Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50 (6422 ptos) | Artista reconocido

Guillaume ya estaba en pie a las once de la mañana. La resaca le martilleaba la cabeza sin piedad. Arrastró sus pies hasta el baño del fondo, la puerta del cuarto de Hades estaba abierta, y las toallas aún mojadas se desperdigaban por el suelo hasta la habitación; se agachó no sin esfuerzo para recogerlas. Cuando se levantó se tuvo que agarrar la cabeza para que no se le desintegrara, y allí los vio, desnudos, tendidos los dos, tan perfectos entre los pliegues de aquella tumba negra. Hades pasaba un brazo por debajo de la cabeza de Manish, que estaba acurrucada en su pecho. Las curvas de su cuerpo destacaban con blancura impoluta entre el revoltijo de sábanas negras, el cuerpo delgado y fibroso de Hades custodiaba su tesoro con la delicadeza con la que lo haría un soplo de aire; el pelo negro le velaba la cara y le hacía parecer una figura peligrosa sin rostro que en cualquier momento se podía levantar, coger una lanza, y atravesarte el pecho sin que te diera tiempo siquiera a fijarte un instante más en la perfección que antes descansaba entre sus brazos.

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Benny
Rango7 Nivel 32
hace más de 4 años

Gran comienzo, me gustaría seguir leyendo más :)

Mente_divergente
Rango8 Nivel 39
hace más de 4 años

Describes muy bien, quiero seguir leyendo esta historia ;)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Describes de cine =)


#2

En verdad eran una pareja extraña, sus roles cambiaban constantemente, y viéndolos así… cualquiera diría que llevaban una eternidad juntos. Se obligó a apartar los ojos de ella… aunque era una de las cosas más difíciles que había tenido que hacer en mucho tiempo… Aquella chica, físicamente tan normal, bastaba que te hablase una vez para que fuera imposible volver a ignorarla; cuanto más te hablaba… más bella te parecía, y el pelo rizado ya no era solo pelo rizado, era pelo rafaelita, negro, largo… y su delgadez ya no era tal, sus delicadas curvas te parecían maravillosas, y su piel, tan blanca, hacía que la desearas como si se tratara de una antigua princesa, que nadie antes que tú había podido tocar en su torre de marfil. Aún no había conseguido sostenerle la mirada más que unos instantes, cada vez que la miraba se empezaba a sentir insignificante… sin embargo no deseaba otra cosa, porque esos pequeños instantes en los que aguantaba sentía que no tenía que tener miedo, si ella estaba tan segura de todo, ¿porqué había que tener miedo?
Decidió darse una ducha en el otro baño para no molestarles y luego prepararles un desayuno, pero cuando llegó a la nevera vio que no había nada para hacer algo decente, así que cogió algo de dinero y fue a comprar. Cuando se consiguieron levantar, alrededor de la una y media del medio día o cosa así, ya estaba terminando de untar el brioche, levemente tostado, había preparado café, un té especial para la resaca y un bol de cereales para cada uno. Hades estaba encantado con el francés, y no paraba de decir que haría un buen hombre de él. Manish le agradecía el desayuno mientras se comía la tercera tostada de brioche y se limpiaba la confitura de frambuesa de la comisura de los labios.
-Esta confitura es increíble en serio.
-Tú que tienes mucha hambre.
-No, te lo digo en serio.
-En Francia yo compraba una que ¿la daba mil vueltas? a esta.
-"Le daba"; pues la próxima vez que te vayas de mochilero, llévatela, harás muy feliz a la gente.
El francés se encontraba a gusto con ellos, en realidad nunca se le había visto incómodo, pero podía apreciar que estaba más relajado, y él y Hades casi parecían ya amigos de toda la vida; de nuevo se alegró de haberlo recogido, una persona tan positiva le llenaba de energía, y de nuevo se lamentó de que a veces le costara tanto establecer relaciones con la gente… aunque estaba segura de que si todos fueran como Guillaume, no tendría ese problema.
-Bon, ¿y qué vamos a hacer hoy?
-Yo he quedado, y no estaré libre hasta las seis y media; pero arreglaré lo del coche –según lo decía se levantaba y recogía los cacharros sucios- para que podamos entregarlo más tarde.
-Entonces nosotros iremos al polígono a buscar las ventanas a ver si hay suerte, porque si no, me van a costar un pico; cogeremos también el resto de cosas que necesitamos e iremos limpiando el piso.
-¿Y la pintura?
-De eso me encargo yo –gritó Hades desde su cuarto.
-Pongámonos en marcha entonces.
Recogieron los platos sucios y se fueron a asear, ahora estaban todos en el salón cogiendo los bolsos, las llaves, el monedero… el timbre sonó, Hades se estaba lavando los dientes.
-¡Hades!
-Abre tú –Guillaume obedeció y fue a abrir la puerta, dio paso a una muchacha de pelo corto y castaño, con cara de muñeca de porcelana y cuerpo menudo.
-¡Hola!, yo soy Guillaume.
-¡Oh, hola! –estaba claro que la chiquita no esperaba a nadie.
-Yo soy Manish.
-Yo me llamo Penélope –el nombre era más grande que ella- ¿y Hades?
-Ahora sale… ¡oh!, aquí está, nosotros nos vamos; llama si no puedes solucionar lo del coche.
-No te preocupes –contestó cuando acabó de besar a la muchacha, los ojos de Guillaume en seguida se desplazaron escandalizados hacia ella.
No habían llegado ni al rellano de la entrada cuando el pelirrojo desembuchó todo lo que le pasaba por la cabeza mientras ella sonreía esperando a que acabara; cuántas veces se había tenido que enfrentar a aquella escena.
-Pero… ¿por qué besa a esa chica?, ¿no eres tú su novia?, ¿no te molesta? ¡Sois muy raros!, ¿en serio no te molesta?

Hace más de 4 años

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Omiros
Rango6 Nivel 27
hace más de 4 años

Buena historia, Gala.

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

los diálogos destilan la frescura de los propios personajes, es genial cuando añades acotaciones que refuerzan la escena, al estilo de: "-Yo me llamo Penélope –el nombre era más grande que ella- ¿y Hades? Por otro lado foto y título del capítulo son inquietantes. ¿De dónde viene el nombre de Manish? Me gusta!

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace más de 4 años

A mi personalmente es que me gustan los diálogos sin acotaciones e intento poner las menos posibles, porque creo que dificultan la captación de las ideas de los diálogos. Además también creo que mejor definir a los personajes por lo que dicen que no sólo por una mera descripción que se queda muy fría. Lo intento hacer en la medida de lo posible, pero es difícil, la verdad, espero que con el tiempo gane soltura. El nombre de Hades ya lo explicaré más adelante, y respecto al nombre de Manish lo escuché en una película y me gustó, aunque se cambiará el nombre en un futuro (como proceso de trasmutación) aún no sé a cual :S

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Ok. me gustan las acotaciones que contextualizan o lanzan punto de vista del autor ...Lo de Hades lo cité por ser copy del diálogo, ... Glups, lo del proceso de transmutación promete ... una cosa está clara: no deja indiferente . Seguiremos leyendo ;) Sígue así, forjando estilo.


#3

-Guillaume, saliste para buscar experiencias ¿no?, no es lógico que te escandalices por esto, en el mundo hay distintas formas de hacer las cosas.
-Ya pero…
-Yo también me follé al camarero anoche.
-¿Qué te follaste al camarero?, ¿cuándo?
-Aún no habías caído –río, a la vez que abría el coche y se montaba en él.
-Entonces… ¿tenéis una especie de pacto?
-No somos pareja Guillaume.
-¿Entonces qué sois?
-¿Por qué hay necesidad de ser algo?
-¿Entonces no sois nada?
-En realidad lo somos todo –su turbación le provocó otra sonrisa - somos hermanos, somos amigos, somos amantes, somos compañeros, somos camaradas… Con las posibilidades que tiene la vida, es un desperdicio reducirla a conceptos inútiles ¿no crees?
-¿Pero no te pone celosa verle con otras personas? –la ciudad bullía a su alrededor, había un atasco en un semáforo por un conductor nobel que no era capaz de salir, la gente pitaba con insistencia, como si eso fuera a solucionar el problema.
-¿Por qué tendría que ponerme celosa?
-Hombre, supongo que le querrás ¿no?, ¿o tampoco? –ella no pudo evitar la risa, sabía que la situación era difícil de entender, y más cuando siempre estaba la duda del idioma, de no saber si el problema era que tu simplemente no entendías la situación.
-Dos personas que se respetan, se admiran y confían la una en la otra… no concibo que sientan celos.
-No todo el mundo puede decir eso.
-¿Tú eres celoso?
-No… pero tampoco se me ha presentado la ocasión. Os he visto esta mañana, abrazados, y parecía que…
-… ¿llevábamos toda la vida juntos? Y es así –por fin se atrevía a mirarla a los ojos-. Para mí la vida comenzó cuando los conocí a él y al Maestro. Por eso la relación que tengo con él es tan especial, y creo que es una gilipollez reducirla a un estúpido concepto. Odio los conceptos.
-Se ve… pero cómo habéis sido capaces de mantenerla durante tanto tiempo sin que… no sé, surjan enfados y peleas, y… mentiras –ahí estaba su agujero negro.
-Creo que la relación entre dos personas, entre cualquier número de personas, se puede mantener indefinidamente si las dos personas son honestas y consecuentes con sus actos. Si dices conocer a una persona y confiar en ella, luego no tienes derecho a enfadarte porque esa persona haga algo que va implícito en ella, en su carácter. Normalmente, por lo menos en la gente que yo conozco, cuando dos personas establecen una relación sólo tienen en cuenta lo bueno de la otra persona, lo que les gusta, y lo que no les gusta simplemente deciden ignorarlo hasta que le tengan que hacer frente; en la mayoría de las ocasiones cuando eso ocurre no gusta porque resquebraja la imagen ideal que se tiene de la otra persona. ¿Pero se supone que conocías y confiabas en esa persona no?, ¿por qué ese miedo a que se resquebraje?
-Hay que ser sinceros.
-La sinceridad no consiste en no contar mentiras o en decir cuándo has sido infiel, o en ser claro con tus gustos y tus aspiraciones… -la mirada de insistencia para que continuara le permitió seguir sin sentir que estaba hablando demasiado- la sinceridad consiste en mostrarse tal cual somos y ser sinceros con nosotros mismos respecto a lo que sabemos del otro. Hay que ser honestos y honrados con la persona que tenemos delante, pero primero con nosotros mismos.
Sus palabras hicieron que la mirada de Guillaume se perdiera pensativa entre el bullicio de gente, coches y edificios que se desplegaba delante de la luna del coche. El gesto le fue cambiando paulatinamente, sus párpados parecieron perder fuerzas, su gesto positivo se evaporó, y su sonrisa pasó a tener resabios amargos.
-Si yo hubiera pensado así, no habría perdido a Marie; lo hubiéramos dejado antes –le dejó el tiempo que necesitó para expresarse- yo… me habría dado cuenta de que ella era un pez muy grande para aquel estanque, y no habríamos sufrido… tanto. Su ambición siempre estuvo ahí ¿sabes? Y… y ahora que lo pienso, es cierto, ni siquiera era ambición, ella era así, era independiente, lista, inquieta, viva… era una persona que estaba hecha para perseguir la libertad, y yo…
-Ahora no tiene sentido que te culpes por eso, Guillaume.
-Hasta ahora había creído que ella tenía la culpa –aquella mirada fue dura.
-Tampoco tiene sentido que te comas la cabeza con eso, mira, te propongo una cosa… -su mirada de perrito mojado lo decía todo por él-. Saliste de ese pueblo tuyo para buscar experiencias porque necesitabas curarte ¿no? –asintió con un mohín- no estás curado ¿verdad? Y ahora has descubierto que tu herida es más honda de lo que pensabas… tienes el tiempo y la posibilidad perfecta para que aclares tu cabeza durante este viaje; comenzaste a andar porque te sentías solo, pero cuando llegues a casa… sabrás que tienes la posibilidad de vivir rodeado de personas que te aprecian en cualquier parte del mundo. Con todas esas personas que conocerás ya no serás capaz de establecer relaciones viciadas, serás sincero, y cuando vuelvas a casa podrás decir que eres mejor persona de la que se fue…
-… y podré pedirle perdón a Marie…
-… y podrás pedirle perdón a Marie.
-Ella se dará cuenta de que he cambiado –el brillo y la positividad volvieron a salpicar sus pecas; estaban casi llegando, habían desembocado ya en la carretera principal del polígono
-Entonces, ¿te ves con fuerzas para limpiar, francesito?
-¡Sí!, vamos a dejar la casa… ¿cómo se dice, el refrán ese…?
-Como los chorros del oro; es una frase hecha, aprendes rápido ¿eh?
-Se me da bien escuchar y me gusta caminar, por la calle puedes aprender mucho ¿sabes?
-Eso es lo que me gusta de ti…
-… muchas gracias Manish –ya no parecía tener reparos en mirarla a los ojos- no sé cómo lo haces, pero desde que te conozco has ido poniendo mis ideas del revés y…
-… eres curioso y observador, con que te detuvieses a pensar un poco más las pondrías tú mismo patas arriba.
-Soy demasiado impaciente para pensar, por eso salí a buscar experiencias –rió.
-Tampoco es mala idea ¿eh? –la risa cristalina del francés le hizo recordar la delicadeza con la que el Sena empujaba la barca aquella vez que fue a París, la torre Eiffel, firme y engalanada, parecía absorber toda la atención de la ciudad. Tampoco entendía a aquellas personas que se gastaban el dinero en postales.

Hace más de 4 años

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G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Bieeennn! amistad divino tesoro :)

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace alrededor de 3 años

Y estoy de acuerdo contigo @Brando_Ballantine en que a la hora de construir el conocimiento son fundamentales, el problema viene cuando pierdes de vista que son un instrumento para un fin y se convierten en un fin en sí mismo; como tal los conceptos son alienantes y limitan la capacidad de progreso del hombre, que se acaba reduciendo a esos conceptos y olvida que hay que desaprenderlos y repensarlos para poder seguir avanzando.
Guillaume es un pollino francés que viene a aprender la buena vida española, ¡va a cambiar mucho de parecer!! :D


#4

Fueron de almacén en almacén siguiendo las indicaciones de unos y de otros. Se tuvieron que pasar por varios en busca de ventanas que tuvieran la medida adecuada, al final consiguieron cuatro de ocho; eso no le puso contenta del todo, pero tampoco le preocupó demasiado. Tras el periplo de las ventanas, decidieron parar a comer un par de bocadillos en un mesón dentro del mismo polígono y continuar después buscando el resto de enseres; invirtieron la mitad de la tarde en encargar todas las cosas, el colchón se lo llevarían a casa al día siguiente, y los grifos se los instalarían por la mañana, cargaron el fregadero en el coche y lograron comprar unos azulejos y unas baldosas para el baño bastante monos por cuatro duros porque habían sobrado de una obra. Ya de camino al estudio se pasaron por un súper para comprar productos de limpieza, y por una ferretería para coger materiales de restauración. Cuando quisieron llegar a casa eran ya cerca de las cinco y media de la tarde.
Picaron algo de comer sentados a la turca en el suelo, aún había que mandar limpiar los sofás que olían a humedad... hasta que no consiguiese el dinero del coche, no podría hacer mucho más. La cervezas se vaciaban con lentitud al ritmo de la conversación, no habían parado en lo que llevaban de día y aquel porro les supo a gloria precisamente por eso, y porque era el último. El humo salía perezosamente de la boca de Manish mientras hablaba.
-Empezamos por arriba y vamos bajando ¿no?
-Sí, es lo más lógico; menudo día llevamos ¿eh?, pero hemos sacado provecho.
-La verdad es que sí, aunque me ha fastidiado lo de la nevera.
-¡Bah!, por eso no te preocupes, esta noche buscamos algo por Internet ¿No te va a dar pena vender el coche?
-No me importa demasiado, aunque voy a echar de menos conducir, me relaja bastante; a saber cuándo me podré comprar otro coche.
-¿Si no lo vendes, no tienes dinero suficiente para mantenerte aquí?
-Sí, podría mantenerme durante unos meses, pero ese dinero es para otra cosa, ya te contaremos –apagó la chusta y la tiró a la lata de cerveza vacía-. De todas formas, en cuanto tengamos esto un poco apañado, tendré que ir a buscar algún trabajo; hasta que no conozca la ciudad, no me podré mantener de lo mío.
-¿De lo tuyo?
-Sí –cogió el cubo y lo fue a llenar a la bañera, Guillaume le siguió escaleras arriba con la bayeta y el difusor para limpiar el polvo en una mano y el cepillo y el recogedor en otra- impartía clases particulares en la casa de mi Maestro, aún mantengo mi estadística perfecta, ni un solo suspenso. Aparte del dinero de las clases y los cuadros que conseguí vender antes de venir, no tengo nada más… ¡bueno sí!, algún dinerillo de unas actuaciones que hicimos Hades, yo y unos amigos versionando grupos, pero apenas nos llegaba para cubrir gastos, así que… tampoco es mucho.
-¿No piensas seguir estudiando entonces?, al menos te darían una ¿"beca" se dice? no sé si podrás mantenerte en esta ciudad de la pintura...
-No exclusivamente… eso está claro, y no sacaré tanto dinero como en la capital, pero bueno, tengo otras alternativas y tengo claro que hasta que me establezca tendré que currar en algo menos… creativo. Pero sobreviviré, no te preocupes. Respecto a lo de seguir estudiando… nunca dejaré de estudiar, pero no lo haré de forma reglada.
-¿Te refieres a estudiar por tu cuenta? Pero qué más te da, así al menos tendrías alguna carrera.
-¿Y para qué quiero una carrera Guillaume?
-Bueno, tendrás pensado ganarte la vida en un futuro con algo más estable que vender cuadros ¿no? –la escena le provocó la risa, Guillaume haciéndole esas preguntas con la bayeta en la mano no podía recordarle más a su madre… tuvo que parar de barrer por las fuertes carcajadas, que entraban sin permiso- ¿qué tiene tanta gracia?, en serio, es la pregunta más normal del mundo... ya que estudias, qué más da, al menos tienes un futuro asegurado ¿no?
-… no es por eso… ahora mismo te pareces muchísimo a mi madre.
-¿A tu madre?
-Sí, he tenido esta conversación mil veces con ella.
-¿Y la convenciste?
-No la tengo que convencer de nada.
-Claro, tú prefieres robar un Mercedes e irte de casa ¿no?
-A grandes problemas, grandes soluciones Guillaume ¿Tú qué hubieras hecho?

