Kobbe
Rango9 Nivel 40 (3319 ptos) | Escritor autopublicado
#1

PARTE I

- Mira chaval, no te confundas, esto no es como en las películas. No esperes tiroteos ni persecuciones en coche a toda velocidad. En esta profesión, la mayor parte del tiempo la pasamos investigando a maridos infieles. Hombres que no saben asumir que se hacen mayores. Que con la excusa de la crisis de los cuarenta, se tiran a la primera que les hace caso y consigue ponérsela un poco morcillona.

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Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 3 meses

Como siempre enganchas desde el primer parrafo

Kobbe
Rango9 Nivel 40
hace 3 meses

Este es un proyecto en el que intenté mas buscar una estructura clasica que una gran historia. Aun asi espero que os agrade


#2

No llevo ni dos minutos en la oficina y ya siento que no debería haber venido. Cuando vi el anuncio para trabajar como detective algo me hizo “clic” en la cabeza. Yo siempre he sido muy novelero y al instante me vi como el Sherlock millenial. Pero ahora mismo, tengo a una mujer de unos cuarenta y cinco años echándome una charla por no sé muy bien qué - Bueno, no tengo mucha idea sobre a qué se dedica un detective pero cuando vi el anuncio, me pareció un trabajo atractivo – me excuso cuando por fin se calla. - Además, aprendo bastante rápido.
- Lo de buscar un ayudante, la verdad que no lo tengo claro del todo. A mí me gusta trabajar sola. Las relaciones no dan mas que problemas, lo veo cada día en mi trabajo. Pero varias personas de mi entorno me lo han sugerido tan insistentemente, que al final he cedido. Mi terapeuta, porque dice que trabajar sola no me hace ningún bien. Que necesito empezar a confiar en la gente, colaborar y relacionarme con otras personas. Mi madre porque le da miedo que a “una mujer indefensa” le vaya a pasar algo. Y también porque según ella, necesito desesperadamente un hombre en mi vida. Además, yo no sé qué pasa que ahora todo el mundo hace todo con el móvil. Hablan con el amante por el cacharrito. Se hacen vídeos guarros y se los mandan por el teléfono. Y yo, la verdad es que me estoy quedando un poco atrás en lo de las redes sociales y todas esas chuflas. Por eso necesito a alguien que me ayude con esas cosas.
- Yo tampoco soy un experto. Aunque aprenderé lo que haga falta. La verdad que necesito el dinero desesperadamente. Quiero ahorrar para un viaje. Y era esto o trabajar en el burger – Cuando le pregunto que porque colgó el anuncio en Wallapop, me mira y sonríe.
- Lo puse ahí porque buscaba a alguien que llegara hasta mí de forma poco convencional. Mira, para gente que piensa según el reglamento ya está la policía. Yo les ofrezco a mis clientes otra óptica, un pensamiento lateral. Para llegar a la solución no hay solo un camino.
Yo vi el mensaje por casualidad mientras buscaba algo de ropa. Me llamó la atención y lo abrí. Una vez dentro solo había una foto y un texto: “Busco ayudante para agencia de detective. Bien remunerado pero exijo total dedicación. Si quieres trabajar conmigo demuestra que lo mereces. Contrataré al primero que se presente en mi oficina antes de dos horas. ”
La foto era la imagen de una calle cualquiera, sin nada de especial. Ni el nombre de la calle ni ningún cartel de algún local que indicara por dónde empezar a buscar. Tuve que darle bastante a la cabeza. Lo primero que me fijé, es que al fondo se veía a un controlador de aparcamiento municipal así que deduje que tenía que ser por el centro de la ciudad. Luego, en un lado de la calle se podía ver, lo que a priori parecía un muro sin más. Pero tenía toda la pinta de ser la pared de un colegio o algo así. Y al ampliar la imagen, en una puerta se veía una cruz de metal. Ya estaba cerca, solo debía buscar un colegio de curas por el centro. Pensé que no debía haber muchos pero al buscar en Google vi que había más de una docena. Volví a mirar la foto y se me encendió la bombilla. La luz. Por el tipo de luz deduje que la foto estaba hecha por la mañana y viendo por donde venia, saqué la orientación. Tirando de Google maps lo reduje a tres posibles colegios. Solo me quedaba echar un vistazo con el street view y listo. Miré el reloj y apenas faltaban veinte minutos así que salí de mi casa pitando. Corrí todo lo que pude y, aunque casi palmo, llegué el primero.
Aunque, por lo que veo, me temo que soy el único inconsciente que lo ha intentado. Ella aprovecha mi silencio para continuar hablando.
- No me puedo quejar porque no me falta trabajo. Aunque la verdad que no me lo ponen fácil. Como te he dicho, la mayoría de clientes son mujeres. Y aunque parezca mentira, si tenemos que elegir entre una profesional competente y un gordo baboso, las mujeres seguimos confiando mas en el hombre por el simple hecho de tener pene– se mira el reloj y se levanta. – bueno nene, yo me tengo que ir. Si no tienes nada mejor que hacer, te puedes venir conmigo si no molestas mucho.

