Kaeli
Rango10 Nivel 46 (4800 ptos) | Fichaje editorial
#1

Que patético, son las 3am y aún no puedo dormir, no fueron pesadillas ni el apetito, son esas asquerosas pastillas las que no me permiten hacerlo. Cada mañana por desgracia aún despierto con ese putrefacto aroma de mis pensamientos por toda la habitación.
-Anne, cariño despierta
- Mamá! cierra esas ventanas
-Anne, el médico dijo que aire fresco es bueno para tus pulmones
-En primer lugar soy AN no ANNE! y segundo, ni él sabe que tengo
-Descuida, pronto hallarán la cura
-¿Cura? Como "sanas" lo que desconoces! El cuerpo se me pudre por dentro y no lo pueden parar
Mi madre sale muy conmovida por mi actitud, que por cierto estoy segura no es la correcta pero...no se como más debo actuar.
Llevo más de 5 años con una extraña enfermedad, físicamente soy normal, pero cierto día comienzo a recibir menos sangre en alguna zona de mi cuerpo, el mes pasado estuvieron a punto de amputarme la mano izquierda porque ya la tenía morada, pero como por arte de magia, poco después sanó, los médicos temen que esto vuelva a suceder en un órgano importante y muera, ¿Qué más da? Todos moriremos algún día ¿no?

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jorge_olave
Rango9 Nivel 43
hace casi 4 años

esta historia esta muy buena me gustaría que sacaras una 4 parte para que ampliaras la parte realista y estigmatice de tu historia, porque es evidente que el tema es de total agrado

Kaeli
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

Muchas gracias por el comentario, lo tendré pendiente ;)


#2

Cabe recalcar que mi insolencia es fruto de mi corta travesía por la vida, aunque Harris no lo ve de esta forma. ¿Mencioné acaso que Harris es mi Doctor? Según lo entiendo, mi sangre forma coágulos innecesariamente, lo que ocasiona la obstrucción de los vasos, por ello no llega la sangre suficiente a cierta zona desafortunada de mi cuerpo, pero por extraño que parezca esto desaparece casi de inmediato, esto podría ser fatal si llegase a mi cerebro y no se desvanece.
Nadie sabe a que enfermedad se están enfrentando y ni los médicos ni mis desinteresados padres se dan cuenta que hay altas probabilidades de que no haya un mañana para mí, y a decir verdad, no me interesa en lo más mínimo si no vivo lo suficiente, estaré tranquila con cumplir un solo objetivo que no llevaría mucho tiempo.
Tomo diariamente anticoagulantes por mi enfermedad, antidepresivos desde el divorcio de mis padres, antitranspirante...bueno, solo por si acaso. WOW! mi vida esta llena de "ANTIS"!¿Acaso han llegado a mi vida para quedarse definitivamente?. Lo único bueno de los ANTI son los anticonseptivos siendo estos los únicos que no uso, y ahí está otra vez la ironía de la vida abofeteándome en la cara.
Mi único deseo entonces es conocer a alguien que acabe con esta maldita soledad, que me mire directamente a los ojos y sepa que quiero decir si pronunciar palabra, que me consienta como su niña pero me haga sentir su mujer. Tengo cita cada semana pero no cuenta como una de verdad ya que son con Harris, bueno, él no está mal, mide 1.85, delgado, los ternos van muy bien en su cuerpo, sus ojos color café, ¡NO! esperen...no son café, son miel, ¡exacto!, sus ojos son color miel, una barba muy poco pronunciada desde las patillas hasta su mentón cubre su piel canela y lo más asombroso de todo es que sigue soltero, ¿Será gay? Espero que no, no estaría nada mal salir con Harris, bueno eso si no fuera mi médico y me llevara 17 años.

LUNES 25 DE MAYO
Caminaba engreidamente por mi casa como si alguien estuviera observando, mientras mi madre arreglaba su cabello, ese día teníamos cita con Harris, por cierto, ¿He mencionado porque lo llamo por su apellido? pues un día estaba en una cita médica de rutina con el guapo doctor, la tercera para ser exacta:

-Anne, ¿Estás tomando lo medicamentos que te he dado?
-¡AN! solo ¡AN! Doctor, y sí, si las tomo
- Anne es un nombre muy bonito, ¿Porqué lo ocultas?
-Por la misma razón que usted el suyo Doc.
-Serás mi paciente durante un largo tiempo, será mejor que la confianza crezca entre tú y yo, trátame como un amigo más
-Bien como te llamas
-Leopoldo Harris
-¿Leopoldo? ¡¿Es en serio?! Tus padres no pensaron las bromas a las que se prestaría tu nombre Doc.
-Si, lo sé.- Dijo entre risas
-Mmm pues voto por Harris, ¿Puedo llamarte así?
-Sólo si me dejas llamarte Anne
-¡HECHO!

