MxMiel
Rango9 Nivel 41 (3496 ptos) | Escritor autopublicado
#1

Érase una vez un dragón volador de cola luminosa. Era el dragón. A donde él iba dejaba un rastro de luz así que aunque quisiera esconderse no podía ya que era muy fácil seguir el camino por donde había ido.
Si hubiera sido un león, un lagarto grande, o un hombre no habría sido un problema, nadie quiere seguir a un león, un lagarto grande, o un hombre; pero era un dragón, y uno de los últimos que quedaba en toda la tierra.
De las aldeas cercanas a su hogar llegaban montones de hombres y mujeres que querían capturarlo.
Su piel ara un hermoso abrigo decían algunas, un escudo hecho con él será una gran protección, decían otros, su cabeza quedara preciosa sobre la chimenea, decían los últimos; pero todos estaban de acuerdo en algo, se harían una gran fortuna si capturaban al dragón.
El pobre dragón ni dormir podía, llegaba gente a todas horas para capturarlo, pero los más molestos de todos, se podría decir, eran los turistas, con sus flashes y desordenando todo, gritando y comprando suvenires de quien aprovechara la situación.

Hace más de 3 años Compartir:

3

30
Ras_Samu
Rango7 Nivel 34
hace más de 3 años

¿Y qué fue él, logró desaparecer? :)

MxMiel
Rango9 Nivel 41
hace más de 3 años

Espero que llegues a descubrirlo por ti mismo =)

