Elayha
Rango15 Nivel 72 (30497 ptos) | Estrella de la editorial

Y el primer aullido que escucharon fue el de un lobo.

El segundo, fue un rugido de ataque de toda una manada.

-- ¡Lobos! Nos atacan

Las guerreras y guerreros de la tribu "Garra Implacable" se armaron y se prepararon para un combate que de seguro era inevitable. Los lobos del norte helado no eran imbéciles, sabían cómo desviar a sus atacantes, sabían cómo desubicar a sus presas.

Varios freljordianos de la tribu quedaron desconcertados al darse cuenta de que los lobos los estaban rodeando.

Estaban siendo acorralados, como presas, como un manjar que pronto sería tomado y aniquilado.

-- No pierdan la calma, mantened la li..... -- Woldver nunca pudo terminar la frase. Una inmensa loba se lanzó a por él. La gigantesca criatura abrió sus fauces y rodeo por completo la cara del freljordiano.

Y entonces ante la primera sangre, la manada de lobos atacó.

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Elayha
Rango15 Nivel 72
hace 3 meses

y eso que tengo que corregir cositas ;)

JM18
Rango8 Nivel 37
hace 3 meses

Todo lo que tenga que ver con Lobos espaciales me encanta. Sigue así!

Cataleya
Rango5 Nivel 22
hace alrededor de 1 mes

Yo también juego League of Legends

Elayha
Rango15 Nivel 72
hace alrededor de 1 mes

la historia esta en los foros


#2

Las primeras en caer fueron las mujeres, que si bien al principio dieron una enorme resistencia fueron un blanco facil de roer, los segundos fueron los hombres a quienes atacaron de tres en tres.

-- ¡Por las tres! -- Rugió Friga cuando se lanzó a por la loba blanca que había atacado a Woldver.

La inmensa loba blanca soltó al hombre y concentró su atención en Friga quien intentaba asestarle un golpe en la cabeza con su hacha, pero nunca le habían dicho a Friga que enfrentarse a la Alfa de una manada era una pésima idea. Los lobos de la inmensa camada como uno solo se lanzaron sobre Friga y la derribaron haciendola pedazos. Y lo último que Friga vio, fueron los ojos fríos de aquella gigantesca loba.

El terror la invadió cuando el resto de la jauría corrieron hacia su dirección como un millar a bestias salvajes dispuestos a defender a su Reyna.

El resto de la manada siguió su recorrido hacia el interior de la aldea, dejándole el resto a la otra manada que se estaba encargando de los guerreros. Era muy seguro que se dirigían hacia los suministros y almacenes de carné. Friga se percató de ello y grito:

-- ¡Los almacenes! ¡ Van a por los almace....!--- Nunca más volvió a gritar. Otro lobo igual de enorme la mordió en la cara y dio un punto final a sus constantes alarmas.

.......

"Los Garra Implacable" eran muy conocidos por sus cacerias en los bosque profundos del Freljord: cazaban bestias gigantes, Mammuts, frilkirs, ciervos enormes que eran sumamente agresivos, pero ese día combatirían con algo sumamente diferente.

#3

La gigantesca camada de lobos se lanzaron a por la comitiva de guerreros que se reunían en la entrada del almacen. Aquel día no se encontraba la matriarca y mucho menos su sucesora. Por lo que la población sabía Thenglir y la matriarca Gnauril se habían dirigido para hacer negociaciones con la "Garra Invernal" se suponía que esas negociaciones era por comida y suministro de carné. Las Tribus que Sejuani había conquistado y absorbido a muchos clanes y tribus, y se extendían por todo el norte helado. Era de esperarse que los "Garra Implacable" también llegasen a unirse en algún momento. No por sus guerreros, sino por la cantidad de suministros que se reunían, la comida. Ese era el mayor tesoro en el norte helado.

Sin que la matriarca y su sucesora lo supieran, sus vidas Iban a dar un giro de 360 grados.

#4

.......

#5

La pelea estaba resultando tan sanguinaria como de tremendo desgaste. Casi el 20% de las fuerzas guerreras de los "Garra Implacable" estaba languideciendo. La gigantesca manada estaba alejando las posibles contingencias que hubieran podido ser un retraso para la manada que se había dirigido hacia los almacenes y estaba empezando a sacar los suministros para la época de la larga noche. Época en que la helada arrasaba y juzgaba a la gente del norte.

Skarbrand maestro de armas de una pequeña guarnición que defendía los almacenes de carne había caído y sus defensas estaban intentando retirarse, más allá como a 20 metros de distancia podía verse a la gigantesca loba blanca de toda la camada salir de los almacenes con 20 lobos negros tan enormes como caballos. Cada lobo llevaba una enorme tajada de carne, otros llevaban una pierna de ciervo o alce y ante el aullido de la venerable loba la enorme jauría rompió a correr. Como un enorme batallón organizado.

#6

Cuando la mayor parte de la manada se estaba retirando varios jurasangre de la tribu de Sejuani que se habían quedado en la tribu de los Garra Implacable intentaron retenerlos. Los fornidos hombres intentaron retener lo mejor que pudieron a los enormes lobos. Ellos no podían saberlo, pero ese día recibirían una inesperada sorpresa.

Rugiendo como un animal en presa una bestia; no, un joven de solo 14 años se lanzó sobre uno de los jura sangre de Sejuani y le arrancó la nariz de un mordisco, al tiempo que las enormes garras del joven desgarraron la yogular del hombre hasta dejarlo hecho pedazos.

Otro jura sangré, presa de la impresión intento asestarle tajos verticales, con su enorme hacha de hielo, pero atacó demasiado tarde. Con una furia y con una experiencia fruto de varios saqueos a distintas tribus, el joven-lobo se irguio de dos piernas y con una velocidad que habría dejado impresionada a la misma Sejuani, saltó y giro por los aires como trompo en dirección vertical. El hacha del jura sangré reventó como vidrio, fragmentos de hielo saltaron por los aires y el hombre del hacha cayó al suelo tremendamente confundido y antes de que el jura sangre se diera cuenta de lo que había pasado el chico-lobo corría hacia la dirección de su enorme manada aullando en señal de retirada.

#7

Aquel día la tribu "Garra Implacable" presencio la perdida de 10 hombres y mujeres ante el ataque inminente de unas viles criaturas que solo se movían mediante un instinto asesinó. La tribu "Garra Implacable" no podía saberlo, pero un miembro de esa manada seria el nuevo patriarca
de toda la tribu. Sin que la tribu lo supiera o sospechara siquiera. El joven-lobo que había atacado a toda la tribu sería uno de los mayores heroes de la helada tierra del Freljord. Alguien que cambiaría no solo la historia de la tierra helada. Sino que su aparición era el cumplimiento de una antigua profecía.

#8

....

RedWerewolves_97
Rango9 Nivel 41
hace 5 meses

Se está cumpliendo la profecía:o muy buen relato muy interesante
Y con mucha acción 😍 @Elayha Me encantó...
Espero la continuación


#9

Parte II

El aullido del Lobo.

#10

Tras el retorno de la matriarca Gnauril y el regreso de su respectiva sucesora, la temeraria jura sangre Thenglir los miembros supervivientes del ataque lobuno habían informado a Gnauril sobre las pérdidas de suministros y habían solicitado a su matriarca la ayuda de su hija Thenglir para una gran incursión hacia los bosques y los tempanos de hielo, donde se decía que habitaban los lobos gigantes del Freljord, se decía que aquellos lobos no eran como los lobos del bosque helado, estos lobos eran gigantes, parecían caballos enormes con fauces capaces de hacer pedazos al berserker más experimentado, se decía incluso que eran capaces de matar osunos con una facilidad innegables, aquel día se había reunido una cantidad considerable de guerreros y jura sangre de los Garra Implacable, si propósito era claro, eliminar a la manada de los tempanos de hielo, dar a fin a la loba blanca que había aterrorizado a la tribu. Sin embargo, la negativa de la matriarca Gnauril fue la única que escucharon y Thenglir tuvo que reprimir su cólera hasta que todo el mundo se retirara del salón del lobo.

Cuando todos los presentes se hubieron retirado de las estancias el ambiente se llenó de un silencio espectral, solo el viento gélido se dejó lucir. Los pelajes y cabezas de los lobos gigantes estaban ataviados en un sillón enorme parecido a un trono como rostros acusadores, cada rostro de lobo estaba colocado en el trono, aquel era el asiento de la matriarca Gnauril, pero por lo visto nadie se había sentado nunca en él; nisiquiera la matriarca. Aquel trono lobuno quedaba como una carcasa desecha, como una reliquia olvidada, por supuesto Gnauril y Thenglir nunca se habían sentado en aquel trono envuelto de lobos. Gnauril siempre le recordaba a su sucesora que aquel trono era la vergüenza de su gente. Aquel trono mostraba la tiranía de los Garra Implacable, de sus constantes achacos y asesinatos a lobos gigantes.

Pero Thenglir no tenía tiempo para recordatorios, ella solo estaba ahí por la negativa de su madre. Por un instante Thenglir estuvo apunto de gritar un improperio, pero Gnauril hablo primero.

--- Cuando Burskain habló sobre ese joven-lobo me puse a pensar, sobre la naturaleza del mundo, sobre todo sobre las señales --- Gnauril tomó su baston rematado por rostros extraños y descendió de las escaleras mirando a su hija y sucesora --- hace años antes de ser matriarca, un chamán de las estepas septimtrionales me dio una profecía, me dijo que cuándo la última matriarca de los Garra Implacable ascendiera al trono, también lo haría el rey lobo. No entendí sus palabras hasta hoy.

Thenglir soltó un gruñido absoluta irritacion, sin entender las divagaciones absurdas y extrañas de su madre y matriarca, su larga cabellera trenzada ondeó a un lado de su hombro cuando volteo con agresividad.

---- Otra ves sigues con tus divagaciones y experiencias de épocas anteriores.--- Thenglir negó con la cabeza, al tiempo que avanzaba hacia su madre.--- ¿El pasado hecho esta anciana? ¿O acaso me estás insinuando que en el futuro nacerá un patriarca que me sucederá en el futuro?

#11

--- Yo no insinuó nada Thenglir, pero estas señales son notables. Si atacas a esta manada y das fin a la vida del chico lobo.....Bueno quizás estarías dando fin a nuestra única defensa.

Thenglir la miró a su madre con desconcierto, aunque su rostro mostraba a todas luces la rabia que destilaba contra la vieja matriarca.

--- ¿A que te refieres con eso, anciana?

Gnauril torció su gesto afable y por un instante sus ojos adquirieron un matiz lobuno y Thenglir parecio no reconocer a su madre y matriarca.

--- Hoy, cuando nos reunimos con los chamanes ursinos de la Garra Invernal y con su matriarca Sejuani.... Vi nuestro futuro, vi a nuestra tribu transformada en abominaciones mitad oso y vi los sueños de mi madre, la gran Aesith, destruidos y escupidos al suelo, vi a nuestra tribu destrozada y al borde del salvajismo. Y me lleno de un terror enorme al saber que todo lo que habíamos logrado moríria a manos del espíritu del oso. Nadie aparte de mí lo vio, todos, incluido tú hija mía parecían estar maravillados con la perspectiva de unirse a la Garra Invernal.

Era cierto Thenglir también había estado ahí, había oído la propuesta grandiosa que la matriarca Sejuani les había brindado y había visto el descaro de su madre al rechazar la gran oferta que los chamanes ursinos le brindaban. Thenglir se había había hecho preguntas de aquel acontecimiento ¿Se preguntó, por qué la matriarca Gnauril había rechazado a la Garra Invernal? También se hizo preguntas respecto a su desacato. Se suponía que la matriarca Gnauril era anciana,tenía que pasar su legado a su hija, tenía que entrargarle la responsabilidad a Tenglir, pero la anciana se veía muy remisa a suceder su puesto.

#12

--- No digas tonterías, anciana. Lo que pasó en esa reunión fue un error, ¿que pasa si en cualquier momento la garra invernal manda a sus osunos? Podrían caernos en este instante y no podriamos darnos cuenta.

Thenglir miro con recelo a su madre, y luego negó con la cabeza. Era como si un idea asesina se apoderará de sus pensamientos, los ojos de Thenglir estaban llenos de furia. Parecía como si hubiera perdido el control y quisiera abalanzarse sobre la anciana, pero no lo hizo, en lugar de hacerlo lanzó su hacha con fuerza hacia el trono lobuno y con rabia y frustración.

--- Está bien, ya que tanto lo deseas.... Ve a por aquella manada. Pero te lo advierto, toma una decisión correcta, sea cual sea el caso no mates al joven-lobo. Prometemelo.

Thenglir se dio la vuelta dándole la espalda a su madre, al fin había escuchado las palabra que quería escuchar, pero a pesar de todo su madre seguía insistiendo en dejar vivo al joven salvaje que había atacado su tribu.

"¿Que es lo que me está ocultando" Se pregunto, tomó su hacha escarchado y su daga glacial, entonces pronunció sus palabras roncas y crudas.

--- Eso.... Lo decidiré yo, madre.

#13

Y con aquellas ultimas palabras volteo el rostro ceñudo y Thenglir se dirigió hacia su propio destino. Ella no podía saberlo, pero aquella decisión cambiaría para siempre el carácter arrogante y testarudo de Thenglir, sin saberlo la futura matriarca Thenglir cambiaria la historia no solo de su tribu, sino de todo el Freljord.

#14

Parte III

#15

Entonces había llegado el séptimo día de aquella tortuosa semana.

Aquel día se habían reunido 300 hombres y mujeres para la gran incursión en los tempanos de hielo. La sucesora de la matriarca Gnauril, la futura matriarca Thenglir estaba decidida a mostrar su valía en la batalla que decidiría el destinó de toda la tribu. Thenglir lo sabía, sus seguidores lo sabían. Habían planeado aquel ataque desde hace mucho tiempo y a pesar de todo la duda y el miedo les roía las entrañas.

--- Quiero que los berserker vallan en el flanco derecho, las valkir vendrán conmigo en la línea frontal, y quiero que los arqueros estén preparados y con las flechas listas. No quiero fallos. Quiero que todos unten sus armas con veneno.

Justo en aquella ocasión se había hecho mención a las temibles Valkir: terribles guerreras que habían sido el brazo armado más fuerte en la tribu, cada una de aquellas mujeres equivalían 10 veces al más fornido berserker de todo el norte helado. La razón por la que los berserker de la garra implacable no habían prevalecido al ataque lobuno era por una sencilla razón, las Valkir no habían estado presentes. Aquellas mujeres tenían una experiencia en el combate cuerpo a cuerpo, aparte de eso, disponían de una agilidad y habilidad impertérritas con el hacha espada o lanza, y aquellas características en su estilo de lucha las volvían guerreras temibles en el arte del combate cuerpo a cuerpo; eran hábiles, rápidas y sus espadas hechas de hueso podían atravesar la corteza de un árbol con demasiada facilidad.

Cuando la sucesora de la matriarca Gnauril observo a las Valkir, supo que en esta ocasión las cosas serían diferentes. Las Valkir solo tenían que distraer a los lobos gigantes, mientras el resto de la comitiva les caerían por el flanco izquierdo y derecho. Pronto los lobos gigantes conocerían lo temible que podía llegar a ser la Garra Implacable.

#16

Entonces una presencia oblitero todo lo demás. Como un fantasma, como un espectro de onirico la matriarca Gnauril se hizo presente.

Thenglir apreto los puños, pues sabia que Gnauril podía cambiar de opinion y cambiar los planes de una inminente cacería a una de guarnición y ella temía eso, lo temía y sabia que Gnauril podía hacer eso, y mas.

_"Ahora que pretende esta anciana"._ Penso apretando los dientes mientras observaba como su madre se desplazaba entre los guerreros ahi reunidos.

Los guerreros ahí reunidos se arrodillaron cuando Gnauril, la matriarca anciana apareció derrepente. Todos los jurasangre, los berserker, los hijos de la tormenta, y la misma Thenglir se hincharon de rodillas.

--- Hijos míos. No tienen que inclinarse delante mío, y no deben hincar la rodilla ante nadie, ni ante nada, son hijos del gran padre, son hijos de la garra. ---La matriarca de rostro afable sonrió,-- que está cacería sea un nuevo comienzo y que su eventualidad marque un nuevo rumbo en nuestro camino..... Así pues, hijos del lobo. Cazad, y que el Rey lobo os enseñe la lección más valiosa que nunca nadie en el Freljord os podrá enseñar.

Por un instante la matriarca permaneció en silencio, se había quedado quieta he inmóvil como una estatua. Gnauril ya no participaba en las batallas, ya no luchaba a mano armada. Y sin embargo, sus palabras siempre daban aliento en el momento más inesperado. Pero nadie, absolutamente nadie, pudo prever las siguientes palabras que la anciana Gnauril pronunciaría.

--- Hoy he presenciado el futuro de nuestra tribu. Y es un futuro lleno de esperanza y cambio. Es un futuro apartado del dolor, apartado del sufrimiento, pero también es un futuro lleno de obstáculos y dolor. Veo ante a mí a grandes guerreras. --- Se movió y señaló a las Valkir, estás a su ves asintieron y soltaron vitores. Gnauril asintió--- Veo ante mi a miss más leales jurasangre.--- Los jurasangre de Gnauril se irguieron altos como estatuas y la matriarca les asintió.

Entonces se dirigió hacia su hija y Thenglir tubo la sensación de que su madre le miraba el alma, como si un lobo le atravesara con los colmillos.

--- Veo ante mí a una matriarca.

Cuando Gnauril pronunció aquellas palabras el ambiente se silencio, incluso el viento ruidoso se apagó. Thenglir abrió mucho los ojos, parecía como si se le fueran a salir de las cuencas.

_"¿Que?"_ Penso Thenglir con absoluto desconcierto.

---Hoy abandono mi puesto como matriarca.--- Gnauril se quitó el amuleto del lobo que siempre tenía colgado en el cuello y se lo coloco a su hija.--- Pido al espíritu del gran Rey Lobo que guíe tus pasos hija mía, pido al olvidado Rey lobo que guíe tu mente y tu espíritu, pido a mi ancestro que guíe a esta tribu a sus miembros. Pero sobre todo os pido a todos ustedes que aprendan a ver, así como yo vi.--- Gnauril se acercó más a su hija, la tomo por los hombros, la irguió cuan alta era, y la besó en la frente. Fue un beso que solo una madre puede ofrecer a su hija o hijo, un beso de una ternura infinitas, para Thenglir todo se detuvo, debería haber sentido vergüenza en ese momento, pero en ese instante sintió amor. Amor por la familia, amor por su madre; fue algo extraño incluso para ella que no estaba acostumbrada a tales usos, pero a pesar de todo fue algo hermoso.--- Hoy te entregó el legado de la madre de mí madre, hoy te entregó el legado de mi madre, la gran Aesith, hoy te entregó el legado de mi tribu, que los dioses anteriores al Freljord guíen tu caminó, matriarca Thenglir. ¡Todos aclamad a nuestra nueva monarca!

Uno de los jura sangre se había se hecho un corte en la palma de las manos y levantó el puño en lo alto mientras vitoreaba el nombre de Thenglir.

--- ¡Larga vida a la matriarca!--- Rugió una Valkir, la guerrera alzó su hacha de hueso a los cielos blanquecinos.

--- ¡Larga vida¡--- Repitió el resto, en un rugido que estremeció el suelo bajo sus pies.

Aquella decisión había sido tan inesperada, como sorpresiva. Pero nadie había puesto en duda la voluntad de la anterior matriarca, nadie había dudado de su decisión, absolutamente nadie. Aunque en su fuero interno, Thenglir dudada.

Gnauril siempre se había mostrado remisa a entregar su puesto a tal punto que Thenglir siempre pensó que la anciana le cedería su puesto a otra mujer. Quizá con el propósito de contrariar a Thenglir, pero no fue así, por muy extraño que pareciera la anterior matriarca había cedido su tan preciado puesto a ella y nada mas que a ella.

Se irguió aun mas cuando Gnuaril se paro frente a ella y se acerco lo mas que pudo a su hija. Por un extraño momento Thernglir sintió un escalofrió en la espalda y luego su madre pronuncio sus ultimas palabras.

--- Recuerda, deja con vida al joven lobo. Recuerda nuestra conversación de hace 7 días. Recuerda las leyendas de tu infancia y la historia del Retorno, y sobre todo hija mía...... Recuerda este día.

Thenglir se quedo callada, con el ceño fruncido y con los recuerdos de las leyendas del Rey Lobo y sus grandes hazañas. Recordó sobre todo una historia que su madre le había contado de niña, una historia curiosa que involucraba a Serylda. Se decía que la legendaria matriarca había borrado las historias del Rey Lobo, y había exterminado a los sacerdotes del lobo, pero eso había sucedido hace muchos eones, se decía Avarosa habia hecho lo mismo con las leyendas del Rey Dios y las profecias de su retorno y lo mismo había sucedido con la reina de hielo, quien había borrado las historias del retorno de los tres reyes y sus profecías. Ninguna tribu, de hecho nadie, absolutamente nadie, conocía esas historias de los tres padres y mucho menos la historia del Rey Lobo, excepto la Garra Invernal. Su madre le había contado en una ocasión que el había sido el Rey Lobo quien había salvado a una parte de su tribu a quienes había denominado Garra Implacable, debido a su aspecto guerrero e inquebrantable.

Tenglir Nunca supo que había pasado con el rey lobo, pero su madre nunca le había contado el resto de aquella trágica historia, y ella siempre se había quedado con la intriga. Por algún motivo aquella historia calo en su mente y se pregunto que había sido de aquel triste relato. Volvió en si y, mirando a su madre asintió, pero dejo en claro sus ultimas palabras.

--- Ya te lo dije, madre. Eso, lo decidiré yo.

Y mientras Thenglir asentía en señal de respeto, se dio la vuelta.

--- Eso ya lo se. --- Dijo Gnauril con una sonrisa.

#17

Parte IV

La incursión hacia los témpanos de hielo había sido cruel, sanguinaria y feroz. Los lobos gigantes habían arrasado con la linea frontal, al tiempo que la enorme loba blanca defendía a su camada con fauces y garras, todo aquel que osaba interponerse en su camino moría, tenia flechas en el enorme lomo, pero a pesar del veneno la fiera parecía no tener dificultades para seguir luchando.

Thenglir que se encontraba lejos del sector donde se hallaba la enorme loba de la manada, la matriarca se encontraba exhausta, la lucha se había extendido por dos horas y los arqueros estaban perdiendo las flechas ante el avance enloquecido de aquellos lobos gigantes. Aunque quedaban 5 lobos de los 20 que habían al principio daba la impresión de ser una manada persistente.

A pesar de la inferioridad numérica los lobos wulfen luchaban con la determinación, la ferocidad y la unidad de una tribu.

Thenglir pensó que no aquella seria una cacería cualquiera. Aquello era una guerra, lo que al principio había sido un golpe represivo que acabaría con los lobos gigantes se había transformado en una sorpresa para los propios atacantes; los 5 lobos restantes empezaron a separarse de la gigantesca loba blanca y habían masacrado a los arqueros, cada uno de ellos había muerto de maneras diferentes, para empeorar las cosas un viento invernal había llenado el escenario de un espesor blanquecino permitiendo a la enorme loba blanca camuflarse entre la nieve. De repente como si un espectro se hubiera manifestado en las filas de Thenglir la enorme loba blanca salio de entre la nieve y abriendo las fauces se lanzo sobre la cara de una de las valkir, acto seguido la sacudió hasta arrancarle la cabeza, se lanzo a por otra, pero esta ves, el resto respondió ante el ataque.

Thenglir se lanzo con su dos hachas de hielo y las valkir las siguieron con un rugido ensordecedor, la enorme loba se lanzo a por las guerreras y dio comienzo a una batalla que solo tenia un resultado posible, la muerte de la venerable loba. La atacantes incrustaron sus lanzas envenadas en el cuerpo de la loba, aun no se veía al Joven-lobo por ninguna parte. Las arqueras estaban acribillando a la enorme loba blanca, la venerable loba luchaba con sus ultimas fuerzas, peleaba como una madre que defendiera a sus hijos, a su alrededor habían lobos muertos, algunos decapitados, otros aullando y agonizando, los 4 lobos restantes que habían estado con ella estaban muertos, habían muerto en un vano intento por defender a su madre y justo cuando se iba a la hija del enemigo caería sobre la loba blanca.

Entonces con un rugido feroz, el joven lobo apareció. Rugiendo como una bestia salvaje, el el joven se lanzo a por una de las valkir y la derribo, luego tomo una la lanza de la mujer a la que habia derribado y la lanzo habia una arquera que habia dirigido sus flechas contra el. con una fuerza que no debería ser normal en un joven aquel tamaño y edad levanto a la valkir que estaba tendida en el suelo yn la avento sobre la matriarca.

