numerosliterarios
Rango8 Nivel 38 (2854 ptos) | Poeta maldito
#1

Si me regaláis unos coranzoncillos os cuento una historia basada en la letra del navarrico y genio Kutxi Romero, a ver si está a la altura de vuestra generosidad.

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Flaneta
Rango12 Nivel 58
hace alrededor de 2 meses

Dele Von Xoxito.

GoldBirds_19
Rango13 Nivel 62
hace alrededor de 2 meses

No me acerques @Flaneta a ver si voy a recibir yo en un descuido, que tú atraes la tormenta

numerosliterarios
Rango8 Nivel 38
hace alrededor de 2 meses

Lo tengo q repasar mañana en el ordenador. Se me ha borrado tres veces del móvil, así de mal ha quedado 😡

Don_Diego
Rango13 Nivel 64
hace alrededor de 2 meses

Ya me adentro al tema.

Kobbe
Rango10 Nivel 47
hace alrededor de 1 mes

De primeras habia leido "calzoncillos" ... Me parecia más original


#2

Febe observaba la mar desde la ventana. Estaba hermosa, de ese azul puro y brillante reflejo del cielo de verano. Una pequeña brisa soplaba juguetona con el agua formando pequeñas olas llenas de espuma.
El Sol estaba descendiendo, anunciando el final del día y dibujando en el cielo un pachwork de colores.

- Madre, la mar está perfecta para ir a pescar. Voy a salir.

- Hija se prudente y no vayas muy lejos. Su madre tenía un presentimiento que le retorcía el estómago como cuando su esposo marchó para no volver.

Febe llenó de aceite unos farolillos, preparó con habilidad las mechas y las colocó una a una.

- Toma hija algo de alimento, la noche es larga.

Y se despidieron dándose un beso en la mejilla.

Febe se dirigió a la playa donde estaba su barquita. Metió los farolillos y el hatillo dentro y la empujó por popa hasta llegar al agua. Cuando tenía suficiente fondo para no encallar, se subió.
Levantó el pequeño mástil e izó la vela triangular atándola a babor y a estribor.
La tela se infló por el viento y comenzó a mover la barca suavemente.
Febe tenia sus toscos ropajes de algodón empapados, ya los secaria el calor.

Cuando a penas quedaba claridad en el cielo, encendió los farolillos con un rudimentario mechero de piedras.
Los pececillos atraídos por la luz, comenzaban a asomar a la superficie.
Cogió la red y como un manto, la extendió sobre el mar.

En unas horas, tenía las cestas llenas de anchoas relucientes que coleteaban en un intento de coger una bocanada de aire.

Miró al cielo estrellado y murmuró:

Hace alrededor de 2 meses

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Don_Diego
Rango13 Nivel 64
hace alrededor de 2 meses

Febe llenó
preparó
Toma hija algo de alimento. La noche es larga
Metió los farolillos y el hatillo
atándola
tenía
empapados. Ya los secaría el calor.
Cuando apenas* quedaban rayos de luz
imagino que los pececillos comenzaban a asomarse en lugar de asomar.

Disculpe el enorme atrevimiento. Si lo que hago le disgusta de algún modo, dígamelo. Ah, y si alguien me corrige a lo que hice, hágalo.

numerosliterarios
Rango8 Nivel 38
hace alrededor de 2 meses

@don_diego, gracias no es atrevimiento. Desde el móvil es muy difícil escribir correctamente. La aplicación es limitada y cuesta mucho. Como he dicho voy a volver a repasarlo luego porque no estoy contenta pero no quería tener q empezar de nuevo y la he publicado


#3

- Seguro que estás orgulloso de mi, padre.

Hizo girar la embarcación para volver a tierra pero la mar comenzó a agitarse.

- ¡Deja de revolver Poseidón! Gritó.

Se levantó una galerna. El viento soplaba con fuerza. Febe, asustada y nerviosa, arrió la vela y plegó el mástil.
Una fuerte ola volcó el barco cual cascara de nuez.
Ella quedó inconsciente y comenzó a descender hacia el abismo del océano. Sus objetos caían a su alrededor creando una imagen dantesca.
De repente, de la nada, apareció una ninfa del mar. Cogió a Febe, juntó sus labios con su boca y le inyectó aire. Después la llevó nadando hasta la playa.
Una vez allí, le volvió a dar aire.
Febe despertó.

