos aquí -le tendió el porro otra vez, y ella bajó la vista hacia él, pero volvió a denegar con gesto firme.

-Aún así… no gracias, no tomo drogas -se puso a trajinar con el cuaderno; la grabadora seguía encendida.

-No le estoy ofreciendo caballo, joder… -rió divertido- solo es yerba, la llevo fumando desde los catorce años.

-¿Desde los catorce años?? -dejó de pasar las páginas mirándole alarmada.

-De lo contrario me habría pegado un tiro, bueno, a lo mejor un tiro no, que esto no es Estados Unidos… y a un crío tan pequeño tampoco le habrían vendido drogas como para una sobredosis… supongo que no me hubiera quedado más remedio que tirarme de un sitio muy, muy alto, pero mucho, mucho, ¿eh?… no soportaría no matarme ¿sabe? Llevo muy mal lo de depender de la gente.

-¿Tuviste ideas suicidas con catorce años? -inquirió suspicaz y sin poder creer que le estuviera tomando el pelo con semejante tema; los ojos como platos, se le habían ido haciendo cada vez más grandes a medida que se interrumpía a sí mismo.

-¿No dijo que no le interesaba mi vida privada?

-Ha surgido…

-… y surgirán muchas cosas, ya le he dicho que mi música es algo personal…

-… entonces… ¿quieres hablar de ti mismo o no?

-No lo sé… ¿quiero? -se preguntó, haciendo círculos con el humo y dejándose embelesar por ellos- ¿Quiere usted realmente que lo haga? -la miró, intenso y penetrante entre ellos.

-Lo cierto es que no…

-… ¡bien!, ¡por fin algo de sinceridad! -rió dando palmas en las tablas con fingido entusiasmo, ella se sobresaltó por la reacción- ¿Por qué no suelta lo que piensa?, o será difícil que esto avance y no tengo mucho tiempo -ronroneó, ella sonrió con acidez recogiendo la pulla pese al dulzor del hachís y la yerba copulando impúdicos ante sus fosas nasales.

-¿Quieres que sea sincera, o que mienta para no herir tus sentimientos? -ahora el que sonrió a medias fue él, con mirada divertida y cierta suficiencia.

Hace alrededor de 1 mes

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#9

-Siento decirle que no tiene la capacidad de hacer eso…

-… ¿no tienes sentimientos?...

-… yo no he dicho eso: ¿si no tuviera sentimientos, cómo cree que podría hacer mi música? Lo que he dicho es que usted no tiene la capacidad de hacerme daño.

-¿Y por qué no? -sonrió misterioso, mudo- ¿Vida privada otra vez?

-No… vida de mierda -rió, tan cínico que incineró su sonrisa al instante-, por eso usted no tiene la capacidad para dañarme.

-¿Quieres saber lo que pienso entonces?

-¿Por qué le cuesta tanto arrancar? Ya le he dicho que sí… -invitó apremiante con gesto impaciente.

-Pues pienso que no eres más que un niñato egoísta y ególatra… más bien narcisista… soberbio, inmaduro y autocompasivo, un manipulador y un escapista dialéctico profesional posiblemente politoxicómano; te refugias en tu propio ego y tu vanidad porque te da pánico envejecer y utilizas la música como válvula de escape; es evidente que tu inteligencia está por encima de la media, por eso crees que eres un incomprendido, que no perteneces ni a este lugar ni a esta época, lo que te hace sentir solo y excluido, por eso odias a los demás y dinamitarías la sociedad hasta sus cimientos si tus compinches de fatigas te lo permitieran; eres peligroso, un cóctel molotov, tiendes a la autodestrucción y te refugias en el sexo, pero ya te aburre y has decidido probar a construir una suerte de harén posmoderno que te distraiga de tus impulsos más... primitivos y antisistema... una genuina relación "pirata" que satisfaga tus necesidades emocionales, afectivas y sexuales sin sentir por ello la coerción de la monogamia que, si los rumores son ciertos, estoy segura de que desprecias hasta envenenarte a ti mismo cuando te muerdes la lengua, tanto o más que al estado y al concepto de amor y de familia tradicional, por supuesto... me atrevería a apostar incluso que eres antinatalista, antivacunas no, tonto no eres... tan solo... un crío terriblemente presuntuoso con un don incuestionable para la música que utilizas para manipular a la masa y que baile al son que tú le tocas. En absoluto es un obsequio, como quieres hacer creer: es una trampa emocional y conceptual, ¿o me equivoco?...

-Aciertas en muchas cosas, a medias en otras, fallas en todo lo demás… -rió con ojos chispeantes, halagado por su psicoanálisis más que ofendido, eso sin duda la descolocó.

Paró el porro en el cenicero y cogió una napolitana de chocolate... y eso la descolocó aún más... había comenzado a salivar y se le había generado un socavón en el estómago de repente que tenía que rellenar con lo que fuera... y comer carne humana estaba mal visto...

Ella comprendió, demasiado tarde, que acababa de meter la pata en otra trampa de la que ni siquiera había sospechado su existencia... pese al olor a chocolate que impregnaba el escenario y su lengua.

Hace alrededor de 1 mes

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#10

-¿En qué acierto? -ya no podía dar marcha atrás... de perdidos al río...