Aventador_SVJ
Rango6 Nivel 27
hace 3 meses

Confiando más en los hombres por el hecho de tener pene y las causas, ¿Donde? Sherlock, ¡Las causas maldición! Tu eres Watson >:C

Don_Diego
Rango12 Nivel 59
hace 3 meses

Elemental mi querido Watson, elemental. Aunque este tal Sherlock nunca haya dicho eso en realidad.

Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 3 meses

Veamos como nos vas sorprendiendo en las próximas entregas, el inicio cargadito de buenas ideas


#3

Salimos de la oficina y montamos en su coche. Mientras conduce a mas velocidad de la que a mi me gustaría por la ciudad, sigue con su cháchara. No me atrevo a preguntar si ya estoy contratado o esto sigue siendo parte de la prueba.
- ¿Y a que te dedicabas antes?
- Estudio historia del arte, bueno estudiaba hasta hace unos meses. Lo dejé en el último año. – le aclaro algo incomodo. Es un tema que aun está demasiado reciente. Otra de las cosas por las que busco curro es que quiero tener la mente un poco distraída.
-¿Y eso? ¿Tardaste tanto en darte cuenta de que esa carrera no vale para nada? Y aun así, para lo que te quedaba podías haber terminado.
- La carrera me encantaba, el problema fue otro – le digo y me quedo callado. Una punzada de dolor me atraviesa al recordar. Continúo en silencio pero ella no dice nada. No obstante veo como me echa miradas mientras conduce. Pienso en si contarle lo de Elena, pero creo que no lo entendería y me tomaría por un crio. Una mujer así ya estará de vuelta de todo y pensara que lo mío son amores de juventud. Ya no se acordará del dolor que se siente por amor. Elena fue mi primer amor y estábamos locamente enamorados. Y lo seguimos estando, bueno, al menos yo lo estoy. Nos hicimos novios de una forma natural, casi sin pensarlo, después de ser los mejores amigos prácticamente desde siempre. Y eso a pesar de que a sus padres no le hiciera ninguna gracia. Su familia tenía mucho dinero y supongo que yo para ellos era poca cosa. Siempre querían lo mejor para su hija y yo distaba bastante de serlo. Y por eso comenzó todo a ir mal. Empezaron a presionar a Elena para que cortase conmigo con la excusa de que éramos demasiado jóvenes para tener una relación seria. Como vieron que no funcionaba, la intentaron comprar con la posibilidad de irse a estudiar fuera. A Inglaterra, donde casualmente también iba a ir Robertito. Un amigo de la familia que si que tenía el nivel. Al principio mantuvimos la relación a distancia pero la cosa empezó a ir mal. Cada vez me llamaba menos y se limitaba a escribirme por el móvil. Hasta que un día me llamo llorando y me confesó que se había liado con Robertito. Me dijo que había sido un error y me pidió que la perdonase. Pero yo no sé muy bien por qué, me puse digno y le dije que me rendía, que nuestra relación había terminado. Supongo que estaba cansado de luchar contra su familia y contra la sensación de no merecerme a alguien como Elena.
Desde que cortamos hace mas de un mes hemos hablado dos veces y yo cada día estoy mas seguro de que estoy deseando volver con ella, aunque no tengo claro como planteárselo. Me siento aterrorizado ante la alternativa de que este con Robertito pero también me asusta la posibilidad de planteárselo y que me diga que no. Por eso necesito el dinero, para hablar con ella mirándola a los ojos. Quizás para trasladarme hasta allí a vivir juntos.
Mientras le doy vueltas a toda la historia me fijo en Ágata, en como conduce. Me sorprende que lo haga con tal seguridad, supongo que son los prejuicios, pero me la imaginaba de las típicas que aparcan de oído y apagan la radio cuando pasan de 70.
- Este es un caso extraño – ella rompe por fin el silencio - Mi cliente acudió a mí porque tenía sospechas de que su mujer le estaba siendo infiel. Este matrimonio vive en un pequeño pueblo cerca de aquí, donde él se dedica al campo. Ella cada poco tiempo, viene a la ciudad a ver a su hermana. Pero el cliente, aunque no me quiso dar detalles de porqué, andaba con la mosca detrás de la oreja. Así que contacto conmigo, y qué bien hizo el buen hombre. Según me dijo, todo su entorno le decía lo mismo, que su mujer solo estaba con él por conveniencia. Estuve siguiendo a la esposa en sus visitas a la ciudad, y es cierto que ve a la hermana. Pero apenas esta un rato y se va. Después queda con un tipo para follar en un coche. Y te decía que es un caso peculiar, porque el noventa por ciento de las veces son las mujeres las que contratan a un detective. Supongo que los hombres, en su egocentrismo y simplicidad, piensan que ellos son los únicos que tienen picorcito ahí abajo. Tienen plena confianza de que su mujercita les espera en casa con la cena preparada esperando a que, una vez al mes, les de sus cinco minutos de sexo. Ya estamos llegando al lugar – me dice tomando un desvío en la carretera. Pasamos a una pista de tierra y reduce bastante la velocidad. El sonido de las piedras bajo los neumáticos nos acompaña todo el recorrido - Siempre quedan en este descampado y se lo montan en el coche. Alguna vez he conseguido sacar alguna foto lejana de ellos en el lio, pero el cliente insiste en pillarlos en el acto.
Mientras continua con su charla aparcamos en una especie de mirador a las afueras. Al estar en una elevación se puede ver prácticamente la totalidad de la ciudad. Está a punto de atardecer y le imprime a todo un aire más cálido realzando la belleza de todo. Es lo que tiene la golden hour
- Aquí es, ahora a esperar a que lleguen los enamorados – me dice mientras se desabrocha el cinturón de seguridad. Se pone a cambiar de emisora en la radio y yo aprovecho para analizar mejor su cara. Desde el primer momento que la vi, me fijé en una pequeña cicatriz. A pesar de ser muy reducida, esa marca de otra tonalidad sobre su pómulo, rompe la simetría de su rostro. Pero esto no le resta nada de belleza, es más, le da un toque de extraño atractivo. La verdad que, aunque por edad podía ser mi madre, la señora está bastante potente. La cicatriz y su pelo rojo le dan un atractivo salvaje.

Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 3 meses

Un gusto leerte, tu prosa me encanta. La historia aun anda gateando pero ya nos va dando alegrías y prometiendonos situaciones incómodas para los protagonistas

Kobbe
Rango9 Nivel 40
hace 3 meses

Gracias maestro, viniendo de ti es todo un honor. Como ya dije me he centrado mas en la estructura y hay alguna parte que chirría para que avance la historia

Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 3 meses

Seguro avanzará sin problema, las historias suelen tener vida propia y saben como sacarnos lo mejor.

Don_Diego
Rango12 Nivel 59
hace 3 meses

Tienes unaa manera de narrar que no cansa.


#4

- Ese es el coche – interrumpe mis pensamientos mientras me señalan a un vehículo rojo. Desde nuestra posición podemos verles, pero ellos a nosotros no, a no ser que salgan del coche. Ella coge el teléfono y hace una llamada – Alfonso, les tengo – al otro lado de la línea alguien le contesta – si ahora mismo, vente corriendo.
Nos quedamos observando y en unos diez minutos aparece un coche por la misma carretera por donde vinimos nosotros. Aparca a nuestro lado y se baja un hombre enorme con cara de bruto – ¿Donde están? – pregunta a modo de saludo y la jefa hace un gesto hacia el coche rojo. El tipo vuelve sobre sus pasos y coge algo del maletero. Cuando me fijo, veo que es un hacha. Mi jefa también lo debe de haber visto porque se acerca hasta el rápidamente.
– ¿Pero qué haces? Esto no es lo convenido, no puedo permitirte hacerlo.
- ¡Tranquila ostia! Que no soy un loco. Solo quiero darles un susto a esta par de pájaros. Sígueme y no te olvides de la cámara de fotos.
Caminamos en fila. El del hacha primero, luego mi jefa y yo, a una distancia prudencial y sin saber qué hacer. Dudo en salir corriendo de ahí y olvidarme de todo esto. Cuando el tipo esta a la altura del coche, da unos golpecitos con el hacha en el cristal. Tal debe ser el susto, que los dos salen medio en pelotas y descalzos. Él en calzoncillos y con la camisa desabrochada, y ella solo con las bragas.
- Todo el mundo quieto parao, o saco el hacha a pasear y le hago a alguno un afeitado al ras. ¿Pero Camencita que haces aquí con este desgraciado? ¿No era que ibas a ver a tu hermana?
- No es lo que parece – La pobre Carmencita, mientras hace esfuerzos por taparse las tetas con la mano, intenta encontrar una escusa. Y yo que pensaba que esto se decía solo en las películas.
- ¿Ah no? Pues debe ser otra cosa sí, porque lo que parece es que este te estaba cubriendo. ¡Y encima en mi coche! Si ya me lo decía mi madre, que eras más puta que las gallinas y que solo te interesaban las tierras.
Mientras el feliz matrimonio habla, el desdichado amante me mira con cara de susto buscando una cara cómplice. Al ver que yo me encojo de hombros como única respuesta, aprovecha que esta fuera de foco y empieza a vestirse. Hasta que el del hacha se gira hacia él.
- Eh tu pájaro, quieto ahí. Ahora mismo os vais a despelotar y a meteros en el coche para que esta señorita os haga unas fotos. Que no quiero darte ni una perra en el divorcio. Y al que me ponga problemas le presento a la Poderosa – dice tanteando el hacha.

Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 3 meses

Como era de esperar sales airoso y con ese toque de humor con el que marcas tus textos. Nada a esperar con ansia mas dosis de Agatha

Don_Diego
Rango12 Nivel 59
hace 3 meses

A ser sinceros el humor con el que impregnas tus textos siempre me ha gustado.


