JorgeAOrtegaO
Rango5 Nivel 22 (561 ptos) | Escritor en ciernes
#1

¡El mayor espectáculo mundial después de la infección está a punto de comenzar! ¡El Show que salvó a Los Estados Unidos! ¡12 grandes celebridades aceptaron el reto de participar en una carrera de supervivencia atravesando una Ciudad de Muertos y hacerse con el Gran Premio! ¡Y Tú no te lo puedes perder! ¡Sumérgete en la experiencia de vivir junto a los participantes, ¡Apuesta a tu ganador! Transmisión en Calidad Inmersiva S3 con transmisión permanente las 24 horas...¡y eso no es todo! En su Décima versión Los Juegos tienen preparadas Grandes y nuevas Sorpresas! ¡Vívelos y.... Disfrútalos!

The Nationals Zombie Games....coming soon!!!

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Nacho_Saavedra
Rango6 Nivel 29
hace alrededor de 2 meses

Buenísima entrada. Un Running man de Arnold Schwarzenegger pero con zombies. Pinta muy bien.

JorgeAOrtegaO
Rango5 Nivel 22
hace alrededor de 2 meses

Gracias @Nacho_Saavedra, he estado un poco liado esta semana pero voy a subir la parte siguiente en esta semana. Un abrazo


#2

Las enormes puertas de entrada hacia la ciudad de los muertos estaban a punto de abrirse y yo sudaba como un cerdo en un asadero bajo mi traje de protección básica adornado con las marcas de mis patrocinadores. Aquí terminaba todo el glamour de los días anteriores, los cocteles, las entrevistas, las firmas de autógrafos. Sé que el bullicio del público aún debía ser ensordecedor, pero ya no me llegaba…y estaba seguro de que tampoco a ninguno de mis rivales. Dentro del autobús escolar que nos había traído hasta aquí todos estábamos en silencio. En cualquier momento se abrirían las puertas, el vehículo entraría y nos dejaría allí dentro sin más compañía que el débil zumbido de las docenas de mini-drones que transmitirían en vivo el juego a todos los televisores, tabletas, smartphones y medios digitales de todo Estados Unidos y gran parte del mundo …nuestra carrera de supervivencia a través de una ciudad infestada de zombies.
Solo un país como éste podría haber sido capaz de sacar beneficios económicos posteriores a un brote y aparición repentina de muertos vivientes… porque ese día llegó, a despecho de muchos quienes creían que eso solo podría verse en novelas, películas y videojuegos…y sí, claro que hubo caos, miedo, mortandad masiva, peeeeeeeero… no fue un “apocalipsis zombie” en el sentido convencional. Los gobiernos de las naciones mas avanzadas reaccionaron rápido, la infección se logró controlar después de un tiempo y los zombies fueron contenidos en amplios lugares cerrados. Y bien, ¿ahora qué hacemos con todas estas cosas? ¿volarles la cabeza y que se pudran? – ¡No! Dijo alguien – Mantengámoslos atrapados mientras los investigamos, los estudiamos y quizás los podamos controlar. No sienten, no respiran, son resistentes a la presión y frío extremo… ¡mano de obra en cantidades y totalmente gratuita! –
¡Ahhhhhh buenoooo, eres un genio amigo!, pero un momento… ¿y mientras tanto de donde sacaremos dinero para financiar y pagar los costos operativos de construir los lugares donde los mantendremos? –
¿Más impuestos de los contribuyentes? –
¡No seas idiota! –
¿Y entonces? –
Ya sé – dijo el que dio la primera idea – ¡ofrezcámosle un espectáculo a la gente, que paguen con gusto!, mañana les tendré lista una propuesta… –
Y más o menos así supongo que nacieron los Juegos Nacionales Zombie.

La puerta se abrió de repente con un chirrido espantoso…alguien detrás de mi suspiró… y el bus avanzó.
Y el Juego dio comienzo.

Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace alrededor de 2 meses

Tiene muy buena pinta, me apunto a seguirte


#3

Las enormes puertas de la Ciudad de los Muertos las habían diseñado de una manera… digamos particular. Debían tener por lo menos unos 6 metros de altura y me imagino que tomaron la idea de un libro de “Dungeons & Dragons” y para agregarle más dramatismo se abrieron con un chirrido espeluznante. Si no fuera porque el bus escolar que nos transportaba le hacía perder contexto a la escena, daría la impresión de que en cualquier momento haría su aparición Gandalf el Gris para guiarnos hacia Mordor.
Adentro todo era oscuridad…y hacía allá nos dirigíamos sin posibilidades de vuelta atrás. Ya había pasado el tiempo de la indecisión si valía la pena la aventura, el tiempo de la incertidumbre al registrarte, el tiempo de la emoción al resultar elegido, el tiempo de la decepción al ser clasificado como “personaje de la farándula” en lugar de deportista, el tiempo de disfrutar de las cifras de 8 ceros en mi cuenta bancaria, del sexo gratis, de los hoteles lujosos, las entrevistas y los demás beneficios previos, del tiempo de automotivación y las frases frente al espejo tipo “soy el puto amo del mundo y Bruce Willis podría adorarme el trasero de lo duro que soy”…si el tipo aún siguiera vivo, incluso ya había pasado el momento de las repentinas ganas de cagar antes de subirme al vehículo.
Ahora era cuando te abofeteabas mentalmente y enfrentabas a la realidad de que no importaba que tuvieras puesto un costoso traje que te ibas a meter a una jaula oscura y gigante repleta de monstruos hambrientos de carne humana…y nadie te obligó a hacer eso…y en ese momento es cuando te surgen dos únicas frases existenciales: una pregunta, ¿Cómo me vine a meter en esta mierda? y una afirmación: ¡tengo que salir de esta mierda!
El bus avanzó tan lenta y silenciosamente como un carro fúnebre…todo muy a propósito para afianzar la atmósfera de peligro inminente por supuesto. El público adoraba eso. Lo recuerdo perfectamente de cuando yo estaba detrás de la pantalla. A nuestro alrededor el paisaje era tan deprimente como lo sería una película de este tipo. Calles solitarias, muges y malolientes, solo que potenciado al 100%, lo evidencia de que lo que sucedió aquí fue algo real, hubo hombres, mujeres ancianos y niños muertos…de verdad…y hasta que no lo palpas con tus sentidos no eras capaz de dimensionar eso.
Llegando en un minuto al punto cero – Nos sobresaltó una voz como la de Drácula con resaca – ¡preparados, concursantes!
Di un vistazo rápido a mis rivales/compañeros más cercanos. Dhara, a mi lado tenía la vista perdida. En la banca de la izquierda Killer Dog se veía en un estado entre nervioso y tensionado. A su lado la Dalton estaba total y absolutamente aterrada, temblaba como un pollito y sujetaba con fuerza el musculo antebrazo del artista marcial quien ni siquiera la determinaba. La noche anterior ellos habían follado duro, su suite estaba junto a la mía. Hoy era evidente que ella era solo una vaga molestia para él.
No me atreví a mirar detrás al resto. Antes del brote todos éramos celebridades con una vida fuera del alcance del ciudadano de a pie, por eso nos escogieron, a la gente le gusta ver a sus ídolos o en la cima o destruidos, sin términos medios.
Pero ¿por qué escogimos NOSOTROS esto? El cerebro de un zombie es algo que desafía toda lógica…el cerebro humano lo es todavía más. Cada una de las 11 personas que me acompañaban tenía sus razones para entrar a este “juego”, pero apostaría uno de mis testículos a que serían prácticamente las mismas. Estábamos demasiado acostumbrados a nuestro anterior estilo de vida antes del brote, queríamos volver a ser lo que éramos y la única cosa que podría dárnoslo…era ganar los Juegos Nacionales Zombie.
El autobús se detuvo de repente y la voz por los altavoces solo mencionó una única y lacónica frase:
¡El juego inicia…AHORA! –

Hace alrededor de 2 meses

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Hiarbas
Rango11 Nivel 52
hace alrededor de 2 meses

El relato va bien. Me gusta tu forma de nadar tan contundente. Espero más entregas.


