Kaeli
Rango10 Nivel 46 (4800 ptos) | Fichaje editorial
#1

La vida se compone de luces y sombras, aquellas personas que dicen ir por la luz, caminan con un sol eclipsado, rumbo sin sendero, ignorando su propio destino.
¿Qué podía saber yo?. Apenas era una pequeña niña que vivía una ficción muy realista, una madre que veneraba a Dios, un padre que veneraba a Dios, y un par de hermanas que...bueno, quien sabe que veneran ellas, y yo , la última de los Meyer, con un destino que ni en mi más extravagante sueño viviría.
Mi madre nos recordaba todo el tiempo que... "Dios es bueno y bondadoso, por ello designó un protector para cada unos de nosotros, fiel compañero, enérgico guerrero, "NUESTRO ÁNGEL GUARDIÁN". Cada vez que oía decir ángel guardián, mi corazón se estremecía de una manera que no puedo explicar y una incertidumbre gigantesca crecía dentro de mi por saber quién sería el ángel que Dios designó para mí. Con Dios o sin él, esto muy pronto se haría realidad.

Hace casi 4 años Compartir:

15

41
SEXYLOVER122
Rango13 Nivel 60
hace casi 4 años

! Un relato de Dios !. Me gusta la temática, y la desarrollaste de manera genial. SUGERENCIA: Apuesta un poquito más a la emotividad del lector.

Kaeli
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

ok muchas gracias, lo tomaré en cuenta.

Azul
Rango4 Nivel 18
hace casi 4 años

fea <3

Kaeli
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

no está nada mal, jajaja <3 ;)

Alicia_Jaume_DS
Rango12 Nivel 55
hace casi 4 años

Me gusta mucho la temática de ángeles, así que apuesto por esta historia. Y también me gusta que el título esté en latín. Si sabes de humanidades, seguro que te saldrá genial. Un saludo :)

PedroSuarez_80
Rango12 Nivel 55
hace casi 4 años

Bien hecho, quiero conocer ese Ángel Guardián

Lunaprincess
Rango3 Nivel 11
hace casi 4 años

Eres una muy buena escritora 👌😍👩

Kaeli
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

gracias preciosa :*


#2

Vivimos en Naples Florida, desde que nuestros padres decidieron un "mejor futuro" para nosotras tres.
Originalmente venimos de Ecuador, debo admitir que me encantaría volver, he escuchado maravillosas cosas de mi país, aunque me temo que no podrá ser pronto pues mis padres tienen muy buenos amigos aquí además de su distinguido empleo como enfermera y cirujano.
Desde muy pequeña estuve interesada en la música y el arte, mientras que mis hermanas, Alice y Selene se enfocaron más por la pintura y el ballet.
Siempre fuimos muy distintas, ellas a cualquier actividad física, yo a cualquier actividad intelectual, ellas a los chicos y salidas, yo a casa y a los libros.
Aquellas locas pretendían vivir a prisa sus 16 y 17, en fiestas y cualquier otra salida cada vez que podían. También quería salir, pero mis padres no dejaban de recordarme que aún tenía 15, a los 16 también podría.
Un día papá llegó sumamente emocionado con rosas y regalos en mano, como de costumbre fuimos a saludarlo muy emocionadas, pero aquel no era un día ordinario, ese momento algo llegaría a mi vida para cambiarla por completo. Papá sacó un sobre de su bolsillo, el mismo que contenía una carta que decía:

QUERIDOS SEÑORES MEYER:
"Quiero agradecer su generosidad después de salvar mi vida y ser tan hospitalarios conmigo después de lo sucedido. Por ello quiero obsequiarles una beca completa para Alice, Selene y Kathe en el instituto GOLDEN BRIDGE HIGH SCHOOL en Montreal Canadá, el mejor de la zona y uno de los mejores en el mundo. Nuevamente les agradezco su generosidad y espero acepten este obsequio de mi parte"
ATT: Matthew McCloe

El señor McCloe un hombre de unos 42 aproximadamente, fue nuestro huésped por casi un mes y medio. Mi madre nos comentó que lo perdió todo tras un terrible incendio, sus bienes, su dinero y hasta su familia. Fue atendido por mis padres durante su recuperación en el hospital para después quedarse en casa hasta que mejorara. Su estadía en casa no me molestó en absoluto, él era un hombre muy simpático. A pesar de que durante todo ese tiempo él se quedó en mi habitación mientras Alice y yo dormíamos juntas, ninguna de nosotras tuvo problema alguno. Cada noche nos contaba una nueva anécdota de guerra.
Aunque dormir con mis hermanas no siempre era agradable, pues Selene venía a la habitación de Alice muy seguido tan solo para desvelarse platicando sobre chicos que las pretendían o a los que ellas mostraban interés.
Fue muy doloroso cuanto Matthew tuvo que marcharse, nos encariñamos mucho con él, lo que jamás imaginamos es que nos obsequiaría las becas para mí y mis hermanas en un internado tan prestigiado.
Todos se hallaban muy contentos con la noticia, menos yo, jamás fui de las que tiene muchos amigos, y ya en este colegio me ha tomado mucho hacerme de dos muy buenas amigas Abby y Bernarda, si iba ¿Qué haría? ¿Empezar desde cero?
A pocos días de que terminara el año escolar me sentía más sola que nunca, esa vez ni mis amigas podían consolarme. Abby se quedó conmigo en el salón al receso, Berny se ausentó aquel día. Abby colocó una mano en mi rostro y recogió un mechón de cabello, tras colocármelo detrás de la oreja dijo:

-Sabes que no me gusta verte así, tus 16 se aproximan y noto que comienzas a adelgazar, ¡No querrás verte como un esqueleto con ojeras y enredado cabello!

No supe que decirle, solo le respondí con una sonrisa fingida y la cabeza abajo, sentí tres palmadas de mi amiga sobre mi espalda, lo que ayudó a que recuperara una postura erguida. Poco más tarde sonó la campana, todo era un alboroto por los pasillos, entre tanto Abby y yo nos dirigíamos a historia.
Ingresamos al aula y nos percatamos que los demás ya se encontraban ahí, la maestra algo molesta aceptó que continuáramos, me encaminé a mi lugar y miré de reojo a Derek, un muchacho muy apuesto con ojos azules y cabellos dorados, pero como siempre ignorando mi presencia, como si fuera invisible, aún sentándome a su lado.
La clase avanzaba pero yo no podía concentrarme con tan apuesto perfil sentado justo a mi derecha, tomé una hoja de mi cuaderno y escribí una nota para Abby, una vez lista, le hice señas a que estuviese lista para atrapar el papel que se encontraba rodando por el piso del salón. La gruñona de la señorita Steele lo detiene con su pie izquierdo, lo recoge y se propone a leerlo en voz alta para toda la clase, entré en pánico de que llegara a hacerlo:

"Abby ¿Qué hago? Steele ¡Escupe demasiado! y Derek ¡Se ve guapísimo! no he podido concentrarme por su culpa...Quisiera poder invitarlo a mi fiesta, bailar con él toda la noche y veremos que sucede ¿Tú que dices Abby? ¿Será buena idea decirle que vaya?"

Al oír eso, todos en el aula comenzaron a reír, la maestra se enfureció, Abby cubrió su rostro y movió la cabeza, Derek estaba más rojo que un tomate y ¡YO!...yo era la nueva burla de todos. En ese momento salí corriendo del salón en dirección al baño de las niñas, una vez ahí, no pude contener el llanto frente al espejo. Minutos más tarde Abby llegó con mi bolso en mano asegurando que todo estaría bien y que la clase terminó poco después de mi huida. Le agradecí sintiéndome como una estúpida, me encaminé entonces a casa, no me importaba ya si no asistía a las horas siguientes ¿Y si mis papás se enteran? ¡Qué más da! incluso el peor de sus regaños es mejor que la burla de todo un salón.
Estaba muy triste, miraba al suelo sin prestar atención al camino recordando una y otra vez aquella vergüenza, una lágrima resbaló por mi mejilla, al tocar el suelo comencé a sentir que alguien venía detrás, se acercaba más y más rápido... «Kathe», pronunciaron suavemente a mi espalda, volteé a mirar pero nadie se encontraba cerca, comencé a sentir miedo y caminé de espaldas al camino a casa, de pronto mi cuerpo chocó con otro, sentí como me sujetaron suavemente de los hombros y la misma voz dijo «No temas, no estas sola». Era un joven de unos 19 o 20 años asumo por su voz, pero fue inevitable sentir terror al darme cuenta que físicamente seguía sola. Comencé a correr lo más rápido que pude, lo hice tanto que al final terminé exhausta en un parque desconocido, daba vueltas por el lugar pero no lograba ubicarme ¡ME PERDÍ!, no había un teléfono cerca o alguien a quien preguntar, solo una triste banquita al costado del parque. Comenzaba a oscurecer y yo seguía perdida, me resigné a no volver a casa esa noche, acomodé mi bolso al borde de la banca y me recosté sobre él, pensando en quién pudo ser el hombre de la voz misteriosa por quien ahora me encontraba ahí. Poco después visualicé a lo lejos dos hombres ebrios con una sonrisa aterradora en su rostro acercándose a la banca en la que me encontraba yo. El frío se desvaneció dando paso al pánico e incertidumbre, cada vez se encontraban más cerca pero el horror de aquella escena me hizo perder las fuerzas para moverme o gritar siquiera, cerré mis ojos con fuerza esperando que pronto se marcharan, pero no, llegaron hasta mi y comenzaron a reír descaradamente. Uno de ellos se inclinó hasta mi rostro y sentí ese asqueroso olor a alcohol y una fuerte respiración agitaba mi pecho. Una mano comenzó a tocarme la cintura con intenciones de ir un poco más abajo ¡¿Dónde rayos se metió el supuesto ángel de la guarda que tanto alababa mi madre?!
Un fuerte golpe azotó la banca en la que me encontraba, seguía sin abrir mis ojos por temor pero pude escuchar una fuerte pelea en mi delante. Cubrí mi rostro con el bolso de la escuela y encogí mis piernas lo más que pude. Esos malditos ebrios debieron pelearse por más alcohol o por quien me manosearía primero supuse, pero la verdad era otra. Minutos más tarde aún la pelea continuaba pero sonaron las sirenas de la policía y unas voces muy conocidas decían mi nombre «¡KATHE!».¡SI! ¡Eran mis padres y mis hermanas que por fin me encontraron! ¡Oow!
Nadie dijo una sola palabra camino a casa, pero cuando llegamos mis hermanas corrieron a sus habitaciones mientras yo:
-¿¡Qué demonios estabas pensando Kathe!? ¿Qué hacías en ese lugar?.-Preguntó papá
-Busqué ayuda pero nadie se encontraba cerca, caminaba a casa y me desvié del camino por...
-¿¡Nos crees idiotas?! No creo que el joven haya sido coincidencia.-Agregó mi madre
-¿De quién hablas?
-Esos ebrios peleándose con tu amigo y tú ¡Ni siquiera te ponías de pie!
-Pero en serio no se de que muchacho me están habl...
-¡Es suficiente Kathe! ¿Sabes el miedo que sentimos al ver llegar a tus hermanas a casa sin ti? Mientras tú quien sabe por dónde con esos tres tipos.
Era inútil hablar con ellos, no me dejaban argumentar mucho menos preguntar.
-Mañana te pondrás a limpiar la casa ¿¡Queda claro?!.-Ordenó mi padre
Solo acepté con la cabeza y subí a toda prisa hasta la habitación de Alice, donde la metida de Selene estaría sin duda. Abrí la puerta con fuerza para preguntar si ellas también vieron al muchacho.
-¡¿Acaso no sabes tocar?!.-Dijo Selene
-¿Cuántos hombres eran?
-Para que quieres saber lo que es obvio Kathe, ¡Sal de aquí!
-¡Esta ni siquiera es tu habitación Selene!...Alice, por favor dime cuántos eran
-Basta chicas... Eran 3 Kathe, los dos ebrios y tu amigo.- Respondió Alice
-Creí que no tenías amigos ¿Qué hacías con ese bombón?.- Agregó Selene
Cerré la puerta de la habitación sin responder. Me dirigí a mi alcoba a meditar ¿Quién pudo haber sido "mi amigo"? ¿De qué joven hablaba todo el mundo? ¿Sería tal vez aquel extraño con quien choqué de espaldas? ¿Qué estaba pasando? Muchas ideas se cruzaron por mi mente pero ninguna clara ni precisa.
La duda de quién pudo ser aquel desconocido, la emoción por mi fiesta de 16 que estaba cerca, tristeza al pronto tener que partir a Canadá e ira al no poder responder aún ninguna de mis interrogantes aturdían mi mente. Esa noche procuré dormir como si nada, fue imposible por supuesto, todo parecía desconocido a mi alrededor, lo presentía, tal vez por los sueños de esa noche, tal vez por todo lo que hasta entonces había pasado, pero sabía que algo pronto cambiaría...

Kaeli
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

Gracias ;)

Kaeli
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

Muchas gracias :-)

PedroSuarez_80
Rango12 Nivel 55
hace casi 4 años

Bonita historia de romance adolescente. Con quién se quedará Derek?

Kaeli
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

Aquí es donde todo comienza... De hecho Derek es alguien pasajero en la historia de kathe... Viene Petter Gray y William Henderson... La pregunta es ¿quien es el ángel? ;-) @PedroSuarez_80

Sam
Rango8 Nivel 36
hace casi 4 años

Estoy deseando saber más, la lectura es muy rápida, lo que atrapa al lector casi al instante. Felicidades, un saludo.

Kaeli
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

Muchas gracias por tu comentario @Sam, espero poder subir la siguiente parte muy pronto ;)

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace más de 3 años

Un relato escrito con una gran riqueza léxica.
Te felicito.

Kaeli
Rango10 Nivel 46
hace más de 3 años

Muchísimas gracias por el comentario @AngelMagat , te lo agradezco de verdad ;)


#3

Me tomó tiempo conciliar el sueño aquella noche, pero finalmente lo conseguí a altas horas de la madrugada.
A la mañana siguiente me levanté con un aspecto agotador en camino al baño de mi habitación, lavé mi cara y me miré el rostro frente al espejo, traía un aspecto ojeroso con el cabello alborotado, mis labios ya no eran tan rojos, lucían pálidos y algo resecos, me dí media vuelta y me dirigí al closet a escoger mi atuendo de fin de semana. Ese día iríamos a visitar a la tía Tess, bueno, ella realmente no es nuestra tía pero así la llamamos por ser la mejor amiga de mi madre. Pero esa no era la verdadera razón por la que quería visitarla, sino por volver a ver a su sobrino con quien ella vivía. Petter Grey, un par de años mayor a mí, ideal para mis hermanas, pero en mis planes no estaba dejarles el camino libre a ese par de brujas, pues siempre que vamos donde Tess, nuestro objetivo era verlo a él, de verdad es encantador, tiene una figura asombrosa, mide casi 1.80, lo sé, es bastante alto, sin mencionar que tiene los ojos del color de la esmeralda, cabello castaño y piel canela, casi no tengo palabras para describirlo, era guapo, muy guapo.
Escogí una pantalón palo de rosa con una blusita blanca algo escotada, no podían faltar mis accesorios ni ese lápiz negro al rededor de mis ojos. Así que bajé a toda prisa por el desayuno para continuar arreglándome en paz, pero tenían que recordarme que...

-¿Kathe a dónde crees que vas? Hoy limpias la casa, recuérdalo.- Mencionó mi padre

Noté como Selene contenía una carcajada y sus ojos me decía que llevaría ventaja con Pett. ¿Cómo iba a reprocharles? Pues tenían razón, a pesar que no fue mi culpa, no llegué a casa.
Mi familia salió de casa, sentí mucha rabia al no poder ir también, tuve que acatar mi castigo, así que me mudé de ropa con algo mucho más sencillo, unos pantalones negros que casi no los usaba y una camiseta rosa con la que Alice iba al gimnasio. Comencé por las cocina lavando los platos y cosas así, fui hacia la sala mientras me movía al compás de la música de mi ipod. De pronto escuché que alguien tocaba la puerta, me apresuré a parar la música, y me oculté detrás del sofá, pues aún tenía temor a lo desconocido después de lo que me sucedió la noche anterior. Por la ventana observo la silueta de un joven marcharse de mi puerta, no me importó las fachas en las que me encontraba, salí de inmediato hacia él.

-¡Hey! .- Le grité desde lejos.

Casi no lo podía creer, era Petter, volteó a mirarme y se acercó a mí de inmediato.

-¡Kathe! ¿Cómo estas? Golpeé la puerta pero supuse estabas demasiado ocupada por eso no insistí.

