Elayha
Rango15 Nivel 72 (30287 ptos) | Estrella de la editorial

Y el primer aullido que escucharon fue el de un lobo.

El segundo, fue un rugido de ataque de toda una manada.

-- ¡Lobos! Nos atacan

Las guerreras y guerreros de la tribu "Garra Implacable" se armaron y se prepararon para un combate que de seguro era inevitable. Los lobos del norte helado no eran imbéciles, sabían cómo desviar a sus atacantes, sabían cómo desubicar a sus presas.

Varios freljordianos de la tribu quedaron desconcertados al darse cuenta de que los lobos los estaban rodeando.

Estaban siendo acorralados, como presas, como un manjar que pronto sería tomado y aniquilado.

-- No pierdan la calma, mantened la li..... -- Woldver nunca pudo terminar la frase. Una inmensa loba se lanzó a por él. La gigantesca criatura abrió sus fauces y rodeo por completo la cara del freljordiano.

Y entonces ante la primera sangre, la manada de lobos atacó.

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Elayha
Rango15 Nivel 72
hace 28 días

y eso que tengo que corregir cositas ;)

JM18
Rango8 Nivel 37
hace 28 días

Todo lo que tenga que ver con Lobos espaciales me encanta. Sigue así!


#2

Las primeras en caer fueron las mujeres, que si bien al principio dieron una enorme resistencia fueron un blanco facil de roer, los segundos fueron los hombres a quienes atacaron de tres en tres.

-- ¡Por las tres! -- Rugió Friga cuando se lanzó a por la loba blanca que había atacado a Woldver.

La inmensa loba blanca soltó al hombre y concentró su atención en Friga quien intentaba asestarle un golpe en la cabeza con su hacha, pero nunca le habían dicho a Friga que enfrentarse a la Alfa de una manada era una pésima idea. Los lobos de la inmensa camada como uno solo se lanzaron sobre Friga y la derribaron haciendola pedazos. Y lo último que Friga vio, fueron los ojos fríos de aquella gigantesca loba.

El terror la invadió cuando el resto de la jauría corrieron hacia su dirección como un millar a bestias salvajes dispuestos a defender a su Reyna.

El resto de la manada siguió su recorrido hacia el interior de la aldea, dejándole el resto a la otra manada que se estaba encargando de los guerreros. Era muy seguro que se dirigían hacia los suministros y almacenes de carné. Friga se percató de ello y grito:

-- ¡Los almacenes! ¡ Van a por los almace....!--- Nunca más volvió a gritar. Otro lobo igual de enorme la mordió en la cara y dio un punto final a sus constantes alarmas.

.......

"Los Garra Implacable" eran muy conocidos por sus cacerias en los bosque profundos del Freljord: cazaban bestias gigantes, Mammuts, frilkirs, ciervos enormes que eran sumamente agresivos, pero ese día combatirían con algo sumamente diferente.

#3

La gigantesca camada de lobos se lanzaron a por la comitiva de guerreros que se reunían en la entrada del almacen. Aquel día no se encontraba la matriarca y mucho menos su sucesora. Por lo que la población sabía Thenglir y la matriarca Gnauril se habían dirigido para hacer negociaciones con la "Garra Invernal" se suponía que esas negociaciones era por comida y suministro de carné. Las Tribus que Sejuani había conquistado y absorbido a muchos clanes y tribus, y se extendían por todo el norte helado. Era de esperarse que los "Garra Implacable" también llegasen a unirse en algún momento. No por sus guerreros, sino por la cantidad de suministros que se reunían, la comida. Ese era el mayor tesoro en el norte helado.

Sin que la matriarca y su sucesora lo supieran, sus vidas Iban a dar un giro de 360 grados.

#4

.......

#5

La pelea estaba resultando tan sanguinaria como de tremendo desgaste. Casi el 20% de las fuerzas guerreras de los "Garra Implacable" estaba languideciendo. La gigantesca manada estaba alejando las posibles contingencias que hubieran podido ser un retraso para la manada que se había dirigido hacia los almacenes y estaba empezando a sacar los suministros para la época de la larga noche. Época en que la helada arrasaba y juzgaba a la gente del norte.

Skarbrand maestro de armas de una pequeña guarnición que defendía los almacenes de carne había caído y sus defensas estaban intentando retirarse, más allá como a 20 metros de distancia podía verse a la gigantesca loba blanca de toda la camada salir de los almacenes con 20 lobos negros tan enormes como caballos. Cada lobo llevaba una enorme tajada de carne, otros llevaban una pierna de ciervo o alce y ante el aullido de la venerable loba la enorme jauría rompió a correr. Como un enorme batallón organizado.

#6

Cuando la mayor parte de la manada se estaba retirando varios jurasangre de la tribu de Sejuani que se habían quedado en la tribu de los Garra Implacable intentaron retenerlos. Los fornidos hombres intentaron retener lo mejor que pudieron a los enormes lobos. Ellos no podían saberlo, pero ese día recibirían una inesperada sorpresa.

Rugiendo como un animal en presa una bestia; no, un joven de solo 14 años se lanzó sobre uno de los jura sangre de Sejuani y le arrancó la nariz de un mordisco, al tiempo que las enormes garras del joven desgarraron la yogular del hombre hasta dejarlo hecho pedazos.

Otro jura sangré, presa de la impresión intento asestarle tajos verticales, con su enorme hacha de hielo, pero atacó demasiado tarde. Con una furia y con una experiencia fruto de varios saqueos a distintas tribus, el joven-lobo se irguio de dos piernas y con una velocidad que habría dejado impresionada a la misma Sejuani, saltó y giro por los aires como trompo en dirección vertical. El hacha del jura sangré reventó como vidrio, fragmentos de hielo saltaron por los aires y el hombre del hacha cayó al suelo tremendamente confundido y antes de que el jura sangre se diera cuenta de lo que había pasado el chico-lobo corría hacia la dirección de su enorme manada aullando en señal de retirada.

#7

Aquel día la tribu "Garra Implacable" presencio la perdida de 10 hombres y mujeres ante el ataque inminente de unas viles criaturas que solo se movían mediante un instinto asesinó. La tribu "Garra Implacable" no podía saberlo, pero un miembro de esa manada seria el nuevo patriarca
de toda la tribu. Sin que la tribu lo supiera o sospechara siquiera. El joven-lobo que había atacado a toda la tribu sería uno de los mayores heroes de la helada tierra del Freljord. Alguien que cambiaría no solo la historia de la tierra helada. Sino que su aparición era el cumplimiento de una antigua profecía.

#8

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RedWerewolves_97
Rango8 Nivel 38
hace 3 meses

Se está cumpliendo la profecía:o muy buen relato muy interesante
Y con mucha acción 😍 @Elayha Me encantó...
Espero la continuación


#9

Parte II

El aullido del Lobo.

#10

Tras el retorno de la matriarca Gnauril y el regreso de su respectiva sucesora, la temeraria jura sangre Thenglir los miembros supervivientes del ataque lobuno habían informado a Gnauril sobre las pérdidas de suministros y habían solicitado a su matriarca la ayuda de su hija Thenglir para una gran incursión hacia los bosques y los tempanos de hielo, donde se decía que habitaban los lobos gigantes del Freljord, se decía que aquellos lobos no eran como los lobos del bosque helado, estos lobos eran gigantes, parecían caballos enormes con fauces capaces de hacer pedazos al berserker más experimentado, se decía incluso que eran capaces de matar osunos con una facilidad innegables, aquel día se había reunido una cantidad considerable de guerreros y jura sangre de los Garra Implacable, si propósito era claro, eliminar a la manada de los tempanos de hielo, dar a fin a la loba blanca que había aterrorizado a la tribu. Sin embargo, la negativa de la matriarca Gnauril fue la única que escucharon y Thenglir tuvo que reprimir su cólera hasta que todo el mundo se retirara del salón del lobo.

Cuando todos los presentes se hubieron retirado de las estancias el ambiente se llenó de un silencio espectral, solo el viento gélido se dejó lucir. Los pelajes y cabezas de los lobos gigantes estaban ataviados en un sillón enorme parecido a un trono como rostros acusadores, cada rostro de lobo estaba colocado en el trono, aquel era el asiento de la matriarca Gnauril, pero por lo visto nadie se había sentado nunca en él; nisiquiera la matriarca. Aquel trono lobuno quedaba como una carcasa desecha, como una reliquia olvidada, por supuesto Gnauril y Thenglir nunca se habían sentado en aquel trono envuelto de lobos. Gnauril siempre le recordaba a su sucesora que aquel trono era la vergüenza de su gente. Aquel trono mostraba la tiranía de los Garra Implacable, de sus constantes achacos y asesinatos a lobos gigantes.

Pero Thenglir no tenía tiempo para recordatorios, ella solo estaba ahí por la negativa de su madre. Por un instante Thenglir estuvo apunto de gritar un improperio, pero Gnauril hablo primero.

--- Cuando Burskain habló sobre ese joven-lobo me puse a pensar, sobre la naturaleza del mundo, sobre todo sobre las señales --- Gnauril tomó su baston rematado por rostros extraños y descendió de las escaleras mirando a su hija y sucesora --- hace años antes de ser matriarca, un chamán de las estepas septimtrionales me dio una profecía, me dijo que cuándo la última matriarca de los Garra Implacable ascendiera al trono, también lo haría el rey lobo. No entendí sus palabras hasta hoy.

Thenglir soltó un gruñido absoluta irritacion, sin entender las divagaciones absurdas y extrañas de su madre y matriarca, su larga cabellera trenzada ondeó a un lado de su hombro cuando volteo con agresividad.

---- Otra ves sigues con tus divagaciones y experiencias de épocas anteriores.--- Thenglir negó con la cabeza, al tiempo que avanzaba hacia su madre.--- ¿El pasado hecho esta anciana? ¿O acaso me estás insinuando que en el futuro nacerá un patriarca que me sucederá en el futuro?

#11

--- Yo no insinuó nada Thenglir, pero estas señales son notables. Si atacas a esta manada y das fin a la vida del chico lobo.....Bueno quizás estarías dando fin a nuestra única defensa.

