Yesy_m
Rango5 Nivel 20 (429 ptos) | Escritor en ciernes
#1

El sólo infunde terror, él sólo busca víctimas. El sólo es un silenció, un silenció qué él mismo absorbe. Ya qué cuándo mata a sus víctimas, sólo es lo qué escucha. Después de haber torturado, después dé haber gozado dé su sufrimiento.

Pero qué lo motiva, sólo algo simple. Dolor, angustia, gritos, sufrimiento, y qué le pidan piedad. Qué le rueguen por sus vidas, qué le rueguen qué los dejen vivir. Esas son todos sus motivaciones, para llenarse su sed. Esa sed dé destrucción, esa sed qué su mente le pide para qué destruya a otros.

Tú podrías ayudar a un fantasma, aunque no esté muerto. Que puede estar a tu lado, o en otro sitió acechando silenciosamente. Sabrías tú quién es?, tú podrías enfrentarte a ese fantasma cuándo sea la hora?. Sólo piensalo dos veces, porqué tal vez no vivas para contarlo.

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imelonchito
Rango5 Nivel 20
hace 3 meses

Me gusto! Tiene hilo por dónde cortar. Por favor sigue subiendo partes!💖💖💖


#2

Hay estaba él fantasma, acechando a su segunda presa. Ella salía dé casa dé su padre con una sonrisa, sólo su presa sé montó en él auto dé su padre. Al igual qué su padre, y él sólo guiaba a una distancia muy alejada del auto. Hasta qué llegó a su destinó, dónde su presa también llego. Él fantasma sé acercó a su presa, tocó su hombro y ella sé giró y le sonrió.

—Dean, cómo estás amigó.

—Super bien Samantha, creí qué vendrías con Sam.

—No quise venir con Sam

—Paso algo malo, entre ustedes.

—No deán, sólo quise venir con mí padre.

—Entiendo

Deán y Samantha sé dieron una sonrisa, para después Samantha irse con sus mejores amiga.

«Tienes qué matarla, tienes qué llenar tú vacío.»

Le decían esas vocesita en su cabeza, haciendo qué Deán reaccione a ella. Él es un fantasma, y un fantasma no puede ser visto. Hací qué planearía bien su jugada, una jugada qué haría para matar a su presa.

Pero, quería encontrar a su primera presa. Esa presa qué grité, esa presa qué le ruegue por sus vida, para si al final terminar con ella. Deán sé acercó a sus otros amigos, quien le saludaron a él acercarse.

—Hoy partiremos trasero

—Si no té parten él tuyo Jake

—Oye Deán, sé supone qué me apoyes.

—Y siempre lo hago

Deán y Jake chocaron puños, Jake le índica a Deán. Dé la llegada dé Sam, él cuál él sé aleja dé sus amigo. Y Sam, sé acerca a el.

—Tienes él repasó del examen dé hoy dean

—Si, lo tengo en mí mochila Sam.

Deán sólo le entrega su mochila a Sam, y él posa sus ojos a dónde Soraya. La chica rara dé la Universidad, y las qué a él le gusta molestar. Soraya, sólo baja su mirada.

«Mírala bien, una dulce chica para serle temer. Cómo tú lo haces ahora, sólo acércate y hasle sentir cómoda contigo.»

Le vuelve a hablar esa voz en su cabeza, acepta su pedido. Y sólo mirá a Sam, quién le entrego su mochila. Mirá por última vez a Soraya, quién entra a la universidad. Y sé va con Sam, a juntarse con sus otros amigos.

—Estas preparado Sam

—Si, muy preparado Jake.

Había dudas en él rostro de sam, qué solo Deán pudo notar.

—No té preocupes sam, ese examen será pan comido. Y jugarás en él equipo, con todos nosotros.

—Eso es lo qué más deseo, Deán

Deán le da una sonrisa sincera, algo qué ya es común en él. Qué todos crean qué es un buen chico, qué todos crean qué pueden confiar en él. Deán y sam, se van adentro dé la Universidad. Pero al llegar al segundo piso, sé encuentran con qué la amiga dé Sam es molestada por las populares. Sam va al rescaté dé su amiga, mientras Deán pone su mirada a Isabel.

«Ella será la primera víctima, escoge a esa chica dé cabellos rubios. Y de ojos brawn claro, sólo para verla gritar. Sólo para verla suplicar, para hacer qué eso nos llené nuestra sed.»

Le dice esa voz dé nuevo, haciendo que Deán disfrute dé esa sensación dé placer.

—Dean, llama a una ambulancia.

Le grita Sam, haciendo qué él reaccione. Sólo Deán llama a emergencia, mientras veía él rostro dé Isabel preocupada. Ya qué Soraya, estaba convulsionando en los brazos dé Sam.

Sam estaba asustado, nunca había visto a su amiga en esa condición. Al pasar medía hora, la ambulancia llegó. Rápido Sam llevó a su amiga a dónde ellos, y los paramedicos le atendieron en la misma ambulancia.

Mientras qué él fantasma afuera miraba todo lo qué hacía, hasta ver qué Soraya reaccionó. Ella hacía todo, para qué los paramedicos no la tocarán. Sam trataba dé calmarla, y hay Soraya choca con Deán. Ella sólo sé gira, y en su rostro se le ve el mismísimo terror.

—Yo, lo...siento.

Le dice Soraya a dean, cortando las palabras. Pero Deán no dice nada, su silencio lo hace temible. Sam sólo pasá su brazo, alrededor del cuello de Soraya. Captando todo su atención, y qué no miré a dean.

«Ese es él rostro sastifactorio, ella es la elegida Deán. Para hacer la última en la lista, es perfecta.»

Le índica dé nuevo esa voz en su cabeza, y eso hace qué Deán inspeccioné a Soraya. Ya qué la voz dé su cabeza, la escogió cómo elegida.

—Dean, no mires a Soraya dé ese modo.

—Solo la miró sam, ya qué tú me mandasteis a buscar una ambulancia para ella. Y ella me va debiendo una. Pero té dejó con tú amiga, té veré en la cancha.

—Esta bien Deán, té veré aya.

Deán los mirá a los dos por última ves, hasta que desapareció de su vista.

imelonchito
Rango5 Nivel 20
hace 3 meses

Wow síguela! Me quede enganchado!🥰🥰🥰

Yesy_m
Rango5 Nivel 20
hace 3 meses

Seguiré subiendo poco a pocopoco cada capitulo, como ya e subido @imelonchito


#3

Sam, había acompañado a Soraya a su salón. Cuándo Ella entró, todos sé les quedaron mirando.

—Soraya, tú mochila.

—Gracias Sam

Sam le da una sonrisa tranquilizadora, él cuál Soraya le corresponde. Soraya camino hacia la última fila, y última silla. Al lado dé la ventana, y sólo miró al profesor. Pero éste sé le acercó, y Soraya sólo le miró.

—Señorita lee, sí quiere vaya a casa.

—Yo me quedaré, profesor López.

Soraya sabía porqué él profesor lo decía, su ropa estaba pintada del color negro. Gracias al spray, qué Isabel uso.

