rudaru
Rango11 Nivel 51 (6834 ptos) | Artista reconocido

Recuerdo haber despertado igual que lo haría con resaca… la boca seca, el dolor insoportable de cabeza, el zumbido interminable de mis oídos, abrir los ojos no fue para nada fácil no soportaba la luz. En mis oídos retumbaban el cantico de los monjes o presidentes de los funerales como son conocidos en thoothukudi en la india donde vivíamos. Por fin Pude sentarme fue cuando no te la túnica blanca que tenía puesta, me había despertado antes de ser cremada, no sé qué cara expresaba más sorpresa la de los presentes o la mía.
Mi padre dio varios pasos atrás, mi madre seguía de pie mirándome con sus manos sobre su boca. “Avaratu uṭal oru arakkaṉ eṭukkappaṭṭatu” repetían los monjes en tamil, que traduce “su cuerpo fue tomado por un demonio” “solo eso me faltaba” pensé. Como si Despertar en medio de la preparación de mi funeral no fuera suficiente. Después de incorporarme desorientada a pesar de estar en mí casa, lentamente me acerque a mi madre la que me miraba con una expresión de desconcierto y alegría al mismo tiempo, sus manos me acariciaban me tomo por los hombros asegurándose de que no era...

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Alma_escrito
Rango9 Nivel 44
hace más de 3 años

Me ha gustado lo que escribís, te invito a leer un poco de lo que escribo. Gracias por compartir tus ideas! Saludos

Oasis
Rango11 Nivel 51
hace más de 3 años

Me ha gustado muchísimo el comienzo solo una cosita creo que es "Hombros" en ves de Hombres" Felicitaciones lo seguiré leyendo.

rudaru
Rango11 Nivel 51
hace más de 3 años

gracias no lo había notado.


#2

una alucinación suya.
-Rut, estas viva… estas viva-
Repetía una y otra vez, sus manos tocaban mi rostro una caricia agradable, finalmente me estrecho fuerte contra su pecho como hacia hace mucho tiempo… me encontraba muy cómoda con mis ojos cerrados, en los brazos de la mujer que me dio la vida, tanto que a un haber escuchado el gran alboroto que se formaba a nuestro alrededor no los abrí. Como el agua de una presa al romperse varia personas del pueblo entraron en la pequeña casa blandiendo sus machetes y lanzas todos los rostros estaban cargados de odio, ¿Quién lleva armas a un funeral? Nos rodearon, pude escuchar a mi madre tratando de calmar los ánimos pero nadie la escuchaba todos sus intentos fueron inútiles.
Aquellos hombres estaban decididos empujados por una ignorancia más grande que su miedo.
Una de las lanzas de color rojizo por el óxido que la cubría había herido mi hombro derecho produciendo un gran dolor, retrocedí huyendo de mi atacante y mis pies se enredaron solos haciéndome caer aparatosamente al suelo.

Oasis
Rango11 Nivel 51
hace más de 3 años

Oh por dios!! La van a matar...


#3

Aquel hombre se había abalanzado de nuevo con su lanza buscando ahora mi pecho, podía ver sus músculos tensos, sus dientes amarillentos y muy torcidos apretados reflejaban la impacienta por ensartar me en el metal. Un cuerpo se interpuso a la trayectoria del arma, no podía creer lo que pasaba ahora que lo recuerdo parece una pesadilla, de las peores que he tenido. era el cuerpo de mi madre, pude ver la punta de la lanza saliendo de su espalda.
Sostuve a mi madre por los hombros, con aterradora lentitud el hombre fue sacando la lanza de su pecho, la escuche tosiendo ahogándose con su propia sangre, me había salpicado el rostro muy cerca de mis labios y sin poder evitarlo la probé aquel dulce sabor y ese olor que se hacía irresistible, que saboree con mi lengua y pude sentir por primera vez mis colmillos finos, y puntiagudos.
Había acomodado el cuerpo de mi madre en el suelo, lo demás esta un tanto borroso solo se uno a uno los mate bebiendo su sangre y disfrutándolo en el proceso cada gota de sangre que se deslizaba por mi garganta, cada hueso roto, cada rostro desfigurado por el terror, que sensación… todo dolor que me aquejaba había desaparecido, todos mis sentidos estaban al máximo no había ruido, ni olor que se escapa de mi atención. no sé cuánto duro pero no fue mucho, la sala de nuestra casa ahora cubierta de sangre y en silencio estaba parada en el centro mirando mis manos manchadas por aquel liquido oscuro y espeso busque un lugar en mi túnica para limpiarlas un poco pero no había muchos sitios.

LimeBuffalo_54
Rango1 Nivel 0
hace casi 4 años

ame esta parte, oooo por Dios el amor de una madre rayos estoy en shock

Oasis
Rango11 Nivel 51
hace más de 3 años

Su madre!!! tuve que volver a leer esa parte. ¡Oh Dios!


#4

Cuando regrese' con mi madre era muy tarde, no sé cuánto estuve a su lado. Me lave' y me cambie' la túnica, tome' algunas cosas sabía que debía irme antes de la gente del pueblo volvieran con antorchas dispuestos a deshacerse de mi. Salí de mi casa ni una sola vez mire detrás ni una no fui capaz…
Corrí por la playa sin ningún rumbo fijo, sin darme cuenta mis pasos me habían llevado justo hasta aquella roca donde estuve sentada con el “esteban” donde deje' que aquellos ojos verdes me cautivaran, pensé que sería tan solo otro muchacho apuesto, que quería lo mismo que yo, una aventura, sexo de una noche eso hubiese preferido pero no, él no era humano y ahora gracias a el yo tampoco…
Ya no había nada que hacer él había desaparecido, no podría preguntarle por qué me había convertido, por que tan solo eso quería que me respondiera…
Estuve sentada en la misma roca donde había sellado mi destino hasta muy entrada la noche, aun sin la más mínima idea de lo que iba a hacer, solo sabía que era el año 1590 dos meses atrás había cumplido 20 años…

Oasis
Rango11 Nivel 51
hace más de 3 años

En el ultimo párrafo creo que es "aun". Pobresita de ella.

rudaru
Rango11 Nivel 51
hace más de 3 años

gracias, debo revisar todo de nuevo.


#5

El ruido de personas acercándose donde me encontraba hicieron que emprendiera de nuevo mi camino, me sorprendió lo rápido que podía correr ahora sobre todo de noche, en el día era otra cosa, donde el sol hacia que me sintiera débil, casi que sin fuerza, cansada, aquel sol que tanto me gustaba ahora debía mantenerme alejada.
Sabía que debía estar oculta de la gente por lo menos hasta salir de thoothukudi, la mejor forma de hacerlo era por mar, debía conseguir un bote, con el que a pesar de vivir tan cerca del agua no tenía mucha experiencia. Sabia donde los pescadores se reunían, solo debía averiguar la forma de convencer a alguien de llevarme lo que no sería fácil en esa época yo era muy tímida, hablar con la gente es más convencerla no era mi fuerte.

SilverOxen_8
Rango1 Nivel 0
hace casi 4 años

Escribir es una pasión que da vida pues la imaginación nos transporta a mil lugares y nuestra alma sencillamente vuela y se libera.

rudaru
Rango11 Nivel 51
hace casi 4 años

muchas gracias


#6

Lo que paso a continuación me recuerda algo que escuche en alguna parte, no recuerdo donde pero dice que “cuando crees haber tocado fondo, alguien te entrega una pala”…
Llegaron a mí corriendo y gritando de manera que me sorprendieron eran cuatro o seis hombres, unos gritaban en tamil los otros en un idioma que no entendí. Uno de estos hombres se acercó enfrente de mí, le faltaban dos diente y tenía una cicatriz en la frente bastante grande, intento sujetarme pero logre golpearlo en el pecho con mi puño en su pecho, algo que nunca había hecho, el tipo cayo' pesadamente hacia atrás a casi dos metros de donde estábamos y no se levantó más, otro me sujeto por el cabello haciendo que diera un paso atrás, logre sujetar su muñeca y la apreté con todas mis fuerzas, pude sentir sus huesos romperse bajo la presión de mis dedos, sus gritos me aturdieron en segundo me vi rodead de varios de estos tipo, apestaban a sudor y cerveza rancia, como pude me los quitaba de encima, mientras forcejeaba con un tipo grande el otro logro darme un fuerte golpe en la cabeza, mi piernas cedieron y caí al suelo, lo último que escuche fue a alguien que debía ser su líder decir “que hacen, muerta no nos sirve” y perdí el sentido completamente a merced de estos desconocidos…
No sé cuánto tiempo estuve inconsciente, me desperté estaba sobre el piso de un barco en la bodega, a mi alrededor había muchos otros mujeres, niños, algunos hombres quejándose, llorando, el olor a sudor de barias personas juntas llego a mi nariz era muy fuerte, que forma de despertar.
A mi lado mirándome fijamente había una chica de no más 14 años, tenía el cabello enredado y la cara sucia me miraba fijamente.
-¿estás bien? Estas tan fría que creí que habías muerto-
Me dijo sonriendo levemente.
-¿Dónde estamos?-
Pregunte' mientras me sentaba y miraba mejor a mi alrededor, había más personas de las que me imaginaba, logre' levantarme todos me miraban con curiosidad.
-nos atrapan para vendernos… trafican con esclavos… ¿dónde te atraparon?-
“que bien” pensé sin poder creer la ironía de la vida.
-en thoothukudi, donde vivía con mis padres…-
Mencione' con algo de tristeza, ella me miro' interesada.
-no pareces india ¿de dónde eres?-
Dije que no con mi cabeza sonriendo.
-no, soy portuguesa vivo en la india desde los 5… vinimos con mi padre que es comerciante-
La chica sonrió tímidamente mientras se me acerco.
-estas muy lejos de casa… yo soy Naisha nací en mannar-
Le devolví la sonrisa.
-Sri Lanka, tu también estas lejos de casa… por cierto me llamo Rut-
Junto a mi nueva amiga buscamos un lugar donde había menos personas y lejos de la mirada de los dos guardias que nos vigilaban a través de los barrotes de la puerta…

SilverGooses_28
Rango1 Nivel 0
hace casi 4 años

Me encantó!!! muchos éxitos y mucha suerte !!!!!!!!!