Y pues desde ese momento lo llamo así, es un gran profesional aparte de excelente amigo, aunque aún siento vergüenza cada vez que por culpa de mamá llegamos tarde a su consultorio.

-¡MAMÁ LLEGAREMOS TARDE!
-An, recoge mi bolsa y espérame en el auto
Mi madre es una mujer muy hermosa, pero a veces siento que se le caerá la cara de tanto lavársela. Finalmente partimos juntas hacia el consultorio del doctor, al llegar ahí todos me saludaban, yo era muy querida en ese lugar y siempre les correspondía cariñosamente y con respeto por supuesto, pero no permitía que nadie, salvo Harris me llamara ANNE.
-Hola Anne, Sara, ¿Cómo están?
-Yo estoy bién, ¿Y tú mamá?
-Bien, gracias.- Dijo mamá con sus mejillas ruborizadas, y ¿Quién no? con semejante galán.
-Anne, estuve analizando los últimos estudios que te realizamos y pensamos que lo mejor sería si tomamos medidas más drásticas, pretendemos eliminar las plaquetas de tu organismo.
-¿Acaso dijiste,"pretendemos"?
-Si querida, envié tus estudios Londres y todos los especialistas están de acuerdo conmigo, eso sí, tendrás extremo cuidado con tu salud.
-A ver si entendí, mi sangré jamás volverá a coagularse, si me lastimo lo más mínimo o me sangra la nariz, ¡¿Tendré que ingresar al hospital?!
-Anne es eso o que el día menos esperado despiertes con trombosis
-Harris debo pensarlo muy bien, temo tomar una decisión apresurada
-Si claro, que les parece si las invito a almorzar hoy? Así podrás pensarlo mejor y me consultas cualquier inquietud. ¿Qué dices Sara?
-Vamos mamá, Él pagará de todos modos.- Le dije dándole una palmada en el hombro
-AN!Comportate, él es tu Doctor no deberías llamarlo Harris y menos tratarlo así.- Me reprendió mamá
-Sara está bien, ella y yo llevamos nuestra amistad así.- Respondió Harris con una brillante sonrisa..- Además, tú tampoco deberías llamarme Harris.
-Si mamá! no lo llames Harris, así solo lo llamo yo, dile Leopol...dile Leo
-¿Leo?.- Agregó mamá confundida
-Si Sara, Leo esta muy bien
-Adelántense juntos,iré a casa de papá un segundo
-Bien, tu mamá y yo te estaremos esperando en DIVIN, es a tres cuadras de tu universidad
-Lo conozco, los veré allá, mamá, ¿Me das las llaves del auto?
Conduje por la calle hasta la casa de mi padre, no me era muy grata su compañía pero qué mas da, quería verlo un momento.
-Hola papá, ¿Puedo pasar?
-Entra
-Veo que tienes muebles nuevos, ¿Dónde los compraste?
Él me miraba sin responderme
-¿Qué quieres?
-Solo venía a saludarte no te enojes, de todas formas no pretendía quedarme mucho tiempo
-Tráeme un vaso con agua
Tropecé y derramé la mitad sobre su terno nuevo
-¡Ana que te pasa! ¿Ni eso puedes hacer bien?
-Mi nombre es Anne papá no Ana, está bien me voy solo dame la dinero del mes pasado, no lo ha depositado
-¿Acaso tu madre no trabaja? ¡Pídeselo a ella!
En eso baja una mujer del segundo piso aún en pijama desde la habitación de papá.
-¿Tú quien eres?
-No, ¡TÚ! ¿Quién eres?, yo soy su hija
-Tú debes ser la enferma ¿no?, ya George dale dinero pronto.- Respondió mientras sujetaba un cigarro.
Sentí muchísima ira al ver a esa golfa vagabunda semidesnuda en la casa de mi padre, y sobre todo la forma en la que se refería a mí, la rabia pudo más que la razón en ese instante, corría hasta donde estaba ella y le arañé el rostro, tiré fuertemente de su decolorado cabello y peteé sus canillas. Papá decía que me detuviera porque de verdad la estaba lastimando, él no sabía que hacer, así que intentó intervenir y separarnos pero yo se lo impedía. Mi padre lanzó un golpe muy fuerte sin fijarse en donde golpeó, me alejé enseguida y noté como papá me veía con estupor.
-Ana, perdóname yo...
-No me toque, no quiero que vuelva a llamarme Anne mucho ¡Menos Ana!.- Le dije mientras limpiaba la sangre de mi labio partido, no quise explicaciones ni acepté disculpas, salí corriendo de ese mismo instante. Sentí como la amargura de mis pesares resvalaba por mis mejillas como si fuese gotas de lluvia tras la ventana.