-En primer lugar… todos los regalos son interesados en cierta medida, ¿no cree? El mío por lo menos es un oasis paradisíaco bastante aparente al que retirarse para desconectar un ratito de la vida de mierda que todos llevamos a cuestas cual Sísifo… -le guiñó un ojo- ¿es una trampa emocional y conceptual?... la vida misma lo es y no os escucho quejaros tanto -sonrió con acidez- Lo cierto es que también soy muy Ícaro y muy Narciso, ¡y qué quiere que le haga -gesticuló culpable- si adoro a Peter Pan!
>>Y sí, soy politoxicómano por curiosidad y pura necesidad; la manipulación y el escapismo son otra droga más, la más dura de todas, ¡y sí!, también estoy enganchadísimo a ellas, ¡soy un puto yonqui de la vida y de la muerte!... qué remedio… -rió a carcajada limpia- Misántropo hasta la náusea, soberbio y vanidoso a ratos, sobre todo con mi música, reconozco que un día de estos mi ego acabará desplazando el eje terrestre... pero te equivocas respecto al verbo... aunque la mayor parte del tiempo me limita hasta ponerme histérico, siento un respeto y una admiración tremendas por él. En todo eso tienes razón -aplaudió sarcástico.
>>En cuanto a que soy inmaduro… bueno, la doble moral establecida suele confundir vivir la vida sin importar cómo ni a qué precio con ese manido adjetivo, ¡qué le vamos a hacer! -desechó hastiado-. Y en cuanto a lo de autocompasivo… más bien soy masoca conmigo mismo, sado con los demás por evidente predilección. Y no creo que sea presuntuoso, ¡discrepo profundamente! -gesticuló fingiéndose ofendido-: ha visto lo que puedo hacer encima de un escenario, y ahora tiene la suerte y el privilegio de tenerme delante y poder hablar conmigo de tú a tú. Seguro que ya he revelado lo suficiente como para saber por dónde van los tiros, ¿o no? -sonrió, misterioso y lascivo a partes iguales; ella se removió incómoda.
>>Tiene razón en eso también, mi inteligencia y mi empatía están por encima de la media y ello me hace sentir desplazado y sufrir como el auténtico hijo de puta que en realidad soy, es obvio; pero no por ello me siento solo y excluido... tal vez antes -fumó-, ahora más bien me hace sentir furioso y triste... -confesó en un susurro lamiéndose los colmillos velados por el humo- Y sí, tiendo a la autodestrucción, ¡y no soy un cóctel molotov!, me ofende… -se llevó la mano al corazón y todo- porque yo soy una puta MOAB, ¡la madre de todas las bombas! -rió sin vergüenza alguna magnetizándola con su pecho henchido y sus labios coloreados de oscuridad, pese a su instinto que le gritaba que se alejara.
>>Pero no porque odie a la sociedad o las estructuras de poder, ¿me toma por un quinceañero?, tampoco porque me sienta rechazado e incomprendido o tema la soledad… -desechó impaciente, señalándose- ¡Soy un artista maldito!, en realidad me siento cómodo en el límite, al margen, a las afueras, al borde del precipicio, bailando mi tango de la muerte sobre la hoja de un cuchillo… y lo cierto es que necesito la soledad, al igual que la música o me volvería loco, si no lo estoy ya, claro… -sonrió bellaco.
>>Tal y como se me ha planteado la vida… -murmuró con mirada fiera entre el humo que se deslizaba de su pico negro; ella ya no podía despegar sus ojos de él, y supo que al abrir el zippo y encenderlo también había abierto sus piernas y encendido su clítoris, se lo imaginaba latiendo como el capullo del mariachi con cada calada- supongo que prefiero destruirme a mí mismo antes que dañar a los demás, por mucho que los odie… fíjese si soy buena gente, ¿eh?, quemo años de mi vida para no llevaros a todos por delante… -exhaló, lento y hostil… penetrándola hasta el fondo con la mirada.
>> Y sí, también me refugio en el sexo, pero nunca jamás podría aburrirme de él… ¿quién podría aburrirse de follar?, alguien de por sí muy aburrido, eso seguro… -rió despiadado- ¡Oh! y mi… “harén posmoderno” mi “relación pirata”, como la ha llamado… -ronroneó misterioso- en absoluto es una mera distracción: es amor, solo que un concepto de amor que ni usted ni nadie llegará a comprender de aquí a muchos años, incluso décadas... ¡sois unos mojigatos reprimidos y alienados y esa no es mi culpa!, solo es culpa vuestra… así que a mi no me carguéis y machaquéis con vuestros prejuicios éticos y morales -gruñó.
>> No solo desprecio la monogamia… la odio, la considero una pandemia mundial… -gesticuló con el lomo encrespado y el morro arrugado- es coercitiva y alienante con el individuo, castra su voluntad y su libido y además considero que daña la psique humana de forma irreparable, irreversible… de forma muy parecida a como lo hace la familia tradicional y el estado… pero no voy a entrar ahora en eso -despreció con gesto contenido, fumando para calmar su lengua que estaba juguetona-. No somos monógamos por naturaleza y no tengo por costumbre ser un hipócrita de mierda ni mentir a los demás, mucho menos a mi mismo.
>> La monogamia es una forma de control social como cualquier otra, y no estoy dispuesto a que nadie controle mi polla más que yo: mis deseos, mi voluntad y mis impulsos, el poder legislativo, judicial y ejecutivo respectivamente -rió, soberbio e inflexible a carcajadas.

-No somos animales ¿no crees? el ser humano es mucho más que eso… somos mucho más que… impulsos y deseos reprimidos -por su mirada turbada, sus manos inquietas y su postura tensa aún trataba de procesar el alud de datos contradictorios que le había disparado a bocajarro.

-El cuarto poder sería la razón, en eso estamos de acuerdo -concedió con gesto humeante-, pero lo cierto es que no le hago ni puto caso: es una manipuladora moralista, no es de fiar -sonrió indolente, a ver si saltaba y se cercenaba la pierna al hacerlo.

-… pues eso, que no somos animales -zanjó, mordiéndose la lengua hasta hacerse sangre… chica lista, suspicaz y precavida…

Prefería no entrar en camisas de once varas y dar un paso atrás para rearmarse y luego poder avanzar y reconquistar terreno con paso firme.

-… ¡oh sí que lo somos! -contradijo con efusividad divertidísimo, ella resopló contenida; él mató la chusta y se sirvió un buen croissant de chocolate, por aquello del lenguaje subliminal que seguro que no se le escapaba a avecilla tan avispada- Solo que lo hemos olvidado, como el obrero que se cree burgués y vota a la derecha -la comparación le hizo muchísima gracia, las arrugas de contención y turbación desaparecieron de su rostro, que conquistó la risa sin que lo pudiera evitar

… como el trinar de un jilguero…

#11

-¿Consideras que el ser humano se ha… aburguesado? -lo tomaba a broma pero sentía verdadera curiosidad por la respuesta, le brillaban los ojos; le tendió un croissant de la paz y lo aceptó.

