PinkOxen_22
Rango5 Nivel 22 (536 ptos) | Escritor en ciernes
#1

Sus piernas dejaron de sostenerle y cayó de rodillas. La lluvia golpeaba su cara haciendo que la sangre se difuminara. De lo más profundo de su mente empezó a emerger una palabra: VENGANZA.
Se levanto con un sudor frió recorriendo su cara y un grito inaudible salio por su boca convertido en un suspiro, mezcla de alivio y terror. Tuvo la certeza de que el cuerpo con el que había compartido un acto placentero durante la noche, ya no descansaba a su lado y cuando volteo su rostro confirmo su duda.
Se encontraba solo en una habitación de hotel tan inmundo que se podía escuchar el eco del caminar de los roedores mezclado con el incesante tic tac del reloj que marcaba las 3:43 de la madrugada.
Sabia que esa noche iba a ser difícil de olvidar, parecía que cada célula de su cuerpo, de su pelo dorado y de sus profundos ojos negros, tenían grabado 'Venganza', como si fuera un tatuaje permanente que le recordaba a cada segundo, a cada tic tac del reloj, lo que él, lo que esa persona había hecho con él mismo.
Lo haría, su cuerpo lo gritaba y el iba a obedecer, iba conducido y cegado por la venganza.

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OrchidElves_75
Rango1 Nivel 0
hace más de 3 años

muy lindo!!!! segui con esto que sos buena

SalmonBees_86
Rango1 Nivel 0
hace más de 3 años

Muy bueno!! Sos una genia, tenes que ganar si o si.


#2

Tomó sus llaves e ingresó en un viejo Mustang aparcado en las sombras de un callejón.
La puerta se cerró despacio, pero con el silencio de la noche, parecía lo mismo que si lo hubiera hecho fuertemente.
No lo quería pensar dos veces, no quería que el pensamiento volviera a su cabeza y él empezara a maquinar mil posibilidades distintas, mil maneras de que todo saliera mal, buscar las razones para no hacerlo y terminar por rechazar la idea de llevarlo a cabo.
No, no haría eso, no se volvería un cobarde ante sus propios ojos, dejaría todo o nada frente a la partida que se estaba desarrollando, y de la cual, él era el único que tenía poder para mover las fichas a su antojo.
Finalmente se hizo caso e intento pensar en otra cosa, colocó las llaves e hizo contacto. Los faros ayudaron a la tenue luz del amanecer a alumbrar las sucias calles.
Sus ojos como gatos, miraron todo a su alrededor y comenzó el delirio mental.

lasourise
Rango11 Nivel 50
hace más de 3 años

Buenas, @PinkOxen_22
Veo que decidiste dejar en la segunda caja. Lástima, porque tu cuento no está mal escrito; y como historia es buena. ¿No tienes nada nuevo para tu tercera caja? Quedan algunas horitas. Suerte.

PinkOxen_22
Rango5 Nivel 22
hace más de 3 años

@lasourise la verdad no fue mi intensión dejarla hasta la segunda caja, me habian dicho que no habia pasado y hoy cuando entre, recien me acabo de enterar que pase y no tengo tiempo para subir la tercera. :(

lasourise
Rango11 Nivel 50
hace más de 3 años

¡Lástima! Cuando algo no tiene que ser... Pero puedes publicarla aparte, fuera de concurso si te decides a terminarla.
También puedes leer y comentar la mía.

OliviaWarlocks_91
Rango10 Nivel 46
hace más de 3 años

Que pena que no hayas colgado tu tercera caja, estaba queriendo leerla y al buscarte te encontré por estos escalones bajos del concurso. Igual, cuando puedas síguela, ahí te leeré!. Besos!


