v1rginious
Rango7 Nivel 30 (1499 ptos) | Autor novel
#1

Sus piernas dejaron de sostenerle y cayó de rodillas. La lluvia golpeaba su cara haciendo que la sangre se difuminara. De lo más profundo de su mente empezó a emerger una palabra: VENGANZA, pero ni siquiera tenía fuerzas para ello. No podría defenderse si volvían a golpearla. Estaba tan cansada, tan sedienta, casi al borde del colapso. Bajó la mirada y observó sus manos como si tratara de encontrar una solución en ellas. El cielo gris y los árboles, cuyas hojas semisecas se mecían a escasos metros de ella, apenas parecían reales. Cuánto hubiera dado por que fuesen parte de una simulación, mas el frío le calaba los huesos y la mantenía sujeta a su evidente destino: moriría. El frágil aspecto que tenía, su corta edad o lo bella que había sido hasta hace poco no detendrían a sus atacantes. Pudo sentir su odio en cada puñetazo y podía sentirlo ahora en cada latido mientras la rodeaban formando una estrella de seis puntas. Sus filosas armas indicaban que el momento había llegado. Se encomendó a un dios olvidado, le quitó el seguro a la granada que tenía en las manos y cerró los ojos con fuerza.

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Nombredemes
Rango12 Nivel 56
hace alrededor de 4 años

Sentí impotencia. Odio que golpeen a las mujeres (ojo, si son inocentes).

diana_dolea
Rango6 Nivel 26
hace alrededor de 4 años

¡He amado esta primera parte! Tiene mucha fuerza.

PhoebeCaulfield
Rango11 Nivel 51
hace alrededor de 4 años

He visto que en este momento estas fuera de los 500 primeros por muy poco, por eso me animé a leerte, y una vez me doy cuenta de la injusticia de las listas, de clasificarnos, inevitablemente siempre queda fuera quien debería estar dentro. Tu texto me ha llegado, espero sinceramente que mi voto y alguno más te ayuden a remontar, te lo mereces sin duda. Un saludo y suerte :-)

v1rginious
Rango7 Nivel 30
hace alrededor de 4 años

@PhoebeCaulfield, muchas gracias. Actualmente estoy dentro y espero quedarme ahí. Es cierto e inevitable que clasifiquen los más populares o las personas que recurren al odiado spam y esto no necesariamente refleja su talento. Aunque no clasifique, continuaré con la historia y estoy orgullosa de lo que he logrado. Muchas gracias nuevamente y crucemos los dedos! n.n


#2

Nueve y veintitrés de la mañana. Lia abre pausadamente los ojos. Sale de la cama casi arrastrándose y se dirige al baño. Le cuesta mantenerse de pie. Le zumba la cabeza como si se la hubieran martillado por horas. Se lava la cara con abundante agua y bosteza. El espejo le devuelve una imagen que reconoce como suya, aunque hubiese preferido no hacerlo. El cabello castaño descuidado le llega a los hombros y sus ojos negros casi pasan desapercibidos sobre sus profundas ojeras. Sin embargo, sus labios se ven distintos. Tal vez lucen más resecos o tal vez vez lucen más finos. Sacude la cabeza y se dirige a la cocina en busca de comida. Abre el refrigerador, se decide por jamón y prepara un emparedado mientras espera a que esté listo el café. Tras unos minutos, se lo sirve y, cuando va a tomar un poco de azúcar, se topa con un frasco de miel y trozos de panal. Un nudo se forma en su estómago y las manos le tiemblan. La taza de café cae al suelo. No grita, no chilla, apenas respira. Se mantiene inmóvil ante la escena.

"Miedo número dos: Tripofobia". Se le eriza la piel cuando siente un hálito fresco en la nuca. Un escalofrío le recorre el brazo izquierdo y se le forma un nudo en la garganta. En medio de su desconcierto, ve una silueta femenina alejarse en dirección a la puerta principal. La sigue. Su instinto le dice que conoce a la dueña de la sombra. Grita, pero esta no se detiene. Corre tras ella hasta que se topa con la luz solar. Sus ojos arden. Se ve obligada a cerrarlos y cae de rodillas cuando el aire caliente llega a sus pulmones. Respirar duele. Siente como si estuviese en un horno en medio del desierto o como si ella fuese el horno.

