Nahir
Rango11 Nivel 52 (7706 ptos) | Artista reconocido
#1

“Inicia la emisión número 11.032, favor de guardar silencio y prestar atención a la siguiente información difundida por la CORPORACIÓN MÁ(C)S bajo la autorización del gobierno actual. No apto para humanoides menores, discapacitados y nómadas”
—Buenas noches ciudadanos de El Valle le traemos buenísimas noticias, ya que la presidenta y cofundadora de la CORPORACIÓN MÁ(C)S llega a la ciudad este lunes diez de diciembre con el objetivo de escuchar nuevas propuestas y ayudar a quienes lo necesitan para mejorar las provincias del país mediante el tour que esta realizando desde el año pasado. Cabe destacar que, a excepción de otras ciudades, Francis se quedara una semana en El Valle a evaluar con profundidad los rasgos positivos y negativos para ver si es recomendable fundar una dependencia de la corporación, así la comunicación con las localidades más pequeñas, como la nuestra, no es apartada de la protección de MÁ(C)S… —narro una voz masculina anónima en la radio de la ciudad.

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Flaneta
Rango12 Nivel 56
hace 2 meses

Narhiz, el rollo pinta bien.

ItsMiguelRojas
Rango8 Nivel 38
hace alrededor de 2 meses

Aldkldañjdlañanslaldlald *convulsiona en el piso*

eleachege
Rango17 Nivel 82
hace 10 días

¡Vaya que emoción! Debe ser la misma. Un corazón cuando enloquece no engaña. Permite tomar tu mano para seguir este estigma. Saludo, beso y abrazo @Nahir.

Nahir
Rango11 Nivel 52
hace 5 días

Muchas gracias @eleachege por pasarte. Me alegra verte de nuevo por aquí :)


#2

Cada vez que se hacía una transmisión las personas debían dejar de hacer sus labores para escuchar los reportajes de la ciudad y del país. De lo contrario estaba filmado que el humanoide que se negara a cumplir con el deber como ciudadano formaría parte del LIBRO DE EJECUCIONES. Y nadie quería que su nombre estuviera escrito allí. Sin embargo, había algunos que aún no comprendían la gravedad del asunto, hasta que lo experimentaban. Creían que las diez cámaras que se ubicaban en cada habitación y rincón de las casas de los vallenses, exceptuando el baño, se apagaban en algún momento o dejaban de funcionar por tantas grabaciones; solo porque a una de cuarenta familias le sucedían, los rumores corrían sobre que los OJOS AJENOS (denominados así entre los ciudadanos) podían fallar. Porque la CORPORACIÓN MÁ(C)S dentro de todo no era tan perfecta como pintaba. Si, su presidenta Francis protegía a la gente de la maldad de unos pocos que continuaban existiendo, sin embargo las noticias que pasaban por la radio, al menos no se reflejaban en El Valle como en otras localidades. Allí todavía predominaba la humanidad.
La excepción se veía en el hogar del doctor Rodrigo, quien se hallaba sentado en el living de su casa oyendo la endemoniada radio. La odiaba, vaya que si.
No había nada ni nadie que pudiera sacar de quicio al doctor porque era un hombre de buen carácter, pero el único medio de comunicación “avanzado” que se conservaba entre los humanoides no lo dejaba ser. Se decía de los humanoides de mayor edad que hace una década atrás había más aparatos que el hombre creo, sin embargo fueron eliminados por completo de todos lados del mundo porque entorpecía a los humanoides, los volvía dependientes de esas maquinas, hasta tal punto que se creaban HUMANOIDES ARTIFICIALES que pudieran abastecer todos los deberes comunes por ellos, como atarse los cordones y esto lograba que se volvieran inútiles. No obstante solo eran chismes y nadie llegaba a creer que había sucedido porque los humanoides de edad avanzada eran los más medicados por la CORPORACIÓN MÁ(C)S para que pudieran vivir por más tiempo y ellos informaron en reiteradas oportunidades mediante sus emisiones diarias que un efecto secundario de las PASTILLAS DE LA VIDA eran las alucinaciones.
En ese caso Rodrigo no podía refutar ni mucho menos estar de acuerdo, porque hace diez años atrás tenía veinticinco años y lo único que recordaba de esas épocas era haberse perfeccionado como profesional. Pensó que posiblemente el estrés que cargo sobre sus hombros esos años no permitía recordar con claridad que hacía además de ser lo que es actualmente. Aunque eso no encajaba con el hecho de que todos los que conocía les ocurría lo mismo.
Sin embargo, el doctor era de los pocos que creían que los humanoides mayores a él eran los más sabios y que nada de lo que decían eran calumnias. Y de alguna manera SENTÍA que estaba en lo cierto (algo que estaba prohibido) No obstante, nunca aprobó en público las opiniones DIFERENTES de la mayoría. Eso, sin dudas, lo llevaría al LIBRO DE EJECUCIONES y no podía arriesgarse. No ahora que tenía algo preciado en el sótano, donde los OJOS AJENOS no llegaban.

