_Aliinee_
Rango7 Nivel 32 (1846 ptos) | Autor novel
#1

Sentada en la acera frente a la antigua casa de Mike se fuma un cigarrillo, preguntándose como ha llegado hasta allí.El humo azulado asciende en espirales velándole la cara mientras la ceniza cae mecánicamente sobre su falda.Tiene los ojos enrojecidos y el maquillaje estropeado,la melena revuelta, los hombros hundidos por el peso de las promesas incumplidas,un suspiro en los labios y una lágrima que tiembla esperando la caída del orgullo.El cielo se tiñe de púrpura y la nostalgia llega con el recuerdo de atardeceres similares en esa misma acera.Entonces la ventana del 4 tenía una fotografía vuelta en el cristal y sí estuviera abierta un retazo de cortina deslucida asomaría por el alféizar.Una sonrisa rota asoma a sus labios,pero se desvanece,tenue como el rastro de los recuerdos difuminados en una memoria que sólo quiere olvidar.El cigarrillo se ha consumido,igual que sus ganas de seguir allí y al levantarse las cenizas que caen son el último testigo de su presencia cuando sus tacones doblan la esquina de la calle Sagasta.Ella es sólo un reflejo del efecto de la soledad, un retrato a contraluz.

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72
_Aliinee_
Rango7 Nivel 32
hace casi 5 años

escritor_3058 Muuchas graciias :)

grey_NCR
Rango7 Nivel 32
hace casi 5 años

Aline es precioso, me encanta de verdad, mucha sueerte

_Aliinee_
Rango7 Nivel 32
hace casi 5 años

Aii muchisimas gracias Noee, igualmenteee !! 😘😘😘

_Aliinee_
Rango7 Nivel 32
hace casi 5 años

Escritor_3263 Hahahahahaha graciias :)

_Aliinee_
Rango7 Nivel 32
hace casi 5 años

Leticia_MS Muchas muchas gracias :)

Pach_III
Rango6 Nivel 28
hace casi 5 años

Me alegro mucho de que hayas decidido escribir algo tan imperfectamente perfecto. Que tengas mucha suerte 💞💞

_Aliinee_
Rango7 Nivel 32
hace casi 5 años

Pach_lll Muchas gracias, y lo mismo digo !! Muaac

Montse
Rango4 Nivel 18
hace casi 5 años

Me atrapa la lectura de esta historia. Hay incógnitas que el lector descubrirá en próximas entregas pero has de tener cuidado de que todo encaje. Por ejemplo, en la 1ª parte ella está mal, fuma frente a la casa de su ex y luego va a un local donde solían cantar y tocar el piano y que además es el escenario de un crimen (posiblemente de su ex). Dice que quiere huir del pasado, entonces, me pregunto ¿por qué va allí?

_Aliinee_
Rango7 Nivel 32
hace casi 5 años

Ella quiere volver de alguna manera a como estaba antes de que 'eso' pasara, no quiere exactamente recrearse en su dolor si no recuperar esa felicidad que tenía junto a Mike, y ppr

_Aliinee_
Rango7 Nivel 32
hace casi 5 años

Y por eso comete el error de volver al Estrella 47. Te agradezco el consejo y que hayas leído la historia con tanta atención y me alegra mucho que te haya gustado.

LuuchooColla
Rango6 Nivel 28
hace casi 5 años

Escribís hermoso. Siento que sos mi inspiración para escribir :)

_Aliinee_
Rango7 Nivel 32
hace casi 5 años

@LuuchooColla Muchisímas gracias. Es muy bonito y significa mucho para mi que me digas algo así. Intentaré seguir en la misma línea :')

Nero
Rango2 Nivel 6
hace casi 5 años

Muy bien, un buen comienzo. Seguiré la historia con atención y mucha ilusión. Animo.

girandosinfin
Rango6 Nivel 25
hace más de 4 años

Me encanta cómo escribis. Mucha precisión y claridad en todo lo que describís. Besos!


