JanciBogar
Rango3 Nivel 11 (105 ptos) | Cuentacuentos freelance
#1
    Partes:
  • #2

Los separan algo más de dos metros de frío y sucio suelo. No obstante, desde aquí puede sentir la calidez de su espalda. La nota en las yemas de los dedos, que se cierran en puño como un reflejo. La puede percibir con sus labios, que se estremecen ante la tibia sensación. Hasta con la nariz, que se abre inspirando hondo para apropiarse del dulce perfume que emana del frágil cuerpo desnudo del que lo separan algo más de dos metros. Sí, su olor también lo alcanza a través del helor de esta habitación de paredes sucias y desangeladas. Ahí, sentado en el borde de la cama, que permanece cerrada como guardando una promesa, su mirada se queda prendida en el bamboleo de los bucles caoba y en los cadenciosos movimientos de María.

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#2

¡Hace tanto tiempo que no están tan cerca uno del otro! Parece que fue ayer cuando eligieron caminos divergentes. Aunque le da pereza pensar qué habrá hecho María con su vida durante los últimos veinte años. ¿Es pereza o miedo a asomarse a un abismo? Abandona ese pensamiento y su atención vuelve al cuerpo de María. Lo atrae el lunar que siempre ha marcado el centro geográfico de ese cuerpo. Siente cómo su boca recuerda haberlo besado más de una vez. Su sabor, con los ligeros aromas a almizcle de la piel de María. Su textura suave de diminuta prominencia.
No sabe si seguir escudriñando lunar arriba o lunar abajo. Hacia el norte magnético o hacia el sur hipnótico de María. No importa. Esa elección deja de tener importancia porque María se ha girado ligeramente hacia un lado. Su figura se perfila contra la luz del cuarto de baño que hay al fondo de la habitación. Por un momento reaparecen ante sus ojos antiguos elementos de deseo que se actualizan en un segundo. Ese deseo que ha mantenido larvado durante demasiado tiempo. El perfil de María, trazado a base de sinuosas curvas, ejerce un instantáneo efecto paralizante. Parece que su corazón ha dejado de palpitar, defendiéndose de que María lo pueda oír desde esos algo más de dos metros que los separan. Veinte años reducidos a algo más de dos metros en un solo segundo.

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