flaco
Rango7 Nivel 33 (1985 ptos) | Autor novel
#1

Ella era distinta. Era fuego y hielo a la vez. A veces, me derretía con su mirada. Otras, me enviaba al lugar más oscuro que pudiera imaginar, era todo increíble, todo lo que esa flaca me podía hacer sentir. Desde que perdí sus besos, no he tenido buenos amaneceres, sus labios despertaban mi ansia por vivir. Con cada gesto, cada mínima palabra que salía por esos lindos labios, me robaba una inmensa sonrisa, coloreada por su aventurero corazón. Era simple, a la vez que magnífica, era mi todo, a la vez que mi nada. Pero decidió marcharse, se fue de mi lado, y aquel día, una leve asfixia encadenó mi alma, mi amor quedó atrapado, fue todo tan poco, a la vez que tan intenso, me era imposible, el no querer volver a sentir sus labios sobre los míos, o las yemas de mis dedos acariciando su morena piel, el tocarla era una sensación indescriptible, era afrodita personificada. Me era imposible no desearla, tenia que buscarla, volver a enamorarla como ya hice una vez...

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diegoramirez
Rango6 Nivel 28
hace casi 4 años

Muy buen inicio muy carnal, con mucha pasión buen estilo descriptivo me gusta, te felicito y deseo mucha suerte!

SEXYLOVER122
Rango13 Nivel 60
hace casi 4 años

Muy descriptivo, es como estar viviendo una ardiente noche de sexo, con una mujer bonita.

flaco
Rango7 Nivel 33
hace casi 4 años

Muchas gracias ;-)


#2

Tras noches de insomnio, y amaneceres grises, miles de ideas rondaban entre el gran revuelo de mi desmedida mente, atrapé una en medio de ese huracán, agarré la pluma, que fué hechizada a través de las yemas de mis dedos y decidí escribirte mi corazón, entre tinta y papel, se liberó todo mi adentro;
Querida flaca, hace años que me fije en tí, nunca comprendí cual era la razón, pero un día tuve la suerte de conocerte, ese es el mejor día de mi vida, porque he tenido la oportunidad de estar con una chica fuerte y entrañable, de gran corazón, despiertas lo mejor de mí, hasta en tus días grises, con una ardiente pasión, tu alma ya había recogido tus pedacitos cuando te conocí, y durante un tiempo yo fuí uno de ellos, era un sueño hecho realidad, inundabas mi ser, como gota de rocío acaricia un clavel, con una gran delicadeza.
Liberé la gran pasión que escondía ese miedo, desaté tu ardiente y alocada confianza sobre mí, éramos almas entrelazadas, fundidos en un mismo ser, es puro veneno el recordar tus labios sobre mí, ese anhelo de desmesurado sexo descontrolado, sin importarnos las agujas del reloj, dándonos placer en cualquier lugar, como dos animales salvajes, eras mi todo y ahora eres mi nada, no sé el porqué de tu partida, pero olvidaste darme mi corazón y aquí sigo enamorado de ti...

