IndigoDolphins_73
Rango12 Nivel 56 (10636 ptos) | Ensayista de éxito
#1
    Partes:
  • #2

—¿Crees que podamos comer algo decente, antes de embarcar? ¡Me muero de hambre y no soporto esa mierda de comida de plástico de los aviones!
—Faltan unas dos horas. Hasta podríamos buscar algo fuera del aeropuerto —contesté.
La pequeña Cristina dudó un instante, torció la cabeza y me recorrió de arriba a abajo con una mirada de las suyas.
—No —dijo, trazando líneas con el dedo bajo la cinturilla de mis pantalones—. Sería una pérdida de tiempo y se me ocurren otras maneras de emplearlo.
—Estate quieta o tendré que darte de comer otra cosa —le advertí entre risas.
—¡Oh, por Dios, que sea una promesa!
Vi la punta de su lengua asomar bajo el colmillo y la arrastré al interior del primer restaurante que encontré. No estaba para andarme con remilgos con un bulto en la entrepierna que no podría hacer pasar por mi cartera, y de todos modos, sabía perfectamente que la comida había pasado ahora a un segundo plano en su escala de prioridades.

Hace alrededor de 2 meses Compartir:

5

9
Don_Diego
Rango13 Nivel 64
hace alrededor de 2 meses

¡La extraordinaria aventura sigue!

Bella imagen la de la lengua.

No puedo esperar para la siguiente entrega. :D
Ah, y Fleliz San valentin. :) Le deseo que pase un maravilloso día.

Eduardo_Moonrise
Rango9 Nivel 41
hace alrededor de 2 meses

Genial! acabas de reactivar mis ganas de escribir, que ya había dejado bastante de lado. Estoy entusiasmado con tu historia.

Kobbe
Rango10 Nivel 46
hace alrededor de 1 mes

muy sugerente con tan poco....


#2

Camino de la puerta de embarque, las tetas de una pelirroja, inclinada sobre su maleta, atrajeron mi atención. Al mirarla a la cara, no podía creerlo. Era Ariana, la amiga de la dulce flor. Cristina se largó en cuanto las presenté, con la excusa de hacer unas llamadas antes de subir a bordo y yo me quedé frente a ella y un montón de recuerdos. Se mostró igual de encantadora que cuando la conocí, aunque esta vez tenía más curiosidad que ganas de juerga. Como nosotros, esperaba un vuelo de conexión. Quiso saber de mi vida y le ofrecí la versión resumida que daba en esos casos: “Soy mi propio jefe desde hace dos años y me va bien... Es estimulante, hago lo mismo pero de otro modo; estoy contento.”.
Me preguntó si estaría interesado en trabajar, de manera externa, para su jefe que acababa de embarcarse en una aventura con Daniel Coleman. Me sorprendió, pero contesté que podía llamarme para hablar y le di mi tarjeta por pura inercia, convencido de que nadie llamaría.
Luego le pregunté por ELLA.

Sentado con mi novia acurrucada contra mí en el asiento vecino, me di permiso para volver al pasado. ¿Cuantos años habían pasado? ¿Tres? ¿Cuatro? Evitaba volver sobre esos recuerdos y hasta evocarla. Lo hice los primeros meses y solo conseguí dolor, así que antes de que se transformase en sufrimiento, opté por guardarlo todo en un cajón y seguir adelante. Funcionaba. Casi siempre. Llegaron otras a ocupar un lugar que, yo sabía, no era el de ella, pero de vez en cuando lo parecía. Unas vinieron y se marcharon, otras estaban ahí, como el luminoso de un hostal en una noche lluviosa. Y ahora tenía a Cristina. Acaricié su barbilla y la comisura de sus labios gruesos. Se había quedado dormida y arrugó la nariz mientras trataba de quitar mis dedos de su cara. La besé y cuando me apartaba, me echó los brazos al cuello y me devolvió el beso como una bestia hambrienta. Y después, como si nada, se hizo otra vez un ovillo y volvió a dormirse.