Thenglir vio como el cuerpo de su guerrera era aventado como si no fuera mas que un trapo sucio, intento esquivar el lance, pero fue demasiado tarde. El cuerpo de su compañera Eyra cayo sobre ella y la derribo. Escucho el rugido del joven lobo y ñlos gritos de sus demas valkir, todos estaban siendo derribadas por el mocoso.

El joven lobo, salto de un lugar a otro, mordía yogulares, mordía narices, esquivaba flechas, esquivaba tajos que habrain matado a cualquier jurasangre sin entrenamiento, por un momento el ambiente se lleno de rugidos y gritos de furia y frustración. varios jurasangre habían intentado acometer al mocoso enloquecido que se movía de izquierda a derecha y que había empezado a matar a diestro y siniestro a su hermanos de armas.

Entonces en un momento de descuido alguien se lanzo por su espalda y lo tumbo al suelo, el resto de berserkers hicieron lo mismo y solo así habían logrado contener al demente.

El joven lobo se sacudía al tiempo de gruñía como un animal, la mayoría de las valkir habían sido victimas del ataque del niño salvaje que se estremecía y se retorcía. Alguien lo golpeo, pero el joven lobo no se inmuto y en ves de mostrar miedo mostró una expresión de inminente desafió.

#18

El joven lobo aulló y rugió mientras su mirada se posaba en los hombres que tenia a su alrededor, intento morder a uno pero alguien le lanzo una cadena pesada y lo inmovilizo otros dos lo tumbaron al suelo he intentaron meterle grilletes para inmovilizarlo con totalidad, pero el joven lobo araño el rostro del cabron. El jurasangre grito de dolor, mientras la mirada de joven lobo se hacia erratica, como la furia de un berserker en su estado mas algido.

--- ¡Retenganlo! ¡Intenta matenerlo quieto! --- Exclamo Vurskar

--- ¡ESO TRATO!--- L

#19

El joven lobo aulló y rugió mientras su mirada se posaba en los hombres que tenia a su alrededor, intento morder a uno pero alguien le lanzo una cadena pesada y lo inmovilizo otros dos lo tumbaron al suelo he intentaron meterle grilletes para inmovilizarlo con totalidad, pero el joven lobo araño el rostro del cabron. El jurasangre grito de dolor, mientras la mirada de joven lobo se hacia erratica, como la furia de un berserker en su estado mas algido.

--- ¡Retenganlo! ¡Intenta matenerlo quieto! --- Exclamo Vurskar

--- ¡ESO TRATO!--- Le rugió Harald con los dientes apretados, mientras intentaba soltener al mocoso salvaje.

Entonces el joven lobo abrió los ojos y lo miro con una intensidad asesina, sus ojos que alguna ves fueron azules como el hielo, pasaron aun rojo sangriento, y esta ves su rugido fue el de un lobo en su estado mas puro; con un rugido lleno de furia asesina tomo del cuelo a Harald y empezó a estrangularlo. Vurskar se fue para atrás tropezando en la nieve dura y se levanto de inmediato para cometer al salvaje enloquecido, pero con una fuerza que estaba mas aya de la imaginación, el joven lobo arremetió contra el jurasangre haciéndolo volar por los aires como si de un muñeco se tratara.

Harald que estaba atrapado en las garras del niño salvaje intento forcejear, pero no logro nada, la mano del joven lobo estaba fuertemente sujeta en el cuello del hombre mientras el niño salvaje apretaba con mas fuerza. Tanta fuerza. Tanta fuerza que era capaz de hacer volar por los aires a berserkers y jurasangre bien entrenados. Tanto poder que era capaz de hacer pedazos a guerreros con las manos desnudas. Era como si un dios primitivo se hubiera reencarnado en aquel joven, aquella fuerza, aquellos ojos llenos de furia. Por un momento que duro una eternidad Harald pensó que un dios en carne y hueso se habia manifestado en aquel joven. Era un avatar de la guerra mas antiguo de Volibear, mas ardiente que Orn y con una mirada mas fría que el abrazo de anivia. Era la furia y el odio de miles de eones encarnado en carne propia.

El joven lobo se llevo la mano libre al grillete y con fuerza sobre humana la quebró y la rompio y pronuncio sus dos primeras palabras.

---- ¡Van.... Van a morir!

Fue un rugido tan poderoso que retumbo en los cielo, en el bosque y el tempanos de hielo, y solo por ese instante, el tiempo se detuvo, mientras la mirada del joven lobo se posaba en Thenglir.

#20

Parte V

#21

El tiempo se habia detenido.

Con un rugido feroz el niño salvaje lanzo el cuerpo inconsciente de Harald fue arrojado lo mas lejos posible. El joven lobo se coloco en cuatro patas adoptando una postura diferente, como si estuviera analizando a su siguiente presa, Thenglir. Esa era su presa, la perra pagaría, la perra moriría.

--- V... V... Voy a matarte.---Susurro el joven lobo.

Y con un rugido salvaje se lanzo hacia Thenglir, quien estaba desesperada por buscar un arma para defenderse. Varias valkir intentaron cortarle el paso pero no lo lograron, el joven lobo arremetió contra los berserker y los barrio en una furia maníaca de sangre y muerte. Algunos volaron a causa de la fuerza sobrehumana del mocoso, otros terminaron con las articulaciones rotas, y algunos poco afortunados terminaron con las extremidades separadas y botando sangre a chorros. El joven lobo ya tenia a Thenglir al alcance de la mano, pero unas cadenas de hielo puro lo aprisionaron, la venerable loba blanca había desaparecido, no se encontraba rastro de su presencia. Sin embargo había dejado un rastro de sangre en la nieve que los cazadores junto a Thenglir podían rastrear.

El niño salvaje había intentado romper el hielo puro y sorprendente lo estaba logrando. apretaba los dientes como una fiera, varios supervivientes furiosos por la muerte de sus hermanos de armas intentaron acometerlo y acabar con la vida del niño salvaje, ya estaban a punto de ejecutarlo cuando una voz los detuvo a todos.

--- ¡Alto! --- Rugió Thenglir con una mirada furibunda. --- Lo quiero con vida, quiero que lo lleven al campamento, llevenlo y encadenenlo; que su presencia sirva de lección.

La matriarca se acerco se agacho y miro cara a cara al joven lobo que estaba de rodillas.
Este dejo de tirar de las cadenas que lo aprisionaban y empezó a rugirle desafiante, al tiempo que le mostraba los dientes colmilludos, y sus ojos rojos como la sangre se desvanecían y se tornaban a un color mas azulado.

--- Por fin nos conocemos, joven lobo.-- Dijo Thenglir con un susurro. Se levanto y miro a su segunda al manda una mujer llamada Grunilda.--- Hermana, llevatelo. Quiero que mi madre se entere de lo que he hecho.

Grunilda, una mujer increíblemente bella, pero robusta asintió, sin embargo antes e retirarse pregunto:

--- ¿Que hará usted, mi señora?

Thenglir sonrió.

--- Dare caza a la loba blanca, llevare su cabeza a la tribu. Solo así me respetaran. Solo así conseguiré que respeten el nombre de la Garra Implacable. Llévate a este miserable salvaje. Esta cacería no a acabado hasta que mate al ultimo lobo gigante, y esa es una promesa.

Su segunda al mando asintió y dio orden de retirada, aquella tarea tenia que hacerlo Thenglir sola; ella lo sabia, su tribu lo sabia, y así Thenglir se dio la vuelta, tomo un hacha de hielo ensangrentada de la nieve carmesí y se embarco a su propio destino.

Ella no lo sabia todavía, pero esta acción, cambiaría para siempre su perspectiva hacia los lobos gigantes y hacia el joven lobo a quienes tan mal había tratado. Aquella verdad que descubriría retumbaría en su cabeza para toda la eternidad, hasta el día de su muerte, aquel error seria su vergüenza.

#22

Parte VI

#23

Thenglir atravesó el soto bosque, siguió el rastro de sangre que la loba blanca había dejado en el la nieve debido a su escape, ha cada paso que daba la matriarca sentía que su resolución se iba incrementado. Los arboles parecían quietos, como si el viento siempre cambiante se hubiera detenido para que estos pudieran contemplar la escena a su alrededor. Por supuesto que los arboles no veían, pero las viejos mitos decían que podían sentir las emociones de otros seres cercanos a ellos. Por alguna extraña razón, Thenglir, pudo percibir aquella extraña percepción. Como si cada árbol la estuviera sintiendo. La matriarca detuvo para observar los alrededores, le parecía estúpido que aquellos arboles la estuvieran sintiendo, pero sintió un escalofrió intenso en la columna vertebral y se estremeció al sentirlo.

"Deja de pensar en idioteces, Thenglir", pensó, cuando se sacudió de la cabeza la idea de la vida intangible en aquel bosque, como si algún espíritu anterior al Freljord la estuviera espiando.

La mujer gruño con molestia y acelero su paso. A cada paso sentía que se acercaba a su objetivo. entonces se agacho, y observo que la sangre en la nieve se acumulaba en algunos lugares de una manera increíble, lo que le dio a pensar que su presa, la loba blanca se habia detenido para descansar o quizás presa del veneno había empezado a sucumbir a este. Sea como sea Thenglir supo que estaba cerca de su objetivo, su misión ya estaba casi finalizada. Al final de su persecución se dio la impresión de que el rastro de sangre se perdía en un espeso matorral que camuflaba una cueva, Thenglir, decidida se abrió paso por el matorral. La zona era una cueva que llevaba a un punto de salida hacia algún destino desconocido. Reprimiendo su temor de lo que podría encontrar en el otro lugar respiro hondo y se dirigió hacia la salida de la cueva, hacia la luz blanca que le había estado cegando la vista.

Cuando salio de la cueva se dio la impresión de que a solo viente pasos estaba la enorme loba blanca, había estaba tirada de costado. El animal se encontraba en un estado moribundo, había estado, mas allá detras de la enorme loba se divisaba una bajada hacia otro destino que aun ella desconocía. Tenglir sonrió ante la perspectiva de acabar con su enemigo, no tenia otra cosa en la cabeza, con una mirada llena de jubilo se acerco a la loba blanca que la miraba con expectación a la espera que la matriarca asestara el golpe final.

Entonces Thenglir soltó el hacha de hielo, sus ojos se abrieron demasiado cuando contemplo un ejercito inmerso de osunos masacrados y despedazados detras del enorme
cuerpo de la loba; observo la enorme masa de osunos totalmente extrañada. Al principio le atrapo la atrapo el desconcierto, luego el dolor, un sentimiento muy extraño y al final; al final le atrapo la tristeza.

--- ¿Que fue lo que he hecho?-- Se pregunto.

Las muertes habian sido recientes, quizá de unas 7 horas antes de su llegada, antes de que Thenglir atacara a los lobos gigantes. Lo mas probable era que la matriarca Sejuani habria enviado a sus osunos para acabar con la tribu de Gnuaril, apra acabar con la garra implacable, pero por desgracia en su camino se habían topado con los lobos gigantes y estos habían puesto fin a sus miserables vidas. Thenglir camino desconcertada entre los restos de la matanza.

La loba blanca que ya hacia tendida en la nieve miro primero el arma de Thenglir que caía hacia la nieve, y luego miro a Thenglir que se dirigía hacia los restos de una batalla colosal. Ahí habían osunos, sacerdotes ursinos y jabalís de la garra invernal, seguido por un enorme comitiva de jurasangre. Todos muertos, devorados y partidos por la mitad.

Al final Thenglir se derrumbo, cerro los ojos al tiempo que unas lagrimas se derramaban por sus mejillas y se congelaban al contacto con la piel. Al final grito y golpeo con ambos puños la nieve ensangrentada. Los lobos gigantes los habían defendido. Habían defendido a la Garra Implacable de un exterminio seguro y ella les habia recompesado con muerte. Sin embargo, ella no lo sabia o mejor dicho lo sabia por las historias de su madre le contaba, pero lo ignoraba. Ahora, justo en ese momento empezo a entender las palabras de su madre.

" Los lobos gigantes nos defienden, nos protegen. Ellos conocen el dolor de nuestra tribu. Sin embargo sin criaturas salvajes, necesitan comer como todo ser vivo, no puedes quitarles eso, hija. Pero recuerda, algún día el rey lobo retornara. Quizá ese día puedas comprender la nobleza de aquella criaturas salvajes, su nobleza, su valor. Tengo fe en que ese día llegue."

Aquellas palabras retumbaron como un martillo.

---- Fui una idiota.--- Dijo, al tiempo que apretaba los ojos para reprimir las lagrimas.--- Fui una idiota, debí escucharte madre.

La matriarca giro la mirada, observo con fijeza a la loba blanca. Esta ves no como una enemiga, sino como un tesoro valioso que acababa de despilfarrar. Como una gema brillante que hubiera desechado sin comprender si significado.

Se levanto se quito las lagrimas congeladas y camino con lentitud hacia la venerable loba blanca. La enorme criatura, mas grande que un osuno la miro sin mostrar odio o rencor, parecía estar contemplando con tristeza a Thenglir. La matriarca pateo el hacha de hielo que tenia en su delante, esta salio volando hacia un lugar desconocido y se perdió en la nieve.

--- Lamento lo que hice,---dijo mientras acariciaba el cuello de la enorme loba. --- Si tan solo pudiera cambiar las cosas, yo..... Yo.....--- Apreto los dientes y luego hecho un suspiro.

La loba movio la cabeza, como si aceptara las disculpas de la matriarca, luego se recosto como si estubiera entregando el cuello para Thenglir acabara con su dolor.

#24

Thenglir asintió, aquel era el deseo de la venerable loba blanca y ella lo cumpliría a raja tabla. Se llevo la mano a la cintura donde tenia la cuchilla glacial, la saco mirando aquel arma letal con desprecio. Acaricio el pelaje de la enorme loba, ¿que suave era? Era cálido, caliente, la loba la miraba y ella también la miro a los ojos; entonces con la decisión que se requiere en una matriarca de su clase introdujo con cuidado la hoja glacial en el cuello de la venerable loba blanca, fue ahí donde murió, en la nieve alrededor de un ejercito entero de osunos gigantes. Thenglir, quien se quedo hasta el final pudo ver como la venerable loba blanca cerraba los ojos con lentitud, al tiempo que el viento aullaba como si despidiera del mundo a una gran madre.

La matriarca de los Garra Implacable se dio la vuelta y comprendió que el legado de aquella venerable loba había quedado plasmado en el joven lobo. Por un instante supo lo que tenia que hacer, aunque ello implicara sacrificar su integridad. Aunque ello implicara que sacrificara el pellejo. Thenglir sabia que el joven lobo los odiaba, ganarse su confianza seria difícil, lo mas difícil seria ganarse su amistad.

"¿Si en verdad existes rey lobo? Dame la fuerza para afrontar esto", pensó, al tiempo que se levantaba para retirarse de aquel doloroso y tortuoso lugar. La acción que había cometido la avergonzó, pero ya no podía redimirse de eso, solo le quedaba una redención y una oportunidad para redimir su error. Thenglir se irguió cuan alta era cerro los ojos reprimiendo su tristeza y luego se siguió su recorrido sin echar la vista atrás, mientras el viento aullaba y los arboles piafaban, como si lloraran la escena que tenia en su delante.

Lo supieran o no las leyendas, aquel día una loba gigante le había enseñado a aquella matriarca arrogante la lección de la nobleza y la humildad.

#25

Parte VII

#26

Thenglir se tapó media cara con el dorso, al tiempo que avanzaba.

El viento siempre cambiante estaba azotando el area llenandolo todo de nieve; era como si el Freljord se hubiera vuelto loco, hace unos 2 minutos todo había estado en calma, pero justo en ese momento todo había cambiado.

Lo quiera o no aceptarlo, Thenglir, empezó a creer que el pequeño ventarrón se había vuelto en una tormenta helada que penetraba los huesos.

Era como si el área en general hubiera sufrido un cambio demasiado evidente. Era la manifestación de algún dios pagano anterior al Freljord y anterior a tres semidioses: Ornn, Volibear y Anivia.

El viento empezó a incrementar hasta el punto que empezó a arrastrar a Thenglir con ráfagas que cambiaban y crepitaban: lo más molestoso es que aquello había empezado a ocurrir justo cuando había estado llegando a la salida de la cueva donde al principio se había introducido. Sin embargo, parecía como si aquel lugar se hubiera vuelto rehacio a dejarla salir; con fuerza suficiente, como para hacer pedazos a un elnuk macho, Thenglir se arrastró por la nieve con manos y pies; volvió a rugir con furia cuando una nueva ráfaga volvió a arremeter contra ella. Sin embargo, ella se negaba a ceder; era como si un espíritu salvaje le hubiera estado dando fuerzas.

Thenglir no supo si era por la voluntad férrea que había adquirido o si era por el recuerdo el error que había cometido. Sea como sea, la matriarca se aferró ha aquellas emociones entrecruzadas y arrastró por la nieve.

--- ¡Ya basta! --- Rugió cuando ya no pudo avanzar debido a aquel viento despiadado.

Otra ráfaga la arrastró. Thenglir resbaló y está ves el viento si que se la empezó a llevar como si de un muñeco se tratará; por un momento que pareció eterno el cuerpo de Thenglir voló cuan largo era, hasta impactar en un árbol. Cuando hubo recuperado la conciencia de aquel cruel impacto, se volvió a levantar y dirigió su mirada al árbol enorme que se alzaba sobre ella y sintió el poder de aquel ser vivo inanimado.

Entonces justo en ese preciso momento lo comprendió, aquel lugar la estaba midiendo, aquel lugar la estaba probando.

--- Bien.... Si así es como quieres luchar.--- Susurro Thenglir, apretando los dientes. --- ¡Pues que así sea!

La matriarca corrió mientras una tremenda ráfaga empezó a rugir, pero esta vez Thenglir se tumbó dejándose hundir en la nieve y dejo que el ventarrón cesará.cuado este cesó Thenglir se levantó y corrió está ves el viento volvió a rugir más fuerte de lo normal y Tenglir ya no pudo tumbarse, el viento no le dio tiempo para hacerlo, entoces como en el principio lo resistió. Era una batalla que la matriarca no estaba dispuesta a perder y dejo que que pequeño orgullo que le quedaba; por qué debía quedarle alguno, se impusiera sobre todo lo demás se irguio, apretó los puños y empezó a quedarse rígida como las estatuas de hielo de la fortaleza helada, donde se decía que gobernaba la bruja de hielo.

Entonces el viento y la tempestad cesó, como si un dios le hubiera traido la calma a todo, el viento rugiente dejo de rugir. Thenglir se quedó callada sin saber que decir o alegar, supuso que la naturaleza de aquel lugar la había aceptado, pero no supo el porqué; se haría esas cuestiones luego, primero tenía que salir de ahí.

Corrió apresuradamente, pero con cautela, temerosa de que el viento siempre rugiente la hiciera retroceder, pero tal cosa no pasó. Ni el viento, ni nada, retrasaron su camino. Todo. Absolutamente todo, estaba en calma.

#27

Por un largo instante que duró el recuerdo, creyó oír voces en el viento. Cómo si el viento siempre cambiente le susurrara al oído. Parecía una recitación, un idioma que ella no podia entender. Entonces la recitación cesó, más tarde tomaría nota de aquello, pero ahora lo importante era salir de ahí. Por fin encontró la cueva por donde había salido y la atravesó, paso por las piedras filosas y resquebrajadas; por extraño que pareciera, Thenglir sintió que algo la esperaba en el otro extremo de la cueva, cuándo llegó al final del túnel se encontró con la sorpresa de que su supocision era cierta, alguien la estaba esperando en aquel lugar. La figura era la de una anciana de avanzada edad, llevaba una túnica negra y sus ojos era de un negro azabache, y entonces por ese breve instante Thenglir se detuvo sin saber que hacer o decir.

--- ¿Vaya, pensé que morirías en aquél lugar?--- Digo la anciana

Thenglir se quedó mirando a la vieja anciana de túnica negra, parecía una bruja de algún tipo, pero por el hábito negro y la ropa que llevaba puesta, la matriarca supo que no era una sacerdotisa Freljordiana. Además, no habían sacerdotisas en el norte helado. ¿Quien demonios era ella? ¿Que demonios hacia ahí?

--- ¿Quien eres tú?

La vieja bruja sonrió y avanzo hacia la dirección de Thenglir. Por un momento la matriarca no supo si sacar el cuchillo glacial que tenía en la cintura o quedarse quieta esperando a ver qué sucedía. Al final no se movió.

--- Quien soy no tiene importancia. Lo que importa es..... Por qué estás aquí y el rol que desempeñaras en el futuro.

Thenglir frunció el ceño sin entender.

--- No entiendo..... ¿Quien demonios eres? ¿Me estabas siguiendo?

La anciana la miró por un interminable segundo que pareció durar una eternidad.

--- No..... Sin embargo, ya sabía que eventualmente llegarías aquí Thenglir de los Garra Implacable, sabía desde hace mucho el terrible destino de esta manada de lobos y sabía que serías tú quien le daría fin. Sin embargo, ¿no supe que está acción te afectaría?

Thenglir cambio su mirada de extrañeza a una de puro y desnudo dolor.

--- Cometí un error.

La anciana miro el cielo blanquecino.

--- Si, lo hiciste chiquilla. Si embargo aprendiste una lección. ¿No es así?

Thenglir se sorprendió de improviso, en ese lugar descubriste una parte de tu interior que desconocías: dolor, angustia, pesar y humildad..... Uhmm..... Así es, humildad.

Tenglir cerró los ojos.

--- Así es matriarca Thenglir.... Aveces las criaturas más salvajes y las que más despreciamos nos enseñan la lección más valiosa que jamás podremos aprender y también la más dolorosa. --- La vieja bruja se movió.

Thenglir retrocedió alarmada y está ves, si que sacó su cuchilla glacial.

--- ¡Atrás! ¡Si se acerca a mí..... ! ¡No respondere de su seguridad!

La anciana se detuvo de improviso; acto seguido se hecho a reír, su risa fue tan perturbadora que Thenglir vaciló por un solo instante.

---Las personas del norte son tan intensas en sus emociones, piensan que todo y todos son sus enemigos. Si fueran capaces de romper esas diferencias que tanto los separan serían imparables, pero por desgracia no hay nada que se puedan hacer.

--- Así es. El Freljord es una tierra salvaje, y no cambiará; los fuertes le quitan a los débiles. Esto es una lucha por la supervivencia, vieja bruja.

La bruja, hechicera o como le llamarán sonrio.

--- Es cierto, pero todo cambia. Es el ciclo interminable de la vida, y así como hubieron tres en el pasado, ahora habrán tres en la actualidad. Las matriarcas siempre han regido en el norte helado, pero en ves de obrar con sabiduría han obrado con obsesión, idiotez y tiranía. Pero se acabó.... Es hora de cambiar, el curso del tiempo está cambiando y también el Freljord.

Thenglir frunció el entrecejo.

--- ¿De que está hablando?

La vieja bruja miro nuevamente el cielo, como si recordara a unos héroes olvidados.

--- Hablo de tres reyes guerreros.... Hablo de una época anterior a la tuya y a la mía, el futuro, querida Thenglir, el futuro.

#28

Thenglir retrocedió un poco, este acto se debió a que no podía comprender la magnitud de las palabras que la vieja le lanzaba. Pero algo si que entendió. La época de las matriarcas estaba acabando.

Se decía que la facción se la matriarca Ashe, los avarosanos y la facción de la matriarca Sejuani, la garra invernal habían estado en una guerra que estaba sacudiendo los cimientos del Freljord, quizá la anciana se refería a eso, pero entonces la vieja bruja volvió a hablar.

--- Los tres que vendrán darán fin a estas guerras, los tres pasarán por mucho dolor; siete años. Siete años serán suficientes para que estos tres reyes guerreros puedan completar su prueba de dolor. ---La bruja la miró con expectacion--- las matriarcas ya le han fallado al Freljord. Es momento en el que ellos tres corrigan el balance entre el mundo mortal y el mundo de los dioses.

--- ¿Aún sigo sin entenderte?

La vieja se echó a reír y la señaló con el dedo arrugado.

--- No me haga reír, matriarca Thenglir. Usted ya conoce a uno de esos reyes guerreros, de hecho la cruzó vista con él. Intenté recordar.

Thenglir frunció el ceño inquisitivamente, no sabia que decir, luego recordó los relatos de su madre Gnuril. Uno de aquellos relatos hablaba sobre el retorno del rey lobo.

--- Espera... El.... ¿El joven lobo? El es....

--- Asi es, el joven lobo al que tanto estabas cazando; el, es el señor del invierno y la ruina, y desempeñara un papel importante en la historia de tu tribu, solo que tu aun no lo sabes, Thenglir.