#2

La noche se extiende por las calles de Madrid, colándose entre las sombras temblorosas que proyectan las farolas y deteniéndose a las puertas de los bares de copas, que vierten haces de luz y sonido hacia la quietud del exterior. Los años no perdonan y el Estrella 47 esta mas vacío y silencioso que de costumbre, así que decide entrar, casi como un suspiro y, acodada en la barra, pide una copa. El espejo tras el mostrador le devuelve entre las botellas una imagen triste, apenas un eco de lo que fue. En un rincón se mantiene el pequeño escenario, olvidado en la penumbra, una silla en el centro y frente a ella un micrófono, atrayéndola sin remedio. No es consciente de si misma cuando, copa en mano, avanza entre las mesas y los rostros anónimos hacia el lugar donde en algún momento para el mundo solo existió ella. La canción toma forma en su memoria en un inglés oxidado por desuso y su pecho sube y baja al ritmo que dicta el recuerdo de los acordes de Mike, se aferra al micrófono con ambas manos dejandose llevar con los ojos cerrados y empieza a cantar, la voz dulce y ronca, impregnada de nostalgia. 'Killing me softly with his words, killing me softly...' Con cada nota el Estrella 47 se transforma, hasta quedar exactamente igual que esa maldita noche. Recuerda que las luces brillantes arrancaban reflejos de su vestido de lentejuelas, y que Mike con traje burdeos le sonreía sentado al piano, pero sobre todo recuerda esa sensación de angustia que le atenazaba la garganta. Revive el dolor que sintió al comprobar que no se equivocaba. Un tiro resuena en su mente y la devuelve a la realidad. Abre los ojos bruscamente. El local esta en silencio, hechizado, y nadie repara en el hombre que , discretamente se ha abierto paso entre la gente hasta situarse al pie la escalera del escenario. Nadie excepto ella. El miedo centellea en sus ojos, la copa resbala entre sus dedos y cae al suelo, estallándo en mil pedazos. Llena de rabia empuja la silla contra el hombre que se situaba ya casi a su lado y echa a correr hacia la puerta trasera, mientras una sola palabra resuena en su mente: huir, huir, huir... Sabe que por mucho que corra nunca podrá escapar de los recuerdos, y mucho menos de aquel que pretende hacer realidad sus peores pesadillas, aquel a quien creía desaparecido y olvidado para siempre, pero pese a todo lo intenta, por todas las veces en que se dio por vencida, por Mike, por su memoria. Siente que el pecho le va a estallar y la garganta le sabe a sangre, mientras, los pasos se acercan cada vez más, y ella se encuentra al borde del abismo, entonces un taxi aparece de la nada y se detiene justo a su lado. No lo duda ni un segundo y se sube, susurra una dirección entre dientes, y se recuesta en el asiento trasero cerrando los ojos. No repara en el guiño de luces que dirige el coche hacia el hombre que, en la acera , esboza una sonrisa torcida. En unos minutos el taxi se detiene frente a un edificio antiguo y maltratado por el paso de los años, y ella, tras asegurarse de que la calle esta desierta, se despide. El conductor la observa hasta que su silueta desaparece por el portal, y se dice que es una lástima, una mujer así no merece el sufrimiento que le espera.
Tarda poco en empaquetar todas sus pertenencias, gracias a que son mas bien escasas y a que en definitiva, ya esta acostumbrada a tenerlo todo preparado para irse en cualquier momento. Un fajo de papeles, algo de ropa, zapatos, una cartera de piel con dinero, una gabardina y fotos viejas componen todo de lo que es incapaz de desprenderse, y lo guarda cuidadosamente en una maleta de cuero oscuro. Se asoma a la ventana para comprobar que nadie la espera en la calle y, echando un ultimo vistazo a la pequeña habitacion se despide una vez más del que ha sido su hogar esos pasados meses, sin nostalgia, confiando en la próxima vez todo saldrá mejor. Deja sobre la cama el dinero en pago del mes, junto con las llaves, y sale a la calle, donde la brisa nocturna le provoca un escalofrío, haciendo que se arrebuje en la gabardina de paño pasada de moda. Apenas ha dado dos pasos cuando siente junto a la sien la presión helada del cañón de una pistola, y las palabras que siguen taladran su mente y destrozan toda esperanza: - Siempre te gustó el drama, ¿eh princesa?- Es su maldita voz, inconfundible pese al tiempo. La maleta resbala de sus manos y se abre al chocar contra el suelo, desparramándose el contenido por la acera. Ella cae de rodillas: - Oh, Valeria...- susurra el hombre, mientras le hace una caricia en la mejilla. Una luz que amenazaba con fundirse se apaga al fin, y los deja a solas, y tan solo los sollozos de Val rasgan la noche.