No llevaba conmigo ni el maquillaje, si llegaba así todos se preguntarían que sucedió y si se los decía Harris le partiría la cara a mi padre.
Por lo tanto regresé a casa, busqué un poco de alcohol, ¡mierda como dolía!, pero no había maquillaje para cubrir mi labio, así que me entretuve un instante mirando mi silueta en el espejo, analicé detenidamente cada facción de mi rostro, retrocedí y curvé mi espalda resaltando mi pecho «Mmm, lindos pechos Anne, son la talla perfecta de una niña de 15 años. ¡Ohh espera tienes 19!» Me decía mi subconsciente, seguido me coloqué de hombros caídos y con ambas manos autonalgueé mi trasero, por cierto, olvidé mencionar que mi vocabulario alberga tantas palabras nuevas como cabellos en la cabeza tengo, pero no son tan complicadas de descifrar. En fin, ahí estaban mis manos analizando minuciosamente mi retaguardia «Ok Anne, la tabla de surf tiene más cola que tú» Bueno por lo menos ahora existen desde panties y pantalones levantacola, sin mencionar que muchos brasieres tienen más relleno que el viejo colchón de la abuela, lástima que no los use.
Una vez que terminé salí al coche y conduje hasta DIVIN y estacioné a unos cuantos pasos cuando...
-Dame las llaves del auto ¡Y QUE NI SE TE OCURRA GRITAR!
Recordé que en uno de esos programas en la Tv apoyaban a defenderse ante un atraco,no era tan dificil, era como preparar un pastel "sólo tenías que romper un par de huevos"
«¡Vamos Anne tú puedes!» , debo recordar no volver a obedecer a mi subconsciente, apenas hice un esfuerzo por levantar mi pierna el rufián maloliente me golpeó y me quitó las llaves del auto, me arrojó al suelo, entonces comencé a temblar y suplicar por mi vida al sentir un arma apuntándome justo en la cabeza. De pronto escuché unos golpes e inmediatamente alguien salió corriendo, fue en ese momento cuando pusieron una mano sobre mi e intentaron ponerme de pie.
-!Por favor, no me lastimes!
-Tranquila, todo esta bien.- Me dijo mientras me devolvía las llaves del auto.
¡Wow! que voz tan seductora, era un joven guapísimo, sus ojos eran un tono verde muy peculiar, su piel entre blanca y canela, y su hermoso cabello castaño brillando ante la luz del sol, no pude ver más ni decir nada más que un frío y seco "GRACIAS", él me ayudó a levantarme y me acompañó hasta la entrada del restaurante, y después se marchó, él hombre de mis sueños.
-Anne Cariño ¿Qué pasó?
-Nada mamá, intentaron asaltarme pero nada grave, estoy bien. Fue un golpe de suerte que algo así pasara ya que tenia un pretexto por lo del labio.
Harris se apresuró para ayudarme. Poco después sentados en la mesa me comentó que al rededor del mundo habían 20 personas con mi enfermedad y la única solución era su propuesta, la rechacé rotundamente apesar que me advirtieron de un posible coma, sin más que decir salí de ahí, pocos pasos más tarde sentí que todo me daba vueltas y mis piernas se debilitaban «Aaayud...» pude pronunciar y entonces un sudor frío me recorría y todo mi alrededor se desvaneció...


#3

MIÉRCOLES 9 DE SEPTIEMBRE

Los párpados estaban tan pesados y traía la boca muy seca, conectado a mi muchísimos aparatos ¡Que estorbo!