Hace más de 4 años

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#5

-Intentar convencerla de lo que quiero hacer.
-Ir por las buenas.
-Sí… bueno…
-Yo fui por las buenas, ¿qué más hubieras hecho?
-Intentar convencerla de una forma un poco más… agresiva.
-…vale…
-… y, bueno, no me gustaría la idea de chantajear a mi madre pero… Mi madre hubiera cedido ya.
-En mi caso mi madre era el poli malo, respecto a tu madre, claro; respecto a mi padre era el poli bueno.
-¿Llegaste a…?
-¿… chantajearla?, ¡no me seas melodramático!. No me interesa manipularla para que acepte mi decisión cuando, si hago eso, está claro que he renunciado a que la acepte. Si renuncia a aceptar por las buenas, ahí concluye mi conversación, Guillaume. Ya sé todo lo que tengo que saber.
-¿Te piraste sin más entonces?
-No… dejé que lo pensara, mi madre funciona así ¿sabes?, yo hablaba con ella, le decía lo que le tenía que decir, ella me decía lo que creía que tenía que decirme y se acababa la conversación. Cada una por su lado. La siguiente vez que me dirigía la palabra era seguramente con la excusa de alguna tontería, no se volvía a hablar del tema pero, tácitamente, me había dado la razón.
-¿Y qué pasaba si creía que no tenías la razón?
-Fue el caso, y pasó lo que tenía que pasar. Confieso que me pasé de lista, creía que lo pensaría y, como siempre, terminaría dándome la razón… y en el caso de que no lo hiciera, pensé que volvería a tratar de convencerme, y mi trabajo solo consistiría en decirle las palabras adecuadas para no hacerle daño, pero conseguir lo que quería…
-… a veces me das miedo ¿sabes?
-No es tan frío como parece… era algo que llevaba pensando mucho tiempo sí, pero tenía mis razones también ¿sabes? No era un capricho de un día…
-Era un plan Manish…
-Sí era un plan… era un plan de huida, quería irme… pero no quería irme porque sí… llevaba queriendo irme años Guillaume…
-Llevabas queriendo huir años Manish.
-Sí, pero no huí, me fui; no por la puerta grande, o sí, según se mire… pero me fui. Si mi madre hubiera hecho lo que pensé que haría… eso sí que habría sido una huida. Pero no fue así... ¿y sabes qué?, me alegro de que no fuera así, de que fracasara mi plan, porque yo no quería huir, ¡quería irme! Necesitaba que pasara lo que pasó, tener la oportunidad de romper con todo… tarde o temprano hubiera pasado igual, ¿y qué habría hecho entonces?, ¿otro plan genial?
-¿Tanto odias a tu familia? Yo… yo no podría ni pensar lo que me estás diciendo Manish y, no me malinterpretes, no te estoy juzgando, cada uno tiene sus circunstancias, ¿no decía eso el único filósofo decente que habéis tenido en este país?
-No me toques la filosofía francesito… -por eso le gustaba Guillaume, porque sabía tratar a las personas de forma única, se adaptaba a su compañía, y con él la conversación fluía de una forma tan natural que era imposible sentirse "invadido" o a disgusto como solía; él confortaba- no me hagas hablar… ¿qué te hace pensar que los odio?
-¿Por qué si no querrías irte?
-Si los odiara no me habría andado con rodeos, les habría montado el circo y me habría pirado sin más. Intenté hacerlo… "bien", entre comillas.
-...entre muchas comillas, pero bueno, olvidemos eso, ¿por qué querías irte entonces?
-Porque no podíamos coexistir, así de simple.
-En la mayoría de las familias que habitan este nuestro mundo creo que pasa eso exactamente, y salvo unas cuantas que se acaban sacando los ojos… no veo que los hijos se vayan pirado por ahí.
-Me conoces… -rectificó al ver su cara de reticencia- bueno… por lo que has visto de mi sabes que tengo una serie de ideas… pues digamos que esa serie de ideas y sus aspiraciones se veían frenadas por el ambiente de mi casa, y en especial, por cómo son mis padres. Acorde con esas ideas, creo que tengo una serie de derechos y de deberes, y mis padres no solo impedían lo uno, sino también lo otro, y eso para mí es, sencillamente, insostenible como persona, no tiene nada que ver como hija. Como hija… durante años, intenté que al menos funcionara una parte, me daba igual que me controlaran, que me impidieran hacer ciertas cosas, que no me dejaran decidir, si al menos, me dejaban hacer lo que me gustaba, total, tenía que aguantarles igual, al menos de momento...
-¿Te dejaron?
-Sí… en un principio no hubo problema… -odiaba limpiar cristales, nunca quedaban bien-pude ejercer mis “deberes”, iba a clase con mi Maestro, pintaba, salía con Hades por ahí… estuvo bien. Pero se truncó. Un día mi padre decidió, a raíz de una discusión que tuvimos sobre un libro…, sí, sí… sobre un libro… –la bilis le subía siempre a la garganta cada vez que pensaba en su padre, puede que a él sí que le odiara un poquito- mi querido padre decidió que ya no iba a permitir que siguiera asistiendo –le imitaba a la perfección- a las clases con ese Maestro, porque no hacía nada más que meterme ideas “absurdas”–Guillaume se partía de risa- “pueriles” y “maliciosas” en la cabeza. “Como te pille frecuentando otra vez a ese viejo senil, te encierro en casa, ¿me oyes?” –la risa de Guillaume se oía hasta en la calle- a lo cual yo respondí, muy acertadamente “¡pues enciérrame! Que eso es lo que quieres desde que nací, encerrarme y seguir con tu vida!”
-Uuuuuuuuuuuuh… eso fue un golpe bajo…
-Sí… muy francés…
-… ¡Oye!...
-… el caso es que el típico drama juvenil acabó como tenía que acabar. Yo tenía las hormonas por las nubes, así que imagínate cómo era…
-No me lo quiero ni imaginar…
-Cuando se lo conté a Hades quiso ir a partirle la cara ¿sabes?
-¿Estaba aún más jodido que tú, ¿no?
-Bastante más jodido que yo sí…
-¿Y cómo le paraste? –preguntó desde el piso de abajo.
-Con un plan… -no pudo disimular su reacción.
-No me puedes negar que en esos momentos y circunstancias –recalcó- les odiabas.
-Sí… la verdad es que sí, era una adolescente horrible. Pero bueno, hasta eso tiene circunstancias… el caso es que elaboramos el plan, aquella misma noche. Como otras veces… supongo que estábamos juntos en todo.

Hace más de 4 años

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#6

-Entiendo que el plan saliera tan mal si lo planeasteis con ¿cuántos?, ¿quince años? –eso la hizo reír, le apuntó un tanto.
-El plan fue evolucionando, pero vamos… estaba claro que acabaría en tragedia, al parecer era obvio para todo el mundo menos para mí.
-Aún creías que podías convencerles.
-Sí… claro que sí; nadie quiere en un principio llegar a estos extremos ¿no?… Pero de nuevo te digo que, si lo pienso, era lo que tenía que pasar, habría pasado igualmente tarde o temprano… no, no podía seguir mintiéndoles durante años, durante toda mi vida como había estado haciendo hasta entonces… Vivía una vida paralela, Guillaume, era la hija perfecta y a la vez hacía lo que quería, siempre que hubiera una mentira que lo cubriera ¿Cómo habría podido seguir así?, ¿no crees que es peor?
-Sí, creo que es peor... de verdad no podíais coexistir.
-Y sin embargo… –se habían ido acercando en el calor de la conversación, y tomaron asiento en el suelo, Guillaume la miraba muy serio, sabía que la conversación había cambiado de cariz, porque toda su cara se había derrumbado, no había hablado con nadie de aquello salvo con Hades… y sin embargo se sentía a gusto… algo que no habría creído posible apenas un día antes- lo intenté… estuve dispuesta a vivir de nuevo entre mentiras por no hacerles daño, pero eso no bastaba ya…
Mi madre le fue con el cuento a mi padre, y ni siquiera saludó: soltó su maletín delicadamente en la mesa, se sentó detrás de su escritorio, no consideraba que tuviera que estar de pie, y me llamó como si no pasara absolutamente nada. Estaba en la otra punta de la casa, pero lo oí. Fui. Ya sabía lo que me iba a encontrar, o eso pensaba, pero nunca creí que llegara tan lejos. Ni siquiera me dejó abrir la boca, simplemente se puso a hablar, con esa voz suya tan serena, armoniosa y encantadora con la que lograba convencer a todo el mundo… Su rostro ni se alteraba ¿sabes? y sus ojos… tan fríos… me quedé mirando su boca, abriéndose y cerrándose sin parar mientras hablaba...
-¿Qué te dijo?
-Que hiciera la maleta, que, de momento, me iba a ir a Inglaterra como babysitter para aprender inglés; a una casa a las afueras de no sé qué ciudad, lejos de todo, lo busqué, y sin apenas tiempo libre porque además me había inscrito en no sé qué Academia para iniciarme al Derecho. Su idea era que, después de aquel verano, me quedara estudiando en Inglaterra Derecho, viviendo en una residencia privada cerca del campus, y trabajando a tiempo parcial en un bufete de un amigo suyo…
-Vaya… papá te quería mucho…
-Me quería lejos, cuanto más lejos pudiera, mejor, porque no tiene amigos en Rusia, y… bueno, por lo de la URSS y tal, que si no, me habría mandado a la Siberia.
-¡No seas exagerada!
-¿De verdad crees que exagero?
-¿Qué le dijiste?
-Le dije que… si lo que quería era tenerme lejos, me mandara a donde quisiera, pero que no quería estudiar derecho. Como eso no entraba en sus planes… se limitó a decirme que no, que no tenía nada más que decir, y que hiciera la maleta. Y yo… con voz muy calmada, eso le sacaba de quicio, le dije que si hacía la maleta, era para irme y… bueno, desembuché todo lo que no había desembuchado en no sé cuántos años. Le dije cosas muy duras, que tú tal vez no comprenderías y tampoco te gustaría escuchar… pero créeme si te digo que su voz no cambió cuando acabé, seguía siendo serena, armoniosa y encantadora después de cruzarme la cara, y eso que parecía que estaba encajando los golpes con entereza ¿sabes? Es que ni se inmutó, ni durante los gritos, ni durante el guantazo; era lo que tenía que hacer, un manotazo a aquella mosca tan molesta que había nacido hace dieciocho años y desde entonces había turbado su edén con su molesto zumbido. Eso era yo. Una mosca muy molesta para él.
-No digas eso Manish…
-No se inmutó Guillaume… “recoge tus cosas y vete, no quiero volverte a ver, espero que cuando acabes tus estudios puedas valerte por ti misma, así no nos tendremos que soportar más”.
-Dime que le contestaste algo…
-Sí… me dolía la mejilla horrores, mi madre estaba llorando no sabía exactamente dónde, me estaba poniendo de los nervios… y yo estaba muy cabreada, no solo por lo que acababa de hacer y decir, sino porque consideré que había roto la última barrera. Le espeté que esperaba que se sintiera satisfecho dentro de cinco o seis años cuando por fin hubiera cumplido la última de sus obligaciones como padre, él contestó un “seguro que sí”, y entonces fue cuando mi madre decidió intervenir… Se puede decir que me defendió, le pidió que pensara lo que estaba diciendo, que no me podía tratar así, que era su hija… ¿y sabes qué le contestó?, “es, tú, hija; te lo dije desde el primer día”… Sí… mi padre puede resultar encantador a veces…
-¿Y tu madre cómo cojones permite eso?
-Porque no es una mujer –espetó Hades desde la puerta- es un trapo.
Se levantaron para ayudarle con los botes de pintura, pero Guillaume no se sentía en disposición de abandonar la conversación.
-¿Un trapo? –a Manish no parecía molestarle.
-Su madre haría cualquier cosa que le pidiese ese hombre… es algo espeluznante lo de ese tío.
-¿En qué sentido?
-En que manipula –contestó ella- su vida es una manipulación constante, siempre está pensando, siempre está urdiendo, siempre tiene algo entre manos… ¿por qué te crees que es uno de los mejores abogados del país? Además él nunca se ensucia las manos ¿sabes?
-Es como una jodida águila tío… te ve desde arriba, a cientos de metros, desciende en picado y cae de lleno sobre ti… cuando te quieres dar cuenta estás entre sus garras… para bien o para mal.
-Sí… para sus clientes es intachable.
-Y en casa es un padre ejemplar si viviéramos en una especie de… Edad Media mezclada con el academicismo ilustrado más petulante y tal vez… algo del Renacimiento sí… ¡oh no! ¡espera! –Guillaume ya se partía de risa- eso es demasiado rojo, ¡Da Vinci es demasiado rojo! Una influencia nada recomendable para mi niñita… ¿Yo era “el bolchevique” sabes?, es que era acojonante…
-¿En serio? –logró articular agarrándose la tripa intentando parar de reír- ¿cómo puede seguir habiendo gente que piense así?, ¿tenía alguna especie de trastorno o algo?
-Era así. Para él lo primero era él, luego el trabajo, luego su perfecta vida, supongo que luego iría mi madre, y tras todo lo que puedas imaginar yo, que seguía zumbando por ahí y convirtiendo su paraíso en una casa de locos. Él en realidad nunca quiso tener hijos, mi madre se quedó embarazada de rebote y, por primera y única vez, decidió imponerse a él. Y nací.
-Y su padre se tuvo que joder y soportarla –chocaron los cinco, simplemente tener a Hades allí, ya había cambiado el ambiente- ¿Nos ponemos a pintar?
-Sí… bueno, vamos a poner telas –Guillaume las fue cogiendo del montón donde las habían apilado y las fue extendiendo por el suelo, Hades cerraba las ventanas.
-Me tienes que decir lo que han costado.
-No te preocupes por eso…
-… ¿por qué cierras las ventanas?, ¿quieres que nos asfixiemos?
-¡Ay francesito!, si es que no te enteras, aún te queda mucho que aprender –le dio una colleja- ¿no dijimos ayer que lo que ganáramos en el billar lo invertiríamos en drogas? –el sonido de la tapa cayendo fue lo suficientemente ilustrativo para el pelirrojo.
-Entiendo… pero pensé que lo gastaríamos en otro tipo de drogas.
-No si puedes invertirlo en algo práctico y que, además, puede colocarte.
-Se sostiene por sí solo Guillaume –Hades agradeció su apoyo con una amplia y generosa sonrisa.
-¿Los franceses no sabéis ahorrar o qué?, aquí como debemos estar acostumbrados… en fin, ¿te apuntas o no? Piensa que esto puede ser una aburrida y pesada tarde de pintura con las ventanas abiertas y la gente cotilla mirando o… y esto es lo interesante… una tarde increíble pintando y haciendo cosas que aún no podemos ni imaginar, pero de las que mañana seguro que nos arrepentiremos …
-Se sostiene por sí solo -el pelirrojo se encogía de hombros sin más; por una vez decidió no devanarse los sesos y dejarse llevar. Nada de señales; solo cruces.

Hace más de 4 años

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G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Muy bien: diálogos y acciones van dibujando estos interesantes personajes, aunque a veces sigo encontrando a faltar alguna pequeñas referencia o acotación para saber cuando habla cada uno de ellos. Por ej.¿quién dice la última frase? Yo se la atribuyo a Manish. Por otro lado la acción fluye con acelereda naturalidad haciendo que el lector quierea saber más. (P.D.no re niegues el capítulo I, puede llegar el monento de que quede implementado en la novela o bien de que vuelva a "tunearse", siempre estás a tiempo. Tienes estilo propi y eso es muy bueno.

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace más de 4 años

Pues en lo de la última frase no había caído y tienes razón en que es necesario, porque el que habla es Guillaume; lo corregiré ¡gracias por la observación! Respecto al capítulo 1 estoy intentando arreglarlo y darle otro enfoque, espero tenerlo relativamente pronto =)

apoptosis
Rango13 Nivel 61
hace más de 4 años

Me encanta esta historia!! Aún me quedan muchas partes por leer de vapores plásticos, pero quiero buscar un hueco para leer las que me quedan del tirón! Me encanta como plasmas las acciones cotidianas de los personajes y las vas entrelazando con temas más serios. La gente cuando procrea tiende a pensar que sus hijos serán sus prolongaciones mentales, meras copias mas jóvenes de ellos mismos. Pero no es así, traen al mundo a una ser vivo nuevo que debe pensar por si mismo.

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace más de 4 años

Has hablado como lo haría la misma Manish!! Ella lo que pretende es vencer todos los conceptos que la limitan (con un fin, obviamente, pero no puedo decir nada ;), y la familia es sin duda el primero de ellos. Ella sabe que no puede ser como su familia espera que sea, y que tampoco tienen ningún derecho a pedirle algo así, puesto que no es una prolongación de ellos ni tiene por qué serlo. Por eso decide marcharse, no puede soportar eso ideológicamente... pero claro desprenderse de un concepto así no le va a resultar tan fácil como creía ;)

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace alrededor de 3 años

la cuestión es esa @Brando_Ballantine ¿por qué los hijos tienen que estar en deuda con los padres? ¿a qué viene ese concepto sacrosanto de familia? ¿la familia es una institución que ayuda al crecimiento del ser humano, o por el contrario lo limita? ¿cuál es el concepto adecuado de familia? ¿nos tenemos que conformar con el tradicional o exigir algo más?
La familia es el estado a pequeña escala; si estás mal en un país emigras, pero ¿y si estás mal con tu familia? ¿y si tu familia es quien te hace malo?
Manish tiene un caso particular con su familia, el de Hades es diferente, pero lo que quiero poner de manifiesto es que es lícito elegir al respecto, no te tienes que conformar con lo que te toca hasta el final de los tiempos; saber superar este concepto cuando te hace daño o te limite te hace libre, aunque por su naturaleza también resulte tremendamente doloroso.

