monjedelapaz
Rango12 Nivel 55 (9128 ptos) | Ensayista de éxito
#1

A María, Gonzalo y Tete.
A Beatriz Galindo, «La Latina» (1465-1535)

«Posside sapientiam, quia auro melior est».
«Poseer sabiduría, es mejor que poseer oro».

Salamanca, 23 de mayo de 1965
María y Gonzalo se dirigían, como de costumbre, a su diario quehacer en el colegio. La bella capital del Tormes era perfecta en sus dimensiones para poblar su paisaje urbano con el feliz y matinal trasiego de jóvenes viandantes, rumbo a sus respectivos centros de enseñanza.
Aquél día era distinto. La actividad extraescolar programada les haría pasar más tiempo juntos, porque todas las clases iban a compartir la visita.
—Antiguo palacio urbano de … —ensayó Gonzalo, con sus 6 años llenos de traviesa curiosidad.
—La «Casa de las Conchas» —le asistió sonriente María.
A sus 8 años, la mayor de la familia Téllez Tebaida ya distinguía prístina su pasión por la literatura. Y tenía en el pequeño Gonzalo a su primer y más fiel escuchador.
Aquel día era especial por un motivo añadido. El colegio había dedicado el curso entero a celebrar los 500 años del nacimiento de Beatriz Galindo, que daba nombre al centro.

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monjedelapaz
Rango12 Nivel 55
hace casi 4 años

Hoy, 23 de noviembre de 2015, es el día idóneo para abrir este humilde relato, en homenaje a Beatriz Galindo (Salamanca c. 1465-Madrid, 23 de noviembre de 1535), pionera en en mundo de la cultura. Amiga y consejera de Isabel I de Castilla y preceptora de los hijos de los Reyes Católicos.
A los 15 años hablaba latín con fluidez. Su mentor fue Antonio de Nebrija.
Esta ilustre humanista fue una de las mujeres más cultas de su tiempo. Católica convencida, mantuvo a lo largo de su existencia una profunda religiosidad de la que siempre hizo gala.
El relato está dedicado especialmente a María, Gonzalo y @Tete.
¡Un abrazo desde dos épocas!
:-)

Tete
Rango13 Nivel 61
hace casi 4 años

¡ @monjedelapaz has conseguido emocionarme!, no se qué decir. Precioso el gesto. Mi hijo que tiene seis años lo ha estado leyendo conmigo y aunque no es capaz de entender mucho, si que lee su nombre en el texto y se pone muy contento. Está aquí a mi lado y quiere decirte algo:
hola soi Gonzalo me gusta tucuento gracias monjedelapaz. un beso Gonzalo.

monjedelapaz
Rango12 Nivel 55
hace casi 4 años

¡Hola @Tete! Soy yo el que se emociona con tu emoción.
El Señor me ha señalado la fecha para estrenar el relato. ¡Tenía que ser hoy!
Y lo he hecho sin tener nada más escrito. Me he fiado de Él. Al conocer los datos de la biografía de Beatriz, la fecha me ha "hablado": hoy es el día de haceros este pequeño regalo.
Y, además, en la página que uso para buscar las fotos de uso libre, me ha aparecido entre los primeros resultados la foto con el lápiz (¡amarillo!) y las gafas. En 5 minutos. ¡Providencial!
Y ahora, con tu permiso de mamá ...
¡Hoooola Gonzalo! ¡Qué alegría me has dado! Te doy las gracias por ayudarme a escribir este cuento. Dime, cuando puedas, cuántos años tiene María. ¿Vale? Te mando un beso yo también, y te voy a decir una cosa:
Aquí, en esta libreta rara que sale en el ordenador, en la que mamá y yo escribimos cuentos, me llamo "monjedelapaz". Me llamo así porque es lo que soy, un monje. Mamá te lo explicará mejor.
Pero mi nombre nombre es Lázaro, como el amigo de Jesús. Eso quiero ser para ti y para María, un amigo o un tito, Tito Lázaro, si te parece bien.
Bueno, el cuento acaba de empezar. Poco a poco os lo iré contando aquí, y mamá os lo leerá. ¿Vale?
Y ahora le pido a mamá que me preste su mano para que te llegue mi pequeña cosquilla. Te la quiero hacer en la frente, en forma de cruz. ¿Ya? Bien.
Esa cosquilla —¿y si la llamamos "cruzquilla"?— es mi pequeña bendición. Pásasela a María, porfi.
Os quiero :-)

Flaneta
Rango11 Nivel 52
hace casi 4 años

Jeje, intuía que no era facha, que su tonsura era de verdadera santidad. El relato un H4 (con brotes verdes): no soy su público; los comentarios me emocionaron mucho más y sin duda merecen otro corazoncito.

argonautamike
Rango6 Nivel 28
hace casi 4 años

A partir de enero 2016 pretendo realizar una tertulia de escritores en Madrid capital con el propósito de aprovecharnos de los comentarios y sugerencias que formulen los participantes sobre el relato de cada uno haya leído. Por ello te invito a que participes en la propuesta y/o que informes de la actividad a personas de tu entorno que muestren interés por la escritura.