CARLOS_VANROY07
Rango9 Nivel 44
hace más de 3 años

me encanta esta historia te felicito la ameee <3


#2

Estaba harto, probo con mudarse, pero después de unos días, al llegar la noticia del dragón de cola luminosa a algún pueblo cercano, todo empezaba de nuevo.Probo cubriendo su cola con medias, fundas y abrigos, pero ninguno era lo suficientemente grande, siempre quedaba un pedacito brillando, y al parecer el interés de las personas aumentaba, "el dragón que usa ropa" decían, entonces los visitantes llenaban su casa de distintas prendas. Los humanos eran realmente raros.Un día, volando en busca de un nuevo hogar, vio que en el suelo algo se movía, así que decidió bajar a ver de qué se trataba. Al llegar al suelo no vio nada, él estaba seguro de haber visto algo, pero también estaba seguro de que allí en el suelo no se veía nada. Se dijo a si mismo que, seguramente, solo estaba muy cansado de tanto viajar, y por eso veía cosas que no estaban allí. Se quedó un rato dormido. Al despertar emprendió otra vez su búsqueda de una cueva adecuada para ser su nuevo hogar. Mas no paso mucho tiempo antes de que viera, otra vez, eso que se movía por el suelo; sabía que no podía ser algo creado por el sueño, así que bajo a ver; pero, al igual que la 1º vez, no vio nada. Se dijo que debía de estar muy hambriento, no había comido desde que salió de su antigua casa, así que paro a comer. Cuando estuvo lleno volvió a volar. Pero, por 3º vez, vio lo que se movía en el suelo; decidió esperar un poco antes de bajar, lo siguió por un rato y descendió lentamente hasta que lo tuvo al alcance de la mano. Al tenerlo tan cerca se dio cuenta de porque no había logrado verlo antes, eso estaba todo cubierto de hojas, ramas y barro, parecía una parte más del bosque. Lo paro y lo obligo a descubrirse, la criatura resulto ser aún más asombrosa que el mismo; tenia alas de mariposa y cuerpo de niña, además de cola de león y ojos como esmeraldas, y si toda su belleza no fuera bastante como para sorprenderte, también a cada paso dejaba un rastro de brillo que se desvanecía al instante; toda la cosa resplandecía y el dragón quedo asombrado, y no pudo evitar preguntarse —¿por qué alguien tan hermoso se ocultaría?— lo que debió de pensar en voz alta pues ella respondió—no me gustaría verme rodeada de extraños a toda hora, prefiero camuflarme.—¿camuflarte? ¿Y qué es eso?Así que la criatura, quien dijo llamarse irion, explico al dragón que camuflar era cuando te mimetizabas con el ambiente, te disfrazabas para que no te notaran. Él creyó que esa era la solución perfecta para su problema de turistas, lamentablemente era demasiado grande como para pasar desapercibido, además que al dragón le gustaba mucho volar, y todos notarían un montón de hojas volando. Resulto que esa no era SU solución. Pero antes de que siguiera su viaje irion le contó de otra tierra, pegada a la nuestra, pero inaccesible, a excepción de una puerta, la cual nadie sabía su ubicación; del otro lado de la puerta se decía que vivían las criaturas más fantásticas jamás vistas y a los humanos no se les permitía la entrada, al menos no a la mayoría, ellos no soportarían la grandeza de ese mundo y de verían obligados a destruirlo, cosas de humanos. También le contó de un brujo, que se decía había cruzado la puerta, y por lo tanto, sabía dónde estaba. Ella no lo conocía poro conocía a un troll, debajo del puente Briquerston, que tal vez si lo hiciera; el puente estaba muy lejos, en una ciudad con demasiadas personas, pero al dragón le había fascinado la idea del otro lado, así que sin esperar más, saludo a irion, le dio las gracias y partió asía el puente.Fue un viaje largo, de al menos 3 días, tal vez 4, él no estaba contando los días, eso no era cosa de dragones, lo que si estaba contando era el tiempo, un tiempo diferente, pero que en cualquier tiempo seria mucho, al menos para alguien muy ansioso por llegar, que era el caso del dragón.En su último día de viaje llego; me parece importante aclarar que fue en el último, no en el primero o en medio, ya que los dragones son muy organizados con su tiempo de viaje, a diferencia de la mayoría del resto de criaturas que habitan los mundos. Así que llego en el ultimo día, y no tardó en encontrar al troll del puente, los trolls son muy posesivos y como hay más trolls que puentes desde que ellos olvidaron como hacer sus propios puentes y tienen que apoderarse de uno ya echo, alejarse de su puente puede significar perderlo, lo que no hace fácil alejarlos de su puente, cosa que le servía al dragón, pues se le hizo de lo más sencillo encontrarlo. Lo que no fue tan fácil fue conseguir sacarle información sobre el brujo. En realidad el troll, llamado Jaime, no había, jamás, visto al brujo, pero conocía a una liebre que seguramente si lo hacía. Jaime no quería revelarle esta información pues la liebre era amiga suya y al dragón podría darle hambre en el camino y comerla al encontrarla, pero después de escuchar la historia de este, le confió la información; el troll lo hubiera acompañado de no ser porque no se alejaba de su puente. Así el dragón siguió su camino. No tardó en encontrar a la liebre, aunque no estaba en su casa, donde le había indicado Jaime, pero vio una nota en la puerta en la que indicaba que se había ido de vacaciones y especificaba a donde por si una emergencia se presentaba (se trataba de una liebre muy importante) , él no quería molestar a la liebre en su descanso, pero consideraba que su situación era una emergencia, al menos para él, fue hasta la playa, donde la liebre, junto con su esposa, sus 34 hijitas y su hijo, trataba de relajarse, sin mucho éxito, entre los juegos y griteríos de la familia. Todos se asustaron al ver bajar al dragón, a quien primero habían confundido con una estrella fugaz, pero no tardaron las liebrecita en hacerlo parte de sus juegos, pasando por debajo de la cola, trepando a su espalda y esquivando sus aletazos. La liebre se alejó contenta a hablar con el dragón y a hallar un poco de tranquilidad en la extensa playa, se fue montado al dragón hasta donde la familia lo dejo de ver, allí hablaron. La liebre SI había visto al brujo, una vez en que hacia sus ronda anual, en la casa de una niña, estaba él, buscando quien sabrá que entre los almohadones de un sillón azul, no habían hablado mucho, una liebre no tiene mucho tiempo y jamás había escuchado de la puerta o donde actualmente estaba el brujo, pero conocía a un duende, que vivía un poco alejado de donde actualmente estaban, pero que volando, el dragón, llegaría en un santiamén; el problema con los duendes es que son muy escurridizos, basta con parpadear para perderlos de vista, y es, en este mundo, de las criaturas que más dificilmente revelan información solo por ayudar, y no es que tengan alguna razón para guardar el secreto, simplemente no son criaturas muy bondadosas; pero con un simple acto es posible que un duende hasta te revele lo que no quieres saber, lo único que hay que hacer es conseguir su olla de oro.