Tras escribir la carta, busqué la manera que llegase a sus manos, y seguí con mí vida, no tenía la certeza si iba a tener contestación. A los pocos días recibí una llamada de ella, quería hablar conmigo, había escrito una carta para mi, le dije que sería incapaz de leerla, me era duro el pensar que no la volvería a tener cerca, quiso quedar conmigo, para leerla juntos. Acepté, me citó una noche de lluvia de estrellas, cerca de un maravilloso lago, pasamos una noche perfecta, hablando como conocidos de una vida entera. Esa noche estaba gris, pero tuve la suerte de tener su estrella delante de mí, la cual no paraba de deslumbrarme con su brillo interior. Cada vez que hablaba, crecía en mí las ganas de acariciarla y morder sus labios. Al terminar la cita, nos fuimos cada uno a su casa, ni siquiera un beso, me mataba la idea, pero no podía hacer mas. A los pocos días se puso en contacto conmigo y empezamos a retomar esa loca relación de amor y sexo. Ella es apasionada; a la vez que fuerte, es enérgica; a la vez que dulce y cariñosa, es bella; a la vez que inteligente. Éramos de nuevo dos niños pequeños y alocados, simplemente enamorados, de cenas enfriadas por no poder soportar nuestra atracción sexual. Se disponía a mi merced al igual que yo a la suya, nos encantaba terminar sudados, para después poder seguir en la ducha enjabonándonos sin poder controlar nuestras ansias y volver a empezar de nuevo, como si nuestro lobo interior no quisiera descanso, no había problema en tirarnos horas y horas, revolcándonos, devorándonos a besos, sin querer dejar que nuestros cuerpos se separasen, como si nuestra resistencia se multiplicara por mil al estar el uno junto al otro.
Cada instante, cada momento, quería pasarlo junto a ella y ella me transmitía lo mismo, me llamaba en cualquier momento diciendo, quiero verte, cuando tienes libre, me era imposible decirle que no, enloquecía con su presencia, me encantaba verla llegar, abrazarla fuerte contra mí, besarla con picardía, darle cortos besos, para que buscara mis labios, empezar a acariciarla despacito, mientras mordía su cuello e ir pasando hasta su oído para decirle lo increíble que estaba y es cuando su pasión empezaba a desatarse sobre mí, me sentía poseído al desnudarla, ver esas curvas, era como notar el aire fresco de la primavera entrar por la ventana, empezábamos en cualquier lugar, me encantaba recorrer cada centímetro de su cuerpo, devorarla poco a poco, pegarle suaves mordisquitos, darle mil rodeos, para que desatara todo su fuego, era como si nos fundiéramos el uno sobre el otro de placer, hacíamos el gato, el desatascador, el rompe cojines, el cocinero de acero...
Recuerdo un día, que perdimos la noción del tiempo, la invité a casa, ninguno de los dos trabajábamos, era perfecto, nada mas la ví llegar se abalanzó sobre mí, mientras ella me besaba, yo la desnudaba, la dejé sin nada, la senté en la silla y sin dejar que me tocara, empecé a morder todo su cuerpo, hasta llegar a su entrepierna, agarró mi nuca fuerte hacia ella y más fuerte le pasaba mi lengua, llegó al punto de retirarme, para desnudarme y arrodillarse ante mí, me echaba miraditas mientras me la mamaba, tardó poco en sentarme, para subirse encima de mí, me cabalgo como amazona en su mejor día, no me resistí a levantarla , aguantándola contra mi pecho, subirla a la encimera para poder darle a mi antojo, dándole cada vez más intenso, más duro, como a ella le gustaba, pare para poder saborear mas sus otros labios, me apretaba con sus piernas mi cabeza, mientras se le escapaban unos gemidos, al rato me apartó, me agarró de la mano para llevarme al sofá y arrojarme en el, pero me levanté e hicimos el bailarín, me agarraba fuerte contra su pecho, mientras yo no dejaba