«Ni siquiera me has besado» había dicho la dulce flor, cuando le pedí que se viniese conmigo, como si besarla fuera un requisito indispensable. ¿Para qué? sabía lo que sentía y no quise ponerla a ella en una situación difícil.
Pero eso era mentira. Tuve miedo. De que al besarla, no lograse separarme de ella y tener que renunciar a mis planes para quedarme como un satélite suyo. Finalmente venció mi ambición, mis ansias de reconocimiento. Y todo lo que le dije se convirtió en barro.
El anuncio del piloto informando de que aterrizaríamos en cuarenta minutos, cortó el hilo, pero quedó algo, un presentimiento. Era como aquello de las urracas solitarias que me contaba mi madre: “una para el dolor, dos para la alegría”. No se por qué pero yo siempre las veía solas.
Cristina se desperezó, abrió los ojos como si detectase la amenaza de nubes internas y en dos minutos estaba de rodillas sobre mis muslos, regándome la cara, el cuello y el pecho de besos sonoros que llamaron la atención de otros pasajeros.
—¿No cree que mi novio es muy guapo, señora? —le dijo a la mujer que la observaba al otro lado del pasillo—. Apuesto a que usted tampoco podría quitarle las manos de encima si estuviese en mi lugar.
La miraba desafiante mientras se restregaba contra mí e intentaba desabrocharme la camisa. A pesar de lo que me divertía la incomodidad de la mujer y el juego de la pequeña gata, la detuve. Furiosa, se colocó los auriculares, se volvió hacia la ventanilla y no volvió a hablarme hasta que llegamos a la habitación del hotel.
—A veces eres un auténtico coñazo, ¿lo sabías? —me escupió, tirándose sobre la cama.
—¿Por no ofrecer un espectáculo porno ante docenas de personas? Sí, lo soy.
—No pensaba llegar tan lejos.
—Díselo a la pobre mujer del avión.
—¡Pobrecita mujer del avión! —canturreó con tono lastimero—. ¿Acaso te importan más los sentimientos de una bruja cualquiera que los de tu novia?
Respiré hondo y giré la cabeza para descontracturar el cuello. Esos berrinches ponían a prueba mi paciencia. Era donde la gran diferencia de edad era ineludible y solo conocía una forma de finalizar la discusión.
Me acerqué, la agarré por el tobillo y tiré de ella hasta que su culo quedó al borde de la cama. Le saqué los zapatos y la ropa a tirones. Ni siquiera me desnudé, me abrí la bragueta, alcé sus caderas y la follé así, de pie, como si fuese un objeto. Mantuvo la mirada apartada, el ceño fruncido y los labios apretados, pero no se resistió. Estaba húmeda, simplemente no quería dar su brazo a torcer aunque su cuerpo la traicionara. Cerró los ojos, su respiración se aceleró, se volvió más profunda, su vientre se tensó y acabó por enroscar las piernas en mi espalda. Me aparté de ella, me arranqué la ropa y volví a sumergirme entre sus piernas. Rodamos sobre la cama, se montó sobre mí y me cabalgó hasta exprimirme y luego se sentó sobre mi cara para exigirme que la hiciera gritar.
Finalmente ganó ella.

Hace alrededor de 2 meses

27

8
Eduardo_Moonrise
Rango9 Nivel 41
hace alrededor de 2 meses

excelente... con esta historia ha vuelto la escritora que admiro. Me encanta como mezclas la psicología con el erotismo. Siempre termino enamorado de tu prota, es una chica genial, genuina, sensual, y amo su ironía.

Don_Diego
Rango13 Nivel 64
hace alrededor de 2 meses

Finalmente ganó ella. Mmmmm.... Me parece, pienso, creo recordar, no muy bien, que, ella sólo gano de momento, y luego vuelve otra vez el enredo entre las relaciones de los ¿Cuantos eran? jajaja Ya no me acuerdo bien :P En fin.
.
Oí, @IndigoDolphins_73 Excelente uso de las ambas comillas y raya.
Ah, y, grandiosa forma de narrar erotismo, siempre logras hacer trabajar el cerebro. !Hasta la próxima historia! :)

GoldBirds_19
Rango13 Nivel 62
hace alrededor de 2 meses

Siempre delirante en tus escenas de alcoba @IndigoDolphins_73. Como siempre que te leo, me quedo con el frenesí que ahogas en los detalles más que con la imagen mental jajaja así soy yo.