Hace más de 3 años

1

5

#3

El duende, al que debía encontrar, vivía en la selva tropical, se llamaba Nohifes y, como podrán imaginar, vivía al final del arcoíris de 6 colores que se esconde en la cueva; que creías, que por cada arcoiris hay un duende, pues es al revés, por cada duende hay un arco-iris y luego uno ve multiples reflejos de los arcoíris originales cuando la ocasión es propicia. Como mencionamos hace un momento, los originales solo tienen 6 colores, esta es la forma de encontrarlos.pues bien, el dragón dejo a la liebre con su familia, quien antes de que este se marchara le pidió si podía llevar los hasta su casa, el dragón acepto, estaba de muy buen humor, cada vez estaba más cerca de el brujo, la puerta y su salida.Ni bien se bajaron todas las liebres de su lomo el dragón emprendió la ida a la selva en busca del duende Nohifes, la selva no estaba cerca, pero era lo que más rápido encontraría, de allí tendría que empezar a buscar de cueva en cueva. Sabía que la cueva del duende que buscaba estaba al pie de la ladera este, donde la selva se choca con la montaña más alta, cosa que desde el suelo nos es tan fácil de calcular, pero que al llegar volando podría notarse.Llego a la selva de mañana, el viaje había sido muy agotador así que antes de buscar la cueva decidió descansar un rato, estaba tan cansado que enseguida se quedó dormido y empezó a soñar. El dragón, que jamás antes había tenido ningún deseo más que la tranquilidad, nunca entes había soñado y el sueño lo dejo maravillado y con renovadas ganas de encontrar al brujo y más que eso La Puerta. en su sueño se imaginó llegando al lugar por donde podría entrar al único mundo donde sabia encontraría la tan deseada tranquilidad, la puerta estaba cerrada y a él le desespero la idea que después de tanto buscar una cerradura le impidiera entrar pero entonces el brujo sacaba de sus mangas una pequeñísima llave, la cual una vez estuvo al aire libre empezó a crecer, muy rápido el brujo la introdujo en la cerradura antes de que fuera tan grande que no entrara, allí la llave creció un poco más hasta tener el tamaño justo, cuando estaban seguros de que no crecería más, el brujo la giro, no una ni dos o tres veces si no 5, al terminar la puerta empezó a abrirse dejando entrever luces multicolores, olores dulces y la música más alegre que jamás ha sido escuchada, entonces la puerta se cerraba de golpe y el dragón despertó.Ya habiendo descansado un poco comenzó a buscar cuevas, dejándose guiar por su sueño no entro en la primera cueva que encontró o la siguiente o la siguiente, se metió en la 5º, y allí encontró un arco-iris; entro sigilosamente atento a cualquier señal del duende que allí vivía, al no verlo por ninguna parte busco su olla de oro, y si bien le costó un poco, después de poner el lugar patas para arriba la encontró. La olla era vieja y sucia, pero contenía las más perfectas monedas de oro, todas con distintos diseños. El dragón engullo la olla de un solo bocado, luego se sentó a esperar a que el duende volviera a su hogar después de quien sabrá que asuntos de ese día. esperando y esperando se sorprendió al darse cuenta de que varios días ya habían pasado y el duende no volvía, lo cual era lo más extraño que hubiera presenciado ¿Qué duende es tan descuidado como para abandonar su hogar y su olla por tanto tiempo? Se preguntaba. ¿Y si no vuelve nunca? ¿Cómo voy a hacer para encontrar al mago ahora? estando así de preocupado y no sabiendo que hacer voló de regreso con la liebre, eso sí, esta vez el viaje le pareció el más extenso de todos, también el más pesado, imaginen andar con una olla de oro en la barriga, sobre todo una como la que se había tragado el dragón, que no paraba de agitarse de un lado al otro. Qué extraño, se decía a si mismo mientras volaba el dragón, habré comido muchas cosas extrañas en mi vida, pero nunca una que hiciera tanto escandalo después de engullida. Entonces se le ocurrió que era lo que podía haber pasado y porque no había visto al duende. Claro, se dijo, ¿cómo no me di cuenta? a los duendes les encanta darse baños de oro (que, para los que no lo saben, es lo que mantiene a los duendes jóvenes). Dándose cuenta del infortunado error bajo rápidamente a tierra y regurgito al pobre Nohifes. Ay, cuanto era el enojo del pequeño ser, lo cual es extremadamente mucho para una criatura de su tamaño. Daba saltos mientras gritaba a los cuatro vientos y se ponía colorado coloradísimo. Babeado, con hambre y rabioso por fin le dirigió la palabra al dragón. Bandada de insultos salieron en hilera de su pequeñísima boca a una velocidad tan acelerada y en un tono tan agudo que nadie, más que el mismos, podría comprender lo que dijo. El dragón, sabiendo que después de lo sucedido no le resultaría nada fácil conseguir el favor del duende para encontrar al mago y la puerta, se apresuro a tomar nuevamente la olla de oro, mas el duende fue más rápido que él. Así que después de mandarte un festín conmigo (más literal no podía ser) y tenerme encerrado por cuatro días con sus noches y aún otro día más (sepan que los duendes poseen un gran sentido del horario para poder mandarse todas sus bromas y travesuras en el momento justo), ahora querés hacerte con mi magnifico tesoro. Pues no creas que te será tarea fácil. Apareciendo y reapareciendo sobre una rama cercana continuo. Intenta alcanzarme si podes, pero un duende no es presa sencilla de atrapar, una sorpresa te podrías llevar, jajejijoju. Rio Nohifes y desapareció de allí.