- Aparta, ¿quién eres?
- ¿Así tratas a quién te acaba de salvar, humana? Soy Rodo hija de Poseidón y de Afrodita.
- Esa galerna no era normal, el cielo estaba limpio.
- La ha provocado mi hermano Tritón, te ha visto pescando y se ha enamorado de ti.
Si no fuera por mi, ahora estarías en el fondo del mar siendo su esposa.

Las lágrimas comenzaron a brotar de los enormes y verdes ojos de Rodo.
- No quiero que te pase como a mí. Mi padre me ha prometido con Helios y yo no quiero.

Febe contemplaba a Rodo. Su blanquecina piel estaba cosida de diminutas y plateadas escamas que reflejaban la luz del amanecer del sol y sus largos cabellos esmeralda cubrían sus pechos. Aquel ser era demasiado maravilloso para ser real.

Hace alrededor de 2 meses

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Don_Diego
Rango13 Nivel 64
hace alrededor de 2 meses

Deja de revolver Poseidón -Gritó.
Febe arrió
mástil
volcó
De nada apareció cuna ninfa del mar. Esa parte no la entiendo.
Bueno aquí paro, no me vaya a ganar enojo de su parte. Solo una cosa más, le pido abra y cierre los signos de interrogación.


#4

- Me has dicho que tu madre es Afrodita, ¿no?
...
Rodo se sumergió de nuevo y se dirigió al palacio dorado en el fondo del mar. Aprovechó que su madre andaría por ahí seduciendo algún alma perdida para entrar en su habitación y cogerle el cinturón mágico.
Después fue en busca de Tritón.
Tritón era un sireno conocido entre las jovencitas por ser muy atractivo pero no le acompañaba la inteligencia.

- Tritón, se dónde está la pescadora. Yo la he salvado hoy.

- ¿Por qué has hecho eso?¡ Maldita! ¡La quería para mí! ¡Llévame dónde esté ahora!

- Tritón, tengo un plan para que quede prendida de ti, mira, el cinturón de mi madre.

- ¿El de Afrodita? ¡Vamos!

Le llevó a la playa y le hizo prometer que no se lo pondría hasta que ella se marchara pues ese cinturón tenía el poder de enamorar al que se encontrara a su paso. Después, sólo tenía que buscar a Febe por la isla para embrujarla.

Mientras Tritón se estaba poniendo el cinturón, el ocaso aparecía en el cielo tiñendo todo de naranja.
Como era habitual a esas horas, apareció Helios dando un paseo por el colorido firmamento hasta el mar. Montado en su carruaje tirado por toros de fuego se le veía poderoso y atractivo.
Al ver a Tritón, el maleficio comenzó a funcionar y descendió ávidamente a la costa con la intención de poseer al sireno que le había hechizado.

Dios y titán pelearon a muerte, terminando ambos tendidos inertes en la arena.

Febe y Rodo salieron de sus escondites y se abrazaron efusivamente.

- Gracias Febe. Ahora soy libre.
Te he traído esto de palacio. Es un trozo de tela de la que usa mi padre para vestirse. Si la usas de vela jamás volverás a naufragar.

- Febe le sonrió. Estaba cautivaba por la sirena.

- No era necesario que le robaras eso al dios.
Rozó su deslumbrante cara con los dedos, y los descendió hasta la mandíbula. Tomándola sosegadamente por el cuello, la trajo hasta su cuerpo y la besó.

- Ahora las dos somos libres.

Bañate en mis ojos que se joda el mar que quiere mecerte a su antojo
Si no somos nadie a nadie va a encontrar
Y si a las heridas quiere echarles sal sólo va a encontrarse cerrojos y las cicatrices de la soledad.

Marea. Que se joda el viento

Hace alrededor de 2 meses

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Don_Diego
Rango13 Nivel 64
hace alrededor de 2 meses

Bueno... Me gusto la primera parte; mucho. Luego, lo demás, ya va tomando caminos ajenos a lo gustos míos. Bueno, tema aparte. Y en la ultima caja, se nota lo que quieres denotar.