#7

La noche transcurría lenta y monótona, sin visitas de los guardias sin contar la hora de la cena donde nos había repartido un arroz que se notaba que habían preparado ya hace varios días, tal vez eso o mi nueva condición no le encontró ningún sabor, y de verdad que intente´ comerlo. Ni siquiera ver con el gusto que Naisha acababa su porción fue suficiente para animarme a comer la mía, cuando me pregunto' “no la vas a terminar” sin dudarlo se la ofrecí la que recibió con una gran sonrisa.
La mayoría dormían todos tirados, casi uno sobre otro sin importar el calor que hacía, parecía que nadie quería alejarse de los demás como si temieran desaparecer, desvanecerse en el aire, y solo la cercanía de otro cuerpo podía evitarlo.
Mi cabeza daba vueltas, atiborrada de ideas y pensamientos, mi madre había muerto por mi culpa y no había nada que pudiera hacer. No ayudaba estar a merced de estos hombres, si se les podía llamar así. Pero recordé que Yo sola había vencido a muchos de ellos, tan solo con mis manos, con mi nueva fuerza, mis colmillos, sentía que nadie podía detenerme, entonces que me detenía por que no derribaba aquella estúpida puerta y me largaba de ahí ¿Por qué?...
Estaba tan sumergida en mis pensamientos que no sentí a Naisha acercarse y pararse a mi lado hasta que me hablo.
-se lo que estás pensando, no es buena idea-
Suspire sin mirarla.
-de que hablas-
Ella se había acercado hasta estar ajunto a mi oído como si quisiera evitar ser escuchada.
-piensas en escapar… tienes esa mirada… lo sé porque yo llevo una semana pensando lo mismo-
La mire' fijamente por un segundo ella tenía sus ojos fijos sobre la puerta.
-y tu intención es desanimarme, convenciéndome de que es una locura-
Naisha rio' y puso sus manos sobre su boca para no ser escuchada.
-Rut es una locura… si te descubren te mataran-
Ella seguía sonriendo un tanto de manera nerviosa, tal vez sus propios pensamientos la hacían sentir así.
-nadie ha intentado escapar-
Ella se giró descubriendo su espalda donde podían verse gruesas marcas de golpes, de un tono negro.
-¿sabes porque me golpearon?, tan solo por pedir más agua y ni siquiera era para mí… aquí no somos nada, para ellos somos animales, cosas, que representan algunas monedas… tan solo eso-
Sentí pena por la chica y puse la mano sobre su hombro.
-no es así, eres mucho más… los animales son ellos-
Naisha rió de nuevo y puso sus mano sobre la mía.
-lo que estés planeando cuenta conmigo-
Menciono' segura, con un brillo peculiar en sus ojos…

#8

Quisiera poder dormir, seguir el ejemplo de Naisha que en cuanto puso su cabeza en el suelo sobre un trapo doblado a modo de almohada quedo profunda, ahí estaba con la boca entre abierta pareciera que nada podría despertarla.
Limpio el sudor de mi frente, ni cuando corría había sudado tanto, y mi cuerpo se sentía débil sin ninguna energía. La sed que sentía me estaba consumiendo, me ardía el pecho, apenas si podía concentrarme en un pensamiento, una sed que no era de agua ya lo había comprobado. El latir de sus corazones a mi alrededor retumbaba en mi cabeza igual que tambores que anuncian la batalla, la que yo libraba en mi interior. Me había alejado tratando de estar lo más lejos posible pero la falta de espacio no lo hacía fácil, el olor dulce y tentador de la sangre fresca inundaba mis fosas nasales, tenía tan enmarañada mi cabeza que no podía definir el sitio exacto de aquel olor que me reclamaba.
En una de las esquinas lo pude ver tendido boca a arriba estaba un joven no mayor que yo, estaba inmóvil, apenas si percibía su respiración, no había nadie cerca del como si lo hubiesen dejado ahí a su suerte. Muy despacio me acerque a él, una parte de mí no podía creer lo que estaba planeando pero en la actual situación no tenía muchos pensamientos coherentes. Me había arrodillado a su lado tenía una venda sobre su muslo izquierdo y en sus dos brazos a la altura de sus antebrazos. Los trapos estaban empapados de sangre…
Di una vistazo rápido a mi alrededor la mayoría dormía y los otros no podían verme bien, moví la venda de su antebrazo derecho y la herida era bastante grande, tome el brazos con mis dos manos y sin dudarlo ni un segundo bebí…

#9

La mayoría de los heridos comenzaron a morir, algunos no estaban muy lastimados y rápidamente desmejoraban, creo que nadie sospechaba nada, Naisha era la única que tenía curiosidad de mi repentino interés por cuidar a los heridos, mi argumento de querer ayudar y hacer mi parte en aquella situación que estábamos viviendo no parecía convencerla.
Por orden de su superior la vigilancia se había doblado, un guardia entraba hasta tres veces en el día, ahora había cuatro en vez de tres en la entrada, como si esto servirá de algo si estuvieran enfermando de alguna manera no me imagino a los guardias haciendo las veces de médicos en todo caso debía tener mucho cuidado para no ser descubierta, mi fuentes de alimentación ahora estaba menos indefensa. Logre que nuestros enfermos quedasen en el punto ciego que nuestra celda tenia no fue fácil, sobre todo convencer a Naisha fue la que más se opuso lo que comienza a molestarme, la mocosa sospecha algo eso es seguro.
Decidimos que la mejor oportunidad de escapar era cuando el barco estuviese cerca de la costa, cuando toda la tripulación se prepara para atracar, con esa distracción tal vez no habría necesidad de matarlos a todos.
Por ahora debo tener a Naisha distraída, para poder alimentarme, sería una pena tener que lastimarla. Cuando decidamos actuar debo estar fuerte y sobre todo hasta que ese momento llegue no llamar la atención.
Eran cerca del atardecer acababa de despertarme cuando los escuche eran dos tipos. hablaban fuerte, reían, y bromeaban entre ellos estaban ebrios, rápidamente entraron en la celda uno de ellos que estaba sin camisa y muy sucio tenía una botella en su mano, su fuerte olor a sudor y ron me revolvieron el estómago, mis sensibles sentidos en esta situación son una gran desventaja, se quedaron todos juntos observándonos hablando entre ellos, solo yo podía escucharlos trataban de decidir a quienes unirían a la fiesta que tenían. Justo lo que sospechaba con una sonrisa estúpida en su cara el tipo sin camisa estaba señalando a Naisha. La tomaron por un brazo y comenzó a arrastrarla entre sus gritos y protestas de las que hacían caso omiso. Apreté mis puños al igual que mis dientes y no pude soportarlo más me abalance a ellos con las manos levantadas.
-esperen llévame a mí, yo no te daré problemas… llévame a mí en su lugar vamos me portare bien-
Mencione forzando una sonrisa. El tipo se detuvo a mirarme de arriba abajo detenidamente y dijo que no con la cabeza.
-no, no, estas muy vieja, me gustas justo como ella, jóvenes, tiernas-
Aseguro con una morbosa sonrisa, lo que puso a hervir mi sangre, estaba a punto de explotar y descargaría toda mi furia sobre ese animal. Lo tome por el cuello pude sentir como mi mano se empapaba con su sudor pero en ese momento no me importo, comencé a golpearlo una y otra vez cada vez más fuerte, ciega por la rabia, uno de sus compañeros intento golpearme con un trozo de madera que llevaba consigo pero logre sujetar su mano sin problema, Naisha había quedado tendida en el suelo justo en medio de la pelea, el hombre sin camisa estaba inconsistente tan solo permanecía de pie por mi mano que a un lo sujetaba. Un fuerte dolor en mi estómago me obligo a soltar a los dos hombres, pude ver la mano de un tercero a un sosteniendo el mango de un cuchillo del que su metal se encontraba dentro de mi estómago casi por completo, nunca había sentido un dolor igual, mis rodillas se doblaron y caí al suelo con la frente contra el suelo...

rudaru
Rango11 Nivel 51
hace casi 4 años

gracias podemos hablar a ver que se nos ocurre.

Oasis
Rango11 Nivel 51
hace más de 3 años

De locos!!! Me encanta la historia :)

rudaru
Rango11 Nivel 51
hace más de 3 años

muchas gracias


#10

Con la mano temblorosa había logrado sacar el metal de mi estómago, apenas si podía abrir los ojos, intente levantarme pero un pie me lo impidió obligándome a permanecer tendida en suelo. El dolor había desaparecido y la herida había dejado de sangrar, poco a poco estaba recuperando mis fuerzas, podía escuchar a Naisha protestaba por que no la dejaban acercárseme, cuando pude levantar mi cabeza ya no la vi, los guardias la había sacado de la celda lo que me preocupo. Quede de rodillas cuando dos de los guardias me tomaron de los brazos y a rastras me sacaron. El sol ya empezaba a ocultarse dando un tono opaco, afuera había muchos hombres que comenzaron a gritar y silbar en cuanto me vieron “que circo” la cubierta del barco era más grande de lo que me imaginaba, los pisos de madera limpios a pesar de estar con señales evidentes del paso del tiempo, en el mástil bailando gracias a la briza estaba una bandera que me sorprendió por que la reconocí de inmediato, una bandera portuguesa. No había visto ningún portugués a bordo la mayoría indios, chinos, la mayoría asiáticos, ¿Qué hacían en un barco comerciante portugués? Bueno de seguro estaba por averiguarlo. Como me imaginaba me llevaron a reunirme con el “capitán”. La puerta era doble al abrirla me encontré con una cabina bastante grande a un lado cerca de una da la esquinas había una cama a un desordenada con sabanas que lucían sucias, en el fondo estaba un gran escritorio justo enfrente de la ventana grande estaba cerrada, tenía un globo terráqueo con la base de madera y el eje de metal dorado, a un lado lo que más llamó mi atención había una especie de cesta de madera con barias espadas en su interior.
Nuestro capitán estaba sentado revisando un mapa de Sri Lanka con detenimiento en cuanto estuvimos cerca se levantó sonriendo, era un hombre de origen indio alto y delgado.
-aquí gracias por aceptar mi invitación, tenía ganas de hablar contigo… espero tu viaje allá sido agradable-
Menciono sin abandonar su estúpida sonrisa, permaneció detrás de su escritorio con las manos apoyadas sobre la madera de este.
-el viaje bien, los anfitriones dejan mucho que desear-
Mencione esquivando su mirada y revisando todo a mí alrededor.
-lamento escuchar eso, he tratado de que su comportamiento mejore pero es imposible-
Aseguro en tono sarcástico.
-eres portuguesa, me encanta tu acento, eres de una familia de emigrantes, navegantes y aventureros que llegaron a estas costas en busca de el oro de la india… tras el éxito de vasco da gama era inevitable que los barcos de tu país siguieran surcando estos mares-
Ese fue un intento clara muestra de que no era un ignorante total, debió creer que me impresionaba.
-gracias por la clase de historia, pero te molestaría decirme que hago aquí-
Mencione en tono firme, el hombre suspiro a un sonriendo.
- me hubiese gustado haberte conocido en otras circunstancias, primero déjame presentarme me llamo Navil, me puedes decir capitán o puedes llamarme como gustes-
-ya pensé en una forma de llamarte pero te aseguro, que no te gustaría -
Mencione sonriendo, el hombre estallo en un sonora risa.
-me agradas Rut de verdad, fue una verdadera sorpresa encontrar a alguien como tú, sobre todo poder atraparla como lo hicimos eso me sorprende-
Apreté mis dientes no me sentía muy paciente.
-capitán, donde esta Naisha, necesito verla-
si tu amiguita, de verdad pensabas cambiar de lugar con ella muy noble de tu parte, pero los de tu especie, no les conocía esa cualidad-
Por primera vez lo miro fijamente con sorpresa él lo noto.
-si Rut, se lo que eres… no eres la primera de tu especie que conozco… ¿a donde crees que nos dirigimos?-
Trate de decir algo pero ningún sonido salió de mi garganta.
-una joven como tu mato un hombre de un solo golpe, dejo a otros inconscientes sin tener ningún arma, tan solo con tus manos… tus compañeros de celda comenzaron a morir todos sin una gota de sangre en sus cuerpos, ahora te pregunto quién es el verdadero monstruo aquí-
Mis oídos además de la conversación con nuestro capitán, podía escuchar los gritos de alguien, de una joven, los gritos de Naisha.
-qué pasa con Naisha sé que le están haciendo algo, dime que, entrégamela y tal vez no te mate-
Por un segundo el hombre lucio nerviosos y se notó su esfuerzo por controlarlo.
-a tu amiguita decidí sacarla del barco, en este momento están poniéndole unos grilletes y una bola a los tobillos para arrojarle al mar… ven conmigo a Sri Lanka, en colombo los de tu especie que me contrataron nos esperan, donde debo entregar el cargamento, si toda esa gente es comida… de seguro que te recibirán… no quieres estar con los tuyos, eso no te haría feliz-
De un tirón rompí las cadenas que amarraban mis manos.
-solo seré feliz cuando estés muerto-
Asegure cargada de odio. golpear a los guardias fue sencillo el capitán tomo su espada y desde atrás del escrito la apunto hacia mi nervioso, me causo gracias, pero ahora no podía lidiar con el tenia cosas que hacer, Salí corriendo de la cabina pero ya habían lanzado el cuerpo de Naisha al agua cruce entre los hombres atropellando a tres en mi camino y sin dudarlo salte al agua…

mariojulio
Rango1 Nivel 1
hace casi 4 años

excelente-El relato cautiva al lector.

rudaru
Rango11 Nivel 51
hace casi 4 años

muchas gracias

Nacho_Saavedra
Rango6 Nivel 29
hace más de 2 años

Muy buena historia. Se pone más interesante a cada momento.