{ Soraya había subido al segundo pisó, después dé qué llegó a la universidad. Y qué todos la vieran, cómo la rareza dé la Universidad. Y qué las amigas dé Isabel, cómo Isabel. La acorralaron, la empujaran, y qué dos dé ella les aguantarán. Para qué Isabel le pintara con el spray, y qué le quitarán su guante. Haciendo qué vea una premonición, y qué convulcione dé lo fuerte qué fue.}

Soraya sólo negó, para qué se le borrará ese pensamiento. Pero Soraya miró a Isabel, porqué la chica dé su premonición era ella. Isabel en su premonición estaba huyendo, se trataba dé defender. Pero Soraya en su premonición vio algo mas, unas botas negras. Guantes, cuchillo, algo rojo en el suelo. Pero sobré todo, algo qué sé miró en él espejo roto y con algo rojo. Pero qué en el, no se refleja por la oscuridad.

Soraya al percatarse, dé qué Isabel la miró. Rodó su vista hacía el profesor, pero cómo ella sabría cómo decirle a Isabel. Ya qué Isabel, siempre le hace la vida imposible. Pero también pensó, qué sólo era una fallida premonición. Cómo siempre pasaba, pero eso último de la premonición. Hizo qué Soraya sé quedé intranquila, hací qué sé iba a dar él valor de advertirle a Isabel.

#4

Soraya sólo miró por la ventana, aún no era la salida de la primera clase. Al sonar él timbré dé la Universidad, Soraya solo puso sus cosas en la mochila. Isabel ya había salido del salón, y ella fue a buscarla. Pero al encontrarla, sé percata qué está con Deán hablando.

Soraya sólo sé gira para irse, ya qué estaba por él área dé la biblioteca. La vos gruesa dé Deán, hace qué ella sé a paré por decir su nombre. Soraya sé maldecía ella misma, por no haber seguido caminando. Ella sólo sé gira, a ver a Deán. Qué había cortado toda una distancia, sólo ella traga hondo.

Soraya sólo dio un pasó hacía atrás, Deán sólo dio un pasó hacía al frente. Hací los dos siguieron, hasta que Deán la acorraló.

—Por favor no me hagas dañó, Deán.

—Yo no iba acerté nada

Deán sólo frunce las cejas, y se baja. Quedando a la altura del rostro de soraya, ella sólo gira su rostro. Y una sonrisa corta en los labios de deán, es lo qué aparece.

—Necesito ayuda en la clase de matemáticas, y sam dijo qué eres buena en esa clase.

La confusión en él rostro dé Soraya sé mostró, dejándosela ver a Deán. Deán se alejó un poco dé Soraya, aún Soraya no podría creer y procesar. Que Deán Aaron Walker, le esté pidiendo ayuda.

—Esta bien, te ayudaré por lo que hiciste por mí Deán.

—Gracias

Una corta sonrisa sé le formó a Deán en sus labios, haciendo qué Soraya le corresponda. Ella calló hipnotizada en ésos ojos verdes dé Deán, eran llamativos y atractivos. Igual qué su sonrisa, ya qué le llamo su atención.

—Te quedarás pegada en la pared, o me ayudarás Soraya.

—E… si te ayudaré

Soraya y Deán, caminaron hacia la biblioteca. Deán se sentó en una silla, y dio unos cuántos cantasitos. Para qué Soraya sé sentará a su lado, y ella sólo lo hace. Pero estando atenta, a cada situación que Deán haga. Solo Deán saco la libreta, y empezaba Soraya a explicar y hacerle un ejemplo de álgebra.

—Enserio eres perfecta

—Perfecta en que deán

—En esto de matemáticas Soraya

—No miento, dé qué soy buena en esto.

Le dice Soraya viéndole dé nuevo a sus ojos, ésos ojos verdes que la vuelven hipnotizar. No sabía porqué le faltaba él aire, al ver les a ésos ojos sin brilló. No le importo ver el rostro de deán, era perfecto. Hasta que bajó su mirada, hacía los labios carnosos de el. Deseó tocar su rostro, deseó besar sus labios.

Pero al caer en cuenta, deán la habría besado. Soraya no supo cómo reaccionar, deán al dejarla de besar. Soraya sé levantó dé la silla, y se fue de la biblioteca. Mientras que deán, tenía una sonrisa maliciosa en su rostro.

«Realmente, es perfecta»

Dijo deán para si mismo, salió de la biblioteca. Era mentiras dé lo qué dijo dé Sam, deán era perfecto en las clases. Sólo sé quisó acercar a Soraya, por esa voz qué le dijo qué lo hiciera.

#5

Soraya sólo sé sienta dé bajó dé un árbol, lejos dé los de más estudiantes. Su respiración estaba agitada, cómo pudo desear eso. Cómo sé dejó caer tan bajó, pero era la primera vez qué alguien la besa. Pero su frustración sé dejó ver, ya qué fue con la persona menos indicada. Su amor platónico era Sam Aarón Myers, y no era Deán Aarón Walker. Sé maldijo por tener ésos deseos repentinos, hacía deán.

Él fantasma por otra parte, estaba observando todo a su alrededor. Mientras estaba sentado en él medió dé la cancha, sus amigos no habían llegado. Ya qué tenían qué coger un exámen primero, a lo qué empezaban a jugar en él torneo de baloncesto. Lo qué menos pensaba, es qué su primera víctima sé le acercará.

—Hola deán, es enserio lo qué dijiste. Dé qué Soraya, me perdonaba.

—Pues sí Isabel, hay alguien buscándote.

—Pues…no Deán

—Porque él miedo entonces

—Mi miedo fue, por la convulsión qué le dió a Soraya dean.

—Ella esta bien, hací qué no debes dé temer Isabel.

—Tratare dé no temer

Deán vuelve a dar ésa sonrisa, Isabel quedá hipnotizada ante sus ojos. Pero también quedá en bobada, antes ésa sonrisa.

—Quieres ir algún lugar isabel

—Si deán

—Donde quieras ir

—Donde tú quiera deán

Isabel enserio estaba hipnotizada ante deán, sólo deán la manipulaba a su antojó. Los dos se levantaron del suelo, y sólo caminaron fuera dé la cancha. Pero una vos qué llamo a Isabel, hizo qué a paré deán con ella. El sólo sé giró, y vio a Soraya en él árbol lejos dé los demás. Sólo sé acerco Soraya a ellos, Soraya miró a deán para entonces mirar a Isabel. Soraya quería hablar, pero dé su boca no salía nada.

#6

Soraya miró a deán, éste también sé le quedó observando. Pero está vez Soraya, tubo él valor dé hablar.

—Isabel, necesito hablar contigo.

—Para qué voy hablar contigo, qué quiere una rara cómo tú hablar.

—Isabel enserio, necesito hablar contigo.

Las amigas dé Isabel sé acercaron, y Soraya temió por un momento.

—Isabel

—Ya cierra la boca, no digáis mí nombre. Tú y yo, no somos amigas maldita rareza.

—Tienes razón Isabel, no somos amigas. Déjame hablar contigo a solas, sólo es un minuto.

Sasha se le pone de frente a Soraya, y le dió varios empujones haciendo que Soraya retroceda.

