CecilTheRock_2000
Rango8 Nivel 36 (2595 ptos) | Poeta maldito
#1

-Vamos, Yani, no seas exagerada. Mira si alguien te va a hablar desde el sótano, ¿Querés ver?- fue su madre, muy poco paciente a abrir la puerta del mismo, lo que encontró fue la oscuridad, penetrante en sus pupilas y terrorífica con tan solo afrontarla.
... Dos semanas antes...
Desempaca las maletas, pisa por primera vez la tierra pampeana, el aire fresco a ella no le bastaba, era una chica de 14 años que solo le interesaba huir de su madre, la "antipática".
Terminada su labor, se recuesta en el suelo sucio y arenoso. Observa con anhelo a sus dos hermanas, quienes según ella; eran pequeñas carmelitas descalzas. Luca, de 13 años, tan dulce y sensible, le daba lo mismo estar en Buenos Aires que en ese pequeño terrenito alquilado solo para sus vacaciones, mientras que Cokita, demandante e hiperactiva (des afortunadamente) no dejaba ningún rincón sin explorar de la vieja casa, era su selva y ella Tarzán, sin ningún deseo de volver a preescolar.
Da a parar en la sala principal y encuentra un cuadro muy perturbador. Una mujer pálida en el desierto ya sin vida amamantando a su bebé...BUUM!!!

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AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace más de 3 años

De niño también me daban miedo los sótanos y las buhardillas oscuras.


#2

...BUM!!! es empujada ante una fuerza desconocida, entre sus hombros, siente una par de tentáculos escurridizos que fluyen por toda su espalda, casi termina su frente contra la fría, hostil y oscura noche del retrato. En tanto a lo audible un grito sumamente agudo le pone los pelos de punta, haciéndola temblar, castañetear y bruxar sus caninos. Voltea desesperada.
-...Claudia!!! Nena, casi me infartas!!!- dijo en tono entre gracioso y afrentador.
-¿De verdad que si? Jijiji...- reía en sus adentros tapándose la boca como si estuviese tramando algo.
Reexaminó la pintura tratando de decodificar algún significado oculto, como un mensaje subliminal, pero el morbo la hizo dar media vuelta.
-Hola linda, ¿Qué estabas haciendo?- dice con ternura su madre mientras amasaba, haciendo un intento de pizza- ¿Por qué gritaste?- preguntó con una sonrisa.
-Yo no fui, fue Coki... estaba jugando...- ocultó sus pulgares y pronunció en tono bajo.

#3

-Luca ¿Me decís la hora?- era tarde, la angustiaba el anochecer, sentía un terrible vacío al encontrarse parada, estática inmobil, improductiva.
-...¡La hora, hermosa!- en tono irónico. Detrás de la ventaba, admiraba al sol sin cuidar sus ojos, como descendía con su amarilloso blanco, sus rayos aclamando, un fin, el fin del espectáculo, mientras que se aclamaba del celeste al azul negruzco un nuevo tiempo... llena de tranquilidad y satisfecha tan solo de aprovechar del disfrute de la naturaleza. Cualidad que no todos poseen, en especial los que viven urbanamente, entre los suburbios.
Frustrada del sentido del humor de su hermana, se dirige al sótano donde aun nadie había entrado ni colocado sus pertenencias. Baja escalón por escalón, siente como rechina la madera, polvorienta y con huecos; fruto de las termitas y del abandono hogareño. La oscuridad la aterra, pero la hipnotiza algo tremendamente importante en su vida... una guitarra, la cual tiene una razón de ser, formando parte de su infancia destrozada por ese pedazo de madera, y también explica ciertas fobias.
Recuerda esas notas, las poliritmias estaban espantosamente clavadas en la materia gris, hace diez años atrás. Subía al cuarto de su madre, creyendo que era ella la que interpretaba tal melodía, pero no... las cuerdas se movían solas! con la voz de una muchacha sin silueta, sin sombra y sin respiración, que decía llamarse Salgo. Fuertemente tentada, escuchó y vio fijamente aquel tipo de magia poco confiable, hasta que un disminuyendo y realentando concluyeran todo, hasta que finalmente el silencio inundó sus oídos, aunque fuese por un momento, sintiéndose tranquila... ESTALLA EN PEDAZOS! los clavijeros, la madera, el mango, y las cuerdas una de ellas dejándole una terrible y dolorosa cicatriz en su mano derecha.
En un abrir y cerrar de ojos, su subconsciente le advirtió que saliera de ahí, temiendo que se repitiera la historia. Obedeció a sus instintos, dio dos pasos para atrás y sintió un leve cosquilleo en su espalda... además de las idénticas poliritmias de la guitarra. Su respiración se volvió nula imposibilitándola a gritar, apenas corriendo con todas sus fuerzas.
Se encerró en su cuarto a llorar. Sin embargo sus hermanas curiosas fueron a socorrer su sufrimiento con rapidez. Le hicieron mimos y la abrazaron, pero lo único que dijo fue.
-Solo estoy deprimida, nada del otro mundo...

