Esredi
Rango8 Nivel 36 (2485 ptos) | Poeta maldito
#1

«¿Real o no real? Debo decidirme.»

La joven permanecía encogida en el único refugio que había encontrado: un tronco de árbol vacío salvo por los miles de insectos que le recorrían la piel y se enredaban en su cabello. Ella ignoraba las miles de diminutas patas que escarbaban su piel provocándole un continuo cosquilleo, atraídas por su frío sudor y el olor del miedo.

«¿Real o no real?»

Su vida dependía de ello. Apretó con fuerza la empuñadura de su espada cuando sintió que ésta amenazaba con resbalar por el sudor de las palmas. No podía verlos, pero se imaginaba que tenía los nudillos blancos. El sudor rodaba por su frente, su cuello y su espalda.

«¿Real o no real?»

Fuera, las bestias se movían, respiraban, masticaban sin descanso y, en el peor de los casos, callaban. Debía destruirlas, tenía que sobrevivir a ellas, a todos los peligros que le guardaba los campos de entrenamientos. Pero primero debía saber distinguir si era real o no.

El tronco vacío tembló y crujió ante una fuerte patada. La joven se sobresaltó, abrió los ojos y empuñó la espada.

—Andando, Maela, ¿o quieres que te maten?

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Freazburn
Rango10 Nivel 48
hace más de 3 años

Raro ambiente, sigue asi...

Breley_Villavicencio
Rango12 Nivel 55
hace más de 3 años

uy uy uy interesante, esta genial... ¿escribirás una 2da parte verdad?

NinaCrucio
Rango8 Nivel 36
hace más de 3 años

¡Es muy buen comienzo! Qué ganas de leer más 😍

Esredi
Rango8 Nivel 36
hace más de 3 años

@Breley ¡Gracias! Sii, la estoy preparando, así que en cualquier momento cae.

YCSocarras
Rango12 Nivel 57
hace más de 3 años

lo de "real o no real" me recuerda a los juegos del hambre

Paula_Treides
Rango12 Nivel 58
hace más de 3 años

Buenas @Esredi

Curioso y atrayente comienzo. Iré leyendo el resto y comentando. Ahora te indico algunas cosillas que he visto en esta parte, tú me dices si te sirven o ayudan :)

En la primera frase creo que falta un “en”; “La joven permanecía encogida ‘en’ el único…”
Acento en “provocándole”
Una coma en “No podía verlos, pero se imaginaba…”
Otra coma en “Fuera, las bestias se movían…”
Para no repetir “debía”, usar “tenía que sobrevivir a ellas y a todos los peligros…”
Si sigues el consejo anterior con la conjunción “y”, haría falta un punto después de “entrenamientos”.
Concordancia “campo de entrenamiento”, más que nada, porque suena mejor que en plural.
Sobra un espacio tras el guion largo.

Esta tarde sigo.
Saludos.

Esredi
Rango8 Nivel 36
hace más de 3 años

¡Muchisimas gracias por las correcciones @PAULATREIDES! Disculpá que no contestara antes pero ando liadísima y por eso he pasado de ser diaria por acá a estar de Pascuas a Ramos xD. Me pondré a corregir todo con mucho gusto. Y me alegro que te gustase.
Saludos =D


#2

Maela se encontró la mirada de Vika que la observaba desde arriba. La guerrera cargaba su peso sobre la lanza clavada en la tierra, no parecía temer las criaturas que en cualquier momento podían saltar sobre ambas.

«Quizá no sea real», pensó Maela sujetando con más fuerza la espada.

— En pie, ahora —Vika tendió una mano a la joven del árbol.

— ¿Cómo puedo saber que eres real? -preguntó Maela al tiempo que cogía la mano de su compañera.

Las ilusiones eran tangibles, lo sabía. Por eso era vital saber distinguirlas de la realidad. Se podían oler, tocar, oír, ver e incluso saborear si se las mordía. Maela era muy consciente de todo ello. Ya había vivido entrenamientos reales y no reales pero ahora vivía uno de campo y debía distinguir en cual estaba.

Cuando estuvo fuera del árbol, Vika arrancó la lanza del suelo y comenzó la marcha.