de morder sus labios, empezamos a sudar y decidimos ir a la ducha, me encantaba ponerla contra la pared, mientras el agua recorría nuestros cuerpos y ella hincaba sus uñas en mis cachetes, agarraba sus caderas con firmeza contra mí, no pudimos soportar más ,llegamos al clímax, con las piernas temblorosas, abrazados el uno al otro, mientras el agua seguía calmando el calor que emanaba nuestra piel, decidimos ir a preparar el almuerzo, ella decidió hacer la comida, empecé a poner la mesa y al terminar, me quedé observándola, era un ángel caído del cielo que estaba en mi vida, solo con verla, hay delante, con su lindo cuerpo, no podía resistir a querer hacérselo de nuevo, me acerqué por su espalda para acariciarla, le dí un pequeño mordisco en su cuello, ella se giró tiró todo lo que había en la mesa y me volvió a desnudar, quería volver a devorarme, me tumbó sobre la mesa, sacó la nata montada de la nevera para ponérmela en la entrepierna, era increíble todo lo que podía hacer conmigo, cuando se chupo toda la nata que había puesto sobre mí, se subió en la mesa, empezó a botar, se escuchaba hasta la mesa crujir, pero daba igual, no queríamos parar, después de un rato la paré, la llevé hasta la terraza, la puse apoyada en la balustrada, mirando al horizonte, era imposible que alguno quisiéramos parar de darnos placer, empujaba su culo hacia mí para retirarme, me sentó en la mesa, para subirse sobre mí como gata obsesa, agarre sus cachetes contra mí una y otra vez, escuché como cada vez gemía con más fuerza y eso me enloqueció, me levanté con ella abrazada a mi, para tumbarla sobre la mesa y poder darle más duro, nos fuimos de placer, volvimos a la cocina a seguir con el almuerzo, al mirar el reloj, habían pasado cinco horas, nos dispusimos a preparar la comida, mientras hablábamos a donde podríamos ir de viaje, una escapada los dos juntos y llegamos a la conclusión que nos daba igual , lo importante era disfrutar de nuestro amor y por suerte lo hacíamos en cualquier lugar.
Al terminar el almuerzo-merienda, me dispuse a recoger la cocina, escuché su voz diciendo que me girara y al volverme... Solo llevaba puesto el conjunto interior que yo le regalé, le quedaba espectacular, dejé la cocina tal y como estaba, la llevé al dormitorio, la tumbé en la cama, mientras me desnudaba, me abalancé sobre ella, mordí su cuello, me acerqué a su oído para decirle no pararé de comértelo, hasta que noté cómo se iba sobre mí, le eché las braguitas a un lado, mientras mi lengua pasaba por toda su entrepierna, me encantaba y todavía más cuando empezaba a escuchar su gemidos, ahí es cuando le presionaba un poco más para que mi nariz también le tocara, llegó al clímax, me abrazó y me dijo que ahora le tocaba a ella, así nos pasamos hasta altas horas de la madrugada, sin darnos ningún tipo de tregua, nos enloquecíamos mutuamente, no teníamos nada más en que pensar que en lo nuestro, caímos rendidos, cogimos la postura de la cucharita para dormir, al despertar ella estaba dormidita, me quedé observándola como si estuviera hipnotizado, disfrutando de su encanto y pensé en prepararle el desayuno, preparé la bandeja para llevárselo a la cama, la besé hasta que despertó, le dije preciosa, buenos días y me dijo que ella sí que me iba a dar los buenos días, me revolcó con ella en la cama, hasta terminar los dos temblando y sudados, con el corazón acelerado.
Mientras desayunábamos conversamos de todos nuestros miedos, fallos, defectos y virtudes, hablamos de no separarnos, estar juntos hasta nuestros últimos días, pero sonó su móvil, era la alarma para recordarle que ese día si trabajaba, me despidió con un beso de los suyos, que saben de una manera inigualable, quedamos en volver a vernos lo antes posible....