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace alrededor de 3 años

@Brando_Ballantine por fin tengo tiempo para contestar tus comentarios. Este, aunque largo, es especialmente interesante; además, justo ahora estoy leyendo "La República", pero aún no he llegado a esa parte.
Estoy de acuerdo en lo que has dicho, el modelo de familia depende del momento en el que decidamos mirar; también estoy de acuerdo con que la familia cumple un papel importante no solo relacionado con la educación de las crías, sino también respecto a su protección y desarrollo. Estamos de acuerdo, pues, en que existe un concepto determinado de familia que varía según el espacio y el tiempo y que es, hasta cierto punto al menos, necesario (o por lo menos algo parecido).
Lo que planteo respecto a este tema es... ¿hasta qué punto es necesaria la familia respecto al individuo?
De nuevo volvemos a lo mismo ¿qué ocurre cuando ese concepto te limita?, ¿es tan sacrosanto que no se puede romper o subvertir?, ¿es realmente tan necesario?, ¿en ese caso hasta qué edad o en qué condiciones? como bien dices somos adultos mucho antes en el mundo natural que en el civilizado... Lo único que quiero plantear con el caso de Manish es la necesidad de cuestionamiento: nuestras necesidades como individuos deben defenderse por encima de cualquier otra convención o concepto por muy arraigado que esté, como es el caso de la familia, si queremos, realmente, progresar como individuos.
Hay muchas personas que renuncian a lo que en verdad quieren ser o a lo que son por presiones o circunstancias familiares... ¿estás viviendo entonces tu vida, o la que te dejan/as permiten/es vivir? ¿estás ejerciendo tu libertad, o estás renunciando a ella bajo una excusa que, históricamente, ha estado siempre ahí para justificar la falta de voluntad? La libertad conlleva una responsabilidad, ya lo decía Sartre; hay quien pone de excusa conceptos para no aceptar, asumir o asimilar sus responsabilidades. Manish simplemente decide que no puede cargar con este lastre si quiere vivir su vida como pretende vivirla; se ha dado cuenta de que, si quiere progresar en su individualidad, debe romper con los lazos familiares porque, en su caso concreto, no solo la limitan, sino que además la castran.
Lo que quiero poner de manifiesto es que la familia se puede tornar otra estructura más de poder (un Estado a escala pequeña) que puede alienar al individuo; como tal es un concepto que debe ser pensado y repensado por lo menos a escala individual (a otra escala ya lo verás más adelante si sigues leyendo la novela).
Respecto a lo de si es posible una sociedad cuya base no sea la familia, creo recordar que en "Utopía" de Tomás Moro también se barajaba esta idea. Soy demasiado amante de las utopías, soy consciente, pero también he leído muchas distopías... supongo que simplemente me gusta elucubrar sobre las posibilidades y fracasos de la raza humana ;)


#7

-¿Y qué es la vida, Guillaume?, ¡una ráfaga de puños en las tripas! ¡tatatatatá!, K.O ¡Nosotros creamos arte!, ¡somos sutiles!, bailamos como el agua, nos amoldamos y… ¡fhssss!, los puños apenas nos rozan, y si lo hacen… ¡somos como agua maldita sea!, ¡los abrazamos, y absorbemos el golpe!
-¿Siempre se pone así de filosófico cuando está drogado? –reía el francés.
-Se pone filosófico si está drogado y feliz, así que supongo que está realmente contento de que estemos aquí; cuando se droga y está triste… bueno sus ideas pueden resultar…
-… ¡destructivas! –gritó a la vez que trazaba dos franjas rojas con las manos en la pared hasta formar una V.
-Vas a asustar a Guillaume.
-Qué va, es francés… lo sieeeeeento –imploró - me gusta demasiado hacer chistes sobre otras nacionalidades, ¿se puede considerar eso destructivo?
-¿A qué os referís con… “destructivo” exactamente?
-Bueno… digamos que su espectro va desde amotinar a una clase para tener “algo que hacer” en las clases alternativas a religión, hasta hacer una barricada de fuego para proteger una casa okupa, pasando por partirle la cara a varios gilipollas por comentarios que él consideraba estúpidos o incluso organizar un plan de ataque contra un grupo nazi que se intentaba meter en el barrio; todo fue muy sangriento… salvo lo del motín, pero bueno, ahí aún no me conocía.
-¿En serio?, ¡con lo buena gente que pareces!, sin ofender
-¡Si yo soy buena gente! –Hades agitaba la mano teatralmente para inhalar mejor los vapores, le faltaba poco para meter la cabeza en el bote de pintura- lo que no soy es gilipollas; es decir, yo respeto los límites de los demás, así que espero que ellos respeten los míos y, si considero que no lo hacen, bueno… se puede decir que me están tocando los cojones, y cuando me tocan los cojones me cabreo, y cuando me cabreo suelo… “obcecarme” demasiado… y bueno, nunca se sabe cómo va a acabar la cosa…
-¿Y qué consideras tú… “tocarte los cojones”?
-Pues, por ejemplo, una de las peleas esas que dice Manish fue en una discoteca… –Hades y Guillaume ya pasaban de pintar con los rodillos, así que… “ancha es Castilla”- fue porque un estúpido hijo de puta estaba… bueno, mejor te cuento desde el principio… estábamos en una de estas discotecas que tienen varias plantas para cada estilo de música ¿entiendes?
-No soportábamos otra cosa.
-El caso es que estábamos allí ella, yo y la tripulación y a nuestro lado estaba un grupo de gilipollas, pijos de mierda, que yo no sé qué cojones hacían en esa planta… En fin, estaban entrando a un grupo de tías completamente borrachos, ¡putos fachas!, ¿porque eran unos putos fachas, sabes? Las tías estaban hasta las narices de ellos, les daban la espalda, les hacían el vacío, y ellos les intentaban invitar a copas, les estaban dando la brasa en plan obscenos…
-¿Obscenos?
-Salidos –aclaró Manish, los vapores de la pintura le hacían sentir como si el cerebro fuera con retraso respecto al movimiento del cráneo.
-En resumen, los tíos esos… ¡qué gilipollas!, uno de ellos le tiró una copa a una chica en el escote, la chica se enfadó y empezó a gritarle, sus amigas intentaban espantar al resto. El jodido machista le decía que para qué quería las tetas, si no era para enseñárselas a un hombre, e intentó tocarla y…
-...le partió la cara antes de que la rozara, básicamente.
-¡Si!, ¡joder! No sabes lo bien que siente partirle la cara a un jodido facha machista, ¡que se le manche bien de sangre el puto polo de Tommy Hilfpollas!;
-Le dio en toda la cara y lo tumbó para atrás, no se pego contra el suelo porque había mucha gente.
-Se lió una buena –ahora había decidido ponerse a salpicar la pared con pintura- mis colegas se metieron, obviamente, mantuvieron a raya a los otros mientras yo le daba la paliza de su vida a ese puto cerdo machista ¿Y sabes lo que realmente me cabreó?, que el hijo de puta ni se defendía… Era muy machito y muy hombre tratando de imponer su voluntad a una mujer, que no es que no pudiera defenderse, sino que, simplemente, pasaba de él… pero no para defenderse de mí. Él valía más que ella ¿no? O eso pensaba él… bueno pues le demostré que no valía una puta mierda; que él era una puta mierda.
No me gusta la gente que piensa así, eso es todo… esa… gente –escupió como si le escociera- que se cree más que otra… nunca lo he entendido, no lo concibo y me repugna, simplemente… no puedo soportarlo. “¿Para qué quieres las tetas si no es para enseñárselas a un hombre?”, ¡me cago en la puta! –la pared se llenó de pintitas rojas- ¿tú ves eso normal?

Hace más de 4 años

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G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

A veces tus diálogos cuando se realizan en situaciones cotidianas (una comida, fumando,limpiando,...) me recuerdan a los de MIller, en otras ocasiones cuando se coquetea con filosofía recuerdan al Murakami de 1Q84 y cuando parece que recogen una conversación tan fluida, como si se hubiera grabado, me sugieren al Jarama de Ferlosio. Sea como fuere, como detrás hay unos personajes duros y potentes siempre pienso: "aquí se va aliar parda" :)

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace más de 4 años

muchas gracias!! Entonces en este capítulo voy a cumplir tus expectativas: se lía pardísima


#8

-No, desde luego –intentaba tranquilizar el pelirrojo.
-¡Era gilipollas a tarifa plana, joder!, no entiendo qué te puede llevar a pensar que alguien tiene la obligación de enseñarte una parte de su cuerpo sólo porque eres… ¡hombre!, ¿en qué coño crees para pensar eso en pleno siglo XXI?, ¿en la Iglesia?, ¿en serio? ¡No me digas que no tenía motivos para partirle la cara!
-No le gusta la…Iglesia tampoco, en contra de la Biblia no tiene nada…
-… de hecho me parece fantástica…
-… pero cree que la Iglesia también “se cree por encima”.
-Sí ¡joder! ¿Mensajeros de dios en la tierra? –se empezó a partir el culo, su risa parecía histérica al hacer eco con las paredes, pero en realidad se lo estaba pasando tan bien que no pudieron evitar reír con él sin saber exactamente por qué motivo.
-¡Yo soy el mensajero del inframundo entonces!, ¡no te jode!, por eso me llamo Hades y me follo a medusas sin petrificarme.
-Menos mal que no hay un “facha” de esos por aquí –le susurró el francés al oído.
-Ya te explicaré qué es –sonrió Manish- está en auge ¿verdad? –el francés no podía evitar sonreír cada vez que miraba a Hades, ya sin camisa, completamente lleno de pintitas rojas, sudoroso, con el pelo hecho hebras de lana; hundía las manos en la pintura, dejaba con placer que llegara hasta el antebrazo, y luego corría a la pared rápido para sangrarla.
-¿Por qué te llaman Hades?, a todo esto.
-No me llaman así, me llamo así.
-Quiere decir que él mismo se puso el apodo.
-¿Bueno, es igual, qué significa?
-No da igual francesito… no da igual, si crees en la esencia de los nombres, claro.
-¿Y tú crees en eso?
-¿Crees que estoy loco? –Guillaume la miraba pidiendo auxilio.
-Él cree que la persona “hace al nombre” y no al revés.
-Sigo sin entender.
-Pena, odio, fuego, lamentación, olvido, memoria… sí, esas palabras se puede decir que sirven para definirme, por extensión, cuando estudiaba la mitología griega me encontré con Aqueronte, Estigia, Flegetonte, Cocito, Lete, Mnemósine y asocié, pensé que… ¡joder! era muy poético… ¿por qué no llamarme Hades?, yo podía “llenar” ese nombre, podía estar a la altura, desde luego esas palabras lo llenaban… y lo llenan –sonrió- Aunque el mito no encaja del todo, no se puede considerar a Manish mi Perséfone ni de coña –le pintó la frente de rojo y le dio un beso- en eso es más perfecta que el mito.
-Es… curioso.
-Esas palabras son mi Inframundo, ¡mi jodido infierno!, como tú lo quieras llamar –le costaba mirar a un punto fijo; parecía que hasta la piel estuviera absorbiendo el olor a pintura- son… mías… –se plantó balanceante delante de la gran V- es lo que soy.
-¡Pues bien por ello! –sonrió Guillaume, extendiendo los brazos y rodeando de rojo irregular la gran V, Hades rió, y el eco les devolvió otra vez su histeria.

Hace más de 4 años

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G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Hacía tiempo que no leía nombres tan insignes de la religión pagana. Gusta Y además se va a liar, se va a liar gorda hasta llegar los ecos al Olimpo

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace más de 4 años

me encanta la mitología y la uso muchísimo cuando escribo; a Manish también le gusta, así que vas a tener mitología para rato ;)


#9

Todo estaba más oscuro. Las calles parecían agujeros negros que te engullían, allí el tiempo se curvaba, la visión periférica se perdía... y la calle se convertía en un túnel con miles de bichitos luminosos pegados al techo. Los edificios eran como enormes golems de ojos resplandecientes que le observaban… Le parecía estar viendo ojos en todas partes, en las copas de los árboles, manchas de petróleo manando de un palo; entre los arbustos, que se enredaban en sus pies cuando pasaba al lado; por las mirillas, que brillaban como catalejos. Se imaginó a un voyeur pirata de gustos vintage y eso le hizo escuchar, como muy lejos pero a la vez dentro de su cabeza, un ruido muy extraño que luego identificó como su risa. El asfalto parecía absorber sus pisadas como si fuera barro y eso le repugnaba… pero no podía dejar de mirar a su alrededor… en cualquier momento podían abalanzarse sobre su espalda y, si no era lo suficientemente rápida como para sacar aquellos malditos pies de aquel barro pegajoso y negro, le harían mil pedazos, o peor, le meterían una bala entre ceja y ceja; le pareció ver el brillo de un revolver y se giró, pero el maldito barro pegajoso le hizo casi trastabillar, de nuevo escuchó aquel sonido extraño fuera de su cuerpo, amortiguado, como si lo escuchara a través de agua, pero esta vez no era su risa.
Volvió a mirar a su alrededor, había perdido mucho tiempo intentando recuperar el maldito equilibrio, seguro que ahora le estaban apuntando desde a saber qué esquina, quién sabe si incluso con mira telescópica… se palpó el cuerpo con pavor, mirándose por si veía algún puntito rojo, seguro que el láser de la mira podía atravesar toda aquella oscuridad... No sabía por qué pero le daba auténtico pavor acercarse a las esquinas, no sabía lo que habría al otro lado y tampoco podía arriesgarse; por otra parte, no podía quitarse la sensación de que le estaban siguiendo, pero tampoco podía estar mirando para atrás continuamente para comprobarlo porque no podía descuidar su visión frontal, quién sabe, quizás eso era lo que querían aquellos malditos ojos, que mirara para atrás y ¡zas! entonces darle caza. Al cabo de un rato se percató de que no guiaba sus pasos, estaba tan pendiente de todos aquellos ojos que no se había dado cuenta hasta entonces. Un destello rojo pasó por su lado, se giró rápidamente, pero ya no estaba. Decidió concentrarse en sus pasos y dejarse de tonterías, nadie le estaba mirando, no había ningún ojo observando… ¡en aquella esquina!, de nuevo ese ruido amortiguado… Sus pasos seguían solos y decidió dejar de hacerles caso si iban a hacer lo que quisieran, además, cuando miraba para abajo, el suelo de losas parecía ondularse, y no sabía por qué pero le fatigaba. De pronto una luz muy fuerte le hizo cerrar los ojos con violencia, los volvió a abrir, pero no podía ver nada… ¡maldita sea!, seguro que los que le seguían habían lanzado una granada cegadora o algo así… ¡me cago en la puta! Intentó ver más allá de toda aquella luz, seguía teniendo la sensación de tener a alguien a su espalda, pero no podía girarse… los acordes de Fear of the dark le vinieron a la mente inexplicablemente, pero tampoco les quiso hacer caso, ahora no… todos sus esfuerzos tenía que centrarlos en ver a través de aquella maldita luz, de eso dependía su vida joder… tenía que estar alerta por si se le echaban encima… ¡Sí! le pareció ver algo, se olvidó por un instante de todos aquellos ojos y se concentró en la mancha color rojo que percibía su retina… ¿una D?, ¿qué cojones significa una D?, ¿estarían tratando de comunicarse con ella?... esos ojos tan suspicaces no parecían querer precisamente dialogar… seguro que era otra trampa… ¿Doner Kebab?

Abrió los ojos y se quedó mirando como una estúpida el techo blanco, los bultitos del gotelé, mientras intentaba hacer una masa uniforme de su cerebro. Sentía un tremendo dolor de cabeza, no de esos que le daban cuando estaba con migrañas, no, era diferente; era el típico dolor de cabeza del día después de haber estado fumando porros durante toda la noche. Sí, era más o menos así pero más… turbio, te embotaba más la mente y no te dejaba pensar con claridad… Intentó recordar lo que había pasado el día anterior, cómo había llegado a la cama… pero se perdió entre los recovecos del espacio-tiempo de una forma tan dolorosa que el espasmo le atravesó el espinazo y le hizo desistir al instante de volverlo a intentar. Decidió darse un pequeño margen, mejor se pegaba una ducha, se espabilaba, se bebía su cafetito y seguro que entonces, mientras estuviera relajada con el ibuprofeno en la boca, recordaría lo que había pasado.
Pues no fue así.

Hace más de 4 años

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G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Brillante ambientacion, buenos acordes, mejores líneas. Doner Kebab :O


#10

La ducha desde luego que la despejó lo suficiente para intentar recordar sin que se le clavaran agujas en el cráneo; recordaba estar en el estudio, que todo era rojo… y que Hades sacó unas setas:
-¡Me cago en Hades y en sus ideas geniales! –masculló entre dientes, el olor a amapola del champú le empezaba a embotar la cabeza también, decidió darse prisa.
Luego recordaba… habérselas comido, naturalmente, eso no lo recordaba pero tenía buenos motivos para suponerlo… Sí las comerían los tres, y luego… Nada, no había manera, recordaba el sabor a plástico, gomoso, de las setas que eran como negras, pero nada de lo que había pasado tras el sonido de la puerta.