#5

PARTE II

- Ya sé que llevamos casi dos meses y también sé que esto te está costando un montón de dinero. Pero no está siendo nada fácil. Su señor esposo es escurridizo como…una zorra. – No puedo evitarlo. No sé quien me tiene más harta de los dos, si el marido al que no le pillo en un renuncio o la mujer que me llama cada día. Esta clienta contactó conmigo porque tenía sospechas de que su marido le estaba poniendo los cuernos. Empecé a investigarle hace un par de meses y con los seguimientos no he sacado nada en claro. Si bien es cierto que pasa mucho tiempo fuera de casa, no consigo pillarle in fraganti. A menudo queda con gente de la oficina para tomar una copa después del trabajo. Y siempre, entre estos, está la misma mujer, una morenaza de aúpa. De Hecho, más de una vez han cenado los dos solos en algún restaurante caro. Pero no he conseguido pillarles en ningún momento de intimidad: ni un beso, ni cogidos de la mano... O bien entre ellos no hay nada o son demasiado cuidadosos. Realmente este caso me está tocando la fibra. Ya es algo personal. Estoy convencida de que entre el tipo y la morena hay lio pero no puedo demostrarlo. – le garantizo que voy a movilizar ahora mismo a todo mi equipo y que en menos de una semana podre darle más datos.
Según cuelgo a la cornuda, llamo a Alex y le digo que venga lo más rápido que pueda. Llevamos trabajando juntos cerca de una semana y la verdad que es un chaval espabilado. Estoy bastante contenta por trabajar con él, al principio me costó lo de volver a trabajar con alguien pero es un chico encantador. De repente oigo la puerta de la oficina abrirse. Solo puede ser una persona y una señal de alarma se activa dentro de mi cabeza.
- ¿Qué haces aquí mama?
- Vaya forma de saludar que tienes, filla – Me dice mi madre mientras entra en la oficina y me da un beso en la mejilla que resuena por toda la habitación. – Como no llamas nunca tengo que venir a ver como estas.
- Si te llame el otro día – intento defenderme. Hablar con mi madre es como echar un partido de tenis, tiene tanta intensidad que me limito a devolverle las respuestas.
- El otro día dice…la semana pasada, y te llamé yo. Eres más sequiña…igual de toxo que tu padre. A él, gracias a dios me lo quite de encima, y ahora desde ahí abajo ya no puede molestar. Y a ti cualquier día también te empaqueto y viento fresco. Mira que delgada estas, pareces un palo. ¿Tú comes? Mira feita, deberías cuidarte un poco que ya no eres una rapaza. ¿Ves este body? Está hecho a base de darle alegrías al cuerpo. Y hablando de alegrías. ¿Tienes novio ya? Que sé te va a pasar el arroz y me quedo sin nieto para llevarlo a la virgen.
- Pero si tú no eres creyente.
- Ah ¿y eso que importa? Además tú que sabrás en que creo yo.
Cuando estoy al límite de mi paciencia y voy a mandarla a paseo llaman al telefonillo y la llegada de Alex evita una tragedia. Aunque mientras sube, pienso que quizás la tragedia sea aun mayor.
- ¿Pero este yogurin quien es? – le dice mi madre a modo de saludo en cuanto aparece por la puerta – Yo temiendo que ibas para monja y más bien vas mas para corruptora de menores.
- Mama este es mi nuevo compañero. ¿No me animabas a que buscara a alguien para que me ayudara? Pues Alex está aquí para apoyarme.
- Si, ya me imagino yo como te apoya. – Veo que Alex sonríe, se lo toma mejor que yo que estoy muerta de vergüenza. - Y que me parece bien eh. Que ya sé que tienes eso del móvil para echar canitas al aire, pero no es lo mismo.
- Mama, ¡por dios!
- Cuídamela eh, que aunque es un poco mohína es muy buena chica. – le dice mi madre agarrándole del brazo. – Bueno, como ya he visto que sigues viva me voy a ir a la clase de Pilates. Así os dejo soliños, no quiero hacer de celestina. Marcho, que teño que marchar. Ha sido un placer – dice mi madre mientras le planta dos besos a Alex y otros dos a mí. Cuando sale de la casa le miro y cuando voy a hablar para disculparme, se me adelanta.
- Muy maja tu madre ¿no? Muy cariñosa. Cuando se iba me ha tocado el culo dos veces. - Abochornada solo soy capaz de susurrar un lo siento. Alex en cambio no para de sonreír - Eso que dice tu madre del móvil, ¿es Tinder no? Para eso si que te manejas bien en las redes. – Me dice con una sonrisa y yo no aguanto más ¿Qué se cree este niñato?
- ¿Y a ti que te importa con quien me acuesto? – Veo como su cara se transforma, de la sonrisa pasa a la sorpresa y luego se pone rojo. Está tan avergonzado que solo es capaz de susurrar un lo siento. Me da un poco de pena, pero no se muy bien porque me ha sentado mal que se entere de que tengo una cuenta para ligar. Para cambiar de tema le explico el porqué le he llamado. Que por más que lo intento no consigo hincarle el diente al caso.
- ¿Y has probado a mirar sus redes sociales? – como no sé muy bien de qué habla me limito a contestar que no. Saca su portátil y empieza a teclear el nombre del tipo. En su perfil salen un montón de fotos de él y de mi clienta. También tiene varias imágenes de él corriendo con ropa de mamarracho en varias carreras – vamos a probar otra cosa. Voy a buscar en una red social más profesional a ver si hay encontramos a la mujer.
Tras buscar en la cuenta de trabajo del hombre, Alex encuentra el perfil de la tipa. Y a través de este hacemos una búsqueda de todas sus redes sociales. Por lo que se ve es otra flipada de los maratones. Por los comentarios que hay debajo de una foto descubrimos que hoy después del trabajo tienen previsto tomar algo en un pub irlandés. Algo se ilumina en mi cabeza y decido llamar a mi clienta. Esta confirma mis sospechas, hoy su marido tiene un viaje por trabajo. Todo encaja. Si consigo pillarle con la mujer esta noche no tendrá salida. Cito a Alex una hora antes en una cafetería enfrente del pub.