#11

El agua estaba bastante turbia y la poca luz no ayudaba, para mi sorpresa me acostumbre rápidamente y mis ojos pudieron ver una pequeña hilera de burbujas que buscaban la superficie, la seguí nadando con increíble facilidad, cada vez pataleaba más fuerte, ya debía estar en el fondo tenia sacarla lo más rápido que pudiese, espero que las burbujas que vi sean de ella.
Ahí estaba en el fondo flotando hasta donde la cadena que la sujetaba por los pies se lo permitía, tenía los ojos cerrados y no se movía, le habían atado las manos en el frente con una cuerda.
Le tome el rostro con mis manos, pero no respondía, teníamos que salir de ahí me puse de cabeza para poder alcanzar sus tobillos y soltar la cadena, no podía soltarla se resbalaba de mis manos y comencé a desesperarme, tranquila, solo de esa manera podía sacarnos de ahí, estaba tan distraída que no había notado que no necesitaba respirar, pues llevaba bastante bajo el agua sin la natural necesidad de aire.
Por fin logre sujetarla bien y tras girarla en dirección contraria la cadena cedió rompiéndose, tome el cuerpo de la muchacha por la cintura apoye los pies en el fondo doble mis rodillas y me impulse comenzando a subir rápidamente.
El ascenso fue eterno. Lo primero que vi al salir fue el casco del barco, acomode la cabeza de Naisha fuera del agua y comencé a nadar con una sola mano tratando de alejarme.
No lo iba a lograr, desde el barco nos gritaban “aquí está seco, regresen” y todo tipo de cosas, los escuchaba riendo lo que me molestaba.
“demonios” pensé, no teníamos otra salida debíamos volver a bordo, al verme nadar hacia ellos los podía ver preparándose para recibirnos, lanzaron una cuerda la ate por debajo de los brazos de Naisha lentamente la vi elevarse hasta estar en la cubierta, comenzaron a bromear si debían dejarme subir, si me lanzaban la cuerdo o no.
Logre poner mis dedos firmes en una grieta en la madera del casco y tras impulsarme pude alcanzar la borda y subir a la cubierta fue cosa de niños, todos a bordo quedando todos en silencio.
Naisha estaba a un inconsciente sobre el suelo había un hombre a su lado acariciando su cabello, me dirigí hacia ellos de un solo empujón lo lance lejos de la muchacha.
-no la toques-
Rugí los demás me miraban ninguno decía nada, el hombre se había levantado y se me abalanzo, lo recibí con mis manos abierta en su pecho haciéndolo caer de nuevo.
-qué bueno que nos acompañan Rut, ¿la chica esta bien?-
Menciono Navil no lejos de donde estábamos lo mire sin decir nada, él estaba sonriendo.
de verdad me alegra que hayan podido salir bien libradas de esto, esa niña es muy afortunada de tener una amiga como tú-
Me levante y camine lentamente en su dirección, mirándolo fijamente.
-hiciste que la lanzaran al mar, es tan solo una niña-
El sonrió al mismo tiempo que se encogió de hombros, uno de los marino se interpuso en mi camino de un solo empujo lo quite de en medio, otro dos intentaron lo mismo sin ningún resultado llegue donde Navil que me esperaba muy serio en estado de alerta en realidad en ese momento mi falta de experiencia y mi exceso de confianza jugaron en mi contra. Lo tome con el cuello con la única idea de sentir como se rompían los huesos de su garganta, cuando lo sentí el me había apuñalado justo en mi corazón el cuchillo había entrado por completo y este dolió mucho más que la vez pasada y a un peor sentí como mis brazos caían a cada lado inerte sin fuerza mis pierna se doblaron y que de sentada en el suelo Navil me tomo con su mano por la nuca impidiendo que cayera hacia tras y lentamente me acomodo en piso.
-sh sh, tranquila sé que duele y lo siento, mira sé que tu especie no soporta el contacto con la plata, ese cuchillo es de plata de ley, costoso pero sabía que sería útil-
Me había tomado las mano y las puso juntas sobre mi estómago, seguía acariciando mi cabello. Podía sentir y escuchar todo, pero me era imposible moverme, tomo mis manos y las ato con una cuerda que paso alrededor de mi cintura quedando con mi estómago.
-tranquila, como te dije te llevare con los tuyos, pero con todo lo que ha pasado entenderás que no puedo confiar en ti, de esta manera estaremos seguros los dos… te alegrara saber que tu amiga acaba de despertar, no te preocupes las dos llegaran bien a colombo-
Dos hombres me cargaron y me llevaron a un camarote dejándome sobre una cama, uno de ellos me tomo el rostro con su mano obligándolo a mirarle estaba sonriendo.
-ya no eres tan ruda, no-
Me planto un beso en mis labios, lo que me revolvió el estómago, logre atrapar su labio inferior con mis dientes y pude sentir el sabor dulce de su sangre, el hombre dio un alarido que me aturdió cuando logro soltarse para comprobar que le faltaba un pedazo, “zorra” dijo y me dio un golpe con la mano abierta en el rostro.
-fuera, todos fuera-
Mando Navil desde la puerta, se me acerco, con su pañuelo limpio la sangre de mis labios.
-no te preocupes me asegurare que esto no pase de nuevo-
Se alejó y lo escuche serrar la puerta con llave…


#12

Perdí la noción del tiempo, a un sentía el dolor en mi pecho tal vez el cuchillo de plata que atravesaba mi corazón tenía algo que ver, ya en la actual situación intentaba dormir, mi idea era desconectarme pero no era tan sencillo en este estado todo mis sentido están al máximo, cada sonido, cada voz, sin excepción lo que ocurriese a bordo todo lo escuchaba.
Para mi desgracia estaban las visitas de Navil, que eran a diario, hablándome, contándome lo que ocurría a bordo, yo tan solo podía cerrar los ojos y esperaba que se cansara de hablarme y se fuera dejandome sola en mi sufrimiento.
Mis pensamientos también me atormentaban, el recuerdo de mi madre de la manera como se había ido, y que pude haber hecho algo, ahora tengo la fuerza necesaria pude detenerlos y mi madre estaría viva aun, todo lo que ocurrió después toda la locura.
No sabía qué hora era, ni que día se trataba, afuera de mí camarote se podía escuchar un gran alboroto, todo el mundo corriendo de un lado a otro, las órdenes iban y venían algo grande ocurría. Unos golpes en mi puerta llamaron mi atención.
-Rut, ¿estás bien? ¡Rut! –
Naisha, me alegro escuchar su voz, intente contestarle pero no podía pronunciar una silaba, por más que lo intente.
La puerta se abrió de golpe y lentamente gire la cabeza, un tipo tenia a Naisha sujetándola de los brazos, la chica forcejeaba tratando de soltarse sin ningún resultado.
-malditos que le hicieron, por que, por que-
Seguía repitiendo, la mire sonriendo ella me devolvió la sonrisa. Navil entro parándose al lado de la chica, con su mano acariciaba la cabeza de ella Naisha lo esquivaba, lo que a Navil le causaba gracia, camino acercándose a la cama mirándome fijamente, con su mano señalo a Naisha.
-ahí la tienes está viva, bueno eso gracias a ti, como te prometí nada le ha ocurrido-
Quería saltar de la cama y romperle el cuello a aquellos hombres, pero eso tendría que esperar, lo seguía mirando fijamente asegurándome que el pudiese notar mi odio.
-Rut te tengo una buena noticia, en un par de horas atracaremos en el puerto... si llegamos a colombo-
Menciono sin dejar de sonreír, que me esperaba en tierra era mi interrogante, solo sabía que estaba lista para lo que fuera y Navil teníamos asuntos pendientes los que atendería en cuanto pudiese…

Nacho_Saavedra
Rango6 Nivel 29
hace más de 2 años

Muy buena historia. Te atrapa y te envuelve manteniendo el interés en todo momento.