Las luces le molestaban, así que decidió fijarse en el reflejo de la ventanilla; iba en el asiento trasero. La sucesión de farolas se reflejaba a la inversa, a veces le parecían cabezas de serpientes y eso le asustaba, duraba solo unos instantes, décimas de segundo, aunque ahora incluso le parecía oír un siseo… sería el aire que entraba por la ventanilla. Se frotó los ojos con fuerza, los sentía irritados y arenosos, ¿por qué cojones la luz de esos malditos coches le molestaba tanto? “¡JODER!”; no pudo evitar chillar y pegarse con un acto reflejo a la puerta, ellos rieron sin piedad, pero le parecía haber visto, claramente, a un enorme león blanco de ojos amarillos como el oro venir directamente hacia ellos a una velocidad increíble... ellos se partían el culo y no pudo evitar contagiarse, aunque lo que le estaba pasando cada vez le resultara más perturbador.
Fueron dejando atrás las luces de la ciudad e internándose cada vez más en un barrio periférico, con un asfalto de mierda y poca iluminación, la mitad de las farolas estaban jodidas. No iban excesivamente deprisa, y ya no le molestaba tanto la luz, así que se atrevió a mirar al otro lado de la ventanilla, “¡JODER, OSTIA PUTA!, ¿has visto a ese? ¿Qué estamos en The walking dead ahora?”. Prefirió hacerles creer que había visto un zombie a decirles que un simio escuálido se había intentado encaramar en el coche, el simio desapareció al siguiente parpadeo, era tan solo un yonqui de dientes podridos por el cristal. Las putas… o hienas se arremolinaban en torno a sus presas, olían la muerte… “los van a devorar”. Nadie le hizo caso. Los ojos le escocían. Un niño en bici que pasó a toda velocidad al lado del coche le pareció una veloz pantera de pelaje brillante… y ya se mosqueó, qué cojones estaba pasando… ¿cuándo había tirado los dados de Jumanji?
Ni siquiera se había percatado de que ahora iba andando, las calles eran oscuras, parecía que había sombras moviéndose por todas partes, y en verdad eran sombras porque aquellas personas o lo que fueran… ¿eso era un cola animal?, una cola se balanceaba alegremente delante de sus ojos, como burlándose, la intentó coger pero cogió aire, un cuervo negro gigante le asustó cuando intentó recuperar el equilibrio, “cuidado tronco… mira por dónde vas”; ¿desde cuándo los cuervos hablaban?, ¿desde cuándo existían cuervos tan grandes? “¿Estás bien?”. “Sí sí… no os preocupéis”. Volvió a apretarse los ojos, pero era contraproducente, miró al suelo, intentando enfocar la mirada, ¿qué era eso que tenía en el dorso de la mano? No recordaba haberse apuntado nada… “¿Ves esto?”. “¿Qué cojones dices…? yo no veo nada”.
¿Eran escamas?, las tocó con cuidado, como con temor a que le doliera, pero no sintió nada, sólo una leve caricia… eran suaves como una pluma, brillaban con un tono aperlado a la enfermiza luz de las farolas y parecían extenderse conforme las rozaba. Le parecían tan hermosas que estiró el brazo buscando fuentes de luz que siguieran con el proceso de reconversión celular, aquel enorme cartel luminoso le pareció perfecto, alzó los brazos y comenzó a reír sin saber por qué girando sobre sí mismo, imaginándose cubierto de hermosas escamas color perla, quizás incluso con unas grandes alas… “¿Qué haces?, vamos entra… estás en todo lo alto ¿eh?” No pudo evitar dar unas cuantas vueltas más por inercia y porque no percibía exactamente el espacio que ocupaba ahora su cuerpo, estaba deseando ver su nuevo aspecto, pero cuando recorrió su piel con los dedos… no encontró ninguna escama, ninguna de esas hermosas escamas… las hienas reían en la otra acera ¿irían a por él?... volvió a mirarse los brazos con aprensión, pero no estaban… “¿Entras o qué?” El olor a kebab al abrir la puerta le hizo casi vomitar, pero luego se le despertó un hambre canina, casi podía sentir su lengua cayendo entre los dientes, goteando, su nariz húmeda… Carne.

PIIIIIIIIIIII
-¡Quema, quema, quema! –tiró la tostada en el plato; el maldito tostador sonaba muy fuerte, esperaba no haber despertado a los chicos; no tenía ganas ninguna de lidiar con nadie con semejante dolor de cabeza. Se tomó el ibuprofeno.
-Es malo con el estómago vacío, ¿sabes?
-Buenos días Guillaume… si es que esto se puede llamar un buen día…
-Sí… creo que ayer… nos pasamos –iba hacia la cafetera con una mano en la cabeza; se sirvió un café solo, esperó con él en la mano mientras acababa de calentarse el suyo- tú…
-… ¿recuerdas algo?
-¡No!, ¿qué cojones pasó anoche?
-¡No lo sé!, baja la voz, ¿quieres?

Hace más de 4 años

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#11

La suciedad del linóleo le inquietaba, porque cada vez que se fijaba en las baldosas veía configurarse formas diferentes delante de sus ojos, le recordó las pizarritas esas con las que jugaban los críos, como la que salía en Toy Story… Así podía distraerse de aquellos ojos que le seguían mirando, ahora podía ponerles cara al menos, una familia de turcos en una de las mesas de cuatro comiendo tranquilamente sus kebabs, esos no le preocupaban; una pareja de macarras de ojos estúpidos y hostiles; un grupo de chavales del barrio, malditos pantalones ADIDAS, de ojos pueriles e idiotas; y aquellos dos hombres solitarios, tan solo con un refresco en la mesa y cada uno en una esquina, con pesadas chupas de cuero, camiseta gris y camisa negra, vaqueros, pesadas botas sucias… aquel par de ojos eran los que le inquietaban de verdad.
…atentos suspicaces inteligentes…
Aquellos ojos estaban en alerta, fingían no prestarles atención, bebían sus coca-colas tranquilamente, aparentaban esperar o… ¿pasar el rato sin más?, daba igual, les estaban vigilando. No podía decírselo a los demás, aquellos ojos eran demasiado listos y estaban demasiado atentos, si se comunicaba con ellos en seguida saltaría la alarma; si tuvieran porros al menos podrían haber salido fuera a echarse unos canutos y habría podido aprovechar el momento… pero como no era al caso, tendría que buscar alguna alternativa. También estaban descartadas las señales, aquellos ojos eran expertos, olerían una señal a kilómetros… “¿Quién es ese tipo?”. Alto y escuálido, aunque todo fibra; su rostro estaba marcado por mil y una arrugas y alguna que otra cicatriz, la experiencia que le suponía le dio más miedo que el poder potencial que calibró al notar cómo había cambiado el ambiente en el local con su llegada. Su piel era oscura como si el sol de cien vidas la hubiera tostado y su pelo, negro como el azabache, pendía de una coleta, abundante, fuerte… Era imposible determinar la edad de aquel hombre… pero sus ojos, sus ojos no podían mentir, y sus ojos decían… que con él no se jugaba. “¿Quién es ese tipo?. Repitió, los dos hombres de cuero le parecían ahora insignificantes; aquellos ojos... no podía en absoluto prever por dónde iban a ir aquellos ojos, y eso le inquietaba: la situación no dependía de su control y en ese ambiente claramente hostil no podía permitirse eso… “Es él”. “¿Cómo que es él?”.

¡Tin!
-Mira, ya puedes entrarlo.
-¿Entonces no recuerdas nada?, ¿absolutamente nada?
-Bueno… más allá de lo de las setas… no –el café le supo a gloria.
-Yo recuerdo más que tú entonces, porque recuerdo que luego vinimos aquí, bueno aquí no, al coche.
-¿Y nos montamos?
-Sí, conducías tú… íbamos al sitio donde Hades había quedado para vender el coche.
-¡Oh! Pues no recuerdo nada de eso.
-Íbamos en el coche, dirección al polígono ese donde fuimos a comprar las cosas, pero nos desviamos antes de llegar y nos metimos en un barrio muy chungo.

Hace más de 4 años

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G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Me está gustando cada vez más ese rirmo de avance y flashback, avance y flashback,...en cada back anclando una situación de impacto: "quien es ese tipo?"...El otro ritmo 3 ( o 2) jóvenes a tumba abierta...inquieta .Un estilo muy particular :-D

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace más de 4 años

la situación era perfecta para experimentar, ¡a ver qué tal queda!


#12

Se le olvidó el hambre que tenía en cuanto aquel hombre escuálido entró por la puerta, a ratos veía a un turco muy chungo mirándole fijamente tras un maltrecho escritorio de chapa, otras veces esa imagen se confundía con la de un gorila escuálido, anciano e imprevisible; los otros dos enormes ejemplares que tenía tras de si tampoco ayudaban a que se sintiera cómodo precisamente. Ni siquiera se atrevió a seguir mirando, se limitó a contemplar la majestuosidad de sus cordones.
Ahora estaban en la puerta trasera del kebab, allí había gente con narices y orejas de cerdo moviendo unas cajas hacia el interior del local, espantaban de vez en cuando a las moscas que venían a molestar. Era como un patio que conectaba con la calle de atrás, salieron por una cancela y anduvieron un buen trecho rodeados de la más absoluta penumbra, por el camino se cruzaron con algún que otro perro, gato y periquito con la pata rota; estaban ahí tirados, sin hacer nada, pero no podía evitar tensarse mientras transitaba por aquellas calles. Al cabo de un rato se dieron cuenta de que estaban perdidos, haber salido por un sitio diferente del que habían entrado, en un barrio desconocido, potencialmente peligroso, mal iluminado y encima de noche... todo junto había sido su perdición y ahora estarían condenados hasta la eternidad a vagar por aquel Purgatorio.
Ya le empezaban a doler los pies y estaba sudando como si no hubiera mañana. Después de haberse cruzado con murciélagos, búhos, lechuzas y buitres por los parajes más insólitos que le había proporcionado su subconsciente, se sorprendió de cruzarse por fin con algo que no tuviera alas, un hermoso lince contoneaba sus caderas hacia él… y joder, era majestuoso... “¿Has visto qué ojos?”. “¿De verdad te estás fijando en eso?”. “Joder qué par de tetas”. Sus zarpas parecían acariciar el suelo y el pelaje le brillaba como si fuera de día bajo el enfermo resplandor de la luna, su contoneo resultaba hipnótico… “Joder, que se acerca”. “¿Quién mejor para preguntar?”… y sus ojos eran la mismísima perdición.
De nuevo sintió caer la lengua húmeda entre los dientes.

PIIIIIIIIIIII.
-¡Joder, qué susto!, ¡maldito tostador de mierda! –lo desenchufó con rabia. No más tostadas- ¿cómo que un barrio chungo?
-¿No se dice así?
-Sí, sí pero… descríbemelo que creo que estoy recordando algo, ¿cómo era?
-Pues… no sé, chungo, malo… -¡Tin!- era muy de noche y recuerdo que la mitad de las farolas estaban rotas… me iba fijando en el reflejo de las ventanillas, me asomé y vi a putas y a yonquis ¡yo que sé!, era un barrio chungo…
-Vale, vale –cogieron el desayuno y se trasladaron al comedor para poder sentarse, por fin, a disfrutar plácidamente de sus ricas tostadas - Yo es que también recuerdo ahora ese desvío… y que íbamos dirección al polígono, me lo dijo Hades y… ¿pero qué cojones es esto?
-¿Manish? –la cara de estupor de Guillaume era un calco perfecto de la suya.
-No entiendo nada…
-Manish, pero cómo que no entiendes nada. El dinero vale, si fuimos a vender el coche, entiendo que haya dinero pero… ¿y esa maría?
-No lo sé... –musitó acercándose al enorme montón de bolsas de marihuana que había encima de la mesa- habrá tres kilos…
-Nunca había visto de estos, ¿serán de verdad? -los dientes malvas no le quedaban mal...

Hace más de 4 años

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G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Ja, Ja, Desde luego todo un paseíto "alucinante" hasta entran referencias a cómic aderezadas con otras de Tolkien. Muy bien. Por cierto, la última línea se refire a los dientes de 500€¿no? ...y la dice Guillaume (?)

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace más de 4 años

Sí sí, se refiere a una magnífica sonrisa de billetes de quinientos; y es Guillaume, de momento sólo están Manish y Guillaume en escena. ¡Me alegro de que te esté gustando! =)


#13

Todo aquello le había parecido hasta entonces muy surrealista, ¿tenía que ser friki hasta para las alucinaciones? Se habían metido de lleno en una gruta de trasgos, ¡maditos trasgos!, ¿quién podía confiar en un jodido trasgo? Y luego estaba aquel gitano, la jugarreta que les había preparado le sentó como una patada en las pelotas, se quedó con ganas de partirle la cara a esos dos putos trolls de mierda que estaban con él, ¿quién cojones escoge a un troll para que le proteja? un trasgo… está claro.
Encima ni siquiera se ofrecieron a llevarles a casa en coche, les dieron las mochilas y p’alante, cada moco a su pañuelo, y por supuesto no podía fumar un poco de yerba de la Comarca por el camino, había tenido suerte de que Galadriel no se enterara… “Mañana arderá Lothórien”. “¿Qué dice este?”. Tampoco es que se pareciera mucho a Galadriel, sólo en las orejas y en ese aire místico que ahora tenía… ¿lo tenía realmente?, da igual, las orejas le estaban poniendo cachondo… Se sorprendió de que Guillaume tuviera también pelirrojo el pelo de los pies, eso le hizo muchísima gracia sin saber por qué y no pudo contener la risa, aunque en realidad no podía estar más preocupado por la situación: tenían que trasladar toda aquella mierda, que apestaba de cojones, hacia el Monte del Destino… de nuevo estalló en carcajadas sólo con imaginarse el submarino que se formaría… Sabía que aquello no era real, pero el olor de la maría abriéndose paso dulcemente por sus fosas nasales le hacía sentir como si lo fuera…

-¿Y qué esperabas que te timaran por ser gitanos? –Hades apareció en la puerta, bebía directamente del cartón de leche- ¿qué cojones hacéis?, ¿y esas caras?
-¿De dónde mierdas sale todo esto? –inquirió, su tono no dejaba lugar a muchas dudas.
-Pues… del coche, un momento, un momento… ¿no recordáis nada? ¡ja! –rompió en estruendosas carcajadas.
Los billetes relucían, la marihuana apestaba y el café se enfriaba, no entendía absolutamente nada.
-Vamos a ver Hades... explícame, ahora mismo, qué significa todo esto, ¿qué cojones es esto?
-Pues el trato.
-¿Qué trato? –tomaron asiento.
...¡y el ibuprofeno no hace su maldito efecto!...
-Pues el que hicimos, ¿de verdad no os acordáis?
Sus ojos resacosos y poco colaborativos le hicieron saber que no estaban para bromas, pero a Hades le daba igual, naturalmente.
-Fuimos a las Pinas, donde habíamos quedado para vender el coche, si te lo dije… es igual, fuimos allí y estuvimos esperando un buen rato… y… la verdad es que yo tampoco me acuerdo muy bien a partir de ahí.
-¿Cómo que no te acuerdas muy bien?
-Pues eso Manish… que yo también iba colocado ¿sabes?
-Madre mía… ¿en realidad tampoco tienes ni puta idea de lo que pasó anoche?
-Pues… exactamente lo que se dice exactamente… no –su sonrisa la exasperó y él volvió a estallar en carcajadas.
El esfuerzo que le estaba suponiendo la conversación convertía la sangre en metralla contra su cráneo.
-¿Puede ser que estuviéramos esperando en un kebab? –inquirió el francés; ¿había visto la luz?
-¡Sí, en un kebab!
La exclamación le atravesó el cráneo como bala de punta hueca.
-Por favor... ¿por qué tú no tienes resaca, si eras el que peor ibas?
-Porque ya había probado estas setas antes, mi metabolismo se adapta a velocidad supersónica, niña
-Ya veo… eres idiota -suspiró,
... encima se me acaba el café, ¡genial!...
-¿Os acordáis del turco ese que entró? daba miedo de cojones… era muy flaco pero parecía fuerte, muy moreno, con muchas arrugas en la cara, el pelo largo y negro, muy feo y como… sucio.
-¿No consideras que estás siendo un poco racista Guillaume? -también se le acabaron las tostadas.
-¡No!, es que era así ¿verdad Hades?
-No era turco, era un gitano.
-No… era un turco, porque estábamos en un kebab.
-¿Y qué tiene que ver?, ¿no puede estar un gitano en un kebab? ¡Si están en todas partes!
-¿Un gitano dueño de un kebab? Era el dueño, y era turco, no gitano.
-Que no, Guillaume, que era gitano, que te lo digo yo.
-Da igual lo que fuera –metralla de clavos, estupendo- el caso es que era el que mandaba ¿no?
-Pues ese fue el tipo con el que hablamos –el efecto de sus palabras fue como el de una bomba que en vez de explotar, implosionara en silencio.
-¿Cómo que ese fue el tipo con el que hablamos? -para luego ya, sí que sí, explotar en condiciones- ¿el turco, gitano o lo que coño fuera?, ¿el tipo chungo ese? ¿Con quién cojones contactaste Hades, me lo quieres explicar?...
-... eh, eh, niña tranquila, ¿vale?, supongo que... -no sabía cómo decir aquello...- el contacto que me dieron sería algo así como un capo de la droga en plan provinciano...
-A ver Hades… ¿me estás diciendo que vendí mi coche a algo parecido a un capo de la droga?, ¿y qué cojones significa “en plan provinciano”?, ¿qué no me despertaré con una cabeza de caballo al lado?
-¡Los siento!, ¿vale? Yo no lo sabía, un colega me pasó el contacto…
-… ¿y no preguntaste de quién se trataba?
-No, porque me dijo que era el único que podía comprar un coche así y hacerlo desaparecer en un plazo tan corto de tiempo; era ese o ese…
-Aceptaré pulpo por animal de compañía, pero me vengaré, que te quede claro -sentenció al cabo de un rato, aunque en realidad no sabía si su amenaza era para él un castigo- Ahora explícame qué cojones hace esa mariuhana en lugar de la otra mitad del dinero -no quería perder la calma, esperó la respuesta con una amplia y positiva sonrisa.
-Por lo visto… -Hades estaba sudando las setas de la noche anterior, de eso estaba segura- le surgió un problemilla con un subalterno que tuvo que solucionar y… bueno la solución era cara y tuvo que coger parte de nuestro dinero…
-...
-¡Está claro que no le podía decir que no, joder! Agaché las orejinas y cogí la marihuana, ¡tampoco es tan mal trato!
-No… qué va… ¿qué prefieres Hades otro precioso montoncito de billetes de quinientos a juego con este, o tres kilos de marihuana que tendremos que chivatear y vender de esquina en esquina?
Hades se levantó a por agua fría, más por huir del salón que por otra cosa. Intentó calmare porque tampoco era justo que él pagara su cabreo, aunque el calor y el dolor de cabeza no le daban tregua y eso sólo conseguía irritarla aún más.
-Gracias... -con aquella mirada se aseguró de hacerle entender que sentía haberse puesto así, sólo cuando percibió que lo había captado bebió el agua que le había traído- De todas formas... no debimos ir colocados.
-¿Te hubieras enfrentado a ese tipo? -desde luego Guillaume no habría estado por la labor precisamente...
-Al menos se me habría ocurrido algo para mejorar el trato... ¿qué tienes ahí?, ¿es sangre?
Hades ni siquiera se daba por aludido, en el negro de la camiseta se atisbaba una franja más oscura, el pelo le tapó la cara cuando bajó la cabeza para mirar; la sangre estaba seca, ni había notado que tenía una herida. Se levantó la tela con cuidado, estaba pegada, un tajo le pasaba de lado a lado el vientre, parecía superficial, pero tampoco se atrevía a tocar la herida o quitarse la sangre reseca...
-¿Alguien se acuerda de esto? -el tajo casi parecía estar riéndose de ellos.

Hace más de 4 años

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G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Diálogos directos y acelerados con pensamientos vertiginosos !!! buena velocidad y escritura,...pero a veces me tengo que parar: Gala, x fa, a partir de "Hades se levantó a por agua fría...calmare...¿quién da las gracias (Hades se distancia a por agua fría )...y quién recibe el tajo?

