MaiVirgii
Rango10 Nivel 49 (5776 ptos) | Fichaje editorial

— ¡Por el amor al averno! Mírate...Tu eres un ángel y yo soy... soy un monstruo ¿por que debería seguir a tu lado?
— Por que juntos le podremos dar el final a esta situación de locos, ya después veremos que pasa con nosotros. — Veo como una lagrima se resbala por su ojo y que luego cae sobre sus labios, no digo nada, no hago nada para detener el camino tan amargo que recorre esa lagrima.
Sacudo con fuerza mi cabeza y con mis manos alboroto mas mi cabello. Luego de minutos de silencio, decido romperlo con una decisión que se que la destruirá mas es necesario.
— De acuerdo, pero que quede claro matamos a Gael y esto se termina — dijo fingiendo una valentía que no poseía en estos momentos.
Retiro luego de decir aquello el anillo que cubre mi dedo anular de mi mano izquierda, dejándolo sobre la mesa de la sala para así retirarme de allí. Odio verla llorar.

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Aventador_SVJ
Rango6 Nivel 28
hace 4 meses

Con qué tu volviste, :0 ohhh ¿Quién eres? Igual, encantador relato, espero saber cómo sigue... No tengo con que criticarte si soy un principiante.

MaiVirgii
Rango10 Nivel 49
hace 4 meses

@Aventador_SVJ solo tenia semanas que no escribia o subia algo a la plataforma a eso me refería jejejeje y gracias pronto estaré subiendo mas... saludos

voz_sin_vos
Rango12 Nivel 59
hace 4 meses

Empieza prometedor, muy sentido y muy humano esos asentimientos divinos

Cara
Rango11 Nivel 51
hace 4 meses

genial, me apunto a seguirla

escritoraatiempoparcial
Rango11 Nivel 51
hace 4 meses

Sorry, llego muy tarde.... Peeo es genial la idea de que la continuaras me encantaaaa

Como_tener_publico
Rango3 Nivel 14
hace 4 meses

Hola y mucho gusto, nosotros al igual que usted pertenecemos a la pequeña comunidad de Sttorybox siendo todos nosotros como uno solo. Nosotros que apoyamos la empresa Sttorybox y formamos parte de la comunidad le venimos a invitar unirse a nuestro nuevo sistema la cual hemos sembrado para hacer crecer el nivel de publicidad en la caja o cada (Box) de cada integrante, lo primero que tienes que hacer para tener mas información es comunicarnos en nuestro correo @gmail.com">Comotenerpublicoensttorybox@gmail.com muy largo y obvio no?.

Pronto implantaremos mas servicios para la comunidad. Te esperamos!!!


#2

Tiro el traje que me iba a poner para la velada de esta noche sobre la cama, para así ir al baño, con el plan de darme una ducha rápida para de esta manera poder relajarme antes del inicio del gran evento.
¡Va!...”Gran evento”…Todos los años es la misma farsa, carcajadas sobre actuadas, practicas superficiales y la hipocresía deambulando como si el salón le perteneciese, aun no sé por qué sigo organizando tales eventos que solo me causan dolor de cabeza y que un mal humor se propague por mi sistema.
No tolero a los humanos y saber que tengo que convivir con ellos una noche cada año, me provoca…me… ¡pufs! Ya no importa, si sigo concentrándome en lo mal que lo pasare y en cuanto odio a esos seres, seguro y ni bajo, me quede encerrado en mi habitación.
¡Hey!... Esa idea de quedarme encerrado en mi habitación no me parece tan mala, después de todo, ya organice el evento y seguro nadie… No Alexander, no lo puedes hacer, debo asistir, debo asistir.
Aquello me lo repito una y otra vez, mentalmente, tratando en lo posible de deshacer la idea de no asistir.
Sin ningún tipo de ánimo me quito la ropa para posteriormente lanzarla al cesto y luego caminar hacia la ducha, abrir sus puertas y girar el grifo en la temperatura correcta.
Una vez que el agua esta como me gusta, me introduzco en está dejando que el agua recorra cada centímetro de mi cuerpo, cerrando los ojos en el proceso queriendo disfrutar estos momentos de tranquilidad.
“ — ¿Gael? — me pregunto confundió a medida que me iba acercando al personaje oscuro y sombrío que se hallaba justo en medio de la gran pista de baile. Este gira al instante que escucha mi voz para así regalarme una sonrisa macabra.
— La eternidad es relativa y el encierro perpetuo, no me podrás detener en esta oportunidad Alexander, todos morirán y tú no podrás hacer nada.
Y posterior a sus palabras la pista se ilumina dejando ver un rastro de muerte y destrucción.
Perplejo observo los cuerpos desmembrados que cubrían la mayor parte de la pista de baile, la sangre se podía ver en cada rincón de esa habitación y el miedo de sus víctimas aún era palpable, pero lo que me llama la atención entre tantos cuerpos sin vida son unas alas blancas como la nieve a sus pies tientas en aquel liquido carmesí.
Elevo mi mirada para poderlo encarar pero este ya no se encuentra…”

Don_Diego
Rango13 Nivel 60
hace 4 meses

No va mal. Por cierto te quiero invitar al siguiente reto. Bueno aun esta en fase preliminar. Pero aun asi te invito. Propon un reto o vota. Claro si gustas. Nos seguimos leyendo. @MaiVirgii

MaiVirgii
Rango10 Nivel 49
hace 4 meses

@Don_Diego Con todo el gusto, ya mismo me paso por el perfil y veo las propuestas y gracias por comentar... saludos


#3

Abro los ojos de sopetón y trato de recuperar el aire que perdí a causas de esa visión. Miro la pared de azulejos sin poder creer lo que vi, lo que sentí y percibí de aquel ser, tenía siglos que no captaba tal esencia oscura y que esté pasando ahora no es una buena señal.
Gael no puede estar libre.
— Bien me he vuelto loco — digo en vos alta tratando de calmarme, para pasar luego mis manos sobre mi cara quitando las gotas que entorpecían mi visión.
Esto no va a pasar, Gael no puede escapar, a veces me suelo equivocar con las visiones, lo que va a pasar ahora es que bajare al gran salón y me codearé con los más grandes hipócritas, mi ira se elevara a niveles insuperables y luego huiré antes de que finalice tal evento.
Eso es lo que pasara.
Respiro hondo y a sabiendas que no puedo seguir retrasando lo inevitable, cierro el grifo de la bañera y posterior a tomar una toalla para proseguir a enrollarla sobre mi cintura, salgo del cuarto de baño, dejando a mi paso un pequeño camino de gotas que caen desde mi cabello empapado. En mi habitación, me voy al enorme escaparate, que se encuentra ubicado en la pared derecha contigua a la enorme cama y con flojera y obstinación abro sus antiguas puertas para así sacar la ropa interior que me iba a colocar.
Ya sin la toalla y con mi ropa interior colocada, me voy para la cama, tomo el traje de gala color negro junto a la camisa blanca, para empezar a vestirme.
A medida que me iba colocando las prendas, mi mente sigue reproduciendo la visión que tuve una y otras vez y a pesar de que me quiero convencer de que me puedo equivocar y que aquello no pasara, el presentimiento de que algo malo ocurrirá sigue presente en mí, tal vez sea por que pierda por primera vez el control y mate a alguien esta noche o porque no me equivoque y Gael realmente está de vuelta.
Sea como sea, el tema de Gael lo dejare para mañana (si es que realmente pueda suceder algo) hoy me toca ser un anfitrión de una gran farsa y lo que menos quiero es agregar más estrés a estas horas de tortura.
Pasado varios minutos, ya me encuentro listo y bajando aquellas escaleras que me llevaran al gran salón, donde se lleva a cabo la farsa de evento.


#4

A medida que me iba acercando, las risas y la música ya se podían oír, provocando que cerrara con fuerza mis puños a cada lado de mi cuerpo como mecanismo para tratar de no salir corriendo. Al llegar al balcón que da vista al gran salón, todos notan mi presencia y la instancia queda en silencio, la parte que más odio.
— Bienvenidos mis queridos amigos — digo fingiendo un jubilo que no poseo en estos momentos —. Espero, que la velada sea de su agrado, maestro continúe con la música.
De inmediato la algarabía y la música regresan al igual que mi mal humor, oído esta noche. Sin otras opciones termino de bajar las escaleras dando por iniciada la farsa e hipocresía.
Con una sonrisa acentuada en mis labios me acerco a saludar a los invitados, quienes me reciben con sonrisas y demostrando gran afecto hacia a mí, mentira, puras mentiras.
Con tal de hacerse más ricos, con tal de que sus imperios crezcan, son capaces de vender hasta su dignidad, ¡pufs!... Solo faltan unas horas Alexander, ya esto va a terminar.
Me recuerdo para no salir corriendo.
Odio estas fiestas.
Sintiéndome de lo peor, tomo la primera copa de alcohol que pasa ante mí y la bebo de un solo golpe, una mueca se refleja en mi cara cuando el líquido quema mi garganta, pero rápidamente cambia a una mueca de disgusto y de pocos amigos, para proseguir a dejar la copa en otra charola que pase ante mí y así seguir saludando a cuanto apestoso humano se me cruza por el camino.
Posterior a saludar a un buen número de infelices, me acerco al único ser, que podría considerar como mi hermano, quien se encuentra al fondo de la habitación, junto a su hermana (que precisamente no me cae del todo bien) y otra persona que no reconozco.
— Buenas noches — pronuncio frio y distante cuando me integro a su muy calurosa charla, ellos de inmediato se callan y giran a mi dirección.
Fer sin tiempo que perder me regala una sonrisa y su hermanita me mira como si me estuviera comiendo con la mirada, lo que provoca que haga un mohín de puro desagrado, por el amor al infierno que no se le ocurra nada esta noche.
— Alex, mi amigo, mira te presento al señor Marius, dueño de una multinacional encargada de fabricar maquinas industriales.
Fulmino con la mirada a Federico por aquello pero sin más remedio le extiendo mi mano en forma de saludo al dichoso empresario.
— Mucho gusto Alexander Valesco.
— Marius Vidal, un placer, espero que en un futuro seamos grandes socios.
— Eso espero Marius, ahora si me disculpa me retiro, aun me queda muchos invitados por saludar.
Pronuncio listo para continuar mi recorrido con la idea de llegar al bar, más antes de poder huir de allí, Fer me detiene sujetando la manga derecha de mi chaqueta.
— Oye hermano, no nos dejes así, quédate…
— Adiós Federico — dicho esto me zafo de su agarre.
Sé por dónde venía la conversación con Fer.

Don_Diego
Rango13 Nivel 60
hace 4 meses

Juas. Su arrogancia, desprecio y mal humor es palpable. Te está quedando muy bien @MaiVirgii

escritoraatiempoparcial
Rango11 Nivel 51
hace 4 meses

Que divertido me encanta la personalidad de Alexander. Se está creando una situación de tensión..... Muy buena caja, la trama va genial

escritoraatiempoparcial
Rango11 Nivel 51
hace 4 meses

Oh no 😱😱😱😱, pensé que había más cajas 🙈🙈🙈🙈🙈, bueno espero ansiosa la continuación 😉


#5

No sé cómo hacerle entender que entre su hermana Gina y yo no puede haber absolutamente nada, ella… Ella es totalmente diferente a mí y ojo sé que yo soy un monstruo en toda la extensión de la palabra, pero Gin es peor que yo, ella si puede jugar, torturarte y extender tu sufrimiento, da por seguro que lo hará, y no es por qué (y lo vuelvo a recalcar) no sea un monstruo, pero al menos yo acabo a mis enemigo de una estocada. Esa pelo negro de cuerpo de infarto, es un peligro.
Ya lejos de Fer y sus indirectas muy directas, sigo saludando a cuanta persona que pasa al frente de mí, sin dedicar más de dos minutos, sin dejar de caminar hacia el bar, donde espero olvidarme un poco de esta locura y que mi mal humor desaparezca, así se sea por unas horas.
Al alcanzar mi objetivo me entierro en uno de los taburetes y luego le pedido al mayordomo que me traiga una de las botellas de alcohol más fuerte que pudiese tener esta noche, este con rapidez asiente para así darse la vuelta, buscar el pedido en la vitrina y posterior a ínfimos minutos, el hombre me coloca una botella y un vaso sobre la barra para así empezar a servirme, sin embargo hice un pequeño movimiento con mi mano para indicar que quería ser yo el que me sirviera los tragos.
El hombre asiente sin chistar y luego se retira rápidamente al percatarse de una pareja que requerían de sus servicios.
De inmediato destapo la botella, vierto un poco del líquido en dicho contenedor fino y de cristal, para comenzar a beber hasta más no poder y aunque sé que el alcohol no tiene ningún efecto sobre mí, espero que dicho líquido logre bajar mi mal humor y que me haga ver la fiesta de otra manera.
Posterior a ingerir la segunda copa de esta noche giro sobre mi asiento, empezando a observar con detenimiento a cada uno de los humanos que se hallaba en ese salón, pudiendo notar que unos ya estaban pasados de copas, otros ignoraban a sus esposas, otras destrozaban con elegantes palabras a sus “queridas amigas” y los pocos que parecían decente, en realidad buscaban la oportunidad de vender hasta la dignidad solo para conseguir más dinero del que ya pudiese tener.
Al notar aquello, la pregunta del porque me llaman monstruo surgen en mi mente, ya que si lo veo desde este punto de vista, los verdaderos monstruos son esos que pintan caras para obtener lo que más desean, sin importarle a quien lastiman en el proceso o a quien meten en problemas, mientras que yo… Yo si demuestro lo que soy, esa es la diferencia entre esos seres y mi persona.
Sintiéndome asqueado por la vista que admiro desde mi posición retiro la mirada del salón y me concentro en la botella, hundiéndome en su sabor, queriéndome olvidar por un momento donde me encuentro. Los minutos comienza a trascurrir con rapidez a partir de esa decisión, la botella a bajar contenido pero nada que mi mal humor desaparece.

Don_Diego
Rango13 Nivel 60
hace 4 meses

Por lo que leo, el "mounstruo" aborrece la hipocrecia a pesar de que tambien la usa en cierta medida.


