EljovenQuevedo
Rango7 Nivel 34 (2199 ptos) | Autor novel
#1

Las ambulancias se escuchaban lejanas desde hace un minuto, son como una bruma pegajosa interesada, de la que deseamos olvidarnos. Pronto pasarán por delante del ventanal oro de la cafetería donde Laura y yo estamos leyendo un artículo de mercados financieros y avaricia por el dinero. A fin de cuentas al notar los peligros, sólo importa conservar tus ventajas en la vida, por eso tragamos con las injusticias que vemos o hacemos nosotros mismos durante ella.

Laura era la muchacha imagen-perfecta de mi juventud en la universidad, contaba su físico: morena azabache, con dos ojos negros enormes en un perfecto óvalo enmarcado por la melena brillante. Espigada y con el mejor trasero de toda la facultad dentro de unos Levis Strauss durante mucho tiempo, y medio despierto en la cama era el mejor trasero; también tenía los modales de chica con clase y aire de permanencia muy natural. Defectos (no podía ser perfecta) poco voluptuosa en sus tetas, aunque bonitas, y amiga de los materialistas y demasiado recatada en su trato con los demás, excepto si tenías mucho dinero.

Nos conocimos en el estreno

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EljovenQuevedo
Rango7 Nivel 34
hace alrededor de 5 años

Gracias aquellos a los que les ha gustado este comienzo. Y también a los que lo han leído.


#2

Nos conocimos en el estreno de una obra de teatro. Ella había entrado en la compañía amater de la facultad de medicina. Hacía de Julieta y su transformación de exitosa estudiante de economía a enamorada capuleta resultó muy convincente. Saludé a la antigua novia de un íntimo en la obra, y ella recordó con desdén que era compañero suyo en la facultad y me saludó; a partir de entonces me trato en su círculo escogido de pasillo e intermedio de clase. Era comedida en casi todo, cumplía con su deber como un reloj suizo original, eficaz y abnegada para el estudio y siempre pensando en una meta que la diera un estatus alto en la vida. Llegamos a intimar sin demasiada pasión, le resultaba yo un personaje raro; dirigía una revista de literatura y escribía poesía casi compulsivamente, ella se ofreció a pasarme muchos de aquellos poemas a máquina. ¿Por qué perdió tanto tiempo con cientos de hojas de sentimental poesía? No lo sé, siempre intercambiábamos los versos en algún café entre semana, nunca hablaba de sus regiones interiores, tampoco hacia referencias directas a los poemas, sólo una vez me dijo que aquello la relajaba de tanto estudio y estar pendiente de superarse en la vida. O Tal vez sospechaba que alguno hablaba de su piel color de nuez, y las miradas ausentes de mis musas femeninas al sortear un obstáculo delatasen pistas. Nunca me atreví a luchar por aquel amor platónico; tantos poemas escritos por una cara los conservo aun para escribir por la otra. Principio de economía o lección del poeta que se hiere con su autocrítica.

Después el tiempo se encargó de ir buscándonos a cada uno un sitio. Yo seguí mandándole la revista y algunas de mis publicaciones y ella me dijo una vez que si me hacía famoso y rico alguna vez, tenía que firmarle mis obras para venderlas. Nada más acabar la carrera entró a trabajar por la puerta principal de una auditoria de nombre inglés compuesto muy reputada. Volvimos a cruzarnos, yo buscando trabajo y ella cobrando dietas hasta por cerrar las carpetas, merecidas gratificaciones, porque la profesión proclamaba que era uno de los más fríos auditores de la provincia, y además trabajaba sin ni siquiera un buen descanso cristiano. Nos sonreímos al vernos...

