Hazard
Rango10 Nivel 47 (5127 ptos) | Fichaje editorial
#1

Desde que era pequeño supo que era especial. No podía ser una casualidad que la vida le hubiese regalado aquel don y sin embargo aún dudaba de sí mismo. Él no sabía si su familia conocía sus poderes aunque no lo consideraba necesario, le bastaba con saber que le querían, pues él les protegería y cuidaría de todo mal.
Bajó del coche con sus padres y los nervios le atenazaron; era su primer día en la escuela. Entró con su familia y les recibió una mujer que le miró sin prestarle demasiada atención. Él movía los ojos de un lado para otro; le encantaba ese ambiente, tantos colores, tantos niños y niñas que, como él, comenzaban en la escuela. Decidió separarse de sus padres y correr por el enorme patio de la escuela, dirigiéndose hacia unos niños que jugaban con un balón. Estos, al verle, se detuvieron en seco. Uno de ellos cogió la pelota con las manos e hizo un gesto negativo con la cabeza. Él no lo entendía y fue a replicar, pero en ese momento su madre, en compañía de la profesora, le cogió de la mano y lo llevó de vuelta al coche, de nuevo a casa.

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42

122
CamilaSG
Rango6 Nivel 27
hace más de 3 años

Me gusta la temática de ciencia ficción. Tengo un relato de ese tema. Esta historia promete mucho ¡Suerte!

HJPilgrim
Rango13 Nivel 60
hace más de 3 años

sembrando intriga desde el inicio amigo @Hazard. Mucha suerte en esta nueva singladura! Un abrazo!

SDA_love50
Rango19 Nivel 94
hace más de 3 años

Me encanta te deseo mucha suerte compañero.

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

Muchas gracias a tod@s por vuestro apoyo. A ver si hay suerte y continúo en la siguiente ronda ;)

Letters13
Rango7 Nivel 31
hace más de 3 años

Qué poco revelas, oye. ¿Acaso el chico revela algo que no ve? ¿O ya se le conoce por algo?

Letters13
Rango7 Nivel 31
hace más de 3 años

Suerte, que empieza bien :)

OmDuArt
Rango13 Nivel 64
hace más de 3 años

¡Muy bueno! leí algo parecido no hace mucho. Un niño con el poder de ser mucho más listo y coherente que los adultos de su alrededor xD. Provocándoles ataques de nervios al no saber que hacer con él. ¿Este tiene aun más que eso, verdad? :D genial, tengo muchas ganas de ver la continuación.

HealingMilk
Rango7 Nivel 30
hace más de 3 años

:D se ve interesante, solo que ya en el final como que te quedaste un poquito cortito pero esta bien

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@HealingMilk Me quedaban como 40 caracteres jajajja. En cualquier caso, solo es la punta del iceberg. Muchas gracias por el comentario, siempre ayuda a mejorar ^^

Owen_Winder
Rango6 Nivel 28
hace más de 3 años

Muy buen comienzo, estaré esperando la siguiente parte!

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@Owen_Kund Muchas gracias, la verdad es que estoy deseando continuarla y principalmente, que os agrade y sorprenda a los lectores :3

CarBel1994
Rango12 Nivel 56
hace más de 3 años

Me encantas las historias que empiezan con altas dosis de intrigas. Son mi droga. Me quedo por aquí @Hazard

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@CarBel1994 muchisimas gracias por el comentario. Espero estar a la altura de tus expectativas ;)

_Alejandra_
Rango6 Nivel 26
hace más de 3 años

Esplendida! No hay nada que criticarle. Felicitaciones amigo @Hazard espero mucho de esta historia, suerte!

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@_Alejandra_ Muchas gracias, de verdad. Yo, sinceramente, espero no defraudar :3

BetaniaGarcia
Rango8 Nivel 37
hace más de 3 años

Obviamente aquí todos quedamos pensativos y con unas enormes de saber que pasó con nuestro niño. Por eso te dejo mi like para impulsarte a la siguiente ronda. Me encantó el principio de tu historia. Besos:*

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@BetaniaGarcia Jo, muchas gracias jejejeje. Espero que os siga gustando tanto leer como a mi escribir esta historia :3

_Alejandra_
Rango6 Nivel 26
hace más de 3 años

Estoy segura que no nos defraudarás, tienes talento nene. ;) saludos y suerte!

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@_Alejandra_ Gracias de nuevo, a ver si hay suerte y paso las distintas rondas :P ALIA JACTA EST

KatePB
Rango5 Nivel 24
hace más de 3 años

Se ve interesante, y el final promete. Me da curiosidad saber que ocurre con el niño y por que todos actuaron tan raros. Estare esperando la proxima caja :*

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

jejejeje hay misterio, @KatePB. Espero que te siga gustando ;)

TUDY
Rango6 Nivel 25
hace más de 3 años

Vaya, ¿qué clase de criatura es esa? Me intriga.

Owen_Winder
Rango6 Nivel 28
hace más de 3 años

¿Será que lo diferente también se nota físicamente? ¿tez azul?
Parece que falta poco para la segunda entrega!

Rober_9
Rango6 Nivel 29
hace más de 3 años

Un relato interesante y enigmático. Me gusta. Por poner alguna pega, yo buscaría un sinónimo de "escuela" u otra forma de reescribir la frase. Repetirlo la misma palabra tan seguido frena la fluidez del texto. Lo demás está perfecto.

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

Sí, la verdad es que a mi también me chirriaba. Muchas gracias @Rober_9

Ranacien
Rango9 Nivel 41
hace más de 3 años

Relato cargado de interés. Muy buen comienzo. Nos leeremos.

PedroSuarez_80
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

de algún jugador de fútbol? cómo una biografía?

Amapola
Rango13 Nivel 60
hace más de 3 años

Siempre las historias del cole se quedan grabadas, a ver que ocurre...

Laura_Rivera
Rango10 Nivel 46
hace más de 3 años

Buenísimo! Quiero leer mas... Esperare tu próxima caja.

Louis
Rango13 Nivel 64
hace más de 3 años

Buen relato,


#2

Llegaron a casa. Él le pidió la llave a su madre para abrir la puerta. Se sentía una persona mayor, importante. Metió la llave en la ranura e intentó girarla, pero la cerradura no cedía. Lo probó con las dos manos, pero no daba resultado. Su madre se situó detrás de él y apoyando su mano en una de las suyas, consiguieron abrir. Él levantó la cabeza y sonrió a su madre. Entró y fue corriendo a su habitación, su lugar favorito de la casa ya que allí estaban sus juguetes, sus mejores amigos. Con ellos se pasaba horas y horas, creando mundos de fantasía, luchando contra enormes dragones y terribles monstruos.
Hoy se sentía con ganas de salvar un nuevo reino, por lo que cogió a dos de sus muñecos favoritos, un soldado medieval que iba a caballo y una muñeca que portaba un arco y una armadura de cuero, y se dispuso a vivir una nueva aventura. En esta nueva epopeya, el reino de Odeim estaba siendo atacado por un enorme ejército de animales salvajes. Situó a sus muñecos encima de la mesa. Pensó que desde allí podrían defender mejor la ciudad. Comenzó el ataque. Los dos soldados se cubrían como podían mientras garras y colmillos les atacaban por todos los flancos. La situación se estaba volviendo complicada. El caballero estaba casi rodeado lanzando espadazos en todas direcciones. La mujer cargó una flecha en su arco. Disparó.
- ¡A cenar!- la voz de su madre le devolvió a la realidad. Dejó sus muñecos encima de la mesa. La batalla tendría que esperar.
Después de cenar se sentía cansado. Su madre se lo notó y le acompañó a la habitación. Le desvistió poco a poco mientras le hacía cosquillas. Le encantaba que su madre le pasase las uñas por la espalda a modo de caricia. Las risas del niño inundaban la casa.
Ya en la cama, la madre se sentó a su lado. Encendió una pequeña lámpara y se dispuso a leerle un cuento. No había pasado ni tres páginas y el niño ya dormía profundamente.
- Descansa, mi pequeño- le dijo. Le besó en la mejilla y, sin apagar la luz, se marchó.

A la mañana siguiente, el niño se despertó temprano. No solía dormir demasiado, no le gustaba la noche. Se levantó de la cama y se acercó a la mesa. Aún estaban sus juguetes. Los apartó a un lado, se sentó en su silla y sacó unos lápices de colores y un papel.
Su madre le decía que lo que hacía en aquellos papeles era mágico, que pusiese lo que pusiese, si realmente lo quería, se haría realidad. Cogió los lapiceros y dibujó un enorme campo de fútbol. Dentro estaban los chicos que no quisieron jugar el día anterior con él, y él mismo, jugando y sonriendo todos juntos.

Su madre le llamó cuando se despertó para que fuera a desayunar. Después de esto, su madre le recordó que hoy tenían que ir al médico. El niño estaba emocionado, siempre que iba a ver a ese hombre, le daba un caramelo y le trataba muy bien. De hecho, pensó en llevarle el dibujo que acababa de hacer para enseñárselo. Y así lo hizo.