— Real o no, tenemos trabajo que hacer. Debemos encontrar a Gawain antes de que lo hagan ellos.

Vika utilizó su lanza como apoyo y saltó sobre una roca para observar mejor el bosque que las rodeaba. Más allá de donde se alcanzaba la vista se extendían los bosques de árboles tortuosos y espesa niebla. El musgo crecía como dedos verdes esperando a que uno permaneciera demasiado tiempo inmóvil para adherirse a su piel. La humedad se anclaba en los pulmones, causando que las respiraciones de las jóvenes fueran superficiales.

Sin duda los Ancianos escogieron la peor época para el entrenamiento. O la mejor, según se viera.

Maela no apartaba la mirada de la que se había convertido en su compañera por asignación aunque lo fueran de nacimiento. Los tres nacieron para estar juntos, para ser el equipo. No era una marca divina, como si Lugh los hubiera señalado en el vientre de la madre de alguna forma especial. O cualquier otro dios. No. Los Ancianos llevaban a los recién nacidos ante los Druidas y éstos marcaban a los niños. Nadie sabía qué veían los Druidas o la Rosa pero se decía que jamás fallaban en su asignación.

Una flecha para los arqueros.
Una cruz para los lanceros.
Un círculo para los espadachines.

— Vika, tengo miedo. ¿Y si...?

No tuvo oportunidad de acabar la frase porque su compañera saltó de la roca y de un puñetazo la calló. Maela la observó tapándose la boca, notando algo duro sobre la lengua y el regusto de la sangre.

— Real o no, somos tu equipo. Nosotros no vamos a matarte. Así que déjate de estupideces o morirás y, por TU culpa, nuestro trío quedará inutil.

Vika era dura como la roca, inflexible como el acero, inclemente como el clima y sobre todas las cosas tenía razón. Real o no tenía que avanzar. Maela se limpió la sangre de los labios y asintió.

— Vamos a buscar a Gawain.

Hace más de 3 años

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Ichabod
Rango10 Nivel 49
hace más de 3 años

Muy bueno!! Ciclo artúrico?? Mitología irlandesa?? Ese Cailleach tiene también un cierto toque escocés... Me gusta, me gusta... A ver que tal continúa con la tercera caja.

Esredi
Rango8 Nivel 36
hace más de 3 años

¡Gracias @Ichabod ! Si, tiene como una base en ese estilo de ciclos, el artúrtico, el de Ulster... y está influenciado por la mitología celta. Vamos a sacarlo adelante =D

Esredi
Rango8 Nivel 36
hace más de 3 años

Ni yo a vos @CondesaBathory :3
Es todo un ambiente nuevo que estoy intentando nuevo que estoy intentando crear. Digamos que un día me desperté con la idea en la cabeza de crear algo como el Ciclo artúrico, de Ulster, etc; Pero a mi manera xD Espero que salga bien.


#3

La niebla se espesaba, se condensaba y solidificaba en los pulmones de Maela dificultando su marcha. Las gotas de sudor rodaban por su rostro y notaba los miembros cada vez más pesados. De un momento a otro se derrumbaría si no encontraba una fuente de agua fresca pronto. Vika, por el contrario, avanzaba con paso seguro e incansable como si la adversidad fuera la fuerza que la impulsase y no un impedimento. Esto potenciaba la idea en la mente de Maela de que aquello no podía ser real.

— ¿Crees que lloverá? —preguntó la espadachina cuando por fin se detuvieron a descansar.

La noche comenzaba a caer, no tuvieron otra opción. Si las bestias rondaban durante el día, la noche sería su momento.

— Eso espero. Yo montaré la primera guardia.

Maela no se negó. Podría haberlo hecho pero estaba agotada y la presión que notaba en el pecho era cada vez más fuerte, si permanecía despierta un momento más se asfixiaría solo por el esfuerzo de parpadear. Se tumbó con la espada a su lado y dejó que el mundo de los sueños la arrastrara.