voz_sin_vos
Rango13 Nivel 60
hace 2 meses

Tiene dos aires, a gran hermano y a el limbo. Nahir sos vos?? NAHIRRRRRR

voz_sin_vos
Rango13 Nivel 60
hace 2 meses

Se la extrañaba por esto lares. Volves y con algo distopico! No paras de sorprender

DayDreamingLastNight
Rango20 Nivel 99
hace alrededor de 2 meses

Estoy bien, en este mundo que cambia constantemente, haciéndome más fuerte con el tiempo... creo.

eleachege
Rango17 Nivel 82
hace 10 días

Quizás sea una alucinación. Quizás deba enfrentar al libro de ejecuciones. Ya nada importa. Eres @Nahir


#3

Aún no estaba permitido porque la misma corporación tenía como una regla “proteger al ciudadano sin invadir su intimidad integral” (de todas formas ya lo estaban haciendo, pero no del todo, ya que no estaba aprobado las cámaras en los baños, sótanos ni áticos; el primero por razones obvias y las dos últimas porque no había nada que vigilar debido que allí se ubicaban simplemente pertenencias) y era de las pocas cosas que el doctor le contentaba de esa corporación.

Se removió incomodo en su sillón al ver que la emisión todavía no finalizaba. Algunas veces resultaba tan irritable, que llegaba a creer que las transmisiones eran un lavado de cerebro. Porque, ¿qué necesidad había en anunciar los movimientos de la corporación y como supuestamente preservaban a los humanoides? Pero hasta ahí llegaba su PENSAMIENTO DIFERENTE. Nunca lo había conversado con nadie, ni siquiera con Adrian, su mayordomo y más grande confidente en su vida. Sabía no que no debía reflexionar tanto a causa de que estaba penado en el LIBRO DE LOS HUMANOIDES; en el primer tomo decía claramente que estaban censurados ciertos sentimientos y pensamientos que solo los HUMANOIDES NÓMADA sienten. Pero, ¿de que forma la corporación notaba que esas reglas se quebrantaban? Es algo que ocurría dentro del humanoide y hasta el día de hoy no existía ningún aparato que tuviera la capacidad de leer la mente de los humanoides.
—Y así concluye la emisión número 11.032, agradecemos a todos nuestros humanoides de haber escuchado, continúen con sus actividades —dijo el hombre desconocido.
La voz era siempre diferente en cada transmisión, algunas veces era hombre, otras una mujer, pero todos distintos. Estaba permitido ser voluntario para narrar las noticias con la condición de pasar por un examen físico y mental. No era fácil llegar a ser el orador de las trasmisiones, porque una vez, hace bastante tiempo, alguien había aprovechado los cinco minutos para hablar cosas que generalmente los humanoides desconocían. Pueden imaginarse donde termino ese hombre. No solo en el LIBRO DE EJECUCIONES, sino que hasta el presente se burlan de él en cada oportunidad por las falacias que escupió en esa oportunidad. Lo llamaban “el desquiciado de las doce” por el horario que se difundió ese día.

Hace alrededor de 2 meses

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eleachege
Rango17 Nivel 82
hace 10 días