#6

Agobiado y sintiéndome estresado, me levanto de donde estoy y me encamino hacia el balcón que da hacia el patio trasero, con la intención de escapar de este lugar, listo para terminar esta desastrosa fiesta, sin embargo, antes de poder cruzar el gentío una mano delicada me detiene.
Esto era lo que no quería que hiciera.
— ¿Qué es lo que quieres Gina? — le pregunto sin ni siquiera girarme, su aroma de hierba la delata.
— Nada bombón, solo quería ver si me concedías esta pieza.
Al oír aquello giro sobre mis talones y la miro como si ya perdió la cabeza.
— Gina yo…
— Con eso me basta — dicho esto y sin darme la oportunidad de negarme, ella me arrastra hacia la pista de baile, colocándonos justamente en el medio.
¿Por qué me tiene que pasar esto a mí?
Me pregunto tratando de aplacar mi ira.
Sin otras opciones viales para ese momento, tomo la cintura de la joven vampiresa para así pegarla más a mi cuerpo y al son de la música comenzamos a movernos por el salón.
La danza era suave, delicada, perfecto para una pareja de enamorados, pero en este caso, es perfecta para que mi mal humor se valla para las nueves, es que acaso no entiende un “No” o la indirecta “me caes mal y te quiero a doscientos metros lejos de mí.”
Unos segundo más y esto terminara, unos segundos más y esto terminara Alexander…
…- Nota mental: Último año que asisto o monto esta farsa –
Pienso harto y obstinado de toda esta basura, de toda esta hipocresía, por lo que luego resoplo enojado y trato de no concentrarme en lo que está pasando, sin embargo cuando escucho una carcajada muy conocida, el hecho de que Gina me tenga preso en una ridícula danza pasa a segundo plano y lo que no quería que sucediera esta noche puede que ocurra.
De inmediato detengo la danza con la pelinegra para así alejarla y de esta manera hallar la fuente de dicha carcajada.
Me alejo a paso apresurado de Gin y con la mirada busco a Gael entre el gentío, esperando que lo que haya oído tan solo sea el efecto del alcohol y no que él se encuentre aquí, entre esta multitud.
De lo contrario muchos morirán y no es porque me importe sino que el saber que ese ser puede que esté de regreso me pone como loco, puesto que sé que su venganza por encerrarlo iniciara y no sé si podre contra él en esta oportunidad.
— Hey, hey ¿Te encuentras bien Alex?
Un Federico preocupado detiene mi búsqueda luego de haber pasado varios minutos hiendo y viniendo entre la multitud.
Miro a mi amigo, quien tiene su ceño fruncido y noto que trae una copa de chapan entre sus delgados dedos, sin mediar palabra le quito la copa de su mano y la ingiero de un solo golpe.
— Necesito salir de aquí o voy a enloquecer — dicho esto le devuelvo la copa y sin más me doy la vuelta y pongo rumbo al patio.

Don_Diego
Rango13 Nivel 60
hace 4 meses

Sigue bien la trama. Una pregunta.¿En serio a las mujeres les gustan estos tipos? Arrogantes, despotas, mal humorados pero con que sean guapos basta? Jaja solo hago una pregunta rara, cual si quieres contstar o no, no importa.

MaiVirgii
Rango10 Nivel 49
hace 4 meses

Mira @Don_Diego a mi en lo particular no me gustan, tienen que ser mas que guapos jejejeje pero no te niego que llaman la atención, no se es que tiene algo que pica la curiosidad o bueno es lo que me suele suceder jajajaj

escritoraatiempoparcial
Rango11 Nivel 51
hace 4 meses

Jajajaja, creo que a las chicas que les atrae (o nos atrae, me incluyó ocasionalmente en el paquete) ese tipo de tíos no es porque sean guapos, más bien es porque son "malos" Y en tu cabeza, tienes la idea ingenua de que tú (osea la chica) puede reinsertar lo en la sociedad y por arte magia hacerlo bueno 😁🙈

Don_Diego
Rango13 Nivel 60
hace 4 meses

Jjajajajaja me parto!!! @escritoraatiempoparcial

Y bueno, ahora ya al menod compredo porque muchas mujeres que piensan asi terminal tan mal. Habiendo tanto hombre bueno van y cojen el que les destrira la vida.

escritoraatiempoparcial
Rango11 Nivel 51
hace 4 meses

Jajajaja, si y no, en el plano teórico eso cuenta en el plano práctico es un poco más complejo. No justifico hay hombres bueno que resultan aburridos y los hombres malos por definición no lo son. Y eso tira, atrae... Aquí entra perfecto la frase "Lo prohibido atrae"

escritoraatiempoparcial
Rango11 Nivel 51
hace 4 meses

La verdad instintivamente yo soy una mujer a la que le gusta ese tipo de hombres @MaiVirgii, no término saliendo con ellos por que evidentemente se que no me convienen pero no niego que cuando llegó a un lugar y conozco a personas se nuevas entre ellas chicos, mi mente siempre se siente mucho más atraída hacia el perfil de chico malo y es porque "ilusamente" Me creo con el poder de cambiarlos y hacerlos Buenos 🙈🙈🙈🙈🙈🙈🙈🙈

Don_Diego
Rango13 Nivel 60
hace 4 meses

Bueno, jusgue sí. Pero al fin y al cabo cada quien descide lo que quiere.


#7

Camino rápido y sin detenerme, ignorando a aquellos que me saludan, esquivando a los mayordomos y sus charolas así como a las parejas que bailan, feliz porque apenas ponga un pie en el patio me largo de esta farsa.
Cuando por fin llego al balcón exterior, dejo que el aire frio de aquella noche sin estrellas golpee mi cara cerrando mis ojos en el proceso para así aspirar con fuerza aquel aire frio, sintiéndome por fin libre.
Con una sonrisa surcando mi rostro, abro mis ojos y con rapidez camino hacia las escaleras las cuales bajo en dos en dos llegando al césped de aquel enorme patio, para así dirigirme a paso agigantados a la puerta trasera, puerta que me dará mi libertad, no obstante, antes de poder cumplir con aquel objetivo, el aroma de cítricos combinados con rosas inunda mis fosas nasales y a sabiendas que yo no ordene plantar rosas en aquel patio o que tenga un árbol que me de naranja o limones, cambio de ruta y sigo aquel exquisito aroma, temiendo que se halla infiltrado algún enemigo listo para armar un gran alboroto en medio de esta fiesta, cosa que si llegara a ocurrir se acabó lo de que “soy leyenda”.
Camino a pasos apresurados, zigzagueando en aquel enorme patio lleno de arbustos, fuentes y demás adornos algo inútiles a la hora de la verdad, llegando de esta manera, al punto más alejado de la fiesta, donde se podía oír con claridad el fluir del agua de la fuente más grande de aquel lugar y el ruido del viento al golpear las ramas de los arboles cercanos.
Con cautela me acerco guardando cierta distancia, quedando entre unos arbustos luego de dar… no lo sé, cuatro o cinco paso, listo para atacar a la persona que se encuentre allí, pero cuando noto a una hermosa dama sentada en aquel enorme adorno de jardín, de cabello casi blanco recogido en un moño algo desordenado, de piel pálida y de figura espectacular, cubierta por un vestido color rojo pasión con la espalda descubierta, mi guardia de inmediato se derrumba.
Desde el punto en que la puedo admirar, mis sentidos enloquecieron, mi mal humor se esfumo y solo podía pensar quien podía ser aquella hermosa joven de piel tan tersa y perfecta que te invitaba a recorrerla solo para comprobar su suavidad. Sintiéndome curioso por saber quién es la hermosa dama sentada en aquella fuente, camino cauteloso, sigiloso, tratando de no ser descubierto.
Al estar lo suficientemente cerca y sin poderlo evitar mis impulsos empiezan a controlar mi razón y así mi mano rosa su desnudes, provocando que miles de corrientes eléctricas cruzaran de norte a sur, que mi cerebro se desconectara y que pudiera sentir que mi corazón muerto y carente de empatía, volviera a palpitar, con locura, desbocado por aquel sencillo roce.

Don_Diego
Rango13 Nivel 60
hace 4 meses

Ahhh!!! Te a quedado muy bien. La caja hasta ahora a sido mi preferida. 👍


#8

Ella de inmediato se levanta y gira hacia mi dirección, pudiendo detallar mejor a la joven que tenía delante de mí, notando que sus ojos son grises muy claros, que posee labios rojos y carnosos, facciones muy finas, cuerpo espectacular, al cual se le hace justicia con ese provocador vestido rojo que posee un escote de corazón profundo, que la hace lucir sexi… ¡Por el amor al averno!... Parece un ángel caído al infierno.
— Hola.
Su voz retumba en mis oídos y siento que mi cabeza termina de perder la poca cordura que podía haber quedado luego de ese roce, pero su sonrisa que aparece posterior a su melodiosa voz es la estocada final, sin embargo al denotar que su seño se arrugaba entiendo que su belleza me estaba haciendo lucir como un completo imbécil por lo que carraspeo un poco, sacudo mi cabeza y decido hablar.
— Hola, lo lamento no quise asustarte — pronuncio tratando de ocultar mi asombro y admiración.
— No te preocupes, ¿ya te aburriste? — me pregunta apuntando a mi espalda.
— Algo así, ¿y tú?
— Algo así, pero creo que ya debo de regresar, seguro papá me debe estar buscando — dicho esto pasa a un lado de mí y aquel aroma de cítricos combinado con rosas, me vuelve a golpear, noqueando así mis sentidos por segunda vez.
¿Quién es esta chica?
Sonrió con ansias de averiguarlo por lo que detengo su avanzar con un agarre suave que le proporciono a su mano derecha, lo que provoca que aquella corriente eléctrica regresara con fuerza.
— Disculpa, pero ¿cuál es tu nombre?
Esta de inmediato gira y me regala nuevamente una sonrisa.
— Evelyn y ¿el tuyo?
— Alexander, un placer — dicho esto elevo su pálida y delicada mano y planto un pequeño beso que provoca una sensación que en mis cuatrocientos años de vida jamás había experimentado.
— Igualmente, ¡Mmm!… ¿Me quieres acompañas adentro? Y… Bueno así nos seguimos conociendo, ¿Qué dices?
Pregunta con un toque de inocencia que hace que todo mi cuerpo grite una respuesta afirmativa, como negarme, es… No Alexander.
¿Qué demonio es lo que te está pasando?
¿Enserio quieres regresar a aquel lugar repleto de humanos falsos y sin dignidad alguna?
Yo lo dudo.
Ante aquello resoplo con fuerza y mi mal humor regresa, por lo que me vuelvo a colocar en mi típica posición erguida e imponente, suelto su mano y niego ferozmente con la cabeza, para así darme la vuelta y seguir con mi plan de salir de aquí.

Don_Diego
Rango13 Nivel 60
hace 4 meses

Ya me pongo al dia. Bueno, digo. Al parecer no se va dejar tentar por la miel este vampiro o sí?


#9

A medida que me iba alejando, seguía sin poder creer lo que acababa de pasar, fui noqueado por una sencilla humana, yo… Noqueado y dejado fuera de base, esto no puede volver a pasar y menos a mí, no, esto jamás paso y si no salgo de aquí seguro voy a enloquecer, lo mejor es que esta fiesta termine para mí.
— Hey hermano te andaba buscando, ven necesito presentarte a…
— Ya basta de presentaciones Fer, me quiero ir ya no aguanto ni un segundo más esta farsa, déjame…
— Si, si… Ya lo sé, no toleras a los humano, pero de veras necesito presentarte a este tipo, me dijo que te quería proponer algo grande y conociéndote sé que si no te digo igualmente te enojaras.
Lo miro mal y este niega en silencio.
— Solo será un segundo, lo prometo.
Ante aquello resoplo con fuerza y sin más asiento en silencio.
Siendo dirigido por Fer, nuevamente entro a mi propio calvario ahora en búsqueda de un empresario infeliz… En definitiva este es el último año que organizo y presto mi hogar para esta farsa, me volveré loco si sigo haciendo como si esto me agradase, ya no lo tolero más, es mi último año.
Ya en el gran salón, ahora Federico me conduce entre el gentío llevándome a lo más alejado de la bulla, casi en el pasillo de salida de mi vivienda. Allí se encontraba un hombre mayor, de tez morena y algo regordete quien miraba con impaciencia su reloj de mano.
Asqueado y poco feliz me detengo en seco antes de llegar y miro a Fer preguntándole con la mira si ese es el hombre que con tanta urgencia me necesita, mi amigo rápidamente asiente por lo que resoplo enojado y regreso la mirada al frente.
Fastidiado me termino por acercar, con la intención de terminar con esto lo más rápido que sea posible, esta noche ha sido espantosa y ya quiero que termine.
— Buenas noches.
Mi fría voz sale y retumba en aquellas paredes provocando que aquel hombre levantara la vista del reloj y la pusiera encima de mí.
— Buenas noches, ¿Alexander Valesco? — me pregunta mientras toma mi mano en forma de saludo, yo solo suspiro pesadamente.
— Así es, usted es…
— Eugenio Leone, un placer en conocerlo.
— Si, si ¿en qué puedo ayudarlo? — pregunte retirado mi mano de la suya puesto que ya me empezaba a sentir asqueado.
— Pues veras quería hacer…
— ¿Ya nos vamos papá?
Cuando la voz de aquella joven que me noqueó en el jardín interrumpe la conversación entre el humano y yo, giro sobre mis talones y detallo como esta caminaba hacia nosotros y valla… Que andar tan elegante, que cuerpo, que cara, lo vuelvo a repetir es un ángel caído al infierno.

Don_Diego
Rango13 Nivel 60
hace 4 meses

Jaja. Buena esa. Él es el papa y la ángel evelyn. Va quedante bien la historia. Pd: Sabes llevar bien el personaje del vampiro.


#10

— Enseguida mi niña, déjame hablar con el señor Valesco.
— Hay papá ya me…
— Disculpe que la interrumpe y sé que usted necesita hablar de negocios conmigo pero ¿podemos dejar esta charla para mañana?, Federico se encargara de hacer la cita para podernos reunirnos — pronuncio con unas extrañas ganas de volver a sentir esa corriente eléctrica que solo aquella joven me puede trasmite.
— Por supuesto yo no tengo inconvenientes.
— Perfecto, Federico encárgate de todo.
Giro y miro a mi amigo quien tenía cara de no entender nada de lo que estaba haciendo y la verdad es que yo tampoco entiendo por qué estoy haciendo esto ni tampoco entiendo lo que hare a continuación.
— Bien, señorita Leone, ¿le gustaría concederme esta pieza? — le pregunto mientras extiendo mi mano ansioso por que esta la tome.
No obstante su hermoso rostro se arruga en un gesto que me pareció infinitamente hermoso para luego inflar sus mejillas como si estuviera reteniendo algo. Yo elevo mis cejas queriendo hacer notar mi impaciencia, puesto que los minutos pasaban y ella no tomaba mi mano.
— Hija no seas grosera, acepta.
Habla su padre y ese es el impulso para que su piel tersa y pálida rosara la mía mientras dejaba escapar todo el aire que contenía, desinflando sus mejillas en el proceso.
El apretón que le da a mi mano a continuación, provoca esa corriente eléctrica que me deja fuera de base, por lo que involuntariamente sonrió para proseguir a devolverle el apretón a la joven, con ganas de generar lo mismo que ella en mi sistema, lo cual logro puesto que percibo como su corazón se acelera, aunque su cara denote otra cosa muy distinta.
Con una sonrisa dibujada en mi rostro camino con la joven hasta el centro del gran salón esquivando a parejas y grupos de empresarios frívolos para así ubicarnos en el centro de la pista de baile.
Al hacer dicha acción, empecé a sentir las miradas de aquel gentío sobre mis hombros puesto que lo que estoy a punto de hacer es raro en mí… Bueno, más bien jamás lo he hecho, pero es que esta hermosa joven provoca que mis pensamientos se licuen y mis neuronas dejen de trabajar.