Este mundo no era más hermoso que la realidad. Jamás lo era. Vivía con un temor constante atenazando su corazón. Sus sueños eran un mundo de pesadillas, de amaneceres rojos, de lunas de sangre, de sombras y muerte. La tierra era un pantanal negro, espeso y caliente cubierto por miles de cadáveres y ella era muda testigo. Observaba todo impotente. Desde que tenía uso de razón y memoria las pesadillas estaban allí. Recordaba como ardía la marca que le hicieron los druidas y, con el tiempo, aprendió a dormir a pesar del terror.

En medio de la tormenta de sangre cuando las nubes negras se alzaban entre columnas de cenizas se arremolinaban a su alrededor, Maela despertó repentinamente. Vika la observaba con desconfianza al tiempo que se apartaba de ella.

— Es tu turno. Debe de ser medianoche, mantén la hoguera encendida y vigila que las bestias no se acerquen.

La espadachina asintió, se puso de pie y ocupó su puesto mientras la lancera se tumbaba para dormir mientras pudiera. No tardó en caer en un profundo sueño sin pesadillas. La joven avivó las llamas y contempló lo que hizo su compañera mientras dormía: había preparado un techo improvisado con el bajo ramaje para que en caso de lluvia el fuego no se apagase. Una buena idea.

Un rugido y el castañetear de unos dientes.

Maela se estremeció y volvió junto a las llamas. De momento estaban a salvo y mientras las llamas crepitasen seguirían así. Con la mano en la empuñadura de su arma clavó la mirada en la oscuridad con el pensamiento en la respiración de Vika.

Nunca fueron amigas ni enemigas. Fueron... "asignadas", igual que Gawain. Los tres habían nacido en el mismo año: Vika en primavera, Gawain en invierno y Maela en verano. La Rosa los había asignado cuando tenían cinco años, el momento en que todos los niños reciben sus compañeros. No obstante Maela supo cuando cumplió los trece veranos que Vika la odiaba, lo notaba en cada entrenamiento, en cada golpe de su lanza en cada nueva estocada. Más allá de su dulce carácter o de su paciencia, era una buena guerrera con la espada, no hubiera sobrevivido si hubiera sido de otra forma pero conocía a Vika como si formase parte de ella misma: Vika deseaba ser la espada, no la lanza.

Las normas de los Ancianos eran estrictas: cuando los Druidas y la Rosa hablaban, nadie podía contrariarlos. Ellos podían ver en las nieblas del pasado, el presente y el futuro vidas que nosotros jamás comprenderían, secretos inescrutables. Sus decisiones eran los designios de los dioses y contrariarlos era luchar contra el mismo Destino y el tejido del mundo.

Ni el continuo golpeteo de las gotas contra las ramas ni el siseo de la madera al recibir el agua apartaron a la muchacha de sus pensamientos de tan profundo que se había sumergido en ellos. Solo había una cosa que podía hacerlo.

Un rugido y el castañetear de unos dientes.

Detrás de ella.

— ¡DREGHS! —gritó.

Hace más de 3 años

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Esredi
Rango8 Nivel 36
hace más de 3 años

Hoy subo más, palabra de niña buena. Que Maela me lo recrimina, el Dreghs gruñe y mis ansias por escribir empujan hacia el teclado.

Esredi
Rango8 Nivel 36
hace más de 3 años

¡Solo te llevo un año! Jajajaja A veces mi entusiasmo lo hace todo un poco raro xD Puse en mi perfil (el de esta pag) el enlace a mi face, ya lleva al perfil directo. Y de paso aviso y hay nueva parte subida =D

YCSocarras
Rango12 Nivel 57
hace más de 3 años

esta demasiado bueno, se presta a leerlo rápido pero la narración no es apresurada, de verdad me gusta cada vez mas


#4

Rodó sobre si misma para esquivar el zarpazo que iba dirigido a su cabeza. La espada ya estaba en su mano y ella estaba lista para el combate. No necesitó girarse para saber que Vika había despertado y portaba la lanza.

El Dregh las observaba con ojos hambrientos. No existía un animal corriente en el mundo de los hombres que definiera a aquella criatura. Su tamaño asemejaba al de un gran oso pardo pero su forma de encorvarse y su agilidad recordaba al lobo. Su pelaje grueso era cortante como miles de agujas. Sus garras y dientes eran puñales que castañeteaban tras cada rugido como las pinzas de algún insecto gigante. Era una criatura extraña y temible que cuando olía la carne fresca no se detenía. Un ser que solo temía al fuego y éste se había consumido.