… como aceptan los jilgueros las migajas de la mano del hombre…

-No lo considero… lo creo firmemente. Es la causa de todos nuestros males: nos creemos más de lo que realmente somos ¡y tan solo somos animales!, ¡venimos de los monos, joder! -gesticuló y cogió otro croissant de paso para él- Por mucho que hayamos conseguido construir y crear todo esto que nos rodea no somos dioses ni nada parecido… somos putos animales que nacemos, crecemos, nos reproducimos como ratas y morimos transformándonos en burda y vil carroña dado que la materia ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Pasar eso por alto es tremendamente narcisista ¿no cree? -recogió la pulla con una sonrisa entre mordisquito y mordisquito de su boquita de piñón.
>> Por eso con mi música trato de volver a los ritmos más primitivos, ritmos tribales, que hagan conectar a mi público con su lado más… instintivo y salvaje… que les haga sentir como si estuvieran alrededor del fuego danzando para invocar a la lluvia, que les haga, poco a poco, desprenderse de su apariencia humana para volver a ser simplemente… primates -se encogió de hombros con la boca llena- Solo así pueden llegar a desaprender lo que han aprendido: mi Show tan solo fue el punto de partida: aún me queda un largo camino que recorrer con la “masa”, como usted los ha llamado, yo prefiero llamarlos “mi público” -le guiño el ojo, sarcástico y mordaz.
>> Y respecto a lo de mi… “harén posmoderno”… -retomó el hilo divertido con mirada maliciosa; a ella se le atragantó el croissant, pero supo disimularlo y siguió picoteando sin ganas… como ácido en la boca…- El concepto no está muy bien elegido, ¿no cree? Los harenes están formados por un hombre y varias mujeres y tienen connotaciones religiosas; en nuestro caso somos tres hombres y una mujer que creen a pie juntillas que dios ha muerto… ¡oh!... y se equivoca si piensa que es MI harén -rió, subrayando el MI de todas las maneras posibles-, como también se equivoca si piensa que prefiero una cohorte de mujeres voluptuosas a un ejército de hombres sudorosos...
>>Y, por último... -se acabó el croissant y retomó el porro- Si piensa que mi relación poliamorosa abierta satisface todas mis necesidades afectivas, emocionales y sexuales está muy, pero que muy equivocada… -susurró penetrante y algo triste, consolado por el humo- Ningún tipo de relación puede satisfacer todas las necesidades de un individuo, estamos solos irremediablemente y eso no va a cambiarlo nada ni nadie; cuando antes entienda eso la gente, antes dejarán de sufrir.

-¿No crees en las relaciones ni en las personas y mantienes una tan compleja?

-No creo en nada, pero moriría por ellos sin dudarlo un solo instante: Mnemea y el Rojo lo son todo, absolutamente todo para mi; si tengo que elegir creer en algo, creo en ellos -sentenció emocionado con mirada centelleante que abrumó a la maría y el hachís- Y, pese a eso, pese a haberlos conocido, pese a mi indudable esperanza en ellos, pese a mi incuestionable e inquebrantable fe en su voluntad… -suspiró y mató el porro, encendiéndose otro de inmediato.
>> Sigo creyendo que no debería haber nacido... ¿pero por eso voy a correr a pegarme un tiro? -alzó la mirada, agujeros negros de puro hielo-; no creo merecer tener el don que tengo, ¿y por eso voy a dejar de hacer mi música?; no creo en las personas ni en las relaciones, ¿y por eso no puedo amar y ser amado?... -suspiró contenido, fumó para espantar su impotencia y su tristeza.
>> Para… mantener una “relación” como la que yo tengo la premisa principal es solo una: amar sin contemplaciones, sin límite, por encima de todo y a cualquier precio… primero a mi mismo y por supuesto a ellos dos… y para hacer eso, Rebeca, hace falta tener los cojones y los ovarios bien puestos, la cabeza bien amueblada, el corazón limpio y puro de un niño pequeño y enterrar la razón bien hondo… muy, muy profundo… porque solo intentará joderte vivo, tanto o más que… la muerte.

-Entiendo que tiene que ser complicado… -susurró, abrumada por su discurso y aplastada por su sinceridad a bocajarro y su actitud irreverente pese a la tristeza y la angustia que sin duda atenazaban su corazón- No lo he puesto en duda en ningún momento, quizás sí que lo he trivializado, lo siento, no he debido hacerlo... -musitó culpable, apartándose nerviosa el pelo de la frente- Es una relación como cualquier otra por mucho que no… la entienda ni ahora ni en décadas -sonrió con languidez y le concedió las disculpas con un gesto- Pero… precisamente por eso, porque es tan complicado… ¿no te planteas ni siquiera intentar la monogamia? Tengo entendido, por los rumores -carraspeó-, que tienes… cierta preferencia en tu relación -sonrió punzante alejada ya de toda culpa; pero era el artista y tenía la sartén por el mango… pobre, pobre pajarillo carpintero… había retomado el croissant y todo.

-Estamos hablando de mi vida privada, cuando dijo que no le interesaba -apuntó con un guiño de ojo.

-Aún no te has ido por la puerta -insistió a su vez con media sonrisa... muy pícara.

...el chocolate manchaba su manicura perfecta...

#12

-Que odie y deteste la monogamia por encima de todas las cosas no quiere decir que nunca lo haya intentado... de hecho, he sido monógamo, o más bien cuasimonógamo, más veces de las que me gustaría reconocer... en fin... -desechó con gesto melancólico- El caso es que no soy de los que toma el camino fácil, creo que es evidente… soy un poco masoca también en eso… y además, y no menos importante, insisto: no creo en la monogamia, de verdad que lo intenté, ensayo-error, pero seguí sin creer en ella, es más, la desprecié y odié con aún más fuerza. Reconozco que... -suspiró, revolviéndose el pelo- cuando tomo una decisión la tomo y no hay vuelta a atrás: veo el mundo en escala de grises, pero mis decisiones siempre son en blanco y negro o, como comprenderá, me volvería loco… -se encogió de hombros picoteando una Napolitana- ¿Ahora viene la pregunta sobre si mis padres estaban casados o divorciados?... -apuntó con el dedo y ceja en alto anticipándose- Mis padres eran muy felices juntos… éramos muy felices juntos… tenía una familia perfecta, hubiera sido un chico “normal” si mi madre no hubiera muerto de cáncer de pecho cuando tenía 8 años… y, antes de que lo pregunte -se anticipó nuevamente con mirada penetrante-: mi padre no existe… ¿que cómo que no existe?... pues no existiendo, así de simple -gesticuló, tajante.

-Noto cierto… rencor.

-Rencor… -mascó y paladeó el agrio vocablo-, una palabra que detesto, consume demasiado tiempo y energía pensar en ella... no, no es rencor...