Thenglir la miró a su madre con desconcierto, aunque su rostro mostraba a todas luces la rabia que destilaba contra la vieja matriarca.

--- ¿A que te refieres con eso, anciana?

Gnauril torció su gesto afable y por un instante sus ojos adquirieron un matiz lobuno y Thenglir parecio no reconocer a su madre y matriarca.

--- Hoy, cuando nos reunimos con los chamanes ursinos de la Garra Invernal y con su matriarca Sejuani.... Vi nuestro futuro, vi a nuestra tribu transformada en abominaciones mitad oso y vi los sueños de mi madre, la gran Aesith, destruidos y escupidos al suelo, vi a nuestra tribu destrozada y al borde del salvajismo. Y me lleno de un terror enorme al saber que todo lo que habíamos logrado moríria a manos del espíritu del oso. Nadie aparte de mí lo vio, todos, incluido tú hija mía parecían estar maravillados con la perspectiva de unirse a la Garra Invernal.

Era cierto Thenglir también había estado ahí, había oído la propuesta grandiosa que la matriarca Sejuani les había brindado y había visto el descaro de su madre al rechazar la gran oferta que los chamanes ursinos le brindaban. Thenglir se había había hecho preguntas de aquel acontecimiento ¿Se preguntó, por qué la matriarca Gnauril había rechazado a la Garra Invernal? También se hizo preguntas respecto a su desacato. Se suponía que la matriarca Gnauril era anciana,tenía que pasar su legado a su hija, tenía que entrargarle la responsabilidad a Tenglir, pero la anciana se veía muy remisa a suceder su puesto.

#12

--- No digas tonterías, anciana. Lo que pasó en esa reunión fue un error, ¿que pasa si en cualquier momento la garra invernal manda a sus osunos? Podrían caernos en este instante y no podriamos darnos cuenta.

Thenglir miro con recelo a su madre, y luego negó con la cabeza. Era como si un idea asesina se apoderará de sus pensamientos, los ojos de Thenglir estaban llenos de furia. Parecía como si hubiera perdido el control y quisiera abalanzarse sobre la anciana, pero no lo hizo, en lugar de hacerlo lanzó su hacha con fuerza hacia el trono lobuno y con rabia y frustración.

--- Está bien, ya que tanto lo deseas.... Ve a por aquella manada. Pero te lo advierto, toma una decisión correcta, sea cual sea el caso no mates al joven-lobo. Prometemelo.

Thenglir se dio la vuelta dándole la espalda a su madre, al fin había escuchado las palabra que quería escuchar, pero a pesar de todo su madre seguía insistiendo en dejar vivo al joven salvaje que había atacado su tribu.

"¿Que es lo que me está ocultando" Se pregunto, tomó su hacha escarchado y su daga glacial, entonces pronunció sus palabras roncas y crudas.

--- Eso.... Lo decidiré yo, madre.

#13

Y con aquellas ultimas palabras volteo el rostro ceñudo y Thenglir se dirigió hacia su propio destino. Ella no podía saberlo, pero aquella decisión cambiaría para siempre el carácter arrogante y testarudo de Thenglir, sin saberlo la futura matriarca Thenglir cambiaria la historia no solo de su tribu, sino de todo el Freljord.

Hace alrededor de 1 mes

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#14

Parte III

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#15

Entonces había llegado el séptimo día de aquella tortuosa semana.

Aquel día se habían reunido 300 hombres y mujeres para la gran incursión en los tempanos de hielo. La sucesora de la matriarca Gnauril, la futura matriarca Thenglir estaba decidida a mostrar su valía en la batalla que decidiría el destinó de toda la tribu. Thenglir lo sabía, sus seguidores lo sabían. Habían planeado aquel ataque desde hace mucho tiempo y a pesar de todo la duda y el miedo les roía las entrañas.

--- Quiero que los berserker vallan en el flanco derecho, las valkir vendrán conmigo en la línea frontal, y quiero que los arqueros estén preparados y con las flechas listas. No quiero fallos. Quiero que todos unten sus armas con veneno.

Justo en aquella ocasión se había hecho mención a las temibles Valkir: terribles guerreras que habían sido el brazo armado más fuerte en la tribu, cada una de aquellas mujeres equivalían 10 veces al más fornido berserker de todo el norte helado. La razón por la que los berserker de la garra implacable no habían prevalecido al ataque lobuno era por una sencilla razón, las Valkir no habían estado presentes. Aquellas mujeres tenían una experiencia en el combate cuerpo a cuerpo, aparte de eso, disponían de una agilidad y habilidad impertérritas con el hacha espada o lanza, y aquellas características en su estilo de lucha las volvían guerreras temibles en el arte del combate cuerpo a cuerpo; eran hábiles, rápidas y sus espadas hechas de hueso podían atravesar la corteza de un árbol con demasiada facilidad.

Cuando la sucesora de la matriarca Gnauril observo a las Valkir, supo que en esta ocasión las cosas serían diferentes. Las Valkir solo tenían que distraer a los lobos gigantes, mientras el resto de la comitiva les caerían por el flanco izquierdo y derecho. Pronto los lobos gigantes conocerían lo temible que podía llegar a ser la Garra Implacable.

Hace alrededor de 1 mes

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#16

Entonces una presencia oblitero todo lo demás. Como un fantasma, como un espectro de onirico la matriarca Gnauril se hizo presente.

Thenglir apreto los puños, pues sabia que Gnauril podía cambiar de opinion y cambiar los planes de una inminente cacería a una de guarnición y ella temía eso, lo temía y sabia que Gnauril podía hacer eso, y mas.

_"Ahora que pretende esta anciana"._ Penso apretando los dientes mientras observaba como su madre se desplazaba entre los guerreros ahi reunidos.

Los guerreros ahí reunidos se arrodillaron cuando Gnauril, la matriarca anciana apareció derrepente. Todos los jurasangre, los berserker, los hijos de la tormenta, y la misma Thenglir se hincharon de rodillas.

--- Hijos míos. No tienen que inclinarse delante mío, y no deben hincar la rodilla ante nadie, ni ante nada, son hijos del gran padre, son hijos de la garra. ---La matriarca de rostro afable sonrió,-- que está cacería sea un nuevo comienzo y que su eventualidad marque un nuevo rumbo en nuestro camino..... Así pues, hijos del lobo. Cazad, y que el Rey lobo os enseñe la lección más valiosa que nunca nadie en el Freljord os podrá enseñar.

Por un instante la matriarca permaneció en silencio, se había quedado quieta he inmóvil como una estatua. Gnauril ya no participaba en las batallas, ya no luchaba a mano armada. Y sin embargo, sus palabras siempre daban aliento en el momento más inesperado. Pero nadie, absolutamente nadie, pudo prever las siguientes palabras que la anciana Gnauril pronunciaría.

--- Hoy he presenciado el futuro de nuestra tribu. Y es un futuro lleno de esperanza y cambio. Es un futuro apartado del dolor, apartado del sufrimiento, pero también es un futuro lleno de obstáculos y dolor. Veo ante a mí a grandes guerreras. --- Se movió y señaló a las Valkir, estás a su ves asintieron y soltaron vitores. Gnauril asintió--- Veo ante mi a miss más leales jurasangre.--- Los jurasangre de Gnauril se irguieron altos como estatuas y la matriarca les asintió.

Entonces se dirigió hacia su hija y Thenglir tubo la sensación de que su madre le miraba el alma, como si un lobo le atravesara con los colmillos.

--- Veo ante mí a una matriarca.

Cuando Gnauril pronunció aquellas palabras el ambiente se silencio, incluso el viento ruidoso se apagó. Thenglir abrió mucho los ojos, parecía como si se le fueran a salir de las cuencas.

_"¿Que?"_ Penso Thenglir con absoluto desconcierto.

---Hoy abandono mi puesto como matriarca.--- Gnauril se quitó el amuleto del lobo que siempre tenía colgado en el cuello y se lo coloco a su hija.--- Pido al espíritu del gran Rey Lobo que guíe tus pasos hija mía, pido al olvidado Rey lobo que guíe tu mente y tu espíritu, pido a mi ancestro que guíe a esta tribu a sus miembros. Pero sobre todo os pido a todos ustedes que aprendan a ver, así como yo vi.--- Gnauril se acercó más a su hija, la tomo por los hombros, la irguió cuan alta era, y la besó en la frente. Fue un beso que solo una madre puede ofrecer a su hija o hijo, un beso de una ternura infinitas, para Thenglir todo se detuvo, debería haber sentido vergüenza en ese momento, pero en ese instante sintió amor. Amor por la familia, amor por su madre; fue algo extraño incluso para ella que no estaba acostumbrada a tales usos, pero a pesar de todo fue algo hermoso.--- Hoy te entregó el legado de la madre de mí madre, hoy te entregó el legado de mi madre, la gran Aesith, hoy te entregó el legado de mi tribu, que los dioses anteriores al Freljord guíen tu caminó, matriarca Thenglir. ¡Todos aclamad a nuestra nueva monarca!

Uno de los jura sangre se había se hecho un corte en la palma de las manos y levantó el puño en lo alto mientras vitoreaba el nombre de Thenglir.

--- ¡Larga vida a la matriarca!--- Rugió una Valkir, la guerrera alzó su hacha de hueso a los cielos blanquecinos.

--- ¡Larga vida¡--- Repitió el resto, en un rugido que estremeció el suelo bajo sus pies.

Aquella decisión había sido tan inesperada, como sorpresiva. Pero nadie había puesto en duda la voluntad de la anterior matriarca, nadie había dudado de su decisión, absolutamente nadie. Aunque en su fuero interno, Thenglir dudada.

Gnauril siempre se había mostrado remisa a entregar su puesto a tal punto que Thenglir siempre pensó que la anciana le cedería su puesto a otra mujer. Quizá con el propósito de contrariar a Thenglir, pero no fue así, por muy extraño que pareciera la anterior matriarca había cedido su tan preciado puesto a ella y nada mas que a ella.