— Solo tenías que vigilar la hoguera.

— No es mi culpa que comenzase a llover.

No era el momento de discutir, ambas lo sabían. Quizá Vika deseara ser la espada, quizá Maela envidiase la fortaleza de su compañera pero años trabajando juntas las convertían en un complemento. Quizá ni siquiera nada de esto fuera real y Maela muriese dentro de un entrenamiento no-real en las fauces de un Dregh falso pero debían vencerlo.

A diferencia de las mayoría de criaturas sedientas de sangre, los Dreghs no atacan sin sentido. No se dejan cegar por el hambre o la necesidad. Los tres podrían permanecer inmóviles una eternidad.

«Por eso rondan en la oscuridad, porque no temen la espera», pensó Maela.

Algo en su pensamiento la inquietó. Tardó unos segundos en comprender pero fue el tiempo suficiente para que un segundo Dregh surgiese de las tinieblas y desgarrase la espalda de su compañera con las garras. El chasquido de las fauces se mezcló con el grito de dolor de Vika. Maela se adelantó para cubrirla mientras la primera criatura se movía.

La espadachina mantuvo la posición un instante antes de saltar y esquivar. Los Dreghs son veloces, su mundo son las sombras. Luchaba en desventaja pero si se quedaba quieta estaba muerta. Su arma era la terminación de su brazo y trazaba continuos dibujos en el aire buscando un punto débil en el que clavarse, en el que hundirse para acabar con la bestia. Poco a poco ganaba terreno alejando a la primera de las criaturas de su compañera, eso le daría un respiro y ella podría buscar una forma de combatir contra la otra. Al menos hasta que razonaran un plan. ¡Cómo notaban la ausencia de Gawain! Si les hubieran arrancado una extremidad pero estuvieran los tres juntos, eso no sería relevante.

Maela creyó que sus continuas estocadas estaban sirviendo para ganar pero se confió y olvidó la inteligencia de la criatura a la que se enfrentaba. El Dregh giró hacia un costado, saltando sobre sus delgadas patas. La guerrera intentó adaptarse al movimiento pero sus pies se hundieron en el barro. La criatura no perdió el tiempo, los Dreghs no desperdiciaban un instante.

Maela alzó las manos para defenderse. El filo de la espada se posó sobre su muñeca.

Un destello.

Dolor.

Silencio y oscuridad.

Hace más de 3 años

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Romahou
Rango18 Nivel 88
hace más de 3 años

Suerte mía encontrar esta historia.

Nos leemos.

Saludos

YCSocarras
Rango12 Nivel 57
hace más de 3 años

@Esredi le cambiaste el nombre a la protagonista jajaja pusiste Maeka x'D minimo detallito, esta fascinante la historia
@Juan_Jose estoy segura de que te va a gustar esta historia

YCSocarras
Rango12 Nivel 57
hace más de 3 años

@Esredi le cambiaste el nombre a la protagonista jajaja pusiste Maeka x'D minimo detallito, esta fascinante la historia
@Juan_Jose estoy segura de que te va a gustar esta historia

Esredi
Rango8 Nivel 36
hace más de 3 años

Jajaja arreglado @YorgeCeci_20 !! Gracias por el aviso o Maela luego se me cabrea ;)


#5

Maela apretó con fuerza los párpados antes de abrirlos despacio.

El brazo le ardía y dolía hasta un punto inexplicable. Se sentía incapaz de moverlo si iniciaba la orden desde la mano, el hombro parecía sano. Observó su alrededor aturdida intentando comprender qué era lo que había sucedido. Intentando dilucidar por qué estaba viva.

Vika se sostenía a duras penas, abrazada a la lanza y bañada en sangre propia y de la criatura. Su Dregh estaba ensartado con la boca abierta en el arma. Los ojos de la lancera estaban clavados en la muchacha con una expresión indescifrable. Maela miró a su alrededor pero solo encontró los restos de su bestia envueltos en llamas. Aquello no tenía sentido.