-… ¿y qué es? -interrumpió, curioso pajarillo carpintero.

-Nada. Si le digo que no existe es porque no me genera ningún pensamiento ni sentimiento, simplemente no existe.

-Es tu padre, ¿cómo no te va a generar ningún sentimiento o pensamiento? -desde luego por su gélida expresión parecía decir la verdad.

-Hay gente que no debería tener hijos y hay hijos que no deberían tener padre -y por su mirada abyecta y tajante estaba claro que lo personal quedaba zanjado.

-Ya has soltado varios comentarios… ¿tengo razón?, ¿eres antinatalista? Eso no es algo tan, tan personal ¿no? -se defendió antes de que la volviera a regañar.

-Personal sería exponerle mis ideas sobre el asunto… cosa que, si quiere, dejamos para otra entrevista…

-…¿lo eres entonces?, ¿me concederías otra entrevista? -preguntó sorprendida.

-¿Por qué no?, va bien -sonrió y ella se azoró bajo el maquillaje- Y sí, lo soy… hasta el punto de que me hice la vasectomía al cumplir los 18 años… mucho antes de tener incluso el carnet de conducir… a los tres días exactamente, lo que tardaron en darme la cita…

-… ¡eso no me lo creo! -rió apartándose el flequillo- me tomas el pelo… -desechó con gesto risueño.

-… ¿por qué iba a hacerlo?... -rió también contagiado por su risa y su expresión.

-… para incomodarme…

-… ¿le incomoda que un hombre de 18 años se haga la vasectomía?

-… me incomoda que intentes pincharme para ver si salto…

-… ¡yo no intento pincharla! -sonrió inocente-, es cierto, joder... si quiere le aporto el informe médico como prueba documental para la entrevista, lo puede poner junto a mi foto…

-… ¿das por hecho que tu entrevista va a llevar foto?

-¡Por supuesto! -rió como si fuera obvio-. Piénselo bien: los teenegers comprarán el periódico solo para recortar mi cara y pegarla en la carpeta, y ya sabe cómo son las adolescentes, lo hace una y el séquito de amigas va detrás; y lo de haberme convertido de la noche a la mañana en un mito Queer ni le cuento la de beneficios que les puede generar… ¿sabe lo grande e influyente que es ese mercado? -rió divertido haciendo llover dinero entre el humo y ella rió con él negando con la cabeza, qué remedio.

-Entonces… a ver que me entere... -trató de recapitular entre risas- Con todo lo vanidoso, soberbio, ególatra y narcisista que eres y lo curioso que pareces, ¿ya con 18 años tenías claro que no ibas a querer tener nunca una mini réplica tuya?

#13

-Usted misma se ha respondido, ¿no cree?, ¿qué sentido tiene tener un hijo si nunca voy a ser capaz de quererle más que a mi mismo?...

Vio sus engranajes moverse a toda velocidad, preguntándose si su aversión con ese tema provenía de su padre inexistente y su "no rencor" hacia él, o si era simple instinto cercenado, inadaptación social pura y dura; la preguntita había sido lanzada con el propósito de que saltara como un resorte, por supuesto, pero no le daría el gusto a su padre de mencionarle en una entrevista de ese calibre... en realidad en ninguna, nunca, jamás...

-... pero si ese motivo no le parece suficiente incentivo por sí solo, también está el inconveniente de mis tendencias autodestuctivas y suicidas; mi incapacidad patológica para someterme a ninguna estructura de poder o jerarquía… cosa que no le iría muy bien a la estabilidad de mi vida laboral… sin contar con mi pasión por la música que es lo primero y siempre lo sería; no la abandonaría jamás, por nada del mundo, mucho menos por alguien aunque fuera mi hijo… sobre todo si es mi hijo… -rió como si fuera obvio- Sin olvidarnos de mi politoxicomanía, mi estilo de vida desenfrenado y de cuestionable moralidad y mi adicción al sexo y a la violencia -enumeró con cara de circunstancias.
>> Nada a lo que tenga pensado renunciar en lo que me reste de vida, y mucho menos para quedarme en casa cuidando a un bebé berreante, a un crío chillón, o a un adolescente puesto de hormonas, todos molestos e irritantes por igual… ¡odio el ruido con la misma intensidad que odio la monogamia!... lo detesto, ¡me crispa los nervios!… la música y los niños no son compatibles -sentenció encogiéndose de hombros sin pizca de culpa, para él también era obvio; a ella, en cambio, su discurso le había ido cincelado una graciosísima expresión de rechazo y estupor en el rostro.
>> ¿Bonita estampa familiar eh? -sonrió ceniciento- No le desearía un padre así a nadie, ni a mi peor enemigo… no quería correr ni tan siquiera el riesgo, como comprenderá: por eso me hice la vasectomía nada más cumplir los 18 -sentenció con gesto firme y tajante-. Tengo la mala costumbre de ser honesto conmigo mismo y consecuente con mis ideas… llámeme loco si quiere.

-¿No crees que eres algo... radical... más bien? -mascó la palabra como si fuera chicle.

-Piense lo que quiera, después de todo la palabra radical está de moda… hoy en día es radical el que reivindica nuevas elecciones porque el partido que está en el poder es corrupto hasta la médula; es radical quejarse porque los bancos aún no hayan devuelto el préstamo que la ciudadanía, muy amablemente, les prestó, sin intereses, durante la crisis; es radical el joven que pide un sueldo digno porque no gana ni 500 pavos, y también todos aquellos a los que tampoco remuneran las horas extra, eso el que tiene suerte y no se tiene que conformar con ser becario trabajando por amor al arte, o irse al extranjero a buscarse las habichuelas como ya hicieron sus abuelos... y fíjese si son radicales los pensionistas que no quieren pagar el copago… -enumeró calmadamente con gélida ironía.
>>¡Oh!, ¿y sabe qué? -palmeó risueño- También es radical que un transexual quiera poder cambiar su cuerpo por la seguridad social y que no quiera prostituirse nunca más para poder pagarse la operación y los tratamientos de por vida, y no me refiero solo a los físicos, también los psicológicos de los que nadie se acuerda; es muy, muy radical que un intersexual tenga el derecho a una designación propia en el DNI; que un homosexual pueda ir de la mano con su pareja libremente en cualquier país del mundo; que un bisexual declare serlo porque le importe una mierda que le llamen vicioso; o que un pansexual decida mostrar al mundo su "harén poliamoroso". Y al parecer también es radical que los negros y las negras se hayan empoderado y ahora ocupen cargos de poder y responsabilidad, ¡si incluso han llegado a la blanca, blanquísima casa blanca!
>>Y qué decir de las mujeres... ¡oh! las mujeres... -gesticuló melodramático y afeminado- siempre tan histéricas y exageradas ¿eh?... -sonrió, muy cuqui- Que las mujeres estén cansadas de que les partan la cara, de que las maten, las violen y abusen de ellas también es radical al parecer, y además que pretendan tener igualdad de derechos y oportunidades que los hombres es ya el colmo del radicalismo... fíjate si son radicales las mujeres que incluso se atreven a luchar por abolir sus privilegios… ¡y las llaman feminazis!...