Don_Diego
Rango12 Nivel 59
hace 3 meses

Espero salga mas amenudo la mamá.

Kobbe
Rango9 Nivel 40
hace 3 meses

es la autentica protagonista de la historia pero sale menos de lo que me gustaria

Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 3 meses

Gran secundario la madre, como te descuides te roba la historia como muchos grandes secundarios


#6

Llego a la cafetería a las 20:59 y veo a Alex sentado en la barra. Le hago un gesto con la cabeza y camino hasta el. Veo que no está tomando nada. - ¿llevas mucho? –
- Un rato, si. No quería llegar tarde. – me dice con una sonrisa en la cara. Tiene una sonrisa realmente encantadora. Sus dientes perfectamente blancos iluminan su cara cuando aparecen. Sin ser un chico espectacular, se puede decir que es guapo. ¿y quién no lo es con veinticinco años? Me saca una cabeza y, a pesar de ser un niñato tiene cuerpo de hombre. Pero lo que realmente me atrae de él son sus ojos. Unos ojos marrones de lo mas vulgar pero que con la luz adecuada se vuelven cristalinos. ¿Es posible enamorarse de unos ojos?
- Vamos a sentarnos mejor a una mesa. Ponnos dos cafés y unos churros – le pido al camarero sin preguntar. Caminamos hasta el fondo del local, a una de las mesas junto a las cristaleras para poder controlar la zona. En cuanto el camarero nos sirve las consumiciones, le explico la idea que tengo para esta noche – Por lo que ponía en los mensajes, llegaran sobre las diez y en cuanto aparezcan les haré fotos desde aquí. En cuanto entren al local haremos lo mismo para continuar el operativo. Me imagino que cuando lleven 3 o 4 cervezas encima se pondrán melosos y querrán acabar la noche bien así que les seguiremos. Si conseguimos una foto entrando juntos en un hotel les tenemos. Además, siempre queda la baza de llamar a la clienta para que les pille in fraganti. - Mientras mojo el churro en el café con leche, le doy vueltas a algo hasta que por fin lo suelto. – oye siento la reacción de antes, pero es que mi madre saca lo peor de mí. Siempre metiéndose donde no la llaman. Tu no la conoces, está realmente chiflada, mi padre decía que todo viene de que cuando era joven quería ser cabaretera y como no lo consiguió se siente frustrada.
En ese momento por fin aparecen los tortolitos y mi amago de disculpa queda interrumpido. Saco la cámara y tomo unas cuantas imágenes de ellos entrando en el local. Pagamos, y tras cruzar la calle, accedemos al pub. Ya dentro, veo como están charlando con otras personas de la oficina. Como es habitual, entre ellos no hay ningún gesto de intimidad y se comportan como compañeros de trabajo. Cualquiera que les vea, jamás pensaría que hay algo entre ellos. Pero mi instinto nunca me ha fallado. Realmente tienen gran fuerza de voluntad.
- Te he pedido esto – oigo a mi lado. Me giro y veo a Alex con dos pintas de cerveza, sonriéndome. Estaba tan concentrada que me había olvidado por completo de él.
Estoy a punto de decirle que estamos trabajando y no de fiesta con sus amigos. Pero le miro a los ojos y la inocencia de su mirada me hace simplemente darle las gracias y sonreír.
- ¿Has estado alguna vez en Irlanda? – me pregunta. Supongo que aparte de ponerse borracho también querrá que le de conversación. Le miro molesta pero realmente la pareja de enamorados no hace nada interesante asique le sigo la conversación.
- No, no he salido mucho del país, la verdad. Ni de la ciudad. Eso de viajar no va mucho conmigo, no creo que estar en otro país tenga nada de especial. Es gastar dinero para ver lo mismo que hay aquí solo que con menos sol y peor comida. – No se si será el haberme bebido la cerveza con el estomago vacío pero la verdad que se me está soltando la boca. - ¿y tú? ¿Has viajado mucho?
- Si, a Elena le encantaba viajar. – No tengo ni idea de quién es la tal Elenita, pero por el velo de tristeza que acaba de cubrir su cara, me imagino que es la niñata que le rompió el corazón. Me cuenta su viaje por Irlanda. Lo hace con tal melancolía que me entran ganas de abrazarle y de darle un beso de consuelo. ¿Sera la cerveza o me estaré haciendo mayor? - Voy a pedir otra ronda – me dice y se va antes de que pueda protestar. Miro a la pareja de enamorados pero siguen hablando con su grupo de amigos así que pronto pierdo el interés en ellos. En cambio observo a Alex mientras pide en la barra. Me fijo en como habla amistosamente con el camarero. Cuando llega hasta donde estoy me ofrece la cerveza.