Un sonido las puso en alerta.

Maela cogió la espada y corrió junto a su compañera para protegerla. Vika luchaba por ponerse en pie pero su espalda destrozada se lo impedía. Las sombras se arremolinaban a su alrededor. Estaban demasiado cansadas para sobrevivir a un tercer Dregh aunque, por otro lado, habían hecho frente a los anteriores.

— Solo vosotras podéis convocar a dos dreghs sin esfuerzo.

Casi se desmayan del alivio. Gawain entró en el radio iluminado por la luna. Maela corrió a su lado y lo envolvió con su brazo útil en un intento de efusivo abrazo. Siempre tuvo una buena relación con el arquero, era más fácil llevarse bien con él que con Vika. La lancera, por su parte, no se movió del suelo pero relajó su postura.

— ¿Se puede saber... dónde estabas?

— Desperté en los acantilados y pensé que estaríais en los bosques buscando refugio. Luego solo tuve que seguir el ruido de los Dreghs — se agachó a su lado y con mucho cuidado la ayudó a soltarse de la lanza para que cargase el peso en él —. Me debéis una.

— Jamás.

Incluso sin fuerzas, Vika ofrecía resistencia. Gawain sabía como apaciguarla. Quizá fuera el único. La dejó en el suelo cuidando de no golpear su espalda y señaló con la cabeza los restos humeantes de mi Dregh.

— Una flecha de fuego. De no ser por mi, el tuyo no se hubiese distraído y estaríais muertas. Me lo debéis.

Ése era el motivo: Gawain había lanzado una flecha y la proximidad de la bestia me dañó el brazo. Su pelaje ardía con facilidad, por eso odiaban el fuego. Por un instante me pareció ver que Vika me dedicaba una extraña mirada pero quizá solo fuera producto del cansancio.

— ¿Tienes algún plan? — Gawain siempre tenía alguno y parecía menos cansado que nosotras.

Asintió.

— Vendar la espalda de Vika, curar tu brazo y creo que lo mejor será partir en busca de la laguna o los acantilados. Sé que estáis cansadas pero los Dreghs vendrán a por más en cualquier momento.

Fue mi turno de asentir.

— Encenderé un fuego, así estaremos protegidos.

La mirada de Vika me seguía mientras buscaba ramas secas para poder protegernos. ¿Qué le ocurría? ¿Todo era por no haber guardado su espalda? Las dos nos habíamos salvado y ahora con Gawain volvíamos a formar el equipo que habíamos nacido para ser. Solo teníamos que sobrevivir unas horas antes de emprender la marcha más dura, más agotadora de todas.

Hace más de 3 años

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#6

Gawain fue fiel a su palabra.

Una hora más tarde, cuando la espalda de Vika había sido cubierta por los cataplasmas a base de hierbas sanadoras y su torso envuelto con firmeza en vendajes y tras asegurarse de que el brazo de Maela estuviera firme en un cabestrillo provisional, emprendieron la marcha hacia el este.

El arquero abría la comitiva con su antorcha y Maela la cerraba con otra, entre ambos cuidaban que la lancera mantuviera el paso pero ésta avanzaba sostenida por su orgullo y obstinación. Ninguno decía palabra, estaban pendientes de cada sonido y cada respiración, de los peligros que los acechaban en las sombras.

— Podemos descansar.

El arquero se sentó sobre un tronco caído y dejó su carcaj junto a sus pies. Nunca se separaba de él, ninguno se distanciaba de sus armas. Era una de las normas que los Druidas enseñaban. Cuando se les entregaban sus primeras armas se les decía y eran duramente castigados por este tipo de negligencias. Maela recordaba cuando la dejaron con solo siete años durante una semana en el cepo por haber olvidado su espada al despertar e ir a buscar el desayuno. Jamás volvió a dejarla atrás.

Todo niño crecido en el poblado temía las correcciones de los Druidas. La de Maela sin duda fue una de las más ligeras. Gawain fue pillado espiando, o intentando espiar, durante una reunión. Durante un mes estuvo desaparecido y nuestro trío estuvo incompleto. No se nos permitió acceder a él y actuaban como si no existiera nadie con ese nombre. Al regresar parecía agotado y aterrorizado, incapaz de pronunciar una sola palabra.