-No, nada de eso, mis padres me dejaron a cargo hoy de casa.- Respondí con una mueca de disgusto en mi rostro.

-Lo sé, ellos mismo me lo dijeron, por eso estoy aquí, vine a darte una mano.- Sonrió de lado.

-Te lo agradezco Pett, pero ya he terminado.- Le dije - Pero pasa, Por que no... ¿Porqué no te quedas y vemos una película?

Bajó la mirada por un instante, entre abrió sus labios exhalando un poco de aire, accedió y juntos pasamos a la casa. Mis padres lo conocen desde hace mucho y no era la primera vez que él estaba en mi hogar, sabía que mis padres no se opondrían a la propuesta que le hice a Petter entonces.
Una vez solos dentro de mi casa, comenzaron a sudarme las manos, y mi corazón latía más rápido, sentí como mis mejillas se ruborizaban al instante con su presencia, me disculpé por encontrarme tan impresentable y subí hasta mi habitación mientras él escogía la película. Decidí ponerme la misma ropa que usaría en la casa de su tía, rocié algo de perfume sobre mi cuello y me puse brillo en los labios. Apenas terminé, bajé las escaleras y lo encontré sentado en el sofá con su tobillo derecho sobre su pierna izquierda, los brazos extendidos a lo largo del sofá, sujetando el control remoto con una mano y mirando fijamente a la pantalla en la sala. Tan pronto se percató que estaba cerca de él, bajó su pierna derecha, retomó una mejor postura y con ambas manos sujetaba el control, pero sus ojos verdes ahora me veían directamente a los míos. Me quedé inmóvil un instante admirando las facciones de su rostro, entonces me dirigí a preparar palomitas. El microondas estaba averiado por lo que tuve que hacerlo como lo hacía mamá, en una olla con algo de aceite, luego regresé con Petter, tomé asiento junto a él y comenzamos a ver "Media noche en París", honestamente no prestaba atención a la pantalla, aparentaba hacerlo pero el perfume que Pett traía imposibilitaba cualquier otro sentido que no sea el olfato, hipnotizado bajo tan agradable aroma.

-Luces preciosa Kathe.- Me dijo susurrándome al oído

Sentí como mi corazón trataba de salirse del pecho, y mi respiración incrementaba a gran velocidad.

-Tengo algo para ti.- Agregó, sacando de su bolsillo una pequeña cajita que contenía un hermoso collar de dije en forma de corazón con una pequeña piedra muy brillante en el centro. Era hermosa, enseguida me la colocó, seguido, me entregó una carta, pero pidió que la leyera cuando estuviese sola.

-Te lo agradezco mucho.- Le dije sin poder mirarlo directamente a los ojos.

No hizo mención de nada más, colocó una mano sobre mi rostro y con ella me atrajo al suyo, casi pude sentir sus labios, pero algo fuerte comenzó a sonar en la cocina, como una idiota, había olvidado tapar la olla de las palomitas. Nos apresuramos a apagar la cocina mientras palomitas brincaban por montones y salían de la olla disparadas como balas perdidas. Pett no desaprovechó la oportunidad para hacer de ese accidente un juego, comenzamos a arrojarnos palomitas y correr por toda la casa, Pet iba detrás de mí y nuestras risas no nos permitían escuchar nada más a nuestro alrededor.
Él me alcanzó de la cintura, volteó mi cuerpo y lo apegó contra la pared. Sus manos se encontraban en mi cadera, una de ellas comenzó a ascender lentamente por mi cintura, pude sentir como cada milímetro de mi piel se estremecía con el contacto de su mano, pensé que llegaría hasta mis senos pero... ¿Acaso Pet era así de atrevido?pero se detuvo, y su mano se fue directamente a mi rostro mientras la otra no se movía de mi cadera, apegó su frente a la mía y pude sentir su respiración chocando contra mi rostro, volvió a entre abrir sus labios provocando los míos, sus labios comenzaron a tocar los míos, suave y dulcemente, su boca sobre la mía se movía de una manera excitante y tierna a la vez. Logró apagar por completo mis sentidos y llevar mi alma a otro nivel, dejé de pensar, de moverme o respirar. no sentí nada más que su cuerpo alejándose del mio de una manera brusca e instantánea, y a sus espaldas la figura de mi padre comenzó a aparecer, junto con el resto de mi familia que intentaba parar las palomitas que venían de la cocina.

-Papá te lo puedo explicar.- Pude decir al recobrar la razón

-No señor, seré yo quien se lo explique

-Los escucho.- Respondió mi padre cruzado de brazos

-Vine por Kathe después de preguntarles por ella en casa de mi tía, mi intención no ha sido faltarle al respeto a usted o a su familia, si estoy aquí, es porque tengo algo muy importante que preguntarle a su hija. Kathe... ¿Aceptas ser mi novia?

El rostro de mi padre cambió de rabia a sorpresa, el de mi madre y hermanas a incomprensión y ni hablar de la mía que aún no salía del shock.
Miré a los ojos a papá como pidiéndole su consentimiento, él asentó con la cabeza y eso me bastó por el momento.

-Quiero ser tu novia Pet.- Le respondí

Petter sonrió, le dio las gracias a mi padre y se dirigió a la salida, lo acompañé tan solo para volver a sentir así de cerca sus labios, pues tenía que volver a probar ese dulce sabor. Él y yo nos despedimos con un pequeño beso y luego se marchó.

-Mira Kathe, no te prohibiré esta relación, pero hay reglas ¡Y las tendrás que cumplir!.- Dijo papá

Lo abracé fuertemente y subí a mi alcoba, me tumbe en la cama mirando al techo, mordí mis labios tras recordar el momento de mi primer beso, en eso recordé que tenía conmigo la carta de Petter.

"Eres una de las criaturas más hermosas de la tierra, tu dulzura y tu bello rostro han hecho de mis días un completo paraíso. Jamás me atreví a decírtelo si no hasta ahora por temor a tu rechazo, pero me he dado cuenta que no puedo mantenerme lejos de ti Kathe, siempre estaré ahí para protegerte"
ATT: Petter Gray

Su carta estaba firmada con un extraño símbolo de una estrella de cinco puntas encerrada en un círculo atravesado por dos espadas formando una X, todo eso contenido bajo una media luna y un par de alas a los costados. ¿Qué sería ese símbolo?
Su carta me pareció encantadora, pero debo admitir que en mi mente se quedó el símbolo junto a su nombre. Por esa razón esa misma tarde al teléfono le pregunté por él, pero se quedó en silencio por un largo tiempo para luego responder

-Representa a un ejército

-¿Que clase de ejército?

-¿Haz oído hablar sobre los ángeles?

-Si, por su puesto ¿Pero eso que tiene que ver?

-Mucho...

Mi mente comenzó a imaginar muchas cosas, entre ellas que Petter era un fanático religioso, lo cual era estúpido pensar tan solo al mirarlo, pero... ¿Qué quiere decir con los Ángeles?
Bueno, he oído a cerca de guerreros con alas que eran reales solamente en mis fantasías, más no en mi mundo.
Aquella noche tuve un sueño muy extraño. Estaba en un bosque desolado, un joven de espaldas, lo volteé y era alguien desconocido, pero encantador, tenía los ojos de color del cielo, cabello negro y piel blanca, era hermoso. ¿Me recuerdas?.- Dijo, pero no respondí. Unas enormes alas brotaron de su espalda, me miró de reojo y gritó ¡Kathe! Y Entonces ahora me encontraba al borde de un precipicio, comencé a caer y él vino por mí, pero no logró alcanzarme. El impacto del suelo hizo que despertara del sueño. Desperté con todo mi cuerpo empapado en sudor, mi respiración quebradiza y mis manos temblando. Entonces ese joven gritando mi nombre volvió a mi mente...

-No puede ser.- Me dije.- ¡Esa era la voz del chico del parque...!

PedroSuarez_80
Rango12 Nivel 55
hace casi 4 años

Vaya! Petter y Kathe tienen pegado a esta historia. Ahora todo empieza a tener sentido. Por cierto, me encantó mucho cómo Pet ha tratado Kathe, se siente el romance desde aquí.

Kaeli
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

Que lindo, gracias por tu comentario y por estar pendiente de la historia, me alegra que te guste ;) @PedroSuarez_80

PedroSuarez_80
Rango12 Nivel 55
hace casi 4 años

Espero seguir leyendo esta historia y las que vengas. Tiene talento para la historia de romance con su toque de aventura e incógnitas.

HJPilgrim
Rango13 Nivel 60
hace casi 4 años

@Kaeli Concuerdo con el camarada @PedroSuarez_80 que es muy acertado en sus comentarios. Todo va cerrando caja a caja y espero poder seguir leyéndote en la ronda siguiente! Mucha suerte!

Kaeli
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

Muchas gracias @HJPilgrim por tu comentario, para mí no hay nada mejor que el lector disfrute y sienta cada palabra en mi texto, SUERTE A TI TAMBIÉN ;)

SEXYLOVER122
Rango13 Nivel 60
hace casi 4 años

! Una caja de enorme atractivo y justeza !. Muy buen texto.

LimeLions_15
Rango3 Nivel 12
hace casi 4 años

Bien dicho @PedroSuarez_80 y @SEXYLOVER122!!! Esta historia esta muy buena y tiene atrapado al lector en cada caja.
Muero por saber quien es el chico del parque y que tiene que ver Petter con los àngeles

Kaeli
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

En la próxima caja lo van a conocer y sabrán porque a Kathe la cuidan tanto ;)

DrFernandoGarces
Rango9 Nivel 42
hace casi 4 años

En verdad que es una historia formidable, me tiene atrapado desde el principio, tienes una forma de escribir muy dinámica, me ha gustado mucho, espero pueda ayudarte mi voto a que sigas en la competencia, me gustaría seguir leyendo mas.

mariuvilla
Rango1 Nivel 0
hace casi 4 años

Hola muy linda tu narración, me gustó mucho y sobre todo lo interesante de tu tema.

Kaeli
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

Gracias @mariuvilla, prometo subir la siguiente parte lo más pronto, como siempre espero sigan la historia y sea de su agrado ;)

Yuma
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

Genial...

OliviaWarlocks_91
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

Hermosa historia entre ellos!!!. QUe tendrá Kathe de especial!!!. Quiero saber!!

Kaeli
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

muy pronto subiré otra caja, tendrán q ser pacientes para descubrirlo ;), gracias por tu comentario @OliviaWarlocks_91 ;)

Anne_love
Rango3 Nivel 14
hace casi 4 años

Todos tenemos la intriga de que hace tan especial a la chica, continua!

Letrerero
Rango6 Nivel 29
hace casi 4 años

Excelente trama, gran historia


#4

Aquel fin de semana pasó tranquilo, nada fuera de lo común. Pet y yo hablamos todo el tiempo pero no volví a insistir sobre el símbolo en su carta, creí que ese era mi deber, averiguar que quiso decir con ejercito y ángeles.
El lunes por la mañana de rutina a la escuela, papá ya no lucia molesto ni tampoco mamá, a decir verdad la única que no soportó la noticia de que estuviera con Petter fue Selene.
Al llegar a las clases, Abby y Berny se acercaron a mi para platicar antes de la llegada del maestro de matemáticas.

-Chicas, Petter me pidió que fuese su novia.-Les dije

-¿¡En verdad!? ¡PETTER GREY!.- Respondió Berny con un tono emocionado

-Sí, aja, ese Petter

-Kathe ¿Porqué no suenas feliz?, se supone que él te ha gustado desde siempre.-Agregó Abby

-No lo sé, Petter me gusta y en serio es un buen chico, pero es algo misterioso, bueno, no es que no me agraden los misterios, es solo que en mi mente está alguien diferente.

-¡Si que eres IDIOTA Meyer! ¿Cómo que alguien más? Petter es encantador, y de toda la vida ha sido un caballero ¡¿Qué te sucede Katherine?!-Dijo Berny

-Sí, tienes razón, mejor vamos a repartir las invitaciones de mi fiesta...

No sé que cruzó por mi cabeza para hablar con tal disgusto de Petter, pues en verdad era él a quien todos llaman "El chico perfecto", y era mio. Simplemente la voz del joven en el parque visitándome en sueños, con esos ojos tan azules viniendo hacia mí, me desconcertaban un poco.
Las invitaciones a mi fiesta fueron repartidas, todo estaba listo para celebrar a lo grande mis 16 ese fin de semana. Petter enviaba mensajitos a mi móvil como "Ten un buen día" o "Espero verte pronto", venía con una pequeña flor cada vez que me visitaba en casa, nuestras pláticas eran largas pero muy poco profundas. Comencé a pensar que me estaba equivocando con él, cada día él demostraba más interés por una relación a la que yo no sentía futuro, seguía sintiendo atracción por todo lo que lo conformaba, pero no me sentía igual que cuando me dio mi primer beso.

-Petter ¿Qué haremos cuando me marche a Canadá?

-¿De verdad tienes que ir?.-Me respondió con disgusto

-¿Estas jugando? ¡TENGO QUE IR!

-Lo sé, son tus estudios pero solo tenía la idea que una parte de ti quisiera quedarse

-Y así es, pero eso no quita que me aleje de todo el mundo, a ti incluyéndote.

-Kathe, ¿En serio yo soy de "Todo el mundo" para ti?

No le respondí, escupí un pensamiento pasivo-agresivo sin darme cuenta, pero yo no podía mentirle, le tenía afecto, íbamos muy poco tiempo juntos y yo no estaba lista para un:

-Te Amo Katherine Meyer.- Dijo Petter interrumpiendo mis pensamientos

-Acabamos de iniciar una relación. Mira yo en serio te aprecio pero no me voy a apresurar como tú.

Sentí que le rompía el corazón pero él no demostró nada de eso, salvo su carita dulce pintada con una sonrisa encantadora que me decía que mi respuesta no le afecto, pero vamos...si a mi un pendejo me dijera eso, simplemente lo mando a volar. No hizo mención alguna a mi comentario, se quedó en silencio unos minutos y me dio un beso, cálido y tierno, pero aunque no quise admitirlo, yo no estaba enamorándome de Petter Gray.

Por fin mis 16 llegaron, esa noche Alice se encargó del maquillaje y peinado, Selene de las uñas y el vestido, mis amigas de decorar toda mi casa y Petter de la música. Todo estaba perfecto, la música comenzó a sonar mientras escuchaba las voces de todos mis invitados. Al baja por las escaleras sentí la mirada de todos encima de mí, las chicas hacían notar los celos que traían al ver mi cabello tan lacio y brillante cubriendo mi espalda, y esa delicada trenza que lo recogía desde los costados de mi rostro, o mi vestido rosa que me llegaba un poco más arriba de las rodillas. Los chicos por fin notaron que existía, mirándome al rostro sujetando cada quien un vaso en su mano. Me sentía fabulosa, como nunca antes, saludé con todos y cada uno me felicitaba por mi atuendo hasta que:

-Luces bien Meyer, ¿Quieres bailar?.- Dijo Derek

No vi nada de malo en aceptarlo, después de todo no veía a Petter por ningún lado y no quería quedarme sin bailar en mi noche, tal vez ese estúpido pensamiento es el que lo desencadenó todo.

-Así que te gusto.- Dijo Derek con una voz pervertida

-No. Bueno, así era hace mucho, ahora estoy con alguien

No sé si él me creyó o pensó que me burlaba, solo rió descaradamente y en un despiste de mi parte, me robó un beso, lo aparté apenas lo sentí y lo abofeteé. Alguien me miraba desde la puerta de entrada, sí era Pet, traía un rostro neutral, ni ira, ni dolor, sin alegría o tristeza, me miró un par de segundos más y se marcho, fui detrás de él para explicárselo todo dejando a Derek en la pista de baile. Traté de alcanzarlo pero no lo volví a ver, en eso sentí que alguien me tiró fuerte del brazo, era Derek con furia en los ojos gritándome lo humillante que fue rechazarlo, me estaba apretando muy fuerte y no podía controlarse, comencé a gritar pero nadie me escuchaba por la música en alto volumen.
Pet apareció de la nada con un golpe seco directo en el rostro de Derek, él intentó devolverle el golpe, pero Petter era más rápido, lo sujetó del cuello y golpeó su cuerpo contra el suelo, Derek ni siquiera pudo defenderse, se levantó en cuanto pudo y salió corriendo, en eso Petter se acercó a mí y me dijo:

-Deberías tener más cuidado, muchos quieren hacerte daño

-¡Nada de eso hubiese pasado si tú no te marchabas como idiota! Y yo más idiota aún por ir por ti.

-Kathe calmate ¿Quieres? ¡Yo no te estoy ofendiendo! ¿Cómo crees que se siente ver que la persona a la que amas la está besado un imbécil?

