YCSocarras
Rango12 Nivel 57 (11744 ptos) | Ensayista de éxito
#1

"La Casa del Curioso", así decía el letrero que estaba estampado en la parte de arriba de un viejo edificio de dos pisos, era muy antiguo, se notaba por la madera podrida y húmeda de lo cual estaba hecho.
Alejandro la miraba todos los días cuando pasaba de camino a la escuela, y muy como el nombre de la casa, él era un chico curioso, siempre había querido entrar ahí y saber el por qué del peculiar nombre de aquel edificio. Sin embargo no se atrevía, pues, como buen curioso había investigado, y los rumores de aquella "casa del curioso" no eran del todo agradables.

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AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace casi 4 años

Interesante, espero que entre en la casa y nos cuente qué le pasó en ella.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace casi 4 años

Me encanta el nombre

jorge_olave
Rango9 Nivel 43
hace casi 4 años

Buena historia de terror, espero la proxima parte.


#2

"ahí vive un psicópata", decían algunos, "esa casa está embrujada", comentaban otros, "yo una vez vi entrar a un chico y nunca más salió", eran los comentarios que oía decir Alejandro en su vecindario, nadie se acercaba a esa casa, que decían también que alguna vez fue una tienda de cosas místicas y de brujería.
Pero nada de esto saciaba a Alejandro de su curiosidad, él quería saber por cuenta propia la realidad de aquel lugar, él deseaba entrar a aquella casa, quizá por curioso, o era que algo más lo llamaba a entrar.

-A que no entras- lo retó Ricardo, su amigo.
-Sabes que sí quiero- le dijo él haciéndose el valiente.
-Bueno anda, hazlo- los amigos se sentaban todos los días en el parquecito que estaba frente a la casa, la observaban, Alejandro muchas veces había visto figuras, sombras, moverse dentro de la casa, los rumores de que estaba embrujada no lo convencían, él sabía que allí vivía alguien. Sin embargo aunque deseaba entrar, por otro lado, su parte racional, lógica, le decía que no lo hiciera, esa alarma en su cabeza le decía que no era una buena idea, y como un buen niño obediente le hacía caso, hasta que llegó aquel día de octubre, donde Alejandro decidió ser rebelde y no hacerle caso.

PedroWerewolf
Rango10 Nivel 46
hace casi 4 años

"Todos tenemos es vocecita en la cabeza que nos obliga a matar, el truco es saber ahogarla...al la víbora víbora de la mar... Jejeje ya la ahogué"
-Moe Sislac
jajajaja

AngelMagat
Rango18 Nivel 85
hace casi 4 años

Por favor que entre ya jajajajajajjajaj
Lo correcto sería parquecito, y tampoco estaría demás que no usaras tantas veces seguidas el nombre de Alejandro.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace casi 4 años

Tenemos que entrar...


#3

Era noche de brujas, ¡sí, irónico!, Alejandro escogió el peor día del año, si es que pude decirse, para entrar a la casa, pero él no pensaba en eso, decía que no tenía miedo. Esa noche él y sus amigos pasaban por ahí pidiendo el "dulce o truco".
-¡Vamos Ale!, entra y pide- le dijo Ricardo, él dudó.
-Mmm, no lo sé.
-¡Ajá!, ¿no que te morías por entrar?- le dijo el amigo cuestionandolo- ¡anda!, es tu oportunidad.
-Está bien- respondió el niño, tomó aire y sacó el pecho y decidió que ese era el día en que por fin saciaría su curiosidad- si no vuelvo en 10 minutos, ven por mi- le dijo Alejandro al amigo.
-Iré por la policía, ni loco entro.
Alejandro no le respondió, empezaba a tener algo de miedo, pero no quería pasar por cobarde frente a sus amigos, los demás, incluyendo a Ricardo, lo miraban expectante, todos estaban tan asustados, pero no se atrevían a detener a Alejandro.

Él caminó por el pequeño sendero hasta la puerta, adentro todo se veía en calma, había una luz encendida, así que Alejandro se imaginó que debía haber alguien en la casa, tragó saliva y tocó la puerta, "toc, toc", la puerta se abrió sola, como esas puertas automáticas, y rechinó la madera vieja.
-¿Hola?- preguntó- ¡Dulce o truco!- dijo él niño con voz temblorosa, nadie salía a recibirlo, Alejandro dio una última mirada a sus amigos y decidió entrar.