Se irguió aun mas cuando Gnuaril se paro frente a ella y se acerco lo mas que pudo a su hija. Por un extraño momento Thernglir sintió un escalofrió en la espalda y luego su madre pronuncio sus ultimas palabras.

--- Recuerda, deja con vida al joven lobo. Recuerda nuestra conversación de hace 7 días. Recuerda las leyendas de tu infancia y la historia del Retorno, y sobre todo hija mía...... Recuerda este día.

Thenglir se quedo callada, con el ceño fruncido y con los recuerdos de las leyendas del Rey Lobo y sus grandes hazañas. Recordó sobre todo una historia que su madre le había contado de niña, una historia curiosa que involucraba a Serylda. Se decía que la legendaria matriarca había borrado las historias del Rey Lobo, y había exterminado a los sacerdotes del lobo, pero eso había sucedido hace muchos eones, se decía Avarosa habia hecho lo mismo con las leyendas del Rey Dios y las profecias de su retorno y lo mismo había sucedido con la reina de hielo, quien había borrado las historias del retorno de los tres reyes y sus profecías. Ninguna tribu, de hecho nadie, absolutamente nadie, conocía esas historias de los tres padres y mucho menos la historia del Rey Lobo, excepto la Garra Invernal. Su madre le había contado en una ocasión que el había sido el Rey Lobo quien había salvado a una parte de su tribu a quienes había denominado Garra Implacable, debido a su aspecto guerrero e inquebrantable.

Tenglir Nunca supo que había pasado con el rey lobo, pero su madre nunca le había contado el resto de aquella trágica historia, y ella siempre se había quedado con la intriga. Por algún motivo aquella historia calo en su mente y se pregunto que había sido de aquel triste relato. Volvió en si y, mirando a su madre asintió, pero dejo en claro sus ultimas palabras.

--- Ya te lo dije, madre. Eso, lo decidiré yo.

Y mientras Thenglir asentía en señal de respeto, se dio la vuelta.

--- Eso ya lo se. --- Dijo Gnauril con una sonrisa.

Hace alrededor de 1 mes

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#17

Parte IV

La incursión hacia los témpanos de hielo había sido cruel, sanguinaria y feroz. Los lobos gigantes habían arrasado con la linea frontal, al tiempo que la enorme loba blanca defendía a su camada con fauces y garras, todo aquel que osaba interponerse en su camino moría, tenia flechas en el enorme lomo, pero a pesar del veneno la fiera parecía no tener dificultades para seguir luchando.

Thenglir que se encontraba lejos del sector donde se hallaba la enorme loba de la manada, la matriarca se encontraba exhausta, la lucha se había extendido por dos horas y los arqueros estaban perdiendo las flechas ante el avance enloquecido de aquellos lobos gigantes. Aunque quedaban 5 lobos de los 20 que habían al principio daba la impresión de ser una manada persistente.

A pesar de la inferioridad numérica los lobos wulfen luchaban con la determinación, la ferocidad y la unidad de una tribu.

Thenglir pensó que no aquella seria una cacería cualquiera. Aquello era una guerra, lo que al principio había sido un golpe represivo que acabaría con los lobos gigantes se había transformado en una sorpresa para los propios atacantes; los 5 lobos restantes empezaron a separarse de la gigantesca loba blanca y habían masacrado a los arqueros, cada uno de ellos había muerto de maneras diferentes, para empeorar las cosas un viento invernal había llenado el escenario de un espesor blanquecino permitiendo a la enorme loba blanca camuflarse entre la nieve. De repente como si un espectro se hubiera manifestado en las filas de Thenglir la enorme loba blanca salio de entre la nieve y abriendo las fauces se lanzo sobre la cara de una de las valkir, acto seguido la sacudió hasta arrancarle la cabeza, se lanzo a por otra, pero esta ves, el resto respondió ante el ataque.

Thenglir se lanzo con su dos hachas de hielo y las valkir las siguieron con un rugido ensordecedor, la enorme loba se lanzo a por las guerreras y dio comienzo a una batalla que solo tenia un resultado posible, la muerte de la venerable loba. La atacantes incrustaron sus lanzas envenadas en el cuerpo de la loba, aun no se veía al Joven-lobo por ninguna parte. Las arqueras estaban acribillando a la enorme loba blanca, la venerable loba luchaba con sus ultimas fuerzas, peleaba como una madre que defendiera a sus hijos, a su alrededor habían lobos muertos, algunos decapitados, otros aullando y agonizando, los 4 lobos restantes que habían estado con ella estaban muertos, habían muerto en un vano intento por defender a su madre y justo cuando se iba a la hija del enemigo caería sobre la loba blanca.

Entonces con un rugido feroz, el joven lobo apareció. Rugiendo como una bestia salvaje, el el joven se lanzo a por una de las valkir y la derribo, luego tomo una la lanza de la mujer a la que habia derribado y la lanzo habia una arquera que habia dirigido sus flechas contra el. con una fuerza que no debería ser normal en un joven aquel tamaño y edad levanto a la valkir que estaba tendida en el suelo yn la avento sobre la matriarca.

Thenglir vio como el cuerpo de su guerrera era aventado como si no fuera mas que un trapo sucio, intento esquivar el lance, pero fue demasiado tarde. El cuerpo de su compañera Eyra cayo sobre ella y la derribo. Escucho el rugido del joven lobo y ñlos gritos de sus demas valkir, todos estaban siendo derribadas por el mocoso.

El joven lobo, salto de un lugar a otro, mordía yogulares, mordía narices, esquivaba flechas, esquivaba tajos que habrain matado a cualquier jurasangre sin entrenamiento, por un momento el ambiente se lleno de rugidos y gritos de furia y frustración. varios jurasangre habían intentado acometer al mocoso enloquecido que se movía de izquierda a derecha y que había empezado a matar a diestro y siniestro a su hermanos de armas.

Entonces en un momento de descuido alguien se lanzo por su espalda y lo tumbo al suelo, el resto de berserkers hicieron lo mismo y solo así habían logrado contener al demente.

El joven lobo se sacudía al tiempo de gruñía como un animal, la mayoría de las valkir habían sido victimas del ataque del niño salvaje que se estremecía y se retorcía. Alguien lo golpeo, pero el joven lobo no se inmuto y en ves de mostrar miedo mostró una expresión de inminente desafió.

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#18

El joven lobo aulló y rugió mientras su mirada se posaba en los hombres que tenia a su alrededor, intento morder a uno pero alguien le lanzo una cadena pesada y lo inmovilizo otros dos lo tumbaron al suelo he intentaron meterle grilletes para inmovilizarlo con totalidad, pero el joven lobo araño el rostro del cabron. El jurasangre grito de dolor, mientras la mirada de joven lobo se hacia erratica, como la furia de un berserker en su estado mas algido.

--- ¡Retenganlo! ¡Intenta matenerlo quieto! --- Exclamo Vurskar

--- ¡ESO TRATO!--- L

Hace alrededor de 1 mes

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#19

El joven lobo aulló y rugió mientras su mirada se posaba en los hombres que tenia a su alrededor, intento morder a uno pero alguien le lanzo una cadena pesada y lo inmovilizo otros dos lo tumbaron al suelo he intentaron meterle grilletes para inmovilizarlo con totalidad, pero el joven lobo araño el rostro del cabron. El jurasangre grito de dolor, mientras la mirada de joven lobo se hacia erratica, como la furia de un berserker en su estado mas algido.

--- ¡Retenganlo! ¡Intenta matenerlo quieto! --- Exclamo Vurskar

--- ¡ESO TRATO!--- Le rugió Harald con los dientes apretados, mientras intentaba soltener al mocoso salvaje.

Entonces el joven lobo abrió los ojos y lo miro con una intensidad asesina, sus ojos que alguna ves fueron azules como el hielo, pasaron aun rojo sangriento, y esta ves su rugido fue el de un lobo en su estado mas puro; con un rugido lleno de furia asesina tomo del cuelo a Harald y empezó a estrangularlo. Vurskar se fue para atrás tropezando en la nieve dura y se levanto de inmediato para cometer al salvaje enloquecido, pero con una fuerza que estaba mas aya de la imaginación, el joven lobo arremetió contra el jurasangre haciéndolo volar por los aires como si de un muñeco se tratara.

Harald que estaba atrapado en las garras del niño salvaje intento forcejear, pero no logro nada, la mano del joven lobo estaba fuertemente sujeta en el cuello del hombre mientras el niño salvaje apretaba con mas fuerza. Tanta fuerza. Tanta fuerza que era capaz de hacer volar por los aires a berserkers y jurasangre bien entrenados. Tanto poder que era capaz de hacer pedazos a guerreros con las manos desnudas. Era como si un dios primitivo se hubiera reencarnado en aquel joven, aquella fuerza, aquellos ojos llenos de furia. Por un momento que duro una eternidad Harald pensó que un dios en carne y hueso se habia manifestado en aquel joven. Era un avatar de la guerra mas antiguo de Volibear, mas ardiente que Orn y con una mirada mas fría que el abrazo de anivia. Era la furia y el odio de miles de eones encarnado en carne propia.

El joven lobo se llevo la mano libre al grillete y con fuerza sobre humana la quebró y la rompio y pronuncio sus dos primeras palabras.

---- ¡Van.... Van a morir!

Fue un rugido tan poderoso que retumbo en los cielo, en el bosque y el tempanos de hielo, y solo por ese instante, el tiempo se detuvo, mientras la mirada del joven lobo se posaba en Thenglir.

Hace alrededor de 1 mes

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#20

Parte V

Hace alrededor de 1 mes

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#21

El tiempo se habia detenido.

Con un rugido feroz el niño salvaje lanzo el cuerpo inconsciente de Harald fue arrojado lo mas lejos posible. El joven lobo se coloco en cuatro patas adoptando una postura diferente, como si estuviera analizando a su siguiente presa, Thenglir. Esa era su presa, la perra pagaría, la perra moriría.

--- V... V... Voy a matarte.---Susurro el joven lobo.