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace más de 4 años

mmmm sí eso queda un poco confuso, lo he leído tantas veces que ya no lo capto :S lo siento. Lo aclararé. El que recibe el tajo es Hades, y la de las gracias es Manish


#14

Si Hades no había sentido antes la necesidad de saber qué coño había pasado durante una noche entera de su vida, desde luego aquel tajo sonriente le había hecho apreciar el valor de una buena respuesta. Por supuesto, ninguno de los tres recordaba ese momento exacto de la noche, por más que se esforzaron en ello hasta casi hacer sangrar de sufrimiento a sus terminaciones neuronales. Le limpió la herida con agua caliente, y aún así le molestó lo suyo, se la desinfectó y vendó; era bastante superficial, pero estaba en un mal sitio y se abría constantemente, al menos hasta que pasara una noche más no dejaría de molestarle.
Decidieron darse un pequeño margen, por lo menos que se les pasará la resaca. Hades tenía la firme teoría de que la mejor manera de contrarrestarla era con cerveza, así que se pusieron a ello, prometiendo antes, claro está, no caer en otra espiral vertiginosa de alucinaciones. También se pusieron las botas, tenían un hambre de cojones, y ya que estaban fumaron algunos canutos de su marihuana, más que nada para testarla y comprobar en primera persona lo que ofrecerían a sus futuros clientes.
-¿Crees que podrás colocarla? Porque yo no conozco a nadie… será una oportunidad para conocer gente por lo menos.
-Sí, creo que podremos colocarla, aunque no tan rápido como hacíamos en la Capi; además es buena, por lo menos se han portado en eso…
-¿Ya pasabais antes de venir aquí?
Guillaume hasta entonces había estado muy callado, se le veía más por la labor de echarse una siesta que por la de participar en la conversación; había plantado la bandera francesa en el sofá de tres plazas, ellos estaban acurrucados en el de dos, Hades enredaba con su pelo y con la mano libre alternaba porro y cerveza; se limitó a disfrutar de ese pequeño momento… hasta eso tan simple había echado de menos. Volvió a sentir aquella sensación de alivio… la misma que invadió todo su cuerpo cuando por fin llegó al piso; por primera vez se permitió pararse a pensar en aquella sensación, después de todo Hades estaba allí, si su sangre no se mezclaba con la suya era porque estaba encerrada en las venas.
… Alivio, ¿por qué alivio?...
También se había sentido liberada, ligera, eufórica.
… y luego está eso…
Sí, y luego estaba aquel tema; mejor no pensar de momento en ello, aún no. Ni la seguridad que le daba tener a Hades cerca le hacía sentirse con la suficiente fuerza como para encarar aquel asunto.
… alivio, ¿por qué?...
Había estado en tensión durante todo el viaje, eso era verdad, pero no achacaba esa sensación de alivio a la tensión producida por dejar todo atrás, en un coche robado en pleno día, delante de la mismísima cara de sus padres. No… eso no lo explicaba. Tampoco las ganas de llegar… también había estado tensa durante el viaje por eso, ansiosa más bien, casi le faltó ir contando marcha atrás desde infinito las rayas discontinuas de la carretera; menos mal que recogió a Guillaume…
… la respuesta está clara, no tiene sentido que me ande con rodeos conmigo misma coño… al final todo redunda en lo mismo; y ahora no.
-¿Estás bien? –el murmullo de Hades en su oído le hizo dejar de ver el galimatías de sus emociones que había ido escribiendo con tiza trasparente delante de sus ojos; se esfumó, al ser transparente la tiza ni dejaba polvo.
-No, pero lo estaré –sus palabras y sus labios se mostraron seguros, pero la verdad era que no quería volver a pensar en todo aquello al menos durante unos días más.
A veces parecía que le estuviera leyendo la mente, normalmente era al revés, pero en momentos como aquel, cuando ella era tan humana que ni siquiera podía controlar la situación, era cuando él tomaba la parte de poder que le correspondía. Se metía en su mente, sin pedir permiso después de haber estado días vagando por el laberinto de su conciencia, con apenas un hilo de luz y menos provisiones. Nunca pedía explicaciones al llegar ni esperaba las gracias al marcharse; él, silencioso, simplemente se introducía en su mente, iluminaba los entresijos que tenía que iluminar y se marchaba. Perfecto. Sencillo. Luego los besos sabían aún mejor, como el verano después de la primavera... “me gustas siempre, pero sobre todo cuando lloras”, cuántas veces le habría dicho aquello. Cuando él entraba no dejaba rastro pero la visita sí que marcaba su piel… para él sus lágrimas eran pinceladas de percepción, era un lenguaje que podía entender, no como aquellos pensamientos cifrados que tenía que sortear para llegar al final del laberinto… Sí desde luego le dejaba marca, la sensación de comprender, por un instante, quién era ella.
-¿Sabéis qué he pensado que podríamos hacer? Porque si no, nos vamos a quedar aquí más apalancados que la ostia.
-No más drogas Hades... –el pelirrojo se lo recordaba por si lo había olvidado, desde luego su cuerpo machacado no lo había hecho.
-Esta vez no habrá drogas, lo prometo… pero tendremos qu saber qué ha pasado ¿no?
-¿No recuerdas que no lo recordamos?
-Ja, Ja, Ja, qué gracioso el francesito… pero menos mal que estoy yo aquí para tener ideas cojonudas, ¿y si volvemos a las Pinas a reconstruir los hechos?
-¿A reconstruir los hechos?, ¿esa es tu idea cojonuda? –logró que el francés se levantara del sofá por lo menos.
-Sí joder… ir por las mismas calles a ver si recordamos algo nuevo, o preguntar a la gente…
-… ¿en plan “Resacón en las Vegas”? Eso es muy cutre…
-Somos muy cutres ahora mismo… ¡estamos dando asco aquí con esta resaca!, venga, vamos a vestirnos, ¿ahora de repente no queréis saber lo que pasó o qué?, ¿se os ocurre una idea mejor?
-Venga Guillaume, que tiene razón, tampoco tenemos nada mejor que hacer. Sólo espero que no vengamos con otro navajazo más –su intervención hizo saber a Hades que había captado el mensaje, pero salió de la habitación, como siempre, antes de que le pudiera dar las gracias.

Hace más de 4 años

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G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Como siempre, atrapas muy bien los momentos y la atmósfera creada. Te ha quedado muy bien que Manish identifique sus pensamientos con una tiza invisible, no es fácil saber plasmar por escrito esa situación tan intensa por la pasa el personaje. Felicidades!

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace más de 4 años

quería hacerlo en plan pantalla táctil futurista, pero el de la ciencia ficción es Hades xD


#15

Esperaron a que estuviera un poco más bajo el sol para salir, tenían por delante una larga caminata y Hades no quería poner en riesgo innecesario la blancura de su piel, ni tampoco “sudar como un puto cerdo”. Él detestaba el calor, durante el verano en la Capi se pasaban casi todas las horas de sol en el estudio del Maestro, pintando y esculpiendo en el taller, leyendo en la biblioteca, charlando o preparando alguna historia que tuvieran entre manos, algún concierto, monólogo, exposición o algo parecido; sólo salían cuando el sol desaparecía definitivamente por el horizonte, aunque normalmente sí que usaban la luz del atardecer para pintar, a los dos les maravillaba los efectos que producía (tenían toda una serie de cuadros al respecto). Luego se despedían del Maestro, que siempre estaba trajinando por la casa de un sitio para otro, y se iban de bureo.

-Mejor vamos en bus hasta allí ¿no? –inquirió Guillaume, que no estaba para muchos trotes.
-Nos dejará a la entrada del barrio, luego sí que nos tenemos que venir andando, los autobuses no entran allí cuando se hace de noche.

Evocar la deliciosa rutina de aquellos días, de esas que no molestan porque más que rutinas son rituales, le arrancó una involuntaria sonrisa; bajar a brincos la escalera, irse a casa, cada día por un sitio distinto, cenar, prepararse para salir (a ritmo de heavy, siempre) y luego encontrarse con los camaradas, los de toda la vida (al menos desde que conocía a Haces) en el parque y dejarse llevar por los acontecimientos. Cuando salías de casa no sabías nunca lo que iba a pasar, ni tampoco lo podías imaginar, eso era lo bueno: la promesa de nada y la posibilidad de todo. Los días eran sencillos y ninguna noche era igual a la anterior, por eso se llamaban camaradas, por ellos que ardiera el comunismo, pero que nada tocara su bandera pirata.

-No, no aquí el precio es de 0,75 –les decía el conductor del bus, ellos por inercia habían querido satisfacer el precio de la Capi.
-¡Joder! Pues qué chollo… -les murmuraba Hades por lo bajini, se dirigían al gallinero.
-El trasporte público es muy malo en España –se quejaba el francés- horrible… y los precios son muy, muy caros para el servicio que ofrecen ¿no creéis?

La amistad entre hombres es sencilla, más que sencilla, llana; eso era algo que siempre había admirado del género opuesto, de hecho, la inmensa mayoría de sus amigos eran chicos precisamente por esa razón, para ella era terriblemente difícil mantener una amistad con una chica, las chicas exigían demasiado, y a ella no le gustaban esas imposiciones, las detestaba. Cuando conoció a Hades, más bien cuando empezaron a llevarse mejor, él le presentó a su tripulación de fieles bucaneros. No se podía decir del todo que hubiera una jerarquía, desde luego ella no la percibió en sus graves análisis sobre el grupo que hacía de vez en cuando y sobre todo al principio. Más tarde se dio cuenta de que esos primeros análisis estaban sesgados por su inseguridad y los repitió, pero llegó a la misma conclusión: no había jerarquía, igual que no había orden ni caos, sólo había respeto. Cuando reparó en ello se notó, ellos notaron cómo definitivamente decidía abrirse, romper su ostracismo, pero no dijeron nada, se limitaron a recibirlo con alegría, a ellos ni siquiera les habían importado sus recelos iniciales, esos que tenía con toda la gente por inercia (de nuevo, fruto de su inseguridad de entonces; el Maestro le ayudó a pulirlo).
La tripulación se limitó a esperar a que ella estuviera a gusto, mientras tanto la colmaban de ron, buenos alimentos y aún mejores alucinógenos pero siempre respetando aquel espacio que ella se empeñaba en marcar. Le fueron conquistando poco a poco, y aunque sus detalles eran tan estúpidos como permitir que eligiera el sitio donde sentarse o dejarle pedir primero en los bares, a ella le encantaban porque despedían una especie de ingenuidad y buena voluntad que se le antojaba demasiado tierna para bravos mozos del mar como aquellos. Con el tiempo llegó a ser uno más en la tripulación, ya no le cedían el asiento y se colaban siempre que podían al pedir, pero ahora era cómplice de sus cuitas, respetaban su opinión, la respetaban a ella (se había tenido que ganar un nombre, eso por su puesto, pero fue divertido de cojones) e incluso la incluían en sus vidas más allá del barco. Al principio siempre que la llamaban para quedar, si no iba Hades, ella no acudía tampoco, en el fondo se seguía sintiendo como una intrusa, que fuera una chica nunca había sido un problema, es más, una parte de ella sabía que no había ningún problema, que eran paranoias suyas, pero no podía evitar sentirse así. Por supuesto Hades desconocía estos pensamientos, él se había esforzado mucho por integrarla y ahora que parecía más unida a ellos estaba realmente feliz, casi pletórico, por fin podía compartir con ella todos los rincones de su vida que le importaban.

-¿Vamos primero al kebab ese de los cojones?
-Sí tío, y así de paso salimos de dudas ¿Apostamos?
-Uuuuuh francesito ¿eres de esos?
-¿Me haces el desayuno todos los días hasta que nos vayamos al estudio?
-Mejor la comida… se levanta siempre tarde.
-Muchas gracias niña por tu ayuda…
-¿No estás seguro de tu historia o qué? –Hades era muy fácil de picar.
-Quitando el hecho de que parecía que estuviera en la Tierra Media como si acabara de fumarme la mitad de la Comarca con el viejo Gandalf … ¡pero con dos cojones, coño! Acepto, si tú pierdes… tendrás que traerme las cervezas cada vez que te lo pida hasta que os vayáis al estudio, ¿hecho?
-Van a ser unas cuantas Guillaume –rió; bajaban del autobús.
-Es igual, era turco.

Un pequeño detalle fue el que cambió esa visión de las cosas; fue la primera vez que se escapó de casa, con dieciséis años. Obviamente, no podía refugiarse ni con Hades ni con el Maestro porque darían con ella enseguida, tampoco con Helena, eso quedaba descartado por completo, ella no lo comprendería, por lo que decidió ceder a las presiones de su compañero de fatigas y pedir asilo a sus camaradas. Ellos estuvieron encantados, sabían lo difícil que había sido para ella pedirles aquello, y valoraban que finalmente hubiera decidido ceder (todos eran conocedores ya de su cabezonería) y darles un pequeño margen de actuación. A ella no le convencía la idea en absoluto, si ya se sentía como una intrusa en el barco, cómo no iba a sentirse así en sus casas… pero, una vez más, sus camaradas la sorprendieron, y del mismo modo que supo apreciar con buenos ojos su especie de jerarquía basada en el respeto en su momento, supo apreciar entonces su sincera hospitalidad. No la trataban como una invitada, estaba en una casa que no era la suya, en realidad pasó por 5 casas que no eran la suya, pero no se sentía una extraña, sentía que encajaba perfectamente en aquellas pequeñas burbujas hogareñas… de hecho algunos padres de sus amigos la conocían mejor que sus propios padres, por lo visto seguían existiendo familias que se lo contaban todo a la hora de comer.

-¿Era por aquí no? –ella sólo recordaba oscuridad y ojos por todas partes.
-No, por aquí –Hades parecía ser el único que sabía en qué dirección dirigir sus pasos.

Cómo echaba de menos aquellos perfectos días de verano, que tampoco estaban tan alejados en el tiempo, pero que se le presentaban en la memoria como si pertenecieran a otra vida. Aquella sensación de lejanía más que reconfortarla le volvió a abatir el ánimo que Hades tanto se había esforzado en intentar levantar, ¿se sentía culpable por haber puesto esa lejanía entre ella y sus raíces?, ¿no era acaso lo que había estado tanto tiempo deseando?, ¿lo que habían estado tanto tiempo planeando? Desde luego no resultó todo tan fácil como había calibrado en un principio. Su padre había sido un irracional, no había posibilidad de llegar a ningún acuerdo con él. Él y su estúpida imagen… bien sabía ella que se empeñaba en darle unos estudios para que luego nadie pudiera decir que no cuidó de su propia hija como debía; él ni siquiera tenía interés en que ella estudiara nada, era pura imagen… la bilis le volvió a ascender a la garganta. Ni siquiera cuando le intentó vender la moto de que si la dejaba irse sin más, no volvería a saber nada de ella quiso atender a razones; eso era impensable, una hija suya no iba a acabar como vagabunda, él sólo entendía la sociedad como algo competitivo, cuantas más y mejores cartas tuvieras a tu favor, más opciones de ganar a los demás tenías, simplemente no consideraba una opción válida lo de dedicarse al arte o meramente existir sin una ocupación digna. “¿De qué vas a vivir?, ¿pasando droga?, ¿siendo una vulgar camarera?, ¿del paro, robando a los demás?, ¿de tu cuerpo?”, él se negaba por igual a todas aquellas posibilidades, ¿una hija suya atendiendo en un McDonalls?, estaba segura de que preferiría antes lo de pasar droga, porque así sólo le verían la cara a su niñita los drogatas, y no posibles amigos suyos con su familia (cuyos hijos, casualmente, le compraban droga a ella, aunque al parecer su padre nunca se enteró de sus escarceos en ese mundillo, si no lo habría usado)...
Debió notarse el cambio de rumbo de sus pensamientos en algún gesto involuntario de su cara, Guillaume andaba unos pasos por delante y Hades aminoraba la marcha hasta quedar a su altura.

-Me estás empezando a preocupar ¿lo sabes?
-Lo siento, no es nada… sólo estaba recordando.
-Pues deja de recordar –la cogió por el talle y la acercó a su cuerpo, su calor se filtraba por la gastada tela de la camiseta- ¿desde cuándo recuerdas tanto niña? –ahora le sonreía.
-Estaba pensando en los camaradas.
-Vendrán, sólo necesitan tiempo para asimilar las cosas...
-Fuimos grandes Hades –sonrió, que le follaran a su padre y a su estúpida bilis- fuimos jodidamente grandes.
-Y lo volveremos a ser niña, nos espera el Nuevo Mundo.
-¡Kaizoku o ni ore wa naru!
-¡KAIZOKU O NI ORE WA NARU!

Hace más de 4 años

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G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Mmmm parece que se va a agrandar la banda con la breve semblanza a los piratas de los mares del asfalto... interesante. Y ahora entran las referencias al manga y anime nipón....¿¿¿qué nuevas referencias vendrán más adelante???

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Gala,si admites sugerencias, yo por tema tipográfico dejaría un espacio en blanco más entre los recuerdos de Manish y los diálogos.
En la escena del autobús: se te coló un Haces x Hades y cuando dices: "se dirigían al gallinero" a lo mejor has obviado que el precedirea un "mientras ..." pero eso ya es tema de estilo, y ahí no entro.

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace más de 4 años

En un principio lo había dejado la verdad, pero me dio un "arrepío" (palabra Extremeña xD) de esos míos y los quité, pero sí, tienes razón, los volveré a poner y corregiré eso que me has dicho; me gusta que me des estos apuntes, de verdad, tú no te cortes ;)

Y sí, la tripulación irá entrando en escena, ¡no podía evitar incluir piratas en mi historia!

apoptosis
Rango13 Nivel 61
hace más de 4 años

Me hallo perpleja! Estoy eamorada de Manish, Hades y el francés!! El maestro me resulta intrigante, supongo que más adelante le dedicaras más profundidad. Haces un montón de referencias!!¿Kaizoku o ni ore wa naru? ¿Qué significa? Supongo que es de one piece (Aún no la he visto, pero entra dentro de mis objetivos a medio plazo)

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace más de 4 años

El Maestro ya irá saliendo, es un hombre extremadamente discreto a la par que estrafalario. La frase en japonés significa "¡voy a ser el rey de los piratas!! y sí, es de One Piece, que es una maravilla como historia, deberías adelantar esos plazos, ¡no te arrepentirías!! :P Manish y Hades son admiradores de los Mugiwaras, así que tendrás Luffy y compañía para rato. Por último me alegro de que te gusten los personajes, y espero que en las sucesivas cajas sigan estando a la altura. Gracias por leerme!