grey_NCR
Rango7 Nivel 32
hace casi 5 años

Sin palabras, me has dejado con la intriga eh, necesito saber más. 💕

Alatriste
Rango4 Nivel 17
hace casi 5 años

Me gusta, si tienes un rato y te apetece pásate por la mía y si te gusta me echas una mano que estoy muy al límite.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace casi 5 años

No me había dado cuenta la otra vez: local y protagonista avanzan en decadencia.

Nero
Rango2 Nivel 6
hace casi 5 años

Ya estoy atrapado por tu relato y continuaré con mi lectura hasta ver su desenlace. Muy bien


#3

6 meses antes...
¿Valeria de Paz?- pregunta una azafata de aspecto joven, y recorre con la mirada la sala hasta que repara en mí, que me he levantado dando un respingo- acompáñeme por favor- añade al verme, dedicándome una sonrisa. La sigo por un pasillo lleno de despachos de oficina estrictamente marcados con cartelitos que indican quien pasa su tiempo allí, y tras unos minutos la azafata se detiene frente a una puerta acristalada donde esta escrito en trazos gruesos: Sr. Zuloaga, director y crítico musical, y llama con dos golpes secos. A continuación una voz áspera habla desde dentro, y la mujer me invita a pasar con un gesto de la mano. El corazón me late a toda prisa, e inconscientemente me retuerzo el bajo del vestido mientras me sitúo frente a la mesa del director, presidida por el señor Zuloaga y varios de sus colegas, que estudian mis movimientos en un silencio escrutador. Marco tres pulsos mentalmente y empiezo a cantar, sin detenerme hasta que llego a la última nota, tras la cual siento todas las miradas fijas en mí. Me gustaría explicarles lo mucho que me ha costado llegar hasta aquí, todo que he cosido por una cantidad mísera de dinero y las horas extra que mi padre y mi hermano han trabajado en la mina para poder pagar el viaje desde mi pueblecito de León, y que toda mi ilusión se reduce a esos escasos minutos de música. Pero se acabó, la suerte está echada. El señor Zuloaga me estudia de arriba a abajo, empezando por los zapatos viejos y ascendiendo por mi vestido de los domingos, algo descolorido por los lavados, para terminar clavando su mirada en la inquietud de mis ojos. El jurado intercambia unos cuantos susurros y, finalmente, el señor Zuloaga toma la palabra. ' No es lo que buscamos', leo en sus labios. 'No es lo que buscamos' 'No es...' ' Que buscamos...' Diferentes versiones de la frase resuenan en mi mente, y yo me quedo como atontada, sin poder asimilar todavía que todo en lo que había puesto mis esperanzas se desmorona. Tartamudeo un débil gracias, y salgo de la sala, donde la misma azafata de antes me espera para acompañarme hasta la calle. Bajo las escaleras y me detengo en el último escalón, donde me quedo sentada. Intento alejar de mi mente la imagen de mi padre despidiéndome en la estación, agitando la mano tras la ventanilla con su mono azul y la cara surcada de arrugas teñida de hollín, y la última frase de mi hermano en un susurro cuando desperté aquella mañana: 'Tu puedes mi niña...' No es cierto, pienso, y rompo a llorar. Un hombre de unos 30 años, al que reconozco como miembro del jurado, se ha sentado a mi lado. Me pregunta por mi edad con voz tranquila, y tras unos segundos contesto que tengo 19 años, a lo que enarca las cejas y asiente para sí. - El señor Zuloaga no tiene criterio- resopla- hacía años que no escuchaba una voz como la tuya-. Me tiende un pañuelo y después me ofrece un cigarrillo, encendiéndolo tras colocarlo entre mis labios, y yo le dejo hacer , aún demasiado sorprendida para rechazarlo. Extiende su mano hacia mí: - Julio Márquez- dice con voz grave, - Valeria- murmuro estrechándola. Entre calada y calada le cuento mis penas y le hablo de mi pueblecito entre las montañas, y él me invita a una copa en un bar cercano, donde hablamos durante horas hasta que se hace de noche y yo digo que tengo que volver a la pensión, que mañana salgo temprano en el tren, que se me hace tarde... Me acompaña hasta el edificio y en la escalera nos besamos como dos idiotas a la luz de las farolas de gas que iluminan la calle, aprieta mis manos entre las suyas y animado por las copas de más se ofrece a patrocinarme, y me pide que no me marche al día siguiente. No se si son sus ojos verdes o el trazo firme de sus labios, pero la voz no me tiembla cuando acepto.
Apenas un mes después, tras dos semanas de actuaciones en Madrid, nos casamos por lo civil sin más presencia que la del juez, un hombre entrado en años que no parece demasiado convencido de lo que hace, y yo me repito una y otra vez que esto no es la locura por la que mi padre me ha retirado la palabra, que ahora todo irá mejor, que Julio me quiere, que de verdad estoy enamorada. Tras la boda compramos una tarta en la pastelería más cercana y Julio conduce hasta las afueras de Madrid donde, desde un lugar elevado, se ve toda la ciudad oscura e iluminada por mil puntos de luz. Descorcha una botella de Champán para acompañar a la tarta que comemos sentados sobre el capó del coche, Julio me rodea la cintura con el brazo, y me invade el deseo de detener el tiempo en ese preciso instante.
Los problemas empiezan poco después.