#13

Y ahí estábamos en Sri Lanka, la que a un no puedo disfrutar porque estoy dentro de una estúpida caja de madera.
Estos idiotas no han parado de golpear la caja, lo que me aturde. No veo la hora de clavar mis colmillos en sus cuellos.
La caja fue colocada en una carreta, pude sentir cada piedra, cada bache, hasta la más mínima rama, fue cuando nos detuvimos que lo sentí por primera vez, no sé cómo explicarlo bien, pude sentir a cuatro personas, no como cuando sentía que mi madre se me acercaba pero esta vez fue algo más fuerte.
Dejaron caer la sobre suelo y fue arrastrada por varios minutos. Lentamente la tapa poco a poco comenzó a abrirse, dejando ver el rostro de un hombre de cabello castaño y corto.
-tranquila bella, te voy a sacar de ahí-
Menciono el extraño con un marcado acento italiano. soltó mis manos Tomo el mango del cuchillo y sin ningún aviso la saco, sentí además que dolió, como si unas cuerdas que me ataran fueran cortadas, recuperando de golpe mis movimientos.
Con dificultad logre sentarme el hombre me pidió calma, me explicaba que estaba muy débil y debía tener cuidado. Con toda la caballerosidad del caso me ayudo a levantarme mantenerme en pie se me hiso difícil, me acomodo en una silla que estaba cerca.
-¿Dónde estoy?-
-estas en buddha āśīrvādaya, no debes preocuparte por nada-
Menciono una mujer parada cerca de la puerta, era alta y delgada muy bonita, con rasgo turcos, sus ojos eran oscuros y muy vivos, me miraba sonriendo.
-disculpa, donde están mis modales me llamo Elif ese apuesto muchacho a tu lado es antoine, seas bienvenida-
Le devolví la sonrisa, incluso hablar me costaba trabajo.
-gracias… yo soy Rut coeltho… dices que estoy en “la bendición de buda” ¿estoy en un templo?-
Los dos dijeron que si con su cabeza.
-sí, bueno era un templo budista aquí en colombo, lo abandonaron hace 100 años y lo convertimos en nuestro hogar decidimos conservar el nombre… en cuanto esté lista te llevare a tu habitación debes descansar y sobre todo comer-
Antoine me ofreció una copa muy decorada que tenía en su interior un líquido rojo oscuro cuyo olor me atrajo de inmediato, sin dudar lo tome y mire a la mujer.
-adelante, lo necesitas… veras la plata no solo te paraliza otra cosa que hace es debilitarte… bébela-
Lo que hice hasta la última gota que delicia.
Salimos de la bodega subiendo unas escaleras, me encontré con un patio con barias estatuas de buda comunes en estos templos.
-ahora que vas a encerrarme o algo así-
La mujer dijo que con la cabeza girándose para verme.
-nada de eso, eres mi invitada… lamento la forma como llegaste, la forma que Navil te trajo, aunque me dijo que le habías dado muchos problemas… eres una de nosotros-
Aseguro sin dejar de sonreír, por alguna razón me sonó sincera.
-señora-
La mujer me interrumpió.
-no señora, dime Elif-
Le agradecí.
-conmigo venia una chica india, Naisha ¿sabe donde esta?-
Los dos intercambiaron una mirada, Elif se encogió de hombros.
-debe estar con los demás… pero están por irse-
Me acerque a ella, mirándola fijamente.
-que quieres decir, donde esta-
-son un regalo para los ancianos siempre enviamos una parte-
Los ancianos son los de nuestra clase que son más viejos llevan siglos entre nosotros algunos más tiempo, si Naisha estaba por convertirse en tributo, debía encontrarla.
-le prometí que la mantendría a salvo, no puedes hacer una exención con ella-
Ella me miro con curiosidad por unos segundos.
-por ella fue que saltaste al mar, para evitar que se ahogara-
Dije que si con mi cabeza.
-por favor, ella es mi amiga-
La mujer se alejó un poco pensativa poco más delante de donde estábamos se giró y me miraba seria sin decir nada lo que me desespero, por fin sonrió.
-porque no… Antoine podrías buscar Naisha por favor, llevare a RUT a su habitación-
El hombre dijo que si con su cabeza, yo no podía evitar mi alegría y agradecí con las mis manos juntas como se acostumbraba.
Me llevo contándome un poco la historia del lugar, que era hermoso con ese aire de paz y tranquilidad que los templos tienen, recorrimos un largo corredor hasta llegar a una muy amplia habitación, no tenía muchas cosas, una mesa unas cuantas sillas en un balcón con una hermosa vista de la ciudad y el mar al fondo, la cama era grande con cuatro columnas y un mosquitero alrededor.
-cuando Navil me dijo que había atrapado una de mi clase, no me imaginaba que fueras tan joven… ¿cuándo te convirtieron?-
Suspire mientras me sentaba en una de las sillas.
-dos semanas… en thoothukudi vivia con mis padres, este hombre apareció y puso mi mundo de cabeza literalmente-
Ella se sentó cerca de mí.
-sabes quien fue como se llama-
Dije que si con mi cabeza.
-un español, esteban me cautivo con sus linda sonrisa y sus ojos verdes… después su amiga Nadine me rompió el cuello y aquí estoy… gracias a los dos-
Ella se mostró interesada.
-¿una mujer alta de ojos grises?-
Dije que sí.
-¿la conoces?-
-sí, Nadine Assad… hace un tiempo que oía de ella… de esteban nunca he oído-
Menciono con indiferencia, pensé en investigar más pero no lo hice.
-y tu hace cuanto te convertirte-
Suspiro sonriendo.
-nací en Constantinopla… ya hace 342-
La mire con sorpresa, vivíamos tanto esto comenzaba sonar muy interesante, ahora era inmortal.
-cuando llegue pude sentir la presencia de ustedes…-
Ella asintió acomodándose en la silla.
-cuando estés cerca de otro igual a ti lo sabrás-
Estaba tan distraída que no la vi llegar, hasta que me llamo desde la puerta “Rut estas bien” me dijo era Naisha, cuando a mire corrió en mi dirección me levante y nos abrazamos, me alegro mucho verla.
-bueno ahí está tu amiga, o es algo mas ¿te alimentas de ella?-
Naisha se giró con los ojos de par en par mirando a Elif, otras dos personas estaban en la habitación tome a la chica y la rodee con mis brazos estrechándola contra mi pecho.
-si ella se queda conmigo-
Elif sonrió.
-bien le daremos una habitación-
Dije que no con mi cabeza.
-no es necesario ella puede quedarse aquí conmigo-
No conocía esta gente no podía confiarme dejándola sola, incluso yo debía estar alerta.
-está bien si eso quieren así será-
Dijo Elif sin dejar de sonreír, se giró señalando a los recién llegados.
- Lucio, Johari, ella es Rut y Naisha-
Los dos hicieron una leve reverencia, lucio tenía el cabello negro y corto sin duda romano, Johari debía ser africana tenia los hombros musculosos, los dos nos mirabas con insistencia de arriba abajo.
-bueno las dejamos para que se instales… algo de ropa no pueden andar con lo que traen-
Menciono señalando nuestros vestidos rotos y muy sucios.
-Elif muchas gracias-
Ella sonrió y sin decir nada salió de la habitación acompañada de los otros, nos quedamos solas en silencio…

mariojulio
Rango1 Nivel 1
hace casi 4 años

Excelente relato.Felicitaciones

Miriamteresa
Rango1 Nivel 0
hace casi 4 años

atrapa al lector de principio a fin- Felictaciones

rudaru
Rango11 Nivel 51
hace casi 4 años

me alegra que les guste, significa mucho para mi gracias.

Nacho_Saavedra
Rango6 Nivel 29
hace más de 2 años

Sigue manteniendo la atención del lector en todo momento. Muy buena historia.


#14

Aquella noche Naisha no pudo dormir, después de haberle contado mi historia, para mi tampoco fue fácil conciliar el sueño, me acomode en una de las sillas desde donde podía ver a la muchacha tendida en la cama con la vista fija en ninguna parte.
Muy tarde pude escuchar a alguien parado afuera de nuestra puerta, no me levante no tenía mucho interés en descubrir quién era.
En la mañana me había alcanzado el sueño sin darme cuenta cuando desperté ya era de tarde.
Nuestro baño estaba listo para cuando desperté, Naisha ya se había aseado y lucía un sari nuevo de muchos colores tenía el cabello recogido en una cola, lucia muy bien incluso me sonrió al verme, tras saludarme me indico que mi baño estaba esperándome y Elif había traído varios sari para que escogiera el que más me agradara, le agradecí sin decir nada más fui a acerarme ya lo necesitaba, a pesar de que en mi nueva condición no sudaba, mis ropas no estaban en las mejores condiciones.
Necesitaba ese baño, los sari que Elif eran de colores muy vistosos como son comunes usar en el sur de la india, nunca he sido de los colores vivos soy un poco más sobria.
Termine usando una azul oscuro que tenía unas flores rojas en la parte baja, era el más oscuro.
-veo que se asearon, ¿se sienten mejor?-
Menciono Elif parada en el umbral de la puerta, tenía una copa con un líquido oscuro y espeso en su interior el que adivine de inmediato de que se trataba “sangre” se me hiso agua la boca, en la otra mano traía una bandeja plateada con algunas frutas, las que ofreció a Naisha estas la recibió algo nerviosa tras agradecerle se alejó con la bandeja en sus manos.
-Rut, tengo algo especial para ti-
Se acercó a mi ofreciéndome la copa, la que recibí y bebí casi de inmediato ella sonrió, Naisha permanecía lejos en silencio pero sin perder ninguno de nuestros movimientos.
-gracias eres muy amable… porque haces todo esto, no nos conoces-
Ella se encogió de hombros.
-y porque no… mira eres como nosotros, yo sé lo que es estar sola, no tener a nadie, no entender que pasa, pero no debes preocuparte por eso ahora que estás aquí yo me encargare de que aprendas lo necesario para tu nueva vida-
-¿qué pasa si mañana quiero irme?-
Ella me miro seria y luego sonrió.
-si es lo que quieres, puedes hacerlo, no eres prisionera eres mi invitada-
Le devolví la sonrisa, ella noto que había terminado con mi trago y estiro su mano para que se la entregase, por un segundo sus dedos rosaron los míos, lo que fue extraño.
Comenzó caminar en dirección de la puerta y se detuvo un segundo pensativa.
-me gustaría hablar más contigo, porque no salimos tu y yo, solas para conocernos mejor ¿Qué dices?-
Mire a Naisha que me decía con sus ojos que no aceptara pero más que nada tenía curiosidad.
-porque no, me vendría bien salir-
Me esperaría en la parte baja según me dijo, en cuanto salió de nuestra habitación me acerque a Naisha que estaba muy nerviosa con la idea de quedarse sola.
-cierra la puerta en cuanto me valla y no salgas hasta que no llegue… te juro que no me tardare-
Ella aceptó a regañadientes, me había contagiado con su nerviosismo y Salí del templo en compañía de Elif sin poder sacar de mi mente a Naisha.
Elif me llevo a su parte favorita de la ciudad una plaza donde podía encontrar todo tipo de telas, joyas, incluso muebles, estaba atestada de gente todos negociando, oferta y contraoferta, pero eso no me interesaba, debía sacarle a Elif donde se encontraba Navil las cosas entre él y yo no habían terminado…
Debimos estar fuera unas dos o tres horas debo reconocer que Elif es una excelente acompañante, pero igual estaba impaciente por regresar para encontrarme con Naisha, llegue trotando a nuestra habitación la puerta estaba cerrada por dentro me contuve para no derribarla que ver a la muchacha y toque llamándola un par de veces cuando me abrió.
-Rut estaba preocupada te demorarte en volver-
Menciono mientras me abrazaba, sonreí mientras acariciaba su cabeza.
-ya estoy aquí, tranquila… y tu ¿paso algo en mi ausencia?-
Ella me miro su rostro mostraba preocupación, cerro y atranco la puerta y me tomo de la mano llevándome hasta el balcón, lo que me preocupo.
Una vez en el balcón nos sentamos una muy cerca de la otra.
-¿Qué pasa? Me estas asustando-
-yo también estoy asustada… Salí de la habitación-
La interrumpí un tanto molesta.
-te dije que te quedaras aquí estás loca, no sabes esa gente que podría hacerte-
Ella me pidió calma con sus manos.
-lo sé, lo siento. Quería agua y no me aguante pero eso no es lo importante… escuche a los demás hablando… de ti de Elif… planean deshacerse de ella, hablaban de aprovechar que esta distraída contigo, para atacarla lucio quiere el control… Rut tengo miedo tenemos que salir de aquí y ahora mismo… por favor Rut no quiero estar un minuto más aquí-
Quede muy preocupada pero al mismo tiempo, recordé algo que Elif me dijo cuando hablamos y creo que esto ya se lo esperaba, que hacer todo este asunto era entre ellos pero las dos estábamos en medio sin merecerlo, que hacer era la pregunta…

Oasis
Rango11 Nivel 51
hace más de 3 años

Cada vez se pone mucho mas interesante. Ojala no le ocurra nada a Elif. Solo revisa las comas y las tildes que se te han escapado algunitas por ahí.

rudaru
Rango11 Nivel 51
hace más de 3 años

ya las reviso gracias.