Subieron de nuevo al coche y fueron hacia el ambulatorio. Una vez allí se dirigieron a una sala donde su madre le dijo que tendrían que esperar hasta que la enfermera les dijese que podían pasar. Él, sonriente, se sentó a su lado. La sala no estaba muy llena de gente pero había varios niños. Dentro de la misma sala, había una pequeña zona de juegos. Él, impaciente tras unos minutos sentado, le preguntó a su madre si podía ir a jugar un poco. Ella le respondió que por supuesto. Él se levantó de un salto y fue corriendo a jugar. Entro en la zona de juego. Vio que había una casita a la que se podía subir por una escalera y se dirigió hacia allí. Una vez arriba, observó a una niña que se tiraba por un tobogán que estaba pegado a la casa. Fue hacia él y se deslizó, acabando en el suelo de nuevo. Dio la vuelta a la casa y allí vio a la niña, intentando subir de nuevo a la casa por la escalera. La niña subía, pero tropezó y se le cayó un zapato. Él fue corriendo a por él y se lo tendió a la niña. Ella le miró, sorprendida y no reaccionó. Él volvió a hacerle un gesto para que la cogiera. Esta vez la pequeña, entre sorprendida y asustada, la cogió, bajo rápidamente las escaleras y salió del recinto de juegos. Él vio como la niña se iba corriendo pare refugiarse en los brazos de su madre. Él no entendía nada, así que siguió jugando solo.

Al cabo de un rato, su madre le llamó. Él salió de la zona de juegos hacia donde estaba ya su madre acompañada por la enfermera. En aquel momento vio como la niña y su madre le miraban con desconfianza. No le dio importancia. Entró a la consulta de la mano de su madre.

Aquella habitación no era muy grande. Había una mesa donde el doctor situaba sus informes y su ordenador con dos sillas en la parte contraria de la mesa, para los pacientes. Al lado de la mesa, había una pequeña camilla e instrumental médico. Él se sentó en una de las sillas, mirando todo lo que había a su alrededor con mucha curiosidad. Mientras, a su lado, su madre hablaba con el doctor y gesticulaba, mirándole de vez en cuando. En un momento el doctor se dirigió a él. Quería hacerle unas pruebas. El sonrío mientras el doctor se situaba a su lado. Sacó uno de sus palos de madera y se lo puso en la boca. Al niño le dio una arcada y se retiró. Era lo único que no le gustaba de ese sitio. Tras esto, el médico le dijo que se levantara la camiseta. Él solo no pudo, por lo que su madre le ayudó. El médico comenzó a auscultarle. El aparato estaba frío, pero el contacto no le molestaba. Al acabar, el médico le pregunto sobre cómo se encontraba, si tenía sueño y lo que hacía en casa. Él le contaba todo lo que hacía en casa, incluso sus aventuras con sus juguetes. De pronto se detuvo, se le iluminaron los ojos mientras crecía una sonrisa en su boca. Se acordó del dibujo que había hecho. En seguida, casi estirando de su madre, le pidió que lo sacase de su bolso, para poder enseñárselo al doctor. Él hombre felicitó al niño, admirando lo bueno que era, a lo que él respondió ruborizándose un poco y con un cortés “gracias”. Al terminar, el médico, como siempre, le dio un caramelo al niño, no sin antes felicitarle de nuevo por su gran trabajo con el dibujo. La madre y su hijo salieron juntos del edificio. Él sonreía mucho y le hablaba a su madre con la ilusión del reconocimiento que le había dado el doctor. Ella se limitaba a sonreír y a asentir de vez en cuando, la preocupación asomaba en su rostro.

PedroSuarez_80
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

Qué gran historia, estás haciendo magia, se siente la realidad de este niño. No sé, pero creo que lloraré con tu historia más adelante, eso lo presiento. Felicitaciones!!

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@PedroSuarez_80 Wow, muchas gracias. Espero poder plasmar en la historia todo lo que busco transmitir ^^

SDA_love50
Rango19 Nivel 94
hace más de 3 años

De nada compañero siempre tendrás ese apoyo de mi parte. @Hazard

BetaniaGarcia
Rango8 Nivel 37
hace más de 3 años

Espero que pases de ronda nuevamente, ya quiero saber que es lo que sucede con nuestro niño protagonistaa.

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

Muchímas gracias @BetaniaGarcia yo también lo espero por que tengo muchas ganas de continuar la historia :3

lasourise
Rango11 Nivel 50
hace más de 3 años

Hola, @Hazard: Yo también presiento tristezas en tu relato. Veo al niño como demasiado angelical; el rechazo de los chicos y el detalle de dar vuelta la llave, también apunta a algo,
seguro. Ya nos contarás a qué.
Bueno; el cuento se me hizo un poco pesado; sus párrafos son muy largos y lentos; no sé por qué le falta acción y diálogos. En una de esas es parte del suspenso.
Correcto tu manejo del lenguaje.
Puedes visitar mi cuento cuando lo desees.

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

Gracias por el consejo @lasourise intentaré hacer el siguiente capítulo "menos denso"

reves_de_minuit
Rango8 Nivel 39
hace más de 3 años

Es una linda narración con cada detalle plasmado, suerte compañero!

Ranacien
Rango9 Nivel 41
hace más de 3 años

Especial, me encanta que esté de una forma, visto todo desde la visión del niño. Es fácil imaginarnos mirando hacia arriba siempre porque todo es grande y alto. Dulce y realista, me ha encantado esta caja. Suerte.

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@Ranacien Muchas gracias, me alegra que te haya gustado. Espero que si paso esta ronda, te agrade también la tercera caja ^^


#3

Pasó un tiempo. El niño había cumplido los cinco años y acompañaba a su madre a hacer la compra. Le gustaba mucho hacer cosas con ella. Le hacía sentir como un superhéroe, alto y fuerte. Paseaban por los pasillos tirando de un gran carro cargado de comida mientras hablaban sobre lo que harían al llegar a casa; una gran tarta de queso, su favorita. Su madre se paró un momento en la zona donde estaban los yogures y se dio la vuelta. En ese momento él vio que en la estantería de enfrente estaban las chocolatinas. Se separó un momento de su madre sin que le viese, cogió una y la echó en el carro, escondiéndola un poco. Comenzó a reírse entre dientes. Cuando ella hubo cogido los yogures que buscaba, se dirigieron hacia las cajas. Cuando llegó su turno, su madre iba poniendo los productos en la cinta que se movía por arte de magia. Mientras, él, esperaba con ansia el momento en el que ella viera su travesura, y se reía. Llegó el momento. La madre vio la chocolatina y se giró seria hacia él. Este se sonrojó pero seguía sonriendo, mirándola desde abajo. Se señaló a sí mismo intentando poner cara de pena, pero no podía evitar que le saliese una media sonrisa. Su madre aguantó una carcajada, no podía negarle nada cuando hacía este tipo de “trastadas”. La chocolatina pasó por el scanner de pago junto con el resto de alimentos. El hombre que les atendía la cogió, y se la tendió al niño, alabando lo guapo que era. Él se abrazó a la pierna de su madre, enterrando su cara en ella por la vergüenza. La madre le separó de ella
— ¿Has oído? ¿Qué se dice?
Él se sonrojó y en voz muy baja articuló un rápido gracias y cogió la chocolatina. Con una sonrisa, el hombre les ayudó a guardar el resto de la compra y se despidió de ellos.
El niño permanecía callado. Ni si quiera había abierto su dulce. Que aquel hombre le hubiese dicho eso le sorprendió, nunca nadie que no fuese de su familia le había dicho algo como aquello. Le resultó extraño, pero le gustaba y aún así…
— Vamos, sube cariño.
Su madre estaba a su lado, sujetando la puerta abierta de la parte trasera del coche. Allí se encontraba su silla de rey. Se sentó en ella y su madre le puso su coraza, un hilo grande que se colocaba atravesando de hombro a cintura. Su madre decía que servía para protegerle, ya que estaba sentado en su trono y no debía sufrir ningún daño.
De camino a casa estuvieron callados. A él le parecía extraño porque su madre solía contarle muchas cosas y le encantaba escucharla. Tampoco le preocupaba mucho ya que estaba librando una batalla contra el envoltorio de la chocolatina.
Llegaron a casa, aparcaron y descargaron las bolsas. Él no había podido abrir la chocolatina, por lo que la guardó en su bolsillo pensando en comérsela más tarde. Llegaron a la puerta de su casa y, como siempre, le pidió la llave a su madre. Esta vez consiguió abrir después de varios intentos, pero lo hizo él solo. Se giró hacia su madre emocionado. Ella le felicitó por su gran logro. Entraron y él se fue corriendo a su habitación. Su madre fue a la cocina y se dispuso a guardar la compra. En aquel momento sonó el teléfono. Se le erizó el vello de la espalda; esperaba que no fuese aquella llamada. Se dirigió al salón, donde el teléfono seguía sonando. Descolgó
— ¿Diga?
— Buenas tardes señora García, soy el Doctor Cabrera- se escuchó al otro lado de la línea
— Buenas tardes, usted dirá- contestó mientras un sudor frío le recorría la espalda
— Señora García, tal y como imaginábamos, no son buenas noticias. El corazón está dañado.
La mujer se sentó en una silla. Necesitaba tranquilizarse. El médico continuó.
— Se necesitaría un trasplante.- se produjo un silencio.
— Señora, ¿me escucha?
— Sí- respondió con un hilo de voz. No le salían las palabras.
— Sé que es una situación complicada pero es lo mejor. Sin ese trasplante podía vivir un año o dos como mucho. En ese tiempo podremos encontrar a alguien que…
— ¿No hay ningún tipo de medicación? ¿Aunque sea paliativo?- preguntó ansiosa
— Señora…lo siento, pero no. Las carencias que tiene pueden resultar fatales si se aplican medicamentos dado que son muy agresivos. La única solución es el trasplante. Lo siento- De nuevo se produjo un silencio.
—De acuerdo. Muchas gracias doctor- él suspiró a través del auricular.
— Sea fuerte, por usted y por su hijo. Aguante- Ella colgó el teléfono se sentía agotada y confusa. No sabía si debería contárselo a su hijo o por el contrario guardar silencio. Era tan pequeño, tan sensible, que una cosa así… No quería pensarlo si quiera.
El niño, ya en su habitación, cogió un papel en blanco y lo dejó en su mesa. Abrió uno de los cajones de su escritorio y sacó un estuche lleno de lápices de colores. Con él, se sentó y comenzó a dibujar. Primero hizo la puerta con color marrón. Antes de pintarla por dentro cogió el color amarillo e hizo la cerradura, pintando ya su interior. Repasó la puerta y comenzó a dibujarse a sí mismo con las llaves en la mano. Detrás de él, su madre junto a las bolsas de la compra. Le gustaba como había quedado, pero le faltaba algo. “¡Claro!”, pensó, y en la parte de arriba de la hoja, por encima de ellos dibujó al sol, lo más resplandeciente que pudo, con una enorme sonrisa. Ahora sí que estaba acabado. Se sentía muy muy feliz con su hazaña, por lo que decidió cogerlo e ir corriendo a enseñárselo a su madre. Llegó al salón y allí estaba ella, sentada, con el teléfono encima. Ella le vio y en seguida le sonrió. Se acercó con el dibujo en alto y se lo dio para que lo viese. A ella se le humedecieron los ojos. Abrazó a su hijo mientras le susurraba lo orgullosa que estaba de él. Él le respondió con un inocente “te quiero, mamá”. Una lágrima se escapó de los ojos de la mujer, pero intentó recomponerse. Se separó de su hijo mientras le decía que guardase su dibujo para ayudarle a hacer la tarta. A él se le iluminaron los ojos, ¡¿cómo se le había podido olvidar la tarta?! Fue corriendo de nuevo a su habitación y guardó el dibujo en una de sus carpetas, donde tenía todos los dibujos que había hecho durante su vida; todos sus grandes momentos.