Don_Diego
Rango13 Nivel 60
hace 4 meses

Bueno. Y es aquí donde empieza el romance no? Te dire con sinceridad, a mi no me atraen mucho esos temas, pero te seguire leyendo. Pues ya le inverti tiempo jeje. Espero la siguiente entrega @MaiVirgii


#11

Ubicados ya en el centro de la pista, coloco a Evelyn al frente de mi con un ligero movimiento y posando una de mis manos en su cintura la acerco a mi cuerpo todo lo que puedo, lo que provoca que su ceño arrugado pasara a uno nervioso, una señal más que me indica que a ella le está pasando lo mismo que a mí.
Eso me emociona y no entiendo por qué.
Pero antes de empezar a movernos al son de la música siento que la pieza que están interpretando en estos momento la orquesta no es la correcta, no es la indicada para bailar con semejante belleza, por lo que despego mis ojos de su divinidad y la llevo hacia donde está el grupo de músicos, aclaro mi garganta y hago la petición.
— Maestro por favor, quiero la siguiente melodía.
Al hablar la música de inmediato se detiene pero rápidamente el hombre canoso asiente y posterior a ínfimos segundos suena la melodía indicada.
Sonrió aún más y así llevo la mirada nuevamente a la joven que ahora sonríe disimuladamente, eso abre las puertas para que mi cordura se terminara de ir, porque su sonrisa es lo más hermoso que he visto, no lo puedo comparar con nada que haya visto con anterioridad.
Sin retrasar más los hechos nos comenzamos a mover por aquella habitación.
Sus caderas se mueven ligeramente a media que seguíamos el son de la música, su mano se aferraba a las mías y sus ojos grises no se despegaban de los míos. El baile era delicado, sus movimientos agraciados, sentía que estaba en las nubes por primera vez.
Los hipócritas e infelices que asistieron a dicha farsa desaparecen de nuestro alrededor quedando nosotros en aquella enorme instancia a medida que seguíamos la melodía, iluminados solo por un reflector que seguía nuestros pasos por la gran pista de baile.
Por primera vez me siento realmente feliz, no me siento de mal humor o con ganas de aniquilar a todos lo que se me cruzan por mi camino, esa sensación de caminar en el cielo y tocar las nubes es extraña pero me gusta sentirla.
¿Qué me está haciendo esta chica?


#12

— No lo entiendo — susurra sin detener nuestro baile.
— ¿Qué no entiende señorita Leone?
Le pregunto para así hacer que dé una vuelta y volverla a atraer hacia a mí, quedando ella de espalda contra mí, con su cuerpo aún más pegado al mío y sus dos manos tomando las mías, dicha posición me hace tener pensamientos más oscuros y lujuriosos puesto que su tersa piel llama a la locura, su aroma provoca que mis sentidos enloquezcan y que la razón no valga nada.
Siendo preso de la irracionalidad nuevamente, acerco un poco mi rostro a su cuello queriendo aspirar más de ese aroma tan exquisito que solo ella posee, esta de inmediato tiembla y oigo como su corazón se acelera aún más, sonrió un poco más para proceder a terminar de acercar mi rostro, sabiendo que aquello la pondrá más nerviosa.
Me encanta ponerla así.
— Pues no entiendo su bipolaridad señor Valesco.
Me carcajeo por cómo me describió para luego volver hacerla girar, esta vez con la intención de que quedemos cara a cara.
— Tú me haces ser bipolar señorita Leone.
Sus mejillas pálidas se tiñen de inmediato de un carmesí que la hacen ver aún más espectacular, no obstante esta burbuja de felicidad se revienta cuando puedo distinguir entre un grupo de empresarios, a una figura esbelta de cabello grisáceo y con una sonrisa macabra, el cual nos miraba con ese brillo tan peculiar.
Maldigo para mis adentros y sintiendo pesar detengo la danza con Evelyn, suelto su mano y cintura y así me alejo de ella, vía al grupo de empresarios que sonríe y beben muy animadamente.
A medida que me voy acercando, parejas bailando y mayordomos me complican la tarea de llegar hasta Gael, pero cuando logro llegar, él ya no está entre ese grupo.
Preocupado por la situación desvió la mirada hacia donde deje a Evelyn, esperando encontrarla nuevamente allí, pero al no verla, siento que mi mundo se me desploma, por lo que sigo su aroma hasta al corredor donde deje a su padre y a mi muy confundido amigo.
Al estar allí ella tampoco está.


#13

— Si las estas buscando, se acaba de ir con su padre.
Giro para ver a Fer quien aún tenía esa cara de confusión.
— Gracias — dicho esto decido retomar mi escape de esta farsa, no obstante el hombre que me sigue mirando como si ya hubiese perdido la cabeza me detiene.
— ¿Sucede algo? Has estado muy raro Alex.
— Para nada, lo típico.
Sin más continuo mi camino rumbo no al patio si no a la entra principal de mi vivienda, ya que estoy aquí debo aprovechar la oportunidad.
Al estar afuera trato de respirar hondo y de aclarar mis pensamientos, aún sigo idiotizado por aquella joven llamada Evelyn a pesar de que ella ya no está a mi lado. Todavía no me lo puedo creer, ¿Por qué esa joven me noquea de esa manera?
No lo entiendo.
Tampoco entiendo lo de Gael, siento que está cerca pero a la vez lejos, que ya él no está en su prisión y que pronto regresara, si es que ya no está aquí. Mi visión no se ha equivocado y si ya está aquí dudo de que lo pueda derrotar esta segunda vez.
Ante eso sacudo con fuerza mi cabeza y revuelvo mi cabello con mis manos.
Necesito cazar, sentir la adrenalina y olvidarme de esto, mañana antes de la reunión con el señor Leone hablare con Federico de lo que está pasando, entre los dos encontraremos una respuesta a lo que se pueda avecinar.
Dejo escapar un suspiro cargado de todo el estrés enojo y… mmm ¿Cómo podre explicar mis sentimientos hacia Evelyn? Hay como sea, y lo idiotizado. Me alegro por una parte que esta noche por fin haya terminado, pero por otro lado me entristece porque Evelyn ya no está a mi lado, por los momentos.
- Evelyn -
Posterior a que el señor Valesco se volviera a alejar de ese modo, me volví a sentir rechazada.
¿Qué le pasa a ese tipo?
Primero juega con mis nervios.
Y luego se va sin decir o explicar el por qué.
Están bipolar y extraño pero a la vez tan atrayente, sus ojos negros como la noche, su cabello azabache y su piel tan blanca como la porcelana lo hace ser tan… Tan… Ni siquiera tengo una palabra para describir aquel sujeto tan intrigante.

Don_Diego
Rango13 Nivel 60
hace 4 meses

👌👌 sigo pendiente a lo que siga.


#14

Pero ya que, será mejor regresar con papá, quien de seguro me debe estar esperando para regresar a casa y yo sigo aquí, parada como una boba pensando que tal vez regrese para así terminar la pieza.
Sintiéndome extraña y rechazada empiezo a caminar entre el gentío, esquivando en el proceso cuanta charola pasa adelante de mí, lo que menos necesito en estos momentos es hacer un desastre en medio de una fiesta tan elegante como esta, yo no sirvo para ser de la realeza, mi torpeza es incompatible con los protocolos.
Mientras me dirigió a la salía, observo a todas esas parejas disfrutar de la música y el momento en que Alexander roza mi piel con su gélido aliento regresa a mi memoria, provocando que mi piel se ponga de gallina y que mi corazón se acelere nuevamente.
Ese hombre a pesar de lo extraño y bipolar, acelera mi corazón de una manera tal, que llega al punto de preocuparme.
Su mera cercanía provoca que empiece a temblar como una gelatina y desde que lo vi sentí una especie de química que me atrae pero que a la vez me aleja de su persona.
Sin embargo y a pesar de que el señor Valesco tiene esa cualidad sobre mí, no le quita que es un grosero, no debió tratarme así en las dos oportunidades en que estuvimos juntos, es un grosero y eso arruina todo lo demás, un idiota en potencia, seguro me vio y pensó que yo era una chica fácil. Imbécil.
— Disculpe.
La voz de un hombre hace que me detenga para así girar en su dirección, detallando a un sujeto alto, esbelto, de cabello grisáceo y de ojos muy oscuros, quien me sonreía ampliamente.
— ¿Diga? — le pregunto algo desconfiada pues su apariencia en cierto modo me aterra.
— Como la vi tan apegada al señor Valesco, ¿podría entregarle esto?
Y a continuación me entrega una cadena de la cual cuelga un cristal hermoso el cual, y para mí, no tenía comparación alguna más cuando tomo tal pertenencia logro ver que este da un destello rápido, el hecho me deja perpleja por unos instantes y luego una desconfianza tremenda invade cada rincón de mi cuerpo, por lo que elevo la mirada con la intención de devolverle tal joya a aquel hombre desconocido, sin embargo este ya no se encuentra en mi radar, lo que me deja aún más perpleja.

Don_Diego
Rango13 Nivel 60
hace 4 meses

Aqui viene lo feo para la chica.


#15

Sin hallarle explicación a lo sucedido regreso con mi andar vía al pasillo donde deje esperando a mi padre. A medida que iba avanzado iba admirando aquella joya tan peculiar, tan extraña.
¿Por qué ese hombre me daría algo tan valioso?
¿Por qué me daría algo que le pertenezca al idiota de Valesco?
En definitiva, todo lo que tiene que ver con ese hombre es un misterio.
— ¿Ya nos vamos mi niña?
La voz de mi padre me saca de mi estado pensativo y me percato que ya había llegado a mi destino por lo que de inmediato escondo el objeto de la vista de mi padre y le sonrió.
— Por favor, ya no aguanto los tacones.
— ¡Ja! De acuerdo.
Posterior aquello camino un poco más para luego proceder a tomar su brazo para así caminar al exterior de aquella vivienda tan lujosa, vía al auto que se encuentra estacionado al frente. Me alegra que esta noche por fin haya terminado, pero la intriga de quien es el señor Valesco y por qué es tan mezquino me sigue comiendo la cabeza, lo que me impulsa a querer volver a verlo.

Ya en mi habitación, sin los tacones, con mi cara lavada y mi cabello suelto, camino hacia la mesa de noche, donde deje la extraña joya cuando llegue a casa y la vuelvo a tomar entre mis manos, queriendo averiguar por qué ese hombre me la dio.
Pero por más que le doy vueltas a la cabeza, no le hallo explicación lógica a dicha situación.
Sin más, regreso la joya donde la deje, me siento en mi cama y comienzo a arreglar las almohadas para así poderme recostar y dejar que Morfeo me arrastre a la inconsciencia.
No obstante cuando veo hacia la ventana y me percato que allí hay una sombra, me levanto de inmediato y corro hacia allí queriendo saber quién es el gracioso que me mira desde las sombras.
Mas al llegar y correr las cortinas, solo me topo con las ramas de los arboles contiguos a mi ventana. Arrugo mi ceño en señal de confusión y queriendo confirmar que no hay nadie afuera, decido salir.
Por lo que tomo mi abrigo que se encuentra en la silla de mi escritorio, me lo coloco con rapidez y salgo de mi habitación. Camino entre los pasillos pocos iluminados tratando de no hacer ruido, puesto que si papá se entera que salí a estas horas le da un infarto y de seguro me encerraría de por vida en mi habitación, es muy exagerado a la hora de mi cuidado, lo cual me estresa la mayoría de la veces.


#16

Cuando por fin llego a la planta principal, pongo rumbo a la cocina donde se que la puerta trasera jamás está trabada y es por donde me suelo escapar la mayoría de las veces.
Al llegar voy hacia la puerta, la cual abro con sumo cuidado para que esta no hiciera ruido y alertara a los guardias.
Si, damas y caballeros mi papá tiene una flota de guardias y vigilantes en nuestra vivienda y aun así me logro escapar de esta enorme lugar, soy toda una genio.
Ya afuera, el viento gélido sopla con fuerza lo que provoca que mi cuerpo se sacudiera por el frio levemente, sin embargo continuo caminando hacia mi ventana, esperando encontrar al intruso.
— No debería estar a tan altas horas de la noche afuera señorita Leone.
Cuando percibo la voz del idiota de Valesco a mi espalda mis pies se entierran en el piso, mientras que por mi cabeza pasaban las preguntas del como entro y que hace aquí.
Bien ahora a las extrañas cualidades de este hombre se le agrega el ser un acosador profesional, pero a pesar de que su cercanía provoca que me congele esta vez le diré su verdades en la cara, nadie juega con mis sentidos y luego me deja plantada en medio de un salón repleto de gente para proseguir a seguirme hasta mi hogar.
Ante eso dejo escapar un suspiro pesado, trago en seco y cuento hasta tres, para así darme la vuelta.
— Eso a usted no le incumbe, ahora porque está en mi vivienda a tan altas horas de la noche, ¿Cómo sabe donde vivo?
Distingo en la oscuridad como una sonrisa se asoma por su rostro posterior a decir aquello para así empezar a caminar hacia mí y como me pegue al suelo cuando escuche su voz se me es imposible retroceder.
Cuando solo quedan milímetros de separación entre ambos este se detiene.
Su mano derecha atrapa un mechón rebelde entre sus dedos y lo empieza a enrollar entre sus enormes manos. Allí mi corazón empezó a latir con rapidez y el nerviosismo al igual que la corriente eléctrica regresa a mí, dejándome estúpida al instante.
— Pues tengo mis contactos Evelyn, si quiero saber algo ellos me lo dicen.
Aquello lo dice con arrogancia y petulancia, pero yo no puedo hacer nada.
¿Por qué no puedo hacer nada?

Don_Diego
Rango13 Nivel 60
hace 4 meses

¡Intenta gritar, grita! Pide ayuda. Ha pero por favor, si eso es lo que ella quiere, que se la coman. Jajaja


#17

Este sigue jugando con el mecho de pelo mientras que con la otra mano atrapa una de las mías, dejándome peor que en el principio.
— No te preocupes, no vengo a raptarte solo quería saber si habías llegado bien a tu casa, ahora que lo se me retiro.
Y sin decir otra cosa de manera improvista su cercanía se hace más notoria y de un momento a otro sus labios rosan los míos dejándome en un estado catatónico.
Pero su roce no se transforma en un beso, solo queda en eso… Un sencillo roce que me deja en un estado peor al catatónico, donde las palabras se atoran en mi garganta y mis ojos se abren como plato.
Segundos posteriores su cercanía desaparece, su mano ya no sujeta a la mía ni al mechón rebelde que jugueteaba con el viento, indicándome que él se había ido.
Cuando ya su presencia no representa un obstáculo para poderme mover, mi cuerpo empieza a reaccionar, mis piernas dejan de estar pegadas al piso y mi mente empieza a funcionar como debe ser, por lo que me muevo con rapidez y trato de alcanzarlo para decirle todo lo que no pude así como también reclamarle el intento de beso, pero al llegar a ese lado del patio por el cual había empezado a alejarse de mí, él ya no se encuentra allí.
Confusa y sin entender que es lo que acababa de pasar, decido por regresar a mi habitación, colocar la cabeza en la almohada y desear que todo lo que he vivido esta noche solo sea parte de un muy pero muy extraño sueño. De esos sueños donde los perros maúllan tú puedes caminar por los techos y la lluvia sale del suelo.
...
Camino sin mucho entusiasmo por los pasillos de esta enorme vivienda rumbo a la puerta principal de mi hogar para así subirme al vehículo que me espera para llevarnos a las empresas del Sr Leone.
La verdad ánimos no tengo para hacer negocios con aquel hombre regordete y poco agraciado, pero el saber que Evelyn puede estar allí hace que vea la situación de otra manera, colocándome nervioso o tal vez ansioso ante el hecho de que la volveré a ver.
Sin embargo estos sentimientos me enojan pues yo nunca he sentido algo parecido en estos cuatrocientos años de vida, a lo maxi he llegado al placer y luego las convierto en mi bolsa de comida, pero a pasar a sentir algo más me frustra y enoja.