Manzana
Rango1 Nivel 0
hace casi 5 años

Me encanta, estoy deseando leer la siguiente parte :)

grey_NCR
Rango7 Nivel 32
hace casi 5 años

Me encanta! La historia ha dado un giro impresionante, tengo muchisimas ganas de saber como continúa. Muy bueno Aline, sigue asi 💕

_Aliinee_
Rango7 Nivel 32
hace casi 5 años

Manzana eres amor 😂😂😂😂

_Aliinee_
Rango7 Nivel 32
hace casi 5 años

Gracias Noe, espero que la siguiente parte te guste también 😘😘

Nero
Rango2 Nivel 6
hace casi 5 años

Me gusta mucho esta faceta tuya de escritora y estoy esperando la siguiente parte. Muy bien.


#4

VALERIA
Me despierto con la frente empapada en sudor. A mi lado, Julio duerme plácidamente, con la respiración pausada y el gesto tranquilo, como siempre. Intentando molestar lo menos posible aparto las sábanas para levantarme y me dirijo al salón, donde me siento el alféizar de la ventana, entre las macetas de geranios y violetas. Frente a mí, las copas de los árboles del Retiro se recortan contra el cielo nocturno, iluminadas por el tinte espectral de la luna, solo mecidas por una brisa lenta que las hacer suspirar. Supongo que serán los nervios o el cansancio de las actuaciones y las fiestas lo que me quita el sueño, la poca costumbre de acostarme tarde, los Martini y los Fortuna, el verme disfrazada de lo que no soy. Por Dios, una cantante de éxito, dice Julio con los ojos brillantes tras el espectáculo en cualquier famoso bar de Madrid, se te rifan Valeria, dice, y me muerdo la lengua para no contestarle que ojalá no gastara todo lo que ganamos en alcohol y fiestas. Cada vez bebe más y se me hace casi imposible estar en casa mucho tiempo, ni siquiera las actuaciones significan momentos de felicidad, todo son sospechas y supuestas mentiras, y me saca amantes de todas partes. Parece mentira que en apenas unos meses los celos lo hallan cambiado tanto. Es como si una rafága de realidad hubiera hecho caer la venda con la que, nada más conocerme, Julio tapó mis ojos, como si el éxito arrollador hubiera desgastado el brillo de la que creía la vida de mis sueños, y la última opción que me queda es dejarme arrastrar hacia donde quiera que termine todo esto, con el único deseo de no perderme por el camino, de poder reconocerme cada mañana ante el espejo.
Así pasan las noches, y los días amanecen con la almohada manchada de sueños y de lápiz de labios, mientras, la vida se desliza vertiginosamente por las esquinas, y el tic-tac del reloj desgrana los minutos tediosamente, y yo espero al siguiente espectáculo, o a que algo detenga el mecanismo en que me veo envuelta cada vez que dan las 12.
Por suerte o por desgracia, mis deseos se cumplen transcurridos 2 meses desde mi llegada a Madrid.