Hace más de 3 años

2

5
DarwinCarballo
Rango10 Nivel 46
hace más de 3 años

La historia esta increible! Me fascinan este tipo de historias. Te felicito por tu gran talento, al leerlo me a tenido encantado... He reido, me he sorprendido, me a fascinado... Esperare la siguiente caja. Saludos.

MxMiel
Rango9 Nivel 41
hace más de 3 años

Muchísimas Gracias!! lamentablemente la próxima caja tardara un poco más que las primeras ya que mucho de lo que subí ya lo tenía escrito y en cuanto me entere de la existencia de esta pagina (gracias al concurso) aproveche a subirlo....espero seguir entreteniéndote con el resto de la historia y, otra vez, gracias por la buena onda!!


#4

Haber dado con el duende una vez, eso era toda una hazaña. Dar con el duende dos veces, para eso se necesitaba un milagro. Un tanto desesperanzado el Dragón comenzó a buscar, guiándose por su olfato trato de seguir al escurridizo duendecillo, quien, por pura diversión, se aparecía aquí y allá, burlándose y haciendo diversas morisquetas. Estaba divirtiéndose tanto la juguetona criatura que pronto se le olvido todo el enfado que le tenía al dragón por haberlo tragado, sin embargo esto no evito que lo siguiera torturando con su juego de corre que me escapo. Cuando el dragón se canso de seguirlo y se detuvo un rato a recuperar energías, el duende dio inicio a un show de stand up, tema del día: Dragones. Eran tan buenos los chistes que hasta el dragón se hubiera reído de las bromas que el duende le dirigía, no lo hizo pues estaba tan deprimido de que ya no encontraría al mago y la puerta y la tranquilidad que tanto anhelaba. El duende, viendo que su perseguidor no reaccionaba de ningún modo a sus continuas burlas, se atrevió a acércasele. —¿Qué sucede Dragoncito, se te apago el caldero? Vamos, que hay sentado no me atraparas, ¿o sera que ya no querés mi botín?— y el dragón le respondió —Yo no quería tu olla de oro lo único que quiero es encontrar al mago para que me enseñe donde esta la puerta que me lleva al mundo donde solo viven criaturas fantásticas para así poder encontrar por fin un poco de paz y tranquilidad—. El duende se quedo con lo ojos abiertos, en parte porque el dragón había hablado sin pausas, por otro porque no sabía que otras criaturas conocieran la existencia de la puerta. —¿De donde escuchaste de la puerta?— El dragón, creyendo que había captado la compasión del duende le conto sobre Irion sobre el viaje que había emprendido y las criaturas que conoció en el camino hasta dar con él, entonces el duende rio a carcajadas, dando pequeños saltitos y escapándosele algunas lagrimas —...conque aquella vieja bruja te dijo eso, jajejijoju, después dicen que nosotros somos los embusteros, jajejijoju, y empezaste a viajar, jajejijoju...— no se le entendía nada, otra vez hablaba muy rápido, otra ves demasiado agudo y encima entre risas. Cuando por fin se calmo, y se seco las lagrimas que se le habían escapado en el descontrolado ataque de risa, volvió a hablarle al dragón en voz entendible —Así que quieres dar con el paradero del Mago, ¿no es así?— de haber estado mas concentrado el dragón podría haber notado la extremada cortesía del duende, signo claro de que algo estas tramando, pero tan ansioso como se encontraba, no pudo más que pensar que el milagro que necesitaba esta ocurriendo frente a su hocico. —Si, quiero— le respondió. —¿Seguro que eso es lo que mas deseas?— otra vez respondió afirmativamente —¿Incluso si esta en un lugar donde no querías ir?—, —Lo iría a buscar hasta el fin del mundo—. El silencio se asentó por unos minutos que el dragón no se atrevió a interrumpir, el duende mirándolo con expresión maliciosa, hasta que finalmente —Pues nadie te puede decir donde esta...— el dragón casi se enfurece, pero no le dio el tiempo pues el duende continuo —...ni nadie podrá, porque el mago es nómade, siempre esta viajando de un lugar a otro, sin embargo hay un dato que no muchos saben, pero que hoy yo te voy a revelar. el Mago siempre viaja en dirección al este, siempre va más y más hacía el este, y podrías llamarme mentiroso y creer que alguien no puede viajar siempre al este, pero estarías equivocado, uno siempre puede ir hacía el este de donde esta parado, lo imposible es viajar siempre al norte o al sur, porque en algún momento solo podes viajar hacia uno de los dos. Como nació en Ingirion y siempre va al este ya sabes sobe cual paralelo se mueve. Además, como estoy de buen humor, te revelare que cada vez que pasa por su tierra natal se hace una fiesta en su honor y siempre llega en intervalos regulares, mas no conozco de cuanto tiempo consta ese intervalo. Creo que con eso serás más que capaz de encontrarlo, ¿no?— el dragón asentía emocionado —y me olvidaba, el mago siempre anda disfrazado, así que para encontrarlo tendrás que estar muy atento—. El dragón le agradeció a Nohifes por su ayuda, creyéndose el ser más suertudo de este mundo. Encantado por el entusiasmo del dragón y antes de esfumarse, el duende le dijo con una enorme sonrisa —Sabes, yo también sé donde esta La puerta, pero vos solo querías saber donde estaba el mago, jajejijoju.