Don_Diego
Rango13 Nivel 60
hace 4 meses

De esos sueños donde los perros maúllan tú puedes caminar por los techos y la lluvia sale del suelo. Esa parte. Esos sueños nunca he tenido. Como me gustaria experimentar eso!!! Exelente. Te sigo leyendo 😁👍

escritoraatiempoparcial
Rango11 Nivel 51
hace 4 meses

— No te preocupes, no vengo a raptarte solo quería saber si habías llegado bien a tu casa, ahora que lo se me retiro.

Ya ya ya ahora si muy caballeroso, meh, esto es mentira. ¿Ves @Don_Diego? a esto me refería en que la mujer se cree tan poderosa que puede cambiar al hombre jajaja

Don_Diego
Rango13 Nivel 60
hace 4 meses

Lo bueno que es historia ficticia. Y aqui ella, aseguro yo, estan poderosa que incluso si quiere le puede hasta cambiar la forma de murcielago a palomo. Jajaja. @escritoraatiempoparcial que otra fantasia tienen ustedes? Ademas de cambiar al chico malo?


#18

¡Por el amor al infierno!
Soy una criatura de la noche que se supone que no debe sentir amor o empatía por unos seres inferiores, que solo debo sentir aborrecía por esos que se creen más y por lo que vende su alma por unos cuantos billetes, no obstante aquí estoy, idiotizado por una belleza que no posee comparación, idiotizado por sencillos roces los cuales me han dejado fuera de base.
Y lo odio, odio sentirme así, odio sentirme ansioso por verla, odio idiotizarme por su cercanía, la odio por hacerme sentir así, pero por más que el odio me embriaga la felicidad se mezcla entre ese torbellino de emociones dejándome en una posición que ni yo mismo se describir.
Pero por más que me sienta nervioso, debo eliminar esos sentimientos, yo no me puedo idiotizar por un ser que es menos que yo… No puedo, ella no es especial, es otro humano que tarde o temprano sacara sus garras, que tarde o temprano revelara su verdadera identidad, es una arpía que utilizó sus artilugios anoche para atraparme en su red, pero no le funcionara, ella no podrá conmigo.
Entonces, si tengo claro que el amor entre ambos no puede surgir y que esa usurpadora, arpía y manipulado no puede meterse en mi cabeza y controlarme como lo ha estado haciendo.
¿Por qué anoche la invite a bailar?
¿Por qué me gustaban las sensaciones que provocaba en ella?
¿Por qué tengo tantas ganas de volver a sentir esa corriente eléctrica que provoca el roce de su tersa piel sobre mi mano?
¿Por qué casi la beso anoche?
¿Por qué me siento de esta maldita manera?
Un gruñido sale de entre mis labios para luego cerrar mis manos en puños con una fuerza tal que a cualquiera le rompería los huesos, pero como no soy cualquiera, solo aumento la fuerza queriendo que en el dolor se valla esas preguntas, esos sentimientos que en mí no deben estar.
Ella no vale nada, no es nada… Es una sencilla humana que no podrá controlarme más, Evelyn no tiene poder sobre mí, lo de anoche capaz fue el alcohol que por primera vez logro tener efecto sobre mi organismo y por ello mis ideas no estaban claras y mis acciones eran poco coherentes, pero esta vez estoy sobrio y sus artilugios no van a dar resultados.
Dejando escapar todo el aire retenido en mis pulmones y queriendo dejar el tema de la arpía a un lado sacudo con fuerza mi cabeza, para de esta manera continuar mi trayecto a la puerta principal, que ahora que lo noto ya no me falta mucho, un par de escalones más, atravesar la estancia y ya estoy en la salida.

voz_sin_vos
Rango12 Nivel 59
hace 4 meses

Gracias por el saludo y las etoquetas, estoy bastante aislado de la lectura y escritura pero em cuanto vuelva leeré todo esto y tendras mi opinion

Don_Diego
Rango13 Nivel 60
hace 3 meses

Ajam. Todos sabemos que es lo que en realidad pasa, y como siempre, el protaginista, no.


#19

Aunque sigo insistiendo que mis ánimos para negociar no son los mejores, solo espero que esto no me lleve toda la mañana y que pronto este de regreso en mi hogar para ocuparme de asuntos verdaderamente importantes.
Como es el tema de Gael.
Anoche aparte del tema de la arpía, la visión y el hecho de que vi a ese ser desalmado entre la multitud de hipócritas me ha mantenido verdaderamente preocupado.
Saber que no me he equivocado como esperaba y confirmar que puede que este entre nosotros me tiene loco. Si la primera vez me costó enviarlo a esa prisión donde no debió salir, ahora será peor… Sigo dudando de si podre una vez más contra ese ser demoníaco.
Me tiene preocupado.
Gael es uno de los peores, una criatura sin escrúpulos capaz de todo, un ser demoníaco que aun no comprendo de donde rayos salió o quien lo creo.
Sea como sea, está allí y en estos momentos está representado un problema que debo tratarlo con Fer lo antes posible, puesto que a cada segundo que pasa Gael se vuelve más y más poderoso, eliminando las pocas posibilidades de poderle ganar.
Ahora bien, otra pregunta que me carcome el cerebro es el cómo logró escapar de su cautiverio, era totalmente imposible que ese ser se pudiese escabullir de semejante prisión.
¿Cómo lo hizo?
No lo comprendo, sin embargo ese es el menor de los detalles en este momento, ahora toca concentrarse en como devolverlo y que no se vuelve a repetir su escape, pan comido, nótese mi sarcasmo.
Pero mejor no me sigo carcomiéndome el cerebro en búsqueda de respuesta, mejor me concentro en lo que sucederá en las empresas Leone, en lo mal que lo pasare y en que debo enfrentarme a la arpía de Evelyn.
— Hey, hey, ¡hermano!
Un Federico muy alegre aparece en mi campo de visión una vez llegue a la enorme instancia vacía, donde se llevó acabo la farsa de anoche.
Odiando su positivismo y buen humor le regalo una de mis mejores miradas frías y carentes de empatía, lo que hace que este de inmediato le baje a su ánimo, gracias al infierno que entiende mis indirectas.
— Oye, anoche llegaste muy tarde, ¿Dónde andabas? — me pregunta ahora siguiendo mi ritmo, más sin embargo no respondo de inmediato puesto que a mi mente se viene el recuerdo del roce contra los labios de Evelyn, las sensaciones que eso despertó en mí y que debo de olvidar… Maldición, volvió a pasar.
Niego ferozmente y revuelvo mi cabello posterior a eso.
— Eso a ti no te importa — respondo con mi ira contenida, odiándome por sentirme así, no quiero sentir esto.
— Huy… Alguien no le fue muy bien con la tal Evelyn.
Al él pronunciar su nombre algo en mi explota y sencillamente me detengo, giro sobre mi eje y sin aviso lo tomo por el cuello estampándolo segundos posteriores contra la pared contigua a nosotros.

Don_Diego
Rango13 Nivel 60
hace 3 meses

Anda, ya se calento la cosa. Jaja.

escritoraatiempoparcial
Rango11 Nivel 51
hace 3 meses

— Eso a ti no te importa — respondo con mi ira contenida, odiándome por sentirme así, no quiero sentir esto.
— Huy… Alguien no le fue muy bien con la tal Evelyn.
Jajajajaja me mató esta parte


#20

En su rostro podía denotar la confusión de mi reacción, pero sabe que si osa a pelear conmigo, el que saldrá mal parado es él. Por lo que veo que traga en seco y arruga sus facciones para así levantar sus manos en son de paz.
— Que sea la última vez que mencionas ese nombre en mi presencia ¿Entendiste? — digo tratando de contenerme.
— Entendido Alexander.
Satisfecho con su respuesta lo suelto dejándolo caer al suelo para así continuar con el trayecto rumbo a la puerta, seguido por un Federico muy confundió a mi espalda, pero el silencio no dura mucho.
— Fer.
Lo llamo puesto que necesito contarle lo sucedido de anoche.
— Ya lo entendí Alexander, no necesito que me sigas regañando — responde a la defensiva por lo que yo dejo escapar un gruñido.
— No te iba a seguir regañando, necesito informarte de algo.
Ante mis palabras siento como este deja escapar un suspiro y por el rabillo del ojo noto como este rasca su cabeza en signo de nerviosismo. Uno o tal vez dos minutos posteriores rompe el nuevo silencio que se había formado entre ambos.
— ¿Ahora que pasa Alex? — pregunta entre diente.
— Gael regreso.
Cuando pronuncio aquello percibo que mi acompañante se detiene por lo que yo hago lo mismo y giro sobre mis talones, viendo de esta manera que su ceño confundido había regresado.
— ¿Cómo que volvió Gael? Es imposible — pronuncia incrédulo ante mis palabras.
— Yo también pensé que era imposible, pero ayer tuve una visión en donde él había matado a todos los invitados de anoche además…
Pero allí me detengo y dudo en si decirle que lo había visto entre la multitud de anoche, ya que sé que a diferencia de mí que no le temo a nada, Fer es aún un niño que le teme a la oscuridad y lo que menos necesito en estos momentos es a un niño asustado buscando el lugar indicado para esconderse.
— Además presiento que está cerca, que ya Gael no está en su prisión — concluyo luego de minutos de pensar si decir o no lo que ya se.

escritoraatiempoparcial
Rango11 Nivel 51
hace 3 meses

Mehh esperaba más mal rollo la verdad jajajaja, casi casi, creí que me encontraría con el estilo sangriento de @Don_Diego 🙈🙈🙈🙈🙈🙈🙈 mea culpa


#21

Este solo hace una “O” con su boca para volver a rascar su cabeza ante lo que había dicho. Posterior a otro largo minuto de silencio este decide hablar.
— Bueno hermano, sea como sea lo vamos a detener… Ese pobre demonio no significa nada al lado del poderoso Alexander.
Ante su respuesta tan aniñada una pequeña sonrisa se asoma en mis labios y comienzo a negar con la cabeza.
— Fer recuerda que en el último enfrentamiento que tuve con ese ser casi me elimina, yo no tengo tantas esperanzas de que de esta salga con vida — pronuncio mientras relajaba mis manos ya que desde un buen rato las traía hechas puños.
— Deja de decir estupideces, ahora andando que ya estamos llegando tarde, ahora hablaremos de eso con más calma — dice para así retomar el andar vía a la puerta.
Yo sin ánimos giro y empiezo a hacer lo mismo colocándome a su lado segundos posteriores.
Al llegar afuera ya Iván tenía la puerta de la parte trasera del vehículo abierta para nosotros, por lo que y luego de haber bajado los pocos escalones de la entrada y sin mediar palabras con el hombre castaño ambos nos subimos.
Posterior a que cierra la puerta y que este se montara, no pusimos en marcha vía a nuestro destino.
El silencio inunda rápidamente el ambiente lo cual agradezco, puesto que en estos momentos solo quiero concentrarme en como hare para solucionar el tema de Gael así como también el cómo hare para que la arpía no me vuelve a idiotizar.
A ese último detalle, le coloco como solución ignorarla mientras estemos allí.
Aunque si lo analizo mejor tal vez me esté adelantando a los hechos y ella ni siquiera este allí, a lo mejor ella no pertenece a las empresas de su padre y yo me estoy comiendo la cabeza buscando las posibles salidas para que sus artilugios no vuelvan a tener efecto sobre mí.
Pero a pesar de tener claro cuáles son los motivos del porque no puedo sentir nada por ella y que Evelyn tan solo es un humano apestoso que busca vender su alma como los demás, mi mente me sigue traicionando.
Ella me sigue recordando el roce de sus labios, así como el roce de su piel tersa sobre la porcelana de mi mano la cual genera esa electricidad que me parece tan peculiar, tan nueva… Que sinceramente me deja en una posición complicada.
Ese roce tan cálido, tan especial que despertó un millón de sensaciones.
¡Como la odio!

#22

Yo no puedo estar sintiendo esto, yo no me puedo idiotizar por ella… Maldición, yo quedo en algo y termino haciendo lo contrario.
¿Por qué no dejo de pensar en ella?
Tengo asuntos más importante en que ocuparme y mi mente sigue reproducción su imagen.
Me obstina.
Bufo luego de concluir aquello para proseguir a cruzar mis brazos sobre mi pecho para así acomodarme mejor en el asiento, esto no porque este incomodo sino que pensar en esa apestosa humana me tiene harto por lo que tal vez si me muevo las imágenes se vallan.
Pero no funciona y mi mente me sigue traicionando.
— Alexander sé que no quieres que mencione a la humana, pero…
— Sin peros Federico — pronuncio deteniendo el avanzar de sus palabras ya que sé por dónde va, lo cual me enoja el doble de lo que ya estoy, cuando entenderá que el asunto de la humana es solo mío y que por ende solo yo lo puedo resolver, nadie más.
— Si quieres me matas pero no me puedo seguir quedándome callado, desde ayer estas muy raro, la invitas a bailar, te preocupas por ella ¿Qué sucede?
Gruño ante eso y le lanzo una mirada asesina posterior a que terminara de hablar, lo que provoca que este bajara la mirada.
— ¿Pensé que había quedado claro que no quería que mencionaras el tema?
— Clarísimo, pero… Estoy preocupado Alex, desde ayer tu actitud ha cambiado, estas… más hostil.
Una pequeña risilla sale de mis labios y empiezo a negar con la cabeza a modo de respuesta ante lo que había dicho Federico.
Sinceramente yo no me siento diferente, no hay cambios en mí… Solo estoy preocupado por el tema de Gael y que el hecho de que esa chica pueda idiotizar mis sentidos me enoja, pero apartando eso estoy completamente normal, no estoy más o menos hostil.
— Ahora el que dice estupidez eres tu Federico, yo estoy igual a todos los días — pronuncio para proceder a sacar mis lentes de sol que traigo en mi chaqueta y así colocármelos con la intención de mitigar los rayos del sol, los cual ya me están empezando a molestar.
— Como tú digas — susurra mientras entierra su cabeza en la ventanilla del auto.
Por otro lado yo dejo escapar un suspiro volviendo a negar en silencio ante la reacción de mi acompañante la cual no comprendo, si ya le dije que no mencionara el tema, ¿Por qué me reta de ese forma? No lo comprendo.
Solo espero que esta vez haya entendido que ese tema me cabrea más de lo normal y que el mencionarlo puede poner su vida en peligro, no tolero que desobedezcan una orden de mi parte y él lo sabe a la perfección.