-…¡lo pillo!, ¡lo pillo!... lo pillo, ¿vale? -cortó la abominable riada tratando de calmarle con gesto pausado y culpable; se llevó las manos al corazón y todo- Lo siento si te ha ofendido.

#14

-Ya le he dicho que no tiene la capacidad para dañarme; pero sí para sesgar la información y mis palabras… ¿ve?, eso sí que me ofendería… -incidió con gesto calmado y firme- Y no porque quedara ante la opinión pública como una especie de Anticristo… que al parecer ya lo soy… sino porque no estaría haciendo bien su trabajo, estaría incumpliendo el pacto implícito entre usted y yo, ¿entiende? -sonrió con acidez; ella le miraba aturdida por los diferentes discursos que encadenaba con aguda ironía y una naturalidad pasmosa.
>> Me desagradan profundamente las personas que no son capaces de cumplir con su palabra, y mucho más aquellas que se creen tan narcisistas, ególatras, soberbias y vanidosas que piensan que tienen el derecho y el deber de actuar de filtro para la ciudadanía -recogió la pulla ceñuda y él su incomodidad con una sarcástica sonrisa- Usted es periodista: elabora y transmite información objetiva para que sus lectores sepan lo que pasa en el mundo; yo soy músico, compongo y toco canciones, genero emociones, para que la gente que me escucha pueda llegar a entenderse mejor a sí misma y la realidad que les rodea… -gesticuló en el aire el sencillo esquema, a ver si así lo entendía de una vez.
>> Usted trabaja, o debería hacerlo, desde la objetividad; yo desde la subjetividad -sopesó con los brazos abiertos- Así es como tiene que ser… si fuera al contrario sería un fraude, ¿no cree? -equilibró y desequilibró la balanza con mirada cortante e hiriente.

-Tienes razón en todo lo que has dicho -reconoció con gesto resignado, dejando el croissant a un lado… guillotinado…-; y lo siento si… he acudido a esta entrevista con ciertos prejuicios e ideas preconcebidas hacia ti, lo siento de verdad, normalmente no… -se interrumpió, nerviosa y avergonzada, incómoda hasta la náusea- no es excusa, lo sé… pero normalmente no me pasa…

-… sí que le pasa -degolló sus ojitos de polluelo sin contemplaciones-, porque es humana y es algo normal; solo que habitualmente es capaz de no manifestarlo, de disimularlo, y a la hora de escribir sus artículos desprenderse de ellos porque es una buena profesional… -suspiró y respiró hondo.
>> He leído todas sus críticas musicales, ¿sabe?, quería saber a quién me enfrentaba… -ya le conocía lo suficiente como para no sorprenderse- ¿Y sabe qué? Yo también tenía prejuicios hacia usted, y muchas, muchísimas ideas preconcebidas, por el periódico en el que escribe, porque no estoy para nada de acuerdo con la mayoría de las críticas que ha hecho, por la ideología y la moral que intuyo detrás, por su aspecto, por su conducta, por su actitud… -enumeró hastiado.
>> Pero las entrevistas en cambio… -concedió con un gesto- creo que están muy bien planteadas, que se interesa por lo que se tiene que interesar, y eso está bien porque no es lo habitual -ella se sonrojó, enredando nerviosa con el boli-. Noté cercanía entre el entrevistado y usted, mucha empatía por su parte y pensé… bueno, a lo mejor tampoco va a estar tan mal esta vez, aunque nuestra ideología difiera, hablaremos de música y dejará de importar. Pero... ni siquiera me ha hecho aún una pregunta sobre mi música o mi show…

-…¿entonces por qué sigues hablando conmigo? -interrumpió culpable sin comprender, aturullada por la velocidad calmada e imparable de sus argumentos y su no menos agudo pico e incisivos colmillos- ¿por qué incluso me has ofrecido otra entrevista?

#15

-Porque no me gusta prejuzgar a la gente y no puede llegar a imaginar lo que me desagrada tener razón; a estas alturas de la vida ya me aburre -esa bala a bocajarro la descolocó por completo-; porque quiero darte la oportunidad de que me hagas una entrevista como las que he leído -huyó de sus agujeros negros… demasiado tarde, ya había cruzado el horizonte de sucesos… ni siquiera intentó echar a volar porque había olvidado cómo hacerlo.
>> Considero que… pese al abismo ideológico que nos separa… tienes la suficiente empatía y eres lo suficientemente profesional como para bajarte de tus tacones y cambiarte de ropa solo para poder hablar conmigo, como para mancharte los dedos de chocolate porque, joder, es medio día y ya tienes hambre… -los señaló con gesto suave-. Ya que te has dignado a bajarte de las alturas para ponerte a mi humilde nivel… ¿por qué no… pruebas a escuchar lo que tengo que decir y luego ya si quieres sigues pensando que soy un puto degenerado narcisista y ególatra de mierda?
>> De esto -les señaló con gesto inclusivo- puede salir algo bueno, algo realmente bueno e interesante. Somos muy distintos, no le pido que comulgue con mis ideas, solo que hablemos sinceramente, de tú a tú, de igual a igual, desde el respeto y sin prejuicios, ¡a ver qué sale! -propuso sonriente con brazos abiertos- Tesis, antítesis, síntesis, ¿comprende? -le guiñó un ojo encendiéndose el porro que se le había apagado entre los dedos de garras negras afiladísimas.

-Eres… -sonrió rendida negando con la cabeza, confusa, incómoda y descolocada... desarmada...- una persona muy desconcertante, ¿lo sabías?