Hace más de 3 años

2

5
DarwinCarballo
Rango10 Nivel 46
hace más de 3 años

Jajaja me a encantado esta parte. Apresurate a subir la otra!.


#5

La bruma, que Nohifes había dejado al desapareces, no se esfumaba aún cuando el semblante entusiasmado del dragón fue remplazado por uno estupefacto. Claro, ¿cómo podía haber sido tan crédulo? El duende había sido muy extenso y detallista en su explicación, ni siquiera había pedido nada a cambio. Esas criaturas no hacían nada bueno sin esconder un as bajo la mangas y Nohifes no era la excepción. Una bola de furia le subió del estomago hasta la garganta y se le escapo en forma de llamarada por la boca. Por suerte, tomó la precaución o la casualidad se dio, de que mirara hacía arriba. El viento hizo a los arboles suspirar, al verse salvados de una terrible muerte en brazos del poco piadoso fuego. Lo crean o no, a los dragones no les duna casi nada el enojo, esa característica de escupir fuego les permite deshacerse, de cualquier descontento, de una sola vez. Así que una vez con la mente en frio, razonó de la siguiente forma: tuve suerte de encontrar al duende la primera vez, para la segunda se requirió un milagro, la tercera, me temo, no esta a mi alcance. Además, no es necesario. Ya se como encontrar al mago, solo tengo que ir a aquel pueblo, Ingirion. este o no allí, me bastará con emprender vuelo rumbo al oeste y sera inevitable nuestro encuentro. Sintiéndose un tanto más positivo que unos momentos antes, sonrió y despego. Iba tan contento que tardo un rato en darse cuenta de que no tenía la menor idea de donde estaba Ingirion. Entonces callo en la cuenta de otro hecho, el cual le pareció cien veces más terrible. Para encontrar el lugar tendría que preguntar por direcciones y, al menos si quería tardar el menor tiempo posible, tendría que pedírselas a los seres que más quería evitar de todos los que habitan en este basto mundo. Se pregunto "¿no emprendí este viaje, justamente, para huir de ellos? ¿Por qué ahora tengo que ir a pedirles ayuda?". Por un momento la idea de rendirse cruzo su mente. Fue un momento muy breve, pues, por supuesto, era una idea muy tonta. Ya había logrado llegar tan lejos, no se rendiría justo entonces. Por más que odiare la idea, iba a bajar a una aldea humana. Entonces callo en la cuenta de otra obviedad que, por algún motivo, había ignorado: para encontrar al mago, ¿no iba a bajar a una aldea? Pero bueno, era la aldea donde nació un mago, no podía ser un lugar del todo normal, ¿o sí? Dándose ánimos, busco cualquier pueblo cercano. Gracias a su prodigiosa vision y su gran olfato, pudo encontrarlo sin necesidad de acercarse más de la cuenta. Aprovecho la luz del día ,para que su cola pasara desapercibida, y voló bien alto, para que lo confundieran con un ave. Luego se posiciono frente al sol, el lugar menos visible de todos, para emprender su descenso. Encontró un claro, en el bosque que rodeaba aquel pueblo, donde dormía, ahora ya no tranquilamente, un joven muchacho. Al aterrizar, las alas del dragon provocaron una ráfaga de viento que despeino el cabello del chico, pero este solo se rasco la nariz y siguió soñanado. El dragón lo observó por un momento, contento que tener que lidiar con un solo humano y no todo un pueblo. Para despertar al dormilón, acerco su hocico a la cara del joven y abrió la boca para hablarle, pero no llego a articular palabra cuando una chica entro desde la derecha del claro. Ella quedó horrorizada ante la vision del dragón sobre el cuerpo de su novio. Las fauces abiertas de la criatura la espantaron de tal modo, que quedo clavada en el lugar. Cuántas veces le había reprochado a su novio que no se durmiera tan tranquilamente en medio del bosque, que era demasiado peligroso, sobretodo con lo pesado que él tenía el sueño, pero nunca había creído que el día en que pudiera decir te lo dije llegaría. O más bien no, pue el dragón se tragaría al muchacho de un solo bocado. Desesperada se puso a rogar —¡No, por favor, no te lo comas! si deseas te puedo dar esta canasta de comida— qué había llevado para almorzar con el novio —, pero dejalo tranquilo, no lo mates, te lo suplico—. Dándose cuenta del mal entendido de la chica, el dragón pensó en la mejor forma de aprovecharlo. La miro de arriba a bajo, "sí, esta me viene tan bien como el muchacho". Puso la mejor cara de malo que le salió y con una voz muy grave le hablo a la ahora llena de lagrimas mujercita.