#2

Salamanca, 23 de mayo de 1477
Residencia de la hidalga familia Galindo

—Entonces, ¿os complace el regalo, hija mía?
Inclinándose paternalmente hacia la menuda Beatriz, la pequeña de entre sus hijos, se interesó su padre, Don Gaspar. En su duodécimo cumpleaños, la joven había recibido el mejor de los regalos para su espíritu despierto y vivaz: una edición bilingüe, castellana y latina, de la Metafísica de Aristóteles.
—Padre mío, ya sabéis lo inclinada que me siento a las palabras —acertó a decir con emoción Beatriz—. Pues bien, acaece que no me asisten ahora para agradeceros tanta bondad.
Por toda palabra, la niña se abrazó conmovida a su padre. Doña Teresa, la madre, fue la encargada de avivar el calor del momento:
—Hay algo más, hija. Mirad dentro del libro.
Reunidos en pie en el sencillo salón de la casa, revestida de libros y estantes de cuidada madera castellana, casi escuchaban el galope del corazón de Beatriz al desplegar el pergamino.

«Muy querida Beatriz Galindo:
Es para mí motivo de honra y regocijo invitaros a mi casa en el día de mañana, para conversar con vos sobre una feliz noticia. Este libro os la anticipa.
Estoy dispuesto a avalar vuestro ingreso, cuando Dios lo disponga y vuestra edad lo aconseje, en la venerable Universidad de Salamanca.
Sabedor de vuestra capacidad y amor por las letras, estimo que para la Salmantina será de gran beneficio contar con vos, y para vos la oportunidad de entablar aún mejor amistad con el saber, especialmente con la lengua latina. Ya veis que Aristóteles ansía compartir su ciencia con vos en lengua tan áurea.
Mañana, si me lo permitís, os comunicaré la segunda parte de mi pensamiento respecto a vos. Tiene que ver con una obra que llevo en danza desde hace tiempo y para la que deseo haceros una pertinente consulta.
Quedad con Dios, el Verbo que alienta los nuestros.
Maese Elio Antonio de Nebrija».

—¡Dios sea bendito! —brincábanle con regocijo las palabras—. ¡El profesor Nebrija en persona!
—Sí, hija mía, y os anticipo que otro docto amigo va a estar presente: mi amigo Don Rodrigo Maldonado, maestro en leyes en la Salmantina —epilogó Don Gaspar—. He sabido que acaricia un sueño. Bien sabéis que, como caballero de la Orden de Santiago, promueve las peregrinaciones a Compostela. Ha pensado edificar una casa noble que haga de albergue en la ruta y, a la vez, de palacio urbano. Pretende incluir en alguna parte del edificio una evocación a la "vieira" del peregrino.
La joven había ido bebiendo aquestas palabras de su padre y, a la vez, destilando con tino de entre ellas un nombre:
—Podría llamarla tal vez… «La Casa de las Conchas».
—¡Qué cosas tenéis, Beatriz! —sonrió su madre, acariciando en su mente la ocurrencia.

monjedelapaz
Rango12 Nivel 55
hace casi 4 años

¡Hola de nuevo @Tete! Te pido disculpas, porque lo que se formó en mi mente como un "cuento" se ha ido convirtiendo en algo más complejo para los niños.
He pensado la posibilidad de escribir —ya sea al mismo tiempo, antes o después— la versión "cuento" de este relato, adaptándolo al lenguaje de los niños. Tú eres la experta en eso. También tengo otra semilla de cuento en la maceta.
De todas maneras, la historia está dedicada a vosotros, sea cual sea el lenguaje que use, y es relato siamés de "Lapifeliz".
Siempre cuento contigo como "traductora" para los niños. Ya me dices.
:-):-):-)

monjedelapaz
Rango12 Nivel 55
hace casi 4 años

Me emocionas y me emociona, @Charlie_GTP, que me llames pacificador. Es mi oficio, ciertamente, pero a veces me he preguntado si me falta un poco de "ceño fruncido" en momentos concretos, como el tiempo del spam.
Lo cierto es que me ha dado una gran alegría, por ejemplo, el comentario de Flaneta a la primera caja. Que le haya emocionado mi comentario es para mí un gran regalo.
Yo soy así, así me ha hecho el Señor, creo en el poder de la ternura y el humor sanos.
Envuelto en el abrazo de requetevuelta te digo que cuando descubrí a estos dos personajes —Beatriz Galindo y Elio Antonio de Nebrija— me fascinaron, y he puesto manos a la obra en un relato menos convencional, con ellos al frente. Incluso me he atrevido con una suerte de castellano antiguo que, confío, no quede demasiado barroco. Ya me dices tú si te parece tal.
Sí, el Concurso debe ir dejando paso a la normalidad literaria. Yo también he recibido tu nuevo pergamino con ganas de leerte.
¡Abrazo "chillao", amigo entrañable!
:-)