- ¿No querrás emborrachar a tu jefa para aprovecharte de mí, no? Ya te dije que el trabajo ya era tuyo. – Tras la broma me regala una de sus sonrisas. Le doy un trago a la cerveza y le miro a los ojos. Seguimos hablando y cuando me hace una broma no puedo evitar ponerle la mano sobre su brazo y noto la calidez de su cuerpo.
- ¿Dónde está? – me dice Alex y no sé de qué me habla. Al ver mi cara de no comprender nada me lo aclara - el tipo, no está.
Me giro y es verdad. La parejita ha desaparecido. Que idiota he sido, me he distraído como una colegiala mojabragas. Pero este cabronazo no se me puede escapar. Mientras busco entre las caras de la gente del pub le hablo a Alex con un tono que suena mas autoritario del que pretendía – Búscale en los baños. Corre joder.
Inmediatamente va hacia allí. Cuando está a punto de entrar, se abre la puerta y sale el tipo. Me imagino que Alex debe de estar dudando sobre que hacer – no seas tonto y entra. “No dudes o sospechara” me digo a mi misma.
Pero no tiene tablas y hace lo peor que podía hacer. Se gira y me mira. Solo es un segundo pero es suficiente. El tipo me mira y puedo ver la sospecha en su cara. Sale del baño y se gira hacia el baño de mujeres pero sigue caminando. Camina hasta su grupo de amigos pero no deja de echarme miradas. Alex llega hasta mi y a pesar de mis esfuerzos no puedo reprimir mi cabreo – No podías entrar a echar una meada? Nos has delatado y todo se puede ir al garete. Solo nos queda la baza de que el tipo se ponga nervioso y cometa algún fallo. Cuando la mujer llega del baño el tipo saca el móvil y empieza a escribir. A los dos segundos ella hace lo mismo. Se miran un segundo y ella comienza a despedirse y sale del local.
- Alex disimuladamente sal del local y síguela, yo me quedo con el tipo. Intenta que no te vea mucho y mantenme informada en todo momento a través del móvil.
Cuando sale me fijo en el tipo. sigue hablando con sus amigos pero algo ha cambiado en él. Ahora se muestra nervioso y cada poco comprueba el telefono. Noto una vibración y es un mensaje de Alex.
“la tengo. La sigo a distancia. Está lloviendo a cantaros :(“
Le escribo una respuesta y me sorprendo al descubrir una sonrisa mi cara mientras lo hago. Si, realmente me he pasado con la bebida. Pasan unos quince minutos en los que intento justificar estas sensaciones. Aparte de esto no pasa nada interesante hasta que de repente, el tío se dirige rápidamente hasta la puerta del local. Yo disimuladamente pero sin perder un segundo, hago lo mismo.
Ya en la calle le sigo una distancia prudencial aunque supongo que él sabe que le estoy siguiendo. Caminamos un par de minutos bajo la lluvia y mientras tanto, Alex me escribe para decirme que ellos no se han alejado mucho. De repente, el tipo comienza a correr. Así que yo no tengo más remedio que hacer lo mismo. A los pocos segundos recibo un audio de Alex diciéndome que la mujer ha hecho lo mismo, como si lo tuvieran planeado. Yo jadeando ya y casi sin oxigeno, le contesto que por nada del mundo la pierda. Cuando creo que ya no puedo correr más o me reventara algo, veo como por una esquina aparece la mujer. Los dos corredores se unen y se hablan. Mientras siguen corriendo aparece Alex y cuando me mira, con gestos le suplico que no les pierda. Yo ya no puedo dar ni un paso más. Mientras recobro el aliento, recibo otro audio diciéndome que la pareja ha entrado en un hotel y que cree que no le han visto. Le digo que espere ahí por si les ve salir y que yo voy a por el coche y me reúno con él.

IndigoDolphins_73
Rango10 Nivel 49
hace 3 meses

"¿Es posible enamorarse de unos ojos? ". SÍ.
Lo que más me gusta es tu estilo coloquial que hace q, a pesar de contarnos una historia de amor, no se vea ñoña y resulte hasta divertida

Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 3 meses

La sencillez de un caso normal de un detective corriente contada como si fuera el mejor de los casos de Poirot pero adornada como solo @Kobbe puede hacerlo