Hace más de 3 años

0

2
#6

Haciendo el mayor esfuerzo para no salirse del personaje, el dragón hablo así —¿Así que harás cualquier cosa que te mande? ¿Entrarías a mi boca con solo decirlo?— la chica se estremeció, pero sin dudarlo asintió con la cabeza. El dragón siguió —Aunque si lo pienso mejor, no serías un buen bocado— a ella se le escapo un suspiro que la criatura fingió ignorar —aunque sí podría darte algún otro uso— cada vez le costaba más mantener la risa, se trago el cosquilleo fingiendo aclarase la garganta y se apuro a terminar —Perdona su vida si a cambio me enseñas como llegar a cierto lugar al que deseo ir. Verás, estoy buscando a un amigo que vive en Ingirion, pero no sé como llegar hasta allá. Traeme un mapa con el que pueda guiarme y los dejare a ambos tal como los encontré—. La chica, algo desconfiada, pero sin tener más opciones, acepto de inmediato la propuesta del dragón. Mientras salía corriendo por el lugar de donde llegó, y dando un ultimo vistazo a su novio, quien aún dormía, escucho una ultima orden de la bestia — Y no se te ocurra constarle a nadie que me viste, o si no— no era necesario concluir la frase. Ella apuro más el paso, no fuera a ser que a la bestia le diera hambre mientras esperaba y rompiera el trato. Cuando la muchacha finalmente estuvo a la suficiente distancia, el dragón rompió en carcajadas. No podía contenerlas. Río tan fuerte que el durmiente finalmente despertó. Al abrir los ojos y ver el manchón amarillo brillante, que era el dragón, no pudo hacer otra cosa que parpadear. Como la ilusión no se desvanecía, probó con cerrar los ojos por más tiempo para volver a dormir. Al fallar esto, se empezó a pellizcar. Nada dio resultado. Evidentemente, eso que estaba delante suyo, era bastante real. Como el dragón seguía riendo, no llego a notar estos pequeños cambios en su prisionero. Pero no deben olvidar que un dragón posee sentidos mucho más agudizados que los humanos, por eso, en cuanto el muchacho se paró, con el mayor sigilo que le fue posible, para intentar escapar de ahí, la colosal bestia lo detuvo de inmediato. —¿A donde intentás marcharte jovencito?— le preguntó, sintiéndose divertido. El muchacho, no tan tembloroso como la chica y defendiendo solo la propia vida, respondió dándose grandes aires —Dejame ir monstruo, a cambio no luchare contigo—. El dragón no lo podía creer. Nuevamente se echó a reír. El joven, viendo su orgullo ser aplastado por las risotadas, intento usar la distracción para marcharse. No le fue posible. El dragón le corto el paso y lo rodeo con todo su cuerpo, para evitar futuros intentos de escape. Luego le dijo —Calma bravo guerrero— algunas risas más —muy pronto llegara tu novia con el pago de tu rescate, recién entonces te podrás ir. Hasta que llegue ese momento nos tendremos que hacer mutua compañía. Creeme que es algo que me agrada tan poco como a vos, hubieras estado mejor si seguías dormido—. El muchacho pensaba que su orgullo había tocado fondo hace unos momentos, se supo equivocado, era ahora, sabiéndose en el papel de damisela en apuros, cuando no podría haber estado peor. Por un rato se puso a refunfuñar. Pero al pasar el tiempo, sin tener nada mejor que hacer, intento charlar con la bestia —¿Desde cuando los dragones andar raptando personas y pidiendo rescates?— El dragón, que creía que cualquier cosa era mejor antes que sociabilizar con un humano, respondió muy secamente —Desde nunca—. Esto no detuvo al chico, quien, de otra forma, se hubiera muerto del aburrimiento —¿Entonces por que lo estas haciendo vos?—. —No te importa— Fue la cortante respuesta. —Sí me importa, porque tus acciones me están afectando, hace algunas horas había venido para acá con la idea de pasar una linda tarde con mi novia, pero ahora estoy muy ridículamente, esperando a ser rescatado. Podrías al menos se más amigable. Así, aunque sea, no nos aburriríamos tanto—. El dragón se lo pensó un rato. Supuso, al final, que podría hacer el intento, así que soltó un poco más la lengua. La conversación empezó a fluir y no se detuvo hasta que los interrumpió la llegada de la chica con el mapa en sus manos y otra sorpresa.