-No me dejaste explicar, pero si que bese a "Imbéciles" es lo que te preocupa tú y yo debemos terminar

Lo sé, me excedí ese día, tenía mucha rabia al ver como algo en lo que no tuve la culpa se me vino encima, en realidad Pet no hizo más que defenderme, pero era tarde, las palabras ya habían salido de mi boca. Ese fue el último día que volvía a verlo hasta mi partida, esa noche en mi fiesta esperaba que las cosas fueran diferentes, pero terminé por arruinarlo todo por mi ira incontenida y mi frustración latente.
Los días pasaron como segundos en reloj de arena, no volví a recibir una sola llamada de Petter y él no respondía a las mías, fue como si se borrara del mapa, no existía, visitábamos a Tess y él ya no estaba ahí, mi cobardía me impedía preguntar por él.
El día de mi partida lamentablemente llegó, mis maletas en el auto y mi madre llorando todo el camino hacia el aeropuerto. Aún llevaba puesta mi cadena con el colgante de corazón y mi móvil en la mano por si Pet me marcaba.

-Adiós mis princesas, las vamos a extrañar.- Dijo papá antes de que abordáramos.

Todos nos dimos un fuerte abrazo, después mis hermanas y yo nos marchamos. En todo el viaje no dejaba de pensar en lo mal que me porté con Petter, él no se merecía que lo lastimara así.
Finalmente llegamos a Canadá, una minivan con el sello se "GOLDEN BRIDGE HIGH SCHOOL" nos recibió y un muchacho con un cartel escrito nuestro apellido nos guió a ella.
Cuando llegamos a GOLDEN BRIDGE no pude evitar sorprenderme con sus instalaciones, era fabuloso, muy amplio, se sentía más como un campus universitario, un sujeto de terno negro nos esperaba a la entrada, corrimos a abrazarlo, pues se trataba de nada más ni nada menos que de Matthew McCloe, quien resultó ser el director de ese internado tan prestigiado, nos hizo entrega de unos uniformes y nos guió a cada una hasta nuestras habitaciones. La mía era bastante cómoda, tenía una litera y una cama de plaza y media, un baño, un escritorio, un closet espacioso y a dos jóvenes en la litera.

-¡Hola! Mi nombre es Milan, ella es Sussan.- Dijo la muchacha de la cama de abajo señalando a la de arriba.

-Soy Kathe

-Hola Kathe, te hemos dejado la cama para ti sola, Milan y yo nos conocemos ya muy bien, tú también entrarás pronto en confianza descuida, ¿De donde eres?.- Dijo la chica de arriba

-De Florida, bueno no... En realidad vengo de Ecuador, ¿Y ustedes?

-Yo soy de Noruega, Sussan es de Inglaterra. ¿Donde queda Ecuador?

-¡Genial!,tendremos temas interesantes de conversa por nuestras nacionalidades. Ecuador es de América Latina.

Ellas en verdad lucían amistosas, me inspiraron confianza casi al instante, sabía que una bonita amistad nacería entonces. Conversamos casi toda la noche, lo que aún no notaba era que al día siguiente empezaría mi primera clase. Era el primer día para todos pero todos ellos gozaron de bonitas vacaciones, yo apenas llevaba una semana desde mi último año escolar en Florida.
Esa mañana entre sueños escuché mucho ruido, zapatos por un lado, blusas volando por la habitación, la llave de la regadera sonando, mi nombre pronunciándose y de pronto, todo se volvió silencio, minutos más tarde me encontraba sola en la habitación y sin cobijas sobre mi cuerpo, noté entonces que mis amigas intentaron despertarme y tuvieron que ir a clases, yo estaba tardísimo, apenas tomé una ducha de 5 segundos y me alisté lo más pronto que pude. «¡Ohhh rayos! Tarde mi primer día» «Tarde mi primer día», me repetía una y otra vez mientras buscaba mi salón entre los enormes pasillos.
Terminé justo en frente del baño de damas «Qué más da...de todas formas ya estoy tarde» me dije. Ingresé en el tocador y retoqué mis labios con brillo frente al espejo, al salir de ahí abrí la puerta con fuerza sin percatarme que alguien más salía del baño para caballeros, golpeándolo con la puerta.

-¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón!, en serio no te vi venía distraída porque...

-Eres nueva ¿Verdad?.-Dijo mirándome directamente a los ojos con una mirada seductora. ¿Te ayudo a encontrar tu salón?

No tenía duda, era él, era su voz, era su rostro, era el ángel de mi sueño.
Él era sin duda la respuesta a todo lo que a mi mente aturdía.
Una bonita historia comenzaría bajo una guerra milenaria en la que sin saber, me encontraba en medio...

Kaeli
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

Definitivamente Petter es todo un caballero, lástima que ella no lo vea de ese modo... ¿Porqué serán las mujeres así? jaja

SEXYLOVER122
Rango13 Nivel 60
hace casi 4 años

uN relato de ciencia ficción, descriptivo, elaborado, y de gran desarrollo narrativo !.

HJPilgrim
Rango13 Nivel 60
hace casi 4 años

@Kaeli secundo la moción del maese @PedroSuarez_80 con toda violencia! Muy buena parte! Va mi like y mi esperanza que puedas terminar tu relato! Mucha suerte! :D

rosa_garciapalacio
Rango11 Nivel 50
hace casi 4 años

Muy buena.
Te dejo mi voto, un pequeño empujoncito hasta la final.
A ver si con un poquito de suerte nos vemos alli.
Animo!

Aferjim
Rango7 Nivel 31
hace casi 4 años

Escribes bien y te expresas con claridad, pero describes un mundo de telenovela.¿Como es posible que unas chicas que van a una escuela de ese tipo, no sepan dónde está Ecuador?

Kaeli
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

Gracias por el comentario @Aferjim , pues supongo que lo escribí así ya que mi país no es tan conocido por Europa o América del norte, en una entrevista a personas extranjeras de ¿Dónde se localiza Ecuador?, muchos desconocían y aquellos que respondieron dijeron ÁFRICA...
Al inicio Bellum Caeli narra la historia de Katherine Meyer con una vida completamente normal, pero la historia en sí cuenta sobre la guerra que ha existido toda una vida entre ángeles y demonios, conforme la historia avanza, Kathe se va perdiendo del mundo real como lo conocemos y termina situada justo en medio de una guerra milenaria :)

DrFernandoGarces
Rango9 Nivel 42
hace casi 4 años

Que lastima que no estas en los primeros 50, en verdad que es genial tu narración espero que puedas avanzar mas

OliviaWarlocks_91
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

Petter, Petter!. Me ha encnatado esta caja!. Corazonazo!!


#5

-¡¿Qué te hace pensar que soy nueva?!.- Probablemente haya sido una de las peores preguntas que salieron de mi boca.

-Pues, traes puesto el nuevo uniforme que se usará hasta la siguiente semana, además de que jamás te he visto en Golden Bridge.- Respondió en tono cordial

-Bien, tú ganas...Estoy perdida.- Dije con la cabeza abajo

-¿Cuál se supone que era tu primera clase?

-Anatomía, pero llevo ya 15 minutos tarde, tendré que esperar a la siguiente hora

No respondió y se limitó a mirarme un par de segundos, seguido, me guió hasta el salón de clases, se detuvo frente a la puerta y dijo:

-Aquí es. Anatomía I con Mr.Bennet, que tengas un bonito día.- Y sin decir más, se marchó.

No pude preguntarle nada más porque traía muchos nervios de mi primer día. Golpeé la puerta resignandome a un probable rechazo del maestro.

-¿Porqué la demora señorita? ... ¿Meyer?.- Me dijo sujetando una lista

-Lo siento mucho señor, no pude encontrar el salón a tiempo.

Todo el mundo me miraba el uniforme que llevaba puesto, pues nadie más lo traía, era exactamente como dijo el chico que me llevó al salón.

-Y ¿Porqué lleva puesto ese uniforme?

-Soy nueva señor, no sabía que existían ocasiones especiales para usar el uniforme de la institución.

-Eso está a punto de cambiar señorita. Desde la próxima semana todos los estudiantes deberán traerlo puesto en horarios de clase. Este maldito nuevo director que se cree la gran cosa, ¡Vino a cambiar las reglas de todo el lugar a su capricho! Estábamos mucho mejor con mi hermano a cargo. ¡Tome asiento señorita Meyer no me haga perder más mi tiempo! Será la última vez que ingrese tarde .- Respondió algo molesto.

Debo admitir que no fue una buena primera impresión, pero algo dentro de mí me decía que el Sr. Bennet y yo seríamos buenos amigos.
Al terminar las cinco primeras horas de clase fuimos Milan, Sussan y yo a la cafetería, nos encontrábamos platicando cómodamente cuando de pronto lo vi entrar, al joven de los ojos azules, al cual ni siquiera le pregunté el nombre ni le di las gracias.

-Kathe, ¿Estas bien?.- Dijo Milan

-Ahh, Kathe miraba a Will Henderson ¿Verdad que es un ángel?.- Agregó Sussan

-¡Cómo dices?!.- Respondí con asombro en el rostro.

-Dije que es un ángel, ¿No lo ves? ¿Es guapísimo?

Por un instante creí que se referían a los ángeles de verdad, no pude evitar sonreír, pues de verdad lo era.

-Sí, lo es, además de cordial. No le pude agradecer lo que hizo hoy por mi.- Cuando se los comenté no lo creían, así que pidieron todo tipo de detalles de un encuentro que duró por mi desgracia, muy poco tiempo.

Minutos más tarde se acercó a nuestra mesa un chico algo serio, tenía una mirada profunda de esas que no querrás ver al despertar una mañana, era atractivo lo admito, pero algo en él me causaba temor.

-Hola muchachas ¿Como están? Te ves bien nueva

-¡Hola Ricky! Ella es Kathe.- Nos presentó Sussan

-¿Porqué tengo el presentimiento que te he visto antes nueva?

-Ha dicho que me llamo Kathe no "nueva" y no... no he tenido el infortunio, con permiso.

Me levanté de la mesa y a mis espaldas escuché "¿Que le pasa a tu amiga?", pero me dio igual, no tenía porque ser tan lanzado, odio ese tipo de situaciones. Iba con rabia por los pasillos donde choqué con dos muchachas con el uniforme puesto.

-Vaya, se nota que no somos de por aquí.- Dijo Selene

-Que vergüenza chicas, por cierto, ¿Qué haces sola Kathe? ¿No has hecho amigas aún?.- Agregó Alice

-Si tengo amigas, pero las dejé en la cafetería

-Veo porqué no te dura ninguna. Mejor vete con ellas nosotras estamos muy ocupadas enamorando al ángel.-Respondió Selene

-¿Ángel?

-Si, el nuevo compañero de Sele, es muy hermoso, tendrías que verlo, sus piel blanca resalta sus ojos azules, tiene el cabello más oscuro que la noche, su mentón es algo pronunciado que le da ese toque varonil, y sus labios...

-¡Ya entendí! Will Henderson... ¿No?

Ellas me miraron de reojo y se marcharon dejándome sola en el pasillo, vaya hermanas...
Regresé a las clases y terminé exhausta con la últimas tres horas de física y latín.
Me encaminé hasta mi habitación, me mudé de ropa y salí a conocer la Golden Bridge, mis amigas se ofrecieron a ser mis guías pero deseaba ir sola y no porque no disfrute su compañía. Crucé por las canchas de Tenis y llegué a un bosque, o algo parecido, era bellísimo, habían aves cantando y mariposas de hermosos colores, parecía un espacio de estudio, no era muy profundo y era ideal para hacer la tarea o estudiar. Conforme me adentraba en él admirada por su naturaleza comencé a escuchar un choque entre espadas no muy lejos de donde me encontraba, me oculté tras un árbol para observar mejor. Era Will Henderson chocando enormes espadas contra alguien quien llevaba el rostro cubierto por un máscara blanca, eran excelente, pues no se trataba de una lucha, sino de un entrenamiento pude notar por la expresión relajada de Will. Se despidieron sujetando los codos del otro y se marcharon juntos, los perdí de vista, pero estaba aliviada que no notaran mi presencia. De pronto escuché a mis espaldas «Sabes que no es correcto espiar a las personas ¿Verdad?»
Me asusté y volteé enseguida, Will se encontraba justo en mi delante, entonces supe que fue él quien me hablaba.

-En serio lo siento, venía a conocer y los encontré y...lo siento no debí....- Le respondí con la voz temblorosa y muy avergonzada, entonces quise abrirme paso para salir de ahí pero Will me detuvo con su brazo rodeándome la cintura.

-Nadie ha dicho que debes marcharte...Kathe.-Dijo susurrándome al oído.

Esa voz me resultó muy familiar, en especial cuando pronuncio mi nombre.

-¿Cómo sabes mi nombre?.- Le dije

-De la misma forma como tu sabes el mío.- Respondió con una pícara sonrisa en su rostro. - Empecemos de nuevo, soy William Henderson y ¿Tú?

-Kathe...Mi nombre es Katherine Meyer

-Bien, ahora ya oficialmente nos conocemos Kathe, ¿Porqué no te quedas conmigo y yo te enseñaré el lugar?

No le respondí pero supuse que notó mi aprobación tras mirarlo directamente a los ojos y encogerme de hombros. Así que caminamos juntos por el bosque y Will llamó a su amigo con quien entrenaba.

-¡Hola, soy Kathe! Tú eres...

-No hace falta presentaciones Kathe, créeme.- Dijo Will dándole un pequeño golpe sobre el hombro de su amigo enmascarado ¡¿Pero porqué rayos no se quitaba la máscara?!

-Observa pequeña.- Pronunció su amigo, su voz ya la había escuchado antes, y no en sueños como la de Will.

Comenzaron a luchar nuevamente pero esta vez parecía que lo tomaban con más seriedad, no se detenían a charlar ni nada salvo chocar sus afiladas espadas, un golpe del amigo de Will provocó que cayera, pero él mismo lo ayudó a levantarse, entonces su amigo vino hacia mí y rosó su mano sobre mi rostro. ¿Esos eran acaso ojos verdes?

-¡Vamos! Aún tengo que mostrarle a Kathe las instalaciones.- Dijo Will dirigiéndose a su amigo, quien al oírlo bajó su mano y se marchó.

Dábamos vueltas dentro del pequeño bosque con banalidades para temas de conversa hasta que...

-¿Puedo ver tu espada?

-Seguro.- Me hizo entrega de su arma, pero me resultaba muy difícil sujetarla, ésta era demasiado pesada para mí. Will se colocó a mis espaldas y me ayudó a mantener firme la espada.

-No tenía idea que estaba permitido tener espadas en la secundaria.

-No es permitido Kathe.- Detrás de mí sentí como apegaba su rostro a mi cabello mientras me ayudaba a sujetar el arma. Su respiración se encontraba cerca de mi oído, se colocó delante de mi, con ambas manos me sujetaba el rostro y sus hermosos ojos azules no se despegaban de mi.

-Y bien, ¿Qué tal te pareció sujetar una espada?.- Me dijo alejándose de mi

-Maravilloso...No pude evitar ver la empuñadura del arma que tenía el símbolo con el que Petter firmó su carta aquella vez.- ¿Qué es esto?

Will suspiró pero no me respondía nada. Sentí como me iba aproximando a la verdad, el símbolo de la carta de Pet era la respuesta y Will la tenía, pero se negaba a compartirla conmigo...Por el momento

-Ven, necesito mostrarte algo

Me llevó hasta unas rocas, el suelo era más cálido en ese lugar y no habían demasiados árboles. Nos sentamos y miramos juntos el atardecer.

-¿Crees en Dios?.-Peguntó Will mirando al horizonte

-Si, creo en él

-Eso quiere decir que crees que existe un Dios todo poderoso, con su coro de ángeles y que vaga por el universo derrotando siempre al mal..

-Si, si y si

-¿Qué sucedería si todo lo que te han dicho del cielo no sea cierto? ¿Y que tal si los inmortales aún están en guerra? O que tal si ha terminado ya, pero no es como lo pintan los libros sagrados...

-Will, No te entiendo ¿A que te refieres?

-Solo mira al enorme sol ocultarse, sería ingenuo pensar que el majestuoso sol tiene miedo y lo maquilla ocultándose en el horizonte dejando atrás todos estos colores ¿No?
Lo siento, no quise confundirte

-Continua...

-Es muy tarde ya. vamos te acompañaré lo más cerca que pueda de las habitaciones, si McCloe me ve cerca tendremos problemas.- Respondió con una tierna sonrisa.

Tenía tantas preguntas en mi mente, perecía todo estar conectado de alguna manera, no pude interpretar a que se refería Will ni mucho menos saber quien era su amigo enmascarado, parecía que mis interrogantes iban teniendo respuesta, pero la verdad era que solo creaba más duda, más incertidumbre, más anhelo a descubrirlo todo, más...
...Más deseo por conocer lo prohibido...