Aventador_SVJ
Rango6 Nivel 28
hace 3 meses

Bakka tienes que avisarme que casi me salto esto, lo presentía jaja

escritoraatiempoparcial
Rango11 Nivel 51
hace 3 meses

Jajajajaja, voy super atrasada, pero meh, hoy me pongo al día, pir cierto, buena cajita, cada vez se ve mas claro que nuestro bad boy, no es tan bad boy 😏


#23

Luego de aquello el silencio por fin reina en el vehículo pudiéndome así concentra en mi preocupación principal pero sin obtener mucho y posterior a unos cuantos minutos de carretera por fin llegamos a Energy Leone.
Iván velozmente estaciona el auto frente al enorme edificio para así rodear el objeto y abrirme la puerta.
Sintiéndome de lo peor y con muy pocas ganas de hacer negocios con aquel hombre, salgo del vehículo para emprender luego de esperar a Fer el camino al interior de la imponente edificación, el cual debo recalcar que no escatimaron en gusto.
Típico de un humano.
Tienen algo de dinero y enloquecen por completo.
Dejando un suspiro al aire ingreso al inmueble y camino hacia la recesión principal, queriendo notar mi presencia para que de esta manera no me hicieran esperar.
A medida que camina vía a mi objetivó podía sentir las miradas de las mujeres que se encontraban en el lugar, las cuales no eran para nada sutiles ante los deseos que inunda sus cabezas.
Haciendo un mohín por aquello, decido ignóralas para continuar mi camino a la recesión.
Al llegar soy atendido por una pelirroja de ojos grandes y cafés que debo decir no está tan mal como para pasar un rato agradable, su cuerpo, su cara… Pero antes de poder continuar admirando aquella joven, la imagen de Evelyn golpea mi cerebro, haciéndome sentir mal.
¿Por qué me siento mal?
Maldición… Como la odio.
Ahora me arruina el admirar una joven de tan llamativo cuerpo, necesito terminar con esto o me volveré loco o tal vez ya lo este y por eso Evelyn no sale de mi cabeza.
— Disculpe, ¿puedo ayudarlo? — pregunta la pelirroja sacándome de mi mundo interno por lo que aclaro mi garganta y retiro los lentes del sol.
— Tú me puedes ayudar en muchas cosas cariño.
Le sonrió en un gesto pícaro y esta reacciona de inmediato mordiendo su labio inferior y tomando un mechón de su cabello que caía rebeldemente sobre su rostro.
Ya cayó.
— Y tú eres…
— Alexander Valesco, un placer.
Tomo su mano y planto un beso en el dorso de esta lo cual hace que su corazón aumentara de ritmo, indicándome que posiblemente esta noche tenga una invitada y una bolsa de comida, no obstante este momento se ve interrumpido cuando Fer se acerca y me recuerda que estamos llegando tarde a la reunión con Eugenio.


#24

Odiando el hecho de que no podre seguir conquistando a la dama regreso su mano al escritorio pero no dejo de sonreír.
— Cariño avísale al señor Leone que estoy aquí, hoy tenemos una reunión muy importante — pronuncio luego de minutos de silencio.
— Enseguida Señor Valesco.
Arrastra la última palabra en un gesto seductor que hace que por un momento me pierda en un sinfín de pensamientos indecentes y lujurioso, sin embargo el codazo de mi amigo directo a mis costillas hace que mis pies toquen nuevamente tierra, notando así que la joven está hablando por teléfono.
Ahora enojado giro sobre mi eje y veo a mi hermano quien se reía disimuladamente por mi comportamiento, pero al lanzarle mí mejor mirada asesina este deja la risa y su compostura vuelve a ser seria.
— Bien. — La voz de la joven hace que regrese la mirada a sus ojos cafés —. En un momento bajara la asistente del Sr Leone para llevarlos hasta su oficina, si gustan pueden esperar allí.
Eleva su mano y apunta a una dirección por lo que sigo su dedo y noto un área común llena de apestosos humanos quienes me observaban, unos curiosos y otros no tan curiosos.
Ante eso pongo mala cara y niego con la cabeza.
— Mejor porque no me dices tu nombre cariño — digo regresando una vez más mi mirada hacia ella percatándome que nuevamente está jugando con su mecho rebelde, gracias al infierno que Fer no me arruino la jugada.
— Jazmín, un placer.
Me extiende su mano y sin reproche la tomo estrechándola con cuidado de no romperle ni un hueso, sin embargo, al hacer dicho gesto y no sentir esa corriente eléctrica que sentí anoche con la apestosa humana, un vacío inexplicable se instaura en mi pecho y la incomodidad pronto reemplaza los pensamientos indecentes.
Por lo que retiro mi mano tratando en lo posible de que ella no se diera cuenta de mi repentino cambio de humor.
— Lindo nombre — pronuncio ahora retomando mi voz fría y carente de empatía.
Lo repito una vez más, odio lo que hizo esa apestosa humana conmigo.
¡Como la odio!
¿Cómo me quito este sentir por ella?

escritoraatiempoparcial
Rango11 Nivel 51
hace 3 meses

Jajajajaa, que mono, de verdad, el amor tóxico por la venas siempre me ha encantado.


#25

No me gusta.
Como sea debo seguir actuando que estoy interesado en ella si quiero obtener lo que tanto anhelo.
— Gracias Señor Valesco.
— Para ti soy…
— Alexander Valesco.
Al oír la voz de Evelyn maldigo por lo bajo y sin ganas giro despacio, aspirando profundo y recordando todo lo que me dije a mi mismo vía para acá.
Es una arpía y no va a volver a tener control sobre mí, ella no tiene efecto sobre mí, ella no es nada.
Suelto el aire y termino de dar la vuelta viéndola lucir una provocadora falda tuvo que le llega un poco más arriba de sus rodillas, un crotop negro de mangas larga que hace relucir sus virtudes más que el vestido rojo de anoche y su cabello recogido en una clineja improvisada, todo armonizado con unos tocones negros que hacen parecer que tiene piernas kilométricas.
Aquella visión hace que trague dos veces y que cierre mis manos en puños a cada lado de mi cuerpo, queriendo… No, rezándole al mismísimo Lucifer para no volver a perder el control, para que ella no jugara con mis sentidos nuevamente.
— Bien, ya que no piensan decir nada síganme que mi padre está muy impaciente.
Dicho esto se da la vuelta dejándome ver otra virtud que tampoco resaltaba ese vestido rojo, por lo que el no perder el control e idiotizarme nuevamente se me era ya una tarea cuesta arriba, más sin embargo, respiro profundo, zarandeo con fuerza mi cabeza y empiezo a seguirle el paso a la apestosa y muy sensual humana.
— Y luego me niegas que no te pasa nada con Evelyn.
Veo de reojo a Federico quien trataba de seguirme el paso y sin decir nada gruño tan bajo como se me es posible, señal clara de que su bromita no fue muy bien recibida.
Al no obtener un respuesta o reacción de parte de mi compañero regreso la mirada al frente y sigo caminando vía al ascensor, pero al tener dicha vista el mantenerme concentrado ya se me estaba dificultando, por lo que opto caminar un poco más aprisa para así colocarme a su lado, esperando que mi objetivo de ignorarle se logre.
Cuando llegamos al ascensor esta preciosa el botón y los minutos de espera arrancan, volviendo el momento incomodo, sin embargo cuando Fer se coloca al medio de ambos y nos regala una sonrisa, el presentimiento de que está apunto de hacer algo inunda mis sentidos.
— Al parecer el ascensor es muy pequeño y estoy seguro que allí no cabremos los tres, así que yo subiere por las escaleras — pronuncia alegre y yo solo quiero arrancarle la cabeza.
— Pero Señor Enyes aquí cabemos…
— Insisto, no se preocupen por mí — dice para así plantar un beso en la mejilla de la joven y luego desaparecer entre la multitud del lugar rumbo a las escaleras.
Al estar solo, la incomodidad aumenta y mis deseos por volver a sentir su tersa piel incrementa conforma pasan los segundos. Pero a pesar de querer hacerlo, me controlo respirando hondo, tratando de ignorar su presencia, puesto que ella no vale nada y yo no me puedo permitir sentir algo por una humana insignificante.

escritoraatiempoparcial
Rango11 Nivel 51
hace 3 meses

Jajajaja si si, insignificante humana, evidente indiferencia, mis polainas, tu estas coladito por ella, admitelo (perdón , hablando yo sola con el personaje)

Buena caja, a la espera de más, pensé que estaba mas atrasada, uff, un alivio que no haya sido así ☺


#26

Cuando por fin llega el ascensor me monto con rapidez y la idea de dejarla allí pasa por mi mente, por lo que feliz acepto la idea y corro a dicho a aparato, no obstante la apestosa humana es igual de rápida y por desgracia terminamos en el mismo lugar, ahora más cerca que antes.
Una vez que las puertas se cierran y esta cosa se pone en marcha, trato de poner la mayor distancia entre ambos, queriendo así lograr el objetivo de ignorarla, para que así no me pueda idiotizar.
Pero por más que lo intento, por más que hago el esfuerzo, hay minutos donde llevo mi mirada de una manera discreta hacia su diminuto y perfecto cuerpo, admirándola por segundos muy ínfimos.
Odiándome por traicionar mis promesas.
Odiándola por hacerme sentir así.
Juro que después de salir de aquí le daré una paliza a Federico por esta insolencia, ¿Por qué me dejo solo? Me la va a pagar, y con creses.
— Y… ¿De qué hablaras con mi padre? Él suele decirme el tema a tratar de sus reuniones pero esta vez es diferente — pronuncia mirando fijamente la pantallita del ascensor donde podía ver como los números aumentaban lentamente.
Yo retiro mi mirada de su cuerpo, acomodo mi chaqueta pero no respondo ante su pregunta, no quiero entablar una conversación con ella, puesto que si lo llegase a hacer caeré nuevamente en su red, y no quiero.
Uno o tal vez dos minutos pasan y siento como esta deja escapar un suspiro dejando en el aire ese exquisito aroma de rosas y cítricos.
Contrólate Alexander.
Por el amor al infierno contrólate.
Me recuerdo mientras hacia una cuenta regresiva del trillón al uno.
— Valla si tú tampoco me dices entonces debe ser un asunto verdaderamente importante.
De reojo veo como esta se acomoda el flequillo y como por un instante fija su mirada en mí, provocando que el nerviosismo regresara al igual que mi mal humor aumentara por cuatro.
¿Por qué su mirada tiene ese poder en mí?
Lo repito nuevamente, la odio.
— Alexander, ¿Por qué tu amigo no quiso venir con nosotros? — pronuncia y odie cuando dijo mi nombre por segunda vez, puesto que esa es otra estocada a mi cordura.

#27

Pero a pesar de eso, respiro con fuerza y me niego a darle una respuesta, me niego a seguir la conversación, no obstante al percibir un aumento en su ritmo cardiaco, llevo nuevamente mi mirada hacia ella, notando que su seño se había arrugado y que ahora sus pequeñas y delicadas manos se habían cerrado con fuerza alrededor de la carpeta que traiga consigo.
Su gesto lo entendí como enojo por estarla ignorando, lo cual me alegra puesto que cuando una mujer se enoja independientemente que sea un vampiro o un apestoso humano, te dejan de hablar o es lo que he aprendido de mis experiencias con esas interesantes criaturas.
Con una sonrisa disimulada, regreso la mirada a la pantallita esperando gustoso para que este aparato se abriera y así terminar la cercanía con ella para de esta manera reunirme con Fer y así hacerle endentar que si me vuelve a dejar solo con un apestoso humano, le ira mal.
Sin embargo, cuando vuelvo a verla de reojo noto como sus mejillas están infladas y como su mirada se había oscurecido para así regresarla a la pantallita, eso me da mala espina pero ignoro el detalle y regreso la mirada a donde la tenía minutos anteriores.
— Eres un imbécil — susurra tan bajo que cualquiera no hubiese podido entender, pero como no soy cualquiera y mi oído está entrenado para oír caer un alfiler en una habitación ruidosa mi sonrisa se borra y mis dedos se aferran aún más a mis palmas queriéndome controlar —. Mil veces imbécil.
Eso fue lo último que término de colmar mi estado por lo que de improvisto detengo el ascensor, para así tomarla por la cintura y estamparla contra la pared contigua a nosotros.
Esta deja caer la carpeta y aferra sus manos a las mangas de mi chaqueta mientras su miraba trasmitía una mezcla entre confusión y gallardía.
Vamos a ver cuánto le dura la valentía, nadie me dice imbécil y sale ileso.
— Repite lo que dijiste ahorita — pronuncio frio.
— Ok… Eres un completo imbécil.
Cuando no se acobarda ante mi tono frio y repite en mi cara lo que me dijo en un susurro bajo, mis ojos se abren como plato y mi agarre que le proporcionaba a su cintura se intensifica, no obstante no llego al grado de hacerle daño.
— ¿Por qué piensas que soy un imbécil? — pregunto tratando en lo posible de controlar la ira que estaba experimentado.
Esto era lo que menos quería.
— ¿Enserio me lo estas preguntando?
Yo elevo una de mis cejas y dejo caer mi cabeza a un lado, denotando mi obviedad.
— Bien, eres un imbécil por que ayer primero te comportas súper lindo y luego me rechazas, posterior a eso me invitas a bailar te vuelves a comportar súper lindo y después me dejas plantada — dice enojada —. No conforme con eso me sigues hasta mi humilde hogar, te escabulles en la noche y me tratas de robar un beso, que a la final no fue un beso, para terminar esta locura hoy me ignoras como si yo no fuera nada importante para ti… ¿Me podrías explicar qué demonios es lo que te pasa conmigo?
Ruedo los ojos en son de fastidio ante lo que había dicho, puesto que primero ella no es nada importante para mí y segundo ¿Por qué le afecta tanto que la ignore?
La miro detenidamente, queriendo entender por qué esta tan enojada y el por qué le molesto tanto que no la besara anoche, sin embargo, mi análisis se desvía cuando mis ojos conectan con los suyos.

#28

Pero no dejo que continué puesto que estampo mis labios contra los suyos, olvídame de todo lo que me prometí en la vía, olvidándome del tiempo y de la existencia del mundo.
Me sentía en las nubes. Todo me dejo de importar.
Extasiado, mis manos se aferran más a su cintura pegándola más a mi cuerpo con la intención de acabar con la poca distancia que había entre ambos. Evelyn por otro lado tarda un poco más en reaccionar ante el hecho, pero al hacerlo siento como ella envuelve sus diminutos brazos en mi cuello y como sus manos juegan con mis mechones azabaches de la parte de atrás de mi cabeza, mientras sus labios iban a la par de lo míos, haciendo una danza delicada que me trasmite esa corriente eléctrica que percibí la noche anterior.
Sintiéndome juguetón, atrapo su labio inferior con mis dientes lo que provoca que un jadeo se escapara de su garganta lo que me abre campo para repetir la acción, esta vez halando un poco su labio para luego soltarlo y así continuar con aquel beso tan inesperado pero tan exquisito.
Mas siento que aún hay espacio a pesar de aferrar el agarre a su cintura y aquello me molesta, por lo que la elevo provocando que enrolle sus piernas sobre mi cintura, lo cual aprovecho para mi beneficio y llevo mis manos hacia sus muslos subiendo un poco la prenda que los cubría para así poder tocar esa piel tan tersa que llama a la locura.
Mi legua pasa a jugar con la suya posterior a eso, intensificando el beso a un nivel que hace que la cordura se valla al caño y que solo mis instintos funcionen, dejándome disfrutar aquel momento que tanto había imagina la noche anterior pero que no lleve a cabo.
Satisfecho ya por haber probado esa boca y con ganas de más, pasó a su cuello donde me emociono aún más y beso desesperadamente su piel tersa, rasguñando en ciertas ocasiones con mis colmillos esa zona tan delicada.
Otro jadeo fuerte sale de sus labios y a mí una sonrisa se me escapa pues me gusta saber que Evelyn esta igualmente de extasiada, igualmente de emocionada por esta situación.
Pero cuando noto lo que estoy haciendo y ya la cordura llama a la razón mi oído hacia ella incrementa.
Maldición.
¿Qué demonios estoy haciendo?

