RedGiant
Rango8 Nivel 36 (2501 ptos) | Poeta maldito
#1

Su padre siempre le dijo que no se acercara a la cabaña abandonada. Dicha cabaña se hallaba en el bosque, cerca de la casa en la cual ellos moraban. Su madre había muerto cuando él era pequeño. El chico no afirmaba extrañarla, ya que no la recordaba demasiado bien, pero algunas veces pensaba que sería lindo que aún estuviera viva. Su padre había dicho que su muerte se debió a su propia imprudencia, por no haberlo escuchado. “Fue algo así como un accidente”, de esa manera lo describió. Supuso su hijo que se había tratado de un choque, un accidente de tránsito, y no le dio más importancia al tema. “Eres tan parecido a tu madre… Sólo espero que no seas igual de idiota que ella” decía regularmente su padre. Al principio, esto le molestaba al joven, pero luego comenzó a pasarlo por alto...

Continuará...

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Zoa
Rango7 Nivel 30
hace alrededor de 4 años

me gusto tu historia excelente, te invito a pasar por mi relato El Gato Negro es del genero terror espero sea de tu agrado y me ayudes con tu opinión a ver si te gusta mi narrativa y si le falta algo házmelo saber, acepto sugerencias un abrazo


#2

Su padre era grande, fuerte, musculoso, algo panzón, rudo y extremadamente peludo. Nunca se afeitaba, por nada del mundo. Tenía oscuros y enmarañados cabellos en todo su cuerpo. Su madre, en cambio, parecía ser más… refinada. El chico tenía muchísimas fotos de ella en su habitación. Ella se veía mucho más joven que su marido, tenía el cabello corto, rubio. Siempre salía bien en las fotos, con una dulce sonrisa. Aunque su mirada parecía triste. Había algo en sus ojos grises, una especie de melancolía. Es cierto, él era igual a su madre, y a su padre le molestaba eso. Él hubiera preferido que su hijo fuera como él, un bruto y peludo muchacho. El jovencito siempre estaba aburrido en casa. Nunca había nada para hacer allí. Ése, por ejemplo, era uno de esos días calurosos, en los que lo único que se puede hacer es quedarse recostado a la sombra de algún árbol. Cansado de no hacer nada, el muchacho decidió explorar el bosque. “Ni se te ocurra ir a la maldita cabaña ¿entendido?” habían sido las palabras textuales de su padre. “Bueno, supongo que habrá algo muy interesante allí” razonó el joven. Sin pensarlo dos veces, se dirigió al bosque. La cabaña abandonada tenía la fachada bastante deteriorada, lo cual le daba un aspecto tenebroso. De pequeño, él había observado la cabaña desde el exterior, pero los sonidos y olores que provenían de ella lo habían espantado de tal manera que decidió no volver a acercarse, por lo menos hasta ese día.

Continuará...

Hace alrededor de 4 años

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DianaIs
Rango5 Nivel 20
hace alrededor de 4 años

Espero pronto el #3!!!

Zoa
Rango7 Nivel 30
hace alrededor de 4 años

muy buena narrativa me encanta como describes la cabaña olores y ruidos, me imagine el ruido algo chirriante y un olor fétido a descompuesto excelente te felicito te regalo 2 me gusta

SkyblueSpirits_60
Rango5 Nivel 23
hace alrededor de 4 años

Que intrigante historia, se puede sentir las sensaciones que narras. Sigue así! :D


#3

Se acercó, con paso decidido, y empujó la puerta. Estaba cerrada. Probó con una de las ventanas, y consiguió acceder al interior. Todo estaba oscuro, la visibilidad era casi nula. Había un asqueroso olor a podredumbre y a carne recién cortada. El muchacho caminó hasta el interruptor de la luz; éste obviamente no funcionaba. El joven comenzó a seguir el olor, andando a tientas. Bajó una escalera, donde no había ni un halo de luz. Allí el olor era más fuerte, más penetrante. El chico encontró una cadena, y al tirar de ella, se encendieron múltiples luces blancas. Esto lo sorprendió mucho, ya que el sótano parecía ser el único lugar de la casa que tenía luz eléctrica. Cuando sus ojos se acostumbraron a la luminosidad, pudo observar un horrendo espectáculo. Había sangre en las paredes, sierras, cuchillos y otros utensilios sobre una repisa, y sobre una mesa metálica, se hallaban extremidades y vísceras humanas. El pobre muchacho estaba aterrorizado, y al voltearse para correr escaleras arriba, se topó con la imponente figura de su padre, que lo miraba con un extraño fulgor en los ojos. “Te dije que no vinieras, y tú, al igual que tu estúpida madre, no me escuchaste…” fue lo último que el chico oyó, antes de que su padre descargara el hacha sobre su cabeza.

Hace alrededor de 4 años

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SiluetadeNadie
Rango8 Nivel 37
hace alrededor de 4 años

Matarás al prota tan rápido? Habrá fallado el golpe? Espero el siguiente capítulo con ganas.