Kaeli
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

Por fin, ansiaba llegar a esta caja que dejó tantas interrogantes y en adelante la esencia misma de BELLUM CAELI :D

PedroSuarez_80
Rango12 Nivel 55
hace casi 4 años

Me encanta esta chica. Ahora está a un paso de descubrir todo. Me encantó cuando Will ayudó a Kathe a sujetar la espada. ;) @Kaeli . Por otro lado, te felicito por seguir tu atractiva historia de Ángeles.

Kaeli
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

Gracias, en verdad aprecio que sigas la historia ;)

HJPilgrim
Rango13 Nivel 60
hace casi 4 años

@Kaeli tu relato bien podría ser un libro que podría encontrar en una librería en la parte de juveniles junto a divergente o los juegos del hambre. Me alegro que la hayas seguido. Sólo un pequeño detalle a lo largo de las cajas faltan unas pocas tildes, algunos signos de puntuación que fácilmente puedes detectar en una relectura. Enhorabuena y espero el final!

Kaeli
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

Muchas gracias por tomarte el tiempo de leer mi historia, de verdad lo aprecio mucho y me siento muy feliz al ver que a escritores como tú mi relato le agrade, de verdad muchas gracias por el apoyo @HJPilgrim ;)


#6

Al llegar a mi habitación no pude evitar mantener mis pensamientos concentrados en su voz, en su rostro en esa manera de hablarme al oído y de causar cientos de sensaciones desconocidas dentro de mí.
Por la noche pude hablar con mis padres, no dejaban de recordarme lo mucho que les hacía falta y lo orgullosos que estaban de todas nosotras, los extrañaba también aunque por cruel que pueda haber sido, mi mayor angustia era haber terminado las cosas así con Pett.
A la mañana siguiente asistí a clases, puntual ésta vez, comenzando con Bennet en anatomía y finalizando con la señorita Lee en literatura después de un largo receso.
No hubo nada de especial en ese día, no tuve oportunidad de hablar con Will ni estar cerca de él siquiera, pues lo veía muy poco y cuando aparecía por fin, me sonreía a lo lejos y después se marchaba. Esa misma tarde salí con mis amigas para continuar mi recorrido por la secundaria.

-¡Hola chicas!.- Dijo a lo lejos el joven de la cafetería del otro día, aquel que me llamó nueva más de una vez.

-¡Hola Rick! Que bueno verte...-Respondió Sussan

-¿Tienen planes para hoy? .- Agregó Rick

-Si, hoy le mostraremos a Kathe la secundaria.- Respondió Milan

-Maravillosa idea, ¿Les importa si me uno?

No ha dicho ni hecho nada en mi contra, no hallaba una explicación lógica al porqué sentía desdén por conocerlo o incomodidad con su compañía.

-¿Kathe? ¿Qué opinas? Te puedo llamar Kathe...¿Verdad?

-Si, adelante... Mira no quiero ser grosera pero...

-Vamos guapa, comenzamos con el pie izquierdo, verás lo bien que la pasaremos

-No lo sé, se suponía que esta salida me haría conocer más de la secundaría y me permitiría pasar más tiempo con ellas mis nuevas amigas.

-¡Kathe! ¡Tú duermes con ellas! ¡Asisten a las mismas clases! y ¡Siempre van juntas a la cafetería! Vamos, te prometo que no te vas a arrepentir...

-Adelante, ven con nosotras, la verdad es que no hay problema alguno Rick, acompáñanos.- Respondió Sussan interrumpiendo mi negativa respuesta

Caminamos conociendo un poco las instalaciones pero no podía disfrutarlo del todo, sentía la mirada de Rick sobre mí todo el tiempo, no era esa sensación cuando le gustas a alguien y no puede dejar de verte sino algo así como un león asechando su presa, sentí algo negativo con él, no me sentía nada cómoda y hasta llegue a sentir temor cada vez que se me aceraba demasiado.
La secundaria era fantástica, tenía absolutamente todo, desde grandes bibliotecas para los intelectuales, como salas de cine para aquellos que querían pasársela bien un rato, no había estado antes en un lugar así, sus canchas de tenis, la piscina, las cafeterías, y por su puesto, el bosque aquel donde me encontré con Will, personalmente mi lugar favorito de el enorme lugar.
Llegamos a una de las cafeterías principales, mientras Sussan nos ordenaba comida, Milan nos dejó un momento por ir al tocador, así Rick y yo nos quedamos solos por un instante, cabe recalcar que no era de mi total agrado.

-Y dime Kathe, ¿De donde vienes?

-Florida

-Debe ser maravilloso, tendrías que platicarme más ¿No crees? Que opinas si mañana al salir de clases vamos tu y yo a las salas de cine...

-Lo lamento, ya hice planes

-¿O que tal solo tomar una café?.- Agregó acercándose un poco más a mí

-No, gracias te he dicho que ya tengo planes

-Y si...

-¡Kathe ha dicho que ya tiene planes!.- Una voz masculina respondía a mis espaldas.

Volteé a mirar y era Will aproximándose a mi mesa, sentí un alivio increíble viéndolo, más aún pensando que a tan poco tiempo de conocernos ya comenzaba a sentir celos por algún otro muchacho que se me acercara.

-¡Henderson!...¡Vaya! que bueno verte amigo.- Respondió Rick con un cínico y sarcástico tono en su voz.

Will no dejaba de mirarlo a los ojos esperando alguna reacción de su parte, pero Rick parecía tenerlo todo bajo control.

-Kathe irá mañana conmigo.- Agregó Will

-Me parece bien Will, yo la llevaré el fin de semana, tu sabes que en tan poco tiempo que ya lleva aquí no conoce el lugar.

-Disculpen, volveré enseguida...-Me levanté y me acerqué a Sussan que aún hacía fila para ordenarnos la comida.

-Suss, vámonos de aquí.-Le dije despacito

-¿Qué? ¿Porqué?

-¡Por favor! Es que ellos...-Dije volteándome a mirar a los chicos pero ellos ya no estaban ahí

Me regresé a la mesa y Sussan volvió conmigo, poco después Milan volvió.

-Kathe, ¿Qué fue lo que le dijiste a Rick? ¿Porqué te molesta tanto su presencia?.- Dijo Sussan

-¡No le he dicho nada! Pero en algo tienes razón, me es muy incómodo estar cerca de él.

-Rick es un buen muchacho, juega increíble football, además es muy querido aquí, no conozco a nadie que lo desprecie tanto por nada como tú.- Me dijo Milan

-No lo sé, es solo que algo de él no me agrada... No soy la única creo que William Henderson piensa lo mismo

-Bueno, la verdad que Henderson y Rick son muy diferentes, a pesar que ambos son muy caballerosos, Will es algo reservado, normalmente no mantiene largas charlas con nadie, Rick es mucho más extrovertido, tanto que se le han inventado cosas, todos aquí tienen su opuesto, su contrario, como decirlo mejor su...rival. Así Will y Rick son eso precisamente.

Por un instante creí que Will se acercó a nosotros porque le dió celos que Rick me invitara a salir, pero no...todo era por una estúpida rivalidad, tal vez solo querían lucirse con la nueva y ver quien de los dos me conquistaría primero, pero ¡Demonios! ¡Will ya llevaba una enorme ventaja sin haber hecho demasiado!

-¿Qué cosas se rumoran de Rick?

-Bueno, ellos dos llevan aquí bastante tiempo pero a pesar de ello no es muy común verlos. Una vez decían que Will salía con una muchacha, no recuerdo su nombre ¿Era Helena Suss? Bueno, decían que Helena y Will estaban juntos y Rick intervino, decían que él provocó que Will y ella se separaran y comenzaron a salir, pero poco tiempo después ella cambió demasiado, dejaba de ir a clases e incluso dejó de salir de su habitación, hasta que un día ella desapareció. Todo mundo culpaba a Rick por eso aunque jamás se comprobó nada, pero Will tuvo más rencor entonces hacia Rick.

-Ahh, Helena, mejor volvamos a la habitación, comenzó a hacer frío.

Tal vez no haya sido nada en realidad con esa Helena pero no dejaba de darme vueltas en la cabeza que Will no se acercó a mi por que tuviera interés alguno, sino por darle la contra a Rick. Fue algo dolorosa la idea pero que más daba, Will y yo no éramos más que conocidos.
A la mañana siguiente después de las clases decidí irme a la cafetería para ver si lo que Will dijo de salir conmigo era cierto, pero esperé ahí con mis cuadernos en mano un largo tiempo fingiendo que hacía mis deberes para que nadie notara la angustia que traía por si Will llegaba o no. Él jamás llegó, entonces comprendí al fin que lo dijo solo para incomodar a Rick, me sentí utilizada e incluso ridiculizada por creer que un chico como él posaría su absoluto interés en mí ¿Pero quién era yo? Una simple chica que normalmente pasaba desapercibida por el mundo, no me consideré jamás una de las más guapas, pero creí tener siempre algo de diferente que las demás, pues en mi físico muchas me superaban en grande, yo era bastante delgada, con el cabello oscuro y muy lacio, tenía los ojos oscuros y unos labios normales, no eran demasiado grandes ni demasiado pequeños, tal vez para algunos esas características puedan llegar a parecer atractivas pero de verdad que no lo eran para mí, siempre detesté ser tan delgada y jamás quise el cabello lacio. En fin, en la secundaria habían muchachas realmente preciosas, y asumí entonces que esa Helena no estaría nada mal, pues para haber salido con alguien como Will, seguramente era de esas mujeres a la que cualquier hombre voltería a ver a pesar de estar con su novia a lado.
«Mierda...¡Lo he estado esperando como una estúpida!» Me decía a mí misma. No quería estar ya rodeada por nadie más, recogí mis esferos y mi cuaderno para después marcharme de la cafetería a el único lugar donde sentía paz conmigo misma,mi preciado bosque.
Una vez allí me recosté boca abajo, apoye mi cuerpo sobre mis codos y comencé a hacer la tarea, «Will», en serio moría con la idea que algún día él me viera como algo más que la oportunidad de ganarle a Rick.
Mi tarea estaba ya casi finalizada cuando decidí tomarme un descanso, ahí me recosté boca arriba con ambas manos sobre mi pecho mirando la punta de cada árbol que desde esa pequeña altura parecían tocar las nubes, era hermoso, relajante, pacífico era...¡Will!
El rostro de Will atravesó mi visión con una brillante sonrisa, me sorprendió colocando su rostro justo encima del mio.

-Hola Kathe...

Me levanté enseguida y me senté cruzando mis piernas.

-Hola que tal

-¿Qué haces aquí?

-Nada, ya me iba adios.

Comencé a recoger mis cosas para marcharme, de verdad deseaba verlo y pasar mi tiempo con él pero también estaban esos malditos pensamientos que me decían que tan solo me usaba por que sabía que tal vez yo sí le gustaba a Rick.

-Kathe... ¿Estás bien?

-Por qué no habría de estarlo William

-¿Acaso te molestó que interrumpiera ayer tu plática con Rick?

-Eso ya no importa, me tengo que ir !¿Me lo permites?!

-Pero acabo de llegar.- Me decía con un tono cordial, entre unas risitas confusas

-Exacto...-Creí haberlo dicho muy bajo, solo para mí misma.

-¿Disculpa?

-¿Porqué interrumpiste ayer? ¿Qué ganabas tú diciéndole a Rick que saldría contigo cuando hoy no te vi en todo el día? ¿Es un juego verdad?

-Interrumpí porque te noté ya bastante incómoda con ese tipo. Ganaba mucho impidiendo que salieras con un idiota. Y no, esto no es un juego ¿Acaso crees que así lo tomo yo? De verdad quería verte.

¡Wow! ¿En serio YO le dije lo que estaba pensando? ¡Y no! eso no era todo, tuvo una excelente respuesta que me devolvió el alma al cuerpo.

Hace más de 3 años

0

1
#7

- Estuve en la cafetería.- Le dije

- Demasiada gente Kathe

-Así que vine aquí porque me siento cómoda en este lugar

-Lo sé, por eso estoy aquí ¿Quieres ir al cine conmigo?

Moría de ganas por aceptarlo pero como toda mujer que pretende no sonar demasiado ilusionada lancé sobre él un rotundo...

-No, gracias

Will me miraba sonriéndose por mi respuesta, parecía que quería decirme algo más pero se limitaba a mirar mis movimientos, mi mano sujetando mi codo, saborear mis propios labios, mirada abajo, respiración un tanto inestable.

-¿Alguna vez te han dicho lo terca que puedes llegar a ser?

-¡¿Qué has dicho?!

-O lo testaruda...Rebelde, difícil, ¿O hasta un tanto insolente?

-Pues tal vez, pero no creo que tu escapes de ninguna característica similar tampoco...

-Sé que no, pero quién diría que con esa carita tuya tan dulce, delicada e inmensamente tierna...tendrías un carácter tan fuerte.

-Será tal vez por eso que no tengo muchos amigos.- Le dije un tanto avergonzada

-¿Te molestaría que dijera algo sobre ti?

-¡¿Más?!

Will se sonrió permitiéndome ver esa perfecta dentadura que tenía escondida tras esos provocadores labios rojos.

-¡Eres linda, preciosa, eres...no lo sé Kathe en serio eres hermosa. Tú me encantas!

¡Wow le gusto! Pero...¡Diablos! Él no dijo eso, era mi mente adelantándose a lo que de verdad quería oír....

-Eres maravillosa, tienes otras características además de esa fría pared que nos colocas en frente, no tienes idea de lo tierna que puedes llegar a ser.

Bueno, eso no estuvo como mi mente lo quería precisamente pero por lo menos fue algo similar a lo bonito que imaginé.

-Kathe ¿Qué te gustaría hacer hoy?

-Espera, aún no he dicho que saldré contigo

-Explícame entonces por qué tus ojos dicen otra cosa

-Eres terco, testarudo e insolente. Pero qué más da, no me dejarás en paz de otra forma.

-Bien. ¿Haz jugado ajedrez? Podía sonarte extraño que lo proponga en una cita...

-¿Bromeas? ¡Es una estupenda idea!.- Bueno, acabo de aceptar una cita, pensé.

-Que bueno que te guste la idea, porque es una batalla, solos tú y yo, pero haremos de esto más interesante, el ganador tiene que llevarse un premio del otro.

-Es decir...

-Si tú me ganas iré hasta tu habitación, pero si yo gano, tendrás que ir tú hasta la mía...

No creí que sería así de directo, la idea me gustaba MUCHÍSIMO, en especial porque jugaríamos ajedrez, lo cual jamás antes lo había hecho en una cita, siendo que para muchos podría ser aburrido, para mí era la ocasión perfecta para lucirme, aunque a pesar de que estaba segura de mi victoria, ¿Qué pretendía hacer Will en mi habitación?

-Sabes que las habitaciones son compartidas...

Will lanzó una carcajada y finalizó acariciando su mentón

-No Kathe, no es lo que piensas, es solo cuestión de arriesgarse al ir hasta la habitación del otro sin ser vistos por los demás, tómalo como un reto y nada más...

Me sentí tan avergonzada por permitir que mis pervertidos pensamientos se hicieran sentir ante él, ¡Que vergüenza acababa de pasar!

-Lo imaginaba, solo que si nos descubren...

Will no me creyó obviamente pero con esa sonrisa suya me decía que no había de que preocuparse.

-Acepto Henderson, pero si alguien nos llegara a ver, ¡Estarás en serios problemas!

-¡Genial! Esa es la actitud Kathe...

Así, Will y yo fuimos hasta la sala de ajedrez, de vez en cuando decía que había gente jugando allí, pues en esos tiempos nadie quería ganarse la reputación de "Ñoño" "Cerebrito" o "Nerd"
Al llegar escogimos la mesa que usaríamos para nuestro juego, hizo para atrás mi silla para que pudiera sentarme, se sentó en mi delante y entonces el juego comenzó, note la mirada de Will fija sobre el tablero seguro de sí mismo, mientras yo cada que podía echaba un vistazo a las facciones de su rostro.
Inicié con una gran ventaja, el juego comenzaba a ponerse parejo, poco después Will tomó el control dejándome con apenas el par de torres y un alfil para defender mi Rey, aún así me sentí segura de ganar, mis intenciones serían acorralar su rey con las torres y tras un hake mate...

-¡¿Qué?!

-He dicho Hake Mate.

-¡¿Pero cómo?! Si yo estaba a punto de...