SARACEN
Rango15 Nivel 74
hace casi 4 años

Esta genial!!! Ya quiero ver la continuación. Espero tripas y desmembramiento de cuerpos al final... Estoy mintiendo jajaja enserio esta buena!!! @YorgeCeci_20


#4

Alejandro estaba emocionado y a la vez asustado, se maravilló al ver el interior de la casa, tal y como habían dicho los rumores, era una tienda, o al menos la parte principal, habían cientos de cosas y cacharros, ojos en frascos, aves muertas disecadas colgando del techo, algo que parecía una piel de serpiente, alas de murciélago, símbolos como estrellas y pentagramas y un sin fin de cosas que Alejandro no reconoció.
Avanzó un poco más, curioso de querer explorar más, pero se detuvo en seco cuando una figura humana se apareció frente a él, al otro lado de la habitación.

-¿Hola?- preguntó de nuevo, la figura estaba inmóvil, Alejandro no podía ver su rostro, pero se notaba que era un hombre.
-¿A que has venido?- preguntó aquel hombre con voz profunda.
-Aah... estaba pidiendo el dulce o truco- el hombre avanzó y Alejandro por fin pudo ver su rostro, era un señor de aproximadamente 50 años, muy grande y corpulento, el niño se estremeció de solo verlo, el hombre cargaba un sombrero que tapaba la mitad de su rostro. Se acercó hasta el mostrador de la tienda y le sonrió a Alejandro.
-¿Y no quieres comprar algo?
-N... no- dijo Alejandro dudoso.
-¿Seguro?, tengo de todo, lo que tu desees- trató de convencerlo el viejo, Alejandro empezó a sentir miedo, no sabía que decirle al señor.
-Solo quería... Aah- No sabía que decir.
-Querías ver la casa, ¿no es cierto?- Alejandro abrió los ojos como platos, sorprendido por la audacia del señor, lo había descubierto.
-Si- dijo apenado.
-¡Ah pues! haberlo dicho antes, ¿quieres un recorrido?- dijo y brindo una sonrisa siniestra.
-Si quiero, la verdad, si no es mucha molestia.
-¡Oh no!, mis favoritos son los curiosos- dijo en un susurro casi inaudible, que Alejandro no escuchó.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace casi 4 años

Ya estamos dentro....


#5

El hombre llevó al niño por las habitaciones, cuarto por cuarto Alejandro se daba cuenta que había algo misterioso en ese hombre, y después de unos minutos se dio cuenta de que no sabía en qué parte de la casa estaba, era más grande de lo que parecía por fuera, en su mente, algo le decía que huyera, tenía un al presentimiento, y aunque quiso correr, no supo por dónde.
-Mira, aquí tengo dulces- le dijo el señor, mostrandole una habitación llena de caramelos, Alejandro dudó, pero al final tomó unos cuantos. Luego el viejo lo llevó a una habitación con muchos juguetes.
-¿No te gustaría uno?, puedes curiosear si quieres- el niño empezó a sentirse un poco más relajado y se preguntaba por qué la gente no entraba a esa casa que parecía llena de cosas grandiosas- puedes escoger uno si quieres.
-¿En serio?- preguntó sorprendido.
-Si.
Alejandro no sabía qué escoger, vio una bicicleta, pero pensó que sería muy grande, luego vio un balón y decidió que sería eso.
-Es usted muy amable- le dijo el niño.
-Eso dicen- le respondió el viejo, Alejandro no lo miraba pues le atemorizaban sus ojos. EL viejo siguió llevandolo por los cuartos, uno con animales de peluche, otro lleno con ropa, y así con cosas que atraerían a cualquiera.
-¿Por qué tiene todo esto aquí?- le preguntó.
-¡Qué curioso eres Alejandro!- el niño se sobresaltó, ¿cómo ese hombre sabía su nombre?
-¿Cómo sabe mi nombre?
-¿quieres saber por qué se llama "la casa del curioso"?- le preguntó el hombre, ignorando la pregunta del niño, Alejandro asintió, el hombre no dijo nada y lo condujo hasta otra habitación.
-Yo soy un coleccionista- le dijo y de nuevo asomó esa sonrisa macabra, Alejandro por fin pudo verle la cara con claridad cuando abrió la puerta de la habitación y quedó horrorizado al ver la cara desfigurada de aquel tipo- ¡un coleccionista de curiosos!- dijo riendo de forma macabra, empujó al niño a la habitación y cerró la puerta.