#15

Después de que se calmó Naisha pudo conciliar el sueño, por alguna razón verla ahí dormida me hiso recordar a mi hermana…
Me asegure unas cinco veces que la puerta estuviese cerrada, mire a Naisha por última vez y Salí por el balcón. Según la información de Elif el barco de Navil estaría listo para zarpar en la mañana, claro si se lo permitía.
Moviéndome entre las sombras logre llegar al muelle sin problemas, en mi camino tan solo me encontré con borrachos y algunos que tirados sobre el suelo dormían.
Ahí estaba moviéndose al vaivén de las olas, solo pude ver a dos en el muelle enfrente del barco sentados sobre unas cajas.
Sin hacer ruido me acerque a ellos, pensé en aparecerme enfrente de ellos y que me siguieran hasta donde podría deshacerme de ellos, pero solo haría que dieran la alarma.
Al poco tiempo de estarlos vigilando uno de los hombres se levantó dando tumbos de seguro estaban bebiendo, buscando un sitio donde vaciar su vejiga, algo que no quería ver pero era mi oportunidad, lo seguí no fue muy lejos estaba cerca de la bodega en un pequeño callejón, el hombre seguía caminando a tientas por la poca luz, antes de que pudiese abrir su pantalón lo golpee en la cabeza callo pesadamente y después no te que estaba muerto, debía comenzar a calcular mi fuerza. Comencé a caminar en dirección del otro hombre pero el olor a la sangre fresca me hiso detenerme, me llamaba, me pedía que la probase…
Estaba tan concentrada que no sentí al otro llegar al ver que su compañero no aprecia salió a buscarlo y se topó conmigo clavado mis colmillos a su amigo, “hoy no es tu día de suerte” pensé mientras saltaba sobre el tapando su boca con mi mano y clave mis colmillos en su cuello sin ninguna mesura, y me deje llevar.
Volví al muelle llena de energía, pensado como iba hacer esto “qué demonios” pensé si quiero entrar eso iba hacer.
En el interior la mayoría estaba durmiendo, lo que me facilito las cosas uno a uno me deshice de cada marino, sus cuerpos caían a mis pies, uno sobre otro, no era rivales para mí, nadie me detendría. Me encontré en la puerta de la celda donde estuve todos esos días, me basto una patada para derribarla, en su interior estaban temblado igual que hojas al viento, 12 chicas muy jóvenes.
-están en libertad de marcharse…-
Mencione, tal vez era la sangre que cubría mi rostro y mi sari que ninguna se movió, o tal vez eran mis colmillos.
-fuera lárguense… antes de que me arrepienta-
Asegure, me hice un lado y las chicas salieron corriendo, nunca había visto a nadie moverse tan rápido.
Me asegure que pudiesen bajar del barco, lo que hicieron sin ningún inconveniente, tres más se interpusieron en mi camino, que mal por ellos.
Con mis manos en mi espalda camine sin ninguna prisa en dirección de la cabina del capitán, me pare enfrente de la puerta, cerré mis ojos y al concentrarme lo pude escuchar su respiración agitada y su acelerado latir de su corazón, no pude evitar reír.
Toque un par de veces la puerta pero nadie respondió, di un paso atrás y la abrí de un puntapié.
-buenas noches capitán, espero no le moleste que allá entrado sin ser invitada-
Mencione en tono burlón sin dejar de sonreír, el hombre estaba escudado por su escritorio, tenía su espada en una mano y una pistola en la otra, en cuanto di un paso disparo la bala me dio en el hombro izquierdo, debo reconocer que dolió.
-no debió hacer eso-
Mencione, seguí avanzado desarmarlo fue muy sencillo, lo saque arrastras por toda la cubierta lanzándolo al muelle que estaba desierto, parece que nadie deseaba involucrarse.
-que quieres Rut, te traje a colombo estas con los tuyos, que quieres de mí-
Tome una de las lámparas y la lance en la bodega donde sabía que se quemaría mejor.
-capitán estoy aquí para asegurarme, que lo que le hiciste a Naisha a mí, no se lo hagas a nadie más, te lo dije solo sería feliz cuando estés muerto-
El humo comenzó a envolverme, tome unos grilletes con una de las bolas de hierro y salte al muelle al lado de Navil, en cuanto estuve al lado del hombre había sacado, no se dé donde un cuchillo pequeño y lo clavo en mi muslo ahogue un grito de dolor, tome su muñeca y la gire partiéndola el hombre comenzó a dar alaridos cayendo al suelo. Solté las amaras del barco y comenzó a alejarse lentamente ya se podían ver las llamas. Le asegure el grillete al tobillo derecho, lo tome por la barbilla para pudiese ver su barco quemándose, el hombre maldecía y me insultaba.
Le gire la cabeza un lado le clave mis colmillos en su cuello, me asegure de no matarlo solo dejarlo débil, consiente. Lo arrastre hasta la orilla y le hable al oído.
-un capitán debe hundirse con su barco-
-maldita seas Rut, voy a matarte-
Reí, le tome el rostro para que pudiese verme.
-yo ya estoy muerta, y pronto los dos tendremos eso en común-
Sin más lo lance al mar, me quede viendo cómo se hundía y no me fui hasta que dejaron de salir burbujas…

Louis
Rango13 Nivel 64
hace casi 4 años

¿Qué parte de mi relato te gusta más?

rudaru
Rango11 Nivel 51
hace casi 4 años

el comienzo y en general me gusto mucho, me parece muy interesante. me llama la atención algo que dices de la noche que te parece acogedora me gusto esa frase.

Oasis
Rango11 Nivel 51
hace más de 3 años

Se esta haciendo algo cruel... que pena :(


#16

El barco se encendió en llamas, y no mucho tiempo después comenzó a hundirse, a un después de que ya podía verlo me quede mirando el océano que estaba en calma, mire mis ropas y mis mano necesitaba otro baño, bueno ya era hora de regresar con Naisha.
-espero que haya valido la pena-
Dijo una voz a mi espalda, al girarme se trataba de Elif, que me miraba fijamente.
-la verdad… si lo valió, necesitaba sacarlo de mí… tenia…-
En ese instante me quede sin palabras.
-Navil para serte sincera nunca me cayó bien… no se puede confiar en alguien que solo hace las cosas porque le pagas, pero no sé si matarlos a todos era la solución… ¿que sientes?-
Se acercó a mí lentamente y me entrego un pañuelo para que me limpiara.
-la verdad… no siento nada… y siento todo… no es…-
-¿no es que Rut?-
La mire y me gire pero ella tomo una de mis manos impidiéndomelo.
-no es la primera vez que decido matarlos a todos…-
Ella sonrió y tomo el pañuelo de mis manos, y con mucha delicadeza limpio la sangre de mis mejillas.
-no te preocupes Rut, somos una raza diseñada para matar, por eso somos más fuertes, más rápidas, y vivimos eternamente lo que te ayuda a olvidar, en un siglo esto no será más que un recuerdo, solo eso… la noche que en la isla de los mil nombres decidiste impartir justicia-
Ella me tomo la barbilla asiendo que la mirara.
-no debes preocuparte por sentir algo ahora, debes preocuparte el día que dejes de sentir-
Trate de decir algo, pero mi mente estaba en blanco, y estuve así un momento, la mire ella no había apartado su mirada en ningún momento.
-que va pasar ahora… ¿qué harás conmigo?-
Ella tomo mis manos juntas.
-lo hecho, hecho esta Rut quien soy yo para juzgarte-
-ósea… que puedo quedarme aquí… podemos quedarnos Naisha y yo-
Elif se encogió de hombros.
-siempre serán bienvenidas… eso lo decides, tu si quieres quedarte-
Sonreí levemente y fije mis ojos en el mar, la suave brisa que acariciaba mi rostro, sentí como Elif ponía su manos en su hombro y lo deslizaba suavemente por mi brazo, mi costado, en sentí un tanto incomoda pero no quería que quitara su mano que ahora estaba en mi cadera, llego hasta mi espalda baja y suavemente me trajo hasta quedar con su cuerpo, nuestro rostros quedaron uno enfrente del otro.
-¿Qué es lo que quieres Rut?-
Muy lentamente se acercó a mí y me beso muy suave en mis labios, debo reconocer que fue muy agradable.
Elif era muy buena besando punto a su favor.
-nos quedamos Naisha y yo… pasaremos una temporada en el templo, veremos qué pasa-
Ella acariciaba mi rostro con su mano, sin quitar su mano de mi espalda baja.
-además de bonita inteligente… Naisha ¿Qué has pensado hacer con ella?-
La mire con curiosidad.
-¿qué quieres decir?-
-bueno la convertirás, que has pensado… una amiga humana no siempre es buena idea, con el tiempo mueren-
La aparte de mí, me aleje un paso.
-ni siquiera sé cómo hacerlo… que me estás diciendo ¿qué debo matarla? ¿Eso es?-
Ella dijo que no con su cabeza.
-no, eso debes decidirlo tu… pero si me preguntas es lo que yo haría… pero te lo repito es tu decisión-
El momento que había creado ella misma lo había terminado, Elif se acercó tratando de besarme de nuevo pero gire mi rostro y sus labios se estrellaron con mi mejilla, igual me dio un largo beso.
-deberíamos regresar se hace tarde-
Dije en tono un tanto molesto, ella sonrió y dijo que si, juntas emprendimos el camino al templo…

Oasis
Rango11 Nivel 51
hace más de 3 años

Uyyyy sinceramente yo le preguntaría si quiere ser convertida, no lo haría por qué quiero...en la ultima parte me parece que debería ser "ella sonrió y dijo que si ,juntas emprendimos el camino al templo…" no lo entendí tuve que leerla dos veces más