Nero
Rango2 Nivel 6
hace casi 5 años

Muy bien otra vez. Esta parte me gusta y leeré la siguiente enseguida. Sigue así.

Nero
Rango2 Nivel 6
hace casi 5 años

Parte a parte se va desarrollando una historia cambiante, sorprendente y hasta poética. Leamos y veremos como transcurre hasta el fin... o no. Muy bien


#5

ETHAN
El hecho de que Julio Márquez ( y todo lo que su nombre conlleva) se cruzara en mi camino selló mi destino y cambió mi vida para siempre.
Serví durante un par de años en el ejército alemán, he sido pianista de cierto éxito en Berlín, he vivido de noche más de lo que hubiera deseado, he hablado de lo que no debía, y he tenido que marcharme de Alemania para conservar esta mísera vida.
Ahora me consumo en un piso desierto de la calle Sagasta, en Madrid. Ni siquiera el piano de cola, que languidece en un ángulo oscuro del salón, consigue arrancar una gota de luz a un alma ennegrecida por la soledad y la rabia, a un alma entregada a los negocios más bajos y sucios que se vende muy cara, o por lo menos lo suficiente para comprar todo el alcohol necesario para no pensar.
El día en que Julio Márquez, traje oscuro y gemelos dorados, llama a mi puerta, llevo un par de horas sobrio. Estoy tentado de no abrir, pero el hecho de que tengo que comer para vivir me empuja a invitarle a pasar, y nos sentamos en las 2 únicas sillas decentes que hay en toda la casa. Parece incómodo y cuando ya creo que se marchará sin decir nada, toma la palabra.
-Si no me equivoco, usted es Ethan Arens
-Está en lo cierto, señor...
-Márquez, Julio Márquez- dice extendiendo su mano hacia mí- me pregunto si será cierto todo lo que he escuchado sobre usted.
-Me apuesto lo que quiera a que es su curiosidad lo que le ha traído hasta aquí pero... Dejémonos de formalismos. ¿Dónde, cómo, cuándo?- marco una pausa y continuo- y sobre todo, ¿quién?
Consigo el efecto deseado y el hombre se queda lívido. Deja caer la mano, que continuaba esperando a que yo estrechara, en el regazo. La mayoría de los que acuden a mí no tienen la menor idea de lo que supone acabar con la vida de alguien, ni siquiera han meditado bien sobre los riesgos de contratar a un asesino a sueldo, y este punto es crucial, ya que solo unos pocos deciden continuar. Recorre el salón con la mirada hasta que, reparando en el piano, veo que sus ojos se iluminan con un brillo de locura, y pese a que no comprendo que se le pasa por la cabeza, sé que seguirá.
- Veo que es usted pianista. Quizá pueda servirme para algo más. El dónde, cómo y cuándo es cosa suya. Ella se llama Valeria. Es mi mujer.