—Es mejor qué té alejes rara, o te daremos lo qué se te perdió.

Le dice Sasha con amenaza, Soraya las miró y miró a deán. En la boca de Soraya no salió el nombre de Isabel, ella solo se giró y se fue. Quería decirle y ayudarla, si esa premonición era cierta. La vida dé Isabel, estaba en riesgo.

Mientras tanto, el fantasma sólo mirá a Soraya como se iba. Sus planes fueron truncados, tenía a Isabel hipnotizada. Haciendo qué Isabel hiciera, lo que él quería. Un chasquido dé dedo por parte del fantasma hacía Isabel, hizo qué sé saliera de esa hipnotizacion. Isabel miró a deán, y puso su rostro dé desagrado hacía el. Y se fue con sus amigas, es un obvió. Isabel era alguien de dos cara, y eso deán lo sabía perfectamente.

«Déjala qué sé vaya, la noche siempre es buena para cazar.»

Le dice esa voz en su cabeza, y deán sólo se fue a buscar a Soraya. La buscó por todos los lados, y miró por todo los salones. Hasta encontrarla con él profesor dé arte, Tom Kendrick Warren. Quién Sam tiene una rivalidad, con ese profesor.

El profesor tocaba el rostro de soraya, se le acercó y un beso en sus labios era lo que le dejaba. Y Soraya sólo se alejó de el, y una bofetada en su rostro fue lo qué le dejó al profesor. Una mano se posó por el hombro de deán, haciendo qué miré a la persona con sus ojos muy serios y sin expresión.

—Lo siento amigo, ya va empezar el torneo. A quien veías, en el salón de ese idiota.

—Nadie qué valga la pena, pero para ti sí la valdría.

Sam frunció un poco las cejas, y fue a ver dé lo qué deán hablaba. Él rostro dé Sam se puso serio y no dudó en entrar al salón, los gritos de Soraya era lo único qué sé escuchaba. Y deán sólo posó, una sonrisa maliciosa dé satisfacción. El sólo entró al salón, después de tomarse su tiempo. Y alejó a Sam del profesor, ya qué él imbécil no sé defendió.

—Eres un maldito puerco, cómo té puedes meter con una estudiante.

Le gritaba Sam, con toda su irá al profesor. Deán sólo aguantaba a Sam, y miró a Soraya quién lloraba por lo sucedido.

—Vamos Sam

—Sueltame deán

Dean sólo lo suelta, pero vigila a Sam qué no sé acerque al profesor.

—aléjate dé mí amiga puerco, o te aré trisa.

Le dice Sam tomando la mano de Soraya, para irse del salón con ella. Mientras deán, sólo sé giró a ver al profesor.

—Esos puños debieron doler, más qué la garnatada de soraya.

Fue lo único qué dijo deán al profesor, para burlarse dé él y salir dé su salón. Para ir a la cancha, y jugar su torneo dé baloncesto.

#7

Soraya trataba dé qué Sam no la llevará a la fuerza, y sólo se suelta de su agarre.

—Basta Sam

—Como qué basta Soraya, ese idiota te estaba forzando para besarte.

—Te doy la gracias por ayudarme sam, pero tu té meterás en problema.

—Al revés, ese idiota es quien sé va. Y no té tocará a tí, y nadie más.

En ésos momentos, Soraya no decifraba el rostro de sam. Porqué tanto su enojó, cuándo el no era hací tan protector con ella. Sam rodó los ojos, y quiso mejor irse de su lado para calmarse. Soraya quisó ir detrás de Sam, pero no lo hizo. Se quitó él guante dé su manó, que Sam había tocado. La premonición comenzó, Soraya vio que Sam estaba hablando con su novia. Hubo una discusión, escucho su nombre de los labios de Sam. Y el sufrimiento de su novia, ya qué ella lloraba.

En la cancha estaba él fantasma, miró de lejos lo que sucedió con su amigo y Soraya. Puso su vista hacía al frente, y empezó a calentar antes dé que empezará él juego. Sam sólo sé le puso a su lado, para empezar a calentar.

—Volcán, cálmate. Tienes qué mantener, tú mente fría.

—Lo se deán, sólo esperó qué ese idiota no aparezca.

—No creó qué lo haga sam, hací qué relájate.

Deán sólo posó su mano, en él hombro dé Sam. Pero posó su vista, hacía las porristas dé la universidad. Ya qué hay estaba su víctima, haciendo él típico bailé y apoyando al grupo. Soraya decidió ir a la cancha, cómo siempre todos la miraban. Mientras ella caminaba por él lado dé los estudiantes, para sentarse.

Sé sentía incómoda, pero debía dejarle saber a Sam qué lo apoyaba. Pero se percató de la mirada de deán, cuándo él la miró. Soraya no sabía qué hacer, antes esa atenta mirada sin brilló. Qué la aprisionaba, la dejaban sin aire. Sólo ella bajó la mirada, tomo sus segundos para subirla de nuevo. Pero está vez no era deán quién la miraba, eran esos otros ojos verdes.

Qué la miraban compasivos, aunque estuviera molestó por lo qué había pasado. Siempre tenían ese brilló dé protección, y qué siempre estaban hay para protegerla. Aunque ella no era quién se lo pedía, ya qué Sam siempre lo hacía.

#8

Él juego dé baloncesto comenzó, todos estaban pendiente al juego. Gritando por su equipó favorito, algunos abuchean. Otros celebrando, pero Soraya sólo estaba pendiente. Algunos momento sé preocupaba, pero sobré todo estaba apoyando al equipó dé Sam.

Pero se fijó en él gestó dé deán, mirando para todos lados. Hasta qué su mirada sé clavó en ella, porqué él actuaba hací. Porqué dé momento le daba atención, esa atención qué no le daba ante. Pero sobré todo, porqué la besaría. Deán siempre la molestaba, cómo le hacía Isabel. Llamándole rara, y otras cosas para herir la.

Él fantasma sólo puso atención a su profesor, qué le explica a todos los jugadores. Cómo serán las jugada, él sólo las hizo al comenzar a jugar. Pero término en él suelo, por él otro jugador qué sé le burló en su rostro. Y qué no dejaría pasar, él buscó él momento. Él momento dé lastimarle, haciendo qué él otro jugador. Sintiera cómo sé desgarra su tobillo, él fantasma sólo sé levantó del suelo. Haciendo qué también sé había lastimado, y quedó fuera del juego.

Los ojos dé su compañeros, sé posaron en él. Pero él juego siguió sin él. Pasaron las horas, él juego había terminado. Perdieron él juego, pero eso al fantasma no le importaba. Porqué sabía qué en la vida sé pierde, cómo a la ves sé gana. Soraya sé acercó a su amigo Sam, quién tenía un rostro dé desánimo por a ver perdido.

—Tranquilo Sam, habrá otro juego qué podrás ganar.

—Lo se Soraya, pero era mí primer juego oficial.

Le dice Sam con una corta sonrisa forzada, pero Soraya aún hací le daba ánimo. Soraya posó sus ojos en deán, qué trataba dé caminar. Y ella sé debatía en ayudarle, pero sé le acercó y deán posa sus ojos en ella.