Will se cruzó de brazos y se encogió de hombros, después se inclinó hacia atrás con un brazo extendido a lo largo del tablero y el otro sobre su pierna bajo la mesa. Después recogió todas las fichas y las dejó en orden, levantó mis cosas y se puso de pie extendiéndome la mano. Me puse de pie con la boca abierta pues el juego estaba a mi favor la mayoría del tiempo.

-Fue un juego excelente Kathe, debo admitir que lo haces bien y en ocasiones comencé a maquinar como haría para entrar en tu habitación.- Me decía al llegar cerca de las habitaciones de las chicas. - Mi edificio es el B, habitación 27, segundo piso hasta el fondo, ¿O prefieres que te diga que ventana da a mi habitación?

-No, entraré por la puerta principal...

-¿Sabes el riesgo que eso implica?

-Lo sé, pero he de cumplir con lo acordado, lo que me preocupa es que si llego a entrar sin que el custodio del primer piso me vea, aún está el del segundo piso, eso sin mencionar que para acercarme a las habitaciones de los chicos el director podría verme...

-Mira McCloe jamás nos vigila pasada las 9:30pm, puedes disfrazarte para pasar al primer custodio y con el del segundo piso no te preocupes, pues el custodio soy yo.

Para explicarme mejor, habían tres edificios de hombres y tres de chicas, con cinco pisos cada uno, y cada piso tenía un custodio asignado para evitar cualquier irregularidad en el edificio, pero cada custodio era difícil de burlar en cualquiera de los edificios, y ahora yo me encontraba dispuesta a pasar por todo eso con tal de cumplir una ridícula apuesta arriesgando a que me suspendieran o algo peor, me expulsaran de la secundaria, todo por Will. ¿Qué me estaba haciendo? ¡Me estaba volviendo loca!

Accedí con la cabeza afirmando que estaría ahí a las 10:00pm, Will se sacó la sudadera y me la entregó, la cual por cierto me quedaba muy grande, para que así intentara entrar burlando al custodio del primer piso, tal vez era solo mis nervios, pero no lucía una tarea muy compleja después de todo.
Y así entonces con mis piernas fuertes cual alambrito me encaminé hasta mi habitación para dejar mis cosas y planear como demonios haría para ir hasta su habitación.
Milan y Sussan se encontraban haciendo su tarea fuera en algún aula, misma tarea que yo terminé antes de jugar con Will, y tras largo rato maquinando como entraría, se me ocurrió la brillante idea de salir a correr con los chicos y entrar con todos ellos al edificio, pero el gran problema es que ellos iban con su pantaloneta y camiseta, no podía ir así, así que lo que hice fue usar tres pantalones y un cuarto el de la secundaria para deportes, dos de mis sudaderas y encima la de Will, me veía bastante ridícula, recogí mi cabello y cubrí con una bufanda parte de mi rostro, tenía la ventaja de que ahí fuera hacía bastante frío, que al parecer a muchos de los chicos parecía no importar en lo absoluto. Así lo hice, pero para mi suerte Rick se encontraba corriendo con los muchachos, todos me veían como un bicho raro, que efectivamente lo era, pero solo trotaba sin mirar al resto, nadie se percató que corrían con una chica, aunque Rick se notaba sospechoso , en ocasiones me miraba pero no lograba reconocerme entones seguía. Al finalizar Rick y un grupo se dirigieron hacia el edificio A mientras que cinco jóvenes y yo al B, tres de ellos se quedaron en el primer piso y los dos restantes se dirigieron al tercero y no lo sé, quizá hasta unos cuantos más arriba, la verdad es que los perdí de vista cuando yo llegué hasta la habitación de Will. Me encontraba muy nerviosa y no dejaba de mirar en todas las direcciones hasta que por fin me animé a tocar a su puerta, con la inseguridad de si me abriría él mismo o no, pero ¿Y si no? No tenía idea que decirles a sus compañeros de cuarto si ellos me abrían.
La puerta se abrió y antes que pronunciara palabra Will se lanzó sobre mi y me hizo pasar hasta su habitación.

-¿Y tus compañeros de cuarto?.- Le pregunté

-Mañana tendremos examen de biología y pues fueron a estudiar y quien sabe a que hora regresen. Kathe, te ves muy graciosa.

Sin responder a su comentario comencé a sacarme el montón de sudaderas que traía encima hasta quedar solo con una de ellas, de la misma forma con los pantalones.

-¿Ves lo que me has hecho hacer?

Will se reía tras mirarme de pies a cabeza lo rellenita que me encontraba con tanta ropa encima, pero cuando volví a la "normalidad" se detuvo un instante pero noté en su rostro que lo gracioso se desvaneció, y sus ojos azules comenzaron a analizar cada parte de mí.

-Will, me pones incómoda

-En serio eres guapa.

El peligro pasó, me senté sobre su cama y comenzamos a conversar por largo tiempo, me comentó sobre las espadas y lo bien que las manejaba, era increíble que Will tuviera esa clase de pasatiempo, comenzó a decirme cosas poco más personales. Y poco a poco me sonaba más interesante.

-Soy..."Especial" de cierta forma, no mejor que otros chicos que conozcas, solo...-Mantuvo una corta pausa y dijo.- Simplemente soy muy bueno en lo que hago.

-Y ¿Qué es lo que haces exactamente?

-Soy custodio

-Eso lo sé, eres el encargado de tu piso pero me refiero a que además de eso haces...

-Custodio no solo significa que veo por los de mi piso Kathe.
Custodio es algo más que eso, y créeme, no te diría esto si no fuese realmente importante...Hay tanto que te falta conocer, y no necesariamente me refiero al mundo de los mortales.

-Creí que ésta plática era de mortales.- Le dije bromeando

-Habla por tí misma.

Hace más de 3 años

0

1
#8

Esa noche me quedé hasta tarde con él. Platicábamos de todo un poco y de vez en cuando Will me hablaba extraño, sonaba de otra época, como si yo tuviese conocimiento de temas extraños como seres inmortales y cosas en mi mente entonces absurdas.
Poco después escuchamos que sus amigos llegaban, Will ocupaba la cama individual y sus compañeros la litera, pero por esa ocasión nos levantamos y subimos hasta la litera en su parte más alta, Will nos cubrió con las cobijas y pidió que guardara silencio, pero podía sentir como el corazón se me quería salir del pecho, y más aún sintiendo el cuerpo de Will abrazando al mio.

-¡Hey Will! ¡Baja de ahí!.- Le decía su compañero

-Dom, estoy muerto... Ocupa tú mi cama esta noche.

-¡Si la ocupo hoy la ocuparé el resto de la semana!

-Haz lo que quieras solo déjame dormir...

Su amigo entusiasmado se recostó en la cama de Will, su otro compañero bajo nosotros y yo...en un pánico inigualable sin poder mover ni un solo músculo. Por eso es que no logro comprender como pude quedarme dormida al poco tiempo, cuando:

-Kathe...despierta tenemos que irnos.

Will se levantó sin dejar de abrazarme.

-¿Como iré hasta mi habitación ahora?

-Yo te llevaré, confía en mí...ahora vámonos de aquí muy despacio y haz lo que yo te diga.- Respondió Will bajando lentamente de la litera, una vez abajo me pidió que hiciera lo mismo de la manera más cuidadosa posible, me dirigí hasta la puerta pero antes de abrirla volteé por él y lo vi al borde de la ventana.

-¡Will no! ¡Estas loco!.- Le dije en voz baja pero solo conseguí que uno de sus compañeros se moviera un poco, no despertó para mi suerte solo volteó y continuó durmiendo.

-¡Shh! Confía en mí...

No sabía lo que estaba haciendo, de verdad que era una completa locura, pero lo hice, me aproximé despacio hasta su ventana, entonces me dijo al oído:

-Abrázate muy fuerte de mi y no grites...

¡Ohh no!, sabía exactamente lo que él iba a hacer y era imposible no gritar con eso, pero ¿Qué otra opción tenía?

-¡Will vas a matarnos!, es muy alto y te lastimarás si voy en tu espalda.- Él sonrió, me cargó sobre su espalda y se lanzó, estuve a punto de gritar del miedo pero hasta querer hacerlo ya nos encontrábamos en el suelo ilesos.

-¿Cómo lo haz hecho?

-Te dije que confíes en mi...

Era extraño y completamente ilógico aquella experiencia, no pude ni disfrutarla porque aún no terminaba de convencerme que fue real.

-¡Ahora como pretendes que suba a mi habitación! Es en el tercer piso del A y tendremos a tres custodios que atravesar.

-Ven, ya lo verás...

Nos dirigíamos a mi habitación, hacía mucho frío y yo trataba de que no se notara demasiado, pero el rechinar de mis dientes me delataba por completo, Will me colocó la sudadera que llevaba puesto, no parecía tener ni un poco de frío, o tal vez no quería que yo lo notara. Entonces ya llevaba puesta encima dos de sus prendas.
Finalmente llegamos a mi edificio pero él no quiso entrar por la puerta, y se fue hasta la ventana que daba a mi alcoba.

-Si antes creí que estabas loco, pues ahora lo confirmo.

-Relájate pequeña no te fallé allá mucho menos lo haré aquí...Ven ahora haremos lo mismo que en mi habitación, tienes que subirte en mi espalda, estar muy calladita y sujetarte lo más fuerte que puedas ¿Bien?

Bueno, algún día me llegaría la hora de partir de este mundo y que mejor si mi último momento fuese tan atrevidamente divertido junto a él, pensé.

-De acuerdo...

Will cada vez me sorprendía más, parecía el hombre araña, no tenía dificultad alguna para escalar las paredes conmigo encima suyo. Poco antes de llegar al segundo piso Will resbaló y estuvimos a punto de caer, no tuve la fuerza suficiente para aferrarme a él y caí. Fue inevitable lanzar un grito de desesperación, la luz de la habitación más cercana se encendió y él se lanzó desde esa altura hasta llegar a mí en pocos segundos amortiguando mi caída, en ese instante ya ni siquiera me interesaba como lo hizo, el hecho fue que ambos nos encontrábamos ya fuera de peligro y por un momento eso me bastó.
De inmediato nos levantamos y escondimos entre unos arbustos, sentimos que alguien se asomó por la ventana por un instante, no duró mucho hasta que apagaran la luz nuevamente. Will y yo nos encontrábamos sentados, él detrás mio cubriendo todo mi cuerpo, a pesar de que estuve a punto de partirme cada hueso, fue divertido, yo salí ilesa, pero Will...

-¿Estás bien?

-Si, tranquila lo estoy.- Nuestros rostros se encontraban demasiado juntos, moría por probar esos labios, su mirada me paralizaba y no supe que más decirle.

-En serio lo lamento mucho...

-Descuida, mi niña estoy bien.

Unos centímetros más y estaría a punto de besarlo. Una corriente comenzó a recorrer todo mi cuerpo, parte de mí quería impulsarse un poco hasta conseguirlo, pero fue mayor mi cobardía.

-Ven, hay que intentarlo de nuevo.

-No. ¡Otra vez no! Aún no comprendo como estás aquí, moviéndote y respirando como si nada. ¿Y me pides intentarlo de nuevo?

-No nos ocurrió nada y amanecerá en dos horas, tenemos que darnos prisa, esta vez tendremos más cuidado.

Estaba confundida, sería malo intentarlo, peor sería no hacerlo. ¿Qué debía hacer entonces?
Mi debate interno duro muy poco antes que el pánico a una expulsión se hiciera presente; así, volvimos a intentarlo, sentí temor que alguien llegara a vernos, o ¡Peor aún! caer sin tener su apoyo esta vez.

Cuando por fin llegamos, abrió la ventana lentamente y me ayudó a entrar a la alcoba, Milan y Sussan dormían mientras yo no podía creer lo que acababa de hacer. Will se quedó en mi ventana por un instante, en modo de agradecimiento posé una mano sobre su rostro y besé su mejilla, nada me hubiese gustado más que haber podido ver su rostro al amanecer.
Este hombre comenzaba a gustarme cada día más, ese brillo en sus ojos que lo llenaban de misterio y esos labios que parecían querer pedirme algo más, estaban inundando mis pensamientos.

-Gracias, ha sido una noche excelente.- Le dije.

-Descansa...

-¡Hey! Espera un segundo, ¿Estás seguro que no te hiciste daño?.- Añadí aún preocupada.

-Te veré mañana.- Respondió antes de marcharse sin darme una respuesta concreta.

Me quedé de pie un instante recordando esa noche, ¡Todo! su aroma, su calor, sus palabras...sobre todo sus palabras que de inmediato me llevaron a sus acciones.
Al recostarme en mi cama me quedé pensando ¿Cómo fue que no se hizo daño? ni al lanzarse de grandes alturas ni al amortiguar mi caída con su cuerpo.
Hablamos toda la noche sobre los inmortales y aunque no tenía gran conocimiento de ellos, sabía que no se herían con facilidad, tenían habilidades increíbles y por su puesto, eran todo unos eruditos. Era absurdo pensar que inmortales vagaban por el mundo, pero ¿Qué otra explicación había para lo que Will hizo esa noche?
Comencé a esas horas de la madrugada a buscar en línea a cerca de los inmortales, encontré todo tipo de leyendas, creencias y cosas a cerca de estos seres como vampiros, hombres lobo y criaturas fantásticas que no eran del mundo real, lo cual ponía en duda mis sospechas, hasta que encontré: "Los ángeles son enviados, pues, a los hombres como mensajeros (Dan 14,33), les ayudan y protegen (Dan 3,49; 2 Mac 11,6), presentan ante Dios las oraciones de los hombres e interceden por ellos (Tob 12,15). Cada pueblo tiene asignado un ángel custodio (Dan 10,13.20), seres inmortales que día a día luchan contra el mal del planeta"
Comencé entonces a profundizar un poco más mi búsqueda a cerca de los ángeles, en algunos sitios decía que son seres de luz que llevan la palabra de Dios hasta el hombre, pero en otros decía que son como nosotros, fácilmente podrían confundirse con un ser humano, además que si bien es cierto que llevan amor y protección, pueden estar involucrados con violentas guerras. Pero algunas afirmaciones contradecían a otras, fue confuso para mí entonces. Era obvio que no debí esperar menos de una investigación netamente virtual.
Por un instante en esa noche todo comenzó a tener sentido, es verdad, yo era muy despistada y con evidencias claras sobre mi rostro no me daría cuenta jamás de las cosas, y todo apuntaba a que William Henderson era un ángel, no de aquellos dulces y encantadores que te cobijan cada noche, él era mucho más rudo que eso y si duda, por su espada, era un guerrero. El detalle era simple, en mis pensamientos mi voz resonaba una y otra vez con conclusiones 100% cuerdas, pero al tratar de decirlo en voz alta, sabía lo ridículo que eso sonaría.
A la mañana siguiente estaría dispuesta a hacerle la pregunta a Will para así confirmar mis sospechas, me sentía como una estúpida al pensar que si su respuesta era algo completamente lógico y diferente a lo que yo afirmaba, habré sonado como una niñita que convierte leyendas y mitologías en su realidad.
Aún así, quedaba una gran duda que no necesariamente involucraba a Will, pues al parecer Petter Gray tenía algo que ver indirectamente. Pero de ser mis sospechas ciertas ¿Cuál era el motivo para que Will se acercara demasiado a mí?
Era evidente que él necesitaba que yo me diera cuenta quien era él en realidad, la pregunta es ¿Por qué necesitaba que fuese yo quien lo supiera? ¿Se beneficiaría él acaso de algún modo? ¿Qué esconde en su pensamiento que me involucrara a mí directamente?
Simple, la hora había llegado, mi último tiempo dentro del ingenuo mundo de los mortales llegaría a su fin muy pronto. Más pronto de lo que yo misma imaginaba, acabando con mi tierna imagen de los ángeles de una vez por todas.

Hace más de 3 años

0

1
#9

Al día siguiente las clases iban normales, aunque siempre con algo nuevo que aprender, pero a pesar que yo sabía que tenía que prestar atención y concentrarme, mis pensamientos estaban en lo que pasó la noche anterior con Will, además del poco y mucho sentido a la vez que tenía la pregunta que quería hacerle a William apenas lo viera.
A la hora del receso lo vi, y él como siempre con un cordial saludo agregó:

-¿Como estuvo la noche?

-Estás Ileso, y yo confundida. ¿Dime tú?

-¿Y? ¡¿Acaso no fue divertido?!

-Mi definición de diversión abarca más términos de seguridad Will. ¿Cómo fue que no estás herido?.- Repetía sorprendida.

-Es más simple de lo que parece. Mira, te propongo algo, que tal si tu y yo vamos a un lugar que, pues... no está en la secundaria, creo que hay cosas que tienes que ver por ti misma.

-Si es tan simple, ¿Por qué no me lo dices ahora?