Y con un rugido salvaje se lanzo hacia Thenglir, quien estaba desesperada por buscar un arma para defenderse. Varias valkir intentaron cortarle el paso pero no lo lograron, el joven lobo arremetió contra los berserker y los barrio en una furia maníaca de sangre y muerte. Algunos volaron a causa de la fuerza sobrehumana del mocoso, otros terminaron con las articulaciones rotas, y algunos poco afortunados terminaron con las extremidades separadas y botando sangre a chorros. El joven lobo ya tenia a Thenglir al alcance de la mano, pero unas cadenas de hielo puro lo aprisionaron, la venerable loba blanca había desaparecido, no se encontraba rastro de su presencia. Sin embargo había dejado un rastro de sangre en la nieve que los cazadores junto a Thenglir podían rastrear.

El niño salvaje había intentado romper el hielo puro y sorprendente lo estaba logrando. apretaba los dientes como una fiera, varios supervivientes furiosos por la muerte de sus hermanos de armas intentaron acometerlo y acabar con la vida del niño salvaje, ya estaban a punto de ejecutarlo cuando una voz los detuvo a todos.

--- ¡Alto! --- Rugió Thenglir con una mirada furibunda. --- Lo quiero con vida, quiero que lo lleven al campamento, llevenlo y encadenenlo; que su presencia sirva de lección.

La matriarca se acerco se agacho y miro cara a cara al joven lobo que estaba de rodillas.
Este dejo de tirar de las cadenas que lo aprisionaban y empezó a rugirle desafiante, al tiempo que le mostraba los dientes colmilludos, y sus ojos rojos como la sangre se desvanecían y se tornaban a un color mas azulado.

--- Por fin nos conocemos, joven lobo.-- Dijo Thenglir con un susurro. Se levanto y miro a su segunda al manda una mujer llamada Grunilda.--- Hermana, llevatelo. Quiero que mi madre se entere de lo que he hecho.

Grunilda, una mujer increíblemente bella, pero robusta asintió, sin embargo antes e retirarse pregunto:

--- ¿Que hará usted, mi señora?

Thenglir sonrió.

--- Dare caza a la loba blanca, llevare su cabeza a la tribu. Solo así me respetaran. Solo así conseguiré que respeten el nombre de la Garra Implacable. Llévate a este miserable salvaje. Esta cacería no a acabado hasta que mate al ultimo lobo gigante, y esa es una promesa.

Su segunda al mando asintió y dio orden de retirada, aquella tarea tenia que hacerlo Thenglir sola; ella lo sabia, su tribu lo sabia, y así Thenglir se dio la vuelta, tomo un hacha de hielo ensangrentada de la nieve carmesí y se embarco a su propio destino.

Ella no lo sabia todavía, pero esta acción, cambiaría para siempre su perspectiva hacia los lobos gigantes y hacia el joven lobo a quienes tan mal había tratado. Aquella verdad que descubriría retumbaría en su cabeza para toda la eternidad, hasta el día de su muerte, aquel error seria su vergüenza.

Hace alrededor de 1 mes

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#22

Parte VI

#23

Thenglir atravesó el soto bosque, siguió el rastro de sangre que la loba blanca había dejado en el la nieve debido a su escape, ha cada paso que daba la matriarca sentía que su resolución se iba incrementado. Los arboles parecían quietos, como si el viento siempre cambiante se hubiera detenido para que estos pudieran contemplar la escena a su alrededor. Por supuesto que los arboles no veían, pero las viejos mitos decían que podían sentir las emociones de otros seres cercanos a ellos. Por alguna extraña razón, Thenglir, pudo percibir aquella extraña percepción. Como si cada árbol la estuviera sintiendo. La matriarca detuvo para observar los alrededores, le parecía estúpido que aquellos arboles la estuvieran sintiendo, pero sintió un escalofrió intenso en la columna vertebral y se estremeció al sentirlo.

"Deja de pensar en idioteces, Thenglir", pensó, cuando se sacudió de la cabeza la idea de la vida intangible en aquel bosque, como si algún espíritu anterior al Freljord la estuviera espiando.

La mujer gruño con molestia y acelero su paso. A cada paso sentía que se acercaba a su objetivo. entonces se agacho, y observo que la sangre en la nieve se acumulaba en algunos lugares de una manera increíble, lo que le dio a pensar que su presa, la loba blanca se habia detenido para descansar o quizás presa del veneno había empezado a sucumbir a este. Sea como sea Thenglir supo que estaba cerca de su objetivo, su misión ya estaba casi finalizada. Al final de su persecución se dio la impresión de que el rastro de sangre se perdía en un espeso matorral que camuflaba una cueva, Thenglir, decidida se abrió paso por el matorral. La zona era una cueva que llevaba a un punto de salida hacia algún destino desconocido. Reprimiendo su temor de lo que podría encontrar en el otro lugar respiro hondo y se dirigió hacia la salida de la cueva, hacia la luz blanca que le había estado cegando la vista.

Cuando salio de la cueva se dio la impresión de que a solo viente pasos estaba la enorme loba blanca, había estaba tirada de costado. El animal se encontraba en un estado moribundo, había estado, mas allá detras de la enorme loba se divisaba una bajada hacia otro destino que aun ella desconocía. Tenglir sonrió ante la perspectiva de acabar con su enemigo, no tenia otra cosa en la cabeza, con una mirada llena de jubilo se acerco a la loba blanca que la miraba con expectación a la espera que la matriarca asestara el golpe final.

Entonces Thenglir soltó el hacha de hielo, sus ojos se abrieron demasiado cuando contemplo un ejercito inmerso de osunos masacrados y despedazados detras del enorme
cuerpo de la loba; observo la enorme masa de osunos totalmente extrañada. Al principio le atrapo la atrapo el desconcierto, luego el dolor, un sentimiento muy extraño y al final; al final le atrapo la tristeza.

--- ¿Que fue lo que he hecho?-- Se pregunto.

Las muertes habian sido recientes, quizá de unas 7 horas antes de su llegada, antes de que Thenglir atacara a los lobos gigantes. Lo mas probable era que la matriarca Sejuani habria enviado a sus osunos para acabar con la tribu de Gnuaril, apra acabar con la garra implacable, pero por desgracia en su camino se habían topado con los lobos gigantes y estos habían puesto fin a sus miserables vidas. Thenglir camino desconcertada entre los restos de la matanza.

La loba blanca que ya hacia tendida en la nieve miro primero el arma de Thenglir que caía hacia la nieve, y luego miro a Thenglir que se dirigía hacia los restos de una batalla colosal. Ahí habían osunos, sacerdotes ursinos y jabalís de la garra invernal, seguido por un enorme comitiva de jurasangre. Todos muertos, devorados y partidos por la mitad.

Al final Thenglir se derrumbo, cerro los ojos al tiempo que unas lagrimas se derramaban por sus mejillas y se congelaban al contacto con la piel. Al final grito y golpeo con ambos puños la nieve ensangrentada. Los lobos gigantes los habían defendido. Habían defendido a la Garra Implacable de un exterminio seguro y ella les habia recompesado con muerte. Sin embargo, ella no lo sabia o mejor dicho lo sabia por las historias de su madre le contaba, pero lo ignoraba. Ahora, justo en ese momento empezo a entender las palabras de su madre.

" Los lobos gigantes nos defienden, nos protegen. Ellos conocen el dolor de nuestra tribu. Sin embargo sin criaturas salvajes, necesitan comer como todo ser vivo, no puedes quitarles eso, hija. Pero recuerda, algún día el rey lobo retornara. Quizá ese día puedas comprender la nobleza de aquella criaturas salvajes, su nobleza, su valor. Tengo fe en que ese día llegue."

Aquellas palabras retumbaron como un martillo.

---- Fui una idiota.--- Dijo, al tiempo que apretaba los ojos para reprimir las lagrimas.--- Fui una idiota, debí escucharte madre.

La matriarca giro la mirada, observo con fijeza a la loba blanca. Esta ves no como una enemiga, sino como un tesoro valioso que acababa de despilfarrar. Como una gema brillante que hubiera desechado sin comprender si significado.

Se levanto se quito las lagrimas congeladas y camino con lentitud hacia la venerable loba blanca. La enorme criatura, mas grande que un osuno la miro sin mostrar odio o rencor, parecía estar contemplando con tristeza a Thenglir. La matriarca pateo el hacha de hielo que tenia en su delante, esta salio volando hacia un lugar desconocido y se perdió en la nieve.

--- Lamento lo que hice,---dijo mientras acariciaba el cuello de la enorme loba. --- Si tan solo pudiera cambiar las cosas, yo..... Yo.....--- Apreto los dientes y luego hecho un suspiro.

La loba movio la cabeza, como si aceptara las disculpas de la matriarca, luego se recosto como si estubiera entregando el cuello para Thenglir acabara con su dolor.

#24

Thenglir asintió, aquel era el deseo de la venerable loba blanca y ella lo cumpliría a raja tabla. Se llevo la mano a la cintura donde tenia la cuchilla glacial, la saco mirando aquel arma letal con desprecio. Acaricio el pelaje de la enorme loba, ¿que suave era? Era cálido, caliente, la loba la miraba y ella también la miro a los ojos; entonces con la decisión que se requiere en una matriarca de su clase introdujo con cuidado la hoja glacial en el cuello de la venerable loba blanca, fue ahí donde murió, en la nieve alrededor de un ejercito entero de osunos gigantes. Thenglir, quien se quedo hasta el final pudo ver como la venerable loba blanca cerraba los ojos con lentitud, al tiempo que el viento aullaba como si despidiera del mundo a una gran madre.

La matriarca de los Garra Implacable se dio la vuelta y comprendió que el legado de aquella venerable loba había quedado plasmado en el joven lobo. Por un instante supo lo que tenia que hacer, aunque ello implicara sacrificar su integridad. Aunque ello implicara que sacrificara el pellejo. Thenglir sabia que el joven lobo los odiaba, ganarse su confianza seria difícil, lo mas difícil seria ganarse su amistad.