#17

Llegue al templo con más preguntas que respuestas. Tras despedirme de Elif de seguro ella quería seguir hablando conmigo pero no estaba lista para eso no aun.
Sabiendo que la puerta estaba cerrada subí por el balcón igual que como Salí, para mi sorpresa en cuando salte el muro pude ver la puerta abierta de par en par, cuando entre Naisha estaba en la cama lucio sobre la tenía por el cuello, todo intento de la chica por soltarse completamente inútil. Corrí para ayudarla, pero el puño de johari se estrella contra mi rostro lanzándome al suelo.
-qué demonios pasa aquí, suéltala-
Lucio levanta a Naisha, la puedo ver con los ojos y desorbitados la boca abierta.
-nada de eso, después de matar a la niña te haremos lo mismo a ti… ella debió contarle a Elif lo que planeábamos, ahora todo el plan se fue al demonio por culpa de esta mocosa-
Me levante lentamente.
-no es así… ella no le dijo nada a Elif… lo hice yo-
Antoine que estaba en la puerta no la vio llegar, ninguno la oyó, cuando no dimos cuenta el italiano caía al suelo sin cabeza, y Elif estaba para ahí, inmóvil con los ojos ahora completamente negros, ¿los míos se pondrán igual? Aterrador. Su rostro reflejaba su rabia, tenía en la mano derecha un Kukri manchado de sangre, Johari se puso en una posición agresiva pero no se le acercaba se podía notar el miedo que sentía.
-que harás johari… así me pagas me por haberte sacado del desierto donde vivías, tenías que caminar kilómetros tan solo para encontrar un vaso de agua, con un marido que te miraba como si fueses un objeto más de tu casa, maldita malagradecida… que se ha-
Johari me miro y después levanto las manos en señal de rendición, y camino en dirección del balcón, no era capaz si quiera de pasar por un lado de Elif.
-Johari no quiero volver a verte-
Dijo Elif en tono firme.
-buena suerte-
Le dije sonriendo ella ni me miro siquiera, Elif se acercó a lucio que a un sostenía a Naisha, yo había sacado mi cuchillo el mismo que Navil había clavado en mi pecho.
-de ti no me extraña, sigues siendo la misma rata que saque de las alcantarillas de roma-
Menciono Elif en un tono cargado de odio.
-no tenía que ser así, nada de esto tenía que pasar… la llegada de este par de idiotas hecho todos los planes por la ventana, debieron quedarse en el mar… debieron morir ahí-
Lo vi sacar un cuchillo y me miro con los ojos desorbitados.
-si quieres decirle unas últimas palabras a tu amiguita este el momento-
Y sin más lo clavo en la espalda de Naisha la vi ahogar un grito, me abalancé sobre ellos lo más rápido que podía y clave mi cuchillo en el cuello de lucio, él había soltando a la muchacha que callo hacia delante boca abajo, de inmediato la gire y ahí estaba con sangre saliendo de su boca tratando de decir algo pero no podía, no pude evitar pensar en mi madre, pero no había acabado ahí lucio logro acertarme una patada en el rostro lanzándome lejos de Naisha lo vi acomodarse sobre ella con su cuchillo en alto listo para clavarlo en el pecho de la chica, la mano de Elif detuvo a lucio por la muñeca y lo tiro a un lado, comenzaron a pelear entre ellos, en un rápido giro que apenas si pude ver Elif le corto la cabeza y todo termino para el romano.
Corrí al lado de Naisha y estaba muy mal.
-Elif por favor ayúdame-
Ella se acercó sin ninguna prisa, se quedó mirándonos mientras Naisha moría.
-tú puedes ayudarla, tu sangre dale tú sangre eso la curara-
No entendía bien pero no había tiempo para preguntas y explicaciones, tome el cuchillo para hacer un corte en mi muñeca, Elif me detuvo.
-no, no uses tu cuchillo es de plata eso le quitara el efecto a tu sangre, usa tus colmillos-
Mire donde hacerlo y con la punta de mis colmillos hice un corte, la sangre comenzó a brotar igual que la parafina de una vela al derretirse, deje caer una gran parte en la boca de Naisha.
-¿y ahora qué?-
Ella sonrió poniendo su mano sobre mi hombro.
-solo esperar no te preocupes, tu amiga estará bien-
-¿nuestra sangre puede curar?-
Ella dijo que si con su cabeza.
-solo a Los humanos, si tú la bebieras te sentirías mal por casi un mes-
Unas gruesas lágrimas recorrieron mis mejillas.
-tranquila ella estará ya verás-
-mi madre estaba herida, y murió en mis brazos y pues ayudarla y no lo hice-
Elif se acercó a mí y me rodeo con su brazo por mis hombros.
-mi padre y mi hermanita… yo los mate… los monjes atacaron mi casa, cuando vieron lo que era… hirieron a mi mama… yo perdí el control… y los mate junto con los otros a mi hermanita y mi papa… y también pude ayudarlos estarían vivos ahora… pero no… soy un monstruo-
Comencé a llorar desconsolada y Elif me abrazo, me sentí muy cómoda en sus brazos…

Oasis
Rango11 Nivel 51
hace más de 3 años

ooooo que tristeza, aunque es el precio de la inmortalidad. Creo que es "Pude ayudarla y no lo hice" para que se entienda.


#18

No me separe del lado de Naisha en toda la noche, no se despertó hasta ya entrada la mañana.
-¿hola como te sientes?-
Ella intento sentarse pero no la deje.
-debimos irnos cuando te dije-
Dije que si con la cabeza sonriendo, le pedí que me dejara revisarle su herida, increíblemente ya estaba completamente curada, parecía que sé que se hubiese lastimado una semana atrás y no la noche anterior.
-¿qué va a pasar ahora?-
Me encogí de hombres, la mire ella estaba visiblemente asustada.
-no sé, Elif dice que puedes quedarte… ¿tú que quieres?-
-yo… Rut yo quiero irme, buscar a mi mama… ella debe pensar que estoy muerta-
Tenía razón, no había nada aquí para ella, Elif me dejo muy claro que de ser por ella Naisha terminaría muerta, si nos quedamos, no sé cuánto tiempo Elif se portaría bien.
-déjame que hable con Elif, te prometo que lo voy a arreglar… solo descansa-
Me despedí de ella y Salí de la habitación, mi cabeza daba vueltas con tantas ideas, planes, temores, tenía que hablar con Elif, la busque por todos lados pero no se encontraba en el templo, lo que me decepciono un poco, bueno eso me daría un rato para pensarlo bien.
-buenos días Rut, ¿Cómo se encuentra tu amiga?-
Dijo a mi espalda sorprendiéndome, respire hondo y me gire sonriendo.
-bien gracias a ti, me ayudaste a salvarla-
Mencione, ella se me acerco con su mano me quito el cabello de la frente.
-yo no hice nada, fue tu sangre, y tu amor por ella lo que la salvaron-
Camine lentamente, alejándome un poco de ella, Elif no se movió.
-sabes ella quiere irse-
La sentí pararse a mi espalda.
-¿y tú? Que quieres hacer-
-la verdad no tengo planes… a un no… creo que a partir de aquí iré por el camino que se presente… si, eso será… y Tu ¿qué piensas ahora? –
Me tomo por el hombro suavemente e hiso que me girase.
-yo estoy muy interesada en conocerte mejor… te quiero aquí conmigo-
Sonreí, Elif tomo una de mis manos.
-tú y yo, podemos encargarnos de todo ahora que los demás no están… los ancianos cuentan conmigo para conseguir sus tributos, y créeme que no es buena idea, que estén molestos, podrían hacernos la vida imposible-
Me había olvidado de los ancianos, estaban borrados de mi memoria, pero recordé que Naisha pudo haberse convertido en uno de los tributos, lo que me hiso sentir incomoda, mire a Elif fijamente.
-como entro yo en todo esto, ¿qué haría?-
Ella me acaricio la barbilla, lo cariñosa que era me hacía sentir algo incomoda.
-harías lo que quieras, igual yo estaré a tu lado ayudándote… pero debes pensar que vas a hacer con Naisha-
Aseguro, de nuevo me gire y me aleje de ella, pensativa.
-sigues pensando que debo matarla, es eso-
De nuevo hiso que me girara, ahora tomo mis dos manos con las suyas.
-eso debes decidirlo tú, pero debes pensar que si la dejas ir, como sabes que no le hablara de nosotras a alguien, como sabremos que no tendremos a hombres armados aquí tratando de matarnos… eso es un riesgo… no debes confiar en nadie-
-no podría hacerlo es una niña… me recuerda mucho a mi hermanita, déjame hablar con ella, te aseguro que no tendremos problemas con ella-
Asegure mostrando mi mejor sonrisa, ella me tomo la barbilla con su manos y dio un suave beso en los labios.
-a un eres muy inocente, en el momento que ella se asuste, te traicionara sin dudarlo y tiene muchos motivos ahora para hacerlo… sé que es tu amiga y han pasado muchas cosas juntas… si no eres capaz, yo lo hare por ti-
Me quede de una pieza, no supe que responder, pero eso me había ayudado a disidir que hacer, ella llamo mi atención.
-tú me gustas Rut, mucho… ¿tú que sientes?-
Trague saliva y la mire a los ojos, sonriendo.
-tú también me gustas… creo que es obvio… quiero estar aquí contigo-
Me le acerque sonriendo de manera coqueta, le acaricie la mejilla, deslice mi mano hasta que quedara en su nuca, y le di un apasionado beso que ella respondió de igual manera, a mitad de nuestra muestra de cariño, saque mi cuchillo de plata y le atravesé su corazón sin dudarlo ni un segundo…

Oasis
Rango11 Nivel 51
hace más de 3 años

La traiciono... :0 :0:0


#19

Igual que Navil había hecho conmigo, tome las manos de Elif y las ate sobre su estómago, la lleve hasta su dormitorio y la deje sobre su cama, ella me miraba fijamente, lo que fue un tanto intimidante.
-bueno, Elif las cosas debieron ser de manera diferente, pero tú me obligaste a tomar medidas extremas… quiero a Naisha fuera de todo esto, alejada de nuestro mundo, no espero… no espero que ahora me entiendas, pero prometo que en cuanto sienta que Naisha está a salvo regresare aquí... y tú y yo discutiremos esto, ¿te parece?-
Ella hizo un leve movimiento con su cabeza, lo que medio a entender que estaba aceptando mis condiciones.
Junto a Naisha salimos del templo, no olvidare el rostro de la chica cuando se vio lejos de aquella construcción, una sonrisa que le duro todo el día.
Encontrar transporte no fue difícil, había tomado un poco de dinero de Elif lo que ayudaba bastante, encontramos un barco, no nos llevarían directo a mannar donde la familia de Naisha vivía, pero no dejarían dejaría en vankalai, que está muy cerca de la isla de mannar, su padre era pescador, su madre lo ayudaba además de las labores de la casa, su hermano mayor se había ido, y no sabían nada de él, de esa manera Naisha había sido atrapada, siguiendo un pista de su hermano se topó con la gente de Navil y lo demás es historia.
En el camino descubrimos que los portugueses habían tomado la isla, y estaban construyendo un fuerte, esto había mejorado bastante el comercio.
Una vez en vankalai, tenía algo que arreglar no había comido en todo el viaje, debía arreglar eso comenzaba a sentir los efectos de no probar sangre.
Casi de inmediato conseguimos otro barco que iba directo a mannar, un barco portugués, conseguir que nos llevaran fue relativamente sencillo, fue agradable practicar mi idioma natal.
Solo tuvimos que esperar un día, el viaje fue agradable, bueno aparte de tener toda la tripulación siempre a nuestro alrededor tratando de conquistarnos.
Solo tres días después gracias a que habíamos buen tiempo llegamos a las costas se mannar, se podía ver la emoción en el rostro Naisha, tengo que reconocer que estaba feliz por ella.
Encontramos una pequeña posada donde nos acomodamos, no era mucho pero suficiente mientras localizábamos a la familia de mi amiga.
Esa noche Naisha se fue a dormir temprano, yo decidí salir, la chica sabia a donde iba pero no hizo ningún comentario, aunque sabía que la incomodaba un poco, pero yo tenía que comer no podía cambiar eso.
Había olvidado lo incomodo que es entrar a un bar sola, cuando eres la única mujer en el sitio y como todos comienzan a comportarse como animales.
En menos de media hora y después de 15 invitaciones estaba sentada en una mesa con tres caballero o mejor dicho, 3 hombres la verdad que de caballeros no tenían nada, uno de ellos era portugués alto y bien parecido, pero un poco desagradable en su forma de ser.
En menos de una hora termine con él en un callejón, sus manos igual que un pulpo me a tocaban por todos lados, lo que me revolvió el estómago, conteniendo la respiración lo bese en cuello, cuando estaba tan excitado que no sabría lo pasaría, le clave mis colmillos en su cuello, pero el hombre era fuerte y de un empujón me aparto alejándome de él, comenzó a insultarme en portugués, me disponía atacarlo de nuevo y el hombre saco una pistola y me disparo justo en el estómago a quemarropa, caí de rodillas. Torpemente el hombre intentaba cargar el arma “por fortuna son de un solo disparo” tan solo había alcanzado a colocar la pólvora, cuando lo domino y termino con él. En una bolsa que traía con el, habían pólvora, varias balas de plomo, muchas monedas de plata, algunas de oro, me llevo todo, recojo del suelo el arma, es muy bonita es una pistola de rueda como se conocía, está muy decorada en dorado, decido llevarla también, puede ser útil.
Llego a la habitación ya en la madrugada, Naisha esta profunda no hago ruido para despertarla.
En la mañana salimos las dos de muy buen ánimo, a parte del sol que puede ser muy molesto, pasamos cerca de un puesto donde había varios sari y chales Naisha me escoge uno de color azul, con unas flores moradas, lo pongo sobre mi cabeza y me ayuda bastante.
-porque no compramos uno para tu mama, no pensaras llegar con las manos vacías-
Ella dice que si con su cabeza.
Continuamos viendo cosas, hay un sitio donde trabajan varios joyeros, fabrican todo tipo de anillos, aretes, collares y más, nos cuentan que fabricarían cualquier cosa, que se nos ocurriera, se me ocurre una idea.
-podrían fabricar… balas de plata-
Digo mostrando una de las balas de la pistola, el hombre la toma con dos dedos y se encoje de hombros y dice si con su cabeza, Naisha me mira con curiosidad.
-te explicare luego-
Le digo sonriendo.

