CeelPanda
Rango6 Nivel 25 (816 ptos) | Novelista en prácticas
#1
    Partes:
  • #2

No puedo vivir un día sin lápiz y papel. Puedo pasar de trabajar en un libro de ficción a escribir mi diario. Los cuentos cortos pero que te dejan pensando son realmente mi pasión.
La gente ya no me juzga tanto por preferir escribir mis historias antes de ver una pelicula, a lo mejor porque ya no somos unos nenes pero siguen sin aceptarme totalmente. Mi vida es regular, tengo mi familia y mis amigos. No son un centro de atención, pero así me gusta más.
El otro día fui a la Feria del Libro y vi a un grupo de 3 chicos y dos chicas caminando por ahí. Uno de esos, el rubio, llamó por completo mi atención: me daba repulsión. Digo, ese chico que parecía unos años mayor que yo paseaba por ahí mostrando que los libros no le importaban y haciendo desastres por donde pasaba. ¿Quién se pensaba que era? Molesto, idiota y egocéntrico. Se le nota en la cara, no estoy prejuzgando.
Hoy me lo volví a encontrar. En la casa de una amiga que tengo hace poco. Es su hermano mayor y todos nos iremos de vacaciones a la playa en dos semanas.
¿Tengo que aclarar más? ¡Dios, lo que voy a sufrir con ese gorila!

Hace más de 4 años Compartir:

2

12
Demer
Rango6 Nivel 29
hace más de 4 años

A favoritos, felicidades :)