MaiVirgii
Rango10 Nivel 49
hace 3 meses

@escritoraatiempoparcial @Aventador_SVJ @Don_Diego @voz_sin_vos @Cara Hello!!! Perdóneme!!!!!! He estado full con la universidad y para rematar mi teléfono murió y no tenia como comunicarme!!!! De verdad disculpen el atraso y el dejarlos en suspenso... pero ya, estoy de vuelta y tratare de subir seguido... gracias por seguir aqui conmigo... Por cierto @escritoraatiempoparcial ya esta listo el primer cap de Hardex y pronto lo voy a subir, espero te guste ese y estas cajas.... Saluditos!!

escritoraatiempoparcial
Rango11 Nivel 51
hace 8 días

hola, muchas gracias, veré si ya lo has subido, porque como puedes comprobar soy muy lenta leyendo, porque tengo muy poquito tiempo. Por cierto y ya de paso, decirte que tu historia me parece muy guay y que aun cuando la voy leyendo muy despacio sigo enganchada como el primer día =)


#29

Me pregunto mientras detengo mi avanzar en su cuello.
Odiándome por haberme equivocado de esta manera, me separo de ella bruscamente, obligándola a bajar sus piernas y alejar sus manos de mi cuello.
A sabiendas que había metido la pata, decido ser cruel para que de esta manera ella no se emocioné por lo ocurrido, como dije entre ambos no puede suceder absolutamente nada aparte de que yo no me puedo permitir este tipo de distracción.
Ella no vale nada.
— Espero que con eso el enojo se te halla pasado princesa — me mofo y su mirada se entristece no obstante no le prestó atención, me termino de alejar, camino hasta el panel de control, reactivo el ascensor y regreso la mirada a la pantallita —. Estuvo divertido princesa no te lo puedo negar, pero que quede claro, solo fue una vez y solo para que te callaras.
Siento como esta suspira para así volver a colocarse a mi lado una vez que recoge la carpeta que traía consigo y acomoda su ropaje, de reojo veo como ahora su mirada no se despega del suelo y noto como lleva una mano a su cara, seguro para eliminar las lágrimas que ahora debe estar derramando.
Aquello alivia mi oído puesto que ahora sé que la he alejado de mí, ella no volverá a manipular mis sentidos.
Besarla y luego romper su corazón funciono de mil maravillas, más que el ignorarla. Haber sabido esto desde un principio lo hubiese hecho hasta con más gusto, pero bueno las mejores ideas salen de improvisaciones.
Feliz por aquello regreso la mirada a la pantallita y ya después de varios minutos por fin llegamos al piso correcto. Evelyn sin dirigirme la palabra sale del ascensor y camina a paso veloz hasta el fondo del corredor, donde una puerta de caoba resalta entre las paredes blancas del lugar.
— Aquí es, que tenga buen día.
Oírla tan rota, me hace pensar mejor los hechos del ascensor y que por un momento pensara que el hacerle daño no fue lo correcto y que por ello debo disculparme pero ella no me da chance de nada y prácticamente sale corriendo de mi campo de visión.
Bien Alexander no puedes sentir arrepentimiento, es lo que tanto has buscado, es lo que ella se merece por ser una arpía que solo manipula mis sentidos, ella no vale nada, yo no puedo sentir nada por una apestosa humana, punto.
Dejando un suspiro al aire y acomodando mi chaqueta, doy un fuerte toque a la puerta, espero un par de segundos y luego de oír el consentimiento, la abro, entrando a la enorme oficina, donde ya un Federico muy cómodo se encontraba en uno de los sofás blanco del lugar.

Hace alrededor de 2 meses

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#30

— Al fin aparece Señor Valesco — pronuncia el hombre regordete desde su escritorio, yo solo ruedo mis ojos para así acomodarme al lado del traidor que me dejo solo con la arpía.
— Lamento la tardanza, hubo problemas con el ascensor, ¿Qué necesita de mí?
Mientras más rápido valla al grano, más rápido podre salir de aquí, sigo insistiendo que mis ánimos de negociar no son los mejores y más con lo que acababa de ocurrir, pero que imbécil fui.
¿Por qué tuve que besarla?
— Valla, usted es un hombre que no le gusta dar rodeos, eso me agrada — pronuncia sacándome de mi pequeña burbuja que había formado hace un momento, por lo que zarandeo mi cabeza con fuerza para así despejar mi mente y poderle prestar atención al hombre que ahora me mira con una sonrisa.
— Mientras más rápido, mejor. — Hago una pausa y me acomodo otro poco en el enorme sofá —. Vuelvo a insistir, que es lo que tanto ansia negociar conmigo.
— Bien, anoche quería proponerle la unión de mis empresas con las suyas, es decir, hacer un imperio donde eliminemos la competencia y así multiplicar nuestras fortunas, ¿Qué le parece señores?
Se le podía denotar la emoción, la mera euforia por hacerse más rico de lo que ya es.
Por qué no me parece extraño que aquel hombre me esté hablando de multiplicar ganancias. Así son todos los humanos, quieren más dinero y por obtenerlo son capaces de vender hasta el alma, malditos engreídos.
¿Por qué me ha tocado convivir con ellos?
Como sea, averigüemos como será esta unión de empresas y espero que el trato sea bueno, de lo contrario esto ya no tiene sentido.
— ¿Y cómo nos uniremos Eugenio? — pregunto.
— Con una boda.
Al oír eso veo a Federico quien también traía la confusión cargada en su mirada, por lo que regreso la mirada al hombre que ahora está de pie y camina hacia nosotros.
Esa idea no me agrada para nada.
— ¿Una boda? — pregunto ahora listo para levantarme e irme, pues es insólito lo que acabo de escuchar y me niego, me niego a unir mi vida con una mujer.
No soy hombre de estar con una sola mujer, aparte de que ellas solo son para mí bolsas de comida o mi juguete por algunas horas.
El casarme no está en mis planes de vida.

Hace alrededor de 1 mes

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escritoraatiempoparcial
Rango11 Nivel 51
hace 8 días

jajaja una boda?? No soy hombre para estar con una sola mujer.
Pero por supuesto que no es hombre para estar con una sola mujer, es hombre para estar con ninguna


#31

— Si ha escuchado bien señor Valesco, una boda con mi hija Evelyn — pronuncia y eso me llama la atención.
¿Por qué su padre la esta vendiendo?
Porque sí.
Al darla en bandeja de plata en una boda como unión de empresas, es vender a su propia hija a un completo desconocido.
¿Se habrá vuelto loco?
— Señor Leone nos permite un momento a solas, necesitamos discutir esto.
No es el único que se ha vuelto loco.
Pienso ante las palabras de Federico. Primero me deja solo con la apestosa humana y luego esto… Por el amor al infierno, ¿estará en contra de mí? Ya esto no es normal.
— Por supuesto, espero que tomen la decisión correcta — dicho esto veo como el regordete sale de la habitación.
De inmediato me pongo de pie y mato con la mirada a lo que se supone es mi hermano, mi mejor amigo, ya que me parece insólito que esté considerando semejante locura, ni por todo el dinero del mundo me caso con esa apestosa humana.
Me niego.
— Antes de que digas que no, solo piénsalo… Alex seremos más poderosos, controlaremos tanta ramas humanas que…
— Federico no me casare con Evelyn, es una locura total… Me niego — interrumpo el avanzar de sus palabras queriendo que entienda que esto no vale la pena.
Pero su mirada me da a entender otra cosa.
— Alex esta oportunidad no la podemos perder… Mira te propongo que te cases, luego te adueñes de todo y finalizas matando a dos humanos de un tiro y esto lo podemos hacer en un periodo no mayor a un año, ¿Qué dices?
No respondo de inmediato solo me limito a rascar mi cabeza para luego empezar a caminar de aquí para allá, sopesando aquella idea tan… no sé si absurda o ingeniosa.
Casarme no está en mis planes y menos consideraría una vida al lado de Evelyn pues la odio por hacerme ver como un completo imbécil cada vez que estoy a su lado, mas sin embargo me interesan las ganancias que puedo obtener con esta unión así como los beneficios que pueda obtener.
Pero… ¿De verdad vale la pena? ¿Vale la pena perder mi libertad por beneficios?
Ya que, a la final mataría a Evelyn y a su padre, haría que pareciera un accidente desafortunado, fingiría por unos días mi duelo y luego los sacrificios se volverían solo recuerdos espantosos.
Ante aquella idea una sonrisa surca mi rostro y sin más camino hacia la puerta, la abro y veo a Eugenio recostado de una pared esperando a nuestro llamado, sin hacerlo esperar, lo llamo y este de inmediato se reincorpora para así dirigirse a donde nos encontramos.
Al entrar nos mira impaciente por nuestra respuesta.
— ¿Y bien? — pregunta cruzando sus brazos sobre su pecho.
Yo respiro hondo y sopeso por otro minuto la semejante locura que estoy a punto de cometer y la verdad es que debo estar verdaderamente desequilibrado para haber aceptado esta situación, pero si la muerte de ambos esta predicha en este contrato asegurándome una posición aún más privilegiada entre estos seres tan inferiores, entonces que así sea.
Solo espero no estar cometiendo un terrible error.
— Su hija es muy hermosa y será un placer casarme con ella.

Hace alrededor de 1 mes

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escritoraatiempoparcial
Rango11 Nivel 51
hace 8 días

Su hija es muy hermosa, y será un placer casarme con ella ....
Pero que coño?? NOOO Evelyn correee, huyeee mientras puedas


#32

Después de cerrar el trato, Eugenio saca tres copa y una botella de champan, dando así por iniciada la celebración. Si tan solo supiera que ha sellado su destino y el de su hijita amada, seguro no estaría tan contento, pienso mientras observo con detenimiento como este abre la botella, como se sobresalta cuando el corcho sale disparado por la habitación y como va sirviendo la bebida en los contenedores de cristal.
No obstante y a pesar de que lo miraba como si fuera la última maravilla del mundo, realmente mi mente había comenzado a repasar una y otra vez la situación en la que me acabo de meter, repitiéndome reiteradamente que amarre mi vida a la humana que tanto odio por hacerme sentir de una manera que no se descifrar y todo por un poco más de poder y de dinero.
En estos momentos me siento miserable.
Mmm… Ahora que lo estoy analizando por décima octava vez, me he dado cuenta que realmente me ti la pata, esto no pude ser. Evelyn será mi esposa y no por las razones correctas, la compre como si fuera un objeto, un mueble o tal vez una lámpara y eso no está bien, soy un monstruo por razones sanguinarias no por hacer estas atrocidades.
¿En qué momento me contagie con las intenciones humanas?
Y si lo sé, yo utilizo a las mujeres como mis juguetes sexuales o como mis bolsas de comida, dependiendo de cómo se desarrolle la velada, pero esto… Esto está a otro nivel que jamás pensé en sobrepasar.
¿Cómo me deje convencer? ¿Cómo deje que la idea de matar para obtener un poco más de dólares fuese tentadora?
Lo peor del caso es que ya no puedo echarme para atrás, los papeles están firmados y deshacerlo implicaría matar a Eugenio aquí y ahora o buscar a un maldito chupasangre para que resuelva esto por mí y siendo sincero ninguna de las dos opciones me apetece.
Maldición.
Pero tampoco me apetece casarme con esa apestosa víbora. Voy a matar a Federico cuando salga de esta habitación, si no hubiese abierto su gran bocota yo… A quien quiero engañar, tenía más opciones antes de que el traidor que está a mi lado hablara.
Pude haberme ido sin considerar siquiera el firmar el dichoso papel donde indica las clausuras de este vendito contrato y para empeorar las cosas hice que Ely me odiara no hace mucho.
O… Ya entendí mis pocas ganas de negociar, de alguna u otra forma sabía que esto iba a pasar. ¿Por qué tuve que aceptar venir en primer lugar? Ya que Alexander, ya no puedo hacer nada, el contrato está firmado, Evelyn me odia y seguro mi vida se convertirá en un calvario, sin contar que debo de aun buscar la manera de acabar con Gael.
¿Qué más me debe de pasar el día de hoy?
Ante esa pregunta resoplo enojado y cierro por un momento los ojos.

Hace alrededor de 1 mes

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#33

“Al abrirlos la habitación se había oscurecido por que de inmediato mis sentidos entran en acción y el pacificó Alex que se hallaba en la oficina se esfuma. Miro a mí alrededor en búsqueda de una salida pero no la encuentro, hecho que me pone aún más inquieto.
¿Dónde rayos estoy?
Con un mal sabor de boca y un mal presentimiento recorriendo cada rincón de mi cuerpo comienzo a caminar sin bajar la guardia, topándome a los pocos segundos con un bulto en medio de la habitación. Extrañamente es lo único que está iluminado.
Arrugo mi ceño ante el descubrimiento más camino otro poco y al estar frente a lo que creía que podía ser una bolsa o un montículo de basura, resulto ser un cuerpo bañado en sangre. Trago un nudo al entender de quien se trataba.
Con rapidez me agacho para recoger a Evelyn y si de ser posible salvarla de una muerte inminente, esta cuando la levanto comienza a gorgotear y a removerse inquieta en mis brazos. Mi corazón al verla tan maltratada se arruga y una ganas inexplicable de llorar se apoderan de mí.
— ¿Ely quién te hizo esto? — le pregunto angustiado sin embargo no hay respuestas, le vuelvo a ser la pregunta una y otra vez queriendo que ella me responda pero nunca ocurre.
— No podrás salvar a nadie Alexander… Serás el culpable de su muerte y de otras miles, empieza a aceptar tu terrible destino.
Elevo la mirada al escuchar tan escalofriantes palabras y él está parado frente a mí con su típica sonrisa macabra...”
— No, no…
— ¡Hey, hey! ¿No te gusta el champan? — La voz de Fer y el apretón que le da a mi hombro hace que mis pies toquen tierra y note que estoy nuevamente en la oficina, con dos hombres que me miran con si ya he perdido un tornillo.
Sacudo con fuerza mi cabeza, bajo la mirada por un momento, cojo todo el aire que se me es posible y luego de expulsarlo elevo nuevamente la cabeza.
— No, no me gusta, ahora si me disculpa voy a salir, necesito aire fresco.
Y sin dar oportunidad a que los dos hombres que aún me miran como si estuviese loco dieran una respuesta, me doy la vuelta y con rapidez camino hacia la puerta, la abro y salgo de allí, sintiéndome abrumado y a la vez confundido por tan horrorosa visión.
En el pasillo recuesto mi espalda sobre el marco de la puerta y con mis dedos sobo el puente de mi nariz, entre tanto trataba de descifrar aquella visión y el porqué de mis ganas de llorar al saber que iba a perder a Evelyn pues ella se supone que no debe impórtame, le hice daño en el ascensor… Su muerte no debe significar nada para mí.