Caminamos en dirección de la casa de los padres de Naisha, nos encontramos a muchos pescadores en nuestro camino, muchos la reconocen, una mujer mayor se acerca y la abraza, da al cielo miles bendiciones, la anciana la revisa de arriba abajo, le dice que su madre no ha podido dormir desde que desapareció, Naisha me mira sonriendo, le guiño un ojo.
La casa queda en un pequeño caserío no es muy grande pero luce muy acogedora, caminamos en dirección de la puerta y podemos ver una mujer mayor que sale de su interior, con una canasta en sus manos, la mujer se detiene y deja caer la canasta al suelo, llevándose las manos al rostro, Naisha corre a su encuentro, las dos se abrazan, en medio de besos y llanto, yo no puedo evitar el nudo que se forma en mi garganta.
Naisha a un secando sus lágrimas me presenta a su mama, una mujer muy agradable, le cuenta como según ella le he salvado la vida varias veces, ella me agradece y se me acerca abrazándome tomándome por sorpresa, “¿te sientes bien? estas helada” me dice yo solo sonrió no sé qué responder.
Me invita comer con ellos, pero me niego lo más respetuosamente que me es posible, Naisha me pide que me quede pero también sabe que no puedo, no siendo quien soy ahora.
-prometí que traería y eso hice… eres una chica muy especial… tu felicidad es mi felicidad… nunca voy a olvidarte-
Ella está llorando, trato de consolarla pero no es fácil.
-Rut yo aprendí a quererte… eres mi hermanita, yo tampoco voy a olvidarte… prométeme que vendrás a verme, por favor-
Digo que si con mi cabeza, y nos damos un largo abrazo, me separo de ella tomo su mano y le entrego un cuchillo de plata que tome de la colección e Elif.
-si te topas con otros como yo, e intentan lastimarte, recuerda clávalo en su corazón, no dudes… que tengas una buena vida, hermanita-
Naisha como era costumbre en señal de respeto, junta sus manos y hace una reverencia, la imito, me despido y me alejo ella se queda mirándome hasta que ya me pierdo de su vista.
Volví a la posada me encerré el resto del día, solo Salí cuando cayó la noche y me quede en la playa mirando al mar, con el viento moviendo mi sari a su antojo, noches como esa siempre me llenaban de paz pero aquella no, lo menos que sentía era paz, ni siquiera tenía hambre, me sentía vacía, me quede así contemplando el horizonte hasta que amaneció…

#20

Me quede en la isla un par de días más, quería disiparme no sé, pensar, es decir que iba a pasar ahora, regresar con Elif podía ser un riesgo pero también sabia, que tal vez era lo único por hacer, ya no tenía donde ir, no tenía nada que perder.
Me senté en aquel mugroso bar, sola en una esquina, había despachado a todos los pseudo galanes que se me habían acercado, aquella noche no estaba de humor para lidiar con eso.
Me pase tres o cuatro horas tomando algún extraño y asqueroso licor, que ni me moleste en preguntar que era.
Estaba contemplando la podrida y muy vieja madera de la barra o lo que se supone, que hacía las veces de barra, cuando los escuche, no lejos de ahí una mujer pedía ayuda, la voz de un hombre le decía que guardara silencio, ella seguía suplicando “no me lastimes” etc.
Yo sola podía escucharla, y si alguien más lo hacía de seguro no le importaría.
No aguante más y me levante de manera tan brusca que por poco hecho la mesa al suelo, tome la botella y bebí hasta que solo quedase ni medio trago, lance la botella contra la horrible barra rompiéndose en mil pedazos, algunos me miraron, yo esperaba que alguien protestase, pero se giraron y siguieron cada uno en lo suyo.
Salí a la calle, sin rumbo fijo, mis pies si sabían a donde ir, porque me llevaron al lugar exacto donde una chica no mayor que yo y un hombre sudoroso, con una barba larga y sucia, forcejaban.
-por favor, trae ayuda-
Me dijo la chica en tono suplicante.
-tranquila, todavía no decido si ayudarte o no-
El hombre rio sonoramente y lanzo a la chica al suelo de un empujón, se giró para verme.
-mira bonita, mejor te vas antes que te conviertas en la siguiente-
Sonreí me acerque a el lentamente.
-hace poco conocí a varios hombres como tú, de esos valientes que golpean mujeres, los que tienen que obligarlas, porque voluntaria nunca conseguirían nada, a menos que la chica fuera ciega o estúpida para meterse con alguien como tú-
El hombre pareció molestarse lo que se me hizo gracioso, verlo como se sobaba las manos, como anticipando el momento que las pondría sobre mí.
-ha si… ¿Qué paso con ellos?-
Menciono mientras se paraba en frente mío y me tomaba con su mano uno de mis brazos.
-los mates a todos-
Dije a un sonriendo y lo golpee con mi puño en el estómago, el hombre cayó al suelo de rodillas enfrente mío.
-yo estoy muerta… veras una hermosa chica me tomo por el cabello de esta manera y puso su otra mano en mi barbilla y me rompió el cuello-
Su cabello estaba enredado y grasoso, su barba no era diferente, cuando gire su cabeza a un lado, su cuello se rompió tan fuerte, que se escuchó en toda la calle.
La chica se levantó y corrió a abrazarme dándome las gracias yo no me moví, apenas si sentía sus brazos y escuchaba sus palabras, la tome por los hombros fuerte y la mire a los ojos, ella estaba sonriendo.
-muchacha, no debiste salir de tu casa-
Le gire la cabeza a un lado y le clave mis colmillos en su cuello, todo intento suyo por soltarse fue en vano, y en ese mugroso callejón en medio de sus suplicas, bebí su sangre hasta que su corazón se detuvo.
no podemos ocultar nuestra verdadera naturaleza, nuestro verdadero yo, ahora el mio es un monstruo...

Oasis
Rango11 Nivel 51
hace más de 3 años

y que monstruo... Me encanta


#21

Me alimente todas las noches que permanecí en mannar, derrame mucha sangre sobre aquellas arenas, en los ojos de mis victimas tan solo veía los de la siguiente.
Era un depredador imposible de detener, tan solo me detendría por mi propia voluntad, y no me interesaba hacerlo, no todavía.
Me encontraba en la cama de mi habitación mirando el techo, con las manos juntas sobre mi estómago, sin poder evitarlo me veo dominada por un ataque de risa, incluso pongo mis manos sobre mi boca, recordando a aquella chica de la noche anterior, “no me lastimes, haré lo que quieras, seré tu esclava” me decía, por dios eso me resultada muy cómico.
Mi risa termina de golpe y me siento extraña, vacía, desorientada, “tengo que salir de aquí” me digo, me levanto recogiendo las pocas cosas que traigo conmigo, antes de que amanezca salgo debo conseguir un barco que me saque de la isla.
Consigo transporte con unos pescadores, que revolotean a mi alrededor, casi como si fuera la primer mujer que vieran en meses. El barco es pequeño, pero está en buenas condiciones.
La mayoría de la tripulación es joven, no mayores de 30, tan solo el de mayor edad es el capitán, que interactúa poco conmigo, lo noto un tanto esquivo, como si supiera que soy.
Esa noche comenzaron a tomar, con algo que parecía vino, lo que completaron con ron, uno de los muchachos toca una flauta de bambú, y todos terminan bailando conmigo, bueno soy la única mujer a bordo.
La celebración se extiende muy entrada la noche, uno de los muchachos, de los más jóvenes está sentado muy cerca mío, con mi mano agarrada entre las suyas, me la besa, me dice que soy muy linda bla bla, los demás están quedando dormidos o tan borrachos que no se dan cuenta de nada.
-cómo es que una mujer como tú, no tiene esposo-
¿Esposo? Pienso, le sonrió y me encojo de hombros, el me devuelve la sonrisa, y me toma la barbilla con su mano y se me acerca lentamente, me besara eso es seguro, es un muchacho bien parecido, veamos qué pasa. Su beso es suave y tierno sin ningún afán, muy controlado, y me doy cuenta, de verdad no me gustan los chicos.
Continuamos conversando y tomando, al punto que el comienza a verse afectado por el licor y le sorprende mi resistencia. En un intento por levantarse cae de nuevo y la botella que sostenía se rompe justo es su mano, provocando una gran herida en su palma, se asusta bastante mientras yo me pongo nerviosa, aquel dulce olor me atrae, nos levantamos juntos para cubrir la herida, tal vez cocerla, nos hacemos lejos de los demás, se sienta sobre una caja de madera a un lado de cubierta, se queda dormido, no pierdo tiempo y pongo mi boca contra la herida, disfrutando al máximo del desafortunado accidente, desafortunado para él.
Debo parar o lo matare, asiendo gran esfuerzo, lo suelto y me paro contra la borda, con los ojos cerrados, siento el aire en mi rostro frió agradable, quiero tomar más pero no puedo.
-¿Qué eres tú?-
Me dice una voz a mi espalda, se trata del más joven del grupo que me mira con ojos abiertos de par en par.
-estabas tomando su sangre, ¿Por qué?-
Me abalanzo sobre el tan rápido que no tiene tiempo de reaccionar, lo tomo por su cuello y lo estrello contra el suelo de madera.
-deberías meterte en tus asuntos… no dirás nada o te arrepentirás de haberme conocido-
El muchacho saca un pequeño pero afilado cuchillo y me hiere en el rostro, el corte no es grande pero duele, le tomo su mano y la prieto obligándolo a soltarlo.
-no te muevas y tal vez te deje vivir-
El me mira con sorpresa y me dice algo pero no le entiendo, aflojo mi agarre.
-tu rostro... la herida se cerró sola… ¿Cómo haces eso? ¿Qué eres?-
Lo suelto y limpio con mi mano los restos de sangre en mi mejilla, y los de mi boca.
-eso no importa, no puedes decir nada-
-solo dime como lo hiciste… enséñame a hacerlo… puede convertirme en lo que eres… o todos en el barco se enteraran antes de que amanezca-
Lo miro fijamente.
-¿me estas amenazando?-
Él dice que no con su cabeza, sonriendo.
-estoy negociando contigo, eres fuerte y tus heridas se curan solas, ¿Cuál es tu secreto?-
-si te dijera dejaría de ser un secreto-
El muchacho se encoje de hombros.
-bien, pero no puedes decir nada-
Él dice que si sonriendo emocionado. Cierro los ojos un momento, y lo atrapo con mis brazos asiendo que se gire, protesta y le pongo mi mano sobre su boca.
-tranquilo solo me aseguro que no digas nada a nadie-
Clavo mis colmillos en su cuello, le saco hasta la última gota de sangre, una vez muerto lo arrojo por la borda al mar.
En la mañana todos tienen tal resaca que notan la falta del muchacho casi en la tarde. Yo permanezco en la cabina en una esquina, oculta del sol y de las preguntas del capitán, el que ni se me acerca siquiera.
Días después podemos verla tierra, mi viaje en aquella nave termino, me dejarían en negombo, que se encontraba muy cerca de colombo, donde Elif se encontraba, me arriesgaba a regresar pero no tenía donde más ir, debía hacer esto y ni siquiera sé por qué.