GoldGhosts_55
Rango1 Nivel 0
hace más de 3 años

preciosooooo se me caen las bragas wjajajajjajaja

Ranacien
Rango9 Nivel 41
hace más de 3 años

Los reeencuentros siempre suelen ser los actos más apasionantes. Pero me huele a que algo malo pasará. Ya quiero seguir la siguiente caja. Suerte.


#3

Al cabo de unos días, recibí esa llamada que tanto deseaba, la flaca deseaba volver a verme, echaba de menos mis abrazos, ansiaba volver a morder mis labios, me robó una inmensa sonrisa, mi cuerpo vibró de una manera sublime, quedamos para pasar la tarde juntos, quedamos en la playa para pasear, hacía un estupendo día, con un radiante sol, nos encantaba pasear juntos, hablamos durante horas, era imposible el no robarnos sonrisas, con cada palabra, caricia o abrazo, hablando todo lo que nos gustaría hacer y una de ellas era hacer un viaje juntos, coincidíamos en muchos sitios, pero los dos estábamos enamorados de las playas de Cádiz, era una idea increíble, nos fundimos en un cálido abrazo, en sazonados con algunos besos, nos sentamos cerca de la orilla, para ver la caída del atardecer.
Cuando nos marchábamos, la invité a cenar a casa, al llegar se sentó frente al PC, mientras preparaba la cena, estuvo echando un vistazo a hoteles y camping, había algunos a muy buen precio, me dijo que sería como nuestra luna de miel, éramos como una pareja libre, rebosante de amor y confianza, reservamos hotel y camping, queríamos recorrernos desde tarifa hasta San Fernando, la abracé fuerte, no hacía falta más para transmitirle lo que sentía por ella, decidí darme una ducha antes de terminar la cena, ella me dijo que se quedaba en el PC, al momento de entrar en la ducha, se metió ella también quería enjabonarme, comenzó a besarme, mientras el agua caía sobre nuestros cuerpos, sus caricias eran la chispa del gas de mi pasión, explotaba al rozar su adorable piel, como volcán en erupción, imposible controlarme, enjaboné cada rincón de su bello cuerpo, mientras contemplaba el agua recorrer su piel, la giré contra la pared, pegando sus cachetes hacia mí, acariciando su entre pierna, mientras mordisqueaba su cuello, me empujó con su culo para apartarme, se puso de rodillas, comenzó a chupármela como a ella le gustaba, eso me hacía enloquecer aún más, no pude soportar el retirarla y ponerla de nuevo contra la pared, ya no iba a acariciarla, comencé a pasarle la puntita, hasta que me apretó fuerte hacia ella , comencé a darle a mi manera, me encantaba esas caritas que me ponía, mientras decía no dejes de hacérmelo jamás, me clavo las uñas en el culo, para que le diera aún más, tuvimos que poner el agua fría, nuestros cuerpos abrasaban, me apartó para salir de la ducha, agarró fuerte mi mano y me llevó al salón, donde me sentó en la silla, me amarró a ella, me puso mucho mas caliente de lo que ya andaba, se sentó encima de mí, mirándome fijamente a los ojos, mientras me la agarraba para metersela, podía ver su cara de picarona y el no poder tocarla me volvía loco, estaba hambriento por morderla, pero no me dejaba, era increíblemente excitante, se ponía como quería, haciendo ella todo, hubo un momento que paró, se puso de rodillas para chuparmela, mientras le suplicaba que me soltara, no podía aguantar más el no darle duro y me soltó, la lleve hasta el dormitorio y la amarré a la cama, la tenía a mi completa merced, pude morder cada centímetro de su piel a mi antojo, estaba como miura desbocado, le dí todo lo duro que quise, se que le gustaba, paré para soltarla, quería que ella me tocara mientras se lo comía y que pudiera agarrarme la nuca para no apartarme, así lo hice hasta notar los espasmos en su abdomen, me revolcó con ella en la cama, se subió encima mia, siguió quería dejarme seco, dándome duro, hasta que llegamos los dos al clímax, con las piernas temblando y sudados, tuvimos que volver a la ducha y ya simplemente para enjabonarnos, se nos había pasado varias horas, al salir de la ducha nos dispusimos a terminar la cena, ella trabajaba al día siguiente y debía marcharse, se despidió con un apasionado beso como solía hacer.
Al despertar, ví en la mesa la botella de vino de la cena, quedaba un poco, agarré la botella y le dí un trago, mientras en ella pensaba, era sensacional, mi corazón estaba completo solo con saber que le gustaría volver a verme, tenía algunas hojas y la pluma cerca, decidí escribirle una carta al amor, diciendo todo lo que me gustaría, en la compañera de viaje que nunca busqué y en ella encontré.
CARTA AL AMOR
Quiero darte todo, a la vez que nada, todo que nos una, nada que nos separe, quiero reír, llorar, correr, saltar, caer, levantar, quiero todo contigo, caminar junto a tí, poder agarrarte de la mano, ir delante para darte seguridad o que vayas tú, para poderte admirar.
Quiero ser el porqué de tus sonrisas al viento, poder bañarte entre besos y caricias cada momento, quiero ser tu lugar favorito, para que me busques en tus momentos malos o buenos.
Quiero ser, esa persona que buscas sin querer, esa persona que aparece en tu mente, en cualquier momento y se te escapa una leve sonrisa.
Quiero todos tus defectos, para descubrir, toda tu belleza, todas tus virtudes y poder comprender, todo eso que escondes en ese inmenso corazón.
Quiero que dibujemos nuestros pasos, como dos niños locos y enamorados.
Quiero ser tu batalla, para poder terminar desnudos en la cama, sentir el estar en tus sueños y poder volar, como si de polvos de hada se tratara.
Quiero tu total libertad, para poder verte sonreír sin mí y si algún día te falto, sabré que eres feliz.