Una camioneta pasa cerca a la vereda. Ve rostros con mucha tela y gruesas gafas. Le cuesta pensar. Ya no puede contener más la respiración. Mueve los brazos frenéticamente hasta que la camioneta se detiene. Su cara se descompone cuando uno de los hombres se coloca frente a ella. Tiene tres piernas. Aspira os otros cinco bajan de un salto y se arrancan las ropas. La chica se lleva una mano a la boca en un intento por contener las arcadas y evitar gritar. No tienen piel. Poseen, más bien, lo que parecen ser escamas en formas de panales que les cubren todo el cuerpo. Brillan. El sol solo hace enfocar ese amarillo dorado que sale de sus cuerpos.

Hace alrededor de 4 años

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Jinova
Rango8 Nivel 39
hace alrededor de 4 años

Encantador trabajo !


#3

—No tengo mucho dinero y lo sabes.
—No es suficiente —sentencia.
—Lo he perdido casi todo —sus ojos se tornan llorosos—. Solo tengo a Farrel. No lo pienso perder.
—Mmm... Motivación. Me gusta —hace una pausa—, pero me temo que el amor y altruismo que demuestras por tu hermano no es suficiente. ¿Qué me dijiste que tenía?
—Síndrome de Lupeuch.
—Una enfermedad incurable —se examina las uñas—. Pobrecito. Cuánto lo siento.
—¡No lo sientes! —la muchacha se abalanza sobre él.
—¡Compórtese, señorita! —se acomoda el traje—. Si sigue así, lo lamento, pero no podrá ser parte del programa.
—Víctor, por favor...

Ambos se pierden en la mirada del otro. Treinta y tres segundos. Es más que suficiente para que él recuerde todos los momentos que pasaron juntos. Mejores amigos de la infancia, mismo colegio, mismo edificio. Sus madres eran amigas, sus padres eran socios: estaban casi predestinados a estar juntos. Él estaba secretamente enamorado de la dulce y tierna Lia. Hoy, ocho años después, todo había cambiado.

—En nombre de nuestra amistad...
—Mira, Lia —se acerca a su rostro hasta que solo unos centímetros los separan—, estoy arriesgando mucho al tratar de meterte al programa por mi cuenta. Ustedes no nos buscan; nosotros los encontramos.
—Pero les pagan.
—Esto no es un juego.
—Nunca dije que lo fuera.
—¿Tienes idea de cuánto estoy arriesgando por ti?
—Pues, no lo suficiente si no puedes salvar a mi hermano.
—Tu hermano va a morir de todas formas. Sus pulmones colapsarán, luego seguirán su estómago, sus riñones, su hígado. Se quedará sin órganos y morirá como todas las víctimas del Lupeuch.
—Puedo pagar por un tratamiento.
—Que solo alargará su sufrimiento. No hay cura. Mientras antes lo aceptes, mejor.
—Víctor...

Esta vez, él cierra los ojos. No puede resistirse a la profundidad de su mirada.
«Ella está tan desesperada como ustedes. Lo necesita tanto como tú».

—¿Sabes cuáles son los riesgos?
—¿Del programa?

Él mueve ligeramente la cabeza mientras se muerde el labio inferior.

—Si mueres en la simulación, mueres en la vida real.
—Hemos mejorado ese aspecto —la corrige.
—¿De qué hablas?
—Que ya no es un riesgo.
—Entonces es muy sencillo.
—Por supuesto que no. Mira, te haremos pruebas. En todas vas a morir, pero no lo sabrás. Se te borrará la memoria y se te introducirán recuerdos falsos. Es así como funciona.
—¿Qué tipo de pruebas?
—Tus miedos. Será una distinta por cada uno.
—¿Cuándo termina?
—Nunca lo hace.
—¿No dijiste que tenía que morir en todas las pruebas?
—Sí.
—Los miedos no son infinitos. Si las pruebas se basan en los miedos, debe haber un número establecido de pruebas. No puedo morir indefinidamente. Debe haber un final.
—Sí.
—Entonces, hay un final.
—Lia
—Hay un final —insiste.