#3

La contemplo de lejos, entre tantas, ella era la única. Tan hermosa pero tan fuera de su alcance, apenas podía observarla que no se sentía merecedor.
Ella bailaba entre cuerpos cubiertos de sudor al ritmo de un jazz. Una sombra se interpuso entre él, la bestia, y ella, la bella.
Levanto la vista ensombrecida y con el semblante oscuro.
-¿Quiere otra copa?-lo único que quería, además de seguir su instinto de venganza, era contemplar a la única chica que quería y que nunca iba a poder tener.
-Apártate-soltó tan fríamente que se podía sentir como el hielo quemaba y helaba la habitación.
El camarero se movió rápidamente y ante él volvió la figura danzante.
Miro el reloj y se dio cuenta de que ya era hora, había pasado tanto tiempo observándola que no se había percatado del tiempo, era muy común en ella, robarle todo: el aliento, su devoción, su tiempo, hasta su ultimo atisbo de cordura, porque eso había hecho, había robado toda su cordura.

Hace más de 3 años

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#4

Estaba listo, solo un par de cuadras para llegar a su destino.
Se sentía en la escena de ''El corazón delator'', todo el mundo lo miraba por su maldito palpitar que le taladraba el oído. Intento parecer calmo, pero le era imposible, quería gritarlo para que todos se enteraran.
Volvió a apretar el cuchillo, tenía miedo de que, al llegar, se desvaneciera mágicamente de su bolsillo. Sintió el mango del cuchillo, que no estaba frio, estaba lleno de sudor que le resbalaba de la mano para terminar en la hoja de aluminio bien afilada. Esa escena se le había borrado de la mente, en su delirio mental nunca existió el momento en el cual entró a su casa, y sin detenerse siquiera a encender la luz, corrió a la cocina y tomo el cuchillo más grande y filoso, el que parecía mal letal, el que sabía que iba a hacer más daño, con el que iba a disfrutar al sacar la vida de un cuerpo.
Sintió algo húmedo bajar por su sien. 'Sudor. Estoy sudando como si hubiera corrido un maratón, por eso me están mirando'
Pero no era sudor, era lluvia que caía torrencialmente sobre los peatones y sobre él.

Hace más de 3 años

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#5

La gente corría para resguardarse en casas o negocios de ese diluvio hasta que solamente quedó él, pisando charcos, baldosas flojas, hojas y todo lo que se encontraba en el suelo. Ya sentía la casa cerca, el aroma que tantas veces había aspirado. Los recuerdos se atropellaron en su mente y casi, por un segundo, la cordura se apodero de él, se olvidó de la venganza y dio un paso hacia atrás; pero ya era tarde, ella y el delirio mental habían tomado lo único que le quedaba de humanidad en ese cuerpo destruido.
Tres casas, dos, una y la puerta conocida apareció ante sus ojos negros, mucho más negros que en la madrugada, la venganza le había oscurecido el alma y eso se reflejaba en todo su cuerpo.
Una melodía comenzó dentro de su cabeza y se instaló en sus oídos.
Estaba lo suficientemente loco para imaginar que todo era una película, que él era el actor secundario, como lo había sido toda su vida, y el ser detrás de la puerta el protagonista principal. Que estaba destinado a asesinarlo para poder ser importante en la historia más ridícula que se desarrollaba en su mente.
Tan loco para musicalizar ese momento con la "música perfecta", para que al final, él quedara como héroe y no como villano.
Algo le recorrió todo el cuerpo, desde la punta de los pies hasta su mano derecha, la que sostenía determinadamente el cuchillo. Y lo hizo, al final lo hizo.

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#6

Fue como mirarse en un espejo, pero el reflejo escupía sangre por la boca, tenía un cuchillo que se hundía cada vez más en el abdomen y sus ojos comenzaban a perder toda luz de vida. Esos ojos que habían compartido miradas picaras desde el día en que su madre había traído a los dos al mundo. Desde que todos le dijeran que eran iguales físicamente, pero tan distintos de personalidad, era la típica, el gemelo malvado y el bueno, y le habían acertado tan bien.
Retiró bruscamente el arma asesina y el cuerpo se desplomo ante él. Se inclinó y tomó la mano de su víctima, que se había congelado en un segundo, y retiro un anillo dorado.
Se levantó y miro el cuerpo inerte en el suelo.
-Lo siento hermano, pero ahora, ella va a ser mía-espero un segundo como si el cadáver fuera a responderle-Podre ser tu, podre ser el gemelo bueno.

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