JULIO
Ya en la calle me tomo unos segundos para reflexionar, cosa que, al no encontrarle ningún resultado positivo, no hago muy a menudo. Le he dado dado a Arens el suficiente dinero para que efectúe su transformación, en el plazo de una semana debe estar irreconocible. Comprará ropa nueva, afinará y desempolvará el piano, recuperará el repertorio de piezas y arreglará la casa para que parezca la de un afamado pianista alemán al que he contratado por y para mi preciosa Valeria. También debe construirse un pasado, ella es muy preguntona, y lo querrá saber todo. Confío en que juntos tendrán éxito, incluso me parece ver ya los carteles anunciando al maravilloso dúo del momento, Valeria apoyada en el piano y mi nuevo amigo junto a ella. Mantendré el espectáculo el tiempo suficiente para ganar unos millones y después le daré la orden, para que acabe con todo. No estoy loco, ni tampoco soy un borracho, como dice ella, se que estoy haciendo lo correcto. Todo es culpa suya, de sus 19 años, de su sonrisa encantadora y de su piel, de su voz preciosa. Después de todo, acabando con su vida le haré un favor, porque desde hace tiempo Valeria ya no es feliz. Lo he notado en sus ausencias, en sus labios muertos de frío cuando me besa, y en que sus ojos verdes son las puertas de un mundo que está fuera de mi alcance. Sí, en una semana traeré aquí a Val. Lo haré, porque la quiero.

Nero
Rango2 Nivel 6
hace casi 5 años

Que malote el Juio Msrquez. Menudo bicho. A ver como sigue. Animo


#6

VALERIA
Estoy de pie, con los ojos vendados, en medio de lo que supongo que es el salón de una casa situada a pocos minutos en coche del Retiro. Julio me ha traído hasta aquí, me ha dicho que es una sorpresa, y pese a que le he pedido mil veces que me la desvele, solo se ha reído y me ha dado largas. Tras unos segundos alguien empieza a tocar el piano, arrancando de las teclas una melodía desgarradora que se cuela hasta lo más profundo de mi memoria, despertando recuerdos aplastados por el peso de los años. Tengo la sensación de caminar descalza sobre la arena, de soplar las velas de una tarta de cumpleaños, de bailar al filo de un barranco, y de precipitarme lentamente a un vacío eterno. Poco a poco la melodía va muriendo, hasta que se apaga por completo. Julio me retira la venda de los ojos. Cuando mis pupilas se acostumbran a la claridad, le veo, de espaldas a mí, aún sentado frente al piano, y pese a que no hace falta me prometo a mi misma que no olvidaré nunca la manera en que, por primera vez, me mira a los ojos. Dice que se llama Mike. Acierto a murmurar que soy Valeria, y asiento cuando Julio me pregunta que si me gustaría que a partir de ahora él me acompañara al piano en mis actuaciones. No se da cuenta de que yo, que acabo de conocerle, haría cualquier cosa por pasar 10 minutos a su lado, que daría lo que fuera solo porque tocara otra vez para mí.
Me enamoro de Mike casi sin querer. Empapo mis canciones de sus silencios atormentados, fantaseo con los misterios que esconde la tristeza de sus manos, y me guardo las miradas que me dirije cuando cree que estoy distraída, para las noches en que me ahogo en soledad. Julio está cegado por el éxito del espectáculo. No comprende que me pasa, no siente en mis labios los besos de Mike. Tampoco yo veo más allá de la siguiente actuación, así que soy incapaz de imaginar lo que me aguarda esta misma noche, en el Estrella 47.

MIKE
Valeria me ha devuelto la vida. Me agarro a su existencia como a un clavo ardiendo, exprimo su compañía para quedarme con un poco de ella cada vez que me dice que tiene que marcharse y un día, cuando la despido desde la ventana, me doy cuenta de que la quiero, y por más que me repito que solo es una más, que dentro de poco yo mismo tendré que matarla, cada vez me alejo más de la persona en la que me había convertido. Una noche, mientras esperamos a que empiece la actuación, la beso, y comprendo que jamás podré acabar con su vida, solo un loco sería capaz de destrozar la razón de su existencia.
Los días pasan, y tras 40 actuaciones, Julio Márquez da la orden. Por suerte, he tenido tiempo de prepararlo todo cuidadosamente, será esta misma noche, en el Estrella 47.