—Te ayudaré deán

—Gracias Soraya

Ese gracias dé parte dé deán, sé escuchó sinceró para ella. Aunque talvez después, sé arrepiente dé su buena amabilidad. Ella puso su manó en la cintura dé deán, sintiendo un poco su cuerpo formado. El fantasma sólo observó a Soraya, la tenía cerca mientras caminaba. Sintiendo su calor, y quería qué por un momento no sé fuera. Y Sam llegó ayudarle, él cuál él fantasma sé dejó. Y dejó dé sentir ese calor dé soraya, al ella separarse. Pero no olvidará ese sonrojó, qué vio en ella.

#9

Soraya estaba en él auto dé sam sentada, sé sentía incómoda. Ya qué deán estaba sentado al frente dé ella, en él área del pasajero. Estaban los dos sólo en él auto, ya qué Sam tuvo qué ir a dónde él profesor.

Pero sobre todo, no dejaba dé pensar en esa premonición dé Isabel, Soraya sé acercó a ella. Cuándo la vio a solas. En él área dé los vestidores, pero Isabel volvió a alejarle y tratarla mal. Soraya sé quitó su guante dé la manó izquierda, quería atreverse tocar a deán. Quería saber porqué era un chico culto, demasiado aislado a veces. Pero sobré todo, escondía sus más oscuro sentimientos.

-dean, porqué me besaste?. Porqué té me quedás viendo?, porqué actúas conmigo gentil?.

Él fantasma tomó sus minutos para hablar, miró a Soraya por él espejo dé la puerta. Los dos sé quedaron mutuamente viéndose, hasta qué él fantasma decidió hablar.

-actuó gentil contigo Soraya, porqué me di cuenta dé cuánto té lastimaba con mis palabras. Té quedó viendo, porqué eres una chica verdaderamente hermosa. Porqué eres realmente perfecta, y no me importa lo qué digan los demás. Té besé, porqué no aguanté en hacerlo. Y tengo sentimientos por tí soraya, desde hace mucho.

-Solo lo dices por hacerme sentir bien, y no sientes nada por mí deán. No puedo creer en tus palabras, ya qué no puedo confiar en ti.

-Y sí té lo demuestro, Soraya. Tú me lo puedes creer, y confiar en mí. Sé qué sé té hace difícil creer, porqué soy él molestoso qué té hiere cómo Isabel.

Soraya bajó su vista, veía qué en los ojo deán no mentía. Él dejó dé molestarle, hace una semanas atrás. Y trataba dé acercarse a ella, pero ella sé alejaba.

-Entiendo sí no me creés Soraya, pero es la verdad lo qué té digo.

La vos dé deán sé escuchó sinceramente, algo qué le dió mucho temor a Soraya. En cuánto al fantasma, veía las facciones dé soraya. Y cada gestó qué ella hacía, sólo esperó en silenció su respuesta.

-Podemos tratar dé ser amigos, deán.

-Yo aceptó ésa propuesta, amiga.

Él fantasma sólo estiró su manó, cómo para cerrar él trató. Soraya no dudó en tocar la manó dé deán, sin su guante dé la manó izquierda. Pero en la premonición no pudo ver nada, sólo oscuridad. Soraya dejó dé tocar su manó, sé puso su guante y giró su vísta hasta dónde Sam. Venía con una sonrisa en su rostro, y sé montó para poner en marcha su auto.

-Que té dijo él profesor Sam

-Que fuí escogido Soraya

-Felicidades amigo

-Gracias deán, era todo lo qué quería.

Él fantasma sólo miró a su amigó por última vez, con una sonrisa. Pará entonces mirar a fuera, llegaron a casa dé Soraya. Él fantasma se aprendió la ruta, Soraya los saluda a los dos para después irse a su casa.

-Aquí también vive isabel, Sam.

-Si amigo, té la enseñaré ahora.

Sólo él fantasma aceptó, y sólo Sam lo llevó hacía dónde vive su primera víctima. Él fantasma observó la casa atentamente, y después Sam puso él auto en marcha.

-Pero sí son casi vecinas, y Isabel siempre la trata de malas.

-Porque Isabel es hací deán, yá té distes dé cuenta. Isabel es una doblé cara, cuándo está Solá sé lleva con las personas. Y cuándo está con sus amigas, es otra.

Le dice sam serio mirando a la callé, yá qué estába guiando. Pero una sonrisa maliciosa, aparece en los labios del fantasma. Ya qué su mejor amigó, sirvió para conseguir sus últimos detalles. Él fantasma llegó a su casa, sé despidió dé su mejor amigó. Entró a su casa, prepararo la cuija con las velas alrededor dé ella. E invocó al espíritu, qué siempre está con él.

-Porque Soraya papá

La cuija sé movió, mientras él fantasma veía.

«Porque es perfecta»

-Hay más chicas, puedo matar a otras. Buscar ésa chica perfecta qué buscás, papá.

«Soraya, Soraya, Soraya»

Haci siguió ésa fuerza escogiendo a Soraya, él fantasma sabía qué no sé podía negar. Porqué cómo quiera lo controlarian, cómo una marioneta. Él fantasma sólo tiró la cuija al suelo, rápido su casa empezó a moverse sus cosas. La runa dé su pecho empezó a quemarle, él fantasma sólo gritaba. Hasta qué fue controlado por la runa dé su pecho, él fantasma sé dió un bañó común y corriente. Y cuándo llegó la noche, él fantasma sé fue sólo para cazar. A ésa primera víctima, qué estába en su lista.

#10

Ojos verdes cómo la flora, mirándo a todo su alrededor sin brilló alguno. Vigilando en la noche, todo lo qué le rodea. Horas qué pasan, minutos qué cuentan. Hací estába él fantasma, mirándo a Isabel antes dé qué entrará a una discoteca. Las horas pasaban, él fantasma sólo sé tomaba su tiempo.

Mientras qué Isabel, estába bailando y bebiendo. Y siendo tocada, por hombres qué sólo querían tenerla. Isabel sólo fue al tocador, y él fantasma aprovechó. Tenía sus manos con sus guantes puestos, sus botas puestas. Pero sobre todo, su capucha puesta. Y una máscara blanca, qué no dejaban ver quién era.

—Que ridículo, tengo mucho miedo.

Le dijo Isabel con sarcasmo, qué al mirar él cuchillo entra hacía él bañó. Pero él fantasma no deja qué cierre la puerta, un fuerte empujón del fantasma hace qué Isabel caiga al suelo. Y él fantasma entra al bañó y cierra la puerta, y sólo comienza acechar a su presa.

—No por favor, no me mates.

Le dice Isabel suplicando, una sonrisa apareció en los labios del fantasma. Aunque Isabel no lo viera, una cortada aparece en él brazo derecho dé Isabel cuando ella sé protege. Un gritó dé dolor es lo qué aparece dé parte dé Isabel. Isabel sé trata dé defender, ya qué él fantasma está encima dé ella. Y le ha cortado un poco su pecho, dejando ver otro gritó dé dolor dé parte dé Isabel.