VikMartin
Rango11 Nivel 54
hace más de 3 años

Una narrativa muy ágil, limpia y estructurada. Me encanta la historia, me ha llegado al corazón porque alguien muy cercano a mí fue trasplantado precisamente del corazón. Me ha gustado, ánimo y suerte! :)

PedroSuarez_80
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

Desgarradora noticia recibió la madre. Me conmueve mucho, la inocencia de este pequeño es hermosa. El realismo en tu historia es muy bueno.

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

Gracias @PedroSuarez_80 a ver si hay suerte, paso a las siguientes rondas y consigo terminar la historia. Creo que gustará :3

SDA_love50
Rango19 Nivel 94
hace más de 3 años

Me alegro de esa posicion compañero, al paso que vas seras de los primeros. ya te di mi like. Porque confio ente @Hazard

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

jejejejee muchas gracias @SDA_love50 espero poder llegar al final, y si se puede, ganar. Sinceramente, tener algo publicado es mi sueño :$

SDA_love50
Rango19 Nivel 94
hace más de 3 años

El de muchos @Hazard Espero que nos veamos en la siguiente ronda. Mucha suerte.

monjedelapaz
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

¡Hola @Hazard "cuentacuentos"!
Cuando llego a una casa, me gusta mirar a los ojos a mi nuevo amigo, es decir, conocer tu perfil, inquietudes y sueños.
Me ha hecho sentirme "en casa" ver las dos lanas con las que tejes con tu lápiz: la Historia y las historias.
También me gusta fijarme en la foto de portada y el título. Son las dos primeras "palabras" del relato. Narrado desde la altísima pequeñez del niño, es un relato lleno de ternura cotidiana, de la que brota el segundo "don" que tiene: su propia niñez, su candor. Pero el primer don, su mente, está por manifestarse, y quiero darle un "latido" como caricia.
Lo recibes tú para él. Lo dejo en la parte inferior de la cuartilla.
Y ahora un par de sugerencias de mi "guadalupa" de ayudar a los amigos:
1.- La niña subía, pero tropezó y se le cayó un zapato. Él fue corriendo a por él y se lo tendió a la niña. Ella le miró, sorprendida y no reaccionó. Él volvió a hacerle un gesto para que la cogiera. Esta vez la pequeña, entre sorprendida y asustada, la cogió, bajo rápidamente las escaleras y salió del recinto de juegos.
A lo largo del párrafo el zapato pasa a ser femenino (¿quizá pensabas en sandalia?)
2.- El sonrío mientras el doctor se situaba a su lado. 
La tilde se ha mareado en la sonrisa, y ha pasado de la "o" a la "i".
3.- -¿Señora me escucha? 
Tal vez lo pondría así:
- Señora, ¿me escucha?
Nada más, querido @Hazard.
¡Un abrazo grande! Cuenta conmigo. Te sigo.
:-)

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

Wow, me has dejado sin palabras @monjedelapaz Muchas gracias por tus palabras, en serio. Este comentario me ha subido la moral muchísimo jejeje. Gracias también por las correcciones, son cosas que, aunque las lea mil veces, no las vería dado que sé lo que voy a leer (por haberlo escrito yo, vaya jajajaja). En serio, muchísimas gracias por tus palabras. Un abrazo

HJPilgrim
Rango13 Nivel 60
hace más de 3 años

@Hazard me molesta no haberte leído hasta ahora! Con esto que no estoy tan activo como antes me estoy perdiendo de todo. Un gran trabajo que nos sigue atrayendo caja a caja! En la medida de lo posible usa el guión largo (—) y no dejes espacios tras él y saca el punto o la coma antes de él:
—Se necesitaría un trasplante —se produjo un silencio.

Espero que te sean útiles estos consejos. Mucha suerte amigo!

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

No te preocupes @HJPilgrim, la verdad es que yo también estoy bastante desaparecido por exámenes. Gracias por los consejos, amigo ^^

OliviaWarlocks_91
Rango10 Nivel 46
hace más de 3 años

Enorme histroia, y esta contada a la altura que se merece. Me haces deslizar suavemente por las letras y las palabras. Ahí va mi voto!!. Me fascina esta historia!

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

Muvhas gracias por tu comentario, @OliviaWarlocks_91 Espero que no decepcionar con las siguientes partes jejejeje

OliviaWarlocks_91
Rango10 Nivel 46
hace más de 3 años

Estoy segura que no!. Buena madera con posibilidad de clasificar al jurado!. Sigue así!

leo1
Rango12 Nivel 57
hace más de 3 años

Hermosa y conmovedora historia. Lo que más me gusta de como cuentas la historia es esa forma de "posarte" tan fácil y natural en lo cotidiano haciendo que parezca extraordinario, uno sabe que algo grave va a pasar, como es el caso particular de tu relato, pero en tu narrativa todo luce...felicitaciones y mucha suerte!!!

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

Muchas gracias, @leo1 Es lo que intento transmitir, que algo cotidiano sea extraordinario ^^

Aferjim
Rango7 Nivel 31
hace más de 3 años

Bien @Hazard creo que es lo primero que leo de ti y me sorprende. Entre tanto escritor es dificil leer todo y además encontrar cosas buenas. No te voy a dorar la píldora, me gusta lo que cuentas y cómo lo cuentas, pero, siempre hay un pero, la caja es excesivamente larga, igual que la anterior, a mi modesto parecer. Saludos.