VALERIA
Mike y yo estamos en la parte trasera del Estrella 47. Me abraza con fuerza y me mira fijamente a los ojos, algo no va bien.
-Val, escúchame, si algo se tuerce esta noche, ve al Cine Palafox, en la calle Luchana. Busca en la taquilla número 12, aquí tienes la llave. Julio es peligroso, Valeria. Prométeme que irás, lo harás, ¿verdad?
-Mike, ¿a que te refieres...?- se me quiebra la voz. No sé que pasa, soy incapaz de articular una sola palabra. El camarero, inconsciente de la dureza del momento, nos avisa de que empieza la función. Me duele demasiado la impotencia de Mike al sentirse incapaz de arrancar la promesa de mis labios, así que lo hago.
-Iré- susurro y, soltándome de su mano, salgo al escenario.

MIKE
Valeria está preciosa bañada en la luz de los focos. Se que con lo que voy a hacer probablemente nos destroce cualquier futuro juntos, pero es la única forma de liberarla, de liberarnos. El momento del solo de piano se acerca, y siento el frío del metal del pistola con cada latido de mi corazón. Ella me mira en silencio, invitándome a continuar. Por supuesto, no lo hago. Me pongo en pie y saco el revólver, le dirijo una última mirada suplicándole perdón, y disparo.

Nero
Rango2 Nivel 6
hace casi 5 años

Impresionante. Me he quedado sin palabras. Muy bien


#7

VALERIA
Sin poder asimilarlo, veo como la sangre empapa la camisa de Julio. En medio del escándalo, Mike me grita que corra, y así lo hago. Nadie me sigue, así que vuelo hasta la casa del Retiro y tras ponerme la misma ropa con la que llegué a Madrid, guardo todo lo que puedo en la maleta, incluyendo todo el dinero que encuentro, y salgo por el sótano. Hago noche en una pensión de mala muerte en la que nadie me reconoce, y al día siguiente me meto en la primera sesión del Palafox, a la salida, abro la taquilla número 12. Encuentro un billete de tren a Barcelona con fecha hoy mismo dentro de una hora, documentación falsa y una dirección escrita apresuradamente. No entiendo nada, salvo que no puedo quedarme aquí. La noticia de la muerte de Julio me acecha en cada quiosco, junto con fotografías acusatorias de Mike, y mi propia mente no cesa de recordar detalles de la noche anterior. Algo me dice que no está muerto, así que decido marcharme. Subo al tren sin que nadie me reconozca y tras acomodarme en un compartimento antes vacío me despido de Madrid, una ciudad fantasma envuelta en la bruma de la madrugada.

Nero
Rango2 Nivel 6
hace casi 5 años

El final ya... que el malote de Julio Márquez me tiene preocupado. Y el pobre Mike que pasaría con el. Desde la impaciente espera del seguro final de este interesante relato.

_Aliinee_
Rango7 Nivel 32
hace casi 5 años

CLARO que si, el siguiente capitulo ya es el desenlace !!!!