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace alrededor de 3 años

@Brando_Ballantine mira por ejemplo en esta caja sale una de esas referencias culturales que te dije que probablemente no pillarías porque son de mi generación. La frase "-¡KAIZOKU O NI ORE WA NARU!" ("voy a ser el rey de los piratas!") pertenece a "One Piece" un manga y anime japonés sobre una banda de piratas; en el relato hay muchas alusiones a esta gran obra maestra para mí (y eso que aún no está acabada), también bastantes paralelismos, sobre todo cuando empieces a leer sobre la vieja tripulación.

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace alrededor de 3 años

Pues One Piece es una gran historia @Brando_Ballantine, totalmente recomendable, me atrevería a decir que en mi opinión es una de las grandes historias de este siglo, tan vasta y tan dispar que genera su propia mitología (al estilo de Star Wars y El Señor de los anillos); empieza siendo una serie para niños, pero va creciendo con ellos y al final se torna un relato extremadamente original a la par que crudo. Si tengo la necesidad de ver un concepto puro frente a frente acudo a One Piece, casi siempre acabo llorando; solo Oda es capaz de hacerte llorar como un niño chico con conceptos tan simples como la lealtad, la sinceridad, la camaradería, el valor... y, lo más importante, la VOLUNTAD ;)


#16

El barrio chungo, a aquellas horas cuando la luz aún no se había ido del todo, no parecía tan malo como se lo habían hecho percibir sus pupilas dilatadas. Según Hades, aquel momento del día era el mejor para disfrutar de la ciudad, que adquiría una luminiscencia delicada y antigua; además, el calor era ya arrastrado por una leve brisilla de verano, y por lo tanto andar no suponía un terrible esfuerzo, podías recrearte en lo que te rodeaba sin estar cagándote a la vez en Apolo y toda su estirpe. Sí que es cierto que el barrio empeoraba conforme te ibas adentrando en él, pero aparte de algún que otro mobiliario urbano destrozado, pintadas por casi todas partes y algo de suciedad, no porque hubiera (mucha) basura por ahí tirada, sino por el aspecto triste y sucio de los edificios, nada les resultó excesivamente chocante.
Lo cierto es que había muchísimos locales por allí, todos con aspecto de barrio, muchas multitiendas, por ejemplo, estaban en la primera planta o en el garaje de las casas; los bares por su parte eran en su mayoría tascas, que competían con multitud de mesones, bares de tapas y pinchos, restaurantes chinos, infinidad de turcos y, al principio del barrio, un McDonalls cómo no. La gente que vivía allí era sencilla, a aquella hora muchas madres habían sacado a sus hijos al parque (sólo se habían cruzado con uno desde que se habían adentrado), o paseaban por los barrios, o charlaban con las vecinas en la calle mientras mecían los carritos y los niños revoloteaban su alrededor. Los trabajadores, apoyados en la barra del bar tras una pesada jornada laboral, se bebían sus chatos y carajillos o echaban unos centiminos a las cartas. Había viejas bordando sentadas en sillas de mimbre a la puerta de algunas casas, y los niños hacían cola en los kioskos, aquel barrio bullía vida y actividad, y todo aquel frenesí se les contagió. No parecía chungo, en absoluto: era auténtico.
Rondaron por el kebab pero no vieron nada extraño: turcos dentro, clientes entrando y saliendo, la carne rodando y dorándose con parsimonia al fuego, la salsa de yogurt… Incluso Guillaume se decidió a entrar para verificar que el interior era tan inofensivo como la pequeña terraza. Volvió con unas patatas con salsa, unas coca-colas y nada reseñable que decir. Aquel era un kebab normal llevado por turcos (eso era un detalle muy importante para el pelirrojo), no un local tapadera para reuniones secretas con capos de la droga.
-¿Será que eso lo alucinamos también? –ya empezaron a dudar hasta de lo que creían saber; desde luego sus recuerdos deformados llenos de penumbra no podían ayudarles mucho.
-No, no… –Hades se mantenía firme en su versión- ese local es una tapadera, que te lo digo yo, y como tapadera que es, tiene que aparentar normalidad, ¿nunca habéis visto series de mafiosos o qué? Tenemos que seguir buscando.
-¿Por dónde? –el pelirrojo no paraba de comer, ¿cómo podía estar tan flaco con todo lo que comía?
-¡Está claro! –intercambió una mirada cómplice con el francés, no, no estaba claro- a ver, ¿a dónde vais cuando queréis enteraros de algún cotilleo? –a Hades le encantaban esos jueguecitos- ¡A un bar!, en los bares la gente habla de todo, como si estuvieran en el salón de su casa... no, seguramente se cuenten más cosas en los bares que en los salones de las casas… en fin, que me lío, nos vamos a un bar, nos pedimos algo y escuchamos, con disimulo claro está, a ver si todavía nos corren a ostias.
-¿Realmente te parece este un barrio peligroso? –en aquel momento una madre reñía a sus hijos por no mirar antes de cruzar la calzada.
-Niña, confía en mí, esto no es lo que parece.
-Desde luego los yonquis y las putas no están –esa imagen tras la ventanilla le había marcado.
-Saldrán por la noche, como Batman -ella y el francés no pudieron aguantar la risa, pero Hades se mantenía firme.
Relatando por lo bajini sobre lo incrédulos que eran y lo poco que sabían de la vida, encaminaba sus pies hacia ningún lugar en busca de un bar adecuado para sus propósitos, pero ninguno parecía convenirle.
-¿Por qué nos estamos alejamos del kebab?
-Ay francesito, qué poco sabes… Tú cuando sales de currar, ¿a dónde te vas a tomar unas cañas?, ¿al bar que hay debajo de la oficina? Estás hasta los huevos de ese sitio, llevas ahí encerrado, currando, todo el santo día y, lógicamente, quieres alejarte, pero no demasiado como para salir de tu zona de confort, no olvides que los seres humanos somos animales de rutinas… irías a un bar ni muy cerca ni muy lejos, lo suficiente para tener la sensación de no estar todo el jodido día en el mismo sitio.
El francés pareció captar la idea, desde luego Hades no era tan despistado como parecía a simple vista, ni tampoco tan impulsivo; aquellos dos eran raros de cojones.
-Este será perfecto –se decantó por una terracita que estaba al lado de una plazoleta con bancos en paralelo poblados por diversos grupúsculos de jóvenes.
La terraza, formada por ocho mesas con sombrillas plegadas, no estaba muy llena; en la mesa más alejada había un grupo de tres jóvenes de unos veintitantos a cervezas y tapas, en otra situada más o menos en el centro una familia cenando de raciones, y en la mesa más cercana a la puerta un grupito de cuatro viejos jugando al chinchón con su jarrita de vino tinto.
El pelo de Guillaume y su aspecto extranjero no pasaron desapercibidos, y mientras tomaban asiento, ni cerca ni lejos del grupo de jóvenes (se limitaron a seguir a Hades), no pudieron evitar sentirse observados; a Guillaume le radiografiaron, pero no pareció importarle, sabía que los españoles no se caracterizaban precisamente por ser discretos.
-Nos vas a poner... el combo este de jarra + tapa por favor ¿Cuáles queréis?
-Yo una de jamón con tomate –mientras estuviera en España el francés se había propuesto firmemente ingerir todo el jamón serrano que no había podido comer el resto de su vida.
-Anchoas con tomate –el dueño, un cincuentón tripudo y casi calvo, pero de gesto amable, apuntó su comanda.
-Y a mí me pones una de… tortilla de patatas con salsa brava.
-Perfecto, en seguida lo traigo.
Hades comenzó a hablar porque sí de una pelea que al parecer hubo el fin de semana pasado en el recinto ferial, ellos no entendían nada, pero le siguieron el juego fingiendo haber escuchado también rumores de Mengano o Fulano, pero admitiendo que no sabían realmente lo que había pasado. Ella no tenía ni idea de qué se proponía Hades con aquella historia, pero ya había sido partícipe en varias ocasiones de las tretas de su amigo, por lo que se limitó a divertirse, alimentando aquella fábula con aportaciones cada vez más elaboradas que Guillaume corroboraba sin pestañear.
Por lo visto había habido un encontronazo entre unos punkis y unos motoristas, que habían resultado ser nazis, durante un botellón. Él, por supuesto, estaba allí viendo la tremenda paliza que aquellos “sebosos nacionalistas” le estaban dando a sus “hermanos”, y no sé lo pensó dos veces…

Hace más de 4 años

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G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Buena foto del barrio :)
(creo que donde pones "frenetismo" debería ser "frenesí", creo).


#17

-La única manera de parar aquello sin que tuviera que venir la pasma era que alguien se metiera, y nadie estaba dispuesto a rifarse una ostia de aquellos animales… ¡ni siquiera dejaban que los otros huyeran!, los que querían huir claro, porque había uno con una cresta verde que repartía de lo lindo… bueno, el caso es que nadie se quería meter, ¡y yo tampoco joder!, uno es kamikace pero no gilipollas… así que se me ocurrió una idea para parar aquello…
-¿Y qué hiciste? –Guillaume estaba realmente intrigado por la historia, que ellos aún no sabían si era cierta o no.
-Pues muy fácil, le dije a los colegas que se apretaran los machos y que corrieran como hijos de puta cada uno a una moto distinta de esos gilipollas, y que luego dieran gas a tope y las dejaran a la entrada del ferial tiradas…
-… ¿y luego?, ¡les partirían las piernas!...
-… luego a correr otra vez como si no hubiera mañana y esconderse o camuflarse entre la gente, eso daría el tiempo necesario a los punkis para pirarse.
-¿Y lo hicisteis?
-Claro que lo hicieron –sonrió ella, aquella historia le pegaba a su compañero; ya no tenía dudas: había pasado de verdad.
-Nos pusimos las capuchas y echamos a correr, montamos las jacas, los tipos ni se estaban dando cuenta, pero los gilipollas, niñatos de mierda, que estaban allí viendo la pelea empezaron a gritar y a señalarnos… ¿se puede ser más estúpido?, perdimos el factor sorpresa, claro está, pero logramos montar y escapar antes de que nos pillaran…
-¡Joooooder!!
-Pero eso no es lo mejor… yo sólo estaba concentrado en darle gas al asunto y poner tierra de por medio, un gigante rapado de dos por dos me venía persiguiendo, pero era tan jodidamente gordo que se asfixiaba y tuvo que parar de correr… –a Hades le brillaban los ojos de la emoción, estaba entusiasmado con aquella historia, era raro que no se la hubiera contado antes- Aproveché para mirar alrededor y vi que una moto había quedado libre, porque un auténtico orangután estaba persiguiendo a un colega en una Harley… ¡jefe! ¿nos pone otra?... ¿Por dónde iba?, ¡ah sí!, me desvié para ayudar a Mario, el colega este que os estoy diciendo, me proponía interceptar al bicho ese, pero iba embolao como un toro… Mario, supongo que me vería por el rabillo, se empezó a posicionar para hacer una maniobra que le estuve enseñando unos días antes, cuando me di cuenta de lo que pretendía, me fui colocando yo también hasta ponerme detrás de la Harley…
-… ¿en qué consistía exactamente? –interrumpió el francés, que quería recrear la historia en su cabeza con todo lujo de detalles.
-¡Pues en hacer un sándwich! –el poco glamour de la respuesta les arrancó la risa también a ellos- uno se pone delante, y otro detrás, el de delante frena, distrayendo al que está en medio, que se supone que le perseguía sin saber que otro le seguía… normalmente te pones detrás saliendo de una calle anexa, pero aquello es un descampao… en resumen, consigues que el del medio clave su atención en el de adelante, y mientras, el que se acaba de incorporar mete gas y lo desestabiliza…
-¿Y funcionó?
-¡Joder que si funcionó! –el camarero depositó la jarra de cerveza en la mesa, sin duda había tardado tanto porque esperaba a que pasara la parte interesante, de hecho, se quedó allí para acabar de escuchar la historia con toda claridad- El tío aún no me había visto, me puse detrás, pero él estaba pendiente del Mario, el muy estúpido ni pudo prever la ostia, cuando estuvimos a la altura suficiente, Mario inició la maniobra, y el jodido gordo calló de lleno, pensando que se le habría pinchado una rueda o algo… yo metí gas, me puse a su altura y ¡PA! –de la emoción se había levantado de la silla y todo- ¡le metí una patada en todas las costillas que le mandó a Cuenca! –rompió en sonoras carcajadas entre las aclamaciones admiradas de Guillaume, que no podía sino admirar su recién descubierta pericia motera.
-¿Eso fue lo del otro día en el ferial? –inquirió ya por fin el dueño.
-¡Sí sí, jefe! Y es un relato fiable ¿eh?, ¡en primera persona!
-¿De verdad fuiste tú uno de ellos? –preguntaba con escepticismo uno de los jóvenes; decidieron entrar también en la conversación, girados sobre sus sillas, estaban atentos a la respuesta, aunque suspicaces de que sólo se estuviera tirando el pisto de glorias ajenas.
-¡Coño!, ¡yo soy el de la calavera chaval!
-¿Tú eres el de la calavera? –preguntó, incrédulo, el mismo muchacho, el de pelo negro, moreno y con unos ojazos verde aguamarina.
-¡Anda cojones! Manish, déjame coger la chaqueta –ella le pasó el bolso con una sonrisa y él extrajo la chaqueta, se la puso con gran ceremonia, se giró y se colocó la capucha, dejando los brazos en cruz.
Era la vieja chaqueta de Hades, la que usaba para sus aventuras con la tripulación, pero que luego pasó a ponerse prácticamente a diario. En la capucha había dibujado una calavera, su bandera: un tétrico cráneo calzado con el yelmo de la invisibilidad del dios del inframundo. Por lo demás la chaqueta no tenía nada de especial, negra y de algodón, pero durante años había sido la bandera pirata de su compañero.
-¡Acho, que es él colega! –el más joven de los tres se dirigía hacia Hades para estrecharle la mano, tenía pecas, el pelo castaño claro e iba en chándal - encantado de conocerte tío, en serio; con dos cojones…
-Sí, con dos cojones tío –el tercer joven, un gitano delgaducho, pero fibroso que fumaba ducados también se empeñó en estrechársela.
-Yo soy el Grinch –el de los ojos verde aguamarina-, sentaos aquí con nosotros ¡coño! Manué, ponte aquí unas racioncitas pa los colegas, y trae más jarras joder ¿qué han implantao de nuevo la ley seca?

Hace más de 4 años

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G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Buena tangana!
No me corto: es kamikaze.
creo que en "una maniobra que le estuve enseñando hace unos días" como lo relata en pasado sugiero "...estuve enseñando unos días antes" y
en "¡Acho que es él colega!" pondría coma par separar el vocativo dejando: "¡Acho que es él, colega!"
Gala, digo lo mismo que tú, que si ves algo a mejorar o pulir admito sugerencias :)

apoptosis
Rango13 Nivel 61
hace más de 4 años

jjajajajjaja. Me lo paso genial leyendo esta historia!!! :)


#18

El Grinch resultó ser todo un personaje, era gitano “de pura raza y a mucha honra”, vándalo de barrio, hasta que creció y se convirtió en uno de los grandes con tan solo 23 años. Era un estafador “de clase” y “con clase” (levis oscuros ajustados, camisa blanca, cinturón de cuero con una brillante hebilla rectangular plateada y zapatos negros de punta), ¿su especialidad?, robar las pagas extra de mujeres ricas entre 30-45 años.

-A mi no me gustan las niñatas calientapollas, a mí lo que me pone es una mujer que sabe lo que quiere y lo pide ¿entendéis o no?, además son las que más saben, y puedes aprender mucho si sabes escuchar … –la amplia y suave sonrisa de perfectos dientes blancos que esbozó contrastaba con el moreno equilibrado de su piel y la definida línea negra azabache del pelo, a la vez que marcaba profundamente las arrugas de expresión en torno a sus ojos, que desaparecían al instante sin dejar ni rastro, como un suspiro retenido-, si yo os contara... pero hay damas delante.
Seleccionaba a la “afortunada” en una red de contactos privada para citas y quedaba con ella, “pero es importante no caer en la primera cita… aunque hay algunas con las que eso no se puede evitar”, de nuevo aquella sonrisa, que en absoluto le resultaba petulante, sino más bien embaucadora.
… este es un profesional que incluso ahora está jugando su papel, al final me voy a divertir y todo…
En el plazo de quince días, quedaba con ellas varias veces, y tras varios encuentros tórridos o cuando se cansaba, mientras dormían (normalmente borrachas), les robaba los datos necesarios para acceder a su cuenta corriente y la de su familia, o incluso en el mismo ordenador familiar hacía las operaciones pertinentes si se presentaba el caso (muy esporádico).

-Yo soy un hombre que tiene conciencia de clase ¿entendéis o no?... sí vosotros tenéis pinta de ser más rojos que la ostia, sólo robo a los ricos, a esas putas furcias ricas que lo tienen todo y todavía quieren más… están buenas, pero son unas zorras…
-Con alguna has acabado más de una vez, hijo puta –las pecas de aquel niño competían en vivacidad con las de Guillaume, que estaba atentísimo a todo lo que pasaba, sin dejar por ello de catar todas las raciones que pasaban por delante.
-Sí… porque hay algunas que parece que merecen la pena… pero la cabra tira al monte, y al final lo único que pretenden es cambiar a uno por otro y seguir viviendo del cuento…

Por supuesto él no se presentaba a sus afortunadas como el “gitano de raza” que era, sino como un publicista de creíble éxito, con ático en el centro (era suyo de verdad, pero él nunca ponía la cama), y una vida desahogada, independiente, solitaria y enigmática, “eso es fundamental para engancharlas… la mujer no puede resistirse al misterio”. Su juventud era otro de los ganchos, ¿un publicista de éxito a los 23 años con semejante nivel de vida?, era un auténtico caramelito…
… normal que esté montado en el dólar, es como si mezclaras a Charlton Heston de joven con la profunda mirada de Marlon Brando y la presencia de Christian Bale con traje…
Sin duda era esa presencia aliñada de misterio la que enganchaba a las treintañeras a pesar de los referentes físicos evidentes del muchacho, irresistibles para mujeres de mayor edad, pero esas no le interesaban, a no ser que se conservaran bien… “también hay buenas jacas de esas, y son un pelotazo porque ganan mucho más… pero muy pocas están para que se las haga caso, aunque si tienes suerte… tampoco tienes que hacer mucho, una de esas me pagó el salón del ático, con la tele de 100 pulgadas incluida ¿eh?”.