#7

Ya en el hotel aparco el coche en un oscuro callejón y le escribo a Alex diciéndole que venga. Hasta mi posición.
- ¿Alguna novedad? – le pregunto en cuanto entra en el coche.
- Nada, entraron hace unos veinte minutos y no ha salido ninguno de los dos. Con esta lluvia no creo que nadie salga.
- Perfecto, desde aquí podemos ver la puerta principal y la de servicio. Es cuestión de tiempo que salgan. Si en un rato no dan señales, esperaré a que sean las doce y entraré a ver si consigo sacarle al de recepción en que habitación están. – Miro el reloj, aun queda mas de una hora para el cambio de turno. Tenemos que esperar porque a los del turno de noche suelen estar fastidiados y ponen menos empeño en su trabajo. Decido llamar a mi clienta y le explico la situación. Ella me cuenta que está fuera de la ciudad pero que ahora mismo coge el coche y en menos de media hora se presentara aquí. Cuando cuelgo y guardo el teléfono caigo en la cuenta de que Alex esta a mi lado sin decir nada. Le miro y veo que esta completamente empapado de esperar bajo la lluvia. Me había olvidado de él .
- Debes de estar congelado – le digo mientras enciendo el coche para poner la calefacción.
- No te creas – me dice tiritando de frio.
- Deberías quitarte la ropa que tengas mojada o no entraras en calor.
- Tengo mojados hasta los calzoncillos. – bromea, pero a mí me turba lo que sugiere ese comentario.
- Prueba a quitarte los vaqueros y la camiseta y vamos viendo cómo va. – mientras se quita la ropa yo aparto la mirada hacia la puerta del hotel. Con la calefacción y nuestro calor corporal los cristales empiezan a empañarse, así que los limpio con la mano para tener línea de visión clara.
- Vaya mala suerte, tenían que ser jodidos maratonianos. Casi me da un patatús, menos mal que aun tengo algo de forma del fútbol. – intenta bromear pero le castañean los dientes.
- Creo que tengo una manta en el maletero, voy a intentar cogerla desde el asiento de atrás, no pierdas de vista la puerta. - le digo mientras paso a la parte trasera. Metro la mano por debajo de la bandeja y palpo a ciegas. Como no la encuentro, introduzco la cabeza pero apenas distingo nada en la oscuridad. Meto las dos manos y por fin noto el tacto áspero de la manta. La cojo y me giro. Cuando lo hago, me topo con el cuerpo casi totalmente desnudo de Alex que está intentando pasar a la parte de atrás también.
- El asiento esta empapado. – dice a modo de explicación, mientras se sienta a mi lado. Le paso la manta y se cubre con ella. – tu también tienes la camisa mojada ¿no tienes frio?
Hasta este momento no me había dado cuenta. Dudo, pero finalmente me la desabrocho con la idea de que se seque mientras esperamos. Vuelvo a dudar, me da vergüenza quedarme en sujetador. El me debe de haber leído el pensamiento porque me ofrece una parte de la manta. En un rápido movimiento me quito la camisa y me cubro con ella. Lo primero que noto es que estamos demasiado cerca. A pesar de tener la piel húmeda siento la calidez que desprende. Brazo con brazo, piel con piel. Le miro y me mira. Una antigua y solida cadena dentro de mi se resquebraja y le beso. Mientras nos desnudamos compulsivamente mi teléfono no para de vibrar. Si en lugar de empezar a hacer el amor, hubiera cogido el móvil habría sabido que mi clienta había llegado al hotel. Y unos minutos después, mientras Alex acababa dentro de mi, a pocos metros de allí se desarrollaba una tormenta. La parejita, seguros que nos habían dado esquinazo, había bajado al hall del hotel para tomarse una copa. Y allí, se habían encontrado con la mujer.

Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 3 meses

No pierde un ápice de su fuerza pero sigo esperando ese personaje secundario que se me va a volver a entusiasmar


#8

PARTE III (FIN)