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace casi 4 años

¡Como para no leerlo!
Excelente suspenso, sigue escribiendo que me gusta leerte.


#4

Supuso que nadie le creería, ni siquiera su propia madre, puesto que ya habían ocurrido ciertos episodios así desde que tiene memoria, pero nunca hicieron nada al respecto, solo tomarlo como un juego de niños. Sinceramente no confiaba en ella y no se disponía a volver a ser tomada como objeto de burla.
Pasaron los días y los acontecimientos secaron, el último fue un susurro no muy macabro ni pavoroso, más bien cálido, es más, al principio no se dio cuenta, luego supo del retorno de Salgo, pero esta vez con una advertencia, algo que "le serviría" para el futuro cercano:
-Te he estado buscando, y ahora que te encontré; haremos un pacto. El silencio será tu aliado y la verdad tu enemigo, pues si escapa de tu melodiosa voz solo una palabra de esto, volveré y tu alma me pertenecerá...PARA SIEMPRE. Nos vemos...

#5

En una laberinto sin fin, encontraba pasadizos y sobre todo... paredes. La noche y la neblina volvían de ese lugar un ambiente desesperante y solitario. La frase se repetía una y mil veces, repercutiendo por los muros:
-El fin está cerca, vendrá por ti... no podrás evitarlo.
Espantada corría, tropezaba y volvía a levantarse, sus piernas por cada paso que daba se debilitaban más imposibilitándola a huir, como si aquella enredadera la obligara a quedarse atrapada, como si tuviese vida propia.
Sus cabellos se vieron enredados en unas ramas, trató de safarse pero era demasiado tarde, aquella planta inofensiva se convirtió en un gentío en peligro, desangrados tratando de apropiarse de su cuerpo. Sus brazos extendiéndose hacia el exterior incitaban a la pobre chica a pertenecer a cierta entidad, y llevarla al inframundo. Le dejaban marcas en sus manos y entre ellos aparecía salgo mucho más fuerte que aquella terrorífica muchedumbre arrastrándola hacia el centro del muro, haciéndola desaparecer de la faz de la tierra.
Abrió los ojos y un grito desgarrador soltó, despertando a las otras niñas...

#6

Ya no podía contenerlo... decidió salir de aquella casa. Tomó lo primero que encontró, como una linterna para alumbrarle el camino y emprendió su viaje hacia el territorio desconocido. Eran las 5 de la mañana pero ni un rayo se asomaba; es así cuando el viento fresco ataca con todo a los cuerpos que madrugan. En lo más recóndito de su mente se preguntaba por qué los demás no podían ver lo que ella, un terrible resentimiento e ira hizo que volteara a ver su brazo y lo que se encontró la hizo estallar en llanto... aquellas marcas realmente le habían sido impuestas por todas esas almas en pena.

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace casi 4 años

Sigue con la 7, la espero para leerla.


#7

Eran las doce del mediodía, ¿quién iba a imaginar que algo sucedería a estas horas? pues esta muy equivocado querido lector.
-Yani, haceme el favor de guardar esto- llevaba consigo una caja llena de muñecas viejas, desgastadas y empolvadas cuya mueca no era de su agrado- podes o voy yo- incitaba a su hija a bajar a aquel oscuro lugar donde ni siquiera llegaba la luz a esas horas del día. Su cabeza se dirigía irritante hacia aquel lugar.
-Si, ma...- obediente toma aquella caja pesada y va a pasos amedrentados.
Bajó las escaleras cuidadosamente... aunque eso no bastó para que una vez más el peligro acechara su alma. Un paso en falso hizo debilitar su tobillo y caer rápidamente al suelo sin recurrir a ni un escalón más. Su descenso fue doloroso haciendo salir de lo más profundo de ella una lágrima silenciosa.
-¿Pasa algo, Yani?...- escucha a su madre desde allá arriba.
Seca sus lágrimas queriendo decirle que si, que realmente estaba muy penada y angustiada, pero en vez de eso...
-No mama, estoy bien- refunfuñaba en sus adentros.