-Hola, vaya hasta que por fin la bella durmiente despertó

¿¡Qué?!, ¿Será posible? sí, si era el guapísimo joven que me ayudó en el atraco

-Y tú...¿Eres?.- Apenas podía hablar.

-Déjame ir por el médico, aunque a juzgar por tu ceño fruncido yo creo que estas mucho mejor

Tras un par de amargos segundos...

-¿Anne?...Preciosa ¿Cómo te sientes?.-Preguntó Harris

-No es para tanto, solo fue un pequeño desmayo

-Me alegra que me recuerdes bien, tu mamá vendrá pronto, la envié a descansar ella nunca se iba...

-¡Ha! Hablas como si llevara años así

-Casi 4 meses cariño

-¡¿Qué?! Debe ser una broma como que ¡4 meses! Apenas hoy por la mañana fuimos con mamá a tu consultorio, luego los encontré en DIVIN ¿Lo recuerdas?

-Vaya, es bueno que aún tengas conciencia de los últimos acontecimientos, pero eso querida fue el 25 de mayo, hoy es 9 de septiembre.

-Genial, 4 meses dormida, he batido mi propio récord.

-Anne intenté advertirte de eso pero fuiste terca te dije que...

-Sí, si ya sé, apenas pasaron 20 segundos y BLOOM anneplaquetas al ataque
¿no?

Harris se sonrió y seguido añadió

-An, además reprobaste el semestre

-¡Ahh! Descuida, el semestre lo veía reprobado antes del coma...

Era buen pretexto para decir que por ello reprobé el semestre, más no por las notas en matemática avanzada, ni por las faltas en física, me da igual, odiaba arquitecura de todos modos pero mis padres insistieron. Siempre quise ser escritora , pero nadie vio futuro para mi en ello. ¡Qué babosada! utilizaba papel y lápiz para horrendos cálculos en vez de hacer lo que a mi realmente me apasiona. Juro que si salgo viva de todo esto, la única regla en mi vida será la del mes.

-¡Hija! Al fin mi amor, no sabes lo preocupados que estuvimos todo este tiempo.- Dijo mamá mientras entraba a la habitación con mi padre.

-¿!Qué hace él aquí?!

-Anne solo vine a ver como estabas...

-¡No lo quiero ver FUERA!

-Anne, hija es tu padre por favor

-No mamá, padre no es el que engendra, sino el que cría, y yo estuve sola. Él nunca estuvo para mi, ahora que estoy muriendo dice tener conciencia. ¡Haz que se vaya!
Mi padre no tuvo más opción que salir acompañado por Harris

-Mami....-Traté de hablar, si tan sólo ella supiera

-An, no debes tratar así a tu padre, él a venido a verte todo este tiempo, no ha faltado ni un solo día mi amor.

-Preferiría no hablar del tema, apenas este lista para hablar de esto lo haremos ¿si?

-Como desees pequeña.

-En serio no puedo creer que haya estado todo este tiempo aquí, sentí como si tan solo han pasado minutos

-Si, realmente nos preocupaste y mucho, por cierto, ¿Ya te fijaste en el interno?
Al momento que mi madre me preguntó, entró Harris con el guapo muchacho a su lado, él parecía ignorarme por completo, Harris necesitaba hablar a solas con mi madre y eso me permitió a mi estar a solas con el chico.

-Así que eres interno.- Le dije pero...¡¿Qué estúpida forma de iniciar la conversación?!

-Si, así es.- Respondió frío y tajante

-¿Te comieron la lengua los ratones acaso?.- «A ese quesito lo devora cualquiera», Demonios, esto iba de mal en peor, ya apareció mi subconsciente.

-Pues no, no podemos tratar mucho con los pacientes.

-¡Que absurdo! Bueno como quieras, pensé que conversando un poco hasta me preguntarías el nombre.

El guapo muchacho se sonrió, era la sonrisa más perfecta que haya visto, su dentadura era ¡tan blanca!, sus labios tan rojos y carnosos que...

-No hace falta que hablemos para saberlo

-¿Y tú como sabes?¿Acaso has preguntado por mí?

-Tu historial clínico

¡Ohhh! Rayos, que idiota. Ahí estaba yo tratando de coquetear con el príncipe azul y para él yo no pasaba de caperucita roja.

Por mi que se vaya al demonio, patético engreido, sabe que es sensual y lo aprovecha.

-Ahh

-¿Cómo te sientes?