-¿Quieres ir el sábado?

-¡Odio cuando evades mis preguntas! Y peor aún, cuando asumes que todo lo que propongas lo aceptaré

-¿Haz rechazado alguna propuesta mía hasta ahora?

Mi silencio fue más claro que cualquier palabra.
Will se rió como si aquella vergüenza mía le resultara benéfico a su ego.

-Antes, quiero preguntarte algo.- Agregué aún ruborizada.

-Dime.

No sabía por donde empezar, pues sabía que lo que estaba a punto de salir de mi boca era una completa locura que guardaba entre sí algo de cordura oculta.

-¿Eres inmortal?

Me miró fijamente como si fuera la pregunta más obvia y común, como preguntarte ¿Estudias en Golden Bridge? o ¿Tus ojos son azules?

-Sería extraño pensar que si, pero pues lo es.- Respondió Will

-¡¿Y lo dices así?!

-Ven, salgamos de la cafetería. Te veré en el bosque al terminar las clases. Hasta entonces.- dijo y se marchó

-¡Hey! ¡¿Qué crees que estas haciendo?! Acabas de decirme algo que...para serte honesta a mí me costaría mucho trabajo admitirlo y pues en mi caso...CREERLO ¿Y te vas sin explicarme nada?.- Le decía mientras recorría su camino.

-Hablaremos, lo prometo.

Regresé a clases, pero si anteriormente se me dificultaba concentrarme pues en ese instante ¡Fue imposible!. William Henderson acababa de confesarme que era inmortal, y no le dio la importancia que el tema otorgaba, fue como un: "Ahh, sí soy cristiano" o "Ahh, sí soy roquero".
Él no sintió nada al admitirlo, pero yo por esa misma razón no sabía si se trataba de una tomadura de pelo, o pues, efectivamente él era inmortal.
Las clases terminaron y me dirigí hasta el bosque como acordamos con Will, impaciente lo esperaba, cuando sentí una mano suavemente posarse sobre mi hombro.

-Hola, ¿Qué haces aquí?.- Dijo Rick

-Espero a alguien...

-¿Porqué me evades tanto?

-No lo hago.

-No me gusta la arrogancia Katherine

-Y a mí no me gustas tú...-Respondí con una sonrisa burlona.

Rick rió, pues no esperaba una respuesta así.

-Me das pena Kathe, he tratado de ser amable contigo pero veo que en tu mente y corazón no hay mas que pura ¡Porquería!.

-¡No te permitiré que me hables así! ¡VETE YA!

Rick comenzó a molestarse, no respondía de ninguna forma, hasta que la ira terminó de inundarlo tras ignorarlo por completo, se acercó a mí y me sujetó del rostro fuertemente y me apegó hasta él, acercando su cara a la mía.

-Eres una inútil, no encuentro algo bueno en ti, pero aún así he tratado de acercarme ¿Qué te hace creerte tan especial? No eres más que un error en la creación Katherine.

¿Que creía ese idiota al llamarme así? Y yo inútilmente sin poder librarme de su fuerza, intenté devolverle un golpe bajo, pero solo me miró un instante más a los ojos y me soltó.

-Nos veremos pronto cariño...- Dijo y se marchó como si nada.

¡Donde diablos estaba William! Si él hubiese llegado a tiempo nada de eso hubiera ocurrido. No quise esperarlo ni un segundo más, así que me encaminé a mi habitación y en eso...

-¿Kathe a donde vas? .- Era Will tratando de detenerme

-¿Crees que mi tiempo es irrelevante?

-Kathe lo siento, McCloe necesitaba hablar conmigo, apenas pasaron unos minutos.

-¡Déjame sola!

-Kathe...¿Qué te sucede? Creí que querías hablar conmigo.

-Mira, no he gastado mi tiempo para que me digas que eres drácula o un hombre lobo. ¡Me importa un comino lo entiendes!

Will se aproximó hasta mí e intentó abrazarme, yo no se lo permitía por ningún motivo, pero su carisma debilitó poco a poco mi fuerza y me permitió sentirlo cerca.

-Kathe no me temas en la luna llena o procures tu sangre... ¡No soy un monstruo!

Quería decirle lo que acababa de suceder con Rick pero pensé que no valía la pena, pues quería evitarnos problemas, además no le iba a permitir al idiota de Rick hacerlo una vez más, esta vez haría lo que fuese para defenderme, pensaba que conmigo misma era suficiente.

-Dime que eres en realidad.

-Un Ángel.- Respondió con seriedad

Lo miré con asombro un momento.

-¿Ángel?

-Tenía algo de prisa en decírtelo, no podía hacerlo por mí mismo, iba a ser un golpe muy fuerte para ti.

-¿Y lanzarte de un tercer piso no lo es?.- Sonreí.- Suenas tierno, amable, suenas...A esos retratos que veía en casa de la Tía Tess donde aparecía Jesús y un coro de los tuyos entonando melodías a su lado.

-¡No soy querubín! He dicho ÁNGEL.- Decía sonriendo a mi respuesta.- Los ángeles no somos como lo pintan del todo los libros sagrados, no todo es paz, amor y momentos de gloria. ¡Hay más que eso!. Un ángel puede llorar, puede sentir exactamente igual que un ser humano, nos diferencia el hambre, sed o sueño, aunque podemos hacerlo de todas maneras, y además que...No morimos jamás, bueno eso de hecho es relativo.

-Si eres inmortal, ¿Cómo se supone que tu muerte puede ser relativa?

-Porque no me encuentro en el paraíso, estoy aquí, en el mundo de los mortales, nada aquí puede herirme, salvo...un demonio.

-Debí suponer que si existes, esas abominaciones existen también.

-No Kathe, ellos tampoco son lo que parecen, no del todo al menos. Pero eso lo irás descubriendo poco a poco, por ahora lo que debes saber es que eres especial, no a cualquier mortal le diría esto. De hecho, por ahora ninguno de ellos debe saberlo. ¿Está claro?

-No lo iba a hacer de todos modos, solo me sorprende la naturaleza de tu confesión, sobre todo lo pacífica de tu voz durante ella.

-Te veré el sábado ¿ok?.- Respondió mientras me acompañaba hasta mi habitación

No pude decir nada al respecto, mi boca estaba sellada todo el camino.

-Te veré mañana Will. ¿Ese es tu nombre cierto?

-Mi nombre real es Arael, pero me gusta Will, llámame así.- Respondió

-Bien, a dios Will.

-A dios Kathe.

Ese día no volví a hablarle todo el día. Hice mi tarea y comencé a investigar más a cerca de los ángeles pero nada era concluso.

El viernes por la mañana rogaba por que el día terminara pronto e ir el sábado con Will a quien sabe donde, pero lo extraño fue no verlo a él todo el día, era raro de verdad, se supone que siempre estaría en la cafetería o en el bosque, pero no estaba, supuse que el lugar al ser tan grande pudo haber estado en cualquier otra parte, pero ¿Porqué no lo vi en todo el día? Bueno, al menos el día pasó de prisa. Por fin la noche llegó y yo apenas pude conciliar el sueño por pensar en que sucedería el sábado que era tan importante.

El sábado, nuevamente William seguía sin aparecer ni dar ninguna señal de vida, así que decidí buscarlo, y uno de los primeros lugares a los que fui fue hasta el bosque donde encontré la entrada llena de pétalos de rosa formando un largo camino hasta adentrarme en él.
Realmente no podía creer que él hiciera algo tan bonito, nos conocíamos tan poco pero sentía su piel conocerla desde siempre.

-Hola preciosa, solo quería disculparme por lo del otro día

-¡¿Rick?! ¡¿Qué haces aquí?!

-¿Acaso no me esperabas a mi?

-Creí haberte dejado claro que no me interesas y no quiero volver a saber nada de ti. ¡Por que no entiendes que no quiero verte!.- Le dije furiosa y continué mi camino, adentrándome cada vez más en el bosque. De pronto algo hizo un espantoso ruido a mis espaldas.

-Tú no tienes idea de lo que se avecina ¿Verdad?

Volteé a mirar y era Rick, pero lucía demasiado diferente, se veía furia en sus ojos.

-¡Vete!

Él y yo nos encontrábamos a una distancia bastante amplia, pero en cuestión de segundos nos encontrábamos apenas a pocos milímetros uno del otro. Rick me sujetó fuerte del brazo y comenzó a hacerme daño.

-Fue más fácil de lo que imaginé. ¿Dónde está tu guardián ahora? ¡Dime Kathe! ¡¿Dónde esta tu guardián?!.- Me decía sujetándome cada vez más fuerte

-¡Rick me lastimas!.- Le decía sin que pueda evitar quejarme de dolor.

Yo estaba tan asustada, no sabía que hacer y él no dejaba de preguntarme a cerca de mi guardián.
Una brillante luz apareció dando vida al cuerpo de Will, pero éste Will lucía diferente, traía un atuendo distinto, muy similar al de aquellos guerreros romanos, con su espada de empuñadura peculiar y unas gigantescas alas que brotaban de su espalda, su mirada reflejaba ira, y muchísima impotencia.

-¡Aléjate de aquí de una vez por todas!

-Yo no pretendía herirla, sólo divertirme un poco con Kathe.- Decía Rick soltándome en el suelo

-¡Qué te alejes!.- Decía Will cada vez más furioso

-No hay forma que la protejas. Sabes que ella es la clave.

Mi pregunta era ¿Porqué Will no le partía la cara a ese idiota? Pues bien podía hacerlo. En eso Rick comenzó a acercarse a mí nuevamente mientras yo trataba de huir hacia Will.
William se lanzó sobre él pero seguía sin usar su espada. Rick lo apartó mostrando su verdadera forma, unas alas grises enormes, y una espada muy distinta a la de Will. Comenzaron a atacarse entonces hasta que Will lo hirió en el rostro.

-Basta con esto Arael para despertar una guerra que injustamente dormía. Ahora por fin la guerra llegará a su fin con los seguidores de Lucifer al mando.- Dijo Rick antes de desaparecer.

Fue aterrador y majestuoso a la vez probar un poco de lo desconocido.

Existen muchas cosas de mi pasado que quisiera cambiar, pero ese momento en particular no es uno de ellos.

Hace más de 3 años

3

1
Kaeli
Rango10 Nivel 46
hace alrededor de 3 años

Que gusto que otro Ecuatoriano lea mis obras! Soy Cuencana @ValdiviesoDaniel3264
Le agradezco mucho por tomarse su tiempo para hacerlo y que alegría que lo haya disfrutado, continuaré pronto...


#10

Estaba atónita, pero Will vino hacia mí y me abrazó fuerte tratando de tranquilizarme.
Admito que me sentía segura a su lado, pero no terminaba de comprender qué es lo que pasó. De pronto llegó McCloe con el enmascarado amigo de Will y mientras me preguntaba si estaba bien y me examinaba, Will cerraba sus ojos exhalando todo el aire de sus pulmones, pero era su amigo quien se encontraba desesperado por la situación.

William adoptó nuevamente una figura normal, entonces nos encaminamos fuera de la secundaria. McCloe y yo fuimos juntos en un vehículo, William y su amigo dijeron que nos alcanzarían.
La carretera parecía interminable, pero conseguimos llegar hasta una vieja biblioteca, estaba muy lejos de la ciudad como para ser la biblioteca municipal y casi vacía como para el resto de personas que podían vivir a los alrededores.
Llegamos hasta una oficina muy modesta con una gran librero que ocupaba una pared entera, Apenas tenía un par de libros gastados que solo atreverse a tomar uno solo, las páginas podrían desprenderse. El más arruinado de esos libros resultó ser la clave para que una pequeña puerta se abriera en un costado.
Guiada por McCloe, me encontraba en un lugar lleno de crucifijos e imágenes religiosas, pero sobre todo ángeles, miles y miles de estatuas e imágenes de ángeles por todo lado desde los querubines hasta los guerreros, el lugar era realmente inmenso. Finalmente llegamos a una habitación iluminada únicamente por velas, con un par de sacerdotes dentro, donde Will y su amigo ya se encontraban esperando.

-Ya comenzó.- Dijo McCloe.

-¡Ohh! Dios mío, tenemos que protegerla. ¡No pueden tocarla!.- Decía desesperado uno de los sacerdotes más ancianos.

-Tenemos que informarle a Miguel de inmediato.-Sugirió el otro religioso.

-¡No! Porque si él se entera que por mí iniciaron todo…- Advertía Will inquieto.

-¡Basta Arael! Mañana en la mañana Miguel, Gabriel y los demás deben estar al tanto.-McCloe lo interrumpió furioso.

Will solo se dio la media vuelta y salió de la habitación, junto a él su amigo cuya identidad fue desconocida para mí hasta esa noche.
Estaba tan confundida porque todos hablaban de mí y de algo terrible que se aproximaba, pero yo no tenía ni la más mínima idea de que se trataba.
Esa noche los sacerdotes y McCloe me dejaron descansar en una cómoda habitación.
Me encontraba recostada en la cama, sujetando el collar que Petter me regaló, cuando escuché la puerta de mi habitación abrirse muy lentamente, me di la vuelta para ver quién era y resultó ser el amigo de Will, aquel enmascarado, supuse tenia alguna desfiguración en su rostro y temía mostrarse. ¡Vaya equivocada que estaba!

-¿Qué haces aquí? Me asustaste.-Le dije.

-Descuida, no he venido a hacerte daño, es que comenzaba a extrañarte y me estaba matando el hecho de no poder acercarme a ti.

-¿A qué te refieres?

-Aún no sabes quién soy ¿Verdad?

Se quitó la máscara y mi sorpresa fue al ver a Petter Gray detrás de ella, no me lo esperaba, me emociono mucho verlo pero no supe que decirle.

-No podías saber quién era, pero te cuidaba, siempre estuve ahí. Cuando Will tenía sus fuertes entrenamientos, yo estuve a cargo de tu protección, pero me la fue arrebatada por IOS para devolvérsela a William porque según él, Arael estaba mejor capacitado para hacerlo. Fue duro tener que dejar a cargo tu seguridad de otro, pero fue bueno sentir que al fin tenía una oportunidad para enamorarme de ti, soñaba con ello y que no esté prohibido para el consejo. –Dijo Petter.

-No entiendo nada de lo que me estás diciendo Pet. ¿Qué protección?, ¿Quién es IOS?, ¿Qué es lo que todos necesitan de mí?.- Comencé a preguntar cada vez más ansiosa.

Pero antes que Petter pudiese responder alguna de mis preguntas Will interrumpió.

-Eso es algo que debería responder yo, ¿No lo crees Petter?.

-Los dejo para que hablen, sé que tienes mucho que explicarle Will, no estaré lejos Kathe.- Respondió Petter y salió cerrando la puerta.

-¡¿Alguien podría responder alguna de mis preguntas?!.

-Es una historia muy larga pero tienes derecho a saberlo Kathe.
Hace millones de años, un ser supremo creó al cielo y a la tierra, junto con este magnífico universo. Al finalizar con tan maravillosa creación necesitaba un compañero, así creó un rostro perfecto, de una inteligencia extrema y de fuerza sin igual. Creó a Lucifer, su fiel compañero, quien por años adoró sus grandezas y aportaba con nuevas ideas para nuevas creaciones, una de ellas, el hombre, un ser capaz de cuidar y adorar las maravillas de la tierra. Al crear al primer hombre y a la primera mujer, Lucifer y Dios celebraron, crearon ángeles y querubines por montones y todos juntos celebraron la mejor obra jamás creada, pero poco a poco los demás ángeles y querubines comenzaron a adorar a Dios únicamente dejando a lado la grandeza de Lucifer. Con el tiempo esto lo incomodó muchísimo por lo que comenzó a poner en contra de Dios a muchos ángeles, hasta que decidieron enfrentarse a él y derrocarlo de su trono. Por lo tanto se dio una terrible batalla en el cielo, se perdieron muchos ángeles puesto a que aún no eran inmortales. Lucifer y su ejército estaban casi derrotados por el ejército de Dios, liderado por Miguel, el más fuerte y poderoso de los arcángeles, con él al mando, Lucifer junto con todo su ejército descendieron al infierno, tártaro o inframundo como muchos lo conocen. Pero juró que volvería nuevamente para obtener el poder absoluto. Aunque él quisiera no lo iba a lograr porque necesitaría entrar al cielo primero, pero para ello necesitaba la evidencia de que un ángel del ejército de Dios lastimó a alguno de su ejército fuera de batalla.-Hubo un momento de silencio y continuó.
Dios creó más y más ángeles y se les encomendó la protección de todos y cada uno de los habitantes de la tierra , pero Lucifer también designo un demonio para cada uno y es ahí donde está el problema, porque la humanidad no sabe a qué bando pertenecer. Tú eres esencial para el cielo o para el infierno Kathe. Mañana comprenderás.