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@Aferjim gracias por el comentario. Sí, la verdad es que pienso que es larga pero considero que, en una redacción con poco diálogo, debo describir más y por ello es posible que se quede la caja larga. Pero muchas gracias, lo tendré en cuenta ^^

monjedelapaz
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

Te pido perdón, querido @Hazard. Estoy en el mundo "para que haya de todo". Después de conversar contigo más arriba, debí darle mal al latido o tuve apnea momentánea. Lo siento, sabiendo lo decisivo que es cada latido en este momento del "partido".
:-)

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

Jajajajajajaja ni me había dado cuenta @monjedelapaz Obviamente que me gustaría llegar a la final, pero me siento más realizado sabiendo que a la gente le gusta lo que escribo jejeje. Muchas gracias por tu voto amigo :P


#4

La tarde era gris, parecía que se avecinaba una tormenta. A él le no le importaba, incluso le gustaban esos días en los que se quedaba en casa con su madre y lo pasaba en grande. En aquel momento ella estaba en su habitación trabajando y él se aburría mucho. Se le ocurrió una brillante idea: jugar a los espías. Él sería un famoso detective y su madre, la persona mala. Desde su habitación fue hacia el salón intentando no llamar la atención, pisando poco a poco para que sus zapatillas no hiciesen ruido. Casi en la cocina, giró a la derecha pegándose a la pared. En la siguiente habitación se encontraba ella, su objetivo. Notó que su respiración se aceleraba y se acercó más a la pared. Avanzó hacia el marco de la puerta, que estaba cerrada. Puso una mano en el pomo de la puerta y con los dedos pulgar, índice y corazón de la que le quedaba libre, hizo una pistola. Giró el pomo de golpe.
- ¡Alto! - Dijo él en tono autoritario. Su madre se encontraba sentada en un escritorio, frente al ordenador. Se giró.
- ¿Quién es usted? - Respondió ella siguiéndole el juego.
- Soy el agente Diego, ¡arriba las manos!
- ¡No me cogerá con vida! - Ella se levantó de su asiento y fue a por él con las manos hacia arriba, como si fuesen garras y gruñendo.
Él, asustado intentó disparar, pero no le hacía nada al monstruo. Se dio la vuelta y comenzó a correr. Su madre iba detrás de él. Llegó al salón y corriendo de nuevo fue hacia las cortinas, metiéndose detrás de ellas. Era su escondite secreto. Allí jamás le encontraría.
Su madre llegó al salón gruñendo.
- ¿Dónde estás? No puedes esconderte de mí.
El niño veía la figura de su madre por las cortinas. Veía como le buscaba detrás del sofá, en todas las esquinas e incluso miró debajo de la alfombra. Esto último hizo que se riera. Ella se giró hacia las cortinas y avanzó. Él, intentando aguantar la risa como pudo, se puso las manos en los ojos, tapándoselos. Había activado su invisibilidad. La madre corrió la cortina.
- No puede ser, si le he oído reír, ¿dónde podrá estar? - Él comenzó a reírse más.
- ¡Buuh! - Dijo mientras se quitaba las manos de los ojos y se reía aún más
- ¡Ay, que susto me has dado! - Dijo la madre haciéndose la sobresaltada - Pues ahora verás.
Cogió al niño en brazos y empezó a hacerle cosquillas y pedorretas en la barriga. Él se reía y pataleaba. Al cabo de un rato, le dejó en el suelo de nuevo.
El pequeño, ya más tranquilo, le dijo a su madre que le apetecía ir un rato al parque. Ella miró el cielo por la ventana. Estaba nublado, sí, pero no hacía viento ni parecía que fuese a llover, así que accedió.
Salieron a la calle, torcieron a la izquierda y siguieron recto por una gran avenida. Él tenía ganas de jugar más. Sabía que al llegar a casa su madre le bañaría y después de cenar verían una película de dibujos mientras comían palomitas.
Él niño seguía perdido en sus pensamientos cuando llegaron al parque. Había bastantes niños. Algunos jugaban al balón mientras que otros estaban en los columpios o el tobogán. Él no sabía por qué decidirse y tras un rato de meditar mucho, decidió ir a jugar al balón. Vio que había un pequeño grupo jugando al futbol. Se dirigió a una niña, que en ese momento llevaba la pelota.
- ¿Puedo jugar? - Le preguntó.
- Claro - Respondió ella con una sonrisa. A él se le iluminaron los ojos y le devolvió la sonrisa. Se puso en el mismo equipo que ella y comenzó de nuevo el partido.
Su madre estaba sentada en un banco esperándole. Había visto la escena desde su posición y se alegró mucho de que él se lo estuviera pasando tan bien. Sacó de su bolso un libro y se dispuso a leer.
La historia era realmente interesante y contaba con unos personajes muy bien definidos. Lo que más le gustaba de ellos es que no se movían por estereotipos, sino que cada uno tenía una personalidad muy bien forjada. Avanzó unas páginas, cada vez más ensimismada con el relato cuando vio una sombra cerca de ella. Era su hijo que se aferraba muy fuerte el pecho con una mano.
- Mamá…me duele mucho - Dijo con voz temblorosa. Ella se levantó como un resorte. El miedo la atenazó.
- Mami, no me encuentro bien, me duele mucho - Su respiración se aceleraba, se estaba poniendo nervioso, no sabía qué le pasaba.
- Mamá, mamá - dijo casi sin aliento, le costaba hablar. Ella le agarró por detrás, llamándole por su nombre. Él ya no la sentía, estaba comenzando a perder la vista, todo se estaba volviendo oscuro.
- Mama…tengo miedo - Fue lo último que dijo antes de que la oscuridad le engullera.
La gente se agolpaba alrededor de su madre que lloraba mientras le daba pequeños golpes en la cara, intentando espabilarle. Se dio cuenta de que no respiraba. La gente murmuraba y se acercaba cada vez más. El murmullo se hacía cada vez más fuerte. Un móvil sonando. El sonido del tráfico, y de pronto un hombre la levanta del suelo, mientras que otros dos suben en una camilla al pequeño. Ella está en shock, se encuentra confusa. El enfermero le habla, pero no escucha lo que dice.
- …pital, urgente! - Ella reacciona por fin.
- Señora, hay que llevar a su hijo al hospital - Ella, aún abotagada se sube en la ambulancia junto a su hijo. Poco a poco vuelve a tomar conciencia de su entorno. La tensión del momento la había superado. La mujer coge la mano de su hijo mientras los enfermeros intentan estabilizarle.

VikMartin
Rango11 Nivel 54
hace más de 3 años

Un giro que rompe el corazón... pero una escritura impecable como en las otras cajas. Sigue flotando la ternura en cada línea, me encanta. Ánimo ;)

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@RoseBlack Muchas gracias, a ver si consigo pasar esta ronda decisiva y doy la pincelada final ^^

SDA_love50
Rango19 Nivel 94
hace más de 3 años

Me alegro mucho de verte en esta ronda a por todas tu puedes @Hazard Yo quede fuera.

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@SDA_love50 Lo he visto...lo siento mucho, quería seguir leyendote... En cualquier caso, intentaré quedar en buena posición por los dos ;)

SDA_love50
Rango19 Nivel 94
hace más de 3 años

No te preocupes lo veía venir @Hazard Y muchas gracias por tu apoyo.

GusJara
Rango9 Nivel 44
hace más de 3 años

@Hazard Qué giro inesperado! Como siempre, un placer leer tu historia.

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@GusJara Muchas gracias por tu apoyo. A ver si hay suerte ^^

HJPilgrim
Rango13 Nivel 60
hace más de 3 años

Esta vez mi amigo @Hazard no lo dejaste para el último momento y puedo leerte con tranquilidad de saber que vas a poder clasificar tranquilamente a la final. Ahora le has dado a la historia ese toque para dejarnos esperando a la siguiente caja. Enhorabuena y mucha suerte!

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

Gracias @HJPilgrim, estoy seguro de que si llego, nos veremos ;)

PedroSuarez_80
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

Qué drama hermano! @Hazard Muy bien, tu historia cada vez engancha más. Veamos que pasa con este niño tan misterioso para mi.

SEXYLOVER122
Rango13 Nivel 60
hace más de 3 años

!Colosal microrrelato, incisivo, tajante y armonioso !: Y los diálogos, sensacionales... 4v

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@SEXYLOVER122 jo tio, muchísimas gracias. Espero que, si llego a la final, no defraude :P

brianbrisco
Rango7 Nivel 34
hace más de 3 años

me gusta bastante, mereces pasar, yo te voto!! saludos y éxitos !

Luminar
Rango7 Nivel 32
hace más de 3 años

Relato muy emotivo. Me encanta. Debes continuarlo. Tienes mi voto.

monjedelapaz
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

Sigo con conmovida atención la historia, querido @Hazard. Además de la preocupación que nos transmite el estado del pequeño, nos muestras la extraordinaria belleza de la vida cotidiana a través de dos miradas que se encuentran a menudo: las de madre e hijo.
Has acertado a describirnos el juego desde los ojos de él y desde los de mami. Y me encanta cómo nos ofreces el hermoso retrato de su "complicidad".
Te diría también, humildemente, que repasases puntuación del relato (faltan algunos puntos y aparte en la parte superior de la cuartilla).
¡Me encanta que sigamos en el Top50!
:-)

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

Gracias @Luminar por el comentario y por el voto jejeje

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@monjedelapaz ¿qué voy a decirte que no te haya dicho ya? Muchísimas gracias por el comentario y me agrada que hayas comprendido el sentido que quiero darle a mi relato. En cuestión de corrección, te lo agradezco mucho ya que soy demasiado impulsivo y publico sin a penas corrección jejeje. Muchas gracias de nuevo amigo

Jinova
Rango8 Nivel 39
hace más de 3 años

Los diálogos tienen reglas, colega, utilízalas y tendrás un mucho mejor relato :D

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@Jinova sé que hay errores como por ejemplo el guión, pero no me dejaba cambiarlos. En cualquier caso, lo tendré en cuenta

OliviaWarlocks_91
Rango10 Nivel 46
hace más de 3 años

Esta historia particularmente me gusta mucho, me entretiene, consigue hacerme leer rápido y agil. Te sigo, tienes mi voto!