#8

JULIO
-¿Pensabas que había muerto? Mi pobre e ilusa Valeria, no has cambiado nada- digo, sin dejar de acariciarle la mejilla- los médicos ahora se venden caros, ¿sabes? ,pero el dinero que genera tu voz todo lo puede, y yo preferí mantenerme en la sombra. Mi pequeña Valeria, ¿porqué me traicionaste? Hieren de muerte a tu marido y tu escapas, ¿que clase de... amor es ese, eh? Gracias a mí cumplise tus sueños, y así me lo pagas- marco una pausa y, agarrando del brazo a Valeria la pongo en pie- este es un lugar muy desagradable para hablar, ¿no crees? Iremos a otro sitio, hay tantas cosas que todavía no sabes...
-Julio porfavor... La maleta...- dice Valeria con la voz temblorosa, pero la obligo a caminar.
-Oh, Val, no te preocupes,en el lugar adonde vas no la necesitarás para nada- contesto, sarcástico.
VALERIA
Julio me arrastra por unas escaleras abajo hasta arrojarme al suelo frío y húmedo de un sótano, iluminado por una bombilla que pende del techo emitiendo un zumbido que solo acrecienta mi ansiedad. He esperado este momento desde el primer segundo en que aquella noche puse un pie fuera del Estrella 47, y aún así me resisto a asimilar que voy a morir.
-Valeria, se que siempre te gustaron las historias, así que te contaré una, pero solo tenemos dos personajes... - de pronto la puerta se abre, interrumpiéndole y entra Mike, totalmente deshecho, empujado por un hombre que le sujeta las manos a la espalda, y tras dar dos pasos cae al suelo, Julio hace una seña con la mano y el otro se retira- Oh, aquí está el tercero, podemos comenzar entonces.
Mi primer impulso es correr hacia él, pero Julio me sujeta de los brazos. Tiene la piel cubierta de moratones, y parece que hace meses que no ve la luz del sol, se me parte el alma solo de pensar en lo que Julio ha sido capaz de hacerle. Levanta la cabeza con dificultad y susurra mi nombre, es demasiado para mí y grito, pataleo, lucho por liberarme, pero Julio me da una bofetada y el labio empieza a sangrarme.
- Escucharéis mi historia, en silencio.
"Un día una voz prodigiosa llega a Madrid, pobre como las ratas, pero tiene la suerte de que un rico patrocinador la descubre. Se casan poco después, locamente enamorados, pero la felicidad dura poco, y cuando las cosas se tuercen, él decide acabar con su sufrimiento. Ahí es cuando entra en juego Ethan, o Mike, si lo preferís, un pianista venido a menos que ahora se dedica a asesinar por cuatro perras, al que se le abre el cielo cuando el marido contrata sus servicios. Pero oh, desgracia, él se enamora perdidamente de ella, que por supuesto le corresponde, y juntos deciden acabar con la vida del marido. Este logra sobrevivir, y pese a que ella consigue escapar, al otro le atrapa cuando van a reunirse en Barcelona. ¿Fin de la historia?"
La cabeza me da vueltas, Mike no puede ser un asesino. Supongo que dos personas hechas pedazos no pueden tratar de arreglarse la una a la otra, supongo que con el tiempo seremos capaces de perdonarnos. Su última mirada, suplicándome perdón, me persigue, y entiendo que pese a todo no puedo vivir sin él.
Entonces hago lo que ninguno de ellos se esperaba.
MIKE
Valeria clava el tacón en el muslo de Julio que, sorprendido por el dolor deja caer la pistola.
Debe acabar con todo esto. Se que no quiere hacerlo, pero es la única salida.
Dispara contra el pecho de Julio, una, dos, tres, cuatro veces.
Él se desploma en el suelo, con los ojos vidriosos y una mueca a medio camino de la sonrisa queda congelada en su cara. Las manos le tiemblan, y se le nubla la vista. Logro ponerme en pie, y agarrándome a la pared llego hasta ella.
- Ya está todo Valeria- murmuro, abrazándola- empezaremos de nuevo, en otro lugar, en otro país, con otros nombres si hace falta, ya está todo. Te he echado tanto de menos...
Ella solo sonríe, a través de las lágrimas.
Mi destino siempre estuvo escrito en su nombre, y en esta vida, en otra, con otro nombre, otra sonrisa, siempre será ella la razón por la que me vencí a mismo, la razón que me hizo volver a amar una vida a la que ella, y solo ella, dio sentido.

Nero
Rango2 Nivel 6
hace más de 4 años

Que bonito.....y color in colorado el cuento se ha acabado. Me ha gustado mucho. Muy bien. Esto es solo el primero de tus relatos y esperamos tener pronto el siguiente.

escritor_3088
Rango1 Nivel 0
hace más de 4 años

Ya te dije que no me gusta el final, pero la historia esta muy bien asi que muchisima suerte

_Aliinee_
Rango7 Nivel 32
hace más de 4 años

Intentaré que te guste para la próxima !! Gracias Gonza :)

David_Casado
Rango10 Nivel 49
hace más de 4 años

Hasta ahora no había leído nada tuyo y acabo de toparme con esta historia que publicaste hace meses. Te he descubierto gracias a tu comentario en otro relato de un escritor al que ambos seguimos. Reparo mi error y te felicito @_Aliinee_

_Aliinee_
Rango7 Nivel 32
hace más de 4 años

@David_Casado Muchas gracias, tanto por el interés en la historia (que espero te haya gustado) como por tu comentario !!