Thenglir negó con la cabeza.

--- Pero.....No creo que el quiera.... No después de lo que le hemos hecho a su manada.

--- No lo sabrás si no lo intentas. Sin embargo, ganar la confianza del rey lobo solo dependerá de tu fuerza de voluntad y de como puedas resistir los embates del destino. De cierto te digo que cuando llegue la hora lo sabrás, pues tendrás que ser dura y recia como un lobo, y noble y calmada como un simple pájaro, la humildad requiere de corazones fuertes, el hecho de que seas humilde no te hace debil, el anterior rey lobo lo sabia y no lo tomaba a la ligera, por desgracia avarosa acabo con su vida y lo que pudo haber sido no fue.--- La bruja miro a Thenglir a los ojos y sonrio---. Tu deber es enseñar a ese joven lobo a ser humano..... Pues esa sera la única manera en la cual puedas redimir tu camino y cambiar el destino de tu tribu. Recuerda mis palabras, confronta tu dolor y sigue adelante o el sacrificio de aquella loba blanca habra sido en vano y recuerda se humilde.

#29

Y con aquellas ultima palabras se cumplió el destino de una profecia, escrita ya desde hace miles de años, en una era anterior a las Guerras Runicas.

#30

Parte VIII

La anciana de túnica negra se dio la vuelta.

Thenglir la observo retirarse, se dirigía a lo mas profundo del Freljord, el viento gélido e invernal del freljord estaba tapando su figura, aunque aun su notaba su túnica negra.

--- ¡Gran Sabia! ¡A donde se va a dirigir! --- Grito Thenglir, sin saber por que había dicho aquellas palabras.

La vieja bruja se detuvo y se volteo para ver por ultima ves a Thenglir, su rostro alguna ves serio y lleno de represión ahora era una amalgama de maternidad, muy parecidas al de Gnauril, su madre, por un momento Thenglir quedo paralizada. Era tan parecida y a la ves tan distinta.

--- Mas al norte,-- Contesto--- al pico tullido de Yothumbrant, ahi nació otro joven con el mismo don que el del joven lobo que apresaron, pero diferente,pues el joven es la encarnación del Rey Umbrío Askelad. Aquel que porta la flama oscura de los Adelu.

Thenglir retrocedió un poco al percatarse de que el viento cambiaba de rumbo.

--- Algún día matriarca Thenglir, en el futuro las guerras acabaran. Ten fe en ello, cuando aquel que porte la espada del invierno, aquel que porte el martillo runico Galahad y aquel que porte la lanza sombría se unan; el Freljord conocerá la igualdad, pues al final todos son hijos de la tierra originaria de Urthistan y algún día Thenglir Runnaterra vivirá en la verdadera paz y recuerde siempre esto matriarca de los Garra Implacable: que si algún día le llegase la muerte reciba lo, con una sonrisa en los labios, pues después de la tormenta, viene la calma.--- La anciana levanto la mirada movió los labios como si pronunciara unas palabras, acto seguido levanto la mano y el viento rugiente se disipo, se calmo.--- Así como ahora. Bueno, Thenglir a sido muy interesante..... Tengo que retirarme, el destino es impaciente con las ancianas como yo. Le dejo al cuidado del joven lobo. ¡Muéstrele! ¡Enséñele! Cuando los tres se encuentren, de aquí a 7 años.

Thengli no dijo nada, pues no había nada que decir, un silencio la extrañisimo la acompaño mientras observaba como la vieja bruja se retiraba; sin embargo, algo si que le había quedado claro, en tres años 3 individuos cambiarían para siempre la historia del Freljord y el rumbo de su futuro, sin saberlo Thenglir había quedado a cargo de aquel que portaría la espada del invierno y la ruina. Aquel de los primeros que aparecería, sin que la Garra Invernal o Thenglir lo supiesen, aquel joven lobo seria el primer patriarca del norte helado.

Y antes de que la anciana desapareciese, pronuncio sus ultimas palabras en un susurro:

--- Me deja una tarea muy difícil.

#31

Parte IX

#32

El joven salvaje se estremecía.

El tacto con la cadena de hielo puro le ardía como si miles de agujas que le atravesaran el cuello, pero lo soporto bien, su furia contra aquellos hombres y mujeres era mas grande que cualquier dolor común y corriente, su furia se convirtió en odio y ese odio se convirtió en amargura, de inmediato varios jurasangre de la ex-matriarca Gnuaril se le echaron encima, y por segunda ves lo pusieron de rodillas, aunque se esforzaron demasiado para lograrlo.

--- ¡Ahg!... ¡AHG! ¡LOS MATARE!--- Rugió el joven lobo, al tiempo que se llevaba las manos a la cadena que le aprisionaba el cuello.

El joven lobo apretó los dientes mientras el grillete de hielo puro se quebraba y crujía. Grunilda, la segunda al mando después de Thenglir se percato de aquello y apresurandose ordeno al resto de las valkir que lo llenaran de mas cadenas, el griterío fue tan incesante hasta el punto de que los pueblerinos de la tribu "Garra Implacable" empezaron a salir de sus respectivas casas; algunos molestos por la ruido, otros desconcertados, uno grito que calmaran al animal. Sin embargo, las quejas y forcejeos cesaron cuando una voz retumbante y potente voz los silencio a todos.

#33

--- !Alto!--- Rugió Thenglir, haciéndose presente en todo el escenario, la matriarca de los garra implacable camino con rapidez y de inmediato le arrebato la cadena a una de sus seguidoras que la miro con desconcierto.

Varias de las valkir se quedaron mudas ante la mirada determinada de Thenglir, Grunilda que estaba a cargo de todo se detuvo y eso le valió un buen golpe de parte del joven lobo que se había lanzado a por ella propinándole un tremendo golpe en la cara que la envió a volar como si no fuese mas que un juguete. De inmediato, Thenglir calculo sus siguientes palabras, observo a cuatro de sus mas fuertes jurasangres y empezo a ordenar como debia hacerlo una matriarca.

--- ¡Ustedes cuatro!--- Exclamo Thenglir con la fuerza de sus pulmones--- ¡Arrástrenlo a esa yurta, lo quiero ahí dentro! ¡Es una orden!

--- ¿Mi matriarca, si me permite el atrevimiento?--- Intervino Vurskar, pero pronto el jurasangre lamentaría haber intervenido.

--- ¿He pedido tu opinión, Vurskar?

Vurskar vacilo, por una extraña razón sintió que la mano de aquel joven lobo se oprimía en su cuello, era extraño sentir aquella opresión; sobre todo parecía que su matriarca había venido cambiada, su carácter altanero se había desvanecido, de pronto Vurskar se pregunto; ¿que habría sucedido en aquella cacería? Thenglir parecía una persona diferente, la niña arrogante que había conocido había muerto, de alguna extraña manera algo había cambiado el pedante carácter de Thenglir.

--- ¿Mi señora? ¿Que fue lo que paso? ¿Que paso con la loba blanca? --- Inquirió Harald, quien estaba al lado de Thenglir y se acercaba de manera conciliadora.

Thenglir se quedo callada, por un largo momento que duro el recuerdo el ambiente pareció silenciarse, la joven matriarca cerro los puños ante el recuerdo; el recuerdo de aquel sacrificio le pesaba, le pesaba mas que una roca, era como si una avalancha de nieve hubiera caído encima.

--- Cometimos un error.--- Dijo intentando reprimir aquel recuerdo.--- Vurskar, Harald, Utrik, Erickson..... Lleven al joven lobo a esa yurta. ¡Ahora!

--- ¿No entiendo?--- Inquirió Erickson tremendamente desconcertado.

Esta ves Thenglir lo miro con rabia.

--- ¡He dicho que lo lleves a esa yurta ahora!--- La voz de la matriarca se hizo dura como el hielo verdadero.--- ¡Lo harás!

--- ¿Aun sigo sin comprender?

--- No es necesario que lo comprenda, Erickson. Haga lo que le pido o no respondo por tu seguridad.

--- ¿Va a matarme?

Por un largo momento Thenglir lo vio con unos ojos abiertos como platos y con una expresión tan seria que pareció que un lobo se hubiera insertado en ella. Erickson se percato de aquello y retrocedió. Por supuesto, las palabras ya no parecían necesarias.

--- Haremos lo que pida.--- Dijo Harald y Thenglir se limito a asentir.

El joven lobo aun piafaba y gritaba: Harald, Vurskar, Utrik y Erickson se esforzaron muchísimo para arrastrarlo a la yurta y lo arrojaron con agresividad al interior; de manera inmediata Thenglir ingreso a la yurta.

El joven lobo aun aturdido por el empujón agresivo de los cuatro hombres que lo habian arrastrado hasta la yurta, se empezaba sacudir la cabeza mientras gruñía. Thenglir quien ya estaba en la entrada de la yurta le tiro su hacha a Grunilda, su segunda al mando y lanzo su ultima orden corta y cruda:

--- Que nadie entre, matare a quien se atreva ingresar o interferir, esto es entre yo y el. ¿entienden?

El resto solo miro y asintió, ¿no sabían que era lo que pretendía su matriarca? Pero acataron aquella orden a rajatabla.

#34

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#35

El interior de la yurta era frió.

De repente el rugido del joven lobo se acallo y lo único que escucho fue el silencio, era un silencio perturbador, mientras Thenglir esperaba el primer ataque, reflexiono, recordó aquella muerte, la muerte de aquella primera, la muerte de aquellos primeros. Las palabras de aquella vieja bruja:

"Cuando los tres retornen" había dicho la bruja.

¿A que se referia? Entendía poco de profecías, pero algo si le quedo claro, en el Freljord nacerían tres reyes guerreros, tres hombres destinados a la grandeza, tres hombres que marcarían el destino de la tierra helada. No sabían en donde ni cuando, pero aquel joven salvaje que habían encontrado en los témpanos de hielo era uno de ellos, la bruja le había dejado claro; que aquel joven lobo era la encarnación de aquel al que conocían como el "Rey lobo"; de pronto las leyendas de su madre, la vieja Gnauril no eran una fanfarronería después de todo. Habían historias anteriores a la era de las tres, leyendas que habían sido olvidadas.

Mientras divagaba en aquello el joven lobo se lanzo a por ella, con una furia frenetica que parecía mas a la de un berserker el joven salvaje la golpeo con los puños cerrados, Thenglir no se defendió, se dejo golpear.

El joven lobo golpeo y golpeo, hasta el punto en el que tubo los nudillos llenos de sangre roja y reluciente que brillaba como rubíes diminutos, rugió como si estuviera poseído por un demonio lleno de furia. Entonces en un momento determinado Thenglir detuvo el octuagesimo golpe, su rostro se deformo en un rictus de furia he ira, y entonces también ataco; golpeo al joven lobo justo en la quijada, era como si el espíritu de aquella venerable loba blanca la hubiera poseído y llenado de fuerzas.

--- ¡Idiota! ¡¿Crees que me voy a dejas golpear como si fuera una zorra cualquiera!?

Aturdido el joven lobo se levanto del suelo masajeandose la mandíbula adolorida.

--- T... T... Te ma..... ma....

El joven lobo no pudo terminar aquella frase tan repetida y pequeña.

Rugiendo como una bestia, Thenglir ataco y le asesto 5 fortisimos golpes en la cara, el joven salvaje retrocedió ante aquellos golpes, pero indispuesto a dejarse golpear por la asesina de su manada se volvió a lanzar sobre la matriarca. Ambos rugieron y se golpearon el uno al otro como bestias furiosas indispuestas a ceder el terreno que se les había dispuesto; con una fuerza sobrenatural el joven lobo abrazo por el abdomen a Thenglir dispuesto a presionar y reventar los órganos internos de la matriarca, pero Thenglir no le dio la oportunidad, presa de aquella furia Thenglir tomo de los cabellos al mocoso y le asesto 40 golpes, de pronto el joven lobo dejo de presionar y la matriarca se lanzo a por el derribandolo y asestándole golpes en el rostro con la intención de dejar al joven salvaje con el rostro amoratado. El pequeño salvaje soporto aquellos golpes de buena manera y compenso a Thenglir con un escupitajo en la cara, aquella acción obviamente desagradable distrajo a Thenglir, quien se llevo las manos a la cara; esto le dio al joven lobo el tiempo suficiente para apartarse de la matriarca y, con una agilidad fruto de las cacerías, el joven lobo se lanzo a una de las paredes de la yurta y tomando impulso espero a que la matriarca se irguiera y se lanzo hacia el abdomen de la mujer aplicándole una tremenda lanza que por un momento dejo a la matriarca sin aliento.

Ambos salieron disparados de la yurta, cuando la puerta de madera de la misma estallo dejando dispersos rastros de madera que volaron a todas direcciones. El resto de la tribu observo con cierto aire de sorpresa y desconcierto a los dos enloquecidos, Grunilda y Erickson intentaron intervenir, pero recordaron lo que Thenglir les había ordenado. Aquello era entre Thenglir y el Joven lobo; todos, absolutamente todos, tanto pueblerinos como guerreros se quedaron boquiabiertos ante aquella visión. Tanto Thenglir como el joven salvaje estaban llenos de sangre, y lo peor era que seguían golpeándose el uno al otro. Parecían dispuestos a no ceder terreno ni caer rendidos, ambos intercambiaban golpes a puño limpio como matones callejeros, se tumbaron al suelo con los dientes apretados y siguieron golpeándose.

Una ves mas como en el principio algunos miembros de la tribu intentaron intervenir, pero esta vez la ex-matriarca Gnauril los detuvo.

--- ¡No los interrumpan! ¡Esto es necesario!--- Rugió la anciana, quien ya estaba observando todo aquello, el rostro de la anciana era de dureza e inflexión, y al captar aquello, varios miembros de la Garra Implacable se detuvieron y dejaron que la lucha siguiera su curso.

La batalla entre Thenglir y el joven lobo se extendió por 5 horas. Cinco horas llenas de puñetazos, rodillazos, patadas y furia asesina. Habían momentos en los que Thenglir parecía ceder y estar dispuesta a caer, pero el animo de su tribu la acompañaba, la nueva matriarca tenia que demostrar su dureza, su determinación y aquel joven lobo estaba siendo la prueba que ella había estado esperando.

A la sexta hora la lucha ya parecía algo diferente, el joven lobo habia empezado a atacar como una bestia, embestía, esquivaba y golpeaba, era como si el pelear con Thenglir le estuviera dando cierta perspectiva, la matriarca se esforzaba por detener los golpes, al tempo que propinaba puñetazos cargados de furia; entonces en un momento de descuido Thenglir le propino un tremendo golpe en la cara al muchacho, pero se percato de que el joven se había dejado golpear intencionalmente, el cuerpo del joven salvaje voló y tomo pie en uno de los postes de la yurta que yacía al costado mas a la izquierda.

Por una milésima de segundo, Thenglir se percato del siguiente movimiento tomo una madera de la nieve y preparandose para el impulso espero su momento, cuando el joven lobo salto se percato de que no se lanzaria hacia su abdomen, sino que el joven salvaje se disponia a atacar como un lobo cazando una presa, tenia las mandíbulas extrañamente afiladas abiertas, dispuestas a clavarse en la yugular. Thenglir reacciono rápidamente y acto seguido dejo que el joven lobo mordiera la madera que tenia en las manos de lado a lado, cuando las fauces del joven lobo se cerraron y la madera estallo.

"¡Ahora!" Penso.

Thenglir vio su oportunidad y le asesto un tremendo golpe con todas sus fuerzas, el cuerpo del pequeño salvaje salio volando y termino arrastrado por la nieve y el fango.

Justo cuando la tribu y Gnauril creyeron que Thenglir había salido victoriosa el joven lobo volvió a levantarse, tenia una expresión de puro odio y se mecía el pelo rubio y claro, se comportaba como un niño que no entendía lo que estaba pasando; entonces rugiendo como una bestia enloquecida corrió hacia la matriarca; Thenglir hizo lo mismo y ambos se encontraron asestándose mutuamente un definitivo golpe que marcaría no solo el destino de la tribu sino el de Thenglir. Ambos, matriarca y joven lobo terminaron por los puños en la cara del uno y del otro. Toda la tribu se quedó en silencio no hubieron vítores y gritos de ánimo, solo silencio.

Al final todo termino de manera abrupta, tanto Thenglir como el joven lobo terminaron tendidos en el suelo, sangrando y arrojando improperios el uno contra el otro, Thenglir insultando y el joven lobo gruñendo. ambos tenían la mirada posada en el cielo, la nieve empezaba a caer y Thenglir sonrió. Aquella habia sido una buena pelea, la mejor de todas, si aquel joven lobo hubiera tenido mayor edad, ella lo hubiera tomado como su jurasangre, quiza como su esposo. Su único jurasangre.

"Si" Penso.

Volteo para mirar al joven lobo, pero se percato de que este estaba inconsciente. Sin embargo, ambos estaban tendidos, así que supuso que era un empate, debía darle meritos a aquel muchacho, como luchaba, peleaba con la fuerza de una manada, y con la furia de un wulfen. Asintió y dejo que la niebla de inconsciencia la tomara.

Se había quedado dormida.

#36

Parte X

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#37

Cuatro horas.

Habían sido cuatro horas las que Thenglir había quedado inconsciente, y en el transcurso de esas horas, su madre la exmatriarca Gnauril había quedado a cargo de la comitiva que había regresado con el joven lobo de los tempanos de hielo. Gnauril estaba orgullosa, su hija había obrado con fuerza y sabiduría, por primera vez las cosas ya no parecían tan sombrías, el ambiente opresor que antaño cubría la aldea pareció desvanecerse, como si un espíritu de paz se hubiera apoderado de todo el lugar.

Las gentes iban de aquí y allá, indiferentes de todo lo demás; claro, aún se hablaba de la pelea del día anterior o de la noche anterior, aquella lucha entre la matriarca y el joven salvaje se había divulgado en toda la tribu, algunos alegaban que la batalla era igualada, pero otros hablaban que se había hecho trampa, que la lucha debería repetirse y que se debía dar muerte al joven salvaje, pero, por supuesto nada de eso era decisión del pueblo, sino de la matriarca.

-------

Gnauril había empezado a vendar el ojo hinchado de su hija, la anciana, había hecho un corte en la carnosidad hinchada y amoratada de Thenglir para permitir que la sangre negra y muerta saliera, y así permitiera que el resto de la sangre siguiera fluyendo, desde luego Thenglir estaba bajo los efectos de la raíz negra de un árbol que denominaban Brakenwalch, de dicha raíz se podía preparar una infusión que provocaba un sueño y un adormecimiento prolongado, el trabajo de Gnauril fue largo y exhaustivo, no solo se dedicó a los moretones, sino también a los huesos rotos; su hija tenía en total: Tres costillas rotas, una sutura en la espalda debido al derribamiento en la yurta y por último un buen moretón hinchado como un globo mal inflado. cuando Gnauril hubo terminado con el trabajó remojo un ropón viejo en agua helada y empezó a colocarlo cada cierto tiempo en el ojo amoratado de su hija. Luego, al cabo de unos minutos Thenglir despertó.

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#38

Apretó los ojos mientras el aroma a sándalo le inundaba el sentido olfativo, trato de levantarse, pero sintió que los huesos,sobre todo el de las costillas le empezaron a doler. Presa de aquel dolor se agarró con firmeza las costillas y apretó los dientes.

--- Será mejor que no te muevas--- le sugirió Gnauril con una sonrisa, como si todo aquello le divirtiera. --- Tuviste una batalla tremenda, y además..... Fue una buena pelea, la gente, sobre todo mis jurasangre se la pasaron hablando de eso.

Thenglir la miró con un cierto aire de cordialidad,acto seguido sonrió.

--- Fue una buena pelea. Es normal que hallan pensado en ello, pero--- Thenglir se detuvo para ver a su alrededor. ---¿Donde esta......?

--- ¿El joven lobo?

Thenglir asintió.

Gnauril sonrió y lanzó una risita aguda seguida de una sonrisa.

--- Después de la pelea, ordene a mis jurasangre que lo volvieran a introducir a la yurta donde antes habían peleado. Erickson y Utrik no estaban de acuerdo con que acojieramos al joven salvaje, pero puedo ser persuasiva cuando quiero. Lo dejamos ahi y encendimos una fogata, ordene que nadie entrará. ¿Dime hija? ¿Que es lo que harás?

Thenglir se rasco la cabeza pensando y también por la picazón, luego sopesó sus convicciones, una ves más recordó las palabras de aquella vieja bruja:

"Cuando el Rey lobo reclamé la hoja glacial, Jhalnar."

Jhalnar..... Era el nombre de la espada que empuñaba el Rey lobo, El señor del invierno y la ruina, su madre le había contado sobre aquella espada. Forjada por un Dios herrero en una época anterior a Ornn, la poderosa Jhalnar había sido forjada de una estrella muerta, donde el aspecto olvidado le había vuelto a dar vida, se decía que la espada tenía consciencia propia, como si un dios primigenio aguardará su llamada para emitir el rugido que....

---- Que despertara al señor del invierno y la ruina, el Rey lobo.

Gnauril miro a su hija con extrañeza. Impresionada. Su hija había repetido una frase de uno de los relatos que ella solía contarle cuando Thenglir era niña, el relato de la Forja de Jhalnar, la hoja glacial. La espada del Rey Lobo.

--- Después de que matará a la loba blanca, después de que el peso de su muerte me afectara, me encontré con una anciana, no era Freljordiana, tenía unos ojos oscuros como el cielo como cuando las tormentas son intensas, cuando..... Cuando me la encontré me dijo algo que me hizo cambiar de opinión sobre las leyendas que me contabas de niña: La leyenda de los tres Reyes Guerreros.

Gnauril la miró, está ves con seriedad.

--- Tres reyes guerreros,
si. --- Dijo Gnauril frunciendo el ceño, como meditando para si misma. --- Recuerdas el recital de los tres.

Thenglir asintio.

--- Si, por supuesto que si. Tres reyes guerreros para tres pueblos guerreros. uno dorado como el oro era, pues la esperanza de aquellos portaba. El segundo oscuro como el azabache era, pues la lanza y flama del adelu lo envolvía y el tercero era todo furia y nobleza, pues el invierno y la ruina lo engullia.

Recitó Thenglir asintiendo. Entonces, de manera repentina su madre recitó la continuación de aquel recital:

---La cuarte una anciana negra era, como las sombras los seguía, pues el ardid de los misterios poseía. Su mirada como la de una madre era, sus ojos como un vacio infinito eran, oscuros y negros como el espacio que sostenía las estrellas. Pues la portadora de los secretos era.

Thenglir se quedó callada, esa última parte de la canción no la conocía, era curioso escucharlo de los labios de su madre.

--- Nunca te cante esa parte; la razón era...Por qué yo tampoco creía que fuera real. Es curioso. Por qué fue la misma anciana la que instauró el matriarcado, sobre todo aquí en el Freljord. Ella fue la primera matriarca. ¿Pero?

Thenglir frunció el ceño al tiempo que alagarga la mano izquierda para tomar la infusión que su madre le estaba pasando. Tomo un sorbo y luego miro a su madre con cierto aire de sospecha.

--- ¿Pero?--- Inquirió Thenglir.

Gnauril salió de su divagación y negó con la cabeza.

---Nada..... Nada en absoluto. Pero algo si te puedo revelar: Cuando la gran venerable, osea la anciana del recital instauró el matriarcado hubieron varios desacuerdos,los tres reyes guerreros no concebían que una mujer los dominasen, pero al final se sometieron a su mandato; se dice que los tres reyes guerreros hicieron un juramento con su sangre con una hoja glacial, se cortaron las palmas de sus manos, e hicieron un juramento sol y un juramento luna. Juraron que sin importar el tiempo o la distancia o los ardites del destino protegerían a la que era su única matriarca. Uhm....Supongo que de ahí surge el término Jurasangre, solo que con el paso de los milenios se a ido distorsionando y mal interpretando. Antes de los tiempos de Avarosa, Serylda y Lyssandra; una matriarca solo tenía permitido tener tres jurasangres, tres guerreros que a sus iguales llevarán el carácter y la voluntad de los tres. Pues ni eran pedantes, ni arrogantes, ni cretinos y lo más importante, no tenían que tener rivalidad entre ellos, los tres debían ser amigos, hermanos; sino de sangre, si de espíritu, esto servía para que hubiera un equilibrio.

--- ¿Un equilibrio?

Gnauril asintió.