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@OliviaWarlocks_91 Me alegra muchísimo que te guste y sobretodo, que no se te haga pesada jejejeje. Gracias ^^

SDA_love50
Rango19 Nivel 94
hace más de 3 años

Lo conseguiste estas en la final @Hazard Te deseo lo mejor en esta ronda.

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

Muchas gracias @SDA_love50 por tu apoyo incondicional. La verdad es que me acabo de enterar jejeje


#5

Llegaron rápido al hospital. Los enfermeros sacaron la camilla con el niño. Ella se sentía impotente mientras corría tras su hijo. Al entrar en el edificio, el olor a vendas y a productos químicos la golpeó, haciendo que se tambalease. Se recompuso y avanzó esquivando a los pacientes, médicos y carretillas que se interponían en su camino. La camilla entró por una puerta enorme. Uno de los enfermeros se quedó fuera, impidiéndole el paso. La mujer intentó esquivarlo, pero aquel joven la agarró mientras le decía que no podía pasar, que tenía que esperar fuera. Ella peleaba por liberarse mientras le rogaba que la dejase pasar, que necesitaba verlo. Al ver la escena, otros compañeros del enfermero se acercaron corriendo para intentar tranquilizar a la mujer, que comenzó a llorar, impotente, mientras iba perdiendo las fuerzas. Las manos que la sujetaban fueron perdiendo poco a poco su dureza y la acompañaron hasta el suelo donde se quedó arrodillada, sollozando. El joven enfermero se agachó junto a ella.
– Señora, su hijo se pondrá bien… Seguro que sólo ha sido un pequeño susto, nada más. Por favor, acompáñeme a un lugar más tranquilo. – Dijo mientras la ayudaba a levantarse. Ella no opuso resistencia y siguió al chico aún con la respiración entrecortada.
El joven la condujo hasta una sala apartada, sin decoración, pintada enteramente de blanco y solo amueblada con dos sillones. Se sentó junto a ella y le ofreció un pañuelo. Ella lo miró y con una sonrisa forzada lo aceptó, enjugándose las lágrimas. El joven suspiró.
– Ahora debe esperar en esta sala. Informaré a los médicos de que se encuentra aquí. – La mujer no respondía, por lo que el joven continuó. – No se preocupe, en este hospital tenemos a los mejores médicos del mundo. – Dijo, sonriéndole. Aquella muestra de simpatía e incluso inocencia le hizo sonreír.
– De acuerdo, muchas gracias.
– Un placer señora. Ahora tengo que irme. – Ella asintió casi imperceptiblemente.
El enfermero se marchó y ella se encontró de nuevo perdida en sus pensamientos. Sabía que podría ocurrirle una cosa así a su hijo, al fin y al cabo, se lo dijeron los médicos cuando nació. Ella había intentado protegerle y darle una vida normal y sin embargo…. Ahora no sabía qué hacer. No supo cuánto tiempo estuvo allí sentada con la mirada perdida en la pared blanca.
De pronto una voz la sacó de su ensimismamiento.
– Señora. – Ella levantó la cabeza y vio a una mujer no muy alta, con el pelo negro recogido en una coleta y unas gafas que le daban aspecto serio.
– Señora. – Repitió mientras se sentaba a su lado – Soy la doctora Martínez. He estado tratando a su hijo y hemos conseguido estabilizarle… – La doctora hizo una pausa. La mujer la miraba esperanzada y ansiosa por saber más de su hijo. La doctora sabía que debía contarle las malas noticias. Se frotó las manos con nerviosismo. Había dado este tipo de noticias muchas veces y aún así, siempre se le formaba un nudo en el estómago. Se aclaró la garganta.
– Hemos conseguido estabilizarle pero su hijo necesita en seguida un trasplante. Tiene el corazón muy débil. – La madre abrió los ojos de par en par.
– Pero…nunca había tenido síntomas, nunca le había pasado nada. – Dijo la madre mientras gesticulaba con nerviosismo.
– Es probable que nunca haya tenido síntomas ya que ha llevado una vida tranquila y sin mucho esfuerzo físico. Pero… el corazón de su hijo se ha ido deteriorando poco a poco. Es una condición propia de este tipo de pacientes. – La mujer no dijo nada, se levantó de su asiento y comenzó a caminar por la sala. La doctora continuó – Lo… Lo cierto es que solo hay una solución – Titubeó – Un trasplante de urgencia– La mujer se detuvo en seco y se giró hacia la doctora. La expresión de su rostro reflejaba un ruego mudo mientras se le llenaban los ojos de lágrimas. La doctora no pudo evitar desviar la mirada al confirmarle que no había donantes compatibles con su hijo. La mujer se dejó caer en la silla, abatida. No podía creerse lo que estaba oyendo. La vida se escapaba del cuerpo de su hijo y no podía hacer nada por evitarlo. Comenzó a temblar y a sus ojos volvieron las lágrimas.
– ¿Puedo verle? – Fue lo único que pudo balbucear.
– Sí. Lo habrán subido ya a una sala de cuidados especiales. La acompañaré. – La doctora se levantó y ella fue tras ella. Pasaron por distintas salas hasta llegar a un ascensor que las llevó hasta la tercera planta. La madre intentaba asimilar todo lo que le había dicho la doctora mientras andaban por los pasillos. Intentaba convencerse a sí misma de que había una solución; de que su hijo, su pequeño, saldría de esta.
Se detuvieron ante una puerta de cristal. La doctora la abrió y le indicó que pasase. Allí estaba el pequeño. Su cuerpecito estaba lleno de cables que le conectaban a distintas máquinas. La madre se acercó poco a poco, casi con miedo, hasta situarse a su lado. Vio que el niño tenía los ojos cerrados, pero su pequeño pecho se alzaba y bajaba al ritmo de su respiración. La doctora se acercó.
– Tranquila, solo está durmiendo. Ha sido una dura prueba para él. – La madre no dijo nada. Cogió la mano de su hijo y comenzó a acariciarla suavemente. – Señora, sé que no es el mejor momento… Pero debo darle unos papeles que debe firmar haciendo constar que su hijo ha sido ingresado de urgencia en este hospital, entre otras cosas. – Añadió la doctora.
– De acuerdo. – Contestó sin girarse. La doctora los dejó solos mientras bajaba a por los papeles. Ella observó la habitación y vio un pequeño sofá al lado de una ventana. Se acercó hasta él y lo arrastró hasta colocarlo a la altura de la cama de su hijo.
– No te preocupes, mi pequeño, voy a cuidar siempre de ti. – Dijo mientras le acariciaba el rostro. En ese momento alguien llamó a la puerta. Era la doctora. Llevaba unos papeles en la mano. Los dejó en una pequeña mesita de la habitación y sin decir nada se fue, cerrando la puerta tras de sí. La mujer se levantó del sofá. Cogió los papeles y comenzó a leer; imaginaba que sería mera burocracia, y así era. Firmó las dos primeras hojas, que hacían referencia al ingreso del niño en el hospital y a que ella había sido informada del estado de salud del pequeño. Sin embargo, al seguir leyendo se fijó en un párrafo “el firmante se compromete a que, en caso de fallecimiento del paciente por causas naturales y/o en el transcurso de cualquier acción médica sobre él mismo, eximir de toda responsabilidad tanto al hospital como a sus trabajadores…”. La mujer dejó caer las hojas al suelo. Las pocas esperanzas que tenía se acababan de marchar.

SDA_love50
Rango19 Nivel 94
hace más de 3 años

Me gusta muchísimo @Hazard Espero leer mas. Y mucha suerte.

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

Muchas gracias @SDA_love50 Calculo que me queda una o dos cajas más para terminar la historia. Espero que te siga gustando ;)

SDA_love50
Rango19 Nivel 94
hace más de 3 años

Seguro @Hazard Andamos por Wattpad yo también. Mismo Nik sin el 50 SDA-love. 13 obras de
Wattpad aqui. El resto no estan @Hazard

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@saranieto muchas gracias, de verdad. Espero que lo que escriba te siga gustando ;)

HJPilgrim
Rango13 Nivel 60
hace más de 3 años

@Hazard qué emotivo y desgarrador relato. Como en esta fase final no son tan importantes los votos me tomo la molestia de releer todos los relatos y con el tuyo me entretuve como no lo hice antes. Ver los detalles de la trama y la historia del pequeñín. Has hecho un trabajo muy bueno y estaré esperando el final con muchas ganas. Sólo un par de cosas: creas párrafos muy largos que pueden dividirse más. En este caso, este diálogo debería ir pegado y no dividido. Confunde al lector pensando que son dos personas distintas:
– Señora. – Ella levantó la cabeza y vio a una mujer no muy alta, con el pelo negro recogido en una coleta y unas gafas que le daban aspecto serio.
– Señora. – Repitió mientras se sentaba a su lado – Soy la doctora Martínez. He estado tratando a su hijo y hemos conseguido estabilizarle…
Enhorabuena y suerte!