-Bien

-¿Tienes hambre?

-No

-Estudia arquitectura ¿No es así?

-Aha.- ¡Hey! ¿Cómo sabía eso?, eso obviamente no aparece en el historial clínico. Creo que si estuvo preguntando por mi después de todo.

-¿Acaso te comieron la lengua los ratones?.- preguntó con una sonrisa pícara de medio lado.

-¿Te crees divertido? ¿Por qué no vas a empatizar con alguna interna?Digo...ya que con los CLIENTES no es permitido...

-De hecho, son PACIENTES, no te molestó más, ya me voy porque alguien más quiere verte

¡AY POR DIOS! ¿Dije clientes?, un aplauso Anne que gran COJU...

-¿Se puede?, sólo venía a conversar, soy tu padre y sabes que puedes contar conmigo para lo que necesites...

-¡Quiero que ese vaya de inmediato!

-¿Porqué eres tan agresiva, dime Ana ¿Porqué me tratas así?

-Por millonecima vez soy ANNE no ANA! Y no me venga con lecciones de moral porque usted menos que nadie es el indicado para dármelas. Ya ni siquiera recuerda mi nombre, siendo que fue usted mismo el que me llamó así. Pensé que al inicio yo le importaba al menos un poco, su vida fue el dinero y las putas nada más.

-¡Ahora te quejas de mi dinero! ¿Porqué lo aceptabas entonces?, recibias el dinero y hasta el auto lo tomaste con gusto, pero ni eso cuidaste bien, ¡Lo chocaste! seguramente porque sabías que tu padre cubriría los gastos ¿no es así?

Es verdad, choqué el auto nuevo luego de verlo con otra mujer en su oficina, sentí como mi pecho se partía en dos y mis piernas se rehusaban a sostenerme por más tiempo, tuve que huir del lugar, él no me puede culpar por ello, de todas formas jamás se lo dije a mi mamá para no causarle tanto dolor, decidí guardarlo todo para mí.

-Váyase

-¿Quieres que me vaya? Del hospital...o de tu ¡vida! Así como tú ya saliste de la mía...

No soporté más, comencé a llorar de una manera incontrolable. Tenía lágrimas suficientes para abastecer un océano entero, aún así me sentía seca por dentro, seco mi corazón, seca mi alma, impotente mi cuerpo. Imagino que un abrazo paterno me hubiese calmado, pero la ironía radica que en ese preciso momento lo paterno me destruía las entrañas.

-No debí venir, si no te importa mi dinero pues paga tú el hospital.

-¡LARGO!.-Grite con los ojos cerrados y mis manos cubriéndome todo el rostro. En eso mi padre salió de la habitación y el interno entró una vez más, dulcemente se disculpó por haberme dejado a solas con mi padre, bueno él no sabía nada, no lo culpo, pero quería estar sola, completamente sola, a pesar de que conocerlo me daría mucho gusto, pero ese definitivamente no era el momento.

-¡LARGO TÚ TAMBIÉN!

-Lo siento, creo que no debí dejarte sola, de verdad no sabía lo siento mucho.

-Ya te puedes retirar

-Si necesitas llorar, no te contengas por mí, sólo déjame quedarme cerca

-ADIOS

Él se acercó a mi, limpió mis lágrimas y acarició mis mejillas, recogió mi cabello en coleta y la soltó muy suavemente sobre mi hombro derecho. Él era encantador, era muy dulce pero atrevido al mismo tiempo. Él era una extraña mezcla entre sensualidad, encanto ,pasión y ternura.

-Las lágrimas no te hacen menos fuerte, solo demuestran que eres humana, frágil y con el alma expuesta a un sentimiento.- Me dijo

Sus palabras me tranquilizaron bastante, aún sentía dolor en el fondo de mi pecho pero siento que él al estar tan cerca de mi, con su perfume y sus hermosos ojos verdes, consiguieron que mis penas resbalaran de mi mente poco a poco.

-Tienes...Tienes un cabello precioso, déjame presentarme mi nombre es Diego Alcazar

Hasta su nombre es de un galán de telenovela, es divino, no puedo mirarlo directamente a los ojos porque los tengo todo hinchados, pero muero por poder hacerlo. Este hombre me gusta, nada mejor que un guapísimo futuro médico, que encima de todo, tengo la impresión que es ideal, no para un rato como otros lo han sido, él...él simplmente luce diferente...