Cuando estaba listo él fantasma, pará darle su remate final. Isabel consigue liberarse, al echarle él spray en sus ojos. Al sacarlo dé su cartera, Isabel corre hacía la puerta del baño pero tambaleó porque estaba bebida. Él fantasma sólo sé levantó, y toma a Isabel antes dé qué salga a fuera del bañó. Vários choques fuertes, hicieron qué él cristal del bañó sé rompiera con la cabeza dé Isabel.

Isabel estába casi inconsistente, pero vários gritó y súplica hacía él fantasma fueron lo qué dejó ver. Pero ya Isabel había fallecido, cuándo él fantasma cortó su cuello. Pero hizo varios cortés más en él cuerpo dé Isabel, la luz sé apagó. Una mirada al espejo, no sé dejó reflejado su rostro. Pero haci él fantasma salió del bañó, él ruido dé la música hicieron qué los gritos dé Isabel no alertarán a nadie.

Pero él fantasma tomó una víctima mas, el policía qué vigilaba él club. Por la parte de atrás, sé aseguró qué esté no siguiera vivó. Y sólo siguió su rumbo, hacía cualquier lado. Soraya sé levantó gritando, sintiendo cómo sí vice sido ella. La qué hubieran torturado, la abuela dé soraya sé levantó por sus gritos. Soraya lloraba, su abuela tocó su rostro.

—Tengo qué ir a casa dé Isabel abuela

—Pero es tardé mí niña

—Abuela, creó qué Isabel le hicieron algo. Necesitó ir a su casa, por favor abuela.

—Esta bien mí niña, yo té acompañó.

—No abuela, tú quedarte aquí por favor.

—Esta bién

Soraya no dudó en ir corriendo hasta la casa dé Isabel, llegó agitada. Tocó la puerta una y otra ves, pero nadie abrió. Pero Soraya, al tocar la manecilla dé la puerta y girarla está se abre. Estaba oscuro, y no podía ver.

—Isabel

Llamó primero, pará ver sí había alguien. Decidió entrar, no tenía con qué ver. Pero le daba grácias a Dios, dé él suiche dé la luz. Estuviera al lado dé la puerta, al prenderse la luz. Ella vió todo un desastre en él suelo, pero dé ver dé Soraya salir. Entró por completó a la casa dé Isabel, y cuándo chequeo no había nadie. Cuando iba a regresar hacia la salida, la luz sé apaga.

Soraya queda parada en un sólo sitio, él fantasma sólo tapó la boca dé Soraya. Su cuerpo estába pegado al dé ella, y él cuchillo en la garganta dé Soraya. Soraya sintió sólo ascó, ya qué ése sujetó desconocido. Olía su cabello y olía su cuello, pero dejó plantado un besó en su cuello. Haciendo qué la piel dé Soraya, corresponda.

Soraya dejó dé sentir su acercamiento, y las luce volvieron dé nuevo. Soraya no dudó en salir dé la casa dé Isabel, corrió y miró hacía atrás. Notando qué ése encapuchado con máscara blanca, la observó desde la casa dé isabel. Soraya llamó a la policía, notificando la dirección dé la casa dé Isabel y su desaparición.

#11

Los guardias soló llegaron, Soraya le contaba todo aún oficial. Mientras a lo lejos, unos ojos sin brilló. Miraba toda la escena, soraya decidió irse con su abuela. Cuando los policías, le dijeron que sé fuera. Los llantos dé angustia dé soraya, sé dejó ver en sus ojos.

—Isabel nunca, me dejó explicarle abuela.

—Te entiendo mí niña

—Trate dé hacerlo, pero ella me alejo abuela.

La abuela dé soraya, limpia sus lágrimas.

—Para qué tengo este poder abuela, y no puedo ayudar a nadie. Este poder es sólo una maldición, me alejó dé cada persona importante en mí vida.

La abuela dé soraya, sólo bajó la mirada. Ella sabía lo doloroso, qué era perder a una persona. Por lo diferente qué eres, al restó del mundo. Él fantasma sólo escuchó atentamente, y sólo fruncio sus cejas.

—Que don tendrás soraya?

Se pregunto el fantasma en un susurro, mientras seguía viendo a soraya con la mirada. Soraya llegó a su casa, ella sólo sé acostó en la cama. Pero su dolor siguió, hasta qué quedó profundamente dormida. Él fantasma entró por la ventana del cuarto dé soraya, al subirse por unas rejas cerca dé la casa. Él fantasma sólo tenía él cuchillo en sus manos, mientras observaba a soraya detenidamente.

Pero él sabía qué aun no podía matarla, ella era la última presa. Él fantasma estiró su manó, para tocar a soraya. Pero decidió irse, ya qué tendría otras oportunidad para hacerlo. Al día siguiente, soraya sé levantó y sé fue a la universidad en un taxi. Sólo sé sentó en él bohío, dónde él fantasma sé sentó al llegar a la universidad.

—Paso algo soraya

Preguntó él fantasma, en forma dé preocupación. Soraya sólo sé quedó en silencio, no miró a deán en todo momento. Deán sólo sé acerco a ella, y su manó izquierda posó sobré la espalda dé soraya.

—Puedes contarme soraya, no me burlare.

Soraya dejó escapar un suspiro, y miró a deán a sus ojos. Callendo hipnotizada en esa mirada, normal qué él le está dándole.

—En las noticias hablaron de Isabel deán, ella murió.

Él fantasma tuvo qué actuar sorprendido, y abrazó a soraya. Él cual soraya corresponde a ése abrazó, Él fantasma pone sus dedo en la mejilla, y soraya sólo le mira. Deán sólo sé acercaba para besarle, y soraya estaba dejando que eso pasé. Estaba vulnerable ante deán, y es lo qué le aterraba mas. Ya qué deán la podía lastimar, cómo siempre lo a echó. Pero soraya no deja qué pasé él besó entré ambos, soraya sé aleja de deán.

Sam a lo lejos, vio todo entré deán y soraya. Pero sólo baja su mirada, su mejor amigó deán. Sé acerco hacia su amiga, y qué siempre a amado en silencio.

—Sam

La voz del fantasma, lo saca dé sus pensamientos. Él cuál sam estaba metido, sam sé acercó donde deán y soraya. Y él fantasma le explicó, lo sucedido dé Isabel. Sam también queda sorprendido, por la noticia.

—Hablare después contigo sam

—Esta bien deán

—Nos vemos después soraya

—Si, nos vemos después deán.

Él fantasma y soraya, sé dieron una corta mirada. Y sam sé les queda viendo a ambos, sin decir nada. Deán sólo sé va, y ellos dos se quedan sólos.

#12

Sam y soraya sé miran, sam quiere preguntar. Pero sus palabras hacía soraya, no quieren salir dé su boca.

—Sam, en dónde está tú novia.

Le preguntó soraya, antes dé qué sam preguntará. Soraya sabía lo qué pasó, pero quería saber. Sí su premonición, era cierta o falsa.

—Soraya, yo y mí novia terminamos.

Soraya baja su mirada, la premonición era cierta. Sam y su novia, sé dejaron por ella.

—Porque sé dejaron sam

—Yo ya no sentía nada por ella, soraya.