Hace más de 3 años

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#22

Aquel día el sol estaba, con fuerza en el firmamento, abrazando la tierra con fuerza, me mantiene oculta en un callejón, cerca al puerto de colombo.
Muy poca gente nota mi presencia a pesar de permanecer oculta, he tenido que poner un velo sobre mi cabeza.
La tarde comienza a caer, el desalmado sol cae poco a poco.
Atravieso el mercado, sin ninguna prisa, me entretengo mirando algunas joyas, pienso en llevar algunas pero cambio de opinión.
Me doy cuenta que tan solo estoy matando tiempo, me estoy retrasando a propósito.
Más rápido que lo que hubiese querido, me acerque al templo.
El sitio cercano al “la bendición de buda” estaba muy tranquilo, me acerco a un pequeño parque sentándome en una banca la más lejana, pero no veo ningún movimiento, hay algo que me parece curioso, por más que me concentró no puedo sentir a Elif, es como no se encontrara en el interior.
Me armo de valor y comienzo entro, me paro en la puerta de entrada, todo parece normal, nada fuera de lugar, había olvidado los letreros en letras rojas escritas en tamil, una frase me llama la atención en particular, que dice “la más larga caminata comienza con un paso” debo dar mi paso.
Me paro en uno de los pilares muy decorados, apoyando mi cabeza contra él, tratando de escuchar, hay alguien más en el templo, en una de las habitaciones del fondo, pero no es otro como yo, es un humano, alcanza a escuchar su corazón.
Recorro el corredor, descubriendo que la persona que escucho, está en la habitación de Elif.
Apresuro el paso, para encontrarme con un tipo metido de cabeza en uno de los baúles de Elif, lo veo mirando un sari.
-dudo que sea de tu talla-
Le digo sonriendo, el tipo se sorprende tanto que por poco cae al suelo, de manera torpe sacar un cuchillo, que incluso hierre con su muñeca, hace una mueca de dolor, para amasarme con él.
-¿Qué haces aquí?-
Pregunto, pero el tipo no responde.
-¿ Nīṅkaḷ iṅkē eṉṉa ceyya?-
Le pregunto de nuevo en tamil, pero sigue sin responder.
-¿o que faz aquí?-
Pero parece que tampoco habla portugués.
Intenta atacarme, logro esquivarlo sin ningún problema, suelta el cuchillo y me pide que no lo lastime.
-como ya te pregunte, que haces aquí y donde esta Elif-
Y este hombre que no quería decir nada se vuelve muy elocuente, me cuenta que tal solo se había quedado buscando algo de valor, lo que era muy obvio. Lo más importante que Elif está siendo llevada con los ancianos, Johari planeaba entregarla, Elif había matado a los de su especia lo que es un delito, no me dice a donde la llevan pero me asegura que a un se encuentran en colombo, están en el puerto en una de las bodegas, lo obligo a darme la ubicación exacta y después me alimento de él.
Me recuesto en la cama de Elif con los ojos cerrados, Johari es mucho más fuerte que yo, ir a enfrentarla en un intento de rescate, no saldría muy bien.
No sé cómo me reciba Elif, como sé que después de rescatarla, no me arrancara mi cabeza.
Me levanto busco mi cuchillo y mi pistola con las balas de plata, y sonriendo me dirijo a la bodega donde se encuentra Elif, de verdad que estoy loca.

Hace más de 3 años

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#23

La bodega donde tenían a Elif era grande, se encontraba al final del muelle, alejadas de otras, era vieja, lucia abandonada, tan solo puede ver a dos tipos, fumando y bebiendo cerca de la puerta. Solo tuve que concentrarme un poco y pude sentirla, debía ser Elif estaba débil, pero sabía con certeza que se encontraba bien por ahora. Había trazado un plan que no podía fallar, entraría ahí, los mataría a todos y me llevaría a Elif. Bueno no soy una estratega militar.
Los dos tipo de la puerta, son eliminados más fácil de lo que pensaba, me llevo los cadáveres lejos, luego de tomar la sangre de uno de ellos, necesitare la energía, porque en el interior debe haber al menos una docena.
Al ver por una de las ventanas, me sorprende lo grande que es el interior, lleno de cajas y sacos, no puedo ver a todos los tipos, las cajas de madera solo me permiten ver algunos pocos, pero puedo escuchar el latir de muchos corazones, todos son humanos, eso me facilita las cosas.
Los tipo de la puerta tenían en su poder una buena cantidad de pólvora, lo que me da una idea, coloco la bolsa a un lado de la puerta, una mecha que me dé tiempo suficiente, así puedo aparecer por detrás, usando la explosión como distracción.
Enciendo la mecha y rápidamente llego a la parte de atrás, no hay puertas pero si cuatro ventanas, por una de ellas podría entrar.
La espera comienza a desesperarme, algo ocurrió, la mecha debe haberse apagado, o la encontraron lo que sería peor.
No pasa nada, así que decido entrar no puedo esperar más, la yema de mi dedo índice me basta para romper el cristal de una de las esquinas, para después darme cuenta que la ventana está abierta.
Me cuelo en el interior, camino agachada hasta quedar protegida por una de la hilera de grandes cajas de madera, tres se encontraban no muy lejos, sin hacer ruido logro llegar a las vigas de madera del techo, desde donde tengo una mejor visión de todo el lugar.
Hay una habitación que no puedo ver, su puerta está cerrada, hay deben tener a Elif, solo debo llegar hasta ahí, y encargarme de todo aquel que se ponga en mi camino.
Mis planes cambian cuando siento un agudo dolor en mi cadera, que hacer que caiga desde donde estoy justo sobre las cajas de madera haciendo gran escándalo, creo que he perdido el elemento sorpresa.
Una flecha se ha clavado en mi cadera, y duele mucho no es difícil adivinar porque, la punta es de plata, me lastima bastante a pesar que logrado sacarla.
Alguien a mi espalda me toma por el cabello, pero logro clavar la flecha en su muslo, lo escucho gritar, la punta de una lanza se clava en mi estómago, que sorpresa también es de plata, logro sacarla a pesar de estar herida, el dueño de la lanza no puede competir con mi fuerza, logro derribarlo, otro me toma de un hombro clavando un cuchillo en mi espalda, logro golpearlo en la mejilla con mi codo, puedo escuchar cómo se parten todos sus huesos de su cara y cuello cae al suelo. Me veo rodeada no sé por cuantos, al mismo tiempo me golpean, una y otra vez, los escuchó maldecir, incluso discuten quien será el primero en tenerme, me arrastran en dirección a un sitio donde no hay cajas, tan solo se ven algunas cuerdas y remos, me dejar sobre algunas lonas viejas y sucias, no huelen nada bien.
-nos prohibieron divertirnos con tu amiguita, pero contigo podemos hacer lo que queramos-
Me dice uno de los tipos que está justo sobre mi, soba su cuchillo contra mi rostro, ciento como la plata quema la piel de mi mejilla. La explosión de la puerta es tan sorpresiva y fuerte que me asusta, todos a mí alrededor caen al suelo incluso yo quedo boca abajo aturdida.
Me arrastro hasta donde el tipo que estaba sobre mí, está muy herido, ahora yo estoy sobre él, le clavo mis colmillos.
Me siento mucho mejor logro levantarme, paso por encima de los cuerpo, llegando hasta la puerta que permanece intacta, me basta un puntapié para abrirla, ahí la veo tirada sobre el suelo amarrada con cadenas y una mordaza en su boca, tengo que reconocer que me pongo nerviosa al verla, ella abre sus ojos de par en par al verme, le quito las cadenas y la mordaza, solo falta el cuchillo de su pecho, dudo un momento, pero no puedo perder tiempo, he hecho suficiente ruido, así que lo tomo con mi mano y lo saco de una vez.
La ayudo a levantarse esta muy débil, ella me mira fijamente muy seria y sorpresivamente pone sus manos alrededor de mi cuello, a pesar de todo a un tiene algo de fuerza puedo sentirla, estoy muy asustada tengo que reconocerlo, sorpresivamente me suelta y me rodea con sus brazos.
-no te imaginas el gusto me da verte-
Me dice al oído.
Elif se ha alimentado de la sangre de uno de sus captores recuperando algo de su fuerza, salimos de ahí alejándonos lo más rápido que podemos del puerto.
Pasaron un par de días en los que apenas si me hablo, se notaba aun molesta conmigo pero no me decía nada, hubiera preferido, que me gritara, insultara, pero creo que no es su estilo de manejar las cosas.
Decidimos irnos del templo, lo que no fue fácil para ella, pero Johari a un andaba por ahí, y sabíamos que volveríamos a verla en cualquier momento, Elif me pregunto un par de veces si volvería a irme, pero había decidido quedarme con ella, darnos una oportunidad, en algún momento creí que Elif era mi alma gemela, pero a esa persona la conocería muchos siglos después.
Habíamos encontrado una casa en “vavuniya” muy lejos de colombo, Elif había seguido con el comercio, construyo 5 barcos uno era mío, yo lo había llamado “morte vermelha” en portugués la muerte roja, por unas manchas rojas que tenía la vela principal.
La vida junto a Elif no fue mala, para nada, en sir Lanka junto a ella viví poco mas de un siglo, después nos separamos, en realidad yo decidí irme y no volví, de ella no supe nada en mucho tiempo.
Como dicen, el final de una aventura no es mas que el comenzó de otra.
La vida es bella si eres inmortal, se convertiría en mi lema.
Mucho después me convertiría en la líder de las chicas suicidas, pero eso es otra historia.
Fin.
Trilogía de sangre #1.
La isla de los mil nombres.
Especialmente dedicado a J.V. victoria.

derechos reservados RUDARU.

Hace más de 3 años

5

4
juliet
Rango3 Nivel 14
hace más de 3 años

felicitaciones, que buen final. ahora en espera de la otra.

rudaru
Rango11 Nivel 51
hace más de 3 años

pueden seguir con la trilogía de sangre en insaciable.

Oasis
Rango11 Nivel 51
hace más de 3 años

Muy bueno el final, Me encanto la frase "La vida es bella si eres inmortal"
¡Felicitaciones!

rudaru
Rango11 Nivel 51
hace más de 3 años

imagínate descubrió que ya no tiene que preocuparse por nada ni nadie. me alegra que te gustara muchas gracias por leer.

Nacho_Saavedra
Rango6 Nivel 29
hace más de 2 años

Muy buena la historia. Seguiré con el resto de la trilogía.


#24

quiero agradecer a todos por tomarse el tiempo de leer la isla de los mil nombres, espero la disfrutaran tanto como yo disfrute escribiendo fue muy gratificante cada me gusta que encontraba. muchas gracias.

RUDARU.

Hace más de 3 años

1

3
Nacho_Saavedra
Rango6 Nivel 29
hace más de 2 años

Un placer el haber podido leer la historia de Rut.