MAMOMI
Rango4 Nivel 16 (272 ptos) | Promesa literaria
#1

-¿Os conocéis? Olivia, este es Álex amigo de la infancia de Nico – Así nos presentó Ana el día que nos encontramos con Álex mientras tomábamos un café las dos después de una mañana de compras. Me giré para ver al hombre que estaba detrás de mí, alto, atlético y descaradamente guapo. Encontré sus vivos ojos verdes y mi cuerpo se paralizó, juraría que dejé de respirar y mi mente dejó de pensar. – Oh – fue todo lo que salió de mi boca. Él se agachó para darme dos besos en las mejillas. Su perfume me embriagó, me vi envuelta en un olor placido que me invitó a cerrar los ojos y fantasear. En aquel momento lo deseé, cuando fui consciente del ardor que recorría mi cuerpo me giré para volver la mirada hacia Ana esperando que desapareciera el visible rubor de mi cara. Ana le invitó a acompañarnos, por suerte tenía prisa. Su presencia me hizo sentir ridículamente tímida cuando en realidad soy descaradamente extrovertida.

Álex estuvo en mi cabeza durante semanas, era incapaz de alejarlo de mis pensamientos.

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Bulldozzzer
Rango6 Nivel 29
hace más de 2 años

Ligeramente reminescente a 50 sombras. Afortunadamente la prosa es muy superior, cosa que no es difícil :)


#2

Al cerrar los ojos aparecía aquella enigmática, potente y penetrante mirada a la vez que un escalofrío recorría todo mi cuerpo. Por la noche imaginaba sus manos acariciándome, sus labios recorriendo cada ápice de mi excitado cuerpo, imaginar su mirada apasionada incrementaba mis ganas de él. Me levantaba envuelta en sudor y húmeda de deseo. Con el tiempo Álex fue difuminándose y desapareciendo, aunque de vez en cuando me visitaba en sueños.

Meses más tarde, un día de esos que uno planifica como insípido y aburrido y acaba siendo totalmente inesperado y espontáneo, sucedió. El plan era sencillo, no había plan, así que pasaría el sábado dormitando y vagueando, comiendo comida basura, mirando películas de sesión de tarde sin ni siquiera sacarme el pijama. Todo mi gran día se vino al traste cuando Ana me llamó para ir a comer juntas, así que tuve que ducharme y vestirme sin ganas, unos tejanos desgastados, una camiseta caída de hombros, un tanto descolorida, y unas chanclas negras. Ni siquiera me peiné, me recogí mi larga melena en un moño mal hecho. Fuimos a comer a la pizzería del centro comercial. Dejé a Ana en su casa a media tarde y me dirigí a mi apartamento con ganas de nada. En el portal me encontré con Paz, la vecina del primero E, me contó que había quedado para cenar con unos amigos de la facultad pero que no tenía ganas de ir, me rogó y me suplicó hasta que por pena claudiqué. No llegué ni a subir a mi apartamento, nos fuimos en su coche hasta el bar de copas donde quedó en encontrarse con sus colegas antes de ir al restaurante.

Nos encontramos con dos chicos y tres chicas que estudiaban ciencias políticas con Paz (todos se veían insípidos y aburridos, entiendo porqué casi llora pidiéndome que la acompañara esa noche) y nos sentamos en una mesa a tomarnos unas cervezas. Después de tres cervezas y una conversación sumamente aburrida entre dos de los personajes que me acompañaban esa noche (soy incapaz de recordar los nombres) me levanté para ir al aseo. Me refresqué la cara, me miré al espejo y suspiré deseando que la noche acabara ya. Salí preparada para una nueva sesión de aburrimiento y… -Oh – fue lo que salió de mi boca en chocar contra el pecho de un apuesto joven al que meses antes conocí y ocupo mis fantasías durante semanas. Mi corazón empezó a latir con fuerza alterado por la fuerza de aquella mirada. Me sonrió, - Olivia ¿verdad? Estabas con Ana el otro día – pone su mano sobre mi hombro y se acerca para darme dos besos en las mejillas. Ahora soy capaz de oír mis latidos por encima del bullicio de la gente. Me ruborizo de nuevo.

PAK
Rango8 Nivel 39
hace más de 2 años

promete....

Neko
Rango2 Nivel 8
hace más de 2 años

Necesito la proxima parte

escritor_3128
Rango1 Nivel 0
hace más de 2 años

ainssssss.... venga ...venga .. quiero más !!! :-)


#3

– Sí, así me llamo, tu Álex ¿no es así? – pregunta estúpida dado que recordaba sobradamente su nombre.
- ¿Has venido con Ana y Nico? No los he visto – me dice.
- No, no. He venido con una vecina y sus aburridísimos compañeros de facultad – creo que pongo los ojos en blanco y rebufo.
- Pareces agobiada, quizás sería momento de retirarse. – No entiendo demasiado bien si se refiere a que me marche sola o con él.
- Sí, creo que me excusaré y me iré a leer algún buen libro.
- Pues buenas noches Olivia, encantado de volver a verte. – De nuevo posa su mano sobre mi hombro y me da dos besos, esta vez uno de ellos roza el lateral de mis labios. Entra en el servicio y yo me quedo allí en medio pensando en volver con mis acompañantes pero sin ser capaz de hacer que mi cuerpo responda.
Apareció Paz diciendo que lleva rato buscándome era hora de ir al restaurante. Me excuso diciendo que tengo un exagerado dolor de cabeza que me impedirá acompañarles esa noche, le di dos besos y le pido que se despida de todos por mí. Tengo un buen trozo a pie hasta mi casa, pero necesitaba despejar mis pensamientos así que decliné el insistente ofrecimiento de Paz de acercarme a casa. Me disponía a fantasear sobre las infinitas posibilidades de situaciones irreales que podría no vivir con Álex cuando su voz me sobresalta. – Te acerco a casa – no es una pregunta. Me abre la puerta y subo en su Audi negro. Subo totalmente alucinada por la situación. Lo miro, sonrío y le doy la dirección. El trayecto en coche no es de más de quince minutos, en este tiempo ninguno de los dos habló. Cuando llegamos apago el motor delante del portal. Nos miramos a los ojos creo que más de más de una hora. En realidad seguro que no, pero fue una eternidad. Quedé inmersa y atrapada en el verde de sus ojos por segunda vez. Me trasmitió seguridad y confianza. Nos sonreímos y en algún momento nuestras bocas quedaron unidas en un beso. Un beso que llevó a otro y este otro a otro… nos comíamos con ansia y la lujuria se reflejaba ahora en nuestros ojos. Subimos al apartamento. Me dejé trasportar por el deseo, la pasión y la furia que desprendía Álex. Durante horas nos besamos, nos tocamos y follamos como si después de esa noche no hubiera más. Sus brazos me agarraban con fuerza, su lengua recorría clítoris con harmoniosa y deseosa ferocidad. Su contundencia de movimientos y deseos incrementaba mi excitación a cada segundo. Bailaba a su voluntad porque cuando intentaba seguir la mía me bloqueaba, con una sola mano agarraba mis muñecas con fuerza suficiente como para no dañarme y no permitirme liberarme. Su mirada era puro fuego, me sentía deseada.

Hace más de 2 años

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Francisco_Merchan
Rango10 Nivel 48
hace más de 2 años

Me ha gustado! Es muy intensa.... Ahi tienes mis votos. Si puedes pasate por mi historia y si te gusta....ya sabes. Un saludo