Urgeundiario
Rango8 Nivel 38 (2823 ptos) | Poeta maldito
#1

Ella es encantadora, su cabello forma ondas perfectas y esa sonrisa que me hace querer temblar. No saben lo que yo daría por poder tocar su cabello, conocer su olor. No crean que no lo haya intentado. Sí que lo intento. Pero es difícil distinguir olores cuando estás muerto. Y sí están creyendo que por estar muerto ya no existe mucho que pueda hacer, se equivocan. Pude arruinar completamente su vida. No es que yo deseara eso, pero a veces cuando estás muerto dejas de pensar completamente coherente. Tan solo quieres dejar de estar solo, tan solo quieres que el amor de tu vida te conozca. No sé qué fue lo que hice mal. Todo comenzó pocos días después de mi muerte, cuando por error me metí donde no debía. Supe que ella debía ser el amor de mi vida, desde ese día no hice más que seguirla. No siempre la sigo a todos los lugares, que loco seria eso. Tampoco estoy tan enfermo para hacerlo, le doy la libertad de estar sola unos momentos. Salir con amigos, así por unos minutos puedo pensar que habla de mí, después recuerdo que ni siquiera me conoce, y todo se viene abajo,

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Alja_041296
Rango9 Nivel 42
hace casi 4 años

Me encanta! Espero que la historia continué.

Ulises
Rango10 Nivel 45
hace casi 4 años

Muy bien, pero yo pondría una "coma" antes de "se equivocan", a mí me resulta más comprensible así, pero es una cuestión personal. Suerte.

Vihell
Rango6 Nivel 25
hace casi 4 años

que interesante


#2

Buenos días mi vida, ya despierta. Estaba pensando que debo buscar otro apodo para ti. Decir que eres mi vida, es ligeramente absurdo. Te diré mi cielo, porque aquí y allá el cielo es lo único que permanece hermoso este donde este, sea la hora que sea. Así que es como tú, tu eres mi cielo. Susurro sin conseguir que te muevas un poco. Pero no importa, me estoy acostumbrando a esto. Pongo mi mano en tu mejilla, bajándolo hasta tocar tus labios. Nunca vi unos labios tan más hermosos cuando estuve vivo. Apenas tenía 19 años cuando todo paso, no sé conoce mucho a esa edad. O más bien, sí conocí muchos labios, pero nunca me detuve a observarlos. Una de las ventajas de estar muerto es que tienes el tiempo para observarlo todo. Pero yo lo único que quiero observar es a ti. Tus cejas gruesas, tu cabello, que con el sol logra tornarse dorado. Tus ojos azules y esos abanicos que tienes como pestañas. Estoy enamorado de ti. Y no solo porque la señora esa extraña con bata azul dijera que yo debí de ser tu todo, no, no solo porque lo supe, estoy enamorado porque eres todo lo que yo ni siquiera sabía que buscaba en una mujer. La manera en que metes tu dedo en tu café para batirlo cuando piensas que nadie te ve. No me imagino que cara pondrías si te dieras cuenta que alguien te observa en esos momentos en los que crees que las paredes son seguras. Apuesto a que te pondrías roja, como aquel día que tu profesor te puso delante la clase. Te amo en absolutamente todas tus facetas. Otra ventaja a la lista, te conozco más que si realmente me vieras.

Me siento en la cama en cuanto te levantas y observo con delicadeza el cómo te despiertas. Siempre te voy a preferir despeinada, sin maquillaje, desnuda, he tenido el tiempo suficiente para contar tus pecas, si tan solo tuviera una oportunidad más. Te amaría como nadie nunca. Pero las cosas nunca son así de sencillas. Yo nunca podré volver, y ella estará sola el resto de su vida. No podrá ser amada como lo merece. ¿Por qué todo es tan injusto? Grito como si alguien pudiera escucharme. Victoria será infeliz, buscando encontrar un amor que nadie podrá darle, o estará tan sola como yo. Pero ella estará peor, porque no sabe su destino. No sabe que estoy muerto, que la persona perfecta para ella, se fue antes de que se pudieran conocer. Nadie la entenderá, y todo es mi culpa, es mi culpa por morir. Le pego a la almohada varias veces y es cuando me doy cuenta que ella está ahí, tirada en la cama con lágrimas en los ojos. ¿De qué me perdí? ¿Por qué lloras mi cielo? Victoria saca su teléfono y llama a su mejor amiga. ¿Y si el amor de mi vida está muerto? Dice al teléfono en cuanto su mejor amiga responde.

#3

Me quede helado, como si eso fuera posible. Pero juro que así lo sentí, como si algo recorriera mi cuerpo y me dejará sin aliento. Es ridículo que siga sintiendo, creo que algunas sensaciones no están del todo conectadas con el cuerpo. ¿Por qué dijo eso? ¿Acaso puede escucharme? ¿Sentirme? Necesito respuestas, camino por toda la habitación intentando calmarme pero no lo logro. Quizá es solo una coincidencia o quizá tenemos alguna especie de conexión y por eso ella está pensando eso. Si, seguro que lo piensa porque ella lo siente no porque yo esté diciéndolo siempre como un idiota. Había estado perdido en mis pensamientos que olvidé por completo mantener mi oído en la conversación. El tiempo no pasa igual cuando se está muerto. Ya había terminado de hablar. Una de las tantas cosas que odio de estar muerto es que no puedo preguntar. Estoy aquí, viendo cada uno de sus movimientos. Intentando saber cuál será su próximo movimiento, pero no puedo preguntarle nada. No puedo al menos saber por qué se siente triste. ¿Por qué piensa que he muerto? Porque por más que uno observe cada movimiento, no es suficiente. Nosotros no somos eso, no somos lo que hacemos, somos mucho más. Y yo nunca podre conocerlas de todas las maneras que somos. Nunca la conoceré realmente.

No quise seguir ahí y me fui corriendo o volando, o haciendo lo que sea que hacen los fantasmas. Pero de pronto ya no estaba en su casa, ni siquiera en su vecindario, estaba muy lejos de ahí. En mi hogar. Pasaba tanto tiempo con Victoria que pocas veces visitaba mis propios recuerdos, mis lugares. Y tal vez es más un pretexto, lo hago para evadir mi realidad. No soporto ver como todos han continuado su vida, sé que es lo normal, que debería estar feliz. Pero no se siente nada bien. Y vuelvo a hablar de los sentimientos, de emociones que debieron quedarse en esa tumba, donde mi madre va a rezarme ahí debí quedarme. Tan solo un aniversario fui al cementerio, no creo ser capaz de ir ahí otro año. ¿Puede uno sentirse culpable de estar muerto? Vaya manera que tuve de morir, claro que debo ser culpable. No soporto causarle tanto daño a mi madre y justo ahora me entero que también Victoria está sufriendo por mi culpa. Victoria, ¿Qué hubiera pasado si te hubiera conocido antes? Esa cara te aseguro que me hubiera conquistado. Me encantaría al menos poder leer como nos teníamos que conocer. Pero allá arriba nadie me da respuestas. El ¨cielo¨ es lo que sea menos ordenado. Me he cansado de gritarles, de pedir respuestas. Me hubiera vuelto loco sino fuera por ella, como si fuera un Ángel, es lo único que he ganado en este lugar frio. No me puedo quedar así, no puedo arruinar esta vida, porque nadie puede negarme que esto no sea una vida. Si estoy sufriendo tiene que ser porque esto también es vida. Si Victoria dijo eso, quizá inconscientemente me escucha así que pasaré mis días experimentando, si nadie me da respuestas, tengo que hacerlas yo.