Naufragoenlaluna
Rango7 Nivel 30
hace alrededor de 2 meses

No soy mucho de erotismo, pero me ha gustado. Lo siento, he pinchado en el botón del corazón, espero que no te importe jajajja

IndigoDolphins_73
Rango12 Nivel 56
hace alrededor de 2 meses

@Eduardo_Moonrise, me agrada haber reavivado tus ganas de escribir, eso que gano.
Esta no es la prota, pero mola mogollón. Disfruté mucho escribiéndola. Si te gusta, te la presento en otra ocasión.

IndigoDolphins_73
Rango12 Nivel 56
hace alrededor de 2 meses

@Don_Diego, eran dos, siempre dos, los demás solo están de paso. Y sí, de momento.
Agradezco mil el tiempo que pasas por mis cajas.

GoldBirds_19
Rango13 Nivel 62
hace alrededor de 2 meses

No le dejas mucho a mi imaginación... Me pongo a desarrollar una locura que me ronda mientras me dejo sugestionar (pero no demasiado...) por tus detalles jajaja

IndigoDolphins_73
Rango12 Nivel 56
hace alrededor de 2 meses

¿Queeeé? (inserte carita avergonzada)
Jajaja, ok, espero a leerla, procurando no comerme las uñas.

Flaneta
Rango12 Nivel 58
hace alrededor de 2 meses

Deseable Chizuko:

Ya leyere una historia de apariencia real o el testimonio de un suceso vívido mas subproducto del universo interior, atribuyo el protagonismo de cualquier relato a su autoría, quicir, le pongo su cara. Bajo este prisma, la disonancia “escritora (mujer)” Vs “narrador en primera persona (hombre)” me chirría en algunas escenitas de su relato, particularmente cuando le están dando por detrás a la chica mona.

Este tipo de lecturas me incomodan y, por ende, no me molan demasiado. No obstante, tratándose de usted, considero prioritario el afecto que le guardo e consumo el rollo hasta el final, aunque para ello deba recurrir al autoengaño, en suplantando al protagonista varón en las escenas altamente masculinas y en concediéndole a usted el papel de Cristina, la chica morbosa que en realidad le gustaría ser.

En el apartado gazapos, salvo que fuere en primera clase y en asiento especial, considero poco creíble para un lector entrenado que usted (Cristina) se suba con sus rodillas sobre mis piernas (ió) y se conceda tal libertad de movimientos en tan reducido espacio, ya fuere solo una escenita soñada.

Por otra parte, “la mujer que la observaba al otro lado del pasillo”, me suena a cliché de miras excesivo hacia alguien a quien se podría tocar alargando el brazo. Parecería más adecuado para distancias o travesías al largo que para el ancho (en su contexto, una lata de sardinas), salvo corriente fluvial.

En fin, por esta vez corazón tiene, mas solo de amorcito.

Kobbe
Rango10 Nivel 46
hace alrededor de 1 mes

Buen trabajo, transmite morbo y una relación enrevesada, que creo que es lo que querias trasnmitir. Me gusta la crudeza con la que describes las cosas, así es como me gusta que me cuenten las historias, sin palabreria superflua.
Habra que esperar a ver por donde tira la historia, que debo reconocer que ando un poco perdido de que va, tendre que releermela desde el principio (si en la primera parte hubiera más cama, la recordaría mejor)
@Flaneta Si el texto me gusta, tu comentario no baja el nivel, te pongo 4 simbas sobre una escala de 5

IndigoDolphins_73
Rango12 Nivel 56
hace alrededor de 1 mes

@Kobbe. Tú con tal de que se sude...jajaja.
Gracias por acercarte ;)
Te leo luego en la boxfactory.