—Fue por alguien qué la dejaste

—Admito qué me gusta alguien más soraya, pero no dejé a mí novia por ella. Ya no la amaba, por eso la dejé.

Él timbré sonó, y soraya sé levantó para ir se a su salón. Todos la miraban, como siempre lo hacen. Pero está vez, decían qué Isabel murió por lo qué ella le hizo a soraya.

Él fantasma sólo esperó a sam, al lado dé su salón. Todos los estudiantes le miraban, pero él fantasma le daba. A cada uno dé ellos, una mirada sin importancia. Hasta qué giró su mirada, hacía las derecha. Viendo a sam, acercarse le. Sam sólo tomó sus segundó, antes dé habla

—Que querías hablar conmigo deán

—Es dé soraya

—Que hay con ella deán

—Soraya me gusta sam, y estoy dispuesto a luchar por ella.

Sam fruncio un poco las cejas, bajó la mirada y la subió para mirar a deán.

—No dejaré qué té acerques a soraya deán, porqué soy yo quién lucharé por soraya contra ti.

Él fantasma y sam sé miraron directamente a los ojos, cómo dé un objetó fueran a ganar. Sam sólo le pasó por él lado al fantasma, y sé fue a su salón. Y él fantasma sé fue, con una corta sonrisa en sus labios para irse a su salón.

La hora dé salir dé soraya llegó, recogió su cabello. Y salió del salón, después dé qué sé despidió del profesor. Salió afuera dé la universidad, todos los estudiantes le rodearon.

—Tu hicisteis qué matarán a Isabel

Le grito Sasha, quién le lanzó un huevo encima.

—Eres una maldita bruja

—Yo no soy una maldita bruja, yo no hice qué mataran a Isabel Sasha.

—Demole un regalito a la bruja

Le tiraron muchas cosas a isabel, la volvieron a embujar pero esta ves, el bulling hacia isabel fue fuerte. Un golpe fuerte en el rostro de parte de sasha, hace que ella caiga al suelo. Y algunos estudiantes, le siguen dando y otros no sé atrevían ayudar.

—El golpe de gracia, se lo dare yo.

Le dice sasha mirando a soraya en él suelo, una navaja sé hace presenté en las manos dé soraya. Pero otras manos, le aguantaron  a Sasha su mano fuertemente. Nadie sé metía con la presa del fantasma, Sasha le mal dijo al fantasma una y otra ves. Y una bofetada en él rostro dé sasha apareció, dé parte del fantasma qué la soltó.

—Largate

Le dijo él fantasma muy serio a Sasha, él fantasma no estaba sólo. Él estaba con sus amigos, pero sam no estaba hay con ellos. Ya qué tenía clase, él fantasma sé baja a la altura dé soraya. Ella tiene en la cabeza sangré, y sólo él fantasma saca un paño para ponerlo en su cabeza.

—Deán

—Tranquila soraya, vas a estar bien.

Él fantasma toma al hombro a soraya, y está sólo sé posa en su pecho. Soraya sólo escucha los latidos suaves del fantasma. Soraya iba quedándose poco a poco inconsciente, él fantasma sólo decidió llevar a soraya a un hospital. Dónde la atendieron, y dónde él fantasma avisó a sam dónde estaba soraya.

#13

Sam rápido sé acercó al fantasma, al igual qué la abuelita dé soraya al llegar al hospital.

—Deán, qué fue lo qué pasó.

—Sasha hizo está vez, él bulling muy fuerte. Y soraya termino herida, cómo también le patearon sus amigos.

Sam abrió sus ojos más de la cuenta, pero en ellos se le veía su enojó. La abuelita de soraya, sólo sus ojos sé aguaron. Y puso sus manos en su boca, el fantasma sólo observó cómo sam trataba de consolarla.

—Yo debo irme

Le dice él fantasma a sam y a la señora, pero la abuela dé soraya sé le acercó. Y toca el brazo del fantasma, y sólo él fantasma posa su mano en la señora.

—gracias joven, le agradezco lo que ha echo.

—De nada señora, y no tiene nada qué agradecer.

Le dice él fantasma, aunque otros ojos verdes le miraban. Y él fantasma sólo posó su mirada en sam.

—Cuidate sam, te veré mañana en la universidad.

—Cuidate amigo

Fue lo único qué salió de los labios dé sam, mientras que la abuelita dé soraya sé queda viendo al fantasma cuándo sé aleja.

—Le pasa algo señora lee

—No sam, no pasa nada.

La abuelita dé soraya sólo sé sienta en la silla, esperando entrar al cuarto dé su nieta. Mientras tanto, soraya empezó con otra premonición. No sabía quién era la persona, pero si sabía qué era un hombre. Sólo salía dé un bar, y sólo sé vio un cuchillo cortándole él cuello. Ella despertó gritando, la abuelita dé soraya la trataba dé tranquilizar.

—Abuela

—Estoy aquí amor

Su abuela le tocaba su rostro, sam la miró preocupado.

—Sam hijo, trae un poco dé agua.

Sam sólo se va, la abuela de soraya lo hizo para qué se fuera.

—Dime mí niña, qué fue lo qué vistes.

—Era un hombre abuela, él salía dé un bar y ese hombre dé negro lo mata.

—Era dé noche, o era dé día.

—Era de noche abuela

—Pudiste ver el nombre del bar

—Si abuela

—Dime él nombre hija

—Bienvenido al inframundo

—Vistes algo en él hombre hija, qué puedan identificar.

—No abuela

La abuela de soraya mental mente sé memorizó él nombre y todo lo que le dijo su nieta.

—hija, ten cuidado con deán.

—Porque abuela

—Hací dé oscuro tiene sus pensamiento, hací dé oscuro tiene su corazón.

En eso soraya le daba la razón a su abuela, deán cuándo ella lo toco su manó. Sólo vio obscuridad en su mente, cómo sí escondiera algo más oscuro en sus pensamiento. Sam sólo volvió al rato, y le dio él agua a soraya.

—Los dejaré a ambos sólo

Le dice la abuelita a soraya y a sam, para irse del cuarto. Sam sólo sé sienta en la silla, y baja su mirada.

—Que té pasa sam

—Te e dejado sola, y no te Protegí

—Oye, no es tu culpa sam.

Soraya trató de acomodarse, y un un fuerte dolor en las costillas se le presentó. Sam sólo se le acercó y le aguantó, para que ella no se moviera.

—No hagas eso soraya

—Lo siento, sólo quería sentarme.

—Mejor quedate acostada

—Esta bien

Soraya sólo giro su rostro, y miro hacia al frente. Para no mirar los ojos de sam, qué la miraban con preocupación. Pero qué a la ves, es una mirada de fijación dé amor.

—Donde esta deán

Sam giro su vista, y sé alejó dé soraya para sentarse en la silla dé nuevo.

—El se fue soraya

—Solo le quería agradecer por ayudarme

Los dos se miraron esta ves, soraya tenia miedo de decirle la verdad. Pero quería que sam lo supiera, hací perdiera lo único qué siempre la apoyó y protegió.

#14

Llegó la noche, y en él bar estaba él fantasma. Acechando a su tercera víctima, la víctima sólo bebía. Quién era ése hombre? Porqué él lo acechaba?. Sólo él fantasma sé le acercó, y el hombre sólo lo miró.