Hace más de 3 años

5

2
MxMiel
Rango9 Nivel 41
hace más de 3 años

Muchas gracias @CARLOS_07 por los comentarios y por leer esta historia!!

MxMiel
Rango9 Nivel 41
hace más de 3 años

Gracias —responde mientras se sonroja— intentaré no defraudarte con el resto de este cuento


#7

Con ambos interlivucores dispuestos a soltar la lengua y hacer un esfuerzo, la conversación entre ambos fluyó la mar de bien. El
Joven enamorado habló sobre su novia, de cuando se conocieron siendo así rana unos niños, desde hacía cuanto que salían juntos, sofríe sus deceso y planes. También se explayó sobre los rasgos que de ella le gustaban, le facinaban y le encantaban. Como reía, sus ojos, la forma en que el pelo se le alborotaba con el viento, su valentía (hace poco demostrada) su ingenio. Era notable lo perdidamente enamorado que estaba. En cambio el dragón le hablo de su viaje, a quienes había conocido en el camino, lo mucho que anhelaba hallar la puerta, por qué deseaba alejarse tan desesperadamente. Ambos se escucharon con genuino interés. El dragón sorprendido de la belleza de ese sentimiento de amor que el chico expresaba en cada palabra, no terminaba de creer que un humano fuera capaz de tan noble sentimiento. El muchacho fascinado por las aventuras y los viajes. Nunca había salido del pueblo en que vivía, le encantaba escuchar de tierras lejanas, totalmente desconocidas para el. Le disgustaba un tanto el desprecio que demostraba el dragón hacia su propia especie. Sin embargo, luego de escuchar la historia completa, entendía el porque de tanto odio. De repente el dragón escucho el crujir de hojas. Poco después el joven escucho algunos pasos aproximarse por el bosque. Solo la muchacha apareció entre los árboles, pero un poco más atrás, ocultos entre los árboles, un grupo de personas esperaban ocultos. Tal artimaña no bastó para engañar al dragón. En cuanto la chica apareció ya había retomado el papel de bestia salvaje, sin necesidad de demaciado esfuerzo, realmente estaba enojado por la presencia de los inesperados espectadores. —te advertí que vinieras sola, acaso deseas que mate a tu novio— rugió enfurecido la bestia. El joven se sorprendió de increíble cambio de la hasta entonces apacible criatura. Pero lo entendió después de todo lo que le había contado. La muchacha, aterrada, buscó a su novio con la mirada. Una vez lo hubo o se apresuró a explicar: los que estaban un poco más atrás eran los familiares del chico, al encontrarla a ella por el pueblo. Sabiendo que iban a pasar la tarde juntos, la bombardearon con preguntas. Al principio invento algunas escusas que explicaran su precencia allí, pero el mapa que necesitaba no fue tan facil de hallar y las mentiras se le cayeron por el piso. No pudo más que revelar la pobre situación en que se encontaba. La familia de él, preocupada y curiosa, le insistió a la joven para que los llevara ante el dragón, al final ella aceptó siempre y cuando no se acercaran demaciado. Ese fue un grave error, el chisme se extendió a gran velocidad entre la parentela y un gran grupo de familiares, cercanos y lejanos, se juntó para presenciar la escena que pronto ocurriría. La chica, empezando a llorar, extendió el mapa al dragón, implorando que perdonará su desobediencia a la orden dada y que no le provocara ningún mál al novio. Ocultando el rostro detrás del gran cuerpo del dragón, el joven murmuró, para que nadie excepto este lo escuchara. Calmándose ante el llanto de la chica y la petición de su nuevo amigo, el dragón tomó el mapa y, después de descubrir el rumbo que debía emprender, salió volando. Una vez estuvo en el aire escucho al muchacho reír, despedirse y desearle suerte. El dragón, correspondiendo a su saludo, dibujo para él en el aire una espiral y lanzó al cielo una gran llamarada. El joven tendría mucho para contar a su novia, familia y amigos. Definitivamente nunca olvidaría a la colosal criatura que solo buscaba un poco de privacidad.
El dragón, por el cielo, volaba contento, sabiéndose cada vez más próximo a su destino.