El hombre de traje cierra los ojos.
«Que decepcionante, solo es una niñita llorona»
«Es más de lo que esperamos. Podemos trabajar con ella»

—Cuando terminen las pruebas, quedarás vacía. No sentirás nada, no recordarás nada, no serás nada.
—No entiendo.
—Lia, la razón por la que no quiero que entres al programa es porque quiero protegerte.
—Protegerme —repite.
—Van a jugar con tu mente. Se van a apoderar de tus recuerdos, intentarán descifrar tus emociones y se divertirán tratando de predecir tu comportamiento. ¿Es eso lo que quieres?
—Solo quiero salvar a mi hermano.
—Ya te dije que no puedes hacerlo.
—¿Recuerdas cuando dijeron que el cáncer no tenía cura? ¿Recuerdas que hasta hace poco miles de personas morían víctimas del sida? Le daré calidad de vida hasta que desarrollen una cura.
—¿Estás escuchándote? No hay una cura. Acabas de admitirlo, pero sigues aferrándote a la idea de que puedes salvarlo.
—Solo necesito intentarlo.
—No podrás.
—Son tres billones de dólares. ¿Dónde más puedo conseguir tanto dinero? Es más que suficiente para administrarle sedantes, anti inflamatorios, todo lo que necesite. Lo mantendré conectado a un tubo si eso lo mantiene con vida. Congelaré su cerebro, no me importa, pero no debe morir. ¿Entiendes? ¡No puede morir!
—Lia
—¡Tú lo diseñaste! ¡Tú creaste el programa! Tú debes...

Rompe en llanto. El síndrome de Lupeuch es degradante. Es como si la enfermedad te consumiera lentamente. Te hace sufrir tanto que lo último que deseas es seguir viviendo, pero ella quiere que Nicolás viva. Quiere que su hermano pequeño conserve un poco de la humanidad que su generación quiere destruir.

Víctor la abraza. Le parece curioso que la muchacha de diecinueve años pueda quebrarse como una cría y, aún así, seguir mostrándose fuerte. Es una luchadora. Ha hecho todo lo que pudo por su familia. Emily, la menor de los tres, murió hace dos años a causa de una enfermedad cuyo tratamiento era costoso. Tal vez demasiado costoso para Lia. «La dictadura de los ricos» había oído una vez. Sus padres murieron trabajando en las plantas nucleares de la región. Y aquí está la hija mayor. Viva, luchando por algo que ni siquiera es seguro y demostrando que está dispuesta a dejar de existir con tal de salvar a su hermano.

«No hay algo peor que la muerte»
«Por supuesto que sí: el limbo. ¿Crees en dios?»

—Víctor —la muchacha levanta los hinchados ojos.
—Dime —le acaricia la cabeza.
—Quiero ser parte de La caja de los sueños.
—Una vez dentro, no podré sacarte.
—Lo harás. Encontrarás la manera de mantenerme a salvo. Tú eres el creador. Tú diseñaste el programa.

«No, Lia. Yo soy dios.»

Hace alrededor de 4 años

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Ranacien
Rango9 Nivel 41
hace alrededor de 4 años

Muy interesante!!!! Ya quiero continuarla!!!! Suerte en la siguiente etapa.

Ren
Rango9 Nivel 40
hace alrededor de 4 años

el es dios??, crei que alli iba - no , Lia. Yo no soy Dios.- Dios es con mayuscula colega. Buena narracion y estilo ojala puedas continuarla.

GusJara
Rango9 Nivel 44
hace alrededor de 4 años

Muy buena historia, lamento no haberla leído antes! Espero que puedas continuarla, éxitos!


#4

¿De qué están hechos los sueños? Podrían estar hechos de lo mismo que los arcoiris: un poco de sol y un poco de lluvia. Tal vez por eso son la perfecta mezcla de nuestros mayores deseos y nuestros peores miedos. Dicen que yacen en el subconsciente, en alguna parte sobre la que no ejercemos ningún control. ¿Qué sería de nosotros si pudiéramos controlar nuestros sueños? Tal vez nada, pero a alguien se le ocurrió usar la fase REM para crear una pequeña realidad paralela. Aquella simple fantasía se convirtió en un experimento que, a pesar de los desperfectos, permitió que las personas olvidaran lo que sucedía en su moribundo planeta.

«Soñar es tan simple como cerrar los ojos».
«A veces ni siquiera necesitas cerrarlos para soñar».

El creador se llama Víctor. Es un joven de veintitrés años que tenía dieciocho cuando lo ideó. Era un prodigio en la escuela, pero también estaba deseoso de escapar de su miseria. Todos lo estaban. Una vez que las guerras acabaron con los campos y el hambre azotó hasta al más rico, los talentos jóvenes fueron reclutados para inventar una cura.

Su madre falleció mientras dormía. No lograron darle un informe completo con resultados satisfactorios, pero supo que se fue sin dolor. Para un adolescente de quince años, no fue alivio suficiente. Su madre era también su padre y su amiga. Pasó muchas noches llorándola, lamentándose por no haberse despedido. Luego, empezó a soñarla y, eventualmente, a rediseñarla. En su mente era eterna, perfecta y, de alguna manera, real.