-Tal y como lo cuentan las escrituras sagradas.-Respondí.

-¿Sabes? De Petter aprendí a cuestionarlo todo. No pongo en duda la historia sagrada, solo que existe una pequeña parte de mí que me dice que hay algo más. Pero nadie en el paraíso o en la tierra saben algo diferente. Sería un idiota ir tras un demonio solo para saciar mi curiosidad.
Mejor olvida lo que te acabo de decir, no quiero llenar tu mente de estupideces que aturden la mía. Mañana será un día nuevo en tu camino y ya verás porqué.- Dijo Will con una voz viva al inicio, pero conforme avanzaba sentí que esa viveza se iba apagando.

-¿Eres tú mi ángel guardián?

-Si Kathe, soy yo. IOS es el más confiable y cercano ángel de Dios, él me otorgó tu protección, la cual le perteneció a Petter por un tiempo.

-¿Quién es mi demonio? ¿Y porque era yo quien debía saber esto?

-Mañana será un largo día, ya te enterarás de todo a su tiempo.

Sin responder a mis preguntas, ¡Otra vez!. Will me besó en la frente y se marchó, pero me quedé sumamente ansiosa de saber qué es lo que sucedería al día siguiente.

Por la mañana los primeros rayos de sol alumbraban mi habitación y con él mi anhelo por descubrir que me iba a suceder. Tocaron a mi puerta, era una joven que seguramente ayudaba con la limpieza del lugar, a juzgar por su atuendo. Minutos más tarde entró también un sacerdote y me dijo:

-Vístete pronto niña, porque hoy será un gran día para ti.

-¿Qué es lo que me espera?

-Dios.

Me dejó al filo de la cama un hermoso vestido, era sencillo pero de todas formas me gustaba. Era tan suave y largo que me rosaba los tobillos, su color era vino y tenía un exquisito aroma jazmín. Al ponérmelo me sentí libre, como si tuviera poderes o algo así, me lavé el rostro y cepillé mi cabello en lo que Will toca a mi puerta y la abre lentamente.

-Te vez muy hermosa Kathe.

-Gracias Will. ¿Y a dónde vamos?

-Ya lo verás. En marcha.- Dijo dirigiéndose a mí y a Petter que se encontraba junto a él.

-Creí que me vestirían de blanco.- Dije bromenado a Pet.

-Yo se que esperabas coros cantando y dulces rostros en nosotros, pero hay cosas más complejas que lo que narran los libros.-Respondió Pet con esa dulce sonrisa suya. Admití entonces lo mucho que extrañaba ver sus ojos de esmeralda.

Conforme caminábamos nos aproximábamos al aire libre, donde un campo inmenso lo cubría más allá de donde mi vista alcanzaba.

-Esto es ISUMERIA Kathe. Lugar donde muchos ángeles aguardan órdenes de sus superiores. Es aquí donde se forman antes de ir al paraíso a ejercer cada una de las funciones que se les sea otorgada. Aquí son categorizados por sus habilidades, ya sea para convertirse en guerreros, guardianes, mensajeros o vigilantes. Una vez que son elegidos, se quedan aquí en la tierra o van al paraíso, y es ahí a donde tú y yo iremos ahora.

-¿Ustedes se formaron aquí?.- Pregunté a los chicos.

Will sonrió mientras Pet trataba de lucirse manteniendo su espada en movimiento.

-Sí, fue mi segundo hogar. Aquí me enseñaron todo lo que sé.- Respondió Will sin dirigirme la mirada.

Will me preguntó si me asustaban los caballos, o si me daban miedo las alturas, no encontré concordancia en sus preguntas y le dije que no a ambas, pues a más de ser una verdad, no quería quedar como una miedosa ante ellos. Finalmente entendí el motivo de sus preguntas. En ese lugar se encontraba un hermoso Pegaso blanco, al principio no lo creía real, pero después de todo lo que hasta entonces me sucedió comencé a convencerme que todo era posible.

-Él es Dhymont, mi fiel amigo.-Dijo Will acariciando al animal.

-Es Hermoso.

Will y yo montamos a su pegaso, comenzamos a cabalgar en él mientras un montón de esos animales junto Pet y otros ángeles que nos escoltaban. Dhymont comenzó a correr muy velozmente, Will me decía al oído: -¿Estás lista?, Ni siquiera tuve tiempo de responder, pues el Pegaso emprendió el vuelo. ¡Yo estaba aterrada! pero los fuertes brazos de Will rodeándome mantuvo mi calma.

Hace más de 2 años

0

0
#11

El viaje fue realmente fantástico, cruzamos nubes y a las grandes montañas las veíamos desaparecer. Dhymont se acentuó en un lugar mágico, era sin duda el paraíso, todo era como una fantasía, donde cada flor tenía una forma y color diferente, los animales más indefensos caminaban junto a los grandes depredadores sin temor alguno. Lamentablemente no pudimos quedarnos mucho tiempo admirando las maravillas de ahí, debido a que estábamos muy ocupados buscando a alguien en especial, ése alguien resulto ser el Arcángel Miguel, tenían que ponerlo al tanto de lo que estaba pasando así que fuimos a buscarlo directamente en un templo gigantesco dedicado a los guerreros y guardianes en el paraíso. Will se bajó del Pegaso y me ayudó a mí, luego se dirigió a un hombre que se encontraba de espaldas y llevaba puesto una armadura extraordinaria, le dijo:

-Ella está aquí… -Aquel hombre se dio la vuelta y nos miró fijamente a Will y a mí ignorando por completo a los demás ángeles que nos escoltaron todo el camino. Él tenía unas alas enormes, pero no eran como las que tenían el resto. Éstas eran totalmente de hierro, sus puntas eran tan afiladas que podían degollar instantáneamente a varios hombres con ellas, pues ese ángel resultó ser Miguel, el más antiguo y poderoso guerrero de Dios.

-Ella está ahora segura aquí… ¿Verdad?.- Preguntaba Will

-No hay lugar seguro para ella ni en el cielo ni en la tierra. La agresión fue grave William, sabes bien que con eso desataste una batalla que creímos finalizada hace mucho tiempo atrás. Rick, como lo llaman en la tierra, es el hijo de Lucifer y su nombre verdadero es Danóv, y ahora te buscan.- Afirmó dirigiéndose a mí.

-Lo sé, ¡Pero él quiso lastimarla! ¡¿No es acaso ese mi deber?!

-Todo fue un plan para que tú lo agredieras y así comenzar todo de nuevo. ¡Ingenuo!

-¡YA BASTA! Sigo aquí presente y no puedo entender nada de lo que están diciendo. ¿Alguien me podría explicar por favor?

-Yo lo haré.

¡No! Will, yo se lo explicaré.- Dijo Miguel interrumpiéndolo.- Acompáñame cariño, mientras William y los demás vayan a vigilar la entrada, Danóv no debe saber que ella está aquí.

-Necesito que me expliquen por qué me encuentro aquí ahora.

-Lucifer fue la primera creación de Dios y su más fiel aliado y compañero, por lo cual crearon juntos a todos los demás. Todos alababan a Dios ignorando por completo a Lucifer. Asumo que William te contó el resto, pero lo que no te dijo es que tras la primera batalla, Lucifer intentó nuevamente atacarnos, él tenía la evidencia que un ángel hirió a uno de los suyos, Raphael intentó acecinar a uno de los hijos de Lucifer, pero solo logró marcarle el brazo, Raphael no quería que ese hijo creciera y se fortaleciera, él tuvo su castigo por atacar sin razón, mientras Lucifer aprovechó esta oportunidad para atacarnos. En esa batalla Lucifer perdió la vida, pero Danóv tomó su lugar y guardó los restos de su padre, por ello lo llamaron“El príncipe de las tinieblas”, necesitaban resucitar a Lucifer para enfrentar una vez más a Dios, pero para ello necesitaban la sangre de un mortal diferente a los demás, eso le daría el poder de la resurrección, tiempo atrás estuvieron a punto de lograrlo.

-¿Estuvieron a punto de lograrlo?

-Si, En el antiguo Egipto existió un faraón llamado Akenatón, que lleno de codicia pactó con el príncipe de las tinieblas por riquezas y poder. A cambio, solo entregaría la sangre de su primogénito. Así fue, Akenatón se llenó de tesoros y riquezas, pero llegó a poseer uno en especial por el cual muchos de sus enemigos lucharon. Ninguna joya o cualquier riqueza le igualaban. Decidió que pondría a su hija, la princesa Haidé para protegerlo entonces, solo en ella podía confiar. Este tesoro no era deseado solo por los mortales, lo buscaban también desde el inframundo. Para Danóv fue beneficioso que sea la misma primogénita de Akenatón la que conociera el lugar exacto de su ubicación. Decidió buscarla y con su sangre devolverle la vida a su padre para juntos ir por el tesoro más preciado de Akenatón. Haidé sería acecinada, pero ella tomó la decisión de quitarse la vida antes que revivir a Lucifer, ella no deseaba cumplir el pacto de su padre. Se llevó a la tumba la ubicación y su cuerpo jamás fue encontrado ni su alma alcanzó el paraíso. Pero ahora ha encontrado un nuevo cuerpo donde manifestarse.- Bienvenida al mundo princesa Haidé.- Decía Miguel inclinándose.

-¡No soy ella! ¡No todo en mi es bondad!

-No tienes que ser ella Kathe, solo llevar su esencia en tu cuerpo.-Respondió Miguel.

-Esto pone en riesgo mi vida y la de mis seres queridos y no hay nada que pueda hacer al respecto.- Le dije al arcángel preocupada.

-Tus padres y tus hermanas están seguros bajo la protección de sus guardianes, aunque de todas formas ellos te buscan sólo a ti.

-Y el Sr. McCloe ¿Qué tiene que ver con todo esto?

-McCloe como lo llaman, es más conocido como IOS, el guardián y consejero más cercano a Dios, él provocó acercarse a tu familia para poder cuidarte y poder traerte hasta aquí.

-Eso quiere decir que él nunca sufrió “El terrible accidente”, es decir, lo del incendio fue una farsa.

-Lo hizo para mantenerse a tu lado Kathe, todos buscaban acercarse a ti por tu protección, Petter por ejemplo, fue tu primer guardián hasta los 8 años, pero comenzaba a sentir algo diferente y eso es prohibido ante el consejo de ángeles y demonios desde aquella vez en la que todos los guardianes se relacionaron con las personas más de lo que les correspondía, eso dio como resultado a una nueva especie, quienes llevaban sangre inmortal. Fueron exterminados en el gran diluvio, donde únicamente sobrevivió mi hijo, el hijo de Gabriel y Noe junto a sus animales.

-¿Quién es tu hijo? Y ¿Por qué no murió junto con el resto?

-Mi hijo es Arael, no murió porque el creador decidió que él sería un excelente guardián o guerrero, y así fue, y le permitió vivir a él y a Petter, el hijo del arcángel Gabriel para que formen parte de nuestro ejército.

-Entiendo, por favor no descuiden la protección de los que más amo.

-Tú tranquila, ahora ve a buscar a Will.

Comencé a caminar en busca de Will, pero no lo encontraba, así que me senté en el verde pasto que me rodeaba, de pronto, él me encontró, se sentó a mi lado. Me miró fijamente a los ojos y me abrazó. Me decía entre suspiros que ya entendía por qué Petter se enamoró de mí. Comenzó a explicarme muchas cosas, me contó que Petter y él eran muy unidos, juntos eran los excelentes guerreros.

-Petter estaba enamorado de Haidé, pero jamás fue su guardián, era yo.- Decía algo triste mirando a lo lejos.

-Ella parece ser muy diferente a mi.

-Son una sola Kathe. Nada jamás es total bondad o maldad. Solo que Haidé estaba más lejos de la maldad. Por eso la necesitaban.

-Si tu eras su guardián, ¿Por qué nadie sabe que pasó con ella?

Will seguía sin dirigirme la mirada, parecía estar perdido en sus propios pensamientos.

-¿Recuerdas el símbolo de mi espada?.- Dijo mostrándomela nuevamente evitando mi pregunta. Supe entonces que mi pregunta lo incomodó.

-Si, me acuerdo...

-Significaba protección, y pertenece al ejército de Dios. Petter firmó su carta con ese símbolo tratando de decirte quién era él en realidad.

-¿Que hay de la Tía Tess?

-Sólo era una buena mujer que lo acogió como su familia ignorando por completo su identidad.

Tras horas platicando, fuimos a una cascada con agua pura y cristalina que me permitía dar un baño ahí mismo. Will posó sus manos sobre mis hombros y con una de ellas retiró esa delicada parte de mi vestido, se acercó lo suficiente a mí como para robarme el aliento. Comenzó a deslizar sus labios sobre mi piel, desde mi cuello hasta mi hombro descubierto...

-Estaré cerca por si me necesitas.- Dijo alejándose.

Al mirarlo desaparecer, me desnudé por completo y me sumergí en el agua, estaba muy a gusto. Parecía que no estaba sola en el agua, algo se movía ahí dentro, me aproximé para ver de que se trataba, algo salió del agua y volvió a sumergirse de inmediato, me provocó muchísimo miedo y no hice más que gritar y llamar a Will, él vino de inmediato, y se sumergió, demoró en salir y comenzaba a asustarme aún más. Will finalmente salió del agua inadvertidamente, se limpió el agua del rostro y me dijo.

-Descuida, sólo fue un Crapset, son unos enanitos muy amistosos que pueden respirar incluso bajo el agua, el único problema es que les gusta espiar a las personas, lo siento.

Sus palabras me tranquilizaron al saber que no me encontraba en peligro, pero al mismo tiempo era muy incómodo estar desnuda ante Will, pues el agua era tan cristalina que no me cubría nada. Will se aproximó a mí y me acariciaba el rostro, yo procuraba cubrir mi pecho con los brazos, pero el únicamente miraba a mis ojos y me sonreía.

-¿De qué te avergüenzas?

-Pues, no sé si lo has notado, pero… ¡Me encuentro desnuda!

-Lo sé… y ¿Cuál es el problema?.- Decía cada vez más cerca.

-¡Will! ¡YA VETE!

-Si me acerco más… y…

-Hablo en serio William. ¡Largo!

Mi voz comenzó a sonar más suave porque él se acercaba demasiado a mi boca. Estaba tan nerviosa que mi respiración era más acelerada, el simple hecho de tenerlo tan cerca, mirar sus hermosos ojos, su boca tan cerca de la mía y sus brazos rodeándome.

-Kathe...

Parecía que me quería decir algo, pero no lo hizo, simplemente cerró sus ojos y suspiró alejándose de mí y me dijo:

-Ok, tienes razón, me voy. Estaré por aquí si me necesitas.

Sentía muchas iras dentro de mí por haberle pedido que se aleje, deseaba tanto sentir sus labios. ¿¡Por qué las mujeres hacemos estupideces como esas!?. Él se marchó y yo terminé de bañarme. Al terminar me oculté tras la cascada para vestirme, cuando visualizo a lo lejos a Will dentro del agua, él no se daba cuenta que yo lo miraba. Vaya, era perfecto, lo miraba sin disimular, pero pronto reaccioné y me di cuenta que no debía espiarlo, me oculté, pero me daba mucha curiosidad volver a verlo. Sin pensarlo más, volví a hacerlo.

Hace más de 2 años

0

0
#12

Lo miré por segunda vez pero ya no estaba en el agua, sino acababa de salir y llevaba puesto unos pantalones oscuros y sus brazos colocaban en él una camisa blanca, podía ver con claridad como las delicadas gotas de agua se deslizaban por su cuerpo, una parte de mí decía que dejara de observarlo, pero otra parte no podía dejar de hacerlo. Will recogió su armadura y al levantar la mirada se percató de que lo observaba, fue tan vergonzoso que no hice más que ocultarme de inmediato, esperé un momento con la esperanza que Will se haya marchado, pero cuando me asomé nuevamente, él ya no estaba ahí.

-¿Buscabas a alguien? –Era Will que se encontraba a mis espaldas, me di la vuelta para responderle y le dije:

-Will perdóname, no sé que me pasó, yo no hago eso yo…

-Tranquila, no te estoy reclamando. –Me dijo con esa voz tan encantadora que tiene.

Sin más que decir y sus sonrisa me cargó y comenzó a correr, luego extendió sus enormes alas y nos elevó mostrándome así casi todo el paraíso, era asombroso. Una sensación inolvidable, pero la brisa era mucho más suave de lo que me imaginaba.
Apenas volvimos a tocar tierra me dijo:

-Kathe… ¿Qué sientes por Petter?