Hace alrededor de 1 mes

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escritoraatiempoparcial
Rango11 Nivel 51
hace 8 días

Mentiroso, ¿cómo ella no va a significar nada para ti?, si te llevas todo el rato diciendo y haciendo "cosas" de que no te importa, pero tú y yo sabemos que es mentira. FALSO, MENTIROSOOOO


#34

No lo entiendo o mejor, entiendo la aparte de que Gael quiere asesinar a todos y cada uno de las personas que le puedo tener algo de afecto, pero lastimar a Evelyn ¿Por qué?
Esto no tiene sentido.
— Claro que lo tiene mi querido Alex, a pesar de que niegas que sientes algo por ella, sé que la amas y por eso no me detendré hasta verla muerta.
Oír nuevamente su voz hace que me reincorpore y gire en dirección de donde lo escuche viéndolo al fondo del pasillo que está a mi flanco izquierdo, cruzado de brazos y con esa sonrisa que tanto aborrezco.
Hago mis manos puños y sin mediar palabras empiezo avanzar con rapidez hasta donde esta con solo la intención de acabar con esta pesadilla de una vez y por todas, no obstante aquella cosa lanza una carcajada al aire y con una tranquilidad impresionante emprende una caminata hacia las oficinas del fondo.
Lo sigo sin importarme que me estuviese tendiendo una trampa ya que en lo único que estoy pensando es en aniquilarlo. Más al llegar al fondo y cruzar a la derecha ya lo había perdido de vista.
Confundido y con ganas de matar a alguien, respiro hondo y tomo la decisión de sacar a Fer de la oficina de Leone y salir de aquí. Ya lo que acaba de pasar es un signo claro de que el estado de emergencia se acaba de decretar, Gael esta suelto y con ganas de vengarse, debemos empezar ya a planear el como para detenerlo antes de que su matanza se de por iniciada.
Con eso claro giro y comienzo a avanzar hacia la oficina del hombre que vendió a su hija listo para terminar la reunión tan “amistosa” que hemos tenido.
— Es un maldito imbécil.
Escuchar tan peculiar frase hace que me detenga y a sabiendas que Gael no hace mucho estuvo por aquí la preocupación se eleva a niveles insospechados y con el corazón en un puño corro hacia el cubículo del fondo de donde se sigue escuchando frases tan peculiares.
Ya al frente de la puerta la abro sin pedir ningún tipo de permiso entrando con el temor de que aquel ser le hubiese hecho algo, viéndola a ella en la silla del fondo con su cabeza gacha, mechones rebeldes caían por su rostro impidiéndome ver si está herida o no, pero al ver la tensión en sus hombros mi estado de alarma desaparece. Ella solo está enojada por lo ocurrido entre los dos.
Ely de inmediato se levanta y con su mano retira algunas lágrimas que se resbalaban sin permiso por su delicado rostro, odie verla así y me odie a mí mismo por ser el responsable de esas lágrimas.
¡Eee! ...Ya va… ¿Qué yo que? No, eso no es así. En definitiva ya he perdido el ultimo tornillo que pudo haber sostenido mi cordura, yo no me puedo odiar por jugar con sus sentimientos, ella es la arpía, no yo.
¡Por amor a todo lo impuro! ¿Por qué me tendría que odiar?
Lo vuelvo a repetir, perdí el último tornillo.

Hace alrededor de 1 mes

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#35

Bufo por puro enojo y sin más giro y trato salir de allí, sin embrago, cuando escucho que hace un sonido raro seguro para llamar mi atención, giro conectando nuestras miradas casi al instante.
— ¿Necesita algo señor Valesco? — pregunta de manera brusca y podría decir que hasta esta fingiendo la amabilidad con quería aparentar serenidad.
Aclaro mi garganta y sacudo mi cabeza con fuerza.
— No… — Me detengo por un momento y pienso que si Gael estuvo aquí ella tuvo que verlo y si de ser así mis peores temores se podrían estar haciendo realidad, es mejor que pregunte —. Bueno si, ¿Usted ha visto a un hombre por aquí? — le pregunto con la preocupación de que Gael ya haya estado en esta oficina.
— ¿Es un chiste? — Niego con un sencillo movimiento de cabeza —. En ese caso si he visto a uno y está parado en la puerta de mi oficina preguntado estupideces.
Eso me enfureció más me contengo, suspiro pesadamente y opto por caminar hacia donde ella está, tal vez si nota que su comentario no fue bien recibido ella cambie su argumento.
— ¿Qué dijiste? — le pregunto a medida que iba avanzando.
Evelyn solo eleva sus hombros y se vuelve a sentar, desviando la mirada hacia su escritorio donde empieza a remover papeles como si estuviese muy ocupada. Yo sabía que ese no era el caso, ella sin duda alguna me quiere evitar o ignorar.
— Lo que oíste, ahora retírate que tengo mucho por hacer.
Ese nuevo comentario me cabrea aún más, nadie me echa y menos una humana insignificante que solo juega con mis neuronas, licuándolas para dejarme en un estado que no se explicar.
Me termino de acercar a su escritorio, lo rodeo y sin aviso tomo con fuerza su brazo derecho, halando con fuerza, haciendo que ella se levantara y me matara con la mirada, eso no me intimida, solo me alienta para apretar un poco más mi agarre.
El espacio era poco, la tención mucha y las ganas de volver a probar esos labios tan carnoso me enloquece más me contengo y afianzo el agarre. Esta vez ella no va a poder conmigo.
Por otro lado, Ely muerde su labio inferior y deja escapar un bufido de puro enojo, escucho como su corazón se acelera y noto que en su mirada solo quiere hacerme daño. Sonrió pues sé que la está pasando mal.
— Si cree que me va a volver a besar señor Valesco y luego dirá uno de sus comentarios tan pesados está muy equivocado, ahora suéltame o le prometo que le hare sentir mucho dolor.
Mi sonrisa se agranda al confirma que en su pensar solo está el hacerme daño para acabar con la cercanía. La curiosidad me embriaga, es interesante cuando estos seres insignificantes piensan que pueden herirme o provocarme dolor. Con ganas de averiguar el cómo hará esta señorita para infringir sufrimiento, la acerco otro poco hacia mi cuerpo y su cara empieza a desfigurarse por la ira, esto se pondrá interesante.
— Así y ¿Cómo pretendes hacerme daño señorita Ely? — pregunto curioso listo para cualquier cosa, denotando a tiempo como eleva su pierna derecha con solo la intención de patearme donde el sol jamás me dará.
Con rapidez y aprovechando su inestabilidad la sujeto por el otro brazo y en un movimiento ágil la subo a la mesa, tomando la oportunidad para inmovilizar sus piernas con las mías, al hacerlo termino con la poca distancia que quedaba entre nosotros, dejando solo milímetros insuficientes para movernos.
Mis ojos no se despegan de los suyos lo cuales me trasmitían nerviosismo, enojo y asombro, sus manos se sujetaban con fuerza de mi chaqueta y las mías abandona de apoco la fuerza con que la estaba sujetando.
Ella suspira levemente y mis sentidos se inundan con ese aroma de rosas y cítricos que me noquean al instante, por un momento cierro los ojos y disfruto estar en esta posición, en poder oler su exquisita y excitante fragancia. Luego de segundos vuelvo abrir los ojos, percatándome de que su nerviosismo había llegado a una máxima expresión. Sonrió ya que me gusta generar ese sentir en la rubia debajo de mi cuerpo.

Hace alrededor de 1 mes

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#36

Con la intención de acelerar un poco más su ya agitado corazón acerco mi rostro a su cuello aspirando mejor su fragancia, rozando con delicadeza la punta de mi nariz sobre aquella piel tan suave y tersa, generando la reacción que tanto deseaba. Feliz llevo nuevamente la cara al frete y ahora mis ojos no se despegan de aquellos labios rojos pasión que llaman a la locura. Esta mujer está acabando con mi cordura. Pienso entre tanto combatía o hacia mi mejor esfuerzo para no repetir la metida de pata del asesor.
— Señor Valesco… suélteme por favor. — Su voz sale quebrada y con ese toque de nerviosismo que denote en su mirada, no obstante, niego con un ligero movimiento de cabeza y perdiendo la batalla me acerco cada vez más con solo la idea de volver a saborear aquellos labios tan dulces.
Mi nariz comienza a jugar con la punta de la suya, mis manos abandonan sus brazos y pasan a acariciar sus mejillas encendidas en un color carmesí que la hacen lucir aún más sexi. Su boca de apoco de va acercando a la mía, nuestros alientos chocan y ya la distancia es efímera.
Más ante de realizar semejante locura un grito de terror inunda los pasillos del lugar provocando que desviara la mirada de la mujer presa entre mis brazos hacia la puerta, listo para arremeter contra aquel que quisiera atacarnos.
Segundos posteriores al primer grito otros iguales y el pedido de ayuda de una mujer desesperada no muy lejos de nosotros hace que al final libere a Evelyn y comience a caminar fuera de su oficina queriendo averiguar que rayos es lo que está ocurriendo, no obstante la mujer a mi espalda me detiene sujetando nuevamente mi chaqueta.
— Tranquila, seguro es una tontería… quédate aquí — le digo y posterior a eso me libero de su agarre y salgo de la habitación, topándome con un grupo de personas las cuales admiraban algo en la oficina del enfrente.
Curioso por saber de qué se trata el asunto, avanzo entre la multitud, empujando y apartando a los mirones intrigado por saber qué es lo que hay adentro de la oficina, más antes de llegar, el fuerte aroma de la sangre inunda mis fosas nasales, provocando que me detuviera pues el aroma me da la pista idónea para saber que tanto admiran con horror estos apestosos humanos.
Trago sonoramente y continuo el trayecto pues aún me consume la pregunta del cómo murió la persona que se encuentra allí adentro, a medida que me colaba entre la multitud le pedía al infierno que lo que esté pensando en estos momentos no sea lo que está adentro de ese cubículo.
Cuando por fin logro atravesar el gentío y entrar a la habitación maldigo por lo bajo. Gael ya ha empezado su venganza.

Veo absorto como suben el cadáver en la ambulancia, como la gente llora sin consuelo alguno más mi mente no está pendiente del caos sino que reproduce de manera repetitiva que mi enemigo número uno está de vuelta y que esa muerte no fue accidental, que verlo en medio de ese pasillo no fue una coincidencia, está planeando algo grande, lo sé, cómo también sé que el tiempo de acción se nos está acabando.
Mil y un veces maldigo el momento en que vi el regreso de ese ser macabro. Esto no me puede estar pasando, no ahora. Debo buscar soluciones y rápido, esto solo es el comienzo, lo peor ya está por venir.
— Bueno hermano ya hable con la mujer que presencio todo. — Al escuchar a Fer desvió la mirada llevándola al hombre que posee una cara de desagrado.
— ¿Que averiguaste? — le pregunto ansioso por saber que vio exactamente esa mujer.
— Nada diferente a lo que le dijo a la policía… Ella misma se quitó la vida apuñalándose con una tijera en el cuello. — Rio ante esa mísera respuesta, es más que obvio que eso no fue así.
— ¿Tu que viste en sus recuerdos?
— A Gael hermano.
— Llama a Tabata, necesito hablar con ella esta misma tarde — pronuncio entre tanto regreso la mirada al alboroto de policías, ambulancias y personas con pena en su mirada que iban y venia.
— Enseguida Alex.

Hace alrededor de 1 mes

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#37

Dicho aquello se aleja de mí para realizar la llamada, sé que con ella podremos armar un plan más eficaz, esto ya inicio y lo peor es que no estoy preparado para enfrentarlo. Otra vez que maldición con este sujeto. Tenía fe de que esa primera visión fuera un error, por desgracia no fue así y ahora estamos iniciando un espiral de muerte y destrucción. El reloj está en nuestra contra y las opciones son limitadas.
Revuelvo mi cabello con mis manos y luego decido caminar hacia el auto con solo la idea de ingresar a este, esperar a mi traidor favorito y así regresar a casa, aunque sepa que mi tormenta no cesara, mis pensamientos irán y vendrán y para mi muy mala suerte seguro la imagen de Evelyn no se ira como me paso anoche, sin embargo seguir admirando el caos ya no es tan divertido y más cuando se quién es el responsable.
Sin embargo Eugenio se atraviesa en mi camino, se le veía frustrado más a mí solo me importa llegar al auto y salir de aquí. Este no se mueve, ni siquiera al ver mi cara de pocos amigos y odiando la espera por que diga algo soy yo el que inicia la conversación.
— ¿Se le ofrece algo? — pregunto.
— Solo venía a ofrecerte una disculpa por esté desastre que te toco presenciar Alex.
— No se preocupe Eugenio ahora si me disculpa deseo retirarme, tengo aun muchos…
— No claro lo entiendo Alex pero también me acerque para pedirte que invistes a mi hija esta noche a una cena y pues así le dices lo… Bueno lo acordado.
Lo miro atónito pues me parece increíble que este malnacido no tenga ni un poquito de dignidad o respeto por sí mismo. Por amor al mismísimo Lucifer, acaba de vender a su hija y no hace menos de veinte minutos una mujer se ha “suicidado” apuñalándose con una tijera. ¿Este hombre tendrá corazón? Me parece insólito lo que acabo de oír. Hago puños mis manos y me preparo para una respuesta negativa, si quiere hacer llorar a su hija que se lo diga el mismo, además yo ya no soy el favorito de Ely precisamente y si le llego a decir esto me va a desterrar de la faz de la tierra, aunque sepa que el día de nuestra boda ella seguro me va a dar un tremendo dolor de cabeza, ¿en qué momento se me ha complicado tanto las cosas?
— Lamento ser grosero pero me temo que debo…
— Insisto mi querido amigo… A mira quien viene aquí. — Oír eso hace que mire hacia atrás, ella se acercaba a nosotros con una cara que hasta a mí me puso la piel de gallina, lo que me hizo preguntarme el porqué de su enojo.
— Papá necesitamos hablar de estos incidentes, ya van…
— ¡Hija! Justo estábamos hablando de ti. — Su padre detiene la oración que me deja intrigado y por lo que puedo denotar a ella tampoco le gusto el proceder de su familiar, poniendo una peor cara de la que ya tenía.
— ¿Así? ¿De que estaban hablando? — pregunta colocándose a un lado de mí. Maldije por lo bajo pues odio su cercanía.
— A pues que Alexander te quiere invitar a cenar esta noche, ¿No es así mi querido amigo?
Selle mis labios después que Eugenio dijera eso. Yo no quiero salir con la apestosa humana y más si tengo asuntos con mayor importancia en lo que concentrarme. Asesino mentalmente al hombre que sonríe como si nada estuviese pasando e incremento la fuerza con que hacia puños mis manos. Esto ya no me esta gustado.

#38

— Interesante. — Evelyn rompe el silencio con una palabra que salió brusca de sus labios, oírla por segunda vez de ese modo me empezó a preocupar.
¿Tanto me odia? En cierta manera la respuesta que me proporcione a mí mismo me alegro, por lo que por un momento dirigí la mirada hacia ella queriendo comprobar la tensión y el enojo que pudiese estar experimentando, confirmando rápido mi teoría. Sonrió disimuladamente por el detalle y nuevamente llevo la mirada hacia el hombre que espera una respuesta afirmativa.
— Pero… Papá tenemos ya cinco casos de suicidio en menos de un mes y todos de la misma manera, ¿no crees que en vez de citas con sujetos como este deberíamos estar encargándonos de esta situación?
¿Dijo cuántos?... Por Lucifer, esto es peor de lo que me imagine y este viejo desgraciado solo piensa en hacer más dinero a costa de su hija, ¿Qué le está pasando por la cabeza?
— Hija, hija… tranquila, lo vamos a resolver…
— Ya he escuchado eso antes papá, necesitamos evocarnos a esta problemática ya. — A ese punto, me sentía incómodo en medio de esta disputa familiar, mire a ambos por segunda vez y por fin la sonrisa de Eugenio se le había borrado, eso a mí me alegro.
— Evelyn te preocupas por nada… Sal, diviértete, pasa un rato diferente. — Sus palabras y el regresar de su sonrisa me generaron otro mal presentimiento por lo que intente intervenir para poder huir de esta situación, sin embargo Eugenio me gano la partida —. Bueno Alexander pasa a buscar a mi Ely a las ocho, no vemos — dicho aquello se da media vuelta y se esfuma ante mi mirada.
Negué en silencio y luego veo a la mujer que echa chispa y rayos.
— Si gusta me puedes dejar plantada, odio tu cercanía.
Se apresuró a decir para proseguir a alejarse de mí. Sus palabras me dieron un millón de vueltas y pronto la idea de fastidiarla y hacerla enfadar como ocurrió en el ascensor o en su oficina me pareció fantástica.
¡Mmm!... Tal vez si salga temprano de la reunión con Tabata pase buscando a esa fiera. Puede que sea una víbora traicionera y que tampoco me guste su compañía, pero en tan solo pensar en el hecho de que la puedo enojar, fastidiar y hasta poner nerviosa es un hábito que me gustaría convertir en deporte.
Sin más que hacer, retomo mi plan inicial y sigo mi ruta hasta el auto. Al llegar Iván nos está esperando recostado del capo del vehículo, al verme se reincorpora con rapidez y corre hasta la puerta trasera, la cual abre para mí.
— ¿El joven Federico no vendrá con nosotros? — me pregunta al ver que no estoy acompañado.
— Si, solo está realizando una llamada — digo seco y cortante. El capta la indirecta y ante mi respuesta solo asiente.

