AleAtreides
Rango6 Nivel 26 (901 ptos) | Novelista en prácticas
#1

No sabría decirte si esto es una carta de suicido o una confesión.

Tengo secretos, sí, todos los tenemos. Algunos más oscuros que otros.

Por mi parte:
Nunca he querido a mis padres, nunca.
Soy fetichista, un maldito fetichista incapaz de gustarle el sexo normal.
He manipulado amigos, mentido…. Síiii he mentido muuuchas veces. No podría ni contarlas, lo he hecho con amigos, enemigos, conocidos, desconocidos. Si mentir fuese un delito yo ya estaría preso.

Y dicho esto, pese a todo me da miedo terminar. Soy un maldito hedonista que tiene miedo a dejar de disfrutar y sobre todo al infierno, sí es que existe… porque sé que voy directo de cabeza a él.

Hace 29 días Compartir:

3

7

#2

Carta 2/7

¿Que cómo llegué a mi descenso? ¿mi desvarío? ¿mi macabra perturbación?
A menudo imaginamos a la gente así como grandes sufridores, víctimas de un trauma fatal, de historias que no se pueden ni contar.

Por mi parte:
Siento decepcionarte pero no... mi infancia transcurrió tranquila, eso sí envuelta en monótonos patrones que en ocasiones diría son también la causa de estos trastornos.

Tonterías sin importancia, cosas inocentes pero impactantes como una película de Tim Burton. Inocentes patrones, conductas repetidas en el tiempo, manías en principio sin importancia; forjaron una idea en mi mente que supuso la cruel barrera en mis objetivos.

Creo que nadie recuerda el día. El día de la chispa, el click, el cambio en tu cerebro... cuando la tormenta de dopamina se libera ante lo que antes considerabas una mera anécdota de tus sensaciones diarias. Y es entonces cuando ya todo está hecho, tu vida está condicionada por algo que no pudiste controlar porque nunca pensaste que llegase a hacerse tan fuerte... tan fuerte y vital.

#3

Carta 3/7

Quería hablar de mi punto de inflexión pero creo que de momento comentaré mi estilo de vida.
Todos tenemos nuestras costumbres, caminamos y hablamos de determinada manera, tenemos un gesto y un deje que nos delata, quizás hayas hablado conmigo antes y ni siquiera lo sabes.
Por mi parte:
Cuento historias. Siempre de una manera similar pero cambiando ciertos detalles e intentando introducir los elementos que me interesan para mi beneficio propio. ¿extraño, verdad? la peor parte es que no se dan cuenta, pero yo sí. Desaparezco, dejo ciudades y cartas sin rastro alguno. Soy como un creepypasta, el hombre sin rostro, como lo quieras llamar. Y aunque en el momento lo disfruto, luego me siento vacío, vacío y solo...