Yo no le respondí porque no estaba segura de qué es lo que sentía exactamente por él, en eso un pequeño Crapset se nos acercó y comenzó a jugar con nosotros, eran como querubines, un rostro adorable con enormes ojos y mejillas de algodón, sólo que los Crapset si eran mortales.

-¿No responderás?.- Decía William

-Es que no se que respuesta darte. Siempre me sentí atraída hacia él y creí comenzar a enamorarme. Pero aún no te conocía.- Le decía avergonzada.

-Estuve ahí todo el tiempo, solo que no necesitaste mi ayuda demasiadas veces. Entonces solo te observaba, esperando el momento en que pudiese intervenir, pero te manejabas muy bien sola en este mundo. Solo te vi ceder ante los labios de Petter.

-¿Tú estuviste ahí cuando Pett y yo...

-¿Te incomoda?

-Umm, algo...¿Te puedo preguntar algo personal?

-Es justo, yo ya me he entrometido demasiado en tus cosas, así que dime lo que quieres saber de mí.

-¿Has besado a alguien?...¿Te has enamorado alguna vez?

Will comenzó una pequeña risita, creo que él ya sabía que era eso lo que siempre quise saber de él.

-Nunca me he enamorado Kathe, pero si he besado a alguien.

¡Rayos! Me dolió escuchar algo así. Era tranquilizador saber que nunca se enamoró, si es que me estaba diciendo la verdad, pero con toda la hipocresía del asunto, me molestaba mucho que alguien lo haya besado antes que yo.

-Y...¿Te gustaron sus besos?.- Seguía preguntando.

-¿Te gustaron los de Petter?

-¡Esto no se trata de mi Henderson!.- Le decía un poco molesta, creo que mis celos quien sabe por quien me estaban consumiendo en plena vista de Will.

Cada palabra que salía de mi boca parecía ser demasiado divertido para él, algo que para mí evidentemente no lo era.

-Tienes razón, no se que hago preguntándote estupideces...-Le dije mientras me recostaba en el pasto.

-¿Por qué querías saberlo?

-Por idiota...

-Dime Kathe, ¿Qué motivo tenías?

-Es raro pensar que un ángel vaya besando a señoritas por ahí...es todo Will.

Will comenzó a recostarse a mi lado para poder responderme.

-No ha sido una señorita...

Eso solo me inundó más de curiosidad hasta que se desbordó.

-¿Ha sido Helena?.- Dije sin pensarlo dos veces.

-¿Quién te habló de ella Kathe?.- Respondió sorprendido.

Que bajo caí permitiéndome decir en voz alta el nombre de otra chica que se que estuvo con él.

-Solo eran rumores de la secundaria, parece que no lo ocultabas demasiado.

-Helena y yo estuvimos juntos un tiempo.

-Debieron ser muy felices...

-Es a ella a quien besé, pero creo que eso está sobreentendido, pero jamás estuve enamorado.

-Interesante...

Dejamos de hablar por un instante para jugar con un pequeño Crapset cuando Miguel y Gabriel se nos acercaron junto con Pett para informarnos que Danóv ya sabía dónde estaba yo y necesitaban devolverme a la tierra para evitar así que Danóv invada el cielo.
Will se levantó y se fue por un momento con su padre y con Gabriel, mientras yo me quedé con Petter.

-Veo que la relación entre William y tú se ha fortalecido.

-Si, después de todo...Es mi guardián.

-Eso ha provocado que te alejes de mí, no quiero eso, sabes bien qué es lo que yo siento por ti...Por cierto, olvidaste tu collar.-Dijo extendiéndome su mano

-Lo lamento, debió caerse cuando estaba cambiándome detrás de la cascada, gracias por devolvérmelo.

En ese momento como muestra de agradecimiento lo abracé, lo extraño es que no se sintió igual al abrazo de Will, pero sentí paz conmigo misma porque sabía lo injusta que fui con él todo el tiempo.

-Kathe… ¿Por qué no vez que yo te amo?

-Pet lo siento, todo esto es nuevo, es extraño, sabes que siempre sentí algo por ti también.-Según yo, esas serían palabras que lo tranquilizaran, no me di cuenta que solo lo ilusionaban más. Lo quería, pero sentí que no de la misma forma en la que él a mí.

Peter me robó un beso ahí mismo, pero tan pronto lo sentí, me hice a un lado, pero fue muy tarde. Will nos estaba observando, así que me acerqué a él.

-¡Will! Yo…-Me encontraba tratando de explicárselo pero el solo respondió de una manera muy fría.

-No tienes por qué darme ninguna explicación Kathe, yo te protegeré de todas formas.

En ese instante fuimos interrumpidos por Gabriel quien nos mencionó que era hora de marcharnos y que además iría escoltada por un grupo más de guardianes para el descenso por mi propia seguridad, tal parece Danóv tenía intenciones de atraparme, no debía entrar al paraíso, pues eso implicaba que secuestre miles de almas indefensas de tan maravilloso lugar. Will no respondió de ninguna manera y fue en busca de Dhymont. Por otra parte yo me encontraba aguardándolo ahí mismo en la única compañía de los dos Arcángeles. Petter se acercó nuevamente y pidió que nos dejen a solas para hablar conmigo.

-Kathe lo siento, pero no sé cómo explicarte esto…mira yo te quiero de verdad, ¿Qué debo hacer para poder estar a tu lado?.

-Tu querías a Haidé ¿No es así?. No soy ella Petter.

Gabriel gritaba al cabalgar << ¡Prepárense para el descenso!, escolten a la princesa>>, no dejaba de repetirlo una y otra vez mientras les daba indicaciones al resto de los ángeles que irían escoltándome. Considero que era mucho el drama que hacían por un simple descenso, con el rostro de indiferencia miré a un lado, donde pude ver claramente como Miguel se encontraba instruyendo a Will mientras él traía la mirada en el suelo su padre lo sujetaba de los hombros pidiéndole que se concentrara en Danóv y ayudándolo a colocarse su armadura. Algo que realmente me molestó fue cuando Will pensó que sería mejor idea que Petter se encargara de mi descenso mientras él iba detrás de nosotros, estaba en total desacuerdo pero no tuve más opción que acatar con humildad su decisión, aunque admito que no se sentía lo mismo los bazos de Pett rodeándome como lo fue con Will.
Todo pasó muy rápido, el descenso duró poco, en un par de minutos me encontraba de vuelta, sentía una inexplicable decepción al pensar que lo que estaba sintiendo ahora por Will, quizá no era correspondido de la misma manera, pero tuve que disimular y volver a mi vida normal para que así Danóv no se atreva a atacarme en público, obviamente contaba permanentemente con la protección de William Henderson.

Llegamos a GOLDEN BRIDGE, mis amigas me preguntaron si me encontraba bien ya que les habían dicho que me encontraba enferma y me llevaron al hospital.

Todo iba absolutamente normal por un tiempo. A Petter no lo veía pero sabía que estaba ahí, en tanto con Will parecíamos perfectos desconocidos. Al finalizar esa semana de clases me encontré con Alice y Selene, quienes al igual que mis padres se encontraban muy preocupados por mí, al parecer nadie tenía idea de donde había estado realmente, o al menos eso fue lo que yo pensaba.

-Tú nunca estuviste enferma Kathe, fingí comerme ese cuento con el fin de no preocupar a los demás. ¡¿Dónde estuviste realmente Katherine?!.- Me dijo Selene muy convencida de lo que decía.

-¡¿De qué estás hablando Selene?! Obviamente me encontraba enferma ya te lo dijeron. –Le respondí contradiciéndola.

- ¿Ahhh sí? Pues que extraño porque tú siempre has sido la más saludable de la familia y de la nada desapareces y dices haber estado en el hospital. Además el tiempo que desapareciste tú, desapareció también William Henderson.

-Yo no tengo nada que ver con William Henderson Selene ¡¿Qué te ocurre?!

-¿Recuerdas aquella vez que te encontramos perdida en un parque mientras unos sujetos estaban peleando? Los dos hombres adultos peleaban contra un joven, ¿Y sabes quién era ese joven? … ¡Era William Henderson! , ¡¿Acaso me vas a decir que él fue desde Canadá hasta París solo por ayudarte?! . Dime la verdad Katherine, ¿!Quién es él en realidad?!

-Seguramente sólo se parecían, yo no tengo nada más que decirte Selene. –Le respondí contradiciéndola una vez más.

En ese momento Pett apareció, le tapó a boca a Selene y ella perdió el conocimiento por un instante. Petter mencionó entonces que Danóv logró ingresar al paraíso, provocó un gran conflicto allí dentro, muchas almas se perdieron y todo era un caos, pronto llegarían a buscarme, así que en ese momento salí corriendo de la habitación en busca de Will, ya eran las 10:00pm aproximadamente y no lograba encontrarlo, pero al parecer mientras yo lo buscaba a él, alguien más me estaba buscando a mí, de pronto Danóv me encuentra y me impide seguir buscando a mi guardián, intenté huir de él, pero fue imposible, me sujetó muy fuerte y mientras trataba de resistirme un espantoso ruido surgió en el suelo, la tierra comenzó a partirse y formó un inmenso hoyo. Mi lucha contra Danóv fue imposible, pues él me dejó caer en el enorme hoyo donde me esperaba un montón de lava ardiente.

Hace más de 2 años

0

0
#13

Poco antes de terminar de caer, Danóv con sus gigantescas alas me sujetó y me evitó así una muerte segura. Ese lugar era sofocante, había fuego y lava por todas partes, solo llanto y gritos de desesperación por todos lados, ese lugar era escalofriante. Fui llevada a una especie de templo satánico donde permanecían los restos de Lucifer, Danóv me dejó allí y comenzó hablar en un idioma que no conocía, mientras un montón de pequeñas criaturas comenzaron aproximarse a mí, él las alejó con su espada y me ofreció su mano, pero yo únicamente lo miraba de la manera más desafiante posible.

-Tu actitud a la defensiva no te va a salvar Kathe, o… ¿Debería decirte princesa Haidé? Hace más de diez mil años, tu belleza me cautivó y lo sigue haciendo, pero esta vez no dejaré que eso, ni que Will me impidan resucitar a mi padre, por él tú te perdiste por tanto tiempo, pero ahora que te he encontrado no te volveré a dejar ir, al menos no viva, pues sólo tu sangre le devolverá la vida a mi padre. No sé cómo seré capaz de destruir a tan hermosa criatura, pero debo hacerlo. Eres tan importante en nuestros planes Kathe, tu alma sobe todo.- Me dijo Danóv mientras se acercaba para besarme, yo lo empujé y le arrebaté su espada, Danóv se levantó y se elevó con sus grandes alas, me dio mucho temor enfrentarme a él, solté su espada y comencé a retroceder poco a poco, pero me golpeó tan fuerte que termine a una esquina del ese lugar herida, un poco de sangre me resbalaba por mis cabellos, me apresuré para limpiarla, pues no quería que fuese el motivo de la resurrección de Lucifer. Danóv se aproximó hacia mí y con su espada me hirió el brazo derecho, intentó herirme por segunda vez, pero la espada de Will se interpuso. William y Danóv comenzaron a luchar, Danóv lo golpeaba con mucha fuerza, pero Will no se daba por vencido. Me quedé inmóvil por unos segundos antes de que Pet viniera a sacarme del inframundo, pero yo me reusaba a irme sin Will. Un sonido aterrorizante salió de la tumba de Lucifer, Petter se apresuró a cargarme pero yo se lo impedía porque quería ayudar a Will, cuyas enormes alas habían sido heridas. Gritaba desesperadamente su nombre pero Pet nos elevó con sus alas y nos sacó de ese horrible lugar. Petter me llevó a ISUMERIA donde se encontraba McCloe y el arcángel Miguel, intentaban curarme las heridas, pero yo no sentía ya dolor físico, sino el dolor al pensar que a Will le pasó algo terrible allá en el inframundo, yo no dejaba de gritar llamándolo. Todo se volvió un caos, Miguel estaba a lado de IOS suplicándole que lo deje ir por su hijo, y mi angustia crecía cada vez más. Finalmente me llevaron al

mismo cuarto en el que me encontraba antes de ir al paraíso, únicamente velas y soledad. Me recosté en la cama y no dejaba de pensar en Will, en ese momento mi puerta comenzó a abrirse lentamente, era Will, me emocioné tanto al verlo que en cuanto lo vi corrí para poder abrazarlo.

Will se encontraba muy herido y mi abrazo al parecer le causó dolor, pidiéndole disculpas me alejé de él.

-Tranquila, estoy bien, sólo me lastimé el ala izquierda.

-Eso significa que…

-No más paseos hasta que me recupere. –Me respondió con una sonrisa en su rostro.

-No me refería a eso Will, sino al hecho si seguirás siendo tú mi protector.

-No Kathe, lo lamento, después de esto me di cuenta que yo no soy el indicado para protegerte, porque durante tu secuestro yo me encontraba con mi padre, supuse Pet estaría contigo, ese fue el peor error que pude cometer. No volverá a pasar, así que en este mismo instante iré hablar con IOS para que tu protección este a cargo de Petter Gray, descuida, Pet es un excelente guardián.

-¡¿Estás demente?! Tú eres mi guardián, y así fue desde hace más de diez mil años atrás, Danóv me lo contó todo, y gracias a ti él no logró asesinarme en ese entonces.

-¿¡Te dijo también que mientras él y yo peleábamos te perdí de vista y fue entonces cuando tú te quitaste la vida?! Desde ese día no volvimos a saber nada más de ti hasta ahora. El día de tu muerte fue lo peor para mí, yo tenía 19 años y

fue entonces cuando paralicé mi tiempo. Todo ser inmortal crece y se desarrolla hasta que él o ella elijan detenerse, y yo escogí ese día. No quisiera perderte nuevamente Kathe.

-No me perderás Will, te lo juro.-Le dije y me acerqué a su boca mientras colocaba mis manos sobre su rostro.

-Esto no lo eliges tú Kathe. Pronto me otorgarán la protección de otro ser. -Me respondió triste y me bajó las manos de su rostro y se alejó de mí.

-Es verdad que yo no lo elegí. No elegí ser una princesa rencarnada en medio de una guerra. No elegí que tú seas mi guardián, ¿No lo entiendes? ¡NO LO ELEGÍ! Pero aun así aquí estoy, afrontándolo más no huyendo como una cobarde ¿A qué le temes Will? ¿A perder tu inmortalidad? ¿A qué se vea deteriorada tu intachable reputación de guerrero y guardián? Dime Will… ¡¿A qué le temes?! –Le respondí retándolo.

Will no me dijo nada, sólo se dio la vuelta hacia mí y en medio de mis reclamos, él me besó. Nunca antes había sentido algo así, no era sólo atracción física, era algo mucho más fuerte. En ese momento me di cuenta que estaba totalmente enamorada de William Henderson, y sus besos me demostraron que no era solo yo quien lo sentía.

-No temo perder mi inmortalidad ni mi “reputación” Kathe, temo perderte a ti. Creo que estoy enamorado Kathe, Estoy enamorado de ti.

Su hermosa voz terminó confesándolo todo y después me besó nuevamente. Fue una sensación tan agradable sentirlo tan cerca de mí, sus labios me hicieron sentir que yo era única, lograron hacer que me olvidara de todo y no pensara máe me olvidara de todo y no pensara má

os recibiendo amor uno del otro por un instante.

Ese momento tan especial fue interrumpido por Miguel, quien aseguraba perdieron la batalla.

MIGUEL: Lo consiguieron. Lucifer despertó, no hay nada que podamos hacer al respecto, por su tratado, el creador no podrá interferir, tal vez sea este el fin de la humanidad, no podremos ayudarlos.

WILL: ¡NO! Alto, aún podemos ayudarlos papá, tenemos que luchar y proteger a los humanos del poder de Lucifer.

MIGUEL: Ahora Lucifer es más poderoso hijo, no hay nada que hacer ahora.

WILL: Danóv habló sobre una segunda batalla, donde especificó que será de vida o muerte, eso quiere decir que hasta los seres inmortales llegarán a su final, de alguna manera todos tenemos debilidades, Danóv y lucifer deben tener una también.

Miguel: ¿Estás seguro que fue así como te dijo Danóv?

WILL: Si, esas fueron sus palabras. Alista a todo el ejército, presentaremos batalla, contigo al mando obtendremos la segunda victoria.

Miguel y Will se dieron un fuerte abrazo, su padre le otorgó las alas de hierro, por haber luchado con valentía y coraje, sus hermosas alas blancas ya no eran las mismas, ahora eran diferentes a las de los demás, se parecían a las alas de Miguel, fuertes y poderosas. Will me miró a los ojos, me sonrió y fue junto a su padre para planear la gran batalla.

Hace alrededor de 2 años

0

0