CurlyHair
Rango6 Nivel 27 (1100 ptos) | Novelista en prácticas
#1

Ella era distinta. Era fuego y hielo a la vez. A veces, me derretía con su mirada. Otras, me enviaba al lugar más oscuro que pudiera imaginar, y es que su amor era de lo más extraño, sarcástico, como un mal chiste, con un toque de dulzura y ternura, pasión, romanticismo, ¡y oh por Dios! ¡Cómo me exasperaba a veces!
Hay muchas cosas que no sabría decir sobre ella y es que era todo un misterio para mí, recuerdo que solía compararla con un ángel con delirios de demonio pues lo que tenía de bondadosa también lo tenía de malvada. Un maldito ángel que había llegado a mi vida.
Ella era igual a mí. Éramos como dos gotas de agua. Juré que había encontrado a mi alma gemela. Al pensar en ella, recuerdo esa antigua leyenda que cuenta la decisión de Zeus de partir a los mortales en dos, condenándoles a pasar el resto de sus días buscando a su otra mitad. La amé con locura, le dediqué mis sonrisas y guardé con cariño las suyas, le regalé mi tiempo, mis ojos comenzaron a brillar por ella, y yo le pertenecía... Aunque, eso no importa ya. La dejé ir. Traté de protegerla, mas no pude protegerla de ella misma.

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CurlyHair
Rango6 Nivel 27
hace alrededor de 3 años

@GerGERTZEN renuncié un tiempo a escribir, por eso no continué la mayoría de mis historias. Y gracias por la corrección, estás haciendo un excelente trabajo.


#2

Él era distinto. Era fuego y hielo a la vez. Había algo en su mirada, un destello, que me hacía sonrojar. Sí, estaba enamorada, y lo sigo estando mas no sé si de la persona o el recuerdo. Y es que nuestro "amor" era confuso, único, especial, un cuento de hadas en la modernidad, o más bien un drama que acabaría en tragedia...
Él me llamaba con cariño de diversas maneras mientras que yo enmudecía al ver su sonrisa perfecta y sus ojos marrones. Solía llamarlo "mi alma gemela" en secreto. Nunca me atreví a confesarle mis sentimientos porque sabía que él no los correspondería, o tal vez...
Tal vez las visitas no eran en vano. Tal vez las pláticas y las miradas significaban algo... Tal vez él también me amaba.
"¿Entonces por qué te dejó ir?"
Vuelve a la realidad querida, sólo es la ilusión del primer amor...

Hace alrededor de 3 años

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#3

El día que me enamoré de ella...
Hombre, creo que fue el primer día que la vi en el colegio. Su cabello sujeto en una coleta, sus mejillas sonrosadas porque le daba pena presentarse, se veía tan vulnerable. Y no fui el único que le echó el ojo, lamentablemente. Ni siquiera era la más guapa del salón, pero había algo interesante en su mirada, en la forma en la que hablaba.
Amor a primera vista. Me hubiera gustado más que esta historia continuara como cuento de hadas, así podría contarle a nuestros hijos cómo fue que me enamoré de su maravillosa madre... Claro que terminó terriblemente, ni siquiera nos hemos vuelto a hablar. Ya llegaré a eso.
El primer año en el colegio no nos hablábamos. Yo había hecho varios amigos (el grupo de idiotas al que siempre retaban los maestros) pero ninguno como Carlos, el mejor de todos, sin embargo ni siquiera él sabía sobre mi amor secreto. Por otra parte, ella era la sobresaliente del salón y se juntaba con los nerds del grupo (sí, me enamoré de la cerebrito más sexy del mundo).
Tímida, inteligente y amable. Así nos parecía a todos... Qué equivocados estábamos, en relidad es la persona más impertinente con la que me he topado.
Me duele tanto recordarla...

Hace alrededor de 3 años

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#4

Mis padres lo odiaban. "¿Cómo una jovencita tan culta va a terminar con un patán como él?" No lo conocían tan bien como yo. Era inteligente, encantador, si bien algo flojo aunque cuando algo le gustaba lo hacía con gusto. Mi caballero de brillante armadura, a quien todos mis escritos iban dedicados.
Me enamoré de él en el peor momento posible. Nuestro último año en el colegio. Teníamos que entregar un proyecto parcial para nuestra materia de lengua, el fragmento de una obra, él y yo fuimos los encargados de la escenografía. Un día tuvimos que vernos para terminar los últimos detalles y en esas preciosas horas a su lado logré conocerlo. Sonará cliché, pero juro que terminábamos las frases del otro. Pensé que era simple empatía e incluso admiración hasta que lo volví a ver. Jamás en mi vida me había sonrojado tanto como lo hice al verlo saludarme.
Aún recuerdo la fecha, 2 de enero...

Hace alrededor de 3 años

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#5

... 2 de enero, sí, lo recuerdo bien.
Fue la primera vez que la visité en su casa. Si la comparamos con las casas de mis otros amigos, la suya era una mansión: 3 recámaras, un patio trasero lleno de flores, cocina integral con comedor (inmenso), 3 baños, un despacho (de su padre), sala recién tapizada y una cochera con espacio para dos autos.
Sólo faltaba la servidumbre...
En fin, me intimidó ver su casa. Siempre la había visto como una dama pero ahora pensaba en ella como una aristócrata del siglo XXI.
Su madre abrió la puerta y me hizo esperar en la estancia. Fernanda bajó la puerta (ah sí, ese es su nombre, el de mi amada) y por poco me quedó boquiabierto al ver tanta belleza: su cabello suelto, sus mejillas rosas, su elegante andar. La saludé y ella hizo lo propio. Ahí estaba, my lady.
Lo que comenzó como una reunión de trabajo terminó en una amena charla sobre nosostros. Es increíble lo parecidos que somos, desde las mismas tragedias hasta los mismos gustos.
Diablos, cómo la adoro...

Hace alrededor de 3 años

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