--- Un equilibrio entre los tres caracteres: FUERZA, PODER Y NOBLEZA. El Rey Lobo representaba la nobleza, el Rey Dios representaba el poder y el rey Umbrio la fuerza. Sin embargo la primera matriarca los veia de modo diferente. Ya no recuerdo muy bien esa musica, era un cántico que hablaba de los tres, sus ascensos y sus caídas. Y la mas dolorosa fue la caída del Rey Lobo.--- Gnuaril se esforzaba por recordar aquella canción pero o lograba recordar:--- ¡Vah! Supongo que la vejez me hace olvidar cosas. Hija, recuerda esto alunque olvides todo lo demás, es algo que me dijo tu abuela antes de morir y que fue una de las ultimas palabras del rey lobo antes de morir a manos de Serylda: " Serylda, todos les seres provenimos del reino espiritual y por ende estamos conectados a una fuerza creadora infinitamente en el universo, por ende esta muerte carnal no significa nada para mi; por que después de muchas vidas yo retornare y seré millones, tan solo me separas de este cuerpo."

Por alguna razón, aquellas palabras calaron fuerte en Thenglir, como una predicción hacia el futuro.

--- ¿Insinúas que.....? ¿El rey lobo profetizo su regreso?

Gnauril fruncio el ceño.

--- No exactamente, creo que el rey lobo intento enseñarle a Serylda algo. Algo que ella no pudo captar en su momento hasta que fue demasiado tarde. Cuando el rey lobo se dejo matar Serylda se percato del error y el alcance que había cometido, quiza fue por eso que viajo hasta el monte...

--- Targon.---- Dijo Thenglir.

--- Exacto, pero esa es otra historia, hay muchos fragmentos que hablan del porque viajo al Monte Targon; unos dicen por poder, otros por que buscaba un poder que detuviera una amenaza que había destrozado su.......

Gnuaril fruncio el ceño intentando recordar aquella parte, pero no, no pudo recordar. Mientras Thenglir intentaba sopesar aquello, recordó que en las constelaciones habia la imagen de un lobo abriendo las fauces, desde niña siempre se hacia la pregunta de por que esa estrella apuntaba hacia una montaña en especifico.

--- ¿Madre, recuerdas que una ves me contaste la historia del Rey troll que habia retado al dios de la casa del hogar?

Gnauril asintió.

--- ¿Y recuerdas la montaña donde habia quedado encerrado con su tesoro?

--- Asi es, ¿a que quieres llegar hija?

Thenglir inspiro y exhalo.

---La constelación del lobo apunta justo a esa montaña, ¿Porque?

Gnauril abrio mucho los ojos, percatandose de ese detalle tan evidente.

--- No lo se, pero.... Asumo que entre las riquezas de aquel rey rey habia un artefacto muy poderoso en particular, algo que el antiguo rey troll guardaba con recelo, ya decía la canción:

En un cofre algo vibraba.
Arma o lanza, nadie lo sabia.
El rey troll empuñarla buscada, pero el arma no cedía.
Frustrado el rey troll busco la forma, mas no lo logro.
Finalmente el arma no cedió.
Pues el guardamo de color carmesí brillaba.
En un cofre el arma esperaba.
La llegada de aquel que no podría reclamarla.
Púes cerrada con el troll estaba.
Tras una puerta de hierro estaba.
Forjada por un Dios.....

Gnuaril se detuvo sorprendida, percatandose de aquel vago y diminuto detalle, el arma, la constelación del lobo.

--- ¡Por los antiguos dioses del Freljord!---- Exclamo la anciana sorprendida, percatándose de los detalles de aquella canción infantil.--- ¡Jhalnar! ¡La Hoja Glacial! ¡La espada del invierno!

La anciana asintió al tiempo que Thenglir también lo hacia.

--- Encerrada, esperando a que alguien la reclame. ¿Todavia me pregunto si...? ¿Es posible que ese rey troll este vivo? Es increible que el Semidios Ornn no se halla dado cuenta de aquella arma, hubiera caido en buenas manos.

Gnuaril nego con la cabeza.

--- Recuerda la otra parte de la cancion:

Fuerte era el arma.
De una calidad invisible para humanos y semidioses.
Solo un dios pudo forjarla.
Pues dicho dios habia sido salvado por el rey de los lobos.
Así, el dios o aspecto forjo el arma.
Del corazón de una estrella caida.
Prendió su forja.
El espacio y las estrellas brillaron.
Ante el renacimiento de aquel que parecía muerto.
Solo el heredero podía reclamarlo, pues ni semidios ni aspecto podía empuñarlo.
La furia de una guardaba.
La ira de millones.

--- Si... Coincide mucho con el aspecto de la forja.

--- ¡Targon!

Gnaurio asintio.

--- ¿Como no me di cuenta de eso antes?

--- Es curioso que halla estado en una música infantil, oculta.

Thenglir volvió a beber su amarga infusión arrugando en ceño.

--- Y aun así lo hemos descubierto, pero no cometeremos el error de ir en su busca.

--- Y no lo pretendía.--- Dijo Thenglir.

--- Que esta conversacion quede entre las dos, ¿entiendes?

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#39

Thenglir asintió, y con aquel asentimiento , el día transcurrió.

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#40

Parte XI

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#41

Abrió los ojos y con ello le llegó una tremenda pesadez.

Las horas previas a su confinamiento en aquella yurta habían sido exhaustivas. Recordaba la lucha, recordaba el rostro ceñudo de aquella mujer, y sobre todo recordaba la golpiza que había recibido por parte de la misma. Claro, esa paliza también había llegado por parte suya, su ira se había descargado como una avalancha; era como si la fuerza de su manada se hubiera manifestado y hubiera lanzado a gritos su fuerza, la pelea con aquella mujer cuyo nombre era Thenglir había obliterado todo lo demás, se levantó y hecho a un lado el manto de lana de elnuk que tenía con sobre él. Apretó los dientes mientras su agudo sentido del oído era capaz de captar el rebuzno de los elnuks mas jóvenes, el rugido de los guerreros y más que todo el griterío de los niños jugando y cantando. No entendía lo que cantaban, era algo de un guerrero y un troll llamado Trundle, algo de una puerta y un escudo, de un hombre imbécil con bigote. El resto de la música le pareció estúpido, no entendía las risas, nada de eso le parecía gracioso, lo único que quería era irse, largarse, quizá lejos.

Entonces, para su extraño sentir, empezó a darse cuenta que alguien le había puesto ropa, alguien le había vendado las heridas y le habían hecho un corte de cabello. Su melena antes alargada era ahora una lobrega cabellera que le llegaba hasta los hombros, olia a una escencia que no pudo identificar, con rotundidad se dio cuenta que se habia bañado o que almenos le habian lavado la cabesa con alguna hierba.

observo la yurta en la que se encontraba, era ordenada, habían hierbas y medicamentos de todo tipo, mas allá como a unos 3 metros de distancia había una especie de tina con agua caliente, se salio de la cama en la que había estado recostado y acto seguido se dirigió hacia la tina, se sostuvo en cuatro patas como un lobo y empezó a andar, a cada paso que daba podia sentir un aroma distinto, había algunos que le agradaban y habían otros que eran sencillamente desagradables. Quizá después se dedicaría a explorar la yurta a lujo y detalle, ahora su único objetivo era llegar a aquella tina, había un olor en particular, un olor familiar. Olía ha......ha una manada. Sin embargo, recordar eso le trajo algo de nostalgia.

Entonces llego a la tina, se irguió en sus dos patas y se llevo el ocico a aquel vertedero de agua, olía a esencias, muy agradable. Luego noto que quería beber aquello, alargo la lengua y empezó a beber, pero al primer sorbo se dio cuenta que aquella agua era amarga e insípida. Arrugo la cara y se hecho para atrás gruñendo, beber aquella agua había sido lo mas asqueroso y le entraron ganas de derribar aquella tina, pero otro olor llamo su atención. Aquel olor fue tan familiar y repentino que de inmediato dejo de lado la tina y se fijo en una espacio de vertedero, mas bien parecía una olla; el olor que pudo captar fue tan vivido impulsado por un instinto fruto de sus cacerías, que en un momento empezó a avanzar con rapidez, en aquella olla había comida, se lanzo sobre la olla y de improviso la mordió, de pronto pareció que la carne dentro de aquella salio disparada de su respectivo orificio.

El joven lobo confundido, de repente empezó a observar aquella olla de piedra como un aferrimo enemigo, pero lo dejo de lado cuando observo la enorme carne que se le disponía en su delante: Primero se acerco y empezó a manotear la humeante carne como un lobo que revisara que no hubiera nada fuera de lo común, después empezó a olisquear, y por ultimo empezó a engullirlo. El joven salvaje comió el trozo medio hervido de carne y empezó a piafar y gruñir mientras lo hacia, aquella carne no era insípida, como la carne de varios ciervos que había devorado en el pasado. Aquella carne era tan deliciosa que empezó a devorarla con voracidad. Fue entonces, que en un preciso instante que duro aquel recuerdo; cuando creyó escuchar pasos dentro de la yurta. Alguien estaba en la yurta con el y lo espiaba.

Una ves mas como en el principio agudizo sus sentidos, soltó la carne y a cuatro patas empezó a gruñir y rugir, como un lobo defendiendo su comida. Con el rabillo del ojo empezó a captar un leve movimiento, y entonces con una agilidad fruto de varias cacerías salto sobre su presa. De inmediato creyó escuchar el chillido de una niña. El joven lobo cayo sobre ella y la niña pataleo para liberarse, pero el joven salvaje la tenia bien sujeta.

--- No me mates.--- Dijo la niña.

El joven lobo solo le contesto con un gruñido.

La niña se retorció para soltarse, pero el agarre del joven salvaje fue tan recio que pareció que una roca se hubiera sujetado en los delicados brazos de la niña. La niña intento gritar, pero el miedo le corto la garganta. Ambos, Freljordiana y joven salvaje se quedaron mirando por minutos. entonces en un movimiento casi perceptible el joven salvaje la soltó y se devolvió a su rutina de volver a engullir la carne medio devorada.

Hallie, si, la niña, se quedo ahí por cuestión de 10 segundos, pensando en la acción imprudente que había cometido. Aquel movimiento prácticamente ágil y veloz la había aterrorizada. ¿Era ese un movimiento de cacería? ¿Era emoción tan intensa en su corazón, seguido con aquel hundido en el estomago? ¿Era el miedo?

Hallie sopeso sus convicciones y se percato de que era así como el miedo atenazaba a una persona normal, si ese chico hubiera sido un lobo gigante ella hubiera sido niña muerta. De pronto se percato de que aquel joven que la había atacado estaba devorando los restos de carne que le habían quedado para el resto del frió invierno, intento moverse para evitar que quel joven devorara mas, pero no podía moverse, se quedo ahí mirando como el salvaje comía y comía.

Era increíble, ya se había comido toda una pierna de ciervo y aun le quedaban ganas de comer mas, aquel muchacho tenia un hambre voraz. Hallie, empezó a percatarse de que si se acababa la carne ella seria la siguiente comida o eso era lo que pensaba.

" Tengo que hacer algo". Pensó.

Correr seria una opción, pero no era viable, ya había visto la agilidad con que aquel joven salvaje la había capturado. Miro al joven, y este dirigió su mirada hacia ella y empezó a avanzar a cuatro patas.

--- ¡Aléjate! ¡No te acerques!---Grito Hallie, al tiempo que tomaba un cuchillo de cocina y lo alagaba a dos manos, pero luego noto que empezaba a temblar, claro, tenia miedo.

El joven lobo se detuvo, acto seguido se quedo ahí mirándola, indiferente.

Hallie también lo miro, pero no dijo nada. De repente pareció que el ambiente se había quedado congelado en esa imagen: El joven salvaje y la niña.

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#42

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#43

Dos horas antes de que el joven lobo fuese tomado por la curandera de la tribu.

Thenglir y su madre, la anciana Gnuaril, se habían dirigido hacia los terrenos de la curandera Eyram, si, la madre de Hallie, si la niña que tendría la fortuna o desgracia de cruzarse con el joven lobo. Por supuesto, Eyra era una mujer muy estricta; mas estricta aun con sus pertenencias, mucho de lo que algunos curanderos en el Freljord habian aprendido había sido por ella: Donde hacer un corte cuando un moretón estaba hinchado, como mantener en un coma inducido a un paciente cuando se le tenia que operar, como operar el cráneo de un hombre cuando un golpe mortal lo estaba hiriendo de muerte..... En fin, lo que otros sacerdotes o curanderos de otras tribus no podían, Eyra podía.

Varios peregrinos, el nor-este, nor-oeste y de otros clanes y tribus viajaban solo para verla y aprender de su infinito conocimiento. Sin embargo, ese día, justo ese día le llegaría una inesperada sorpresa. Un joven lobo, un joven salvaje que necesitaría de su atención.

Cuando la curandera escucho los golpes de puerta, y las gutural voz de la escaldad Gnauril supo o presintió que algo iba a cambiar en su vida, algo rotundamente increíble. Ya sea para bien o para mal, aquel acontecimiento, aquella acción cambiara la vida del joven lobo y de la gran Eyra; cuyo nombre aun se recuerda, entre los curanderos que la precedieron en la tribu garra implacable.

Cuando la venerable Eyra abrió la puerta, vio que Gnauril estaba acompañada de una comitiva de chico hombres, todos enormes fornidos y con el pelo blanco: llevaban una camilla a un muchacho no menos de 14 o 15 años, estaba tremendamente herido he inconsciente. De inmediato y por un instinto que Eyra había aprendido en sus años de practica la mujer pronostico que aquel joven no despertaría en 4 horas o poco mas o menos.

--- Venerable Eyra.--- Saludo Gnuaril con respeto.

--- Mi señora.--- Contesto esta a su ves.

Eyra observo a Thenglir, pero esta solo se limito a asentir y saludarla con un gesto cordial, un poco apresurado, pero a la curandera no le importo. De repente noto que la joven matriarca, hija de Gnauril había llegado cambiada, diferente, como su algún otro espíritu se hubiera apoderado de ella, le sorprendió ver aquella tranquilidad tan serena, a pesar de tener la cara algo amoratada y bien curada, mientras Eyra estaba metida en aquella disquisiciones, Thenglir hablo:

--- Gran y venerable Eyra, hoy he venido en son de paz y cordialidad; solo he vendio pedirte un gran favor.

Eyra miro al joven y luego a la exmatriarca Gnuari, después a los guerreros que la acompañaban y al final a Thenglir.

--- ¿Y si me niego? ¿Y si me niego a cumplir el favor que me pedís?--- Contesto Eyra, desafiante, la verdad es que no quería contestar así, pero lo hizo para ver su sus estimados huespedes o casi huespedes eran capaces de sucumbir a sus emociones y sentimientos, para ese momento el viento y el frio siempre rampantes habian dejado de rugir.

Thenglir quien estaba mas cerca se acerco con una sonrisa conciliadora a la curandera, quien se vio obligada a retrocer un paso, solo uno.

--- Cálmate Eyra, la Thenglir que conociste hace semanas murió.--- Dijo la matriarca tomándola de los hombros.

Aquella acción obviamente extraña en la matriarca sorprendió a la curandera, casi la confundió. Thenglir, hija de la gran Gnauril era una mujer que buscaba gloria y guerra; incluso ella, si la curandera, juraba que la tribu caería en desgracia si la sucesión se tomaba a su mando, pero en ese momento vio a una persona que era capaz de actuar con honestidad, con humildad, sobre todo humildad. ¿Que era lo que le había pasado? ¿Que especie de espíritu se había apoderado de Thenglir? Ya no era la niña arrogante y pedante del pasado. Su caracter era mas pulcro, educado.

--- Yo.....Yo tal vez---. Eyra vacilo en contestar.

--- Muy pocos te superan en las artes sanatorias, Eyra y aquellos que te superaron aprendieron de ti.

Eyra miro al joven lobo, era cierto, había escuchado que los guerreros de la comitiva de Thenglir habían regresado con un joven salvaje, su hija se lo había contado, pero ella creyó que eran exageraciones, los lobos gigantes no adoptaban niños humanos, se los comían, pero viendo a aquel muchacho empezó a darse cuenta de que en cierto modo había vivido en la tierra salvaje, junto a lobos gigantes.

--- Comprendo, pero sera bajo mis reglas. --- Señalo su yurta y acto seguido sonrió---, mi castillo, mis reglas.

los cuatro jurasangre que seguían a Gnauril y Thenglir abrieron la boca para protestar aquellas condiciones eran una obvia falta de respeto, pero Gnauril y Thenglir los acallaron con un movimiento de las manos.

--- Entendemos.--- Dijeron las dos al unisono.

Ambas matriarca y ex matriarca se miraron con una sonrisa, acto seguido, asintieron a los jurasangre que cargaban con el cuerpo de aquel joven salvaje que tantos problemas les habia dado.

Y asi el destino se marco, para tribu, para Eyra y sin saberlo para la tribu.

El destino y algo en lo que secretamente coincidencia acababa de abrirle la puerta a la Tribu Garra Implacable, y este parecía muy prometedor.

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Hace alrededor de 2 meses

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#45

Tras aquellos treinta minutos y tras una conversación que estaba durando como 2 horas; Eyra, la gran curandera y madre de una sola hija, se había empezado ha arrepentir. Se arrepintió aun mas de haber recibido a aquel joven salvaje en su yurta

"En que me he metido", pensó.

Thenglir y Gnauril esperaban muchas cosas de Eyra: se esperaba que fuera una enseña dora, una educadora y sobre todo se esperaba que aquel joven salvaje aprendiera a hablar el dialecto de su gente con total fluidez, como una persona y no como animal.

--- ¿Yo tenia pensado que....?

--- Se lo que tenias pensado Eyra, pero ya se lo pedimos a otros..... Y bueno ya sabe como esta la cuestión. La situación se puso difícil.

Eyra frunció el ceño.

--- Usted.... Usted me hizo una trampa---. Dijo Eyra con gravedad.--- Me hizo pensar que solo curaría a ese muchacho..... ¿Y? ¿Y si termina matándome? ¿y si termina matando a mi hija?

Esta vez Gnuaril sonrió, su sonrisa de abuela afable hizo que Eyra se sintiera aun mas incomoda.

--- Venerable Eyra, por favor. Tengo fe en usted, yo lo haría si pudiera, pero tengo que guiar a mi hija y mi hija tiene un pueblo que guiar, si la actual matriarca se ocupa de ese muchacho no habrá tiempo para atender las necesidades del pueblo. Nuestro deber es el pueblo y su deber sera tener a ese joven.

Eyra miro a Thenglir, la nueva matriarca solo se limito a asentir, aunque en sus ojos pudo captar la sombra de una pequeña diversión poco perceptible. Al final la curandera se dejo caer en una silla que teniua en la puerta, se llevo las manos a la cara, negó con la cabeza, pero al final cedió.

-- Esta bien, se cumplirá la voluntad de la matriarca.

Thenglir, Gnuaril y los jurasangre que los acompañaban asintieron, acto seguido procedieron a retirarse. Sin embargo antes de irse, Gnauril le entrego una planta. Eyra, tan perceptiva como siempre miro la mata de hojas extrañada y luego miro a Gnuaril.

--- ¿Porque me esta dando hoja de Cestrum?

Gnauril sonrió.

--- Usted sabe porque. No sea estúpida joven Eyra, tener a un niño salvaje puede ocasionar muchos problemas he incluso la muerte. Esto lo paralizara, al menos por el lapso de una hora, ahora nos retiramos tenemos un trato que cerrar, la garra invernal no tomara estas tierras como suyas.

Y con aquellas ultimas palabras Gnuaril se retiro.

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#46

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#47

Tras haber pasado aquellas dos horas, el tiempo se había volcado en contra de la hija de curandera.

Hallie, hija de la gran Eyra, estaba a punto de ser devorada, o eso era lo que pensaba la niña. El joven salvaje solo la miraba mientras la niña atemorizada y asustada observaba como el joven lobo se acercaba, lentamente, despacio, muy despacio.

Entonces, en un acto predatorial el joven lobo intento lanzarse a por la niña, con la intención única de atacar. Sin embargo, antes de que se efectuara el asesinato, un dardo tan delgado como una aguja se le clavo en el cuello; el joven salvaje se retorció por el dolor, luego se volteo para observar a su atacante. La mujer que había logrado ver estaba como a unos metros de distancia de el, la mujer portaba una cerbatana y la bajo para correr a por su hija que estaba tirada en el suelo, el joven salvaje se volteo dispuesto a saltar, pero sintió que las fuerzas se le escapaban, presa de aquella extraña fuerza que se sobreponía sobre el, intento forzarse a no dormir y caer inconsciente, pero no, al final su visión se empezó a nublar, sus manos y piernas le temblaron, acto seguido se tambaleo, presa de algún efecto alucinógeno.

--- Toooodddooo eeeeestaaaaa biiiiiieeeeen, hiiijaaaaa.

Cuando el joven salvaje escucho estas palabras, se estremeció, la voz sobre todo de la mujer que estaba con la niña se estaba distorsionando, como ecos y chillidos poco entendibles y estramboticos. Presa de aquella, extrañeza el joven lobo se sacudió la cabeza y luego intento forzar a su cuerpo a moverse, pero su cuerpo no respondía, sus articulaciones se sentían mas y mas adormecidas, como si una fuerza exterior o quizá interior le estuviera obligando a ponerse de rodillas, se vio las manos y tembló, luego vio a la mujer y a su hija y gruño. Gruño como aquellos lobos que se sienten frustrados por no capturar a su presa

Y después de aquellos segundos que en la perspectiva de Eyra y Hallie, duraron minutos el joven se desplomo dio solo dos pasos y al final se desplomo quedando inconsciente, esta ves por segunda ocasión.

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#48

Parte XII

Hace alrededor de 1 mes

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#49

Despertó, está ves por segunda vez.

Como en el principio, sus sentidos agudos se abrieron de improviso, lo primero que sintió fue la calidez de la cama, luego empezó a captar otra calidez; era la calidez propia de las personas, empezó a sentir un hundido en la parte derecha de la cama en la que había sido colocado y entonces olfateo, curioso, sospechoso. ¿Quien estaba con el? Escuchaba con perfección los sonidos de una exhalación. Luego alguien se removió de su cama, el un poco asustado se movió haciéndose para atrás.

Entonces visualizo un pelo de color rojizo, un rostro lleno de pecas color marrón. Era la ella, la niña que había atacado. El joven lobo gruño nuevamente dando a relucir unos dientes filosos, volvió a gruñir, pero esta vez no se dispuso a atacar, pero en su fuero interno si que quería. Luego una voz lo sorprendió:

---- Ya veo que despertaste.---- Dijo la curandera, mientras le llevaba una tentadora porción de carne.

El joven salvaje sorprendido por aquella repentina aparición se volteo para observar a su nueva captora, la mujer debía tener sus 35 de edad pero parecía de 25. Bueno, para ser precisos, el joven no sabia nada de edades, pero podía identificar cuando una carne era joven y otra vieja, sobre todo por el olor de la piel, cuando una persona tenia la carne joven esta emanaba un aroma suave y delicioso, pero cuando alguien ya era mayor este aroma podía llegar a ser amargo. Era lo mismo cuando probaba la carne, pero lo como sea, aquella mujer en su delante lo había sorprendido, el joven lobo con evidentes muestras de desasosiego miro primo la carne y luego a ella. Era evidente que el joven lobo estaba sopesando sus acciones, el salvaje estaba entre lanzarse a por el cuello de Eyra o arrebatarle aquella carne.

Al final escogió la carne. Con un movimiento rápido y feroz le arrebato la carne y con una brusquedad y voracidad inhumanas empezó a devorar.

La curandera sonrió haciendo un asentimiento.

---- Buen perro.---- Dijo.

El joven lobo la miro, con cierto aire de ironía y pudo captar un gesto burlón en los ojos de la mujer. Sin embargo, no pudo entender lo que decía, así que lo dejo pasar y se concentro en la carne que tenia delante.

---- ¿Y bien? ¿ya no sientes mareos?

El joven lobo la miro y gruño. Era evidente que aquel joven salvaje no entendía nada, solo sabia decir: "Te matare o te haré pedazos".

¿Quizá aquellas palabras las había escuchado de otra persona y se les había quedado grabadas. Así que Thenglir rió.

---- Pero que tonta, que hago hablando con alguien que ni sabe pronunciar bien una oración..... Sin embargo, creo que puedo corregir eso.---- Eyra dio una palmada y su hija, Hellie, despertó.---- Tu arriba, que no tengo tiempo para tus desmayos, tienes trabajo que hacer. Ademas, tienes que ayudarme con los preparados, infusiones y lo demás.

La niña que había estado dormida al lado del joven lobo se desperezo y emitió un bostezo que fue cortado de inmediato cuando se percato de que a su lado estaba aquel chico salvaje que lo había atacado.