-Algo me habían dicho, sí -sonrió revolviéndose el pelo entre el humo- Pero no lo hago para joder… bueno a veces reconozco que sí… -entonó su mea culpa por la pulla nada más presentarse- Pero normalmente solo quiero que… la gente se replantee las cosas. Me gusta desasosegar a las personas porque esa incomodidad les hace repensar lo que realmente piensan y sienten… se ven obligados a ello si quieren entender por qué se han sentido así de contrariados, ¿entiende? Y el autocuestionamiento siempre es algo bueno ¿no cree?

Sus caladas eran tan calmadas y cadentes como su forma de hablar, su voz tan aterciopelada como el humo del mariachi en la garganta.

-Supongo que sí -rezongó, y los ojos se le fueron de sus andróginos labios al porro y de ahí directos como una bala a su cuaderno en blanco.

-¿Supone?

-Vale… lo es -reconoció rascándose la nuca, inquieta-; pero reconoce que resulta desagradable que te incomoden así.

#16

-Desagradable es ir por la vida pensando que uno lo sabe ya todo y nada le va a hacer cambiar de opinión… eso solo lleva a posturas maniqueas y radicales, de esas que ha dado a entender que le desagradan tanto -recogió la pulla de nuevo, esta vez con humildad- Mi filosofía de vida puede parecerle “radical”… en verdad lo es si la comparamos con el status quo pero… -suspiró, conciliador- créame cuando le digo que tan solo ha sido fruto del ensayo-error. De no tener miedo de autocuestionarme ni tampoco de las respuestas que pudiera encontrar al hacerlo… -se revolvió el pelo- a veces son agradables, pero la mayoría de las veces no lo son y… ¿por eso voy a fingir que no he llegado hasta ellas? -negó rotundamente con mirada firme, oscura como fosas abisales, enturbiada por la marihuana y el hachís.
>> No, ese no es mi estilo, debería saberlo ya. Lo honesto conmigo mismo y con los demás es tratar de asumirlas y aceptarlas por muy desagradables y horribles que sean. Si no lo hiciera… ¿cómo podría mirarme al espejo?, ¿cómo podría mirar a la cara a los demás si… sé que soy una bestia, pero me ven como un cordero porque no me da la gana de asumir mi propia mierda? -se hizo pequeña, diminuta, por el peso y la honestidad de sus palabras sobre sus hombros de polluelo asustado.
>> No es justo para los demás ¿no cree?… -suspiró resignado- Inevitablemente les haría daño y también a mi mismo, me sumiría en un eterno conflicto sin resolver y eso no es sano... eso es peor que Hiroshima y Nagasaki… -susurró, y ella se estremeció, así de envuelta y capturada estaba por sus discurso y sus hilos… como un capullo de seda a su alrededor… tan finos y ligeros que ni siquiera notaba su peso- A la larga me acabaría explotando en la cara, lo que seguramente traería consigo más radioactividad, más dolor, más sangre, más vísceras, más desgracia e incluso la muerte... una muerte patética, lenta y dolorosa...
>> Los demás no tenéis culpa de que me desagraden mis respuestas, igual que yo no tengo culpa de que os incomode mi filosofía de vida -sentenció con gesto calmado; su voz era un paraíso terrenal-: por eso me esfuerzo en aceptarlas, por mucho que me duelan y se me claven en las entrañas… y por eso me gustaría que usted se esforzara por entenderme, aunque le incomode profundamente cómo soy -se encendió el porro y se lo tendió- .Yo estoy siendo sincero con usted, solo le pido que respete eso en vez de juzgarlo; podría mentirle… me sería mucho más fácil, así seguro que no se me malinterpretaría…
>> Pero yo no soy así. Puedo ser un politoxicómano, un ninfómano, un puto animal depravado de mierda, pero no soy ni un mentiroso ni un cobarde ni mucho menos un hipócrita -se defendió tajante, ofendido incluso… el humo hondeaba como una línea divisoria entre ellos- Vivo como pienso, estoy en paz conmigo mismo y con los que me rodean, y a quien le incomode… que se pregunte por qué. Yo desde luego no voy a mancillar esa paz y ese equilibrio que tanto me ha costado conseguir ni a dejar de ser quien soy ni a avergonzarme por pensar lo que pienso ni a reprimir sentir lo que siento solo para que los demás no os sintáis intimidados -ella cogió el porro de entre sus dedos y se lo llevó a sus pepitas de granada; fumó sin pensárselo dos veces.

Él sonrió de oreja a oreja, asintiendo orgulloso, y ella evolucionó a pájaro carpintero de nuevo, también un poco jilguero cuando comenzó a reír entre el humo con enorme sonrisa, todo lo que daba de sí su boquita de piñón. Le instó amablemente a paladearlo cuando quiso devolvérselo... era la pipa de la paz después de todo… ella tomó en cuenta su ofrecimiento y sonrió complacida y mucho más relajada a las pocas caladas; al rato ya se le había olvidado la incomodidad, los nervios y la culpa.

... había conseguido que reseteara su razón y su percepción, dispuesta a desaprender lo aprendido...

#17

-Esto sabe muy bien, es buena… -sonrió impresionada, paladeándolo como el mejor de los vinos- Ya no recordaba cómo…

-… ¿fumaba? -interrumpió con enorme sonrisa si poder evitarlo…- Aaaaaaaaanda... ¡mira la pollina! -se carcajeó complacido.

-… ¿cómo qué pollina?, si soy mucho más mayor que tú, no voy a decir que podría ser tu madre pero… -sonrió con acidez y eso que el mariachi estaba bien dulce; él rió aún más fuerte, tomándolo de entre sus dedos que se lo ofrecían con gesto natural.

La marihuana poseía el indudable don de unir a la gente de una extraña manera, era lo que más le gustaba de ella; y el hachís por su parte hacía con su cuerpo y su mente lo mismo que Dalí hacía con sus relojes... lo cual sin duda era una delicia irrenunciable para él...

Su mente era tan vertiginosa, que tener la posibilidad de convertir el tiempo en barro era sin duda alguna su mejor baza contra ella, y que ese algo creciera de la tierra era como amor a primera vista... uno de los regalos desinteresados que le ofrecía la Madre Naturaleza, otro de los tantos que no merecía...