-¿Y a vosotros qué os trae por aquí?, ¿no sois los del 500 del otro día? –Hades se irguió imperceptiblemente en la silla, comprendió que era la pregunta que había estado esperando.
-Sí… acabamos de llegar a la ciudad… una larga historia; necesitábamos deshacernos del muerto.
-Ya está hecho –no podía evitar perderse en sus ojos mientras se encendía el cigarro- por si os preocupaban los cabos sueltos.
… no sé qué se pensará que somos, hijo puta, sabe que le estoy mirando –no pudo evitar sonreír involuntariamente- ¿Estoy tonta o qué?, es un gilipollas, manipulador, machista y encima narcisista que hace esto todos los días… pero joder… -el humo velaba su figura a contraluz con las farolas de la plazuela, y se elevaba con parsimonia mientras volvía a alisarse la piel junto a sus ojos- tengo que recuperar terreno…
-Sí… nos preocupaban y nos preocupan la verdad.
-¿A qué te refieres? –seguía jugando, pero el tono se había puesto serio, ahora se trataba de asuntos relacionados con el negocio.
-A lo que nos pasó después de irnos de aquí –Hades la observaba sin entender lo que se proponía, aunque supuso que aquel breve choque de fuerzas en el que sus ojos se habían detenido en los del publicista con aparente aplomo fue lo suficientemente ilustrativo.
-¿Qué pasó? –su voz rasgada también ayudaba a crearle un clima favorable, ella, evidentemente, no podía contestar y supo que se había liado, aquel maldito niñato le había distraído con su maldita voz, su cigarro y su jodido zipo brillante, impidiéndole estar pendiente de lo que tenía que estar…- Quizás no os acordáis, o confundís las cosas porque ibais colocados–de nuevo aquella sonrisa- la verdad es que al jefe no le disgustó, de hecho le caísteis muy bien… aunque hace falta ser gilipollas o temerario para presentarse ante él como lo hicisteis... prefirió creer que sois lo segundo, obviamente-¿intentaba asustarla con aquel cuento?
-Había una mujer –intervino Guillaume de repente-, íbamos cerca de la carretera que lleva a la ciudad y una mujer con un abrigo corto de piel y un vestido pardo muy ajustado se acercó a nosotros…
-¿Cómo era el abrigo? –preguntó repentinamente serio el otro gitano, que intercambió una rápida mirada con su compañero mientras apuraba la cerveza.
-Parecido a la piel de un lince… -estaba segura de que Guillaume estaba improvisando sobre algún vago recuerdo que tuviera- y tenía los ojos verdes.
-¡Será hija puta! –el gitano flacucho se levantó en lo que dura un parpadeo y de una patada mandó la silla al centro de la carretera, el jovencito fue a recogerla rápidamente.
-¡Eh, eh, Flaco!, ¿te tranquilizas, eh?, que estamos con clientes… ¿Estáis seguros de que no había nadie más? –el tal Flaco se fue a dar una vuelta, cabreado como un chino con un pitillo en la boca que no le daba la gana de encenderse.
-Seguros, seguros no –intervino Hades- Pero me hizo esto –la herida sonriente estaba roja por los bordes, como si se le hubiera corrido el pintalabios.
-Entonces iba con alguien –suspiró- Javié, informa al jefe directamente, y dile que yo me encargo –el de las pecas salió disparado la calle adelante- averiguaré qué pasó y le pondré solución –les tendía la mano dispuesto a irse.
-No, no –ella también se levantó- vamos contigo.
-No es necesario…
-Insistimos –él retiró la mano.
-Muy bien, aunque puede que no sea agradable, mi primo está muy cabreado, ¿os robaron algo de lo que llevabais?... ¡Manué! Aquí te dejo esto pa que te cobres… es muy importante que seáis sinceros, es un asunto que afectaría al jefe directamente…
-No nos llegaron a robar.
-¿Ninguno de los tres recuerda nada?
-Si lo recordáramos, no estaríamos aquí
PI-PI
Un BMW Serie M4 con llantas anchas les saludaba unos pasos más adelante, Hades y Guillaume se pasaron a los asientos de atrás, él la observaba con aparente descuido mientras hacía rugir el motor.
-Entonces me pregunto cómo escapasteis de ellos… no es fácil dejarlos atrás.
-Ya te digo que no recordamos nada –insistió, si había quedado como una idiota aprovecharía esa baza con aquel tipo, no era una mala estrategia con alguien con un ego tan grande…
-Tranquila, tendrán lo que merecen.
La dirección de aquel coche parecía de mantequilla, se deslizaron con suavidad hasta el final de la calle, giró a la derecha, y se lanzaron por la gran avenida a toda velocidad, el ronroneo del BMW les acunó suavemente durante todo el trayecto. Callejearon mucho, pero aquella flecha grisácea se colaba por los cruces y calles, como el vestido por las largas y torneadas piernas de una top-model. El perfil moreno del publicista, con el cigarro aún en la boca, casi muerto, se recortaba en la noche, el pelo brillante y abundante le ondeaba al viento, que se colaba por la ventanilla abierta donde llevaba posado el brazo como con descuido... La camisa arrugada se pegaba a su cuerpo y no pudo evitar echar un vistazo… él apagaba el cigarro en el cenicero, le llegó su olor a almendras amargas, y por un instante sus brillantes ojos aguamarina quedaron presos en una celda de pequeñas plumillas negras... luego se volvieron a perder en la carretera; aminoraban la marcha.
Habían llegado a un desguace.

Hace más de 4 años

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G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Me frisa el personaje del Grinch por ser gitano (por ademanes, andanzas y habla no lo parece). Sublime el momento de Manish pendiente del momento, sus pensamientos y el desliz del coqueteo y resto relato en tu línea: muy bueno!. Vamos a esperar a ver qué nos depara el desguace =)

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace más de 4 años

Quiero hacer con este personaje algo especial; es un tipo listo e inteligente que juega un papel; si te fijas, al principio no se mostraba tan formal, conforme la conversación vira a los negocios se pone serio (pero aún así sigue teniendo algunas coletillas). Confieso que me inspiró el Pijoaparte, de Marsé. ¡A ver qué sale de aquí! aunque me temo que tendrás que esperar a que acabe los exámenes :(

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Suerte con los exámenes y al tajo! lo primero es lo primero !


#19

La luz temblorosa de la bombilla se filtraba por los cristales polvorientos de una oficina, supo que era una oficina porque alguien había pintado “OFICINA” en los bloques desnudos de cemento sobre la puerta. A pocos metros había un almacén, prácticamente engullido por la penumbra, pero parecía cerrado a cal y canto. El resto del desguace permanecía sumido en la más absoluta oscuridad, sólo al fondo se veía la hilera de farolas de la comarcal y los puntitos fugaces parpadeando y deslizándose a toda velocidad.
Las sombras se colaban como alimañas entre los coches apilados a su alrededor, el cerco de luz de la bombilla apenas les llegaba a rozar la punta de los zapatos, pero era suficiente para proyectar su silueta, que jugaba al escondite entre la inmundicia a ritmo de sus movimientos… Supuso que todo eso había contribuido a generar aquel nudo en el estómago, tan difícil de digerir, tan incómodo, pero a la vez tan familiar. Esa era la sensación que siempre tenía cuando Hades le arrastraba a alguna de sus “aventuras”, la sensación de no controlar la situación, de estar al borde de un abismo con la única certeza de que su camarada no la dejaría caer… (ahora no estaba tan segura de eso… ¿podía confiar en alguien que se hacía llamar el Grinch?).
Ella en esas ocasiones siempre saltaba, saltaba sin pensárselo dos veces… ¿un salto de fe? Sí, Hades lo llamaba así a veces, pero en realidad era una auténtica adicción, o al menos lo fue en su momento… El nudo del estómago se diluía violentamente en adrenalina, que recorría cada parte de su cuerpo como un cosquilleo incontrolado, como un fuego incandescente, ese que todos tenemos en nuestro interior pero nos afanamos en apagar con el día a día… la caída siempre le hacía gritar como una histérica, pero ellos seguían cayendo y bailando en el aire, sin perder el paso, sin desfallecer o cambiar el ritmo, siempre cayendo, ahogados los dos en euforia hasta el preciso instante de tocar el suelo… solo que nunca llegaban a tocarlo. Hades nunca dejó que eso pasara, se habían columpiado en el límite muchas veces, muchas más de las que les hubiese gustado… pero siempre habían logrado agarrarse al filo en el último instante, por mucho que cortara; luego follaban sobre él y se les olvidaba cómo habían llegado hasta allí.
… no podemos quedar mal delante del tipo este después del circo que hemos montado en el bar; habrá que estar atentos…
Llegaron con el coche a ralentí y las luces apagadas hasta la puerta, aquellas medidas de precaución le hicieron recapacitar sobre su decisión de acudir a la aventura, pero ya era demasiado tarde; el polvo de meses sin llover parecía suspirar sobre el camino como último estertor antes de fundirse con él… Ruidos de risas y chocar de copas, los emboscados estaban muy contentos al parecer, se distinguían al menos dos figuras masculinas tras la ventana, una más alta y la otra ligeramente más baja. Él se alisaba la camisa blanca, aún con la puerta del coche abierta, cuando su primo llegó en un SEAT 1500 verde. Hades flipó al ver el coche y casi mandó el factor sorpresa a la mierda, seguramente por eso no se fijó en el enorme cuchillo que llevaba el Flaco enganchado al cinto, y seguramente por eso ella tampoco vio cómo el publicista cogía el suyo de la guantera. Les indicaron que esperaran junto al coche a que entraran porque no sabían si tendrían armas de fuego, y una vez asegurado el espacio… lo típico.
-¿Vais a entrar con cuchillos sin saber si ellos tendrán pistolas? No lo veo muy lógico…
-Pssst ¿De dónde habrá salío este…? -espetó el Flaco- aquí se noh conoce por esto chaval, a vé si te vas enterando –dijo enarbolando su cuchillo, un cuchillo militar, Hades identificó cuál en el acto, le encantaban esas mierdas.
-Guárdate los huevos para cuando estemos dentro, ¡vamos!
-Tengo huevos de sobra primo –el Flaco le siguió tras dejar claro gestualmente que tenía huevos suficientes…
-A lo que estamos Flaco, no me empieces a tocar la polla…
Adiós factor sorpresa, la puerta de chapa se abría, el cerco de luz llegó hasta ellos, el Grinch se escabulló en la oscuridad… no entendía qué podía hacer una mujer así en un sitio tan decadente como aquel…
-¡Es ella! –le susurró Hades a su oído, como si supiera a qué se refería...
Sin duda era ella, reconocería esas tetas hasta con los ojos vendados… ¡joder qué tetas!, los tirantes del vestido pendían tensos de sus blanquísimos hombros… aquella noche… aquella noche no había podido ver sus hombros porque llevaba un abrigo. No supo por qué pero metió la mano en la riñonera, sí ahí estaba… el filo metálico de la uña brilló sobre su mano a la tenue luz de la bombilla…

Hace más de 4 años

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G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Bienvenida y bien hallada de nuevo. :) La descripción del ambiente como siempre muy buena. Casi diría que me gusta más el Flaco que su primo. Sugerencias: humildemente cambiaría la primera coma por punto y seguido; más adelante se coló un "lata" por alta .

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace más de 4 años

Espero ir cogiendo ritmo, que me he quedado un poco "anquilosada" tras estudiar. Y sabía que te encantaría el Flaco, hijo de la cruda realidad como es; ten en cuenta que el Grinch es algo como el Pijoaparte, reniega en cierto modo de su mundo, e intenta escapar de él, distanciarse, por eso se intenta comportar de forma distinta y aparenta ser otra cosa, pero en realidad... bueno, ya lo verás =). No encuentro lo de lata por alta por más que lo busco :S

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

"...dos figuras masculinas tras la ventana, una más lata y la otra ligeramente más baja. Él se alisaba la camisa blanca..." =D


#20

Estaba esperando, la luz de la farola se derramaba sobre ella, parecía que se estuviera duchando con oro en polvo… Era demasiado sexy para ser una elfa, en cuanto los vio se acercó con paso firme, letal como una maravillosa guerrera… el vestido transfigurado en cuero le quedaba de puta madre… aquellas curvas acuchillando el aire con su balanceo, sus piernas cruzándose con despiadado regocijo… joder, ¿estaba andando hacia ellos o los estaba hechizando? Cuando estuvo tan cerca que podía oler su perfume no pudo evitar ponerse cachondo, pero también se le erizó el pelo de la nuca… nunca se le erizaba el pelo de la nuca sin motivo, aquella escena era claramente surrealista por las putas setas, pero además había algo más que rechinaba… ¡joder qué tetas!… el cuero se pegaba a su piel de una forma que se le antojó exquisitamente obscena, quiso arrancarle de inmediato aquellas malditas pieles que cubrían sus hombros y lamían su cuello… los pelillos de lince le ponían celoso, borrachos como estaban de su olor y su piel…
-Hola chicos… ¡menos mal que pasáis por aquí!… me preguntaba si podríais esperar conmigo a que viniera un taxi… lo he llamado hace un rato, pero está tardando demasiado…
-Lo más seguro es que no venga, –contestó Guillaume- es tarde y este es un mal barrio.
“Es tarde y este es un mal barrio”… las pestañas largas y rubias aleteaban sugerentes, velando y desvelando aquellos maravillosos ojos verdes, enormes, límpidos y claros… “es tarde y este es un mal barrio”… su piel era perfecta, suave, blanquísima y tersa, y su boca tan roja que… el calor le subía desde la entrepierna al cerebro como una neblina ardiente que le nublaba los sentidos, ¿ese era su hechizo?
-Puedes venir con nosotros si quieres…
No supo por qué, pero se fijó en las uñas… ¿por qué fijarse en las uñas cuando tenía delante ese par de tetas?…“es tarde y este es un mal barrio”… eso fue lo que le permitió reaccionar lo suficientemente rápido. Ni siquiera sabía lo que iba a hacer hasta que lo estuvo haciendo, empujó a Guillaume justo a tiempo, “¡emboscada!!!”, un orco había salido de la espesura, llevaba un machete en la mano, logró esquivarlo en el último momento, el filo le pasó rozando la tripa, aprovechó la inercia de su movimiento y le dio un puñetazo en la sien con todas sus fuerzas, cayó al suelo desplomado, ni siquiera pudo comprobar si se levantaba (le bastó con saber que el machete había salido despedido), porque otro orco se le acercaba por el flanco contrario; la rubia guerrera se limitaba a mirar la escena sonriente, como si aquello le pareciese un pueril y aburrido juego de hombres… ¡maldito par de tetas!, el tío venía como un miura hacia él, se tiró al suelo y la puñalada sólo mató aire, le hizo la zancadilla, y cayó, no le dejó reincorporarse, patada en la barriga, rodillazo en la barbilla, ceja rota…
-¡Cuidado! –vio por el rabillo del ojo a Manish buscando el machete, Guillaume le señalaba a su espalda…
Demasiado tarde, le otro tipo se había levantado y ahora se aferraba a su espalda como una ventosa de babas pegajosa…
-¡Tengo el cuchillo! –gritó Manish.
¿Qué cojones podía hacer?, el tío le descargaba puños en las costillas mientras se aferraba a su cuerpo sin dejarle apenas moverse… intentó pensar en algo, rápido, rápido, rápido… navaja de Ockham… intentó coger un poco de impulso hacia delante, el cuerpo del orco se movió con él y luego tiró en dirección contraria para seguir manteniendo su presa, él aprovechó su impulso y se dejó caer de espaldas con todas sus fuerzas… aplastó el apestoso cuerpo del orco con el suyo, le mordió en el brazo, sangró, y gritó, logró zafarse, Manish le tiró el machete, el otro ya se estaba levantando… sentía el peso del arma en sus manos, la respiración agitada de Guillaume a su espalda, y los ojos de aquella imponente guerrera clavados en él, unos ojos que ya no miraban aburridos la escena, ¿quién estaba hechizando a quién?, al menos sacaría algún beneficio de aquello, qué cojones… Se deslizó tan rápido hacia ella que ni siquiera pudo reaccionar, aunque tal vez no reaccionó porque no quiso, no se creía él que una guerrera así estuviera desprevenida en medio de una pelea, por mucho que creyera que no iba con ella…
El machete dibujaba una delgada línea roja en su blanquísimo cuello, como supuso, eso fue suficiente para hacer desistir al orco de su propósito.
-Perdóname preciosa… pero tu amigo no sabe cuándo rendirse… -el pelo del abrigo le hacía cosquillas, ¿se podía colocar uno con el olor de otra persona?
-No es mi amigo… -su voz era tan sugerente como ella.
Caminó con su presa, sin perder de vista a su adversario, hasta donde estaban Guillaume y Manish, que se colocaron a su espalda.
-Tú, ¿has entendido el mensaje no?, ¿no sabes hablar o qué?
-¡Qué te jodan!
-Me llevaré a esta preciosidad hasta que esté seguro de que no supones un problema, ¿entiendes?
-Suéltala y nos vamos.
-¿Pretendes que confíe en la palabra de un tipo que me ha atacado por la espalda?
-¡Lince!, ¿qué cojones haces? –gritó el otro, que estaba aún en el suelo, echando sangre por diversos puntos de su rostro.
-¡Te dije que esto era una mala idea, gilipollas! –con el entrecejo fruncido era aún más hermosa- Vayámonos... –le susurró mientras el otro la imprecaba con variados y originales insultos- no os seguirán, vamos...
Pensó que tal vez era otra trampa, pero estaba demasiado caliente como para pensar en desobedecerla, así que le hizo caso e inició la retirada.
-¡Ni se os ocurra moveros hijos de puta! –gritaba el que aún estaba en pie, pero cada vez que intentaba acercarse apretaba un poco más el cuchillo, el hilo renovado de sangre era suficiente para detener sus pasos, notaba cómo se encogía la respiración de su presa, y luego cómo se pegaba más a su cuerpo…
-Ya no estás en posición de dar órdenes ¿no crees? primero aprende a robar, y luego ya si eso lo intentas conmigo ¡gilipollas!
Ella le había dicho la verdad. Se perdieron en la oscuridad… luego la guerrera les guió por los diversos recovecos de la noche hasta llegar al camino principal. La última imagen que recordaba era estar besando sus manos, blanquísimas, con uñas negras metálicas y tremendamente afiladas… ¿esas eran sus armas?, ¿por qué no las había utilizado?, podía haberle rajado la garganta con su dedo meñique si hubiera querido… sintió el tacto cálido de sus dedos bajo los labios, y no pudo evitar dejarlos allí más tiempo del requerido...
-Espero que sepas perdonarme… -postrado a sus pies era aún más hermosa.
-Perdóname tú a mi… son unos aficionados.
-¿Qué hace una guerrera como tú con unos orcos tan feos como esos?
-¿Guerrera?, ¿orcos? –rió, su risa era cantarina como el agua de un riachuelo- desde luego eres un chico muy especial… Espero que nos volvamos a ver en otras…circunstancias –lo levantó del suelo sin soltar su mano y se limitó a mirarle a los ojos…
Él sabía que estaba acostumbrada a conseguir todo lo que quería con un simple pestañeo de aquellos maravillosos ojos, tan verdes, tan límpidos y tan grandes, se sintió estúpido por caer en su red pero... cómo podía un hombre olvidar esos ojos una vez que le habían mirado de aquella manera…

Pues los olvidó, ¿cómo era posible esa negligencia?... Su figura casi parecía un sueño al contraluz, el vestido pardo se ceñía a su cuerpo como una segunda piel, los ligueros flirteaban descarados con sus pupilas, esas curvas hechas para el delirio… Ascendió por la la línea perfecta de sus medias, se recreó en sus caderas, quiso ahogarse de inmediato en aquellos pechos, oler su piel cuello arriba, mientras le acariciaba la curva de la nuca y perseguía a besos su barbilla hasta llegar a sus labios… joder qué labios… resplandecían como una manzana prohibida a la tenue luz de la bombilla que, lasciva, se deleitaba en el carmín y se ahogaba en su boca…
Las perfectas hondas de pelo rubio se agitaron con violencia durante el forcejeo y el vestido se le arrugó, pero cuando el publicista se giró con ella, ya doblegada por un precioso cuchillo negro al cuello y una llave imposible a la espalda, no parecía que nada de eso hubiera pasado. Sus párpados, desfallecidos, se rendían a la evidencia, la suave pincelada de eyeliner hacían aún más grandes y lastimeros sus ojos... la nariz chata y graciosa, aquellos labios, esa piel tan perfecta, el liguero que se le había soltado… la neblina ardiente ahogaba de nuevo su cuerpo y le impedía pensar con claridad…
-Ya me encargo yo de ella, vosotros entrad.

