Rynzler
Rango3 Nivel 14 (180 ptos) | Cuentacuentos freelance
#1
    Partes:
  • #2

Mientras conducía a mitad de la noche por la carretera cerca de Huxley, la vi. Era una mujer muy llamativa, con un vestido verde caminando descalza por la carretera, estaba notablemente ebria pero muy consciente de lo que hacía, tenía una mirada diferente, pero parecía muy feliz de lo que vivía. Después de una peculiar conversación me encontré llevándola a su casa, fue un momento difícil de olvidar por alguna razón.
Tres veces más la encontré en la misma carretera a la misma hora con el mismo vestido, mientras la llevaba a su casa nuestras conversaciones se volvían cada vez más profundas y liberadoras, nos entendíamos. Cuatro meses después de conocerla la invité a salir, dos meses después de nuestra primera cita compartimos la noche juntos, un año después le propuse matrimonio, y tres años después de nuestra boda nació nuestra hija, fue una sorpresa que jamás consideramos posible.

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#2

Vi a mi hija crecer y en sus ojos se reflejó una incómoda imagen de mí se reflejó. Nuestro hogar se había vuelto más ruidoso y animado, la luna de miel había terminado y al final pude ver lo que había a mi alrededor, el desorden que había en esa casa no era normal, una niña caminando entre botellas frente a los ojos vidriosos de una madre perdida. Nuestra hija crecía cada vez más y vi en ella la mirada de su madre, se acercaba con mucho entusiasmo a nosotros para sentir el calor de una familia que la amé. No puedo culparla por buscar amor, pero si puedo lamentarme porque no lo encontrara aquí. Esa incomoda imagen de mí se reflejaba con más intensidad cada vez que la veía a los ojos, pero debía tolerarlo.
Siete años después de conocer a mi esposa entendí porque aparecía descalza en la carretera los sábados por la noche, esta no era la vida que Ella quería, pero ya se había resignado, acepto vivir como espesa y madre, inconforme en ambos sentidos. Yo no pude.
Recuerdo esas noches cada vez que no puedo dormir y recorro los pasillos de mi hogar viendo cada foto en los muros de la escalera, la primera cita, nuestro primer viaje, nuestra boda y nuestra fiesta al traer a nuestro hijo del hospital. Veo también la ternura de mi esposa cuando se levanta a buscándome preocupada. La vi hoy a los ojos y vi un reflejo de la vida que puedo tener y de la vida que les quiero dar. Esta es la vida que quiero y soy feliz viviéndola.
Mientras conducía a mitad de la noche por la carretera cerca de Huxley la vi. Era una mujer muy llamativa, con un vestido verde caminando descalza por la carretera, estaba notablemente ebria, cruzamos miradas por un segundo mientras me alejaba rápidamente del lugar. Ella no entendía lo que pasaba yo solo era una mancha verde que se alejaba en la noche, pero por el retrovisor las vi alejarse a Ella y a su pequeña hija. Esa no era la vida que yo quería.

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