Interesante tu narrativa. La ausencias hacen crecer. Saludos @Nahir


#4

El doctor se levanto y suspiro fuertemente. Eran las ocho y treinta y cinco en su reloj pulsera. Como todas las noches a esa hora finalizaba las emisiones; dentro de todo eran puntuales.
—Rodrigo, ¿sirvo la cena? —hablo Adrian.
El doctor negó con la cabeza. Hoy era una noche especial y no quería desaprovechar ningún segundo sin estar en el sótano. Además de que los OJOS AJENOS se daban cuenta a donde iba cada noche, debía ser cauteloso con el tiempo que pasaba allí dentro.
—Iré a acomodar las cosas —sonrió—. Hoy se arma el arbolito
—Por supuesto —dijo risueño Adrian—. Pero antes de que te vayas —saco de su delantal una carta—. Llego hoy. Siento tener que dártela ahora, es que estaba esperando el momento adecuado.
El doctor hizo una mueca de desagrado. Sabía de quien se trataba, para su mala suerte.
—Trabajo —murmuro intencionalmente para los OÍDOS AJENOS—. No te preocupes, lo leeré mientras desenredo las luces —forzó una sonrisa.
—De acuerdo —respondió su amigo.
Adrian dio medio vuelta y se dirigió a la cocina con un nudo en la garganta imaginándose las palabras desgarradoras que estaban escritas en esa carta. Todos en la casa SENTÍAN que algo se aproximaba: Brenda, la mucama; Lorenzo, el cocinero, hasta el jardinero Ernesto que no estaba todos los días con ellos. Sin embargo nadie pronunciaba palabra alguna, porque pondrían nervioso a Rodrigo invadiendo su cabeza de millones de incógnitas que lograrían que solo se enferme.
Ahora debían esperar a que el doctor la leyera y ver la decisión que tomaría al respecto. Lo apoyarían porque de algo estaban seguros y era que al doctor le sobraba sabiduría y a ellos confianza.

Hace alrededor de 2 meses

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eleachege
Rango17 Nivel 82
hace 10 días

Una incógnita por ahora el contenido de esa misiva.


#5

Un tintineo se escucho a lo lejos y Cielo abrió los ojos sorprendida al darse cuenta de que se había quedado dormida. Resoplo desilusionada al no oír más que el silencio. Por un momento había percibido ese tan conocido ruido de las llaves del doctor chocarse entre si cuando elegía la que abría al sótano. Eso siempre indicaba una cosa y era lo único que la hacía feliz.
Se levanto de su cama y estiro su cuerpo mientras bostezaba un poco aburrida. Ya había hecho todo sus quehaceres y calculaba que paso el tiempo suficiente para que el doctor apareciera y le contara algo de suma importancia. Acomodo su mentón en la palma de su mano, colocando su codo sobre su pierna e intento pensar que es lo tanto que debía contarle. La última vez que dejo que la intriga le enredara los intestinos durante toda una noche de insomnio resulto ser un libro nuevo para continuar completando su biblioteca. Recuerda que ese día el corazón se le estrujo en frustración por creer ciegamente en su INSTINTO también conocido como CORAZONADA. El doctor le había hablado en ciertas oportunidades de el y le decía que era difícil de explicar, que cuando lo sintiera sabría perfectamente que se trataba del INSTINTO y nunca dejara de pensar que ese sexto sentido era lo más humano que salía de nosotros, era lo que nuestro corazón decía puramente aun si los demás no compartían las opiniones. Si la CORAZONADA nos llevaba contra la corriente era por un motivo en especial; para conservar nuestras vidas a través de un impulso indeliberado.
Había hecho caso a esos sentimientos pero fallo y se sentía fatal porque entonces ¿cómo debía sentirse para darse cuenta de que el instinto llama de verdad? Lo único que no la estresaba era pensar que esto solo capaz había sido una prueba que el doctor quiso intentar en ella pero ¿llegara algún momento que sea algo significativo? ¿Algo que arriesgue su vida o la de algún ser querido? Debía ser cautelosa.

Hace alrededor de 1 mes

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IndigoDolphins_73
Rango11 Nivel 54
hace alrededor de 1 mes

Las distopías bien planteadas suelen ser interesantes y esta pinta bien. Dale una revisión porque hay alguna señal de escritura apresurada. Bienvenida otra vez , aunque no habíamos coincidido, @Nahir.

Nahir
Rango11 Nivel 52
hace alrededor de 1 mes

Muchas gracias @IndigoDolphins_73 voy a tener en cuenta tus consejos, gracias de nuevo por pasarte por aquí a leerme :)

ItsMiguelRojas
Rango8 Nivel 38
hace 7 días

Coincido con @IndigoDolphins_73: está un poquito apresurado. Planifícalo bien, una buena construcción de mundo y puede empezar a gatear, luego a caminar, a correr y ya de último le saldrán alas.