"¿Si en verdad existes rey lobo? Dame la fuerza para afrontar esto", pensó, al tiempo que se levantaba para retirarse de aquel doloroso y tortuoso lugar. La acción que había cometido la avergonzó, pero ya no podía redimirse de eso, solo le quedaba una redención y una oportunidad para redimir su error. Thenglir se irguió cuan alta era cerro los ojos reprimiendo su tristeza y luego se siguió su recorrido sin echar la vista atrás, mientras el viento aullaba y los arboles piafaban, como si lloraran la escena que tenia en su delante.

Lo supieran o no las leyendas, aquel día una loba gigante le había enseñado a aquella matriarca arrogante la lección de la nobleza y la humildad.

#25

Parte VII

#26

Thenglir se tapó media cara con el dorso, al tiempo que avanzaba.

El viento siempre cambiante estaba azotando el area llenandolo todo de nieve; era como si el Freljord se hubiera vuelto loco, hace unos 2 minutos todo había estado en calma, pero justo en ese momento todo había cambiado.

Lo quiera o no aceptarlo, Thenglir, empezó a creer que el pequeño ventarrón se había vuelto en una tormenta helada que penetraba los huesos.

Era como si el área en general hubiera sufrido un cambio demasiado evidente. Era la manifestación de algún dios pagano anterior al Freljord y anterior a tres semidioses: Ornn, Volibear y Anivia.

El viento empezó a incrementar hasta el punto que empezó a arrastrar a Thenglir con ráfagas que cambiaban y crepitaban: lo más molestoso es que aquello había empezado a ocurrir justo cuando había estado llegando a la salida de la cueva donde al principio se había introducido. Sin embargo, parecía como si aquel lugar se hubiera vuelto rehacio a dejarla salir; con fuerza suficiente, como para hacer pedazos a un elnuk macho, Thenglir se arrastró por la nieve con manos y pies; volvió a rugir con furia cuando una nueva ráfaga volvió a arremeter contra ella. Sin embargo, ella se negaba a ceder; era como si un espíritu salvaje le hubiera estado dando fuerzas.

Thenglir no supo si era por la voluntad férrea que había adquirido o si era por el recuerdo el error que había cometido. Sea como sea, la matriarca se aferró ha aquellas emociones entrecruzadas y arrastró por la nieve.

--- ¡Ya basta! --- Rugió cuando ya no pudo avanzar debido a aquel viento despiadado.

Otra ráfaga la arrastró. Thenglir resbaló y está ves el viento si que se la empezó a llevar como si de un muñeco se tratará; por un momento que pareció eterno el cuerpo de Thenglir voló cuan largo era, hasta impactar en un árbol. Cuando hubo recuperado la conciencia de aquel cruel impacto, se volvió a levantar y dirigió su mirada al árbol enorme que se alzaba sobre ella y sintió el poder de aquel ser vivo inanimado.

Entonces justo en ese preciso momento lo comprendió, aquel lugar la estaba midiendo, aquel lugar la estaba probando.

--- Bien.... Si así es como quieres luchar.--- Susurro Thenglir, apretando los dientes. --- ¡Pues que así sea!

La matriarca corrió mientras una tremenda ráfaga empezó a rugir, pero esta vez Thenglir se tumbó dejándose hundir en la nieve y dejo que el ventarrón cesará.cuado este cesó Thenglir se levantó y corrió está ves el viento volvió a rugir más fuerte de lo normal y Tenglir ya no pudo tumbarse, el viento no le dio tiempo para hacerlo, entoces como en el principio lo resistió. Era una batalla que la matriarca no estaba dispuesta a perder y dejo que que pequeño orgullo que le quedaba; por qué debía quedarle alguno, se impusiera sobre todo lo demás se irguio, apretó los puños y empezó a quedarse rígida como las estatuas de hielo de la fortaleza helada, donde se decía que gobernaba la bruja de hielo.

Entonces el viento y la tempestad cesó, como si un dios le hubiera traido la calma a todo, el viento rugiente dejo de rugir. Thenglir se quedó callada sin saber que decir o alegar, supuso que la naturaleza de aquel lugar la había aceptado, pero no supo el porqué; se haría esas cuestiones luego, primero tenía que salir de ahí.

Corrió apresuradamente, pero con cautela, temerosa de que el viento siempre rugiente la hiciera retroceder, pero tal cosa no pasó. Ni el viento, ni nada, retrasaron su camino. Todo. Absolutamente todo, estaba en calma.

#27

Por un largo instante que duró el recuerdo, creyó oír voces en el viento. Cómo si el viento siempre cambiente le susurrara al oído. Parecía una recitación, un idioma que ella no podia entender. Entonces la recitación cesó, más tarde tomaría nota de aquello, pero ahora lo importante era salir de ahí. Por fin encontró la cueva por donde había salido y la atravesó, paso por las piedras filosas y resquebrajadas; por extraño que pareciera, Thenglir sintió que algo la esperaba en el otro extremo de la cueva, cuándo llegó al final del túnel se encontró con la sorpresa de que su supocision era cierta, alguien la estaba esperando en aquel lugar. La figura era la de una anciana de avanzada edad, llevaba una túnica negra y sus ojos era de un negro azabache, y entonces por ese breve instante Thenglir se detuvo sin saber que hacer o decir.

--- ¿Vaya, pensé que morirías en aquél lugar?--- Digo la anciana

Thenglir se quedó mirando a la vieja anciana de túnica negra, parecía una bruja de algún tipo, pero por el hábito negro y la ropa que llevaba puesta, la matriarca supo que no era una sacerdotisa Freljordiana. Además, no habían sacerdotisas en el norte helado. ¿Quien demonios era ella? ¿Que demonios hacia ahí?

--- ¿Quien eres tú?

La vieja bruja sonrió y avanzo hacia la dirección de Thenglir. Por un momento la matriarca no supo si sacar el cuchillo glacial que tenía en la cintura o quedarse quieta esperando a ver qué sucedía. Al final no se movió.

--- Quien soy no tiene importancia. Lo que importa es..... Por qué estás aquí y el rol que desempeñaras en el futuro.

Thenglir frunció el ceño sin entender.

--- No entiendo..... ¿Quien demonios eres? ¿Me estabas siguiendo?

La anciana la miró por un interminable segundo que pareció durar una eternidad.

--- No..... Sin embargo, ya sabía que eventualmente llegarías aquí Thenglir de los Garra Implacable, sabía desde hace mucho el terrible destino de esta manada de lobos y sabía que serías tú quien le daría fin. Sin embargo, ¿no supe que está acción te afectaría?

Thenglir cambio su mirada de extrañeza a una de puro y desnudo dolor.

--- Cometí un error.

La anciana miro el cielo blanquecino.

--- Si, lo hiciste chiquilla. Si embargo aprendiste una lección. ¿No es así?

Thenglir se sorprendió de improviso, en ese lugar descubriste una parte de tu interior que desconocías: dolor, angustia, pesar y humildad..... Uhmm..... Así es, humildad.

Tenglir cerró los ojos.

--- Así es matriarca Thenglir.... Aveces las criaturas más salvajes y las que más despreciamos nos enseñan la lección más valiosa que jamás podremos aprender y también la más dolorosa. --- La vieja bruja se movió.

Thenglir retrocedió alarmada y está ves, si que sacó su cuchilla glacial.

--- ¡Atrás! ¡Si se acerca a mí..... ! ¡No respondere de su seguridad!

La anciana se detuvo de improviso; acto seguido se hecho a reír, su risa fue tan perturbadora que Thenglir vaciló por un solo instante.

---Las personas del norte son tan intensas en sus emociones, piensan que todo y todos son sus enemigos. Si fueran capaces de romper esas diferencias que tanto los separan serían imparables, pero por desgracia no hay nada que se puedan hacer.

--- Así es. El Freljord es una tierra salvaje, y no cambiará; los fuertes le quitan a los débiles. Esto es una lucha por la supervivencia, vieja bruja.

La bruja, hechicera o como le llamarán sonrio.

--- Es cierto, pero todo cambia. Es el ciclo interminable de la vida, y así como hubieron tres en el pasado, ahora habrán tres en la actualidad. Las matriarcas siempre han regido en el norte helado, pero en ves de obrar con sabiduría han obrado con obsesión, idiotez y tiranía. Pero se acabó.... Es hora de cambiar, el curso del tiempo está cambiando y también el Freljord.

Thenglir frunció el entrecejo.

--- ¿De que está hablando?

La vieja bruja miro nuevamente el cielo, como si recordara a unos héroes olvidados.

--- Hablo de tres reyes guerreros.... Hablo de una época anterior a la tuya y a la mía, el futuro, querida Thenglir, el futuro.

#28

Thenglir retrocedió un poco, este acto se debió a que no podía comprender la magnitud de las palabras que la vieja le lanzaba. Pero algo si que entendió. La época de las matriarcas estaba acabando.

Se decía que la facción se la matriarca Ashe, los avarosanos y la facción de la matriarca Sejuani, la garra invernal habían estado en una guerra que estaba sacudiendo los cimientos del Freljord, quizá la anciana se refería a eso, pero entonces la vieja bruja volvió a hablar.

--- Los tres que vendrán darán fin a estas guerras, los tres pasarán por mucho dolor; siete años. Siete años serán suficientes para que estos tres reyes guerreros puedan completar su prueba de dolor. ---La bruja la miró con expectacion--- las matriarcas ya le han fallado al Freljord. Es momento en el que ellos tres corrigan el balance entre el mundo mortal y el mundo de los dioses.

--- ¿Aún sigo sin entenderte?

La vieja se echó a reír y la señaló con el dedo arrugado.

--- No me haga reír, matriarca Thenglir. Usted ya conoce a uno de esos reyes guerreros, de hecho la cruzó vista con él. Intenté recordar.

Thenglir frunció el ceño inquisitivamente, no sabia que decir, luego recordó los relatos de su madre Gnuril. Uno de aquellos relatos hablaba sobre el retorno del rey lobo.

--- Espera... El.... ¿El joven lobo? El es....