IndigoDolphins_73
Rango12 Nivel 56
hace alrededor de 1 mes

Sr. @Flaneta:

Le leí en la tarde pero un comentario como el suyo se merece una réplica acorde.
En vista de que me ha desnudado, seguiré sin ropa para contestarle.
Hace ya bastantes años, un chico con el que estuve dos semanas pero llegó a conocerme mejor que otros que se quedaron mucho más, me dijo algo sobre mí y los hombres que, aún sin creérmelo del todo, lo tengo como mantra personal.
Pues sus palabras me han dejado el mismo sabor de boca (agradable por si no ha quedado claro).
Le estoy agradecida por él, por su crítica, y por su enorme corazón.

GoldBirds_19
Rango13 Nivel 62
hace alrededor de 1 mes

¿Qué pasa @Flaneta?, ¿hay que tener tetas o con desnudarse basta para que te dignes a leer una caja mía y realices un análisis con sus pormenores? Me pone celoso tu debilidad por @IndigoDolphins_73, yo si quieres puedo mover la colita (como un perrito, que te veo venir) mendigando una respuesta jajaja. Lo cierto es que coincido con @Flaneta en que este tipo de lecturas me incomodan y para serte sincero @IndigoDolphins_73 me costó acercarme a tus cajas en un primer momento, pero lo mejor que hice fue desnudarme de prejuicios y aprehensiones, (ya puestos, todos en pelotas!) luego fue como sumergirme en aguas cálidas en las que tú juegas a sugerir y yo a que me seduce la idea. Pero como bien decías lo mío son los detalles, no los explícitos, sino los que se esconden de la mirada. Entre tus respiraciones agitadas siento esa pasión desbordante de la que se impregna aquel que te lee.

GoldBirds_19
Rango13 Nivel 62
hace alrededor de 1 mes

Podrías decirle a este ignorante qué es la boxfactory?

Flaneta
Rango12 Nivel 58
hace alrededor de 1 mes

Por supuesto. En el 50% de los casos, que sea chica e bien presentada es imprescindible para que ió lea; y en lo que resta, que ió sea el protagonista del rollo. Si leo algo más es sin demasiado interés o por entretener el tiempo perdido, aburrimiento.

Flaneta
Rango12 Nivel 58
hace alrededor de 1 mes

Supongo que lo que en realidad trata de decirme es que al menos me he ganado dos semanitas de estancia gratis. Y sin compromisos. Mola.

IndigoDolphins_73
Rango12 Nivel 56
hace alrededor de 1 mes

@GoldBirds_19, voy a guardar tu comentario en el estante de los más bonitos que me han hecho.

Boxfactory es un usuario de aquí, bueno una cuenta grupal en la que nos proponemos retos. A la manera de Chat Grupal, pero muy modesto. No llama la atención, salvo aquella de la masturbación. ¿Te acuerdas?

IndigoDolphins_73
Rango12 Nivel 56
hace alrededor de 1 mes

Sr. @Flaneta, jajaja, veo que lo ha pillado perfectamente. Pero si veo calzoncillos tirados por el suelo, se larga.

GoldBirds_19
Rango13 Nivel 62
hace alrededor de 1 mes

Es cierto! que memoria la mía! No hace mucho he visto otro reto que propusieron hace unos días, pero ya era tarde.

Flaneta
Rango12 Nivel 58
hace alrededor de 1 mes

Guapita, cuando de madrugadas me largo de casa ajena sin los boxers, no es por olvido; sino más bien requisa con valor de trofeo.
Escque si no se cuenta a las amigas, y con prueba fehaciente, es como si no hubiere sucedido.

IndigoDolphins_73
Rango12 Nivel 56
hace alrededor de 1 mes

Yo hablaba de normas básicas de convivencia, Sr. @Flaneta. Además, si se queda la quincena, no entiendo a qué habría de largarse de madrugada. Con el frío que hace!

GoldBirds_19
Rango13 Nivel 62
hace alrededor de 1 mes

Las cosas de casa en privado por favor. Aún tengo la imagen de @Flaneta en calzoncillos y ahora va y se quita los gallumbos. La noche se presenta terrorífica...

Flaneta
Rango12 Nivel 58
hace alrededor de 1 mes

Pájaro, adonde ió vaya usted también, que para eso es el chófer. No iba a dejarle en la puerta como el largo a los güevos.