Hace más de 3 años

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#8

Levanta aquella caja ya despedazada por el incidente e intenta limpiar a las sucias y tenebrosas muñecas, el terror se apodera de ella con tan solo ver sus ojos verdosos rajados incitándola a un mal presentimiento. una confusa mezcla de sentimientos se apoderan de ella haciéndola dudar incluso de si saldría de allí con vida.
Voltea en menos de un centésimo, la nada absoluta se volvía presente haciendo del lugar una tranquilidad y silencio de quienes no se fiaba. Volvió sus ojos a la muñeca y vio que esta sonreía un tanto más cínica y perturbadora, ya se sabía lo que estaba por ocurrir. La soltó deliberadamente destrozándose esta en cientos de pedazos, no había tiempo para gritos, llantos o lamentos, debía huir antes de que Salgo se lo impidiera, o eso pensaba ella... ni siquiera fue capaz de dar el segundo paso cuando sintió una respiración, frente a frente, le estaba hablando a su perdición.
-Quedas advertida; si vuelves a pisar este lugar te destrozaré en pedazos como lo hice con ella- un fuerte viento incluso peor que el de un huracán una fuerza maligna la obligaba a caer al suelo, justo al lado de aquella muñeca. Los trozos que llegó a distinguir en su escasa vista fueron los de su boca, allí entonces reflexionó y creyó que ya sería tiempo de hablar... lo único que no recordó, es que si lo hacía... SU ALMA LE PERTENECERÍA.

Hace más de 3 años

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#9

Creyéndolo el momento oportuno; se levantó bruscamente y salió a la luz envuelta en lágrimas.
Su madre y hermanas aparecieron en escena a socorrerla.
-¿Qué pasó? decime de una vez ya no puede ser que estés actuando tan raro desde que llegamos acá, ¿qué sucedió allá abajo?.
Dudaba y creía fervientemente que si decía la verdad todo se solucionaría.
-... mami... es... !Es Salgo, mamá¡ si es aquel espectro del que te hablé cuando tenía la edad de Coki...-estalló en llanto y buscó consuelo en los brazos de su madre.
Las niñas sin saber de aquel incidente despertaron curiosidad. Luca no tardó en alborotarse.
-¿Qué pasó cuando tenías la edad de Coki?- su rostro rojo como un tomate exigía una respuesta difícil de formular de forma que entendiera.
Una simple mirada de tristeza y desesperanza lo decía todo. Su madre tampoco pudo decir ni media palabra puesto que sería echar más carbón al fuego.
-Se que esto es nuevo para voz, pero no tengas miedo, saldremos de esto... no existen los monstruos, nena...-su madre no captó bien el mensaje.
-!No mamá, es que si existen! Me atacaron, !¿no lo ves?!-muestra aquellas marcas que le hicieron las almas en pena, las cuales desaparecieron- pero... tienen que estar en mi condenado brazo, las sentí, esos espíritus me...-susurraba en sus adentros.
Los ojos de su madre llenos de angustia y decepción, inundados de dolor miraban al suelo sin querer enfrentar la verdad. Se levanto y se dirigió al sótano para comprobar lo dicho. Su hija mayor la seguía tratando de evitar la muerte de su madre, la más preciada.
-No vayas, te asesinará- trataba de detenerla tomándola de la manga de su saco pero era inútil, la terca iba justo al camino trazado por el destino.
-Vamos, Yani, no seas exagerada. Mira si alguien te va a hablar desde el sótano, ¿Querés ver?- fue su madre, muy poco paciente a abrir la puerta del mismo, lo que encontró fue la oscuridad, penetrante en sus pupilas y terrorífica con tan solo afrontarla.

Hace más de 3 años

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#10

Es cuando la niña recapacitó y supo que su verdadero problema era el de pensar que dirían de ella, ese era el porqué de su silencio, y si creerían en ella o su versión sería la descartada el resto de su vida, es por eso que decidió comprobarlo y entrar ella primero para demostrarle que decía la verdad.
-... no madre, observa vos lo que me obligas a hacer...- empuja a su madre un paso hacia atrás para entrar ella primero.
Su familia presencia la aparición de una gruesa capa de humo esparcirse por el cuerpo de Yanina, y ella aceptando su destino, aquel que no fue trazado por ella, ni por sus hermanas, ni siquiera por salgo... sino por su madre. La intensa neblina puso en ceguera total a las chicas, durando este tan solo segundos, hasta que desaparecieron y la nada volvió a reinar en ese oscuro y desgarrador lugar, esta vez para siempre.
Se percataron de lo ocurrido y no la mujer no hizo más que revolcarse en el suelo por ese ser tan preciado al que acabó de perder por su arrogancia, las hijas que le quedaban la abrazaron y consolaron mucho más de lo que ella podría haberlo echo con ellas, y también se alejaron lo más pronto posible, antes de ser vistas por aquel ende maligno...no vaya a ser que ellas también desaparecieran de la faz de la tierra.

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