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

Muchas gracias por los consejos @HJPilgrim la verdad es que es la primera vez que me presento a un concurso literario y creo que aún me falta mucho por aprender. Muchas gracias de nuevo ^^

Ranacien
Rango9 Nivel 41
hace más de 3 años

Se necesitan con urgencia cajas para culminar. Te veo bien arriba. Pero primero, culmínala. Está quedando muy bien. Real y auténtica.

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

Tranquila @Ranacien estoy terminando de escribir, pero no me gusta subir varias cajas a la vez jajajjaa :P

PedroSuarez_80
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

Cómo te encuentro en Wattpad compañero?

monjedelapaz
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

¡Hola @Hazard! Como muy bien te ha dicho @HJPilgrim, es tiempo oportuno y sereno para sumergirse en los relatos.
Al leer, me nace una inmensa ternura hacia la mamá y el pequeño, al verlos tan desvalidos. Me nace abrazarlos, estar, escuchar.
Bueno, y ahora un poco de lupa de ayudar:
– Es probable que nunca haya tenido síntomas ya que ha (levado) una vida tranquila y sin mucho esfuerzo físico.
Pongo entre paréntesis la palabra. Creo que querías escribir "llevado".
¡Un abrazo! Bravo por el relato.
:-)

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@monjedelapaz jejeje me alegra mucho que te siga gustando el relato amigo. Y sí, quería poner llevado :P Muchas gracias ^^


#6

Los días pasaban lentamente y la monotonía se convirtió en el principal rasgo de sus vidas; la entrada y salida de los médicos, la poco apetecible comida del hospital, los distintos sonidos que emitían los aparatos…
Su madre le observaba desde el sillón, parecía preocupada. Él se sentía muy cansado y el estar acostado todo el día no le gustaba. Tampoco le gustaba que los señores de las batas blancas fuesen a verle a cada momento, le molestaban con sus preguntas y con las revisiones que le hacían. Pero como le decía su madre, era para que se pusiese bueno y pudiesen irse a casa, por eso intentaba protestar lo menos posible. No le gustaba aquel sitio, le hacía sentirse incómodo pero aún así intentaba hablar con su madre, le contaba los sueños que tenía, Intentaba hacerla sentir bien, hacerla reír, aunque últimamente no se reía demasiado y seguía dibujando pero no tanto como antes, no se sentía con fuerzas.
Ella le miraba. Estaba muy triste. Los médicos le habían comunicado que, de no encontrar donante, el pequeño podría vivir un mes, dos como mucho. La mujer se sentía decaída, impotente, sentía la necesidad de gritar por toda su frustración. Ella veía a su hijo antes tan activo y ahora que se marchitaba poco a poco; además aún no habían recibido ninguna noticia sobre algún posible donante y eso la hacía estar más callada que de costumbre, el tiempo pasaba y ella no tenía el valor para contárselo a su hijo… “O tal vez sea de que no tienes tú el valor de afrontarlo”– Dijo una vocecilla en su mente. Desvió la mirada de la cama donde estaba el pequeño. No podía engañarse, tenía miedo; miedo a cualquiera de las dos cosas. La entrada de alguien a la habitación hizo que volviese a la realidad. La doctora Martínez se encontraba en la puerta. Por su rostro, parecía preocupada. Sus ojos se encontraron y la mujer pareció entender. Se levantó de su asiento.
– Ahora vengo, cariño. – Le dijo al niño, que no contestó. Estaba inmerso en uno de sus dibujos. Ella sonrió y acompañó a la doctora fuera de la estancia. Entornó la puerta tras de sí.
– Señora García, no quiero engañarla pero hace dos semanas que Diego ingresó en el hospital y aún no se ha encontrado donante. El tiempo se nos echa encima y, sinceramente, no creo que podamos llegar a tiempo. – La doctora habló sin titubeos aunque se notaba que le había costado mucho decir aquellas palabras. La madre se retiró el pelo de la cara y torció el gesto. Ya no le quedaban lágrimas que derramar ahora solo sentía rabia.
– ¡¿Y qué sugiere que haga?! ¡¿Qué me rinda?! ¡¿Que deje morir a mi hijo como si nada?! – Espetó a la doctora. Tenía los ojos rojos, casi fuera de las órbitas. El cansancio, el estrés y la falta de sueño comenzaban a hacer mella en ella. Ante los gritos, los demás residentes del hospital se giraron, curiosos.
– Señora, por favor tranquilícese. Hay más gente en este hospital. – Comentó la doctora – Aún hay posibilidades y por mínimas que sean, daremos el doscientos por cien de nosotros mismos. No está sola, se lo aseguro. – La doctora le sonrió. Aquellas palabras hicieron que se recompusiese.
– Discúlpeme, no sé que me ha podido pasar, pero toda esta situación…es demasiado para mí.
– No tiene que disculparse, es una reacción normal. Como le decía, el problema es encontrar a alguien compatible con su hijo. Dada su enfermedad, se necesita una compatibilidad mayor para evitar que el cuerpo rechace el nuevo órgano.
– Entiendo… Y esa compatibilidad. – Dijo en voz baja – Quiero decir, alguien de su familia debe ser más compatible que cualquiera, ¿no?
– Así es. En cualquier caso, no la he llamado solo para decirle esto. Me gustaría pedirle que se fuera a casa. Lleva aquí mucho tiempo y apenas duerme. – La madre puso cara de terror, no se quería separar de su hijo, no ahora. La doctora vio la angustia en su rostro y se adelantó a un posible reproche. – Tranquila, yo misma me haré cargo del pequeño y estaré con él toda la noche. Vaya y descanse. Se queda en buenas manos. –Sonrió de nuevo. Ciertamente necesitaba dormir, necesitaba aclarar su mente para poder sobrellevar todo lo que se le venía encima. Todo lo que sabía que tendría que hacer.

monjedelapaz
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

El pequeño Diego muestra una madurez conmovedora. No me refiero a "conmoción" emocional sino honda. Sus respuestas, su paciencia, es toda una lección de vida. Y habla de la raíz de ese arbolillo: el corazón de mamá.
De nuevo la lupa, antes de seguir escuchando a tu pluma:
"No le gustaba aquel sitio, le hacía sentirse incómodo pero (aún) así intentaba hablar con su madre".
Creo que aun va sin la "ma-tilde".
:-):-)


#7

Tras la conversación, la madre entró de nuevo a la habitación. Mientras le comentaba al pequeño que aquél día se quedaría con la doctora, recogía las pocas pertenencias que allí tenía. Había ido a su casa solo un par de veces mientras el niño estaba en el hospital para coger lo imprescindible, ropa principalmente y algunos juguetes para su hijo. Él lo entendió perfectamente y le sonrió.
– ¿Tienes sueño, verdad mami? – Le dijo. La mujer suspiró. Hasta él se había dado cuenta de que le faltaba mucho sueño.
– Así es, cielo. Pero en cuanto duerma un poquito, vuelvo para estar aquí contigo, ¿de acuerdo?
– Vale mamá, pero yo estoy bien. Debes descansar y ponerte buena, como hago yo. – Contestó el pequeño sonriendo. Ella no pudo evitar mirar para otro lado mientras se mordía el labio inferior. Giró de nuevo la cabeza hacia él y le sonrió mientras asentía.
A los pocos minutos ya lo tenía todo recogido. Se despidió del niño dándole un fuerte abrazo y un gran beso, diciéndole que se portara bien con la doctora, como él sabía. Él le respondió devolviéndole aquél súper abrazo y recordándole que descansase mucho. La mujer no quería marcharse, no quería dejar así a su niño, pero debía hacerlo por la salud de ambos. Salió de la habitación y allí estaba esperándola la doctora. La mujer fue a hablar pero una vez más la doctora se adelantó.
– No hace falta que diga nada, no es ninguna molestia quedarme con él. Además nadie me espera en casa. – Le sonrió. – Ahora váyase y descanse, lo necesita – La mujer sonrió y se marchó. Llegó a la salida del hospital y los rayos del sol golpearon sus ojos. Tuvo que apartar la mirada hasta que su vista se acostumbró. Hacía un día precioso. Tomó aire. Se sentía con energía. Salir de aquella habitación, de aquel ambiente deprimente le había sentado bien; le había dado fuerzas para no rendirse.