Hace más de 3 años

0

1
#8

Encontrar Ingirion no le tomó demasiado tiempo. Ya habiendo visto en el mapa la ruta que le convenía tomar el viaje se le hizo extremadamente simple. El pueblo esta ubicado en un valle, rodeado de un espeso bosque que se extendía hasta el pie de las montañas. Las pocas casas que componían el pueblo eran todas de bajos techos negros, todas con chimenea. apenas se podia distinguir, desde el cielo, donde acababa una y empezaba otra, pues solo las separaba calles muy estrechas. La única diferencia notable se daba en el centro, donde que abría una plaza de asfalto rompía con lo apretado del lugar. La plaza contaba con una tarima que, el dragón supuso, servía para dar todos los anuncios que surgieran. Al no encontrar ningún lugar adecuado para su aterrizaje, decidió proceder del mismo modo que había hecho anteriormente. Lamentablemente no logro encontrar a nadie en los bosques circundantes, era de noche cuando llego. Sintiendo el cansancio del viaje y viendo que lo mejor sería esperar hasta el amanecer, busco donde bajar entre los árboles. La ansiedad de llegar a su destino le había hecho olvidad de el hambre, la sed y el sueño. No le costó demasiado tiempo quedar profundamente dormido. La mañana llego sin que el dragón diera muestra de estar por despertar. Así fue como una aldeano, que buscaba leña para su casa, se lo cruzo, pero él no lo noto, el aldeano salió corriendo, totalmente alarmado. Los que lo vieron llegar al pueblo, lo siguieron para enterarse de que podia haber puesto a correr a una persona tan tranquila, como lo eran todos en aquel pueblo. Lo llevaron a la plaza y todo el pueblo, a excepción del viejo huraño que nunca salía de su casa, fueron a escuchar la noticia del dragón durmiendo en el bosque. Cuando al mediodía el dragón abrió los ojos pudo ver un conjunto de caras pálidas y mirada atentamente curiosa o curiosamente atenta. Ante esta visión el dragón reacciono con autentico desagrado, viajando hasta allí para evitar tal clase de situación, se ve que la ironía lo seguía. Trato que el enojo no se le notara, necesitaba de su ayuda para encontrar al mago. Endulzó su vos lo más posible antes de hablar. Contó brevemente porque estaba allí y luego, con voz solemne, pregunto por el paradero del mago. Al escuchar del mago todo los habitantes del lugar se pusieron contentos y salieron rápidamente de allí. Pues claro, con la sorpresiva noticia, habían olvidado que ya se acercaba el momento de su llegada. El dragón, confundido por el repentino plantón, estiró su cuello por sobre el pueblo hasta la plaza, donde se estaba armando una gran mesa. Muy contento dedujo la causa de tal preparativo. Sobre la mesa, los aldeanos, colocaron miles de deliciosos bocadillos, muchos de los cuales encantaban al invitado de honor. Como la tarde callo y el mago aún no se presentaba, sacaron antorchas para alumbrar todo el perímetro de la plaza y varias velas para colocar sobre la mesa. El dragon, con su aliento, ayudo a prenderlas. El dragón comenzó a preguntarse si la gente de ese lugar no estaría equivocada. O si al mago no le habría pasado algo en su camino que lo hiciera retrasarse. Quizás había parado a hablar con alguien en el camino. Después de todo era un ser nomada. No había conseguido nadie que le indicara donde encontrarlo por esa razón. ¿Cómo podían los habitantes de un pueblo aislado estar seguros que el mago llegaría en ese día? Pronto la incertidumbre del dragón se hizo general. No duró mucho, entre los arboles el dragón escucho unas débiles pisadas y lo anuncio a los aldeanos. Todos dirigieron su mirada hacía donde el dragón les indico. Paso algún tiempo antes de que el mago llegara. lo primero que vio, el dragón, fue un leve de brillo, luego los aldeanos se abalanzaron sobre su invitado. Los del pueblo estaban tan emocionados por la llegada de el antiguo habitante que el dragón no pudo ni acercársele. Se sentía tan lejos y tan cerca. Trató de tener paciencia, pronto podría hablar con el mago. No le duro mucho este pensamiento. Soplo sus llamas al cielo con lo que se hizo el silencio. Luego ordeno que se apartaran para poder hablarle al mago. Cuando la masa de gente se abrió el dragón quedo más atónito que nunca antes.

Hace más de 3 años

2

1
DarwinCarballo
Rango10 Nivel 46
hace más de 3 años

Me encanta la historia... Pero la última parte pareciera que la dictaste. .. O no se, la escribiste diferente a tu forma de escribir originalmente. Las comas las usaste más. Bueno el punto es que me encanta... Jaja llevaba algunos días sin entrar a la pagina y entre cuando salto una duda a mi cabeza, que habría pasado con el pobre dragonsito... Así que entre a leerte. Solo por favor concéntrate en escribir la siguiente parte que ya quiero saber que sigue.

MxMiel
Rango9 Nivel 41
hace más de 3 años

Gracias...Sí, la escribí desde el celu porque estaba de viaje, no es lo mismo que cómoda y tranquila tras la compu...Por eso decidí no subir nada estas semanas...Ahora que volví voy a seguir escribiendo...Gracias por seguir leyendo @DarwinCarballo