#39

Me introduzco en el auto y una vez cómodo, saco nuevamente mis gafas de sol, me las coloco, cruzo mis brazo y doy por iniciada la espera por mi amigo, el cual no entiendo su tardanza, le mande a que hablara con Tabata no con la mismísima muerte.
Como sea, solo espero que la respuesta de aquella malcriada sea afirmativa, la ituación con Gael es más grave de lo que me imagine. Ya son cinco los casos de suicidios que se han estado presentado dentro de las empresas Leone y todas bajo las mismas circunstancias. ¿Coincidencia? No lo creo.
Ahora, si esto ha venido ocurriendo desde principio de este mes, ¿Por qué tuve la visión anoche? Lo más lógico es que su presencia la halla captado mucho antes de que esto se haya dado por iniciada. Por donde lo analice, esta situación sigue sin tener sentido.
Evelyn, su padre y el misterio del porque no quiere investigar lo sucedido dentro de su empresa, el que haya captado tarde la esencia de Gael. Tantas variables y poco sentido a lo que está ocurriendo. Seguro se me debe estar escapando un detalle, un hilo que termine de unir los cabos sueltos de este pandemonios, pero ¿Qué será?
A eso último le comienzo a dar vueltas con la intención de descubrir de una buena vez ese factor que vuelve confusa la situación, mas no la encuentro, decidiendo que será mejor discutir el tema con Federico, seguro con su ayuda podre descubrir eso que tanta falta me hace. Quien sabe, a lo mejor esa es la clave para entender el escape de dicho ser. Si tenemos ese dato, nos podemos asegurar de que no se vuelva a repetir semejante atrocidad.
— Listo. — La voz y el sentir que la puerta de al lado es abierta, hace que mis pensamientos se detenga para así ver a mi amigo quien se acomodaba a un lado de mí. Yo lo miro esperando algo más que un “Listo” pero no me da más que eso. Resoplo enojado y llevo mi cara hacia la ventanilla.
— ¿Qué te dijo? — pregunto.
— Esta misma tarde ella pasara por casa para resolver este asunto.
— Perfecto.
Dicho aquello el silencio reina en el vehículo.
-Evelyn-
Posterior a que el caos bajara y que los interrogatorios hacia mi persona terminara, me en filo nuevamente al interior de la compañía lista para enfrentar a mi papá por el descuido que ha tenido con los caso de suicidio que se han estado presentado en el trascurso de este mes.
Todavía me parece insólito que él no planee hacer nada para descubrir que es lo que provoca que nuestros empleados se apuñalen con una tijera en el cuello. ¿Mucha carga de trabajo? ¿Problemas personales? Hay tantas opciones, tantas posibilidades, por amor al cielo, tanto en que pensar y me parece increíble su tranquilidad ante esta situación.
Aparte del tema de mi padre y los suicidios, también me parece increíble que el imbécil de Alexander Valesco me haya invitado a una cena esta misma noche luego de lo que paso en el ascensor y en mi oficina.
Lo dicho, es un tarado con un complejo de superioridad. ¿Qué se creerá?... Hay sí, soy Alexander y tengo muchas empresas que me vuelve multimillonario y por eso todas las mujeres se deben acostar conmigo. Eso es lo que seguro piensa el malcriado ese, pero conmigo se equivocó, no soy una mujer fácil y juro que más nunca dejare que me ponga una mano encima.
Espero que me deje plantada, no me apetece salir con él. Ni muerta iría a una cita con el egocéntrico, malcriado, bipolar e imbécil de Alexander Valesco, me niego.
Ay ya, le estoy dando mucha importancia al individuo ese, ahorita tengo cosas mucha más importantes en las que concentrarme como para estar pensando en él y en lo que me hizo.

#40

— Señorita Leone.
Oír mi apellido hace que me detenga gire y vea al mismo sujeto que me encontré en la fiesta del hombre más bipolar que conozco, el cual se acercaba a mí con una velocidad impresionante.
El hecho de que este allí, subiendo los escalones de la entrada y que me esté llamando me da muy mal presentimiento, por lo que empiezo a buscar un sinfín de excusa para tener una conversación rápida. El sujeto desde el primer momento en lo vi provoca que me aterre.
— Si ¿dígame? — pregunto tratando de forzar una sonrisa. Quiero parecer decente y educada aunque en estos momentos me cueste.
— Solo la vi y me preguntaba si ya le dio el dije al señor Valesco.
— No, pero planeo dárselo — digo torpemente con solo la idea de terminar la conversación y así alejarme.
— Tranquila, no hay urgencia.
— Ok, bueno… Nos vemos.
Me doy la vuelta para empezarme alejar lo más rápido que podía pero el sujeto toma mi muñeca. El tacto es frio, fácilmente podría comparar su piel a la de un muerto sin alma. La piel se me puso de gallina y el miedo por alguna extraña razón se incrementó.
Miro por encima de mi hombro y denoto como este me sonreía. Una sonrisa amplia y macabra. Con fuerza halo mi mano y por suerte me libero, lo que aprovecho para dar un par de paso. Necesito poner distancia.
— ¿Se le ofrece algo más? — Mis palabras hacen denotar mi angustia por alejarme, este hombre me pone los pelos de punta.
— Si, vera… esto no lo dije antes pero yo soy un agente encubierto y estoy investigando al señor Valesco por malversación de fondos y quisiera hacerle unas cuantas preguntas.
Lo miro atónita sin poder creer lo que había escuchado.
— Disculpe, ¿Es enserio?
— Así es señorita Leone.
La información me cae como roca más me cuesta creer que un hombre como Alex haga ese tipo de cosas. Pero… Ya va, si él está investigando a Valesco porque me dio el collar con la piedra extraña que cuelga de la fina cadena o porque me preguntaría si ya se lo he entregado, se supone que si está investigando un caso tan grave como es la malversación de fondos porque me daría algo que puede ser personal para el sospechoso. Algo no me cuadra.
Alexander puede que sea un malcriado, bipolar y todo un imbécil pero ¿ser un ladrón? Este tipo tendrá que mejorar su mentira.
— ¿Y usted es…?
— El detective Mitchell señorita Leone.
Ante eso solo asiento con mi cabeza y pronto la idea perfecta para desenmascarar a este tipo surge. Vamos a ver cuánto más dura este show.
— Ok, detective Mitchell muéstreme su placa. — Su sonrisa se esfuma pero sus ojos se oscurecen, eso me hizo pensar nuevamente lo que dije. Este tipo realmente asusta.
— No la traje, ¿Crees que estoy mintiendo? — pronuncia con un tono de voz que me helo la sangre más trago un grueso nudo y lo encaro.
— Así es… Usted me está mintiendo, ahora me dirá lo que realmente quiere o voy a empezar a gritar — digo tratando de hacerme la valiente. No me sale a pesar de mis esfuerzos provocando que aquel sujeto se carcajeara como si fuera un verdadero lunático poseído por Lucifer.
— Valla, valla… debo admitir que eres muy lista pequeña. — Me toma nuevamente por mi muñeca pero esta vez aplica más fuerza —. ¿Qué es lo que quiero? ¿Esa es tu duda? Fácil… Lo que busco es destruir a Valesco y si para eso debo matarte que así sea.

#41

Luego de que soltara semejante amenaza, el hombre misterioso me libera y como si no hubiese pasado absolutamente nada, se da la vuelta y con total tranquilidad baja las escales y al cabo de minutos se cuela entre el gentío que aun esta abajo por la muerte de Mía, perdiéndolo pronto de vista.
Pero a pesar de que ya no podía ver a lo que podría ser mi potencial asesino, sigo observando incrédula a la multitud que iba y venía, incapaz de dar siquiera un pasó por el temor de oír una pistola siendo accionada a un costado de mí, acabado con mi vida en tan solo minutos. Mi cuerpo tiembla, la cabeza me da un trillón de vueltas y la pregunta en que estará metido el imbécil más grande para que me quieran a mi muerta, se une al torbellino de emociones y duda.
¿Droga?
¿Mafia?
Que podrá ser eso que por alguna razón, desconocida para mí, pone a mi vida en riesgo. ¡Por amor al cielo!... Este hombre es todo un misterio y ahora ese misterio me quiere arrastrar a un abismo oscuro y frio. Necesito poner distancia. Alexander puede ser un hombre con negocios turbios y por eso no permitiré que le vayan a poner un punto y final a mi vida. No lo voy a permitir.
Sacudo con fuerza mi cabeza y posterior a entender que no hay una pistola aun lado de mi cráneo, cargada y lista para hacer el trabajo sucio, trago el nudo que se había formado en mi garganta y con cautela termino de subir las pocas escaleras que quedaban, ingresando a la empresa.
Literalmente corro hacia el ascensor con el único pensamiento de encerrarme en mi oficina, pues, tal vez, allí nadie me puede herir, no obstante, alguien toma con fuerza mi hombro y me obliga a detenerme.
Con pavor miro por encima de mi extremidad, notando la sonrisa nerviosa de mi mejor amiga, quien trae su rímel corrido y su hermoso cabello rojizo alborotado. De inmediato giro sobre mis talones y sin pensármelo dos veces la abrazo con todas mis fuerzas. Sé que en estos momentos ella la está pasando mal y por encima del pánico que podre estar experimentando, Jaz se merece que le de todo mi apoyo en esta situación tan traumática, mis sentimientos pueden esperar uno o dos días.
— Lamento lo que paso Jazmín.
— No entiendo por qué lo hizo Ely, nunca dio señales de estar deprimida o de que no quería seguir con vida. — Solloza con fuerza en mi hombro y yo comienzo acariciar su larga cabellera.
— Tranquila Jaz, vamos a superar esto juntas… Es una promesa.
El abrazo se intensifica y así pasamos un par de minutos más, en silencio, yo acariciando su melena rojiza y ella sollozando con fuerza sobre mi hombro. Terminado el abrazo ella se separa un poco y su expresión al focalizarse en mi rostro cambia de una triste a una de preocupada. Espero que no note lo aterrada que estoy por lo ocurrido.
— ¿Por qué estás tan pálida? — Maldición, se dio cuenta.
Sacudo la cabeza levemente y retiro un par de lágrimas que caían por su rostro, necesito desviar esta conversación, no quiero decirle por ahora lo ocurrido.
— Jaz estoy bien… dentro de lo que cabe.
Rezo para que no me siga preguntando. Estos no son momentos para decirle que un potencial enemigo mortal de Valesco me acaba de amenazar de muerte y todo porque me vio bailar con ese idiota la noche pasada. Si nada me pasa se lo diré, por ahora mantendré mi boca cerrada.
— Amiga sabes que puedes contar conmigo para lo que necesites, ahora suelta la lengua porque sé que te pasa algo más. — Ruedo mis ojos.
— Jaz en serio estoy bien, ven vamos a mi oficina… No quiero seguir viendo a los policías hiendo y viniendo. — Y tampoco quisiera volver a encontrarme con ese sujeto. Pienso con temor.
— Bien, pero sé que te pasa algo y no parare hasta que me lo digas.
— Te lo vuelvo a repetir no me sucede nada.

#42

Ambas nos pusimos en marcha luego de recalcar que a mí no me sucedía nada, aun teniendo en claro que ella seguirá insistiendo hasta que le diga lo que me ha ocurrido, solo se me debe estar ocurriendo ideas de una forma rápida y constante para poder desviar su atención. Sigo con que estos no son momentos para contarle sobre el hombre misterioso.
Que pensando ahora, sin tanto miedo corriendo por mis venas y con cabeza fría capaz, todo fue planeado por Alex para darme un tremendo susto y así terminarme de alejar, aunque… Has… estoy pensando tonterías, lo conozco de horas nada más, y las ultimas para mi han sido muy desagradables. ¿Por qué me querría alejar? Yo no significo nada para él, solo soy una más del montón.
¡Pufs! Yo no debería estar pensando en tonterías, Alexander Valesco es un idiota y ahora por su culpa mi vida corre peligro. Punto. Es imposible que una mirada llena de maldad se pueda fingir, como también es imposible que esto sea una bromita de él.
En definitiva, estoy empezando a sacar conclusiones estúpidas y poco realistas. Pienso como si lo conociera de años y no de horas… Sigo creyendo que es mejor que me deje plantada esta noche, después de lo ocurrido en el ascensor y en mi oficina, tenerlo cerca me genera unas nauseas indescriptibles así como aparecen unas ganas de romperle esa carita de niño bueno.
Aunque… Y a pesar de que me da rabia aceptarlo, disfrute el poder por fin saborear tan exquisitos labios. Debo confesar que anoche a pesar de estar molesta por su intromisión ese sencillo roce que el género crearon un sinfín de emociones y hoy… hoy fue la bomba que termino de licuar a mis sentidos. Por desgracia para Alexander Valesco solo fue un juego más. Es un imbécil y yo más estúpida por creer que en tan pocas horas alguien puede enamorarse.
¿Cuándo bajare de las nubes?
Evelyn cuando aprenderás. Cuando entenderás que las cosas no pasan como en las novelas románticas, el mundo está repleto de imbéciles a mí me han tocado todos y cada uno de ellos.
Ay ya… Yo no debería estar preocupada por tonterías, yo debería estar concentrada en los suicidios y en un posible asesino, que… Por cierto, esta noche con el que si debo hablar de lo ocurrido es con papá, ya estoy empezando a amar la máxima seguridad que el implementa todo los días para mantenerme a salvo.
Necesito sentirme protegida.
— ¿Amiga?
Su voz y el hecho que toma mi mano hacen que mi mente regrese de la estratosfera, percatándome que ya habíamos llegado a mi oficina. Suspiro pesadamente y niego en silencio.
— Lo siento, ando distraída — digo ingresando a mi espacio de trabajo, caminando con pesadez hasta al escritorio, que al verlo provoca que los recuerdos de la cercanía de Alex golpeen mi cerebro, volviendo mis piernas inmediatamente gelatina.
Odie sentirme así.
— No te preocupes, igual no estaba diciendo nada pero… El silencio sabes que me vuelve loca. — Sonrió ante aquello para luego sentarme en el borde de la tabla de madera del escritorio.
— ¡Ja! Eso porque hablas mucho amiga… Pareces una cotorra.
— Lo se… así me decía Mía. — Baja su mirada y yo rápidamente me aproximo hasta a ella para darle un nuevo abrazo.
— No debí decirlo.
Ella niega con la cabeza.
— Tranquila… Me hace tanta falta
— A mí igual.