La doctora entró en la habitación una vez la madre se hubo marchado. El niño la miró con desconfianza a lo que ella sonrió.
– Tranquilo pequeño, hoy no voy a hacerte ninguna prueba. Voy a quedarme aquí contigo mientras tu mami descansa. ¿Te parece bien?
– Sí, es que tiene sueño por estar aquí. Tengo ganas de que nos vayamos a casa. – La doctora apretó los labios durante un instante, pero en seguida recuperó la sonrisa.
– Seguro que dentro de nada estáis los dos en casa. Oye, se me ocurre una idea. ¿Por qué no cogemos cada uno un papel y dibujamos nuestra casa? – Al pequeño se le iluminaron los ojos
– ¡Sí! Verás qué bonita es mi casa, es muy grande y tengo una habitación para mí solo y ¿sabes que yo solo sé abrir la puerta? Y… – Una de las máquinas comenzó a registrar el aumento de las pulsaciones del pequeño. La doctora sabía que aquello podía llegar a ser peligroso para el niño, por lo que intentó tranquilizarle sin perder la sonrisa.
– Tranquilo, tranquilo. No vaya a ser que te hagas daño – Le dijo ella mientras se levantaba y cogía un par de folios en blanco y los lápices de colores que había en la mesa. Le dio uno a él y otro se lo quedó ella. Ambos se pusieron a pintar mientras comentaban sus dibujos y reían. Al rato ambos habían terminado. Él le enseñó su dibujo mientras le explicaba qué había en cada habitación. Ella hizo lo mismo
– La verdad es que yo no dibujo tan bien como tú. Tienes mucho talento. – Comento la mujer. El niño se sonrojó
– Toma, te lo regalo. – Él le tendió el dibujo sin mirarla. Estaba lleno de vergüenza. La doctora se sorprendió por su gesto.
– Muchísimas gracias. – Lo cogió con cuidado y le dio un pequeño beso en la mejilla. Él se sonrojó aún más. En ese momento entró una enfermera con la comida del pequeño. La doctora recogió los colores y los dibujos y los volvió a poner en la mesa. Cogió la bandeja de las manos de la enfermera y le dio las gracias mientras iba a colocarse de nuevo junto al niño y le dio la bandeja. El pequeño comenzó a comer mientras conversaban. Él le dijo que no le gustaba mucho la comida del hospital. La mujer se reía y le dijo que tenía razón, pero que lo importante era que los médicos sí eran buenos.
– Pero la comida sigue sin gustarme, jope. – Le reprochó de nuevo el pequeño. Ella rió de nuevo.
El niño terminó la comida y la doctora le dijo que debería dormir un poco para seguir curándose. Él le hizo caso, cerró los ojos y al poco rato se durmió. La mujer le miró y suspiró. No tenía esperanzas en su recuperación. Al poco llamó alguien a la puerta y entró de nuevo la enfermera que había traído la comida. Esta vez, recogió la bandeja y se fue. La doctora aprovechó que el niño dormía para salir un momento a comer algo. Al regresar se sentó en el sofá y se durmió sin casi quererlo.
Se despertó sobresaltada, había tenido unos sueños muy extraños, pero no los recordaba. Miró el reloj cuando estaban dando las cinco y cuarto de la tarde, había dormido un par de horas casi sin darse cuenta. Se estiró en el sofá, dormir sentada le había dejado los músculos un poco dormidos. Al poco se despertó él. Tenía ojeras en los ojos
– ¿Has descansado? – Le preguntó ella.
– Sí, aunque aún tengo sueño.
– Es normal, el cuerpo necesita repararse y eso gasta mucha energía. – Él la miraba, parecía cansado. – ¿Qué te apetece hacer? – Le dijo ella.
– ¿Podrías darme mis juguetes? – La doctora se fijó en una pequeña bolsa que se encontraba en una esquina de la habitación. Se levantó y se la acercó al niño. Este sacó un soldado medieval y una muñeca que llevaba un arco. La doctora le miró con interés
– Vaya, ¡qué juguetes más chulos!, ¿puedo jugar contigo? – Él la miró y sonrió, asintiendo con la cabeza. Le dio al guerrero y le contó las aventuras que habían vivido sus juguetes y él. En ese momento, la doctora dejó de ser una adulta para volver a su niñez.
Pasaron las horas como si fuesen minutos y anocheció. De nuevo, la enfermera llegó con una bandeja de comida para el pequeño. Esta vez devoró la comida diciéndole a la doctora que había estado mucho tiempo de aventuras y un guerrero necesitaba reponer fuerzas. Ella se rió diciéndole que tenía razón.
Al acabar la cena pasaban de las diez. El niño tenía sueño y ella le dijo que se durmiera. Él le dijo si podía leerle un cuento, pero la doctora le dijo que en los hospitales no había cuentos. El pequeño se sintió un poco defraudado porque le apetecía mucho, pero lo entendió y se puso a dormir. Ella no había cenado, pero esperó a que él se durmiese. Cuando vio que su respiración se ralentizaba, salió de la habitación para cenar. Volvió al cabo de una hora y se sentó en el sofá. Aquella noche había dejado el “busca” encendido por si había alguna urgencia (aunque no tenía guardia) ya que se iba a quedar de todas formas en el hospital. Comenzó a pensar en lo bien que se lo había pasado aquél día, como hacía tiempo que no disfrutaba. Y todo se lo debía a ese niño tan especial. Una pena que su madre fuese a relevarla mañana, no le hubiese importado que él fuera su hijo.

monjedelapaz
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

Otra sugerencia de pincel fino, querido @Hazard:
– ¡Sí! Verás (que) bonita es mi casa, es muy grande y tengo una habitación para mí solo y ¿sabes que yo solo (se) abrir la puerta?
(las ma-tildes en qué y sé).
Me sigue atrapando el relato. ¡Ay!


#8

El “busca” comenzó a sonar y se despertó sobresaltada. Lo sacó de su bolsillo y leyó el mensaje “Acude rápido a la puerta principal” El niño no se había despertado por lo que salió de la habitación lo más rápido que pudo pero sin hacer ruido. Corrió por los pasillos hasta llegar a la puerta. La entrada estaba llena de policía y médicos. En medio de todo, una camilla. Uno de los médicos se fijó en que ella estaba allí y la llamó con un gesto ella se acercó.
– Escúchame, acaba de llegar la policía y la ambulancia. Han traído el cuerpo de una mujer que se ha suicidado. – Le dijo el médico
– Pero, ¿quién es? – Respondió ella. El médico no sabía que responder, miró hacia la camilla donde estaba el cuerpo. Ella miró al médico y se acercó a la camilla. Descubrió el bulto que ocultaba la sábana. La imagen que vio la golpeó en lo más profundo de su ser. Era Marta García, la madre del pequeño. No, aquello no podía estar pasando, pensó. Había hablado esa misma mañana con ella y ahora… se acercó a un policía, necesitaba saber qué había pasado.
– La verdad, señorita, es que ha sido algo extraño. Recibimos una llamada de la fallecida. Nos dijo que iba a tirarse, que solo avisaba para que tuviésemos tiempo.
– ¿Tiempo de qué? – Dijo ella.
– Sinceramente no lo sé. En cualquier caso, encontramos estos papeles junto al cuerpo. Son varios dibujos y una nota para la Doctora Martínez.
– Yo soy la doctora Martínez. – Inquirió. Él se los entregó. La doctora se apartó y comenzó a leer la nota:
“Estimada Doctora Martínez.
Gracias por todo lo que ha hecho por mi hijo y por lo que sé que hará por él. Sé qué pensará que no estaba en mis cabales, pero le aseguro que jamás he estado más segura de nada en mi vida. He decidido quitarme la vida para dársela a otra persona, a mi pequeño Diego. El amor que siento por él es tan grande que considero acertada mi decisión. Sé que el Síndrome de Down es una enfermedad que provoca que, normalmente, los afectados no vivan tanto como una persona sana y aún así sé que él, con su sonrisa, podrá hacer mucho más por el mundo que yo. Siempre le he dicho que es especial y creo que usted ya lo sabrá, así que le ruego, con mis últimas palabras que le ayude una última vez. Que nos ayude a los dos. Yo le di la vida una vez y ahora se la vuelvo a dar. Dígale que le entrego todo lo que tengo: mi corazón.”
Cerró el papel y se dirigió de nuevo al cuerpo. Apoyó su mano en el rostro de la fallecida, acariciándola. Cuando se giró, su rostro reflejaba tristeza, pero a la vez decisión.
– Llevaremos a la Señora García al quirófano. Debemos operarla para salvar a su hijo. – Dijo. Los médicos no reaccionaban. – ¡Vamos! – Gritó, provocando que todos los allí presentes se pusieran manos a la obra. Sin embargo, alguien la agarró del brazo. Era el mismo agente que le había entregado los papeles
– Doctora, no puedo permitírselo. Este cuerpo es parte de una investigación policial, el informe…
– ¡Cállese! – Le espetó la doctora. Lloraba. – . No tiene ni idea de por qué lo ha hecho. Yo sí. Ponga eso en su informe. –Se dio la vuelta y se fue, aún llorando, tras la camilla. Apretó la carta contra su pecho.