— ¿Qué te hicieron? — preguntábamos preocupadas.

— Me enseñaron... el arte de la discreción —respondía con la mirada perdida y los labios temblorosos.

La respuesta a ello fue la reacción de Vika, quién al ver a la Rosa caminando por el poblado saltó sobre un caballo e intentó golpear su cabeza con el mástil de su lanza. De todos los lanceros jamás he visto a nadie tan veloz como mi compañera pero lo que hizo la Rosa superó lo que un humano puede hacer. Desapareció de la vista sin hacerlo desplazándose un paso a la izquierda. ¡Estaba de espaldas a Vika! Con el mismo movimiento se giró e hizo que la parte roma de su cayado se estrellara contra el pómulo de una muchacha de, por aquel entonces, catorce años.

Sin importarle el dolor o la sorpresa, la lancera se alzó y luchó con fiereza contra un adversario que superaba con creces lo jamás visto. Cinco minutos duró aquella "lucha", por llamarlo de alguna forma y se demostró que la Rosa era la voz de los Dioses como los Druidas su poder. No podía ser humana. El aprendizaje de Vika, orgullosa por naturaleza fue la humildad al menos para el consejo que le había otorgado su rango. Aún hoy, cuando ve a la Rosa su cuerpo se tensa sin duda recordando el dolor sufrido aquella tarde.

Un ejemplo de cada castigo.

Solo uno por cabeza.

— Despierta —Gawain me sacó de mis ensoñaciones.

El fuego ya crepitaba con fuerza. Esto no podía ser real, si lo fuera sería consciente de lo que sucede a mi alrededor. No saltaría el tiempo como lo estaba haciendo. Vika descansaba tumbada sobre un costado abrazada a su lanza.

— Recordaba los castigos de los Druidas —la mirada de Gawain se oscureción y le sonreí—. Fue al pensar que no sueltas tu arco como yo no lo hago con mi espada... —Tomé aire— ¿Qué sucedió con el dregh?

— Ya os lo dije, aparecí y estabais luchando. Disparé una flecha de fuego, el tuyo estalló en llamas y eso distrajo el de Vika lo suficiente para que pudiera ensartarlo.

Pateé un trozo de hierba antes de recostarme contra el tronco de un árbol.

— Vika me mira de una forma extraña.

— Es fruto del dolor. Lo único que debe preocuparte es pasar las pruebas y vivir un día más —su voz calmaba, poseía esa cualidad. Si era capaz de sosegar a Vika, cómo no iba a ser capaz de dominarme a mi—. ¿Qué sentiste cuando te atacó el dregh?

Fruncí el ceño y estrechó el brazo contra mi inconscientemente.

— No lo sabría decir... Quizá... Solo que debía protegerme y luego un dolor terrible en el brazo. Pensé que iba a morir. Creí que ya se me había clavado sus colmillos venenosos en el brazo por lo que no tenía esperanza de llegar muy lejos —reí y negué—. No sabría decirte. Fue todo muy rápido... Ni siquiera sé porqué acabo de reír.

Sus ojos me estudiaban sin interrumpirme por lo que guardé silencio para terminar encogiéndome de hombros.

— Fue como si ardiera y luego todo quedara muerto.

Asintió y no volvió a decir nada durante un buen rato. En el medio del bosque solo se escuchaba el crepitar de las llamas constantemente alimentadas, los ronquidos suaves de Vika y los pasos o aleteos de algún animal nocturno. Ningún dregh, ninguna otra bestia. Eso resultaba aún más preocupante.

— Descansa que cuando despertemos tendré un plan ideado —Gawain echó otra rama al fuego.

Asentí sin ánimo de discutir y me tumbé para dormir. ¿Qué era lo que callaba? Cuando despertase habría un plan, tendríamos una meta. Los tres comenzaríamos un movimiento y todo cambiaría. Sabríamos lo que debíamos hacer.