—Como está tú padre pequeño deán

Él fantasma sólo dio una corta sonrisa, él hombre sabía qué su padre murió.

—Porque me haces ésa estúpida pregunta, tú sabes qué mí padre murió tío. Tu sabes como le matarón, hací qué no hables estupidez.

Le contesta el fantasma, con su vos muy seria. El hombre sólo le miró al fantasma, con su rostro burlón.

—Se cómo le mataron deán, con una estúpida bala entré medió dé sus ojos. En la cárcel, al meterse con la policía.

—Me alegró qué lo sepas

Le dice él fantasma en un tono dé voz más sería, pero ése hombre bebía su tragó.  Con un sarcasmo, toca él hombro del fantasma. Él fantasma sólo le miraba, cómo la maldita escoria.

—O vamos deán, mí comportamiento es sólo un relajó. No me mires hací de serio, sé qué no has superado lo de tú padre.

Él fantasma bebé su whiskey, y mira otra ves a ése hombre.

—Lo dé mí padre lo superé

—Me alegro saberlo deán

Él hombre le da un cantaso en él hombro al fantasma, y él fantasma sigue con su mirada hacía al frente.

—Cuidese John Martín

—Igual tu sobrino

Él fantasma le miró irse, y él sólo sé levantó. Le estaba siguiendo sigilosamente, su capucha le tapaba. Sus manos con los guantes puesto, empuñando él cuchillo con la manó derecha. Pero al ver una patrulla, guardó su cuchillo. Quitó su capucha, y sé le acercó al guardia.

—Que paso señor oficial, con éste hombre.

—Usted quién es

—El es mí sobrino señor oficial

—Alguien nos llamó, y nos señaló qué su vida está en peligró.

El hombre fruncio las cejas, y le miró incrédulo al policía.

—Mi vida en peligro, yo no tengo enemigos. Mi sobrino está para protegerme, verdad mí pequeño deán.

—Si tío, sí nos disculpa señor oficial. Llevaré a mí tío a su casa, y diga le a quién les llamo. Qué no juegue, con los número dé emergencia.

—Ya vámonos deán, gracias por su seguridad señor oficial.

Le dice dé relajó el hombre al guardia, él guardia soló les miró cuándo los dos sé montaron en él auto. Pero él guardia tocó el cristal al asercarse, diciéndole al fantasma qué les acompañará. Era un sólo policía sin compañero, hací qué él fantasma pensó. Porqué no darle a ésa voz, dos sacrificios y quedará sastifecho por hoy.

—Esta bien señor oficial, es su trabajo.

Él oficial sé montó en su auto, y siguió al fantasma. Mientras tanto, él fantasma escuchaba las estupidez dé su tío.

—Deán está no es mi casa

—Lo se tío

Él cuchillo atravesó él estómago al hombre, una y otra ves. El fantasma sacó un arma qué estaba en la guardera, del lado del pasajero. Sé la puso en la parte baja dé su espalda, y bajó del auto. Y disparó al guardia una y otra ves, qué bajó dé su patrulla. La radió del policía empezó hablar, él guardia había dado las coordenada dé la ubicacion qué estaban. Él fantasma tomó su cuchillo dé caza, él cuál atravesó a su tío. Miró primero, y cuándo vio qué no dejó nada dé pista. Sé fue, dejando los cuerpo en su sitió. Tomó pon, al conseguir a alguien qué sé lo diera.

#15

Sam no podía creer lo qué dijo soraya, hací qué lo tomó cómo una broma.

—Es cierto sam, soy alguien qué puede ver una premonición.

—Soraya, ésas personas no existen. Ni siquiera los brujos y brujas, incluyendo a los hipnotizadores.

—Es cierto lo qué té digo sam, mencionastes mí nombré al hablar con tu ex novia en un parqué. Ella lloraba, mientras tú té le quedas viendo.

—Eso té lo dijo Isabel

—No me lo dijo, lo supe al tocar él guante qué tu tocasteis.

Sam estaba poniéndose tensó, creía qué soraya le jugaba una mala pasada. Por ésa revelación, que sucedió con su novia. Pero el le había contado algo, anteriormente.

—Sam, es cierto lo qué té digo.

Sam iba hablar, pero la abuela dé soraya los interrumpe.

—Ya hablé a emergencia pequeña

—Que sucede

—Sam, un hombre dé negro. Está hoy por matar a alguien. Lo vi en mí premoniciones, por favor creerme.

—Soraya, deja él relajo.

—Mi nieta té dice la verdad sam, ella sacó ése don dé mí. Y es por eso, qué le han lastimado.

Sam no podía creerlo, él siempre se ha imaginado qué sólo eran leyenda. Pero nunca imaginó, qué esas leyenda eran ciertas.

—Debo irme

—Sam

—Dejarlo qué sé baya soraya

—Abuela

—Soraya

Sam sólo sé había ido, soraya sólo empezó a llorar. Perdió aun amigo, y sabía qué estaba sola completamente dé nuevo. Él mundo, le había dado la espalda dé nuevo. La abuela sólo la abrazo, para darle consuelo a su nieta. Cuando soraya estuvo tranquila, su abuela le hizo qué la miré.

—Te traeré agua

—Esta bien abuela

Soraya la vio irse, y miró hacía la pared. Le empezó a doler la cabeza, creía qué era por tanto llorar. Pero no fue hací, una premonición sé hizo presente. Vio cómo al hombre, le traspasaron él cuchillo por su abdomen. Y un policía muerto por disparo, la respiración dé soraya iba acelerándose. Y cuándo iba por fin, a rebelarse él rostro del hombre dé negro. Soraya queda inconsciente, su abuela estaba asustada. Y los médicos sacaron a la señora afuera del cuarto, para si poder revisar a soraya.

#16

#16

Él fantasma al día siguiente había llegado a la universidad, todos hablaban dé los asesinatos. Algo qué él fantasma no le dio importancia, ya qué él mismo fue quien lo hizo. Pero sé percató dé algo muy raro, sam estaba sólo. Y no veía a soraya a su lado, y él fantasma sólo sé le acercó.

—Y soraya

—No lo sé deán, yo llegué a la universidad y ella no la e visto.

—Pero la has buscado sam

—No lo e echó

—A casó pasó algo malo

—Deja dé preguntarme deán, no sé porqué ella ahora té preocupa. Sí nunca té ha importado, cómo ella estaba.

—Y en eso tienes razón sam, y por eso trató dé ser su amigo. Y qué ella me perdoné, por él daño qué le e causado.

Sam sé le quedó viendo al fantasma, ésa voz sincera hizo qué sam lo creyera.

—Soraya me reveló, qué ella ve premoniciones. Yo no le creí deán, pero su abuela me hizo qué yo le creyera.

—Y es enserio

Sam tomó un bocado dé aire, antes de contestar.

—Si es cierto, ella me reveló algo qué le dije a mí novia. Sólo al tocar él guante qué yo le toque, té lo juró qué creí qué mentía.

