Abel
Rango10 Nivel 47 (5268 ptos) | Fichaje editorial
#1

En la Antigüedad, los ejemplos para llevar una vida virtuosa provenían de la mitología, de figuras como Hércules, Eneas o Ulises. Más tarde, con la irrupción del cristianismo, los semidioses quedaron apartados, y los modelos a seguir pasaron a ser Jesucristo, los santos y los mártires. Poco a poco, conforme la religión iba perdiendo peso en la vida social, las vidas de estos personajes dejaron de ser tan importantes, y los modelos a seguir se diversificaron.
Hoy en día los eruditos se quejan de la falta de referencias de esta juventud perdida en la era digital. Ahora admiramos a cantantes de éxito, a actores, a youtubers, a líderes políticos. Que esa admiración sea conveniente o merecida es otra cuestión.
En mi caso, mis primeros modelos a seguir fueron las princesas Disney. Ellas me enseñaron por primera vez conceptos como Belleza, Amor o Valentía. Sus historias fueron mi primera aproximación real a la literatura. Desde el respeto y la nostalgia, me propongo ahora rescatar los recuerdos de sus películas, para averiguar hasta qué punto sus ejemplos fueron beneficiosos... o perjudiciales.

Hace alrededor de 1 mes Compartir:

0

1