Mente_divergente
Rango8 Nivel 39
hace más de 4 años

Yo tampoco puedo vivir sin el lapiz y el papel. Tienes un estilo ágil1


#2

Falta una semana para que nos vayamos de vacaciones. Ahora estoy yendo a la casa de Marlene. Sus padres fueron muy amorosos conmigo invitándome a la costa con ellos, aunque hace solo unos pocos meses que conozco a Marle pero siento como si hubiesen pasado años. Ella es una chica generosa, buena, amorosa y muy inteligente.
Cuando llego, estaba ella con un vaso de jugo en la mano, había estado cocinando un bizcochuelo y se veo un poco acalorada de estar en la cocina hasta ese momento. Paso y comienzo a cortar la torta mientras ella prepara dos vasos de chocolatada fría.
-Mucha gente esta hablando de vos, Luz. Tu blog se está haciendo cada vez más conocido. La gente quiere un libro tuyo-. Se veía feliz por mi y yo lo estaba. Digo, eso no se escucha siempre y es muy importante cuando tu sueño para el futuro es ser, además de muchas otras cosas, una reconocida escritora.
-Estoy trabajando en él. Me falta mucho y estoy algo corta de inspiración, pero todo es posible con algo de esfuerzo.- Últimamente mi vida era menos emocionante que de costumbre y eso ya era demasiado que decir, más teniendo en cuento lo aburrida y simple que era mi vida.
-No te preocupes. Lleva los cuadernos a la costa y veremos si te conseguimos un amor de verano para que te abra la cabeza-. Nos reímos mucho con eso. Marlene no era una chica que gustara de las relaciones. Prefería ser un ser libre e independiente y me parecía perfecto, pero yo no podía ser así y ella lo entendía. Sueño con un futuro donde me case con un hermoso vestido largo, sea madre, tenga hijos y sea realmente muy feliz. Contrarío a mi personalidad, tengo algún que otro sueño banal y me siento orgullosa de poder decir que no tengo que ser 100% extravagante para agradarme a mi misma.
La tarde pasó tranquilamente entre chismes sobre conocidos y actualidad en juegos o peliculas. Cosas que nos gustaban a ambas.
Entrando la noche, Marlene sale a comprar algunas cosas para la cena. Sus padres decidieron irse unos días a la casa de su tia, espontáneamente. Así eran ellos. De un segundo a otro, desaparecían. No me agradaba esa actitud ya que mi familia es mucho más estructurada pero en parte se aprecia. Marlene disfrutaba de una libertad increíble que, si no era controlada, podría ser catastrófica. Pero ella sabía cuidarse, casi por completo.
Estoy aburrida. Marle iba a tardar, el supermercado se encuentra lejos y no la acompañé ya que tengo la pierna algo adolorida. Suelo golpearme mientras duermo o camino sin darme cuenta. Además, Marle iba a verse con alguien. No estoy segura para qué pero confió en que estará bien. Sino, tiene el celular a mano y saldré corriendo.
Comienzo a caminar por la casa, chusmearla un poco. No la conozco muy bien todavía aunque ya la he visitado varias veces. Subo las escaleras y cuando me quiero dar cuenta, me choco contra alguien. Mierda, mierda, mierda. El hermano de Marlene. ¿Cómo se llamaba? ¿Tobias, Jeremías, Christian? Ay, mejor no digo nada.
-Eu, calma ahí. Luz era tu nombre, ¿no? ¿Qué andabas buscando?- Se acordaba mi nombre, punto para él. Me sonreía amablemente y no parecía tan idiota como creo, dos puntos más.
-Solo iba al baño pero recuerdo donde estaba gracias. Se me desacomodó un lente-. Cortesmente me alejé de él y me encaminé al baño. En realidad eso no era mentira. Mi ojo derecho se estaba poniendo cada vez más colorado por culpa de una basurita que tenía entre el ojo y el lente. En cinco minutos ya todo estaba solucionado, pero él no se movió de la puerta del baño.
-Pareces ser una chica interesante. Sos tímida pero en la Feria del Libro casi puedo sentir como tu mirada me calcinaba cuando estaba desacomodando los libros de literatura clásica inglesa-.
-Eso es obvio, no podes joder con eso. Esos libros son hermosos y merecen ser tratados con respeto. En realidad debes tratan con respeto todo tipo de arte. Como se nota que esas cosas no son para vos-. Me saqué, sí y me lamento. Esta mal que le hable así. Él no me hizo nada pero lo que pasó el otro día no me gustó para nada.
-¿Opinas que el arte no es lo mío? Marlene pinta, ¿sabías? Es realmente talentosa. Capta cosas impresionantes en sus cuadros-.
-Sí, lo sabía. Ella me contó y mostró algunos de sus trabajos. Son impresionantes. La admiro bastante-. Actúa con cautela y tranquilamente. Baja dos cambios y calmate.
-En casa es tradición el arte, acompáñame-. Me toma de la muñeca y me arrastra a su habitación. Cuando abre la puerta, puedo escuchar a Vivaldi y su otoño. Un escalofrío me recorrió la espalda. Todo estaba empapelado de fotos gigantes de él tocando el violín y el chelo. Se lo veía impresionante en esos primeros planos. Siempre de traje y juntos con decenas de hombres y mujeres mayores de edad o no, pero que se les salía el talento por los poros. Él era grande y yo me mandé una cagada.
-Che, por favor discúlpame. Yo realmente no sabía de esto. Marlene no me contó nada de vos. En realidad tampoco es necesario que ella me cuente nada, solo que yo... Perdón-. Camino rápido hasta la puerta pero él la cierra.
-No te hagas drama, nena. No mucha gente sabe de esto. No me gusta divulgarlo mucho aunque me siento orgulloso de lo que conseguí en toda mi vida. ¿Vos escribís? Se te nota en tu manera de ser. Sos tan estructurada. No dejas que los sentimientos salgan de vos y estoy totalmente seguro de que nunca hiciste algo minimamente fuera de lugar-. Me estaba acusando de cosas que en parte eran ciertas pero soy una humana, he hecho locuras. A veces. Muy pocas veces.
-Si hice cosas. He estado en pedo, salgo a bailar y me divierto. Aunque sí, también soy escritora.-
-Ajam, interesante-. Me observa de pies a cabezas y me pongo algo nerviosa. Obvio, estoy en la habitación de un chico que conozco muy poco y solos. Esto no es agradable.
Ahí suena mi campana. Marle volvió y yo salí muy rápido de ahí.
Necesito un trago de agua.

Hace más de 4 años

0

1