Hellie de improviso se puso pálida, y se movió despacio de su cama. Eyra, quien era muy cuidadosa le hizo una seña a su hija para que se moviera con lentitud, su hija asintió con los ojos muy abiertos, por primera ves se movió con tremenda lentitud mientras el joven salvaje la veía con cautela. El joven parecía entre soltar la carne o quedarse mirando a Hellie, la niña con evidente muestras de desesperación empezó a sudar por el nerviosismo, ella sabia que aquel chico podía moverse con una velocidad atroz y atraparla entre sus fauces o boca o lo que sea; la niña se movió despacio dando un arrastre por segundo, cada movimiento era calculado y cuidadoso, al fin llego al borde de la cama y bajo los pies despacio, se movió suavemente mientras que de reojo no dejaba de mirar al joven salvaje que a su vez la miraba y gruñía.

Al final se dejo tropezar con un cierto aire de brusquedad, y allí tirada se puso sus zapatos con un cierta rapidez y luego se levanto lentamente. Ya parada empezó a percatase que el chico salvaje le había dejado de hacer caso y seguía en su empezó de mordisquear el hueso que su madre le había entregado.

---- ¡No te quedes ahí parada, muévete!---- Exclamo Eyra.

Hellie asintió y corrió hacia su pequeña sala de estudio, donde habían varias plantas: Muerdago, valeriana, sifax y algunas raíces venenosas como la raíz de pantano. Era muy evidente que Hellie estaba un poco exasperada por la repentina sorpresa de estar al lado del que habia sido casi su asesino, la niña demasiado asustada para contestar, demasiado conmocionada. Sin embargo, a Eyra le divirtió aquello, claro, sabia que lo que había ocurrido hace unos momentos era peligroso, pero tras haber pasado la tensión sonrió, casi quería reírse por la cara exasperada y sorpresiva de su hija, pero se contuvo.

Luego de un par de segundos el joven salvaje soltó su hueso rendido y estuvo apunto de echarse a dormir, pero Eyra le negó la oportunidad. Con un movimiento de una vara de madera que tenia en las manos le aplico un golpe en la cabeza; joven salvaje cerro los ojos por el leve dolor y a su vez le respondió con un gruñido, como queriendo decirle:

"A que a ha venido todo aquello".

----Tu no dormirás hasta que terminemos con el trabajo, me ayudaras en algo. Tengo pensado algo para ti y creo que me seras de utilidad hoy. ¿Podrás? ¿Después de todo la comida no es gratis? Ademas, ya me hacia falta la mano de un hombre para esto, sobre todo para la clase de trabajo que haremos.

El joven lobo la miro con desconcierto y luego hizo un sonido entre aullido y piafido extraño, que se escucho como un:

"Abuaguasaera".

Eyra la miro extrañada y alzo una ceja realmente extrañada y con una sonrisa que mostraba a todas luces su desconcierto, luego se echo a reír abiertamente.

--- No entiendo que es lo que has dicho, pero me pareció gracioso.---- Eyra se levanto y tomo un hacha que se encontraba debajo de su cama.

Entonces con una rapidez indomita el joven lobo se puso en guardia mirando el hacha y luego a la mujer, pero Eyra no le hizo caso.

Hace alrededor de 1 mes

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#50

En ves de fijarse en el joven lobo y su gruñido que poco a poco empezaba a transformarse y eclipsar a un rugido de cólera, la curandera se dedico a dirigirse hacia la puerta y abrirla con suavidad. De inmediato la cólera del joven salvaje eclipso a un bufido muy extraño que parecía de puro desconcierto.

---- ¿Pensaste que iba a atacarte a traición?---- La curandera se echo a reír.---- No soy lo que tu piensas, ven, me ayudaras a cortar unos cuantos arboles para la leña.

El joven salvaje emitió un sonido muy parecido al aullido de desconcierto de un perro cuando ve algo raro: primero miro el hacha, luego a Eyra y al final el bosque que se cernía en su delante, a los arboles, al aire libre.

---- Uh.... Ejlk Boogsque---- Pronuncio.

---- Si el bosque.

---- Le...... leee lleeelelele leña.

---- Si recogeremos leña.---. Asintió Eyra.

El joven lobo se levanto aunque su modo de caminar en dos patas era de un modo anormal, extraño podría decirse que usaba la parte frontal de sus pies para caminar, como aquellos wulfen que caminaba a dos patas pero que parecían bestias cazadoras de hombres.

"Tendré que corregir eso".Pensó

---- Bueno vamos.

El joven lobo asintió y así el destino se marco.

Sin sospecharlo, estos serian sus primeros pasos para volverse en un hombre y también para conocer su verdadero destino, sin saberlo el joven lobo estaba entrando en la senda del humano. Una senda que si bien le traería felicidad, también le encaminaría a la senda del dolor.

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#51

Parte XIII

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#52

Aquella tarde, el viento siempre gélido y cambiante se había vuelto tranquilo.

Era como si la presencia de aquel joven salvaje hubiera apaciguado una cercana tormenta de invierno. Los árboles, siempre meciéndose de izquierda a derecha ahora estaban... Quietos, todos y cada uno de ellos estaban tremendamente quietos. El bosque se había sumido en una tranquilidad absoluta, en un silencio un tanto extraño, para Eyra.

"El bosque esta demasiado..... Callado." Pensó mientras miraba a su alrededor, atrás el joven lobo la miraba.

El joven salvaje la seguía algo impaciente, empezó a gruñir, le incomodaba el abrigo de elnuk que su nueva captora le había proporcionado, le incomodaba las botas, le incomodaba todo. Por el, hubiera ido desnudo sin importarle el frió que acaecía, pero por ordenes expresas de Thenglir y la muy anciana Gnauril; Eyra estaba obligada a meter a aquel muchacho en el mundo humano, sin importar las consecuencias. Ese había sido el trato que había hecho con la matriarca y su madre. ¿Pero? ¿Como volver civilizado ha un joven que había vivido en una vida como salvaje? Aquello parecía un trabajo casi imposible. Casi... Sin embargo, otra duda atenazo su mente. ¿Como iba a enseñarle a escribir en runas y como demonios le iba a enseñar a leer? Era una misión casi imposible.

Su primera opción era.... La verdad es que no sabia cual opción tomar. ¿había una siquiera? No sabia por donde empezar. Quizá si empezaba por lo mas básico.... Pero como hacerlo. lo básico era leer. Eso era, cuando llegase a casa quizá podría empezar con algunas cuantas escrituras básicas y palabras sencillas; ya se había percatado que aquel joven salvaje aprendía con rapidez, así que no le resultaría difícil enseñarlo lo mas básico, pero aun así la duda atenazaba su alma, no sabia como reaccionaria el joven lobo si no asimilaba algo. Luego como de algo repentino, el joven lobo se detuvo.

Eyra se volteo y se percato que el muchacho se desviaba del camino, se dirigía hacia otra zona, guiado por un olor que ella no era capaz de captar. El joven lobo, curioso por aquel olor tan agradable que había aprendido a captar en su época como cazador con la manada corrio con una voracidad y un ansia de matar, comer. Podía percibir los latidos de una criatura cercana en el sector, así que corrió como una velocidad imparable, aquella era el hambre de sangre que el había aprendido en su estancia con los lobos gigantes; justo en ese momento aquel instinto volvió a activarse.

Eyra con evidentes muestras de furia y preocupación lo persiguió y por un palmo de segundo estuvo apunto de perderle el rastro, pero lo alcanzo. Al final el joven salvaje termino en una yurta desconocida que debía pertenecerle a una pareja recién unida, alrededor de la yurta había una treintena de elnuks jóvenes, hembras en su mayoría. El joven lobo cirniendose y escabullendose entre el ramaje se disponía a lanzarse sobre uno de los elnuks, envestirlo y devorarlo, pero antes de que lo hiciera Eyra lo detuvo.

Poniéndose delante del joven salvaje.

--- Ni se te ocurra.--- Dijo Eyra con un rostro que mostraba a todas luces su desacuerdo.

El joven lobo le gruñó y luego intento formular una palabra que más que palabra parecía una forma de replicar.

--- Aparg.... ta ..
.ta t... te. Mi... Mi..... Comida.

Eyra no se aparto, ahí se mantuvo firme, parada frente al joven salvaje con su mirada seria.

--- No.... Nos vamos al bosque, ahora. Ya te di de comer.

El joven solo le respondió con un gruñido.

---Mi.... Mi .... Pr.... Pre.... Presa.... Co.... Comida.

Eyra negó con la cabeza.

--- Ya te di de comer en la maldita Yurta. No voy a permitir que te pases del exceso. ¿Créeme no te gustará verme furiosa?

El joven lobo volvió a gruñir mirando a Eyra y al elnuk más cercano que se le disponía; lo a criatura bufó, rebuzno y miro al joven lobo con nerviosismo.

Entonces en un acto instintivo instaurado y producto de muchas cacerías el joven salvaje se lanzó con rapidez hacia el elnuk más cercano con un aullido que eclipsó a un rugido poco humano. Eyra quien se encontraba más cerca se movió lo más rápido que pudo y cálculo sus siguiente movimiento.

Cuando el joven salvaje salto, dejo una pequeña abertura abierta y la curandera uso ese pequeño y casi diminuto error para lanzarse a por él. Al final ambos: curandera y salvaje terminaron impactando en pleno lance, el uno con el otro y cayendo al suelo, y con una rapidez, producto de una vida pasada en la guardia helada y en los niños del hielo, Eyra rodeo su manos derecha he izquierda en el cuello y nuca del joven, acto seguido enroscó sus piernas casi en la altura de la cintura para inmovilizarlo.

El joven lobo grito, chilló, regateó, pero sólo consiguió quedar en ridículo.

--- Chilla lo que quieras..... No te voy a soltar hasta que me prometas que noe desobedeceras, ¿entiendes?

El joven lobo solo se limitó a apretar los puños y los dientes.

--- Te mataré--- Aquella palabra si que la dijo con claridad.

Eyra solo sonrió.

--- Estoy casi segura que si. Pero no mientras yo te tenga atrapado.

Entonces casi de pronto y de improviso, los ojos del joven se empezaron a volver rojos y lo único que dijo fue:

--- N..... N....No.... Es Ju...Jus...Justo.

Eyra se quedó helada, aunque sin entender el significado de aquellas palabras en su totalidad. Había cierto llanto y tristeza en aquellas palabras y Eyra debilitó su agarre. Ese momento de descuido, quizá de pena, le costo el control de la contienda.

El joven lobo se volteó con rapidez y revolviéndose del agarre de la curandera la tomo del cuello y la arrastró hasta el pie de un árbol. Fue ahí también cuando Eyra se percató de que aquel joven salvaje había cambiado, sus ojos azules eran rojos como la sangre, sus mirada gélida y feroz. Aquella intensidad dejo helada a la curandera.

Eyra quien casi nunca había sentido miedo en su vida. Empezó a sentir aquel extraño hundido en el estómago, seguido por una punzada en el pecho que se le clavaba más profundamente, tenía los ojos abiertos de par en par.

"¿Pero de dónde demonios sacaron a este muchacho?"

De pronto se percató de que aquel joven tenía los dientes apretados, la mano que rodeaba su cuello se fue apretando poco a poco hasta volverse en una zarpa que se cerraba con mas reticencia. Eyra empezó a sentir que le faltaba aire e intento con todas sus fuerzas zafarse de aquel agarré, pero no logro nada, la mano del joven lobo se llenó de venas gruesas mientras la presion se hacia mas intensa.

--- Ustedes.... as.... asesi...nos d...d....de fami...lía.

Entonces la desesperación de Eyra se volvió en desconcierto cuando unas gotas de lágrimas empezaron a caer en su mejilla, aquellas eran las lágrimas del joven lobo, eran lágrimas de rabia, de dolor, de pérdida.

La curandera de la tribu se quedó ahí, mirando atónita aquel gesto de tristeza. Luego en un movimiento brusco y apresurado el joven la soltó y corrió.

Eyra le siguió con la mirada, y se percató de que se dirigía a lo más profundo del bosque. Está vez la curandera no pudo seguirle el rastro y el joven lobo se perdió en la inmensidad del bosque.

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#53

PARTE XIV

Hace alrededor de 1 mes

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#54

Tras aquel extraño desbande, Eyra se había dedicado a buscar al joven lobo por todo el bosque, mas no encontró nada mas que soledad. Una soledad que la acompaño hasta la noche.

El bosque que se extendía ante ella, era como un páramo desolado, los arboles parecían emitir un crujido extraño, y la curandera los miro extrañada. Era si aquel bosque estuviera cantando una salmodia melancólica, era como si los arboles estuvieran cantando.

Desesperada por todo aquello se dirigió directamente hacia el campamento con la esperanza de encontrar a Thenglir y explicarle lo ocurrido, pero para su sorpresa se había encontrado con Gnauril. La anciana ex matriarca le había preguntado el propósito de su visita a lo que Eyra se vio obligada a responder con la verdad y nada mas que la verdad.

--- ¿De modo que se perdió en el bosque?--- Inquirió Gnauril.

--- Yo... Fue mi culpa.... No bedi dejar que las emociones me dominaran.

Gnaurio negó con la cabeza, acto seguido le hizo un gesto a la curandera para que se calmara. Sin embargo habia en sus ojos una mirada llena de reprimenda.

--- Esta haciendo mal su encargo, Eyra. Esta vez, iré yo sola a buscarlo. No quiero que me sigas.

Eyra asintió y luego mirando alrededor de la yurta de Gnauril se percato de que Thenglir no estaba en la yurta y luego, no pudiendo aguantar la curiosidad.

--- Disculpe que la importune, gran madre Gnauril.

La anciana se volvio para mirar a Eyra.

--- ¿Que ocurre Eyra?

--- ¿Su hija? ¿A donde se dirigió?

---Mi hija se dirigió a los témpanos de hielo; dijo que quiere cumplir una promesa que le hizo a una mujer en el bosque, en este preciso momento esta traendo el cadáver de la madre de aquel joven lobo. Quiere darle un buen entierro.

Eyra frunció en ceño sin comprenderlo del todo. Mas bien, habían muchas cosas que no comprendía. No comprendía de donde habían sacado a aquel joven salvaje. No comprendía el cambio de actitud de Thenglir, no comprendía nada de nada.

--- Sabe algo gran Gnauril, la nueva Thenglir que vi esta mañana.... Era muy diferente a la mujer pedante y arrogante que conocimos en el principio. ¿Que cree que halla pasado?

Gnauril sonrió como una madre orgullosa.

--- No lo se, pero si de algo estoy segura es que..... Muchas cosas se han vuelto raras en la tribu desde la llegada del joven lobo. Es mas, creo que su llegada y la muerte de la loba blanca han cambiado de lleno la actitud de mi hija, no se exactamente que fue lo que ocurrio en los témpanos, pero... Lo que sea que le halla pasado... Me siento agradecida.

Eyra asintió con una sonrisa.

--- Thenglir sera una buena matriarca. Lo presiento--- Dijo Eyra con tono deliberado.

Gnauril solo se limito a asentir y con una sonrisa se retiro de su tienda.

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#55

......

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#56

Ya habían pasado 2 horas.

Gnauril se encaminaba hacia los baldíos. Los baldíos eran montículos de hielo de donde surgía el río Rackenflag que se conectaba a las demás corrientes heladas era por así decirlo, el segundo inicio de una de las fuentes de agua en el norte helado.

Y que por pura suerte había caído a manos de La Garra Implacable. Está era la razón del por que Sejuani y los sacerdotes ursinos habían querido amalgamar a la tribu. Esta fuente de agua podía abastecer a una tribu por años, milenios y decenios.

Gnauril, quien con su finísimo instinto había captado aquello, había logrado advertir a su hija sobre el peligro de aliarse con la Garra Invernal. Sobre todo con los chamanes ursinos. Sin embargo, sabía que aquella paz en la tribu que le había heredado a su hijano sería para siempre; en algún momento la Garra Invernal atacaría, por desgracia para la Garra Invernal, sobre todo para los osunos de la matriarca Sejuani ningún osunos podría atravesar en Río sin morir antes de intertarlo. El río de Rackenflag era tan helado que que el solo contacto con este ya era un suicidio.

Los osunos que habían intentado ingresar habían muerto congelados y sus cuerpos habían sido arrastrados por la corriente para perderse en una sacudida infrecuente, chocando contra las rocas hasta terminar en cualquier parte del Freljord.

Gnauril sabía que aquel río era una gran defensa. Sin embargo le preocupaba el puente. El puente había sido construido por su madre la gran Aesith, quien con mucho esfuerzo y sacrificio había logrado formar un pasaje hacia el otro extremo del río y proporcionado una vía segura para todos los viajeros y extranjeros que quisieran aprender sobre los viejas costumbres que según se dice el Rey Lobo les había dejado a la tribu, pero por supuesto eso había sido hace mucho, muchísimas tiempo. Ahora nadie quería aprender, nadie quería escuchar la sabiduría de un mito olvidado. Sin embargo, Eyra había sido una excepción. La mujer había llegado de joven, y ya ha sus 17 años había querido aprender todos los secretos de la medicina tradicional. Eyra era una gran aprendiz, recordó su primera enseñanza, recordó como ella la gran Gnauril le había enseñado los secretos de las plantas y como buscarlas, los nombres, las formas y las estaciones en las que se debía usar una planta en específico. La gran curandera de los Garra Implacable era por mucho la mejor de todo el Freljord, lo que la magia de los sacerdotes escarchados, peregrinos de la Guardia Helada y pregonadores de la gran Señora de Hielo, Lissandra, no podía curar. Eyra podía, aunque eso requiriera de tiempo. El arte de la curación tradicional era regalo del rey lobo o eso era lo que le decía el viejo Floki, entonces como si recordara una experiencia del pasado recordó las palabra del anciano:

"Que todos teman al Señor del invierno y la ruina, pues es el verdugo, el azote y la muerte es. Que todos respeten la sabiduría ancestral del rey lobo, pues hombre y dios es, que todos le teman al verdugo del Freljord, pues la ira y la furia encarnada es. La furia de un dios, la ira de un lobo, la nobleza de wulfen."

Era extraño... aquella fue la primera vez que recordó algo con tanta claridad. Gnauril había empezado a creer que la aparición de aquel joven lobo no solo presagiaba un cambio para el Freljord, sino para su incontrolable hija, en dos días referentes a su encuentro y lucha con aquel joven salvaje Thenglir había cambiado, no solo en actitud, sino en carácter. Era ahora, en los momentos mas importantes de la historia de la tribu cuando su hija estaba comportarse como una líder echa y derecha, y como una mocosa arrogante, muy similar a la matriarca Sejuani de la Garra Invernal. Sin embargo quedaba otra cuestión: ¿Como lograría Eyra, la curandera de la tribu anexionar a aquel joven salvaje que tantos problemas le estaba dando? Educar a un joven, eso era lo difícil. Educar a un joven.

"Bueno, solo me queda tener fe." Pensó Gnuaril mientras miraba una huella humana en la nieve, al tiempo que se agachaba para tocarla con las yemas de los dedos.

Gnauril frunció el ceño.

"Esta cerca." Volvió a pensar mientras miraba de derecha a izquierda.

Y entonces con un finísimo instinto y una aguda percepción auditiva pudo captar en sonido de un gruñido, seguido por el familiar sonido de algún ser comiéndose a otro ser;

"Uhm... Se puso a cazar, la sangre es reciente" Miro la sangre roja y empezo a seguirla.

Aquel rastro de sangre le estaba dando el camino a Gnauril para encontrar lo que había estado buscando, cruzo una serie de matorrales y ahí lo encontró. El joven lobo estaba con un conejo en la boca, el animal estaba con el cuello desgarrado y muerto, el joven salvaje le había cortado la yugular y empezaba a comerlo. Sin embargo, se detuvo cuando vio a la anciana.

---¿Asi que estabas aquí?

El joven salvaje miro al conejo muerto y luego a Gnauril, tenia en el rostro una expresión furiosa. ¿QUIEN DEMONIOS ERA AQUELLA MUJER?

--- M...... Mi....Mi... P....prrerer... Pras... Alimento.

Gnauril sonrió y se movió cautelosamente rodeando al joven salvaje cogió algunas maderas secas tiradas en la nieve y empezó a reunirlas.

--- Tranquilo, no soy tu enemiga.

El joven salvaje, aun con el conejo en la boca la miraba fijamente, escrupulosamente, atentamente; quiza estaba sopesando el momento de lanzarse a por el cuello de la anciana y devorarlo, pero algo en el interior del joven salvaje le decía que atacar a esta anciana no seria muy prudente, así que solo se dedico a observarla con cautela, al tiempo que gruñia y le mostraba los dientes filosos.

Gnuaril se preguntaba si aquel joven salvaje habria nacido con aquellos dientes o el mismo se los había hecho; por supuesto no podría preguntarle su origen, quizá era posible que aquel joven habria vivido toda su vida desde bebe con aquellos lobos gigantes y era ahora, justo en ese momento cuando empezaba a interacctuar con personas.

---T... Tu... No ser.... Familia.

Gnauril sonrio.

--- Vaya veo que has aprendido a hablar. ¿Seguramente ya te cruzaste con otras personas antes de cruzarte con mi hija?

--- Per.... Per.... Perso....so....nas

Gnauril asintió, le sorprendía la facilidad con que aquel joven captaba las palabras.

--- Así es, personas.... Otras tribus.--- Esta ves empezó a hablar con mas lentitud, mientras encendía una fogata improvisada.

Cuando el fuego se encendió el joven salvaje retrocedió, pero habai algo en aquel fuego que quisiera estar cerca de el. Era..... Acogedor. Con sigilo se acerco al fuego, encontró su lugar perfecto y se sento justo delante del fuego y de Gnauril.

--- Trff.. Trijhs...Tribus, he visr... visto .... Tri... Tribus.

--- Si, tal vez te cruzaste con alguna otra tribu aparte de la mía y te percataste un parecido entre ellos y tu. Quizá escuchaste.....

--- Ho... Hombres.... Que.... se transfo.... forrth....forman en .....en ... osos.... Manada.... Mataba.... Ho.. hombres que se transformaban en ... en... en o... osos..... Madre ... Madre.. s...ss.....s....se... los ....comía.... vi... vi...vi..vos.... Nostros.--- gruño cuando no pudo decir aquella palabra con exactitud.--- Mata... Matabamos... hom... hom.. hombres.... oso.

El joven lobo gruño otra vez, le había costado decir todas esas palabras, le había costado muchísimo, casi se sentía exahusto. Inhalo y exhalo como si hubiera hecho ejercicio, pero luego intento relajarse.

--- Osunos. Ustedes mataban osunos.

--- Le ... Le... aran... arran..que, la cabe...za a uno de ... de .... esos... osos, mi... mi... mi ... hermano....Fe... Fenrrr..rrrr...rrrir, ma.. mato a uno de ... de los que llevaban.... masca..mascara ... de...de..de ....cier..ciervooooo.

Gnauril fruncio el ceño, cuando habia aprendido a identificar a un hermano, como y quien le habia enseñado.

--- De modo que dieron con una comitiva que se dirigía.....--- En ese momento, Gnauril se percato de que la Garra invernal había enviado a sus osunos y a algunos sacerdotes ursinos para eliminar a la tribu al completo, quiza tras acabar con la tribu Sejuani tomaria lo importante y extenderia su territorio

"La matriarca de la Garra invernal no es idiota, para no sucumbir ante el espiritu del oso envio una comitiva para acabar con nosotros en vez de ir ella personalmente.... Eso explica muchas cosas."

--- No... No es Ju... justo.

Gnauril se quedo sorprendida, habia estado tan sumergida en su nuevo descubrimiento que habia olvidado por un instante que aquel joven estaba ahí con ella. El joven lobo tenia un matiz.. Extraño, había una expresión de absoluto dolor en su mirada. La ex-matriarca tenia que hacer algo, decir algo, pero por primera ves en su vida no se le ocurría ni media. Aquella y solo aquella vez fue la primera ves que se sintió frustrada por no saber como consolar a un jobven que estaba pasando por un momento difícil en su vida. Echo un suspiro, miro el fuego, luego miro los arboles, todo esto en 1 minuto. Luego se acerco cuidadosamente al joven salvaje, se sentó a su lado y noto que aquel joven estaba llorando.

--- Hay muchas cosas que no lo son. Hay muchas cosas que no son justas, y muchas de ellas aveces son crueles: nos lastiman por dentro y por fuera.

--- Tu... tu hija......uh..uh....es una asesina.

Se sorprendió de que aquel joven apenas analfabeto dijera palabras un tanto hirientes. Sin embargo, solo se limito a resoplar.

#57

--- Mi hija, Thenglir cometió errores y el peor, quizá, fue matar a esa manada de lobos. Se que nos atacaron por carne y suministros, pero..... No.... Creo que no hay peros en esto. Mi hija de niña fue muy pedante, siempre quiso mostrar su superioridad ante todos, mostrar que era digna. --- Gnauril sonrió y el joven lobo la miro un tanto extrañado. Claro aquel chico si le entendía, pero no sabia formular bien las palabras, ese, ese era el único problema .--- Creo que el cruzarse con tu manada y contigo, la cambiaron, si no para mal, si para bien. Por eso te lo agradezco. Yo se, que te hicimos daño y ese daño quizá no se pueda reparar, pero déjanos que almenos redimamos nuestro daño, deja que te convirtamos en alguien mas grande de lo que ya eres.

