CamiCastro
Rango10 Nivel 47 (4992 ptos) | Fichaje editorial
#1

Mí armadura de guerra, hierro candente, forjado por el aliento de mil demonios, asegurado por manos temblorosas, se preparó.
Sostuvo su orgullo en alto, esperando, escrutando el horizonte por el próximo ataque.
Lista para dar pelea...

El enemigo llegó. A destiempo. Desarmado y vulnerable...Pero tan fuerte, que con un par de versos, manos gentiles y sonrisa ligera era capaz de endulzar a cualquier demonio

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NOVACHEK
Rango11 Nivel 52
hace alrededor de 1 mes

Era un caballero que no portaba su armadura, con solo desenvainar su espada reluciente, hecha y forjada con los mejores metales del continente. Haciendo sus movimientos leves y directos hacían que cada luz del cometido que es un espejo, ella se ve a través del reflejo.

Un enemigo sin igual alguno...

Llegó desde muy lejos para encontrar a su contrucante digno.

(Un saludo, me encantó tu texto) 😉

Flaneta
Rango12 Nivel 55
hace alrededor de 1 mes

No esté a la defensiva y dele un abrazo.

CamiCastro
Rango10 Nivel 47
hace 7 días

@Novachek Me alegro que te gustará! ...un contrincante muy digno, de eso no hay duda 😊 Me encantó tu escrito 🤗


#2

Estoy aquí. Arropada entre tus brazos, sintiendo tanta calma. Tanta paz, como nunca antes sentí.
Y miedo. Paladas de miedo que se atoran en mí pecho y oprimen cada célula de felicidad.
Y una gran parte de mí se siente terriblemente mal agradecida por no disfrutar de ese algo que siempre quise tener. Que veía y nunca me llegaba.
Pero ahora, tan cerca, con tu piel oliendo a mí, con tus labios en mí frente, estoy tan aterrada de que todo acabe antes de empezar. De cometer un error, uno simple. Pequeño e inocente, que haga estallar la burbuja. Y después vuelva a mí armadura de cobre y cinismo, a esconderme tras mis demonios y suspirar por algo que quiero y no puedo conservar.

#3

Sé que me dirás que no eres igual a él ni al anterior, ni al primero. Y que nada que ellos me hayan hecho es tu culpa y que serás bueno para mí.

Sé que lo dirás, porque lo he pensado desde el momento en que desperté en tus brazos, esa primera noche y me sentí tan...cuidada.
Y créeme, que nunca me había sentido tan amada. Ni tan deseada, ni tan vulnerable.
Sentía que de un momento a otro ibas a ver a la nena asustada que quería esconderse bien dentro de vos, en lo profundo, para que nada la dañará.
O que ibas a notar las cicatrices que tan bien lucho por ocultar y en ese momento te darías cuenta que no querías ese problema en tu vida.
Y no, no debería considerarme a mí misma como un problema. Pero así le he sentido gran parte de mí vida. Desearía que una infancia cruel y desastrosa no me definiera y ganar el poder sobre mí, que alguien me arrebato. Pero aún tengo pesadillas. Miedos, y terrores nocturnos a montones. Aún no puedo enfrentarme a mis matones ni a mis demonios y no se cómo ser algo que no sea rota y precavida.
¿Cómo podría con todo este equipaje, ser buena para ti? ¿Cómo?