Romahou
Rango18 Nivel 88
hace casi 4 años

Coleccionista de curiosos!!!
Genial.

Creo que podías haber jugado un poco más con la atmósfera en el paseo por la casa para subir el nivel de tensión.


#6

Alejandro quedó en shock, aterrorizado y sin saber que hacer, tocaba la puerta como un desquisiado.
-¡DEJEME SALIIRR!- gritaba- ¡AUXILIOOO!- nadie le respondía, trató de pegar la oreja a la puerta para escuchar al hombre, pero no se oía ni un murmullo. Aterrado miró hacia adentro de la habitación, todo estaba oscuro, la única luz que proporcionaba un leve vistazo al lugar era la de una ventana, el niño se acercó pero no pudo ver nada, era la parte trasera de la casa, nadie lo vería, nadie lo ayudaría.
Alejandro temblaba como hoja al viento, hacía muchísimo frío en el lugar, trató de buscar un interruptor en la pared, pero le fue inútil y tropezó con algo, quizá una mesa, él no lo sabía.
Caminó hasta el centro de la habitación y sintió que algo colgaba del techo, miró lentamente hacia arriba con miedo de encontrarse algo espantoso, pero no, solo era el cable de un bombillo que colgaba del techo. Alejandro lo jaló y enseguida se iluminó tenuemente la habitación.

Alejandro miró con horror y asco la escena que tenía en frente, había casi una docena de vitrinas, pero lo que horrorizó a Alejandro fue el contenido.

"el curioso Jack", decía en una, "el curioso Homero", decía en la otra y así en cada una de las vitrinas con las cabezas de niños, niñas, hombres y mujeres "curiosos". Alejandro no pudo gritar, quería vomitar, quería morirse, pero no así, no ahí, corrió desesperado hacia la puerta de nuevo, las manos le temblaban, se lamentó entonces por haber sido tan curioso, por haber deseado entrar ahí, golpeó la puerta con fuerza, y no supo si fue un milagro o solo suerte, pero la puerta se abrió.

El niño salió corriendo, confundido no sabía por donde ir, trató de volver guiándose por las habitaciones que había visto antes, pero ya no estaban, habían más puertas, todas cerradas, tenía mucho miedo de abrirlas y encontrarse con aquel siniestro y diabólico hombre, sabía que si lo encontraba era el fin.
Alejandro corrió y corrió, por un sin fin de laberintos, "¿que tan grande es esta casa?, ¡no, no! no más curiosidad, solo debo salir de aquí", pensaba el niño, sintió que avanzó por la casa durante un siglo, pero al fin logró ver las escaleras que daban a la planta baja, si pensárselo dos veces salió corriendo, casi se cae al intentar bajar de prisa, el corazón quería salirse de su pecho, estaba agitado y agotado, pero la adrenalina lo impulsaba, era de vida o muerte.
Alejandro logró llegar a la puerta, pero se le heló la sangre y una corriente invadió su columna vertebral cuando se dio cuenta de que aquel hombre estaba detrás de él.
"¿Dónde están mis amigos?", pensó, ya había pasado mucho tiempo y nadie venía por él, el hombre lo miraba, parecía disfrutar ver su desesperación al tratar de abrir la puerta, todos sus esfuerzos parecían inútiles, Alejandro sudaba, con todas sus fuerzas trataba desesperadamente de abrir la puerta
-¡AUXILOO!- gritó, mientras el hombre se acercaba lentamente a su presa.

Alejandro966
Rango9 Nivel 44
hace casi 4 años

Ahhh no me dejes así con tanta curiosidad jajaja

YCSocarras
Rango12 Nivel 57
hace casi 4 años

@Alejandro966 jajaja esa es la idea, que el lector se imagine qué le habra pasado, se habra escapado? lo atrapo?