#6

Camino unos pasos y alzo un poco la cabeza encontrándose con su biblioteca a la pared. Aunque se había leído casi todos los libros del doctor, él siempre le traía libros antiguos para continuar cultivando su cerebro de buenas palabras de mujeres y hombres sabios. Le faltaban dos estantes y la pared ya estaría llena.
Tomo un libro al azar sin ver el titulo y sonrió al leer cual era. Su favorito. Era una historia escrita por el doctor, ya que el original no pudo hallarlo, Rodrigo decidió escribirle con sus propias palabras a Cielo la historia como la recordaba y desde la primera vez que se la leyó en la noche de navidad no hubo otro libro que cautivara a Cielo hasta hacerle sentir los pelos de punta. Porque la protagonista era la única que lograba entender a Cielo y su vida entera viviendo en cuatro paredes. Cielo nunca vio la luz del sol, no sintió el aire correrle por el cuerpo, no oyó los pájaros cantar, no vio a otra personas además de las que vivían en la casa del doctor. Había cosas que seguro no entendía como otras a menos que el doctor se las enseñara. Y ese, obviamente, siempre fue su más grande pesar. Cada tanto lloraba por las noches hasta que se quedaba dormida, cuestionándose porque esas cosas le pasaban a ella.

Hace alrededor de 1 mes

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eleachege
Rango17 Nivel 82
hace 10 días

Bueno, esperaré noticias sobre Rodrigo y Cielo. Mientras. rondaré por el Cerro Pan de Azúcar a ver si aún lo iluminas. Saludos @Nahir

ItsMiguelRojas
Rango8 Nivel 38
hace 7 días

Wow, me encanta esta parte. Un consejo: los cuentos y fábulas suelen servir muy bien como referencias directas en muchas otras historias. En "Inteligencia Artificial" hay referencias directas a Pinocho, igual que en Blade Runner, pero sin llegar a mencionar el cuento en cuestión ni citar pasajes del mismo. Lo que se siente es la esencia de lo que esconde y las relaciones existentes entre ambas historias (el deseo de ser un humano de carne y hueso). Entre más se dilucide ese nexo más fácil será homogeneizarlo en el contexto de toda tu obra. Éxito. :)

Nahir
Rango11 Nivel 52
hace 5 días

Muchas gracias por leer @voz_sin_vos :) ahora lo continuo.

Te agradezco migue @ItsMiguelRojas tus palabras y que puedas orientarme a mejorar :D

@eleachege me sorprende que aun te acuerdes de eso jajajaja, muchas gracias por leerme. Saludos


#7

No obstante, por otro lado, si en un momento el doctor la dejaba salir cuando todo se calmara (le dijo que estaban en guerra), tendría miedo porque se imaginaba ella espantada con el exterior y las personas.
No sabría que hacer, no podría sin el doctor. Él es como su padre o lo más cercano a uno. Porque todo lo que sabía, todo lo que se almacenaba en su memoria provenía del doctor: valores, como comportarse con los demás, que no se debía hacer o decir, que cosas se hacían diariamente.
Lo que tuviera que ver con educación eran noches eternas en las que pilas de libros los rodeaban y Cielo llenaba cuadernos de tinta sobre la información que el doc le dictaba. Lo único que le disgustaba era que el doc nunca le decía cuando le tomaría examen porque no tenía reloj ni calendario. No sabía lo que era el día ni la noche (literalmente jamás se había visto ni a ella). Solo era el presente. Entonces cuando él llegaba con una sola hoja, eso significa prueba y por ese motivo Cielo estudiaba siempre.
— ¡Cielo! —escucho su nombre.
Se volteo y vio al doctor parado mirándola expectante. Sonrió inconscientemente y dio unos pasos hacia delante levantando la mirada.
—Hola doc —lo saludo alegre.
Tanto lo había esperado que justo el momento que llegaba se distrajo en sus propios pensamientos.
— ¿Estas bien? —pregunto Rodrigo
—Si, todo en orden, solo me descuide por unos minutos —respondió.
El doctor asintió sin decir más nada y se sentó en el sillón individual. Había llegado la hora de contarle todo a su pequeña. Estaba bastante ansioso, ya que a partir de lo que diga iban a cambiar las cosas, eso era seguro. No sabía si para bien o para mal, sin embargo en su interior se removían las tripas convenciéndolo de que hoy en Cielo algo encajaría como si le entregara la pieza clave del rompecabezas para comprender la existencia de los demás y la de ella misma.
Se acomodo en su lugar, tomo aire y vio a Cielo sentarse con nervios. De alguna forma estaba retrasando sus importantes palabras solo para contemplarla por última vez como la beba que recibió hace más de dieciocho años atrás. Quería aprovechar de observar el cariño que reflejaba sus ojos tan oscuros como el misterioso mundo que la esperaba.