Hace alrededor de 5 años

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#3

Nos sonreímos al vernos como si tuviéramos diecinueve años todavía, al coincidir sentados juntos en una larga mesa de caoba, en la sede autonómica de una consultoría propiedad de un banco. Por una parte habían contestado amablemente a mi petición de empleo, pero por otra han decidido que en mi entrevista sude la sangre de un condenado frente a todo el equipo de la consultoría. Los peores eran los directores de fondos de pensiones y fondos de renta variable apalancados en mercados de futuros, parecen una copia de banqueros soberbios, engominados, amables como Alcapone y posiblemente con frenéticos impulsos de poder y de creerse magnánimos mecenas como el idolatrado ganster. El mejor allí sentado y a quien más observé era el más mayor; probablemente en edad de jubilarse o con ella sobrepasada, encargado de los fondos y cuentas fijas referenciadas al los índices de la bolsa española y europea. Ya no quiere más batallas y apuesta sobre seguro, sus clientes rondarán su edad y serán muchos conocidos suyos. Ha vivido seguramente la grave crisis de los setenta y la caída del ochenta y siete, cuando una mañana todas las caras de la bolsa miraban el color de las baldosas del parqué. Probablemente le hubiera gustado vivir la crisis del veintinueve, el famoso crack que insertó en todas los especuladores un subconsciente maligno para que estos tuvieran cierta conciencia en sus desmanes por enriquecerse. En aquel tiempo la gente se metía un revolver en la boca el primer día del hundimiento, dejar de ser rico aunque sea una posibilidad es pero que ser pobre para muchos. Hubiera disfrutado vestido con sombrero de copa a principios de siglo, eligiendo la muerte del señor Gugenheim, que la esperó plácidamente sentado en lo alto de las escaleras de primera clase del Titanic. No quiso acercarse a los botes porque según dijo: los que eran tan ricos como él mueren como caballeros sin disputar un lugar entre las mujeres y los niños. Museos después se hicieron con su herencia. La reunión se alargaba, alimentada por la presión de preguntas idiotas acerca de dos puntos: ¿Por qué no había realizado un master en finanzas? ¿Y como sabía tanto de análisis gráfico y expectativas de beneficios en bolsa cuando...

Hace alrededor de 5 años

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MusasyAmapolas
Rango8 Nivel 39
hace alrededor de 5 años

Me gusta la historia y me encanta el estilo pero, a riesgo de parecer impertinente, comentaré que he observado algún fallo gramatical y falta de tildes... Cuando me doy cuenta de ellos, intento advertir como crítica absolutamente constructiva porque, como he dicho en algún otro comentario, agradecería infinitamente que a mí me lo comentaran para poder corregir los típicos despistes.
Saludos!!!

EljovenQuevedo
Rango7 Nivel 34
hace alrededor de 5 años

No pareces impertinente. Sobre todo si lo dices con esa suavidad. Tienes razón en cuanto a la gramática, la parte donde el protagonista se pone a pensar, me di cuenta que por romper el ritmo de lo que ocurre fuera y piensa, la construcción de las frases sería un poco...no gramatical. De hecho sería para retocarlo. De todos formas te enviaré algo para que veas como me gusta a veces forzar ese tema del lenguaje.
Y espero que te siga gustando porque tiene sorpresa el relato, sobre todo cuando empiecen los diálogos que quiero sean el contra punto a la prosa.
Un saludo


#4

en este país nadie enseña esas materias?

No era el lugar adecuado para explicar a aquellos ejecutivos con trajes italianos de mil doscientos euros, que la primera gráfica de recorrido anual de Wall Street me había llamado la atención la misma semana que visité por primera vez la agrupación de estudiantes del partido anarquista. No lo sé aun, pero debió ser una intuición, la gráfica mostraba perfectamente marcados ciertos ciclos que se correspondían con la historia, probablemente parte de ella misma. Mientras que Marx explicaba la plusvalía que ciertas clases y naciones conseguían de otras para seguir acumulando capital, otros valores se explicaban perfectamente por la historia. Yo no quise arriesgarme a ser expulsado a patadas de aquella sala silenciosa, con caros bodegones renacentistas colgando simétricamente a nuestras espaldas. Para terminar hice una apuesta sobre la mesa en el momento más tedioso.

- Apunten el cierre de este valor hoy- mire al canoso bolsista , y dentro de dos meses alcanzará el entorno de los cuarenta y dos euros -. No era un farol pero sonó a ello.

-¿Tan fácil? ¿Está tan seguro?-. Me pregunto con sorna una ejecutiva que había asistido callada y divertida hasta ese momento. No era ya joven pero si la típica mujer madura que uno quiere consolar cada pocos días profundamente, probablemente tenía muchos consoladores revoloteando tras ella en la oficina. Sin entender un doble significado a esa frase.

- Tan sencillo como que pueden esperar a ese momento para contratarme indefinidamente o despedirme -. Aquello les gustó mucho más. Cuando alguien en una reunión de ejecutivos se carga con toda la responsabilidad de un problema en discusión, creen que ha llegado la hora de abreviarla.

- El joven no lo puede poner más fácil. Mi opinión – y en ese momento entreví una mirada de pícaro en el semblante del gestor de fondos -, es que si esa previsión se cumple será una buena inversión contratarle.

Al salir del edificio gris, cerré los ojos para “vislumbrar” mis propios pensamientos, ver las formas de mi interior, como se comunicaban después de esa conversación y que relaciones establecían en el resto de mi existir.

Hace alrededor de 5 años

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Vg87_
Rango5 Nivel 20
hace alrededor de 5 años

Me encantan la ambientación y temática!! 😎