El joven lobo solo se limito a mirarla había una expresión de cierta reticencia, pero al final pareció asentir.

--- Hoy lastimaste a Eyra, pero ella lo pasara por alto, te perdona--- Gnauril lo miro con agudeza cuando se percato de que el joven lobo gruñía ante la mención de la curandera.--- Se que no te agrada, pero Eyra es buena persona.

--- Ell.. Ella n...no qui..quiso que comiera.

Gnauril miro al joven con cierto aire juzgador, pero al cabo de un rato sonrió.

--- Esos Elnuks eran ajenos, no le pertenecían a Eyra, pudiste haberla metido en problemas y tu pudiste haber acabado asesina o mucho peor ensartado por una lanza. Eyra solo actuó como con prudencia, se que estabas frustrado por como actuó, pero debes entender que no toda tu vida vas a vivir así. Quiza algún día con el tiempo puedas formar un lazo con ella, sino maternal, si de amistad. De eso se trata todo esto, se trata de formar lazos, algunos de amistad, otros de fraternidad y otros de amor. Trata de entender a Eyra y a su hija, vinculate con ellas, haz que ellas sean tu mundo y tu el suyo. Muestrales que este mundo salvaje también tiene cosas que ofrecer y deja que ellas te muestren que el mundo humano también tiene cosas que dar, te digo esto, por que, habrá un día en el que no tendrás a nadie y te sentirás solo y créeme que aquellos que viven en la soledad, viven con odio en su corazón.

Gnauril se levanto, el joven lobo aun seguía mirando el fuego, pero cuando la ex -matriarca se levanto, esta le tendió la mano.

--- Ven, ya es hora. Ademas, mañana enterraremos como es debido a tu madre.

El joven lobo se percato de pronto que se refería a la venerable loba blanca y como un niño que tiene vergüenza de mostrar sus lagrimas y dolor, lloro en silencio y mientras lloraba en silencio Gnauril lo abrazo como a un hijo que hubiera sufrido una perdida terrible y fue entonces cuando el joven lobo dejo caer aquel muro de voluntad lloro abiertamente. Pues el dolor es dolor y el dolor había que compensarlo con amor.

Y gracias a ese gesto Gnauril pudo descubrir el sendero de nobleza y gracias a ese abrazo el joven lobo pudo descubrir el sendero del amor, a pesar de muchas cosas, lo descubrió y así como cuando estuvo con su manada pudo sentir el calor y la cordialidad de su familia en ese abrazo.

Y así la noche transcurrió, ante la mirada silente de la luna y ante un viento suave como la briza de un nuevo amanecer.

#58

PARTE XIV

#59

La noche había transcurrido como el relámpago de una tormenta.

Eyra quien se había quedado en la yurta de Gnauril tubo la mala suerte de cruzarse con la matriarca Thenglir quien al principio se mostró cordial hasta que al final descubrió la verdadera razón por la que la cura será había visitado a su madre.

Thenglir, al principio intentó a muchas luces controlar su enojó.... No lo logró, su primer enfado fue por el echo de de Eyra no hubiera hecho bien su trabajo y su segundo enfadó y quizá el último fue por que dejó a su madre pernoctar sola en un invierno tan feroz como el que acaecia en aquella época.

--- ¿Se puede saber que demonios te ocurre?

--- Yo.... Pensé.

Thenglir desvío la mirada llevándose las manos a la cabeza.

--- Solo te dejamos una tarea, y era sencilla.

--- Lo se, pero se me salió de control... Yo...

Thenglir se levantó del asiento donde había estado, y con una agilidad feroz y llena habilidad tomo por el cuello de Eyra y y empezó a apretar. Su mirada gélida dejando fría, casi helada a la curandera.

--- Si algo le llega a pasar a mí madre, tu pagarás con tu vida, ¿entendiste?

Eyra no supo si asentir o sentirse de acuerdo. No tuvo tiempo de pensar. Entonces presa de un control impecable se reafirmó y simplemente asintió.

Thenglir pareció captar aquella tranquilidad y solo.se.limito.a fruncir el ceño como si intentará o tratará.

--- Por tu bien, esperemos que mi madre.....

---¡Basta Thenglir!

La matriarca se dio la vuelta soltando de inmediato a Eyra. Ahi estaba Gnauril, estaba sorprendida. Su madre la venerable Gnauril estaba sana y salva.

--- Hay hija, has crecido en muchas cosas y, sin embargo, veo que no has crecido en muchas otras --- La ex-matriarca hecho un suspiró, luego miro a Eyra.--- Y usted Eyra, no cometa el error de despistarse. Recuerda que este muchacho.--- Y al decir muchacho jalo al joven salvaje exponiendolo delante de su hija y de la curandera.--- Es su responsabilidad, le dejamos un encargó y usted está fallando, por otro lado.--- Está vez la anciana miro con fijeza a su hija.--- Thenglir, aprende a controlar tus emociones. Recuerda que el control hace al guerrero.--- La anciana hecho un resoplido largo y tendido y acto.seguido fijo su mirada en el joven lobo.--- Eyra.

La curandera levantó la mirada para fijarlos en los ojos duros como el hielo de Gnauril

--- El joven quiere decirte algo.--- Gnauril miro al joven salvaje y le.dio un pequeño empujón para animarlo a hablar.

El joven lobo, con evidentes muestras de enfadó refunfuñó algo por lo bajo y se acercó a Eyra.

--- Yo pi.... Pido per...per... perdón, por cual.....cualq...cualquier moles..s....s...tía que pude ha...haber causado.

Los guerreros que estaban con Thenglir quisieron hecharse a reír con ganas, pero contuvieron sus risas, incluso algunas Valkir que estaba presentes sonrieron por lo bajo ocultado su burla. Hasta que alguien no se contuvo y se hecho a reír.

Y entonces la risa se convirtió de pronto en el sonido de un golpe duro. Un golpe que resonó en toda la yurta.

--- ¿Que te parece gracioso, Erickson?

Erickson con evidentes muestras de extrañeza miro al joven lobo, luego a la curandera, después a la ex-matriarca y al final a Thenglir, su matriarca. Está tenía una rostro severo he Implacable, sus ojos estaban abiertos de par en par y su rostro mostraba una furia que perturbó al guerrero.

--- Mi se.... se.... señora..
Yo.

--- ¿Te he preguntado? ¿Que es lo que te parece tan gracioso? Tengo muchas ganas de que me cuentes el chiste, yo también quiero reírme.

Al ver que Erickson no respondía y se mantenía en el suelo con la cara de desconcierto y masajeandose la barbilla, Thenglir dejo de mirarlo, y miro a sus hombres y mujeres.

--- ¿Que les parece gracioso?

Nadie dijo nada.

--- Acabamos de traer el cuerpo de un ser venerable, acabo de compartir con vosotros lo ocurrido en los tempranos y me compensan con risas burlonas. --- Thenglir negó con la cabeza.--- Me decepcionan, todos. Tus más que nada padre.

Harald padre de Thenglir y jurasangre de Gnauril quizo protestar, pero la sola mirada de Gnauril hizo que palideciera y no dijo nada.

--- Padre, se supone que yo te di a estos hombres y mujeres para que les brindaras carácter. No para que se volvieron a tus bufones personales.

--- Lo se y ....

Thenglir negó con la cabeza.

--- ¿Entonces si lo sabes? ¿Porque te ríes? ¿Por qué en ves de reírte, no pusiste orden?

Thenglir se dirigió hacia los hombres y mujeres que tenía delante.

--- ¿Creen que no me he dado cuenta? Todos ustedes aquí, se estaban burlando. ¿Creen que esto es gracioso?

Nadie volvió a decir nada. Thenglir solo se limitó a observarlos y luego señaló al joven lobo.

--- Este muchacho, será alguien grande, sino ahora sí en el futuro. Lo único que les pido es que San más prudentes y traten de entender y para la próxima.

Está ves Thenglir se fijó en su padre.

---... Padre... Trata de ser más ordenado con tus hombres y mujeres. Se supone que son a ellos a los que diriges.

Harald asintió, dándole a entender a su hija que entendía, luego se adelantó unos pasos y levantó a Erickson.

--- Entendemos.--- Fue lo único que dijo Harald y se retiró ordenando a sus hombres y a sus Valkir a retirasen de la yurta.

#60

PARTE XVI

#61

Entonces llego el día.

La mañana estaba seguida por un silencio sepulcral, el viento siempre gélido había dejado de rugir, los arboles dejaron de mecerse y crujir su salmodia matutina, el único sonido lo emitía el simple aullido de un perro y las conflagraciones de la anciana Gnauril quien se habia ofrecido a dar el entierro apropiado a la venerable loba blanca. De hecho, aquello no iba a ser un entierro, mas bien iba a ser una despedida ritualista. Al final de aquella ceremonia se prendería el cuerpo en las llamas, para dejar que el alma de la venerable loba viajara libre por el reino etereo y asi pudiera reencarnar en otro ser.

--- Hoy.--- Empezó Gnauril.--- ponemos en manifiesto nuestro pesar. Que los grandes espiritus de nuestros antepasados guíen este espíritu al mejor camino, pido a los dioses viejos y nuevos que le brinden un descanso y la mejor de las acogidas. Hoy, despedimos a una madre, a una guerrera, a una líder.

El joven lobo estaba al lado de Thenglir y de Gnauril.

Si bien no le agradaba estar cerca de la asesina de su madre, simplemente lo tolero a pedido de Eyra quien se encontraba atrás de el.

"Mañana estarás al frente, no quiero que reacciones de manera agresiva. Lo ultimo que quiero esque se arme un escándalo lleno de rabietas. prométeme que no harás nada que te ponga en compromiso con la tribu."

Aquellas fueron las palabras que le dijo Eyra, y el joven salvaje las recordaba con mucho ahincó. Recordó que le había asentido, recordó que le había dicho que no se preocupara y mas que todo recordó haberle pedido perdón a Hellie por haber intentado devorarla el día anterior, cuando se conocieron. Sin embargo, Hellie no mostró aquella cordialidad, simplemente lo ignoro. Era evidente, estaba aun resentida con el joven. Sin embargo en ese instante, la mirada su mirada se fijo en la loba enorme que tenia en frente; 15 años, habian sido 15 años los que aquella loba gigante lo había criado; durante el transcurso de esa epoca recordaba las noches de luna, las noches de caceria, los dias en los que jugaba con sus hermanos. ¿Que había ocurrido con Fenrrir? Su hermano era un lobo negro que habia estado en con el incluso en los peores momentos. ¿Que había ocurrido con el?

El único recuerdo que tenia en esos momentos fue el de su hermano arrastrando a una de aquellas valkir y llevándosela a lo profundo del bosque. Después de eso le perdió el olor y la pista. Fue justo en ese instante, cuando se dio cuenta que quizá jamas volvería a ver a su hermano. Lo echaría de menos. Echaría de menos la vida libre en el bosque y en los témpanos, una parte de su interior exigía venganza, y la otra,..... La otra exigía una calma y un cambio impertérritos. La verdad es que no sabia que hacer, si escapaba, seria un lobo solitario; sin embargo, si se quedaba seria...... ¿Un hombre?

"No" Fue lo único que pensó."Soy un lobo"

Eso si que no lo tartamudeo. Recordaba a las tribus con las que se había enfrentado a aquellos hombres oso y esos chamanes que había decapitado con las manos, recordaba la unidad de la manada, de la familia. Luego alzo la mirada y miro a la que antaño había sido su madre. Al menos no había muerto de manera atroz, al menos no habían usado su piel como abrigo.

--- Hoy te despedimos con honor, luchaste y moriste luchando. ¡Demosle honor!

El resto de los presentes asintieron con aprobación.

Cuando Gnuauril termino su salmodia, todos los miembros de la tribu miraron al joven salvaje. Thenglir se acerco y le indico con señas que se acercaba al cuerpo difunto de su madre. Era quizá una costumbre entre la tribu: El miembro o familiar de un pariente difunto tenia que acercarse al cuerpo caído de su pariente, para así darle una despedida personal y quizá conservar algo preciado del familiar difunto.

El joven lobo miro a Thenglir, no con odio, solo con seriedad.

Aquella mujer le había matado a la familia, pero otra vez volvió a recordar las palabras de Gnauril.

"Deja que redimamos nuestro error"

Tal ves a esto se refería la anciana, ha ofrecer un entierro apropiado a una loba que habia muerto protegiendo a la familia, a su hijo.

--- ¿Ya lo viste? --- Dijo un hombre cruzando los brazos.--- La ex-matriarca y su hija están dando entierro ceremonial a un animal salvaje. Si estamos llegando a esto..... ¿No me imagino a que llegaremos en el futuro?

El joven salvaje miro al hombre, apretó los dientes y por un palmo de segundo estuvo dispuesto a lanzarse hacia aquel individuo y arrancarle el cuello, pero se controlo, estaba ahí para despedir a su madre, no para matar a un idiota.

Se acerco a la tortera ceremonial, en la cima estaba posada su madre. La verdad es que al verla tan de cerca le pareció dormida, la loba no estaba de costado, no estaba recostada de izquierda o derecha, estaba recta, con los ojos cerrados y con la cabeza mirando de frente. El joven lobo llego al ultimo escalón y acaricio el pelaje de su madre. Sintió su calidez, su abrigo y en un acto instintivo acerco su frente a la frente amplia de su madre, cerro los ojos, mientras los recuerdos y el dolor lo llenaban, y mientras aquel dolor lo abrazaba se juro a su mismo que nunca mas. Luego tras haber pasado su dolor y acongoja, metió su brazo en las fauces de la loba y con fuerza tiro uno de los caninos de su madre, acto seguido lo arranco: El canino era enorme, casi parecía una daga gigante, luego bajo de los escalones y solo volteo una ves para ver a la loba blanca, su madre saco la antorcha de uno de los estantes y arrojo el fuego a la torreta donde se encontraba el cuerpo de su madre. Respiro profundamente y se prometió que no permitiría que otros le arrebataran lo que mas amaba.

"DE ESTO SE TRATA, DE PROTEGER, DE AMAR. DE AÑORARLO. DE CREAR VÍNCULOS, SE QUE NOS ODIAS PERO QUIERO QUE NOS PERMITAS REDIMIRNOS"

El asunto con la garra implacable había terminado. Que le hubieran permitido despedirse de su madre, que le hubieran dado un entierro y una despedida apropiada.... Eso decía mucho de lo que pretendían. Se prometió que aprendería de ellos, quizá con el tiempo podria crear vinculos con aquella gente, aunque quizá le costaría.

Y mientras aquella palabras retumbaban en su cabeza y el cuerpo de la loba blanca se consumía, el joven lobo, quien en el futuro seria conocido como Vulvain; se volvió a jurar que nunca mas.

#62

Parte XVII

"2 MESES DESPUÉS"

#63

Aquellas dos meses estuvieron llenos de silencio.

Eyra se esforzaba mucho para hacer que aquel joven se integrara e interactuara con la gente de la tribu. Sin embargo, aquel joven salvaje se veía reacio a tener alguna interacción social con aquellas personas. Lo único cercano a una conversación que había tenido era con Brinyolf, el tejedor de plegarias. Quien había comprendido al joven lobo como alguien muy diferente a un humano y le había pedido a Eyra que le tuviera paciencia.

Los dpos meses transcurrieron.

Y entonces llego la tercera estación.

Aquel día fue como la primera vez que Eyra y el joven lobo se habían conocido, solo que en esta ocasión irían a una zona mas leajana para cortar arboles, justo en una zona donde no hubieran Elnuks jóvenes, y donde el joven salvaje no se viera atraído o instigado a cazar, o mucho peor, matar. Como siempre Hellie se quedo en la Yurta de su madre alegando que tenia que ordenar las raíces de valeriana y las hierbas venenosas, pero lo cierto era que no tolerabala presencia del joven salvaje. Aquellas dos primeras semanas que habían precedido a los dos meses a la llegada del joven lobo, Hellie había sido el centro de atención y cuando el joven salvaje llego, La hija de Eyra se había vuelto en la especie de niñera. Tenía que cuidar de su supuesto nuevo hermano, prepararle el baño, darle de comer cuando su madre no se encontraba y enseñarle a vestirse. Eso último no le había agradado para nada, de hecho en su perspectiva había visto al joven salvaje como una especie de demonio indomable, habían días en los que se quejaba y la paciencia de Hellie se alteraba, pero acordé pasaban aquéllos días la niña había empezado a darse cuenta de que aquel joven que tanto denigraba, empezaba a captar sus explicaciones: Cosas como, ordenar la ropa o lavar los enceres los había empezado a entender. Aún así, habían muchas cosas que aquel joven salvaje no era capaz de captar o, mejor dicho, lo captaba, pero no se sentía atraído a ejecutar la acción ordenada por Hellie. Quizá por qué una parte rebelde o tosca se apoderaba de él. Después de todo era un salvaje.

Pero aquel día no se quedaría con Hellie, aquel día se dirigiría al bosque.

Sea cierto o no, en aquella ocasión la familiaridad atrapó al joven salvaje. El escenario se parecía demasiado al de aquella ocasión. La vez en que Eyra y el joven lobo se habia peleado y donde el joven salvaje le habia estrangulado a Eyra.

--- Hace d..... dos seman....nás vinimos aquí.

Eyra se dio la vuelta con una sonrisa en el rostro.

--- ¿Vaya que curioso? --- Inquirió la curandera con cierto aire de desconcierto.--- Ya había olvidado que era este lugar. Creo que aqui tuvimos un buen encontronazo.

El joven lobo lo miro de manera duditativa. Sin embargo, quitándole importancia contesto:

---El aroma sigue impreg....preg...nado.

De pronto Eyra empezó a darse cuenta de algo. Aquel menudo muchacho tenía un sentido del olfato muy agudo, era capaz de captar los aromas más diminutos aunque estuvieran lejanos. ¿Como no se había percatado de eso antes? Quiza fuese por que aquellos dos meses que habian transcurrido el joven habia permanecido mas en la yurta. Aquel joven tenía un don muy inusual, si era capaz de explotarlo podría ser de mucha utilidad en sus cacerías; habían días en las que Eyra necesitaba una mano masculina que pudiera ayudarla y aquel joven podía ser de mucha ayuda. Demasiada, diría ella.

--- ¿Quién te enseño los captar aromas?

El joven lobo se la quedó mirando por largo rato.

---M... Ma...adre.

Eyra frunció el entrecejo.

---U....Un aroma se queda siempre en su sitió. No importa cuánto tiempo pa...pase.--- Fue la única explicación que le dió.

Entonces en un acto de curiosidad volvió a preguntar:

--- ¿Un lobo gigante? ¿Hasta cuántos aromas puede percibir y a cuántas distancias?

De pronto Eyra se arrepintió de la pregunta, el joven la miró con cierto aire de desconfianza. Y como si de un hombre más adulto se tratará dijo:

--- Haces muchas preg....guntas.--- Aquello lo dijo en un modo de reproche y Eyra solo sonrió hechandose a reír.

--- Pues .... Perdón, aveces soy muy curiosa, supongo que es un hábito que no se me quita. Vamos, sigamos

El joven salvaje alzo el ceño derecho miradola con extrañeza y también, casi de manera repentina cambió la expresión de su rostro y se hecho a reír. Aunque su risa era más un gruñido extraño, algo que hizo que Eyra se echara a reír con más ganas; la risa de aquel joven parecía más al rebuzno de un elnuk tísico que aveces eclipsaba de vez en cuando a un gruñido gutural y extraño.

--- No me voy a olvidar de esto, ¿encerio?---. Dijo Eyra entre una risas cada vez más apagadas.

Entonces las risas fueron eclipsadas por los lejanos aullidos de una manada de lobos. Aunque aquella manada estaba lejos del sector el sonido fue notable y el joven lobo siguiendo un acto instintivo también aulló. Entonces casi de improviso escucho un rugido. Era un rugido que retumbó en su pecho y que fue el eco de una amenaza.

Eyra, con evidentes muestras de desconcierto se hizo para atrás. ¿A que criatura debía pertenecer aquel rugido?

--- ¿Que fue eso?--- Inquirió la curandera asombrada he impresionada.

El joven lobo con una expresión de terror se encogió de manera agresiva y luego miro hacia un sector enmarañado de árboles, un sector casi oscuro. Acto seguido empezó a gruñir.

---¿Que pasa?--- Inquirió Eyra.

El joven lobo sabía a que pertenecía aquel rugido indómito y feroz. Su madre se había enfrentado a varios de aquellos aspirantes. Pero aquel aspirante se había transformado en algo más. En un alfa.

--- Un alfa. Tenemos que irnos de aquí. Si nos detecta.... E...Estaremos muertos.

Eyra miro hacia la dirección donde procedía tal rugido y por un momento dudo. Nunca en toda su vida había escuchado el rugido de un lobo, aquel sonido fue de tal magnitud que la curandera se quedó impresionada, si así era el rugido de aquel alfa, no quería imaginar el tamaño que debía tener aquella criatura.

--- Bien, es momentos de irnos. --- Eyra tomo por los hombros a su joven acompañante, instándole a moverse.

El joven salvaje asintió, aunque una parte de su ya aguda concentración estaba en el bosque oscuro y negro que se cernía en su delante, de improviso pudo captar que los estaban espiando. Lo que sea que se encontrará en aquella espesura los observaba. Sin embargo, la sacudida de Eyra lo saco de aquel extraño sopor. El joven lobo miro a la curandera y asintió.

--- Vamos, no hay que quedarnos aquí. Cortaremos leña en otro lado.--- Dijo la curandera con seriedad.

El joven se dio la vuelta y caminaron hacia la posición opuesta al bosque oscuro que se abría en su delante. Y sin embargo, no pudo evitar voltear una ves más para ver por segunda ves aquel bosque oscuro. Entonces lo vio. De aquella espesura negra y abyecta, vio unas fauces gigantes que se asomaban a la luz. El corazón se le paralizó, y por una fracción de segundo supo que aquel enorme lobo gigante los estaba viendo, sus sentidos se desencajaron ante tremenda criatura, el estómago le dio un vuelco. Aquello era más grande que un osuno, y unos ojos gélidos brillaron en aquella oscuridad. Eran unos ojos amarillos, los dientes de aquel lobo eran enormes como jabalinas. Aquella criatura era igual de grande como su madre, el lobo lo vio y él también lo vio. Entonces de manera repentina el enorme lobo retrocedió, pero sus ojos lo miraban con una furia y un odio primigenio. Era como si aquellos ojos lo repudiaran y le dijeran:

"Traidor, desertor"

Entonces ante una gélida certeza supo que aquel lobo gigante que había visto desde la oscuridad era su hermano, Fenrir.

#64

Aquella mirada no la olvidaría, no olvidaría el odio primigenio de su hermano al mirarlo como un traidor. No olvidaría la expresión de odio en su mirada. Ese día se prometió jamás pernoctar por esos bosques. Sabía que si volvía a encontrarse con su hermano, este lo mataría.

Con lentitud se volteó y miro de frente, hacia el bosque claro, hacia Eyra, hacia la dirección de la tribu que lo había acogido.

Claro, él no lo sabía todavía, pero las circunstancias y algo extrañamente llamado destinó, los reencontrarián en el futuro. El joven lobo lo presentía y mientras su mirada se dirigía hacia el bosque que tenía delante empezó a sentir que su hermano, el feroz y temible Fenrir los observaba. No se atrevió a voltear, ni siquiera a mirar de reojo; siguió su recorrido en silencio mientras el viento y el crujido gutural de los árboles lo acompañaban.

Y así, abrasó su destinó con las manos.

#65

Parte XVIII

#66

El árbol que se cernía sobre ella crujió.

Acto seguido se mecio, contorsionadose y tambaleándose, el joven lobo apretó los dientes y con un rugido feroz atraco el árbol con las manos como si arrancará el cuello de una bestia.

Eyra se quedó mirando el árbol, luego el hacha. Más allá, como a unos metros de distancia el joven lobo exhalaba e inhalaba con cansancio ante los pies de un árbol derribado.

--- Creo que ya no necesitaremos el hacha.--- Murmuró Eyra por lo bajo mientras miraba boquiabierta el roble derribado y luego su hacha de hielo.

--- Bueno.--- Empezó Eyra y el joven la miro con cierto desatino.--- Date un descanso, Vulvain.

El joven lobo la miro con desconcierto, luego con cierto aire duditativo y al final, solo se rasco la cabeza ante el desconcierto. ¿Como lo había llamado?