#3

Salamanca, 23 de mayo de 1965
Los niños fueron recorriendo las diversas estancias con una mezcla de respeto reverencial y gotas de travesura. Aunque toda la Ciudad del Tormes es un poema en piedra, la Casa de las Conchas extiende su “rima” más allá de la geometría que identifica sus fachadas, leyenda urbana incluida.
—Entramos en una sala muy especial, niños —advirtió la profesora—. Escuchad bien lo que la señorita os va a explicar.
El vigamen del techo mostraba la huella inequívoca de la delicadeza de gubias y formones. El pequeño y vivaz Gonzalo admiró los relieves florales que lucían en las dos caras de las vigas de teca, y se preguntó lo que a los adultos quizá ya no les asombra:
—Señorita, las vigas del techo, ¿fueron lijadas antes o después de subirlas? —su natural curiosidad le había hecho pensar en voz alta.
—Pues… antes, ¡claro! —sonrió ante el fresco interés del niño—. La madera pesa mucho más que los tesoros que guarda este lugar. Se llama "Sala de las Plumas”, porque custodia todas las que Antonio de Nebrija usó para escribir gran parte de sus obras.
Los ojos de los veinte niños descubrieron fácilmente las vitrinas pobladas de expositores y vasos de cerámica. En todas ellas reposaban plumas de ganso de algodonosa factura, cuya punta delataba el paso de la tinta azulada, gris o negra que había regado tantos pergaminos venerables.
María tocó el codo de su hermano, llamando su atención sobre el último expositor. No estaba dentro de la vitrina, sino sobre una bella mesa de caoba. Una de las plumas tenía la punta inmaculadamente blanca, como recién donada por el ave. Se acercaron, aprovechando una breve pausa en la explicación. María se quitó las gafas para frotarse levemente el entrecejo.
—¡Mira Gonza! Por el cañón de estas plumas han pasado miles de palabras. ¿Te imaginas? ¡Qué bonito sería verlas nacer al pergamino!
Pero el menor de los Téllez Tebaida estaba mirando a su inseparable lápiz de cedro, ya corregido de su precoz hábito de pintar en las paredes. «Tú tienes todas las palabras dentro de la mina, lapicito», reflexionó. «Seguro que querrás compartirlas con estas viejas plumas y, sobre todo, con esta pobrecilla que está sin estrenar».
Gonzalo depositaba su lápiz junto a las plumas justo cuando escuchaban el aviso.
—¡Niños, seguimos el recorrido!
En la premura del momento, María recuperó sus gafas —las había dejado sobre la mesa de caoba— y salieron con el grupo.
Una vez completado el recorrido y devorados los bocadillos en forma de concha, gentileza de la Casa, se aproximaron a la puerta de salida. Fue entonces cuando Gonzalo recordó a su amigo el lápiz.
—¡María, tenemos que ir a buscarlo!
La niña, acostumbrada a velar por su incansable hermanito, le tomó de la mano. Corrieron sus piernas y su mente, para recordar la ruta hacia la Sala de las Plumas. Como todas las puertas eran similares, María se puso las gafas.
—¡Gonza, aquí pasa algo raro! Veo letreros que indican el camino, pero no están en las paredes, sino en el aire. ¡Las palabras están flotando!
Llegaron a la Sala. Casi sin resuello, Gonzalo rescató feliz a su lápiz, mientras a María le dio un vuelco el corazón al reconocer sus gafas sobre la mesa de caoba. Las que llevaba puestas eran otras, aunque muy parecidas.
Su hermano tenía junto a sí, moviéndose como una suave ola de mar, una frase de cinco palabras, una coma y tres puntos suspensivos:
—«Venid, os indico el camino… »

monjedelapaz
Rango12 Nivel 55
hace casi 4 años

¡Hola @Tete, María y Gonzalo!
Feliz año nuevo de todo corazón. Os lo digo con este pequeño regalo de Navidad: la continuación de este relato inspirado y dedicado a vosotros.
El relato del Concurso me ha tenido ocupado, por eso no había continuado con este. ¡Ahora sí! Aún falta mucho, pero v adelante... con vosotros.
¡Os abrazo!
:-)

Tete
Rango13 Nivel 61
hace casi 4 años

Feliz año a ti también. Recibimos tu abrazo y te lo devolvemos lleno de amor.Gracias por tu hermosísimo relato, es una maravilla. Voy a buscarte en el concurso a seguir disfrutando de ese arte lleno de amor que desprendes.

monjedelapaz
Rango12 Nivel 55
hace casi 4 años

¡Otro abrazo para toda la familia de parte de toda la familia del monasterio!
He corregido la edad de "María" —tenía 12, ahora tiene 8 años— para que corresponda a la tuya, pequeña poetisa @Tete María. Sigue escribiendo, cuando digan los papás. Estoy seguro de que eres las más joven de entre todos los escritores de esta enorme Ciudad Sttorybox. ¡Somos 40.000!
Gracias de nuevo, querida @Tete. Sois corazón de Andalucía. Mira: Anda-Luz-ía.
:-)