- ¿Y que tal con el yogurin? ¿Ya te lo has llevado al catre? - me pregunta mi madre con su delicadeza habitual. No me esperaba la pregunta y me deja algo descolocada. Tanto que mi madre lo nota - pero Agathiña te estas poniendo roja ¿ósea que si?
- ehhh... – No soy capaz de inventarme una mentira. Nunca he conseguido ocultarle nada a mi madre, debe ser cierto que tiene algo de bruja. Cuando era pequeña y mis padres discutían, que era bastante a menudo, mi padre siempre se lamentaba de “haberse casado con una maldita bruxa”. Como se que estoy sin salida decido sincerarme. Además necesito hablar del tema con alguien - La verdad es que si. Nos hemos acostado tres veces
- ¡Uy! Acostado dice... que fina eres filla. Te has beneficiado a un chaval que puede ser tu hijo y encima eres su jefa. Bien hecho, neniña.
- Lo de la edad me echa un poco para atrás pero yo creo que podría surgir algo mas serio. Tu sabes que hace tiempo que no confiaba en un hombre desde...
- Xa, xa...eso esta muy bien . Olvídate de lo de la edad. Tu disfruta que son catro días .
Suena el telefonillo y al contestar descubro que es Alex. Mientras sube, le doy vueltas a que puede estar haciendo aquí. Como ahora mismo no tenemos ningún caso abierto le di unos días libres y su visita es bastante sorprendente.
- Yo os dejo para que habléis – dice mi madre después de saludarle con dos sonoros besos.
- No por favor, no te vayas. Sera solo un momento – mi madre se va a la cocina con la escusa de prepararse un café bien cargado. Según ella ayer no durmió bien y necesita cargar pilas. Alex me pide que nos sentemos en el sofá para hablar mas tranquilos. Su lenguaje corporal me indica que esta muy nervioso lo que hace que yo también comience a estarlo. Tras unos interminables segundos en silencio, comienza a hablar – Agatha, vengo a decirte algo importante. Este mes trabajando juntos ha sido fantástico y me ha hecho creer en mi y ver las cosas de forma diferente. El estar a tu lado me ha hecho crecer como persona en muchos aspecto. He pensado mucho sobre esto hasta que por fin me he decidido a hacerlo. - mi corazón me da un vuelco dentro del pecho. ¿Es posible que él sienta lo mismo que yo? Impaciente sigo escuchando con toda mi atención puesta en sus palabras. - Con lo que me has pagado y lo que tenia ahorrado he juntado algo de dinero. No es mucho pero me da para comprarme el billete. Agatha, me voy. Mañana mismo sale el vuelo, todo es tan rápido porque creo que si espero mas me entraran las dudas y me echaré atrás.
- ¿A Londres? - es lo único que yo capaz de decir. Algo se rompe dentro de mi . Solo puedo pensar que he sido una tonta por creer que querría estar con una vieja como yo. Él está enamorado de Elena y lo nuestro solo fue un entretenimiento. Simplemente sexo. Mi cara debe ser un poema porque Alex empieza a sonreír y me abraza.
- No seas tonta. En Londres no se me ha perdido nada. Al menos nada bueno. Para mi, aunque me duela, eso es una etapa cerrada. A darme cuenta de eso me has ayudado tu, me has enseñado que hay mas vida de la que yo creía. Me voy a Italia. Pienso que ya que he dejado la carrera voy a conocer la historia de primera mano. Me voy a recorrer ciudades que rezuman historia y arte. Con el dinero que tengo me da para el billete y poco mas así que la idea es ir hasta allí y buscarme trabajo de lo que sea. El único problema es que no tengo mucho idea de italiano pero como te dije en su día: aprendo rápido. - me dice con esa sonrisa suya que me cautiva.
- Me parece una gran idea. - Intento mantener la calma y no mostrar las emociones que realmente pugnan por salir - Creo que te vendrá bien y siempre puedes terminar las asignaturas que te faltan a la vuelta.
- ¿Y porque no te vienes? - me pregunta a bocajarro mirándome fijamente a los ojos.
- Te lo agradezco pero … - pero ¿que? Me pregunto a mi misma ¿Que me retiene aquí realmente? ¿El trabajo? Me encanta, pero prácticamente me paso el día siguiendo a maridos infieles, no es precisamente lo que había soñado cuando decidí abrir la agencia. ¿Mi madre? Es la única familia que tengo y se que a su manera me quiere pero se que, ella mejor que nadie, lo entendería. Mientras hago este repaso mental mi boca, movida por el miedo a lo desconocido, comienza a moverse y sin saber muy bien porque, respondo - no puedo
Dicho esto, Alex me mira durante unos segundos y me abraza. Nos abrazamos sin decir nada hasta que se separa y me coge la cara. Me da las gracias y me besa en la boca.
- Prometo llamarte en cuanto este instalado – me dice serio.
- Espero que te vaya bien – es lo único que soy capaz de soltar. Es como si, al pensar en todo lo que le podría decir se hubiera hecho un tapón y no soy capaz de articular palabra. Él se queda unos segundos en silencio pero finalmente se va sin decir nada mas. En el mismo instante que oigo la puerta cerrarse, mientras lucho por contener las lagrimas, aparece mi madre.
- ¿Pero yo crie a una caguica? Estas paredes son de papel y escuché todo lo que pasó ¿Que es eso de dejar marchar al yogurin así sin pelear? Marcha con él, tomate unas vacaciones o vete para siempre.
- Esta relación no tiene futuro. Es mejor así para los dos.
- ¿Y quien dice que no? Además ¿y que pasa si no tiene futuro ? Vivimos en el presente ¿o no te enteraste? Disfruta el hoy que el mañana vendrá quieras tu o no. Mira filla, he visto como te hacían mucho daño y entiendo que tengas miedo a que te vuelvan a dañar. Pero yo te voy a decir una cosa: comer hay que comer. Es mejor que te rompan el corazón mil veces a tenerlo guardado en el armario y que te lo coman los ratones.
Mientras abrazo a mi madre con las mejillas húmedas, pienso en lo que me ha dicho. Quizás yo también tenga que aprender de Alex. Quizás es hora de dejarlo todo y arriesgarme. Decidida me pongo en pie, le doy un beso a mi madre y salgo por la puerta.

Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace 3 meses

Gran historia. El personaje de la madre espectacular. La única pega es el final, para una película me encanta, pero para un relato prefiero la sorpresa y el desencanto, pero ojo, seguro que al resto le encanta pero en esto yo soy raro

Kobbe
Rango9 Nivel 40
hace 3 meses

Reconozco que el final me quedo algo flojo