--- Asi es, el joven lobo al que tanto estabas cazando; el, es el señor del invierno y la ruina, y desempeñara un papel importante en la historia de tu tribu, solo que tu aun no lo sabes, Thenglir.

Thenglir negó con la cabeza.

--- Pero.....No creo que el quiera.... No después de lo que le hemos hecho a su manada.

--- No lo sabrás si no lo intentas. Sin embargo, ganar la confianza del rey lobo solo dependerá de tu fuerza de voluntad y de como puedas resistir los embates del destino. De cierto te digo que cuando llegue la hora lo sabrás, pues tendrás que ser dura y recia como un lobo, y noble y calmada como un simple pájaro, la humildad requiere de corazones fuertes, el hecho de que seas humilde no te hace debil, el anterior rey lobo lo sabia y no lo tomaba a la ligera, por desgracia avarosa acabo con su vida y lo que pudo haber sido no fue.--- La bruja miro a Thenglir a los ojos y sonrio---. Tu deber es enseñar a ese joven lobo a ser humano..... Pues esa sera la única manera en la cual puedas redimir tu camino y cambiar el destino de tu tribu. Recuerda mis palabras, confronta tu dolor y sigue adelante o el sacrificio de aquella loba blanca habra sido en vano y recuerda se humilde.

#29

Y con aquellas ultima palabras se cumplió el destino de una profecia, escrita ya desde hace miles de años, en una era anterior a las Guerras Runicas.

#30

Parte VIII

La anciana de túnica negra se dio la vuelta.

Thenglir la observo retirarse, se dirigía a lo mas profundo del Freljord, el viento gélido e invernal del freljord estaba tapando su figura, aunque aun su notaba su túnica negra.

--- ¡Gran Sabia! ¡A donde se va a dirigir! --- Grito Thenglir, sin saber por que había dicho aquellas palabras.

La vieja bruja se detuvo y se volteo para ver por ultima ves a Thenglir, su rostro alguna ves serio y lleno de represión ahora era una amalgama de maternidad, muy parecidas al de Gnauril, su madre, por un momento Thenglir quedo paralizada. Era tan parecida y a la ves tan distinta.

--- Mas al norte,-- Contesto--- al pico tullido de Yothumbrant, ahi nació otro joven con el mismo don que el del joven lobo que apresaron, pero diferente,pues el joven es la encarnación del Rey Umbrío Askelad. Aquel que porta la flama oscura de los Adelu.

Thenglir retrocedió un poco al percatarse de que el viento cambiaba de rumbo.

--- Algún día matriarca Thenglir, en el futuro las guerras acabaran. Ten fe en ello, cuando aquel que porte la espada del invierno, aquel que porte el martillo runico Galahad y aquel que porte la lanza sombría se unan; el Freljord conocerá la igualdad, pues al final todos son hijos de la tierra originaria de Urthistan y algún día Thenglir Runnaterra vivirá en la verdadera paz y recuerde siempre esto matriarca de los Garra Implacable: que si algún día le llegase la muerte reciba lo, con una sonrisa en los labios, pues después de la tormenta, viene la calma.--- La anciana levanto la mirada movió los labios como si pronunciara unas palabras, acto seguido levanto la mano y el viento rugiente se disipo, se calmo.--- Así como ahora. Bueno, Thenglir a sido muy interesante..... Tengo que retirarme, el destino es impaciente con las ancianas como yo. Le dejo al cuidado del joven lobo. ¡Muéstrele! ¡Enséñele! Cuando los tres se encuentren, de aquí a 7 años.

Thengli no dijo nada, pues no había nada que decir, un silencio la extrañisimo la acompaño mientras observaba como la vieja bruja se retiraba; sin embargo, algo si que le había quedado claro, en tres años 3 individuos cambiarían para siempre la historia del Freljord y el rumbo de su futuro, sin saberlo Thenglir había quedado a cargo de aquel que portaría la espada del invierno y la ruina. Aquel de los primeros que aparecería, sin que la Garra Invernal o Thenglir lo supiesen, aquel joven lobo seria el primer patriarca del norte helado.

Y antes de que la anciana desapareciese, pronuncio sus ultimas palabras en un susurro:

--- Me deja una tarea muy difícil.

#31

Parte IX

#32

El joven salvaje se estremecía.

El tacto con la cadena de hielo puro le ardía como si miles de agujas que le atravesaran el cuello, pero lo soporto bien, su furia contra aquellos hombres y mujeres era mas grande que cualquier dolor común y corriente, su furia se convirtió en odio y ese odio se convirtió en amargura, de inmediato varios jurasangre de la ex-matriarca Gnuaril se le echaron encima, y por segunda ves lo pusieron de rodillas, aunque se esforzaron demasiado para lograrlo.

--- ¡Ahg!... ¡AHG! ¡LOS MATARE!--- Rugió el joven lobo, al tiempo que se llevaba las manos a la cadena que le aprisionaba el cuello.

El joven lobo apretó los dientes mientras el grillete de hielo puro se quebraba y crujía. Grunilda, la segunda al mando después de Thenglir se percato de aquello y apresurandose ordeno al resto de las valkir que lo llenaran de mas cadenas, el griterío fue tan incesante hasta el punto de que los pueblerinos de la tribu "Garra Implacable" empezaron a salir de sus respectivas casas; algunos molestos por la ruido, otros desconcertados, uno grito que calmaran al animal. Sin embargo, las quejas y forcejeos cesaron cuando una voz retumbante y potente voz los silencio a todos.

#33

--- !Alto!--- Rugió Thenglir, haciéndose presente en todo el escenario, la matriarca de los garra implacable camino con rapidez y de inmediato le arrebato la cadena a una de sus seguidoras que la miro con desconcierto.

Varias de las valkir se quedaron mudas ante la mirada determinada de Thenglir, Grunilda que estaba a cargo de todo se detuvo y eso le valió un buen golpe de parte del joven lobo que se había lanzado a por ella propinándole un tremendo golpe en la cara que la envió a volar como si no fuese mas que un juguete. De inmediato, Thenglir calculo sus siguientes palabras, observo a cuatro de sus mas fuertes jurasangres y empezo a ordenar como debia hacerlo una matriarca.

--- ¡Ustedes cuatro!--- Exclamo Thenglir con la fuerza de sus pulmones--- ¡Arrástrenlo a esa yurta, lo quiero ahí dentro! ¡Es una orden!

--- ¿Mi matriarca, si me permite el atrevimiento?--- Intervino Vurskar, pero pronto el jurasangre lamentaría haber intervenido.

--- ¿He pedido tu opinión, Vurskar?

Vurskar vacilo, por una extraña razón sintió que la mano de aquel joven lobo se oprimía en su cuello, era extraño sentir aquella opresión; sobre todo parecía que su matriarca había venido cambiada, su carácter altanero se había desvanecido, de pronto Vurskar se pregunto; ¿que habría sucedido en aquella cacería? Thenglir parecía una persona diferente, la niña arrogante que había conocido había muerto, de alguna extraña manera algo había cambiado el pedante carácter de Thenglir.

--- ¿Mi señora? ¿Que fue lo que paso? ¿Que paso con la loba blanca? --- Inquirió Harald, quien estaba al lado de Thenglir y se acercaba de manera conciliadora.

Thenglir se quedo callada, por un largo momento que duro el recuerdo el ambiente pareció silenciarse, la joven matriarca cerro los puños ante el recuerdo; el recuerdo de aquel sacrificio le pesaba, le pesaba mas que una roca, era como si una avalancha de nieve hubiera caído encima.

--- Cometimos un error.--- Dijo intentando reprimir aquel recuerdo.--- Vurskar, Harald, Utrik, Erickson..... Lleven al joven lobo a esa yurta. ¡Ahora!

--- ¿No entiendo?--- Inquirió Erickson tremendamente desconcertado.

Esta ves Thenglir lo miro con rabia.

--- ¡He dicho que lo lleves a esa yurta ahora!--- La voz de la matriarca se hizo dura como el hielo verdadero.--- ¡Lo harás!

--- ¿Aun sigo sin comprender?

--- No es necesario que lo comprenda, Erickson. Haga lo que le pido o no respondo por tu seguridad.

--- ¿Va a matarme?

Por un largo momento Thenglir lo vio con unos ojos abiertos como platos y con una expresión tan seria que pareció que un lobo se hubiera insertado en ella. Erickson se percato de aquello y retrocedió. Por supuesto, las palabras ya no parecían necesarias.

--- Haremos lo que pida.--- Dijo Harald y Thenglir se limito a asentir.

El joven lobo aun piafaba y gritaba: Harald, Vurskar, Utrik y Erickson se esforzaron muchísimo para arrastrarlo a la yurta y lo arrojaron con agresividad al interior; de manera inmediata Thenglir ingreso a la yurta.

El joven lobo aun aturdido por el empujón agresivo de los cuatro hombres que lo habian arrastrado hasta la yurta, se empezaba sacudir la cabeza mientras gruñía. Thenglir quien ya estaba en la entrada de la yurta le tiro su hacha a Grunilda, su segunda al mando y lanzo su ultima orden corta y cruda:

--- Que nadie entre, matare a quien se atreva ingresar o interferir, esto es entre yo y el. ¿entienden?

El resto solo miro y asintió, ¿no sabían que era lo que pretendía su matriarca? Pero acataron aquella orden a rajatabla.

#34

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#35

El interior de la yurta era frió.

De repente el rugido del joven lobo se acallo y lo único que escucho fue el silencio, era un silencio perturbador, mientras Thenglir esperaba el primer ataque, reflexiono, recordó aquella muerte, la muerte de aquella primera, la muerte de aquellos primeros. Las palabras de aquella vieja bruja:

"Cuando los tres retornen" había dicho la bruja.