—Entiendo sam

Él fantasma sólo posa su mano en él hombro de sam, él cuál tiene su mirada perdida. Pero una corta sonrisa, sé posa en los labios dé deán. Ya qué le fue revelado, una información valiosa. Y que lo tomaría, con precauciones. Soraya sé debatía si ir o no a la universidad, ya qué había salido por la madrugada del hospital. Pero qué él doctor le dijo que tomara su descanso, y qué no fuera.

—Soraya, él doctor dijo qué té quedarás descansando.

—Lo sé abuela, pero necesitó ir a la universidad.

—No quiero qué té sigan lastimando

—Lo sé abuela, pero sí me quedó. Ellos verán qué les tengo miedo.

La abuela dé soraya sabía qué su nieta tenía razón, pero también qué actuaba imprudentemente.

—Esta bien mí niña, no me opondre a lo qué pides.

—Gracias abuela

La abuela buscó su ropa, y salió dé la habitación. Soraya se vistió con dificultad, aun su costilla le dolía. Pero ella era muy orgullosa, y no le importaba qué un dolorsito la detuviera. Salió dé la casa, se fue a un taxi para ir a la universidad. Mientras tanto, sam y él fantasma. Estaban con sus amigo, él timbré toco. Y sam decidió irse como sus amigos, a tomar las clases. Pero él fantasma no lo hizo, porqué no se fue a tomar las clases? Porqué sé quedaría esperando?. Muy fácilmente, porqué sabía qué su víctima aún no entra a la universidad. Tenía su mirada disimulante ante ella, hoy iba a acabarla.

—Cortarás clases deán

—Algo hací samantha

—Me sorprendería eso dé ti

—Que no té sorprenda samantha

—Te acompañó deán

—Por mí, con gusto.

—Te vi ayudar a ésa chica extraña

—Soraya

—Si, a ella deán. Cuándo tú, le has molestado.

—Porque me di cuenta Samantha, qué ella no es cómo las otras chicas.

—A qué té refieres con eso deán

—Que soraya a sufrido más qué nosotros, y qué se le nota.

Samantha, sólo giró su vista. Pero al ver a soraya, pone por un momento su rostro serio. Ya qué sam la término, por soraya.

—Mejor me voy deán

—Te rendistes, dé cortar clases.

—Si deán

—Vale, qué té vaya bien en las clases.

—Gracias deán

Samantha se fue, deán sólo sé levantó. Y soraya sólo quiso pasar por su lado, pero las manos de deán le aguantaron. Y soraya sólo le miro, cómo deán le correspondió a ésa mirada dé tristeza que soraya tenia. Y sólo soraya quedó en shock, cuándo un abrazó dé deán sé hace presenté. Y el cuál soraya, sólo le corresponde.

#17

Sam sólo miraba por la ventana dé vidrio del segundo pisó, él abrazó entre soraya y él fantasma. Sam sólo bajó su vista, y fue al salón a tomar clases. Mientras tanto, soraya sólo sé separaba del fantasma. Sus miradas sé entrelaza, ésos ojos verdes sin brilló. Hacen qué quedé hipnotizada dé nuevo, él fantasma sólo toca el rostro de soraya.

—Ya sé porqué éstas hací soraya

—Sam té lo contó

—Si soraya, sólo esta en shock por lo qué supo.

—Porque no tienes miedo dé mí deán, soy la rara. La bruja, que ellos temen y odian.

—Tu y yo, somos iguales pero diferentes soraya.

Ésas simple, y últimas palabras. Corrieron por la mente dé soraya, seguían con la mirada entrelazadas. Él fantasma pozo su mirada en los labios dé soraya, un deseó dé besarle fue lo qué sé le presentó. Él fantasma puso un dedo en él labio dé soraya, sintiendo lo suaves qué eran. Él fantasma puso, su mirada en los ojos dé soraya dé nuevo.

—Nunca té creas dé menos, tu eres perfecta cómo eres soraya.

Soraya no dijo nada, sólo miró ésos ojos verdes sin brilló. Y ésos labios carnoso del fantasma, el fantasma sólo posan sus labios. En los labios de soraya, haciendo una buena unión. Soraya siguió el beso del fantasma, y sé quedó con sus ojos trancados. Cuándo él fantasma dejó de besarle, soraya tomo aire. Y ella sé alejó del fantasma, y le miro. Después dé que el fantasma, la sacara de la hipnosis. Después dé chasquear sus dedos, en su oído.

Soraya sé preguntaba porqué estaba cerca del fantasma, pero sus labios recorrían un cosquilleo agradable. Miró al fantasma dé nuevo, y decidió hablar.

—Tengo qué irme deán

—Esta bien soraya, té veré después para qué me ayudes en matemática.

—Claro deán

Soraya sé sentía extraña, sentía cosas extrañas por él fantasma. Ella pensó qué sé volvía loca, porqué dé repente siente ésos pequeño deseos. Soraya llegó a su salón, y sólo sé disculpó por a ver llegado tardé. Pero sé preguntarán, porqué soraya no actuó hací. Cuándo hablaba con Isabel, porqué al mirar al fantasma a sus ojos. Sólo quedó hipnotizada, y soraya no le tubo miedo y ni huyó del fantasma. Porque el fantasma, la volvió a hipnotizar.

Ésos ojos verde sin expresión, era él talón dé aquiles del fantasma. Y porqué no usa un objetó para hipnosis?, porqué él ritual qué hace él fantasma. Para qué su magnetismo, caiga las chicas fácil para manipular. Él fantasma, sólo decidió ir al salón y tomar sus clases.

Soraya no estaba metida en él estudió, su cabeza sólo giró en ése momento. En él fantasma y ella, no sé percato soraya, dé qué todos en él salón sé habían ido. Una manó sé posó en ella en él hombro, al ella girar su vista. Hay estaba, ésos ojos compasivo qué la protegen de todo aquél qué la lastimé.

#18

—Sam

—Te quedarás metida, en él salón soraya.

—No sam, creí que no me hablarías.

—Si té iba a hablar soraya, sólo qué no sabía cómo procesar todo eso.

—Entiendo, en serio sam. Y mucho más, sí té alejabas dé mí.

—Nunca lo haría soraya, eres mí mejor amiga.

Soraya y sam, sé quedaron viéndose. Pero los labios dé sam, posaron en la frente de soraya. Ése pequeño tacto, soraya sé sintió protegida. Sam, sólo le vuelve a mirar a sus ojos.

—No vuelvas a decir eso, soraya.

—No lo volveré a decir

—Vamos a almorzar

—Claro sam

Una última sonrisa, sam y soraya salieron del salón hacía la cafetería. Dónde otros ojos verdes, le observan con tanto determinación a ambos.

—Ella no es un problema, quita dé la lista.

Decía deán al unísono, aunque el hablaba con ésa voz. Ésa voz que era quien decidía por él, ésa voz qué era su padre.

«Ella estará en la lista, tu la acabarás. No hagas qué té obligue, hijo.»

Deán sentía como la runa le quemaba en su pecho, está era la segunda ves. Qué deán se negaba, a hacerle daño a soraya. Sólo tocó su pecho, y respiró algo dificultoso. Y soló decidió ir se, e irse a dónde estaban sam y soraya.