Hace más de 4 años

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G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

:D Épico capítulo, muy buen estilo con párrafos y frases de gran maestría y memorables.
Es muy bueno ¿qué más se puede pedir? Quizá pediría que como la caja #19 se cierra en el desguace, la ausencia de flash back hace que mi cerebro siga pensando que estoy en el desguace, cuando en realidad por alusión a setas y corte barriga deduzco que es la pelea del callejón. El párrafo que se inica con "Pues los olvidó..." recuerda al callejón por "ascendió" y Hades estaba postrado, pero al final del mismo hablas de la bombilla que recuerda al desguace (?). Me hubiera gustado conocer la reacción de femenina de Manish al ver a Hades postrado/colado por la rubia. :) Es una novela que va ganado conforme avanza, 100x100 Gala. Enhorabuena!


#21

El Flaco no estaba como para esperar, y el Grinch también tenía ganas de bronca, por mucho que las intentara camuflar bajo una imagen de seriedad y autocontrol. Su posición era firme, su actitud decidida, y aparentaba tener toda emoción a raya, cualquiera diría que era un general experimentado calibrando el terreno y la forma más eficaz de conseguir el objetivo, pero si lo mirabas bien, como ella estaba haciendo en esos momentos (y que delató una sonrisa involuntaria de complacencia por lo bien que se sentía al ver cómo aquel niñato no tenía tanto autocontrol como quería aparentar…), en realidad no veías más que a un soldado pícaro que lo único que quería era entrar en batalla lo antes posible, repartir ostias a diestro y siniestro, y bañarse cuanto antes en la sangre de la victoria y la posterior rapiña…
-Ten cuidado con ella, es una zorra… y no en el sentido de puta, sino de lista.
-Tú siempre tan galante…
-No te preocupes, no hará nada –tranquilizó Hades.
Al Grinch le bastó, se encaminó hacia su primo que esperaba impaciente junto a la puerta. La rubia (ahora que la miraba de cerca le sonaba ligeramente de algo) permanecía con los brazos inmovilizados a la espalda junto a Hades, el publicista le había atado las manos con unas bridas para evitar que la liara; no apartó su mirada llena de rencor de la espalda del gitano hasta que se perdió dentro de la oficina tras una fuerte patada a la puerta, de igual modo que Hades no despegaba la vista mientras tanto de sus voluptuosos pechos, que parecían aún más grandes debido a la postura que se veía obligada a sobrellevar.
Se oyeron gritos, voces, cosas cayéndose o rompiéndose, golpes y palabrotas, muchas palabrotas, las sombras salían y entraban en el recuadro de luz de la ventana: el Flaco había metido ya varios tajos, el publicista había enfundado su cuchillo y se bastaba con los puños, de vez en cuando no venía mal un contacto directo con la sangre, le hacía recordar sus inicios, cuando aún no se había ganado los cuchillos… en cierta manera echaba de menos aquellas escaramuzas, estar en el ojo del huracán era mucho más… estimulante; los cuchillos le habían dado prestigio, pero también le habían quitado emoción a su vida, por muchas tías que se pudiera llegar a tirar, el sudor no sustituía el olor de la sangre, al menos durante mucho tiempo.
-Tienes que dejar que me vaya… -suplicaba la Rubia, o Lince, como decía que se llamaba.
-No voy a hacer eso –sonreía Hades, pero no con una sonrisa cualquiera… aquel gesto apenas esbozado había hecho caer a muchas, pero no era un recurso que él usara de buenas a primeras…
Estaba claro que conocían a aquella mujer, Guillaume parecía saber también quién era, y Hades… no sabía lo que tramaba, pero le preocupaba; siempre había que preocuparse cuando entraba en juego lo que ella llamaba “el factor tanga”, la tripulación lo sabía bien… hay que ser realista, todo gran capitán tiene una debilidad, y la debilidad de Hades era esa: las mujeres, y especialmente las mujeres que él consideraba “exóticas” (como era el caso) que iban desde la ineludible cubana, a la cosplayer más actual… Desde muy joven se había propuesto “yacer con todas y cada una de las mujeres exóticas de este mundo”, que para él eran casi todas, aunque al final sólo permanecían en su álbum mental las más selectas (en su álbum y en ese bloc de dibujo que se esforzaba en esconder pensando que ella aún no conocía su existencia…).
-El Flaco me hará daño si no dejas que me vaya… –parecía que intentaba convencer a un niño testarudo de que se tomara la sopa, pero aquella tensión sexual y las miraditas que ambos se lanzaban estaban muy lejos de ser comparables con la ternura que una madre dispensa a su díscolo pero amado hijo.
-No tienes que preocuparte de nada; nadie te va a tocar, preciosa.
… Vamos mal, vamos mal…
Ya iba a decir algo, pero Guillaume la detuvo, le susurró las palabras suficientes para que se tranquilizara… “no te preocupes no es peligrosa; confía en Hades ya nos sacó de una buena, ¿recuerdas?”… y justo al instante el Flaco apuñaló la bombilla dejándoles a oscuras.
Los gritos siguieron, pero eran ostentosamente más débiles, estaba claro quién había doblegado a quién. El publicista había parado de dar voces, así que supuso que le había dejado el trabajo sucio a su primo; ahora solo se oía un continuo murmullo, los emboscados estaban cantando la Traviata allí dentro… devolvió la atención a la Rubia, una Pin-up… estaba claro que Hades no les iba a acompañar a casa, se tendría que ir haciendo a la idea de que les llevara el publicista… era tan hermosa que no podía enfadarse, lo que le enfadaba era no recordar lo que al parecer todos los demás habían recordado ya.

Hace más de 4 años

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G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Ahora sí que veo que mis neuronas estan sobrecargadísimas de trabajo estos meses, porque todo lo que dije en el anterior comentario se me desvanece. "la Rubia...tenía las manos atadas a la espalda" Lo leo, algo se me escapa y no sé qué es. Glups! :( ¿cómo ha llegado hasta allí en ese estado? Sin embargo me gusta la identificación del a rubia como una pin-up pues justamente era como me la había imaginado =)

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace más de 4 años

la verdad es que no lo he dejado lo suficientemente explícito, ese detalle se me ha escapado :s se supone que la rubia sale de la oficina, el Grinch la inmoviliza con una llave y le pone unas bridas (en su momento no me acordaba de esta jodida palabra, que me acaba de venir a la mente ahora por arte de magia xD, lo corregiré para que quede más claro), porque es cierto que queda confuso :s

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace más de 4 años

@Rurba_741 creo que ya lo he solucionado ;) gracias por ser sincero y sacarme también los defectos, que cosas como estas se me pasan por alto!! ;)

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Que no son defectos Gala, son efectos de iluminación que aclaran mejor lo que leo, cosa que te agradezco. Por cierto, ¿la caja #19 es la pelea del callejon o del desguace? :-D

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace más de 4 años

te respondí al comentario, pero no sé por qué no se ha publicado :S
En la caja 19 están en el desguace: Hades ve salir a la rubia y le viene el flahsback a la mente, que es ya la caja 20 (callejón) hasta "pues lo olvidó" que vuelve a ser el presente (desguace). Es un poco liosa la explicación verdad? xD

G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

NO es liosa, lo que ocurre es que donde puse caja #19 quería decir caja #20, al poner el comentario desde un móvil me confundí, perdón. :(


#22

El Flaco volvió con algunos golpes, el pómulo y el labio, y se tocaba molesto el costado; se dirigió al coche para encender las luces, y guardar unos fardos que cargaba, al parecer aún estaba cabreado pese a la rapiña. El publicista se reunió con ellos, se encendía con parsimonioso deleite (o eso le pareció a ella) un cigarro con el jodido zippo brillante; tenía una brecha en la ceja y estaba empapado de sudor, la media sonrisa, tensa, no podía ocultar su satisfacción, de igual forma que sus movimientos, menos publicistas y más gitanos, se escapaban a su control con el efecto del subidón.
-Confieso que estaba seguro de que la dejarías escapar... pero después de lo que me han contao ahí dentro…
-… ¡Tú jodía zorra!, no pienseh que te hah librao…
-... ¿No has tenío suficiente o qué? –el Grinch no parecía tener intención de parar a su primo; genial.
-¡Yo no he hecho nada!
Aquello se convirtió en un guirigay, en un intercambio de reproches mutuos con los que pudo confirmar que ella era una subordinada del Flaco (al igual que los emboscados), pero que ahora no estaba bajo sus órdenes… al parecer había pasado algo que la había “condenado” a tener que trabajar con “patanes, inexpertos que no saben hacer la ‘o’ con un canuto”, o lo que es lo mismo, había pasado algo que le había hecho bajar niveles en la jerarquía de la banda, pero no pudo saber qué exactamente porque el Flaco siempre la interrumpía diciendo que no estaba a gusto con nadie, que siempre se estaba quejando, que era una desagradecida y que ahora había llegado demasiado lejos…
Entonces fue cuando el Flaco, ante la negligente supervisión del Grinch que parecía que todo aquello le diera igual o le hastiara demasiado, levantó la mano dispuesto a soltar un guantazo a la rubia que, todo sea dicho, se estaba poniendo realmente impertinente. Pero Hades, que había permanecido mordiéndose los carrillos y apretando los puños detrás de ella, la apartó a un lado y se puso delante… menos mal que al menos había conservado la cordura de no interceptar un golpe con otro, como en alguna que otra ocasión le había visto hacer… el Flaco bajó la mano con evidente fastidio y miró al Grinch interrogante, pero este no le hizo ni puto caso; al parecer Hades suscitaba ahora un renovado interés ¿qué coño le habían dicho allí dentro?
-¡No me toqueh loh cojoneh primo! –exclamó cuando entendió que su primo no le iba a dar la razón.
-Tranquilízate, y haz el favor de callarte de una puta vez –su voz era firme y su tono indiscutible, el Flaco relajó su prieta musculatura, pero no dejó de intimidar con la mirada encendida a la rubia y a su joven caballero, como queriendo dejar patente que su mala ostia seguía allí, que sólo la había puesto en standby, y que podía ponerla en marcha en forma de puños en cualquier instante…- y tú me sorprendes, después de lo que he oído de ti allí dentro, no esperaba que fueras tan… sentimental.
-No soy sentimental; simplemente no soporto la injusticia, y ella tiene razón, no hizo nada malo… al menos en lo que a nosotros concierne.
-¡Ahora resulta que el niñato de loh cojoneh noh ha salío abogao!
-Primo… -volvía a tener sus gestos bajo control, devolvió la atención a Hades- Respeto tu postura, y la entiendo, ella suele causar ese… efecto -…ahí lo tenemos…- pero resulta que lo que hizo, a nosotros sí que nos concierne, ¿entiendes o no?, no puedo dejar que quede impune.
-Bien… -la Rubia le cogió de la mano y tiró de él hacia atrás.
…da igual, lo va a hacer igualmente…
-… pues lo que le ibais a hacer a ella, me lo hacéis a mí y cuenta saldada.
-¡No me seas melodramático! –reía el publicista- ella se dedica a engañar a tíos como tú, ¿no te das cuenta o qué?, bueno, ¡claro que te das cuenta!, seguro que lo recuerdas ya, ¿no? ¿Ahora resulta que tienes el síndrome de Estocolmo?
-¡Yo no tengo problema en hacehlo primo! –de hecho, se relamía- me ehtá empezando a tocá la polla el niñato ehte…
Las últimas caladas del cigarro fue el tiempo que tardó en tomar una decisión, miró a su primo, a la Rubia y a Hades e incluso a Guillaume, pero por ella deslizaba la mirada como si en realidad no la estuviera viendo o más bien quisiera no verla; la punta larga del zapato aplastó la colilla contra el suelo.
-Flaco, al coche…
-…¡No me jodas primo!...
-¡Al coche! –obedeció entre maldiciones y se fue renqueante hacia el vehículo, se montó cabreadísimo, pegó un portazo y tras una pequeña muestra del poderío que tenía su carro, como para dejar constancia de que él también lo tenía, hizo ruedas y se fue.
Detrás de sí sólo dejó toses y oscuridad.
-¡Pelirrojo!, da las luces del coche –Guillaume obedeció al instante- y tú… Hades, voy a complacer tu petición, tienes razón: es justa, pero no por los motivos que has dicho. Puede que ella no hiciera nada, pero a nosotros nos basta con que estuviera allí, ¿lo entiendes verdad? –esa pregunta iba dirigida a ella, que asintió bajando la mirada, sumisa.
-¿Entonces por qué lo haces?
-Tuviste cojones con esos moteros, pudiste no intervenir, pero lo hiciste; el de la cresta verde es colega mío. Supongo que entonces hiciste gala de la misma actitud honorable que defiendes ahora pero… son otras circunstancias ¿entiendes o no? Aquí –entendió que con “aquí” se refería al barrio- valoramos el bien común, y tú lo defendiste aunque no fuera contigo; eso le gustará al jefe, y también le gustará lo que le cuente de tu… escaramuza.
-No me interesa tener más tratos con tu jefe de momento.
-Sabía que dirías eso –sonrió, había recuperado a su personaje- me basta con que sepas que si algún día necesitas curro, podemos darte un puesto.
-Me temo que sería molesto para vosotros, más que una ayuda; cuestionaría demasiadas cosas ¿no crees?
-Que Lince te ponga al día -ya se daba la vuelta en dirección al coche- a lo mejor cambias de opinión –aquella sonrisa fue diferente- ¿Venís? –se dirigía a ellos.
-Tranquila… -le susurró Hades mientras liberaba las preciosas zarpas del lince- nos veremos en casa.
-Ten cuidado –no lo decía por la rubia, aunque ella pareció interpretarlo así.
-Pediremos un taxi en la carretera principal–añadió para tranquilizarla, el publicista ya estaba dando la vuelta con el coche, le dio un beso en la mejilla y se montó.
Los vio empequeñecer en la lejanía, él rodeaba su cintura con el brazo, ella le sacaba cabeza y media, caminaban tranquilamente, como si acabaran de salir del cine… Guillaume aprovechó el viaje para contestar a todas sus preguntas, no tenía constancia mental de nada de lo que le contaba el pelirrojo. El publicista sonreía divertido ante lo surrealista de la historia mientras se fumaba otro cigarro… ¿cómo podía fumar tanto?... su mirada ya no era decidida como en la ida, sino relajada, parecía haberse quitado un gran peso de encima, parecía liberado, por eso no pudo decir que no cuando le preguntó si quería quedar con él al día siguiente, porque aquella liberación también le había dado más seguridad, y no supo sortearla; tras el momentáneo titilar de su personaje que había visto en el desguace ahora parecía mantener el aplomo, su actitud esparcía una extraña sensación de que todo iba bien… todo lo que le rodeaba la atraía a la vez que la repelía porque sabía que era sólo una ilusión…. no parecía que acabara de pasar todo lo que había pasado, pero las señales en sus nudillos delataban su verdadera naturaleza.
… ¿por qué cojones le he dicho entonces que sí?...

Hace más de 4 años

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G_Rurba
Rango15 Nivel 73
hace más de 4 años

Ese cabreo del Flaco cerrando escena con el rechinar de ruedas, mola. Ya notaba a faltar a Manish, porque la última frase es de Manish ¿no?. La faceta de un Hades altruista cada vez me sorprende más (pensé que se movía más por su ego, interés, afán de protagonismo o ansia de liderazgo que por otra cosa). ¡Bien por los personajes que evolucionan en la novela y no son lineales!

Gala_Sanchez_Montero
Rango11 Nivel 50
hace más de 4 años

Siempre que la frase vaya entre puntos suspensivos, y tras punto y aparte o entre dos párrafos es el flujo de conciencia de Manish (tal vez alguna vez acompañado a una frase de diálogo, pero es raro el caso). Hades no es lo que parece, ni él mismo sabe lo que es a veces; no sólo Manish va a ir descubriendo cosas sobre sí misma ;)