¿A que se referia? Entendía poco de profecías, pero algo si le quedo claro, en el Freljord nacerían tres reyes guerreros, tres hombres destinados a la grandeza, tres hombres que marcarían el destino de la tierra helada. No sabían en donde ni cuando, pero aquel joven salvaje que habían encontrado en los témpanos de hielo era uno de ellos, la bruja le había dejado claro; que aquel joven lobo era la encarnación de aquel al que conocían como el "Rey lobo"; de pronto las leyendas de su madre, la vieja Gnauril no eran una fanfarronería después de todo. Habían historias anteriores a la era de las tres, leyendas que habían sido olvidadas.

Mientras divagaba en aquello el joven lobo se lanzo a por ella, con una furia frenetica que parecía mas a la de un berserker el joven salvaje la golpeo con los puños cerrados, Thenglir no se defendió, se dejo golpear.

El joven lobo golpeo y golpeo, hasta el punto en el que tubo los nudillos llenos de sangre roja y reluciente que brillaba como rubíes diminutos, rugió como si estuviera poseído por un demonio lleno de furia. Entonces en un momento determinado Thenglir detuvo el octuagesimo golpe, su rostro se deformo en un rictus de furia he ira, y entonces también ataco; golpeo al joven lobo justo en la quijada, era como si el espíritu de aquella venerable loba blanca la hubiera poseído y llenado de fuerzas.

--- ¡Idiota! ¡¿Crees que me voy a dejas golpear como si fuera una zorra cualquiera!?

Aturdido el joven lobo se levanto del suelo masajeandose la mandíbula adolorida.

--- T... T... Te ma..... ma....

El joven lobo no pudo terminar aquella frase tan repetida y pequeña.

Rugiendo como una bestia, Thenglir ataco y le asesto 5 fortisimos golpes en la cara, el joven salvaje retrocedió ante aquellos golpes, pero indispuesto a dejarse golpear por la asesina de su manada se volvió a lanzar sobre la matriarca. Ambos rugieron y se golpearon el uno al otro como bestias furiosas indispuestas a ceder el terreno que se les había dispuesto; con una fuerza sobrenatural el joven lobo abrazo por el abdomen a Thenglir dispuesto a presionar y reventar los órganos internos de la matriarca, pero Thenglir no le dio la oportunidad, presa de aquella furia Thenglir tomo de los cabellos al mocoso y le asesto 40 golpes, de pronto el joven lobo dejo de presionar y la matriarca se lanzo a por el derribandolo y asestándole golpes en el rostro con la intención de dejar al joven salvaje con el rostro amoratado. El pequeño salvaje soporto aquellos golpes de buena manera y compenso a Thenglir con un escupitajo en la cara, aquella acción obviamente desagradable distrajo a Thenglir, quien se llevo las manos a la cara; esto le dio al joven lobo el tiempo suficiente para apartarse de la matriarca y, con una agilidad fruto de las cacerías, el joven lobo se lanzo a una de las paredes de la yurta y tomando impulso espero a que la matriarca se irguiera y se lanzo hacia el abdomen de la mujer aplicándole una tremenda lanza que por un momento dejo a la matriarca sin aliento.

Ambos salieron disparados de la yurta, cuando la puerta de madera de la misma estallo dejando dispersos rastros de madera que volaron a todas direcciones. El resto de la tribu observo con cierto aire de sorpresa y desconcierto a los dos enloquecidos, Grunilda y Erickson intentaron intervenir, pero recordaron lo que Thenglir les había ordenado. Aquello era entre Thenglir y el Joven lobo; todos, absolutamente todos, tanto pueblerinos como guerreros se quedaron boquiabiertos ante aquella visión. Tanto Thenglir como el joven salvaje estaban llenos de sangre, y lo peor era que seguían golpeándose el uno al otro. Parecían dispuestos a no ceder terreno ni caer rendidos, ambos intercambiaban golpes a puño limpio como matones callejeros, se tumbaron al suelo con los dientes apretados y siguieron golpeándose.

Una ves mas como en el principio algunos miembros de la tribu intentaron intervenir, pero esta vez la ex-matriarca Gnauril los detuvo.

--- ¡No los interrumpan! ¡Esto es necesario!--- Rugió la anciana, quien ya estaba observando todo aquello, el rostro de la anciana era de dureza e inflexión, y al captar aquello, varios miembros de la Garra Implacable se detuvieron y dejaron que la lucha siguiera su curso.

La batalla entre Thenglir y el joven lobo se extendió por 5 horas. Cinco horas llenas de puñetazos, rodillazos, patadas y furia asesina. Habían momentos en los que Thenglir parecía ceder y estar dispuesta a caer, pero el animo de su tribu la acompañaba, la nueva matriarca tenia que demostrar su dureza, su determinación y aquel joven lobo estaba siendo la prueba que ella había estado esperando.

A la sexta hora la lucha ya parecía algo diferente, el joven lobo habia empezado a atacar como una bestia, embestía, esquivaba y golpeaba, era como si el pelear con Thenglir le estuviera dando cierta perspectiva, la matriarca se esforzaba por detener los golpes, al tempo que propinaba puñetazos cargados de furia; entonces en un momento de descuido Thenglir le propino un tremendo golpe en la cara al muchacho, pero se percato de que el joven se había dejado golpear intencionalmente, el cuerpo del joven salvaje voló y tomo pie en uno de los postes de la yurta que yacía al costado mas a la izquierda.

Por una milésima de segundo, Thenglir se percato del siguiente movimiento tomo una madera de la nieve y preparandose para el impulso espero su momento, cuando el joven lobo salto se percato de que no se lanzaria hacia su abdomen, sino que el joven salvaje se disponia a atacar como un lobo cazando una presa, tenia las mandíbulas extrañamente afiladas abiertas, dispuestas a clavarse en la yugular. Thenglir reacciono rápidamente y acto seguido dejo que el joven lobo mordiera la madera que tenia en las manos de lado a lado, cuando las fauces del joven lobo se cerraron y la madera estallo.

"¡Ahora!" Penso.

Thenglir vio su oportunidad y le asesto un tremendo golpe con todas sus fuerzas, el cuerpo del pequeño salvaje salio volando y termino arrastrado por la nieve y el fango.

Justo cuando la tribu y Gnauril creyeron que Thenglir había salido victoriosa el joven lobo volvió a levantarse, tenia una expresión de puro odio y se mecía el pelo rubio y claro, se comportaba como un niño que no entendía lo que estaba pasando; entonces rugiendo como una bestia enloquecida corrió hacia la matriarca; Thenglir hizo lo mismo y ambos se encontraron asestándose mutuamente un definitivo golpe que marcaría no solo el destino de la tribu sino el de Thenglir. Ambos, matriarca y joven lobo terminaron por los puños en la cara del uno y del otro. Toda la tribu se quedó en silencio no hubieron vítores y gritos de ánimo, solo silencio.

Al final todo termino de manera abrupta, tanto Thenglir como el joven lobo terminaron tendidos en el suelo, sangrando y arrojando improperios el uno contra el otro, Thenglir insultando y el joven lobo gruñendo. ambos tenían la mirada posada en el cielo, la nieve empezaba a caer y Thenglir sonrió. Aquella habia sido una buena pelea, la mejor de todas, si aquel joven lobo hubiera tenido mayor edad, ella lo hubiera tomado como su jurasangre, quiza como su esposo. Su único jurasangre.

"Si" Penso.

Volteo para mirar al joven lobo, pero se percato de que este estaba inconsciente. Sin embargo, ambos estaban tendidos, así que supuso que era un empate, debía darle meritos a aquel muchacho, como luchaba, peleaba con la fuerza de una manada, y con la furia de un wulfen. Asintió y dejo que la niebla de inconsciencia la tomara.

Se había quedado dormida.

#36

Parte X

#37

Cuatro horas.

Habían sido cuatro horas las que Thenglir había quedado inconsciente, y en el transcurso de esas horas, su madre la exmatriarca Gnauril había quedado a cargo de la comitiva que había regresado con el joven lobo de los tempanos de hielo. Gnauril estaba orgullosa, su hija había obrado con fuerza y sabiduría, por primera vez las cosas ya no parecían tan sombrías, el ambiente opresor que antaño cubría la aldea pareció desvanecerse, como si un espíritu de paz se hubiera apoderado de todo el lugar.

Las gentes iban de aquí y allá, indiferentes de todo lo demás; claro, aún se hablaba de la pelea del día anterior o de la noche anterior, aquella lucha entre la matriarca y el joven salvaje se había divulgado en toda la tribu, algunos alegaban que la batalla era igualada, pero otros hablaban que se había hecho trampa, que la lucha debería repetirse y que se debía dar muerte al joven salvaje, pero, por supuesto nada de eso era decisión del pueblo, sino de la matriarca.

-------

Gnauril había empezado a vendar el ojo hinchado de su hija, la anciana, había hecho un corte en la carnosidad hinchada y amoratada de Thenglir para permitir que la sangre negra y muerta saliera, y así permitiera que el resto de la sangre siguiera fluyendo, desde luego Thenglir estaba bajo los efectos de la raíz negra de un árbol que denominaban Brakenwalch, de dicha raíz se podía preparar una infusión que provocaba un sueño y un adormecimiento prolongado, el trabajo de Gnauril fue largo y exhaustivo, no solo se dedicó a los moretones, sino también a los huesos rotos; su hija tenía en total: Tres costillas rotas, una sutura en la espalda debido al derribamiento en la yurta y por último un buen moretón hinchado como un globo mal inflado. cuando Gnauril hubo terminado con el trabajó remojo un ropón viejo en agua helada y empezó a colocarlo cada cierto tiempo en el ojo amoratado de su hija. Luego, al cabo de unos minutos Thenglir despertó.

#38

Apretó los ojos mientras el aroma a sándalo le inundaba el sentido olfativo, trato de levantarse, pero sintió que los huesos,sobre todo el de las costillas le empezaron a doler. Presa de aquel dolor se agarró con firmeza las costillas y apretó los dientes.

--- Será mejor que no te muevas--- le sugirió Gnauril con una sonrisa, como si todo aquello le divirtiera. --- Tuviste una batalla tremenda, y además..... Fue una buena pelea, la gente, sobre todo mis jurasangre se la pasaron hablando de eso.

Thenglir la miró con un cierto aire de cordialidad,acto seguido sonrió.