La luz le cegaba. Una luz blanca que no le permitía ver nada. Esperó un poco hasta que sus ojos se acostumbraron a la claridad, mirando hacia el suelo. Levantó la cabeza poco a poco y lo que vio le emocionó. Un enorme prado se abría ante él. Comenzó a caminar parándose a mirar las flores, disfrutando de su aroma. Aquel sitio le gustaba mucho, se sentía tranquilo, como en casa y, aún así, le faltaba algo. Continuó caminando y a lo lejos vio un gran árbol situado en medio de aquel enorme campo. Fue hacia él, le parecía extraño que allí hubiese una planta tan grande. Al llegar comprobó que el tronco era muy recio y sus ramas grandes y fuertes. Vio que podía escalarlo y decidió hacerlo. Puso uno de sus pies en un pequeño saliente del árbol y comenzó a trepar, sintiéndose un verdadero explorador. Su ascenso fue fácil, el suave viento mecía las hojas y le apartaba el pelo de la cara. Al llegar a la copa, se puso de pie en la rama más grande que había. Se sentía fuerte, alegre, orgulloso. Y aún así, seguía sintiendo que le faltaba algo, pero no lograba recordarlo. Miró al frente, pero solo veía el prado verde. Escuchó una voz. Miró a todas partes, pero no vio a nadie. El murmullo de la voz continuaba. Le sonaba aquella voz pero no sabía de qué. Tampoco entendía lo que decía. Sonó una vez más. Avanzó por la rama un poco y se asomó al suelo. Volvió a escuchar aquella voz. Se asomó un poco más y cayó al vacío.

Se despertó en la camilla del hospital. Se sentía mareado y débil. Sus ojos estaban apagados, pero poco a poco comenzó a ver de nuevo. Miró a su alrededor y vio un pequeño sofá a su lado y un bulto encima de él. Él se movió un poco, aunque le dolía todo el cuerpo. De pronto el bulto comenzó a moverse.

– Hola Diego, por fin despiertas. – Se acordaba de ella, era la doctora que había estado con él el día anterior. – Has dormido mucho. – Dijo ella. Él volvió a mirar a su alrededor, la habitación seguía igual, pero le seguía faltando algo. En aquel momento se acordó
– ¿Mami? – Dijo con un hilo de voz. La mujer le miró. Tenía miedo por cómo podría reaccionar el pequeño, y aún así se sentía feliz. Se levantó del sillón y cogió los dibujos que reposaban en la mesa. Se sentó de nuevo. Suspiró.
– Diego, he de contarte una historia sobre la mayor heroína de todos los tiempos. – Comenzó a pasar los dibujos entre sus manos y sonrió.

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

Bueno he teminado mi historia. Sinceramente he tenido que poner mucho esfuerzo en ella para darle los matices, los sentimientos que quería reflejar y la verdad es que me siento muy contento con el resultado. También he de decir que esta es la primera historia que termino en su totalidad. Tengo varios proyectos que se van creando poco a poco, pero este es el primero que concluyo y por eso es muy especial para mi. Y ahora, ¿qué decir de toda la gente que me ha apoyado? La gente maravillosa que he conocido gracias a este concurso, personas que tienen más experiencia que yo escribiendo y que me han ayudado dándome su apoyo y valiosos consejos. Mis amigos vikingos, tanto patos como los adoptados por estos; mis amigos de toda la voda y los compañeros de teatro, muchísimas gracias por ayudarme llegar hasta aquí. A mi familia, que han tenido que soportar mis nervios, mis frustraciones e insistencia para que me leyesen. A mi hermana, no solo por todo lo anterior, sino también por que me ha ayudado mucho cuando necesitaba una segunda visión de mi obra. Finalmente, y no por ello menos importante, a mi novia que a parte de estar apoyándome, ha tenido la desgracia de estar estudiando una carrera de la cual me he aprovechado bastante a la hora de que me corrigiese el texto (tanto a nivel de formato como concordancia e ideas). Muchas gracias a tod@s y a seguir escribiendo :D

vanshowbiz
Rango2 Nivel 6
hace más de 3 años

Sé que llegarás tan lejos como te lo propongas. Un placer haberte acompañado en este mágico viaje, y espero poder hacerlo en todos los que sigan. Estoy orgullosa de ti ^^

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@vanshowbiz Muchas gracias amor, ¿qué te voy a decir que no sepas ya?

SDA_love50
Rango19 Nivel 94
hace más de 3 años

Estoy sin palabras, no se que decir @Hazard Me quede en blanco.

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

Eso imagino que quiere decir que te ha gustado @SDA_love50 jejeje. Por cierto, eres una de las personas que mencioné en el primer comentario que hay, así que, muchas gracias por todo ^^

SDA_love50
Rango19 Nivel 94
hace más de 3 años

De nada @Hazard Se que lo lograras. Cosa que yo no pude hacer.

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@SDA_love50 No te preocupes, seguro que hay más oportunidades. Tú no te desmotives ;)

Ranacien
Rango9 Nivel 41
hace más de 3 años

Excelente relato. No descansa, da un buen giro y tiene escenas muy hermosas y conmovedoras. Muchísima suerte.

Sayuri_99
Rango2 Nivel 6
hace más de 3 años

Fantástico relato..... me ha emocionado ¡¡¡¡¡ Muy bien escrito, pero eso.... ya lo sabia. :)

Sayuri_99
Rango2 Nivel 6
hace más de 3 años

Solo añadir que, independientemente del resultado de este concurso, para nosotros ya has ganado, llevas un "campeón" en tu interior y nos sentimos orgullosísimos de ti.

Vikingo_17
Rango9 Nivel 42
hace más de 3 años

Muy buen tema, la descripción del niño es genial, los párrefos son muy largos quizas le falta accion pero no puedo dejar de decir q es una excelente histori, suerte......

monjedelapaz
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

El desenlace es impactante, querido @Hazard. Cruza la "frontera" y hace necesario tomar una decisión al lector. Es un tema delicado y requiere delicadeza para contemplarlo.
Esto es lo que contempla mi corazón: Mami no se quita la vida, sino que la da por segunda vez al pequeño, tal como reza en su mensaje a la Doctora.
Sí, el pequeño Diego ya se parecía a mami en una cosa: el corazón. Ahora más.
Además, es un canto a la sabiduría de la pequeñez. El profesor Lejeune, humilde, no quiso que su descubrimiento de la "Trisomía 21", base genética del Síndrome de Down le hiciera presente en el nombre. Y fue, junto a eso, un gran valedor de la ignorada humanidad de estos pequeños hermanos nuestros. Tú lo muestras en la madurez creciente del pequeño. Mente poderosa, corazón doblemente poderoso.
Para terminar, te dejo las Palabras que acarician todo el relato. Son de Jesús:
"Nadie tiene mayor amor que el que da la vida por los que ama".
:-)

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@monjedelapaz Querido amigo, siempre encuentras las palabras que mejor definen lo que intento explicar y por ello te doy un inmenso "gracias". Me gustaría destacar que, en el primer mensaje de esta caja (el mio), tú eres otra de las personas que he conocido en esta travesía y me han ayudado a crecer. Así que, de nuevo, gracias :)

Liz
Rango11 Nivel 53
hace más de 3 años

Intriga un poquito qué será de él, ahora que está sin su madre. Dejas indicios de lo que puede llegar a suceder con su futuro. Pero igual, tu relato terminó justo donde debía.
<3

Hazard
Rango10 Nivel 47
hace más de 3 años

@Liz Entiendo que te deje un poco con la intriga, pero realmente, con este final abierto, quiero conseguir que tanto el pequeño, como su madre, vivan en la mente de todos aquellos que han leído la historia. Sobretodo, me gustaría también que cada persona que la haya leído, imagine su propio final para esta historia ^^

Sttorybox
Rango4 Nivel 18
hace más de 3 años

¡Hola @Hazard! Un relato muy tierno y conmovedor. Los personajes son el punto fuerte de esta historia. Diego inspira ternura y admiración y es muy sencillo identificarse con su madre. Los sentimientos están muy bien plasmados. En contra, hay varios errores de puntuación y ortografía. Las descripciones de las escenas cotidianas madre-hijo son, a veces, un poco extensas. Por lo demás, felicidades por tu aportación al concurso :)

Arcana
Rango6 Nivel 28
hace 7 meses

Sé que han pasado ya tres años, pero me ha encantado tu relato. No sé cuál era la consigna del concurso, pero es maravillosa la forma en la que plasmas cómo Diego ve el mundo. Creo que a pesar de lo que dijo el usuario "Sttorybox", las escenas cotidianas madre e hijo son las mejores, así de extensas, son maravillosas, muestran y reflejan totalmente el corazón del niño.
Creo que son necesarias para aportar al personaje, e incluso habría añadido yo algunas más. Por lo cual creo que la crítica es como mínimo, subjetiva.
A mí me ha gustado muchísimo, y me parece un niño de lo más tierno.
Gracias por haber salido del estereotipo de "enfermera" y que sea un enfermero. También me gusta cómo las cosas que no están se notan.
La ausencia de un padre, los diálogos de los adultos que faltan, todo eso, se nota en el relato y le suma. Le suma tanto que se nota que sabes administrar muy bien la información.
Gracias por tan hermosa historia. Me ha dejado una sonrisa.