Hace más de 3 años

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Ichabod
Rango10 Nivel 49
hace más de 3 años

Me gusta mucho @Esredi !! Deseando que leer más!! Que tramará Gawain?? Y Vika? Algo raro ha pasado mientras Maela estaba inconsciente...
Un par de cosas que no vienen a cuento y quizás muy de novato pero que al leerte he recordado. Cómo se ponen las cursivas? Y dos, no consigo poner el guión largo aquí. En el Word sin problemas, más o menos, pero aquí ni idea...

Esredi
Rango8 Nivel 36
hace más de 3 años

Me alegro de que te gusten @Ichabod !! Espero que pronto vayamos conociendo mejor a los personajes.
Para poner cursiva se usa el html. Tenes que escribir el texto asi: < i > Lo que sea</ i> (vos tenes que hacerlo sin lis espacios entre la i y el simbolo pero es para que no se ponga en cursiva :D ). Si queres poner en negrita le pones la letra b (en vez de i) y para subrayar la letra u.
Y luego para hacer el guion grande tenes que poner alt 0 1 5 1 y voilà!
Saludos!!


#7

El amanecer no llegó.

El fuego aún crepitaba cuando Vika gritó despertándonos. Gawain había bajado la guardia un instante para dormitar, descansando así la vista y la mente pero fue el tiempo suficiente para que las criaturas entraran en el claro.

Eran pequeñas y terribles, como niños con hachas, hasta con la misma malicia. Las dris descendían de los árboles con sus cabelleras trenzadas. Nadie conocía su origen ni siquiera los ancianos que relataban las leyendas. Había quien decía que se trataban de niñas que no consiguieron ser la Rosa y fueron malditas como sus espinas. Nadie podía saberlo con certeza.

Sus chillidos destrozaban los oídos, eran veloces, se movían en la oscuridad como sombras que nadie era capaz de distinguir.

— ¿Dónde están? —Gritó Maela intentando buscar un enemigo con el que enfrentarse.

Las dris reían dejando que sus carcajadas los confundiesen. Si no eran capaces de encontrarlas, no las derrotarían. Los compañeros pusieron espalda con espalda buscando en la oscuridad algún punto que delatase la posición de aquellos monstruos. Maela sudaba nerviosa pues ella era buena luchando pero necesitaba un enemigo, Gawain se maldecía por su distracción y Vika intentaba controlar su respiración, demasiado agitada por las heridas causadas por el Dreghs.

¿Qué podían hacer?

La respuesta llegó al instante de ser formulada. Nada.

Las dris saltaron sobre ellos veloces como hojas arrastradas por el vendaval, cortándolos, golpeándolos sin piedad alguna. Ellos se defendían como podían pero las estocadas de Maela acababan resonando contra el filo de las hachas y las flechas de Gawain se perdían contra la maleza.

Un grito los hizo girarse cuando vieron que Vika mantenía a raya a las dris que intentaban romper su defensa. La lanza giraba más veloz de lo que nunca habían visto. Si bien cargaba el peso de su agotado cuerpo sobre sus amigos para mantenerse firme, era la única que las estaba repeliendo. Luchaba con la fiereza de un animal salvaje superando el dolor que la atenazaba.

Su arma solo se detuvo cuando la punta atravesó a una de las niñas en el corazón, dejando su diminuto cuerpo clavado en el suelo. Las dris detuvieron su ataque...

La noche latía en el silencio de la espera...

Su grito lo quebró todo y la oscuridad cayó sobre el trío, inconscientes ante aquel sonido que encogía los corazones más valientes.

Hace más de 3 años

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leo1
Rango12 Nivel 57
hace más de 3 años

Me lo he leído completo ahora @Esredi tu relato está genial...no me has dejado respirar al leerlo, me sentí parte del trío, sintiendo lo que sea real o imaginario, finalmente haciendo equipo lector-personaje al sentir...me encanta, seguiré atenta a lo que sigue, saludos: )

Esredi
Rango8 Nivel 36
hace más de 3 años

¡Gracias @leo1 ! Me alegro muchísimo que te haya gustado y atrapado tanto. La verdad es que lamento haber quedado tan descolgada y tardar en subir una parte y otra (espero no tardar tanto esta vez). Me emociona ver que sigo atrapando. ¡Un saludo!