Al terminar de escribir la carta, la dejé en la mesa, junto a la botella vacía de vino, salí a la calle a dar un paseo, cuando me encontré una pasiflora, arranqué una de sus lindas flores, decidí llevársela a su puesto de trabajo.
Al entrar en la tienda, se acercó hacia mí con una sonrisa que ocupaba su bello rostro, le encantaba mis detalles, solo fuí a alegrarle el día, me marché, no quería que le dijeran algo por perder el tiempo conmigo, al marcharme corrió hacia la puerta detrás de mí, para decirme; no quiero dejar jamás de conocerte, volveré a llamarte. Salí de allí con una sensación que nunca ninguna chica me había echo sentir, me estaba enamorando.

A la mañana siguiente le envié un mensaje: flaca, no puedo sacarte de mi cabeza, apareces como si de una instantánea se tratase, quiero seguir junto a tí, conociendo todo, sea bueno o malo, debo confesarte que soy bueno, pero nunca pretendí ser un ángel, quiero volver a estar entre tus brazos, te mando mil y un beso para esos ricos labios...

Estuve todo el día esperando respuesta o una simple llamada y nada, pasaron varios días sin saber de ella, decidí llamarla y no respondía, pero al anochecer, recibí su llamada, la note un poco extraña, quería hablar conmigo...

flaco
Rango7 Nivel 33
hace más de 3 años

@Pamuk , se lo de ausencia de tildes, por querer subirlo rápido y aparte mi falta de estudios también influye un poco