-Ver para creer… -fumó, paladeando la calada tanto como las palabras que se filtraron entre el humo hasta encharcar su vagina- Una mujer como usted, de su clase, categoría y caché, presumiendo de lo mayor que es… -silbó divertido-, ¡eso sí que no me lo esperaba! -palmeó entusiasmado contra las tablas, pasándole el porro que ella recogió azorada como una colegiala.

-Es lo que tiene que me drogues la lengua, que ya no sé ni lo que digo... -pero él siguió riendo a carcajadas- ¡Corta el rollo, Peter Pan! -rió, intentando pegarle una torta, su sonrisa velada por el humo...mira que tenía que estar colorada para que se notara tras la capa de maquillaje...

-¿Ahora quiere ser Wendy o qué? -eso le hizo reír a carcajadas a ella también y sus risas compitieron por conquistar el escenario.

Se apresuró a denegar con todas y cada una de las partes de su cuerpo menos su clítoris y su vagina que, apostaba, seguían palpitando como el capullo del mariachi entre sus dedos; se relamió los colmillos… le estaba empezando a entrar un hambre felina...

-Tú no das puntada sin hilo, ¿no? -se limpió las lágrimas de hachís y marihuana.

-Mea culpa, no puedo evitarlo… me fascinan las arañas -rió, y ella rió también devolviéndole el porro, pero se lo cedió de buena gana... que lo disfrutara… no habría probado algo tan bueno y delicioso en la vida- Vaya con cuidado, le advierto de que es fuerte, está: "cultivada por hombres rudos sin bigote, para hombres rudos con bigote"... -citó gesticulando un cartel de neón, y ella trinó y trinó como los jilgueros a la hora de irse a dormir.

Era su eslogan de verdad aunque ella se lo tomara a coña: lo decidieron él y el Rojo en el Barco, puestísimos de setas de la risa junto al resto de camaradas, tras un hilarante debate sobre cómo patentar el asunto.

-...es cosecha propia, ya sabe, agua p’al sembrao… mi chico tiene mucha mano para las plantas -le guiñó- y experimenta con los injertos, mezcla generaciones de la realeza marihuanil con otras generaciones de la misma Planta Madre que despuntan en nuestro modesto Imperio Canábico... como pasó con los Borbones... pero el caso es que en vez de salir una planta tonta, ¡sale una Moby Dick perfecta! -rieron a carcajadas.

Y apostaba al verde la cosecha de ese año a que era monárquica, pero a aquellas alturas del mariachi, a punto de ficar, le dio exactamente igual.

...verde, verde dulce embriagador y delicioso verde, verde hoja, verdes ramas; el hachís sobre la hebra y el cogollo en la garganta...

#18

-¡Para!, en serio… ¡para!… -se agarraba la tripa y se limpiaba las lágrimas de la risa, le devolvió el porro entre resuellos- No tienes piedad… -sonrió apartándose el flequillo, él le miraba inocente de toda culpa apurando las últimas caladas; apagó la chusta- ¿Qué me dices del chocolate?, ¿también es casero?

-También, ya le he dicho que mi chico tiene unas manos… bueno, y si no se lo he dicho se lo digo ahora…. tiene unas manos divinas, un regalo celestial son, son… joder… ¡mejor no le digo cómo son sus manos! -sonrió lascivo; ella reía y reía, le importaba un comino ya la incomodidad que el suscitaba el tema- El caso es que es un manitas con todo lo que se proponga, y además le mola mucho el rollo de la genética y todo eso, se le da bien, y es aficionado a la química desde pequeño, así que… -sabía realizar pequeñas bombas caseras desde los 14 años- blanco en botella leche… ¡oh! incluso sabe hacer yogurt casero, ¡está de vicio!... -se chupó los dedos a la italiana, ella no sabía si estaba de coña, claro.
>> Casi todas las drogas que consumo son completamente naturales, “artesanales” por así decirlo, menos las de ocio que son tan esporádicas que no merece la pena el esfuerzo… excepto el cristal, claro, ese siempre tiene que ser de excelente calidad o te jodes la vida ¡y sabe cómo hacerlo porque es un puto máquina! -palmeó con entusiasmo sobre las tablas, recordando la última orgía berlinesa... al paso del recuerdo se consoló con otra Napolitana.
>> No es como el azul de Heisenberg, claro, pero el pobre lo intenta, yo lo cato ¡y los dos somos felices! -rió culpable, las comisuras llenas de chocolate; ella le miraba con los ojos como platos, eso sí que sabía que no era coña-. Voy al baño y así le doy tiempo para tomar notas, que tiene ese cuaderno muy en blanco y con esta yerba seguro que le ha venido la inspiración -le guiño un ojo lamiéndose el chocolate de las zarpas... la inspiración y un hambre y un deseo tan descomunales como Moby Dick... el Rojo nunca defraudaba, incluso sin conocerle.

Dejó la Napolitana a una lado y sin esperar réplica se fue, barajando la idea de llamarle... ¡sería mucho más divertido!... Ella no le quitó la mirada de encima hasta que desapareció entre bambalinas, luego miró con idéntico deseo a la Napolitana y, al calibrar su hambre aún con el factor añadido del porro...

Se acordó de mirar la hora y se llevó las manos a la cabeza: 12:45; pero en lugar de llamar a su jefe, vio por las cámaras cómo cogía su cuaderno en blanco y se ponía a escribir como una condenada. Sonrió y fue a mear tranquilo… él se acordaba de la dorada y espumosa cerveza que le pedía a gritos ser rescatada de la nevera…

-Lo de antes… ha sido una buena réplica, Sísifo… -rumiaba, apuntando frenéticamente a saber qué.

-¿Cuál de todas? -tomó asiento y abrió una bolsa de patatas de jamón esta vez, empezaba a tener hambre no metafórica; ella sonrió garabateando distraída.

Tanto dulce además solo le recordaba al sabor del Rojo y sus mañanas juntos sobre el tatami a puñetazo limpio, y luego sobre el tatami también pero mucho más horizontales, no por ello menos violentos, eso nunca; él siempre tenía que disputarle el poder, estaba en su ADN, sus intentos le parecían tan tiernos que se lo consentía... era el niño de sus ojos, ¡qué iba a hacer!...