#4

Sí, el autobús se había detenido, pero nadie se atrevía a bajar, ¿podías culparnos? Había un silencio sepulcral y la sensación de muerte inminente te rodeaba como si fuera algo en el aire.
Permanecimos así más o menos un minuto hasta que Barkman y Carter tomaron la iniciativa y se colocaron de pie. Ambos estaban en la última banca y todos volvimos la cabeza hacia ellos. Tenían que ser ellos. Fueron los seleccionados en la categoría de “Militares” y debían hacer honor a su rango. Su país y el mundo los observaban a través de la cámara del autobús.
El mayor Michael Barkman. Ex astronauta. Primer ser humano en descender sobre un cometa, le hicieron un desfile como en los viejos tiempos del programa Apolo y la teniente Jennifer Carter, paracaidista de la Fuerza Aérea estadounidense, héroe de guerra en Afganistán, condecorada con la Medalla de Honor, la Estrella de Plata, La Cruz de Vuelo Distinguido y el Corazón Púrpura.
¡Joder!, esta era gente que estaba entrenada y tenían mayores probabilidades de sobrevivir, además tal vez de “Killer Dog” Mason quien era el actual campeón de Artes Marciales Mixtas al momento del brote zombie… ¿pero y el resto…?
La compañera de categoría de Mason, “deportistas” era Kathy Parks, una chica morena y de contextura menuda, campeona olímpica de gimnasia, pero para salir vivo de ésta serían necesarias más que unos saltos y piruetas.
Luego teníamos a Donald McGee y Laurie Dalton en la categoría de “gente de negocios” él era un tipo un poco obeso y bastante calvo, anterior dueño de la cadena internacional de restaurantes de comida chatarra “Mega Burger”, Laurie era una de esas clones de Paris Hilton y al igual que su modelo ella había heredado un imperio comercial, solo que el de Dalton era de cosméticos, y también hacía exactamente lo mismo que todas esas rubias…Posar, gastar dinero en compras y más nada. A estos dos no les auguraba vivir más allá del encuentro con los primeros zombies que nos aparecieran, y eso se reflejaba en las casas de apuestas, ellos eran los concursantes por quienes se pagaban las cuotas más altas.
En la categoría de “escritores” (¿me pregunto quién decidiría estas cosas?) estaba Niles Barkley, Duque de Stanford. Era un hombre de mediana edad y cuerpo atlético. Antes de que la duquesa muriera a manos de los zombies era conocido por sus obras de caridad y en el mundo académico lo consideraban un distinguido pensador y filósofo. No me parecía que estaba tan asustado, pero ya saben cómo son los ingleses, además, en una de sus entrevistas había dicho que su motivación era estudiar el comportamiento de estos seres, su naturaleza, su entorno…cosas así. Honestamente no sabía si era un estudioso o un loco. Lynn J. Perry era la otra integrante de la categoría. Era una famosa escritora de Ciencia Ficción y Fantasía, dijo que utilizaría la experiencia como inspiración para una nueva saga de novelas, ahora mismo su cara era la de “¡cometí un terrible…Terrible Error!”
Erick Nolan y Dahra Routh eran los participantes de la categoría de “influencers”. Eric era muy joveny un genio informático. A sus 17 años había creado “The Galaxy”, la red social que había enviado a Facebook al baúl de las cosas olvidadas, y también el juego masivo de Rol “Dark Shooters” Con la infección zombie quedó en la bancarrota, sin embargo, como videogamer podía tener opciones para ganar Los Juegos Nacionales Zombies. Dahra, quien estaba sentada junto a mí había sido una destacada periodista de prensa y TV. Ganó un Pulitzer por su inestigación sobre el financiamiento de empresas estadounidenses a grupos terroristas en la República Democrática del Congo por el negocio del Coltán pero pocos años más tarde cayó en desgracia por publicar la supuesta aparición de unos misteriosos tornados de color azul brillante que hacían desaparecer personas. Estaba asustada pero más bien…como si estuviera más preocupada por otra cosa que por ser devorada.
Por último tenemos mi categoría “farándula y entretenimiento”. Sí, lo sé, no me digan nada.
Mi compañera de categoría es Lisa Dove, una excantante que hacía muchísimo tiempo había pasado su pico de popularidad, pero ella se negaba tenazmente a creerlo, de todos modos Lisa nunca tuvo multitudes de fans”, en este momento estaba total y absolutamente aterrada.
Y finalmente estaba yo. Nick Banister, antiguo piloto de Fórmula Uno, sería el más opcionado…si hubiera un maldito monoplaza listo para salir esperándome en medio de estas ruinas infestadas de muertos vivientes. Tengo que confesar que mi fama no venía de mis éxitos deportivos (nunca gané una carrera) sino por ella.
Mi exnovia Sharon Byers estaba en la cima de Hollywood, nos conocimos durante un Gran Premio de Mónaco y ambos éramos la pareja de moda, B&B nos decían en las revistas. Ahora era la pareja de James Alexander, el creador y dueño de este este show.

Muy bien señores, vamos – dijo Barkman en voz alta y avanzó resueltamente seguido de Casey
Dhara – le susurré al oído, ella asintió y nos colocamos de pie. Mason se levantó como un toro casi arrastrando a Laurie que aún lo tenía sujeto del antebrazo. Los demás hicieron y bajaron lentamente.
Afuera el aire olía a podrido.
Favor bajar todos del vehículo – dijo nuevamente la voz electrónica.
Nos miramos entre todos, habíamos 11.
Lisa – exclamó Lynn.
La cantante había estallado en llanto y se negaba a descender.
¡No!, ¡escuchenme, renuncio ¿de acuerdo?, pagaré cualquier multa ¡Hola! – dijo dirigiéndose a la cámara.
¡Señorita Dove, las reglas dicen que tiene que bajar! – le dijo en voz alta la teniente Carter.
Ella negó con la cabeza y todos nos miramos.
Iré por ella – exhalé. Pero cuando me disponía a subir de nuevo las puertas se cerraron de golpe y una sonrisa de alivio apareció en su cara.
¡Gracias, gracias! Mucha Suerte a todos – gritó feliz.
¿Eso era todo? ¿así de simple podíamos renunciar? – preguntó Erick asombrado. Laurie se soltó del brazo de Mason y empezó a golpear las puertas.
¡Esperen, ábranme por favor, yo también me quiero salir! –
Yo estaba a punto de empezar a golpear la puerta también cuando vi el reflejo de la serie de números en orden decreciente… ¡maldición!, sabía que no podía ser tan sencillo.
¡Corran, corran! – Grité agarrando a Laurie Dalton por la cintura.
¡Bannister! – Se resistió ella – ¡Que…! –
Que corran, mierda…¡Va a explotar! –

Hace alrededor de 2 meses

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