--- ¿Que significa? ¿Vul....Vulvain?

Eyra la miro con cierto aire de extrañeza.

--- Es tu nombre. ¿No pensarás que iba a llamar joven lobo todo el tiempo? ¿O si?

El joven lobo solo se quedó mirándola por largo rato, después se volvió a rascar la cabeza y miro al cielo y luego a un costado asintiendo. Como si algo o alguien le estuviera hablando.

Eyra lo siguió mirando desconcertada sin dicernir lo que aquel joven hacia, aquellos movimientos eran extraños, el joven salvaje se movío como si estuviera conversando con alguien invisible, luego, en un momento de reflexión se detuvo y volvió a preguntar:

---¿Que sign...nifica, Vulvain?

--- Garra Implacable, pero en el idioma...

El joven alzó la mano.

Luego como en el principio volvió a a mirar a la nada, como si estuviera conversando con un ente invisible, acto seguido se hecho a reír de manera repentina y una sonrisa llena de picardía se formó en su rostro siempre serio. Luego asintió como si le hubiera agradado el hecho de que le llamarán Vulvain.

--- ¡Está de acuerdo¡

Eyra alzó una ceja tremendamente extrañada.

--- ¿Quién está de acuerdo?--- Inquirió Eyra con cierto aire de extrañeza.

---El vie...viento está de acuerdo.

---¿El viento?

El joven, quien de ahora en adelante sería llamado Vulvain asintió. Tenía en el rostro una expresión de absoluta felicidad como si tener la aprobación del viento fuese lo.mas cercano a tener una recompensa de proporciones colosales, luego en un acto de generosidad se abalanzó sobre Eyra y la abrazó con fuerza. La curandera con evidentes muestras de extrañeza se quedó entre sorprendida y desconcertada. El abrazo había sido tan sorpresivo y tan inesperado que Eyra termino tendida en el suelo junto a aquel joven a quien había llamado Vulvain. Luego, dejando de lado aquel acto tremendamente extraño, Eyra compenso a Vulvain con un cordial abrazo de respuesta y una sonrisa de alegría en el rostro.

--- Me alegra que te agrade, Vulvain.

Quizá fuera la extraña forma de actuar de Vulvain lo que por un momento contuvo a Eyra de abrazarlo, pero luego la mujer se dio cuenta que los sentimientos de aquel joven eran sinceros. Talvez Vulvain fuera un joven salvaje que había vivido en los tempanos de hielo y los bosques salvajes del Freljord, pero en el interior había un niño de solo 14 años de edad, un niño lleno de vida, afecto y emociones.

--- Bien... Vulvain, tenemos que terminar de cortar otros dos árboles. ¿Podrías ayudarme con eso?

Vulvain asintió.

Y mientras aquellos árboles eran derribados y Eyra los miraba con una expresión de asombro, se percató que algo muy humano había surgido de aquel joven.

"Usualmente el no es muy...." Eyra no supo que pensar con exactitud, pero, sin embargo, lo dejo pasar. Como una extraña, pero inolvidable experiencia.

Y mientras el día o las horas transcurrían, y dos árboles se mecían y derrivaban, Eyra se dio cuenta que aquel joven estaba destinado a un camino muy diferente al de las leyendas del Freljord. Quizá fuera por una sensación que sobreviene con la superstición pagana de una época anterior a las tres legendarias hermanas y más anterior a los tres Dioses Hermanos del Freljord, pero en ese momento, la curandera creyó ver a un Dios Lobo encerrado y dormido en el espíritu de aquel muchacho. Un ser más feroz que el dios de las tribus Ursinas y sin embargo, avejentado de un modo que le fue difícil dicernir.

#67

..........

#68

Habían regresado cansados, agitados y sudand. Vulvain quien dotado de una fuerza sobrenatural tenía en el hombro un tres arboles gigantes. Eyra le había insistido en su regreso si podía ayudarlo, pero el joven le había pedido que no le ayudará.

"Yo puedo hacerlo s....solo."

Fue lo unico que el joven le dijo.

Cuando Vulvain le dijo aquello, Eyra no tuvo más opción que verlo caminar mientras Vulvain con los dientes apretados cargaba y arrastraba aquellos árboles hacia su destinó.

Cuando Vulvain llegó a la yurta soltó los tres árboles y los aventó al suelo con un rugido se furia y cansancio. Acto seguido, se tendió en la nieve y empezó a descansar inhalando y exhalando agitadamente.

Eyra solo se limitó a sonreír y con un silbido llamo a su hija. Al cabo de unas minutoss Hellie se hizo presente, aunque con una expresión de enojó cuando vio al joven salvaje.

Así que aprovechando que Vulvain estaba dormido en la nieve fría se acercó a su madre y empezó a acusarla de tolerancia excesiva.

--- ¿No comprendo como puedes sonreír? Esa cosa.... Trato de matarme.

Eyra no respondió, se limitó a mirarla con desconcierto y la escucho en silencio.

--- Todos los días estás con ese animal, como si fue.....

---Suficiente.... Mira Hellie, se que no te agrada el hecho de tenerlo como hermano, y mucho peor que lo tenga como huésped, pero, ¿recuerda el lema de nuestro hogar?

Hellie se quedó mirando a su madre por largo rato. Luego negó con la cabeza.

--- No recuerdo ese lema, ¿pero? ¿que tiene que ver con lo ocurrido?

En ese momento Eyra miro a su hija con severidad.

--- Tiene mucho que ver, Hellie. Mucho. Se supone que somos curanderos, nuestro deber aparte de curar las dolencias es acoger, dar y que se nos de en el futuro. Tenemos que mostrar el ejemplo; por eso el lema de nuestro clan: ojos y manos cuando nos los hay. Tu hija, tienes que ser el apoyo y el soporte de otros, tenemos que ser las manos y los ojos cuando a otros les fallen, tenemos que mostrar el ejemplo, si no mediante la violencia, si mediante la palabra. Allanar el camino de la paz.---Eyra le puso las manos en el hombros de su hija arrodillándose para ponerse a la altura de su única hija. ---- Se que no te llevas bien con Vulvain desde hace buen tiempo, pero almenos inténtalo.

Hellie la miró sorprendida y luego hablo interrumpiendo a su madre.

---¿Vulvain? Eso significa, lobo indomable o Garra.... Implacable.

Eyra asintió con una sonrisa dejando de lado su severidad.

--- Bueno, se me ocurrió cuando lo vi derribar un árbol con los brazos. ¿Te lo imaginas?

Hellie abrió los ojos sorprendida.

--- ¿Osea él?

Su madre asíntio

--- Si, lo curioso es que.... Cuando derribo los árboles sus ojos se tornaron rojos, tal parece que cuando saca esa fuerza descomunal sus ojos cambian de color.

Hellie medito un rato, luego se puso a pensar en los ojos rojos de Vulvain, pero no consiguió imaginarselo, luego recordó algo interesante en una de las historias que había escuchado de la anciana Gnauril, eso hace 2 años.

--- ¿Que curioso? Me acuerdo que Gnauril nos contó una historia de un guerrero que se hacía llamar a si mismo el Berkut, aquel que recorre los caminos.

Eyra se levantó mirándola con extrañeza

---¿Y tu cuando fuiste a visitar a la anciana Gnauril?

--- ¿Vas a juzgarme o vas a escuchar la historia?

Eyra alzó el ceño haciendo una mueca de indecisión. acto seguido hecho un suspiro.

---Bueno, cuéntame. O mejor resumemelo.

Hellie le hizo una mueca de cierto reproche.

--No me lo estás poniendo fácil, ¿eh? Bueno la historia se cimienta en una época anterior a las tres hermanas. Gnauril decía que el Rey lobo o señor del Invierno y la Ruina tenía el dominio de toda bestia y criatura en el Freljord. La matriarca comento que aquel hombre había llegado de una tierra devastada por unas guerras, ella las llamo las Guerras de Ur. Hablaba sobre tres reyes guerreros. El primero era dorado como el sol, radiante como las estrellas. El segundo, oscuro como la oscuridad que sostiene las estrellas, y el tercero era aquel que recorría los caminos, pues era la furia y la ira encarnada, el poder de un dios de eras pasadas, la fuerza y el dominio de un poder anterior a los tres Dioses Hermanos: Ornn, Volibear y Anivia. Sus ojos eran rojos como la sangre que derramaba, su mirada gélida, y su rugido era la furia de una manada. Su ira doblegaba ejércitos, su fuerza doblegaba dioses. Se decía que aquel Berkut era el padre de todas las cosas, por qué bestias y criaturas lo seguían. Un día un Dios oso llegó, venido del reyno espiritual, dominar a las bestias también quería, pero el Rey Lobo no se lo permitió. Lucharon días y noches, truenos y relámpagos rugieron, pero al final el rey lobo prevaleció. Sin embargo, antes de que el rey salvaje pudiera matar a este dios, una Reyna lo rescató. La Reyna era la poderosa Serylda, la Reyna se enfrentó al Rey, pero ni ella prevaleció.

Hellie arrugó la nariz.

--- ¿No recuerdo bien lo demás? Es extraño, por qué al final de la historia el Rey lobo resultó ser el bueno al parecer, y en la perspectiva del Rey lobo Serylda y sus dos hermanas eran las malas y deshonrrosas. Más aún por haber defendido a ese dios oso cuyo nombre es....

Eyra levantó la mano.

---Con lo menciones una ves es suficiente, atraeras a los malos espiritus, se y conosco muy bien el nombre del dios oso al cual te refieres. Aunque asumo o dedusco, que con la muerte del Rey lobo el dominio animal paso a manos del dios de la tribu ursina. Uhm.... que extraño, eso explica muchas cosas.

---Pero Gnauril me dijo que el Rey lobo retornaría cuando los lobos gigantes traídos de Ur retornen a la tribu. Un niño apareceria, nacido de una loba y que portaria la fuerza.....

De pronto Hellie se quedó callada percatándose de algo muy inusual. Los ojos rojos, la fuerza descomunal, los lobos gigantes de 3 y 4 metros de altura que habían llegado tan recientemente a la tribu.

---Esas son...

Eyra asintió.

--- Si,---afirmo Eyra como si hubiera intuyendo lo que su hija estaba pensando---, esas son las mismas características que tiene este muchacho,--- señaló con el mentón a Vulvain.

---¿Insinúas que tenemos a un Dios en nuestra yurta?---Inquirió Hellie con una sonrisa un tanto irónica.

Eyra alzó un ceño un tanto intrigada.

--- No lo sé. Pero en cierto modo pienso que muchos cosas son posibles en estos tiempos, creo que las cosas han cambiado en la tribu con su llegada, mas que todo con el carácter de la matriarca.--- Luego miro al joven salvaje con mas atención.--- Por cierto, hay algo que quiero confesarte hija, pero que quede entre nosotras.

Hellie se acerco mas a su madre.

--- Pero antes de que te lo cuente, ayúdame a levantarlo de la nieve, lo ultimo que quiero esque coja un horrendo resfriado.--- Agrego mirando al Vulvain con cierto.

Hellie solo se limito a asentir y entre ambas cargaron el casi pesado cuerpo de Vulvain llevándolo a la yurta. Al ingresar, Eyra le pidió a su hija que encendiera fuego con la poca leña que quedaba, el resto que ya hacia en el exterior se encargaria ella de cortar al dia siguiente. Cuando Hellie termino todo lo indicado por su madre, se sento justo en una manta de elnuk y acto seguido le pido a su madre que le contara lo que estaba guardandose.

--- Antes que te lo cuente. ¿Ya pusiste agua para calentar?

Hellie asintio.

--- ¿Organizaste las hierbas que te indique que organizaras?

Hellie volvio a asentir.

--- ¿Y por ultimo, ya cortaste la carne como te indique que cortaras?

--- Si mama, si que lo hice. ¿Ahora cuéntame que fue lo que paso?

Eyra aguardo un momento, acto seguido echo un resoplido cansada.

--- Bueno, antes de que le diera el nombre de Vulvain o mejor dicho cuando se lo di; empezo.... a hablar solo, parecía que estuviera hablando con alguien que no podía ver y el viento silbaba de una forma extraña. ¿Ahora que lo pienso? Creo que estaba conversando con el viento. Como si el viento del invierno estuviera atado a el de un modo extraño, se que parece loco, pero..... No se que explicacion darle a eso.

Hellie se quedo un tanto sorprendida.

"El viento". Penso la hija de Eyra."Claro, fue así como derroto a l dios de los sacerdotes Ursinos"

--- Ahora que lo recuerdo, la matriarca Gnauril nos comento que el rey lobo tenia la capacidad de crear ondas etereas mediante el viento, que este viento le obedecía como un ser vivo, como si el viento.... tuviera vida o conciencia propia. Esto lo efectuaba con una espada especial llamada Hjalnar, cuyo poder residía en las estrellas, pues Hjalnar era la creacion de una estrella muerta y renacida al mismo tiempo. Eso explica por que la Reyna Serylda no pudo vencerlo en combate cuerpo a cuerpo. Eso explica por que el viento silba de manera extraña cuando.

---- El esta presente. Eso explica el porque el ambiente cambio cuando se enfurruño conmigo.

Hellie frunció el ceño sin entender.

---No entiendo, ¿que paso madre?

--- Nada importante hija.

Aunque Eyra no lo confeso, recordo muy bien como aquel joven lobo la habia estampado en el arbol, recordo el viento rugir con furia, mientras la furia de aquel muchacho se incrementaba, recordó la ráfaga de viento que la derribo antes de que aquel chico la arrastrara hasta estamparla contra un árbol.

--- No se hija, si talvez estoy empezando a delirar. Pero creo, Hellie, que este muchacho, es la encarnación de ese Rey Lobo. Que a regresado en este tiempo. Yo también escuche un relato de el, pero siempre pensé que eran divagaciones pueblerinas de esta tribu, pero creo que ahora empiezo a entender por que las costumbres de esta tribu son tan diferentes a las costumbres de las demás tribus plegadas en el Freljord.

#69

Eyra se quedo callada y también su hija se quedaron así de callada, y mientras el viento y la noche cubrían la yurta, una extraña sensación gélida recorrió la espina dorsal de ambas mujeres, como si ambas hubieran quedado ligadas un destino que ninguna de las dos podía entender.

#70

Parte XIX

#71

El sol sobre salió por sobre las montañas llenandolo todo de una luz dorada, aunque era una luz escasa y pequeña, ofrecía lo suficiente y por eso la tribu estaba agradecida.

Los niños empezaban a reír y salir de sus casas y yurtas con la bienvenida de cada mañana. Todo era felicidad para los pobladores, para los niños, para las mujeres; todos parecían vivir en paz. Excepto para su matriarca, quien los contemplataba con seriedad.

Thenglir sabía que toda la tribu se podía acabar. Hace unas 3 semanas había rechazado la ultima propuesta de la matriarca de la Garra Invernal. Recordó aquella reunión, recordó sus palabras y recordó la expresión de furia que había en la mirada de la matriarca Sejuani. Sabía lo que sucedería, ya había sucedido antes, pero en aquella ocasión habían sido salvados por la suerte y por la extraña presencia de una manada de lobos gigantes que ella había despachado y eliminado; está ves no habrían lobos gigantes para defenderlos, no habrían giros del destino, ni suerte en el camino. Solo sangre y las risas de los osunos cuando les cayeran encima.

"Ya es momento de armarse, tenemos que prepararnos. Los siguientes días serán duros". Pensó, al tiempo que miraba a una niña que la saludaba a lo lejos, ella tambien lo saludo con una sonrisa y luego se puso a pensar en que haría si los perdía a todos, la perdida de la tribu fue lo único en lo que pudo pensar.

Hace unos dos días los exploradores le habían informado que la Garra Invernal estaba reuniendo una cantidad inconmensurable de Osunos y criaturas vastayanas para un ataque inminente. La matriarca sabía que no tardarían en llegar, solo le quedaban semanas o quizás días antes de que la Garra Invernal y las tribus Ursinas cayeran sobre la aldea y lo arrasarán todo a su pasó. Erickson, el explorador al mando de una buena parte de la rama guerrera de la tribu había hecho un buen trabajo al informar sobre la inminente llegada de la Garra Invernal.

---Erickson es un gran explorador. --- Dijo Gnauril acercándose a su hija.--- De no ser por él jamas nos hubieramos enterado del ataque por parte de los osunos y la Garra Invernal.

Thenglir se volteo mirando a su madre, acto seguido asintió. El joven Erickson, aprendiz de su padre el Jurasangre Harald se había ganado su mérito entre las filas de la Garra Implacable y mucha mas tras a haber sido golpeado por la matriarca.

Y la Valkir Grunhild se había ganado un grado de eminencia entre las guerreras más abesadas en el campo de batalla.

Juntos Harald y Grunhild se habían convertido en sus manos y ojos cuando a ella le fallaban. Eran las dos únicas personas que lideraban sus fuerzas cuando la ella estaba ausenté.

--- Estoy de acuerdo, Erickson hizo un gran trabajó al transmitirnos el mensaje del avance de la Garra Invernal, y mi padre y las Valkir de Grunhild hacen un buen trabajo adiestrando a los más jóvenes para la batalla que se avecina.--- Thenglir se permitió sonreír.--- Solo queda un asunto pendiente.

Gnauril sonrió, como si en aquellos dos meses estuviera esperando aquellas palabras.

---Aleccionar al joven lobo a nuestras filas, ya es momento de que le enseñemos a luchar. Y además, por lo que veo, la curandera Eyra ha hecho un buen trabajo adiestrando a ese muchacho.

Gnauril asintió poniéndose de acuerdo con su hija.

--- Tienes razón hija mía, ¿pero dime? ¿Quién lo adiestrara en combate cuerpo a cuerpo.

Thenglir se llevó las manos al mentón poniéndose a pensar.

"Grunhild solo entrena mujeres, ella queda descartada y si pudiera yo lo haría, pero tengo otros asuntos que exigen mi presencia y no puedo estar en dos lugares al mismo tiempo." Pensó Thenglir, al tiempo que con la mano derecha rascaba la sien de la cabeza y con la otra mano maniobraba una cuchilla glacial.

--- Hoy tengo otro asunto que atender, madre. Sin embargo, creo que ya he decidido quién será quién lo entrené. ¿Ahora la cuestión está en convencerlo? ¿Y creo madre que tú eres la única que puede convencer la tosudes de mi padre?

Thenglir sonrió y Gnauril sonrió del mismo modo. La anciana alzó los hombros y luego hablo:

--- Muy bien, mi matriarca, creo que está vez tendré que ser suspicaz.--- Cuando la anciana dijo aquellas palabras, Thenglir pudo ver un cierto aire de voracidad en su mirada. ¿Y se preguntó a que venía aquella mirada de malicia?

--- Bien yo me encargaré del joven lobo. Tú ve y convence a mi padre.

Gnauril asintió y ambas se separaron, cada una dirigiéndose a su propio caminó.

#72

.....

#73

---Mas rápido.--- Fue la orden de Harald

Utrikson flanqueo a su oponente, giro y le asesto un tremendo golpe con el escudo.

Erickson se vio forzado a resistir el embate de su hermano y le compenso con dos golpes de las hachas que se estrellaron en el escudo de Utrikson: Este recompuesto por la sorpresa se volvió a lanzar sobre su hermano y de inmediato hubo un intercambio de golpes y embates que ambos resistieron con mucha soma. Erickson apretó los dientes y en un acto extraño he instintivo le lanzo una de sus hachas su hermano, este sorprendido se tapo por completo con el escudo y recibió el hacha que fue a clavarse con fuerza en el escudo, luego mientras Utrikson se tapaba por completo con el escudo, Erickson corrió y se lanzo a por el. Utrikson no pudo reaccionar de inmediato; lo que le dio tiempo a su contrincante para que se metiera en su guardia y le rozara el cuello con su hacha restante. Utrikson acorralado se quedo quieto mientras sentía el filo del hielo verdadero rozándole el cuello y con una expresión de sorpresa bajo sus armas. Utrik pudo ver la expresion de jubilo y la sonrisa un tanto arrogante de su hermano y solo se limito a poner los ojos en blanco, a levantar las manos y a soltar sus armas, mientras decía:

--- Esta bien, esta bien..... Me ganaste.

Ambos miraron al maestro de armas, a Harald, a su mentos para esperar su opinión. Este sin embarga, no dijo nada por buen rato, luego se dirigió hacia Utrikson y negó con la cabeza, despues miro a Erickson y para sorpresa del mas joven también negó con la cabeza.

Erickson lo miro sorprendido sin comprender.

--- ¿No entiendo? yo he ganado---. Protesto Erickson con cierto aire de reproche.

Harald volvió a negar con la cabeza.

--- No se trataba de ganar, idiotas.--- Contesto Harald con un tono que poco a poco empezaba a eclipsar a la furia--- Se trataba de ser agil, de ser rápido con los ataques. De eso se trataba la leccion de hoy. Ademas---. Agrego mirando a sus dos aprendices.--- Lanzar tu hacha de ese modo tan agresivo y hacer una jugarreta no esta mal, pero si tu adversario hubiera sido mas grande, no se abría tapado la cara para detener esa hacha, solo la hubiera la hubiera esquivado, luego te habría evadido y con un solo movimiento te abría decapitado y tu cabeza abría salido disparada por los aires, o hubiera sido mucho peor si te hubieras enfrentado a un osuno: Primero tu hacha abría impactado a su pecho, luego el osuno se habría lanzado a por ti, y después de embestirte, te habría abierto en canal con esto.--- Harald saco una garra enorme como una espada y se la mostró a Erickson.--- Y eso no es lo peor, no. Después de que estas abierto en canal no mueres, luego empieza a devorarte, y mientras lo hace tu estas vivo y gritas, y mientras gritas, sufres y así sucesivamente, hasta que mueres con una expresión de espanto en el rostro.

Luego Harald le entrego la enorme garra a Erickson y dejo que el joven se quedara con la imagen de aquella cosa enorme en la mente.

--- Y en segundo lugar.--- Harald se acerco a Utrikson.--- Cuando bloquees un arma, una flecha, una zaheta o una jabalina. Siempre, pero siempre mantén los ojos arriba del escudo. Tu error Utrikson, fue taparte por completo sin dejar cabida un espacio para la visión. Tus ojos siempre tienen que estar observado al oponente.

Luego se volteo para ver al resto de sus aprendices.

--- De lo contrario ocurre, lo que ocurre. Si tu oponente es ágil, respóndele con inteligencia, si tu oponente es fuerte, respóndele con agilidad. Sin embargo, si tu oponente es ágil y fuerte a la vez.--- Y se quedo callado por un momento recordando la ocasión en la que había sido tomado por el cuello por un joven salvaje en la incursión en los témpanos de Hielo.--- Reza para que tu oponente no te atrape o espera tu oportunidad para atacar. Aveces usar la cabeza no es un deshonor, incluso puede salvarte la vida en ocasiones. Bueno, muchachos eso es todo por hoy.

Los jóvenes aprendices asintieron, tomaron sus armas y empezaron a retirarse del cuadrado de entrenamiento. Mas allá, como a unos metros de distancia estaba Gnauril, su esposa estaba sentada en un asiento que estaba cerca de un porton. Harald se acerco a ella, tomo una mesa que se hallaba alrededor del cuadrado, se lo llevo y se sentó al lado de su mujer.

--- Esta ves te pasaste un poco con Erickson. Ademas fue una batalla justa, el gano.

Harald gruño por lo bajo.

---La batalla no se trataba de ganar. Se trataba de usar la cabeza, recuerdo lo que dice el Rey Lobo: "La diferencia básica entre un hombre ordinario y un guerrero es que el guerrero toma todo como un reto, mientras que un hombre ordinario toma todo como una bendición o una maldición. " Y el problema con mis nuevos aprendices esque lo toman todo como una...

Gnauril sonrio.

---¿Maldición?

Harald sonrió con cierto aire burlón.

--- No exactamente. Lo toman todo como algo difícil. Creo que aveces los retos son algo bueno para ellos, por ahora no lo entienden, pero con el paso del tiempo, cuando tengan que enfrentarse en una batalla con la guardia helada o contra los niños del hielo..... Bueno, eso evitara que un día un hacha o espada de hielo penetre en sus cuerpos, cegándoles la vida.

Gnauriol asintió, esta ves sin poner en contra los dictámenes de su único y ultimo jurasangre.

--- Bueno, al menos tienes la endereza de Ulric. Eso es algo, interesante.

--- ¿La endereza del Rey Dios? Jaaa, ya quisiera brillar yo como el sol.

Gnauril sonrió con ternura.

--- Tu ya brillas por dentro.

Harald solo se limito a sonreír. Acto seguido hecho un suspiro de desconcierto.

--- ¿Y bueno? ¿Me vas a contar a que has venido? ¿O nos vamos a quedar mirándonos como niños enamorados?