#4

La llamada fue breve y demasiado fría. No era normal ese comportamiento en ella, no hubo ni un quiero verte, ni un te necesito, ni un beso aunque fuera por teléfono; me resultó irreal, fue un poco raro. Me citó al día siguiente, a la salida de su trabajo. El agobio por no saber me atormentaba, no pude pegar ojo, necesitaba saber el por qué. Le envié mil mensajes, también fue breve la contestación; dijo que mañana hablaríamos, que debía de tranquilizarme, pero me resultaba todo incómodo, hasta las mantas siendo pleno invierno.
A la mañana siguiente mi cabeza seguía como un huracán, sin parar de descolocarlo todo, y entre ese lío empecé a recordar las primeras citas, en particular la primera cena juntos en una pizzería cerca de su casa.Recuerdo que ese día estaba nervioso, incluso llegué cuarenta minutos antes, cosa no muy usual en mi, pasé cerca del restaurante y todavía no estaba por allí, era demasiado pronto. Al lado había una bonita avenida, al fondo un bonito faro al lado del mar. Me dispuse a pasear para hacer tiempo, sin dejar de pensar en esa flaca, ansiaba saber más de ella, ver lo que escondía en su corazón y darle a conocer de mí.La noche que nos conocimos me regalo unos maravillosos besos, esa misma que yo le robé unas cuantas sonrisas. La vi como mi compañera de viaje, rompía mis esquemas, nunca busqué una chica como ella , pero tenía todo lo que me encantaba, era sensacional. Cuando quise darme cuenta estaba al lado del faro, miré la hora y faltaban diez minutos, me dispuse a paso ligero pensando que ella ya estaría allí.
De camino me llamó la atención una jardinera, en la cual había hermosas flores semejante a la belleza que reflejaban sus ojos. Arranqué la más sencilla y eché a correr.Cuando estaba llegando la vi y el tiempo se paralizó ante mis ojos. Estaba cerca de la terraza sentada en un escalón, parecía un poco nerviosa. Al acercarme le ofrecí mi mano para que se levantase, le di un beso en la mejilla y la flor. Se le escapó una sonrisa que iluminó su rostro aun más de lo habitual.Noté como ese nerviosismo desaparecía.
Al llegar no dimos muchas vueltas, cualquier mesa nos valía. Pedimos para compartir, queríamos una cena tranquila para poder conversar sin ningún tipo de agobio.Hablamos cientos de cosas, desde que tipo de música nos gustaba, dónde nos gustaría viajar, dónde nos gustaría vivir… Y así fue pasando la velada, hasta llegamos a hablar de cuántos niños nos gustaría tener o dónde nos gustaría celebrar nuestra boda. Coincidíamos en mucho, pensé que podía ser mi chica.
Cuando terminamos de cenar me ofreció dar un paseo por el faro. Los dos moríamos por pasar más tiempo juntos, mientras caminábamos, nos besamos. Fueron unos besos un poco patosos, no fueron como los primeros. Llegamos a un banco cerca de la playa en el cual nos sentamos para seguir hablando. Hacía una estupenda noche, se nos pasó algunas horas hablando.Perdí la noción del tiempo me encantaba cada gesto, cada risa, cada mirada. Noté como era mutuo el desnudo que estábamos haciendo de nuestro interior.

Tocaron al timbre y volví a la realidad. Era un paquete que estaba esperando.
Le ofrecí pasar mientras buscaba la cartera para pagarle. Ví que se quedo mirando la carta al amor, todavía estaba encima de la mesa, me preguntó si podía leerla y se la regalé.Me dispuse a ducharme, se acercaba la hora y de nuevo comenzó mi mente a divagar, ¿que podría estar pasando por su mente? Cuando quise acordar faltaban veinte minutos para que saliera del trabajo.Aparque cerca de su coche, estuve muy inquieto, en cinco minutos me fumé el paquete de tabaco. Cuando se acercaba a su coche bajé y empecé a caminar hacia ella, me dispuse a besarla pero me puso la mejilla. Empezó a comentarme sobre un antiguo ex, del cual ya me había hablado antes. Fue importante en un momento de su vida y quería verla para intercambiar cosas que tenían el uno del otro. Ella me dijo que seguía sintiendo por él, aunque a la misma vez por mí. Estaba hecha un lío. No pude soportar el estar frente a ella a pesar que fue totalmente sincera, no le era posible decantarse por uno de los dos. Esa conversación me mataba por dentro.Era la realidad, la situación me superó. Me despedí con un beso en la mejilla aunque ella quería seguir hablando. No pude. Me marché hacia casa, no creía que todo eso fuera verdad, necesitaba sacar todo eso de mi mente. Mi corazón quedó enflacado por la magia que me regaló. Al llegar aparqué el coche, anduve con la mirada hacia bajo.Quedé paralizado frente a la puerta recordando todos los momentos de amor y pasión que pasamos juntos, era imposible el entrar y no seguir recordándola en cualquier rincón de la casa. Decidí dar un paseo, necesitaba despejarme. Al cabo de un rato caminando tenía la cabeza que iba a estallar y decidí buscar el bar más cercano.Me senté en la barra, empecé a beber una copa tras otra para intentar que mi mente dejara de recordarla. Al cabo de unas horas el camarero me dijo que debía de limpiar y cerrar, así que le pedí la última copa de whisky. Al servírmela bebí un gran trago, quedé con la mirada perdida, removiendo el vaso, viendo como los hielos se derretían al igual que me pasaba junto a ella.Mientras seguía con la mirada perdida, escuché como mi mente le hablaba a mi corazón:

Respira corazón, sigo aquí, no me marché de tu lado aunque no me oigas estoy aquí. Es que no puedo opinar, eres todo para mí, me encanta tu locura, olvidé la cordura para tener toda tu ternura y aquí estoy junto a ti, para reír, llorar, correr, saltar...
Te daré todo lo que me pidas, hasta la razón sin tenerla, no te dejaré en el olvido aunque me dejes de lado, descolocando todo en nuestra cabeza. No me importa, me da igual, aquí sigo, no me pienso marchar........

Terminé la copa de un trago y me marché a casa. Al llegar me senté en el sofá con la televisión apagada. Saqué un poco de marihuana, necesitaba fumarme uno o un ciento. Descorché una botella de vino, necesitaba que saliera esa puta locura de mi cabeza, no porque no la quisiera, sino porque ella no sabía ni a quien amaba y ahí no se puede hacer nada. Sonó el móvil; un mensaje de la flaca:
Flaco no sé qué decirte, me encantas, eres maravilloso, siempre estás pendiente de mí, deseo tus labios como a nada, pero no puedo engañarte. Preferí decirlo para no hacer daño. Estas en mi mente, pero necesito aclarar mis sentimientos….

Pasaron días sin saber de ella, tampoco quería molestarla, notaba un vacio y frío hueco en mi interior, no podía engañarme, estaba enamorado de ella, fue sincera. Busqué cruzarme con ella, sabía por dónde caminaba, pero no la encontraba, era imposible que fuera desaparecido. Al cabo de una semana, en el trabajo sonó mi teléfono y era una llamada, era ella; Buenas flaco, sé que no tengo derecho a pedir nada, preferí irme, para aclarar mi corazón y tú sigues en mi mente, quede con mi ex pero no era lo mismo, eres tu el que no para de rondar en el interior de mi cabeza, te pido mil disculpas, quiero volver a sentir tus abrazos, tus besos y caricias, te echo de menos…

Me pellizque y era verdad, era posible, desaparecía la tormenta de mi mente, volvía a tener la oportunidad de seguir conociendo a esa mágica chica, deseaba que llegara la hora, ansiaba verla, abrazarla y besarla, no podía engañarme, moría por estar a su lado...

aliadadelavida
Rango11 Nivel 50
hace más de 3 años

Hay algunas faltas y algunas puntuaciones que te harían falta repasar

GusJara
Rango9 Nivel 44
hace más de 3 años

Lo extenso de texto no le quita intensidad; éxitos!

Pamuk
Rango10 Nivel 45
hace más de 3 años

Hola @flaco muchas felicidades por llegar a esta ronda. Noté ciertos detallitos en tu historia por ejemplo en: "cosa no muy usual en mi" allí "mí" lleva tilde, "hermosas flores semejante a la belleza" aquí hay una mezcla entre singular y plural, te recomendaría dar una nueva lectura al texto. Saludos. Te dejo mi latido.

brianbrisco
Rango7 Nivel 34
hace más de 3 años

recién encuentro tu relato y me tome el tiempo de leer las 4 partes juntas, me gusto y me atrapo por eso lo lei todo... te felicito por llegar hasta aca y espero puedas seguir ... te dejo mi voto

SEXYLOVER122
Rango13 Nivel 60
hace más de 3 años

! vIbrante, emocionante y de gran atractivo !.w

flaco
Rango7 Nivel 33
hace más de 3 años

@Pamuk gracias y pido disculpas por las faltas ortográficas, poco a poco iré mejorando, dispongo de poca preparación