Ella le miraba con otros ojos cuando se atrevía a levantar la mirada del baile frenético del bolígrafo… estaba avergonzada por su comportamiento, como una cría pequeña…

Mascó a dos carrillos distrayéndose con algún buen ejemplo de la mañana hogareña que se estaba perdiendo; mientras ella revisaba agobiada las páginas que acababa de parir, de adelante para atrás, sin dar crédito a que todavía no le hubiera hecho ninguna de las preguntas que tenía preparadas… en realidad no habían hablado de nada, eso era completamente cierto... de nada relevante para la entrevista al menos.

-¿Qué?, ¿problemas para sintetizar lo importante?, tengo un piquito de oro, mis padres solían decírmelo a menudo -comía con tanta parsimonia como fumaba y hablaba.

Como todas, no pudo evitar quedarse embelesada con el cadente y voraz contoneo de su mandíbula, tan perfecta, que hasta el hecho de comer resultaba obsceno en él. Con su estrés acumulado por la hora (muy) sobrepasada y por desobedecer a sus superiores, ese detalle le acabó de desquiciar los nervios, acabando por fin con el último resquicio de su defensa.

A él la situación le pareció divertidísima, la intuía devorándose a sí misma por el hambre voraz de la yerba y por un deseo cuya naturaleza rechazaba de pleno, con tanta fuerza y empecinamiento como las calorías de más… ¡sería divertido!... al final la putada de la entrevista a las nueve de la mañana, no iba a estar tan mal… ¡por la mañana estaba mucho más despejado!...

#19

-No hemos hablado de… ¡nada productivo!… -musitó, la mano en la cabeza, los ojos se debatían entre las patatas y su boca- no digo que no haya sido interesante pero… -se apresuró a apuntar algo que le había venido a la mente… en la hoja de preguntas, se fijó- ¡Ni siquiera te he hecho aún una pregunta sobre tu música!, tienes razón… en realidad sobre nada de lo que tenía pensado y… -golpeteó la lista sin formular- ¿me dices cómo narices organizo yo todo esto para meterlo en la entrevista? Solo dispones de media página ¿sabes? -apuntó boli en alto- Debes procurar darme respuestas más… concisas, por favor -imploró mirando a su cuaderno y rascándose la cabeza con el bolígrafo ceñuda.

Le encandiló su carita y aleteo de pajarillo agobiado, eso y que no mencionara el importantísimo hecho de que habían rebasado las dos horas hacía tiempo… cada vez se alegraba más de haber conectado las cámaras...

-Seamos sinceros, Rebeca -imploró ahora él, patata en alto-: sabe tan bien como yo que eso es una miseria… ¿solo media página?, ¿en serio?... yo no soy hombre de pocas palabras, aunque pueda parecerlo… ya me ha visto… -sonrió orgulloso de su piquito, autopremiando su elocuencia con el jugoso y ondulado ejemplar que ella paladeó a lo lejos… casi la escuchaba salivar…
>> Las apariencias engañan ¿sabe? Con eso no tenemos ni para pipas, ya se lo digo yo - bufó ofendidísimo-. Es cierto que soy introvertido y reservado pero una vez que abro el pico me cuesta cerrarlo, ya sabe, la inercia que es muy mala… ¿ve como necesita una foto?... - dejó la botella de agua a un lado, porque era inútil, no le iba a quitar la sed en la vida, entre el jamón y tantas palabras… necesitaba una cerveza YA...- Una bien grande en el centro de la página -escenificó en el aire- y luego la entrevista alrededor, ¡así dispondría de mucho más espacio! Tendría que condensar mis respuestas, claro, pero confío en usted y en su profesionalidad, ya se lo he dicho -le guiñó un ojo entre palabra y patata para restar importancia a su agobio, ella sonreía negando con la cabeza... no sabía si por lo que había dicho o para convencerse de no pedirle patatas...

-¿No vas a parar hasta conseguir la maldita foto, verdad? -rió culpable por respuesta-; y luego no pararás hasta que tu entrevista se convierta en “suplemento especial” y pase de ocupar media página a dos por delante y por detrás, incluso más, ¿quién sabe? -rió aún más fuerte.

Y le ofreció patatas por el buen rato que le estaba haciendo pasar pero, como había supuesto, ya había cumplido el cupo de grasas saturadas del día; se encogió de hombros y siguió comiéndoselas él solito tan ricamente.

-Eso lo dejo en sus manos -delegó sonriente-, ya ve que con media página no tenemos ni para los preliminares… adoro los preliminares… -sonrió bellaco hincando el diente a otra patata enorme por simple gula- pero cuando quieras yo ya estoy listo para entrar en faena, lo cosa es si lo está usted.

-Yo llevo lista desde que he llegado, Sísifo… -advirtió boli en alto- ¡pero me lías!, ¡me lías! -se defendió inocente con brazos abiertos y rieron juntos de culpabilidad- Y yo no sé qué haces, o si será por ese hachís de tu chico, pero el tiempo transcurre muy raro, como muy deprisa y a la vez muy lento, ¿te has fijado? -gesticuló confusa con pequeño aleteo de manos él rió y rió, acalorado por la risa se separaba el jersey del cuerpo… los putos relojes de Dalí no fallaban nunca… - Aunque he de reconocer que tu forma de romper el hielo es muy interesante…

-…¿sí?, ¿de verdad? -encadenó una carcajada con otra revolviéndose el pelo realmente ilusionado… era la primera vez que alguien le decía algo así y el Rojo ya no podría decir lo contrario… ella rompió a reír con solo verle la cara- Pues eso va y se lo dice a mi Capitán y a su querido segundo, mi chico, bueno y a todos… ¡sí, dígaselo a todos!... -instó palmeando las tablas- ¡bien alto y bien claro, por favor!, procure vocalizar... -y ella reía y reía cual pájaro carpintero.
>> Dicen que se me da fatal, pero yo discrepo, creo que cada vez se me da mejor… -sonrió orgulloso, ella se limpiaba de nuevo las lágrimas- Aunque en realidad discrepamos siempre, a todas horas y por lo que sea, aunque sea una completa gilipollez; es lo normal entre nosotros, si no fuera así empezaría a preocuparme de hecho…

-…¿por qué utilizáis términos de navegación para referiros entre vosotros y a todo esto? -desechó ella misma al instante la digresión con un gesto- ¿Ves?, ¡ya me estás liando otra vez!… vamos a hablar de música, ¿quieres? -eso les hizo reír a los dos.