--- Fue una buena pelea. Es normal que hallan pensado en ello, pero--- Thenglir se detuvo para ver a su alrededor. ---¿Donde esta......?

--- ¿El joven lobo?

Thenglir asintió.

Gnauril sonrió y lanzó una risita aguda seguida de una sonrisa.

--- Después de la pelea, ordene a mis jurasangre que lo volvieran a introducir a la yurta donde antes habían peleado. Erickson y Utrik no estaban de acuerdo con que acojieramos al joven salvaje, pero puedo ser persuasiva cuando quiero. Lo dejamos ahi y encendimos una fogata, ordene que nadie entrará. ¿Dime hija? ¿Que es lo que harás?

Thenglir se rasco la cabeza pensando y también por la picazón, luego sopesó sus convicciones, una ves más recordó las palabras de aquella vieja bruja:

"Cuando el Rey lobo reclamé la hoja glacial, Jhalnar."

Jhalnar..... Era el nombre de la espada que empuñaba el Rey lobo, El señor del invierno y la ruina, su madre le había contado sobre aquella espada. Forjada por un Dios herrero en una época anterior a Ornn, la poderosa Jhalnar había sido forjada de una estrella muerta, donde el aspecto olvidado le había vuelto a dar vida, se decía que la espada tenía consciencia propia, como si un dios primigenio aguardará su llamada para emitir el rugido que....

---- Que despertara al señor del invierno y la ruina, el Rey lobo.

Gnauril miro a su hija con extrañeza. Impresionada. Su hija había repetido una frase de uno de los relatos que ella solía contarle cuando Thenglir era niña, el relato de la Forja de Jhalnar, la hoja glacial. La espada del Rey Lobo.

--- Después de que matará a la loba blanca, después de que el peso de su muerte me afectara, me encontré con una anciana, no era Freljordiana, tenía unos ojos oscuros como el cielo como cuando las tormentas son intensas, cuando..... Cuando me la encontré me dijo algo que me hizo cambiar de opinión sobre las leyendas que me contabas de niña: La leyenda de los tres Reyes Guerreros.

Gnauril la miró, está ves con seriedad.

--- Tres reyes guerreros,
si. --- Dijo Gnauril frunciendo el ceño, como meditando para si misma. --- Recuerdas el recital de los tres.

Thenglir asintio.

--- Si, por supuesto que si. Tres reyes guerreros para tres pueblos guerreros. uno dorado como el oro era, pues la esperanza de aquellos portaba. El segundo oscuro como el azabache era, pues la lanza y flama del adelu lo envolvía y el tercero era todo furia y nobleza, pues el invierno y la ruina lo engullia.

Recitó Thenglir asintiendo. Entonces, de manera repentina su madre recitó la continuación de aquel recital:

---La cuarte una anciana negra era, como las sombras los seguía, pues el ardid de los misterios poseía. Su mirada como la de una madre era, sus ojos como un vacio infinito eran, oscuros y negros como el espacio que sostenía las estrellas. Pues la portadora de los secretos era.

Thenglir se quedó callada, esa última parte de la canción no la conocía, era curioso escucharlo de los labios de su madre.

--- Nunca te cante esa parte; la razón era...Por qué yo tampoco creía que fuera real. Es curioso. Por qué fue la misma anciana la que instauró el matriarcado, sobre todo aquí en el Freljord. Ella fue la primera matriarca. ¿Pero?

Thenglir frunció el ceño al tiempo que alagarga la mano izquierda para tomar la infusión que su madre le estaba pasando. Tomo un sorbo y luego miro a su madre con cierto aire de sospecha.

--- ¿Pero?--- Inquirió Thenglir.

Gnauril salió de su divagación y negó con la cabeza.

---Nada..... Nada en absoluto. Pero algo si te puedo revelar: Cuando la gran venerable, osea la anciana del recital instauró el matriarcado hubieron varios desacuerdos,los tres reyes guerreros no concebían que una mujer los dominasen, pero al final se sometieron a su mandato; se dice que los tres reyes guerreros hicieron un juramento con su sangre con una hoja glacial, se cortaron las palmas de sus manos, e hicieron un juramento sol y un juramento luna. Juraron que sin importar el tiempo o la distancia o los ardites del destino protegerían a la que era su única matriarca. Uhm....Supongo que de ahí surge el término Jurasangre, solo que con el paso de los milenios se a ido distorsionando y mal interpretando. Antes de los tiempos de Avarosa, Serylda y Lyssandra; una matriarca solo tenía permitido tener tres jurasangres, tres guerreros que a sus iguales llevarán el carácter y la voluntad de los tres. Pues ni eran pedantes, ni arrogantes, ni cretinos y lo más importante, no tenían que tener rivalidad entre ellos, los tres debían ser amigos, hermanos; sino de sangre, si de espíritu, esto servía para que hubiera un equilibrio.

--- ¿Un equilibrio?

Gnauril asintió.

--- Un equilibrio entre los tres caracteres: FUERZA, PODER Y NOBLEZA. El Rey Lobo representaba la nobleza, el Rey Dios representaba el poder y el rey Umbrio la fuerza. Sin embargo la primera matriarca los veia de modo diferente. Ya no recuerdo muy bien esa musica, era un cántico que hablaba de los tres, sus ascensos y sus caídas. Y la mas dolorosa fue la caída del Rey Lobo.--- Gnuaril se esforzaba por recordar aquella canción pero o lograba recordar:--- ¡Vah! Supongo que la vejez me hace olvidar cosas. Hija, recuerda esto alunque olvides todo lo demás, es algo que me dijo tu abuela antes de morir y que fue una de las ultimas palabras del rey lobo antes de morir a manos de Serylda: " Serylda, todos les seres provenimos del reino espiritual y por ende estamos conectados a una fuerza creadora infinitamente en el universo, por ende esta muerte carnal no significa nada para mi; por que después de muchas vidas yo retornare y seré millones, tan solo me separas de este cuerpo."

Por alguna razón, aquellas palabras calaron fuerte en Thenglir, como una predicción hacia el futuro.

--- ¿Insinúas que.....? ¿El rey lobo profetizo su regreso?

Gnauril fruncio el ceño.

--- No exactamente, creo que el rey lobo intento enseñarle a Serylda algo. Algo que ella no pudo captar en su momento hasta que fue demasiado tarde. Cuando el rey lobo se dejo matar Serylda se percato del error y el alcance que había cometido, quiza fue por eso que viajo hasta el monte...

--- Targon.---- Dijo Thenglir.

--- Exacto, pero esa es otra historia, hay muchos fragmentos que hablan del porque viajo al Monte Targon; unos dicen por poder, otros por que buscaba un poder que detuviera una amenaza que había destrozado su.......

Gnuaril fruncio el ceño intentando recordar aquella parte, pero no, no pudo recordar. Mientras Thenglir intentaba sopesar aquello, recordó que en las constelaciones habia la imagen de un lobo abriendo las fauces, desde niña siempre se hacia la pregunta de por que esa estrella apuntaba hacia una montaña en especifico.

--- ¿Madre, recuerdas que una ves me contaste la historia del Rey troll que habia retado al dios de la casa del hogar?

Gnauril asintió.

--- ¿Y recuerdas la montaña donde habia quedado encerrado con su tesoro?

--- Asi es, ¿a que quieres llegar hija?

Thenglir inspiro y exhalo.

---La constelación del lobo apunta justo a esa montaña, ¿Porque?

Gnauril abrio mucho los ojos, percatandose de ese detalle tan evidente.

--- No lo se, pero.... Asumo que entre las riquezas de aquel rey rey habia un artefacto muy poderoso en particular, algo que el antiguo rey troll guardaba con recelo, ya decía la canción:

En un cofre algo vibraba.
Arma o lanza, nadie lo sabia.
El rey troll empuñarla buscada, pero el arma no cedía.
Frustrado el rey troll busco la forma, mas no lo logro.
Finalmente el arma no cedió.
Pues el guardamo de color carmesí brillaba.
En un cofre el arma esperaba.
La llegada de aquel que no podría reclamarla.
Púes cerrada con el troll estaba.
Tras una puerta de hierro estaba.
Forjada por un Dios.....

Gnuaril se detuvo sorprendida, percatandose de aquel vago y diminuto detalle, el arma, la constelación del lobo.

--- ¡Por los antiguos dioses del Freljord!---- Exclamo la anciana sorprendida, percatándose de los detalles de aquella canción infantil.--- ¡Jhalnar! ¡La Hoja Glacial! ¡La espada del invierno!

La anciana asintió al tiempo que Thenglir también lo hacia.

--- Encerrada, esperando a que alguien la reclame. ¿Todavia me pregunto si...? ¿Es posible que ese rey troll este vivo? Es increible que el Semidios Ornn no se halla dado cuenta de aquella arma, hubiera caido en buenas manos.

Gnuaril nego con la cabeza.

--- Recuerda la otra parte de la cancion:

Fuerte era el arma.
De una calidad invisible para humanos y semidioses.
Solo un dios pudo forjarla.
Pues dicho dios habia sido salvado por el rey de los lobos.
Así, el dios o aspecto forjo el arma.
Del corazón de una estrella caida.
Prendió su forja.
El espacio y las estrellas brillaron.
Ante el renacimiento de aquel que parecía muerto.
Solo el heredero podía reclamarlo, pues ni semidios ni aspecto podía empuñarlo.
La furia de una guardaba.
La ira de millones.

--- Si... Coincide mucho con el aspecto de la forja.

--- ¡Targon!

Gnaurio asintio.

--- ¿Como no me di cuenta de eso antes?

--- Es curioso que halla estado en una música infantil, oculta.

Thenglir volvió a beber su amarga infusión arrugando en ceño.

--- Y aun así lo hemos descubierto, pero no cometeremos el error de ir en su busca.

--- Y no lo pretendía.--- Dijo Thenglir.

--- Que esta conversacion quede entre las dos, ¿entiendes?

#39

Thenglir asintió, y con aquel asentimiento , el día transcurrió.

#40

Parte XI