«La muerte es un factor de la vida, pero no es el último si consigues inmortalizarte.»

Al pensar mucho tiempo en su madre, logró que sus sueños fuesen continuos. Se levantaba, iba a la escuela, hacía sus cosas y, cuando volvía a dormir, ella aparecía. Un día fue consciente de que estaba en un sueño y trató de cambiar el panorama. Imaginó un planeta más sano, un sol menos dañino y plantas más resistentes. Imaginó el mundo que hace mucho se había ido. Y, cuando volvió a dormir, el mundo de sus sueños seguía siendo igual de verde.

Cuando cumplió dieciséis, fue reclutado junto a dos jóvenes de su promoción. Sus brillantes notas y excelente comportamiento le abrieron las puertas a lo más alto a lo que alguien podía aspirar: el programa. Los llevaron a la zona de adiestramiento y les dieron todas las comodidades que podían (ropa limpia, agua potable, pequeños campos verdes, aire fresco y comida balanceada) con la esperanza de que desarrollaran una cura. Dentro del complejo habían cientos de jóvenes y adultos tratando de idear algo que salvaría a todos. De no lograrlo, su generación podría ser la última.

El primer día, se les dio un recorrido completo por las instalaciones a los tres recién llegados. Había un área de experimentos químicos, otra de patrones nucleares, así como muchas más de mutación, supervivencia, desarrollo de nuevas enfermedades, de nuevas vacunas, de inmunidad a ciertas enfermedades, de formación de astronautas, de robótica, de cocina con exiguos ingredientes, entre muchas otras. Era como si todos estuviesen realmente desesperados por encontrar algo que aliviara la situación en la que el mundo se encontraba. Se les pidió a los recién llegados que eligieran un área al cual se dedicarían. Víctor no tenía la menor idea de a qué dedicarse.

Decidió elegir la de clasificación de desechos. Básicamente tenía que separar la basura inorgánica que era dañina para el ambiente y necesaria para los genios de la química y física. Le dijeron que solo estaría un tiempo en esa área, ya que su coeficiente demostraba que tenía mejores habilidades que clasificar basura. Él aceptó y, tras la primera noche, se dio cuenta de que tenían razón.

No supo cómo se dieron cuenta, pero, cuando despertó a media noche, un gran grupo de hombres con trajes especiales lo estaban rodeando y se daban órdenes entre sí. Lo llevaron a una sala especial, le colocaron unos tubos diminutos debajo de la piel y lo interrogaron. Él les contó todo. Les habló de la muerte de su madre, de sus sueños, lo que sucedía, la continuidad que tenían y dejó que exploraran sus recuerdos. Lo conectaron a máquinas especiales y lo obligaron a dormir. Lo obligaron a diseñar sueños. Cometió un error. Y es que, de tanto vivir en ellos, perdió la noción de lo real y lo ficticio. Fue así como nació La caja de los sueños.

DinoraLind
Rango7 Nivel 31
hace casi 4 años

¡Te dejo mi voto! Toda la suerte.

rosa_garciapalacio
Rango11 Nivel 50
hace casi 4 años

¡Mala cosa estar en la cuerda floja!
Animo compañera!
Te dejo mi latido, lo mereces!

osgonso
Rango11 Nivel 54
hace casi 4 años

Es una lástima que al colgar la caja tarde te pierdas el colchón de votos de los falsos MGeadores, porque el relato tiene tan buen gusto como corrección estilística. Un buen trabajo, a ver si hay suerte

SEXYLOVER122
Rango13 Nivel 60
hace casi 4 años

! Excelente relato de acción, vibrante, emocionante y de muy buen gusto narrativo)!...

Nim_17
Rango6 Nivel 26
hace casi 4 años

Vaya, me atrapaste.
Muy bueno quiero seguir leyendo.

Daleeah_Followill
Rango2 Nivel 7
hace casi 4 años

La historia es buenísima, dios, quiero leer más, ¿Se puede? ♡
¡Mucha suerte, mi Chey!
Besos ♡

HJPilgrim
Rango13 Nivel 60
hace casi 4 años

@v1rginious gran trabajo compañera! Tienes mi voto! Todavía hay tiempo para subir y llegar a los primeros puestos! Mucha suerte!

Jinova
Rango8 Nivel 39
hace casi 4 años

Me gusta mucho tu narrativa, sigue así.

Rikrdus
Rango1 Nivel 0
hace casi 4 años

Sigue ASI!!!!Bueno