Gnauril echo una risita socarrona.

--- Deja que formule las palabras, ya sabes lo anciana que estoy.

Harald sonrió.

--- No digas eso, no estas tan vieja como tu te piensas.

Gnauril le propino un golpe en el hombro. Harald gruño ante la intensidad del golpe y luego se hecho a reír.

--- Ya ves, no estas tan anciana como tu te piensas, aun sigues teniendo la misma fuerza de antes. Pero basta ya de jugarretas. ¿Vamos? ¿Cuantame? ¿Que te a traído aquí?

--- ¿Recuerdas tu combate con los lobos gigantes en los témpanos de hielo?

Harald frunció el ceño. Acto seguido hecho un suspiro.

--- Como olvidarlo, ese muchacho que encontramos casi me arranca el cuello, lo que mas me extraño fueron sus ojos, estos emitían una rabia, debías verlo, de lo azules que estaban se volvieron rojos como la sangre y su intensidad..... Bueno, nunca se me va a olvidar, tenia una fuerza increible, arrojo a 2 de mis mejores hombre como si no fueran nada, luego se revolvio y me tomo del cuello, apreto tan fuerte que te juro que el dolor impuesto por el hielo verdadero me pareció una caricia. Había una fuerza exageradamente grande en el. Por lo demás, no me acuerdo.--- Harald frunció el ceño nuevamente.--- Solo recuerdo que comenzó a correr a cuatro patas como un desquiciado y que se lanzo sobre una de las Valkir..... La hizo pedazos. Ni siquiera le dio tiempo a responder.--- Luego echando un suspiro miro el cielo luminoso.--- Bueno, en fin. ¿A donde quieres llegar con esto?

--- Mañana a primera hora del amanecer.--- Y Gnauril se detuvo antes de decir aquellas palabras.--- Ese muchacho que tanto te asusto y te sorprendio, sera tu nuevo pupilo.

La anciana se levanto de su asiento mientras miraba con fijeza a su ultimo Jurasangre. Harald tenia una expresión desconcierto y extrañeza en el rostro.

--- ¿Sera mejor que prepares algo interesante?

Harald solo se limito a asentir con una expresión idiota en la cara. Gnauril le sonrió, algo que no sucedía muy a menudo y luego se dio la vuelta, y se dirigió hacia una calle que se entrecruzaba con otros callejones y calles, y ahí se perdió, en medio de la calle y la oscuridad de uno de aquellos callejones.

Cuando Gnauril desapareció, Harald se quedo ahí, reflexionando. ¿Que podia hacer? ¿O que podía decir? Entonces de improviso una voz interior le dio la respuesta que tanto estaba buscando. "Nada". No podia hacer nada, solo le quedaba adiestrar a aquel joven que lo habia humillado en los témpanos de hielo, que lo habia extrangulado y lo habia lanzado como si de un objeto insulso se tratara. Conciente de eso, hecho un suspiro y luego hecho un resoplido lleno de confusión. Acto seguido, se paso las manos por la cara, se sacudio la cabeza y luego se levanto; aceptando su propio destino.

--- Muy bien, habra que ponerse manos a la obra.--. Apretó el puño y mientras lo hacia se juro que daría lo mejor de si.

#74

Parte XX

#75

Al día siguiente Harald se levantó de golpe.

Había tenido una pesadilla o mejor dicho un sueño extraño junto a una pesadilla: al principio del sueño siempre había una batalla, luego en medio de la batalla llegaban los osunos, después saltaba a la imagen de su hija luchado en un lugar desconocido, era un bosque negro con ramas muertas; su hija, Thenglir estaba rodeada de varios jurasangres de la Garra Invernal, dos de ellos la intentan derribar, pero ella les supera en habilidad y los decapita. Sin embargo, otro le cae encima y luego otro. De pronto ve como otro miembro de la Garra Invernal hiere la pierna de su hija. Thenglir a caído al suelo, está sobre una rodilla sosteniéndose con el hacha de hielo apoyada sobre la nieve sangrienta, a su alrededor ya hacen varias de las Valkir muertas, otras simplemente están intentando salvar la vida, luego llegan los osunos, y todo parece perdido. Ve a la matriarca de la Garra Invernal acercarse a su hija. De pronto, Harald observa como la matriarca Sejuani le dice algo a su hija, algo que no logra escuchar, puesto que esta lejos, luego la matriarca de la Garra Invernal se da la vuelta para volver a su montura.

Entonces ante su hija aparece un osuno, la criatura es enorme, tiene los brazos gruesos, los ojos del osunos brillan y su expresión es de odio puro y primigenio. El osuno levanta su enorme brazo, sus garras negro azabache su alzan sobre Thenglir; Harald grita, y mientras lo hace el espacio que lo rodea se distorsiona.

Es ahí donde acaba el sueño. Su corazón late de un modo acelerado, su respiración es rápida, y poco a poco se va entrecortado.

Traga saliva, el hecho de ver a su hija en ese estado hace que se estremezca, siente una sacudida en todo el cuerpo. ¿Acaso es miedo lo que siente? De pronto, comprueba que si, es miedo, pero no un miedo a morir, sino un miedo a perder todo lo que ama. Quiza el miedo a lo desconocido.

--- Por el padre de todas las cosas.--- Murmura.--- ¿A qué a venido todo eso? --- Es la única pregunta que se puede hacer, luego se destapa, se quita de encima la piel de Elnuk y se sienta sobre su camastro, por un extraño momento siente dolor en todas las cicatrices que le rodean todo el cuerpo. Es como si una bestia invisible le estuviera pasando las garras por los brazos, la espalda y el pecho.

Harald aprieta los dientes, cierras los ojos y luego se levanta por completó. Solo le queda 30 minutos para su lección de adiestramiento. Echa un resoplido, pensando en el sueño.

--- ¿Por que me muestras estás visiones?--- Inquiere.

"Por que es necesario". Parece decirle una voz femenina.

Harald se percata del sonido, se levanta con agresividad y con unos reflejos bien agudizados. Observa la zona oscura de donde había procedido la voz, es una zona donde hay pieles de lobos y alguna cabeza de ciervo. Luego una mujer un poco más anciana que Gnauril aparece, los ojos de la muy anciana brillan, parece como si en aquellos ojos se sostuvieran con las estrellas.

--- Harald, hijo Karlfen, hijo de Therin. Que la paz este contigo.

Harald ya a tomado su hacha de hielo, pero algo en la expresión de la anciana de túnica negra le hace vacilar. Por un terrible momento, Harald se da cuenta que aquella mujer no se siente intimidada. Más bien, la anciana avanza hacia su dirección y lo único que hace Harald es preguntar:

--- ¿Quien demonios eres? ¿Como has logrado entrar?

--- Soy una mensajera, Harald. Solo estoy aqui para advertir, para aconsejar, hacia como aconseje a los tres reyes guerreros, en su tiempo.

Nada más decir eso, Harald baja su hacha, la mención de los tres reyes guerreros le hace dudar. Sin embargo, no deja de mirar con atención a la anciana.

--- ¿Tu me enviaste ese sueño?

La anciana asintió

--- Así es.

--- ¿Porque?

--- Es necesario.

Harald frunce en ceño sin entender.

--- Lo que viste, está cerca a consumarse. Sucederá. Pero solo tú puedes evitarlo.

--- ¿Como?

La anciana lo mira de manera penetrante.

--- Haciéndome una promesa.

Harald desconfía, pero, acto seguido accede.

--- Hoy llegará un joven salvaje. Cuando esté presente ante ti acéptalo como pupilo. ¿Lo harás?

Harald la miro con extrañeza.

--- ¿Joven salvaje? --- Inquirió Harald, de pronto se percató de a qué se refería la anciana.--- Espera..... Estás hablando del joven que capturamos en los témpanos de hielo.

La anciana asintió.

--- Tenía pensado rechazarlo.--- Dijo Harald.

La anciana negó con la cabeza.

--- Prométeme que lo aceptaras.

--- ¿Porque?

--- Por en el futuro el salvara vuestra tribu. Os salvara de ser exterminados, esta tribu estara condenada si ese joven no cumple con su destino.

Harald se quedó espetufacto, sin saber que decir.

--- ¿Ese muchacho? --- Harald aguardo un momento antes de volver a preguntar:--- ¿Quién o qué es?

La anciana ya se estaba dando la vuelta. Sin embargo, se detuvo y miro fijamente a Harald.

--- El es la encarnación de aquel que recorre lo caminos. El señor del invierno y la ruina. El rey Lobo. El Berkut.

La anciana que estaba mirando Harald por encima del hombro volvió a andar y se perdió en la oscuridad, dejando a Harald tremendamente sorprendido.

--- Espera.

Harald alarga la mano para intentar detener a la anciana. Sin embargo, la anciana se vuelve detener.

--- ¿Si ese muchacho es el rey lobo? ¿Significa que los tres reyes guerreros de Ur....?

La anciana lo mira con atención y lo único que logra decir es:

--- Si Harald, ya están regresando. Por fin los herederos de la reina Serylda, de la poderosa Avorosa y la reina de hielo Lissandra conocerán el poderío de los tres reyes guerreros de Urthistan. Ya conoces a uno de ellos, tu deber ahora es volverlo en un guerrero. Forja al guerrero. Para que en el futuro no muy lejano pueda dirigirlos.

Por un largo y tendido momento el jurasangre de Gnauril se quedó ahí, parado como una estatua, esta sorprendido, la verdad esque esta intrigado, esta apunto de preguntar mas cosas, pero la anciana ya sea desvanecido, le es muy difícil asimilar la verdad, con lo que parecía ser posible.

"Los tres Reyes Guerreros"

--- ¿El Rey Lobo?--- Inquirió.

"Eso lo explica". Pensó Harald, recordando su confrontación en los témpanos de hielo."Eso lo explica todo".

Nuevamente como en el principio sintió que el corazón le latía con fuerza, así que cerró los ojos volvió a sentarse en su camastro pensando en lo sucedido.

Se llevó la mano derecha a la cara y se la paso con rapidez. Hecho un respaldo asimilando.la información: aquel joven salvaje era la encarnación del padre de todas las cosas. ¿Como era posible? Se sacudió la cabeza y cuando terminó de asimilar aquella información se levantó, solo para tomar su ultima decisión.

#76

.......

#77

Se levanto justo a eso de las 5 de la mañana. Tenía una extraña pesadez en la cabeza por la lección del día anterior, pero aún así se incorporó, o ha decir verdad, solo incorporó medio cuerpo de la cama

Lo primero que capto fue el aroma a sándalo, luego el aroma a carne junto con otras especias. Eyra estaba haciendo comida, quiza el desyuno de la mañana. Sin embargo, aquella mañana creyó captar el aroma de alguien mas, alguien familiar, alguien con quien ya se había enfrentado con anterioridad. Así que, aguzando el oído se concentro y escucho.

Y entonces el primer sonido que escucho fue el de Eyra, su segunda madre.

--- ¿Adiestramiento? ¿Y quien lo adiestrara?--- Pareció preguntar Eyra.

--- Lo haría yo misma si pudiera, pero asuntos con la Garra Invernal exigen mi atención.

--- ¿La Garra invernal esta atacando?

No hubo respuesta, sin embargo Vulvain asumió que la mujer que estaba hablando con Eyra había respondido con un asentimiento. Entonces casi de improviso, reconoció el sonido de aquella voz.

--- Thenglir.--- Dijo en voz baja, apretando los puños.

De pronto impulsado por una reacción casi inhumana se levanto de su cama, Hellie quien estaba dormida a su lado se removió incomoda, pero a Vulvain no pareció importarle.

--- Thenglir, ---volvió a repetir.

Tomo el colmillo de su madre, la loba blanca y como si de un cuchillo se tratara y se dirigió a la puerta principal. Sus ojos se estaban tornando carmesí, la mención de la matriarca de los Garra Implacable hacia que todo sentido de cordialidad o fraternidad se le fueran de la mano, lo único que quería era meter aquel colmillo en el pecho de Thenglir mientras esta se sacudía de dolor. Sin embargo, de repente le llegaron las palabras de Gnauril y Eyra. Ambas le habían pedido que dejara de lado su furia asesina y su venganza personal. Tenía que mirar hacia adelante. Así que se detuvo, reflexivo. Apretó los dientes. Gruñó. Miro el colmillo de su madre, luego observo el mango que le había hecho hace unos días, luego volvió a gruñir y se guardo el colmillo - cuchillo en un pequeño guardamo que se había fabricado con piel de una Elnuk muerto hacia unos 3 dias.

Adiestramiento. De eso estaban hablando. Luego escucho algo sobre conocer nuevas personas, sobre el combate con armas y algo de una batalla que se avecinaba. Eyra pareció contestar con una extraña compresión, sin embargo alego que era muy apresurado. A lo que Thenglir respondió con una risotada, y con una especie de palmada diciéndole a Eyra que ella también había luchado a temprana edad en su servicio en la Guardia helada y con los niños de hielo. Pero Eyra alego que eso era una vida pasada. Sin embargo, Thenglir contesto que llegaria un momento en el que Vulvain tendría que luchar en una posición desventajosa y que el uso de un hacha o espada podria ayudar mucho cuando llegara ese momento.

--- ¿No lo se, meterlo a esta edad....?

--- Te preocupas demasiado, Eyra. Calmate.--- Contesto Thenglir con una sonrisa socarrona.--- Hablas como si lo fueran a lastimar. Además, no seré yo quién lo adiestre.

--- ¿Entonces quien?

--- Lo hará mi padre. Tranquila Eyra, no pasará nada. Mi padre ha adiestrado a los mejores guerreros de la Garra Implacable y además a tenido contiendas contra los chamanes ursinos. Por lo cual.sabe a lo que enfrenta.

--- No me convence, pero está bien, se cumplirá la voluntad de la matriarca. No puedo decirle que no, mi señora.

Vulvain escucha la risa cordial de Thenglir y frunce el ceño sin comprender la alegría extraña de la matriarca. Luego se percata de que se están refieriendo a él. Traga saliva, siente un extraño cosquilleo en las manos.

--- Bueno hoy a medio día vendrá mi madre para recogerlo. Sería mejor que se lo diga. El adiestramiento suele ser duro en los primeros dias, pero en un mes estará preparado.

Eso significaba que.... La iban a separar de Eyra y de Hellie. Eso parecía una pésima noticia. Vulvain solo se limitó a gruñir. Lo volvería a separar de lo que amaba otra ves y justo cuando su relación con Hellie se estaba en plena redención, luego pensó que si no iba la tribu lo iba a ver como un cobarde. Eso en parte le hizo enfadar a un más, se dio la vuelta y con tranquilidad se sentó en la cama.

Cuando Eyra entro, está se sorprendió de verlo despierto y de pronto se percató de que Vulvain había escuchado su conversación con Thenglir.

--- Me iré de casa, ¿no es así?

Eyra sonrió.

--- No mi querido Vulvain, solo te irás por el lapso de 5 horas no es mucho tiempo y ya en la noche podremos seguir con las lecciones.

Vulvain se relajó al oír aquello, pero a pesar de eso, sentía aquella extraña sensación de no querer separarse de aquellas dos mujeres que si bien al principio no habían significado nada para él, con el paso del tiempo y en el transcurso de aquellos dos meses y aquellas 2 semanas lo habían sido todo para él. Bueno, excepto Hellie, quien aún se mostraba algo distante, pero que en el transcurso de aquellas dos semanas había mostrado cierto afecto por Vulvain. Claro, Hellie era menor, y era muy difícil que una niña le tomara aprecio a la primera, pero en aquellos días Hellie había sido una parte importante de Vulvain. Si bien Eyra era una madre y una consejera él. Hellie era una amiga y una hermana. Ambos, si bien no lo habían mostrado abiertamente al principio, con el paso de los días y el tiempo habían empezado a mostrar un afecto de fraternidad inquebrantable. Salían a cazar juntos y en muchas ocasiones Vulvain le había enseñado a Hellie a camuflarse en el bosque y a captar el aroma de las cosas en el viento. Ambos habían aprendido el uno y del otro. En ese momento Vulvain supo que separarse de aquellas dos mujeres sería como separarse de su manada. Pero al final lo aceptó.

--- Vamos Vulvain, no pongas esa cara. Además podrás aprender algo y enseñarme algunos trucos.

Vulvain alzó el ceño derecho.

--- Vale está bien, lo voy a intentar

De repente Eyra se percató de que aquellos dos meses que habían transcurrido al lado de Vulvain no habían sido en vano.

--- Ya no estás tartamudeando como en el principio. Eso me alegra.

Vulvain no respondió, simplemente se limitó a sonreír.

--- Y bueno almenos ya estás empezando a comer como se debe y no de manera alocada---. Agrego, recordando la ocasión en la que su hija se había hartado de la frecuente forma de comer de Vulvain. Recordaba bien aquel encuentro entre Vulvain y su hija, y reconocía que en esta ocasión Hellie había obrado bien y con paciencia. Sobre todo recordó aquellas primeras palabras:

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---Bien ya estoy harta". Había dicho su hija en aquella ocasión. Acto seguido recogió una cuchara de madera de la estantería y se lo entregó a Vulvain.--- "Ves esto, es una cuchara. Cu-cha-ra. ¿Comprendes?

Vulvain se había quedado miradola como un espasmarote. Y luego intentó con mucho esfuerzo repetir la palabra cuchara.

--- Cuff .... Cu...cuchara.

Hellie se lo entregó. Acto seguido empezó a sentarse y con una mirada sería le ordenó que siguiera sus acciones.

Eyra recordó que en aquella ocasión no intervino, solo se quedó mirando. Presenciado como su hija enseñaba a Vulvain a comer decentemente.

--- Mírame.

Vulvain la miro con desconcierto.

Hellie introdujo la cuchara en la sopa y luego de unos segundos demasiado cortos la saco y se la llevó a la boca.

De improviso el joven la miró con aberración, pero luego se tranquilizó al ver que la cuchara salía intacta de sus labios.

--- Ahora inténtalo tu.

Vulvain miro la cuchara y gruñó al verla.

--- Mi... e... enemigo. --- Dijo Vulvain mirando la cuchara de madera.

Soltó la cuchara y siguió con su proceso de beber con la lengua, pero Hellie no se lo permitió. Con una velocidad increíble le asestó un golpe en la cabeza.

--- No, con la cuchara.

Vulvain le gruñó, pero luego a regañadientes tomo la cuchara y la introdujo en la sopa. Hellie y Eyra lo observaban con atención. Al final todo termino de manera extraña, Vulvain había logrado sacar la cuchara de madera junto con una buena porción de la sopa, pero justo al instante de sacarla la sopa contenida en la cuchara se le desparramó poco a poco.

Vulvain apretó los dientes y ambas mujeres presentes se echaron a reír. Aquella fue quizá la escena más graciosa que había transcurrido en aquella mañana. Eso hace 7 dias.

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Eyra simplemente sonrió al recordarlo, y recordaba las miles de veces que Vulvain se esforzaba por no quedar mal, sobre al ponerse la ropa; eso si que parecía ser un reto peor que la cuchara. Recordaba las primeras lecciones de escritura, anagrama y texto que le habia enseñado. Era increíble, parecía que aquel muchacho tenia una voracidad por aprenderlo todo.

--- ¿Eyra, pasa algo?

Eyra salio de su sopor de recuerdos y sacudió la cabeza.

--- No nada, Vulvain, solo recordaba la ocasión en la que te costaba agarrar la cuchara, sobre todo comer con ella.

Vulvain se volteo para mirar a Hellie con cierto aire de recriminación. Hizo una mueca de disgusto, pero luego sonrió con socarronería.

--- Esa cuchara aun sigue siendo mi peor enemigo.

Eyra se echo a reír con fuerza y Vulvain se limito a sonreír.

---Bueno, despierta a Hellie, vamos a comer.

El joven asintió y con ese cuadro de escenas el ambiente, y el asunto de su adiestramiento con la tribu quedo sanjado.

Vulvain no lo sabia, pero aquellos 8 últimos meses que transcurrirían, serian los últimos con Hellie y Eyra.

#78

Parte XXI

#79

Escucho el sonido de gritos de batalla, de espadas entrechocando, de hachas impactando. En medio de esos sonidos escucho el rugido de batalla de una mujer que daba órdenes a un grupo de mujeres. Vulvain se las quedó mirando por un instante. Estaba entre sorprendido y atraído. Hasta que la voz de Gnauril lo hizo reaccionar de su sopor.

Vulvain se volteo, pero antes de hacerlo observó que una de aquéllas mujeres lo veía. No había recelo en su mirada, pero si un cierto aire de incomodidad. La mujer le hizo un gesto de asentimiento y luego siguió en lo suyo. Gnauril
que ya se había aproximado a él, le palmeaba el hombro para que el joven avanzará. Vulvain dirigió su mirada a ella y luego volvió a mirar la zona de adiestramiento de las mujeres.

--- No te quedes ahí mirando. Además, tu adiestramiento no será con ellas. Tú tendrás un entrenamiento diferente.

Vulvain frunció en entrecejo.

--- ¿Hay dos ramas de adiestramiento aquí en la tribu?--- Gnauril miro de reojo a Vulvain, esperando alguna reacción, no hubo reacción o si la hubo, pero no fue una reacción de desconcierto, sino de curiosidad. La anciana se percató de esto y asintio.--- Vaya veo que te interesa. ¿Quieres que te dé una pequeña ilustracion?

Vulvain asintió, mientras daban vuelta a una esquina y atravesaban una casa hecha de paja, madera y con una base fuerte de piedra.

--- Me in.... interesa ambas ramas.

Gnauril sonrió.

--- Bueno, si hay dos ramas de adiestramiento, pero la de más preeminencia son las de las Valkir, siempre van al lado de la matriarca, y ademas son los ojos y oídos de esta, tanto en el campo de batalla, como fuera del campo. Los segundos, son los Aloah o berserker, van siempre despues de las Valkir, pero solo en casos extremos. Y bueno, hay un tercero que son los insubres. Tú estarás con los terceros. Lo que tienes que aprender a dominar son tus emociones, y bueno.... Eyra me informado que aveces sueles tener estallidos de rabia de manera repentina y primero deberías aprender a controlar eso, no digo que este mal, pero en una batalla..... Bueno, podrías terminar matando a tus hermanos de armás en la locura ciega de la guerra. Y yo siempre.digo que un guerrero.debe aprender a controlar su rabia

Vulvain lo reconoció. Era cierto, habían ocasiones en las que el instinto lo dominaba y se dejaba llevar por una furia ciega, eso era lo que le enseñarian a dominar Sus emociones.

---Bueno ya llegamos.--- Dijo Gnauril con un gesto.

Vulvain desvió la mirada de Gnauril y se fijó en el cuadro de entrenamiento. Habían dos chicos dos jóvenes de quizá 17 o 18 años que estaban enfrentándose. El joven simplemente se los quedó mirando entre asombrado e interesado.

El primero tenía una espada corta de seccionar y el segundo un hacha, igual de corta. Ambos luchaban con velocidad, atacando, retrocediendo y evadiendo los ataques que podían herirlos, matarlos o mucho peor. Herirlos de muerte. Claro las espadas no eran reales, pero el joven lobo empezó a darse cuenta que aquellos jóvenes luchaban como si aquellas armas fueran de verdad.

Vulvain empezó a captar la forma de atacar del joven que tenía el hacha de madera: el joven trataba de desarmar a su oponente con golpes rápidos y precisos mientras el otro solo evadía esquivaba y desviaba los ataques cuando la oportunidad se lo permitían. Al final de la contienda el joven de la espada evadió con rapidez el lance lateral del hacha de su rival, pero el otro joven llevaba un cuchillo corto en un macuto oculto justo en la cintura, el joven cuyo nombre descubrió que era Erickson desplazo la cuchilla de madera en el cuello de su otro rival. El otro joven intento reaccionar, pero no tuvo tiempo y como si aquel cuchillo de madera fuera real lo impacto contra el cuello de su oponente.

La contienda había terminado.

El maestro de armas levantó la mano y luego mirando al resto de los ahí reunidos reconoció a la figura del joven lobo. Lo único que pudo hacer fue fruncir el entrecejo y escudriñarlo con la mirada. Luego miro a Gnauril y hecho un resoplido de resignacion

--- Muy bien. Está ves lo hicieron bien, los dos.... Pero, lanzarse de ese modo tan evidente para sacar un cuchillo.... Bueno, no digo que está mal, pero recuerda que Utrikson está aprendiendo. Alguien con más experiencia hubiera reaccionado con más rapidez y no lo digo para disminuir tu valía Erickson, lo digo para que una próxima que habrá una proxima.--- Y al decir esto miro al joven recién llegado.--- Seas más cauto. Bueno, muchachos es momento de un descanso, pero solo cinco minutos. Yo tengo un asunto que atender.